"Nueve ediciones después, seguimos teniendo la misma convicción: cuando avanzamos juntos podemos llegar mucho más lejos", asegura Antonio Muñoz-Olaya, presidente de Cojebro.
Cada uno hace el Camino como quiere. Hay tantas rutas como peregrinos. Lo importante es que la ruta que se elija sirva para encontrar el verdadero Camino.
Siempre queda el placer del debate intelectual, la constatación de que algunas cosas han aguantado el peso y el paso de los años, de que cada uno, desde su posición, puede entender al otro. O al menos intentarlo.
Como decía Pilar González de Frutos al entregar el premio que lleva su nombre a su sucesora, "¡ojalá no sea necesario!". Porque será señal de que una persona ha llegado a la cumbre por su trabajo, su dedicación, su esfuerzo, su conocimiento, sus resultados, y no por su género, porque lo digan unas cuotas, la exigencia de paridad, o las normas de buen gobierno.