04Aug

Amazon supera los 3 billones$ en capitalización bursátil. KKR capta 19.200 millones$ para un fondo de inversión en centros de datos y otras infraestructuras en Norteamérica y Europa occidental. La británica AstraZeneca negocia una fusión con la norteamericana Bristol. Agosto irradia optimismo, pese al desplome del Kospi coreano.

Miguel Ángel Valero

Agosto irradia optimismo, con los índices bursátiles europeos en máximos históricos, y los estadounidenses, a las puertas. Por un lado, el enésimo alto el fuego y la vuelta a la mesa de negociaciones entre Irán y EEUU facilitaban la caída del precio del crudo, impulsaban la creencia de una inflación bajo control a medio plazo y permitían una evolución también positiva en el mercado de bonos. Por el otro, regresaba el optimismo en torno a la inteligencia artificial (IA) y la capacidad de monetización de las ingentes inversiones ya realizadas y las pendientes por venir.

El panorama se ve además aderezado con una espectacular temporada de resultados que, con el 60% del market cap del S&P ya publicado, arroja un crecimiento del beneficio por acción (BPA) del 58% frente al +48% esperado, apuntando al mejor trimestre de los últimos cinco años. Esta buena racha continuaba con las cifras de las compañías de semiconductores On Semiconductor y Palantir (eleva de nuevo su previsión de ingresos anuales hasta 8.158 millones$, frente a los 7.650 millones anteriores).

Mientras, Japón y EEUU han señalado que están dispuestos a realizar nuevas acciones conjuntas si fuese necesario para respaldar al yen. El jueves, Japón realizó una intervención en solitario de compra de yenes, cuyo volumen se estima en unos 8,45 billones de yenes. Un día después, el viernes, la intervención en el mercado de divisas fue conjunta entre Japón (5,3 billones de yenes) y EEUU. De confirmase ambas cifras, el volumen total destinado a sostener la divisa japonesa marcaría un récord mensual de intervención.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, asegura que no dudará en volver a intervenir si las circunstancias lo requieren. Por su parte, Trump afirmó que “necesitaban un poco de ayuda y siempre estamos ahí para Japón”. Washington también tiene incentivos propios para respaldar la estabilidad del yen. Japón es el mayor tenedor extranjero de deuda del Tesoro estadounidense, por lo que una eventual venta de bonos por parte de Tokio para financiar futuras intervenciones cambiarias podría ejercer presión sobre el mercado de deuda de EEUU. Antes de la intervención de Japón, el USD/JPY llegó a cotizar cerca de 164, niveles más débiles desde 1986. Ahora el yen se ha apreciado hasta los 155,23. El viernes 7 de agosto se publicará el informe trimestral sobre intervenciones del Ministerio de Finanzas de Japón.

En EEUU, la confianza empresarial del sector manufacturero sorprendió positivamente en julio al alcanzar su nivel más elevado desde mayo de 2022. El índice ISM repuntó hasta 55,6 puntos, superando tanto los 53,9 esperados por el consenso como los 53,3 registrados en junio. La mejora fue generalizada entre sus principales componentes, destacando especialmente el regreso del empleo a terreno expansivo al situarse en 52,8 puntos, frente a los 49,7 del mes anterior. Por su parte, el subíndice de nuevos pedidos avanzó hasta 56,7, mientras que los precios pagados descendieron cerca de dos puntos, hasta 71,1, sugiriendo una moderación de las presiones sobre los costes.

En la Eurozona, la lectura final del PMI manufacturero de julio fue revisada ligeramente a la baja hasta 51,9 puntos, una décima por debajo de la estimación preliminar. Pese a ello, el indicador encadena ya seis meses consecutivos en zona de expansión, confirmando la mejora gradual de la actividad industrial en la región.

S&P barato (en comparación), entre la gran fusión farmacéutica

Medido en valoración relativa, el S&P 500 cotiza en su punto más barato frente al resto de las Bolsas mundiales desde 2020. No es que EEUU esté regalado: es que Europa, Japón y emergentes han corrido más y han cerrado el hueco. Buen argumento para quien, como inversor, defiende volver a casa.

AstraZeneca se hunde en Bolsa por sus conversaciones de fusión con Bristol Myers. Juntas valdrían casi 400.000 millones$ (264.000 millones la británica, 133.000 millones la estadounidense) y sería la cuarta farmacéutica del mundo en capitalización bursátil. El acuerdo reforzaría el peso de AstraZeneca en EEUU, en medio de las presiones arancelarias de Trump para que los medicamentos se fabriquen allí, pero también crece el temor a que otra gran empresa británica sea finalmente abducida por EEUU. Sir Pascal Soriot, que frenó la oferta de Pfizer en 2014, insiste en que no necesita compras para alcanzar unos ingresos de 80.000 millones$ en 2030. Sin embargo, la operación superaría la compra de Alexion y afrontaría un duro examen antimonopolio por el fuerte solapamiento entre Imfinzi y Opdivo en oncología. Bristol gana si esto avanza y AstraZeneca paga la fiesta. Cada rumor así reprecia a las farmacéuticas con patentes por caducar, y Bristol tiene varias.

UBS: aumentar la exposición a acciones europeas

"Los resultados del segundo trimestre están reforzando nuestra visión de que el impulso de los beneficios en Europa se está volviendo más positivo. A medida que los vientos en contra sobre los ingresos se disipan y la recuperación se amplía, vemos margen para que los inversores incrementen su exposición a acciones europeas y de la Eurozona. La mejora de los beneficios avanza según lo previsto, y los vientos en contra sobre los ingresos se disipan. Los motores de la recuperación son diversos. Los beneficios de la infraestructura de IA se extenderán más allá de los semiconductores (aunque las expectativas importan)", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma:"Con el balance de riesgos inclinado hacia beneficios que superen las expectativas este trimestre, creemos que ahora es el momento de revisar y, potencialmente, aumentar la exposición a acciones europeas y de la Eurozona. A nivel sectorial, recientemente elevamos la calificación de los bancos europeos a Atractiva, ya que el sector está bien posicionado para beneficiarse de una sólida demanda de crédito, una elevada actividad en los mercados de capitales y un entorno de tipos estable que respalda la rentabilidad. También nos gustan el consumo discrecional, la salud, el sector industrial y, a nivel país, Alemania. A más largo plazo, nuestra temática de 'líderes europeos' busca aprovechar los desarrollos estructurales positivos vinculados a la inversión estructural a gran escala en IA, electrificación y defensa. Los inversores también pueden considerar vehículos que ofrecen una exposición más granular a nuestros sectores preferidos, enfoques de fondos diversificados y estrategias estructuradas".

"Los resultados del segundo trimestre han sido más sólidos de lo esperado, respaldando a los mercados bursátiles pese a la volatilidad en el sector tecnológico. Los inversores estarán atentos a los resultados empresariales de esta semana para ver si el impulso puede continuar. Esperamos que el sólido crecimiento de los beneficios en EEUU, Europa y Asia siga sustentando el repunte bursátil global", añade. 

"La aceleración de las mejoras en IA configura un panorama de demanda muy alcista. Día tras día se anuncian nuevos avances impulsados por la IA. No aprovechar la IA implica quedarse atrás, ya sea como país, como organización o como individuo. El freno, por otro lado, está en los límites del despliegue físico y humano. Esto anticipa volatilidad. Seguimos siendo constructivos respecto al conjunto de oportunidades de inversión en IA, aunque requiere navegar de forma dinámica por la cadena de valor de la IA", opina Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable.

 IA: del récord de Amazon al desplome del Kospi 

"La próxima fase del repunte bursátil probablemente estará impulsada por un grupo más amplio de empresas, en lugar de mantenerse concentrada en un pequeño grupo de acciones tecnológicas de gran capitalización. Por ello, los inversores deberían mantenerse bien diversificados en nuestras regiones, sectores y motores de rentabilidad preferidos, con el fin de captar oportunidades en todo el mercado", apuntan Belinda Ulander y Elena Cecamore, estrategas.

En este contexto, Amazon supera por vez primera los 3 billones$ en capitalización. Tercer día seguido al alza tras unos resultados con la nube creciendo fuerte por la demanda de IA. Mientras, el mercado coreano, el Kospi, se ha dejado un 40% en cinco semanas y los grandes inversores ya están volviendo a entrar, con un récord de 7,2 billones de wones de dinero extranjero en un solo día. Los ETF apalancados de Samsung y SK Hynix han pasado de 50.000 millones$ a 17.000 millones. Se estima que el desapalancamiento ha sido del 90%.

KKR cierra un fondo récord de 19.200 millones$ para infraestructuras en Norteamérica y Europa occidental: centros de datos, redes eléctricas y transporte. El 73% de los inversores espera más operaciones de infraestructuras en dos años, así que quien llegue tarde pagará más caro el mismo activo.

A CoreWeave le viene muy bien que los traders compren todo lo que huela a infraestructura de IA. La nube especializada en GPU se dispara el 15% en el Nasdaq sin necesidad de proporcionar noticia propia, solo por el gasto en centros de datos. Coherent sube el 9%, ya que la fotónica también está en alza. Los transceptores ópticos son las venas de un centro de datos y sin ellos las GPU no se hablan entre sí. La cadena de valor de la IA ya no es solo Nvidia.

Metagestión cambia semiconductores por software, pero sigue en Nvidia

La gestora española independiente especializada en renta variable Metagestión ha efectuado una rotación entre los valores tecnológicos de la cartera del fondo Metavalor Internacional FI: sale delas compañías de semiconductores Broadcom y ASML, y las ha sustituido por compañías de software, Salesforce y Microsoft. El equipo gestor del fondo cree que las compañías de semiconductores han experimentado una revalorización excesiva, mientras que las de software aportan una combinación equilibrada de crecimiento, generación de caja y atractivo por valoración. La excepción en el sector semiconductores es Nvidia, donde el fondo mantiene su posición dado que la compañía presenta la mejor valoración relativa.a del fondo Metavalor Internacional FI.

Este movimiento supone que “mantenemos la exposición al sector tecnológico, reequilibrando la exposición hacia empresas de software con ingresos más recurrentes”, afirman los gestores del fondo. Todo ello “sin renunciar a la compañía que representa la opción más atractiva dentro de los fabricantes de chips”, concluyen los gestores de Metavalor Internacional FI.

Akka sale de Anthropic con una rentabilidad neta de 4 veces

Akka, la plataforma de inversión impulsada para hacer accesibles los mercados privados, ha confirmado la venta de su posición en Anthropic, la empresa de investigación en IA creadora de Claude. Akka abrió esta operación a su comunidad de 3.000 inversores de toda Europa en mayo de 2025. Doce meses después,la salida se ha cerrado mediante una venta secundaria privada. La cifra de rentabilidad neta de x4 corresponde al importe recibido por los inversores en su cuenta, una vez descontadas las comisiones y la retención fiscal (IRPF) correspondiente.

La tesis de inversión de Akka es que la mayor creación de valor en el sector tecnológico se produce cada vez más antes de que una empresa salga a Bolsa, y que ese acceso ha estado históricamente reservado a los fondos de capital riesgo, las instituciones y los insiders. La trayectoria de Anthropic es exactamente el tipo de operación a la que Akka se creó para daracceso a sus miembros.«

"Creamos Akka para que un ticket de 300€ pudiera entrar en la misma ronda que los mayores fondos del mundo, en las mismas condiciones!, afirma Javier Desantes, co-fundador y CEO de Akka Spain. «Anthropic ilustra a la perfección por qué esto importa: nuestros miembros entraron hace un año y hoy reciben en su cuenta x4 esa cifra, neto de comisiones y de la fiscalidad. Es el tipo de rentabilidad que antes estaba reservado a unos pocos privilegiados. Hoy es una prueba tangible para nuestra comunidad.»

Akka originó y estructuró la operación de Anthropic de principio a fin: negoció el acceso, gestionó la complejidad legal y administrativa de una transacción secundaria privada y administró la posición en nombre de sus miembros desde la entrada hasta la salida. La transacción se cerró como una venta secundaria, ofreciendo a los inversores de Akka liquidez total un año después de su compromiso inicial.

La salida de Anthropic se suma a una cartera que ya incluye a Perplexity, Epic Games y más de otras 30 empresas de la IA, la salud, el software, la biotecnología y la industria aeroespacial.

Akka fue fundada entre Francia y España en 2024, como la primera aplicación móvil de Europa especializada en inversión en startups y empresas privadas, con una comunidad de más de 3.000 inversores activos. Su misión es hacer que los mercados privados sean accesibles para cualquier persona, gestionando toda la complejidad asociada a este tipo de inversiones para que sus miembros puedan centrarse en seleccionar entre una cuidada selección de oportunidades. Hasta la fecha, los miembros de Akka han participado en más de 30 oportunidades de inversión y han desplegado más de 26 millones€ en empresas que están definiendo el futuro.

31Jul

La empresa fabricante de robots humanoides cotizará en Shanghai el 10 de agosto, pese al mal momento de las tecnológicas chinas, y quiere captar 6.200 millones$.

Miguel Ángel Valero

Las tecnológicas se animan con los resultados. Amazon registra una aceleración de los ingresos de su división de computación en la nube por quinto trimestre consecutivo, aliviando los temores sobre la rentabilidad de las fuertes inversiones destinadas a satisfacer la creciente demanda de inteligencia artificial (IA). El mercado no se inmuta por las advertencias de Apple sobre que la escasez de componentes afectará a sus previsiones de ventas.

Thomas Monteiro, analista senior en Investing.com, destaca el crecimiento significativo de este trimestre en todos los rincones de la operación, incluyendo el margen de AWS y los ingresos por chips, que pone finalmente a Amazon a la ofensiva en el capex de la inteligencia artificial (IA). AWS creció a su ritmo más rápido en 18 trimestres (37%, hasta 42.200 millones), y lo hizo mientras expandía márgenes en lugar de sacrificarlos, con los negocios de IA y chips personalizados corriendo ahora cada uno por encima de un ritmo anual de 25.000 millones$. Después de un período en el que los inversores cuestionaban si el gasto alguna vez se reflejaría en los resultados, éste es el trimestre en el que claramente lo hizo.

Igual de importante, la trayectoria está mejorando en la dirección que le importa al mercado. El ingreso operativo subió de forma significativa y, más importante aún, la guía del tercer trimestre apunta a un crecimiento de aproximadamente 40% de nuevo, por lo que la utilidad se sigue componiendo incluso mientras el gasto en infraestructura sube. Ése es exactamente el escenario que los inversores buscan en este momento, con el capex de IA subiendo en toda la industria y las tasas subiendo a lo largo de la curva.

La diferencia con sus pares es que Amazon se está ganando el derecho a seguir gastando. Mientras otros les piden a los inversores que confíen en que el retorno llegará, Amazon lo demostró este trimestre, con el crecimiento de la nube, la utilidad de la nube y los ingresos por chips apuntando todos en la misma dirección. Mientras AWS siga acelerando y los márgenes se sostengan, el mercado parece dispuesto a financiar la expansión, incluso con el flujo de caja libre en rojo.

Apple se marcó un trimestre de matrícula: facturó 109.420, un 16,4% más, ganó 2,02$ por acción, con un iPhone disparado un 21,7% y los Mac un 28,7%. Pero los servicios flojearon y la acción cayó un 4 por ciento tras el cierre. La historia de Apple sigue siendo generación de efectivo sin el enorme peso del capex de IA que enfrenta la competencia, y eso se notó en la mayoría de las partes de la operación. A medida que el mercado se preocupa más por la trayectoria del flujo de caja libre en otras partes de las Big Tech, Apple sigue destacando como el refugio seguro en medio de la tormenta. Esa fortaleza se vio ayudada por una reaceleración en China, con un alza de 22% en el trimestre, y por las partes del negocio donde el poder de fijación de precios todavía cuenta, como el iPhone premium y Mac, donde los precios más altos se mantienen sin afectar la demanda.

Servicios también marcó un récord, aunque la mezcla está cambiando silenciosamente por debajo del titular, con un debilitamiento de la App Store cada vez más compensado por fuentes de mayor crecimiento y margen más alto, como iCloud, AppleCare y publicidad. Eso podría ser más importante que el hecho de no cumplir con las expectativas.

Sin embargo, a pesar del crecimiento significativo en la mayoría de los rincones de la operación, los márgenes brutos son un poco complicados. El resultado titular de 50.1% se ve favorecido por aproximadamente 2 puntos gracias a reembolsos de aranceles, lo que significa que el margen subyacente está más cerca de 48%, esencialmente en línea con la guía, incluso con el fantástico crecimiento en ventas.

De cara al futuro, la trayectoria se divide en dos. En efectivo, Apple sigue en una liga aparte, con un capex de menos de 7.000 millones$ en nueve meses frente a un flujo de caja operativo récord, que es exactamente la razón por la que su flujo de caja libre luce tan limpio junto a sus pares, que ahora operan en negativo. En márgenes, el panorama es más difícil, ya que el aumento en los costos de memoria es el verdadero obstáculo para los próximos trimestres y el beneficio arancelario no se repetirá. El contrapeso es el precio, con el lanzamiento del iPhone de septiembre y nuevos aumentos de precio que se espera ayuden a amortiguar el golpe.

Lam Research sube un 18% en Bolsa, demostrando que los equipos para fabricar chips siguen volando. Gana 1,82$ por acción con 6.720 millones de facturación, por encima de lo esperado.

China: el peor mes en una década, pero Unitree debutará el 10 de agosto

La situación de las tecnológicas en EEUU contrasta con la de las chinas. La Bolsa china firma su peor mes en una década. El CSI 300 se deja un 8,6% en julio, la mayor caída mensual desde enero de 2016, y el índice de IA, otro 5,8%. Las tecnológicas chinas perdieron 34.000 millones$ de capitalización en una sesión.

Pese a ello, Unitree Robotics fija el 10 de agosto la suscripción de su salida a Bolsa en Shanghái, valorada en 42.000 millones de yuanes. Casi nadie gana dinero con los robots humanoides. La empresa china, sí, y quiere que el mercado le ponga precio. Coloca 40,45 millones de acciones nuevas, un 10% del capital ampliado, con libro el 5 de agosto y precio el 6. Busca 4.200 millones de yuanes sobre una valoración de 42.000 millones, unos 6.200 millones$. En 2025 facturó 1.700 millones de yuanes y ganó 591 millones ajustados. Su rival UBTech ingresó 2.000 millones y perdió dinero. El resultado de esta IPO (OPV) tendrá un efecto inmediato en todo el sector de la robótica a nivel mundial. Esta colocación fija el múltiplo de referencia de toda la robótica cotizada. Si sale caro, se recalifica el sector. Si el debut se cae, la ventana de salidas a bolsa de la IA asiática se cierra.

UBS: exposición selectiva a seminconductores y a tecnología defensiva

Los últimos resultados de las hyperscalers apuntan a un fuerte gasto de capital (capex) a corto plazo y a tendencias de monetización alentadoras. Sin embargo, la presión sobre los flujos de caja podría derivar en una ralentización del capex más allá del próximo año. "Creemos que la oportunidad de inversión en IA se ha vuelto más diferenciada, y recomendamos exposición selectiva a semiconductores y tecnología defensiva", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo constructivos respecto a la historia de crecimiento de la IA, pero creemos que los inversores deberían gestionar el riesgo de concentración ampliando su exposición hacia acciones tecnológicas defensivas. Asimismo, seguimos recomendando una asignación de acciones ampliamente diversificada que abarque distintos sectores y geografías".

28Jul

CXMT logra la mayor oferta pública de venta de acciones (OPV) del año en Asia. El primer gigante chino de chips de memoria debuta en el Star Market de Shanghái y se dispara un 466%, cerrando en 49 yuanes desde los 8,66 de salida. Captó 57.920 millones de yuanes, unos 8.600 millones$.

Miguel Ángel Valero

La salida a Bolsa de SpaceX  lo está haciendo peor que el 90 por ciento de las OPV de más de 1.000 millones de dólares desde 2009. Mucho bombo y poco retorno para quien entró el primer día. "Ni el aura de Elon Musk salva de la gravedad del mercado" subrayan en Zumitow.

Además, a Starlink le sale un incómodo competidor. Amazon pide permiso a la FCC para lanzar 5.105 satélites y dar internet directo al móvil, sin pasar por antenas. Casi el doble de su plan anterior de Kuiper. Usará el espectro de Globalstar, que compró por unos 11.600 millones$, y empezaría a desplegar en 2028.

La situación de SpaceX contrasta con la mayor OPV del año en Asia. El primer gigante chino de los chips de memoria ha nacido a lo grande. CXMT (ChangXin Memory) debuta en el Star Market de Shanghái y se dispara un 466% en su primer día, cerrando en 49 yuanes desde los 8,66 de salida. Captó 57.920 millones de yuanes, unos 8.600 millones$, y su valor de mercado ya supera al de Intel. Es el cuarto fabricante mundial de DRAM. Pekín aprieta con chip propio.

Su fulgurante irrupción provocaba caídas del 5% en sus competidores occidentales y retrocesos de doble dígito en las corporaciones coreanas y japonesas. El éxito de CXMT perjudica a los chips de memoria occidentales. Sandisk cae en el Nasdaq un 11%, arrastrada por la venta generalizada en empresas de chips de memoria tras el estreno bursátil. La competencia asiática mete miedo. Porque ASML también baja un 8% en el Nasdaq, ya que China (una empresa ligada al Gobierno) arranca la producción en masa de herramientas de litografía DUV fabricadas en casa. El monopolio europeo de los equipos de chips ya no parece tan intocable.

"Más allá de una sana corrección y rotación de un sector que acumula importantes revalorizaciones en el año, purgando algunos excesos previos, creemos que el debut bursátil de CXMT valida la existencia de una masiva e intacta demanda de hardware para infraestructura de IA. En paralelo, el interés mostrado por firmas occidentales como Apple por probar sus chips para reducir costes globales demuestra que la competencia china podrá beneficiar, en un futuro, a las cadenas de suministro", destacan los analistas de Banca March.  

En paralelo, vuelve el temor a los mercados asociado a las dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la IA y la creciente competencia global. Se percibe así el temor en el inversor ligado a que el importante gasto de capital, soportado por la gran tecnología en centros de datos e infraestructuras, no se traduzca en una conversión acelerada en ingresos reales. 

"Julio ha traído consigo una potente ola de nuevos modelos de IA de código abierto, lo que pone de manifiesto la rapidez con la que el mercado está dejando atrás la dependencia de un pequeño grupo de sistemas cerrados de vanguardia", subraya Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable en UBS Global Wealth Management.

Mientras, los pedidos de bienes de capital básicos de EEUU, el termómetro de cuánto invierten las empresas en máquinas y equipos, subieron con fuerza en junio. Con la Fed decidiendo esta semana y medio mundo temiendo un frenazo, las empresas americanas acaban de dar su respuesta, siguen gastando. Los pedidos de bienes de capital básicos (lo que las empresas invierten en ordenadores, maquinaria y equipo, quitando aviones y armas) subieron un 0,9% en junio, una décima más de lo esperado. 

Los envíos de esos bienes se dispararon un 1,9%, el mayor salto en cuatro años y medio. En tasa anual esa partida crece un 12,5%, hasta 85.100 millones$, por la inversión en inteligencia artificial (IA) y en centros de datos  Un capex firme es viento de cola para industriales como Caterpillar o Deere y para los fabricantes de equipos de IA. Aleja el miedo a recesión, lo que sostiene la Bolsa, pero también da a la Fed menos prisa para bajar tipos, como se analiza en Dinero Seguro.

EEUU tiene hasta 2027 para dejar de comprar tierras raras a China, pero los números no le dan. Trump quiere cortar el cordón con China en un asunto tan estratégico. Washington fijó el 1 de enero de 2027 como fecha límite para dejar de comprar tierras raras, imanes, tungsteno y otros minerales críticos a China, Rusia, Irán o Corea del Norte. En 2025 EEUU necesitó unas 48.000 toneladas de imanes de tierras raras y produjo apenas 300 toneladas en casa. La previsión para finales de 2026 es de 5.000. Y China refina más del 80% del mercado mundial. 

Por eso los analistas dan por hecho que Trump tendrá que ceder y seguir dando permisos temporales para comprar a China, o tirar del arsenal de emergencia: el programa Project Vault, 12.000 millones$ para acumular reservas.  Se juegan mucho las mineras occidentales que ganarían con los subsidios, como MP Materials o Energy Fuels, y los sectores que viven del imán: autos, defensa (Lockheed, RTX) y chips. Si China aprieta las exportaciones, el precio de las tierras raras vuela.

SAP arranca la segunda fase de su recompra de 10.000 millones€ anunciada en enero. La alemana de software premia al accionista y el mercado lo celebra sin dudar: sube un 7% en Wall Street.️ 

Rigetti también sube un 7%, pero en el Nasdaq, al incorporarse a la ola cuántica provocada por la alianza entre D-Wave se alió con AT&T y arrastró a todo el sector.

Hamco: pasará tiempo hasta que vuelva el apetito por los 'deep blue'
Según los analistas de Hamco AM, la IA ha seguido siendo la tendencia dominante, generando amplias diferencias en el comportamiento de subsectores y compañías vinculados a esta temática (brokers coreanos, RS Tech, Methode) frente al resto. A esta bifurcación se sumó el conflicto en Irán, verdadero catalizador de lo sucedido en los mercados durante el segundo trimestre. 

Hamco AM mantiene cierta exposición a valores relacionados con la IA, aunque no es el motor de la cartera. El foco de la gestora sigue siendo aplicar una filosofía de inversión deep value en cualquier ciclo de mercados, invirtiendo en buenos negocios muy infravalorados y con recorrido potencial en el largo plazo, en regiones, países o sectores 'abandonados' por los grandes flujos de capital.
Efectos de la subida del precio del petróleo

El primer efecto de este conflicto ha sido la subida de los precios del petróleo, que se han mantenido elevados todo el trimestre. Los analistas de Hamco AM explican que ya mantenían cierta exposición al sector energético y, tras la subida, la redujeron mediante la toma de beneficios en aquellas compañías que habían materializado su potencial en valoración. El objetivo de este movimiento fue “rotar hacia ideas donde el margen de seguridad es más atractivo. Justo lo contrario de lo que hace la mayoría cuando un sector está de moda”, afirman desde Hamco AM.

Sin embargo, la subida del petróleo tuvo un efecto negativo en otros mercados, como Indonesia y Filipinas, donde Hamco AM mantiene un peso relevante, por tratarse de economías sensibles a la energía y al apetito de riesgo global. En Indonesia no se aprecian visos de recuperación real, a lo que se añade el riesgo de una posible rebaja de su peso en los índices MSCI, que podría seguir generando salidas de flujos pasivos. En Filipinas parece haber cierta tracción, síntoma que suele anticipar que un mercado tocará fondo antes que el resto. El hecho de que los mercados de Indonesia y Filipinas coticen en niveles mínimos de la época del Covid ha llevado a Hamco AM a aumentar las posiciones en ambos, porque “se trata del tipo de dislocación que llevamos más de veinticinco años buscando y capitalizando. Las valoraciones son muy bajas frente a la calidad de los negocios que se pueden comprar a esos precios”.

El sector de la automoción ha sido el de peor comportamiento durante el segundo trimestre de 2026, tanto por el lado de la demanda como de los márgenes. Las compañías de concesionarios en China y la filial de BMW en China (Brilliance) se han visto afectadas por la debilidad de la demanda de coches nuevos y por una guerra de precios prolongada que continúa destruyendo márgenes.  Sin embargo, si los precios de las ventas de coche nuevo se consolidan, ello supondría un catalizador claro para el negocio de los concesionarios, ya que su modelo de negocio depende tanto del volumen como del margen por unidad. El sector automoción sigue siendo parte esencial de la tesis de inversión de Hamco AM: “hace falta algo más de paciencia. Nuestro foco es la inversión a largo plazo”.

Según los analistas de Hamco AM, la exposición tanto a Indonesia como a Corea ha sido un lastre para la cartera. En Indonesia por el impacto de la subida de precios del petróleo y en Corea porque las inversiones deep value se vieron muy perjudicadas cuando el mercado entró en pánico y los inversores tendieron a vender lo más barato y menos líquido. Una dinámica de risk-off que “ha empujado capital hacia los beneficiarios de la IA. El dinero ha huido de lo barato y poco seguido hacia lo caro y muy seguido: la definición casi perfecta de un mercado dominado por el miedo más que por los fundamentales” según los analistas de Hamco AM. Por este motivo, en la gestora creen que puede pasar tiempo antes de que regrese el apetito por el deep value, ya que “los flujos no cambian de dirección de la noche a la mañana”. Un cambio de tendencia que parece haber comenzado en julio, aunque debe consolidarse con el tiempo.

Europa necesita combinar regulación e innovación para competir en IA

Por otra parte, la IA se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad, influencia y poder en el nuevo contexto geopolítico, lo que obliga a Europa a reforzar su capacidad de innovación para no limitarse al papel de regulador, según los XI Diálogos de Prodware y Cremades & Calvo-Sotelo.

José María Sánchez, CEO de Prodware España y vicepresidente ejecutivo del Grupo Prodware, avisa que la IA trasciende el ámbito estrictamente tecnológico y que, detrás de su desarrollo, marcado por la enorme velocidad de innovación, existe una competición estratégica de gran alcance todavía por dilucidar: “la verdadera batalla que se está produciendo en este momento a nivel mundial está relacionada con los datos”, y quien lidera el desarrollo tecnológico acaba condicionando también sus resultados. Por ello, reclamó que Europa no se limite “solamente” a regular la IA, sino que, preservando sus valores, genere un entorno que favorezca la innovación “dando libertad a las organizaciones y a las empresas para que funcionen”.

Javier Cremades, presidente del despacho de abogados Cremades & Calvo-Sotelo, señaló que Europa debe responder a la revolución de la IA desde aquello que define su identidad: la libertad, la dignidad de la persona y el Estado de derecho. Esos principios deben convertirse en la base de una propuesta de valor propia para afrontar el nuevo escenario internacional y reforzar la cooperación con otros países, ya que “Europa necesita socios” para responder a los desafíos globales.
Geopolítica, liderazgo tecnológico y cooperación

Kareen Rispal, embajadora de Francia en España, subrayó que Europa se juega con la IA su soberanía tecnológica y defendió un desarrollo basado en el Estado de derecho, la formación y la cooperación.

Yao Jing, embajador de la República Popular China en España, apostó por una IA al servicio de la inteligencia humana y una gobernanza basada en la cooperación y el control de los riesgos. Lim Soosuk, embajador de la República de Corea, destacó el liderazgo tecnológico de su país y lo presentó como un socio estratégico para Europa.

Maria Margarete Gosse, embajadora de Alemania, reclamó un marco europeo común que evite nuevas dependencias tecnológicas. Giuseppe Buccino Grimaldi, embajador de Italia, abogó por impulsar la innovación dentro de un marco multilateral que preserve el control humano sobre la IA. Héctor Ernesto Infante de Sedas, embajador de Panamá, y Jeffrey Marder, embajador de Canadá, reivindicaron el papel de los países de tamaño pequeño y medio en la construcción de estándares internacionales que refuercen la seguridad y la confianza en esta tecnología.

Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, pide compatibilizar regulación e innovación para impulsar una industria propia; Carlos Elías, catedrático de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid, alerta del riesgo de regular tecnologías cuyo desarrollo lideran otros países y defendió el pensamiento crítico y la fiabilidad de la información; Álvaro Salas-Castro, presidente y CEO de Reynolds Foundation, previene contra los sesgos y la dependencia tecnológica y apostó por reforzar las capacidades científicas y tecnológicas europeas.

Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional, subraya que la IA no es solo una cuestión tecnológica, sino también humana, jurídica y constitucional. En este sentido, sostuvo que la innovación debe permanecer al servicio de la persona y desarrollarse dentro del Estado de derecho, con garantías como la transparencia, la supervisión humana, la responsabilidad y la no discriminación.

Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea entre 2019 y 2024, avisa que Europa se ha quedado atrás en la actual revolución tecnológica y que no recuperará ese terreno pretendiendo regular lo que desarrollan otros. Y pide construir una Unión Europea capaz de responder a este nuevo escenario tecnológico y geopolítico.

13Jul

Reino Unido supervisará a Amazon, Microsoft, Google y Oracle por su riesgo para el sistema financiero, al concentrar la infraestructura crítica de bancos y aseguradoras.

Miguel Ángel Valero

En medio de  la guerra desatada al demandar Apple a OpenAI por robo de secretos comerciales, Meta demuestra reflejos. Al día siguiente de estrenar una herramienta permitía generar imágenes usando contenido público de cuentas de Instagram, la avalancha de críticas por privacidad, incluida la de un sindicato de Hollywood, ha dado marcha atrás. "Nuestra intención era ofrecer una herramienta creativa útil y dar control a la gente", explica la empresa de Mark Zuckerberg

Esta cuestión es un recordatorio de que la carrera de la inteligencia artificial (IA) choca una y otra vez con la privacidad y los derechos de imagen, que son frenos regulatorios y reputacionales para toda la Big Tech.

Al accionista de Meta y del resto de tecnológicas, les recuerda también que el riesgo no es solo técnico: es legal. Cada tropiezo de este tipo alimenta las demandas de regular la IA, que pueden encarecer y ralentizar el gran motor de crecimiento del sector.

En ese sentido, Reino Unido ya ha anunciado que supervisará a Amazon, Microsoft, Google y Oracle por su riesgo para el sistema financiero, al concentrar la infraestructura crítica de bancos y aseguradoras. Es el primer paso regulatorio serio sobre los hyperscalers (AWS/Azure/GCP) y supone una amenaza para el relato de márgenes eternos de estas empresas-

Mientras, el 10 de julio Apple presentó ante un juzgado federal del norte de California una querella, en la que acusa a dos exempleados, hoy en OpenAI, de llevarse diseños de producto y procesos de fabricación para que el grupo de Sam Altman monte su propio hardware. Argumenta que más de 400 de sus antiguos trabajadores están ya en OpenAI. Pide indemnización y que dejen de usar su información.

La querella, que acusa a OpenAI de perpetrar una campaña para sustraer información sobre nuevos productos, evidencia la guerra entre los gigantes tecnológicos por anticiparse en el desarrollo de nuevos dispositivos integrados con IA al alcance de todos los clientes que puedan competir con el iPhone, intratable durante los últimos 20 años.

Hasta ahora, Apple no ha sido capaz de desarrollar un modelo de IA avanzado para incorporarlo a sus dispositivos. En 2024 firmó un acuerdo para que su asistente virtual, Siri, pudiera integrar el chatbot de OpenAI. En junio de 2026 anunció que integraría Gemini, la herramienta de Google, en sus dispositivos.

Para Apple, “el negocio de hardware de OpenAI ahora se asienta sobre cimientos muy inestables, podrido hasta la médula por su dependencia ilegal de secretos comerciales apropiados indebidamente”. En pleno proceso de relevo de Tim Cook por John Ternus, un hombre precisamente dedicado desde hace mucho tiempo al diseño de productos, Apple está trabajando en unas gafas, un colgante y otros dispositivos para el hogar integrados con tecnología IA. OpenAI, por su parte, tiene previsto lanzar en 2027 dispositivos que integren ChatGPT.

La demanda asegura que OpenAI solicitó a exempleados de Apple, e incluso a posibles candidatos, información sobre productos aún no lanzados, incluso que que acudan a las entrevistas con “piezas reales” de los nuevos prototipos para “mostrarlas y explicarlas”. También, que instruyó a los nuevos empleados sobre cómo eludir los procedimientos de seguridad de Apple. 

OpenAI ha captado a más de 400 antiguos trabajadores a Apple, lo que ha obligado a ésta a ofrecer generosas bonificaciones de retención. Tras conocerse la demanda de Apple, asegura en un comunicado que no tiene “ningún interés en los secretos comerciales de otras empresas” y que “seguirá centrada en el desarrollo de tecnología innovadora”.

En el sector se comenta que lo que busca Apple con la querella es tratar de impedir que  OpenAI construya un dispositivo capaz de plantar cara al iPhone. De paso, frenar la fuga de talento. Además, la demanda dificulta el proceso de salida a Bolsa de OpenAI, previsto para después de las vacaciones y con el que espera captar 100.000 millones$.

Todo el sector de la IA está pendiente del desenlace de este asunto, ya que condiciona muchas estrategias de las empresas, sobre todo las proveedoras de OpenAI y de Apple.

03Jul

El aumento del 84% de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Miguel Ángel Valero

Los temores en torno a la inversión en inteligencia artificial (IA)  se están disipando con rapidez. En EEUU se moderaron los retrocesos, junto con una fuerte recuperación en las empresas coreanas. En el momento más oportuno, en el que SK Hynix está captando capital en EEUU con el 14 de julio como fecha prevista de inicio de cotización y estimaciones que apuntan a 29.000 millones $de captación. En este caso, la compañía ha optado por un ADR, un vehículo que permite a empresas extranjeras cotizar en los mercados estadounidenses. La magnitud de la operación ha llevado a las autoridades monetarias coreanas a seguirla de cerca, dado que podría generar flujos de divisas significativos el día de la ejecución. La acción avanza un 9,1%.

Pero en el mercado de la IA sigue pesando que  el Tribunal de Justicia de la UE confirma la multa de 4.125 millones€ a Google por abusar de su posición con Android. Ocho años de pleito y adiós a la apelación: la sentencia es firme. Otro golpe antitrust europeo sobre la matriz Alphabet, que sigue en el punto de mira de Bruselas.

Y que  el regulador energético de EEUU (FERC) da 60 días a los seis grandes operadores de red para justificar o reformar cómo conectan a los centros de datos. El cuello de botella de la IA ya no son los chips. Es el enchufe. La FERC, el regulador americano, emitió seis órdenes de 'show cause' a las eléctricas, que tienen 60 días para defender o reformar sus tarifas de conexión de grandes cargas y 30 días para presentar un plan de suficiencia de generación. 

Cinco áreas de reforma: procesos de conexión, reparto de costes sin trasladarlos a otros clientes, cogeneración detrás del contador, nuevos servicios para cargas flexibles y estudios de generación cercana. La medida afecta a más de 200 millones de estadounidenses en más de 30 estados. La demanda a escala de gigavatios de los data centers choca con colas de conexión que se alargan años. Clave para utilities y REITs de data center: el límite eléctrico condiciona el capex de IA de los hyperscalers como Microsoft, Amazon, y Meta.

Destaca también Waystar, que sube un 9% tras la recomendación de KeyBanc de sobreponderar y fijar un precio objetivo de 30$ un 40% por encima del cierre del miércoles 1 de julio. Argumenta que el miedo a que la IA se cargue su negocio es exagerado.

Pero los inversores huyen de las estrellas de la infraestructura de la IA al arrancar el segundo semestre. Teradyne cae un 13% en el Nasdaq. Cuando el relato de la IA se enfría, las que más volaron son las que más caen. Le sucede lo mismo a Corning (-10%): la empresa del vidrio especial y la fibra se hunde en la misma ola de ventas sobre la cadena de IA. Western Digital y Seagate también pierden un 10% cada una. Lumentum, y Coherent, el 9%. La toma de beneficios en todo lo que huela a IA no perdona.

El gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas

No  obstante, los datos son apabullantes. La inversión tecnológica se extiende permeabilizando a otros sectores: por primera vez en la historia, el gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas. La acelerada transformación tecnológica y la creciente adopción de la IA están actuando de motor del crecimiento y su impulso se está extendiendo a un mayor número de sectores. Un claro ejemplo de esta tendencia la encontramos en la construcción. Desde comienzos del año, la inversión en la construcción de centros de datos supera por primera vez en términos históricos el gasto en edificación de oficinas, representando en la actualidad aproximadamente el 7% del total de la inversión privada en construcción no residencial en EEUU. Otras industrias auxiliares como la infraestructura eléctrica también están recibiendo importantes inversiones, ganando preponderancia en la construcción privada y superando el 17% del total, desde el 14% registrado en 2022, cuando se lanzó ChatGPT y también el CHIPS Act estadounidense.

Esta carrera por construir más y mejores centros de datos está en pleno auge y no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional, destaca el último House View de Banca March. Buen reflejo de ello son las últimas cifras del sector exterior norteamericano: por el lado de las exportaciones, las ventas de petróleo alcanzaron máximos para tratar de suplir parte de la escasez provocada por el cierre de Ormuz. La otra cara de la moneda muestra que las importaciones de productos tecnológicos escalaron en el último año a un impresionante ritmo del 84% y, en abril, aglutinaron más del 20% del total de importaciones, duplicando en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. 

Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías. Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento en otras latitudes y, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde sus exportaciones de estos bienes se han disparado y, por sí solas, representan cerca del 6% de su PIB.

En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. Las autoridades chinas preparan un plan estratégico, denominado "Seis Redes", que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. 

En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años, el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). En definitiva, la economía mundial atraviesa un punto de inflexión, donde el desarrollo de la inteligencia artificial es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.

23Jun

Dos de cada tres CEO (el 65%) temen ahora estar invirtiendo poco en esta tecnología -frente al 53% del año pasado- y más de dos tercios (el 69%) consideran que la adopción de la IA es indispensable.

Miguel Ángel Valero

Dos realidades paralelas en el mundo de la inteligencia artificial (IA). Por un lado, la sucesión de operaciones, cada una más espectacular que la anterior:

  • Meta pone 900 millones$ sobre la mesa para hacerse con el 20% de Cred, la fintech india impulsada por Kunal Shah, que se convierte en el nuevo jefe de WhatsApp, sustituyendo a Will Cathcart. La apuesta es clara: 500 millones de usuarios en India y pagos integrados en el chat más usado del mundo.
  • SpaceX, la empresa de Elon Musk que debutó en Bolsa hace una semana y ya supera los dos billones$ de capitalización, se estrena también en los mercados de renta fija. Lo hace con 100.800 millones$ en caja, lo que convierte este debut en uno de los más sólidos que se recuerdan. Los inversores están dispuestos a prestarle a la empresa que lleva cohetes al espacio.
  • Chevron llega a un acuerdo de 20 años con Microsoft para proveerle de energía a su gigantesco centro de datos situado en el oeste de Texas. Forma parte de Project Kilby, desarrollado junto a la firma de inversión Engine No. 1, y aportará 2,7 gigavatios de capacidad en la cuenca del Pérmico, uno de los grandes corazones energéticos de EEUU. La petrolera aún debe tomar este año la decisión final sobre la construcción de una central eléctrica alimentada por gas. Aunque no ha revelado el coste, Project Kilby figura entre los mayores proyectos de centros de datos del país. Jeff Gustavson, responsable de nuevas energías de Chevron, presume de que muy pocos proyectos anunciados han alcanzado un nivel de desarrollo comparable. Mientras Exxon Mobil Corporation y NextEra Energy también pisan el acelerador para abastecer a clientes como Alphabet, Chevron busca aprovechar el exceso de gas natural del Pérmico.Las petroleras jugarán un rol fundamental en el abastecimiento de energía para el boom de la IA.
  • OpenAI firma con Getty Images para que su contenido aparezca en ChatGPT y en la búsqueda de OpenAI. Cuando el banco de imágenes más grande del mundo se convierte en proveedor oficial de la IA más usada del planeta, el mercado se lanza sin mirar.
  • Credo Technology es una apuesta en conectividad IA por cobre; con el tiempo irá ganando terreno en óptica. Sube em Bolsa el 8%
  • Amazon utiliza su arma de IA, Alexa for Shopping,  que hace seguimiento de precios, lanza alertas y automatiza la compra cuando el artículo baja al precio objetivo, para combatir los malos presagios con el Amazon Prime Day, que arranca el 23 de junio como un test de estrés del consumidor americano. El Prime Day de Amazon llega antes de lo habitual, trasladado de julio a junio por primera vez desde 2021, en medio del Mundial de Fútbol y el bicentenario americano. Pero el contexto no invita a gastar en caprichos. Bank of America calcula que el evento de 96 horas generará 21.600 millones$ en ventas. Adobe proyecta que superará la suma de Black Friday y Cyber Monday 2025 juntos. Pero lo que llenan los carritos no engaña: comestibles, productos del hogar, material escolar. "La gente ya no tiene el dinero de antes", resume William Stern, el CEO de Cardiff, una financiera para pymes. "El Prime Day este año es para comprar papel de baño y bolsas de basura en oferta", avisa. Si el carrito medio del Prime Day es de básicos, los márgenes de Amazon en consumo no van a brillar. Los retailers tradicionales como Walmart o Target también lo sufren: si Amazon captura el gasto discrecional en oferta, el resto se queda sin él. La confianza del consumidor americano es el termómetro más inmediato de la economía real.
  • Los inversores minoristas han bombeado 150.000 millones$ hacia los principales ETF de renta variable en un solo mes. Es la segunda mayor entrada de dinero retail en la historia. Primera lectura: el inversor de a pie no se cree que esto vaya a caer. Segunda lectura: cuando el retail entra en manada, el mercado suele estar cerca de un techo.

Por otro lado y "como una suerte de profecía autocumplida", como destacan los analistas de Banca March, los reguladores coreanos manifestan su preocupación por la excesiva permisividad en el uso de vehículos apalancados, que han contribuido al rally en los índices del país, impulsado fundamentalmente por dos compañías: SK Hynix y Samsung. Y alertan al inversor minorista sobre los riesgos asociados al uso de apalancamiento en la compra de acciones. Tras una sesión también complicada para la tecnología en EEUU—y con Goolsbee, de la Reserva Federal de Chicago, reforzando el tono restrictivo de la Fed—, se han producido caídas del Kospi cercanas al 10%. 

Si bien la concentración en Corea del Sur y Taiwán es elevada, esta viene acompañada de unos beneficios igualmente extraordinarios. Los múltiplos de los gigantes de semiconductores de memoria coreanos se sitúan por debajo de la decena, mientras que en el caso de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) se encuentran en torno a su media histórica de los últimos 5 años (23 veces beneficios).

En este contexto, la revalorización reciente no responde a unos múltiplos exigentes, sino que ha ido acompañada de un crecimiento de beneficios extraordinario debido a la escasez y la falta de capacidad de fabricación de chips, lo que posiciona a estas empresas entre las que más beneficios generarán a nivel global tanto este año como el próximo. En este momento, el mercado empieza a cuestionar la sostenibilidad de estos niveles, lo que explica las dudas actuales. Parte de estas incertidumbres se irán resolviendo con la llegada de la temporada de resultados: a corto plazo, con las cifras de Micron el miércoles 24 de junio; y, a medio plazo, con la presentación de los resultados del segundo trimestre en algo más de tres semanas. La clave será comprobar si la inversión en centros de datos se mantiene o incluso acelera su ritmo de crecimiento. En nuestro caso, consideramos que es prematuro hablar de una burbuja, ya que no observamos desequilibrios financieros que lo justifiquen. 

No obstante, parece conveniente no concentrar la estrategia de inversión en IA en un único segmento, cuando también existen oportunidades en otros ámbitos, como el energético y las infraestructuras necesarias para el despliegue de centros de datos. 

UBS: fortaleza sostenida en el gasto de  capital en IA

"Nuestro escenario base contempla una fortaleza sostenida en el gasto de capital en IA, una economía estadounidense resiliente, el gasto fiscal continuado en todo el mundo y una sólida creación de crédito que seguirá respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general", explica Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management.

"El posicionamiento de los inversores es elevado, aunque no extremo, y en general apunta más a una perspectiva positiva para la asunción de riesgos de lo que sugieren los indicadores de sentimiento. La continuidad del mercado alcista depende, en última instancia, de que la IA cumpla con las expectativas actualmente incorporadas en los precios de mercado; no obstante, el entorno macroeconómico está haciendo su parte y es probable que así continúe durante algún tiempo", añade Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para las Américas.

Cisco

La IA está superando las expectativas de la mayoría de los consejeros delegados de las empresas, y su optimismo va en aumento. El último estudio de Cisco muestra que dos de cada tres CEO (el 65%) temen ahora estar invirtiendo poco en esta tecnología -frente al 53% del año pasado- y más de dos tercios (el 69%) consideran que la adopción de la IA es indispensable para las organizaciones modernas.

Sin embargo, aún persisten importantes retos para las empresas que quieren adoptar la infraestructura, las bases de datos y los controles de seguridad necesarios para que la IA funcione de manera segura, fiable y a gran escala. En Europa, los CEO se centran menos en la velocidad y más en implementar correctamente la IA, priorizando la confianza, la transparencia y la alineación ética, actuando con cautela.

Implementar agentes de IA para que trabajen junto a los empleados es una de las tres principales prioridades de los CEO en 2026. Para 2030, el 91% de los CEO esperan que la IA desempeñe un papel importante en los negocios, pero no que funcione de manera independiente. El 72% contempla un futuro en el que la IA sólo ofrezca apoyo o procese tareas bajo la dirección, el criterio o la supervisión humana. Y sus razones son prácticas: mantener la seguridad de los sistemas de IA, fortalecer la productividad de los equipos formados por humanos e IA y gestionar eficazmente la ética de la toma de decisiones con IA.

La brecha de conocimiento se está reduciendo rápidamente. En 12 meses, el porcentaje de CEO que afirman no desenvolverse con soltura frente a la IA por falta de entendimiento se ha reducido del 74% al 47%, mientras quienes indican no poder tomar decisiones informadas ha caído del 74% al 49%.

No obstante, aunque el conocimiento y la confianza están aumentando, la puesta en marcha de proyectos sigue enfrentándose a tres limitaciones importantes:

  • La infraestructura no está lista: el 53% de los CEO temen que las limitaciones de infraestructura les frenen, y la mejora de la infraestructura para gestionar las cargas de trabajo de IA se sitúa como la principal prioridad en 2026, seguida de cerca por la capacitación de los equipos para la preparación ante la IA.
  • La confianza sigue siendo una preocupación: a medida que los CEO impulsan la incorporación de agentes de IA a su plantilla, la seguridad y el control de estos sistemas autónomos se han convertido en su principal preocupación.
  • Los datos aún están demasiado fragmentados para impulsar la IA correctamente: la calidad, la accesibilidad y los problemas de centralización de los datos que bloquean el progreso de la IA representan la mayor barrera, citada por más CEO (el 34%) que cualquier otro desafío.

Estas preocupaciones de los CEO se ven respaldadas por datos reales. Según el último informe AI Readiness de Cisco, las organizaciones de todo el mundo se enfrentan a tres barreras principales: menos de una cuarta parte (el 22%) consideran que su red es óptima para cargas de trabajo de IA; sólo el 31% se sienten preparadas para proteger y controlar los agentes de IA; y únicamente el 19% disponen de datos totalmente centralizados y accesibles para la IA.

18Jun

Trump ha decidido retirarse a tiempo del conflicto con Irán y mantener contenida su pérdida de popularidad a menos de cinco meses de las elecciones de medio mandato.

Miguel Ángel Valero

Anthropic y Google han propuesto en la cumbre del G7 la creación de una coalición liderada por EEUU para establecer normas y estándares en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). A la reunión, celebrada a puerta cerrada, asistieron jefes de Estado —entre ellos Donald Trump— junto con directivos de las principales compañías tecnológicas, incluidos Meta y OpenAI.

Trump asegura que las negociaciones con Anthropic para restablecer el acceso a sus modelos más avanzados “van bien”. La semana pasada, el Gobierno estadounidense impuso controles a la exportación de los dos modelos más recientes de la compañía —Fable 5 y Mythos 5— por motivos de seguridad nacional. Como consecuencia, Anthropic suspendió el acceso global a estos sistemas el viernes 12 de junio, lo que ha intensificado el debate internacional sobre el acceso equitativo a la IA y la necesidad de coordinación entre países.

"Si bien las megacaps tecnológicas han impulsado las ganancias de los índices, la historia muestra que los períodos de concentración extrema pueden conllevar riesgos; se recomienda a los inversores vigilar posibles señales de deterioro en la eficiencia del capital y considerar el reequilibrio de sus carteras para evitar una exposición excesiva", señala Matteo Ramenghi, Chief Investment Officer Italia en UBS Global Wealth Management.

Mientras tanto, Jabil facturó 8.750 millones$ en su tercer trimestre fiscal, un 11,8% más que hace un año, con un beneficio por acción de 3,16$ cuando el mercado esperaba 3,1. El objetivo para todo el año sube a 12,7$ por acción y 35.000 millones en ventas. La demanda de centros de datos para IA es "extremadamente fuerte".

Amazon se enfrenta a una demanda de la FTC por sus prácticas en publicidad digital. Los reguladores llevan meses investigando y la cifra potencial en multas podría alcanzar miles de millones de dólares. La compañía ya tiene abiertos varios frentes con la agencia antimonopolio de EEUU. Además, afronta una situación incómoda: las ventas minoristas en EEUU suben un 0,9% en mayo, casi el doble de lo previsto, pero el ahorro se desploma a mínimos de cuatro años. El consumidor aguanta, pero lo está haciendo tirando de la hucha, que baja al 2,8% del PIB según la Fe de Atlanta. Para Zumitow, la caída del ahorro es señal de agotamiento futuro y recomienda vigilar Amazon, Home Depot, Target, Capital One y Synchrony, y otros bancos que se basan en el crédito de consumo.

TACO de Trump con Irán

Trump lo ha vuelto a hacer. Como ya nos tiene acostumbrados, el presidente norteamericano ha decidido retirarse a tiempo y mantener contenida su pérdida de popularidad a menos de cinco meses de las elecciones de medio mandato. Un día antes de lo previsto, Irán y EEUU han firmado electrónicamente un acuerdo provisional de 14 puntos, que abre un periodo de 60 días para negociar los términos definitivos. 

Entre los aspectos más relevantes destacan:

  • Cese de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano. Algo que no ha gustado nada a Israel
  • Levantamiento del bloqueo marítimo por ambas partes.
  • Inicio de negociaciones entre Irán y Omán para definir la futura “gestión” del estrecho de Ormuz.
  • Retirada de las sanciones estadounidenses y liberación de activos iraníes congelados.
  • Compromiso de Irán de no desarrollar ni adquirir armamento nuclear.•
  • Participación de EEUU, junto con socios regionales, en un plan de reconstrucción de Irán de al menos 300.000 M$.

Más allá de las declaraciones triunfalistas de ambas partes, el balance económico del conflicto es claro: mayor presión en los precios y un deterioro del crecimiento global. La eventual introducción de un peaje en el estrecho de Ormuz por parte de Irán y Omán es una clara muestra de que todos salen peor parados de este enfrentamiento. 

Con todo, y al margen del ruido político, la economía global se ha mostrado resiliente ante un shock energético sin precedentes cercanos, que de un día para el otro interrumpió la circulación de casi 20 millones de barriles de petróleo diarios. En este contexto, el ciclo seguirá avanzando, si bien a un ritmo más moderado y con la inversión como protagonista. En materia de inflación, los efectos de segunda ronda permanecen contenidos por el momento, por lo que será determinante una rápida normalización del tráfico energético –condicionada a la retirada de minas en la zona, que en principio llevará alrededor de 30 días– para evitar su transmisión al resto de componentes.

11Jun

Amazon, Oracle, y Super Micro Computer se unen a las ampliaciones de capital y emisiones de deuda para financiar actividades vinculadas a la inteligencia artificial.

Miguel Ángel Valero

La inteligencia artificial (IA) no cesa. Amazon cierra con Citibank y otros prestamistas un crédito de 17.500 millones$ para capex de IA: data centers, chips e infraestructura. La mayor empresa de cloud del mundo pisa el acelerador cuando la inflación hace subir el coste del capital.

Oracle cierra su 4º trimestre fiscal con  unos ingresos de 19.180 millones$, por encima de los 19.100 millones esperados, gracias a que el negocio cloud crece y los contratos de IA se acumulan. Pero anuncia que captará casi 40.000 millones en deuda y capital para financiar la IA. El mercado interpreta que es una apuesta enorme, que la factura puede ser demasiado grande para el beneficio visible a corto plazo. Además, el CEO Safra Catz no ofrece una previsión detallada sobre la rentabilidad del capex. Oracle se mete en la guerra del cloud de IA con la chequera al límite. Si el mercado no digiere el apalancamiento, el sector de software para empresas puede sufrir: SAP, Salesforce y Microsoft están en el foco, según Zumitow.

Super Micro Computer anuncia una ampliación de capital de 7.000 millones$ — 1.250 millones en acciones ordinarias y 3.750 millones en preferentes convertibles — para financiar pedidos de servidores de IA con chips de Nvidia. Tiene más de 39.000 millones en órdenes de 20 clientes. 

AI Summit Barcelona

Europa ya no es solo un espacio de regulación dentro de la tecnología global. También se está convirtiendo en uno de los motores de la innovación en inteligencia artificial (AI). Durante el último año, la inversión en este sector en el continente creció un 58 %, inyectando 11.000 millones de euros en su ecosistema. En el centro de esta dinámica, Barcelona está afirmando una vía propia. En lugar de reproducir el modelo de Silicon Valley, la capital catalana desarrolla un ecosistema donde investigación, emprendimiento, capacidad de cálculo, creatividad cultural y marco regulatorio se combinan para hacer emerger un modelo europeo de inteligencia artificial.

Esta ambición estará en el centro del AI Summit Barcelona, el mayor evento dedicado a la IA en el sur de Europa. Organizado los días 22 y 23 de septiembre de 2026 en el World Trade Center de Barcelona, esta nueva edición reunirá a más de 10.000 profesionales, desarrolladores, emprendedores, inversores, investigadores, responsables públicos y grandes empresas internacionales en torno a un tema central: Beyond Theory, pasar de la teoría a la acción.

Impulsado por sus cuatro cofundadores, Adam Hruska, Tanguy Wincker, Jérémie BenhamouGuillaume Rostand, el AI Summit Barcelona nació de una convicción sencilla: Barcelona necesitaba un gran encuentro europeo capaz de conectar talento, empresas, instituciones y builders de la inteligencia artificial.

“Lanzamos el AI Summit Barcelona con una intuición simple: Barcelona necesitaba un evento donde los actores de la inteligencia artificial pudieran encontrarse, construir y pasar de la teoría a la acción. La necesidad es tan fuerte que hemos pasado de una primera edición pensada para unos pocos miles de participantes a una ambición de 10.000 personas en 2026”, explica Guillaume Rostand, CEO de AI Events Barcelona.

El aumento de la inversión en IA en Europa demuestra que la innovación ya no se juega únicamente en términos de velocidad o capacidad de cálculo. También depende de la capacidad de desplegar tecnologías fiables, gobernables y adaptadas a las limitaciones reales de las empresas.

Barcelona ocupa un lugar particular en esta transformación. La ciudad se ha situado como la tercera destinación mundial en atracción de inversión extranjera para proyectos de IA, solo por detrás de Londres y Singapur. Esta dinámica se apoya en una combinación poco común: calidad de vida, atractivo internacional, talento multicultural, un tejido emprendedor denso e infraestructuras de investigación de primer nivel.

El ecosistema local también está viendo emerger una nueva generación de startups posicionadas en mercados críticos:

  • Alinia AI: plataforma especializada en la gobernanza y la seguridad de grandes modelos de lenguaje, utilizada para probar los mecanismos de control éticos y regulatorios de herramientas de IA.
  • Murphy: empresa pionera en la automatización de procesos financieros y de cobro mediante agentes de IA, presente en más de 30 países y con más de 15 millones de dólares levantados.
  • Mitiga Solutions: actor de referencia en inteligencia climática y modelización de riesgos ambientales mediante computación de alto rendimiento.
  • Biorce: startup barcelonesa especializada en la aplicación de modelos de lenguaje al sector salud, en particular para mejorar los flujos de trabajo en ensayos clínicos.

A esta dinámica emprendedora se suma la potencia del Barcelona Supercomputing Center. El BSC-CNS ha anunciado una inversión de 129 millones€, cofinanciada con fondos europeos y nacionales, para reforzar el superordenador MareNostrum 5 con capacidades de nueva generación adaptadas al entrenamiento de grandes modelos de IA y a la inferencia a gran escala. A través de la BSC AI Factory, esta infraestructura se convierte también en una palanca concreta para startups, pymes y empresas locales, facilitando el acceso a capacidades de cálculo que hasta ahora estaban reservadas principalmente a los grandes actores tecnológicos.

“Barcelona no es una copia de Silicon Valley. Es un lugar donde la innovación tecnológica, la cultura, el emprendimiento y las limitaciones del mundo real pueden encontrarse de forma muy concreta. Europa está trazando su propio camino en la inteligencia artificial: más exigente, a veces más complejo, pero también directamente conectado con las necesidades de las empresas”, añade Guillaume Rostand.
La edición 2026 aspira así a convertirse en un punto de encuentro clave para todos los actores que quieren construir, financiar, regular y desplegar la IA en Europa.

La IA recomienda marcas y condiciona decisiones de compra

Pero hay más, porque la IA ya no solo responde preguntas: también recomienda marcas, compara productos y condiciona decisiones de compra. En el mercado español de protectores solares, cada vez menos marcas concentran lamayoría de las recomendaciones. Un estudio de Pixelclip “Protectores solares en IAs - Benchmark de visibilidad” subraya que La Roche-Posay se ha convertido en la marca más recomendada por ChatGPT, Gemini y Google AI Overviews en España, superando incluso a la catalana ISDIN, líder histórico del lineal dermofarmacéutico español.

El informe, basado en 6.532 prompts reales en castellano y 156.768 respuestas analizadas entre ChatGPT, Gemini y Google AI Overviews, detecta que La Roche-Posay aparece en el 85% de las consultas y concentra el 38% de las veces en las que la IA elige una única marca como respuesta principal. ISDIN queda en segunda posición con un 74% de visibilidad y un 27% de primeras recomendaciones.

Otro de los hallazgos del estudio es que el 23% de las fuentes utilizadas por la IA procede de farmacias online y distribuidores, mientras que solo el 4,4% corresponde a webs oficiales de marcas.

“Estamos viendo cómo la IA se está convirtiendo en un nuevo canal de recomendación de marcas. Antes, el consumidor comparaba entre diez enlaces en Google; ahora recibe una respuesta directa con una selección concreta de productos y marcas. Y eso cambia por completo la manera en la que se descubren y se compran productos”, afirma Eduard Maeso, CEO de Pixelclip.

El informe también detecta una fuerte concentración de visibilidad en muy pocas marcas y una práctica desaparición de gran parte de la dermocosmética española en los rankings de IA. Y es que el 78% de las marcas españolas tiene una visibilidad prácticamente nula en IA. Solo dos marcas españolas, ISDIN y Heliocare, consiguen una presencia relevante en los tres motores analizados. Mientras tanto, marcas históricas del canal farmacia como Sesderma, Martiderm o Sensilis han obtenido un 0% de visibilidad en las respuestas generadas por IA. Sin embargo, modelos como ChatGPT o Gemini empiezan a introducir marcas internacionales con escasa presencia histórica en España, como Supergoop, Beautyof Joseon, EltaMD o SKIN1004.

Para Pixelclip, la principal conclusión es que las marcas ya no compiten solo por posicionarse en Google o ganar conversación en redes sociales, sino por aparecer en las respuestas que generan las IA y convertirse en referencias recurrentes para estos modelos: “El nuevo prescriptor no es solo el dermatólogo o el influencer: es el ecosistema de fuentes que alimenta a la IA”. Advierte además que los rankings de IA todavía no están consolidados y que las marcas que empiecen ahora a medir y optimizar su presencia tendrán ventaja competitiva durante los próximos años.

05Jun

"Invertir en SpaceX significa invertir en Musk. Para bien o para mal", avisa Valtteri Ahti, Estratega Jefe de la gestora nórdica Evli.

Miguel Ángel Valero

La empresa estadounidense aeroespacial y de IA SpaceX sale a bolsa con una valoración  objetiva de entre 1,75 billones y 2 billones$. Esto la convertiría en la octava empresa cotizada con mayor valor del mundo. y en la mayor OPV (oferta pública de venta de acciones) de la historia. Elon Musk sería el accionista mayoritario de dos empresas cotizadas valoradas en más de un billón$, ya que también lidera la compañía de vehículos eléctricos Tesla.

El mercado de las OPV pisa fuerte; otras dos empresas de IA, Anthropic y OpenAI, planean cotizar a lo largo de este año y aspiran a valoraciones superiores a 1 billón$.

Tras conseguir la OPV el pasaporte europeo vía Bafin (la CNMV alemana), los inversores particulares españoles podrán solicitar acciones hasta el 11 de junio (el día anterior a la salida a Bolsa) a través del Banco Santander, que es el coordinador del tramo minorista, JP Morgan, Deutsche Bank, Renta 4, GVC Gaesco, y las plataformas Interactive Brokers, DeGiro, Revolut y Trade Republic.

Elon Musk decidió construir sus propios cohetes en 2001, tras un infructuoso viaje a Moscú. SpaceX se fundó en 2002. Hasta entonces, la industria de los cohetes estaba dominada por United Launch Alliance (ULA), una empresa conjunta entre Lockheed Martin y Boeing, y su mayor cliente era la Fuerza Aérea de EEUU. Como había poca competencia, ULA no tenía incentivos para desarrollar nueva tecnología ni para reducir costes, y la Fuerza Aérea tampoco tenía muchos incentivos para abaratar costes al ser una entidad pública.

Entre 2013 y 2016, un único lanzamiento de ULA costaba hasta 450 millones$. Pese a que SpaceX hacía lo mismo por 60 millones, la Fuerza Aérea de EEUU seguía eligiendo a ULA. SpaceX demandó a la Fuerza Aérea, obligando al mercado a abrirse a la competencia. Los precios más bajos y los lanzamientos exitosos acabaron haciendo que SpaceX se ganara la confianza de las agencias estadounidenses. Según el formulario S-1 previo a la OPV de SpaceX, la empresa puso en órbita más del 80% de la carga total mundial en 2025.

SpaceX transformó la industria aeroespacial oligopolística mediante el desarrollo de motores de cohete reutilizables, lo que redujo significativamente los costes de lanzamiento. Estos cohetes han sido fundamentales para consolidar la reputación de Musk como pionero tecnológico. Lo mismo que en Tesla, que Tesla revolucionó la industria automovilística gracias a que los avances en tecnología de baterías hicieron posibles los vehículos eléctricos.

Las dos empresas de Musk, SpaceX y Tesla, se caracterizan por su control completo sobre la cadena de suministro, desde los componentes hasta el producto final, en lugar de depender de subcontratistas. SpaceX diseña y fabrica sus propios motores del cohete, estructuras, aviónica y sistemas de guiado en su fábrica de Hawthorne, California. También posee y opera sus propias plataformas de lanzamiento en Boca Chica y Cabo Cañaveral. La integración vertical no se detiene en el cohete: SpaceX diseña y fabrica sus satélites Starlink, los lanza en sus propios cohetes, opera la red satelital, y vende conectividad a internet directamente a los usuarios finales. SpaceX lleva la integración vertical al extremo.

Evli: puede ser una excelente inversión, pero cuidado con xAI

"Si la empresa se mantuviera dentro de su núcleo como una combinación inigualable de cohetes y satélites, y si su valoración fuera razonable, SpaceX podría ser una excelente inversión", opina Valtteri Ahti, Estratega Jefe de la gestora nórdica Evli.

En 2025, Starlink generó 11.000 millones$ en ingresos (+50%), lo que supone el 60% de los ingresos totales de SpaceX, con un beneficio operativo de 4.400 millones (+120%). La base de suscriptores de Starlink supera los 10 millones a finales de febrero de 2026. El margen operativo aumentó del 26% al 39%, excepcionalmente alto para una industria intensiva en capital.

Actualmente, Starlink disfruta de un monopolio funcional. Es probable que la industria evolucione hacia un duopolio una vez que Amazon despliegue su servicio competidor de satélites en órbita terrestre baja (LEO). El Proyecto Leo de Amazon (anteriormente conocido como Kuiper) lleva años de retraso, y los duopolios suelen ser muy lucrativos para ambas partes.

La unidad aeroespacial de SpaceX está compuesta por las operaciones de lanzamiento, con una cuota de mercado superior al 80%. Los ingresos crecieron un 8%, hasta 4.100 millones, en 2025. La unidad sería rentable, pero el desarrollo del cohete de nueva generación Starship consumió 3.000 millones en 2025.

La sinergia combinada de cohetes y satélites proporciona una excelente ventaja competitiva. El crecimiento es rápido y las barreras de entrada son altas, lo que mantiene elevados los márgenes.

En febrero de 2026, SpaceX cambió por completo. al adquirió otro proyecto de Musk, xAI, que en 2025 generó 3.200 millones en ingresos, pero registró una pérdida operativa de 6.400 millones. La división de IA empuja a la nueva SpaceX hacia los números rojos. El modelo de IA de SpaceX, Grok, ha rendido razonablemente bien en las pruebas de rendimiento de modelos de lenguaje de la IA. El problema radica en la distribución: la IA se ha vendido a través de la plataforma X (antes Twitter), pero la interacción se desplomó tras el entusiasmo inicial. Debido a una demanda insuficiente, la tasa de utilización del clúster del centro de datos Colossus 1, que aloja el modelo, es de solamente el 11 %. Esto implica que costosos chips han quedado inactivos.

La solución de Musk ha sido arrendar Colossus 1 a la empresa rival de IA Anthropic, que paga a SpaceX 15.000 millones anuales. Colossus contiene aceleradores Hopper de la generación de 2022, más antiguos, y aun así genera prácticamente los mismos ingresos que las unidades espacial y de satélites de SpaceX en 2025.

SpaceX también posee el clúster de centro de datos Colossus 2, más grande, de 700 megavatios, equipado con aceleradores Nvidia Blackwell de nueva generación. Este centro podría alcanzar aproximadamente 35.000 millones$ anuales en alquiler si se arrendara. Al arrendar sus centros de datos, los ingresos de SpaceX pasarían de 18.700 millones a 65.500 millones$ y los márgenes operativos podrían igualar a los de gigantes tecnológicos ligeros en activos como Visa.

En cambio, Musk cree que el valor futuro es tan alto que prefiere absorber las pérdidas, apostando fuertemente por entrenar modelos de IA de nueva generación y desarrollar cohetes espaciales de próxima generación. Las empresas de infraestructura de centros de datos como Nebius y Coreweave tampoco cotizan en los mercados bursátiles con múltiplos de valoración tan altos como las empresas aeroespaciales.

Pero la carrera de la IA exige desembolsos masivos de capital, enfrentando a SpaceX con los mayores gigantes tecnológicos del mundo: Alphabet, Microsoft, Meta y, potencialmente, las próximas OPV de Anthropic y OpenAI. El cofundador de Google Larry Page asegura que preferiría quebrar antes que perder la carrera de la IA.

Incluso si SpaceX logra desarrollar modelos de primer nivel, carece de un canal de distribución sólido. Google tiene Android y Chrome, Microsoft tiene Office, y Meta tiene las redes sociales. OpenAI podría alcanzar pronto los 1.000 millones de usuarios, y Anthropic ha logrado un estatus de culto entre los desarrolladores. La mejor tecnología no siempre gana, y ni siquiera está claro que SpaceX vaya a desarrollar los mejores modelos.

"Resulta extraño que la carrera de la IA se plantee como una dinámica en la que el ganador se lo lleva todo. Los monopolios son raros fuera de los monopolios naturales, como la distribución eléctrica. Un oligopolio es una configuración de mercado mucho más común en los mercados privados", argumenta el experto de Evli.

Es probable que también surjan oligopolios en la IA. Anthropic, Google, OpenAI y Microsoft pueden repartirse el mercado empresarial, mientras que Google y OpenAI se dividirían el lado del consumidor. Los modelos también podrían especializarse; por ejemplo, los modelos de Meta tienen aplicaciones adaptadas al ámbito sanitario. En este contexto, la ventaja relativa y el papel de la IA de SpaceX siguen sin estar claros.
Musk también ha presentado a la empresa como un actor de infraestructura de IA al hablar de centros de datos espaciales. Económicamente, los centros de datos en el espacio no son viables hoy, y sigue siendo totalmente incierto en qué plazo o bajo qué condiciones llegarían a ser rentables.

Valoración astronómica

Como inversión, la empresa resulta problemática debido a su valoración astronómica. Los ingresos de SpaceX en 2025 fueron de 18.700 millones y aun así apunta a una capitalización bursátil de hasta 2 billones. El múltiplo Precio/Ventas (P/S) de la compañía rondaría 100. Con una capitalización bursátil tan elevada, SpaceX eclipsaría a Meta Platforms, que vale 1,5 billones, con unos ingresos de 201.000 millones (10,7 veces más que SpaceX). La empresa de Musk registró una pérdida operativa de 2.600 millone, mientras que Meta generó 83.300 millones, cinco veces los ingresos totales de SpaceX. "En términos de valoración, SpaceX también apunta a las estrellas", subraya el analista de Evli.

Además, Elon Musk posee aproximadamente el 42 % de las acciones de SpaceX y controla el 85% del poder de voto. Esta concentración del poder de voto es extraordinaria, pero la estructura accionarial revela en última instancia lo que es una inversión en SpaceX: una apuesta por la visión y el liderazgo de Musk.

La valoración de SpaceX solo puede sustentarse en un futuro muy lucrativo. La empresa lo arriesga todo al futuro: cohetes de nueva generación y modelos de IA. La historia bursátil de Tesla muestra que los fundamentales de las empresas de Musk y sus cotizaciones a menudo se mueven de forma independiente. En cambio, el precio de la acción actúa como un barómetro de la fe en la visión de Musk. Esto también será cierto para SpaceX. SpaceX es la encarnación de la visión de Musk. Eso puede abarcar: una colonia en Marte, centros de datos en el espacio y, quizá, una fusión con Tesla. Lo que es seguro es que las visiones de Musk cambiarán, avanzarán y retrocederán por el camino. Muy al estilo de la buena ciencia ficción. "Invertir en SpaceX significa invertir en Musk. Para bien o para mal", concluye este experto.

Los índices no modificarán sus criterios de inclusión de empresas

Por otra parte, los índices bursátiles de S&P Dow Jones (entre ellos, el S&P 500) no modificarán sus criterios de inclusión de compañías, lo que implica que no habrá una entrada acelerada de futuras grandes salidas a Bolsa como SpaceX o las previstas de Anthropic y OpenAI para el último cuatrimestre del año. Sin embargo, el Nadsdaq 100 y el Russell sí han cambiado sus reglas.

La llegada al mercado de gigantes tecnológicos con valoraciones que los situarían entre las mayores empresas estadounidenses –por ejemplo, SpaceX podría posicionarse entre las siete de mayor capitalización, por delante de compañías como Tesla o Meta– ha reabierto el debate entre los proveedores de índices sobre si deben adaptar sus normas para reflejar estos cambios con mayor rapidez.

Quienes se oponen a modificar las reglas recuerdan que los índices están diseñados como referencias basadas en criterios objetivos, indiferentes a la identidad de las empresas y a sus valoraciones. Alterar estas normas para acelerar la inclusión implicaría, en la práctica, introducir un componente activo en su construcción. Además, una incorporación demasiado temprana de nuevas OPV podría aumentar la volatilidad de los fondos pasivos y obligarlos a comprar acciones antes de que el mercado haya establecido un precio fiable. En lo referente a flexibilizar los requisitos de capital flotante ('free float'), especialmente en compañías con valoraciones muy elevadas, podría generar desequilibrios entre oferta y demanda y distorsiones en los precios.

En el lado opuesto y a favor de una entrada más acelerada en los índices, el argumento se basa en que si las compañías más transformadoras de la economía –como las que lideran capacidad computacional o exploración espacial– permanecen fuera de los índices durante meses tras su salida a Bolsa, éstos corren el riesgo de quedarse desactualizados. Acelerar la inclusión de grandes OPV permitiría que los índices reflejen de forma más ágil la realidad de un mercado en el que las empresas debutan en bolsa en una fase cada vez más madura.

En este contexto, S&P ha optado por no ceder y ha declarado que no reducirá el periodo mínimo de 12 meses desde la OPV ni el requisito de capital flotante del 10%. En cambio, otros proveedores sí han realizado cambios:

  • Nasdaq 100: el plazo de inclusión se reduce de tres meses a solo 15 días, eliminando además el requisito mínimo de capital flotante.
  • Russell: acorta el periodo de espera a cinco días y también eliminar el requisito de capital flotante mínimo.

En este contexto, seis valores del Nasdaq 100 han subido más de un 400% en los últimos doce meses. La última vez que pasó lo mismo fue en la burbuja puntocom del año 2000. No es una predicción de crash, pero el nivel de concentración en 'winners' (ganadores) extremos históricamente ha precedido a correcciones bruscas. "Quien esté cargado de los mismos seis nombres sin cobertura asume un riesgo asimétrico brutal", advierten en Zumitow.

Más movimientos en torno a la IA

  • Broadcom se pega el batacazo y se lleva por delante a todo el sector de los chips. Los ingresos del 2º trimestre quedan en 22.190 millones$, por debajo de los 22.270 millones que esperaba el consenso. Hock Tan repite que los chips de IA llegarán a más de 100.000 millones en 2027, pero el mercado castiga. El Nasdaq baja mientras el Dow sube 700 puntos. Rotación de growth a value en tiempo real.
  • El robot Proteus de Amazon ya no solo mueve cajas. Entiende órdenes en lenguaje natural. La compañía anuncia una inversión de 10.000 millones€ en logística europea con este sistema. Quince centros antes de 2027. La cifra es parte de un capex global de automatización que Amazon estima en 200.000 millones$ este año No es un proyecto piloto. Es una transformación de la infraestructura logística continental. Alexa+ se expande a diez países más en 2027 para cerrar el círculo entre IA de consumo y de industria. El mercado logístico europeo nota el impacto. Los operadores que compiten con Amazon en última milla van a tener que invertir o perder cuota. Y los proveedores de robótica industrial que nutren a Amazon, como Fanuc, ABB, o Rockwell Automation, son los grandes beneficiarios. El capex de Amazon en Europa confirma que la demanda de e-commerce sigue fuerte y que la IA ya tiene consecuencias industriales medibles. 
30Apr

Cada vez más, la atención de los inversores se centra en cómo se ejecutan los planes de inversión y en qué medida estos se traducen en crecimiento de ingresos o mejora de márgenes.

Miguel Ángel Valero

Tras el cierre de mercado, y en un intervalo inferior a dos minutos, se publicaron los resultados de los cuatro principales hiperescaladores —Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft—. En conjunto, las cifras fueron positivas, aunque con matices relevantes. Cada vez más, la atención de los inversores se centra en cómo se ejecutan los planes de inversión y en qué medida estos se traducen en crecimiento de ingresos o mejora de márgenes.

Bajo este prisma, los tres grandes proveedores de servicios de computación en la nube –Alphabet, Amazon y Microsoft– superan el listón y, en sus presentaciones de resultados, continúan mostrando indicadores de mejora operativa. Destaca especialmente Alphabet, cuyo negocio en la nube supera por primera vez los 20.000 millones$ en ingresos trimestrales. 

En el lado opuesto se sitúa Meta, que no termina de convencer: la materialización de su inversión en inteligencia artificial aparece diluida dentro de unos resultados sólidos, pero sin un plan estratégico claramente definido. A ello se suma el aumento del presupuesto de inversión para este año hasta los 145.000 millones –20.000 millones más de lo anunciado en enero–, sin una visión concreta sobre cómo se traducirán estas inversiones en creación de valor.

Un trimestre más, puede afirmarse que los planes de inversión continúan creciendo en paralelo al aumento de las necesidades de capacidad computacional. En este contexto, Amy Hood, directora financiera de Microsoft, sigue siendo una de las voces más claras del sector. En su intervención volvió a subrayar que el crecimiento de las capacidades de IA en su nube está limitado por la escasez de capacidad computacional, lo que justifica el incremento de la inversión prevista para 2026, que estima alcanzará los 190.000 millones$

Investing.com: el capex castiga a Meta y premia a Alphabet

Por su parte, Jesse Cohen, analista sénior en Investing.com, destaca que la sorpresa en el Capex opacó los resultados positivos de Meta. Los inversores están asimilando la realidad de que las ambiciosas apuestas de Meta en inteligencia artificial tienen un costo elevado que presionará la rentabilidad en el corto plazo. Las perspectivas más moderadas sugieren que monetizar estas enormes inversiones podría ser un camino más largo e incierto de lo que el mercado esperaba. En este momento, 2026 se perfila como el año decisivo para los grandes proveedores de infraestructura en la nube. 

Si el gasto de Meta en infraestructura de IA no se traduce en una aceleración del crecimiento de ingresos, una expansión sostenida de márgenes o nuevas vías claras de monetización, el mercado lo interpretará como un riesgo de sobredimensionamiento y no como un posicionamiento estratégico.

El umbral crítico será si observamos trimestres consecutivos en los que el Capex sigue aumentando mientras el crecimiento de los ingresos se desacelera. Si eso ocurre, el relato cambiará de forma permanente: de 'construyendo el futuro' a 'quemando efectivo en una visión especulativa' sin retorno garantizado.

Sobre los resultados de Amazon, "fue una clase magistral en ejecución". Amazon entregó otro trimestre sólido, con AWS mostrando un crecimiento robusto que continúa consolidando su liderazgo en la computación en la nube. La marcada reaceleración en el crecimiento de las ventas de AWS es el elemento más destacado, y demuestra que el ciclo de optimización en la nube ha quedado atrás y que las empresas están adoptando plenamente nuevas cargas de trabajo, especialmente en inteligencia artificial. Este impulso se está trasladando claramente a unas perspectivas mejores de lo esperado

Thomas Monteiro, analista sénior en Investing.com, cree que, quizás más importante aún que el impresionante ritmo de crecimiento en la nube de Alphabet, es la justificación más amplia de que el plan de inversión de 180.000 millones$ en Capex —que sorprendió al mercado el trimestre pasado— se encuentra perfectamente dentro de la capacidad de gasto de la compañía, considerando la solidez y calidad de la curva de ingresos mostrada hoy.

En este sentido, Alphabet ha vuelto a replantear el debate sobre el Capex, alejándolo de la inflación de costos y la contracción de márgenes, y acercándolo a la pregunta de quién puede generar la potencia necesaria en el lado de los ingresos para competir en un mercado de infraestructura de IA altamente inflado. Y la respuesta es que prácticamente nadie puede hacerlo en este momento. Mientras otros siguen quemando efectivo y escalando en el lado de la deuda, Alphabet continúa liderando con márgenes saludables y con margen adicional para acelerar si fuera necesario.

En este sentido, el mensaje clave es que Alphabet ya no le está pidiendo a los inversores que respalden el gasto en IA por fe. La compañía ya está mostrando un ciclo cerrado entre inversión en infraestructura, uso de productos, demanda empresarial y apalancamiento operativo.

Combinando todos los aspectos del negocio —desde el crecimiento de ingresos hasta los flujos de caja extremadamente saludables y una demanda sin parangón— Alphabet sigue proyectando un perfil de crecimiento más rápido y diversificado como líder en IA que casi cualquier otro competidor en el mercado.En un mercado donde todos necesitan más capacidad de cómputo, Alphabet está demostrando que puede costear la carrera mientras continúa expandiendo todos los flancos de su negocio.

A pesar de un trimestre excelente en todas las métricas financieras, Microsoft no ha logrado reformular completamente la narrativa del Capex en IA. Si bien la economía de varias iniciativas clave luce considerablemente mejor que el trimestre pasado —respaldada por una saludable expansión de márgenes, mayor eficiencia y una demanda resiliente en la nube e IA— la curva de Capex sigue siendo enorme. Esto ha dejado a los inversores enfocados en si la compañía está gastando desde una posición de fortaleza o si está tratando de ponerse al día en la carrera de infraestructura de IA.

Los resultados respondieron la pregunta de ejecución en el corto plazo, pero no la pregunta de intensidad de capital en el largo plazo. El crecimiento de Azure se situó en el extremo superior de las expectativas, la tasa de crecimiento de los ingresos por IA escala rápidamente y la demanda acumulada sigue siendo excepcional. Aun así, el mercado está tratando estos aspectos positivos como necesarios pero no suficientes, porque la próxima fase del debate gira en torno a los retornos sobre el gasto en infraestructura, no solo sobre la demanda.

El problema central es que la historia de IA de Microsoft es ahora demasiado grande para ser juzgada únicamente por las tasas de crecimiento. Los inversores quieren ver con qué rapidez ese crecimiento se convierte en dólares de margen duraderos, especialmente a medida que los compromisos de infraestructura siguen aumentando. En ese sentido, el trimestre fortaleció el argumento de la demanda, pero no resolvió completamente el argumento del retorno sobre el capital.

UBS: los retornos sobre el capital deben materializarse

Cuatro de las compañías del grupo de los 7 Magníficos publicaron sus resultados del primer trimestre, con tres de los grandes hyperscalers estadounidenses elevando sus previsiones de Capex en IA ante el fuerte aumento de la demanda y el encarecimiento de componentes. Los resultados de las grandes tecnológicas llegan en un momento clave para los mercados globales: tanto el S&P 500 como el Nasdaq han marcado nuevos máximos históricos esta semana, prolongando el fuerte rebote desde los mínimos de finales de marzo.

Aunque creemos que el rally tecnológico aún tiene recorrido, consideramos esta temporada de resultados como una prueba clave para los inversores en IA en torno a tres áreas fundamentales:

  • Los negocios principales deben seguir cumpliendo.
  • La disciplina en el Capex cobra ahora mayor importancia.
  • Los retornos sobre el capital deben materializarse.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos posicionados para capturar el potencial alcista de la oportunidad más amplia en IA, al tiempo que recomendamos a los inversores asegurar una adecuada diversificación dentro de esta temática”. Y añade: “Favorecemos un enfoque equilibrado de la IA a lo largo de las capas de habilitación, inteligencia y aplicación, incluyendo semiconductores y equipamiento para chips, energía y recursos, infraestructuras, así como compañías seleccionadas en EEUU, Asia y Europa que creemos se beneficiarán de la adopción de la IA".

21Feb

La inteligencia artificial promete transformar la economía, pero el mercado ya no compra el relato sin mirar la factura… ni el balance. A partir de ahora, el foco no estará en quién invierte más, sino en quién convierte antes ese gasto masivo en beneficios reales y sostenibles.

Miguel Ángel Valero

Elon Musk ha dado uno de los pasos corporativos más agresivos (y menos convencionales) de los últimos años: SpaceX ha adquirido xAI, su empresa de inteligencia artificial. No se trata de una compra al uso. Es una reorganización interna de poder, capital y narrativa. La operación eleva la valoración del grupo por encima del billón$ y consolida a Musk como el mayor empresario privado del planeta. Pero más allá del titular, lo relevante es por qué lo hace ahora… y qué riesgos asume.

xAI llega tarde a la carrera de la inteligencia artificial. Ha tenido que gastar miles de millones para intentar alcanzar a competidores muy consolidados, con un modelo de ingresos todavía débil. La fusión con SpaceX es, en la práctica, un rescate financiero. SpaceX no es una empresa cualquiera: es un contratista clave de gobiernos, con flujos de ingresos relativamente estables y una reputación tecnológica sólida. Al absorber xAI, importa riesgos financieros, regulatorios y reputacionales que antes no tenía.

Y aquí aparece la primera gran pregunta estratégica de ese movimiento, ¿cuál es el verdadero plan?  Porque sinceramente hace falta un auténtico acto de fe para entender cómo una empresa que combina redes sociales con un chatbot de IA ayudará a SpaceX a lograr lo que Musk ha descrito durante años como su objetivo último: llevar seres humanos a Marte.

Desde el punto de vista del inversor, el intercambio es claro:

  • más ambición
  • más complejidad
  • más incertidumbre

El punto más revelador no es Grok, ni los chatbots, ni las redes sociales. Es esto: Musk quiere llevar centros de datos al espacio. El verdadero plan es infraestructura, no el software. Sin restricciones de suelo. Con acceso directo a energía solar. Y bajo una estructura privada, poco transparente y altamente centralizada.

No es ciencia ficción: es una apuesta a largo plazo por controlar la infraestructura crítica del futuro… como el lenguaje de Musk (como en el de Trump) todo es grandilocuente, no se descarta una posible IPO o salida a Bolsa en 2026, con el objetivo de levantar decenas de miles de millones.  

"La lógica es conocida: crecer primero, explicar después. Esto no va de IA. No va de Marte. No va de redes sociales. Va de algo mucho más clásico: control, escala y poder financiero. El problema es que cuando demasiadas piezas críticas (tecnología, datos, contratos públicos, narrativa y capital) se concentran en una sola estructura, el margen de error se vuelve peligrosamente pequeño", advierte el analista Pablo Gil en The Trader.

Una fase completamente nueva para las grandes tecnológicas

Pero no es solo Elon Musk, SpaceX y xAI. Las grandes tecnológicas han entrado en una fase completamente nueva. Ya no compiten solo con software, talento o cuota de mercado. Ahora compiten a base de hormigón, electricidad, chips y cientos de miles de millones de dólares en inversión física.

Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta prevén invertir conjuntamente cerca de 650.000 millones$ este año. Una cifra sin precedentes en este siglo, comparable solo con grandes episodios históricos de construcción de capacidad: la burbuja de las telecomunicaciones de los 90, el ferrocarril del siglo XIX o el New Deal estadounidense.

El destino de ese capital es claro: centros de datos, redes eléctricas, generación de energía, sistemas de refrigeración, infraestructuras de red y chips de alto rendimiento. La carrera por dominar el cómputo necesario para la IA se ha convertido en un mercado de “el ganador se lo lleva casi todo”. Y nadie quiere quedarse atrás.

Cada una de estas compañías va a gastar en un solo año más que cualquier gran corporación estadounidense en la última década. Amazon apunta a cerca de 200.000 millones$. Alphabet hasta 185.000 millones. Meta podría elevar su “capex” cerca de un 90 % interanual. Microsoft ya ha incrementado su inversión más de un 60 %. Todo para sostener modelos de IA que requieren miles de chips fabricados por Nvidia y producidos por Taiwan Semiconductor Manufacturing Company. 

Pero el problema ya no es solo el tamaño del gasto, sino cómo se financia y qué efectos secundarios está empezando a generar. Una parte creciente de esta inversión se está financiando a través del mercado de bonos corporativos de alta calidad. Gigantes como Oracle o Microsoft están aumentando de forma significativa sus emisiones de deuda para sostener esta carrera. El resultado es una presión creciente sobre un mercado que ya cotiza con diferenciales históricamente estrechos, muy cerca de los niveles de finales de los 90.

El mercado empieza a lanzar señales de advertencia. Las nuevas emisiones tecnológicas ya muestran un peor comportamiento relativo frente a los bonos del Tesoro. Los spreads se amplían tímidamente, pero desde niveles tan ajustados que dejan muy poco margen para errores. No hace falta una crisis: basta con una decepción en retornos, retrasos en monetización o una desaceleración inesperada.

Al mismo tiempo, la disrupción que promete la IA está empezando a reflejarse en el crédito. Los préstamos apalancados de empresas de software caen, los modelos tradicionales empiezan a ponerse en cuestión y sectores enteros ven cómo el mercado descuenta que parte de sus ingresos pueden quedar obsoletos. La IA no solo crea ganadores: también acelera la destrucción de modelos de negocio.

Todo esto está transformando la esencia de estas compañías. Durante años fueron negocios ligeros en activos físicos. Hoy, Meta ya gasta más en infraestructura que en ingenieros. Su balance en propiedades y equipamiento se ha multiplicado por cinco desde 2019. La tecnología se está volviendo intensiva en capital… y eso cambia radicalmente las reglas del juego.

Los inversores lo han entendido. A pesar de que los ingresos siguen creciendo y los negocios principales se mantienen sólidos, el mercado ha empezado a castigar los anuncios de gasto. No por dudar del potencial de la IA, sino por cuestionar el ritmo, el retorno y la rentabilidad real de esta inversión colosal. La historia demuestra que las grandes oleadas de inversión suelen ser potentes catalizadores económicos… pero no siempre buenos negocios para todos los accionistas ni para todos los acreedores.

La IA promete transformar la economía, pero el mercado ya no compra el relato sin mirar la factura… ni el balance. A partir de ahora, el foco no estará en quién invierte más, sino en quién convierte antes ese gasto masivo en beneficios reales y sostenibles. Y en paralelo, en cómo esa carrera se filtra al mercado de crédito, donde los precios dejan poco margen para decepciones. La verdadera criba bursátil —y crediticia— acaba de empezar.

El mensaje estratégico de Alphabet: un bono a 100 años

Por eso hay movimientos financieros que, más allá de la cifra, envían un mensaje estratégico muy potente. Alphabet ha emitido deuda por valor de 5.500 millones de libras (unos 7.530 millones$) dentro de un programa más amplio que también incluye 3.055 millones en francos suizos y hasta 20.000 millones con vencimiento en 2066. Pero el titular que realmente destaca es otro: un bono a 100 años por 1.000 millones de libras con un cupón del 6,125 % anual.

Ese 6,125% es el interés que la compañía pagará cada año a los inversores que han comprado ese bono. Durante un siglo. Y en 2126, además, devolverá el principal. No es una cifra menor. Supone fijar hoy el coste del dinero durante cien años, algo que solo pueden permitirse empresas con enorme fortaleza financiera y credibilidad en los mercados.

Ahora bien, la pregunta interesante no es por qué Alphabet emite ese bono. Es porque alguien lo compra. Ningún inversor particular adquiere un bono a 100 años pensando en esperar al vencimiento. Los compradores son grandes instituciones, fondos de pensiones y aseguradoras que necesitan activos capaces de generar flujos estables durante décadas. Tienen obligaciones futuras muy largas y necesitan emparejar esos compromisos con ingresos previsibles. Para ellos, un 6,125% anual en una compañía como Alphabet puede resultar atractivo dentro de una estrategia de largo plazo. Además, estos bonos cotizan en mercado secundario, por lo que no es necesario mantenerlos hasta el vencimiento.

Conviene también distinguir entre un bono a 100 años y un bono perpetuo. En el bono centenario existe una fecha concreta de devolución del principal, aunque esté muy lejana. El inversor sabe que, además de los cupones, hay una amortización final. En un bono perpetuo no hay vencimiento: el emisor paga intereses indefinidamente y no tiene obligación de devolver el principal. Desde el punto de vista del comprador, eso implica que toda la rentabilidad depende exclusivamente de los cupones futuros y que la sensibilidad a los tipos suele ser todavía mayor.

Pero lo verdaderamente relevante es el destino del dinero. La carrera por la IA se ha convertido en una competición de capital intensivo. Centros de datos, chips especializados, energía, talento, adquisiciones estratégicas… Todo exige miles de millones. Y las grandes tecnológicas han entendido que esto no va de pequeñas mejoras incrementales, sino de dominar infraestructuras críticas para la próxima década.

Si una empresa decide endeudarse a 100 años es porque percibe que el retorno esperado de esa inversión es superior al coste de la deuda durante un siglo. Es una apuesta implícita sobre el crecimiento futuro de la demanda de servicios basados en IA, sobre la monetización de modelos avanzados y sobre su capacidad para mantener márgenes elevados en un entorno cada vez más competitivo. Estamos viendo cómo la IA no solo transforma modelos de negocio, sino también estructuras financieras. Las tecnológicas ya no compiten solo con código y talento, sino con balances capaces de absorber inversiones históricas.

"Cuando una compañía es capaz de comprometerse financieramente durante cien años para acelerar su apuesta tecnológica, no está pensando en el próximo trimestre. Está construyendo una posición estructural para dominar el siguiente ciclo económico. Y como inversores deberíamos preguntarnos si estamos valorando estas decisiones con la profundidad temporal que realmente merecen", apunta Pablo Gil.

Quién define las reglas del juego

Durante años, los grandes líderes de la inteligencia artificial han repetido el mismo mensaje: Queremos regulación”. Pero cuando la regulación empieza a tomar forma, el discurso se vuelve más complejo. En EEUU se está librando una batalla poco visible pero muy relevante para el futuro del sector: una guerra de influencia política entre las propias empresas de IA, una batalla silenciosa por regular la inteligencia artificial.

Dos grandes actores del sector, OpenAI y Anthropic, están apoyando —directa o indirectamente— organizaciones políticas con visiones muy distintas sobre cómo debe regularse la inteligencia artificial. Por un lado, está OpenAI, creadora de ChatGPT y probablemente la empresa más reconocida del sector. Nació como organización sin ánimo de lucro con la misión de desarrollar una IA “segura y beneficiosa para la humanidad”, pero hoy opera bajo un modelo híbrido con fuertes alianzas estratégicas, especialmente con Microsoft. Es uno de los grandes impulsores de la adopción masiva de la IA generativa.

En el otro lado está Anthropic, fundada por antiguos investigadores de OpenAI y centrada desde el inicio en el desarrollo de modelos con fuertes mecanismos de seguridad. Su modelo Claude compite directamente con ChatGPT, pero su posicionamiento público ha sido más prudente y orientado al control de riesgos. Ambas compiten en el mismo mercado. Pero no comparten la misma visión regulatoria.

Anthropic ha anunciado estos días una aportación de 20 millones$ a un PAC o grupo que defiende reglas más estrictas en materia de seguridad y control de la IA. En paralelo, otro PAC respaldado por figuras cercanas a OpenAI ha reunido más de 100 millones para promover una regulación federal más uniforme y evitar un mosaico de leyes estatales que frene la innovación. No es solo una discusión técnica. Es una disputa estratégica sobre quién define las reglas del juego.

En EEUU, un PAC (Political Action Committee) es una organización que recauda dinero para influir en elecciones o en políticas públicas. Un 'super PAC' puede recaudar cantidades ilimitadas de dinero de empresas, inversores o particulares para financiar campañas publicitarias y apoyar candidatos o causas concretas. Aunque no pueden coordinar directamente con los políticos, su capacidad de influencia es enorme. En la práctica, son una herramienta clave para moldear el entorno regulatorio, o ganar elecciones.

Todo esto es relevante porque la regulación que se diseñe en EEUUU marcará el estándar global. La IA ya no es solo una cuestión tecnológica. Es una cuestión geopolítica, económica y laboral. Mientras algunas empresas apuestan por menos restricciones para acelerar la innovación, otras temen que el desarrollo sin límites genere riesgos sistémicos: desde pérdida masiva de empleo hasta problemas de seguridad o de concentración de poder.

"Y aquí está la clave: la discusión ya no es si habrá regulación. La discusión es quién va a ser quien la escriba", resalta Pablo Gil.

06Feb

""En el caso de apostar por una recuperación del sector creemos que hay que ser muy selectivo en la elección de valores. Pese a la tendencia bajista, todavía existen modelos de negocio resistentes, cuyos fundamentales no se ven tan impactados por la disrupción de la IA", señalan en Ibercaja Gestión.

Miguel Ángel Valero

Toda disrupción tecnológica termina produciendo cambios en la forma en la que vivimos y trabajamos. Como en todo proceso de cambio, aparecen modelos de negocio ganadores, que impulsan la nueva tecnología y se aprovechan de ella para crecer, y perdedores, que terminan desapareciendo o pasando a un segundo plano. En este sentido, la inteligencia artificial (IA) y el desarrollo de agentes está impulsando una narrativa que prevé el fin de los negocios de servicios de Software (SaaS), destaca un análisis de Ibercaja Gestión.

La creciente penetración de la IA, su continua mejora y la previsión de que sea capaz de reemplazar a un elevado número de trabajadores ha provocado un cambio en las expectativas de los inversores. La preocupación se ha acrecentado en los últimos seis meses, provocando grandes caídas en buena parte de los valores cotizados que cuentan con un modelo de negocio centrado en el SaaS.

Los inversores que tienen una visión negativa del sector cuentan con múltiples argumentos que la avalan. En 2024 el sector ha pasado de vivir en un entorno con incontables vientos de cola (nula competencia, expectativa de bajadas de tipos de interés, elevados márgenes e inversores centrados en el largo plazo) a un escenario completamente opuesto, con expectativas de entrada de nuevos competidores, necesidad de sacrificar márgenes para competir con la IA y un cambio en las expectativas de los inversores acerca del valor terminal.

Todo esto se ha visto reflejado en cifras de crecimiento de los ingresos por debajo de lo habitual, con escasas revisiones y una compresión en el múltiplo derivada de la menor seguridad y visibilidad en el crecimiento de los ingresos y la estabilidad de los márgenes.

La lista de riesgos antes no contemplados -ya sea por su baja probabilidad de producirse o porque no existían-,es material. El inversor no solo tiene la obligación de conocerlos, sino que además debe contar con una respuesta definida ante ellos. Dentro de esta lista se incluye:

  • La diferenciación de las plataformas tiende a cero, con aceleración en la tendencia de que toda plataforma es capaz de ofrecer múltiples soluciones.
  • Las empresas que nacen en este nuevo ecosistema con IA ofrecerán un valor enorme a precios más bajos, reduciendo la cuota de mercado de los SaaS actuales.
  • A medida que los agentes de IA realizan más trabajos, el modelo de ingresos basado en el cobro por licencia/trabajador pierde atractivo.
  • Los SaaS actuales se enfrentan a complejidades para evolucionar a un modelo de ingresos distinto y su adopción de la IA es más lenta.
  • Los márgenes se deterioran por una degradación en el poder de fijación de precios y por el mayor coste computacional que necesitan los agentes.
  • El coste de adquisición de los clientes (CAC) se incrementará por un cambio en los usos de internet, a medida que crece el uso de los LLM.

El mercado es un agregador de expectativas que pone en precio los riesgos al alza y a la baja de forma veloz. De este modo, la negatividad de los inversores se ha trasladado a una caída de los múltiplos de valoración. La valoración por múltiplos suele ser el reflejo de dos factores:

  • las expectativas acerca de la capacidad decrecimiento
  • y la incertidumbre -o el riesgo- a la que se expone el inversor.

La compresión actual del múltiplo promedio de las compañías del sector refleja los riesgos. En los últimos meses, se ha producido una convergencia entre el múltiplo del promedio de las compañías de SaaS y el resto del índice SPX. En el gráfico se observa como el SaaS ha vuelto a su promedio histórico de x24 veces los beneficios de los próximos 12 meses, mientras que el mercado en su conjunto se encuentra en máximos, cotizando a x21 veces.

El cambio de narrativa ha afectado negativamente a las empresas de SaaS, pero ha fortalecido las valoraciones del sector de semiconductores. Históricamente el sector del software ha cotizado con una prima de valoración frente a los semiconductores, por las mayores fortalezas y expectativas de crecimiento. Desde el lanzamiento de Chat GPT, esta prima ha pasado a ser negativa y se encuentra en mínimos de los últimos 20 años.

"Es pronto para ver una recuperación, pero buen momento para tomar posiciones en compañías sólidas cuyos fundamentales no se han visto tan deteriorados. Tras las caídas experimentadas durante los últimos meses muchos inversores se preguntan si hemos tocado mínimos. Por valoraciones ya hemos visto que los niveles actuales son atractivos, pero también es cierto que el paradigma actual es diferente. Por ahora, es difícil saber si estamos ante una equivocación del mercado en la valoración o ante una trampa de valor. El sentimiento de los inversores se mantiene en mínimos, pero un cambio de narrativa -como el que vimos con Google a mediados de 2025- podría resultar en una revalorización rápida de estas compañías", explican en Ibercaja Gestión.

"En el caso de apostar por una recuperación del sector creemos que hay que ser muy selectivo en la elección de valores. Pese a la tendencia bajista, todavía existen modelos de negocio resistentes, cuyos fundamentales no se ven tan impactados por la disrupción de la IA. En este sentido, creemos que tiene más sentido analizar las empresas desde una visión bottom-up (de la micro a la macro) para llegar a detectar las oportunidades. Ante la amenaza actual, preferimos estar expuestos a esos SaaS que se dirigen a sectores regulados, con un alto coste de error para el cliente y con un ciclo de adopción largo. Estas características aumentan la defensividad delos negocios y ralentizan una posible caída en las ventas. Por otro lado, preferimos aquellos Software con una complejidad técnica elevada, que ofrecen beneficios de estar integrados en una única plataforma y tienen la propiedad de los datos", concluyen.

Banca March: la  IA como motor de crecimiento económico

Los avances tecnológicos son una fuente de disrupción, pero también el principal motor del crecimiento económico. Así ocurrió durante la revolución industrial, la electrificación de los años 20 – llegando al 68% de los hogares estadounidenses en tan solo una década–, o el desarrollo de internet, periodos en los que la enorme inversión supuso un destacado impulso de la productividad. A pesar de las fortísimas inversiones que actualmente se están llevando a cabo, equivalentes a un 7% del PIB norteamericano, "no nos encontramos en niveles desproporcionados si tenemos en cuenta la tendencia histórica de inversión en tecnología e I+D. De hecho, la variación de la inversión como porcentaje del PIB fue mucho mayor en otros ciclos previos de progreso tecnológico, como la minería en Australia a comienzos del milenio (+5,1 puntos desde 2005 a 2012), o el petróleo en EE.UU. en los 70’ (+1,5 puntos)", señala el House View de Banca March.

Hoy en día, la inversión agregada supone un 27% del flujo de caja mientras que, en el año 2000, llegó a alcanzar el 90%. Es fundamental tener en cuenta que las actuales inversiones se están abordando con mucha menos deuda que en el pasado. Dentro de los hiperescaladores –grandes proveedores globales de servicios y computación en la nube– hay compañías como Alphabet que, aunque están destinando a inversión la mitad de su flujo de caja, no tienen deuda neta. Otros, como Microsoft, Meta o incluso Amazon, tienen una deuda neta contenida respecto a sus beneficios que se sitúa ampliamente por debajo de las 1,6x del promedio de compañías que componen el S&P 500.

En cualquier caso, por más que se vayan a extender las inversiones en IA y que la deuda esté contenida, la visión de los expertos de Banca March para 2026 es que hay que continuar “ampliando el espectro de inversión”. No debemos limitarnos exclusivamente a los hiperescaladores, los desarrolladores de código o a las compañías de semiconductores porque la ola de destrucción creativa generará ganadores adicionales en esta revolución tecnológica. 

Como ejemplo, los centros de datos necesarios para ofrecer más capacidad de computación necesitarán grandes redes de conexión, compañías de infraestructuras, energía y agua. Simplemente por tener una referencia del tipo de cambio al que nos enfrentamos, la demanda de electricidad para abastecer a los centros de datos en EE.UU. en el año 2030 supondrá un 20% del total estadounidense y a nivel mundial alcanzará consumos equivalentes a los que actualmente soporta la India –tercer mayor consumidor del mundo con más de 1.500 millones de habitantes–. En conclusión, la evidencia es clara: la inversión asociada a la ola tecnológica, lejos de agotarse, está entrando en una frase más profunda y transversal con implicaciones estructurales para un número creciente de sectores. 

Tras los resultados presentados por Amazon el 5 de febrero, es evidente que las grandes tecnológicas volverán a acelerar su inversión en centros de datos e inteligencia artificial en 2026. En esta ocasión, el gigante del comercio electrónico anticipó que destinará 200.000 millones$ a infraestructura de centros de datos, chips y equipamiento, abarcando no solo proyectos vinculados con la IA, sino también otras áreas como su división aeroespacial o la robótica aplicada a la logística. La compañía espera que este esfuerzo inversor le permita consolidar su liderazgo en el mercado de servicios en la nube a través de Amazon Web Services (AWS), cuyos ingresos crecieron un 24%, el mayor avance de los últimos tres años.

Al igual que los directivos de Microsoft y Alphabet, el CEO Andy Jassy considera que el actual escenario representa una oportunidad excepcional y observa una demanda de capacidad computacional que continúa estando por encima de la oferta disponible. Este contexto explica el incremento de la inversión en un 50% con respecto al año anterior.

Si agregamos las inversiones previstas para este ejercicio por los cinco principales hiperescaladores —Meta, Amazon, Alphabet, Microsoft y Oracle—, la cifra asciende a 670.000 millones$, frente a los algo más de 500.000 millones estimados antes de las presentaciones de resultados. En definitiva, el volumen de inversión sigue creciendo ante una demanda de computación que no da muestras de desaceleración. Las grandes tecnológicas mantienen una estrategia alineada y un objetivo claro: no quedarse atrás en el desarrollo, despliegue y soporte de la inteligencia artificial. Sin embargo, el mercado sigue escéptico en la capacidad de rentabilizar estas inversiones y continuó castigando al sector tecnológico. 

The Trader: la IA ya no es Software, es infraestructura

En el Foro de Davos se dijo en voz alta algo que los mercados empiezan a asumir en silencio: la IA ya no es Sofware, la IA es infraestructura. La inteligencia artificial no es una moda tecnológica, sino el mayor despliegue de infraestructuras de la historia moderna. La frase la pronunciaba el CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien puso cifra al fenómeno: 85 billones$ en 15 años destinados a energía, chips, centros de datos y fábricas de IA. No lo hizo como previsión o visión futurista, sino como confirmación de lo que ya está en marcha. El mercado reaccionó con fuerza porque esta vez el relato es tangible.

La IA no empieza en una app ni en un modelo matemático. Empieza mucho antes:

  • Energía y generación eléctrica
  • Redes y capacidad de transporte
  • Chips y fabricación avanzada
  • Centros de datos, suelo, refrigeración
  • Infraestructura cloud
  • Y solo al final, la capa de aplicaciones

Cuando todo ese 'pastel de capas' tiene que construirse y operarse, lo que aparece no es un ciclo tecnológico, sino un cambio de régimen económico. Si el capital sigue comprometiéndose a esta escala, la IA deja de ser una historia de productividad digital y pasa a convertirse en infraestructura básica, al nivel de la electricidad, las carreteras o las telecomunicaciones.

Este despliegue, explicaban en el Foro de Davos, no destruye empleo: elimina tareas. La IA libera tiempo y amplía capacidades en sanidad, industria o servicios financieros, desplazando el trabajo desde la ejecución mecánica hacia el propósito, o dicho de otro modo, la automatización libera tiempo para que las personas hagan mejor aquello que realmente aporta valor.

Este despliegue está teniendo, además, una consecuencia poco comentada: la IA está impulsando una reindustrialización silenciosa. La demanda ya no es solo de ingenieros de software, es de electricistas, técnicos de redes, obreros de construcción, fontaneros, diseñadores industriales, arquitectos y operadores de centros de datos entre otros. La economía digital vuelve a necesitar mundo físico. Y eso explica por qué los grandes inversores no están tratando este momento como una burbuja, sino como una fase larga, desigual y estructural de construcción.

Si hay una idea clave que se repite en todo el discurso del Foro de Davos es que el mayor beneficio económico llegará en la capa de aplicaciones: sanidad, industria, servicios financieros, logística, robótica, educación, donde por primera vez los modelos son lo suficientemente buenos como para construir negocios encima. No es casualidad que el capital riesgo esté fluyendo de forma masiva hacia empresas nativas de IA.

"La pregunta incómoda hoy no es si hay una burbuja. La pregunta es otra: ¿y si el riesgo es quedarse fuera de la mayor inversión estructural de las próximas décadas? Nadie duda de si cambiará el mundo. Eso ya está ocurriendo. Lo que ahora inquieta a los expertos el momento en el que una tecnología deja de ser una herramienta y se convierte en infraestructura (como la energía o las finanzas), también se convierte en poder. Y el poder, si no se regula, no desaparece: se concentra", señala en The Trader  el analista Pablo Gil

Mustafa Suleyman: una ola de poder sin precedentes

En The Coming Wave, la Ola que viene, Mustafa Suleyman, cofundador de DeepMind, aborda el gran dilema tecnológico del siglo XXI: la inteligencia artificial y la biología sintética avanzan más rápido que nuestra capacidad para gobernarlas. El libro publicado por Debate sostiene que no estamos ante una innovación más, sino ante una ola de poder sin precedentes, comparable a la Revolución Industrial, pero mucho más rápida y difícil de contener. La tecnología ya no solo impulsa productividad: redistribuye poder, amplificando lo que individuos, empresas y Estados pueden hacer.

Suleyman no adopta un tono apocalíptico ni optimista. Reconoce el enorme potencial económico y social de la IA, pero advierte que, sin reglas claras, coordinación global y responsabilidad institucional, el riesgo no es el colapso tecnológico, sino la desestabilización política, económica y social. Es un libro incómodo con una conclusión clave, la ola no se puede detener, pero sí gobernarse. 

Morgan Stanley: las empresas británicas han  perdido el 8% del empleo por la IA

En este sentido, el Reino Unido se ha convertido en el primer gran laboratorio donde la inteligencia artificial empieza a mostrar su cara más incómoda. No por falta de avances tecnológicos, sino por la velocidad a la que esos avances se están traduciendo en destrucción neta de empleo.

Según un estudio de Morgan Stanley, las empresas británicas han registrado en los últimos doce meses una pérdida neta de empleo del 8% atribuible directamente a la adopción de IA. Es la cifra más elevada entre las principales economías desarrolladas y duplica la media internacional. Alemania, EEUU, Japón o Australia están lejos de ese impacto.

Lo llamativo es que el problema no es la productividad. Las empresas británicas que han incorporado IA reconocen mejoras medias del 11,5%, prácticamente idénticas a las observadas en EEUU. La diferencia está en la reacción empresarial. Mientras en EEUU la ganancia de eficiencia se ha acompañado de creación de nuevos puestos, en Reino Unido se ha optado por recortar plantilla o no reemplazar vacantes.

Este fenómeno no llega en un buen momento. La economía británica ya venía lastrada por bajo crecimiento, costes laborales al alza, subidas del salario mínimo y mayores cotizaciones sociales. El resultado es un mercado laboral tensionado, con despidos al ritmo más rápido desde 2020 y una tasa de paro en máximos de casi cinco años.

La IA está afectando especialmente a empleos de 'cuello blanco' y perfiles cualificados. Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, las vacantes en ocupaciones expuestas a la automatización (desarrolladores, consultores, servicios profesionales o IT) han caído un 37%, frente a un 26% en el resto de los sectores. No hablamos de trabajos precarios, sino de la base tradicional de la clase media urbana.

El impacto es aún más duro entre los jóvenes. Muchos de los puestos recortados son empleos de entrada, aquellos que permiten acumular experiencia y progresar dentro de una empresa. La tasa de paro juvenil ha subido hasta el 13,7%, el nivel más alto desde la pandemia, y crece más rápido que el desempleo general. La IA está cerrando la puerta de acceso antes incluso de que los trabajadores puedan demostrar su valor.

La paradoja es evidente. Instituciones como el Banco de Inglaterra y la oficina presupuestaria británica señalan que la IA podría elevar el crecimiento de la productividad hasta 0,8 puntos en la próxima década, mejorando el nivel de vida y las cuentas públicas. El potencial está ahí. El problema es el reparto de sus beneficios… y de sus costes.

El caso británico es una advertencia para Europa. La IA no destruye empleo por sí sola. Lo hace cuando se introduce en economías con bajo crecimiento, márgenes estrechos y empresas más preocupadas por sobrevivir que por reinventar su modelo productivo. Si la eficiencia solo sirve para recortar costes y no para crear nuevas oportunidades, la tecnología deja de ser progreso y se convierte en un acelerador de desigualdad. La pregunta ya no es si la IA cambiará el mercado laboral, sino qué países sabrán convertirla en crecimiento inclusivo y cuáles pagarán el precio de hacerlo mal y deprisa.

investing.com: Amazon deberá hacer más hincapié en la eficiencia

Thomas Monteiro, analista senior en investing.com, señala: "Los últimos resultados financieros de Amazon ponen de relieve la rapidez con la que el ciclo de inversión en IA está poniendo a prueba los balances de las grandes empresas tecnológicas. Si bien la decepcionante reacción general del mercado no es una sorpresa en sí misma, especialmente en un mercado que se ha mostrado implacable con los grandes errores tecnológicos, el alcance de las pérdidas en ambos lados del balance sin duda es motivo de alarma".

Para Amazon, este trimestre deja claro que la escala de la IA ya no es una cuestión de ambición, sino de resistencia del balance. Por un lado, la combinación del debilitamiento de la demanda de los consumidores, principalmente en los segmentos de ingresos bajos y medios, y las presiones sobre los precios derivadas de las continuas repercusiones de los aranceles ha creado una situación difícil para el negocio tradicional de Amazon de cara al resto de 2026, especialmente en lo que respecta a los márgenes.

Por otro lado, los continuos retos competitivos en el ámbito de la nube, observados a lo largo de esta temporada de resultados, están empezando a sembrar dudas sobre la suposición del mercado de que Amazon podrá seguir ampliando masivamente el crecimiento de AWS gracias a unos vientos favorables en gran medida incrementales. Aunque la trayectoria a largo plazo sigue siendo alcista para AWS, estas cifras indican que la empresa tendrá que realizar un gran gasto en infraestructura. 

Mantener un crecimiento trimestral del 20% no será barato. A medida que la competencia sigue aumentando tanto el CapEx como el OpEx, duplicando lo que ahora parece ser un ciclo sostenido de inflación a largo plazo de la infraestructura de IA en lugar de una fase de aceleración temporal, la capacidad de generar un flujo de caja libre creciente a partir de ofertas ya monetizadas y operativas se ha convertido en el campo de batalla clave para las grandes tecnológicas. "En este contexto, es posible que Amazon tenga que hacer mayor hincapié en la eficiencia. También es posible que tenga que recurrir a sus sustanciales reservas de efectivo más pronto que tarde", añade.

UBS: las tendencias estructurales de la IA siguen intactas

El UBS CIO Daily subraya que la volatilidad del mercado no descarrila las tendencias estructurales: "Los inversores que se centran en los movimientos de valores individuales pueden sentirse inquietos ante la avalancha de resultados empresariales publicada en los últimos días. Creemos que esta volatilidad en el comportamiento de las acciones pone de relieve la necesidad de diversificación. Igualmente importante es que los detalles de estos resultados recientes sugieren que las tendencias estructurales de la inteligencia artificial, el envejecimiento demográfico y la electrificación siguen intactas. Seguimos esperando que la innovación transformacional sea un motor clave de la rentabilidad de los mercados de renta variable en los próximos años":

  • Los mercados están premiando a las compañías que pueden demostrar beneficios financieros tangibles derivados de la IA.
  • Los productos y servicios que favorecen vidas más largas, más sanas y más activas deberían beneficiarse de los cambios demográficos globales.
  • El aumento de la demanda mundial de energía y de infraestructuras de red debería impulsar un gasto sostenido.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos la visión de que los cambios estructurales en la IA, las infraestructuras energéticas y la atención sanitaria transformarán industrias y ampliarán los beneficios globales, y esperamos que las oportunidades alineadas con estas temáticas ofrezcan un crecimiento estructural sólido y duradero, que vaya mucho más allá de la volatilidad de corto plazo de los mercados".