17 Jun
17Jun

Miguel Ángel Valero


Kevin Warsh se estrena como presidente de la Fed en la tradicional comparecencia ante los medios de comunicación tras la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Ironías de la vida, la persona designada por Donald Trump para bajar los tipos admite que no tendrá más remedio que subirlos, por mucho que presione el presidente de EEUU. En eso, hay una continuidad con su antecesor, Jerome Powell, que todavía se mantiene en el consejo de gobierno del banco central de EEUU y que ha contribuido como nadie a subrayar la independencia de éste.

Como se esperaba, y adelantó Dinero Seguro, la Fed ha decidido mantener los tipos de interés en un rango de entre el 3,5% y el 3,75%. Es la cuarta reunión consecutiva en la que mantiene intacta su política monetaria pese a las presiones de Trump. La novedad es que ahora se sugiere una subida de los tipos de interés antes de final de año, pese al acuerdo de paz con Irán (que se supone que reducirá la presión sobre los precios del petróleo y, por tanto, sobre la inflación). Lo contrario que desea Trump, obsesionado con relanzar la economía de EEUU abaratando los costes de financiación.

“Reconocemos que la inflación ha estado muy por encima del objetivo de inflación del 2% que la Reserva Federal ha declarado desde hace tiempo. Esto ha estado ocurriendo durante más de cinco años. Los precios persistentemente altos son una carga para el pueblo estadounidense. Pero el pasado reciente no tiene por qué ser un preludio”, admite Warsh, que subraya: "los miembros del FOMC son claros y unánimes, se logrará la estabilidad de precios”.

El FOMC se volverá a reunir en seis semanas, y sus miembros "están muy atentos a los acontecimientos que se produzcan entre ahora y entonces”, asegura Warsh. De momento, ha suprimido la referencia a la “tendencia a la flexibilización monetaria” de su comunicado. “Una diferencia en la declaración de política de hoy. Es un poco más corto, un poco más simple, y prescinde de algunos términos antiguos. Esa declaración simplemente les da los hechos según nuestro mejor criterio. También falta la llamada orientación prospectiva, que acordamos que no era apropiada para la coyuntura política actual”.

Precisamente, la 'forward guidance' ofrecía pistas sobre los próximos movimientos de la Fed. Su supresión viene a confirmar la división dentro de la Fed. Unos (la mayoría) quieren dejar muy claro el compromiso por la estabilidad de precios. Otros (muy minoritarios todavía) optan por mantener intactos los tipos o incluso preparar el terreno para futuras bajadas, como anhela Trump.

Las Proyecciones Económicas Trimestrales (SEP, en sus siglas en inglés) revelan que ocho de los 19 miembros del FOMC (Warsh no se ha manifestado) ven los tipos en 2026 como ahora, otro cree que estarán un cuarto de punto más bajo; tres vaticinan un alza de tipos, cinco dos; y uno, hasta tres alzas.

Para Warsh no hay división, sino que “la reunión del FOMC de esta semana ejemplificó lo mejor de las tradiciones de la Reserva Federal: debate riguroso, mentalidad abierta, compromiso con la misión, responsabilidad y rendición de cuentas por el desempeño”. “En este ámbito, todo ello se resume en una sola cosa: acertar con la política monetaria, o acercarnos lo más posible a ella. Esa es nuestra guía. Estamos aquí para cumplir con nuestro mandato legislativo: estabilidad de precios y máximo empleo”, insiste.

Es evidente que el nuevo presidente de la Fed va a reducir la exposición pública de ésta. Warsh cree que las orientaciones prospectivas condicionan la actuación de la Reserva Federal. Y ha hecho que el comunicado tras la reunión del FOMC sea el más escueto de la historia, sin dar pista alguna sobre los próximos pasos. Incluso ha dejado caer que, aunque las comparecencias ante los periodistas tras cada reunión son “útiles", se van a limitar a  cuando haya algo importante que comunicar.

En cualquier caso  la Fed ha elevado nueve décimas su pronóstico de inflación para este año, hasta el 3,6%. La subyacente sube seis décimas respecto a la previsión de marzo, hasta el 3,3%. La economía de EEUU crecerá un 2,2% este año, dos décimas menos, pero mantiene el 2,3% previsto para 2027. El paro, en cambio, mejorará una décima, hasta el 4,3%.

Además, Warsh anuncia la creación de cinco grupos de trabajo para analizar las áreas centrales que definen la política monetaria de la Fed: las comunicaciones; el balance, que quiere reducir drásticamente; el uso y la dependencia de las fuentes de datos existentes; la productividad y el empleo; y los marcos de inflación. Asuntos que "son oportunos, trascendentales y merecen una revisión exhaustiva”, argumenta.

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