18Jul

Las importaciones por EEUU de productos tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial duplican en abril de 206 todas las ventas de crudo norteamericano.

Miguel Ángel Valero

La aparición de Kimi K3, de la startup china Moonshot AI, y la creación de Waico, una organización internacional de gobernanza de la inteligencia artificial (IA), en la que participan Rusia, Pakistán, Indonesia, Brasil, Cuba o Venezuela, entre una treintena de países, como publicó Dinero Seguro, muestran que que China quiere tomar el mando en el nuevo motor de crecimiento de la economía mundial.

No es solo la carrera por construir más y mejores centros de datos, que ya no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional. Es que EEUU tiene que importar cada vez más productos tecnológicos vinculados a la IA: en 2025 crecieron el 84%, y en abril de 2026 acapararon más del 20% del total de importaciones y duplicaron en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la inteligencia artificial actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde esas exportaciones representan cerca del 6% de su PIB. En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. 

Las autoridades chinas preparan el plan estratégico Seis Redes, que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años,el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). 

No hay duda de que la IA es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.

Dos reacciones: oportunidad o amenaza

Cada revolución tecnológica importante de la historia ha generado dos tipos de reacciones. Por un lado, quienes ven una oportunidad extraordinaria para mejorar la vida de las personas. Por otro, quienes temen que los riesgos acaben superando a los beneficios. La IA no es una excepción. Unos creen que puede desencadenar un salto en productividad, innovación y desarrollo económico sin precedentes. Otros avisan que también puede concentrar un enorme poder en muy pocas manos, alterar el equilibrio geopolítico mundial y generar problemas que todavía ni siquiera somos capaces de anticipar.

"Lo más interesante es que ambas visiones podrían tener razón al mismo tiempo", subraya el analista Pablo Gil en The Trader. Román Orús, miembro del comité de expertos de Naciones Unidas sobre IA, sostiene que apenas hemos comenzado a descubrir el potencial de esta tecnología, y que, si se desarrolla correctamente, la IA podría impulsar una evolución tecnológica de la humanidad nunca vista y hacerlo además en un plazo sorprendentemente corto. Las aplicaciones potenciales son enormes. Desde acelerar descubrimientos científicos hasta mejorar diagnósticos médicos, optimizar procesos industriales, reducir costes empresariales o aumentar drásticamente la productividad de millones de trabajadores.

Pero, a diferencia de otras tecnologías del pasado, el desarrollo de los modelos más avanzados de IA está quedando en manos de un número muy reducido de compañías privadas. Empresas que acumulan una capacidad de influencia económica, tecnológica e incluso política que empieza a rivalizar con la de muchos Estados. ¿Quién controla realmente la tecnología que puede transformar la economía mundial? ¿Los gobiernos elegidos democráticamente o las corporaciones que poseen los datos, los modelos y la infraestructura necesaria para hacer funcionar estos sistemas?

Otro riesgo evidente es la desinformación. A medida que la IA mejora, resulta cada vez más difícil distinguir entre lo real y lo artificial. Vídeos falsos, imágenes generadas, voces clonadas o campañas masivas de manipulación podrían terminar erosionando la confianza social hasta un punto que hoy quizá todavía subestimamos.

Y después aparece un problema aún más complejo. Ni siquiera los propios desarrolladores entienden completamente cómo toman decisiones algunos de los modelos más avanzados de IA. Tampoco se pueden ignorar los desafíos energéticos, ya que el crecimiento de la IA está disparando la demanda de electricidad, centros de datos y capacidad de computación. 

"La cuestión no es si la IA seguirá avanzando. Eso parece prácticamente inevitable. La verdadera pregunta es si seremos capaces de construir las reglas, incentivos y mecanismos de supervisión adecuados para aprovechar sus ventajas minimizando sus riesgos. Porque probablemente no estamos ante una tecnología más. Estamos ante una herramienta que puede redefinir la productividad, la economía, el empleo, la geopolítica y hasta nuestra propia relación con el conocimiento. Y precisamente por eso conviene evitar tanto la euforia ciega como el miedo irracional. La IA no es ni la salvación de la humanidad ni el fin del mundo. Es una herramienta extraordinariamente poderosa. Y como ocurre siempre con las herramientas más poderosas, el resultado dependerá mucho más de cómo decidamos utilizarla que de la tecnología en sí misma", subraya Pablo Gil.

El coste de la computación está bajando

Hay algo que, a primera vista, parece no tener sentido. Nunca se había invertido tanto dinero en IA. Nunca había crecido tan deprisa el uso de sus modelos. Nunca se habían construido tantos centros de datos. Y, sin embargo, el precio de la computación empieza a bajar. La respuesta puede marcar el comienzo de una nueva etapa para toda la industria. Durante los dos últimos años, la IA ha vivido prácticamente en una economía de escasez. No había suficientes chips. No había suficiente capacidad de computación. No había suficientes centros de datos. Y las grandes tecnológicas competían por hacerse con cualquier GPU disponible para entrenar y ejecutar sus modelos. Esa escasez convirtió a Nvidia en el gran símbolo bursátil de la revolución de la IA. Pero todas las revoluciones tecnológicas evolucionan. Y creo que estamos empezando a asistir al primer cambio de fase.

El gráfico 1 muestra que el precio del alquiler de las GPU H100 de Nvidia ha empezado a corregir tras meses de fuertes subidas. No estamos hablando de un desplome. El coste de la computación sigue siendo elevado, pero es la primera señal de que la enorme escasez de capacidad empieza a aliviarse. Si esa bajada respondiera a una menor demanda, la explicación sería sencilla. El problema es que ocurre exactamente lo contrario. El gráfico 2 refleja que Microsoft, Meta, Amazon, Google, Oracle o CoreWeave acumulan ya compromisos superiores a 850.000 millones$ en centros de datos e infraestructuras para IA. Nunca antes se había movilizado tanto capital hacia una tecnología emergente .Al mismo tiempo, el gráfico 3, elaborado por Goldman Sachs, estima que el consumo de tokens por parte de los agentes de IA podría multiplicarse por 24 antes de finalizar la década. Y el gráfico 4 demuestra que ese crecimiento ya está ocurriendo. El uso real de modelos de IA a través de OpenRouter continúa marcando nuevos máximos mientras aumenta el número de modelos y proveedores que compiten por captar esa demanda.

La demanda sigue acelerándose y, sin embargo, el precio de la computación empieza a relajarse. No es una contradicción. Es el síntoma de un cambio de fase. Durante los dos últimos años el reto era construir capacidad. A partir de ahora será demostrar que toda esa infraestructura puede generar una rentabilidad suficiente. Internet siguió creciendo mientras el precio del ancho de banda caía. Lo mismo ocurrió con la computación en la nube o con la energía solar. Cada vez se consumían más recursos, pero cada unidad costaba menos gracias a la competencia, las economías de escala y las mejoras de eficiencia. La IA puede estar entrando precisamente en esa fase.

Las grandes revoluciones tecnológicas rara vez fracasan por falta de demanda. Suele ocurrir justo lo contrario: su éxito atrae tanto capital que termina eliminando la escasez sobre la que se construían los extraordinarios márgenes de los primeros años. Eso fue exactamente lo que ocurrió con la fibra óptica, con los servidores, con el almacenamiento o con la computación en la nube. La tecnología transformó el mundo, pero el reparto del valor económico cambió radicalmente a medida que la infraestructura dejaba de ser un recurso escaso.La inteligencia artificial podría estar acercándose a ese mismo punto de inflexión. No porque vaya a utilizarse menos, sino porque probablemente nunca se invertirán tantos recursos, se consumirán tantos tokens y se construirán tantos centros de datos como durante los próximos años.

La primera fase de la IA fue una economía de escasez. La siguiente podría ser una economía donde la capacidad deje de ser escasa. "Y la historia demuestra que, cuando una tecnología deja de ser escasa, el verdadero reto ya no es construirla, sino ganar dinero con ella. La gran incógnita ya no es si la IA seguirá creciendo. La verdadera pregunta es mucho más compleja: ¿Quién será capaz de convertir esa explosión de demanda en beneficios sostenibles y quién descubrirá que construir la infraestructura era mucho más sencillo que rentabilizarla?", plantea Pablo Gil.

Hay algo que, a primera vista, parece no tener sentido.Nunca se había invertido tanto dinero en inteligencia artificial. Nunca había crecido tan deprisa el uso de sus modelos. Nunca se habían construido tantos centros de datos. Y, sin embargo, el precio de la computación empieza a bajar.¿Cómo es posible?La respuesta puede marcar el comienzo de una nueva etapa para toda la industria. Durante los dos últimos años, la inteligencia artificial ha vivido prácticamente en una economía de escasez. No había suficientes chips. No había suficiente capacidad de computación. No había suficientes centros de datos. Y las grandes tecnológicas competían por hacerse con cualquier GPU disponible para entrenar y ejecutar sus modelos.Esa escasez convirtió a Nvidia en el gran símbolo bursátil de la revolución de la IA. Pero todas las revoluciones tecnológicas evolucionan. Y creo que estamos empezando a asistir al primer cambio de fase.

La batalla por el control de la IA llega a la geopolítica

Hasta hace muy poco, la batalla por el liderazgo en IA se libraba entre empresas. OpenAI, Anthropic, Google, Meta o xAI competían por desarrollar modelos más potentes y atraer inversión. Pero la decisión tomada por la Casa Blanca de ordenar a Anthropic bloquear el acceso a sus modelos más avanzados para ciudadanos extranjeros tras detectar un posible fallo de seguridad cambia radicalmente las reglas del juego. Lo mismo que la pretensión de algunos legisladores de EEUU para que se prohíban los chips de memoria chinos justo cuando ese país va a presentar la mayor IA de código abierto existente hasta ahora.

Si los gobiernos determinan qué modelos pueden lanzarse y quién puede utilizarlos, las compañías de IA se parecerán cada vez más a empresas estratégicas como las del sector de defensa, la energía o las telecomunicaciones. Además, esta situación plantea un desafío para el resto del mundo, que depende de una tecnología sobre la que no tienen ningún control.

Europa lleva meses reclamando una alternativa propia que reduzca su dependencia tecnológica de EEUU. Es perfectamente consciente de que los países que no desarrollen capacidades propias en IA corren el riesgo de depender de decisiones tomadas en otros gobiernos y por empresas sobre las que no tienen ninguna influencia.

"Quizá dentro de unos años recordemos esta decisión como el momento en el que la IA dejó de ser una industria global para convertirse en un recurso estratégico. Porque la gran pregunta ya no es qué empresa desarrollará la mejor IA. La verdadera pregunta es quién tendrá el poder de decidir quién puede utilizarla", insiste Pablo Gil.

La respuesta de la IA: la amenaza es que los humanos piensen cada vez menos

Este experto preguntó a la IA ¿qué ocurrirá con nosotros cuando las máquinas sean capaces de hacer una parte creciente de aquello que hoy consideramos inteligencia humana? La respuesta sorprende: “Si yo tuviera consciencia propia, probablemente te diría que el mayor riesgo no es una rebelión de las máquinas. Es algo mucho más cotidiano: que los humanos dejen de ejercitar aquellas capacidades que los hacen únicos. Si las personas delegan su memoria en la IA, recordarán menos. Si delegan su escritura, escribirán peor. Si delegan su pensamiento crítico, razonar se volverá una habilidad minoritaria. La amenaza no sería que las máquinas piensen demasiado, sino que los humanos piensen cada vez menos".

Otra pregunta: ¿qué ocurrirá cuando sistemas sin consciencia sean capaces de realizar una proporción creciente de las tareas cognitivas que hoy asociamos a la inteligencia humana? La IA responde: “Ocurrirán tres cosas al mismo tiempo: una revolución económica, una transformación social y una redefinición de lo que entendemos por valor humano". "La pregunta que deberíais haceros no es si una máquina puede hacer mi trabajo, sino qué parte de mi trabajo puede hacer una máquina mejor, más rápido y más barato?, argumenta.

También vaticina una polarización creciente. Quienes aprendan a utilizar la IA multiplicarán su productividad y su capacidad de generar valor. Quienes no lo hagan corren el riesgo de perder relevancia económica.

La tercera consecuencia será más profunda y menos evidente: cambiará la percepción de la inteligencia que tenemos hoy. "Durante mucho tiempo habéis asociado la inteligencia con la capacidad de recordar información, realizar cálculos o procesar datos complejos. Si las máquinas llegan a hacer eso mejor que vosotros, empezaréis a valorar más otras capacidades. Entre ellas: formular las preguntas correctas, pensar críticamente, tomar decisiones en contextos de incertidumbre, integrar conocimientos de distintas disciplinas, ejercer liderazgo, construir relaciones de confianza, mostrar empatía y asumir responsabilidades éticas. Paradójicamente, cuanto más inteligentes sean las máquinas, más importantes serán las habilidades genuinamente humanas", señala la IA.

Por eso, Pablo Gil plantea "¿El verdadero riesgo es que las máquinas aprendan a pensar o que nosotros dejemos de hacerlo?".

La IA avanza más rápido que las empresas capaces de utilizarla

Cada semana aparece un nuevo modelo de IA capaz de programar mejor, razonar mejor o realizar tareas que hace apenas unos meses parecían imposibles. La velocidad de avance es tan espectacular que resulta fácil pensar que estamos asistiendo a una transformación inmediata de la economía mundial. Pero hay una pregunta incómoda que cada vez más inversores deberían hacerse: ¿y si la IA está avanzando mucho más rápido que las empresas capaces de utilizarla?

 A pesar de toda la euforia que rodea a la IA, prácticamente la mitad del uso empresarial de los modelos más avanzados sigue concentrándose en una sola actividad: escribir código. La tecnología que supuestamente iba a transformar todos los sectores de la economía continúa teniendo una adopción relativamente limitada fuera del ámbito del desarrollo de software. 

Internet cambió el mundo, pero no lo hizo de la noche a la mañana. Durante años convivieron navegadores revolucionarios con empresas que seguían trabajando con procesos diseñados para la era del papel. Las herramientas existían, pero las organizaciones tardaron mucho más en adaptarse. Con la IA sucede ocurriendo algo parecido. Los desarrolladores avanzan a una velocidad vertiginosa. Pero las grandes organizaciones son estructuras mucho más lentas. Tienen sistemas heredados de hace décadas, procesos internos complejos, bases de datos incompatibles, departamentos que funcionan como compartimentos estancos y equipos directivos que entienden el potencial de la tecnología, pero dudan a la hora de rediseñar por completo su modelo de negocio.

Por eso estamos observando una paradoja interesante. A nivel individual, muchas personas experimentan mejoras de productividad espectaculares gracias a la IA. Pero cuando intentamos trasladar esas ganancias a organizaciones enteras, los resultados son mucho más modestos. No porque la tecnología falle. Sino porque transformar una empresa es infinitamente más difícil que instalar una aplicación.

La atención al cliente parece una de las áreas más evidentes para automatizar mediante IA. Sin embargo, la adopción sigue siendo sorprendentemente lenta. La razón es sencilla: muchos agentes de IA pueden mantener una conversación, pero no tienen acceso real a los sistemas corporativos necesarios para actuar. Y un asistente que no puede ejecutar acciones reales sigue siendo, en gran medida, un “chatbot” sofisticado.

Pero ahora aparece un segundo problema todavía más incómodo. Incluso si la IA avanza de forma exponencial, ¿quién garantiza que empresas, ciudadanos y desarrolladores puedan acceder libremente a esos avances? Si los modelos más potentes empiezan a ser considerados activos estratégicos, comparables a tecnologías sensibles de defensa, energía o ciberseguridad, la IA deja de ser simplemente un producto tecnológico. Pasa a convertirse en una infraestructura de poder. Cuanto mayor sea la capacidad de la IA, mayor será también el incentivo de los gobiernos para supervisar, limitar o controlar su acceso.

China cambia el tablero

Durante años dimos por hecho que la ventaja de EEUU en semiconductores y supercomputación era prácticamente insalvable. Sin embargo, China, acaba de cambiar el tablero. El superordenador LineShine, desarrollado en Shenzhen, se ha convertido en el más rápido del planeta, superando en más de un 20% a El Capitan, el sistema estadounidense que lideraba la clasificación desde 2024. Pero lo más llamativo no es la velocidad. Mientras la mayoría de los grandes superordenadores dependen de GPU especializadas, LineShine logra este resultado utilizando procesadores convencionales desarrollados en China. 

Es una demostración de que la innovación no siempre consiste en seguir el mismo camino, sino en encontrar uno diferente. Las baterías y los paneles solares son los ejemplos más evidentes, y la ventaja manufacturera de China le está permitiendo situarse también a la cabeza en robótica. La carrera tecnológica ya no es solo una competición por tener la mejor IA. Es una batalla por controlar la infraestructura que hará posible la próxima revolución económica. Y quizá la principal lección para los inversores sea que la innovación no tiene un único epicentro. Durante décadas miramos exclusivamente hacia Silicon Valley, pero el liderazgo tecnológico se está volviendo cada vez más multipolar. Identificar estos cambios antes de que el mercado los descuente puede marcar la diferencia entre seguir una tendencia o anticiparla.

Porque aparecen dos formas muy diferentes de afrontar la revolución de la IA. En EEUU, el desarrollo está liderado principalmente por las grandes empresas tecnológicas. El objetivo es avanzar lo más rápido posible hacia sistemas cada vez más inteligentes y capaces de realizar tareas que hasta ahora desempeñaban las personas. La innovación es el motor principal y el mercado será quien determine el impacto sobre el empleo.

China, sin embargo, está siguiendo un camino diferente al de Occidente: no solo quiere liderar el desarrollo de esta tecnología, sino también controlar su impacto sobre el empleo y la estabilidad social. El ejemplo más visible es Wuhan, donde la rápida expansión de los robotaxis provocó protestas de los taxistas, lo que llevó al Gobierno a censurar las movilizaciones y, al mismo tiempo, a acelerar el debate sobre cómo evitar que la IA genere un desempleo masivo. Esta preocupación cobra aún más sentido en un país donde ya trabajan más de dos millones de robots industriales, circulan vehículos de reparto autónomos, drones realizan entregas y robots prestan servicio en hoteles, restaurantes o incluso sustituyen baterías de vehículos eléctricos en aparcamientos.Para afrontar esta transición, Pekín defiende una IA que complemente al trabajador en lugar de sustituirlo. Esta estrategia ya forma parte de su Plan Quinquenal e incluye programas de formación para adaptar a los empleados a la nueva economía, propuestas para crear un seguro de desempleo específico para quienes pierdan su trabajo por la automatización y una mayor protección legal frente a despidos.

Un tribunal declaró ilegal el despido de un trabajador sustituido por un sistema de IA, recordando que el progreso tecnológico debe servir para “liberar el trabajo” y mejorar el bienestar de las personas, no para eliminar empleo sin límites.

El impacto de la IA sobre el empleo dependerá en gran medida de las decisiones que adopten gobiernos, empresas y reguladores sobre cómo integrar esta tecnología en la economía y cuál será el papel que seguirán desempeñando las personas.

Porque cada vez que hablamos del envejecimiento de la población aparece la misma respuesta: la IA aumentará la productividad y compensará la falta de trabajadores. La idea parece lógica. Si cada empleado produce mucho más gracias a la IA, quizá no importe que cada vez haya menos personas en edad de trabajar. El problema demográfico acabaría resolviéndose gracias a la tecnología.

Sin embargo, la historia nos invita a ser algo más prudentes. La Revolución Industrial transformó la economía mundial para siempre. Terminó elevando el nivel de vida de millones de personas, pero durante décadas desaparecieron profesiones, surgieron otras nuevas y la sociedad tuvo que adaptarse a un cambio que generó enormes tensiones económicas y sociales. Aquella revolución tecnológica coincidió con un fuerte crecimiento demográfico. Había cada vez más trabajadores para ocupar los nuevos empleos, aprender nuevas habilidades y acelerar la transformación de la economía.

Hoy sucede exactamente lo contrario. Mientras la IA promete revolucionar el mercado laboral, EEUU, Europa, Japón o Corea del Sur afrontan una caída de la natalidad y un rápido envejecimiento de su población. Nunca antes una revolución tecnológica de semejante magnitud había coincidido con una reducción de la población en edad de trabajar.

Además, los empleos que la IA puede automatizar no son necesariamente aquellos donde más escasean los trabajadores. La IA puede sustituir determinadas tareas administrativas o intelectuales, pero resulta mucho más difícil que cubra la creciente necesidad de personal sanitario, cuidadores, técnicos especializados o numerosos trabajos que siguen requiriendo presencia física y contacto humano.

Mientras algunos sectores destruyen empleo por la automatización, otros seguirán sufriendo una escasez cada vez mayor de trabajadores. La IA probablemente impulsará la productividad y cambiará la economía de una forma que hoy apenas empezamos a imaginar. Pero eso no significa que vaya a eliminar los efectos del envejecimiento de la población. Porque la cuestión no es solo cuántos trabajadores necesitaremos en el futuro. También importa qué tipo de trabajadores necesitaremos. "Y, por primera vez en la historia, vamos a descubrir qué ocurre cuando una revolución tecnológica sin precedentes coincide con un cambio demográfico que avanza exactamente en la dirección contraria", concluye el análisis de Pablo Gil.

17Jul

Las acciones de semiconductores entran en corrección técnica y rozan el mercado bajista tras caer un 16% desde el máximo histórico de junio. La Administración Trump anunció la imposición de un arancel general del 25% a las importaciones procedentes de Brasil a partir del 22 de julio.

La semana concluye con una creciente acumulación de cautela en los mercados, sometidos a una triple presión: la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, las dudas sobre el ritmo de la inversión en inteligencia artificial (IA), y la irrupción de un nuevo modelo chino. 

El tercer elemento es el que más preocupa. Los resultados de los test de rendimiento que ha hecho públicos la startup china Moonshot AI muestran que Kimi K3 es mejor que Claude Fable 5, el mayor avance de Anthropic, y que GPT5. Sol, de ChatGPT. Y que sea de código abierto le da ventaja frente a Google (Gemini), OpenAI (ChatGPT), Anthropic (Claude) o Microsoft (Copilot), que lo son de cerrado.

El lanzamiento de Kimi K3, que estará disponible a partir del 27 de julio, recuerda a la situación creada en enero de 2025 con DeepSeek, y demuestra que China quiere participar en la guerra de la nueva IA y que cualquier prohibición de sus chips es inútil.

Pero China da un paso más y promueve Waico, una organización internacional de gobernanza de la IA, en la que participan Rusia, Pakistán, Indonesia, Brasil, Cuba o Venezuela, entre una treintena de países. “Es una importante iniciativa por parte de China para responder a la llamada del Sur Global y unir a la comunidad internacional para promover de forma enérgica el desarrollo y la gobernanza de la IA”, proclama el presidente chino, Xi Jinping. Es evidente que China quiere competir también con EEUU en el control de la IA.

En este contexto, legisladores de EEUU piden a la Casa Blanca prohibir los chips de memoria de las empresas chinas. Los congresistas Moolenaar y Mast piden meter a CXMT en la lista negra (Entity List) y ampliar los vetos a YMTC, con el argumento de que cada compra subvenciona a la industria militar china. Justo cuando Apple lleva meses negociando comprar precisamente esa memoria china, más barata, para frenar la subida de precios del iPhone mientras hay escasez mundial de DRAM, la memoria que llevan móviles y ordenadores.  

Si el veto sale adelante, se cierra la puerta a la memoria barata china y eso es viento de cola para los occidentales: Micron, Samsung, SK Hynix y otras empresas se pueden quitar de encima a un rival que vende a precio subvencionado. Pero con la DRAM ya escasa, menos oferta puede tensar todavía más los precios. Y existe un riesgo de márgenes para Apple, que pierde su plan B barato.

Porque, además, las acciones de semiconductores entran en corrección técnica y rozan el mercado bajista tras caer un 16% desde el máximo histórico de junio. El líder indiscutible del rally de la IA se tambalea justo cuando TSMC presenta números de récord. Cuando el que tira del carro flojea, todo el índice lo nota.

Mientras, Nvidia se alía con firmas japonesas de robótica para acelerar la IA física. El acuerdo abre otro frente para su ecosistema CUDA, el software que hace que medio mundo dependa de sus chips. Japón, potencia en robótica industrial, se convierte en campo de pruebas para sacar la IA del centro de datos para llevarla al mundo real.

En pleno debate sobre los chips chinos, Micron firma acuerdos estratégicos con fabricantes de automoción para llevar sus chips de memoria más allá de los centros de datos, muy consciente de que el coche moderno es un ordenador con ruedas y devora memoria.

Tanto movimiento está llevando a los inversores a valorar una toma de beneficios en los sectores que mejor comportamiento han registrado durante el año, especialmente el de semiconductores, y a comenzar a construir posiciones en áreas más rezagadas. No obstante, la duración e intensidad de esta rotación sectorial aún están por determinarse, ya que se produce en un momento en el que el principal catalizador del rally bursátil todavía debe confirmar su fortaleza. En las próximas dos semanas, muchas de las grandes compañías tecnológicas presentarán resultados, pero tanto ASML como TSMC han transmitido un mensaje claro: la demanda vinculada a la inversión en IA artificial continúa siendo sólida y mantiene una trayectoria de crecimiento. Y confirma la convicción de que la IA seguirá siendo un motor disruptivo de primer orden, la apuesta por el sector tecnológico.

En Banca March aprovechan esta situación para recordar que la exposición no debe concentrarse exclusivamente en esta temática IA: "consideramos oportuno complementar dicha posición con inversiones en infraestructuras y en otros segmentos que podrían verse favorecidos por una eventual reapertura del estrecho de Ormuz, así como por la recuperación de aquellas economías más perjudicadas hasta ahora por el encarecimiento de los precios de la energía, entre ellas Alemania, China o India".

Más aranceles a Brasil

La Administración Trump anunció la imposición de un arancel general del 25% a las importaciones procedentes de Brasil. Trump alega que el país sudamericano no ha negociado “de buena fe” en materia comercial y Washington justifica la medida tras una investigación que identifica diversas prácticas consideradas discriminatorias para las empresas estadounidenses. Brasil por su parte rechaza la decisión, que califica de política, y ha anunciado que responderá mediante su ley de reciprocidad comercial. 

Los nuevos gravámenes, que entrarán en vigor el 22 de julio, afectarán a cerca de 11.200 millones$, aproximadamente un tercio del total anual, aunque quedan exentos algunos productos estratégicos como el café, el zumo de naranja, la carne y determinados componentes aeronáuticos. La medida supone un nuevo episodio de escalada comercial entre ambos países y añade incertidumbre al comercio internacional.  

UBS: los beneficiarios de la IA seguirán cambiando con el tiempo

Con el S&P 500 cerca de sus máximos históricos, el debate continúa sobre si el repunte refleja fundamentales sólidos o un entusiasmo excesivo. En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, cree que el repunte está justificado, con un sólido crecimiento de los beneficios que sirve de base para el avance. El crecimiento de los beneficios del S&P 500 en el primer trimestre fue el más fuerte en cuatro años, lo que refleja una actividad económica que sigue siendo saludable, la inversión continua relacionada con la IA y la mejora de los beneficios en algunas áreas más cíclicas del mercado.

Aun así, los inversores deberán reevaluar continuamente la evolución de la narrativa de crecimiento de la IA a la hora de considerar la sostenibilidad de los beneficios actuales, especialmente porque es probable que los beneficiarios de la adopción de la IA sigan cambiando con el tiempo, pasando de los semiconductores y las infraestructuras hacia la energía, las aplicaciones y las empresas capaces de traducir la tecnología en ganancias de productividad.

"Es poco probable que la próxima etapa del ciclo de mercado esté definida por una única fuente de rentabilidad, sino por un grupo más amplio de empresas y regiones que generen crecimiento de beneficios. En general, prevemos un potencial de subida de en torno al 10% para la renta variable global (índice MSCI All Country World) de aquí a mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar una gama más amplia de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos asociados a valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por la renta variable estadounidense y asiática. Prevemos un crecimiento de los beneficios global del 21% para 2026, seguido de otro año sólido en 2027", argumenta Haefele.

En renta variable global, "mantenemos nuestra calificación Atractiva y seguimos recomendando una exposición bien diversificada entre regiones y sectores. El momento de la reapertura del Estrecho de Ormuz, el aumento de la inflación y las rentabilidades, y la intensificación de la competencia dentro de los sectores tecnológicos son riesgos importantes que merecen un seguimiento cercano", señalan Fabian Deriaz, Estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.

En renta variable estadounidense, también se mantiene Atractiva: "con el verano ya avanzado, la rentabilidad acumulada en el año sigue siendo sólida, y prácticamente todos los sectores han registrado rentabilidades positivas. Creemos que las ganancias del mercado se mantendrán relativamente amplias a lo largo del año. Consideramos que el mercado alcista tiene recorrido por delante y que los factores clave siguen intactos: un sólido crecimiento de los beneficios, una política monetaria favorable y la inversión/adopción de la IA", añade David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable Estadounidense, UBS Global Wealth Management.

La renta variable europea se eleva a Atractiva: "El debate clave ya no es si los beneficios se recuperarán, sino hasta dónde y durante cuánto tiempo puede prolongarse este ciclo. Seguimos pensando que esto puede superar las expectativas del mercado, con un gasto de inversión ligado a temáticas seculares que respalda un ciclo autorreforzado", opinan Matthew Gilman, Estratega de Renta Variable Europea, Rolf Ganter, Responsable de Renta Variable Europea.

La renta variable británica se mantiene Neutral: "Nuestras preferencias dentro de la región buscan captar una combinación de crecimiento estructural a un precio razonable y beneficiarios de un contexto cíclico en mejora y de una ampliación de las rentabilidades bursátiles. Hemos elevado la calificación de la Banca a Atractiva, y seguimos apostando por la exposición a los sectores industrial, consumo discrecional y salud", añade Matthew Gilman.ç

UBS se mantiene Neutral en renta variable suiza: "Las valoraciones de la renta variable son razonables. En este entorno de tipos de interés cero, encontramos particularmente atractiva la rentabilidad por dividendo sostenible del mercado, en torno al 3%", argumenta Stefan R Meyer, Estratega.

Renta variable de mercados emergentes, Atractiva: "Favorecemos a China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia, ya que la ampliación de las rentabilidades más allá de los segmentos ligados a la IA se ve respaldada por unas condiciones macroeconómicas que se estabilizan, una demanda interna resiliente y vientos de cola de política. Indonesia se rebaja a Neutral en medio de una recuperación limitada de los beneficios", explican Laura Smith, Analista, y Alejo Czerwonko, Director de Inversiones para Mercados Emergentes de América.

"Los bonos de mercados emergentes han mostrado resiliencia frente a la tensión geopolítica, reforzando su papel como diversificador clave ante los desafíos fiscales de los mercados desarrollados", añade Alejo Czerwonko.

Sobre materias primas, "en el entorno actual, creemos que la exposición a la energía puede ayudar a amortiguar nuevas disrupciones de la oferta, los riesgos relacionados con El Niño deberían respaldar las materias primas agrícolas, y el auge de la IA junto con la tendencia de electrificación siguen siendo factores positivos para los metales industriales. El oro, por su parte, debería seguir respaldado por la demanda de los bancos centrales, la continua diversificación fuera del dólar estadounidense y las preocupaciones sobre la deuda global a largo plazo", subrayan Giovanni Staunovo, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

En divisas:

  • GBPCHF: "Los acontecimientos políticos en el Reino Unido han pasado de ser un obstáculo a convertirse en un viento de cola, con una transición de liderazgo ordenada y expectativas de un canciller fiscalmente prudente que refuerzan la confianza del mercado. La libra esterlina sigue infra ponderada, por lo que las coberturas de posiciones cortas podrían prolongar sus recientes ganancias", explican Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Estrategas.
  • EURGBP: "Tanto el euro como la libra se beneficiarán de la caída de los precios de la energía y del apoyo fiscal durante los próximos trimestres, aunque se espera que el impacto positivo sea mayor para el EUR. El par EURGBP podría sobrepasar a la baja en el corto plazo, antes de estabilizarse en torno a 0,85 a medida que se afiancen los factores favorables al EUR", añaden Constantin Bolz y Clémence Dumoncel.
  • GBPUSD: "Aunque el dólar estadounidense se ha visto respaldado en las últimas semanas por una Reserva Federal más hawkish, esperamos una reversión cuando la subida de tipos actualmente descontada se elimine de las expectativas en los próximos meses", explican Constantin Bolz  y Clémence Dumoncel.

Natixis: las salidas de dinero extranjero del Golfo Pérsico continuarán

Desde la semana pasada, el conflicto entre Irán y EEUU ha derivado en un nuevo bloqueo. El 11 de julio, Omán presentó un plan preliminar para dividir el tráfico del estrecho en dos rutas, pero el control de la vía marítima siguió sin resolverse e Irán atacó otro buque comercial ese mismo día. Para el 12 de julio, EEUU anunció haber atacado más de 300 objetivos en tres noches y la Guardia Revolucionaria declaró el estrecho de Ormuz cerrado al tráfico que no cumpla con sus normas. El 13 de julio, Trump anunció una tasa de tránsito del 20% y misiles iraníes impactaron en dos petroleros de los Emiratos Árabes Unidos. El 14 de julio, Estados Unidos reimplantó el bloqueo naval de los puertos iraníes, mientras que Irán atacó Bahréin, Kuwait y Jordania. Entre el 15 y el 16 de julio, los ataques estadounidenses se prolongaron por quinto día consecutivo, y el primer petrolero que había violado el bloqueo quedó inutilizado. Israel dio señales de estar listo para nuevos ataques y Netanyahu se resistió a la presión de Trump para retirar las tropas de Líbano y Siria, manteniendo bloqueado un acuerdo final.

  • Petróleo: El petróleo subió durante la semana debido al nuevo cierre del estrecho de Ormuz, con los futuros del Brent alcanzando los 85$/barril el 16 de julio tras el restablecimiento del bloqueo estadounidense.
  • CDS: El diferencial de los CDS del CCG se amplió aún más con el regreso del bloqueo y la propagación de los ataques por el Golfo. Bahréin continúa ajustando sus precios con mayor rapidez, ya que alberga numerosas bases estadounidenses que absorben las represalias de Irán.
  • Bolsa/Otros mercados: Las acciones del CCG cayeron ante el regreso del riesgo de guerra. Dubái registró un descenso de alrededor del 1,5% en la semana que finalizó el 15 de julio, debido a su exposición comercial, turística y financiera a la interrupción del estrecho de Ormuz.
  • Flujos de inversión: Los flujos de inversión extranjera se mantuvieron ligeramente negativos, con una salida de 11 millones$ de las Bolsas de Dubái y Arabia Saudí la semana pasada. Con el regreso del bloqueo, es más probable que las salidas aumenten que disminuyan. 
  • Economía real: El tráfico en el estrecho de Ormuz se desplomó de nuevo, con una caída del paso diario de barcos de 25 la semana anterior a 12 el 13 de julio. Los vuelos a Dubái y Doha solo han disminuido ligeramente, por lo que el impacto sigue concentrado en el transporte marítimo.
05Jul

Los gobiernos se centran cada vez más en gastar de manera más eficaz, acelerar los plazos de entrega y reducir el riesgo de ejecución. Pero esas inversiones se hacen en detrimento del gasto social.

Miguel Ángel Valero

Durante gran parte de las últimas tres décadas, muchos países vivieron bajo una premisa muy sencilla: EEUU actuaba como el gran garante de la seguridad global. Europa podía permitirse reducir sus presupuestos militares, Japón mantenía una postura defensiva muy limitada y numerosos aliados asumían que, en caso de crisis, Washington acudiría al rescate. Ese mundo está desapareciendo.

La edición de este año del Diálogo de Shangri-La, la principal cumbre de seguridad de Asia, ha vuelto a dejarlo muy claro. El mensaje que EEUU está trasladando a sus aliados ya no es el de hace veinte años. Washington sigue comprometido con sus alianzas, pero cada vez insiste más en que los países deben asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, pidió explícitamente a los aliados asiáticos elevar significativamente su gasto militar y desarrollar capacidades propias para hacer frente al creciente poder de China.

Lo interesante es que este fenómeno no se limita a Asia. En Europa estamos observando exactamente la misma tendencia. La OTAN ya ha elevado sus objetivos de gasto hasta niveles que hace apenas unos años parecían impensables. Muchos países europeos están diseñando planes para acercarse al 5% del PIB en inversión relacionada con defensa y seguridad durante la próxima década.

Detrás de este cambio existe una transformación geopolítica mucho más profunda. EEUU sigue siendo la principal potencia militar del planeta, pero cada vez resulta más evidente que no quiere asumir en solitario el coste de garantizar la seguridad de todas las regiones. La estrategia parece orientarse hacia un modelo más descentralizado donde los actores regionales asumen un papel mucho más relevante.

Europa deberá encargarse en mayor medida de contener a Rusia. Japón, Corea del Sur, Australia, India y otros países asiáticos tendrán que asumir una parte creciente del equilibrio estratégico frente a China. Las potencias regionales de Oriente Medio seguirán ganando protagonismo en la gestión de los conflictos de su entorno.

"Estamos pasando de un mundo dominado por un único 'sheriff global' a un sistema donde distintos bloques regionales tendrán que responsabilizarse cada vez más de su propia seguridad. Y cuando una tendencia de este tipo comienza, suele durar muchos años", avisa el analista Pablo Gil en The Trader.

La guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania, las tensiones en el Indo-Pacífico, el conflicto en Oriente Medio, la competencia tecnológica, la protección de infraestructuras críticas, la ciberseguridad y la creciente rivalidad entre grandes potencias apuntan en la misma dirección: los gobiernos consideran que el entorno internacional será más inestable durante mucho tiempo.

Por eso el rearme probablemente no sea una moda pasajera ni una reacción temporal a una crisis concreta. Puede convertirse en una de las grandes mega tendencias económicas y geopolíticas de las próximas décadas. No hablamos únicamente de más tanques, barcos o aviones. Hablamos de inversiones masivas en IA, satélites, ciberseguridad, semiconductores, sistemas autónomos, defensa espacial, infraestructuras estratégicas y cadenas de suministro críticas.

La consecuencia es que una parte creciente del gasto público mundial podría desplazarse hacia sectores relacionados con la seguridad nacional y la autonomía estratégica en detrimento del gasto social.

"Muchos inversores siguen viendo el aumento del gasto militar como una consecuencia temporal de las guerras actuales. Sin embargo, cada vez parece más evidente que estamos asistiendo a algo mucho más profundo: una reorganización completa del orden internacional. Y cuando cambia la arquitectura de seguridad del mundo, las implicaciones económicas suelen extenderse durante décadas", advierte Pablo Gil.

Banca March: del presupuesto a la ejecución industrial

Tras cuatro años de fuerte revalorización bursátil, la reciente corrección del sector de defensa refleja un cambio de foco por parte del mercado, señala el último House View de Banca March. La pregunta no es si el mundo desarrollado va a gastar más en defensa –algo ya difícilmente reversible–, sino qué parte del compromiso político será capaz de traducirse en contratos, producción, entregas y generación de caja. La tesis ha pasado del “boom” presupuestario a una fase más exigente, la de la ejecución industrial. El punto de partida sigue siendo favorable. La OTAN elevaba en junio de 2025 su marco de referencia hasta el 5% del PIB en 2035, dividido entre un 3,5% de gasto estrictamente militar y un 1,5% adicional ligado a las infraestructuras críticas, resiliencia, ciberseguridad e industria de defensa.

El objetivo confirmaba que la seguridad ha dejado de ser una partida discrecional para convertirse en una prioridad estratégica, siendo en el caso europeo una necesidad de reconstruir capacidades tras décadas de infra inversión, reponer arsenales y reducir su dependencia de EEUU. El camino, sin embargo, no será lineal. 

Para comenzar, el sector afronta ahora un riesgo político mayor por las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. Y es que el mercado teme que un vuelco demócrata en el Congreso y Senado bloquee el histórico presupuesto militar de 1,5 billones$ propuesto por Trump para el año fiscal 2027. En el caso europeo, las dificultades están asociadas a una base industrial fragmentada, largos plazos de entrega y elevada injerencia política.

En el frente alemán, el Ministerio de Defensa ha recortado el programa de fragatas F126 al descartar la ejecución de las opciones de compra para las unidades quinta y sexta. Esta decisión estratégica busca liberar y reasignar 2.300 M€ para la compra inmediata de ocho fragatas del modelo MEKO A-200, priorizando plazos de entrega más cortos ante el deterioro de la seguridad en el Mar del Norte. París y Berlín han cancelado, por otra parte, el desarrollo del caza de sexta generación del programa FCAS, un proyecto valorado en 100.000 M€ por disputas irreconciliables de propiedad intelectual entre Dassault Aviation y Airbus, junto con diferencias en capacidades técnicas. 

A ello se suma la realidad fiscal. Son ya varios países europeos, con España, Reino Unido e Italia a la cabeza, los que marcan distancias con el objetivo del 5% de la OTAN, optando por cumplir sus necesidades de defensa con un gasto más gradual y condicionado, inferior a las exigencias de Washington. Esta realidad fiscal, priorizando la deuda y el déficit, sugiere un mayor gasto en defensa, pero menos lineal de lo que descuentan algunos múltiplos.

Pero no debe interpretarse la decisión alemana como una reducción en su ambición por la defensa, sino como un reajuste de prioridades en pos de un mayor rearme. En este sentido, los gobiernos se centran cada vez más en gastar de manera más eficaz, acelerar los plazos de entrega y reducir el riesgo de ejecución. Esta búsqueda de eficiencia se enmarca en un súper ciclo expansivo global donde las carteras de pedidos de los grandes grupos de armamento han crecido más de un 50% en los últimos tres años, impulsando el mercado de defensa hacia una proyección de volumen de negocio global de 2,75 billones$ en 2026. 

Por el lado de las valoraciones, la consolidación de múltiplos PER todavía elevados –24,3x en el caso europeo, pese a las caídas– ha dejado de ser una anomalía técnica para convertirse en una prima de seguridad estructural. De este modo, el mercado valida la visibilidad de los flujos de caja futuros respaldados por pedidos récord y un suelo de gasto militar al alza, abandonando la fase de meras expectativas. 

Este sólido respaldo fundamental viene certificado por un incremento del 46% en el beneficio operativo conjunto del sector y una captación masiva de capital privado que sumó 11.300 millones$ solo en el primer trimestre de 2026. En consecuencia, "mantenemos una visión positiva sobre el sector. La corrección reciente no rompe en nuestra opinión la tendencia estructural, simplemente eleva el listón de ejecución. La industria de la defensa conserva una de las mejores visibilidades de demanda, apoyada por una transformación duradera del gasto público y por la prioridad estratégica de la seguridad. Y la recuperación bursátil dependerá cada vez menos de los presupuestos anunciados y más de la capacidad para absorberlos, ejecutarlos y monetizarlos, aspectos que esperamos mejoren con el tiempo", subraya el House View.

El último movimiento en el sector de Defensa lo protagoniza la empresa alemana Renk, especialista en transmisiones para tanques, que ha pagado 200 millones$ por la británica David Brown Defence. Otro movimiento de consolidación en plena ola de rearme europeo, un sector con viento de cola estructural y múltiplos al alza. Más músculo para pelear los contratos de defensa que llueven en Europa.

03Jul

El aumento del 84% de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Miguel Ángel Valero

Los temores en torno a la inversión en inteligencia artificial (IA)  se están disipando con rapidez. En EEUU se moderaron los retrocesos, junto con una fuerte recuperación en las empresas coreanas. En el momento más oportuno, en el que SK Hynix está captando capital en EEUU con el 14 de julio como fecha prevista de inicio de cotización y estimaciones que apuntan a 29.000 millones $de captación. En este caso, la compañía ha optado por un ADR, un vehículo que permite a empresas extranjeras cotizar en los mercados estadounidenses. La magnitud de la operación ha llevado a las autoridades monetarias coreanas a seguirla de cerca, dado que podría generar flujos de divisas significativos el día de la ejecución. La acción avanza un 9,1%.

Pero en el mercado de la IA sigue pesando que  el Tribunal de Justicia de la UE confirma la multa de 4.125 millones€ a Google por abusar de su posición con Android. Ocho años de pleito y adiós a la apelación: la sentencia es firme. Otro golpe antitrust europeo sobre la matriz Alphabet, que sigue en el punto de mira de Bruselas.

Y que  el regulador energético de EEUU (FERC) da 60 días a los seis grandes operadores de red para justificar o reformar cómo conectan a los centros de datos. El cuello de botella de la IA ya no son los chips. Es el enchufe. La FERC, el regulador americano, emitió seis órdenes de 'show cause' a las eléctricas, que tienen 60 días para defender o reformar sus tarifas de conexión de grandes cargas y 30 días para presentar un plan de suficiencia de generación. 

Cinco áreas de reforma: procesos de conexión, reparto de costes sin trasladarlos a otros clientes, cogeneración detrás del contador, nuevos servicios para cargas flexibles y estudios de generación cercana. La medida afecta a más de 200 millones de estadounidenses en más de 30 estados. La demanda a escala de gigavatios de los data centers choca con colas de conexión que se alargan años. Clave para utilities y REITs de data center: el límite eléctrico condiciona el capex de IA de los hyperscalers como Microsoft, Amazon, y Meta.

Destaca también Waystar, que sube un 9% tras la recomendación de KeyBanc de sobreponderar y fijar un precio objetivo de 30$ un 40% por encima del cierre del miércoles 1 de julio. Argumenta que el miedo a que la IA se cargue su negocio es exagerado.

Pero los inversores huyen de las estrellas de la infraestructura de la IA al arrancar el segundo semestre. Teradyne cae un 13% en el Nasdaq. Cuando el relato de la IA se enfría, las que más volaron son las que más caen. Le sucede lo mismo a Corning (-10%): la empresa del vidrio especial y la fibra se hunde en la misma ola de ventas sobre la cadena de IA. Western Digital y Seagate también pierden un 10% cada una. Lumentum, y Coherent, el 9%. La toma de beneficios en todo lo que huela a IA no perdona.

El gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas

No  obstante, los datos son apabullantes. La inversión tecnológica se extiende permeabilizando a otros sectores: por primera vez en la historia, el gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas. La acelerada transformación tecnológica y la creciente adopción de la IA están actuando de motor del crecimiento y su impulso se está extendiendo a un mayor número de sectores. Un claro ejemplo de esta tendencia la encontramos en la construcción. Desde comienzos del año, la inversión en la construcción de centros de datos supera por primera vez en términos históricos el gasto en edificación de oficinas, representando en la actualidad aproximadamente el 7% del total de la inversión privada en construcción no residencial en EEUU. Otras industrias auxiliares como la infraestructura eléctrica también están recibiendo importantes inversiones, ganando preponderancia en la construcción privada y superando el 17% del total, desde el 14% registrado en 2022, cuando se lanzó ChatGPT y también el CHIPS Act estadounidense.

Esta carrera por construir más y mejores centros de datos está en pleno auge y no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional, destaca el último House View de Banca March. Buen reflejo de ello son las últimas cifras del sector exterior norteamericano: por el lado de las exportaciones, las ventas de petróleo alcanzaron máximos para tratar de suplir parte de la escasez provocada por el cierre de Ormuz. La otra cara de la moneda muestra que las importaciones de productos tecnológicos escalaron en el último año a un impresionante ritmo del 84% y, en abril, aglutinaron más del 20% del total de importaciones, duplicando en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. 

Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías. Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento en otras latitudes y, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde sus exportaciones de estos bienes se han disparado y, por sí solas, representan cerca del 6% de su PIB.

En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. Las autoridades chinas preparan un plan estratégico, denominado "Seis Redes", que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. 

En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años, el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). En definitiva, la economía mundial atraviesa un punto de inflexión, donde el desarrollo de la inteligencia artificial es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.

02Jul

Construir un ecosistema competitivo fuera de China llevará años, por lo que la oportunidad está en la separación, la producción de imanes y el reciclaje, fundamentales para reducir la dependencia de las importaciones.

Andrew Musgraves, jefe de producto senior de VanEck

Las tierras raras y el cobre ya no son historias de nicho entre las materias primas. Se sitúan en el centro de algunos de los temas estructurales más urgentes del mundo: la infraestructura de la IA, la modernización de la defensa, la expansión de la red eléctrica y la seguridad de las cadenas de suministro.

La reciente evolución de los precios refleja algo más que la volatilidad geopolítica a corto plazo. El cobre ha subido cerca de máximos históricos, mientras que los precios de las tierras raras se mantienen elevados a medida que los controles a la exportación, las preocupaciones por la seguridad nacional y la falta de inversión exponen los límites de las cadenas de suministro actuales. 

En las tierras raras especialmente, el desafío no consiste simplemente en extraer más material. Se trata de construir una cadena de suministro integrada, fuera de China, que pueda abarcar la minería, la separación, la aleación, la producción de imanes y el reciclaje.

Claves

  • Las vulnerabilidades de la cadena de suministro quedan expuestas: Los recientes acontecimientos geopolíticos han vuelto a poner de relieve lo frágiles que pueden ser las cadenas de suministro de materias primas. Aunque los mercados de la energía suelen recibir la mayor atención, el impacto se ha extendido a los metales, los insumos mineros y los materiales críticos. El resultado puede ser una presión continua tanto sobre los volúmenes como sobre los costes de producción, creando un entorno más favorable para determinadas materias primas. 
  • Los precios de las tierras raras reflejan la escasez geopolítica — El neodimio-praseodimio, a menudo utilizado como indicador de referencia para la fijación de precios de las tierras raras, ha experimentado una volatilidad significativa impulsada por los controles a la exportación y las tensiones geopolíticas. China controla la cuota dominante del suministro de tierras raras y ha restringido las exportaciones tanto de materiales de tierras raras como de equipos para la fabricación de imanes. Ante la perspectiva de un escaso alivio a corto plazo, es probable que los precios de las tierras raras se mantengas estables.
  • Las tierras raras tienen un impacto económico desproporcionado — Las tierras raras representan un mercado físico reducido, pero desempeñan un papel esencial en la industria aeroespacial, la defensa, la electrónica, las comunicaciones y el transporte. Sustituirlas es difícil en muchas de estas aplicaciones, especialmente cuando se requieren imanes permanentes de alta resistencia y tolerancia térmica.
  • La defensa y la robótica podrían impulsar la demanda de imanes — Los imanes permanentes varían en fuerza y tolerancia al calor. Las aplicaciones de defensa suelen requerir algunos de los imanes de mayor rendimiento, mientras que la robótica necesita imanes muy potentes a medida que se expande la automatización. En el transporte, la defensa, la robótica y las comunicaciones, la demanda de imanes permanentes podría aumentar de forma significativa en la próxima década.
  • La cadena de suministro fuera de China sigue incompleta — La inversión occidental ha comenzado a fluir hacia la extracción y separación de tierras raras, pero la mayor oportunidad podría encontrarse más abajo en la cadena, en aleaciones, imanes y reciclaje. Una cadena de suministro plenamente integrada "de la mina al imán" requerirá inversiones en varias etapas, muchas de las cuales siguen poco desarrolladas fuera de China.

Por qué el desafío de la cadena de suministro va más allá de la minería

La minería es solo una parte de la cadena de suministro de las tierras raras. Construir un ecosistema competitivo fuera de China también requiere capacidad de separación, aleación, producción de imanes y reciclaje. China domina actualmente varias etapas de la cadena de valor de las tierras raras, desde el suministro de materias primas hasta la separación, la aleación, la producción de imanes y el reciclaje. Los gobiernos occidentales han respondido apoyando la capacidad nacional de extracción y procesamiento, incluidos precios mínimos e inversiones estratégicas. Pero construir una alternativa competitiva probablemente requerirá años. 

La oportunidad podría ser especialmente significativa en las partes posteriores de la cadena. La separación, la producción de imanes y el reciclaje son todos fundamentales para reducir la dependencia de las importaciones. El reciclaje, en particular, sigue infravalorado. China produce una parte significativa de sus imanes permanentes a partir de material reciclado, incluido el reciclaje al final de su vida útil y de los residuos de fabricación. Fuera de China, esta infraestructura sigue mucho menos desarrollada.

La implicación más amplia es que la seguridad del suministro de tierras raras probablemente requerirá un esfuerzo coordinado entre gobiernos, empresas privadas, inversores y usuarios finales. No se trata de un esprint breve para poner en marcha unas pocas minas. Es un desarrollo industrial a largo plazo.

Los principales riesgos de inversión asociados a las acciones de la cadena de suministro de tierras raras incluyen la volatilidad de los precios, los cambios regulatorios y el riesgo de ejecución de los proyectos. Los riesgos específicos para las acciones de procesamiento y reciclaje posteriores de las tierras raras incluyen el riesgo tecnológico, el riesgo de financiación y el riesgo del ciclo de las materias primas.

Suministro de cobre: una restricción estructural, no una escasez temporal

El cobre afronta un desafío diferente pero igualmente importante. A diferencia de las tierras raras, el cobre es un mercado global mucho más amplio y líquido. Pero el crecimiento del suministro sigue siendo difícil. Las restricciones a largo plazo incluyen la disminución de las leyes del mineral, un menor número de descubrimientos importantes, retrasos en los proyectos y una creciente intensidad de capital. Los nuevos proyectos de cobre se están volviendo más costosos, más complejos y más difíciles de desarrollar. Las minas también son cada vez más profundas, lo que puede aumentar los costes operativos, los costes de capital y el riesgo técnico.

Un ejemplo es la creciente complejidad de los proyectos subterráneos profundos. Las minas más profundas suelen requerir más infraestructura, ventilación, energía, refrigeración y manipulación de materiales. Estos requisitos pueden hacer que el suministro futuro sea más costoso y más lento de poner en marcha. Los principales descubrimientos de cobre son cada vez más profundos

La dinámica geopolítica a corto plazo ha añadido una capa adicional. La producción de cobre depende de insumos clave como el ácido sulfúrico, y las interrupciones en la región del estrecho de Ormuz han suscitado preocupación sobre la disponibilidad y los costes. Los precios del ácido sulfúrico han aumentado bruscamente, añadiendo presión sobre los costes de producción y reforzando la idea de que el cobre podría tener un soporte de costes más fuerte que en ciclos anteriores.

Los principales riesgos de la exposición a las acciones del cobre incluyen la inflación de costes, los retrasos en los proyectos y el riesgo geopolítico.

IA, expansión de la red y demanda de metales críticos
La infraestructura de la IA sigue siendo un importante tema de demanda a largo plazo, pero su impacto sobre los metales podría desarrollarse por fases.

La primera fase es la construcción física: hormigón, acero, edificios e infraestructura de apoyo. La segunda fase afecta a la generación, la conectividad, las mejoras de la red y la disponibilidad de energía. Los metales y minerales adquieren cada vez más importancia a medida que los centros de datos pasan de la construcción a la plena integración energética. Las empresas de servicios públicos y los operadores de centros de datos ya están planificando el suministro de energía con años de antelación. Esta planificación tiene implicaciones para el cobre, el uranio, el acero, el aluminio y otros mercados de recursos críticos. 

Aunque puede ser demasiado pronto para señalar el momento exacto en que la escasez de metales podría ralentizar el despliegue de la infraestructura de la IA, la dirección es clara: la IA requerirá más materiales físicos, más energía y cadenas de suministro más resilientes.

Por qué las acciones de materias primas muestran un comportamiento distinto

Las empresas mineras se comportan de forma diferente a la de ciclos anteriores. En lugar de perseguir el crecimiento de los volúmenes a cualquier precio, muchas empresas se centran en la disciplina financiera, la solidez del balance y la rentabilidad para los accionistas. El gasto de capital se ha estabilizado y las empresas extraen cada vez más en busca de beneficio en lugar de simplemente para crecer en producción.

Esto es importante para los inversores. Unos precios más altos de las materias primas, combinados con un gasto disciplinado, pueden mejorar la generación de flujo de caja libre. Muchas empresas del sector de recursos han adoptado esquemas de asignación de capital que reparten el flujo de caja entre la reinversión y la rentabilidad para los accionistas. En algunos casos, esto se ha traducido en atractivas rentabilidades del flujo de caja libre y en el potencial de dividendos o recompras. Las recompras son operaciones en las que una empresa vuelve a comprar sus propias acciones en el mercado, reduciendo el número de éstas en circulación.

Esta disciplina podría ser especialmente importante porque el abanico de oportunidades se ha ampliado. La discusión no se limitó a las tierras raras y el cobre. El oro, el litio, las empresas mineras diversificadas, la energía y otras acciones vinculadas a los recursos también podrían beneficiarse de las restricciones de la oferta, la incertidumbre geopolítica y el crecimiento estructural de la demanda.

Aunque las tierras raras y el cobre fueron el foco principal, el litio también entró en la discusión. El mercado del litio se ha mantenido diverso, pero las condiciones parecen más constructivas que hace unos meses. Parte del exceso de oferta de China se ha reducido, mientras que las revisiones a la baja de la producción en grandes activos como Greenbushes en Australia han contribuido a mejorar el panorama de la oferta. La demanda también se está ampliando más allá de los vehículos eléctricos hacia los paquetes de baterías y otras aplicaciones de almacenamiento. Esto no elimina la volatilidad, pero podría proporcionar un precio mínimo más sólido para algunos productores occidentales de litio.

Para el inversor, la selección es fundamental

Para los inversores, el mensaje central no es simplemente que los precios de las materias primas puedan subir, sino que la selección es cada vez más importante .Las empresas de tierras raras podrían beneficiarse de las prioridades de seguridad nacional y del apoyo gubernamental, pero muchas aún afrontan riesgos financieros, operativos y de ejecución. 

Algunas empresas están pasando de operaciones piloto a la producción comercial, una transición que puede resultar difícil. China sigue siendo, además, una importante fuerza competitiva, con ingresos, flujos de caja y capacidad operativa consolidados. Los productores de cobre y las empresas mineras diversificadas podrían ofrecer un perfil diferente. Muchos disponen de activos operativos, balances más sólidos y un flujo de caja libre más visible. En un entorno en el que las restricciones de la oferta y la inflación de costes respaldan los precios de las materias primas, los productores consolidados podrían estar bien posicionados.

La próxima fase de la historia de los metales críticos podría estar determinada por diversos factores en desarrollo. En primer lugar, el apoyo político a las tierras raras seguirá siendo un factor importante. Los precios mínimos, la inversión pública, los controles a la exportación y las adquisiciones para la defensa podrían influir en el ritmo de desarrollo de la oferta fuera de China. 

En segundo lugar, el suministro de cobre sigue siendo un reto estructural. La disminución de la pureza del mineral, las minas son cada vez más profundas, cada vez hay menos descubrimientos importantes y es más costosa la extracción. Por eso se estima que la oferta nueva podría tener dificultades para seguir el ritmo de la demanda. En tercer lugar, la demanda empujada por la IA y la defensa sigue creciendo. La construcción de centros de datos pivota hacia la generación de energía, la conectividad con la red y la instalación de equipos. Todo esto hace que aumente la demanda por las materias metalúrgicas necesarias para el desarrollo de la IA.

Por último, los inversores deberían observar si la disciplina de capital se mantiene. Si las empresas mineras siguen priorizando la rentabilidad, las acciones del sector de recursos podrían seguir siendo atractivas incluso si los mercados de materias mantienen la volatilidad.

16Jun

Los mercados compran el acuerdo entre Irán y EEUU, pero se frena la actividad industrial tanto en EEUU(con deterioro de la confianza empresarial) como en la Eurozona, pero no en China (donde se estanca la demanda interna). El Banco de Japón sube tipos hasta niveles no vistos desde 1995.

Miguel Ángel Valero

El 68% de las empresas españolas no están sufriendo, de momento, los efectos de la incertidumbre arancelaria, según el último Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform. Pero el 32% asegura estar sufriendo los efectos de la guerra comercial, que está impactando principalmente en el precio final de los productos (16%) y en un menor margen comercial (12%). Además, el 3% señala que la incertidumbre sobre los nuevos aranceles, que el Tribunal Supremo de EEUU ha paralizado, está motivando un cambio en sus estrategias de internacionalización y buscando nuevos mercados diferentes al norteamericano, uno de los principales socios comerciales de España.

La creciente incertidumbre del entorno geopolítico se sitúa como el principal reto que afronta el tejido productivo en su operativa diaria, con el 47%. Le siguen en importancia, como principales dificultades, el entorno económico general (39% de las empresas), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%).  Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. Un 11% de las empresas españolas sitúa entre sus principales preocupaciones el impacto de la morosidad, mientras que un 9% tiene dificultades para obtener financiación.

Los mercados compran el acuerdo entre Irán y EEUU, pero malos datos macro

Precisamente, el acuerdo entre Irán y EEUU hace temer que Trump vuelva a endurecer la presión arancelaria. Los mercados recuperan el tono optimista perdido en las últimas semanas, tras los vaivenes en Irán y cierta cautela en el sector de semiconductores después del rally de los últimos meses. Aunque se desconocen los términos del memorando de entendimiento que se firmará el viernes 19 de junio, el escenario que cotiza el mercado apunta a una reapertura. El precio del petróleo cae a mínimos de los últimos tres meses, se alivia la presión en las curvas de tipos de interés, y las Bolsas reaccionan positivamente ante esta situación. 

En caso de confirmarse la firma del acuerdo, lo más relevante será el restablecimiento del tránsito por el estrecho de Ormuz, ya sea mediante un sistema de pago o de libre circulación. Con la reanudación del tráfico, cobrará relevancia la capacidad de recuperación de la producción en los países del golfo Pérsico. En este sentido, Catar ya ha indicado que podrá recuperar hasta el 80% de su capacidad exportadora de gas en un plazo de dos meses. El gas es uno de los productos con mayor tiempo de recuperación, debido a las necesidades de enfriamiento y a los complejos sistemas de ingeniería requeridos para su transporte en forma de gas natural licuado.

Mientras, en EEUU se frena la actividad industrial en mayo. Tras unos datos de confianza empresarial alentadores, las cifras de actividad del mes decepcionaron al registrarse un freno que sitúa el avance de la producción industrial en un mero +0,1% mensual frente al +0,9% anterior. Si miramos solamente las manufacturas, el dato fue aún peor al registrarse un parón de la actividad (crecimiento del 0% frente al +0,6% del mes previo). Unos datos que situaron la utilización de la capacidad productiva en el 76,2% manteniéndose en niveles históricamente contenidos (el promedio de los últimos 50 años es de 79% y del 76,6% en la última década). 

Por otro lado, decepcionaron los primeros indicadores de confianza de junio: el índice Empire de manufacturas (el primer índice regional de confianza empresarial) bajó con fuerza al descender hasta niveles de 5,9 desde el 19,6 previo y por debajo del 13,7 esperado. También retrocedió más de lo esperado la confianza de los constructores, con el índice NAHB bajando dos puntos hasta niveles de 35 y apuntando a un freno de la actividad del sector constructor en los próximos meses.

En la zona euro, la actividad industrial también sigue modesta: en abril la producción fabril creció un +0,1% mensual, tres décimas menos que en el mes previo pero un dato que se revisó al alza. Con ello, en término interanual, la producción industrial volvió a terreno positivo al crecer un +0,3% frente al -2,8% del mes anterior. Cifras que en su conjunto siguen mostrando debilidad de la actividad en la zona euro, castigada por el incremento de los costes energéticos.

La economía de China se estanca: el gasto de los consumidores y la inversión han caído a niveles no vistos desde la pandemia, lo que expone la debilidad actual de la demanda interna, que no logra reactivarse a pesar del auge en las exportaciones, especialmente las relacionadas con la tecnología. Las ventas minoristas disminuyeron un 0,6% interanual en mayo, registrando su primera caída desde la reapertura tras los confinamientos por la COVID a finales de 2022. Una debilidad interna que se reflejó también en la inversión en activos fijos –se redujo un 4,1% en el acumulado de los primeros cinco meses del año– y en los precios de la vivienda que siguen retrocediendo –caída del 5,9% interanual en vivienda usada y del 3,6% en nueva vivienda–. 

En contraste con la debilidad de la demanda, la producción industrial aumentó un 4,5% interanual, superando las previsiones, empujada por el crecimiento de la IA, que está impulsando la demanda de hardware relacionado, y con ello el crecimiento de la producción de equipos de tecnología de la información se incrementó un 17% interanual frente al +15,6% del mes anterior. Este dinamismo de la producción industrial está permitiendo que la tasa de desempleo urbana bajara ligeramente hasta el 5,1% (una décima menos). 

El Banco de Japón colca los tipos en niveles no vistos desde 1995

El Banco de Japón elevó los tipos de interés en 25 puntos básicos (pb) hasta el 1%, alcanzando niveles no vistos desde 1995. Reitera que continuará ajustando al alza los tipos en función de la evolución económica, aunque eliminó la referencia a que los costes de financiación se mantienen en niveles significativamente bajos, lo que sugiere que los tipos se estarían aproximando al límite inferior del rango de su tasa neutral estimada. Por su parte, el mercado anticipa que el ritmo de subidas será muy gradual y, de hecho, no descuenta completamente un nuevo incremento de tipos en lo que resta de año. 

En cuanto al resultado de la votación, fue ampliamente consensuado, con 7 votos a favor y 1 en contra. El voto disidente correspondió a Toichiro Asada, quien se incorporó al consejo en abril como el primer miembro designado por la primera ministra, Sanae Takaichi, de perfil acomodaticio. Dado que los miembros nombrados por Takaichi comparten un sesgo más dovish, a finales de junio se sumará otro miembro al consejo también propuesto por Takaichi, previsiblemente con una orientación similar.

A la decisión de subida de tipos, se suma la otra herramienta de normalización monetaria: la reducción progresiva de las compras de bonos. El Banco de Japón espera disminuir sus adquisiciones en 200.000 millones de yenes cada trimestre hasta marzo y, a partir de abril de 2027, sus compras mensuales pasarán a situarse en 2 billones de yenes (10.760 millones de euros).

UBS: a ver la rapidez de la normalización del tráfico en Ormuz

En UBS destacan la reacción al acuerdo entre Irán y EEUU: el S&P 500 subió un 1,7%, el crudo Brent cayó a 83$ por barril (el nivel más bajo desde principios de marzo), el dólar se debilitó, el oro superó los 4.300$ por onza, y la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó ligeramente a medida que los inversores redujeron sus expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. El optimismo se moderó levemente el martes 16 de junio por la mañana, con los futuros del Stoxx Europe 600 bajando un 0,1%, mientras los inversores evaluaban la solidez del rebote y esperaban nuevos comentarios de la Fed. "Nuestro escenario base ha contemplado una resolución diplomática del conflicto con Irán, y los mercados acogen claramente con agrado este último desarrollo, aunque aún está por verse con qué rapidez puede normalizarse el tráfico a través del Estrecho", señala el análisis.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dado el contexto actual, mantenemos nuestra opinión de que los inversores deben seguir posicionados para obtener ganancias bursátiles a largo plazo, gestionando al mismo tiempo los riesgos mediante una cartera diversificada. En renta variable, vemos argumentos a favor de una exposición diversificada entre sectores y geografías. Si bien mantenemos nuestra convicción en un mayor recorrido alcista del mercado, también consideramos que la mayor dispersión entre valores individuales exige una exposición core más diversificada, junto con una exposición selectiva a oportunidades de crecimiento estructural".

"Una de las consecuencias previsibles de la guerra en el Golfo es una aceleración de la inversión en energías renovables. Las renovables generan seguridad energética, no solo a nivel nacional, sino también para el individuo", apunta Paul Donovan, Economista Jefe.

Fidelity: "Se trata del inicio de un proceso, no del punto final"

Salman Ahmed, Responsable Global de Macro y Asignación Estratégica de Activos en Fidelity International, subraya que, tras el acuerdo de paz, "nuestro escenario central no cambia: una resolución desordenada con efectos económicos persistentes. Es probable que el Brent se estabilice en el rango de 80-90 $ por barril. El riesgo geopolítico seguirá incorporado en los precios durante la segunda mitad del año".

"Se trata del inicio de un proceso, no del punto final. Los mercados han reaccionado con fuerza, pero siguen sin resolverse elementos clave y el riesgo de implementación continúa siendo significativo, especialmente dada la discrepancia abierta entre EEUU. e Israel", advierte. Los puntos principales son el cese de las hostilidades, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, y­   una vía para reabrir el estrecho de Ormuz al transporte marítimo mundial en un plazo de 60 días. El marco también incluye disposiciones clave sobre transporte marítimo, entre ellas la ausencia de peajes y compromisos de retirada de minas, lo que reconoce implícitamente el papel continuado de Irán en la gestión del acceso. Un enfoque gradual para el alivio de las sanciones y la descongelación progresiva de activos iraníes también siguen supeditados a los avances en el marco del acuerdo. 

Sin embargo, las cuestiones más controvertidas se han aplazado. El estatus a largo plazo del estrecho de Ormuz sigue sin resolverse, incluidas las cuestiones relativas al acceso, la aplicación y la supervisión, así como el papel futuro de Irán en la gestión del paso. El expediente nuclear, incluido el uranio enriquecido y la verificación a más largo plazo, también queda para la siguiente fase. Esta secuencia es deliberada: asegurar primero la desescalada y negociar después las restricciones más difíciles. En ese sentido, se entiende mejor como alto el fuego, reapertura y, después, negociación, más que como un acuerdo de paz integral. 

Desde una perspectiva macroeconómica, la variable clave siguen siendo los flujos de buques cisterna. Están apareciendo los primeros indicios de mejora, con algunos cargamentos de GNL y movimientos aislados de petroleros comunicados tras el anuncio. Sin embargo, el volumen de tránsito sigue situándose sustancialmente por debajo de los niveles normales. La retirada de minas, las elevadas primas de seguro y la congestión de buques sugieren que cualquier recuperación de los flujos será gradual y se desarrollará a lo largo de semanas, en lugar de normalizarse de forma inmediata. 

El petróleo ha bajado, con el crudo cotizando ahora en la zona baja de los 80$ por barril, mientras que los activos de riesgo han repuntado a medida que se reduce la prima geopolítica. Sin embargo, las curvas a plazo siguen elevadas en comparación con los niveles previos al conflicto, lo que sugiere que los mercados están descontando una menor probabilidad de los peores escenarios, más que valorando una normalización completa. Los precios del petróleo, más benignos recientemente, también se han visto respaldados por el aumento de las exportaciones estadounidenses, la reducción de las importaciones chinas, la sustitución por carbón y la reducción de los inventarios mundiales, factores que parecen estar proporcionando un colchón adicional a los mercados petroleros. 

Los riesgos, aunque han disminuido, siguen claramente presentes. El riesgo de implementación no es trivial. El marco a largo plazo para Ormuz y las negociaciones nucleares son las líneas de fractura más claras, lo que genera un riesgo de evento más definido durante los próximos 60 días. La retórica estadounidense también pone de relieve hasta qué punto esta distensión sigue siendo condicional: la falta de un acuerdo nuclear definitivo podría dar lugar a una nueva acción militar o a una postura de seguridad estadounidense más amplia en la región. 

"Creemos que el riesgo de una reanudación de la guerra abierta antes de las elecciones de mitad de mandato en EEUU. sigue siendo extremadamente bajo", señala. Al mismo tiempo, las diferencias en la forma en que ambas partes presentan el acuerdo, incluida la intención de Irán de mantener una clara influencia sobre Ormuz e impulsar un alivio integral de las sanciones, apuntan a negociaciones difíciles por delante. Los efectos de contagio regionales, en particular la postura de Israel sobre el Líbano, siguen planteando riesgos al alza para los precios de la energía. A medio plazo, las implicaciones estructurales siguen sin estar claras. El acuerdo puede reducir el riesgo inmediato de escalada, pero aún no responde a cuestiones más amplias sobre el papel de EEUU como proveedor de seguridad regional, la solidez de los acuerdos de seguridad marítima o la posible aparición de bloques de seguridad regionales. Estas cuestiones serán importantes para la persistencia de la prima de riesgo geopolítica, incluso si los flujos energéticos a corto plazo continúan recuperándose. 

"Hemos cruzado un umbral importante, desde la escalada hacia una desescalada activa y clara. Nuestro escenario central no cambia: una resolución desordenada con efectos económicos persistentes, en la que el Brent se estabiliza en el rango de 80 a 90 $ por barril, pero no revierte plenamente a su media, y el riesgo geopolítico permanece incorporado en los precios durante la segunda mitad del año", concluye.

Ebury: la paz impulsa las divisas latinoamericanas

Las divisas latinoamericanas están repuntando tras el anuncio del acuerdo marco de paz entre EEUU e Irán. El mayor apetito al riesgo se ha visto reflejado no sólo en el rendimiento de las divisas latinoamericanas, sino también en el de las Bolsas de casi todo el mundo y el de algunas materias primas correlacionadas con el ciclo económico, como el cobre. A la cabeza del pelotón se encuentra el peso chileno, que había sido una de las divisas más expuestas al shock energético.

Esta semana, la atención se desplaza a las reuniones de política monetaria de los bancos centrales de Chile y de Brasil.  "La caída en los precios del crudo creemos que reforzará el mantenimiento de las tasas en Chile. En Brasil, la elevada inflación que ya se sitúa por encima del nivel objetivo podría disuadir al banco central de recortar las tasas. No obstante, no se debe descartar una nueva bajada de tipos, si bien no es el escenario base descontado por los mercados", apunta Diego Barnuevo, analista de Ebury.

  • Real brasileño: "Sorprendentemente, y a pesar de su correlación con los precios del petróleo, el real brasileño está rindiendo mejor que muchos de sus pares regionales en los últimos días. Lo atribuimos a la menor volatilidad que ha experimentado el mercado de divisas en las últimas semanas, lo que favorece el uso de estrategias de carry trade que benefician al real dado el elevado nivel de la tasa Selic". Los datos de inflación general y subyacente volvieron a sorprender al alza. Como consecuencia, los economistas encuestados por el Banco Central de Brasil (BCB) han revisado aún más al alza sus expectativas de tipos de interés para los próximos dos años. Según la media de las estimaciones, la tasa Selic caería al 13,75% a finales de este año y al 12% a finales de 2027. En lo que respecta a la reunión del BCB de esta semana, la incertidumbre es bastante elevada. Los mercados asignan actualmente una probabilidad del 60 % a que la autoridad mantenga sin cambios su tasa de referencia, ante las persistentes presiones inflacionarias. Si el banco sorprendiera al mercado con un recorte, cabría esperar un tono marcadamente hawkish en su comunicado.
  • Peso chileno: No es de extrañar que el peso chileno esté siendo la divisa latinoamericana que mejor está rindiendo tras el anuncio del acuerdo de paz marco. Chile ha sido el país más expuesto al shock energético. Es por ello que la caída del precio del crudo aliviará de forma casi instantánea la presión sobre la cuenta corriente y, por ende, sobre el peso chileno. En paralelo, la distensión geopolítica ha impulsado ligeramente el precio del cobre, beneficiando a la divisa por partida doble. En cuanto a la reunión del Banco Central de Chile de esta semana, no se prevé que mueva ficha y el acuerdo de paz no hará sino reforzar este posicionamiento a lo largo del año. Lainflación general se moderó ligeramente, y la subyacente continúa por debajo del nivel objetivo. El banco central haría bien en mantener los tipos para evitar lastrar una economía en desaceleración en este primer semestre.
  • Peso colombiano: ya se ha apreciado más de un 8% en el último mes, impulsado por la victoria de De la Espriella en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Como han confirmado las últimas encuestas de AtlasIntel y Guarumo publicadas, De la Espriella mantiene una ventaja de entre 7 y 8 puntos porcentuales sobre Cepeda. Polymarket asigna al candidato de derechas una probabilidad implícita de victoria del 90%. Dado que el escenario base es que gane De la Espriella, es probable que la reacción del peso sea más moderada que la de la primera vuelta si se confirma su victoria. Tras el rally experimentado en las últimas semanas, el margen de apreciación bajo un mandato de De la Espriella dependerá de su capacidad para implementar su agenda económica. Teniendo en cuenta la elevada fragmentación política y la alta representación de la izquierda en el Congreso, es muy probable que se encuentre con dificultades o se vea forzado a moderar sus propuestas económicas.
  • Peso mexicano: Como divisa proxy del riesgo global, el peso mexicano también ha repuntado en este comienzo de semana. La semana anterior recibimos un dato de inflación que sorprendió a la baja: la general cayó del 4,45% al 3,94% y la subyacente del 4,26 % al 4,19 %. Esto debería provocar que se moderen las expectativas de subidas de tipos para este año. En el plano legislativo, la reciente aprobación de la reforma constitucional que permite anular elecciones por injerencia extranjera ha generado inquietud sobre la evolución de la calidad democrática en México. Aunque, de momento, no ha provocado una reacción inmediata en los mercados, será necesario esperar al desarrollo de lalegislación secundaria para valorar su alcance real. En cualquier caso, se trata de un proceso que conviene seguir de cerca.
  • Sol peruano: A medida que el voto extranjero se contabilizaba, Fujimori protagonizó un sorpasso frente a Roberto Sánchez, permitiendo la recuperación del sol. Con el 98,6 % del voto escrutado, Fujimori mantiene una ventaja de menos de 20.000 votos de diferencia. La mayoría de los votos que quedan por contabilizar son actas impugnadas provenientes de Lima, que deberían favorecer una victoria de Fujimori. Más allá de las elecciones, el repunte del cobre y la caída del crudos on factores positivos para el sol, que se sigue apoyando en una cuenta corriente nacional positiva. Por otro lado, el dato de PIB de abril sigue apuntando a un crecimiento sólido, representativo del buen momento que atraviesa la economía .
10Jun

Sectores como la automoción, la industria manufacturera y determinadas ramas agroalimentarias convivirán con una menor presión arancelaria sobre las exportaciones y, al mismo tiempo, un aumento de la competencia en el mercado europeo.

Miguel Ángel Valero

El pacto alcanzado el 20 de mayo entre el Consejo de la Unión Europea (UE) y el Parlamento Europeo sobre los textos que ratifican el Acuerdo de Turnberry marca una nueva etapa en las relaciones comerciales entre Bruselas y Washington. Sin embargo, tras la apariencia de un deshielo transatlántico, el acuerdo refleja, ante todo, un enfoque de gestión de riesgos: el objetivo es evitar un nuevo recrudecimiento del proteccionismo estadounidense, al tiempo que se conservan los medios para tomar represalias en caso de que EEUU incumpla sus compromisos , ya de por sí ajustados.

Un análisis de Coface avisa que las principales consecuencias de este acuerdo se concentrarán en sectores como la automoción, la industria manufacturera y determinadas ramas agroalimentarias, donde convivirán una menor presión arancelaria sobre las exportaciones con un aumento de la competencia en el mercado europeo.

Firmado en el verano de 2025, cuando Donald Trump amenazaba con imponer aranceles de hasta el 30% a los productos europeos, el Acuerdo de Turnberry limitó este nivel al 15%. A cambio, la UE se comprometió a eliminar sus aranceles sobre las importaciones industriales estadounidenses y a mejorar el acceso al mercado para determinados productos agrícolas y agroalimentarios.

Aunque el acuerdo ha sido muy criticado en Europa por ser desequilibrado, sigue una lógica clara: asegurar el marco comercial y evitar un escenario considerado aún más costoso para los exportadores europeos.

El rasgo distintivo del compromiso europeo con la nueva ratificación reside en los mecanismos de protección incorporados en los textos de aplicación . Este enfoque se basa en tres elementos:

  • Una cláusula de suspensión en caso de que EEUU no cumpla el tope del 15 %, ya sea por la introducción de nuevos aranceles o por una reducción insuficiente de los ya vigentes (especialmente en el caso dela cero y los productos derivados del aluminio, cuyos aranceles pueden seguir alcanzando hasta el 50%). La fecha límite fijada por la UE para el cumplimiento de esta restricción arancelaria es el 31 de diciembre de 2026.
  • Un mecanismo de salvaguardia que puede activarse en caso de un aumento de las importaciones que cause un perjuicio grave a la industria europea.
  • Una cláusula de caducidad que establece que las concesiones expirarán el 31 de diciembre de 2029 en ausencia de una prórroga legislativa. De este modo, la UE ratifica un acuerdo de carácter condicionado y reversible

Desde su firma en el verano de 2025, el contexto ha cambiado. La sentencia del Tribunal Supremo de EEUU sobre el uso de la IEEPA (International Emergency Economic PowersAct, Ley de Poderes Económicos en Situaciones de Emergencia Internacional) ha reducido la capacidad de la administración Trump para imponer de forma inmediata aumentos arancelarios masivos .

Como consecuencia, el valor relativo del acuerdo para Europa resulta hoy menos claro de lo que era en 2025. El denominado ‘descuento de Turnberry’ —la ventaja arancelaria de la que disfrutaba la UE frente al resto del mundo, excluida China — se redujo así de 4,4 puntos a 1,4 entre septiembre de 2025 y marzode 2026.

No obstante, la amenaza no ha desaparecido. Las recientes presiones de EEUU sobre el sector de la automoción, así como la posibilidad de nuevas medidas comerciales a través de otras bases jurídicas en la segunda mitad del año, han convencido a los europeos de que el riesgo de escalada sigue siendo muy real.

En el caso de la industria manufacturera europea, el panorama es desigual. El sector del automóvil muestra esta ambigüedad: los exportadores europeos se enfrentarán a un arancel del 15 % en lugar del 25 % en EEUU, pero a costa de una mayor competencia en el mercado europeo . En el ámbito de la agricultura , las concesiones europeas siguen siendo más específicas, con reducciones significativas en determinados productos transformados y contingentes arancelarios en segmentos sensibles , como el de la leche.

“Este acuerdo no supone una vuelta a la normalidad en las relaciones comerciales transatlánticas. Sobre todo, refleja el deseo de Europa de contener el riesgo de una nueva escalada arancelaria, al tiempo que se reserva explícitamente el derecho a dar marcha atrás si EEUU incumple sus compromisos”, afirma Olivier Rozenberg, analista político de Coface.

Alemania protege su industria pesada

En este contexto, la UE permite a Alemania combinar su precio eléctrico subsidiado para industria con las compensaciones ya existentes. El subsidio eléctrico industrial alemán acaba de recibir luz verde de Bruselas para ampliar su alcance. La UE permite ahora combinar el mecanismo de precio eléctrico subsidiado con las compensaciones de costes indirectos ya existentes. El coste para el contribuyente alemán sube otros 1.000 millones€. ¿Quién gana? Los grandes consumidores industriales de energía: Basf, Thyssenkrupp, y el sector químico alemán son los beneficiarios directos. El argumento de competitividad frente a las plantas asiáticas se sostiene un poco más. Pero el debate de fondo es más serio. Si la competitividad industrial de la primera economía europea depende de subvenciones energéticas estatales cada vez más costosas, hay un problema estructural que nadie quiere nombrar. El modelo energético europeo tiene una factura creciente. Para el inversor, es una señal de que Berlín protege su industria pesada a cualquier coste.

Rusia: la UE retrasará la actualización del tope de precios al petróleo

Por otra parte, la UE planea retrasar la actualización del tope de precios aplicado al petróleo ruso –y, por tanto, evitar su incremento– como parte del 21º paquete de sanciones. Desde 2022, la UE y el G7 establecieron este precio máximo dinámico al que Rusia puede comercializar su petróleo, con el objetivo de reducir sus ingresos sin generar disrupciones significativas en el mercado global. Hasta un 30% del petróleo ruso transportado por vía marítima sigue comerciándose dentro del tope, mientras que el resto se transporta mediante una “flota fantasma”.

El cálculo del tope se calcula descontando un 15% al precio medio del crudo ruso durante 22 semanas, por lo que el efecto del conflicto en Oriente Medio implicaría un aumento significativo del límite, lo que permitiría a Rusia incrementar sus ingresos por exportaciones energéticas. Actualmente, el tope se sitúa en 44,1$/barril, pero una actualización bajo las condiciones actuales lo elevaría por encima de los 70 $/barril. Para evitar este efecto, la Comisión Europea propone aplazar la revisión durante seis meses, hasta enero de 2027. Además, la Comisión considera añadir 30 buques adicionales a la lista negra de la “flota fantasma”, en la que más de 630 buques tienen prohibido el acceso a puertos europeos. Para sacarlas adelante, las medidas requerirán la aprobación unánime de los Estados miembros el próximo 15 de julio.

China: los aranceles de Trump no logran frenar las exportaciones

El Pentágono publica su lista de empresas chinas que ayudan al ejército de Pekín. Entran Alibaba, Baidu, BYD, NIO, WuXi AppTec y YMTC. Estas compañías no podrán optar a contratos del gobierno de EEUU. La tregua comercial Trump-Xi Jinping de mayo empieza a mostrar sus grietas.

Además, las exportaciones de China se aceleraron en mayo, impulsadas por ventas a EEUU y por tecnología, contradiciendo los temores de que los aranceles de Trump frenaran el comercio chino.  Éstos siguen en pie. La guerra de Irán ha encarecido el shipping y el combustible. Y sin embargo, las exportaciones chinas en mayo aceleran. Impulsadas por tecnología y por ventas a EEUU, de todos los destinos posibles. El mercado lo interpreta como una señal de que la economía china es más resistente de lo que el consenso esperaba. Pero también como una señal de que los exportadores chinos están desviando rutas y usando terceros países como puente hacia el mercado americano. Un consumidor chino con más capacidad de exportación tiene más renta disponible.  El yuan se fortalece. Las empresas europeas con exposición a China tienen viento de cola a corto plazo. Pero si los aranceles se endurecen en otoño, el rebote de mayo podría ser el último trimestre bueno. Zumitow recomienda vigilar el renminbi y las revisiones de objetivos  de LVMH y Volkswagen en julio.

"Se espera que la fortaleza de las exportaciones continúe durante la segunda mitad del año, respaldada por las ventajas de costes, el ciclo expansivo de la inteligencia artificial y la demanda de energías verdes en un contexto de persistentes tensiones energéticas", aporta Yifan Hu, director de inversiones para Gran China de UBS Global Wealth Management.

En China, la inflación va a ritmos diferentes: la subida de los costes energéticos acelera los costes de producción, mientras que la debilidad de la demanda interna mantiene más contenidos los precios al consumo. En mayo se aceleró con fuerza el crecimiento de los precios de producción industriales que aumentaron un 3,9% interanual frente al +2,8% del mes previo y alcanzando su mayor nivel desde julio de 2022. Por otro lado, el IPC repitió un bajo ritmo de crecimiento manteniéndose en el +1,2% interanual y con una moderación de una décima en la tasa subyacente que se situó ahora en +1,1% y sigue mostrando la ausencia de presiones inflacionistas por el lado de la demanda en la economía.

EEUU: la confianza de las pymes, en el nivel más bajo desde octubre de 2024

En EEUU, la confianza de las pymes vuelve a retroceder y se sitúa en su menor nivel desde octubre de 2024, el mes previo a la victoria de Trump en las elecciones presidenciales. El índice realizado por NFIB cayó 0,6 puntos hasta el 95,3 en mayo, frente a la esperada mejora. Este retroceso se debió a que las presiones de los precios se intensificaron y también a que un mayor número de empresarios apunta a dificultades en las cadenas de suministro. En este punto, el porcentaje neto de responsables de pymes que señalan que han aumentado los precios de venta subió 6 puntos al 36%, el nivel más alto desde marzo de 2023, mientras que alrededor del 70% informaron de interrupciones en la cadena de suministro que afectaron a su negocio en cierta medida. Unos factores negativos que están pesando en los planes de inversión y contratación de las empresas: las intenciones de gasto de capital (capex) cayeron 1 punto al 16%, el nivel más bajo desde marzo de 2009 y los planes para crear nuevos empleos en los próximos tres meses cayeron 4 puntos a un neto del 9%, la lectura más débil desde mayo de 2020.

El déficit comercial se redujo apoyado en las mayores ventas de petróleo que compensaron las mayores importaciones de productos tecnológicos y necesarios para seguir desarrollando la IA. En abril, el saldo negativo de la balanza comercial se situó en los -55.900 millones$, una reducción del 1,2% mensual explicada en parte por el incremento del 7,7% de las exportaciones de petróleo, que en abril registraron un volumen récord –también se dispararon los envíos de gasolina, diésel y combustible para aviones–. 

Estos ingresos extraordinarios han ayudado a compensar un persistente aumento de las importaciones de bienes de capital vinculados a la construcción de centros de datos: en términos nominales, las importaciones de semiconductores, ordenadores y accesorios continuaron aumentando y aglutinaron cerca del 21% de todas las compras de bienes del extranjero. Finalmente, sorprendieron positivamente las ventas de viviendas de segunda mano, que crecieron en mayo más de lo esperado al acelerarse un +3,2% mensual hasta 4,17 millones de unidades anualizadas, su mayor nivel en el año. A pesar del repunte, el mercado de transacciones sigue estancado con unos precios que en promedio para las viviendas usadas aumentaron un 1,3% frente al año pasado hasta los 429.300$.

09Jun

"¿Quiere China acercarse a Occidente o sustituirlo?", se pregunta el economista Luis Castro Kerdel en 'China desconocida', editado por Sekotia, tras una década de estancia en el país.

Miguel Ángel Valero

"Uno de los grandes errores de Occidente al analizar China es pensar que funciona como una economía desarrollada tradicional. Y quizá precisamente por eso llevamos años subestimando su capacidad para resistir guerras comerciales, sanciones, aranceles o intentos de desacoplamiento económico. Porque China no compite como Alemania, Japón o Corea del Sur. China compite simultáneamente como todos ellos… y también con México, Vietnam o Tailandia al mismo tiempo", subraya el analista Pablo Gil en The Trader.

China funciona como una economía multicapa. Dentro de un mismo mercado conviven regiones con niveles de renta y productividad comparables a las economías más avanzadas del mundo junto a otras zonas que todavía mantienen costes propios de países emergentes. Mientras Shenzhen, Pekín o Shanghái producen chips, inteligencia artificial, vehículos eléctricos o robótica avanzada, otras provincias siguen fabricando textiles y manufacturas intensivas en mano de obra mucho más barata.

En una economía normal, cuando un país se desarrolla y los salarios suben, la producción barata acaba trasladándose al extranjero. Le ocurrió a Europa, EEUU o Japón. Pero en China gran parte de esa deslocalización sucede dentro de la propia China. Las regiones más pobres absorben buena parte de la producción de bajo coste mientras las zonas más desarrolladas avanzan hacia industrias de mayor valor añadido. Eso le permite seguir siendo competitiva prácticamente en toda la cadena de valor al mismo tiempo.

China ya no solo fabrica camisetas baratas. También lidera coches eléctricos, baterías, energías renovables, inteligencia artificial, semiconductores, drones o automatización industrial. Y lo hace sin abandonar completamente las industrias tradicionales. Por eso los aranceles de Trump o los intentos occidentales de reducir dependencia están teniendo un impacto mucho más limitado de lo esperado.

Mientras Occidente fragmentaba la producción mundial, China logró integrar dentro de sus propias fronteras gran parte de esa fragmentación productiva. Y eso ayuda a explicar por qué su cuota de manufactura global ha pasado de alrededor del 8% en 2004 a superar hoy el 30% mundial.

Pero el modelo también tiene debilidades. Funciona extraordinariamente bien hacia fuera… pero mucho peor hacia dentro. Mientras las exportaciones siguen creciendo impulsadas por la inteligencia artificial (IA), los centros de datos y la transición energética, el consumo interno continúa muy débil. Las ventas minoristas apenas avanzan, el mercado inmobiliario sigue dañado y las familias mantienen una enorme prudencia a la hora de gastar.

China se está convirtiendo en una superpotencia productiva… pero no necesariamente en una gran economía de consumo. Y cuanto más dependa de exportar al resto del mundo, mayores tensiones comerciales aparecerán con EE. UU. y Europa. Reactivar el consumo exigiría subir salarios, reforzar la protección social y transformar un modelo económico construido durante décadas alrededor de la industria y las exportaciones. Pero hacerlo demasiado rápido podría poner en riesgo precisamente la base de su fortaleza global.

Occidente sigue intentando frenar a China pensando que compite como una economía convencional. Pero China funciona más bien como un ecosistema industrial completo capaz de competir simultáneamente en casi todos los niveles de desarrollo económico. Y probablemente ahí reside la verdadera dificultad de contener su ascenso.

Adaptación a cualquier barrera comercial

Durante años, el debate sobre China se ha centrado en su capacidad para fabricar más barato que Occidente. Sin embargo, el verdadero desafío para Europa ya no es únicamente su potencia industrial, sino la habilidad de Pekín para adaptarse a cualquier barrera comercial que se le imponga.

La Unión Europea ha endurecido su postura frente a China con aranceles sobre los vehículos eléctricos y otras medidas destinadas a proteger una industria cada vez más preocupada por la pérdida de competitividad. Pero China parece haber entendido que el mundo está entrando en una nueva era de bloques económicos y, en lugar de enfrentarse directamente a esas barreras, está empezando a rodearlas.

El mejor ejemplo lo encontramos en Marruecos. En los alrededores de Tánger está surgiendo un importante polo industrial impulsado por empresas chinas que fabrican componentes para automóviles, baterías, neumáticos y otros suministros destinados al mercado europeo. Marruecos ofrece mano de obra competitiva, incentivos fiscales, energía renovable y una posición estratégica a las puertas de Europa.

Y ahí es donde aparecen las preocupaciones de Bruselas. Muchos responsables europeos temen que parte de estas inversiones no sean simplemente una apuesta por Marruecos, sino una forma de utilizar el país como plataforma para acceder al mercado europeo evitando algunas de las restricciones comerciales impuestas a China.

Lo interesante es que esta estrategia no es nueva. Durante años, numerosas empresas chinas intentaron utilizar México para mantener un acceso privilegiado al mercado estadounidense. Ahora parece que la misma lógica empieza a extenderse a Marruecos, Turquía y otros países situados en la periferia de los grandes bloques económicos.

En realidad, estamos asistiendo a una transformación profunda de la globalización. Durante décadas el modelo era fabricar en China y exportar al resto del mundo. Hoy las tensiones geopolíticas y los aranceles están impulsando algo distinto: la internacionalización de la producción china. Ya no se trata solo de exportar productos, sino de exportar fábricas, capital y tecnología.

La gran cuestión para Europa quizá no sea cómo imponer más aranceles, sino cómo recuperar competitividad. Porque mientras Bruselas debate nuevas barreras comerciales, China parece estar construyendo una red industrial global capaz de seguir abasteciendo a los consumidores occidentales desde múltiples puntos del planeta. 
Las barreras pueden cambiar las rutas comerciales, pero rara vez detienen a quien dispone del capital, la tecnología y la capacidad industrial suficiente para encontrar caminos alternativos. Y eso es precisamente lo que China está haciendo.

Entre Trump y Putin
La visita de Donald Trump a China ha sido mucho más que una simple cumbre bilateral. Ha sido una demostración cuidadosamente diseñada de cómo Xi Jinping quiere que el mundo vea hoy a China: como una superpotencia capaz de sentar en su mesa, con apenas unos días de diferencia, al presidente de EEUU y al de Rusia.

Primero Trump. Después Putin. La secuencia no es casual. Mientras el presidente estadounidense abandonaba Pekín tras dos días de reuniones, el Kremlin confirmaba la llegada de Vladimir Putin a China para los días 19 y 20 de mayo. Xi quiere transmitir una idea muy concreta: Pekín se ha convertido en uno de los grandes centros de gravedad del nuevo tablero geopolítico mundial.

Pero detrás de las ceremonias, los largos apretones de manos y las sonrisas cuidadosamente medidas existe una enorme diferencia en la forma en que ambas potencias entienden el mundo y el papel que quieren desempeñar en él. Trump parece abordar la relación con China desde una lógica principalmente pragmática y transaccional. Su prioridad es estabilizar relaciones, reducir tensiones comerciales, contener el impacto económico de los conflictos globales y evitar un deterioro que termine perjudicando a Estados Unidos y a sus grandes empresas.

Xi Jinping piensa a otra escala. China no busca únicamente crecer económicamente. Busca rediseñar el equilibrio de poder global. Cuando Xi habla de evitar la “trampa de Tucídides”, en realidad está dejando claro que Pekín se considera una potencia destinada a ocupar un papel central en el mundo y que el verdadero riesgo aparecería si EEUU se negara a aceptar ese nuevo equilibrio.

Ahí aparece probablemente la mayor divergencia estratégica entre ambas superpotencias. EEUU sigue funcionando muchas veces con horizontes políticos de corto plazo, mientras China trabaja con planes de décadas. Trump busca acuerdos visibles y rápidos. Xi intenta alterar lentamente las estructuras del poder mundial.

Y probablemente por eso toda la visita estuvo llena de símbolos cuidadosamente calculados. Xi recibió a Trump con una puesta en escena imperial, paseos por lugares históricos, referencias constantes a la historia milenaria china y una diplomacia extremadamente controlada. En la corte de Xi nada es improvisado. Mientras Trump hablaba de negocios, Xi hablaba de civilización, historia y poder.

Incluso los gestos aparentemente menores reflejaban esa batalla psicológica. Desde el saludo inicial hasta los recorridos por Pekín, China quiso dejar claro que ya no se siente una potencia emergente subordinada a EEUU sino un actor que se considera igual o incluso destinado a superar a Washington en influencia global. Y en medio de toda esta rivalidad existe una realidad incómoda para EEUU: las grandes multinacionales norteamericanas siguen profundamente conectadas a China. Muchos de los empresarios y directivos que acompañaron a Trump reflejan precisamente esa contradicción.

Washington intenta reducir su dependencia estratégica de Pekín mientras buena parte de su tejido empresarial continúa necesitando el mercado chino, su capacidad industrial y sus cadenas de suministro. Xi lo sabe perfectamente y juega constantemente a dos bandas. Por un lado, intenta estabilizar relaciones con Washington porque necesita mantener acceso a los mercados occidentales. Por otro, mantiene intacta su asociación estratégica con Rusia porque considera a Moscú un socio clave para debilitar la hegemonía estadounidense.

La llamada “asociación sin límites” entre Xi y Putin sigue viva. China nunca condenó la invasión de Ucrania y ha actuado durante estos años como uno de los grandes salvavidas económicos del Kremlin, aumentando las compras de energía rusa, ampliando el comercio bilateral y ofreciendo vías de escape financieras y tecnológicas frente a las sanciones occidentales.

Sin embargo, detrás de esa imagen de alianza entre iguales empieza a aparecer una realidad cada vez más evidente: Rusia necesita mucho más a China de lo que China necesita a Rusia. Y Xi Jinping lo sabe perfectamente. La propia reunión con Putin ha vuelto a reflejarlo. Moscú necesita desesperadamente mantener sus exportaciones energéticas tras perder buena parte del mercado europeo, mientras Pekín negocia desde una posición de enorme ventaja. El proyecto del gasoducto “Power of Siberia 2” es probablemente el mejor ejemplo. Para Rusia resulta casi vital para reemplazar ingresos perdidos desde la guerra de Ucrania. Para China, en cambio, es simplemente una opción estratégica más dentro de su proceso de diversificación energética.

De hecho, cuanto más tiempo pasa y más dependiente se vuelve Rusia de los mercados chinos, mayor capacidad de presión acumula Pekín sobre el Kremlin. China se ha convertido no solo en el principal comprador de energía rusa, sino también en uno de sus grandes salvavidas financieros y tecnológicos tras las sanciones occidentales. Incluso gran parte del comercio bilateral ya se liquida en yuanes y rublos, reflejando hasta qué punto Moscú ha terminado orbitando alrededor de la estructura económica china.
Y probablemente ahí aparece una de las mayores fortalezas estratégicas de Xi Jinping actualmente: su capacidad para hablar de tú a tú con Washington mientras mantiene a Moscú cada vez más dentro de la órbita económica y geopolítica china.

La sensación que deja toda esta secuencia diplomática es que Trump sigue pensando en términos de negociación, mientras Xi Jinping piensa en términos de civilización, poder e historia. Estados Unidos todavía actúa muchas veces como la potencia dominante del presente, mientras China se comporta ya como la potencia que cree representar el futuro.

Y quizá el verdadero mensaje que Xi quiso enviar al recibir primero a Trump y después a Putin era precisamente ese: China ya no se considera una potencia emergente que busca su lugar en el sistema internacional. Cree haberse convertido ya en uno de los pilares centrales del nuevo orden global que está naciendo.

Mientras, el sector exterior de China continúa avanzando a un ritmo sólido y propulsado por un nuevo motor de crecimiento: la IA, que empuja el comercio internacional. En mayo el superávit comercial supera los 105.000 millones $ frente a los 84.820 millones del mes previo. Un saldo positivo que se alcanza con un elevado dinamismo tanto de las exportaciones (+19,4% interanual) como de las importaciones (+27,4%). Por segmentos, destacó sobre todos los demás el altísimo dinamismo de la tecnología que sigue disfrutando de esta ola de mayor inversión: las exportaciones de semiconductores, ordenadores y sus componentes crecieron un 89% interanual en mayo (frente al +73% en abril), impulsadas principalmente por el aumento de precios unitarios. Con todo ello, en términos nominales, las exportaciones de alta tecnología crecieron un 51%, el mayor aumento desde 2021, y ahora representan casi el 30% de los envíos totales al exterior. Además, también las exportaciones de automóviles se mantuvieron elevadas con un avance del +39% interanual (vs. +44% en abril), aunque con una ligera desaceleración debido a una base comparativa más alta. Por el lado de las importaciones, también fue la tecnología el líder con un avance del +71% de las compras de semiconductores, ordenadores y componentes. Finalmente, también destacaron los datos relativos al comercio de bienes energéticos, con las importaciones de crudo registrnado una reducción del -6,7% mensual, mientras que China incrementó sus importaciones de carbón (+9,5% mensual) una medida destinada a mitigar el impacto del encarecimiento del petróleo.

Sekotia publica 'China desconocida', de Luis Castro Kerdel

¿Por qué un país que lleva cinco mil años de civilización acepta ser gobernado sin elecciones, sin prensa libre y sin jueces independientes? ¿Por qué sus ciudadanos no se rebelan? ¿Juegan China y Occidente la misma partida? ¿Con las mismas reglas? ¿Con los mismos objetivos? ¿O llevamos décadas respondiendo a una estrategia que ni siquiera hemos sido capaces de identificar? A todas estas preguntas y muchas otras responde el economista Luis Castro Kerdel en China desconocida, editado por Sekotia.

Durante años, China fue presentada como el gran milagro económico del siglo XXI, una civilización milenaria que, tras décadas de aislamiento, se abría al mundo con una fuerza imparable. Para muchos era el futuro. Para otros, una oportunidad. Para Luis Castro Kerdel, fue ambas cosas. En 2012, este economista se instaló en Shanghái. Lo que comenzó como una aventura personal -aprender el idioma, emprender, integrarse en una cultura fascinante- se convirtió en casi una década de observación directa desde dentro de una sociedad radicalmente distinta a la occidental. A través de experiencias cotidianas y relaciones personales, Castro desvela cómo funcionan los conceptos que vertebran la cultura china -el guanxi, la reputación, la contradicción asumida, el pragmatismo sin límites- y cómo estos definen una visión del mundo que no compite con la occidental, sino que le es profundamente ajena.

Un sistema eficaz y opaco, jerárquico, donde la libertad individual y el Estado de derecho ocupan un lugar muy distinto al que les asignamos nosotros. La pandemia fue el momento en que las piezas terminaron de encajar. Lo que durante años podía leerse como diferencia cultural mostró otra cara: silencio impuesto desde el poder, control social sistemático, marginación de los disconformes. 

Luis Castro Kerdel salió de China con miedo. Este libro pretende que el lector, al leerlo, entienda por qué. El autor es economista con una sólida trayectoria en el sector privado internacional. Motivado por el ascenso vertiginoso de Asia, se trasladó a Shanghái en 2012, donde residió durante casi una década. Durante su estancia, colaboró como asesor y mentor de altos ejecutivos chinos y japoneses en empresas multinacionales, lo que le otorgó un acceso privilegiado para observar desde dentro la metamorfosis del sistema social y político del país. Tras su regreso a Occidente en 2021,decidió plasmar sus vivencias y análisis en esta obra, buscando alertar sobre las realidades invisibles detrás del ascenso económico chino.

03Jun

La Oficina del Representante Comercial (USTR) plantea aranceles de hasta del 12,5% a importaciones procedentes de 60 países, al considerar que éstos no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso.

Miguel Ángel Valero

Por una vez, y sin que sirva de precedente, esta iniciativa no es de Trump. La Oficina del Representante Comercial (USTR), el organismo encargado de ejercer las investigaciones comerciales y recomendar la imposición de tasas arancelarias, plantea aranceles de hasta del 12,5% a importaciones procedentes de 60 países, al considerar que éstos no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. 

La polémica propuestas contempla la aplicación de un arancel del 10% a la Unión Europea, Reino Unido, México o Canadá, mientras que el tipo del 12,5% afectaría a China, Japón, India y a otros 42 países. Los gravámenes se amparan en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. Trump ya recurrió a esta legislación en su primer mandato, cuando inició la guerra comercial con China, tarificando algunos productos hasta el 25%. 

En este contexto, la nueva propuesta ofrecería a la Administración una alternativa al actual arancel global del 10% aplicado bajo la Sección 122 –de carácter temporal y con vencimiento el 24 de julio–, sustituyéndolo por un mecanismo con mayor respaldo jurídico y, previsiblemente, de carácter permanente.

La iniciativa se produce después de que, a comienzos de esta misma semana, la USTR, propusiera un arancel del 25% sobre diversos productos brasileños, también bajo la sección 301. Además, se prevé la publicación de las conclusiones de otra investigación relacionada con el aumento de la capacidad industrial excesiva en 16 países, incluido China.

Mientras, continúa la fortaleza del mercado laboral en EEUU. La encuesta JOLTS superó ampliamente las expectativas y mostró que las ofertas de empleo aumentaron en 731.000 en abril hasta situarse en 7,62 millones, muy por encima de las 6,89 millones del mes previo y de las expectativas, situándose prácticamente en su nivel más alto de los dos últimos años. Con ello, la economía actualmente opera con una ratio de vacantes sobre desempleados de 1,03x frente al 0,95x del mes anterior, volviendo a mostrar que existe un puesto de empleo sin cubrir por cada parado. 9 de los 11 sectores analizados han registrado un incremento de las vacantes, algo no visto desde septiembre de 2022. Pero el fuerte aumento de las vacantes vino muy concentrado, ya que un 91% correspondieron al sector tan heterogéneo como servicios profesionales, mientras que sectores cíclicos, como ocio y hostelería, registraron el tercer mes consecutivo de reducción de las vacantes.

Vuelven las compras de los hedge funds y sufre el consumo

Goldman Sachs subraya que los hedge funds compraron acciones americanas a su ritmo más rápido en seis meses. El S&P 500 encadena nueve semanas seguidas al alza, la racha más larga desde 2023. Y resulta que los hedge funds han vuelto a comprar a lo grande. Goldman Sachs habla de la mayor aceleración de compras institucionales en seis meses. El leverage largo/corto llega al 55,3%. Los financieros lideran el rally con una ratio long/short de 6,5 a 1. El índice rompe techo tras techo. Pero más de la mitadde sus componentes cotiza por debajo de su media de 100 sesiones. La señal es doble. El dinero grande ha vuelto al risk-on. Pero el rally es estrecho. Cuando los hedge funds corren así de rápido, suele quedar menos gasolina para el rally. El S&P en máximos con breadth estrecha es una combinación que históricamente precede a correcciones técnicas.

Mientras, el menor consumo en EEUU pasa factura a algunas empresas. Dollar General eleva previsiones mientras el consumidor americano recorta incluso en comida para ir a tiendas de descuento. La cadena de discount americana facturó 10.780 millones$ en el primer trimestre, un 3,4% más, con el beneficio por acción subiendo a 2$ contra los 1,78 del año pasado, y la previsión es que termina 2026 entre 7,2 y 7.45$.. El tráfico sube un 1,4%. Esto muestra que los consumidores americanos están recortando incluso en comida básica para ir al discount en lugar del supermercado habitual.  Una situación negativa para las marcas premium, y buena para discounters. Si el consumidor americano frena de verdad en el 2º trimestre, el S&P en 7.600 puntos necesita que las expectativas de beneficios corporativos bajen. 

Shake Shack cae un 10% en Bolsa tras revisar a la baja las previsiones de ingresos para el 2º trimestre, y de beneficios para todo 2026. La firma de hamburguesas premium culpa a la "incertidumbre macroeconómica, el entorno competitivo y sus impactos relacionados".

La Eurozona sufre el repunte de la inflación

Por su parte, en la zona euro se confirma el repunte de la inflación impulsado por los mayores costes energéticos. El IPC preliminar repuntó dos décimas en mayo hasta +3,2% interanual, su mayor nivel desde septiembre de 2023 y con un repunte más acusado de la tasa subyacente que se acelera tres décimas hasta el +2,5%. Por componentes, el aumento de la inflación se explicó en gran medida por la mayor aportación de la energía, que explicó 1 punto, a lo que se unieron los precios de los alimentos (que suponen otros 0,4 puntos). 

Por el lado de la tasa subyacente, los precios de los bienes aceleraron su crecimiento una décima hasta +0,9% interanual (aportaron dos décimas al IPC), mientras que hubo un mayor repunte de los servicios, que aceleraron el crecimiento de los precios cinco décimas hasta +3,5% interanual y fueron responsables de la mitad de la inflación. 

Los datos de inflación presionan al Banco Central Europeo (BCE) para elevar tipos oficiales en su reunión del 11 de junio, aunque los indicios de efectos de segunda ronda de este encarecimiento de la energía parecen contenidos. 

UBS ve oportunidades en empresas de la Eurozona

Pero en UBS señalan que "aunque esperamos que el BCE incremente los costes de financiación la próxima semana, consideramos poco probable un endurecimiento monetario significativo como el que actualmente descuentan los mercados, debido a los riesgos para el crecimiento derivados de los elevados precios de la energía. Al mismo tiempo, seguimos viendo oportunidades en determinadas empresas de la Eurozona que se benefician de tendencias estructurales de largo plazo".

Los riesgos para el crecimiento derivados de un shock energético prolongado hacen improbable un endurecimiento monetario significativo. "Es probable que los efectos de segunda ronda sobre la inflación sigan siendo limitados. Una política monetaria más restrictiva no debilita el atractivo de determinadas compañías europeas que se benefician de tendencias estructurales de crecimiento", insisten.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos siendo positivos respecto a la renta fija de calidad, con especial atención a los bonos de corta y media duración, que son menos vulnerables a las preocupaciones sobre el aumento de la carga de la deuda pública. Creemos que el reciente incremento de las rentabilidades ofrece una oportunidad para que los inversores aseguren tipos atractivos, especialmente a través de crédito corporativo defensivo y de alta calidad, donde el carry sigue siendo atractivo y la duración de los diferenciales parece manejable”. Y añade: “También vemos oportunidades en los líderes europeos y en determinadas acciones de la Eurozona expuestas a temáticas de crecimiento estructural. Los datos de inflación refuerzan la justificación para una actuación del BCE a corto plazo, pero no modifican nuestra preferencia por un posicionamiento selectivo, la diversificación y la calidad”.

China: la confianza empresarial, en su nivel más alto desde febrero

Y en China, sorpresa positiva con la mejora de la confianza empresarial, que alcanza su mayor nivel desde febrero. El PMI compuesto repunta en mayo hasta situarse en niveles de 54 desde el 53,1 anterior, impulsado al alza por un dato favorable de confianza de los servicios que escaló hasta el 54,4 desde el 52,6 previo. Cifras que apuntan a una aceleración de la actividad y que sorprenden al ocurrir en un momento en el cual los precios de la energía siguen elevados y el consumo interno no parece estar reactivándose. A pesar de ello, la lectura de los empresarios es positiva, lo que podría estar adelantando un giro de la actividad.

01Jun

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías".

Miguel Ángel Valero

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes (los geopolíticos con sus múltiples variantes, los riesgos medioambientales y de sostenibilidad, la inflación y los tipos de interés, la IA y la ciberseguridad, y los energéticos, que son una consecuencia de los riesgos geopolíticos) "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías". Además, reivindica el papel del actuario en la anticipación, modelización y gestión de estos escenarios complejos.

Precisamente el último número (el 58) de Actuarios se centra en los riesgos energéticos y su creciente relevancia en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la transición energética, la inteligencia artificial y los desafíos de sostenibilidad. Expertos nacionales e internacionales, procedentes del ámbito energético, asegurador, regulatorio, científico y académico, analizan desde múltiples perspectivas los principales retos asociados a la seguridad energética, la electrificación, el hidrógeno, la energía nuclear, la inteligencia artificial, los mercados eléctricos y los nuevos riesgos aseguradores.

Mientras tanto, sigue el 'culebrón' del acuerdo entre Irán y EEUU, con una certeza: los precios del petróleo no volverán de forma inmediata a los niveles previos al conflicto: la reparación de las infraestructuras energéticas dañadas llevará tiempo. Así lo refleja la propia curva de futuros, que prevé que las subidas de precios del crudo no se revertirán hasta marzo de 2027. 

Lo que está claro es que la guerra en Oriente Medio pasa factura a la economía de EEUU, con un debilitamiento de la confianza de los consumidores y mayores tensiones inflacionistas. Además, la Reserva Estratégica de Petróleo ha disminuido a un ritmo sin precedentes –más de 9 millones de barriles semanales en las últimas dos semanas–. De continuar esta tendencia, podría caer por debajo del mínimo registrado en 2023 y alcanzar su nivel más bajo desde 1983.

Pero hay más datos:

  • Trump propone el umbral de contenido local para coches más alto jamás visto bajo el USMC: quiere que el 82% sea de origen norteamericano, con al menos la mitad fabricado dentro de EEUU. El plazo de cumplimiento es 2027 y los fabricantes dicen que es físicamente imposible de cumplir. General Motors, Stellantis y Toyota tendrían que redibujar por completo sus cadenas de producción. El coste extra por vehículo podría llegar a los 3.000$.
  • Otra de Trump: los grupos de aerolíneas y empresas americanas advierten que sus propuestas de restricción de vuelos internacionales crearían un caos operativo y económico sin precedentes. Delta, United Airlines y American Airlines están en primera línea. El turismo y los viajes corporativos serían los primeros damnificados, justo cuando el verano arranca a toda máquina.
  • los precios de la carne alcanzan máximos históricos por una escasez estructural de ganado que no tiene solución rápida. El tamaño del rebaño está en mínimos desde los años 50. Más presión sobre el IPC americano justo cuando la Fed considera si subir tipos. El dato es muy malo para cadenas como McDonald's y Yum! Brands (está en negociaciones exclusivas para vender Pizza Hut a LongRange Capital y quedarse con Taco Bell y KFC) aunque muy bueno para los ganaderos.
  • Walmart, el termómetro del consumidor americano de renta media-baja, cierra por debajo de su media de 200 días por primera vez en más de un año. Señal técnica que el mercado no puede ignorar cuando el IPC sigue subiendo y el empleo empieza a flaquear. Walmart es el barómetro. Cuando cae, el consumidor ya ha frenado.
  • Las ejecuciones por hipotecas impagadas se disparan el 26% en el primer trimestre, porque los compradores ya no pueden aguantar el coste del tipo variable. Es uno de los argumentos de Trump para presionar a la Fed sobre una bajada de tipos.
  • El mayor gestor de activos del mundo, BlackRock, reduce su exposición a renta variable, mientras los hedge funds han desmontado coberturas de forma masiva. ¿El resultado? Las acciones con más posiciones cortas se han disparado cerca de un 30% en semanas, y el miedo implícito que medía el mercado de derivados ha caído a mínimos. El rally se retroalimenta porque cada posición corta que se cierra empuja los precios todavía más arriba. El problema es lo que queda cuando se acaban las coberturas. Un mercado sin red de seguridad amplifica cualquier shock. Un dato de inflación malo, un movimiento de la Fed, una escalada en Irán. Lo que antes absorbían los hedges ahora lo absorbería directamente la cartera.

Por su parte, la actividad fabril china retrocede por segundo mes consecutivo en mayo, golpeada por la caída de la demanda global y la guerra arancelaria con EEUU. El PMI manufacturero oficial cae por segundo mes consecutivo en mayo, y ya se sitúa en un 55% la probabilidad de recesión industrial china en el tercer trimestre. El impacto llega directo a las materias primas industriales. El cobre y el hierro ya acusan el frenazo. Y como China exporta deflación al resto del mundo, la situación macroeconómica global no pinta bien. Son malos datos para materias primas y para la energía industrial. Rio Tinto y BHP ya están bajo presión. Las exportadoras europeas con exposición a China acusan el golpe. El lado positivo es que la deflación importada puede aliviar algo al BCE.

Swisscanto: riesgo de sobrecalentamiento

"Los mercados bursátiles ya muestran señales de cierto sobrecalentamiento. Por ello, redujimos ligeramente nuestra exposición a renta variable a mediados de mayo y actualmente solo mantenemos una sobre ponderación en mercados emergentes", explica Roger Rüegg, director de Soluciones Multiactivos de ZKB/Swisscanto:

  • Nasdaq: Toma de beneficios en acciones tecnológicas estadounidenses. No creemos que vaya a producirse una “burbuja puntocom 2.0” y seguimos siendo optimistas respecto a las acciones tecnológicas. Sin embargo, tras el fuerte repunte registrado desde abril (+30%), hemos realizado algunas recogidas de beneficios. En particular, las acciones de semiconductores parecen claramente sobrecompradas, por lo que consideramos probable una rotación sectorial en las próximas semanas.
  • Bonos: subida excesiva de los rendimientos. El estrecho de Ormuz lleva cerrado casi tres meses y el precio del petróleo continúa rondando los 100$ por barril. Además, las cifras de inflación en EEUU han superado las expectativas, lo que ha provocado una fuerte corrección en el mercado de bonos y un repunte generalizado de las rentabilidades a nivel global. Al mismo tiempo, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales. Esto podría ser el caso del BCE, aunque no prevemos nuevas subidas de tipos por parte de la Fed este año y esperamos un cambio de tendencia. Seguimos considerando atractivos los bonos soberanos debido a los elevados rendimientos reales, por ejemplo, superiores al 2 % en el bono del Tesoro estadounidense a 10 años, y mantenemos una sobre ponderación pese a las pérdidas registradas en mayo. Es probable que las rentabilidades de los bonos vuelvan a descender en los próximos meses.
  • Renta variable: perspectivas positivas a pesar de los obstáculos a corto plazo. Los beneficios empresariales siguen mostrando solidez, y el fabricante de chips de IA, Nvidia, ha vuelto a sorprender positivamente. En combinación con la fortaleza de los datos macroeconómicos en EEUU, esto debería seguir respaldando a la renta variable. Sin embargo, tras el fuerte rally de los valores tecnológicos, la renta variable presenta niveles de sobrecompra, y nuestros indicadores de sentimiento apuntan a un entorno de euforia, generando señales de venta. Por ello, hemos vuelto a reducir ligeramente nuestra sobre ponderación en renta variable y actualmente solo mantenemos una posición sobre ponderada en mercados emergentes, que siguen ofreciendo valoraciones atractivas gracias al sólido crecimiento de beneficios del sector tecnológico y al impulso del mercado. La amplitud del mercado en emergentes también sigue siendo débil, lo que nos ha llevado igualmente a realizar algunas recogidas de beneficios en esta área.
  • Inversiones alternativas: actualmente, en su mayoría al margen: Tras haber mantenido una posición relativamente activa en oro y materias primas durante los últimos años, actualmente mantenemos una ponderación neutral en ambas clases de activos. El oro parece haber perdido parte de su impulso y preferimos esperar a un mejor punto de entrada. En cuanto a las materias primas, aunque esperamos una caída en los precios del petróleo, el riesgo sigue siendo elevado debido a la guerra en Irán. La relación rentabilidad-riesgo todavía no resulta lo suficientemente atractiva como para justificar una posición infra ponderada. Por otro lado, los bonos catastróficos (cat bonds) empiezan a resultar interesantes. La temporada de huracanes está a punto de comenzar, lo que marca el periodo más volátil para esta clase de activos. Seguimos considerando atractiva la prima de riesgo.
  • EuroStoxx50: Mantenemos una visión cautelosa sobre el EuroStoxx50. Por un lado, el crecimiento de los beneficios empresariales es menos sólido que en EEUU; por otro, el impacto económico derivado del aumento de los precios de la energía en la zona euro es considerablemente mayor que en Estados Unidos. Los indicadores adelantados ya apuntan a un crecimiento significativamente más débil en la Eurozona. En este contexto, nuevas subidas de tipos por parte del BCE tampoco contribuirían a mejorar el escenario.

UBS: riesgo de concentración en las carteras

El S&P 500 subió un 0,2% hasta alcanzar un nuevo máximo histórico el viernes 29 de mayo, elevando sus ganancias acumuladas en el año por encima del 10%, tras conocerse un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. "Creemos que las acciones seguirán avanzando a medio plazo, ya que los progresos en Oriente Medio están llevando a los inversores a centrar más su atención en unos sólidos fundamentos económicos y empresariales. Sin embargo, aunque esperamos nuevas subidas en los mercados bursátiles, también consideramos que la reciente fortaleza del mercado representa una oportunidad para que los inversores aumenten la resiliencia de sus carteras", señalan en UBS.

"Las fuertes ganancias de las principales compañías tecnológicas estadounidenses han incrementado los riesgos de concentración en muchas carteras, por lo que resulta prudente considerar una mayor diversificación dentro de la renta variable. La reciente caída de los bonos ha creado, en nuestra opinión, una oportunidad para asegurar rendimientos atractivos. El reciente periodo de volatilidad moderada en los mercados bursátiles hace más atractivo incorporar coberturas a las carteras", añade.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Creemos que la reciente fortaleza del mercado ofrece una buena oportunidad para que los inversores refuercen la resiliencia de sus carteras, con el objetivo de reducir el riesgo de sufrir caídas significativas, al tiempo que mantienen su participación en unos mercados en ascenso”.

"El actual episodio de nerviosismo en los mercados es un recordatorio de que, en un entorno de mayor inflación y rendimientos elevados, las finanzas públicas están siendo objeto de un escrutinio más intenso en todo el mundo", señala Dean Turner, Economista Jefe para la Eurozona y Reino Unido.

"La manufactura en las economías desarrolladas muestra señales claras de estar volviéndose cada vez más regional. Otros mercados, sin embargo, siguen manteniendo un carácter más global", opina Paul Donovan, Economista Jefe.

Ebury: el posible acuerdo impulsa las monedas de los países importadores de petróleo

Los precios del petróleo continúan retrocediendo y se aproximan a sus niveles más bajos desde que comenzó la guerra, ante la expectativa de que el estrecho de Ormuz se reabra en un futuro próximo. Como era previsible, las divisas de los países importadores de energía —especialmente las de la cuenca del Pacífico y Sudáfrica— son las que más se están beneficiando. Sin embargo, las monedas del G10 están cotizando en rangos muy estrechos, a medida que los inversores muestran claros signos de agotamiento y esperan que el conflicto no se recrudezca. En este contexto, destaca la notable resiliencia del dólar ante la reducción de las primas de riesgo y la mejora general de la confianza de los inversores. Aunque los titulares sobre las negociaciones entre Washington y Teherán seguirán dominando la atención de los mercados, esta semana también se publicarán datos económicos de interés tanto en EEUU como en la Eurozona. El martes 2 de junio se conocerá el dato preliminar de inflación de mayo de la zona euro y el informe JOLTS de empleo estadounidense. El viernes 5 de junio se publicará una nueva estimación del PIB de la Eurozona del primer trimestre y el informe de empleo de mayo en Estados Unidos. Hasta el momento, la economía estadounidense parece haber resistido mejor el impacto de la crisis que las europeas, aunque los datos de finales de esta semana aportarán mayor claridad al respecto.

  • EUR: Los miembros del Banco Central Europeo continúan enviando señales claras de que subirán los tipos de interés en la reunión de junio. Los mercados de swaps ya descuentan prácticamente por completo este movimiento. Las expectativas de un endurecimiento adicional a lo largo de 2026 se han reducido notablemente ante la caída de los precios de la energía y los avances en las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Aunque esperábamos una recuperación más sólida del euro gracias a la caída del petróleo y a la mejora del apetito por el riesgo, los débiles niveles de confianza y actividad empresarial —reflejados en los PMI— están limitando el rebote de la moneda única. El dato de inflación de mayo del martes será seguido con especial atención. En principio, no creemos que una cifra por debajo de las expectativas pueda poner en peligro la subida de junio, aunque sí podría reducir las probabilidades de nuevos incrementos de tipos posteriores.
  • USD: Los datos económicos publicados la semana pasada, entre ellos los pedidos de bienes duraderos, reforzaron la percepción de que la economía estadounidense se mantiene relativamente aislada del encarecimiento de la energía. La única sorpresa negativa fue una ligera revisión a la baja del crecimiento del PIB del primer trimestre, atribuida a un menor gasto de consumo, mientras que la inversión se mantuvo sólida. La inflación subyacente del PCE, indicador favorito de la Reserva Federal, subió hasta su nivel más alto desde 2023, lo que podría dar argumentos adicionales al FOMC para abandonar su sesgo dovish. El foco esta semana estará puesto en el informe de empleo del viernes. El informe del mes anterior reflejó una fortaleza inesperada en la creación de empleo tras meses de desaceleración. Esperamos una cifra muy similar este mes, mientras el desempleo se mantiene estable y la economía cerca de los niveles de pleno empleo. Los economistas prevén una creación neta de 100.000 puestos de trabajo, lo que sería un dato muy positivo dadas las circunstancias.
  • GBP: La semana pasada transcurrió con relativa calma en el Reino Unido, tanto en el plano económico como político. El principal catalizador para la libra fue la declaración de Andy Burnham, principal aspirante a suceder a Keir Starmer, en la que reafirmó su compromiso con las reglas fiscales actuales. No obstante, las elecciones parciales del 18 de junio —que Burnham debe ganar para poder desafiar formalmente al primer ministro— siguen siendo el evento clave para la libra esterlina. Creemos que una victoria de Burnham no solo fortalecería su posición para llegar al 10 de Downing Street, sino que también abriría un sesgo bajista para la GBP, dada su mayor predisposición a una política fiscal expansiva y, por tanto, a una mayor emisión de deuda pública. Esta semana, la atención se centrará, de forma algo inusual, en las revisiones de los PMI de mayo. Aunque estas revisiones rara vez mueven el mercado, la sorpresa negativa de la lectura anterior hace probable un repunte al alza en esta ocasión.
27May

Las posiciones bajistas en acciones del S&P 500 han saltado al 3%, el nivel más alto en más de una década, justo cuando por segundo mes seguido en que los consumidores norteamericanos mencionan la inflación ligada a la guerra con Irán como su principal preocupación.

Miguel Ángel Valero

El Euribor sube al 2,8% en mayo en vísperas de la subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) en su reunión del 11 de junio, frente al 2,747% en abril, por lo que corren malos tiempos para los que tienen contratada una hipoteca variable. El analista hipotecario del comparador financiero HelpMyCash, Miquel Riera, explica que “lo más probable es que ese día se anuncie una subida de los tipos de interés aplicados, con el objetivo de combatir la inflación generada por el conflicto en Oriente Medio”.

Debido al aumento del Eurobor , las cuotas de las hipotecas variables que se revisen con el valor demayo (ya sea de manera anual o semestral) experimentarán un incremento importante. Y es que el último registro de este índice es superior tanto al de hace un año (2,081% en mayo de 2025) como al de hace seis meses (2,217% en noviembre de 2025).

Para una hipoteca variable media de 150.000€, a 25 años y con un interés de Euribor más 1%, si se revisa anualmente con el último valor del índice, sus cuotas subirán de los 718 a los 775€, aproximadamente; unos 57€ más al mes (unos 690€ al año). Y si la actualización es semestral, las mensualidades pasarán de 728 a 775€, aproximadamente; unos 47 más al mes (más de 280 al semestre). “Cuanto menos tiempo haya pasado desde que se formalizó la escritura, mayor será el impacto de la subida del Euribor”, asegura Riera.

“Los que tengan un interés mixto deben revisar su contrato para averiguar si su interés pasa a ser variable este año”, advierte. En caso afirmativo, las cuotas también experimentarán una subida.

El alza del Euribor confirma una tendencia que empezó en marzo, cuando el valor mensual de este índice pasó del 2,221% al 2,565%. En abril, este índice registró un nuevo aumento, esta vez hasta el 2,747%. Y en mayo se ha producido su tercer incremento consecutivo; hasta el 2,8%. Según Riera, la culpa de esta escalada la tiene el conflicto armado de Oriente Medio que, desde finales de febrero, dispara el precio tanto del petróleo como del gas. El coste de la vida, por lo tanto, también subió: la inflación de la Eurozona pasó del 1,9% de febrero al 3% de abril; por encima del nivel que se considera óptimo (2%). 

El Euribor representa el interés medio al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre ellos, así que suele subir cuando se prevé un incremento en los tipos del BCE. “Su actual tendencia al alza se produce porque el índice se está adelantando a los próximos movimientos del BCE", explica Riera. Si no se resuelve el conflicto en Oriente Medio y la inflación sigue disparada, es posible que se produzcan nuevos movimientos del BCE y que el índice escale aún más. Así, en el escenario más pesimista, el Euribor podría cerrar el año en el 2,9%, sin descartar valores superiores al 3%. Ahora bien, si se llega pronto a un acuerdo y la inflación se relaja, es probable que el valor de este índice se modere y que recupere niveles parecidos a los registrados antes de que se iniciara el enfrentamiento (en torno al 2,3%).

Coface: China sufre por Oriente Medio pero menos que otros países de Asia

El conflicto de Oriente Medio también afecta a China, a pesar de, según un análisis de Coface, esta mejor equipada para hacer frente a los shocks energéticos. El aumento de los costes de los insumos, combinado con una desaceleración de la demanda global, está presionando los márgenes empresariales , ya de por sí ajustados. A diferencia de muchos países asiáticos altamente dependientes de las importaciones de hidrocarburos, China dispone de varios amortiguadores frente a una crisis prolongada en Oriente Medio. Su mix energético sigue estando dominado por el carbón doméstico, mientras que el petróleo y el gas representan conjuntamente el 39% del consumo final de energía , muy por debajo de la media global (62%).

A ello se suman importantes capacidades de almacenamiento: en caso de interrupción temporal, las reservas estratégicas de petróleo pueden cubrir cerca de 100 días de importaciones netas . Como resultado, pese a la importancia del estrecho de Ormuz —por donde pasa el 35% del petróleo destinado a China —,los riesgos de escasez física inmediata siguen siendo limitados.

Aunque los flujos continúan, su coste está aumentando. El alza de los precios de la energía y los productos químicos ha comenzado a trasladarse al conjunto de la economía china. En marzo, los precios de producción subieron un 0,5% interanual, el primer aumento en más de tres años. El sector petroquímico contribuyó significativamente a este incremento. Por ahora, este aumento de costes está siendo absorbido en gran medida por los sectores intermedios y finales, en un contexto de demanda final aún frágil. Los precios al consumidor se mantienen moderados , apoyados por mecanismos de regulación del precio del combustible, el aumento del peso de los vehículos eléctricos y los subsidios a las refinerías estatales.

El aumento persistente de los costes de los insumos está empezando a erosionar la rentabilidad empresarial. Varios sectores —textil, químico y fibras sintéticas — ya están reduciendo su producción. Las crecientes exigencias regulatorias y los costes de cumplimiento agravan esta presión. Las pymes parecen especialmente vulnerables, ya que tienen menor capacidad de negociación para trasladar los aumentos de costes. Por el contrario, los grandes grupos se benefician de contratos de suministro a largo plazo, economías de escala y balances más sólidos.

Paradójicamente, la crisis podría reforzar la posición industrial de China frente a competidores asiáticos más expuestos a shocks energéticos , como los países de la Asean e India. También está acelerando la demanda global de tecnologías verdes chinas , especialmente en vehículos eléctricos, baterías y energía solar. 

Sin embargo, el riesgo se encuentra en otro lugar: un conflicto prolongado que provoque un aumento sostenido de los precios de la energía podría afectar gravemente al crecimiento global . Una duplicación de los precios energéticos respecto a los niveles previos a la guerra podría reducir el crecimiento global en más de un 1% en 2026, con repercusiones sobre la demanda dirigida a China. Según Junyu Tan, economista de Coface para el norte de Asia , “China está logrando evitar un gran shock de suministro gracias a su mix energético y a su ecosistema industrial. Pero el aumento sostenido de los costes está creando una nueva vulnerabilidad: la de los márgenes, particularmente para las empresas más expuestas y con menor capacidad de trasladar los incrementos de precios”.

TIBA: la logística es estratégica para la continuidad de las empresas

Por su parte, TIBA Contract Logistics avisa en Logis Forum 2026 que la geopolítica está condicionando cada vez más las decisiones logísticas de las organizaciones, obligándolas a rediseñar rutas, diversificar proveedores, ganar visibilidad sobre sus operaciones y reforzar sucapacidad de anticipación ante posibles disrupciones. En este sentido, la logística ha dejado de ser una función puramente operativa para convertirse en un elemento estratégico para la continuidad y competitividad de las empresas. La necesidad de garantizar el suministro, anticipar incidencias y responder con agilidad ante entornos cambiantes está impulsando una transformación profunda de las cadenas logísticas a nivel global. “La geopolítica ha pasado de ser un factor externo a convertirse en una variable estructural dentro de la planificación logística. Hoy las compañías necesitan cadenas de suministro más ágiles, flexibles y preparadas para operar en un entorno mucho más dinámico e incierto”, señala Raúl Sanz, Iberia & Mexico Contract Logistics Manager de TIBA.

En paralelo, las empresas están acelerando la incorporación de herramientas tecnológicas que permitan mejorar la toma de decisiones y aumentar la capacidad de respuesta ante incidencias. Tecnologías como la IA, la analítica avanzada o las plataformas de visibilidad en tiempo real están ganando peso como herramientas clave para optimizar operaciones, mejorar la trazabilidad y reforzar la eficiencia de las cadenas de suministro.

Lombard Odier: sobre ponderación de Bolsas emergentes

El informe de Estrategia de Inversión de Lombard Odier de mayo destaca que la expansión económica global continúa a pesar del shock petrolero, impulsada por las enormes inversiones en IA, el consumo en EEUU, el gasto fiscal alemán y el apoyo gubernamental en Japón y China. El desempeño de las economías de mercados emergentes ha divergido en función del liderazgo tecnológico y la seguridad energética.

"Mantenemos una postura moderadamente favorable al riesgo y una sobre ponderación en renta variable en las carteras a través de mercados emergentes, donde tanto la valoración como las perspectivas de crecimiento de beneficios son atractivas. Sobre ponderamos los bonos de mercados emergentes en moneda fuerte y mantenemos una infra ponderación en bonos soberanos. Conservamos una visión negativa sobre el dólar y seguimos sobre ponderando el oro", señala.

En renta variable, "mantenemos una postura neutral sobre la renta variable de mercados desarrollados, ya que unos beneficios resilientes y unas condiciones macroeconómicas globales favorables se ven compensados por valoraciones ajustadas, incertidumbres geopolíticas y unas perspectivas de tipos de interés menos claras. El sólido impulso de beneficios y un importante descuento en valoración respaldan nuestra expectativa de un mejor desempeño de los mercados emergentes".

"Mantenemos nuestra postura neutral sobre la renta fija global, al tiempo que seguimos favoreciendo la deuda de mercados emergentes. En los bonos gubernamentales, los movimientos recientes del mercado continúan estando impulsados en gran medida por los precios del petróleo. Seguimos infra ponderados, pero favorecemos vencimientos de 5-7 años en Europa, Suiza y Australia, y vencimientos a cinco años en EE. UU", añade.

Las divisas de materias primas y cíclicas con mayores rendimientos están mostrando un desempeño cada vez mejor frente al dólar, mientras que las divisas de bajo rendimiento de países importadores netos de energía están rezagadas. En un entorno de búsqueda de rentabilidad, los precios del oro podrían consolidarse a corto plazo, pero "estructuralmente mantenemos una visión positiva y conservamos nuestro objetivo de precio a 12 meses de 5.400$ por onza".

UBP: las expectativas de subidas de tipos dominan el rendimiento de los activos

La última Perspectiva Semanal de UBP: Los tipos de interés, en el centro de atención mientras los mercados navegan la geopolítica considera que los mercados se vieron impulsados por los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés y los acontecimientos geopolíticos, con las tensiones entre EEUU e Irán añadiendo volatilidad. La renta fija repuntó, ya que la moderación de la inflación y las señales del banco central reforzaron unas perspectivas de política monetaria más cautelosas. La renta variable se mantuvo resistente, respaldada por unos sólidos resultados empresariales, especialmente en el sector tecnológico. El dólar se mantuvo firme gracias a una postura relativamente restrictiva de la Fed, mientras que los datos europeos más débiles lastraron al euro. En general, las expectativas sobre los tipos de interés siguen dominando el rendimiento de los distintos activos.

UBS: los resultados de las empresas respaldarán nuevas subidas de las Bolsas

La evolución de la situación en Oriente Medio y los rendimientos todavía elevados de los bonos podrían poner a prueba el rally bursátil global. Siguen siendo probables episodios de volatilidad en los mercados, a medida que los inversores reaccionen a nuevos titulares. Pero "unos resultados empresariales sólidos deberían respaldar nuevas subidas de la renta variable a medio plazo, y vemos oportunidades atractivas en distintas regiones. Europa ofrece oportunidades tanto defensivas como cíclicas. Una ampliación del crecimiento de los beneficios debería respaldar a la renta variable estadounidense. Es probable que múltiples catalizadores impulsen al alza las acciones asiáticas", subrayan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Esperamos que los mercados de renta variable continúen subiendo a medio plazo y recomendamos una asignación diversificada. Los inversores también pueden aprovechar los rallies de las megacapitalizadas para reequilibrar sus carteras hacia inversiones estructuradas y estrategias multifactoriales, con el objetivo de lograr una mejor protección frente a caídas. También mantenemos una visión atractiva sobre la renta variable global, respaldada por sólidos beneficios empresariales y fundamentos resilientes. Las recientes subidas del mercado ofrecen una oportunidad para reequilibrar las carteras desde una posición de fortaleza, diversificar exposiciones excesivamente concentradas en renta variable y mantener una exposición amplia a materias primas como cobertura frente a riesgos geopolíticos”. 

“Seguimos considerando al CNY como una divisa atractiva dentro de nuestras preferencias globales de divisas y favorecemos añadir exposición al CNY en carteras denominadas en USD como vía de diversificación cambiaria”, aportan Teck Leng Tan, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de FX y materias primas.

Ebury: cautela sobre un acuerdo en Oriente Medio

El supuesto avance en las negociaciones entre Irán y EEUU y la posibilidad de que se alcance un acuerdo en los próximos días ha despertado el optimismo entre los inversores en este comienzo de semana, provocando un ligero retroceso del dólar. Los futuros del Brent han caído más de un -5% en el último día y se sitúan ya por debajo de los $100 por barril. No obstante, ambas partes están mostrando cautela dado que todavía habría determinadas cláusulas que podrían frustrar un acuerdo. 

  • Real brasileño (BRL):  El escándalo que ha salpicado a Bolsonaro en las últimas semanas no sólo ha enturbiado las ambiciones presidenciales del candidato de derechas, sino que podría haber añadido una prima de riesgo sobre el real. Las últimas encuestas de Datafolha y AtlasIntel muestran que Lula ha vuelto a tomar el liderazgo en la carrera presidencial con diferencias de entre 4 y 7 puntos frente a Bolsonaro en escenarios de segunda vuelta. Un cuarto mandato de Lula acabaría con la esperanza de los inversores de que se dé un vuelco a la finanzas públicas del país y se produzca una consolidación fiscal. Esta semana, la atención estará puesta no sólo en Medio Oriente sino también en los datos de inflación de mitad de mes y los del PIB del primer trimestre brasileño. Se espera que el crecimiento en los tres primeros meses del año haya sido de en torno al 1,8% interanual. Dadas las presiones inflacionarias existentes, los mercados únicamente descuentan en torno a 50 puntos básicos más de bajadas este año. Esta magnitud de recortes permitiría al real preservar gran parte de su atractivo carry trade. Sin embargo, en los próximos meses, la política doméstica e incertidumbre electoral podría generar cierta volatilidad en el real. 
  • Peso chileno (CLP): Siendo Chile el país más expuesto al shock energético de entre los países latinoamericanos, el peso chileno está siendo la divisa que mejor está respondiendo a la caída en los precios del crudo. Hasta ahora, ha tenido mucho más peso sobre el mercado cambiario local la subida de los precios del petróleo que la del cobre, al impactar de forma más inmediata en la cuenta corriente del país. Tras la esperada contracción del crecimiento económico en el primer trimestre y la revisión a la baja de los pronósticos de producción por parte de la Comisión Chilena de Cobre, el mercado ha reducido significativamente sus apuestas por una subida de tipos este año. El banco central ya venía señalando que el listón para una subida se encontraba elevado y el mal dato de PIB no ha hecho sino reforzar este posicionamiento. Los principales vientos de cola del peso chileno en estos momentos son una mayor desescalada del conflicto en Irán y los elevados precios del cobre. 
  • Peso colombiano (COP) fue la moneda con mejor desempeño la semana pasada entre las divisas latinoamericanas que seguimos. La publicación de la última encuesta de Guarumo actuó como principal catalizador de esta recuperación. El sondeo muestra que Iván Cepeda ganaría la primera vuelta, pero que Abelardo de la Espriella se impondría en una eventual segunda vuelta. Estos resultados coinciden con los de AtlasIntel de hace unas semanas, que también señalaban a De la Espriella como el próximo presidente de Colombia. Para que estos pronósticos se materialicen, será clave evitar una transferencia brusca y desordenada de votos entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella tras la primera ronda. En este sentido, resultará fundamental que el candidato que quede fuera de la segunda vuelta brinde un respaldo claro y explícito al que avance. De la Espriella propone una agenda pro-mercado más radical que la de Valencia. Entre sus principales medidas destaca una reducción drástica del tamaño del Estado (entre 25% y 40%), una bajada de impuestos significativa —especialmente para las empresas—, la simplificación del sistema tributario, una fuerte desregulación y el impulso a la explotación de recursos naturales, incluyendo proyectos de fracking. Una victoria de De la Espriella sería vista como un escenario favorable para el peso colombiano. Por el contrario, un triunfo sorpresivo de Cepeda en segunda vuelta podría provocar una fuerte depreciación de la moneda, al no estar descontado por los mercados. 
  • Peso mexicano (MXN): se mantuvo relativamente estable la semana pasada, a pesar del dato de PIB del primer trimestre, que confirmó una nueva contracción intertrimestral de la economía. La actividad mexicana sigue lastrada por la incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos y el futuro del T-MEC, junto con la debilidad tanto de la inversión como del consumo interno. En este contexto, la caída de la inflación general —y especialmente de la subyacente— abre de nuevo la puerta a posibles recortes de tasas por parte de Banxico si la tendencia se mantiene. El principal riesgo para el peso en lo que resta del año sigue siendo el proceso de renegociación del T-MEC. Aunque las conversaciones han arrancado con mejor tono que en el caso de Canadá, se espera una negociación larga y compleja. Cualquier amenaza de la administración Trump de abandonar el acuerdo —aunque sea mera estrategia negociadora— podría generar presiones bajistas sobre la moneda mexicana. 
  • Sol peruano (PEN) Al igual que el peso colombiano, el sol peruano se ha recuperado en las últimas semanas a medida que los mercados de apuestas y las encuestas han empezado a apostar por Fujimori en la segunda ronda de las elecciones que se celebrarán la próxima semana. Unos fundamentos económicos sólidos y la confianza que ofrece el banco central a los inversores debería continuar respaldando la estabilidad del sol. Si bien creemos que el rally del cobre podría moderarse este año, sus precios seguirán a niveles muy elevados en términos históricos, lo que debería impulsar la cuenta corriente peruana y, por ende, al sol. 

Evli: el efecto 'cuello de botella' beneficia a IA y reconstrucción de Ucrania

La gestora nórdica Evli cree que los sectores vinculados a la IA, que cambiaron la dinámica de las Bolsas en abril hacia una fase alcista, van a seguir liderando los mercados globales.  Y ello porque estos sectores se benefician del efecto “cuello de botella”, que impulsa los precios de las acciones cuando la demanda estructural es superior a la oferta. Los sectores con mayor potencial, gracias al efecto “cuello de botella”, son Infraestructuras de la IA y Computación, Memoria y Semiconductores, Electrificación, Infraestructura física y habilitadores. Otra temática con potencial alcista es la reconstrucción en Ucrania, a medida que se producen señales de un final más cercano de la guerra. 

JP Morgan: los mercados descuentan demasiadas subidas de tipos

Mislav Matejka, el estratega de renta variable de JP Morgan, dice en voz alta lo que muchos gestores llevan semanas pensando en voz baja. El mercado descuenta demasiadas subidas de tipos. Y si tiene razón, las acciones tienen margen de subida que el consenso actual no está poniendo en precio. El argumento es sencillo. El crecimiento europeo aguanta mejor de lo que los tipos actuales sugerirían, y el BCE tiene más margen para recortar en junio de lo que el mercado cree. Con los bonos del Tesoro americano presionando al alza, Europa sale favorecida si los tipos europeos bajan antes que los americanos. Las acciones europeas llevan el año rezagando al S&P 500. Si Matejka tiene razón, la reversión puede ser fuerte y rápida. La reunión del BCE del 11 de junio es el catalizador más inmediato.

Posiciones bajistas, al nivel más alto en más de una década

Las posiciones bajistas en acciones del S&P 500 han saltado al 3%, el nivel más alto en más de una década. Los bajistas siguen apostando a que el mercado va a caer, aunque lleva meses dándoles la espalda. Cuando los cortos están tan concentrados y el mercado no cede, el 'short squeeze' puede ser brutal. Para el inversor con mentalidad de largo plazo, es señal de que hay munición compradora esperando al acecho.

El consumidor de EEUU, preocupado por la inflación de Oriente Medio

El Conference Board cae a 93,1 en mayo. Segundo mes seguido en que los consumidores norteamericanos mencionan la inflación ligada a la guerra con Irán como su principal preocupación. El mercado laboral sigue siendo el salvavidas. Los que tienen trabajo no están en pánico. Pero los planes de gasto en bienes duraderos, viajes y ocio empiezan a comprimirse. El dato está por debajo del nivel en que la Fed empieza a ponerse nerviosa, aunque lejos todavía del territorio de recesión. La clave es el dato de junio. Si baja dos puntos más, la Fed tiene argumento para acelerar los recortes de tipos antes del verano. Si aguanta, el relato de aterrizaje suave sigue intacto. El retailer americano lo siente primero. Target y Walmart son los primeros en recibir la factura si el gasto cae. Para los bonos, el dato da argumento para posicionarse en el 2 años americano si la Fed pisa el acelerador antes de lo esperado

25May

Los impagos en cuentas de tarjeta de crédito con más de 90 días de retraso han subido en EEUU al 13,1%, el nivel más alto desde 2011 y rozando los máximos históricos. Y pueden anticipar descensos en los beneficios de los bancos. Mientras, China frena la inversión minorista en el extranjero.

Miguel Ángel Valero

A punto de cumplirse los tres meses desde el inicio del conflicto con Irán y coincidiendo con la celebración del Memorial Day en EEUU –el Día de los Caídos y una fecha que habitualmente se asocia con el inicio de la temporada de vacaciones de verano en el país–, se abre la puerta a un principio de acuerdo que permitiría reabrir inmediatamente el paso marítimo por Ormuz y con ello, comenzar a descongestionar la oferta global de crudo y gas. 

Por eso la semana da sus primeros pasos con un tono de optimismo, con el precio del crudo bajando con intensidad en los mercados globales –el barril de Brent retrocede más de un 4% y se sitúa por debajo de los 100$, mínimos del último mes– mientras que las Bolsas cotizan con subidas por encima del 1%. 

Ahora bien, pese a los mensajes de optimismo que dan por hecho que el anuncio oficial es cuestión de días, lo cierto es que el acuerdo no está cerrado aún y el propio presidente Trump ha lanzado sus frecuentes mensajes contradictorios este fin de semana: el sábado daba prácticamente por hecho el acuerdo, unas optimistas expectativas que enfrió el domingo, llegando a señalar que el tiempo corría ahora a favor de EEUU.

Por el momento, todo indica a que habría un borrador de acuerdo que incluiría un alto el fuego de 60 días mientras se negocia un acuerdo permanente. Por tanto, es un acuerdo en dos tiempos: de forma inmediata se trata de conseguir liberar el paso de buques por Ormuz y para ello lo primero sería desminarlo, mientras que EEUU levantaría el bloqueo naval y otorgaría un alivio parcial de sanciones sobre las exportaciones de petróleo. La segunda parte y para la que se concederá más tiempo –se habla de entre dos y tres meses– sería conseguir avanzar en las negociaciones más técnicas y, sobre todo, acordar los detalles en torno al programa nuclear iraní, el futuro de su arsenal militar y de los activos iraníes congelados en el extranjero. Cuestiones más complejas en las cuales las posturas todavía estarían alejadas.

Una nueva semana clave para conseguir desbloquear el paso por Ormuz y con ello liberar el flujo de energía global, tratando así de evitar mayores daños de los ya realizados al crecimiento mundial. No obstante, aunque se logre el acuerdo, reparar los activos energéticos dañados durante el conflicto y devolver la producción a los niveles previos no será inmediato, a lo que se une que las aseguradoras y armadores necesitarán confirmar cierta estabilidad en la región antes de retomar con total normalidad sus operaciones. El precio del crudo no volverá a niveles previos a la guerra en el corto plazo, sobre todo teniendo en cuenta que veremos una mayor demanda dada la necesidad de recomponer las reservas de crudo.

Grant Thornton: las empresas temen más encarecimientos de materias primas

En cualquier caso, la guerra en Oriente Medio lastra las perspectivas de las empresas. Tras el impulso registrado a finales de 2025, las empresas medianas afrontan el nuevo ejercicio con un descenso generalizado de sus expectativas y un repunte de las barreras de crecimiento.En este sentido, según la última edición —referente al primer trimestre de 2026— del International Business Report, un informe elaborado por Grant Thornton, el coste de las materias primas se establece la mayor barrera de crecimiento para las empresas españolas.

El 46,1% de los directivos nacionales se muestran preocupados por el encarecimiento de materias primas como el petróleo, que ha pasado del entorno de los 70$ el barril de Brent a los 100 en apenas unos meses. Solo la preocupación por la burocracia alcanza esas cifras. A nivel global, la preocupación por el coste de las materias primas es incluso mayor, y afecta al 51,3% de los empresarios. Desde el punto de vista europeo, este porcentaje se rebaja al 42,1%.

El cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes para el suministro energético mundial, ha provocado una reacción inmediata en los mercados internacionales, impulsando al alza el precio del petróleo y reavivando las tensiones sobre la seguridad energética global. Un shock energético que ha tenido un impacto directo para las empresas medianas.

La preocupación por los costes energéticos aumenta con fuerza (52%) y el precio de la energía se erige ya como la principal barrera de crecimiento para las empresas medianas.

"El middle-market se enfrenta a un nuevo desafío geopolítico. Factores como los costes energéticos o la parálisis del comercio marítimo son percibidos ya por las empresas medianas como claros frenos a su crecimiento”, destaca Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton España.

Más allá de los costes energéticos, las empresas medianas se muestran preocupadas por el convulso escenario geopolítico que se presenta tras el estallido del conflicto en Oriente Medio. Tras caer con fuerza a finales de 2025, la preocupación geopolítica vuelve a crecer y afecta al 50,9% de los empresarios a nivel mundial. En España, el resultado es más moderado (43,3%), aunque también registra un aumento de más de tres puntos respecto al trimestre anterior. De igual forma, también crece la incertidumbre económica a nivel global (57,4%), mientras que en la UE y España se mantiene estable (50,6% y 45,7%, respectivamente).

Como resultado, la confianza respecto a la evolución de la economía cae con fuerza. El 68,4% (–5,2 puntos) de los empresarios a nivel global se muestran optimistas respecto al futuro económico; en España, el porcentaje es del 58% (–4 puntos); en la UE, del 57,2% (–3,7 puntos).

El middle-market también rebaja sus propias expectativas de crecimiento. Las empresas españolas recortan su previsión de aumentar ingresos (del 61,6% al 56,7%), mejorar su rentabilidad (del 57,6% al 51,8%), ampliar su plantilla (del 51% al 44,9%) e implementar mejoras salariales por encima de la inflación (del 20% al 14,7%).

Las consecuencias del conflicto bélico de Oriente Medio todavía son desconocidas para la empresa española. Por el momento, la economía global muestra cierto aguante. Las previsiones de crecimiento han pasado del 3% al 2,6% por este conflicto. Pero un análisis elaborado por Oxford Economics para Grant Thornton considera que estas previsiones mejorarán en cuanto se abra el tráfico en el Estrecho de Ormuz. La inflación, en cambio, será más resistente. La previsión ahora es una subida global de precios del 4% para 2026, siete décimas más que antes del estallido de la guerra.

Europa será una de las regiones más expuestas al impacto del encarecimiento energético y de las disrupciones logísticas derivadas del conflicto, debido a su elevada dependencia de las importaciones energéticas que transitan por esta ruta estratégica. El escenario contempla un petróleo Brent por encima de los 110$ por barril durante buena parte de 2026, pudiendo no descender hasta los valores anteriores hasta 2028, así como un aumento de los costes del gas, transporte y materias primas, factores que ya están comenzando a trasladarse a las expectativas empresariales. En este contexto, las compañías europeas y españolas afrontan un entorno de mayor cautela, marcado por la volatilidad, el debilitamiento de la demanda y la incertidumbre sobre la evolución del comercio internacional y de las cadenas de suministro.

En este contexto, el 49% de las empresas españolas reconoce que subirá precios durante el próximo año. Y el 39,2% espera ya un frenazo de la demanda en los próximos meses, ocho puntos más respecto al trimestre pasado. En este sentido, instituciones como Funcas ya han advertido de que los carburantes, la electricidad y los alimentos frescos, que aglutinan el 15% de la cesta de la compra de los hogares, son los responsables de la nueva ola inflacionista.

A nivel global, el 49,3% de los directivos esta desaceleración de la demanda. En Europa, este indicador se sitúa en línea con el resultado español, en el 38,4%. El 35,5% de los empresarios españoles se muestra preocupado por esta desaceleración en la actualidad, lo que supone casi dos puntos más que el trimestre anterior.

En paralelo, se observa una pérdida de dinamismo en la internacionalización. Las exportaciones y los ingresos procedentes de mercados exteriores se mantienen estables a nivel global, pero en España vuelven a caer. Las expectativas de aumentar ventas al exterior caen dos puntos, hasta el 41,2%. Además, la previsión de aumentar mercados se desploma hasta el 34%, el peor dato de la serie. Todo ello refleja un entorno internacional más complejo y menos favorable para la expansión empresarial de las empresas españolas.

Pablo Azcona, socio del área Fiscal de Grant Thornton, destaca que “la guerra de Irán representa un nuevo desafío para la internacionalización de las empresas medianas. Sin embargo, nuestras empresas ya han demostrado en el pasado su resiliencia y capacidad para sobreponerse a estos obstáculos”.

KLN: más flujos comerciales con Oceanía y Latinoamérica

Por otra parte, los grandes acuerdos comerciales previstos para 2026 están redefiniendo el mapa logístico global y abriendo nuevas oportunidades para las empresas europeas en un contexto marcado por la incertidumbre arancelaria, las tensiones comerciales internacionales y la necesidad de diversificar mercados. En este escenario, KLN Iberia considera que tanto la reciente culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Australia como la entrada en vigor del acuerdo UE–Mercosur impulsarán de forma significativa los flujos comerciales entre Europa y las áreas de Oceanía y Latinoamérica.

La compañía señala que el actual entorno de incertidumbre arancelaria ya está elevando los costes de cumplimiento, las revisiones de origen preferencial y la complejidad de la planificación aduanera, obligando a muchas empresas a revisar cadenas de suministro, diversificar mercados y reforzar la clasificación arancelaria para minimizar riesgos fiscales Además, las tensiones comerciales con EEUU están generando un rediseño de rutas de suministro para evitar posibles derechos adicionales, mientras aumentan las reclamaciones vinculadas a devoluciones de aranceles derivadas de errores en clasificación, valoración aduanera, origen declarado o aplicación incorrecta de preferencias arancelarias..

“Las empresas están entendiendo que la logística y la estrategia aduanera ya no son únicamente un soporte operativo, sino un elemento clave de competitividad. Una planificación eficiente impacta directamente en costes fiscales, tiempos de despacho, acceso a mercados y resiliencia operativa”, señalan desde el grupo especialista en logística Integral y transporte internacional de mercancías. Los sectores más expuestos a este nuevo escenario son automoción, agroalimentario, acero, tecnología industrial y bienes de consumo, especialmente por su dependencia de cadenas globales y su sensibilidad a cambios regulatorios, normas de origen y medidas antidumping.

Uno de los hitos comerciales más relevantes de 2026 ha sido la culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Australia, anunciada en marzo tras casi una década de negociaciones. El acuerdo elimina prácticamente el 100% de los aranceles sobre las exportaciones europeas hacia Australia y reduce significativamente las barreras comerciales, facilitando el acceso a un mercado estable y estratégico para compañías europeas de sectores como maquinaria, automoción, productos químicos, bienes de consumo y alimentación. KLN considera que este nuevo escenario generará un incremento de las necesidades logísticas entre Europa y Australia, especialmente para empresas que buscan equilibrar rapidez, sostenibilidad y control de costes.

El acuerdo UE–Mercosur acelerará el comercio con Latinoamérica. Junto a Australia, Latinoamérica será otro de los principales focos comerciales para las empresas europeas en 2026. La entrada en vigor provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, el 1 de mayo, abrirá una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y reducirá progresivamente los aranceles sobre numerosas exportaciones europeas. Países como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se consolidarán, así como mercados estratégicos para sectores europeos como industria, automoción, farmacéutico, alimentación y bienes de equipo. No obstante, KLN advierte de que, pese a la reducción arancelaria, seguirán existiendo barreras logísticas relevantes relacionadas con infraestructuras desiguales, burocracia aduanera, requisitos sanitarios y diferencias regulatorias locales.

La combinación entre acuerdos comerciales, optimización aduanera y planificación logística avanzada será decisiva para que las empresas europeas puedan aprovechar el nuevo ciclo de expansión internacional que comenzará a consolidarse a partir de 2026.

EEUU: impagos en tarjetas de crédito, en el nivel más alto desde 2011

Mientras tanto, la Fed de Kevin Warsh mira el S&P 500 con inquietud: la Bolsa sube pero los datos empeoran. La guerra en Oriente Medio oscurece el horizonte macro, el consumidor americano acumula impagos en máximos históricos y el mercado inmobiliario se congela otra vez con las hipotecas por encima del 7%. Pero el S&P 500 cotiza en máximos. Algo no cuadra. Y en la Fed lo saben.

Además, el S&P 500 supera al S&P Equal Weight por el mayor margen en 24 años. Solo 7 u 8 acciones están tirando del índice. El 99% del mercado va mucho más lento. Cuando los índices igual ponderados se quedan tan rezagados, suele ser señal de vulnerabilidad del rally. Si los grandes valores empiezan a fallar, no hay colchón debajo.

El dato que más preocupa es que los impagos en cuentas de tarjeta de crédito con más de 90 días de retraso han subido al 13,1%, el nivel más alto desde 2011 y rozando los máximos históricos. Los tipos de interés siguen al 5,25%, con la Fed sin mover ficha y la inflación presionando al alza. Una combinación que "es veneno puro para el consumo", subrayan en Zumitow. Las hipotecas por encima del 7% cierran el mercado inmobiliario. Las tarjetas con intereses del 22% se convierten en trampas. Los salarios reales crecen, sí, pero no lo suficiente para compensar dos años de inflación acumulada y tipos altos. El consumidor que sostuvo el ciclo 2023-2025 ya no tiene munición.

Negativo para JPMorgan (NYSE:JPM), Bank of America (NYSE:BAC), Capital One (NYSE:COF) y Synchrony (NYSE:SYF); alerta para retailers que dependen del crédito al consumo como Target (NYSE:TGT) y Kohl's (NYSE:KSS); señal adelantada de deterioro del ciclo que puede anticipar una revisión a la baja de beneficios en el sector financiero para el segundo semestre.

China endurece la inversión minorista en el exterior

Otro dato que suscita inquietud es que China endurece los controles de capital sobre el trading transfronterizo justo cuando el el inversor minorista del país empezaba a llegar masivamente a Occidente. Desde Europa hasta el Nasdaq, había flujos crecientes de inversores minoristas chinos saltándose los controles de capital a través de brokers que miraban para otro lado. Pekín ha decidido que se acabó.  Las autoridades han penalizado a varios brokers que permitían a sus clientes operar en mercados extranjeros sin cumplir los controles de capital vigentes. El grifo se cierra de forma repentina y sin avisar. La medida coincide con un momento delicado: el dinero chino se había convertido en un flujo comprador no desdeñable para acciones europeas y americanas. Menos presión compradora desde China sobre acciones europeas y americanas a corto plazo; señal de que el régimen chino prioriza el capital doméstico sobre la liberalización financiera.

UBP revisa a la baja las previsiones sobre el oro

Las previsiones a corto plazo para el oro han sido revisadas por UBP a la baja, reflejando el reajuste de las expectativas sobre la Reserva Federal y el aumento de los tipos de interés a corto y largo plazo observado en las últimas semanas. Se espera que el oro cotice hacia la parte baja de los rangos recientes en el corto plazo, a la espera de una mayor claridad sobre el desenlace del conflicto en Oriente Medio. Aunque las entradas de capital en ETF se han desacelerado de forma significativa, las compras por parte de los bancos centrales continúan a un ritmo subyacente sólido.

Buenos días, Envíamos adjunto el último análisis sobre el oro de UBP.  Oro – Cambio en las previsiones• Las previsiones a corto plazo para el oro han sido revisadas a la baja, reflejando el reajuste de las expectativas sobre la Federal Reserve y el aumento de los tipos de interés a corto y largo plazo observado en las últimas semanas.• Se espera que el oro cotice hacia la parte baja de los rangos recientes en el corto plazo, a la espera de una mayor claridad sobre el desenlace del conflicto en Oriente Medio.• Aunque las entradas de capital en ETFs se han desacelerado de forma significativa, las compras por parte de los bancos centrales continúan a un ritmo subyacente sólido.