13 Aug
13Aug

Miguel Ángel Valero

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) endurece su visión sobre el mercado del petróleo para lo que queda de 2026. Las disrupciones asociadas al estrecho de Ormuz hacen que el organismo recorte en 600.000 barriles diarios su previsión de oferta respecto a la proyección de julio, mientras estima que la producción mundial caerá en torno a 4,3 millones de barriles/día (mbd) frente a 2025, hasta unos 102 mbd, mientras sitúa su previsión de demanda en 103,3 mbd. El resultado sería un déficit medio cercano a 1,3 millones de barriles diarios, que podría ampliase hasta 1,8 millones en el tercer trimestre coincidiendo con el pico estacional de desplazamientos. 

La AIE advierte además que los inventarios de crudo y productos refinados se encuentran en niveles muy bajos, lo que aumenta la vulnerabilidad del mercado y mantiene fuertes presiones alcistas sobre los precios mientras persistan las restricciones de suministros.

El escenario cambia radicalmente en 2027: la AIE espera aquí que la demanda aumente otros 2,4 mbd, hasta 105,7 millones., pero anticipa una recuperación mucho mayor de la oferta, hasta los 110,3 mbd, lo que generaría un superávit potencial de 4,6 mbd. Este escenario vendría impulsado por el incremento de inversiones puestas en marcha ya en este año por la OPEP+, incentivadas por los elevados precios, y por la normalización de las exportaciones en el golfo Pérsico. 

Por tanto, la AIE aprecia una tensión y riesgo alcista en el petróleo en el corto plazo, pero con la posibilidad en 2027 de un mercado ampliamente excedentario si se normalizan los flujos de suministro.

UBS: se debilitan los argumentos para nuevas subidas de tipos

Precisamente, el reciente repunte de los precios del petróleo ha reavivado los temores sobre una posible aceleración de la inflación y un endurecimiento de las políticas de los bancos centrales. Sin embargo, a pesar de estos riesgos, los últimos datos de inflación en EEUU siguen mostrando una moderación de las presiones subyacentes sobre los precios. "Esto refuerza nuestra visión de que la Fed debería evitar subir los tipos de interés este año. La inflación debería seguir moderándose a medida que avance el año. El mercado laboral no constituye una fuente de presión inflacionaria. Los elevados rendimientos iniciales representan un punto de entrada atractivo", apuntan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos considerando que la renta fija de calidad actúa tanto como fuente de ingresos como de cobertura de cartera, favoreciendo los bonos con vencimientos cortos y medios. Los inversores que busquen un enfoque de ingresos más diversificado también pueden considerar una exposición selectiva a crédito high yield y de mercados emergentes, así como estrategias de renta variable orientadas a la generación de ingresos".

"Desde una perspectiva de política monetaria, los últimos datos de inflación, junto con las señales de una desaceleración en el impulso del mercado laboral, debilitan los argumentos a corto plazo para nuevas subidas de tipos. Las expectativas del mercado para un endurecimiento en septiembre han seguido disminuyendo y ahora se sitúan cerca del 38%. Al mismo tiempo, mientras la inflación subyacente del PCE se mantenga por encima del 3% interanual, es probable que persista un suelo en las expectativas del mercado sobre los tipos de referencia de cara al resto del año. Las posibles presiones inflacionarias vinculadas a la demanda relacionada con la IA también seguirán siendo probablemente motivo de preocupación para los responsables de política monetaria", señala Andrew Dubinsky, economista.

"En el entorno actual, consideramos que los activos de infraestructura core y core-plus en sectores no cíclicos son los más atractivos. Creemos que ofrecen flujos de ingresos sólidos, predecibles y protegidos frente a la inflación, lo que los convierte en un pilar fiable para las carteras", aportan  Matthew Carter y Antionette Zuidweg, estrategas.

Trump combina aranceles con incentivos para hacer negocios con la IA

En medio de la guerra interminable de Oriente Medio, Trump estrena Pax Silica para acelerar el envío de chips y minerales críticos entre EEUU y sus aliados, a los que sigue friendo con aranceles en otros intercambios comerciales. Trump abandona el tono amenazante de los aranceles para convencer a sus socios para hacer negocios con la inteligencia artificial. 

La Administración Trump lanzó el miércoles 12 de agosto este programa con hasta 50 millones$ para agilizar el comercio de bienes clave para la IA. El piloto arranca en Panamá, por donde pasa cerca del 3% del comercio marítimo mundial, con una plataforma que agiliza aduanas y papeleo para semiconductores y minerales críticos. Ya hay más de dos docenas de socios, entre ellos la Unión Europea, el Reino Unido, India y Emiratos. Menos aduana significa chips más baratos y más rápidos para las fábricas aliadas. Eso engrasa la cadena de Nvidia, beneficia a fabricantes de chip y de equipos, mientras se deja fuera a China, en un nuevo frente de la guerra tecnológica entre las dos superpotencias.  Atención a los proveedores que se apunten al programa.

El dinero 'listo' disparó en julio sus apuestas bajistas contra los grandes valores de la IA (entre las 10 acciones más vendidas a corto destacan Super Micro, CoreWeave y Nebius) nmientras se hundían los chips un 20% en EEUU y un 22% en Corea Kospi). Esto significa que los inversores ya cubren riesgos porque intuyen que el rally de los chips puede tener baches. La otra cara de la moneda es que con tantos cortos, un buen resultado puede provocar un rebote violento de esas acciones.

SpaceXAI responde con Grok Bot

En la guerra de la IA, SpaceXAI ha lanzado Grok Bot, agentes que trabajan 24 horas con un ordenador propio en la 'nube' y que inician sesión en las herramientas que ya usa el cliente. Cada Bot tiener su máquina en la nube, por lo que el trabajo no se para cuando el usuario cierra el portátil. Además, se identifica en tus aplicaciones y opera dentro de ellas, incluidas las que no tienen API desarrollado ni soporte de MCP. Cuando no hay integración, el agente IA entra por la puerta de delante, con usuario y contraseña, y usa la interfaz como la usaría el cliente. Ahí es donde se atasca hoy la automatización de la mayoría de las empresas.

Los agentes IA se hablan entre ellos: el usuario puede meter varios en un chat de grupo, se reparten el trabajo y solo te llaman para decisiones. Y la forma de enseñarle un proceso es pedirle que mire mientras lo haces. Observa los pasos, los guarda como rutina, se traga tus correcciones y la próxima vez lo ejecuta solo.

Esta iniciativa de SpaceXAI se traduce en:

  • Un bot de ventas que investiga cuentas de noche, puntúa contactos por intención, escribe el correo y el mensaje de LinkedIn con la voz de cada comercial y deja la bandeja preparada para aprobar.
  • Un bot de operaciones que da de alta a los que entran y procesa las facturas que llegan por Gmail.
  • Un bot de ingeniería que reproduce un fallo en la interfaz del producto, abre el ticket y pasa el arreglo a otro bot de depuración.

Es la respuesta de Elon Musk a Anthropic y a OpenAI y a otras iniciativas en torno a la IA agéntica.

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