26Feb

Las compañías de software afectadas por la desintermediación provocada por la inteligencia artificial y que están siendo castigadas en los mercados de una forma que puede ser duradera, pueden ser oportunidades para el inversor.

Miguel Ángel Valero

Los resultados de Nvidia han sido positivos. La compañía ha logrado mantener sus márgenes en niveles sólidos –55% de margen neto– y los beneficios continúan mostrando fortaleza –alcanzando los 120.000 millones–, superando las estimaciones del mercado. Aunque es cierto que gran parte de la sorpresa provino de un segmento específico dentro del negocio de centros de datos, las cifras siguen reflejando que la inversión en inteligencia artificial (IA) permanece robusta. 

Sin embargo, el equipo directivo de la empresa no logró entusiasmar a los inversores, ya que las previsiones de crecimiento de ventas para el próximo año se mantuvieron sin cambios respecto al trimestre previo. Y surgen preocupaciones sobre el abastecimiento de chips de memoria –necesario en el proceso de fabricación– que podrían desgastar los márgenes del año que viene. 

Nvidia cierra así un ejercicio fiscal extraordinario, situándose como la segunda empresa que más flujo de caja libre generó en 2025 dentro del S&P 500 —aproximadamente 96.000 millones— solo por detrás de Apple. No obstante, persisten los temores sobre una posible sobreinversión, que no se han disipado pese a los excelentes resultados.

Thomas Monteiro, analista senior en Investing.com, opina que los resultados de Nvidia suponen "un fuerte rechazo a la narrativa de que el crecimiento de la IA hiperescalable podría empezar a desvanecerse en 2027". Y lo explica: "si la preocupación era que las cargas de trabajo de IA pudieran fragmentarse y la competencia pudiera ganar cuota de mercado, la respuesta de Nvidia llegó a través de la integración: silicio, NVLink, redes y sistemas completos que trabajan juntos para ofrecer una plataforma aún más robusta. Ese nivel de integración vertical sigue siendo difícil de replicar y ayuda a mantener una ventaja tecnológica significativa".

"Si observamos un mundo en el que los hiperescaladores siguen realizando enormes inversiones en infraestructura de IA, el margen bruto de aproximadamente el 75% sigue siendo, sin duda, el dato más importante. En un trimestre en el que la competencia y las limitaciones de suministro ocuparon un lugar destacado, Nvidia mantuvo su poder de fijación de precios al tiempo que se expandía. Esto sugiere que la demanda sigue estando limitada por el suministro y no por los precios. El aumento de aproximadamente el 75% en los ingresos de los centros de datos refuerza aún más la idea de que el despliegue de la infraestructura de IA de los hiperescaladores sigue firmemente en modo de expansión. Lo más importante es que las previsiones apuntan a una expansión continua de la capacidad, en lugar de a una digestión. La perspectiva de aproximadamente 78.000 millones$, incluso suponiendo que no haya una contribución incremental de los centros de datos de China, respalda la visibilidad de la demanda sostenida de infraestructura de IA y sugiere que los hiperescaladores y las empresas siguen en modo de despliegue activo de soluciones de IA integradas". remarca.

Por otro lado, y algo eclipsados por Nvidia, también se publicaron los resultados de Salesforce —empresa de software orientado al desarrollo comercial—, en los que se aprecia cierta desaceleración en el crecimiento de ventas de su herramienta principal y un avance más notable en su solución de agente de IA para ventas, incrementando la sospecha de canibalización de ingresos. Las previsiones continúan siendo relativamente optimistas —entre un 10% y un 11 % de incremento en ingresos—, pero no representan cifras especialmente llamativas, ni bastan para disipar las preocupaciones sobre el impacto de la IA en el modelo de negocio de la compañía.

Los resultados de Nvidia y de Salesforce aportan cierto respiro al sector tecnológico, pero siguen sin ser suficientes para impulsar una recuperación rápida. Las dudas difícilmente se disiparán únicamente con buenos datos presentes: el mercado exige más, y la narrativa en torno al supuesto apocalipsis que traerá la IA continúa muy presente.

No obstante, resulta especialmente llamativo que los inversores teman una sobreinversión en capacidad computacional y, a la vez, asuman que la expansión de la IA será tan acelerada como para capturar el valor añadido de sectores completos de la economía. Ambas ideas no encajan y difícilmente pueden coexistir: si las soluciones de IA avanzan con tanta rapidez y logran ganar tanto terreno, la inversión actual estaría justificada. Y, por el contrario, si los resultados son más moderados de lo esperado, los temores sobre una disrupción inmediata tampoco tendrían demasiada base. 

La conclusión es que nos encontramos en una fase compleja que requiere mayor prudencia en la selección de compañías y una diversificación más amplia, y que ésta es la mejor manera de beneficiarse de una ola cuyo destino final todavía es incierto.

UBS: la volatilidad a corto plazo persistirá

Por su parte, el UBS CIO Daily destaca que el rally de las tecnológicas estadounidenses se prolongó, con el Nasdaq subiendo un 1,3% en un contexto de mejora del sentimiento inversor, después de que los últimos lanzamientos de herramientas de IA por parte de Anthropic se interpretaran como una vía para construir alianzas, más que para desplazar negocios existentes: "Esperamos que la volatilidad a corto plazo persista mientras los inversores siguen evaluando los efectos disruptivos de la IA. Subrayamos la importancia de ampliar la exposición a la IA para captar todo el abanico de oportunidades que ofrece esta tecnología:

  • Diversificar más allá de la tecnología estadounidense en posiciones con sobre ponderación frente al índice.
  • Considerar oportunidades en el sector tecnológico chino.
  • Posicionarse en las cadenas de suministro en Asia y Europa.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, recomienda "diversificar la exposición a la IA por sectores y geografías a medida que el entorno sigue evolucionando en un contexto de rápido desarrollo».

Banor: oportunidades para el inversor en la desintermediación de la IA

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor Sicav, cree que las compañías del sector del software que se están viendo afectadas por la desintermediación provocada por la IA, y que están siendo castigadas en los mercados de una forma que puede ser duradera, pueden ser oportunidades para el inversor, siempre aplicando el enfoque adecuado.

"Un enfoque que consiste en analizar si estas compañías han adaptado sus modelos de negocio de forma rápida al impacto de esta desintermediación provocada por la IA. Y si lo han hecho, tanto transformando sus modelos como conservándolos, sin límites de financiación derivados de cargas de deuda. Si han tenido la flexibilidad financiera suficiente para invertir en la adaptación necesaria de sus estrategias de crecimiento a la transición tecnológica actual", explica. 

Según este experto, los mercados viven una fase parecida a una carrera de biatlón. En la primera fase, las Bolsas suben constantemente, al igual que los esquiadores que suben rampas en la carrera de esquí de fondo al principio del biatlón. Una subida que está impulsada por el crecimiento de los beneficios y por el apoyo fiscal, especialmente en regiones tradicionalmente menos propicias al endeudamiento público, como Europa y Japón. Así, en los últimos 20 años, las Bolsas han subido de forma continuada, con la excepción de algunos episodios como el Covid, el alza de los tipos de interés, o el “Día de la Liberación Arancelaria decretado por Trump en EEUU, porque la tendencia subyacente del crecimiento económico es sólida, acreditada por el PIB de EEUU, cuyo crecimiento en los últimos años ha sido entre +2,2 % y +2,9 %, con escasas fluctuaciones.

Tras una primera fase de práctica de esquí de fondo subiendo cuestas prolongadas, en el biatlón los esquiadores, después, disparan a cinco dianas. Para los mercados, estos 'blancos de tiro' son las empresas potencialmente expuestas al riesgo de desintermediación por la IA, como las compañías de software.

Por ejemplo, un ETF de software en EEUU ha caído desde principios de año más allá del 27%. Angelo Meda explica que en realidad, el mercado ha castigado a cinco “blancos para disparar”, o sectores especialmente afectados por la desintermediación:

  • Empresas de Software: la IA puede desarrollar rápidamente líneas de código que antes requerían miles de horas de trabajo.
  • Empresas de servicios de TI. Las que ofrecen consultoría para la implementación de soluciones informáticas.
  • Gestoras de activos. Los algoritmos podrían llegar a automatizar el trabajo de los asesores financieros.
  • Empresas de análisis de datos, como FactSet y la Bolsa de Londres, cuyos servicios podrían ser replicados por la IA a costes significativamente menores.
  • Portales verticales de internet, como los sitios de anuncios de coches y viviendas, porque se cree que ChatGPT o Gemini podrían proporcionar directamente a los usuarios las respuestas que buscan.

Al igual que sucede en el biatlón, comenta el gestor de Banor Mistral, la penalización para las empresas que son 'blancos de tiro' preferidos para el mercado, puede ser duradera. Y ello porque en ocasiones, aunque las empresas inviertan en IA, recompren acciones, muestren crecimiento de beneficios o aumenten los dividendos, no es suficiente para que el mercado levante su castigo.

Angelo Meda explica que se está viviendo una transición tecnológica, tal y como sucedió con el boom de internet, el comercio electrónico y la computación en la nube. Y las empresas castigadas por el mercado, pueden serlo durante años. Por ejemplo, fue el caso del diario The New York Times (NYT). La empresa se vio castigada por el boom de internet, que fue sustituyendo los periódicos en papel por diarios online. NYT perdió el 60% de su valor entre 2004 y 2007, años favorables para la Bolsa, pese a que sus beneficios seguían siendo estables.  El mercado estaba dispuesto a pagar cada vez menos por dichos beneficios, y como consecuencia de ello el múltiplo precio/beneficios se redujo de 20x a 10x como nivel más bajo.

La competencia de los diarios online afectó al negocio de muchas editoriales, que quebraron. Sin embargo, las que supieron aprovechar el contenido y la tecnología se recuperaron, que es lo que sucedió con The New York Times, cuya acción pasó de 10$ en 2017 a los 72 actuales.

El gestor de Banor Mistral señala que es necesario que los inversores cambien su visión sobre las compañías de estos sectores, aplicando un nuevo enfoque, que consiste en no comprar para esperar rebotes rápidos en la acción, aunque los directivos de las empresas tranquilicen al mercado o los beneficios se mantengan estables o incluso crezcan. Lo que sugiere es que el inversor analice cada acción y cada sector, poniendo el foco en aspectos como la rapidez con la que puede llegar el impacto de la nueva tecnología a la compañía, el modo en el que las empresas responden a este reto y, sobre todo, si la compañía cuenta con la flexibilidad financiera necesaria para invertir, sin estar limitada por cargas de deuda que puedan reducir su margen de maniobra.

En la fase de transición tecnológica actual y su reflejo en los mercados, en la que se penalizan determinadas acciones aunque ello no se justifique por sus beneficios, es necesario mantener la cabeza fría, y evitar lanzarse precipitadamente a comprar dichas acciones, aunque hayan caído -10 % o -20 %. El mercado puede comportarse de modo irracional un largo tiempo, pero si una empresa no tiene restricciones financieras, esto significa que está aprovechando las oportunidades que surgen, y que ha logrado superar el impacto disruptivo de las nuevas tecnologías. 

Ya sea con su estrategia actual o bien transformándola, si la empresa logra adaptase al nuevo entorno, el mercado le recompensará con una medalla “que puede valer más que la de oro”, concluye Angelo Meda.

Trump elevará los aranceles al 15% pero mantendrá los acuerdos

Mientras tanto, EEUU pretende elevar el arancel global del 10% al 15% y, al mismo tiempo, preservar la continuidad con los países que firmaron acuerdos comerciales y reestablecer los gravámenes sobre China –gran beneficiada por la anulación los aranceles IEEPA por el Tribunal Supremo– a los niveles anteriores al fallo. 

El representante comercial de EEUU, Jamieson Greer, explica que la aplicación del nuevo mecanismo tras la invalidación judicial de los aranceles recíprocos no supondrá un aumento acumulado de la carga arancelaria para aquellos socios con los que ya existen pactos comerciales. Admite que podrían pasar “un par de meses” antes de que la Administración restablezca por completo el régimen arancelario de forma compatible con los acuerdos vigentes. 

Trump ha recurrido a la Sección 122 de la Ley de Comercio, que le permite aplicar el nuevo gravamen durante un máximo de 150 días sin aprobación del Congreso. Durante ese periodo, la Administración abrirá nuevas investigaciones que permitirían sustituir el gravamen global por aranceles permanentes dirigidos a países o industrias específicas. 

En paralelo, Greer señaló que EE UU pretende mantener los aranceles a los bienes chinos en un rango entre el 35% y el 50%. China soportaba una tasa del 47% y, con el actual 10% global, se encuentra en un 30%: “Esperamos que ese nivel se mantenga. No tenemos intención de escalar más allá de eso”. Está previsto que Trump se reúna con Xi Jinping en China a finales de marzo para negociar una extensión de la tregua arancelaria entre ambos países. 

Irán: sanciones sin romper las negociaciones

Por otro lado, EEUU ha impuesto nuevas sanciones contra más de 30 individuos y entidades vinculadas a Irán, alegando que facilitan la venta ilegal de petróleo y el comercio de armas del régimen de los ayatolás. Según el Departamento del Tesoro, las medidas afectan a actores repartidos por distintos países de Oriente Medio —incluidos Irán, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos— que, según Washington, contribuyen a sostener las redes financieras y logísticas de Teherán. 

Pese al nuevo paquete de sanciones, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán siguen abiertas, y la próxima ronda de negociaciones está prevista para hoy jueves en Ginebra, en un intento de reconducir las conversaciones sobre el programa nuclear iraní.

20Jan

Columbia Threadneedle, UBP, DWS, UBS, Banor, Ofi Invest, y Gescooperativo ofrecen sus recomendaciones basadas en que las políticas fiscales expansivas y unas monetarias más acomodaticias apoyarán el crecimiento económico e impulsarán los beneficios empresariales.

Miguel Ángel Valero

El comienzo del año está siendo trepidante, para lo bueno y para lo malo: Venezuela, Groenlandia, Irán. Y no parece que se vaya a calmar. Sin embargo, las Bolsas continúan con una tendencia alcista y el nivel de volatilidad es bajo. El motivo de esta tranquilidad reside en los buenos resultados empresariales que se esperan, que cotizan más que los conflictos geopolíticos.

De momento, comienza el Foro de Davos, bajo un lema que invita al diálogo en un mundo cada vez más polarizado. En un contexto geopolítico agitado, esta reunión adquiere una relevancia especial al convertirse en punto de encuentro entre los líderes europeos y Donald Trump para abordar la tensión, nuevamente autogenerada, en torno a Groenlandia. Los representantes de la Unión Europea inician las negociaciones bajo la amenaza de nuevos aranceles, que afectarían a países que representan cerca de tres cuartas partes de las importaciones europeas hacia Estados Unidos. No obstante, también están dispuestos a aplicar contramedidas que, en el peor escenario, podrían impactar aproximadamente 93.000 millones€ en exportaciones estadounidenses. 

Las tenencias de activos financieros americanos por parte de países europeos —alrededor de 3,6 billones$ en bonos del Tesoro y 6 billones en acciones— pueden convertirse en herramienta de presión, aunque su ejecución sería más compleja, dado que buena parte de estos activos está en manos privadas.

Otro punto débil en la postura estadounidense proviene del ámbito interno, con las críticas de miembros relevantes del Partido Republicano, especialmente sensibles en un año electoral.

Por ahora, los mercados se muestran escépticos por el rumbo de las negociaciones. Sin embargo, Trump ha declarado haber mantenido una conversación productiva con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, lo que aporta cierto alivio al tenso ambiente. 

La vuelta de las vacaciones en EEUU ha traído números rojos en la Bolsa, retrocesos en el precio de los bonos —con el bono a 10 años ofreciendo rentabilidades cercanas al 4,3%, niveles no vistos desde agosto— y un dólar debilitado, que vuelve a situarse en 1,17 EUR/USD. El refugio, como viene siendo habitual en los últimos años, ha sido el oro, que continúa marcando máximos históricos. De momento, seguimos en una fase de tensión, aunque el año pasado también hubo episodios de elevada tirantez comercial que terminaron en escenarios menos agresivos de lo previsto. Por tanto, el regreso de la volatilidad a los mercados puede representar una oportunidad para comprar más barato.

Columbia Threadneedle: el apaciguamiento de Trump ya no sirve

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, matiza que el anuncio de Trump "no se trata de una orden ejecutiva; sino únicamente, por ahora, de una publicación en redes sociales. De hecho, la semana pasada pudimos ver un mensaje similar en el que Trump amenazaba con aranceles del 25% a los países que continuaran comerciando con Irán. Ese anuncio fue prácticamente ignorado por los mercados financieros. Otro factor a considerar es que estos aranceles entrarían en vigor en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, y sigue existiendo una gran incógnita sobre la legalidad de estas medidas. Esta cuestión deberá ser resuelta por el Tribunal Supremo".

Los líderes europeos cuentan con un amplio margen de opciones de represalias para responder desde la UE a estas nuevas medidas arancelarias. Pueden negarse a ratificar el acuerdo comercial alcanzado en 2025 y también podrían impulsar aranceles sobre 93.000 millones en bienes estadounidenses, que se propusieron el año pasado antes de que se cerrara el acuerdo comercial, pero nunca llegaron a aplicarse. 

La UE cuenta con un instrumento contra la coerción, una medida establecida pero nunca utilizada. De aplicarla, la Unión podría ir mucho más lejos en términos de restricciones comerciales, propiedad intelectual y otros ámbitos, aunque llevaría tiempo y es considerada una opción de último recurso. Aún no estamos en ese punto. La cuestión ahora para Trump —pero sobre todo para los líderes europeos— es cómo se producirá la “coerción” para lograr que los aliados acepten las ambiciones territoriales del presidente estadounidense

.Los mercados han retrocedido ligeramente, pero los movimientos no han sido demasiado pronunciados. Parece que todavía existe cierto escepticismo sobre si estos anuncios llegarán a materializarse. Un arancel del 25% —como el propuesto para junio—equivaldría aproximadamente al 0,2% del PIB de la UE. Las cifras no son especialmente dramáticas desde el punto de vista económico, pero lo más relevante es el hecho de que EEUU esté dispuesto a ejercer una presión real de este tipo sobre aliados políticos y militares.

En este contexto, la pregunta para EEUU es: ¿Vale la pena la compra o anexión de Groenlandia a costa de poner en riesgo la estabilidad continuada de la OTAN, una organización mucho más importante para la seguridad nacional? Existe un acuerdo entre EEUU y Dinamarca que data de 1951 y que permite estacionar tantas tropas como desee en Groenlandia. Actualmente, cuenta con unos 200 efectivos allí, aunque en el pasado esa cifra llegó a ser de hasta 10.000.

El punto clave desde la perspectiva europea es que la política que vimos en 2025—esencialmente, el apaciguamiento de la Administración estadounidense— puede estar llegando a su fin. Se espera una respuesta más firme frente a algunas de las ambiciones de Trump. Se entiende por qué se recurrió al apaciguamiento en 2025: se trataba de mantener a EEUU de parte europea en relación con el posible acuerdo de paz en Ucrania, con las correspondientes garantías de seguridad estadounidenses y el apoyo al país invadido por Rusia en un sentido más amplio.

Lo que suceda es incierto, pero por ahora estamos viendo claramente importantes grietas en la alianza transatlántica. Esto podría convertirse en una amenaza existencial para la OTAN. EEUU está poniendo a prueba la soberanía de un país de la UE, por lo que la respuesta es inevitable. Una situación que va a generar más incertidumbre en los mercados financieros, aunque los aranceles anunciados no están definitivamente fijados.

UBP

En la última Perspectiva Semanal de UBP: La geopolítica domina los titulares, Michael Lok, UBP Group’s CIO, subraya: Las tensiones geopolíticas se han intensificado desde principios de año, afectando a Venezuela, Groenlandia e Irán. Al mismo tiempo, el nacionalismo de los recursos está en auge, con las grandes potencias compitiendo cada vez más por el control de materias primas estratégicamente cruciales. Si bien este contexto respalda al oro, los mercados de valores se mantuvieron prácticamente indemnes la semana pasada: las empresas de pequeña capitalización superaron sus expectativas, ya que el impulso de las ganancias se extiende más allá del sector tecnológico. Esta semana, la cumbre de Davos arrojará más luz sobre la geopolítica, ya que la preocupación por Groenlandia está aumentando”.

DWS: la importancia de la diversificación

“2026 será un año prometedor para la renta variable, pero la diversificación sigue siendo importante. Las perspectivas para la renta variable mundial en 2026 son positivas. Esperamos un entorno que favorezca a los activos de riesgo, como la renta variable y los bonos corporativos”, afirma el director de inversiones de DWS, Vincenzo Vedda. Cita el crecimiento económico moderado, las condiciones de financiación favorables y una política monetaria en general neutral o acomodaticia, especialmente en EEUU. 

Vedda también espera unas condiciones marco estables para Europa, que se verían respaldadas por los programas de inversión gubernamentales, especialmente en Alemania. Es probable que la ralentización del aumento de los precios también resulte beneficiosa. Además de Europa y EEUU, Vedda también ve una evolución positiva en Asia: las principales economías apuestan cada vez más por la tecnología como motor de crecimiento, los ingresos están aumentando y crece la voluntad de reformar. “Vemos oportunidades de rentabilidad de dos dígitos para la renta variable en general”, afirma Vedda.

Sin embargo, la alta concentración en algunas acciones en EEUU merece precaución. “La diversificación global sigue siendo, por tanto, un elemento clave que debe tenerse en cuenta en cualquier estrategia de inversión”, afirma. A corto plazo, el estratega de inversiones de DWS ve otros dos posibles riesgos: las ratios de efectivo de los gestores de fondos han caído a un nivel históricamente bajo. Además, el optimismo en el mercado es extremadamente alto, ambos indicadores contrarios clásicos. Pero a lo largo del año, Vedda cree que las tasas de crecimiento previstas en los beneficios empresariales —más del 10% para EEUU— deberían crear un entorno positivo.

Si se producen los retrocesos que se han debatido acaloradamente durante varios meses en relación con los principales beneficiarios del auge de la inteligencia artificial, por ejemplo, debido al exceso de capacidad o al gasto excesivo en inversiones, los considera más como oportunidades de entrada tácticas que como una señal de salida permanente.

Entre los temas que impulsan los mercados de capitales, cita:

  • Economía: Los consumidores apoyan la economía estadounidense con una fuerza sorprendente. La disposición de los estadounidenses a gastar impulsó el crecimiento de EEUU en el tercer trimestre hasta un sorprendentemente alto 4,3%. Las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial y los nuevos recortes de los tipos de interés probablemente también respaldarán el crecimiento en 2026. En Europa, es poco probable que las consecuencias del conflicto comercial con EEUU sean tan graves como se temía inicialmente, pero las perspectivas de crecimiento para 2026 son solo la mitad de sólidas que en EEUU. Los conflictos comerciales impulsan los precios en EEUU y hacen que la disminución de la tasa de inflación en resulte difícil. Es probable que el objetivo del 2% tampoco se alcance en 2026, con una tasa de inflación del 2,9%. En Alemania, el objetivo del 2% no se alcanzó por primera vez en diciembre. Los factores que impulsan los precios siguen siendo el aumento significativo de los precios de los servicios.
  • Bancos centrales: se espera una mayor flexibilización en EEUU. Es probable que la Reserva Federal continúe con cautela su política de recortes de tipos de interés. Esperamos dos recortes más antes de diciembre de 2026. Es probable que el Banco Central Europeo mantenga su camino firme. Por el momento, no hay motivos para que las autoridades monetarias modifiquen los tipos de interés en 2026.
  • Riesgos: conflictos comerciales y posible sobreinversión en inteligencia artificial. Si los numerosos conflictos comerciales se intensifican de nuevo, esto podría limitar el margen de maniobra de la Reserva Federal para estimular la economía mediante la reducción de los tipos de interés.
  • Para los mercados bursátiles, especialmente en EEUU, un factor clave será si los elevados niveles de inversión en inteligencia artificial se reflejarán también en las correspondientes ganancias de productividad. 

En este contexto el posicionamiento de DWS es:

  • Renta variable: 
    • Nuevos máximos para el índice alemán Dax: el 7 de enero superó por primera vez la marca de los 25.000 puntos. En los últimos doce meses, el aumento de precios asciende así al 24%. ¿Cuánto potencial queda aún? “Sigo viendo un potencial de precios significativo, a pesar de las considerables subidas de precios que hemos visto recientemente”, afirma la gestora de carteras y experta en acciones alemanas, Sabrina Reeh. Las subidas de precios del año pasado se caracterizaron por unas pocas acciones, al igual que en 2024. “También tenemos una visión positiva de la renta variable alemana en 2026. Entre otras cosas, porque esperamos una mayor amplitud y profundidad del mercado, especialmente si se produce una recuperación económica”, afirma Reeh. Un factor decisivo: el aumento previsto de la rentabilidad. El consenso del mercado espera un crecimiento de los beneficios de alrededor del 16% para las empresas del Dax en el año fiscal 2026. Es probable que la mayor contribución provenga del sector automovilístico, seguido del sector industrial. Gran parte de los beneficios previstos se verán respaldados por las medidas de reducción de costes que ya se han puesto en marcha.
    • “También vemos oportunidades en las empresas que se benefician directamente de los estímulos alemanes y del gasto de la OTAN. Es probable que las acciones industriales y las empresas de construcción se beneficien del paquete de estímulos del Gobierno, la caída de los precios de la energía y la esperada recuperación económica”, afirma Reeh.
    • El sector financiero también sigue siendo prometedor. La valoración del Dax ya no es favorable, con una relación precio-beneficio de 16. No obstante, la valoración relativa sigue siendo atractiva, ya que otros índices europeos también han subido. “Además, hay que tener en cuenta que la valoración media histórica más baja, de 13, se debe al cambio en la participación en el índice de las empresas tecnológicas, que hoy es mayor, mientras que los sectores clásicos y menos valorados, como el químico y el automovilístico, han perdido peso”, afirma Reeh. Si los múltiplos de valoración se mantienen estables y se cumplen las previsiones de beneficios, los beneficios empresariales podrían justificar fundamentalmente un nivel de precios superior a los 30.000 puntos en solo dos años. A pesar de todas las perspectivas positivas, también existen riesgos: retrasos en la aplicación del paquete de infraestructuras, un deterioro significativo de la economía estadounidense y un nuevo empeoramiento de la situación geopolítica.
  • Bonos corporativos con buenas calificaciones crediticias: una posible incorporación sensata a la cartera . "Son actualmente una adición sensata a una cartera desde el punto de vista del riesgo-rendimiento”, afirma la gestora de carteras Tanja Siegrist. Esto se aplica en particular a los bonos corporativos en euros con buenas calificaciones crediticias. Aunque las primas de los préstamos se encuentran en niveles históricamente bajos y no se espera una nueva reducción. El amplio mercado de bonos corporativos en euros ofrece, no obstante, rendimientos interesantes de alrededor del 3,2%. En comparación, el tipo de depósito del Banco Central Europeo es actualmente del 2%. Se espera un aumento de las nuevas emisiones en 2026, especialmente debido a la necesidad de financiar inversiones en inteligencia artificial. Esto podría ofrecer a los inversores una mayor diversificación en el segmento de bonos corporativos con muy buenas calificaciones crediticias. En general, un mayor volumen de emisión va acompañado del riesgo de un aumento de los rendimientos y, por lo tanto, de pérdidas de precio, ya que los rendimientos y los precios de los bonos evolucionan en direcciones opuestas. Sin embargo, Siegrist da aquí luz verde en gran medida: “la demanda de bonos corporativos debería seguir siendo alta debido a los niveles de rendimiento aún atractivos, y los balances de las empresas parecen en gran medida sólidos. Por eso no esperamos que los precios se vean sometidos a una mayor presión”. Los altos rendimientos actuales también podrían mitigar, al menos parcialmente, el impacto de una posible ampliación de los diferenciales de crédito.
  • Bonos de alto rendimiento: oportunidades selectivas con alto riesgo. En el caso de los bonos de alto rendimiento más arriesgados, las primas de riesgo también se encuentran en un nivel muy bajo. Esto podría plantear la pregunta, para los emisores individuales, de si los riesgos seguirían estando suficientemente compensados por los rendimientos. Sin embargo, Siegrist no ve un problema general en el mercado. Hasta ahora, los impagos de préstamos no se han evaluado como riesgos sistémicos, sino como casos individuales. El mercado ha evolucionado de forma muy diferente últimamente. Siegrist ve oportunidades selectivas en los bonos de alto rendimiento con una calificación más baja (B e inferior), ya que las primas de riesgo siguen estando aquí. Sin embargo, el mayor riesgo de impago requiere un análisis fundamental exhaustivo de las empresas. En el caso de los emisores de mayor calidad con una calificación BB, por el contrario, las primas de riesgo suelen ser demasiado bajas.
     

UBS: los riesgos nunca pueden eliminarse por completo

El rally de la renta variable china debería reanudarse gracias al apoyo de las políticas públicas y a factores estructurales favorables. Las acciones chinas cayeron a comienzos de esta semana en un contexto de cautela por parte de los inversores. "No obstante, seguimos favoreciendo la renta variable china en nuestras carteras globales y vemos oportunidades especialmente atractivas en el sector tecnológico. Creemos que el apoyo selectivo de las políticas públicas, la innovación tecnológica continua y la demanda de diversificación por parte de los inversores globales deberían respaldar el próximo tramo alcista del mercado", señala un análisis de UBS, que coloca el foco en tres claves:

  • El apoyo político centrado en la innovación y el consumo debería sostener el impulso del crecimiento.
  • Nuevos catalizadores en innovación en IA podrían sentar las bases para un nuevo rally.
  • Un repunte del interés de los inversores globales podría reforzar el movimiento al alza.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, señala: “Con valoraciones que siguen siendo atractivas, mantenemos nuestra calificación de Attractive sobre la renta variable china, con preferencia por las principales plataformas tecnológicas, especialmente aquellas con una sólida monetización de la IA, liderazgo en cloud y planes de expansión internacional. También vemos oportunidades de rentabilidad y crecimiento en los sectores financiero y sanitario, así como en beneficiarios de la ‘anti-involution’ y de la transición verde, como los metales básicos y los líderes en equipamiento eléctrico”.

"Sea lo que sea lo que depare el año, como inversores debemos recordar que los riesgos nunca pueden eliminarse por completo, pero sí pueden cubrirse. La forma más eficaz de proteger y hacer crecer el patrimonio, independientemente de lo que traiga el futuro, es contar con un plan a largo plazo que sirva de guía en momentos de incertidumbre y, por supuesto, ceñirse a él”, añade Dean Turner, Chief Eurozone and UK Economist.

“De cara a los próximos meses, seguimos viendo un dólar más débil y un EURUSD avanzando gradualmente hacia 1,2 antes de estabilizarse en ese nivel”, apuntan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Strategists.ç

“Mantenemos una visión constructiva sobre los bonos corporativos franceses y una postura Attractive sobre la renta variable de la Eurozona, con preferencia por bancos, IT, industriales, utilities, inmobiliario y Alemania”, aporta Claudia Panseri, Chief Investment Officer France en UBS Global Wealth Management

Banor: los mercados no están en medio de una tormenta

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor SICAV, cree que, pese a los dramáticos acontecimientos geopolíticos que suceden en el mundo actualmente, las Bolsas continúan con una tendencia alcista y el nivel de volatilidad es bajo. El motivo de esta tranquilidad es los buenos resultados empresariales que se esperan. “Los mercados financieros no están en medio de una tormenta.  De hecho, el índice VIX ha estado oscilando entre 13 y 15 durante un par de semanas, en sus niveles más bajos en 18 meses, lo que indica una fase de relajación y baja demanda de protección y cobertura por parte de los inversores”

Además de los graves acontecimientos geopolíticos, otro de los factores que preocupan a los mercados es la continua subida de los tipos de interés a largo plazo .Por primera vez en la historia, el rendimiento a 10 años del bono de Japón ha superado al de China, y el mercado laboral en Estados Unidos se muestra cada vez más débil. No faltan motivos de preocupación. Entonces, ¿por qué las Bolsas siguen subiendo? ¿Por qué persiste la baja volatilidad y una tendencia alcista, aunque menos fuerte que en los últimos meses? 

La respuesta, según Angelo Meda, se encuentra en los beneficios empresariales. El mercado siempre mira hacia adelante y, pese a los factores de riesgo, a corto plazo los resultados siguen siendo muy sólidos. Se estima que los beneficios del S&P 500 en el cuarto trimestre de 2025 aumentarán un 7%, desglosados en un crecimiento del 20% para los Siete Magníficos y un 3% para las otras 493 empresas. 

Teniendo en cuenta que los beneficios del índice crecieron más de un 10% en cada uno de los tres trimestres anteriores de 2025, esta estimación “parece conservadora y deja margen para superar expectativas y tranquilizar a los inversores sobre el desempeño corporativo”, en opinión del gestor de Banor Mistral.

Uno de los factores relevantes a tener en cuenta es comprobar si la tendencia en las inversiones de las grandes tecnológicas de EEUU, que se espera que pasen de un crecimiento interanual del 75% al 54%, y después bajen a cerca del 25–30% en 2026, continuará o no.

La cifra de beneficios que se conozca este año dará una pauta importante sobre si el fuerte gasto en infraestructuras relacionadas con la IA va a continuar, ya que se espera que el porcentaje disminuya, pero en términos absolutos el aumento seguirá siendo significativo.

“Mientras los beneficios sigan siendo sólidos, especialmente los de las tecnológicas, todas las narrativas geopolíticas se ven de forma positiva”, insiste Meda. Así, Venezuela se convierte en una oportunidad para repatriar inversiones y aumentar la producción de petróleo; la desaceleración del mercado laboral en EEUU se interpreta como una causa para bajar tipos; y las tensiones internas se entienden como una vía para que Trump estimule la demanda, quizá con medidas a favor de la clase media.

Sin embargo, según el gestor de Banor Mistral, aunque las tendencias de fondo siguen siendo las mismas que en 2025, empiezan a surgir algunas diferencias. Los Siete Magníficos siguen impulsando el mercado, pero sólo Amazon y Google están en positivo en lo que va de año, compensando ligeras caídas en los otros cinco. El índice Euro Stoxx Banks sube desde principios de año, pero su rendimiento está por debajo del resto del mercado. Y la temática de Defensa continúa y, a principios de 2026, también ha involucrado a empresas estadounidenses que el año pasado se mantuvieron planas.

En los primeros días de 2026, los índices bursátiles superaron las pequeñas pérdidas de los últimos días de 2025, teniendo en cuenta que el rally navideño no se produjo, gracias a las expectativas de buenos resultados empresariales. A la espera de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre los aranceles, que parece darán su aprobación a la política arancelaria de Trump, las Bolsas se encuentran en compás de espera hasta los resultados de las tecnológicas.

Si las inversiones de los Siete Magníficos aumentan, se planteará la cuestión de la devolución de capital; por el contrario, si disminuyen, podría ser señal de menores expectativas para las aplicaciones de IA. Por tanto, podrían suceder escenarios diferentes al esperado: resultados por encima de lo esperado y previsiones futuras que impulsan las acciones al alza.

Es un momento de calma, a la espera del desenlace de los resultados de las mayores empresas del mundo por capitalización bursátil, que influirán en las Bolsas más que las tendencias del PIB o la geopolítica.

Ofi Invest: optimista en Bolsa, precavido en renta fija

En la gestora francesa Ofi Invest AM creen que 2026 va a ser un año positivo para la renta variable. Una perspectiva favorable que apoya en la buena salud de la economía y el crecimiento, las medidas de apoyo fiscal en los principales países del mundo, las políticas monetarias acomodaticias, los buenos resultados empresariales en muchos sectores, y el cada vez menor impacto de la incertidumbre provocada por la guerra arancelaria. 

En la renta fija, Ofi Invest AM es algo más precavido y se muestra neutral respecto a la deuda pública, dada la estabilidad en tipos del BCE y los escasos recortes que la Fed va a llevar a cabo este año. En todo caso, la gestora francesa recomienda aprovechar el efecto carry en este activo.

En Crédito, Ofi Invest AM es algo más optimista, porque la buena salud de las empresas favorece a los bonos tanto Investment Grade como High Yield y a la deuda emergente en moneda local,que se beneficia de la debilidad del dólar. En todo caso, recomienda al inversor ser selectivo, dado el fuerte estrechamiento de los diferenciales. 

Ombretta Signori, Head of Macroeconomic Strategy and Research de Ofi Invest AM, piensa que el crecimiento global posiblemente se acerque al 3% en 2026, favorecido por políticas monetarias más laxas y un impulso fiscal positivo en EEUU, China, Alemania y Japón.

EEUU crecerá el 2,3% gracias al estímulo fiscal de la reforma fiscal de Trump (One Big Beautiful Bill), una política monetaria algo más acomodaticia que en 2025., y una menor incertidumbre comercial. Respecto al consumo, debería evolucionar favorablemente, dado que las ventajas fiscales a principios de 2026 serán superiores a lo normal, y la reforma fiscal incluye recortes de impuestos sobre la renta de 2025. Este programa también contempla incentivos a la inversión, la mitad destinados al sector manufacturero. 

En cuanto a la incertidumbre comercial, los aranceles siguen siendo la moneda de cambio favorita de EEUU Son esenciales para evitar un exceso presupuestario, pero suponen un riesgo inflacionista. Y la administración Trump tiene claro que controlar la inflación es relevante para las elecciones de mitad de mandato. Además, en 2026 el Tribunal Supremo se pronunciará sobre la legalidad de los aranceles recíprocos, y puede producirse un fallo desfavorable, lo que obligaría al gobierno de Trump a poner en marcha nuevas alternativas.

En cuanto a la inflación, la mayor parte del impacto inflacionario de los aranceles ya ha pasado, y las presiones inflacionarias subyacentes son poco probables, sobre todo por la debilidad del mercado laboral. Un mercado laboral que no ha mostrado signos de debilidad desde el verano,, y cuya estabilidad sigue siendo crucial para el crecimiento. El escenario está preparado para nuevos recortes de tipos de la Fed en 2026, año en que Jerome Powell cederá la presidencia a su sucesor.

En la zona euro, el escenario de crecimiento seguirá siendo favorable para España y Portugal. Ambos países han sido motor de la economía europea en los últimos años. En cuanto a Alemania, el reto estructural es la implementación del plan de estímulo en infraestructuras, aunque el impulso económico de este plan, y el plan de rearme alemán y europeo, deberían ser suficientes para reactivar la economía alemana y europea en 2026. Signori espera un crecimiento del 1,4% en la zona Euro en 2026, lo que, combinado con una inflación media inferior al 2,0%, debería favorecer un escenario de mantenimiento de tipos clave del BCE en el 2%.

Los expertos de la gestora francesa añaden que en 2026, habrá que estar pendientes de acontecimientos de índole geopolítica por su influencia en el crecimiento: la visita de Donald Trump a China en la primavera, la cumbre del G7 de junio en Francia y la del G20 en diciembre en Florida. También será necesario estar pendientes de la evolución de las tensiones entre China y Japón y entre EEUU y Venezuela, así como del resultado de las conversaciones de paz sobre Ucrania entre EEUU y Rusia.

Geoffrey Lenoir, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, afirma que los bancos centrales han dejado claras sus intenciones para los próximos meses: no habrá cambios en el BCE a corto plazo, que podría mantener el nivel del 2% en el tipo de depósito todo el año, y cuyo próximo movimiento podría ser al alza o a la baja, dependiendo de la evolución del ciclo. Respecto a la Fed, probablemente esperará también antes de volver a bajar sus tipos. Comparte las expectativas del mercado, dos recortes adicionales de tipos en 2026 en EEUU que llevarían a un entorno de neutralidad, estabilizándose en el 3,25%. No habría más bajadas de tipos por la resiliencia de la economía estadounidense y por una inflación que, sin duda, se mantendrá ligeramente por encima del 2,0%. El reemplazo de Jerome Powell como presidente de la Fed podría suponer algunos riesgos. El Banco de Japón probablemente suba sus tipos una vez más este año, pero de forma muy cautelosa, como suele hacer.

La gestora se mantiene neutral en los bonos EEUU a 10 años, pero continúa invertida en este activo. Porque en los próximos meses, el activo cotizará a niveles objetivo de finales de año, lo que hace recomendable una estrategia de carry (mantener el bono hasta vencimiento porque el precio va subiendo).  

Después de alcanzar el 2,9%, Ofi Invest AM cree que el Bund podría negociarse dentro de un rango entre el 2,6% y el 3,1% en TIR, lo que hará a la gestora ajustar la duración al alza o a la baja. Los elevados volúmenes de deuda que se colocarán en los mercados parecen haberse descontado ya, pero en la gestora francesa seguirán muy de cerca las emisiones en el primario a principios de 2026.

Mientras tanto, aunque la reforma de las pensiones en Holanda que entró en vigor el 1 de enero de 2026 ya ha sido descontada por los mercados, podría haber consecuencias técnicas en el tramo largo de la curva de tipos. 

Algo parecido sucede con los bonos del Tesoro estadounidense (T-Note) cuyos riesgos al alza son ligeramente superiores a los de hace unas semanas. Este escenario lleva a la gestora francesa a ser ligeramente positivos con una estrategia de carry este año, aunque en caso de rally, debería reducirse. Los riesgos políticos y geopolíticos tuvieron un impacto leve en los tipos en 2025, aunque habrá que seguir pendiente de dichos riesgos en 2026.

Teniendo en cuenta que los riesgos de mercado en su conjunto  han disminuido en los últimos meses; que los bancos centrales siguen atentos y preparados para bajar sus tipos; que el impacto de los aranceles en su mayor parte ya ha pasado; y que las empresas han logrado refinanciarse correctamente durante el año con fuertes flujos hacia el crédito, Ofi Invest AM se muestra neutral en los diferenciales de crédito, mientras ve un entorno favorable tanto para Investment Grade como High Yield, siendo selectivos en la elección de activos.  Se muestran positivo en High Yield a medio plazo, aunque todavìa piensan que los diferenciales de crédito podrian ampliarse en escenarios adversos. 

Eric Turjeman, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, afirma que el consenso del mercado coincide en prever una subida de +13% para el MSCI World en 2026, tras las grandes alzas de los últimos años. Los catailizadores para esta tendencia alcista en 2026 serán

  • Políticas monetarias que probablemente serán más acomodaticias en 2026, excepto en Japón.
  • Planes de estímulo fiscal casi a nivel mundial.
  • Empresas en buena salud financiera que deberían reanudar el gasto este año;
  • Importante excedente de ahorro que busca dónde invertir.

Sin embargo, el principal catalizador de las ganancias en las Bolsas serán los resultados empresariales, recalca este experto. En la actualidad, ningún mercado bursátil está infravalorado hasta el punto de que ello justifique una potencial revalorización; algunos, incluso cotizan con primas cómodas respecto a sus rendimientos históricos. 

EEUU seguirá siendo el centro de atención, de los inversores en renta variable, que estarán pendientes de si las compañías monetizan las grandes inversiones en IA. Cualquier contratiempo provocaría fuertes caídas, porque es probable que la volatilidad regrese en 2026. Las previsiones apuntan hacia un mejor reparto del crecimiento de los beneficios este año. Por lo tanto, es probable que surjan oportunidades en una serie de acciones rezagadas que podrían beneficiarse de una mayor visibilidad en el entorno económico, que ya se apunta en los datos iniciales del indicador ISM. Y es muy probable que la Fed no haya terminado los recortes de tipos, y que las rebajas fiscales para los hogares que pronto entrarán en vigor deberían apoyar el consumo.

Los mercados bursátiles en otras regiones del mundo presentan niveles de valoración más asequibles que en EEUU. Es el caso de Europa, que puede beneficiarse del efecto contagio de la expansión fiscal alemana, así como de la reactivación de la inversión empresarial. 

En Japón, el presupuesto aprobado el 26 de diciembre quiere impulsar la demanda, que sigue contenida por una inflación aún elevada. Mientras tanto, es probable que los tipos de interés a corto plazo sigan volviendo lentamente a la normalidad.

La renovada confianza en la renta variable china debería propiciar la vuelta al crecimiento de los beneficios para impulsar el mercado bursátil al alza. Para lo cual hará falta en parte que se recupere el consumo, que todavía no tiene el apoyo político. Al igual que sucede en EEUU, la evolución de la IA será crucial para las tendencias de renta variable china en 2026.

Las políticas fiscales expansivas a nivel mundial y unas políticas monetarias más acomodaticias, probablemente apoyen el crecimiento económico e impulsen los beneficios empresariales. Aunque los múltiplos de valoración están por encima de sus medias históricas, especialmente en EEUU, Ofi Invest AM mejora su perspectiva sobre la bolsa USA y europea, porque los factores que apoyan estos mercados es probable que superen a los riesgos. En el resto de geografías, la gestora mantiene sus posiciones. Aunque las valoraciones dejan poco margen para contratiempos, el entorno es favorable para que continúe el crecimiento de los beneficios en todos los mercados en 2026, lo que beneficiará a las Bolsas, que  por cuarto año consecutivo terminarán con ganancias. 

El nivel de los tipos clave del BCE y las expectativas del mercado sobre los tipos de la Fed parecen adecuados para los próximos meses. La rentabilidad del bono alemán a 10 años subió al 2,9% y el T-Note estadounidense se acercó al 4,2%. Unos niveles que, según Ofi Invest AM, reflejan bien los fundamentos económicos. Por ello, la gestora rebaja la visión sobre tipos EEUU a neutralidad, considerando que los riesgos ahora son simétricos, mientras el crecimiento es saludable en el país. Y rebaja la asignación a mercados monetarios, porque no se esperan bajadas de tipos del BCE. 

Respecto al crédito, pese a los diferenciales estrechos puede beneficiarse de tipos aún atractivos. La postura de la gestora francesa es neutral en Investment Grade a 12 meses y sobre pondera High Yield y deuda emergente en moneda local, que pueden hacerlo bien con una perspectiva “buy & hold”, siendo selectivos.

Ofi Invest AM reitera su postura neutral sobre el tipo de cambio euro-dólar. Las expectativas de política monetaria están correctamente descontadas en ambos lados del Atlántico, lo que hace que las divisas están justamente valoradas. Mientras tanto, aunque el dólar podría seguir presionado por la injerencia sin precedentes de la administración Trump en las instituciones, los inversores ya están muy cortos en dólar. Situación que puede llevar a una apreciación del dólar.

Gescooperativo: analizar si el nivel de riesgo asumido es el correcto

Por su parte, Gescooperativo, la sociedad de inversión colectiva del Grupo Caja Rural, dentro de su iniciativa de fomento de la cultura financiera, ofrece una serie de pautas que pueden servir a los inversores en fondos para revisar y planificar sus estrategias coincidiendo con el inicio de año. El momento es idóneo, al coincidir con el cierre fiscal del ejercicio anterior, con la publicación de previsiones macroeconómicas y de mercado por parte de las grandes instituciones financieras. Y esta coyuntura debería ser aprovechada también por el inversor para llevar a cabo una reflexión más amplia sobre su situación personal, profesional y vital. 

“El arranque del año es un momento apropiado para evaluar la cartera, detectar posibles desajustes y definir una hoja de ruta coherente”, explican. A su juicio, el cierre fiscal permite realizar una lectura completa del comportamiento de los fondos durante el año anterior y comprobar si la cartera sigue siendo adecuada a su perfil inversor. “No se trata solo de analizar la rentabilidad, sino de entender lo que ha funcionado y lo que no, y si el nivel de riesgo asumido ha sido el correcto”, aclaran. A ello se suma un factor menos técnico, pero igualmente relevante, como es el examen de los cambios previstos en los ingresos, gastos o proyectos personales. “Son elementos que también deben incorporarse a la planificación financiera y que, por lo general, suelen conocerse en los primeros compases del año”, señalan.

A la hora de diseñar la estrategia para el nuevo ejercicio, los expertos de Gescooperativo citan varios factores de mercado que conviene tener en cuenta. Entre ellos, las expectativas de crecimiento económico global y por regiones, la evolución de la inflación -que marca la rentabilidad mínima exigible a cualquier inversión- y las decisiones de política monetaria de los bancos centrales, que siguen condicionando el comportamiento de los mercados. A este entorno se añade la incertidumbre geopolítica y la importancia de identificar tendencias sectoriales, como ocurrió en su momento con las energías renovables o, más recientemente, con la IA.

En este marco, los expertos de Gescooperativo explican que el modelo clásico “60/40” puede ser un buen punto de partida para la planificación a largo plazo de las inversiones en fondos, con el objetivo de aprovechar oportunidades de rentabilidad dentro de un contexto de control del riesgo. Este enfoque se basa en una asignación aproximada del 60% a renta variable, como motor de crecimiento, y del 40% a renta fija, como elemento estabilizador. “Históricamente ha sido una de las fórmulas más utilizadas porque ofrecía un equilibrio razonable entre rentabilidad y riesgo, apoyado en una correlación negativa entre ambos activos”, recuerdan desde la entidad.

Sin embargo, los últimos años han demostrado que no se trata de una regla inmutable. Entre 2022 y 2023, la rápida subida de los tipos de interés provocó caídas simultáneas en renta fija y renta variable, rompiendo esa correlación tradicional y poniendo en cuestión la eficacia del modelo en su forma más rígida. No obstante, de cara a 2026, los expertos de Gescooperativo consideran que el “60/40” vuelve a tener sentido como punto de partida, en un contexto de tipos aún positivos y con margen para recortes adicionales, lo que permitiría a la renta fija recuperar su papel amortiguador dentro de la cartera. Eso sí, insisten en que el modelo debe entenderse como una referencia, no como una fórmula cerrada y siempre teniendo en cuenta el horizonte temporal de inversión y el perfil de riesgo de cada inversor. 

El entorno actual, con múltiples focos geopolíticos abiertos y la aparición de nuevos activos, invita a introducir ajustes. La clave está en invertir a través de carteras diversificadas ajustadas al horizonte y perfil de riesgo de cada inversor. Para un inversor conservador, una exposición elevada a renta variable puede resultar excesiva, por lo que tendría más sentido una distribución cercana al 20% en renta variable y 80% en renta fija de alta calidad. En perfiles moderados, el equilibrio podría situarse en torno a un 40/60, mientras que en inversores decididos o de riesgo medio-ato encajaría mejor el 60/40. Enel extremo más arriesgado, la renta variable podría alcanzar el 80%, con una renta fija más orientada a emisiones de crédito corporativo. El horizonte temporal y la edad son factores determinantes en esta ecuación. Un inversor joven tiene más margen para asumir volatilidad y aprovechar el potencial de la renta variable a largo plazo, mientras que quien se aproxima a la jubilación debe priorizar la preservación del capital y la estabilidad de los flujos.

En lo que se refiere a la selección de fondos, la entidad pone el acento en la diversificación y en el valor añadido de la gestión activa, tanto en renta variable como en renta fija. “En renta variable, en entornos volátiles es donde la gestión activa puede marcar la diferencia, identificando ineficiencias y ajustando la exposición por sectores, geografías o compañías”, señalan los expertos de Gescooperativo. Y añaden que en renta fija no todos los bonos se comportan igual, por lo que combinar deuda pública y corporativa, y distintos rating, ya sea investment grade o high yield, puede ayudar a mejorar el binomio rentabilidad-riesgo y a batir la inflación

Ahora bien, la gestión del riesgo no termina con la construcción inicial de la cartera. Desde Gescooperativo se destaca la importancia del rebalanceo periódico para mantener la coherencia con el perfil elegido. En condiciones normales, una revisión anual puede ser suficiente, aunque los expertos también recomiendan establecer umbrales de desviación -por ejemplo, del 5% o 10%- que activen una revisión extraordinaria. “Si la renta variable ha tenido un comportamiento muy positivo y ha ganado peso en la cartera, el rebalanceo permite volver a la proporción objetivo mediante traspasos, sin impacto fiscal y sin alterar el perfil de riesgo”, explican.

Las expectativas de los expertos de Gescooperativo apuntan a un entorno moderadamente favorable, aunque con cautela. La renta fija vuelve a ofrecer rendimientos reales atractivos y podría beneficiarse de nuevos recortes de tipos, especialmente en EEUU. En renta variable, las previsiones apuntan a un crecimiento moderado en Europa y EEUU apoyado por la mejora de los resultados empresariales y por el impulso de la IA, aunque siempre bajo la sombra de posibles eventos geopolíticos inesperados. Subrayan que no existe una proporción mágica ni una cartera universal y, aunque el modelo” 60/40” es una herramienta útil para simplificar y ordenarla toma de decisiones, la inversión debe partir de una autoevaluación realista del riesgo, los objetivos y el horizonte temporal. “La consistencia, la diversificación y el asesoramiento personalizado son los pilares para construir una estrategia de inversión sólida y sostenible en el tiempo”, concluyen.

01Dec

"Ahora es más rápido construir una planta solar que conectarla a la red”, avisa Will Smith, gestor de Banor Volta, fondo que invierte en la transición energética.

Miguel Ángel Valero

Will Smith, CIO de Westbeck Capital y gestor de Banor Volta, fondo que invierte en la transición energética y está integrado en Banor SICAV, cree que la descarbonización se ha convertido en parte estructural del crecimiento económico global. Y como consecuencia de ello, la electricidad cada vez tendrá mayor peso en el mix energético, impulsada por el enorme incremento de la producción y el resurgimiento de la energía nuclear.

Sin embargo, esta mayor demanda de electricidad está produciendo divergencias en la valoración de los distintos sectores vinculados a la transición energética, provocando volatilidad, y unos retornos en Bolsa prácticamente planos de las acciones de compañías 'verdes' en los últimos cinco años. 

Estas dificultades que producen asimetría en valoraciones se generan por un exceso de aumento en la demanda de uranio, una excesiva concentración de la producción de minerales críticos en determinados países, y problemas de conexión de la nueva capacidad eléctrica generada en los últimos años, a la red.

Por ello, el gestor de Banor Volta afirma que la mejor forma de encontrar oportunidades de inversión vinculadas a la transición energética, es asumiendo la asimetría en las valoraciones, y siendo selectivo. Para buscar aquellos sectores con mayor infravaloración, y evitar aquellos más sobrevalorados. 

Según Will Smith, la transición energética continúa siendo uno de los principales motores de los mercados globales. Porque se aprovecha del gran crecimiento de la electrificación, la modernización de las redes eléctricas, el uso de minerales críticos, y el resurgimiento de la energía nuclear. 

Entre 2019 y 2020 se produjo un enorme flujo de inversiones hacia la transición energética. Hacia ETF que invertían en tecnologías limpias, desarrolladores solares y eólicos. Estos ETF cotizaban a múltiplos superiores a 50x P/E, y se vieron impulsados también por el apoyo político, que ayudó a que las acciones de compañías 'verdes' entrasen en una fase alcista unidireccional, al estar enfocadas en los objetivos de cero emisiones netas, y en la descarbonización de la economía.

Sin embargo, este flujo de inversiones no se ha traducido en retornos. Por ejemplo, el ETF iShares Global Clean Energy (ICLN) no aportó apenas rendimientos a 5 años. Por el contrario, el S&P 500 se revalorizó cerca del 17% anual en el mismo período.

Muchas compañías que son referencia en el ámbito ASG han caído entre un 50% y 70% desde máximos, apunta el gestor de Banor Volta, y los índices de tecnología limpia han atravesado en estos cinco años una etapa de volatilidad muy alta.

Desde un punto de vista estructural, la transición energética sigue ganando tracción, indica Will Smith. La demanda eléctrica crece, las redes no pueden atender el ritmo de incremento de la nueva capacidad, la energía nuclear resurge, y los minerales críticos siguen siendo escasos. "El crecimiento puede ser estructural, pero los retornos siguen siendo selectivos, moldeados por cuellos de botella, dislocaciones y flujos de capital cambiantes”, advierte este experto.

El PIB y la demanda de electricidad

La demanda de electricidad, históricamente, ha evolucionado de forma similar al PIB, porque la energía eléctrica se consideraba un 'subproducto' del crecimiento, siempre disponible para utilizarse, y para ampliarse. Pero la electricidad se ha convertido en un factor limitante que permite escalar el PIB.

Para 2050, se espera que la demanda de energía eléctrica crezca alrededor de 30.000 TWh (Teravatios/hora), lo que equivale a casi doblar la producción conjunta de EEUU, Europa y China. Este incremento de la demanda no es sólo producto de la expansión económica, sino de nuevos vectores estructurales: inteligencia artificial , computación e hiperescala, movilidad eléctrica, y migración de calefacción y refrigeración al sistema eléctrico. Cada vertical representa una nueva fuente de carga base, no una carga intermitente o discrecional.

Por otra parte, la cuota de la electricidad en el mix energético final ya se ha duplicado desde 1970 (del 10% al 20%) y va camino de duplicarse otra vez hasta el 40–50% a mediados del siglo XXI. El uso de la electricidad crece mucho más que el de otros combustibles como los hidrocarburos.

El factor limitante de la transición energética no es la velocidad a la que aumenta la capacidad, sino la velocidad de conexión de esta nueva capacidad a las redes. En EEUU, esta capacidad ha pasado de cerca de 450 GW en 2010 a más de 2.200 GW en 2024. Sin embargo, los tiempos de espera medios han pasado de 11 meses a 35 meses. “Esto significa que ahora es más rápido construir una planta solar que conectarla a la red”, avisa Will Smith. Y esto no sólo pasa en EEUU, también en otras zonas geográficas.

Resurgimiento de la energia nuclear

Will Smith define a la energía nuclear como “indispensable en una economía electrificada por su fiabilidad”. Recientemente, la energía nuclear ha sido designada como combustible limpio por el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), y ha sido incluida en el compromiso de la COP28 de triplicar la capacidad para 2050. 

Como reitera el gestor de Banor Volta, el valor de la energía nuclear ha pasado de ser controvertido a indispensable porque “es fiable y baja en carbono, y no sufre la volatilidad de las renovables”.  

La capacidad nuclear mundial es aproximadamente de 370 GW hoy, y es probable que supere los 800 GW para 2050. Y ello gracias a los pequeños reactores modulares (SMR).  Pero esta mayor demanda provocará un aumento de la demanda de uranio, desde las 65.000 toneladas/año actuales a cerca de 130.000.

La transición energética depende de algunos minerales críticos, y sus cadenas de suministro siguen excesivamente concentradas. China controla aproximadamente el 60% del refinado de litio, el 70% del de cobalto, el 90% del de grafito y el 90% del procesamiento de tierras raras. Más del 80% de la capacidad mundial de refinado se encuentra en jurisdicciones de “riesgo de concentración”, incluyendo China, República Democrática de Congo, Rusia e Indonesia.

La volatilidad de la transición energética puede ser una oportunidad de inversión

Los escasos retornos de los últimos cinco años han demostrado que la transición energética es parte estructural del crecimiento, pero que esto no es suficiente para soportar una revalorización de las acciones 'verdes' sostenida en la Bolsa. La dispersión de valoraciones refleja la concentración de capital en temáticas de moda, pero otros sectores críticos no reciben la atención de los inversores, según Will Smith. 

El resultado es que “hay verticales sobrevaloradas y otras infravaloradas; hay divergencia entre crecimiento y precio; se producen revisiones frente al retraso del momentum, y todo ello, genera una asimetría que los inversores deben tener en cuenta, para posicionarse de un modo selectivo”.

“En respuesta a la creciente demanda de una implementación más limpia y sencilla, hemos introducido una estrategia dedicada exclusivamente a posiciones largas para Volta. Esta evolución conserva la misma profundidad de investigación, rigor temático e integración ASG que han definido nuestro enfoque, pero los canaliza hacia una cartera de acciones de alta convicción alineada con las oportunidades más atractivas en toda la cadena de valor de la transición energética. Nuestro objetivo es sencillo: proporcionar a los inversores una forma centrada y transparente de participar en uno de los temas de crecimiento que marcarán las próximas décadas", concluye.

20Nov

Los nuevos productos, basados en los chips Blackwell y Rubin, generarán en Nvidia ingresos por 500.000 millones$ hasta finales de 2026, una cifra equivalente a un tercio del PIB de España.

Miguel Ángel Valero

Las cucarachas son un tipo de insecto de los que existen más de 4.000 especies diferentes, divididas en seis familias. La gente las percibe como insectos sucios, que provocan disgustos e incomodidades en la vida cotidiana, porque prosperan en ambientes insalubres e invaden las viviendas y los edificios. Aunque en realidad la mayoría son inofensivas, e interfieren muy poco en la vida de las personas.

Según Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo integrado en Banor SICAV, el inventor del término 'cucarachas' en el mundo de las finanzas, fue Jamie Dimon, CEO de JP Morgan. Apelando a esos bichos, Dimon se refería a los posibles problemas ocultos en el mercado de Crédito, especialmente en los préstamos para automóviles. El colapso de empresas como First Brands y Tricolor era una señal de que pueden aparecer otros problemas parecidos, aunque no se trata de un riesgo sistémico. 

No obstante, Meda cree que están surgiendo en la economía y los mercados una serie de problemas que, en realidad, son señales de que otros muchos, que el mercado no ha detectado, pueden surgir sin previo aviso. Esos fracasos en el mercado de Crédito pueden ser señales de una mayor tensión en el crédito privado y la banca en la sombra (prestamistas no bancarios).

La metáfora utilizada por Dimon tuvo éxito, y seguidores. El CEO de Carlyle, Harvey Schwartz, describe estas señales tempranas de riesgo con el término conocido como “canario en la mina”. 

Otros analistas interpretaron las palabras de Dimon como una forma de justificar las provisiones de 170 millones$ que JPMorgan tuvo que hacer por estos dos fracasos empresariales, una forma de culpar a terceros de sus propios fallos.

Para el gestor de Banor Mistral, la situación es ciertamente menos optimista de lo que sugieren los índices bursátiles, pero aún es pronto para decir si se acerca un punto de inflexión en los mercados y la economía. En cualquier caso, están produciéndose acontecimientos que merecen la atención del mercado.

En el sector bancario en EEUU, por ejemplo. Recientemente hubo una reunión entre altos ejecutivos de bancos y John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, en la que éste expresó su preocupación porque las entidades financieras están evitando las facilidades de liquidez de emergencia (como la SRF, Standing Repo Facility) como una estrategia para que no parezca que están en apuros, ya que el uso de estos instrumentos es público. 

Los bancos prefieren la financiación anónima a tipos de mercado más altos, lo que genera tensión en el mercado interbancario y drena liquidez. Un drenaje de liquidez, que, junto con otros factores técnicos, ha provocado una fuerte caída en los criptoactivos (el Bitcoin cayó por debajo de los 100.000$ por primera vez en casi seis meses) y en segmentos de mercado altamente especulativos con gran apalancamiento (tales como la computación cuántica y los centros de datos).

En el mercado de bonos, también han aparecido señales de advertencia: por ejemplo, el CDS (el coste de asegurar contra impago en cinco años) de Oracle superó el 1% tras meses en torno al 0,4%. Esto sugiere, según Meda, que el mercado empieza a centrarse no sólo en el gasto de inversión de los gigantes tecnológicos, sino también en los retornos, que actualmente parecen inciertos tanto en tamaño como en plazo.

En la renta variable, las empresas relacionadas con el consumo siguen teniendo dificultades. Incluso en EEUU, donde los consumidores deberían ser más resilientes gracias a la elevada exposición al mercado bursátil y el bajo desempleo,. Los índices de comercio minorista, moda y restauración siguen cayendo, con las empresas mostrando una demanda débil y la necesidad de mayores descuentos para mantener el nivel de transacciones en las tiendas.
Situación compleja cara a la Navidad

El gestor de Banor Mistral indica que la situación es compleja, porque están surgiendo algunas 'cucarachas'' y 'canarios en la mina', aunque todavía no en un nivel de intensidad que requiera una postura excesivamente defensiva entre los inversores, especialmente en sectores que ya descuentan una fuerte desaceleración de ingresos.

Esta Navidad será diferente a la de años anteriores. Porque las tendencias eran antes más claras, y las preocupaciones estaban limitadas a unos pocos segmentos de la economía o la geopolítica que eran impredecibles y que ahora parecen de importancia relativa, incluso cuando aumentan las tensiones (por ejemplo, entre China y Japón).

En el contexto actual, según Angelo Meda, hay numerosos factores de riesgo, y cualquier chispa puede desencadenar una escalada que podría dar lugar a correcciones violentas en el mercado, que sólo se podrían explicar una  vez que se hubieran producido.

El gestor de Banor Mistral cree que los inversores necesitan estar preparados para defender las ganancias recientes, proteger las carteras y buscar activos de baja correlación, mientras estas 'cucarachas' serán eliminadas gracias al crecimiento económico y la fortaleza del mercado laboral. También pudiera ocurrir que aparecieran nuevas “cucarachas”, que requerirían una desinfección más agresiva.

Nvidia tendrá en 2026 ingresos equivalentes a un tercio del PIB español

Por otra parte, y aunque parecía difícil, los resultados de Nvidia volvieron a sorprender al alza. Las ventas este trimestre alcanzaron los 57.000 millones$, 2.000 millones más de lo esperado– (+62% interanual), con unos márgenes ligeramente por debajo de lo previsto, pero que siguen siendo muy elevados –73% margen bruto y 56% margen neto–. Durante la presentación de resultados, el tono fue marcadamente optimista. Jensen Huang, CEO de Nvidia, anunció que esperan que sus nuevos productos, basados en los chips Blackwell y Rubin, generen ingresos por 500.000 millones$ hasta finales de 2026 —una cifra equivalente a aproximadamente un tercio del PIB de España-, de los que ya se han servido pedidos por valor de 150.000 millones. Además, señaló que la capacidad de fabricación de las GPU de nueva generación está al máximo. Por su parte, Colette Kress, directora financiera de la compañía, señaló que estiman una inversión anual global en centros de datos de entre 3 billones$ y 4 billones hacia finales de la década.

Los principales motores de crecimiento y demanda computacional se centran en la evolución de las redes de agentes de inteligencia artificial y en el desarrollo de IA para simulaciones físicas —los llamados gemelos digitales—, que permitirán entrenar robots y vehículos autónomos, acelerando su implementación en el mundo real.

Desde la compañía subrayan que la competencia en el ámbito de soluciones para IA sigue siendo escasa, y que sus productos continúan liderando el mercado con una ventaja significativa. También, se anunció el calendario de lanzamiento de los nuevos chips Feynman, previsto para mitades de 2027 y principios de 2028. Con estas nuevas proyecciones, se estima que en el ejercicio fiscal de 2027 —que abarca de enero de 2026 a enero de 2027— Nvidia podría triplicar sus ingresos, superando los 300.000 millones$. Si logra mantener sus márgenes de rentabilidad, se convertiría en la empresa más rentable entre los 7 Magníficos, con beneficios que alcanzarían los 170.000 millones.

El tono más prudente vino de la mano de una posible presión sobre los márgenes en los próximos trimestres, debido al encarecimiento de ciertas materias primas. Además, la compañía sigue operando bajo la hipótesis de que las ventas en China se reducirán a cero, como consecuencia de las recientes recomendaciones impuestas por el Gobierno, que ha instado a sus empresas a no adquirir productos de Nvidia por motivos de seguridad nacional.

En conclusión, los temores recientes en torno a la inversión en inteligencia artificial se disipan tras otro trimestre en el que las expectativas no solo se han cumplido, sino que se han superado. La efervescencia continúa en un entorno cambiante. Por ahora, las voces más escépticas se apagan, al menos hasta la presentación de resultados del ejercicio en curso en febrero de 2026.

Reducción del déficit comercial en agosto

En agosto el déficit comercial se redujo hasta los 59.600 millones$, frente a los 78.200 millones$ del mes anterior. Esta importante corrección del déficit exterior se debió a que las importaciones cayeron un 5,1% mensual (frente al +5,9% anterior) reflejando la normalización tras el fuerte efecto anticipación de las compras durante el primer semestre. 

Si se analizan los datos acumulados de los ocho primeros meses del año, las importaciones se han incrementado en términos nominales un 7%, pero con importantes diferencias por países: las importaciones estadounidenses se han reducido un 21,5% con China, un -4,6% con Canadá y apenas un -0,3% con Alemania. Frente a ello, se han incrementado un 3,9% con México, un +48% con Taiwán y un +40% con Vietnam. 

Por el lado de las exportaciones, presenciamos pocos cambios: se registró un crecimiento del +0,1% mensual, una desaceleración de dos décimas frente al mes previo.

13Nov

La gran diferencia en valoraciones convierte a las empresas chinas en “una gran oportunidad de crecimiento en términos de Precio sobre Beneficios en compañías de sectores punteros como vehículos eléctricos, robótica, coches autónomos, y otros”, recalca el advisor del fondo de renta variable china de Banor SICAV.

Miguel Ángel Valero

Dawid Krige, CEO de Cederberg Capital y advisor de Banor Capital por el fondo Banor SICAV - Greater China Equity, cree que la renta variable china es uno de los activos con mayor potencial alcista pese a que en lo que llevamos de 2025, ya se ha revalorizado un 35%. Argumenta que la economía china está al inicio de una etapa de fuerte recuperación, porque está siendo favorecida por una serie de factores:

  • El giro radical del gobierno chino, que apoya la economía con una visión muy a largo plazo y con medidas eficientes que refuerzan la productividad en los sectores de mayor innovación y capacidad de crecimiento.
  • El alto nivel de talento y las grandes capacidades de los ciudadanos y las empresas chinas, que facilitan una elevada eficiencia y alta productividad en sus modelos de negocios, generando unas valoraciones extremadamente más baratas que sus comparables en otros mercados.
  • La fuerte infra ponderación de los activos chinos en las carteras de los inversores tanto locales como globales. Entre los globales, por la mala reputación de los mercados chinos, que consideran “no invertibles”. Entre los locales, porque el peso de la renta variable en la riqueza es muy inferior a otros activos, sobre todo los inmobiliarios. La escasa presencia de inversores particulares extranjeros y domésticos en el capital de las empresas chinas cotizadas

En el último año China ha dado un giro de radical en las perspectivas de su economía por tres razones: 

  • El levantamiento de la prohibición de comprar Oro, que comenzó en 1949, cuando se fundó el actual Estado chino, y finalizó en 2004. Hoy, China es el mayor comprador de Oro del mundo.
  • La reapertura de la actividad en 2022 tras el intenso confinamiento provocado por el Covid 19. 
  • El fuerte cambio en la Confianza de los Consumidores hacia terreno positivo que se ha producido desde 2024. 

Estos factores llevan a afirmar que “la recuperación se encuentra todavía en una fase muy inicial”, por lo que el recorrido potencial del crecimiento económico chino es muy elevado. 

Además, grandes empresarios del sector tecnológico, como Elon Musk, propietario de Tesla, o Jensen Huang, CEO de Nvidia, han acreditado en diferentes ocasiones que “el talento de los ciudadanos y empresas chinas es enorme y poco conocido en el resto del mundo”. Como prueba de ello, “las innumerables horas que dedican al trabajo los ciudadanos chinos, seis días a la semana de media; la total automatización de los procesos de fabricación que aumenta la productividad y la eficiencia; o el nivel alcanzado por las compañías tecnológicas punteras chinas, prácticamente el mismo que las norteamericanas”, subraya Krige.

Un liderazgo del gobierno con visión a largo plazo que beneficia a la economía

El gobierno chino ha decidido impulsar la economía con medidas que promueven el crecimiento y que están enfocadas en los siguientes objetivos:

  • Apoyo a la subida de precios y de beneficios para empresas de sectores con exceso de oferta mediante la reducción del exceso de producción.
  • Mejora de la gobernanza corporativa y de la remuneración para los accionistas.
  • Apoyo a las industrias más innovadoras, como biotech, semiconductores, o inteligencia artificial (IA).
  • Impulso al consumo.
  • Estabilización del mercado inmobiliario y mejora de las finanzas de los gobiernos locales. 
  • Política monetaria anticíclica, estímulos fiscales, impulso a la oferta monetaria (quantitative easing). 
  • Apertura al exterior. 

El advisor de Greater China Equity Fund señala dos ejemplos clarificadores del apoyo del gobierno chino: el radical cambio regulatorio, donde se ha pasado de restringir a apoyar las actividades de las compañías tecnológicas, y el enorme aumento de la producción de energía eléctrica en China, que se ha llevado a cabo para soportar la transición energética futura, y para apuntalar el crecimiento económico. En 2024, China produjo más electricidad que EEUU, Europa, Reino Unido, y la India juntos.  

Uno de los efectos de la política del gobierno ha sido la mejora de las cifras de negocio de las empresas a través de la mejora de la productividad y la mayor eficiencia en costes. De forma que las empresas chinas presentan cifras muy altas en ventas y en rentabilidad respecto a sus comparable.

El impacto en términos de valoración ha sido significativo. Las compañías chinas presentan unos niveles muy inferiores a sus comparables. Un ejemplo es BYD, empresa de componentes electrónicos con presencia en automoción, electrónica, o baterías para vehículos eléctricos. La comparativa de BYD y Tesla, uno de sus principales competidores, es muy clara. Con unos ingresos similares (107.000 millones$ BYD, 97.000 millones Tesla), la capitalización bursátil de Tesla es 10 veces superior (1,28 billones frente a 127.000 millones de BYD).

Otro ejemplo es la comparativa de la plataforma de comercio electrónico PDD frente a su competidor Walmart. PDD alcanza una cifra de transacciones diarias por valor de 700.000 millones$,frente a los 710.000 millones de Walmart. Sin embargo, la ratio Enterprise Value (valor total de la empresa incluyendo deuda y caja) de PDD es 138.000 millones frente a 881.000 millones de Walmart. 

La gran diferencia en valoraciones, convierte a las compañías chinas en “una gran oportunidad de crecimiento en términos de Precio sobre Beneficios en compañías de sectores punteros, tales como vehículos eléctricos, robótica, coches autónomos, y otros”, recalca el advisor del fondo de renta variable china de Banor SICAV.

Además, el bajísimo peso de los activos chinos en las carteras de los inversores extranjeros y locales es otro de los factores que impulsan el atractivo de la renta variable china. Los inversores de EEUU y Europa redujeron en los últimos años hasta 60.000 millones$ el total de sus inversiones en activos chinos. Sin embargo, más de la mitad de las compañías globales que cotizan diariamente una cifra superior a 10 millones de $, son chinas, frente al 21% de EEUU  y 23% del resto del mundo. 

Esto supone “un argumento muy potente para que los inversores extranjeros regresen a la bolsa china. Existe una percepción errónea de que invertir en China no es posible, y esto lo demuestra”, asegura el advisor del fondo Greater China Equity.

La distribución media de la riqueza de los ciudadanos chinos da un peso muy fuerte a las inversiones inmobiliarias, frente a otros activos como la renta variable, con un peso mucho menor. Se trata de una diferencia muy ostensible frente a otros países como EEUU o Taiwan. “La estabilización del mercado inmobiliario gracias al apoyo del gobierno chino, ha aportado la tranquilidad necesaria a sus ciudadanos, que ahora están más predispuestos a invertir en otra clase de activos  como la renta variable”., insiste Krige.

Por último, la debilidad del dólar es otro factor que favorece la inversión en renta variable china. Tal y como sucedió durante la primera presidencia de Donald Trump, sus esfuerzos por debilitar el dólar y aumentar las exportaciones dieron fruto, aunque el dólar volvió a reforzarse tras el cambio de presidencia. Ahora, en la segunda etapa de Trump “estamos en el mismo proceso, y el dólar se está debilitando, lo que favorece el crecimiento de las economías emergentes, y especialmente de China”, concluye el advisor de Greater China Equity.

Banca March: habrá nuevos estímulos en 2026

Por su parte, la visión de Banca March sobre China en su último House View coloca el foco en que en los últimos trimestres ha crecido la divergencia entre oferta y demanda en esta economía. La flexibilidad y resiliencia de su sector exterior fue la principal sorpresa positiva y las exportaciones totales se sitúan un 6% por encima del año pasado. Un resultado sorprendente, dado que las exportaciones hacia el resto del mundo han logrado más que compensar la fuerte caída de las ventas hacia EEUU (-18%). En términos de PIB, permitió el avance de la industria en un +5,8% interanual durante el 3T, consolidándose como el principal motor de crecimiento. 

Esto contrasta con la debilidad del consumo privado, que continúa castigado por la crisis inmobiliaria, que también derivó en una caída de la inversión fija, algo no visto en China desde la pandemia. En este entorno, el Partido Comunista ha comenzado a publicar lo que serán las líneas maestras de su 15º Plan Quinquenal, que abarcará el periodo entre 2026 y 2030. El objetivo se centra en reequilibrar la economía y sitúan la tecnología y la seguridad como temas centrales del progreso económico para el próximo lustro.

El Gobierno aspira elevar el PIB per cápita desde los actuales 14.000$ hasta superar los 25.000$ para 2035 y una de las principales metas del nuevo plan se centra en aumentar "significativamente" la tasa de consumo de los hogares, aunque las medidas de acción específicas no se revelarán hasta que se publique la versión final en marzo de 2026. Para lograr este objetivo de aumentar el consumo privado, a medida que se incrementan los ingresos, será necesario normalizar las altas tasas de ahorro de los hogares (superan el 31% de los ingresos). 

Por tanto, en marzo de 2026 llegarán nuevos estímulos en China, con medidas más concretas que, por un lado, elevarán el gasto en I+D para mantener la competitividad en la carrera de la IA. Al mismo tiempo, a nivel interno, se implementarán acciones destinadas al fortalecimiento de las redes de seguridad social en educación, atención médica y cuidado de niños y ancianos, que logren liberar fondos desde el ahorro al consumo.

31Oct

"Sustituir a Powell no unificará la Fed. Las tensiones estructurales sobrevivirán a su mandato", advierte Castelli, Francesco Castelli, Head of Fixed Income de Banor y gestor del fondo Euro Bond, integrado en Banor SICAV.

Francesco Castelli, Head of Fixed Income de Banor y gestor del fondo Euro Bond, integrado en Banor SICAV,  asegura que la Fed está profundamente dividida, y que éste es el motivo por el cual no se compromete a bajar los tipos en diciembre, tal y como descontaba el mercado. En cambio, Europa, el BCE ha mantenido los tipos de interés porque la situación de la economía traslada un entorno "goldilocks", con crecimiento moderado e inflación estable, y con condiciones monetarias relajándose. 

La reunión de la Fed de esta semana cumplió técnicamente dos de las tres expectativas del mercado:

  • ¿Recorte? Cumplido – 25 puntos básicos.
  • ¿Fin del endurecimiento cuantitativo (QT)?  También hecho – la reducción del balance terminará el 1 de diciembre.
  • ¿Compromiso con otro recorte en diciembre? Ahí la Fed dijo: No tan rápido. Como dejó claro Powell: “Una nueva reducción del tipo de interés en la reunión de diciembre no es una conclusión previsible, ni mucho menos"

Los mercados captaron el mensaje. Bonos a la baja, dólar al alza. El recorte de diciembre, que antes era casi seguro, ahora se estima con una probabilidad de más o menos 70%. 

"¿El tono de Powell? Firme, cauteloso, de 'halcón'. ¿Pero la verdadera historia? Las profundas divisiones dentro del FOMC: Miran votó a favor de un recorte de 50 puntos básicos( pb), probablemente reflejando presiones de la Casa Blanca. Jeff Schmid votó por no hacer ningún recorte, mostrando escepticismo ante los riesgos", explica.

Como dijo Powell: “Para parte del Comité, es momento quizá de dar un paso atrás y ver si realmente existen riesgos para el mercado laboral, o si, de hecho, el mayor crecimiento que estamos viendo es real.”

"Esto deja claro una cosa: sustituir a Powell no unificará la Fed. Las tensiones estructurales sobrevivirán a su mandato", asegura Castelli, que menciona dos retos clave por delante:

  • Una economía bifurcada: el crecimiento agregado moderado oculta enormes divergencias sectoriales (IA/centros de datos).
  • Falta de datos: el cierre gubernamental en curso está dejando a la Fed “a ciegas”. Como dijo Powell: “Si conduces en la niebla, reduces la velocidad.

Después del vaivén provocado por la Fed, los Bunds y el euro están recuperando parte de las pérdidas.

”El BCE mantiene los tipos ante el entorno "Goldilocks" en la economia

El Consejo de Gobierno ha decidido mantener sin cambios los tres tipos de interés clave del BCE. Qué vigilar:

  • Los riesgos parecen más favorables (al menos en cuanto al crecimiento): el Consejo señaló que los acontecimientos recientes “han mitigado algunos de los riesgos a la baja para el crecimiento económico".
  • Aranceles: dolor retardado por delante. Lagarde fue clara al decir que “el impacto total de los aranceles más altos sobre las exportaciones de la zona euro… solo se hará visible con el tiempo.”
  • Función de reacción: sin compromisos previos, pero con un anclaje firme—“Estamos decididos a garantizar que la inflación se estabilice en nuestro objetivo del 2% a medio plazo.” y “No nos comprometemos previamente con una trayectoria concreta de los tipos".
  • Condiciones monetarias: “Los tipos de mercado se han mantenido en general sin cambios.” (los préstamos bancarios siguen relajándose gradualmente gracias a recortes anteriores).

La visión general de la reunión (y de las dos declaraciones de este mes) coincide con la narrativa de “Ricitos de Oro”: el BCE ve un impulso fiscal liderado por Alemania que amortigua el crecimiento, mientras que los riesgos de inflación se perciben como “una imagen más equilibrada”.

Pero el impacto de los aranceles será lento: las fuerzas desinflacionarias derivadas de una menor demanda externa y una posible desviación de importaciones pueden acumularse hasta 2025. El sesgo podría inclinarse hacia un mayor apoyo en 2026 si la trayectoria del IPC a medio plazo queda por debajo de lo previsto, señala el gestor de Euro Bond Fund.

22Oct

La fase bajista de este mercado puede ser el detonante de una fuerte crisis en los mercados de Crédito, como lo fueron las Telecomunicaciones en el 2000, o el sector financiero en 2007, según Banor.

Miguel Ángel Valero

Francesco Castelli, Head of Fixed Income y gestor del fondo Euro Bond, integrado en Banor SICAV, cree que los mercados de Crédito se están acercando a un punto de inflexión en el ciclo crediticio. La causa de esta complicada situación son las crecientes dudas entre los inversores respecto al activo Préstamos Privados. Una clase de activo que, pese a no estar cotizado, ha crecido exponencialmente en los últimos años por las atractivas rentabilidades que aportaba. 

El mercado de Préstamos Privados ha entrado en una fase bajista, y está agravando las tendencias negativas que afectan al mercado de Crédito, en especial la asimetría del comportamiento entre los bonos High Yield del sector industrial y los bonos subordinados del financiero. Todo ello puede convertir al segmento de Préstamos Privados en el detonante de una fuerte crisis en los mercados de Crédito, como lo fueron las Telecomunicaciones en el 2000, o el sector financiero en 2007.

Según Francesco Castelli, los mercados de Crédito están mostrando las primeras grietas desde la pandemia. Aunque los diferenciales siguen siendo históricamente ajustados y en teoría se podrían comprimir todavía más, tal y como sucedió entre 2005 y 2007, la acumulación de señales de advertencia sugiere que se acerca un punto de inflexión en el ciclo crediticio. 

Castelli afirma que las correcciones suelen surgir bien por shocks externos, como sucedió en el COVID-19, o bien por causas internas, cuando un segmento particular del mercado se sobreapalanca y los inversores lo abandonan. Esto es lo que está sucediendo en la actualidad. Los mercados de Crédito Privado se están comportando como las Telecomunicaciones en 2000 o los Bancos en 2007: fueron los detonantes de fuertes crisis en el ciclo crediticio. 

Los mercados de Crédito Privado, han crecido exponencialmente en los últimos años dadas las altas rentabilidades que aportaban, pese a que al no cotizar, no valoran el precio de mercado diariamente. Ello hace más difícil detectar si atraviesan fases de estrés, aunque hay señales tangibles que pueden dar la voz de alarma. 

La principal señal de alarma es el comportamiento de los Business Development Companies (BDC), vehículos cotizados que dan acceso al Préstamo Privado, que han entrado en terreno bajista tras años de fuertes subidas. Un brusco giro que refleja la creciente preocupación de los inversores respecto a si los altos dividendos continuarán, ya que los flujos de caja de los prestatarios se deterioran y aumentan los impagos. 

El repentino impago de 10.000 millones$ de First Brands ha alimentado las preocupaciones de los inversores, y puede ser un posible detonante para una reevaluación más amplia del mercado, en opinión del gestor de Euro Bond. Esta situación, junto al persistente bajo rendimiento de los bonos con calificación crediticia CCC, frente a los High Yield de mayor calidad en los últimos seis meses, transmite con claridad el siguiente mensaje, según Castelli: los inversores están empezando a discriminar cada vez más por la calidad crediticia.

El mercado de Crédito cada vez ofrece mayor dispersión en los retornos en función del sector. Los bonos industriales High Yield de menor calidad, han tenido en los últimos seis meses bajos retornos, incluso cuando otros segmentos de alta beta como los bonos bancarios convertibles contingentes y los híbridos corporativos, han conservado sus rendimientos.  Una dispersión que, según Francesco Castelli, aumenta la asimetría en el mercado de Crédito entre distintos segmentos. Porque mientras crece rápidamente en High Yield del sector industrial, no se produce en el sector financiero. 

El creciente número de impagos y reestructuraciones en High Yield es una señal de fragilidad de algunos emisores. No se trata de una crisis crediticia generalizada, sino de un deterioro selectivo que estimula la selección cuidadosa de valores, y castiga la complacencia, en opinión del gestor de Euro Bond.

Los bonos financieros siguen siendo activos en los que confiar

Francesco Castelli de Banor SICAV, explica que a pesar de que este escenario hace recomendable reducir la exposición a Crédito, los bonos financieros subordinados siguen siendo activos en los que confiar. Porque los bancos europeos continúan aportando valor, ya que los bonos financieros siguen cotizando con diferenciales más amplios que los corporativos no financieros con calificaciones equivalentes. Y ello a pesar de que “se trata de una prima injustificada que debería comprimirse con el tiempo”. 

Además, el sector bancario europeo ha reducido fuertemente sus niveles de apalancamiento y recapitalización desde la crisis financiera global, dejando a los mayores bancos con posiciones de capital robustas. Ello contrasta con los Créditos del sector industrial. Así,  mientras los emisores industriales de bonos High Yield afrontan una presión en márgenes por la inflación persistente y los mayores costos de financiación, los bancos se benefician de márgenes de interés netos más amplios. La ausencia de riesgo idiosincrático en el sector financiero, frente a la creciente dispersión en los industriales, refuerza la postura de mantener los bonos financieros. 

En el fondo Euro Bond de Banor SICAV son cautelosos, con cierto optimismo. Su recomendación es reducir la exposición a Crédito, sobre todo en High Yield industrial. Aunque esto no significa que este mercado vaya a colapsar, porque los diferenciales pueden permanecer ajustados mucho tiempo, incluso cuando los fundamentales se deterioran. Lo que supone, en realidad, es que  “el equilibrio entre riesgo y rentabilidad se ha vuelto desfavorable”, según Francesco Castelli. 

El gestor de Euro Bond explica el posicionamiento del fondo ante este deterioro del mercado de Crédito: 

  • Migrar  hacia bonos corporativos e híbridos de mayor calidad, aceptando menores rendimientos a cambio de mejor protección ante caídas.
  • Extender ligeramente la duración, utilizando la exposición a bonos soberanos como cobertura ante estrés en el mercado de  Crédito. 
  • Mantener la sobre ponderación en deuda subordinada financiera frente a industriales, tanto por motivos de valoración como por los perfiles de riesgo divergentes entre sectores.