03Jul

El aumento del 84% de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Miguel Ángel Valero

Los temores en torno a la inversión en inteligencia artificial (IA)  se están disipando con rapidez. En EEUU se moderaron los retrocesos, junto con una fuerte recuperación en las empresas coreanas. En el momento más oportuno, en el que SK Hynix está captando capital en EEUU con el 14 de julio como fecha prevista de inicio de cotización y estimaciones que apuntan a 29.000 millones $de captación. En este caso, la compañía ha optado por un ADR, un vehículo que permite a empresas extranjeras cotizar en los mercados estadounidenses. La magnitud de la operación ha llevado a las autoridades monetarias coreanas a seguirla de cerca, dado que podría generar flujos de divisas significativos el día de la ejecución. La acción avanza un 9,1%.

Pero en el mercado de la IA sigue pesando que  el Tribunal de Justicia de la UE confirma la multa de 4.125 millones€ a Google por abusar de su posición con Android. Ocho años de pleito y adiós a la apelación: la sentencia es firme. Otro golpe antitrust europeo sobre la matriz Alphabet, que sigue en el punto de mira de Bruselas.

Y que  el regulador energético de EEUU (FERC) da 60 días a los seis grandes operadores de red para justificar o reformar cómo conectan a los centros de datos. El cuello de botella de la IA ya no son los chips. Es el enchufe. La FERC, el regulador americano, emitió seis órdenes de 'show cause' a las eléctricas, que tienen 60 días para defender o reformar sus tarifas de conexión de grandes cargas y 30 días para presentar un plan de suficiencia de generación. 

Cinco áreas de reforma: procesos de conexión, reparto de costes sin trasladarlos a otros clientes, cogeneración detrás del contador, nuevos servicios para cargas flexibles y estudios de generación cercana. La medida afecta a más de 200 millones de estadounidenses en más de 30 estados. La demanda a escala de gigavatios de los data centers choca con colas de conexión que se alargan años. Clave para utilities y REITs de data center: el límite eléctrico condiciona el capex de IA de los hyperscalers como Microsoft, Amazon, y Meta.

Destaca también Waystar, que sube un 9% tras la recomendación de KeyBanc de sobreponderar y fijar un precio objetivo de 30$ un 40% por encima del cierre del miércoles 1 de julio. Argumenta que el miedo a que la IA se cargue su negocio es exagerado.

Pero los inversores huyen de las estrellas de la infraestructura de la IA al arrancar el segundo semestre. Teradyne cae un 13% en el Nasdaq. Cuando el relato de la IA se enfría, las que más volaron son las que más caen. Le sucede lo mismo a Corning (-10%): la empresa del vidrio especial y la fibra se hunde en la misma ola de ventas sobre la cadena de IA. Western Digital y Seagate también pierden un 10% cada una. Lumentum, y Coherent, el 9%. La toma de beneficios en todo lo que huela a IA no perdona.

El gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas

No  obstante, los datos son apabullantes. La inversión tecnológica se extiende permeabilizando a otros sectores: por primera vez en la historia, el gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas. La acelerada transformación tecnológica y la creciente adopción de la IA están actuando de motor del crecimiento y su impulso se está extendiendo a un mayor número de sectores. Un claro ejemplo de esta tendencia la encontramos en la construcción. Desde comienzos del año, la inversión en la construcción de centros de datos supera por primera vez en términos históricos el gasto en edificación de oficinas, representando en la actualidad aproximadamente el 7% del total de la inversión privada en construcción no residencial en EEUU. Otras industrias auxiliares como la infraestructura eléctrica también están recibiendo importantes inversiones, ganando preponderancia en la construcción privada y superando el 17% del total, desde el 14% registrado en 2022, cuando se lanzó ChatGPT y también el CHIPS Act estadounidense.

Esta carrera por construir más y mejores centros de datos está en pleno auge y no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional, destaca el último House View de Banca March. Buen reflejo de ello son las últimas cifras del sector exterior norteamericano: por el lado de las exportaciones, las ventas de petróleo alcanzaron máximos para tratar de suplir parte de la escasez provocada por el cierre de Ormuz. La otra cara de la moneda muestra que las importaciones de productos tecnológicos escalaron en el último año a un impresionante ritmo del 84% y, en abril, aglutinaron más del 20% del total de importaciones, duplicando en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. 

Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías. Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento en otras latitudes y, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde sus exportaciones de estos bienes se han disparado y, por sí solas, representan cerca del 6% de su PIB.

En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. Las autoridades chinas preparan un plan estratégico, denominado "Seis Redes", que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. 

En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años, el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). En definitiva, la economía mundial atraviesa un punto de inflexión, donde el desarrollo de la inteligencia artificial es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.

22Jun

El rally de la renta variable se ha extendido más allá de un puñado de líderes tecnológicos, aunque persisten interrogantes sobre la solidez a largo plazo de la IA, la salud de la economía en general y el impacto de unos costes de financiación más elevados.

Miguel Ángel Valero

Más novedades en el mundo IA. Alphabet está adoptando el modelo de Nvidia y pondrá a vender sus chips de IA propios (TPU) a terceras empresas. Hasta ahora, los TPU eran el arma secreta interna, se usaban para entrenar sus propios modelos y dar potencia a sus servicios cloud. Eficaces, baratos, poderosos, pero solo para Google. Pero ahora Alphabet ha decidido externalizar los TPU y venderlos a otras empresas, imitando a Nvidia. El movimiento diversifica los ingresos de Google Cloud más allá de las instancias de computación genérica y ataca directamente el negocio de AWS y Azure, que hasta ahora dominaban el mercado de cómputo especializado para IA. Si Google monetiza sus TPU externamente, el mercado de chips de IA deja de ser un monopolio práctico de Nvidia. Impacto para AMD, Intel y para los hyperscalers. mientras Alphabet gana un nuevo vector de crecimiento.

Por otra parte, tras el acuerdo entre Irán y EEUU los fondos de renta variable de EEUU registraron la mayor entrada semanal del año. Los inversores, que llevaban semanas contenidos ante la incertidumbre del Estrecho de Ormuz, volcaron su liquidez en el activo de más riesgo disponible: la tecnología americana. Los fondos de renta variable de EEUU registraron la mayor entrada semanal del año en el sector tecnológico. Los flujos hacia ETF de tech como QQQ y XLK baten récords semanales. Es cierto que el dinero que entró tan rápido puede salir igual de rápido. El VIX, el índice de volatilidad, es el termómetro a vigilar.

Robeco: valoraciones respaldadas por los beneficios

Los mercados están cada vez más impulsados por una poderosa combinación de resultados sólidos e innovación tecnológica acelerada. A pesar de la incertidumbre macroeconómica y geopolítica en curso, el entorno actual se define por la fortaleza del ciclo tecnológico, con la Ien su núcleo. El progreso de la IA ha seguido acelerándose en 2026. Los modelos de IA no solo se han vuelto más inteligentes, sino también más útiles. La adopción amplia de la IA ha impulsado una aceleración de los ingresos en todo el ecosistema. Durante el primer trimestre de 2026, los principales desarrolladores de modelos de IA registraron un aumento casi triple en los ingresos, lo que ayudó a impulsar los ingresos de la computación en la nube de los tres hiper-escaladores más grandes en un 39,1% interanual, una aceleración respecto al 33,2% reportado en el cuarto trimestre de 2025. 

Para apoyar ese crecimiento, las inversiones de capital en infraestructura de IA continuaron expandiéndose, lo que a su vez impulsó los ingresos globales de semiconductores a un récord del 78% interanual en el trimestre. Aunque han resurgido las preocupaciones de que el entusiasmo por la IA esté inflando una burbuja de mercado, los múltiplos de valoración se mantienen por debajo de los picos anteriores y las previsiones de ganancias continúan creciendo. El sector tecnológico de EEUU cotiza actualmente a 23 veces las ganancias futuras, en línea con su promedio de 10 años, y por debajo de su promedio de 5 años que es de 26 veces. Para comparar, en el pico de 1972, el Nifty-50 cotizaba a 42 veces las ganancias y en marzo de 2000, el sector tecnológico de EEUU cotizaba a 58,7 veces, mientras que el índice Nasdaq 100 cotizaba a 75 veces.

Las valoraciones están respaldadas por un aumento de las ganancias. Durante el primer trimestre de 2026, las empresas miembros del S&P registraron un crecimiento de ganancias del 28,6%, el mayor aumento en casi 5 años, impulsado en gran medida por el sector tecnológico, donde las ganancias crecieron un 54,8% interanual. Aunque los rendimientos del mercado relacionados con la IA hasta ahora se han concentrado en la industria de semiconductores, hay señales de ampliación. Después de un prolongado período de bajo rendimiento significativo,el índice del sector ampliado de software del S&P subió un 18,8% en mayo, con el sector aún cotizando por debajode los múltiplos previos a la pandemia. Además, a pesar de las preocupaciones por la disrupción impulsada por laIA, las empresas de software como servicio (SaaS) registraron el mayor crecimiento en nuevos ingresos en más decinco años durante el primer trimestre de 2026.De cara al futuro, la innovación sigue siendo el principal motor del crecimiento a largo plazo, con la IA a la vanguardia. Sin embargo, las expectativas elevadas tras un período de sólido desempeño representan un riesgo potencial a cortoplazo.En este entorno, el enfoque continúa estando en empresas innovadoras y de alta calidad que puedan traducir elliderazgo tecnológico en un crecimiento sostenido de las ganancias, posicionándolas para capturar las oportunidadesa largo plazo de la era de la IA.

Cloudfare crea un protocolo contra el tráfico malicioso

Cloudflare, la empresa especializada en conectividad cloud, anuncia una iniciativa junto con los principales navegadores web (Mozilla Firefox, Google Chrome y Microsoft Edge), comprometiéndose a desarrollar y estandarizar un protocolo que preserve la privacidad para ayudar a humanos y a bots a demostrar que su tráfico no es malicioso. A medida que Internet pasa de los clics realizados por humanos a la actividad de los agentes, los operadores de sitios web ahora tienen que descubrir cómo detener el tráfico automatizado agresivo sin recurrir a un rastreo invasivo. Esta iniciativa sentará las bases para una experiencia más fluida, segura y privada, tanto para cada usuario de Internet como para los propietarios de sitios web.

"La forma en que interactuamos con internet se enfrenta a un cambio fundamental. Las tareas normales de todos los días, como pedir comida, antes requerían que el usuario navegará personalmente por los menús y las pasarelas de pago. Ahora, los agentes autónomos están empezando a coordinar estos flujos de trabajo en nombre de las personas", afirma Dane Knecht, CTO de Cloudflare. "A medida que el tráfico impulsado por IA se generaliza, las herramientas existentes para respaldar su uso resultan demasiado genéricas y rudimentarias. Ahora, esta colaboración nos permite eliminar la fricción causada por los protocolos de seguridad para cada visitante —ya sea humano o agente— sin sacrificar la privacidad", añade.

A medida que avanzamos hacia una era de IA agéntica, la línea entre el comportamiento humano y la actividad de los bots se está desdibujando, dejando al mundo digital con un problema de privacidad sin precedentes. Cuando los sitios web intentan verificar que una solicitud proviene de un humano legítimo o de un bot autorizado, las soluciones tradicionales —inicios de sesión forzados y rastreo invasivo— comprometen la confianza del usuario.

Los Tokens de Control de Acceso Privado (PACT, por sus siglas en inglés) están diseñados para permitir que los sitios que tienen un sólido conocimiento de la "identidad humana" emitan tokens anónimos. El navegador del usuario puede entonces proporcionar estos tokens a otros sitios para demostrar que hay un humano detrás, reduciendo la necesidad de captchas molestos y complicados o de rastreos invasivos. PACT permite que todo esto suceda sin ningún tipo de rastreo ni posibilidad de que los sitios identifiquen al usuario o su historial de navegación.

PACT empoderará aún más a las empresas para identificar a los visitantes genuinos, garantizando que puedan concentrar sus recursos en el tráfico que realmente les importa. PACT aprovecha información confiable de contextos que tienen relaciones auténticas con las personas, manteniendo al mismo tiempo dicha información privada. Esto proporciona a las empresas garantías de alta integridad sobre sus audiencias con una fricción mínima. El uso de PACT en la red de Cloudflare eleva el listón de la confiabilidad e integridad en línea sin los costos tradicionales.

WeGrant lanza una plataforma para captar ayudas públicas

Por su parte, WeGrant lanza una nueva versión de su plataforma para tratare de resolver uno de los grandes problemas que tiene el crecimiento empresarialen Europa: cómo convertir inversiones reales en proyectos financiables, reducir la complejidad administrativa de las ayudas públicas y conectar a las empresas confinanciación bancaria y privada en el momento en que más la necesitan.

La nueva plataforma consolida a WeGrant como una infraestructura tecnológica y financiera para empresas, bancos, consultoras y promotores de proyectos. Su propuesta combina IA especializada, datos de convocatorias, análisis de elegibilidad, generación documental, revisión experta y acompañamiento financiero en un único entorno.El lanzamiento supone un salto relevante respecto al modelo tradicional de gestión de ayudas públicas, históricamente basado en búsquedas manuales, procesos fragmentados, documentación compleja y alta dependencia de intermediarios. 

WeGrant propone unmodelo diferente: una plataforma AI-native en la que la empresa puede identificar oportunidades, evaluar su encaje, generar documentación técnica, trabajar con consultores especializados y activar financiación asociada al proyecto.

“La financiación pública no puede seguir siendo un proceso reservado para quienes tienen tiempo, estructura o capacidad para superar las barreras y la burocracia. Nuestro objetivo es que cualquier empresa con un proyecto de inversión pueda entender qué ayudas tiene, qué probabilidad de éxito existe, cómo debe estructurar su proyecto y cómo puede financiarlo”, señala Francisco Estevan, fundador y CEO de WeGrant.

Uno de los principales avances de la nueva plataforma es la evolución hacia WAIGRANT, el sistema de IA desarrollado por WeGrant para asistir en la generación de proyectos, memorias técnicas y documentación vinculada a ayudas públicas, deducciones fiscales e incentivos a la inversión. A diferencia de soluciones basadas en prompts genéricos, WAIGRANT funciona sobre una arquitectura propia de conocimiento, con modelos de recuperación de información, bases documentales especializadas, criterios de elegibilidad, ejemplos técnicos, metodología consultora y trazabilidad del proceso de generación.

La plataforma permite generar borradores estructurados de proyectos, pero también revisar fuentes, detectar gaps, identificar riesgos, mejorar la coherencia técnica yfacilitar la validación final por parte de consultores especializados.

“No estamos lanzando un prompt. Estamos construyendo una capa de inteligencia especializada sobre financiación pública, con conocimiento experto, trazabilidad y revisión humana. La IA no sustituye al consultor: le permite trabajar mejor, más rápido y con más foco en lo que realmente aporta valor”, explica Estevan. Con este enfoque, WeGrant busca abordar una preocupación creciente en el uso de IA aplicada a documentación empresarial: la necesidad de que los contenidos generados sean auditables, revisables y defendibles ante administraciones, entidades financieras y organismos evaluadores.

Al mismo tiempo, WeGrant refuerza su capacidad para conectar ayudas públicas, incentivos fiscales y financiación privada, cuando muchas empresas identifican ayudas, pero no logran estructurar financieramente la inversión o anticipar los recursos necesarios para ejecutarla. La nueva plataforma permite detectar inversiones futuras, proyectos financiables, necesidades de prefinanciación, oportunidades de financiación verde, operaciones de innovación, leasing, confirming, factoring, avales o préstamos vinculados a proyectos con potencial de ayuda pública. Este enfoque cobra especial relevancia en la nueva etapa post Next Generation, en laque las ayudas públicas dejan de ser únicamente una herramienta de subvención y se convierten en una palanca para activar inversión empresarial, reducir riesgo, y generar nuevas conversaciones de valor entre bancos y clientes.

En este contexto, WeGrant está reforzando su colaboración con entidades financieras para que los bancos puedan acompañar a sus clientes no solo en la identificación de ayudas, sino también en la financiación complementaria de los proyectos. “Las ayudas públicas no deben entenderse como un trámite aislado, sino como una herramienta para activar la inversión empresarial para aumentar crecimiento. Si una empresa tiene un proyecto subvencionable, probablemente también tiene una necesidad financiera. Ahí es donde la banca puede jugar un papel mucho más estratégico”, afirma Estevan.

La tercera novedad es la dimensión internacional de la plataforma, permitiendo trabajar actualmente en España, Francia,Portugal, Países Bajos y Polonia. Este avance responde a una realidad creciente del mercado: las empresas ya no diseñan sus inversiones únicamente en clave nacional. Cada vez más grupos empresariales necesitan comparar oportunidades de financiación entre países, localizar incentivos fiscales, analizar ayudas regionales o nacionales y estructurar proyectos internacionales con distintos niveles de apoyo público .La nueva versión de WeGrant permite avanzar hacia un modelo en el que una empresa pueda analizar, desde un mismo entorno, dónde tiene más sentido ejecutar una inversión, qué programas existen en cada país, qué intensidad de ayuda puede obtener yqué socios financieros o consultores pueden acompañar la operación.

“Europa tiene una enorme cantidad de recursos públicos para innovación, industria, digitalización, sostenibilidad y competitividad, pero el acceso sigue estando demasiado fragmentado. Nuestro objetivo es construir una plataforma que permita operar entre países, comparar oportunidades y conectar ayudas, financiación y ejecución”, explica Elena Femenía, COO de WeGrant.

UBS: la inversión en IA respalda el crecimiento de los beneficios empresariales

A medida que nos adentramos en la segunda mitad de 2026, los inversores navegan en un mercado moldeado por el auge de la inversión en IA, el cambio en el impulso económico y los persistentes riesgos geopolíticos y de política. El rally de la renta variable se ha extendido más allá de un puñado de líderes tecnológicos, aunque persisten interrogantes sobre la solidez a largo plazo de la IA, la salud de la economía en general y el impacto de unos costes de financiación más elevados. "Nuestro escenario base sigue siendo que la renta variable avanzará al alza en los próximos seis a doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en junio de 2027", explican en UBS.

Kiran Ganesh, estratega multiactivo de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que el entorno actual refuerza la conveniencia de mantener una cartera central mucho más ampliamente diversificada en el núcleo de la asignación a renta variable, complementándola con una exposición selectiva a oportunidades de crecimiento estructural. Esperamos que la fortaleza continuada del gasto en capital de IA, una economía estadounidense resiliente, el gasto fiscal sostenido a escala mundial y una sólida creación de crédito sigan respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general".

"Nuestro escenario base prevé una fortaleza continuada del gasto en capital de IA, una economía estadounidense resiliente, el gasto fiscal sostenido a escala mundial y una sólida creación de crédito que seguirán respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general", insiste Mark Haefele, Chief Investment Officer.

Evli: el dominio tecnológico en las Bolsas mundiales va a continuar

Valtteri Ahti, Estratega Jefe de Evli, también cree que el dominio de las tecnológicas en las Bolsas mundiales va a continuar. Porque el ciclo de las empresas de semiconductores es ahora alcista, y porque las empresas quieren integrar el desarrollo de modelos IA, los servicios que prestan, y las infraestructuras que la soportan (lo que se conoce como technology stack), tal y como algunas compañías como Alphabet o Meta están haciendo.  El objetivo es capturar valor en un sector que continúa gozando de una fuerte demanda superior a la oferta. Nadie quiere perderse la carrera de la IA para el crecimiento a futuro. 

La participación del sector tecnológico en sentido amplio dentro de la capitalización bursátil mundial, ha alcanzado máximos históricos, y ya supera los picos de la burbuja puntocom de comienzos de milenio. El auge de las acciones tecnológicas es un fenómeno internacional. En EEUU, las acciones tecnológicas representan alrededor del 40% del mercado; en los mercados emergentes, cerca de la mitad; y en Japón, aproximadamente una quinta parte. En Europa, la participación es inferior al 10%. 

La industria tecnológica es el emblema de la globalización, con cadenas de suministro que abarcan EEUU, Japón y Asia oriental. El software y los chips se diseñan en Estados Unidos, pero los chips se fabrican en China, Corea y Taiwán.Las empresas japonesas suministran la maquinaria y los equipos a las plantas de fabricación de semiconductores.

Los mercados bursátiles reflejan esta división del trabajo: el de EEUU está compuesto por software e hiperescaladores, el de Japón por empresas de equipos para semiconductores, y los de Taiwán y Corea por compañías de fabricación de semiconductores. China está desarrollando la mayor parte de la technology stack (conjunto de lenguajes de programación, framworks, bases de datos, servidores y herramientas) , aunque grandes partes de la misma, como Huawei, probablemente no coticen en Bolsa.

A causa de su dominio, ya no se puede ignorar a la tecnología como un factor independiente. La clave del desempeño del sector tecnológico, y dentro de él, es por supuesto la IA, que es una tecnología de propósito general, lo que significa que mejora la productividad de forma amplia y no sólo en un área específica. 

La infraestructura que permite la IA, se está desplegando rápidamente. Como es natural en esta fase inicial, los beneficios fluyen hacia quienes construyen la infraestructura. La infraestructura de IA consiste en gran medida en centros de datos, que son recintos que contienen cientos de miles de semiconductores. Por tanto, la infraestructura es, en realidad, semiconductores avanzados. Los modelos de IA se calculan mediante aceleradores de IA, que son una combinación de chips lógicos y de memoria. El chip lógico realiza los cálculos mientras se comunica con sus chips de memoria. Es el mismo proceso que el de un ordenador.

En 2019, entre las 15 empresas cotizadas más valiosas sólo había una compañía de semiconductores. En la actualidad hay hasta seis. En lo más alto de la lista se encuentran Nvidia y Broadcom, que diseñan aceleradores de IA. También figuran TSMC de Taiwán, que fabrica chips lógicos, y los fabricantes de memoria Samsung, SK Hynix y Micron. Incluso podría argumentarse que hay más empresas de semiconductores en la lista, ya que Google y Amazon también diseñan aceleradores de IA y operan flotas de centros de datos.

El valor de mercado de las empresas de semiconductores ha aumentado rápidamente, junto con un fuerte crecimiento de sus beneficios. Las compañías que compran chips son principalmente las mayores empresas tecnológicas del mundo, entre ellas Amazon, Alphabet, Microsoft y Meta, así como las empresas de modelos de IA AnthropicOpenAI. Estas firmas están gastando hasta cientos de miles de millones en chips. El próximo año, esta cifra seguirá aumentando. La demanda de chips sigue superando a la oferta, y las fábricas de chips, o fabs, operan a plena capacidad. Como resultado, los precios de los chips se han multiplicado en algunos segmentos, lo que explica los extraordinarios beneficios de las empresas de semiconductores. El fabricante de memoria Micron ha afirmado que no puede aceptar todos los pedidos de sus clientes, y éstos han firmado contratos comprometiéndose a pagar precios elevados durante años para asegurarse el suministro de memoria.

Los elevados beneficios de las empresas del sector de semiconductores, les han llevado a invertir en capacidad adicional. Los altos beneficios también atraen competencia, como la de empresas chinas, que sin embargo se ven limitados por las restricciones a la exportación de equipos de fabricación de semiconductores. Las nuevas fabs añadirán oferta y, como resultado, los márgenes acabarán disminuyendo. La pregunta es cuándo.

La industria de semiconductores es una industria cíclica por excelencia. El ciclo de subidas y bajadas, junto con el coste cada vez mayor de las plantas de fabricación de nueva generación, ha impulsado la consolidación de la industria. En la década de 1980 había decenas de actores relevantes en el sector, mientras hoy sólo existen tres grandes, incluidos Samsung, SK Hynix y Micron, con empresas chinas como CXMT ganando cuota de mercado.

El ciclo actual bien podría ser el ciclo de subida y bajada de los semiconductores más intenso hasta la fecha. Construir y poner en marcha una planta de fabricación de memoria lleva más de dos años, y las carteras de pedidos de las empresas están llenas, por lo que la oferta de memoria no seguirá el ritmo de la demanda en los próximos años. Sin embargo, una demanda extrema no altera la dinámica subyacente de subida y bajada, que es propia de los economics de los semiconductores.

La duración y la magnitud del ciclo actual son directamente proporcionales a la duración y magnitud del ciclo de la IA, que se prevé considerable. Las estimaciones de consenso sobre el gasto de capital de las grandes empresas tecnológicas para 2027 se acercan al billón$. Las empresas tecnológicas se sienten respaldadas, porque sus propias carteras de pedidos de centros de datos también están aumentando, lo que proporciona visibilidad. Mientras que los pedidos de la era puntocom estaban impulsados por expectativas de demanda futura, los pedidos de IA buscan atender una demanda real.

Además, y quizá lo más importante, las grandes empresas tecnológicas pueden temer que no invertir en IA signifique quedar excluidas de los mercados del futuro. Por tanto, invertir en IA es también un imperativo estratégico relacionado con la supervivencia. Según el inversor Gavin Baker, el cofundador de Google Larry Page ha dicho internamente en la compañía que está dispuesto a quebrar antes que perder la carrera de la IA.

El tamaño total de los retornos de la IA, y la distribución de esos retornos, son las principales preguntas que hay que hacer a la hora de invertir. ¿Irán los beneficios a los desarrolladores de modelos de IA, como Google, Anthropic, OpenAI y SpaceX? ¿O a los proveedores de servicios, como las empresas de software Microsoft, SalesforceAdobe?

Los gigantes tecnológicos intentan mejorar sus cifras de negocio, y cubrir sus apuestas estratégicas mediante la integración vertical. La integración definitiva implica operar una flota de centros de datos, diseñar aceleradores de IA personalizados y modelos de IA, y ofrecer servicios que aprovechen esos modelos. Hasta ahora, Alphabet ha sido la única gran empresa tecnológica capaz de abarcar toda la technology stack de IA. Microsoft y Meta están intentando hacer lo mismo.

La pregunta clave para la distribución de los beneficios puede ser el papel de los modelos de IA. ¿Se convertirán los modelos de IA en un producto estandarizado y, en la práctica, intercambiable? En ese caso, los proveedores de servicios, como Microsoft y una amplia gama de empresas de software, capturarían la mayor parte del valor económico de de la IA. ¿O absorberán los modelos la capa de servicios, dejando esa capa sin relevancia? La capa de servicios sería muy parecida al casco de un centro de datos: una pieza de cemento que encapsula un clúster de chips muy valiosos. Esta idea ha hecho caer las cotizaciones de las empresas de software. La cuestión de quién captura valor será cada vez más relevante cuando las empresas de IA Anthropic y OpenAI salgan a cotizar en la Bolsa, posiblemente en el transcurso de este año.

15Jun

Akka lanza una oferta de inversión previa a la salida a Bolsa de estas empresas. UBS advierte sobre la volatilidad a corto plazo de la IA. Maio, dekl impacto reputacional. Tandem Health destaca la certificación de sus servicios de IA sanitaria.

Miguel Ángel Valero

El 8 de junioDinero Seguro se preguntaba si el mercado podía digerir tanta salida a Bolsa, ampliaciones de capital y emisiones de deuda. Una semana después, ya tenemos la respuesta. Los inversores americanos colocan 100.000 millones$ en siete días con el mercado monetario con 7,9 billones más esperando. Nunca había pasado algo así. En siete días, Wall Street absorbió más de 100.000 millones en una sola oleada de capital privado: 75.000 millones en la OPV/IPO de SpaceX en el Nasdaq, 35.000 millones en deuda nueva de Anthropic colocada por Apollo y Blackstone, y una gran ampliación de capital de Alphabet. 

El total levantado en mercados de capitales en 2026 ya supera los 4,7 billones, un 7% más que en 2025, y eso que era considerado como el año del boom. JPMorgan, Apollo y Blackstone son los grandes ejecutores de esta semana.  Si los 7,9 billones que siguen aparcados en fondos del mercado monetario esperando su oportunidad empiezan a fluir hacia renta variable, ésta tiene recorrido. Si no, el miedo a la burbuja crece.

La salida a Bolsa de SpaceX en el Nasdaq situó a la compañía como la sexta mayor del mundo por capitalización. Sus acciones cerraron la jornada con una subida del 19% (llegó a hacerlo el 31%), en 160,95$/acción, elevando su valoración hasta los 2,2 billones$. Con estas cifras, el múltiplo precio/ventas se sitúa en 112x, muy por encima de las salidas a Bolsa previstas este año para empresas como Anthropic (20,5x) o OpenAI (34,1x), lo que sugiere una valoración significativamente más exigente.

En la actualidad, solo el segmento de conectividad —muy relacionado con su servicio de internet satelital, Starlink— genera beneficios operativos netos positivos, aunque se espera que sea otro de sus segmentos, el de la inteligencia artificial (IA), el que llegue a representar hasta el 93% de los ingresos de SpaceX. Esta estimación se basa en el concepto de Total Addressable Market (TAM), que mide el potencial máximo de ingresos si una empresa lograra captar la totalidad de la demanda de su mercado objetivo. 

SpaceX se presenta como una prueba de alcance más amplia, lo que ha impulsado el optimismo de los mercados en torno al potencial de crecimiento del sector de la IA, así como a las perspectivas de las próximas salidas a bolsa.En cuanto a su incorporación a los índices, SpaceX pasará a formar parte del Russell el 26 de junio, del MSCI el 29 de junio y del Nasdaq 100 el 6 de julio. Por su parte, S&P mantiene sin cambios sus criterios de inclusión, por lo que como mínimo no formaría parte hasta dentro de un año.

El debut de SpaceX se cobra víctimas colaterales. Virgin Galactic se desploma más de un 33% cuando los traders comprenden que han comprado el valor equivocado buscando exposición al lanzamiento de cohetes por Elon Musk.

Por otra parte, se identifica a las empresas industriales como los grandes ganadores ocultos del boom de IA: constructoras, acereras y fabricantes de generadores (Caterpillar, Nucor, Hochtief) se benefician de construir la infraestructura de los centros de datos. "No son las tech sexy, pero son las que venden las palas", subrayan en Zumitow.

Otro dato espectacular: SanDisk marca un RSI (Índice de Fuerza Relativa: en análisis técnico¡, mide el impulso del precio en una escala de 0 a 100 y ayuda a detectar zonas de sobrecompra y sobreventa) mensual de 99,13. Nunca en la historia de los mercados financieros ningún activo había llegado a este nivel de sobrecompra en el gráfico mensual. "Cuando el RSI mensual toca estos extremos, el retroceso histórico es severo y duradero. El mercado observa. El tiempo apremia", avisan los expertos de Zumitow.

Akka lanza una oferta de inversión pre-IPO

En este contexto, Akka, la plataforma de inversión que busca democratizar el acceso a los mercados privados, anuncia el lanzamiento global de su oferta de inversión pre-IPO (antes de las salidas a Bolsa). A través de la aplicación móvil de Akka, los miembros pueden acceder a oportunidades de inversión en algunas del as empresas privadas más atractivas del mundo antes de su llegada a los mercados bursátiles. Se trata de un acceso especial para nuevos inversores hasta el 29 de junio.

Empresas como Anthropic u OpenAI han pasado de valer prácticamente cero a alcanzar valoraciones de cientos de miles de millones de euros en apenas unos años, generando retornos extraordinarios para quienes invirtieron en sus primeras etapas. Sin embargo, este tipo de oportunidades ha estado tradicionalmente reservado a fondos institucionales, empresas de venture capital, family offices y grandes patrimonios. Akka está transformando esta realidad. "Gracias al poder de su comunidad y a una infraestructura que elimina la complejidad operativa asociada a la inversión en mercados privados, la plataforma permite invertir en las mismas condiciones que los inversores profesionales desde 300€ por oportunidad", señalan. 

Hasta la fecha, los miembros de Akka ya han invertido en más de 30 empresas, entre ellas referentes del sector como Anthropic, Perplexity y Epic Games."Las mayores rentabilidades suelen producirse antes de que una empresa salga a Bolsa,pero durante demasiado tiempo este tipo de oportunidades ha estado reservado a instituciones y perfiles muy exclusivos", afirma Javier Desantes, CEO de Akka Spain. "Hoy cualquier miembro de Akka puede acceder a estas mismas oportunidades en menos de 30 segundos y desde solo 300€ por inversión”, insiste.

UBS: la volatilidad en IA puede prolongarse en el corto plazo

Los valores tecnológicos de gran capitalización han permanecido de forma constante en el centro de los movimientos del mercado, algo visible tanto en los movimientos de los índices generales como en las bruscas rotaciones observadas dentro de la cadena de valor de la IA y los sectores tecnológicos. "Creemos que los inversores no deberían interpretar esto como una señal de aumento de los riesgos para el ciclo de inversión en tecnología e IA: La demanda de capacidad de cómputo no está desacelerándose; los nervios en torno a la financiación no son fatales; los proveedores de infraestructura ("picks and shovels") presentan una posición más sólida", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que el repunte de la volatilidad en el sector de la IA podría prolongarse en el corto plazo. Seguimos siendo constructivos respecto al tema de la IA, pero consideramos que ésta es una fase que exige un enfoque más selectivo y diversificado a lo largo de las capas habilitadoras, de inteligencia y de aplicación. Además de reducir la concentración excesiva en valores individuales, los inversores pueden considerar inclinar parte de su exposición hacia semiconductores, infraestructura, memoria, óptica y equipos de capital para semiconductores, donde el vínculo con el gasto actual sigue siendo más claro".

"La IA, y en particular los semiconductores relacionados con la IA, han sido el motor central del mercado de valores este año. Las ganancias de los valores de semiconductores representan más de la mitad de las ganancias acumuladas en lo que va de año del S&P", añade Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.

Maio: el riesgo con la IA no es solo la sanción, sino el impacto reputacional

Por otra parte, el uso de la IA por parte de las empresas en Europa va a sufrir importantes cambios regulatorios a corto y medio plazo. La nueva normativa tendrá especial impacto en sectores con elevada regulación, como banca, seguros y farmacéuticas, que cuentan con un nivel de cumplimiento ya alto y tendrán que adecuar sus sistemas a la nueva regulación, explica Guillermo Hidalgo, counsel de MAIO Legal.

El Reglamento Europeo de IA (UE) 2024/1689, primera gran norma comunitaria en la materia, el Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la IA, cuya remisión al Congreso aprobó el Consejo de Ministros el 26 de mayo de 2026, y el acuerdo provisional sobre el Omnibus Digital alcanzado el 7 de mayo de 2026, introducen cambios relevantes en el calendarioy el alcance de las obligaciones.

La norma europea clasifica los sistemas de IA en cuatro niveles, según su potencial impacto sobre derechos fundamentales, la salud o la seguridad:

  • En el nivel más alto, declarado inaceptable y por tanto prohibido, se encuentran los sistemas de puntuación social masiva y la vigilancia biométrica en tiempo real en espacios públicos. 
  • En el segundo nivel, denominado de alto riesgo, entran en juego los sistemas que pueden afectar gravemente a derechos o a decisiones de especial trascendencia, desde la selección de personal y la evaluación crediticia hasta las decisiones judiciales, el control fronterizo o la evaluación educativa. No están prohibidos, pero quedan sujetos a obligaciones estrictas, como documentación técnica exhaustiva, evaluación de conformidad, supervisión humana y registro en la base de datos europea.
  • En el tercer nivel, el de riesgo limitado, se sitúan herramientas como los chatbots, que deben cumplir obligaciones de transparencia, sobre todo identificarse como IA ante el usuario. 
  • En el cuarto y último nivel, el de riesgo mínimo, queda el resto de sistemas, que pueden emplearse libremente siempre que se observen buenas prácticas. 

En la práctica, el grueso de las exigencias recae sobre las prácticas prohibidas y los sistemas de alto riesgo, mientras que los dos niveles inferiores se rigen por la transparencia y las buenas prácticas.

El contexto de uso resulta determinante. “El reconocimiento emocional de trabajadores es una práctica prohibida. Aplicado a los consumidores, en cambio, se considera de alto riesgo”, subraya Hidalgo. Los sistemas de riesgo limitado, como los chatbots, solo deben cumplir obligaciones de transparencia, sobre todo identificarse como IA ante el usuario, y los de riesgo mínimo pueden emplearse libremente siempre que se observen buenas prácticas. En este sentido, este experto resalta el impacto que puede tener la nueva legislación entre los headhunters, que utilizan este tipo de herramienta en procesos de selección de personal, entrevistas y elección de CV. Unas prácticas que el Anexo III de la legislación califica de como alto riesgo.D

La norma deberá tener una continua revisión para adaptarse a los futuros sistemas que se implanten en el futuro. “La tecnología avanza cada día y una clasificación estanca no contempla los escenarios futuros”, avisa. Por eso, defiende un marco más abierto y basado en principios: “Si dejas un tipo fuera, no lo proteges”.

Las obligaciones para sistemas de alto riesgo se aplazan: hasta el 2 de diciembre de 2027 para los independientes y el 2 de agosto de 2028 para los integrados en productos regulados.

El Proyecto de Ley Orgánica no crea un régimen paralelo al europeo, sino que lo desarrolla y concreta en los márgenes que el reglamento deja a los Estados miembros: quién supervisa, cómo se sanciona y cómo debe emplearse la IA en el sector público. El régimen sancionador es escalonado. Sin embargo, Hidalgo ha destacado que el riesgo para las organizaciones no es solo sancionador, sino también reputacional y de confianza: "El riesgo no es solo que la IA se equivoque, es que se equivoque con apariencia de seguridad”.

Este experto recomienda a las organizaciones un modelo de gobernanza proporcional pero real, con inventario de sistemas, clasificación por nivel de riesgo, un responsable interno, supervisión humana y gestión de incidentes: “Gobernar la IA no significa frenarla, sino crear las condiciones para usarla con trazabilidad, prudencia y control humano real”.

El Reglamento de IA no sustituye al RGPD. Cuando un sistema de IA trata datos personales, siguen aplicándose íntegramente las obligaciones de protección de datos del Reglamento General. El Delegado de Protección de Datos (DPO) en una empresa debe intervenir ante el uso de prompts que incluyan datos personales, el almacenamiento de logs de conversación o el entrenamiento de modelos con datos de la propia organización y, en su caso, promover una Evaluación de Impacto en la Protección de Datos conforme al artículo 35 del RGPD.

Tandem Health logra la certificación para productos sanitarios

La IA ya está presente en las consultas médicas, pero gran parte de ella nunca fue diseñada para estar allí. En los últimos meses, algunas de las mayores plataformas de IA del mundo han retirado sus herramientas clínicas de los mercados europeos al no poder cumplir con los requisitos regulatorios y de seguridad que exige la atención al paciente. En los sistemas sanitarios europeos, la adopción de la IA está avanzando más rápido que los mecanismos de control y responsabilidad. El sistema de Soporte a la Decisión Clínica de Tandem Health ha sido certificado bajo el Reglamento Europeo de Productos Sanitarios (MDR) como dispositivo médico de Clase IIa, tras una revisión independiente realizada por un organismo notificado y una evaluación formal de conformidad. Se suma así al AIScribe y al Asistente de Codificación, convirtiendo a Tandem en el único asistente médico basado en IA de Europa con tres productos certificados de forma independiente.

Desarrollado junto a los 70 profesionales clínicos que forman parte del equipo interno de Tandem Health, el asistente se basa en tres capas de conocimiento médico de confianza. Cada respuesta incluye enlaces directos a sus fuentes y ninguna recomendación se aplica sin la aprobación del profesional sanitario.

Elsevier y NICE constituyen la base clínica del sistema y están disponibles entodos los mercados desde el primer día. ClinicalKey, de Elsevier, reúne más de 1.000 libros médicos, 600 revistas científicas y monografías farmacológicas que cubren todo el espectro de la práctica clínica. Por su parte, NICE es el organismo de referencia más citado en materia de guías clínicas basadas en evidencia en la sanidad europea, y un estándar ampliamente reconocido por reguladores y equipos de compras. Juntos, permiten responder a la mayoría de las consultas clínicas que pueden surgir durante una visita médica.

Lukas Saari, CEO y cofundador de Tandem Health, afirma: “Nos propusimos crear el asistente médico basado en IA más fiable de Europa. Con tres productos certificados como Clase IIa, eso es exactamente lo que representa Tandem. Desarrollamos soluciones que tienen un impacto directo en la calidad de la atención sanitaria, y sentimos una enorme responsabilidad para garantizar que sean seguras.

Además, Tandem obtuvo también la certificación BSI C5, el estándar obligatorio de seguridad en la nube de Alemania. Esto convierte a la compañía en el único asistente médico basado en IA de Europa certificado simultáneamente bajo MDR Clase IIa, BSI C5, ISO 27001, ISO 13485 e ISO 42001.Todos los datos de pacientes se procesan dentro de Europa. Ningún dato se utiliza para entrenar modelos de IA y ninguna información se incorpora a la historia clínica sin la aprobación explícita del profesional sanitario.

Artin Entezarjou, responsable médico de producto en Tandem Health, señala: “El problema de la IA generalista en la práctica clínica no es que carezca de inteligencia, sino de responsabilidad. Nuestro sistema de Soporte a la Decisión Clínica ofrece respuestas basadas en el contexto real del paciente, vinculadas directamente a las guías clínicas relevantes y revisadas por nuestro equipo médico antes de su despliegue. Esa responsabilidad no es opcional para nosotros; es la esencia de todo lo que hacemos.”

08Jun

Las operaciones de SpaceX, Anthropic y OpenAI más la ampliación anunciada la pasada semana por Alphabet y la posible de Meta suman una demanda de capital de más de 350.000 millones$, apenas un 0,5% del S&P 500.

Miguel Ángel Valero

La empresa SpaceX ha fijado el precio de su salida a Bolsa en 135 $/acción y anunció que ofrecerá alrededor de 555 millones de títulos, lo que le permitiría recaudar unos 75.000 millones$ por el 4% de la compañía. La colocación está prevista para el jueves 11 de junio y empezaría a cotizar en el Nasdaq el 12 de junio. A ello se sumará más adelante (previsiblemente, tras el verano) las posibles salidas de Anthropic y OpenAI. Con este frenesí, surge la duda de si el mercado será capaz de digerir esta mayor oferta, una cuestión que escribirá su primer capítulo ya el viernes. 

Cuando se hace una salida a Bolsa, y en este caso serán tres muy relevantes, se elige muy bien el momento y habitualmente coincide con mercados fuertes. En esta ocasión, las valoraciones son sin duda exigentes, en especial la que apunta SpaceX, que es un conglomerado de negocios, difícil de valorar y que saldría con un ratio de casi 96x ventas. Ahora bien, una cosa es el valor de mercado y otra cosa es el volumen de acciones que se va a poner en circulación, que en este caso es mucho menor y que nos permite pensar que, a corto plazo, el mercado tiene profundidad suficiente para digerir estas emisiones. 

Bajo supuestos conservadores, estas tres “mega salidas” a Bolsa (SpaceX, Anthropic y OpenIA) y la ampliación anunciada la pasada semana por Alphabet, alcanzarían un rango de capital demandado de entre 300.000 millones$ y 350.000 millones, apenas un 0,5% del S&P 500. Por tanto, a corto plazo no parece un problema, si bien a medio plazo estos números pueden cambiar bastante dependiendo realmente de cómo los actuales dueños vayan soltando o no su participación. 

Actualmente, las grandes tecnológicas cotizadas tienen de media un “free-float” en torno al 85%, mientras que, en el caso de SpaceX, saldrá solamente el 4% de la compañía al mercado e inicialmente, las cláusulas de bloqueo (lock-up, en inglés) impedirán que los accionistas iniciales vendan sus participaciones. Sin embargo, con el tiempo, estas restricciones van a expirar y podrán entrar en el mercado cotizado billones de dólares en nuevas acciones.

En este contexto, Meta estudia una ampliación de capital de "decenas de miles de millones" para financiar infraestructura de IA. Su fundador, presidente y CEO tiene un problema: la IA que quiere construir cuesta más de lo que puede autofinanciar. Sobre todo, cuando todas las Big Tech está recurriendo a los mercados para pagar el capex de IA. Alphabet ya cerró en 2025 la mayor ampliación de capital de su historia (84.750 millones$) y ahora pone en marcha otra. Meta fue antes al mercado de bonos, con 30.000 millones en octubre de 2025 y otros 27.000 millones con Blue Owl Capital. Ahora se plantea ir a por el capital.

La señal es clara: los data centers, los chips y la infraestructura de IA cuestan más de lo que cualquier empresa puede generar en flujo de caja libre en un par de años. Si la ampliación de Meta se confirma, habrá más presión en el precio de la acción antes de la operación. Los proveedores de infraestructura, como Nvidia o Arista Networks siguen siendo los beneficiarios directos sin el riesgo de dilución.

A todo esto se suma la alianza entre Nvidia y SK Hynix, que han acordado colaborar en el diseño y suministro de las próximas generaciones de memoria para IA, los HBM4. Este acuerdo refuerza a la firma de Corea del Sur frente a su gran competidor, Samsung Electronics, ya que no se trata de un contrato de suministro, sino del desarrollo conjunto de la memoria de los nuevos chips adaptados a los futuros aceleradores de Nvidia, como Vera Rubin. Con un ancho de banda muy superior al de la memoria convencional —la DRAM— permite gestionar enormes cantidades de datos a gran velocidad, algo crucial para los sistemas de IA, porque el cuello de botella ya no está solo en la potencia de cálculo, sino en la rapidez con la que los datos pueden entrar y salir de la memoria.

Nvidia diseña aceleradores y sistemas, pero no fabrica memoria, por lo que depende de proveedores como Samsung, SK Hynix o Micron Technology, que dominan el mercado mundial de la memoria.

Otra cuestión relevante es la diferente respuesta que están adoptando los propios proveedores de índices de Bolsa de cara a introducir estas grandes empresas en ellos. Por un lado, el Nasdaq alteró su forma de aceptar empresas y ahora SpaceX podrá integrarse en el Nasdaq 100 en tan solo 15 días de negociación, frente al mínimo anterior de tres meses. Por otro lado, el S&P Dow Jones confirmaba que mantendrá sin cambios sus requisitos de elegibilidad para sus principales índices de referencia, como el S&P 500, señalando que no reducirá el período de espera de 12 meses que exige actualmente a las empresas recién cotizadas, ni eliminará los requisitos vigentes de rentabilidad y capital flotante en función del tamaño de la compañía.

Kraken abre su plataforma a la compra de acciones de SpaceX

Kraken, la plataforma de negociación multiactivo impulsada por Payward, ha abierto el acceso a la oferta pública inicial (IPO, OPV) de SpaceX a través de IPO Access. SpaceX es la primera compañía cuya salida a Bolsa estará disponible a través de este programa. Gracias a esta iniciativa, los clientes elegibles de Kraken en más de 110 países, incluido España y el Espacio Económico Europeo (EEE), podrán presentar una manifestación de interés no vinculante para participar en el proceso de salida a bolsa. Gracias al marco de acciones tokenizadas xStocks desarrollado por Payward, los clientes de Kraken podrán negociar SPCXx, un token respaldado 1:1 que representa acciones de SpaceX, las 24 horas del día, los siete días de la semana, tanto en la plataforma de Kraken como en el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi).

Kraken y el resto de miembros participantes de la alianza xStocks serán además las únicas plataformas que ofrecerán negociación continua, incluido durante el primer fin de semana tras la salida a Bolsa, cuando los brókeres tradicionales permanecen cerrados hasta la reapertura de los mercados el lunes.

Arjun Sethi, co-CEO de Payward, ha explicado: “Durante más de un siglo, las mejores salidas a Bolsa han estado reservadas para unos pocos. Necesitabas el banco, la dirección o el patrimonio adecuado para acceder a ellas en las mismas condiciones que los inversores institucionales. IPO Access elimina esas barreras. Desde hoy, cualquier persona en España puede registrarse para participar en la salida a Bolsa de SpaceX desde su teléfono móvil. En cuanto las acciones comiencen a cotizar, podrá operar con ellas de inmediato, por la noche, los fines de semana y sin esperar a la apertura de los mercados. No se trata de una versión más accesible del sistema tradicional, sino de uno completamente nuevo: sin fronteras, siempre activo y construido sobre infraestructura cripto. Así son los mercados de capitales cuando dejan de ser un club exclusivo para unos pocos”. 

SpaceX, la compañía aeroespacial y de comunicaciones por satélite fundada por Elon Musk, protagoniza una de las salidas a bolsa más esperadas de los últimos años. Hasta ahora, el acceso a este tipo de operaciones ha estado condicionado para muchos inversores minoristas por factores como la ubicación geográfica, la relación con determinadas entidades financieras o los requisitos patrimoniales. Con IPO Access, Payward Services busca eliminar estas barreras y permitir que los clientes de Kraken, tanto dentro como fuera de EEUU cuando la regulación lo permita, puedan participar desde el mismo momento en que el activo comienza a cotizar. 

A partir de hoy, los clientes elegibles podrán presentar una manifestación de interés para adquirir acciones dentro de un rango de precios determinado en los días previos a la salida a bolsa. Aquellos que reciban una asignación obtendrán en su cuenta de Kraken los correspondientes tokens xStocks el día de la cotización, descontadas las comisiones aplicables. Cada token estará respaldado 1:1 por la acción subyacente, custodiada por una entidad regulada. Posteriormente, los usuarios podrán mantener los tokens en cartera, negociarlos o transferirlos entre billeteras y plataformas compatibles dentro del ecosistema xStocks.  

La iniciativa se apoya en la infraestructura xStocks de Payward Services, que desde su lanzamiento en junio de 2025 ha procesado más de 32.000 millones$ en volumen de transacciones y ha dado servicio a más de 133.000 titulares únicos en todo el mundo. Con IPO Access, el modelo xStocks amplía por primera vez su alcance más allá de la negociación en mercados secundarios para ofrecer acceso al mercado primario.  Los clientes elegibles de Kraken ya pueden registrar su interés en la oferta de SpaceX a través de la aplicación de Kraken o de su página web.

MyInvestor integra su catálogo de productos en los asistentes de IA

MyInvestor y GPTadvisor han desarrollado una solución que permite a los usuarios de ChatGPT, Claude y Perplexity, entre otros, consultar, comparar e iniciar la contratación de productos de inversión directamente desde el chat, utilizando información actualizada y conectada en tiempo real con las bases de datos de la entidad. Además, los clientes de MyInvestor podrán iniciar la contratación de estos productos desde el propio entorno conversacional, en un proceso que, por seguridad, se completa posteriormente en la app o la web del neobanco, tras identificarse con susclaves de acceso.

Con este lanzamiento, MyInvestor se convierte en la primera plataforma europea que integra su catálogo de productos de inversión en los principales asistentes de IA  (ChatGPT, Claude, Perplexity). Estos asistentes, en lugar de responder solo con su conocimiento general, se conectan en tiempo real a la base de datos del neobanco, ofreciendo información verificada y actualizada, reduciendo el riesgo de respuestas inexactas, desactualizadas o basadas en las conocidas “alucinaciones” de la IA.

En la práctica, un usuario podrá formular preguntas como "¿Qué fondos indexados globales tienen menos comisiones?" o "Compárame estas tres carteras automatizadas" y recibir información actualizada directamente desde el catálogo de MyInvestor. En esta primera fase, esta solución permite buscar fondos de inversión y carteras automatizadas según criterios como rentabilidad, riesgo, comisiones o categoría; comparar productos; acceder a información en tiempo real; e iniciar operaciones de inversión desde el propio chat para completarlas posteriormente en la app de MyInvestor. Está previsto que, próximamente, los asistentes de IA también puedan realizar estas mismas acciones con ETF y acciones disponibles en la plataforma de MyInvestor.

La conexión se basa en el estándar abierto Model Context Protocol (MCP), una tecnología que actúa como puente entre las inteligencias artificiales y plataformas externas, como bancos, aplicaciones o bases de datos. Gracias a esta tecnología, los asistentes de IA no solo responden con información general aprendida durante su entrenamiento, sino que también pueden conectarse en tiempo real a servicios concretos para consultar información actualizada y ejecutar determinadas acciones. 

Al tratarse de un protocolo abierto y estandarizado, la integración no se limita a ChatGPT, Claude o Perplexity, sino que puede extenderse a cualquier asistente compatible con MCP, incluidos Gemini, Grok y otros modelos que adopten esteestándar en el futuro.

El proyecto ha sido desarrollado junto a GPTadvisor, compañía especializada en IA generativa aplicada a la inversión, y se enmarca en la alianza estratégica que ambas compañías mantienen para desarrollar nuevas soluciones de IAdirigidas al inversor particular. Cristina Filpo, responsable de IA de MyInvestor, señala que “los asistentes de IA se están convirtiendo en una nueva puerta de acceso a los servicios financieros. Queremos que nuestros clientes puedan informarse, comparar productos y tomar decisiones de inversión allí donde ya están interactuando con la tecnología”. Salvador Mas, CEO de GPTadvisor, señala que “disfrutamos mucho trabajando con clientes como MyInvestor y especialmente en proyectos pioneros como este, que demuestran cómo la IA conversacional va a mejorar la relación de las personas con la inversión”.

Finovox capta 8,2 millones para su lucha contra el fraude de documentos

Finovox, especialista europeo en la detección de fraude documental mediante IA, ha anunciado el cierre de su ronda de financiación Serie A por un importe de 8,2 millones€. La operación ha sido liderada por TX Ventures, con la participación de Auriga Cyber Ventures II, MTech Capital, Start Ventures, Force Over Mass y FDJ UNITED Ventures, además de sus inversores históricos. Esta inyección de capital valida la estrategia de Finovox y subraya el auge del fraude documental como un desafío crítico para las empresas e instituciones europeas.

"El fraude documental se está convirtiendo en un riesgo operativo y financiero crítico para aseguradoras, entidades de crédito e instituciones financieras. Finovox ha desarrollado una plataforma diferencial que combina una detección exhaustiva del fraude documental, la extracción de datos y su integración en los flujos de trabajo, ofreciendo un retorno de la inversión (ROI) claro para sus clientes. Estamos encantados de apoyar a todo el equipo en la consolidación de Finovox como la plataforma europea de referencia en la lucha contra el fraude", asegura Krzysztof Bialkowski, Managing Partner de TX Ventures. 

Finovox completa así la mayor ronda de financiación de su historia, tras un año 2025 récord en el que multiplicó por tres su cifra de negocio, superó los 70 clientes en 15 países y evitó pérdidas por valor de 100 millones€ a sus usuarios. Su objetivo es consolidarse como uno de los principales actores europeos en la verificación de documentos. Para lograrlo, Finovox se apoya en dos ventajas competitivas clave. En primer lugar, una tecnología en continuo aprendizaje gracias a datos anonimizados que respetan la confidencialidad, extraídos de las estructuras documentales y los patrones de fraude detectados. En segundo lugar, integraciones nativas vía API que permiten una conexión fluida con los sistemas actuales de sus clientes y una rápida adopción en el núcleo de los procesos de negocio. 

La expansión internacional de Finovox ya está plenamente en marcha. Tras una primera fase de internacionalización exitosa en 2025 con su implantación en Francia, Bélgica y España, la compañía dio un nuevo paso el pasado mes de mayo de 2026 con su lanzamiento en el Reino Unido. Con este impulso, Finovox se posiciona firmemente para convertirse en el referente europeo de la lucha contra el fraude documental en los próximos años. La empresa reforzará su presencia en sus mercados clave (Francia, Benelux, España y Reino Unido), priorizando los sectores de onboarding (alta de clientes), tramitación de siniestros y financiación, que es donde el fraude documental causa un mayor impacto económico.

Para ejecutar esta estrategia, Finovox apuesta por un modelo de crecimiento a tres niveles: el desarrollo de las cuentas existentes, las alianzas estratégicas y el despliegue comercial directo. Con el fin de mantener este ritmo de crecimiento, la compañía prevé realizar 15 contrataciones en 2026, lo que elevará su plantilla hasta los 45 profesionales. "En 2025, Finovox demostró que la detección del fraude documental mediante IA responde a una necesidad real y creciente. Con esta ronda Serie A cambiamos de escala: nuestra ambición es convertirnos en el estándar europeo de referencia, integrándonos en el corazón de los procesos de negocio de nuestros clientes. Los mercados a los que nos dirigimos son precisamente aquellos donde el fraude documental causa más estragos. Contamos con la tecnología, el equipo y, ahora, los recursos financieros para afrontar este reto a escala europea", explica Marc de Beaucorps, CEO y cofundador de Finovox.

Posiciones cortas en call centers externalizados

Los grandes fondos alternativos acumulan posiciones cortas en empresas de externalización de call centers. Los hedge funds no suelen equivocarse en la dirección. Y la dirección que están tomando en masa es clara: en corto contra el sector de externalización de servicios al cliente. Empresas como Teleperformance,  TTEC Holdings o Concentrix llevan meses acumulando interés bajista institucional.

El motivo parece evidente: la IA conversacional ya puede hacer lo que hacen estos centros a una fracción del coste. El modelo de negocio del call center externalizado se basa en mano de obra barata en India, Filipinas, Marruecos o Colombia. Pero cuando un modelo de lenguaje de última generación puede gestionar una consulta de cliente en 22 idiomas las 24 horas del día sin vacaciones ni nómina, la ecuación cambia por completo. Esto perjudica a Teleperformance, TTEC y Concentrix, sin tesis clara de recuperación. Las empresas que venden la IA que destruye esos trabajos, como Salesforce y ServiceNow, son los beneficiarios directos.

03Jun

South Summit reclama que "Europa debe eliminar los obstáculos que empujan a las empresas a irse a EEUU".

Miguel Ángel Valero

Los mercados globales mantienen un tono constructivo y las Bolsas mundiales alcanzan nuevos máximos –el MSCI AC World acumula diez sesiones consecutivas de subidas con una rentabilidad acumulada del +4,1%– aupados por la creciente inversión en inteligencia artificial (IA) y la aceleración de los beneficios empresariales. Palo Alto, Broadcom y Crowdstrike, entre otras, continúan aupando la tecnología y extendiendo el rally de su vertiente más física (semiconductores) y dando continuidad a la reciente recuperación del software y, en particular, de las empresas relacionas con la ciberseguridad. 

Google se autofinancia a lo grande. Alphabet lanza la mayor emisión de acciones de un tech en años: 80.000 millones$ en capital propio para financiar la guerra de la IA. El capex 2026 se dispara a entre 180.000 millones y 190.000 millones. Dilución a corto plazo, pero la señal es clara: la carrera de infraestructura de IA no tiene freno, y Google no quiere quedarse atrás.

SpaceX vale 780.000 millones$ según Morningstar, exactamente la mitad del objetivo de su IPO. Para llegar a 1,75 billones tendría que crecer ingresos un 40% anual durante una década entera. Starlink ya tiene cinco millones de suscriptores y es el único segmento rentable. El roadshow arranca el jueves 4 de junio.

Microsoft da la campanada al presentarn en el Build 2026 de San Francisco Majorana 2, un chip cuántico diseñado con IA que promete sistemas operativos para 2029. No es un chip de IA generativa más. Es computación cuántica, y surge tres años antes de lo esperado. El chip usa topological qubits, la apuesta diferencial de Microsoft frente a los qubits estándar de Google e IBM. La compañía afirma que Majorana 2 puede resolver problemas que los ordenadores clásicos tardarían millones de años en procesar. La fecha comprometida para sistemas operativos es 2029. El mercado descontaba 2032. IBM, que lleva meses construyendo su posición en quantum, e IonQ, el puro cuántico del Nasdaq, tienen un problema de competencia serio si Microsoft cumple el calendario. Microsoft abre un frente más allá de la IA generativa. Si el calendario se cumple, IBM e IonQ quedan en una posición comprometida frente a la mayor plataforma cloud del mundo.

En plena euforia del Nasdaq, que acumula más de un 30% en lo que va de 2026, Netflix pierde un 8%. El mercado castiga que la narrativa de crecimiento ya cotiza en precio. Raro en un año donde casi todo lo que toca la IA sube. Cuando el contenido no puede competir con los chips, la corriente te deja atrás.

Marvell Technology sube un 30% en el Nasdaq tras afirmar Jensen Huang, el CEO de Nvidia, en público que puede ser la próxima empresa de un billón$. Cuando Huang apunta, Wall Street aprieta el gatillo. 

Hewlett Packard Enterprise logra resultados por encima del consenso en ingresos y beneficio por acción (BPA) del trimestre, con revisión al alza de los objetivos para 2026. No solo bate, sino que mejora perspectivas. Para una empresa IT, eso es mucho. Y la cotización (+16%) lo registra.

En cambio, Credo Technology batió estimaciones en el 4º trimestre, con un BPA ajustado de 1,16$ frente a 1,03 esperado e ingresos de 437 millones frente a 432 millones previstos. Los objetivos del trimestre en curso también superaron el consenso. Y aun así bajó en Bolsa, -3%. Cuando el mercado quiere más de lo que da un nombre de IA, ni un buen trimestre salva.

South Summit: Europa debe avanzar en un entorno ágil para las startup

Por otra parte, la 15ª edición de South Summit Madrid, AI Convergence, coorganizada por IE University, reivindica, a través de su presidenta y fundadora, María Benjumea, el papel de la IA como motor de transformación empresarial y la necesidad de que Europa avance hacia un entorno más ágil y competitivo para sus startups: "La Inteligencia Artificial no es una amenaza sino una herramienta para crecer y mejorar. Europa debe eliminar los obstáculos que empujan a las empresas a irse a EEUU".

"La IA ha dejado de ser una tecnología aislada para convertirse en un eje transversal que redefine industrias, modelos de negocio y capacidades estratégicas", insiste María Benjumea, que ha recordado que, en apenas tres años, la IA "ha pasado de captar el 30% de la inversión mundial de capital riesgo al 61%".

"Esto no es un cambio tecnológico más, es un cambio de paradigma", porque  "la IA ha acortado de forma radical la distancia entre una idea y empezar a construir. Esta herramienta no reemplaza el criterio ni la visión, pero sí acorta los tiempos, acelera y transforma una idea en algo tangible".

Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, presume de la acción del Gobierno: “la OCDE acaba de revisar al alza el crecimiento de España del 2,1% al 2,2%, mientras reduce las previsiones del resto de países. Eso no es casualidad: es el resultado de una apuesta de país por la transformación digital y ecológica”. Y lanza más mensajes: “España tiene la mejor conectividad de Europa: más del 96% de cobertura de fibra óptica y cerca del 94% de 5G. Esa es una de las razones por las que somos líderes en atracción de nuevas inversiones”; “España ya ha destinado 1.500 millones€ s a su estrategia de IA y somos el primer país de la UE en supervisión y desarrollo de una IA confiable y abierta. Un millón de pymes y autónomos han recibido ayudas para digitalizarse. Esa inversión pública ha sido clave para preparar a España para competir en las tecnologías del futuro”.

Para Lee Newman, decano de IE Business School, “estamos ante una oportunidad sin precedentes para emprender y crear valor. La IA permite que equipos pequeños operen con la agilidad, el alcance y el impacto de organizaciones de mucho mayor dimensión. Para el ecosistema emprendedor e inversor, y para todos aquellos que quieren impulsar el cambio, la cuestión ya no es si es posible, sino hasta dónde quieren llegar, cuál es su objetivo”.

“Culminar el mercado único es esencial para que las startups europeas puedan crecer y competir a nivel global”, proclama Enrico Letta, exprimer ministro italiano y actual decano de IE School of Politics, Economics and Global Affairs en IE University. “La reciente adopción por parte de las instituciones europeas de la hoja de ruta ‘One Europe, One Market’, que incluye más de 40 iniciativas legislativas, supone un pasodecisivo hacia el mercado único. Esta iniciativa integra mercados de capitales, energía, infraestructura digital y política industrial bajo un mismo marco político. Europa y el ecosistema emprendedor no pueden esperar, 2027 debe ser la fecha en la que alcancemos un mercado único verdaderamente integrado”, argumenta.

Lucien Burm, presidente de AICoalition for Europe, confía en “la capacidad de las startups europeas para escalar y convertirse en scaleups”. Miguel Ángel Alcalá, Head de BBVA Spark en Europa, cree que "Europa tiene una enorme oportunidad por delante en los próximos años; ya es un referente y lidera algunos de los sectores más exitosos, como el espacial, el energético y el de estilo de vida, pero debemos diversificar las fuentes de capital".

Manuel Muñiz, rector de IE University, plantea que “una de las cuestiones geopolíticas que definirán esta década se centra en si los países pueden seguir siendo abiertos e interconectados mientras preservan su autonomía en el desarrollo tecnológico que configura cada vez más las dinámicas de poder, seguridad y competitividad económica”.

Gabriela Toribio, Investment Director de Rabo Investments, aporta: “Necesitamos construir infraestructuras, movilizar capital, retener talento y mantener al mismo tiempo la competitividad, la escalabilidad y la apertura que han caracterizado históricamente al ecosistema europeo”.

Olivier Huez, partner de RedRiver West, considera que “Europa puede encontrar en el código abierto una oportunidad para construir alternativas competitivas a gran escala sin renunciar a la soberanía”.

Yolanda Pérez Sáez, directora de BStartup de Banco Sabadell, opina que "no parece que Europa tenga un problema de ciencia. Contamos con algunos de los mejores investigadores y con algunos de los mejores centros de investigación e infraestructuras del mundo. El verdadero desafío es transformar esa excelencia científica en empresas competitivas a escala global y capaces de crecer internacionalmente”. Mariona Sanz Ausàs, Head of Innovation and Business Development del Barcelona Supercomputing Center; Montserrat Vendrell, partner de Asabys Partners, y Samuele Grandi, CEO &Co-founder de Arq, coinciden en la necesidad de reforzar la conexión entre ciencia, inversión y empresa para acelerar la transferencia tecnológica y facilitar el crecimiento de startups vinculadas a ámbitos como la computación avanzada, la biotecnología o la IA.

Sebastian Thrun, fundador de Google X y pionero de la conducción autónoma, advierte que la IA ya ha dejado de ser una tecnología limitada a aplicaciones concretas para convertirse en una infraestructura transversal: “La IA física no trata del hardware; los ganadores serán quienes desarrollen el software capaz de manejarla”. Esta evolución permitirá automatizar una parte creciente de las tareas repetitivas que hoy realizan millones de personas y abrirá una nueva etapa de productividad e innovación a escala global. “Lo esencial para empresas y profesionales no es protegerse de esta transformación, sino aprender a aprovecharla y situarse a la vanguardia de la ola de innovación que está impulsando la IA, la clave es que no te pase por encima el tsunami de la IA sino surfear el tsunami”.

Darren Mowry, vicepresidente de Startups y Investor Ecosystems de Google, añade: “La velocidad siempre ha sido un factor decisivo para cualquier emprendedor, pero nunca habíamos visto un ritmo de innovación como el que está impulsando hoy la IA. Las organizaciones que sitúan esta tecnología en el centro de su estrategia están llegando al mercado, desarrollando productos y generando ingresos mucho más rápido que las generaciones anteriores de startups”.

Anabel Díaz Calderón, vicepresidenta de movilidad de Uber, asegura que “España será el primer país de Europa en contar con vehículos autónomos operando en sus calles. Es un proceso complejo que requiere regulación, supervisión y tecnología, pero estamos convencidos de que marcará un antes y un después en la movilidad urbana”. La seguridad debe ser una “prioridad absoluta” en el despliegue de esta tecnología, "Por eso los procesos de implantación son largos y rigurosos, pero también son la mejor garantía para construir sistemas de transporte más eficientes, seguros y fiables”, 

María González Veracruz, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cree que “España ha hecho los deberes y está en una buena posición para afrontar esta nueva etapa. La clave ahora es la adopción, cómo utilizamos la IA para tener administraciones más eficientes, empresas más productivas y una economía más competitiva. Somos el séptimo país del mundo en el desarrollo de IA según el Global AI Vibrancy Ranking elaborado por la Universidad de Stanford, y debemos seguir impulsando la formación y el talento para aprovechar todo su potencial”.

“Europa va a ser competitiva con una IA ética y segura. La supervisión humana, la transparencia algorítmica y el beneficio para la ciudadanía deben seguir siendo principios irrenunciables. No hablamos solo de valores, sino también de una oportunidad económica y de una ventaja competitiva para construir una tecnología en la que las personas y las empresas puedan confiar”, añade.

Ainhoa Campo Nieto, Chief Investment Officer de BBVA, destaca que "la IA está acelerando una convergencia entre industrias que hasta hace poco evolucionaban de forma independiente. Hoy la conversación ya no se centra únicamente en la tecnología, sino en cómo ésta transforma el talento, moviliza capital, fortalece los ecosistemas emprendedores y redefine sectores completos de la economía”.

Cathy Hackl, CEO de Future Dynamics y cofundadora de Journey, señala que la IA abandona progresivamente las pantallas para integrarse en el entorno físico, una evolución que transformará la forma en que las personas trabajan, se comunican e interactúan con la tecnología: “La verdadera pregunta no es qué puede hacer la IA por mí, sino en quién nos estamos convirtiendo mientras la utilizamos”.

IA para la defensa de Europa

Jyoti Hirani-Driver, COO de Diana, la aceleradora de innovación de la OTAN, destaca cómo la Alianza Atlántica está impulsando la colaboración con startups y tecnologías dual-use en ámbitos como la IA, space tech, quantum, energía, ciberseguridad y resiliencia tecnológica: “Lo que nos han demostrado las guerras de Ucrania y de Irán es que la adaptación tecnológica no es un término abstracto, sino una necesidad”. “La UE está empezando a despertar en materia defensiva. Por un lado, cada vez nos arriesgamos más en inversiones y, sobre todo, ya no trabajamos como 32 ecosistemas distintos, sino como uno solo”.

Amparo Moraleda, presidenta de Airbus, reconoce que “uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos es que aproximadamente el 80% del gasto europeo en defensa termina fuera de Europa. Necesitamos gastar más, gastar mejor y gastar dentro de Europa”.

Pedro Duque, presidente de Hispasat, resalta cómo las comunicaciones satelitales, la conectividad, la observación de la Tierra y las capacidades orbitales se han convertido en activos críticos para la defensa, la autonomía tecnológica y la resiliencia de Europa: “La dependencia de las capacidades espaciales se hace todavía más evidente en contextos de conflicto. La guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto hasta qué punto las comunicaciones, la observación y la inteligencia dependen del espacio”.

Miguel Acosta, cofundador y CTO de Arquetipo, el primer venture builder español especializado en defensa e IA, asegura que “la soberanía defensiva no es solo cuestión de capacidad, sino de tener la tecnología y de saber qué quieres hacer con ella. Para ello, hay que poner todas las facilidades para las startups. Muchas veces los problemas burocráticos para los emprendedores frenan esa soberanía”.

Vicente González, cofundador y COO de FOSSA Systems; Adrián Senar, cofundador y CEO de Kreios Space, y José Antonio García Gallego, CEO y fundador de Inventia Kinetics, coinciden en lo mucho que ha cambiado el ecosistema defensivo en los últimos años, destacando el papel de DIANA como aceleradora. “Para nosotros, como emprendedores, es muy difícil poder acceder al ecosistema defensivo decualquier país que no sea España. Para eso, DIANA es la llave que nos ha permitido seguir creciendo”, destaca González. Por su parte, Senar señala que "tenemos la IA, el dinero de los gobiernos y de los fondos privados, pero, sobre todo, las necesidades”.

Sean Seton-Rogers, cofundador y socio de PROfounders Capital, avisa: “El peor escenario que podemos contemplar para Europa es que EEUU y China se embarquen en una carrera dejando a Europa atrás. El mejor: una Europa tecnológica, con gobiernos y ejércitos estables, que no quiera competir sino compartir”. Tim Chrisman, director de HavocAI, insiste en cómo las tensiones internacionales, la seguridad económica, las cadenas de suministro y la resiliencia tecnológica están modificando las decisiones de inversión y la estrategia de los ecosistemas de innovación.

Las tecnologías duales con aplicación civil y estratégica también han tenido su hueco. Fiona Wong, experta vinculada a tecnologías estratégicas y nuevas capacidades industriales relacionadas con defensa y resiliencia tecnológica, y Thomas Tanghe, especialista en tecnologías críticas e innovación estratégica aplicada a autonomía y seguridad, remarcan cómo estas soluciones pueden acelerar la autonomía europea y generar impacto más allá del ámbito militar.

Workiva: la IA no puede hacer su trabajo si los datos no son de calidad

El “Accelerate Madrid 2026: Trust Starts Here”, organizado por Workiva, coloca el foco en la necesidad de confianza en el dato y en que las empresas que tomen "buenas decisiones con rapidez" pueden lograr un 20% más de rentabilidad, según asegura Silvia Ferrer, Head of Sales Iberia y CEMA del grupo. Avisa que "la IA no puede hacer su trabajo si es alimentada con datos de baja calidad, los datos deben ser reales, consistentes, no fragmentados".

Los ponentes insisten en la evolución hacia modelos de gestión basados en datos conectados, fiables y auditables, que integren todas las áreas en un entorno único de información para responder con mayor agilidad a un contexto regulatorio y de negocio cada vez más complejo. Este enfoque permite mejorar la calidad y consistencia del reporting, reforzar la trazabilidad de la información y facilitar una toma de decisiones más ágil y fundamentada en datos verificados. La combinación de IA, automatización y procesos de verificación está permitiendo a las organizaciones ganar eficiencia operativa y mejorar la consistencia de la información, facilitando una toma de decisiones más ágil y fundamentada.

“La incertidumbre geopolítica obliga al 83% de las empresas a acelerar su inversión tecnológica. Pero la tecnología sin datos fiables es un riesgo corporativo que erosiona la competitividad”, subraya Jaime Silos, Director de Desarrollo Corporativo de Forética. 

“En 2026, el riesgo de los datos fragmentados no es un riesgo técnico, sino estratégico”, apunta Andrés Cortés Collado, Responsable del Departamento de Soporte Operativo de la Dirección de Contabilidad y Control Interno de Aena. “Si tu equipo dedica la mitad de su tiempo a reconciliar información en lugar de interpretarla, no estás perdiendo eficiencia; estás perdiendo perspectiva. Y en un entorno donde las decisiones no esperan, eso es realmente caro”.

“En el ámbito de la información de sostenibilidad las empresas hemos pasado muy rápido de un modelo de uso de la información centrado en comunicar las bondades de la compañía, a un modelo más próximo a la información financiera, donde el foco está en explicar cómo se gestionan los aspectos quede verdad importan y contribuyen a impulsar un negocio más responsable y sostenible”, explica Javier Torres, Responsable de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa del Banco Santander. “Para eso hacen falta tres elementos: datos integrados, controles integrados y un gobierno claro. Si la información de sostenibilidad no está conectada con la estrategia, con la gestión del riesgo, o con la planificación financiera, entonces es muy difícil que sirva para crear valor real", añade.

“Los datos ASG impactan directamente en los financieros. La única forma de avanzar con seguridad es dejar de tratar la sostenibilidad como un reporte satélite y empezar a tratarla con el mismo rigor y la misma fuente de verdad que la cuenta de resultados. El objetivo es contar con un equipo de Reporting que no solo una los datos bajo una misma tecnología, sino que traduzca esos datos en inteligencia de negocio, garantizando que cada objetivo estratégico se pueda medir, corregir, defender y auditar con el mismo rigor que el beneficio neto de la compañía” advierte Diego Larrea, Director Corporativo de Reporting del Grupo DIA.

02Jun

El borrador de Directiva establece criterios de adjudicación en licitaciones públicas que favorecen software y hardware desarrollados en la UE. El sector público representa el 30% de todo el mercado cloud de la Unión Europea.

Miguel Ángel Valero

La Comisión Europea ultima la presentación el miércoles 3 de junio de la Cloud and AI Development Act (CAIDA), que prácticamente impediría a Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure el acceso a contratos de cloud ('nube') para datos sensibles del sector público europeo. 

El borrador de Directiva establece criterios de adjudicación en licitaciones públicas que favorecen software y hardware desarrollados en la UE. El sector público representa el 30% de todo el mercado cloud de la Unión Europea.

AWS tiene actualmente el 28% del mercado cloud europeo; Microsoft Azure, el 21%; y Google Cloud, el 14%. Si sale adelante CAIDA, pierden el sector público, los contratos de datos financieros, sanitarios y judiciales de las Administraciones europeas.

Es cierto que el sector privado no se ve afectado, de momento, por esa norma. Y que la nueva Directiva tendrá en cuenta los productos con certificación de soberanía (como el proyecto S3NS entre Thales y Google). Pero no menos cierto es que la nueva situación favorece a los proveedores cloud soberanos europeos, especialmente a Deutsche Telekom.

Continúa la ebullición de la IA

Todo esto se produce en plena ebullición en torno a la inteligencia artificial (IA) y a sus múltiples conexiones. Así, Quantinuum, el brazo de computación cuántica de Honeywell, amplía su IPO (Initial Public Offering) para la salida a Bolsa. Ahora busca colocar 26,5 millones de acciones a entre 53 y 55$, frente a los 21 millones y el rango de 45 a 50$ originales.

Y Nvidia presenta en el Computex de Taiwán dos chips nuevos: el Vera CPU para centros de datos y el RTX Spark para ordenadores personales (PC). Se trata de dos movimientos que amplían el campo de batalla de la empresa más allá de las GPU tradicionales. El primero es el Vera CPU, un procesador basado en arquitectura Arm diseñado para centros de datos de inteligencia artificial. Ya está en producción y empieza a enviarse este otoño. Los primeros clientes son OpenAI, Anthropic, SpaceX (xAI), Dell, Oracle y CoreWeave. Nvidia asegura que Vera ofrece 1,8 veces más rendimiento en inferencia de agentes de IA que los chips x86 tradicionales.

El segundo es el RTX Spark, un superchip para PCs Windows que combina una GPU Blackwell con el nuevo procesador N1X (desarrollado con Microsoft), entrega hasta 1 petaflop de cómputo IA en local y tendrá memoria unificada de hasta 128 GB. Lo llevarán ASUS, Dell, HP, Lenovo, Microsoft Surface y MSI en portátiles de menos de 14 mm de grosor.

Los analistas interpretan los dos movimientos como una expansión Nvidia hacia el segmento de PC premium, un mercado de cientos de millones de unidades y millones de ingresos del que antes estaba casi ausente. Esto supone más competencia para Intel y AMD, que pueden sufrir en Bolsa. El impacto en márgenes de Nvidia puede ser positivo si el RTX Spark logra penetración en el segmento premium. De paso, puede beneficiar a los fabricantes de PC, sobre todo a la cotización de Dell y HP. En cambio, perjudica a Qualcomm.

Mientras, el sector software se dispara en Bolsa: +10%; Servicenow, el 9%; Workday, +7%; Adobe, +6%. Tras una exitosa ronda de financiación privada de 65.000 millones$ que valora la compañía en 965.000 millones, Anthropic ha presentado la documentación necesaria para su salida a Bolsa, si bien han optado por la vía confidencial (solo se conocerán las cifras cuando la fecha de cotización esté cerca). Zoom Communications entró como inversor temprano, por lo quen cuanto más vale Anthropic en la IPO, más vale la posición de ésta.  

Por otro lado, SpaceX ha iniciado su roadshow de cara a una posible salida a Bolsa a mediados de este mismo mes, operación que podría convertirse en la mayor OPV de la historia. 

A esta dinámica se suma Alphabet, que planea captar hasta 80.000 millones$. En una primera fase, 10.000 millones procederían de una colocación privada a Berkshire Hathaway, el conglomerado perteneciente a Warren Buffett, yb que ahora dirige Greg Abel. Posteriormente, se lanzará un programa de 30.000 millones en acciones preferentes convertibles y, a lo largo del tercer trimestre, se prevén nuevas ampliaciones de capital en Bolsa por otros 40.000 millones. Estos recursos se destinarán a reforzar la infraestructura de inteligencia artificial, acelerar el desarrollo de los chips TPU –competidores directos de las GPU de Nvidia– y seguir impulsando el modelo Gemini. Alphabet es el único gran conglomerado tecnológico que compite de forma integrada en toda la cadena de valor de la IA: chips, centros de datos y modelos. 

Y Torsten Slok, economista jefe de Apollo Global Management, entra de lleno en el debate sobre la IA y la inflación, dando la razón a la Fed preWarsh: argumenta que el boom de la IA es inflacionario en el corto plazo y que retrasará los recortes de tipos. Ya van varias voces autorizadas que dicen lo mismo. Mientras el mercado lleva semanas descontando que la IA acabará siendo desinflacionaria porque dispara la productividad, Slok replica. En su último análisis para Apollo, Slok sostiene que el gasto en IA es insensible a los tipos de interés. Las grandes tecnológicas invierten porque no pueden quedarse atrás, no porque los tipos estén bajos. Eso hace que la política monetaria restrictiva tenga menos mordiente de lo habitual.

Los datos de inflación y empleo no le van a dar margen a la Fed para recortar. Los yields largos siguen al alza por la presión del gasto de los hyperscalers y el déficit fiscal.

UBS recomienda no concentrar tanto en la IA

Junio ya ha llegado, y los mercados de renta variable siguen premiando claramente el liderazgo tecnológico. El S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico el lunes 1 de junio, el Nasdaq ha subido más de un 15% en el último mes y el índice Philadelphia Semiconductor acumula un avance cercano al 70% desde comienzos de abril. El gasto de capital relacionado con la IA continúa acelerándose, impulsando a un conjunto cada vez más amplio de compañías a lo largo de toda la cadena de suministro de la inteligencia artificial, desde fabricantes de memoria y procesadores (CPU) hasta productores de equipos para la fabricación de semiconductores, así como proveedores de componentes ópticos y de otro tipo.

La actual transición hacia la IA se está desarrollando en un contexto de mejora en la monetización y de persistentes restricciones de oferta. En UBS identifican varios principios extraídos de ciclos de innovación anteriores que, en nuestra opinión, pueden ayudar a los inversores a orientarse en el ciclo actual:

  • Las empresas líderes establecidas rara vez dominan automáticamente la siguiente era tecnológica.
  • Las plataformas suelen capturar los beneficios más duraderos.
  • Cuando los ciclos de fuerte inversión en capital (capex) terminan moderándose, el impacto negativo no se reparte por igual entre todos los participantes.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos viendo un entorno favorable para la renta variable a medio plazo en términos generales, pero creemos que los inversores deben evitar una concentración excesiva y mantener una diversificación adecuada entre las principales capas de la IA y su cadena de suministro, en lugar de depender de un reducido grupo de compañías de mega capitalización". Y añade: "Creemos que será importante invertir tanto en la inteligencia como en las aplicaciones, porque un mayor número de usuarios puede generar más datos, mejorar los modelos y reforzar con el tiempo la ventaja competitiva de la plataforma. Además de mantener exposición a los potenciales beneficiarios de la continua monetización de la IA, también sugerimos que los inversores se posicionen para una ampliación del rally bursátil en nuestros mercados y sectores preferidos, aprovechando los periodos de fortaleza del mercado para diversificar las carteras y reducir la concentración en valores individuales".

30Apr

Cada vez más, la atención de los inversores se centra en cómo se ejecutan los planes de inversión y en qué medida estos se traducen en crecimiento de ingresos o mejora de márgenes.

Miguel Ángel Valero

Tras el cierre de mercado, y en un intervalo inferior a dos minutos, se publicaron los resultados de los cuatro principales hiperescaladores —Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft—. En conjunto, las cifras fueron positivas, aunque con matices relevantes. Cada vez más, la atención de los inversores se centra en cómo se ejecutan los planes de inversión y en qué medida estos se traducen en crecimiento de ingresos o mejora de márgenes.

Bajo este prisma, los tres grandes proveedores de servicios de computación en la nube –Alphabet, Amazon y Microsoft– superan el listón y, en sus presentaciones de resultados, continúan mostrando indicadores de mejora operativa. Destaca especialmente Alphabet, cuyo negocio en la nube supera por primera vez los 20.000 millones$ en ingresos trimestrales. 

En el lado opuesto se sitúa Meta, que no termina de convencer: la materialización de su inversión en inteligencia artificial aparece diluida dentro de unos resultados sólidos, pero sin un plan estratégico claramente definido. A ello se suma el aumento del presupuesto de inversión para este año hasta los 145.000 millones –20.000 millones más de lo anunciado en enero–, sin una visión concreta sobre cómo se traducirán estas inversiones en creación de valor.

Un trimestre más, puede afirmarse que los planes de inversión continúan creciendo en paralelo al aumento de las necesidades de capacidad computacional. En este contexto, Amy Hood, directora financiera de Microsoft, sigue siendo una de las voces más claras del sector. En su intervención volvió a subrayar que el crecimiento de las capacidades de IA en su nube está limitado por la escasez de capacidad computacional, lo que justifica el incremento de la inversión prevista para 2026, que estima alcanzará los 190.000 millones$

Investing.com: el capex castiga a Meta y premia a Alphabet

Por su parte, Jesse Cohen, analista sénior en Investing.com, destaca que la sorpresa en el Capex opacó los resultados positivos de Meta. Los inversores están asimilando la realidad de que las ambiciosas apuestas de Meta en inteligencia artificial tienen un costo elevado que presionará la rentabilidad en el corto plazo. Las perspectivas más moderadas sugieren que monetizar estas enormes inversiones podría ser un camino más largo e incierto de lo que el mercado esperaba. En este momento, 2026 se perfila como el año decisivo para los grandes proveedores de infraestructura en la nube. 

Si el gasto de Meta en infraestructura de IA no se traduce en una aceleración del crecimiento de ingresos, una expansión sostenida de márgenes o nuevas vías claras de monetización, el mercado lo interpretará como un riesgo de sobredimensionamiento y no como un posicionamiento estratégico.

El umbral crítico será si observamos trimestres consecutivos en los que el Capex sigue aumentando mientras el crecimiento de los ingresos se desacelera. Si eso ocurre, el relato cambiará de forma permanente: de 'construyendo el futuro' a 'quemando efectivo en una visión especulativa' sin retorno garantizado.

Sobre los resultados de Amazon, "fue una clase magistral en ejecución". Amazon entregó otro trimestre sólido, con AWS mostrando un crecimiento robusto que continúa consolidando su liderazgo en la computación en la nube. La marcada reaceleración en el crecimiento de las ventas de AWS es el elemento más destacado, y demuestra que el ciclo de optimización en la nube ha quedado atrás y que las empresas están adoptando plenamente nuevas cargas de trabajo, especialmente en inteligencia artificial. Este impulso se está trasladando claramente a unas perspectivas mejores de lo esperado

Thomas Monteiro, analista sénior en Investing.com, cree que, quizás más importante aún que el impresionante ritmo de crecimiento en la nube de Alphabet, es la justificación más amplia de que el plan de inversión de 180.000 millones$ en Capex —que sorprendió al mercado el trimestre pasado— se encuentra perfectamente dentro de la capacidad de gasto de la compañía, considerando la solidez y calidad de la curva de ingresos mostrada hoy.

En este sentido, Alphabet ha vuelto a replantear el debate sobre el Capex, alejándolo de la inflación de costos y la contracción de márgenes, y acercándolo a la pregunta de quién puede generar la potencia necesaria en el lado de los ingresos para competir en un mercado de infraestructura de IA altamente inflado. Y la respuesta es que prácticamente nadie puede hacerlo en este momento. Mientras otros siguen quemando efectivo y escalando en el lado de la deuda, Alphabet continúa liderando con márgenes saludables y con margen adicional para acelerar si fuera necesario.

En este sentido, el mensaje clave es que Alphabet ya no le está pidiendo a los inversores que respalden el gasto en IA por fe. La compañía ya está mostrando un ciclo cerrado entre inversión en infraestructura, uso de productos, demanda empresarial y apalancamiento operativo.

Combinando todos los aspectos del negocio —desde el crecimiento de ingresos hasta los flujos de caja extremadamente saludables y una demanda sin parangón— Alphabet sigue proyectando un perfil de crecimiento más rápido y diversificado como líder en IA que casi cualquier otro competidor en el mercado.En un mercado donde todos necesitan más capacidad de cómputo, Alphabet está demostrando que puede costear la carrera mientras continúa expandiendo todos los flancos de su negocio.

A pesar de un trimestre excelente en todas las métricas financieras, Microsoft no ha logrado reformular completamente la narrativa del Capex en IA. Si bien la economía de varias iniciativas clave luce considerablemente mejor que el trimestre pasado —respaldada por una saludable expansión de márgenes, mayor eficiencia y una demanda resiliente en la nube e IA— la curva de Capex sigue siendo enorme. Esto ha dejado a los inversores enfocados en si la compañía está gastando desde una posición de fortaleza o si está tratando de ponerse al día en la carrera de infraestructura de IA.

Los resultados respondieron la pregunta de ejecución en el corto plazo, pero no la pregunta de intensidad de capital en el largo plazo. El crecimiento de Azure se situó en el extremo superior de las expectativas, la tasa de crecimiento de los ingresos por IA escala rápidamente y la demanda acumulada sigue siendo excepcional. Aun así, el mercado está tratando estos aspectos positivos como necesarios pero no suficientes, porque la próxima fase del debate gira en torno a los retornos sobre el gasto en infraestructura, no solo sobre la demanda.

El problema central es que la historia de IA de Microsoft es ahora demasiado grande para ser juzgada únicamente por las tasas de crecimiento. Los inversores quieren ver con qué rapidez ese crecimiento se convierte en dólares de margen duraderos, especialmente a medida que los compromisos de infraestructura siguen aumentando. En ese sentido, el trimestre fortaleció el argumento de la demanda, pero no resolvió completamente el argumento del retorno sobre el capital.

UBS: los retornos sobre el capital deben materializarse

Cuatro de las compañías del grupo de los 7 Magníficos publicaron sus resultados del primer trimestre, con tres de los grandes hyperscalers estadounidenses elevando sus previsiones de Capex en IA ante el fuerte aumento de la demanda y el encarecimiento de componentes. Los resultados de las grandes tecnológicas llegan en un momento clave para los mercados globales: tanto el S&P 500 como el Nasdaq han marcado nuevos máximos históricos esta semana, prolongando el fuerte rebote desde los mínimos de finales de marzo.

Aunque creemos que el rally tecnológico aún tiene recorrido, consideramos esta temporada de resultados como una prueba clave para los inversores en IA en torno a tres áreas fundamentales:

  • Los negocios principales deben seguir cumpliendo.
  • La disciplina en el Capex cobra ahora mayor importancia.
  • Los retornos sobre el capital deben materializarse.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos posicionados para capturar el potencial alcista de la oportunidad más amplia en IA, al tiempo que recomendamos a los inversores asegurar una adecuada diversificación dentro de esta temática”. Y añade: “Favorecemos un enfoque equilibrado de la IA a lo largo de las capas de habilitación, inteligencia y aplicación, incluyendo semiconductores y equipamiento para chips, energía y recursos, infraestructuras, así como compañías seleccionadas en EEUU, Asia y Europa que creemos se beneficiarán de la adopción de la IA".

21Feb

La inteligencia artificial promete transformar la economía, pero el mercado ya no compra el relato sin mirar la factura… ni el balance. A partir de ahora, el foco no estará en quién invierte más, sino en quién convierte antes ese gasto masivo en beneficios reales y sostenibles.

Miguel Ángel Valero

Elon Musk ha dado uno de los pasos corporativos más agresivos (y menos convencionales) de los últimos años: SpaceX ha adquirido xAI, su empresa de inteligencia artificial. No se trata de una compra al uso. Es una reorganización interna de poder, capital y narrativa. La operación eleva la valoración del grupo por encima del billón$ y consolida a Musk como el mayor empresario privado del planeta. Pero más allá del titular, lo relevante es por qué lo hace ahora… y qué riesgos asume.

xAI llega tarde a la carrera de la inteligencia artificial. Ha tenido que gastar miles de millones para intentar alcanzar a competidores muy consolidados, con un modelo de ingresos todavía débil. La fusión con SpaceX es, en la práctica, un rescate financiero. SpaceX no es una empresa cualquiera: es un contratista clave de gobiernos, con flujos de ingresos relativamente estables y una reputación tecnológica sólida. Al absorber xAI, importa riesgos financieros, regulatorios y reputacionales que antes no tenía.

Y aquí aparece la primera gran pregunta estratégica de ese movimiento, ¿cuál es el verdadero plan?  Porque sinceramente hace falta un auténtico acto de fe para entender cómo una empresa que combina redes sociales con un chatbot de IA ayudará a SpaceX a lograr lo que Musk ha descrito durante años como su objetivo último: llevar seres humanos a Marte.

Desde el punto de vista del inversor, el intercambio es claro:

  • más ambición
  • más complejidad
  • más incertidumbre

El punto más revelador no es Grok, ni los chatbots, ni las redes sociales. Es esto: Musk quiere llevar centros de datos al espacio. El verdadero plan es infraestructura, no el software. Sin restricciones de suelo. Con acceso directo a energía solar. Y bajo una estructura privada, poco transparente y altamente centralizada.

No es ciencia ficción: es una apuesta a largo plazo por controlar la infraestructura crítica del futuro… como el lenguaje de Musk (como en el de Trump) todo es grandilocuente, no se descarta una posible IPO o salida a Bolsa en 2026, con el objetivo de levantar decenas de miles de millones.  

"La lógica es conocida: crecer primero, explicar después. Esto no va de IA. No va de Marte. No va de redes sociales. Va de algo mucho más clásico: control, escala y poder financiero. El problema es que cuando demasiadas piezas críticas (tecnología, datos, contratos públicos, narrativa y capital) se concentran en una sola estructura, el margen de error se vuelve peligrosamente pequeño", advierte el analista Pablo Gil en The Trader.

Una fase completamente nueva para las grandes tecnológicas

Pero no es solo Elon Musk, SpaceX y xAI. Las grandes tecnológicas han entrado en una fase completamente nueva. Ya no compiten solo con software, talento o cuota de mercado. Ahora compiten a base de hormigón, electricidad, chips y cientos de miles de millones de dólares en inversión física.

Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta prevén invertir conjuntamente cerca de 650.000 millones$ este año. Una cifra sin precedentes en este siglo, comparable solo con grandes episodios históricos de construcción de capacidad: la burbuja de las telecomunicaciones de los 90, el ferrocarril del siglo XIX o el New Deal estadounidense.

El destino de ese capital es claro: centros de datos, redes eléctricas, generación de energía, sistemas de refrigeración, infraestructuras de red y chips de alto rendimiento. La carrera por dominar el cómputo necesario para la IA se ha convertido en un mercado de “el ganador se lo lleva casi todo”. Y nadie quiere quedarse atrás.

Cada una de estas compañías va a gastar en un solo año más que cualquier gran corporación estadounidense en la última década. Amazon apunta a cerca de 200.000 millones$. Alphabet hasta 185.000 millones. Meta podría elevar su “capex” cerca de un 90 % interanual. Microsoft ya ha incrementado su inversión más de un 60 %. Todo para sostener modelos de IA que requieren miles de chips fabricados por Nvidia y producidos por Taiwan Semiconductor Manufacturing Company. 

Pero el problema ya no es solo el tamaño del gasto, sino cómo se financia y qué efectos secundarios está empezando a generar. Una parte creciente de esta inversión se está financiando a través del mercado de bonos corporativos de alta calidad. Gigantes como Oracle o Microsoft están aumentando de forma significativa sus emisiones de deuda para sostener esta carrera. El resultado es una presión creciente sobre un mercado que ya cotiza con diferenciales históricamente estrechos, muy cerca de los niveles de finales de los 90.

El mercado empieza a lanzar señales de advertencia. Las nuevas emisiones tecnológicas ya muestran un peor comportamiento relativo frente a los bonos del Tesoro. Los spreads se amplían tímidamente, pero desde niveles tan ajustados que dejan muy poco margen para errores. No hace falta una crisis: basta con una decepción en retornos, retrasos en monetización o una desaceleración inesperada.

Al mismo tiempo, la disrupción que promete la IA está empezando a reflejarse en el crédito. Los préstamos apalancados de empresas de software caen, los modelos tradicionales empiezan a ponerse en cuestión y sectores enteros ven cómo el mercado descuenta que parte de sus ingresos pueden quedar obsoletos. La IA no solo crea ganadores: también acelera la destrucción de modelos de negocio.

Todo esto está transformando la esencia de estas compañías. Durante años fueron negocios ligeros en activos físicos. Hoy, Meta ya gasta más en infraestructura que en ingenieros. Su balance en propiedades y equipamiento se ha multiplicado por cinco desde 2019. La tecnología se está volviendo intensiva en capital… y eso cambia radicalmente las reglas del juego.

Los inversores lo han entendido. A pesar de que los ingresos siguen creciendo y los negocios principales se mantienen sólidos, el mercado ha empezado a castigar los anuncios de gasto. No por dudar del potencial de la IA, sino por cuestionar el ritmo, el retorno y la rentabilidad real de esta inversión colosal. La historia demuestra que las grandes oleadas de inversión suelen ser potentes catalizadores económicos… pero no siempre buenos negocios para todos los accionistas ni para todos los acreedores.

La IA promete transformar la economía, pero el mercado ya no compra el relato sin mirar la factura… ni el balance. A partir de ahora, el foco no estará en quién invierte más, sino en quién convierte antes ese gasto masivo en beneficios reales y sostenibles. Y en paralelo, en cómo esa carrera se filtra al mercado de crédito, donde los precios dejan poco margen para decepciones. La verdadera criba bursátil —y crediticia— acaba de empezar.

El mensaje estratégico de Alphabet: un bono a 100 años

Por eso hay movimientos financieros que, más allá de la cifra, envían un mensaje estratégico muy potente. Alphabet ha emitido deuda por valor de 5.500 millones de libras (unos 7.530 millones$) dentro de un programa más amplio que también incluye 3.055 millones en francos suizos y hasta 20.000 millones con vencimiento en 2066. Pero el titular que realmente destaca es otro: un bono a 100 años por 1.000 millones de libras con un cupón del 6,125 % anual.

Ese 6,125% es el interés que la compañía pagará cada año a los inversores que han comprado ese bono. Durante un siglo. Y en 2126, además, devolverá el principal. No es una cifra menor. Supone fijar hoy el coste del dinero durante cien años, algo que solo pueden permitirse empresas con enorme fortaleza financiera y credibilidad en los mercados.

Ahora bien, la pregunta interesante no es por qué Alphabet emite ese bono. Es porque alguien lo compra. Ningún inversor particular adquiere un bono a 100 años pensando en esperar al vencimiento. Los compradores son grandes instituciones, fondos de pensiones y aseguradoras que necesitan activos capaces de generar flujos estables durante décadas. Tienen obligaciones futuras muy largas y necesitan emparejar esos compromisos con ingresos previsibles. Para ellos, un 6,125% anual en una compañía como Alphabet puede resultar atractivo dentro de una estrategia de largo plazo. Además, estos bonos cotizan en mercado secundario, por lo que no es necesario mantenerlos hasta el vencimiento.

Conviene también distinguir entre un bono a 100 años y un bono perpetuo. En el bono centenario existe una fecha concreta de devolución del principal, aunque esté muy lejana. El inversor sabe que, además de los cupones, hay una amortización final. En un bono perpetuo no hay vencimiento: el emisor paga intereses indefinidamente y no tiene obligación de devolver el principal. Desde el punto de vista del comprador, eso implica que toda la rentabilidad depende exclusivamente de los cupones futuros y que la sensibilidad a los tipos suele ser todavía mayor.

Pero lo verdaderamente relevante es el destino del dinero. La carrera por la IA se ha convertido en una competición de capital intensivo. Centros de datos, chips especializados, energía, talento, adquisiciones estratégicas… Todo exige miles de millones. Y las grandes tecnológicas han entendido que esto no va de pequeñas mejoras incrementales, sino de dominar infraestructuras críticas para la próxima década.

Si una empresa decide endeudarse a 100 años es porque percibe que el retorno esperado de esa inversión es superior al coste de la deuda durante un siglo. Es una apuesta implícita sobre el crecimiento futuro de la demanda de servicios basados en IA, sobre la monetización de modelos avanzados y sobre su capacidad para mantener márgenes elevados en un entorno cada vez más competitivo. Estamos viendo cómo la IA no solo transforma modelos de negocio, sino también estructuras financieras. Las tecnológicas ya no compiten solo con código y talento, sino con balances capaces de absorber inversiones históricas.

"Cuando una compañía es capaz de comprometerse financieramente durante cien años para acelerar su apuesta tecnológica, no está pensando en el próximo trimestre. Está construyendo una posición estructural para dominar el siguiente ciclo económico. Y como inversores deberíamos preguntarnos si estamos valorando estas decisiones con la profundidad temporal que realmente merecen", apunta Pablo Gil.

Quién define las reglas del juego

Durante años, los grandes líderes de la inteligencia artificial han repetido el mismo mensaje: Queremos regulación”. Pero cuando la regulación empieza a tomar forma, el discurso se vuelve más complejo. En EEUU se está librando una batalla poco visible pero muy relevante para el futuro del sector: una guerra de influencia política entre las propias empresas de IA, una batalla silenciosa por regular la inteligencia artificial.

Dos grandes actores del sector, OpenAI y Anthropic, están apoyando —directa o indirectamente— organizaciones políticas con visiones muy distintas sobre cómo debe regularse la inteligencia artificial. Por un lado, está OpenAI, creadora de ChatGPT y probablemente la empresa más reconocida del sector. Nació como organización sin ánimo de lucro con la misión de desarrollar una IA “segura y beneficiosa para la humanidad”, pero hoy opera bajo un modelo híbrido con fuertes alianzas estratégicas, especialmente con Microsoft. Es uno de los grandes impulsores de la adopción masiva de la IA generativa.

En el otro lado está Anthropic, fundada por antiguos investigadores de OpenAI y centrada desde el inicio en el desarrollo de modelos con fuertes mecanismos de seguridad. Su modelo Claude compite directamente con ChatGPT, pero su posicionamiento público ha sido más prudente y orientado al control de riesgos. Ambas compiten en el mismo mercado. Pero no comparten la misma visión regulatoria.

Anthropic ha anunciado estos días una aportación de 20 millones$ a un PAC o grupo que defiende reglas más estrictas en materia de seguridad y control de la IA. En paralelo, otro PAC respaldado por figuras cercanas a OpenAI ha reunido más de 100 millones para promover una regulación federal más uniforme y evitar un mosaico de leyes estatales que frene la innovación. No es solo una discusión técnica. Es una disputa estratégica sobre quién define las reglas del juego.

En EEUU, un PAC (Political Action Committee) es una organización que recauda dinero para influir en elecciones o en políticas públicas. Un 'super PAC' puede recaudar cantidades ilimitadas de dinero de empresas, inversores o particulares para financiar campañas publicitarias y apoyar candidatos o causas concretas. Aunque no pueden coordinar directamente con los políticos, su capacidad de influencia es enorme. En la práctica, son una herramienta clave para moldear el entorno regulatorio, o ganar elecciones.

Todo esto es relevante porque la regulación que se diseñe en EEUUU marcará el estándar global. La IA ya no es solo una cuestión tecnológica. Es una cuestión geopolítica, económica y laboral. Mientras algunas empresas apuestan por menos restricciones para acelerar la innovación, otras temen que el desarrollo sin límites genere riesgos sistémicos: desde pérdida masiva de empleo hasta problemas de seguridad o de concentración de poder.

"Y aquí está la clave: la discusión ya no es si habrá regulación. La discusión es quién va a ser quien la escriba", resalta Pablo Gil.

10Feb

Alphabet acudió al mercado de deuda estadounidense para captar 20.000 millones$, emitirá en el mercado suizo y trabaja en un programa de emisiones en libras esterlinas que incluirá un bono a 100 años.

Miguel Ángel Valero

El UBS CIO Daily explica por qué, tras un repunte del 6% del sector de Tecnología de la Información del S&P 500 en las dos últimas sesiones bursátiles, la entidad ha decidido rebajar el sector de Attractive a Neutral. Y aporta tres motivos:

  • Probable desaceleración del crecimiento del Capex de los hyperscalers.
  • La incertidumbre en el segmento de software podría prolongarse.
  • Las valoraciones del hardware tecnológico parecen exigentes.

El informe precisa que "rebajamos el sector de Tecnología de la Información del S&P 500 a Neutral, pero mantenemos nuestra visión Attractive sobre la oportunidad en inteligencia artificial, que es más amplia que la tecnología de la información en EEUU. También mantenemos nuestra visión Attractive sobre el mercado estadounidense, donde creemos que un rally cada vez más amplio estará respaldado por un entorno favorable de política fiscal y monetaria, así como por un sólido crecimiento de los beneficios".

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Recomendamos que los inversores mantengan una exposición estratégica a la tecnología en sentido amplio, a la IA y al mercado estadounidense en su conjunto. Rebajar el sector tecnológico estadounidense a Neutral no implica una visión negativa sobre la tecnología en general, y es importante reconocer que la oportunidad en IA va más allá de este sector. El sector de Tecnología de la Información del S&P 500 representa solo el 24% de nuestra Transformational Investment Opportunity (TRIO) en IA, y mantenemos nuestra visión Attractive sobre la IA".

"La economía estadounidense también se está beneficiando tanto del estímulo fiscal como del monetario. Esperamos dos recortes adicionales de tipos de 25 puntos básicos por parte de la Reserva Federal este año, y las condiciones financieras ya son laxas. Un crecimiento económico sólido, apoyado en parte por las mejoras de productividad, está respaldando los beneficios empresariales, que creemos que crecerán un 14% en el cuarto trimestre. Para el conjunto de 2026, esperamos un crecimiento del 12%. Mantenemos nuestros objetivos para el S&P 500 en junio de 2026 y diciembre de 2026 en 7.300 y 7.700 puntos, respectivamente", añade.

Tras las recientes reticencias del mercado hacia el sector tecnológico, parte de la sobrerreacción registrada la semana pasada se está corrigiendo. Destacó especialmente el segmento de software (+2,9% en EEUU), que recuperó una parte de las pérdidas en un entorno donde las valoraciones del sector reflejan la desconfianza ante la posible disrupción derivada de los nuevos modelos de IA. 

También contribuye a la mejora del sentimiento inversor la publicación de cifras de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, cuyas ventas de enero repuntaron un 37% interanual. Este desempeño confirma que la demanda de chips continúa siendo robusta, especialmente tras los recientes anuncios de mayores inversiones por parte de los hiperescaladores.

Por otro lado, Alphabet acudió al mercado de deuda estadounidense para captar 20.000 millones$, emitirá en el mercado suizo y trabaja en un programa de emisiones en libras esterlinas que incluirá un bono a 100 años. A pesar del incremento en las emisiones, Alphabet parte de una posición de deuda neta negativa, mantiene más efectivo que obligaciones financieras en su balance. Aunque este equilibrio irá cambiando a lo largo de este año, la fuerte capacidad de generación de caja de la compañía seguirá respaldando sus nuevas inversiones, lo que no disparará su endeudamiento. Se trata de un patrón que puede extrapolarse a los otros cuatro hiperescaladores —con la excepción de Oracle—, lo que no garantiza el éxito, pero sí reduce el riesgo financiero de las colosales inversiones. 

Nos encontramos en un momento en el que el aumento de la inversión continúa acompañado de un mayor crecimiento esperado. El consenso prevé que el beneficio por acción de los cinco grandes hiperescaladores avance entre un 22% y un 55%, muy por encima del +15% estimado para el S&P 500. 

05Feb

El implacable escrutinio sobre el gasto en capital en inteligencia artificial sigue asustando a los inversores. Los resultados de las grandes tecnológicas no terminan de convencer, y el escepticismo sobre la monetización de la IA persiste.

Miguel Ángel Valero

Una nueva herramienta desarrollada por Anthropic, compañía dedicada a la investigación y desarrollo de inteligencia artificial (IA) fundada por exmiembros de OpenAI, ha agitado las Bolsas estadounidenses. Las acciones de empresas de software legal y editoriales eran las más afectadas ante el lanzamiento de esta solución que, según Anthropic, puede automatizar tareas legales como la revisión de contratos, el análisis de acuerdos de confidencialidad, la elaboración de informes y respuestas estandarizadas. No obstante, la empresa señaló que la herramienta no ofrece asesoría legal y que cualquier análisis generado por la IA debe ser revisado por los abogados.

La situación generada por Anthropic es una muestra más de que se está produciendo una rotación en el mercado. Los resultados de las grandes tecnológicas no terminan de convencer a los inversores y el escepticismo persiste. Las cuentas de Alphabet, la matriz de Google, continúan mostrando un incremento en sus niveles de inversión —la compañía estima destinar 185.000 millones en 2026—, pero también reflejan avances sólidos en la implementación de inteligencia artificial en sus líneas de negocio y una mejora en los ingresos.

El negocio de Google Cloud registra un crecimiento del 48%, la publicidad mantiene una tendencia alcista, y la app de Gemini alcanza ya los 750 millones de usuarios habituales. Además, la compañía sigue presentando un balance robusto, con más caja que deuda.Por otro lado, su división de semiconductores acelera su actividad tras cerrar la venta de un millón de chips a Anthropic, consolidando su posición en un mercado cada vez más competitivo.

Sin embargo, el mercado parece centrarse más en la astronómica cifra de inversión anunciada por Alphabet para este año que, unida a unos resultados menos brillantes de lo esperado por parte de AMD (-17,3%) –cuyos ingresos estimados quedaron “solo” en la parte alta del rango previsto–, aviva los temores y presiona a la baja las valoraciones del sector tecnológico.

En este contexto, el segmento de software está siendo el más castigado, con caídas significativas ante la posible disrupción que la inteligencia artificial puede generar en sus modelos de negocio, en algunos casos incluso de forma existencial. Pero los analistas de Banca March avisan que es prematuro hablar de la “muerte del software”. Si bien ciertos nichos podrían verse sustituidos, muchos programas especializados no dependen únicamente del código, sino del conocimiento profundo del sector en el que operan o de su papel como estándares de la industria. Además, la incorporación de los agentes de IA podría ayudarles a acelerar procesos de innovación y a mejorar la eficiencia. 

"Por tanto, pensamos que las dudas sobre la tecnología son comprensibles, pero todavía infundadas. Tras el excelente comportamiento del sector el año pasado, la vara de medir es especialmente alta, y en un entorno de transformación tan acelerada, cualquier pequeño tropiezo tiende a amplificarse. Por ello, desde nuestro posicionamiento estratégico mantenemos exposición a tecnología, pero también a otras áreas como el ámbito de infraestructuras, porque hay una realidad evidente: toda esta inversión prevista, sea o no rentable en el corto plazo, requerirá más energía y más capacidad instalada. Así, estos efectos secundarios permiten diversificar la exposición tecnológica. Del mismo modo, segmentos como las pequeñas empresas estadounidenses o el sector salud se están viendo favorecidos por la rotación sectorial que estamos atravesando", explican

Investing.com: no hay un ajuste de cuentas con la IA

Thomas Monteiro analista senior de Investing.com, se centra en los resultados de Alphabet: "El implacable escrutinio sobre el gasto en capital en IA sigue asustando a los inversores, y esta vez ni siquiera el sólido trimestre en términos de crecimiento en todos los aspectos del balance, que sigue poniendo de relieve la posición única de Alphabet en la carrera por la IA, ha sido suficiente para salvar a las acciones de lo que solo puede describirse como un trimestre difícil para el ciclo narrativo de la IA".

"Desde la perspectiva empresarial, lo que estamos viendo en esta temporada de resultados no es exactamente un ajuste de cuentas con la IA en sí, sino más bien el paso de la IA como palanca de crecimiento a corto plazo a un proceso estructural de varios años en el que la inflación de la infraestructura de IA es, por un lado, inevitable y, por otro, una ventaja competitiva potencial para las empresas con mucho efectivo en sus manos", añade.

"A medida que las empresas de todo el sector tecnológico siguen considerando la infraestructura y la construcción de hiperescaladores como una necesidad para la capacidad estratégica y el tiempo de comercialización, más que como una eficiencia a corto plazo, la carrera se centra cada vez menos en quién tiene el modelo más llamativo y más en quién puede seguir aumentando la financiación", resalta.

En este contexto, y mirando a largo plazo, se "refuerza la idea de que el motor principal de monetización sigue intacto y que la nube está creciendo lo suficiente como para soportar un ritmo de inversión elevado. Esta doble confirmación sugiere que el aumento del CapEx está impulsado por el impulso real de los productos y las plataformas, y no es puramente defensivo. La carga de la inversión es real y debería continuar en los próximos trimestres. Sin embargo, a pesar del mayor escrutinio de los inversores, estos datos respaldan la opinión de que Google está invirtiendo para reforzar su posición y diferenciarse, y no para seguir siendo relevante".

UBS: la diversificación sigue siendo esencial

Para los expertos de UBS, la corrección en tecnología subraya la necesidad de diversificación. Las acciones tecnológicas lideraron por segundo día consecutivo una venta generalizada en el mercado, con el S&P 500 cayendo un 0,5% y el Nasdaq, con mayor peso tecnológico, bajando un 1,5% el miércoles. "Sin entrar en valoraciones sobre compañías concretas, ofrecemos varias claves para ayudar a los inversores a orientarse en un entorno de IA que evoluciona con rapidez. Los mercados están diferenciando cada vez más entre los beneficiarios de la IA y los rezagados. Los últimos desarrollos ponen de relieve mejoras de productividad que van más allá del sector tecnológico. En un contexto de volatilidad, la diversificación sigue siendo esencial", insisten.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque seguimos siendo positivos sobre las perspectivas de la renta variable estadounidense y esperamos que el S&P 500 continúe avanzando, creemos que la diversificación es clave para gestionar los riesgos de mercado y mejorar los retornos a largo plazo. Para posicionarse ante un rally cada vez más amplio, nos gustan los sectores financiero, salud, utilities y consumo discrecional en EEUU, y vemos oportunidades atractivas tanto en Asia como en Europa"..

Lombard Odier mejora las previsiones para EEUU y Eurozona

El último CIO Office Flash, elaborado por Samy Chaar, Chief Economist y CIO Switzerland en Lombard Odier, destaca un contexto económico global a comienzos de 2026 más favorable de lo previsto inicialmente. El crecimiento en economías clave como EEUU Europa y China fue superior a lo esperado en 2025, y los indicadores adelantados apuntan a una continuidad de la expansión, pese al impacto de los aranceles estadounidenses y a los riesgos geopolíticos:

Este mayor impulso económico en 2025 permite esperar que el crecimiento global y el de EEUU se mantengan cerca de su potencial en 2026. Se elevan las previsiones de crecimiento para EEUU y la Eurozona hasta el 2,2 % y el 1,5 %, respectivamente. Y un entorno macroeconómico respaldado por la resiliencia del sector privado, una política monetaria más acomodaticia y estímulos fiscales, a pesar de las tensiones comerciales y los riesgos políticos.

19Nov

Las caídas en Bolsa de las tecnológicas pueden ser una oportunidad de comprar con visión de largo plazo. Mientras, el dólar se deprecia un 7% pero acapara el 90% de las transacciones. Y sigue el temor al impacto de una pérdida de independencia de la Fed.

Miguel Ángel Valero

La volatilidad en los mercados bursátiles globales continúa en aumento, impulsada por las dudas en torno a la intensa inversión en centros de datos por parte de las principales compañías tecnológicas, así como sobre el potencial alto en el camino de bajada de tipos de la Reserva Federal. En cuanto a las fuertes inversiones, el incremento en los diferenciales de crédito en la emisión de bonos corporativos de las grandes tecnológicas ofrece un punto de preocupación, pues hasta ahora las inversiones se habían financiado sin necesidad de grandes emisiones. 

Amazon colocó una emisión de 15.000 millones$, con primas de crédito superiores a las que cotizan otros bonos de la compañía, lo que —al igual que en la emisión de Meta del 31 de octubre— sugiere un aumento en la percepción de riesgo crediticio. No obstante, podría repetirse el comportamiento observado en los bonos del gigante de las redes sociales, que salieron con una prima sobre los bonos soberanos de 100 puntos básicos (pb), pero que en las dos semanas siguientes se redujo hasta los 70 pb, convergiendo con la curva cotizada. 

Este movimiento indica que los bancos de inversión que participan en la colocación fijan precios de salida atractivos, permitiendo que los inversores que compran en el mercado primario obtengan una rentabilidad adicional y no reflejan un deterioro en el riesgo de crédito. Las preocupaciones sobre el apalancamiento derivado de las inversiones de los cuatro principales “hyperscalers” —Alphabet, Meta, Amazon y Microsoft— siguen teniendo un tono alarmista y poco fundamento. Las previsiones indican que no se espera que el elevado nivel de inversión consuma la totalidad de la caja operativa, por lo que no se anticipan aumentos desproporcionados en los niveles de endeudamiento. Por ejemplo, Amazon ha generado en promedio unos 37.500 millones$ trimestrales en caja operativa en los últimos cuatro periodos, más del doble del importe de su reciente emisión.

Nvidia gana el 94% más en el tercer trimestre

En este contexto, los resultados de la compañía más valiosa del mundo, Nvidia, toman un cariz macroeconómico en el actual contexto de despliegue de la inteligencia artificial. Sus cuatro principales clientes –Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon– representan alrededor de un 40% de las ventas de la compañía, alentadas por las fuertes inversiones en centros de datos. 

El dato clave es que por cada euro que vende Nvidia se queda con más de la mitad –3,5 veces más que el agregado del S&P500–. Nvidia genera más ventas que Ford este trimestre –multiplicando por 10 veces sus ingresos trimestrales en tres años– y se espera que sus beneficios anuales este año superen la barrera de los 100.000 millones$, dejándolos por encima de todos los beneficios agregados del sector energético americano, por ejemplo. 

Sus cuatro principales clientes planean invertir 450.000 millones$ el próximo año, principalmente en nueva capacidad computacional, lo que continuará impulsando las ventas. La ratio precio sobre beneficios es de 29 veces, por debajo del promedio de los últimos 5 años (38 veces). Estos resultados llegan, además, tras la salida del capital de inversores de gran relevancia como Peter Thiel o SoftBank, quienes anunciaron recientemente la liquidación de sus posiciones en la compañía. A esto se suma la revelación de una posición corta por parte del legendario inversor Michael Burry.

Nvidia reportó ingresos de 57.0006millones$ en el tercer trimestre fiscal de 2025 (entre agosto y octubre), lo que representa un aumento interanual del 62,5%. El beneficio es de 31.910 millones, el 65,2% más. En los nueve primeros meses son 147.811 millones$ en ingresos (+62%) y 77.107 millones en beneficios (+51,8%).

Para el cuarto trimestre fiscal de 2026, se proyectan ingresos cercanos a 61.980 millones con un margen bruto ajustado del 74.6%. Además, se espera que el beneficio por acción ajustado sea de aproximadamente 1,26$, con gastos operativos ajustados alrededor de 4.220 millones de dólares y una inversión en I+D de 4.660 millones.

El segmento de centros de datos sigue siendo el núcleo del negocio de Nvidia, generando casi el 90% de los ingresos y impulsando un fuerte crecimiento, especialmente con la nueva arquitectura Blackwell, que mejora significativamente el rendimiento y eficiencia energética. Los resultados reflejan una sólida demanda en IA y tecnología de semiconductores, con expectativas de continuar un fuerte crecimiento en ingresos y beneficios operativos.

“La demanda de computación sigue acelerándose y multiplicándose tanto en entrenamiento como en inferencia, creciendo exponencialmente en ambos casos. Hemos entrado en el círculo virtuoso de la IA. El ecosistema de IA está escalando rápidamente, con más creadores de modelos básicos, más startups de IA, en más sectores y en más países. La IA está presente en todas partes, haciendo de todo, simultáneamente”, señala el consejero delegado, Jensen Huang

"Aunque las valoraciones agregadas son exigentes —con un PER medio de 22 veces—, van acompañadas de unos fundamentales excepcionalmente sólidos. Se espera que el S&P 500 alcance el próximo año los márgenes más elevados de su historia. Asimismo, a pesar del buen desempeño del índice este año (+16%), los múltiplos apenas han variado respecto al año anterior, y no se observan excesos en la mayoría de los indicadores financieros", señalan los analistas de Banca March.

Mientras tanto, Alphabet se aleja de la corrección y bate su máximo histórico en Bolsa por el respaldo de Warren Buffett y su nueva IA. La matriz de Google se beneficia de la entrada de Berkshire Hathaway y del estreno de la nueva versión de Gemini, con la que responde a Meta, Anthropic y OpenAI.

El debate sobre la bajada de tipos sigue en la Fed

Por otro lado, el debate dentro de la Reserva Federal continúa. Las actas de la última reunión de la Fed muestran una profunda división interna y anticipan una tregua en la bajadas de tipos, porque persisten los riesgos de inflación por los aranceles.

Tras varios comentarios prudentes sobre la posible bajada de tipos en diciembre, ha surgido una voz disidente con peso dentro del organismo: el gobernador Waller. Según su criterio, respaldado por la debilidad observada en los datos privados de empleo, en diciembre debería continuar la senda de reducción de tipos oficiales. La primera oleada de datos oficiales no será suficiente para obtener una visión clara del mercado laboral, y no será hasta las primeras semanas de diciembre cuando se disponga de cifras más actualizadas, aunque éstas seguirán afectadas por la falta de recolección derivada del cierre del Gobierno. Por tanto, el debate continuará, ya que es posible que estos datos no estén disponibles para la reunión del 10 de diciembre. 

"A pesar de ello, mantenemos nuestra previsión de tres bajadas de tipos hasta 2026, lo que situaría los tipos oficiales en torno a la neutralidad el próximo año. Ante las actuales incertidumbres del mercado, mantenemos una postura cautelosamente optimista, como hemos señalado en los últimos días. Consideramos que los temores actuales son transitorios y no creemos que vayan a interrumpir el ciclo económico. Desde esta perspectiva, vemos las caídas bursátiles como una oportunidad de compra con una visión a medio plazo", insisten en Banca March.

Mejoran los datos económicos en EEUU

Además, mejoran las cifras económicas en EEUU: repunta la construcción y aumenta la confianza en las manufacturas. Los datos fueron alentadores con un crecimiento mensual del +0,2% de la actividad en el sector de la construcción en agosto, donde además se revisaron al alza los meses previos. Éste es uno de los primeros indicadores macroeconómicos aplazados que se han publicado y mirando el desglose esta mejora de la actividad de la construcción se explicó por la actividad de mejoras de las viviendas que avanzó un 2,3% mensual, mientras que la construcción de viviendas unifamiliares cayó un 0,4% y las viviendas multifamiliares apenas creció un 0,2%. 

Por otro lado, dentro de la construcción no-residencial los centros de datos han frenado su incremento al avanzar un +0,1% mensual lo que no ensombrece el notable avance del +25,7% frente al mismo mes del año pasado. 

También superó las expectativas fue el Empire de confianza de las manufacturas en Nueva York, que escaló en noviembre hasta 18,7 desde el 10,7 anterior, situándose ampliamente por encima de lo previsto (5,8). Esta mejora de la confianza elevó este indicador a su nivel más alto en el último año y apuntaría a una reactivación de la actividad de cara a los próximos meses. 

Los pedidos a fábrica crecieron en agosto el 1,4%. Y los de bienes duraderos, el 2,9%. El índice de confianza de los constructores superó expectativas en noviembre al repuntar un punto hasta 38, su mayor nivel desde abril. 

Y las cifras semanales de la consultora ADP apuntan a la cautela y muestran que en promedio la economía perdió 2.500 empleos en las últimas cuatro semanas a cierre del 1 de noviembre, un indicador que mostraría una pérdida de dinamismo del empleo en las últimas semanas. Las cifras oficiales muestran que los despidos siguen contenidos y con ello las peticiones de subsidios de desempleo relativos a la semana del 18 de octubre totalizaron 232.000, un dato que sigue siendo bajo en términos históricos. Pero el dato de solicitudes continuas, un indicador del número de personas que reciben beneficios, se situaron en 1,96 millones, ligeramente por encima de los 1,95 de la semana previa

DWS: el dólar ha perdido el 7% de su valor en 2025

Desde principios de año, el dólar ha perdido alrededor del 7% de su valor, lo que ha suscitado especulaciones sobre una posible “desdolarización” de la economía global. Sin embargo, estas preocupaciones parecen exageradas. A pesar de su reciente debilidad, el dólar sigue siendo la columna vertebral del sistema financiero mundial. Según la Fed, interviene en casi el 90% de todas las transacciones de divisas, y el Fondo Monetario Internacional confirma que la cuota del dólar en las reservas internacionales se mantiene estable en torno al 57%. No obstante, los recientes movimientos del mercado parecen reflejar un ajuste a un entorno cambiante para el dólar.

La marcada debilidad del dólar en la primavera del 2025 fue, más que el reflejo de una fuga estructural de capitales, una consecuencia de factores técnicos. Según el Banco de Pagos Internacionales (BPI), el elemento determinante fue la cobertura de divisas por parte de inversores no estadounidenses. Éstos redujeron sus riesgos cambiarios mediante swaps y contratos a plazo sin vender activos estadounidenses a gran escala. En ocasiones, el dólar, los bonos del Tesoro estadounidense y las acciones norteamericanas cayeron al mismo tiempo. Este comportamiento pone de relieve el carácter cíclico de la debilidad observada, que no se basaba en una pérdida fundamental de confianza ni en una salida estructural del dólar.

Al mismo tiempo, parece que los players del mercado no están cuestionando al dólar de forma generalizada, sino que están reaccionando de manera diferenciada. Las expectativas de recortes en los tipos de interés en EEUU han provocado ajustes tácticos, incluyendo una mayor preferencia por activos percibidos como más independientes de la política monetaria, como el oro y los criptoactivos. Esta dinámica podría reflejar más de una fase de incertidumbre a corto plazo que un cambio de paradigma estructural. "La credibilidad de la Fed se mantiene intacta y continúa siendo un factor clave en las perspectivas del dólar", subraya un análisis de DWS.

A largo plazo, la liquidez que ofrece el dólar y la estabilidad institucional de EEUU podrían seguir respaldando su papel como moneda de reserva internacional. Mientras no existía una alternativa que ofrezca al mismo grado de funcionalidad, liquidez y seguridad jurídica, es probable quela primacía del dólar se mantenga intacta. El debate sobre las stablecoins apenas modifica este escenario; más bien refleja la creciente demanda de liquidez digital, antes que un sustituto estructural del dólar.

El denominado “comercio de devaluación”, la búsqueda de activos escasos y políticamente independientes para cubrirse frente a los riesgos de inflación, credibilidad política económica y riesgos fiscales y de deuda en EEUU, se ha convertido en una estrategia habitual. El oro parece cumplir eficazmente esta función, mientras que los criptoactivos continúan siendo una incorporación de elevada volatilidad al conjunto de las carteras.

“No estamos asistiendo a un colapso del sistema del dólar, sino más bien a una prima de valoración dentro del sistema fiduciario existente. El dólar muestra una vulnerabilidad cíclica, pero consideramos que permanece anclado estructuralmente”, señala Xueming Song, estratega de divisas de DWS. En la actualidad, factores de corto y medio plazo, como los costes de cobertura y los riesgos políticos, parecen estar influyendo en la dirección de la divisa sin llegar a erosionar sus fundamentos estructurales.

La apuesta por el deterioro del dólar parece una reacción a los riesgos asociados a los tipos de interés, al déficit fiscal y a la credibilidad de EEUU. Sin embargo, el réquiem por el dólar resulta prematuro. Mientras las instituciones estadounidenses se mantengan sólidas, es probable que el dólar continúe siendo la unidad de liquidación más líquida y el principal activo de referencia para los flujos financieros globales.

Ofi Invest: cuánto costaría la pérdida de independencia de la Fed

Ombretta Signori, Head of Macro Research, y Yannick López, jefe de Renta Fija y Soluciones de Tesorería en Ofi Invest Asset Management, han elaborado un informe sobre el impacto que tendría en la economía de EEUU la pérdida de independencia de la Fed.

El control de la Fed por Trump impulsaría la inflación hasta el 4% (el doble del objetivo), y generaría un crecimiento más débil: apenas +1,2% en 2028. Además, la prima de riesgo se elevaría, provocando subidas de los rendimientos de los bonos a largo plazo, y un repunte brusco de la curva de tipos en los tramos más largos. Un anticipo de ello ya ha sucedido entre abril y mayo y en verano, tras las amenazas de Trump de despedir a Jerome Powell, y el despido (luego anulado por un juez federal) de la gobernadora Lisa Cook.

La economía de EEUU se mantuvo sólida en el tercer trimestre, y probablemente rendirá por debajo de su potencial en los próximos meses, porque el consumo de los hogares se ha visto afectado por los aranceles,  Es probable un aterrizaje suave de la economía, ya que la demanda interna debería recibir un impulso en 2026 por la reforma fiscal firmada por Trump en julio (que incluye recortes de impuestos, gastos en defensa, y reducción de gasto social), el relajamiento de la política monetaria, la próxima desregulación, y una mayor claridad sobre los aranceles. 

El impacto de los aranceles en la inflación es probable que continúe en los próximos meses, porque las tarifas efectivas seguirán aumentando, y se acercarán al nivel teórico del 18%, aunque dicho impacto parece que será temporal. En este contexto, la Fed está más preocupada por los riesgos de un mayor desempleo que por los riesgos de inflación. Dado que la política monetaria sigue siendo moderadamente restrictiva, es probable que la Fed continúe bajando sus tipos, dos veces más este año, y hasta el 3,25% a finales de 2026, según Ofi Invest AM.

Los bonos del Tesoro se habían visto afectados tanto por los temores sobre el crecimiento a corto plazo, como por el posible impacto inflacionario del proteccionismo y los riesgos para la credibilidad de la Fed.  En cualquier caso, desde Ofi Invest AM mantienen una visión táctica, para aprovechar repuntes coyunturales en la curva de tipos, ya que cualquier subida puede ser una oportunidad para ampliar la duración en la cartera.

Controlar la Fed para Trump es vital para actuar sobre los tipos clave, porque tendría la opción de bajarlos para estimular la economía, reduciendo el coste del servicio de la deuda, algo prioritario. Además, Trump tiene otras motivaciones: sobre todo, tener un mayor control sobre el balance, cuyo volumen es de 6,6 billones$, el 22% del PIB, y un tercio se compone de MBS (Mortgage-Backed Securities), titulos respaldados por hipotecas. 

Una menor independencia de la Fed también permitiría a Trump influir indirectamente en su análisis, e intentar suavizar la regulación financiera de la Ley Dodd-Frank que está en vigor desde la crisis financiera. La Ley Dodd-Frank otorgó a la Fed mayores poderes de supervision sobre los bancos. Trump tendría mayor control sobre esta regulación; de hecho, su reforma ya está en el Congreso. 

Controlar la Fed puede suponer llevar a la práctica las ideas del acuerdo de Mar-a-Lago, que fueron recogidas en un artículo de Stephen Miran publicado en 2024. El actual presidente del Consejo de Asesores Económicos, nombrado por Trump, sugirió que la sobrevaloración del dólar podría mitigarse mediante una política monetaria más acomodaticia, la necesidad de una mayor coordinación entre la Fed y el Tesoro en materia de políticas cambiarias.

Si hubiera un episodio de volatilidad provocada por las políticas arancelarias o de tipos de cambio, la Fed podría aportar la liquidez necesaria a través de swaps, y/o utilizar sus orientaciones que siempre son seguidas para la gestión de las expectativas por parte de los mercados.

La independencia de la Fed es una estrategia eficaz para garantizar la estabilidad de precios sin perjudicar el crecimiento, dada la clara y negativa correlación entre su independencia y la inflación. Esta ventaja inspiró la definición del estatus del BCE y la reforma del Banco de Inglaterra en 1997. Mario Draghi afirmó que la credibilidad de un banco central proviene de su independencia, y el FMI reiteró que la independencia del banco central es fundamental. 

Un índice que mide el grado de independencia de los 192 bancos centrales en el mundo muestra que Japón, India y Australia no tienen instituciones legalmente “independientes”, la Fed tiene un grado de independencia medio, y el BCE es uno de los bancos centrales más independientes. 

En el caso de la Fed, su independencia procede de no depender de las tres agencias del gobierno ni del presupuesto del Congreso. Sus líderes tienen mandatos de 14 años renovables, por lo que están al margen de los ciclos electorales.

El principal riesgo es que una pérdida de independencia de la Fed socave su credibilidad en la lucha contra la inflación, lo que ha sido uno de sus principales logros desde los 1990. El Peterson Institute for International Economics muestra que, aunque el crecimiento de EEUU podría superar temporalmente las previsiones a corto plazo, en un escenario extremo de pérdida de independencia para 2028, el PIB estadounidense se ralentizaría hasta un 1,2%, por debajo del escenario de referencia y se mantendría también lejos de su potencial a largo plazo. La inflación, se estabilizaría en torno al 4 %, el doble del objetivo actual de la Fed. T. Drechsel, en su informe “Presiones políticas sobre la Fed”, muestra que un aumento de la presión política equivalente a la mitad de la ejercida por Nixon durante seis meses, provocaría una subida de precios superior al 8%.

Según Ombretta Signori y Yannicl López la pérdida de independencia de la Fed generaría presión política para mantener los tipos de interés oficiales demasiado bajos. Ello aumentaría las expectativas de inflación, y socavaría la credibilidad de la política monetaria, Y además, alimentaría la demanda y provocaría tensiones inflacionistas, con subidas de salarios y precios.  Otra consecuencia sería la mayor incertidumbre sobre la trayectoria futura de los tipos y la inflación, y el aumento de las primas de riesgo que exigen los inversores. Todo esto ralentizaría la inversión privada y el crédito y, a la  postre, reduciría el crecimiento potencial. En consecuencia, se produciría una combinación de mayor inflación y menor crecimiento a largo plazo. Más allá de ello, la credibilidad de las instituciones estadounidenses quedaría en entredicho, lo que tendría repercusiones en los mercados mundiales y el sistema financiero internacional

En 2025 ya se ha vivido un anticipo de lo que supondría esta situación. Entre abril y mayo, y en verano, los mercados percibieron el peligro de la pérdida de independencia de la Fed tras los ataques de Trump a Jerome Powell, al que acusaba de no tener capacidad de respuesta por no cambiar los tipos, mientras el BCE continuaba relajando su política monetaria.

Sin un gran impacto inicial en el mercado, el escenario ganó tracción cuando Trump declaró públicamente que podría despedir al presidente de la Fed, al principio del verano. Con una economía fuerte, y una política monetaria expansiva “proactiva” que incrementaría la inflación. La prima del riesgo que corre un inversor al tener un título a largo plazo subió, así como los rendimientos de los bonos a largo plazo. El bono referencia a 30 años volvió a superar el 5% y la pendiente entre 5 y 30 años alcanzó un nuevo máximo anual de 100 pb.

El anuncio a finales de agosto del despido de Lisa Cook, anulado por un juez federal, volvió a impulsar la subida del bono a a 30 años hasta el 5 % y provocó un abrupto aumento de la pendiente de la curva hasta 125 puntos básicos.

El aumento de las presiones para recortar los tipos provocó una amplia desconfianza hacia los activos estadounidenses, con caídas en los precios de las acciones, mayores rendimientos de los bonos del Estado, un aumento de la pendiente de la curva estadounidense, y un debilitamiento del dólar.

El escenario de pérdida de independencia de la Fed sigue siendo un "riesgo extremo” para los mercados, y su reacción ha sido coherente con los datos macroeconómicos. La fuerte caída de los rendimientos de los bonos USA en septiembre, y el aplanamiento de la curva, se produjeron como reacción al  debilitamiento del mercado laboral.

Las expectativas de los mercados sobre el tipo terminal en este ciclo (es decir, alrededor del 3 %) son agresivas en comparación con las proyecciones medias del FOMC, pero no incompatibles con un empeoramiento del mercado laboral y la tendencia de la inflación a medio plazo. El debilitamiento del dólar es coherente con la reducción del diferencial entre los tipos reales estadounidenses y europeos observado este año.

Mientras tanto, las expectativas a largo plazo de la volatilidad de la inflación siguen siendo bajas, y se encuentran ancladas a nivel global en un rango del 2,3%-2,4% desde el Día de la Liberación a principios de abril. Los acontecimientos empujaron brevemente estas expectativas hasta el 2,45 %. En caso de que el escenario de pérdida de independencia de la Fed se consolidase, estas expectativas pueden subir más.

El presidente de EEUU nombra a los gobernadores de la Fed por un período de 14 años, sujeto a la confirmación del Senado, y también nombra al presidente de la Fed por un período de cuatro años (renovable), elegido entre los gobernadores. La Junta está compuesta por siete gobernadores, y es donde Trump tiene mayor influencia. Sólo puede destituir a un miembro de la Junta, y "por una razón válida", Por tanto, sólo puede nombrar gobernador cuando expira el mandato de otro. En 2026, sólo expira el mandato de Stephan Miran, a finales de enero. El mandato de Powell como presidente termina en mayo de 2026, pero como gobernador no lo hace hasta enero de 2028. Puede no renunciar a su cargo de gobernador y permanecer en la Junta, en cuyo caso Trump sólo podría nombrar un gobernador de su cuerda cuando termine el mandato de Miran. De los gobernadores actuales, Christopher Waller parece tener más posibilidades que Michelle Bowman, y  fuera de la Junta, los candidatos favoritos son Kevin Walsh (antiguo gobernador de la Fed) y Kevin Hassett (actual presidente del Consejo Económico Nacional). 

Respecto a Lisa Cook, es posible que siga en la Junta hasta enero, pero podría marcharse en 2026, dando la oportunidad a Trump de nombrar un gobernador de su agrado. Si esto sucede y Powell dimite, Trump podría nombrar hasta tres gobernadores en 2026, alcanzando una posición de influencia en el FOMC, que está compuesto por los siete miembros de la Junta, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y cuatro de los otros 11 presidentes regionales de la Fed, que actúan como miembros con derecho a voto según un sistema de rotación anual, lo que da un total de 12 miembros con derecho a voto.

Los 12 presidentes regionales de la Fed deberán ser reelegidos o sustituidos antes de finales de febrero de 2026. La Junta de la Fed tiene la última palabra al respecto, tras la decisión de la Fed regional. Rara vez se ha dado el caso de que un presidente regional de la Fed no haya sido reelegido, y la Junta nunca ha rechazado la reelección de un presidente.  Sin embargo, si Trump logra un cambio radical en la Junta, teóricamente podría aumentar su control sobre la Fed, con el riesgo de comprometer su independencia.

Entre el statu quo actual con independencia institucional y  continuidad, y la pérdida de independencia de la Fed, que estaría alineada con el gobierno, existen muchos escenarios intermedios. Escenarios que supondrían menor independencia, compromisos políticos e interferencias, lo que podría ofrecer puntos de aterrizaje más realistas. La Fed funciona por consenso. El presidente sólo tiene un voto en el FOMC, pero ejerce una gran influencia, porque su labor es también buscar el consenso en el comité. En todo caso, como indican Ombretta Signori y Yannick López, existen contrapesos que pueden obligar a Trump a reducir la presión sobre la Fed. El principal son los mercados, que podrían evolucionar al contrario de lo que quiere Trump, la bajada de los tipos de interés.

31Oct

Se sugiere una estrategia más ambiciosa a largo plazo, en la que se sacrifica parte del crecimiento inmediato para situarse como líderes en el efervescente mercado global de la inteligencia artificial.

Miguel Ángel Valero

A falta de Nvidia, que los presenta el 19 de noviembre, las grandes tecnológicas de EEUU han hecho públicos sus resultados en los nueve primeros meses de 2025 y sus previsiones para el próximo ejercicio. Tanto Microsoft como Meta superaron las expectativas, pero decepcionaron con sus expectativas para 2026. 

Ambas compañías comienzan a reflejar en sus cuentas el impacto de sus apuestas por la inteligencia artificial (IA) y los costes asociados que se esperan para los próximos ejercicios. Amy Hood, directora financiera de Microsoft, reconoce que, a pesar del fuerte incremento en la inversión, no están logrando satisfacer la demanda de capacidad para IA. Los ingresos de la división Azure mantienen un ritmo de crecimiento de doble dígito (+27%). 

Por su parte, Meta anticipó un aumento sustancial de los gastos en 2026 y, además de algunos costes extraordinarios, no ofreció cifras claras sobre cómo la inversión en IA está impulsando sus ingresos. Y su línea de gafas inteligentes continúa generando pérdidas, esta vez por valor de 4.400 millones$ en el trimestre, aunque según Mark Zuckerberg, CEO y fundador de la empresa, se trata de una gran oportunidad. Admite que podría producirse una sobreinversión en capacidad computacional, en cuyo caso se plantearían venderla a terceros, aunque aclara que aún no se ha dado esa situación.

Alphabet, que indicó que su asistente Gemini tiene ya 650 millones (+44% desde el último trimestre) de usuarios activos al mes –frente a los más de 3.000 millones que se estiman para Chat GPT– y ofreció cifras mejores a las esperadas en su negocio de computación en la nube.

Google (Alphabet) está reabriendo una central nuclear en Iowa para alimentar sus centros de datos.

Entre las tres compañías, han gastado 78.000 millones$ en inversión de capital este trimestre, un 89% más que el año pasado. Esta tendencia continuará en los próximos meses.

Por su parte, Amazon superó ampliamente las expectativas, con una sorpresa positiva del +25%. Sus cifras reflejan que la demanda de capacidad computacional sigue siendo sólida: el negocio en la nube continúa creciendo a un ritmo interanual superior al 20%. De hecho, Andy Jassy, CEO de la compañía, destacó que la demanda actual es la más fuerte desde 2022.

Precisamente, Amazon ha anunciado que reducirá alrededor de 14.000 puestos corporativos (el 4% de su plantilla) en una decisión que, "lejos de reflejar debilidad, simboliza la nueva fase de la revolución de la inteligencia artificial", opina el analista Pablo Gil en The Trader. El ajuste afectará a un máximo de 1.200 trabajadores de sus oficinas corporativas en España (Madrid y Barcelona), pero no a empleados de entregas o de los centros logísticos.

El movimiento encaja con el mensaje que su CEO, Andy Jassy, lleva meses repitiendo: la IA permitirá a Amazon operar con menos personas y más productividad. Menos gasto en salarios, más inversión en algoritmos. Y deja muy claro que no será el último ajuste: la compañía planea seguir “eliminando capas” en 2026.

Aunque el despido masivo previo a Navidad pueda parecer impopular, el mensaje subyacente es claro: las tecnológicas siguen priorizando la eficiencia y el capital intensivo en IA sobre el empleo humano. Esto sugiere que el ciclo de inversión en inteligencia artificial aún está en plena expansión, y que la 'burbuja' que muchos temen no muestra señales de pincharse. Lejos de entenderse como debilidad, Amazon está reconfigurando su estructura para alimentar el mayor cambio tecnológico de las próximas décadas y adelantarse siempre gusta a los mercados.

Apple —una de las tecnológicas más alejadas de la ola de inversión en inteligencia artificial— presentó unos resultados que convencieron a los mercados, registrando el mejor tercer trimestre de su historia en términos de ventas, al superar la barrera de los 100.000 millones$. Su segmento más rentable, el de servicios, creció a una tasa interanual del 15%. Tim Cook, CEO de la empresa, anunció que se incrementarán los gastos operativos relacionados con el desarrollo de IA, aunque serán apenas 1.500 millones$, una cifra significativamente inferior a la de otras compañías del sector.

Además, Apple recibió buenas noticias en el ámbito comercial: el único arancel que paga actualmente —relacionado con el fentanilo y China— se reducirá a la mitad. La obligación de pago del resto de aranceles fue eliminada tras el compromiso de aumentar la inversión doméstica. En este trimestre, la compañía abonó 1.100 millones en aranceles, y estima que esta cifra podría ascender a 1.400 millones en el último trimestre del año.

 No obstante, la nota negativa vino precisamente de China, donde la demanda sigue siendo débil debido al aumento de la competencia local. En los últimos tres años, la participación de China en las ventas de Apple ha descendido del 20% al 14%.Llama la atención la diferente evolución en Bolsa tras presentar resultados: Alphabet (+2,5%), frente a los retrocesos de Microsoft (-2,9%) y sobre todo Meta (-11,3%). 

En el caso de la propietaria de Facebook, los mercados censuran sobre todo la decisión de Mark Zuckerberg de emitir deuda por 30.000 millones$, en una petición al mercado para seguir impulsando la inversión en IA, que tuvo en cualquier caso una demanda récord cercana a los 110.000 millones.

OpenAI pide a EEUU duplicar su capacidad energética anual (100 GW/año) para sostener el boom computacional. Y Qualcomm entra en el negocio de chips para servidores de IA, llegando a subir un 11% en Bolsa.

Todo esto apunta a un patrón: las grandes tecnológicas están reorientando su gasto hacia infraestructura, chips y energía para sostener el crecimiento del sector. Según estimaciones de analistas, el capex de las grandes nubes (Amazon, Microsoft, Google) crecerá más del 50% este año. En 2026, ese crecimiento bajaría al 20%, y ahí llegará el examen real: demostrar retornos tangibles de la inversión.

Las grandes tecnológicas han superado con creces las expectativas de crecimiento trimestral. Sin embargo, los cuatro principales “hiperscalers” —Amazon, Meta, Microsoft y Alphabet— comienzan a mostrar señales de que los costes operativos y la fuerte inversión en inteligencia artificial podrían empezar a limitar la expansión de márgenes que han disfrutado en los últimos años. Esto sugiere una estrategia más ambiciosa a largo plazo, en la que se sacrifica parte del crecimiento inmediato para posicionarse como líderes en el efervescente mercado global de la IA.

Puede que las cifras trimestrales recientes de las grandes tecnológicas generen ciertas dudas, pero la carrera por el dominio de la IA sigue su curso, en un entorno geopolítico más estable y con una Reserva Federal menos restrictiva. Estos tres factores, junto con la buena estacionalidad de los últimos meses del año, permitirán a estas empresas y a las Bolsas seguir avanzando.