Miguel Ángel Valero
El precio de la inteligencia artificial (IA) ha caído en 3 años tanto como el de los ordenadores personales en 15. Deflación brutal en el cómputo: un regalo de márgenes para quien la usa y un dolor de cabeza para quien la vende barata a cambio de escala.

Pese a ello, Foxconn firma su mejor agosto de la historia: 921.800 millones de dólares taiwaneses facturados, un 52% más que hace un año. El tirón viene de los servidores de IA. En el segundo trimestre ganó 60.000 millones de taiwaneses, un 35% más, y en enero-agosto acumula 6,51 billones, récord. El consenso solo esperaba crecer un 37%.Foxconn monta los servidores que mueven la IA mundial, así que sus cifras confirman que sigue en alza.
Nvidia presenta Personal AI Router (PAIR), un router de IA personal gratuito y de código abierto que encuentra los ordenadores compatibles de una red local y reparte entre ellos las peticiones de inferencia.
Por su parte, xAI ha abierto Grok Bot a clientes de empresa con la parte que faltaba para que un departamento de IT lo apruebe: controles de acceso, de red y de auditoría. Y con un detalle que cambia cómo se configuran estas cosas: al Bot se le enseña una rutina haciéndola una vez delante de él. Guarda la rutina, acepta correcciones y a partir de ahí la ejecuta solo.Los Bots se mensajean entre ellos y comparten contexto, así que no hay que ir pasando información de uno a otro.Entre los clientes que cita xAI están Legora, Supermicro y ServiceTitan, y dice que el uso más intenso está fuera de ingeniería.
El senador Bernie Sanders y el congresista Greg Casar, ambos demócratas, registraron una propuesta para ilegalizar la IA superinteligente y frenar el desarrollo avanzado, con penas de hasta 20 años para quien la incumpla. Marca por dónde va a ir el debate regulatorio sobre la nueva fase de la IA en EEUU.
Accel valora Thinking Machines en 40.000 millones$, 400 veces ventas
Mientras, Accel está negociando encabezar una ronda de 1.000 millones$ en Thinking Machines, la empresa de Mira Murati, a una valoración de al menos 40.000 millones. Con más de 100 millones de ingresos anualizados, el múltiplo sale por encima de 400 veces ventas. Una empresa de software SaaS cotiza entre 5 y 15 veces ingresos. Las mejores, en momentos de euforia, llegan a 30.
Esa valoración no se justifica con el negocio actual. Lo que compra Accel a ese precio no es la facturación de Thinking Machines, es la posibilidad de que el equipo que salió del corazón de OpenAI construya algo del tamaño de esa empresa. Es una apuesta sobre personas, no sobre una cuenta de resultados, aunque varios cofundadores de Thinking Machines han vuelto a OpenAI, entre ellos Lilian Weng y Luke Metz.
Thinking Machines ofrece Inkling, un modelo de pesos abiertos que monetiza por cómputo de uso, y Tinker, una plataforma para adaptar modelos sobre datos propios. Frente a OpenAI y Anthropic vendiendo un modelo general al que llevas tu problema, Thinking Machines proporciona las herramientas para que cada empresa construya su propio modelo de IA.
Banor: la demanda de chips y de infraestructuras de IA seguirá siendo sólida
Angelo Meda, gestor del fondo de renta variable europea Banor Mistral, opina que el enfriamiento de los semiconductores en Bolsa no se justifica por fundamentales, sino por las dudas en las valoraciones tras un rally alcista en el primer semestre de 2026. Pero ello no cambia la tesis de inversión, que permanece intacta. Porque la demanda de chips de memoria de alto rendimiento, GPU, HBM, así como de infraestructuras de la IA, seguirá siendo fuerte y sólida durante un largo periodo.
Tras un primer semestre extraordinario de los fabricantes de chips (semiconductores) en los mercados, impulsados por el rally inversor en IA, el sector atravesó una fase de toma de beneficios, en algunas ocasiones muy severas. Movimientos que, sin embargo, sólo reflejan “una revisión de las expectativas, más que un deterioro significativo de la demanda subyacente”.
Según Meda, la recogida de ganancias se produjo por las dudas sobre las valoraciones que surgieron entre los inversores. Pero esta corrección del sector semiconductores no cambia el hecho de que la temática estructural de inversión permanece intacta. Porque se apoya en factores que siguen soportando el crecimiento global, tales como la fuerte demanda de memoria de alto rendimiento, GPU, HBM (High Bandwidth Memory o memoria de gran ancho de banda) y de infraestructura para la IA. En todo caso, los resultados empresariales de las compañías de semiconductores han acreditado que persiste la solidez de fundamentales en el sector. Las previsiones de fabricantes de memoria como Micron confirmaron la robustez de la demanda y visibilidad de pedidos a largo plazo.
Un entorno que, sin embargo, “no elimina el riesgo de volatilidad, pero confirma el recorrido potencial del sector en el largo plazo”, afirma Angelo Meda, que considera que “lo más probable es que estemos entrando en una fase de mayor exigencia de disciplina en valoraciones”.
Los resultados empresariales del segundo trimestre han confirmado tanto que la economía continúa impulsada por la inversión en IA, como que el mercado se ha vuelto más selectivo. Porque no todos los buenos resultados empresariales se han traducido en subida de los precios de las acciones. Los inversores, ahora, “están enfocados más en factores como la valoración, la monetización de la inversión en IA, y los rendimientos futuros” que en las previsiones de ganancias de las compañías.
El comportamiento de las Bolsas en 2026 refleja un delicado equilibrio entre el entusiasmo y la cautela. En EEUU, los índices siguen en máximos históricos, respaldados por la notable resiliencia del ciclo económico. Y en los mercados se ha producido una cierta rotación sectorial, porque algunos segmentos del sector tecnológico, sobre todo los semiconductores, han atravesado períodos de consolidación. En Europa, los mercados bursátiles han mantenido un tono constructivo, gracias a las expectativas de una política monetaria menos restrictiva y unos datos macro razonablemente positivos. Sin embargo, no se han resuelto los temores sobre los aranceles y las tensiones en las cadenas de suministro tecnológicas, aunque los inversores han asumido la tesis de que la inversión en IA representa un ciclo de varios años, no una tendencia especulativa a corto.
Y en Asia, el impulso de las Bolsas ha sido mayor. La de Corea del Sur, un termómetro global de la industria de los chips de memoria, ha reflejado la alta sensibilidad de las compañías de semiconductores a los cambios en las expectativas sobre la demanda de IA. Y ello porque “cuando los resultados de un sector son excepcionales, las expectativas aumentan con la misma rapidez y cada noticia —positiva o negativa— se amplifica”.
Meda cree que “el mercado atraviesa una fase de consolidación, no de reversión”. Las valoraciones de muchas empresas vinculadas a la IA son sin duda elevadas, lo que propicia fases de volatilidad. Pero la fuerte y consolidada inversión de capital de los grandes proveedores de servicios en la nube, los centros de datos y la cadena de suministro tecnológica, refleja que la demanda de semiconductores seguirá alta mucho tiempo. Para los inversores, el desafío será elegir “aquellas compañías que realmente se beneficiarán de este ciclo de inversión, y aquellas que simplemente incluyen la palabra IA en sus comunicaciones al mercado”. Porque “a medida que el mercado madura, los inversores cambian su enfoque del entusiasmo por la IA hacia su ejecución efectiva”. “Incluso las historias de crecimiento estructural más sólidas necesitan tiempo para asimilar las expectativas antes de pasar al siguiente capítulo” concluye.