Miguel Ángel Valero
Los datos del Informe Tendencias Digitales 2026 en el sector asegurador del Radar Digital Mutualidad muestran las luces y las sombras de la implantación de la inteligencia artificial (IA) en España. En esto el seguro no se diferencia de otros sectores, como el financiero. El 76% de las aseguradoras ha implantando la IA generativa (GenAI) al menos a una función del negocio. Y el 46% está invirtiendo en iniciativas de GenAI
Pero el 77% de los directivos reconoce que su plantilla todavía no estás preparada para trabajar con GenAI. De hecho, el 27% de las aseguradoras tiene activos programas de formación para sus empleados.
El 83% usa la IA para gestionar mejor los datos, conscientes de que el 71% de los clientes demandan ofertas personalizadas basadas en datos precios y actuales.
La automatización está evolucionando rápidamente dentro del sector asegurador. Lo que comenzó aplicándose a tareas repetitivas se extiende ahora a procesos cada vez más complejos, donde la combinación de automatización e IA ayuda a ganar agilidad, reducir errores y mejorar la calidad del servicio. Esta transformación ya se aprecia en ámbitos como la gestión de siniestros, la administración de pólizas o la atención al cliente. La tecnología permite simplificar procesos, optimizar recursos y facilitar que los profesionales dediquen más tiempo a actividades que requieren conocimiento, criterio y capacidad de decisión.
La automatización (el 60% de las aseguradoras ya invierte en ella) permite reducir hasta un 40% del trabajo manual en determinadas tareas, con el consiguiente ahorro de costes. La automatización apoyada por IA alcanza un 99% de precisión en entornos de producción, frente al 85% de la tradicional. La incorporación de IA en los procesos automatizados mejora la productividad de los empleados en un 59% y reduce los errores manuales hasta un 67%.
Pablo López-Aranguren, responsable de Innovación Digital de Mutualidad, señala que “La automatización ya no se limita a tareas repetitivas. Pero la regla no cambia: estandarizar y digitalizar antes de automatizar, para que la tecnología resuelva lo repetible y las personas se ocupen de lo que exige criterio”.
La incorporación de la automatización inteligente y la robótica de procesos (RPA) está modificando la manera en que las aseguradoras organizan su actividad. Automatizar ya no significa únicamente ejecutar una tarea con mayor rapidez, implica revisar procesos completos para hacerlos más eficientes, ofrecer un mejor servicio al cliente y reforzar la capacidad de las organizaciones para generar valor de forma sostenida.
El sector vaticina que el 30% de las transacciones de seguros en 2028 se realizarán mediante ecosistemas integrados, hasta el punto de que el 70% de las compañías exploran alianzas con otros sectores dentro de sus prioridades estratégicas para este año.
Mintos: la automatización facilita la desconexión en la inversión
En verano, el verdadero lujo no es solo desconectar: es poder hacerlo sin sentir que hay que revisar la cartera cada mañana. Los organismos reguladores advierten de que la volatilidad de los mercados puede aumentar el riesgo de tomar decisiones financieras impulsivas durante periodos de desconexión. Entonces, ¿qué significa realmente invertir sin tener que estar pendiente constantemente de los mercados? En un momento en el que el ahorro de los hogares españoles se situó en el 11,3% en el primer trimestre de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cada vez cobra más relevancia cómo invertir sin que ello implique vivir conectado al móvil u ordenador.
El contexto también invita a la reflexión ya que según un informe de ESMA (organismo regulador y supervisor de los mercados financieros de la UE), la complejidad de la información y la presión digital siguen siendo barreras relevantes para el inversor minorista, mientras que la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) advierte de que el estrés de mercado puede elevar el riesgo de decisiones impulsivas. Precisamente cuando más queremos desconectar, el exceso de información y la volatilidad pueden empujar a tomar decisiones poco racionales que puedan perjudicar nuestro patrimonio y estabilidad financiera.
"Creemos que este escenario abre un tema de actualidad interesante que es cómo está cambiando la forma de invertir y por qué cada vez más personas buscan estrategias que les permitan mantener el rumbo sin tener que supervisar constantemente los mercados", señalan en Mintos. Desde la plataforma que permite invertir en préstamos, bonos y otros activos desde un mismo lugar, observan una tendencia clara hacia la automatización, la diversificación y las estrategias de largo plazo. De hecho, los datos de la plataforma muestran que el 72,5% de sus inversores españoles ya utiliza estrategias automatizadas para gestionar sus carteras, un dato que apunta a un creciente interés por una forma de inversión más cercana al concepto “set-and-forget”, establecer una estrategia y no tener que intervenir constantemente.
Más allá de la tecnología, el cambio responde a una nueva mentalidad: dejar de entender la inversión como una actividad que exige reaccionar a cada movimiento del mercado y apostar por una gestión más disciplinada y menos emocional, especialmente en periodos como las vacaciones.
Goldman Sachs: el 72% de las empresas de IA ganan más que en 2025
Con la temporada de presentación de resultados casi cerrada, Goldman Sachs ve la actividad de IA estabilizándose. Los resultados aguantan: un 84% de las compañías del índice ha batido su previsión de beneficio y un 72% gana más que hace un año. La caída en Bolsa vino de fondos deshaciendo posiciones prestadas. La diferencia importa. Si el problema es posicionamiento, el precio vuelve cuando termina la venta forzada. Si fueran los fundamentales, no habría suelo hasta que las cuentas lo pusieran. Con un 84% de sorpresas positivas, comprar la caída tiene respaldo. Pero el mes en que Amazon firmó su mejor día en 14 años, Apple se dejó casi un 10%, lo que recuerda al inversor la necesidad de ser selectivo.
Por otra parte, NXP negocia la compra de un diseñador de chips de cámara para conducción autónoma por más de 3.000 millones$. La consolidación de semiconductores ya no va solo de IA: el chip de automoción se posiciona antes de que llegue su ciclo. Atención al resto de la cadena europea, que tiene los mismos deberes pendientes.
Mientras, el regulador de seguridad vial estadounidense abre investigación preliminar sobre 1,2 millones de coches de Tesla por fallos en la suspensión que pueden hacer perder el control de la dirección. Si esa investigación preliminar termina en llamada a revisión, Elon Musk se puede encontrar con un gran problema, precisamente cuando la tesis del valor de la empresa descansa en el robotaxi.
La FTC aprueba la fusión de SkyWater Technology por parte de IonQ por 1.800 millones$, pese a que los propios responsables de la agencia discreparon sobre si poner condiciones. Que una cuántica se compre su propia fábrica dice mucho, la capacidad de producción escasea tanto que ya sale más a cuenta comprar planta que alquilarla.