18Jul

Las importaciones por EEUU de productos tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial duplican en abril de 206 todas las ventas de crudo norteamericano.

Miguel Ángel Valero

La aparición de Kimi K3, de la startup china Moonshot AI, y la creación de Waico, una organización internacional de gobernanza de la inteligencia artificial (IA), en la que participan Rusia, Pakistán, Indonesia, Brasil, Cuba o Venezuela, entre una treintena de países, como publicó Dinero Seguro, muestran que que China quiere tomar el mando en el nuevo motor de crecimiento de la economía mundial.

No es solo la carrera por construir más y mejores centros de datos, que ya no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional. Es que EEUU tiene que importar cada vez más productos tecnológicos vinculados a la IA: en 2025 crecieron el 84%, y en abril de 2026 acapararon más del 20% del total de importaciones y duplicaron en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la inteligencia artificial actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde esas exportaciones representan cerca del 6% de su PIB. En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. 

Las autoridades chinas preparan el plan estratégico Seis Redes, que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años,el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). 

No hay duda de que la IA es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.

Dos reacciones: oportunidad o amenaza

Cada revolución tecnológica importante de la historia ha generado dos tipos de reacciones. Por un lado, quienes ven una oportunidad extraordinaria para mejorar la vida de las personas. Por otro, quienes temen que los riesgos acaben superando a los beneficios. La IA no es una excepción. Unos creen que puede desencadenar un salto en productividad, innovación y desarrollo económico sin precedentes. Otros avisan que también puede concentrar un enorme poder en muy pocas manos, alterar el equilibrio geopolítico mundial y generar problemas que todavía ni siquiera somos capaces de anticipar.

"Lo más interesante es que ambas visiones podrían tener razón al mismo tiempo", subraya el analista Pablo Gil en The Trader. Román Orús, miembro del comité de expertos de Naciones Unidas sobre IA, sostiene que apenas hemos comenzado a descubrir el potencial de esta tecnología, y que, si se desarrolla correctamente, la IA podría impulsar una evolución tecnológica de la humanidad nunca vista y hacerlo además en un plazo sorprendentemente corto. Las aplicaciones potenciales son enormes. Desde acelerar descubrimientos científicos hasta mejorar diagnósticos médicos, optimizar procesos industriales, reducir costes empresariales o aumentar drásticamente la productividad de millones de trabajadores.

Pero, a diferencia de otras tecnologías del pasado, el desarrollo de los modelos más avanzados de IA está quedando en manos de un número muy reducido de compañías privadas. Empresas que acumulan una capacidad de influencia económica, tecnológica e incluso política que empieza a rivalizar con la de muchos Estados. ¿Quién controla realmente la tecnología que puede transformar la economía mundial? ¿Los gobiernos elegidos democráticamente o las corporaciones que poseen los datos, los modelos y la infraestructura necesaria para hacer funcionar estos sistemas?

Otro riesgo evidente es la desinformación. A medida que la IA mejora, resulta cada vez más difícil distinguir entre lo real y lo artificial. Vídeos falsos, imágenes generadas, voces clonadas o campañas masivas de manipulación podrían terminar erosionando la confianza social hasta un punto que hoy quizá todavía subestimamos.

Y después aparece un problema aún más complejo. Ni siquiera los propios desarrolladores entienden completamente cómo toman decisiones algunos de los modelos más avanzados de IA. Tampoco se pueden ignorar los desafíos energéticos, ya que el crecimiento de la IA está disparando la demanda de electricidad, centros de datos y capacidad de computación. 

"La cuestión no es si la IA seguirá avanzando. Eso parece prácticamente inevitable. La verdadera pregunta es si seremos capaces de construir las reglas, incentivos y mecanismos de supervisión adecuados para aprovechar sus ventajas minimizando sus riesgos. Porque probablemente no estamos ante una tecnología más. Estamos ante una herramienta que puede redefinir la productividad, la economía, el empleo, la geopolítica y hasta nuestra propia relación con el conocimiento. Y precisamente por eso conviene evitar tanto la euforia ciega como el miedo irracional. La IA no es ni la salvación de la humanidad ni el fin del mundo. Es una herramienta extraordinariamente poderosa. Y como ocurre siempre con las herramientas más poderosas, el resultado dependerá mucho más de cómo decidamos utilizarla que de la tecnología en sí misma", subraya Pablo Gil.

El coste de la computación está bajando

Hay algo que, a primera vista, parece no tener sentido. Nunca se había invertido tanto dinero en IA. Nunca había crecido tan deprisa el uso de sus modelos. Nunca se habían construido tantos centros de datos. Y, sin embargo, el precio de la computación empieza a bajar. La respuesta puede marcar el comienzo de una nueva etapa para toda la industria. Durante los dos últimos años, la IA ha vivido prácticamente en una economía de escasez. No había suficientes chips. No había suficiente capacidad de computación. No había suficientes centros de datos. Y las grandes tecnológicas competían por hacerse con cualquier GPU disponible para entrenar y ejecutar sus modelos. Esa escasez convirtió a Nvidia en el gran símbolo bursátil de la revolución de la IA. Pero todas las revoluciones tecnológicas evolucionan. Y creo que estamos empezando a asistir al primer cambio de fase.

El gráfico 1 muestra que el precio del alquiler de las GPU H100 de Nvidia ha empezado a corregir tras meses de fuertes subidas. No estamos hablando de un desplome. El coste de la computación sigue siendo elevado, pero es la primera señal de que la enorme escasez de capacidad empieza a aliviarse. Si esa bajada respondiera a una menor demanda, la explicación sería sencilla. El problema es que ocurre exactamente lo contrario. El gráfico 2 refleja que Microsoft, Meta, Amazon, Google, Oracle o CoreWeave acumulan ya compromisos superiores a 850.000 millones$ en centros de datos e infraestructuras para IA. Nunca antes se había movilizado tanto capital hacia una tecnología emergente .Al mismo tiempo, el gráfico 3, elaborado por Goldman Sachs, estima que el consumo de tokens por parte de los agentes de IA podría multiplicarse por 24 antes de finalizar la década. Y el gráfico 4 demuestra que ese crecimiento ya está ocurriendo. El uso real de modelos de IA a través de OpenRouter continúa marcando nuevos máximos mientras aumenta el número de modelos y proveedores que compiten por captar esa demanda.

La demanda sigue acelerándose y, sin embargo, el precio de la computación empieza a relajarse. No es una contradicción. Es el síntoma de un cambio de fase. Durante los dos últimos años el reto era construir capacidad. A partir de ahora será demostrar que toda esa infraestructura puede generar una rentabilidad suficiente. Internet siguió creciendo mientras el precio del ancho de banda caía. Lo mismo ocurrió con la computación en la nube o con la energía solar. Cada vez se consumían más recursos, pero cada unidad costaba menos gracias a la competencia, las economías de escala y las mejoras de eficiencia. La IA puede estar entrando precisamente en esa fase.

Las grandes revoluciones tecnológicas rara vez fracasan por falta de demanda. Suele ocurrir justo lo contrario: su éxito atrae tanto capital que termina eliminando la escasez sobre la que se construían los extraordinarios márgenes de los primeros años. Eso fue exactamente lo que ocurrió con la fibra óptica, con los servidores, con el almacenamiento o con la computación en la nube. La tecnología transformó el mundo, pero el reparto del valor económico cambió radicalmente a medida que la infraestructura dejaba de ser un recurso escaso.La inteligencia artificial podría estar acercándose a ese mismo punto de inflexión. No porque vaya a utilizarse menos, sino porque probablemente nunca se invertirán tantos recursos, se consumirán tantos tokens y se construirán tantos centros de datos como durante los próximos años.

La primera fase de la IA fue una economía de escasez. La siguiente podría ser una economía donde la capacidad deje de ser escasa. "Y la historia demuestra que, cuando una tecnología deja de ser escasa, el verdadero reto ya no es construirla, sino ganar dinero con ella. La gran incógnita ya no es si la IA seguirá creciendo. La verdadera pregunta es mucho más compleja: ¿Quién será capaz de convertir esa explosión de demanda en beneficios sostenibles y quién descubrirá que construir la infraestructura era mucho más sencillo que rentabilizarla?", plantea Pablo Gil.

Hay algo que, a primera vista, parece no tener sentido.Nunca se había invertido tanto dinero en inteligencia artificial. Nunca había crecido tan deprisa el uso de sus modelos. Nunca se habían construido tantos centros de datos. Y, sin embargo, el precio de la computación empieza a bajar.¿Cómo es posible?La respuesta puede marcar el comienzo de una nueva etapa para toda la industria. Durante los dos últimos años, la inteligencia artificial ha vivido prácticamente en una economía de escasez. No había suficientes chips. No había suficiente capacidad de computación. No había suficientes centros de datos. Y las grandes tecnológicas competían por hacerse con cualquier GPU disponible para entrenar y ejecutar sus modelos.Esa escasez convirtió a Nvidia en el gran símbolo bursátil de la revolución de la IA. Pero todas las revoluciones tecnológicas evolucionan. Y creo que estamos empezando a asistir al primer cambio de fase.

La batalla por el control de la IA llega a la geopolítica

Hasta hace muy poco, la batalla por el liderazgo en IA se libraba entre empresas. OpenAI, Anthropic, Google, Meta o xAI competían por desarrollar modelos más potentes y atraer inversión. Pero la decisión tomada por la Casa Blanca de ordenar a Anthropic bloquear el acceso a sus modelos más avanzados para ciudadanos extranjeros tras detectar un posible fallo de seguridad cambia radicalmente las reglas del juego. Lo mismo que la pretensión de algunos legisladores de EEUU para que se prohíban los chips de memoria chinos justo cuando ese país va a presentar la mayor IA de código abierto existente hasta ahora.

Si los gobiernos determinan qué modelos pueden lanzarse y quién puede utilizarlos, las compañías de IA se parecerán cada vez más a empresas estratégicas como las del sector de defensa, la energía o las telecomunicaciones. Además, esta situación plantea un desafío para el resto del mundo, que depende de una tecnología sobre la que no tienen ningún control.

Europa lleva meses reclamando una alternativa propia que reduzca su dependencia tecnológica de EEUU. Es perfectamente consciente de que los países que no desarrollen capacidades propias en IA corren el riesgo de depender de decisiones tomadas en otros gobiernos y por empresas sobre las que no tienen ninguna influencia.

"Quizá dentro de unos años recordemos esta decisión como el momento en el que la IA dejó de ser una industria global para convertirse en un recurso estratégico. Porque la gran pregunta ya no es qué empresa desarrollará la mejor IA. La verdadera pregunta es quién tendrá el poder de decidir quién puede utilizarla", insiste Pablo Gil.

La respuesta de la IA: la amenaza es que los humanos piensen cada vez menos

Este experto preguntó a la IA ¿qué ocurrirá con nosotros cuando las máquinas sean capaces de hacer una parte creciente de aquello que hoy consideramos inteligencia humana? La respuesta sorprende: “Si yo tuviera consciencia propia, probablemente te diría que el mayor riesgo no es una rebelión de las máquinas. Es algo mucho más cotidiano: que los humanos dejen de ejercitar aquellas capacidades que los hacen únicos. Si las personas delegan su memoria en la IA, recordarán menos. Si delegan su escritura, escribirán peor. Si delegan su pensamiento crítico, razonar se volverá una habilidad minoritaria. La amenaza no sería que las máquinas piensen demasiado, sino que los humanos piensen cada vez menos".

Otra pregunta: ¿qué ocurrirá cuando sistemas sin consciencia sean capaces de realizar una proporción creciente de las tareas cognitivas que hoy asociamos a la inteligencia humana? La IA responde: “Ocurrirán tres cosas al mismo tiempo: una revolución económica, una transformación social y una redefinición de lo que entendemos por valor humano". "La pregunta que deberíais haceros no es si una máquina puede hacer mi trabajo, sino qué parte de mi trabajo puede hacer una máquina mejor, más rápido y más barato?, argumenta.

También vaticina una polarización creciente. Quienes aprendan a utilizar la IA multiplicarán su productividad y su capacidad de generar valor. Quienes no lo hagan corren el riesgo de perder relevancia económica.

La tercera consecuencia será más profunda y menos evidente: cambiará la percepción de la inteligencia que tenemos hoy. "Durante mucho tiempo habéis asociado la inteligencia con la capacidad de recordar información, realizar cálculos o procesar datos complejos. Si las máquinas llegan a hacer eso mejor que vosotros, empezaréis a valorar más otras capacidades. Entre ellas: formular las preguntas correctas, pensar críticamente, tomar decisiones en contextos de incertidumbre, integrar conocimientos de distintas disciplinas, ejercer liderazgo, construir relaciones de confianza, mostrar empatía y asumir responsabilidades éticas. Paradójicamente, cuanto más inteligentes sean las máquinas, más importantes serán las habilidades genuinamente humanas", señala la IA.

Por eso, Pablo Gil plantea "¿El verdadero riesgo es que las máquinas aprendan a pensar o que nosotros dejemos de hacerlo?".

La IA avanza más rápido que las empresas capaces de utilizarla

Cada semana aparece un nuevo modelo de IA capaz de programar mejor, razonar mejor o realizar tareas que hace apenas unos meses parecían imposibles. La velocidad de avance es tan espectacular que resulta fácil pensar que estamos asistiendo a una transformación inmediata de la economía mundial. Pero hay una pregunta incómoda que cada vez más inversores deberían hacerse: ¿y si la IA está avanzando mucho más rápido que las empresas capaces de utilizarla?

 A pesar de toda la euforia que rodea a la IA, prácticamente la mitad del uso empresarial de los modelos más avanzados sigue concentrándose en una sola actividad: escribir código. La tecnología que supuestamente iba a transformar todos los sectores de la economía continúa teniendo una adopción relativamente limitada fuera del ámbito del desarrollo de software. 

Internet cambió el mundo, pero no lo hizo de la noche a la mañana. Durante años convivieron navegadores revolucionarios con empresas que seguían trabajando con procesos diseñados para la era del papel. Las herramientas existían, pero las organizaciones tardaron mucho más en adaptarse. Con la IA sucede ocurriendo algo parecido. Los desarrolladores avanzan a una velocidad vertiginosa. Pero las grandes organizaciones son estructuras mucho más lentas. Tienen sistemas heredados de hace décadas, procesos internos complejos, bases de datos incompatibles, departamentos que funcionan como compartimentos estancos y equipos directivos que entienden el potencial de la tecnología, pero dudan a la hora de rediseñar por completo su modelo de negocio.

Por eso estamos observando una paradoja interesante. A nivel individual, muchas personas experimentan mejoras de productividad espectaculares gracias a la IA. Pero cuando intentamos trasladar esas ganancias a organizaciones enteras, los resultados son mucho más modestos. No porque la tecnología falle. Sino porque transformar una empresa es infinitamente más difícil que instalar una aplicación.

La atención al cliente parece una de las áreas más evidentes para automatizar mediante IA. Sin embargo, la adopción sigue siendo sorprendentemente lenta. La razón es sencilla: muchos agentes de IA pueden mantener una conversación, pero no tienen acceso real a los sistemas corporativos necesarios para actuar. Y un asistente que no puede ejecutar acciones reales sigue siendo, en gran medida, un “chatbot” sofisticado.

Pero ahora aparece un segundo problema todavía más incómodo. Incluso si la IA avanza de forma exponencial, ¿quién garantiza que empresas, ciudadanos y desarrolladores puedan acceder libremente a esos avances? Si los modelos más potentes empiezan a ser considerados activos estratégicos, comparables a tecnologías sensibles de defensa, energía o ciberseguridad, la IA deja de ser simplemente un producto tecnológico. Pasa a convertirse en una infraestructura de poder. Cuanto mayor sea la capacidad de la IA, mayor será también el incentivo de los gobiernos para supervisar, limitar o controlar su acceso.

China cambia el tablero

Durante años dimos por hecho que la ventaja de EEUU en semiconductores y supercomputación era prácticamente insalvable. Sin embargo, China, acaba de cambiar el tablero. El superordenador LineShine, desarrollado en Shenzhen, se ha convertido en el más rápido del planeta, superando en más de un 20% a El Capitan, el sistema estadounidense que lideraba la clasificación desde 2024. Pero lo más llamativo no es la velocidad. Mientras la mayoría de los grandes superordenadores dependen de GPU especializadas, LineShine logra este resultado utilizando procesadores convencionales desarrollados en China. 

Es una demostración de que la innovación no siempre consiste en seguir el mismo camino, sino en encontrar uno diferente. Las baterías y los paneles solares son los ejemplos más evidentes, y la ventaja manufacturera de China le está permitiendo situarse también a la cabeza en robótica. La carrera tecnológica ya no es solo una competición por tener la mejor IA. Es una batalla por controlar la infraestructura que hará posible la próxima revolución económica. Y quizá la principal lección para los inversores sea que la innovación no tiene un único epicentro. Durante décadas miramos exclusivamente hacia Silicon Valley, pero el liderazgo tecnológico se está volviendo cada vez más multipolar. Identificar estos cambios antes de que el mercado los descuente puede marcar la diferencia entre seguir una tendencia o anticiparla.

Porque aparecen dos formas muy diferentes de afrontar la revolución de la IA. En EEUU, el desarrollo está liderado principalmente por las grandes empresas tecnológicas. El objetivo es avanzar lo más rápido posible hacia sistemas cada vez más inteligentes y capaces de realizar tareas que hasta ahora desempeñaban las personas. La innovación es el motor principal y el mercado será quien determine el impacto sobre el empleo.

China, sin embargo, está siguiendo un camino diferente al de Occidente: no solo quiere liderar el desarrollo de esta tecnología, sino también controlar su impacto sobre el empleo y la estabilidad social. El ejemplo más visible es Wuhan, donde la rápida expansión de los robotaxis provocó protestas de los taxistas, lo que llevó al Gobierno a censurar las movilizaciones y, al mismo tiempo, a acelerar el debate sobre cómo evitar que la IA genere un desempleo masivo. Esta preocupación cobra aún más sentido en un país donde ya trabajan más de dos millones de robots industriales, circulan vehículos de reparto autónomos, drones realizan entregas y robots prestan servicio en hoteles, restaurantes o incluso sustituyen baterías de vehículos eléctricos en aparcamientos.Para afrontar esta transición, Pekín defiende una IA que complemente al trabajador en lugar de sustituirlo. Esta estrategia ya forma parte de su Plan Quinquenal e incluye programas de formación para adaptar a los empleados a la nueva economía, propuestas para crear un seguro de desempleo específico para quienes pierdan su trabajo por la automatización y una mayor protección legal frente a despidos.

Un tribunal declaró ilegal el despido de un trabajador sustituido por un sistema de IA, recordando que el progreso tecnológico debe servir para “liberar el trabajo” y mejorar el bienestar de las personas, no para eliminar empleo sin límites.

El impacto de la IA sobre el empleo dependerá en gran medida de las decisiones que adopten gobiernos, empresas y reguladores sobre cómo integrar esta tecnología en la economía y cuál será el papel que seguirán desempeñando las personas.

Porque cada vez que hablamos del envejecimiento de la población aparece la misma respuesta: la IA aumentará la productividad y compensará la falta de trabajadores. La idea parece lógica. Si cada empleado produce mucho más gracias a la IA, quizá no importe que cada vez haya menos personas en edad de trabajar. El problema demográfico acabaría resolviéndose gracias a la tecnología.

Sin embargo, la historia nos invita a ser algo más prudentes. La Revolución Industrial transformó la economía mundial para siempre. Terminó elevando el nivel de vida de millones de personas, pero durante décadas desaparecieron profesiones, surgieron otras nuevas y la sociedad tuvo que adaptarse a un cambio que generó enormes tensiones económicas y sociales. Aquella revolución tecnológica coincidió con un fuerte crecimiento demográfico. Había cada vez más trabajadores para ocupar los nuevos empleos, aprender nuevas habilidades y acelerar la transformación de la economía.

Hoy sucede exactamente lo contrario. Mientras la IA promete revolucionar el mercado laboral, EEUU, Europa, Japón o Corea del Sur afrontan una caída de la natalidad y un rápido envejecimiento de su población. Nunca antes una revolución tecnológica de semejante magnitud había coincidido con una reducción de la población en edad de trabajar.

Además, los empleos que la IA puede automatizar no son necesariamente aquellos donde más escasean los trabajadores. La IA puede sustituir determinadas tareas administrativas o intelectuales, pero resulta mucho más difícil que cubra la creciente necesidad de personal sanitario, cuidadores, técnicos especializados o numerosos trabajos que siguen requiriendo presencia física y contacto humano.

Mientras algunos sectores destruyen empleo por la automatización, otros seguirán sufriendo una escasez cada vez mayor de trabajadores. La IA probablemente impulsará la productividad y cambiará la economía de una forma que hoy apenas empezamos a imaginar. Pero eso no significa que vaya a eliminar los efectos del envejecimiento de la población. Porque la cuestión no es solo cuántos trabajadores necesitaremos en el futuro. También importa qué tipo de trabajadores necesitaremos. "Y, por primera vez en la historia, vamos a descubrir qué ocurre cuando una revolución tecnológica sin precedentes coincide con un cambio demográfico que avanza exactamente en la dirección contraria", concluye el análisis de Pablo Gil.

17Jul

Las acciones de semiconductores entran en corrección técnica y rozan el mercado bajista tras caer un 16% desde el máximo histórico de junio. La Administración Trump anunció la imposición de un arancel general del 25% a las importaciones procedentes de Brasil a partir del 22 de julio.

La semana concluye con una creciente acumulación de cautela en los mercados, sometidos a una triple presión: la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, las dudas sobre el ritmo de la inversión en inteligencia artificial (IA), y la irrupción de un nuevo modelo chino. 

El tercer elemento es el que más preocupa. Los resultados de los test de rendimiento que ha hecho públicos la startup china Moonshot AI muestran que Kimi K3 es mejor que Claude Fable 5, el mayor avance de Anthropic, y que GPT5. Sol, de ChatGPT. Y que sea de código abierto le da ventaja frente a Google (Gemini), OpenAI (ChatGPT), Anthropic (Claude) o Microsoft (Copilot), que lo son de cerrado.

El lanzamiento de Kimi K3, que estará disponible a partir del 27 de julio, recuerda a la situación creada en enero de 2025 con DeepSeek, y demuestra que China quiere participar en la guerra de la nueva IA y que cualquier prohibición de sus chips es inútil.

Pero China da un paso más y promueve Waico, una organización internacional de gobernanza de la IA, en la que participan Rusia, Pakistán, Indonesia, Brasil, Cuba o Venezuela, entre una treintena de países. “Es una importante iniciativa por parte de China para responder a la llamada del Sur Global y unir a la comunidad internacional para promover de forma enérgica el desarrollo y la gobernanza de la IA”, proclama el presidente chino, Xi Jinping. Es evidente que China quiere competir también con EEUU en el control de la IA.

En este contexto, legisladores de EEUU piden a la Casa Blanca prohibir los chips de memoria de las empresas chinas. Los congresistas Moolenaar y Mast piden meter a CXMT en la lista negra (Entity List) y ampliar los vetos a YMTC, con el argumento de que cada compra subvenciona a la industria militar china. Justo cuando Apple lleva meses negociando comprar precisamente esa memoria china, más barata, para frenar la subida de precios del iPhone mientras hay escasez mundial de DRAM, la memoria que llevan móviles y ordenadores.  

Si el veto sale adelante, se cierra la puerta a la memoria barata china y eso es viento de cola para los occidentales: Micron, Samsung, SK Hynix y otras empresas se pueden quitar de encima a un rival que vende a precio subvencionado. Pero con la DRAM ya escasa, menos oferta puede tensar todavía más los precios. Y existe un riesgo de márgenes para Apple, que pierde su plan B barato.

Porque, además, las acciones de semiconductores entran en corrección técnica y rozan el mercado bajista tras caer un 16% desde el máximo histórico de junio. El líder indiscutible del rally de la IA se tambalea justo cuando TSMC presenta números de récord. Cuando el que tira del carro flojea, todo el índice lo nota.

Mientras, Nvidia se alía con firmas japonesas de robótica para acelerar la IA física. El acuerdo abre otro frente para su ecosistema CUDA, el software que hace que medio mundo dependa de sus chips. Japón, potencia en robótica industrial, se convierte en campo de pruebas para sacar la IA del centro de datos para llevarla al mundo real.

En pleno debate sobre los chips chinos, Micron firma acuerdos estratégicos con fabricantes de automoción para llevar sus chips de memoria más allá de los centros de datos, muy consciente de que el coche moderno es un ordenador con ruedas y devora memoria.

Tanto movimiento está llevando a los inversores a valorar una toma de beneficios en los sectores que mejor comportamiento han registrado durante el año, especialmente el de semiconductores, y a comenzar a construir posiciones en áreas más rezagadas. No obstante, la duración e intensidad de esta rotación sectorial aún están por determinarse, ya que se produce en un momento en el que el principal catalizador del rally bursátil todavía debe confirmar su fortaleza. En las próximas dos semanas, muchas de las grandes compañías tecnológicas presentarán resultados, pero tanto ASML como TSMC han transmitido un mensaje claro: la demanda vinculada a la inversión en IA artificial continúa siendo sólida y mantiene una trayectoria de crecimiento. Y confirma la convicción de que la IA seguirá siendo un motor disruptivo de primer orden, la apuesta por el sector tecnológico.

En Banca March aprovechan esta situación para recordar que la exposición no debe concentrarse exclusivamente en esta temática IA: "consideramos oportuno complementar dicha posición con inversiones en infraestructuras y en otros segmentos que podrían verse favorecidos por una eventual reapertura del estrecho de Ormuz, así como por la recuperación de aquellas economías más perjudicadas hasta ahora por el encarecimiento de los precios de la energía, entre ellas Alemania, China o India".

Más aranceles a Brasil

La Administración Trump anunció la imposición de un arancel general del 25% a las importaciones procedentes de Brasil. Trump alega que el país sudamericano no ha negociado “de buena fe” en materia comercial y Washington justifica la medida tras una investigación que identifica diversas prácticas consideradas discriminatorias para las empresas estadounidenses. Brasil por su parte rechaza la decisión, que califica de política, y ha anunciado que responderá mediante su ley de reciprocidad comercial. 

Los nuevos gravámenes, que entrarán en vigor el 22 de julio, afectarán a cerca de 11.200 millones$, aproximadamente un tercio del total anual, aunque quedan exentos algunos productos estratégicos como el café, el zumo de naranja, la carne y determinados componentes aeronáuticos. La medida supone un nuevo episodio de escalada comercial entre ambos países y añade incertidumbre al comercio internacional.  

UBS: los beneficiarios de la IA seguirán cambiando con el tiempo

Con el S&P 500 cerca de sus máximos históricos, el debate continúa sobre si el repunte refleja fundamentales sólidos o un entusiasmo excesivo. En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, cree que el repunte está justificado, con un sólido crecimiento de los beneficios que sirve de base para el avance. El crecimiento de los beneficios del S&P 500 en el primer trimestre fue el más fuerte en cuatro años, lo que refleja una actividad económica que sigue siendo saludable, la inversión continua relacionada con la IA y la mejora de los beneficios en algunas áreas más cíclicas del mercado.

Aun así, los inversores deberán reevaluar continuamente la evolución de la narrativa de crecimiento de la IA a la hora de considerar la sostenibilidad de los beneficios actuales, especialmente porque es probable que los beneficiarios de la adopción de la IA sigan cambiando con el tiempo, pasando de los semiconductores y las infraestructuras hacia la energía, las aplicaciones y las empresas capaces de traducir la tecnología en ganancias de productividad.

"Es poco probable que la próxima etapa del ciclo de mercado esté definida por una única fuente de rentabilidad, sino por un grupo más amplio de empresas y regiones que generen crecimiento de beneficios. En general, prevemos un potencial de subida de en torno al 10% para la renta variable global (índice MSCI All Country World) de aquí a mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar una gama más amplia de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos asociados a valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por la renta variable estadounidense y asiática. Prevemos un crecimiento de los beneficios global del 21% para 2026, seguido de otro año sólido en 2027", argumenta Haefele.

En renta variable global, "mantenemos nuestra calificación Atractiva y seguimos recomendando una exposición bien diversificada entre regiones y sectores. El momento de la reapertura del Estrecho de Ormuz, el aumento de la inflación y las rentabilidades, y la intensificación de la competencia dentro de los sectores tecnológicos son riesgos importantes que merecen un seguimiento cercano", señalan Fabian Deriaz, Estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.

En renta variable estadounidense, también se mantiene Atractiva: "con el verano ya avanzado, la rentabilidad acumulada en el año sigue siendo sólida, y prácticamente todos los sectores han registrado rentabilidades positivas. Creemos que las ganancias del mercado se mantendrán relativamente amplias a lo largo del año. Consideramos que el mercado alcista tiene recorrido por delante y que los factores clave siguen intactos: un sólido crecimiento de los beneficios, una política monetaria favorable y la inversión/adopción de la IA", añade David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable Estadounidense, UBS Global Wealth Management.

La renta variable europea se eleva a Atractiva: "El debate clave ya no es si los beneficios se recuperarán, sino hasta dónde y durante cuánto tiempo puede prolongarse este ciclo. Seguimos pensando que esto puede superar las expectativas del mercado, con un gasto de inversión ligado a temáticas seculares que respalda un ciclo autorreforzado", opinan Matthew Gilman, Estratega de Renta Variable Europea, Rolf Ganter, Responsable de Renta Variable Europea.

La renta variable británica se mantiene Neutral: "Nuestras preferencias dentro de la región buscan captar una combinación de crecimiento estructural a un precio razonable y beneficiarios de un contexto cíclico en mejora y de una ampliación de las rentabilidades bursátiles. Hemos elevado la calificación de la Banca a Atractiva, y seguimos apostando por la exposición a los sectores industrial, consumo discrecional y salud", añade Matthew Gilman.ç

UBS se mantiene Neutral en renta variable suiza: "Las valoraciones de la renta variable son razonables. En este entorno de tipos de interés cero, encontramos particularmente atractiva la rentabilidad por dividendo sostenible del mercado, en torno al 3%", argumenta Stefan R Meyer, Estratega.

Renta variable de mercados emergentes, Atractiva: "Favorecemos a China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia, ya que la ampliación de las rentabilidades más allá de los segmentos ligados a la IA se ve respaldada por unas condiciones macroeconómicas que se estabilizan, una demanda interna resiliente y vientos de cola de política. Indonesia se rebaja a Neutral en medio de una recuperación limitada de los beneficios", explican Laura Smith, Analista, y Alejo Czerwonko, Director de Inversiones para Mercados Emergentes de América.

"Los bonos de mercados emergentes han mostrado resiliencia frente a la tensión geopolítica, reforzando su papel como diversificador clave ante los desafíos fiscales de los mercados desarrollados", añade Alejo Czerwonko.

Sobre materias primas, "en el entorno actual, creemos que la exposición a la energía puede ayudar a amortiguar nuevas disrupciones de la oferta, los riesgos relacionados con El Niño deberían respaldar las materias primas agrícolas, y el auge de la IA junto con la tendencia de electrificación siguen siendo factores positivos para los metales industriales. El oro, por su parte, debería seguir respaldado por la demanda de los bancos centrales, la continua diversificación fuera del dólar estadounidense y las preocupaciones sobre la deuda global a largo plazo", subrayan Giovanni Staunovo, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

En divisas:

  • GBPCHF: "Los acontecimientos políticos en el Reino Unido han pasado de ser un obstáculo a convertirse en un viento de cola, con una transición de liderazgo ordenada y expectativas de un canciller fiscalmente prudente que refuerzan la confianza del mercado. La libra esterlina sigue infra ponderada, por lo que las coberturas de posiciones cortas podrían prolongar sus recientes ganancias", explican Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Estrategas.
  • EURGBP: "Tanto el euro como la libra se beneficiarán de la caída de los precios de la energía y del apoyo fiscal durante los próximos trimestres, aunque se espera que el impacto positivo sea mayor para el EUR. El par EURGBP podría sobrepasar a la baja en el corto plazo, antes de estabilizarse en torno a 0,85 a medida que se afiancen los factores favorables al EUR", añaden Constantin Bolz y Clémence Dumoncel.
  • GBPUSD: "Aunque el dólar estadounidense se ha visto respaldado en las últimas semanas por una Reserva Federal más hawkish, esperamos una reversión cuando la subida de tipos actualmente descontada se elimine de las expectativas en los próximos meses", explican Constantin Bolz  y Clémence Dumoncel.

Natixis: las salidas de dinero extranjero del Golfo Pérsico continuarán

Desde la semana pasada, el conflicto entre Irán y EEUU ha derivado en un nuevo bloqueo. El 11 de julio, Omán presentó un plan preliminar para dividir el tráfico del estrecho en dos rutas, pero el control de la vía marítima siguió sin resolverse e Irán atacó otro buque comercial ese mismo día. Para el 12 de julio, EEUU anunció haber atacado más de 300 objetivos en tres noches y la Guardia Revolucionaria declaró el estrecho de Ormuz cerrado al tráfico que no cumpla con sus normas. El 13 de julio, Trump anunció una tasa de tránsito del 20% y misiles iraníes impactaron en dos petroleros de los Emiratos Árabes Unidos. El 14 de julio, Estados Unidos reimplantó el bloqueo naval de los puertos iraníes, mientras que Irán atacó Bahréin, Kuwait y Jordania. Entre el 15 y el 16 de julio, los ataques estadounidenses se prolongaron por quinto día consecutivo, y el primer petrolero que había violado el bloqueo quedó inutilizado. Israel dio señales de estar listo para nuevos ataques y Netanyahu se resistió a la presión de Trump para retirar las tropas de Líbano y Siria, manteniendo bloqueado un acuerdo final.

  • Petróleo: El petróleo subió durante la semana debido al nuevo cierre del estrecho de Ormuz, con los futuros del Brent alcanzando los 85$/barril el 16 de julio tras el restablecimiento del bloqueo estadounidense.
  • CDS: El diferencial de los CDS del CCG se amplió aún más con el regreso del bloqueo y la propagación de los ataques por el Golfo. Bahréin continúa ajustando sus precios con mayor rapidez, ya que alberga numerosas bases estadounidenses que absorben las represalias de Irán.
  • Bolsa/Otros mercados: Las acciones del CCG cayeron ante el regreso del riesgo de guerra. Dubái registró un descenso de alrededor del 1,5% en la semana que finalizó el 15 de julio, debido a su exposición comercial, turística y financiera a la interrupción del estrecho de Ormuz.
  • Flujos de inversión: Los flujos de inversión extranjera se mantuvieron ligeramente negativos, con una salida de 11 millones$ de las Bolsas de Dubái y Arabia Saudí la semana pasada. Con el regreso del bloqueo, es más probable que las salidas aumenten que disminuyan. 
  • Economía real: El tráfico en el estrecho de Ormuz se desplomó de nuevo, con una caída del paso diario de barcos de 25 la semana anterior a 12 el 13 de julio. Los vuelos a Dubái y Doha solo han disminuido ligeramente, por lo que el impacto sigue concentrado en el transporte marítimo.
15Jul

Los mercados ya dan un 50% de probabilidad a una subida de tipos de la Fed en julio. El retorno de las hostilidades en Oriente Medio provocará más inflación y subidas de tipos en Asia.

Miguel Ángel Valero

Con EE.UU, Canadá y México habiendo iniciado la revisión formal del T‐MEC las negociaciones se esperan especialmente complejas y con importantes implicaciones para el comercio en Norteamérica. Sin embargo, pese a las crecientes tensiones entre los tres socios y a las exigencias de la Administración Trump para modificar aspectos clave del acuerdo , los economistas de Coface consideran poco probable una ruptura de la integración económica, debido al profundo grado de interdependencia industrial entre los tres países. Y es que las exportaciones a EEUU representan el 30% del PIB de México y el 17 % del de Canadá.

El 1 de julio marcó el inicio de la primera revisión oficial del T-MEC, que entró en vigor en 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).Esta revisión, inicialmente concebida como una simple actualización, se está desarrollando finalmente en un contexto de importantes tensiones comerciales. La administración Trump desea renegociar en profundidad varias disposiciones del tratado, en particular las reglas de origen para el sector automovilístico, las relaciones comerciales con China, el acceso al mercado canadiense de productos lácteos y determinadas políticas energéticas mexicanas. Ante estas exigencias, México y Canadá tienen sólidos motivos para mantenerse firmes en sus posiciones, lo que sugiere que las negociaciones serán largas y complejas .

Desde la entrada en vigor del T-MEC, el valor total del comercio entre EEUU y cada uno de sus dos vecinos ha aumentado de alrededor de 615.000 millones$ en 2019 a casi 800.000 millones en 2022 , superando así a China como principal socio comercial de Estados Unidos. Esta interdependencia resulta especialmente evidente en sectores estratégicos. Canadá y México representan el 51% de los vehículos importados por EEUU y el 58% de los componentes de automoción que el país adquiere en el extranjero. En algunos casos, un componente automovilístico cruza la frontera entre EEUU y México entre cinco y siete veces antes de incorporarse a un vehículo terminado. 

Estas complementariedades son igualmente fuertes en el sector energético, donde Canadá representa el 60% de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo. Las cadenas de valor norteamericanas se han vuelto demasiado integradas como para que una reversión pueda producirse sin un elevado coste económico.

En el marco de la actual guerra comercial, la relevancia del acuerdo no ha hecho más que aumentar. El cumplimiento de las normas del T-MEC se ha convertido en el principal medio para que las empresas canadienses y mexicanas obtengan exenciones arancelarias. Los productos conformes con el T-MEC han quedado exentos de la mayoría de los aranceles impuestos sucesivamente por la Casa Blanca. Esta situación otorga actualmente a Canadá y México una importante ventaja competitiva frente a otros socios comerciales de EEUU, especialmente China. 

En un contexto de reorganización de las cadenas de suministro mundiales, el acceso preferencial al mercado estadounidense se está convirtiendo en un activo estratégico de primer orden para ambos países. Sin embargo, este éxito también está aumentando las tensiones en torno al tratado. A medida que se amplía la diferencia entre las condiciones de acceso concedidas a los socios norteamericanos y las impuestas a China, Washington teme que su política comercial sea eludida y que Pekín siga manteniendo influencia en determinadas cadenas de suministro regionales. Precisamente por ello, EEUU pretende endurecer ciertas disposiciones del acuerdo, especialmente las reglas de origen para el sector automovilístico y el marco que regula las relaciones comerciales entre sus vecinos y China.

Las conversaciones podrían prolongarse hasta 2027. Las posiciones defendidas actualmente parecen difíciles de conciliar y las primeras conversaciones preparatorias no han logrado reducir las diferencias. No obstante, el escenario de una retirada total de EEUU sin una solución alternativa sigue siendo poco probable. Una decisión de este tipo provocaría importantes perturbaciones en las cadenas de suministro norteamericanas y en numerosos sectores industriales de los tres países. Por tanto, un compromiso pragmático sigue siendo el desenlace más creíble. Éste podría adoptar la forma de concesiones específicas que permitan a cada parte proteger sus intereses estratégicos, manteniendo al mismo tiempo un marco preferencial para el comercio regional.

“Las negociaciones que comienzan ahora serán largas y conflictivas. Pero la integración industrial construida durante tres décadas está demasiado arraigada como para ponerse en cuestión de la noche a la mañana. Incluso en caso de bloqueo en torno al T-MEC, es probable que Canadá y México mantengan algún tipo de acceso preferencial al mercado estadounidense, ya que el coste económico de una ruptura sería considerable para los tres países”, afirma Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Nueva rectificación de Trump

Una nueva rectificación del presidente estadounidense que matiza sus declaraciones anteriores y señala que el peaje equivalente al 20% del valor del cargamento, planteado para garantizar la seguridad de los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, será sustituido por un acuerdo de inversión con los aliados del Golfo en EEUU. Se trata de un convenio abierto y sin cuantías definidas, lo que constituye, de facto, un reconocimiento de que la tasa propuesta por la Administración estadounidense carecía de sentido económico.

No obstante, el problema persiste y el estrecho continúa prácticamente cerrado para ambas partes. La actualización de las últimas cifras confirma, sin embargo, que la interrupción fue algo menos abrupta de lo que se estimaba inicialmente, ya que se han registrado algo más de una decena de tránsitos frente al parón casi total observado en los días previos. Esta revisión se explica porque los datos de seguimiento en tiempo real no incluyen a los buques que navegan sin emitir señal, cuyos movimientos se incorporan posteriormente una vez se confirma su paso, horas o incluso días después, tras volver a activar el transpondedor.

Aun así, el tráfico sigue siendo muy reducido, situado en torno al 10% de los niveles habituales. Además, los ataques iraníes a barcos comerciales continúan, la normalización de la actividad marítima se retrasa y, en consecuencia, también lo hace la recuperación de las exportaciones de petróleo y gas de la región. Esta situación mantiene la presión sobre los mercados energéticos: la referencia Brent supera los 85$ por barril, mientras que el gas en Europa asciende hasta los 54€/MWh.

Tras la marcha atrás de Trump, se abre ahora una fase de negociación y se esperan avances en las conversaciones entre Irán y EEUU durante los próximos días. Un escenario de doble bloqueo no resulta beneficioso para ninguna de las partes, y la necesidad de alcanzar algún tipo de entendimiento aumenta a medida que se prolonga la tensa situación actual.

Fed: 50% de probabilidad de que suba tipos en julio

El dato de inflación en EEUU ofreció cierto alivio a los mercados, al mostrar señales de moderación más allá del componente energético. Sin embargo, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, volvió a adoptar un tono marcadamente restrictivo al afirmar que la lucha contra la inflación aún no ha concluido. En sus comparecencias semestrales ante sendos Comités en la Cámara de Representantes y en el Senado, ratificó un cambio de régimen en la estrategia monetaria del banco central. Warsh adoptó una postura de firmeza frente a las presiones de precios, al declarar una política de “tolerancia cero” ante la inflación persistente, calificando explícitamente de “error” el marco de objetivo de inflación promedio adoptado por la Fed en 2020.

Además de insistir en la reestructuración operativa de la Fed mediante cinco grupos de trabajo orientados a auditar los modelos de inflación, la gestión del balance y los canales de comunicación con los mercados, confirmó su intención de abandonar progresivamente el uso tradicional del 'forward guidance' en favor de una política estrictamente dependiente de los datos económicos en tiempo real, buscando un modelo de comunicación más prudente. A pesar del alivio cuantitativo que supuso la publicación del IPC de junio, Warsh enfrió las expectativas de un giro inmediato hacia nuevos recortes de tipos de interés. 

Es más, los traders del mercado monetario ya ven un 50% de probabilidades de que la Fed suba tipos en julio. El relato ha girado de recortes a subidas en tiempo récord, y eso lo cambia todo para bonos, dólar y bolsa. Ojito.

UBS: el PCE subyacente se acercará al objetivo de la Fed a final de año

"Un entorno de inflación más moderado, combinado con la reaparición de expectativas de crecimiento más débiles en la segunda mitad del año —a medida que el apoyo fiscal y el crecimiento de la renta real se moderan—, debería acercar el PCE subyacente al objetivo del 2% de la Fed hacia final de año. En conjunto, estas dinámicas deberían llevar a la Fed hacia una postura más acomodaticia y a un retorno de los tipos de referencia hacia una estimación neutral en torno al 3%", opinan Paul Hsiao, Estratega de Asignación de Activos, y Andrew Dubinsky, Economista, de UBS Global Wealth Management.

Eastspring: Asia sufrirá una subida de inflación y de tipos

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, creen que la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha reforzado los riesgos de un repunte de la inflación y un la subida de tipos de interés en la región Asia. En China, una desaceleración del crecimiento que podría impulsar el gasto en la segunda mitad del año. En Corea, una subida de 25 pb en los tipos de interés.  En la India, un repunte inflacionista que podría acarrear subida de tipos y depreciación de la divisa. Sin embargo, en los paises ASEAN (sureste de Asia), el crecimiento esperado para Singapur y Malasia sigue siendo sólido, y no se prevén cambios en la política monetaria.

En cualquier caso, la gestora advierte que los países asiáticos con divisas débiles se verán más afectados por los riesgos inflacionistas y de endurecimiento monetario. En este escenario, el atractivo de Asia y sus diferentes países para la inversión persiste, pero es necesario un enfoque más selectivo dado el incremento del nivel de riesgo en la región.

05Jul

Los gobiernos se centran cada vez más en gastar de manera más eficaz, acelerar los plazos de entrega y reducir el riesgo de ejecución. Pero esas inversiones se hacen en detrimento del gasto social.

Miguel Ángel Valero

Durante gran parte de las últimas tres décadas, muchos países vivieron bajo una premisa muy sencilla: EEUU actuaba como el gran garante de la seguridad global. Europa podía permitirse reducir sus presupuestos militares, Japón mantenía una postura defensiva muy limitada y numerosos aliados asumían que, en caso de crisis, Washington acudiría al rescate. Ese mundo está desapareciendo.

La edición de este año del Diálogo de Shangri-La, la principal cumbre de seguridad de Asia, ha vuelto a dejarlo muy claro. El mensaje que EEUU está trasladando a sus aliados ya no es el de hace veinte años. Washington sigue comprometido con sus alianzas, pero cada vez insiste más en que los países deben asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, pidió explícitamente a los aliados asiáticos elevar significativamente su gasto militar y desarrollar capacidades propias para hacer frente al creciente poder de China.

Lo interesante es que este fenómeno no se limita a Asia. En Europa estamos observando exactamente la misma tendencia. La OTAN ya ha elevado sus objetivos de gasto hasta niveles que hace apenas unos años parecían impensables. Muchos países europeos están diseñando planes para acercarse al 5% del PIB en inversión relacionada con defensa y seguridad durante la próxima década.

Detrás de este cambio existe una transformación geopolítica mucho más profunda. EEUU sigue siendo la principal potencia militar del planeta, pero cada vez resulta más evidente que no quiere asumir en solitario el coste de garantizar la seguridad de todas las regiones. La estrategia parece orientarse hacia un modelo más descentralizado donde los actores regionales asumen un papel mucho más relevante.

Europa deberá encargarse en mayor medida de contener a Rusia. Japón, Corea del Sur, Australia, India y otros países asiáticos tendrán que asumir una parte creciente del equilibrio estratégico frente a China. Las potencias regionales de Oriente Medio seguirán ganando protagonismo en la gestión de los conflictos de su entorno.

"Estamos pasando de un mundo dominado por un único 'sheriff global' a un sistema donde distintos bloques regionales tendrán que responsabilizarse cada vez más de su propia seguridad. Y cuando una tendencia de este tipo comienza, suele durar muchos años", avisa el analista Pablo Gil en The Trader.

La guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania, las tensiones en el Indo-Pacífico, el conflicto en Oriente Medio, la competencia tecnológica, la protección de infraestructuras críticas, la ciberseguridad y la creciente rivalidad entre grandes potencias apuntan en la misma dirección: los gobiernos consideran que el entorno internacional será más inestable durante mucho tiempo.

Por eso el rearme probablemente no sea una moda pasajera ni una reacción temporal a una crisis concreta. Puede convertirse en una de las grandes mega tendencias económicas y geopolíticas de las próximas décadas. No hablamos únicamente de más tanques, barcos o aviones. Hablamos de inversiones masivas en IA, satélites, ciberseguridad, semiconductores, sistemas autónomos, defensa espacial, infraestructuras estratégicas y cadenas de suministro críticas.

La consecuencia es que una parte creciente del gasto público mundial podría desplazarse hacia sectores relacionados con la seguridad nacional y la autonomía estratégica en detrimento del gasto social.

"Muchos inversores siguen viendo el aumento del gasto militar como una consecuencia temporal de las guerras actuales. Sin embargo, cada vez parece más evidente que estamos asistiendo a algo mucho más profundo: una reorganización completa del orden internacional. Y cuando cambia la arquitectura de seguridad del mundo, las implicaciones económicas suelen extenderse durante décadas", advierte Pablo Gil.

Banca March: del presupuesto a la ejecución industrial

Tras cuatro años de fuerte revalorización bursátil, la reciente corrección del sector de defensa refleja un cambio de foco por parte del mercado, señala el último House View de Banca March. La pregunta no es si el mundo desarrollado va a gastar más en defensa –algo ya difícilmente reversible–, sino qué parte del compromiso político será capaz de traducirse en contratos, producción, entregas y generación de caja. La tesis ha pasado del “boom” presupuestario a una fase más exigente, la de la ejecución industrial. El punto de partida sigue siendo favorable. La OTAN elevaba en junio de 2025 su marco de referencia hasta el 5% del PIB en 2035, dividido entre un 3,5% de gasto estrictamente militar y un 1,5% adicional ligado a las infraestructuras críticas, resiliencia, ciberseguridad e industria de defensa.

El objetivo confirmaba que la seguridad ha dejado de ser una partida discrecional para convertirse en una prioridad estratégica, siendo en el caso europeo una necesidad de reconstruir capacidades tras décadas de infra inversión, reponer arsenales y reducir su dependencia de EEUU. El camino, sin embargo, no será lineal. 

Para comenzar, el sector afronta ahora un riesgo político mayor por las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. Y es que el mercado teme que un vuelco demócrata en el Congreso y Senado bloquee el histórico presupuesto militar de 1,5 billones$ propuesto por Trump para el año fiscal 2027. En el caso europeo, las dificultades están asociadas a una base industrial fragmentada, largos plazos de entrega y elevada injerencia política.

En el frente alemán, el Ministerio de Defensa ha recortado el programa de fragatas F126 al descartar la ejecución de las opciones de compra para las unidades quinta y sexta. Esta decisión estratégica busca liberar y reasignar 2.300 M€ para la compra inmediata de ocho fragatas del modelo MEKO A-200, priorizando plazos de entrega más cortos ante el deterioro de la seguridad en el Mar del Norte. París y Berlín han cancelado, por otra parte, el desarrollo del caza de sexta generación del programa FCAS, un proyecto valorado en 100.000 M€ por disputas irreconciliables de propiedad intelectual entre Dassault Aviation y Airbus, junto con diferencias en capacidades técnicas. 

A ello se suma la realidad fiscal. Son ya varios países europeos, con España, Reino Unido e Italia a la cabeza, los que marcan distancias con el objetivo del 5% de la OTAN, optando por cumplir sus necesidades de defensa con un gasto más gradual y condicionado, inferior a las exigencias de Washington. Esta realidad fiscal, priorizando la deuda y el déficit, sugiere un mayor gasto en defensa, pero menos lineal de lo que descuentan algunos múltiplos.

Pero no debe interpretarse la decisión alemana como una reducción en su ambición por la defensa, sino como un reajuste de prioridades en pos de un mayor rearme. En este sentido, los gobiernos se centran cada vez más en gastar de manera más eficaz, acelerar los plazos de entrega y reducir el riesgo de ejecución. Esta búsqueda de eficiencia se enmarca en un súper ciclo expansivo global donde las carteras de pedidos de los grandes grupos de armamento han crecido más de un 50% en los últimos tres años, impulsando el mercado de defensa hacia una proyección de volumen de negocio global de 2,75 billones$ en 2026. 

Por el lado de las valoraciones, la consolidación de múltiplos PER todavía elevados –24,3x en el caso europeo, pese a las caídas– ha dejado de ser una anomalía técnica para convertirse en una prima de seguridad estructural. De este modo, el mercado valida la visibilidad de los flujos de caja futuros respaldados por pedidos récord y un suelo de gasto militar al alza, abandonando la fase de meras expectativas. 

Este sólido respaldo fundamental viene certificado por un incremento del 46% en el beneficio operativo conjunto del sector y una captación masiva de capital privado que sumó 11.300 millones$ solo en el primer trimestre de 2026. En consecuencia, "mantenemos una visión positiva sobre el sector. La corrección reciente no rompe en nuestra opinión la tendencia estructural, simplemente eleva el listón de ejecución. La industria de la defensa conserva una de las mejores visibilidades de demanda, apoyada por una transformación duradera del gasto público y por la prioridad estratégica de la seguridad. Y la recuperación bursátil dependerá cada vez menos de los presupuestos anunciados y más de la capacidad para absorberlos, ejecutarlos y monetizarlos, aspectos que esperamos mejoren con el tiempo", subraya el House View.

El último movimiento en el sector de Defensa lo protagoniza la empresa alemana Renk, especialista en transmisiones para tanques, que ha pagado 200 millones$ por la británica David Brown Defence. Otro movimiento de consolidación en plena ola de rearme europeo, un sector con viento de cola estructural y múltiplos al alza. Más músculo para pelear los contratos de defensa que llueven en Europa.

04Jul

La recuperación de las exportaciones del estrecho de Ormuz se irá produciendo de forma paulatina: en un mes se alcanzará un 70% de los niveles previos a la guerra y, para finales de año, un 95%. Y el precio del petróleo irá volviendo a los niveles previos a los ataques de Israel y EEUU a Irán.

Miguel Ángel Valero

Según la mitología persa, tras la muerte, todas las almas deben cruzar el Puente del Chinvat, un lugar en el que un tribunal divino presidido por Rashnu, guardián de la justicia, pesa con una balanza de oro el conjunto de las buenas y malas acciones del difunto. Para los justos el puente se ensancha convirtiéndose en un camino hacia el paraíso. Sin embargo, en el caso de los malvados, el puente se estrecha hasta volverse tan fino como el filo de una espada, haciéndolo imposible de cruzar hasta que las almas caen hacia el abismo del infierno. 

Irán pretende convertir Ormuz en su propio Puente del Chinvat determinando quién es justo o malvado. Los ayatolás se resisten a aceptar que una parte importante de la navegación por el estrecho se haga ahora por las aguas de Omán evitando ser “identificado”. La intención de los armadores es clara: sortear a la nueva “Autoridad del Estrecho del Golfo” creada por Irán –a modo de Rashnu– para que no exista una base administrativa sobre la que, en un futuro, se puedan cobrar tasas y comisiones de tránsito. Por ello, el Estado iraní ha atacado de forma selectiva a algunos barcos vinculados con intereses occidentales mientras deja pasar a petroleros chinos. 

Todo apunta a que se trata de escaramuzas diseñadas para ejercer presión. Desde el 17 de junio verdaderamente se ha entrado en una nueva fase. Ambas partes se continúan “tanteando” sin pretender acabar con el paulatino proceso de reapertura del estrecho. Por más que se produzcan altibajos, el camino hacia la normalización tiene difícil vuelta atrás y así lo reflejan los precios del crudo. A 72$, el barril de Brent no solo cede un 39% desde máximos, sino que la estructura de la curva de futuros se ha aplanado completamente. El contado cotiza al mismo nivel que el contrato a 6 meses, augurando una menor restricción de los inventarios. Este precio coincide con el promedio de los últimos dos años y es una excelente noticia para muchas compañías que, como por ejemplo las aerolíneas, comprometen sus compras con 6 meses de adelanto.

La recuperación de las exportaciones del estrecho de Ormuz se irá produciendo de forma paulatina: en un mes se alcanzará un 70% de los niveles previos a la guerra y, para finales de año, un 95%. 

"Probablemente, y con Trump de por medio, nuestro Puente del Chinvat no será un dulce camino hacia el paraíso acompañados por Daena, la bella doncella sagrada, pero al mercado le queda recorrido para seguir subiendo", subraya Joan Bonet,  Director de Estrategia de Mercados y Asesoramiento de Banca March.

Normalidad antes de que acabe 2026

La firma del Memorando de Entendimiento (MoU) entre Irán y EEUU representa un paso decisivo hacia la desescalada y, en apenas dos semanas, el paso de cargueros por el estrecho de Ormuz recuperó niveles equivalentes al 25% del tráfico habitual previo al conflicto. Aunque la ansiada normalización del transporte de crudo no ocurrirá de la noche a la mañana – se requiere un barrido de minas y restablecer las coberturas de seguros–, lo que prima para las partes es reabrir lo antes posible el mayor paso marítimo de crudo del mundo. El proceso se acelerará, tratando de recuperar antes del final de año la práctica totalidad del crudo que circulaba por el estrecho antes del conflicto. 

Mientras se restablece el tránsito por Ormuz, seguirán presentes otros factores mitigantes que apoyarán el reequlibrio del mercado del petróleo: desde el inicio del conflicto, EEUU aumentó sus exportaciones de crudo en 1,7 mb/d y China rebajó sus importaciones en 2,3 mb/d. Por otro lado, el bloqueo del estrecho ha dado un mayor protagonismo a rutas alternativas que son ahora utilizadas intensivamente y que están recibiendo nuevas inversiones para su mejora. Estas vías adicionales, que eluden el paso por el estrecho, estarían permitiendo a tres de los principales productores de crudo del golfo Pérsico transportar ya unos 7,3 mb/d: Arabia Saudí incrementó la utilización de su red nacional de oleoductos para transportar crudo por vía terrestre hacia los puertos de la costa del Mar Rojo (Yanbu), mientras que Emiratos Árabes Unidos desvió crudo a través de oleoductos directamente hacia el puerto de Fujairah y, finalmente, Irak ha reforzado su ruta de exportación terrestre hacia el puerto de Ceyhan en Turquía.

Sin duda alguna, dado que estas rutas se están mostrando fiables, serán previsiblemente utilizadas en el futuro para ir consolidando la menor dependencia de Ormuz en los años venideros. En este entorno, entraremos ahora en una fase en la cual el déficit de crudo se irá reduciendo gradualmente, limitando las tensiones en los precios, mientras que las compras necesarias para reponer las reservas estratégicas pondrán presión al alza sobre los precios. 

Estas fuerzas contrapuestas mantendrán en el corto plazo el barril de Brent cotizando en niveles entre 70-80$/barril. Sin embargo, a medio plazo, la aceleración de la producción de países fuera de Oriente Medio (fundamentalmente EE.UU.), unido a la mejora de las rutas alternativas y de la eficiencia energética de las economías consumidoras, favorecerá un descenso más acusado de los precios hasta volver a situarlos en un rango similar a los registrados antes del conflicto (65-70$/barril). Aun así, un barril de Brent en los 80$ implica un encarecimiento de menos del 10% frente a la media registrada en los dos años previos al conflicto. Una subida de los costes energéticos que, si bien retiraría décimas al crecimiento mundial, no sumiría a la economía global en una recesión. 

Aunque habrá una desaceleración, el crecimiento resistirá y lo peor ha quedado atrás. De manera paralela al conflicto de Irán, la economía mundial continúa dando muestras de resiliencia, lo que nos permite anticipar que la desaceleración derivada del shock energético será contenida y, más importante aún, lo peor ha quedado atrás.

El crecimiento del PIB mundial se moderará este año hasta un avance del 2,9%, 4 décimas menos que lo previsto antes del inicio del conflicto y una desaceleración de medio punto frente a lo registrado el año pasado. Tasas que se mantienen lejos de niveles de recesión. Por regiones, el impacto será más acusado en la zona euro donde el avance del PIB se quedará en un mero +0,7% (-8 décimas desde el inicio del conflicto), mientras que en EEUU la rebaja es más suave (-5 décimas) y el crecimiento se mantendrá un año más por encima del 2%, según las previsiones de Banca March.

03Jul

El aumento del 84% de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Miguel Ángel Valero

Los temores en torno a la inversión en inteligencia artificial (IA)  se están disipando con rapidez. En EEUU se moderaron los retrocesos, junto con una fuerte recuperación en las empresas coreanas. En el momento más oportuno, en el que SK Hynix está captando capital en EEUU con el 14 de julio como fecha prevista de inicio de cotización y estimaciones que apuntan a 29.000 millones $de captación. En este caso, la compañía ha optado por un ADR, un vehículo que permite a empresas extranjeras cotizar en los mercados estadounidenses. La magnitud de la operación ha llevado a las autoridades monetarias coreanas a seguirla de cerca, dado que podría generar flujos de divisas significativos el día de la ejecución. La acción avanza un 9,1%.

Pero en el mercado de la IA sigue pesando que  el Tribunal de Justicia de la UE confirma la multa de 4.125 millones€ a Google por abusar de su posición con Android. Ocho años de pleito y adiós a la apelación: la sentencia es firme. Otro golpe antitrust europeo sobre la matriz Alphabet, que sigue en el punto de mira de Bruselas.

Y que  el regulador energético de EEUU (FERC) da 60 días a los seis grandes operadores de red para justificar o reformar cómo conectan a los centros de datos. El cuello de botella de la IA ya no son los chips. Es el enchufe. La FERC, el regulador americano, emitió seis órdenes de 'show cause' a las eléctricas, que tienen 60 días para defender o reformar sus tarifas de conexión de grandes cargas y 30 días para presentar un plan de suficiencia de generación. 

Cinco áreas de reforma: procesos de conexión, reparto de costes sin trasladarlos a otros clientes, cogeneración detrás del contador, nuevos servicios para cargas flexibles y estudios de generación cercana. La medida afecta a más de 200 millones de estadounidenses en más de 30 estados. La demanda a escala de gigavatios de los data centers choca con colas de conexión que se alargan años. Clave para utilities y REITs de data center: el límite eléctrico condiciona el capex de IA de los hyperscalers como Microsoft, Amazon, y Meta.

Destaca también Waystar, que sube un 9% tras la recomendación de KeyBanc de sobreponderar y fijar un precio objetivo de 30$ un 40% por encima del cierre del miércoles 1 de julio. Argumenta que el miedo a que la IA se cargue su negocio es exagerado.

Pero los inversores huyen de las estrellas de la infraestructura de la IA al arrancar el segundo semestre. Teradyne cae un 13% en el Nasdaq. Cuando el relato de la IA se enfría, las que más volaron son las que más caen. Le sucede lo mismo a Corning (-10%): la empresa del vidrio especial y la fibra se hunde en la misma ola de ventas sobre la cadena de IA. Western Digital y Seagate también pierden un 10% cada una. Lumentum, y Coherent, el 9%. La toma de beneficios en todo lo que huela a IA no perdona.

El gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas

No  obstante, los datos son apabullantes. La inversión tecnológica se extiende permeabilizando a otros sectores: por primera vez en la historia, el gasto en construcción en centros de datos supera al de oficinas. La acelerada transformación tecnológica y la creciente adopción de la IA están actuando de motor del crecimiento y su impulso se está extendiendo a un mayor número de sectores. Un claro ejemplo de esta tendencia la encontramos en la construcción. Desde comienzos del año, la inversión en la construcción de centros de datos supera por primera vez en términos históricos el gasto en edificación de oficinas, representando en la actualidad aproximadamente el 7% del total de la inversión privada en construcción no residencial en EEUU. Otras industrias auxiliares como la infraestructura eléctrica también están recibiendo importantes inversiones, ganando preponderancia en la construcción privada y superando el 17% del total, desde el 14% registrado en 2022, cuando se lanzó ChatGPT y también el CHIPS Act estadounidense.

Esta carrera por construir más y mejores centros de datos está en pleno auge y no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional, destaca el último House View de Banca March. Buen reflejo de ello son las últimas cifras del sector exterior norteamericano: por el lado de las exportaciones, las ventas de petróleo alcanzaron máximos para tratar de suplir parte de la escasez provocada por el cierre de Ormuz. La otra cara de la moneda muestra que las importaciones de productos tecnológicos escalaron en el último año a un impresionante ritmo del 84% y, en abril, aglutinaron más del 20% del total de importaciones, duplicando en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. 

Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la IA actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías. Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento en otras latitudes y, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde sus exportaciones de estos bienes se han disparado y, por sí solas, representan cerca del 6% de su PIB.

En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. Las autoridades chinas preparan un plan estratégico, denominado "Seis Redes", que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. 

En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años, el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). En definitiva, la economía mundial atraviesa un punto de inflexión, donde el desarrollo de la inteligencia artificial es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.

03Jul

Los mercados, que venían apuntando a una subida de tipos en la reunión de octubre de la Fed, ahora dan por hecho que esperará hasta su reunión de diciembre. Para UBS sigue siendo demasiado hawkish (restrictivo), y "esperamos que la Fed se abstenga de subir tipos".

Miguel Ángel Valero

En Estados Unidos, la creación de empleo oficial (nóminas no agrícolas) de junio ofreció un dato más débil de lo previsto de 57.000 puestos (frente a 113.000 esperados) y los dos meses anteriores se revisaron a la baja. El principal factor detrás de la desaceleración en nuevos puestos vino del lado del sector de ocio y hostelería, debido a una contratación estacional más débil de lo habitual. Este sector había liderado la creación de empleo en mayo, impulsado por el efecto del Mundial de Fútbol. Sin embargo, en junio registró el comportamiento opuesto y lidero las caídas, con una destrucción de 61.000 empleos, frente a los +40.000 puestos creados en mayo. Dentro del sector, destacaron las caídas en restauración (-33.000) y alojamiento (-22.000). En cuanto a los sectores que tuvieron un comportamiento más favorable, educación y sanidad lideraron el avance con +69.000 nuevos puestos, seguido de servicios profesionales (+36.000). La ocupación aumentó tanto en la industria manufacturera como en la construcción.

Por otro lado, la tasa de paro descendió una décima a 4,2%, frente al 4,3% esperado. Esta reducción reflejó principalmente la salida de trabajadores de la población activa y no una mayor incorporación de trabajadores al mercado laboral. En conjunto, se trata de un informe algo más débil de lo previsto, pero que sigue siendo compatible con un mercado laboral estable. Los analistas destacan la resiliencia que continúa mostrando el empleo estadounidense.

La estela que ha dejado el dato de empleo en EEUU ha sido positiva. Aunque las cifras no han superado las expectativas, sí resultan suficientes –especialmente con una tasa de paro a la baja– para que el mercado laboral continúe mostrando solidez La ligera decepción se reflejó en las expectativas sobre los tipos oficiales, que han moderado su visión para este año, aunque siguen descontando al menos una subida adicional.

La debilidad del dato de empleo en EEUU llevó a los inversores a posponer sus expectativas de endurecimiento monetario: los futuros sobre tipos de interés sitúan ahora la primera subida en diciembre, mientras que previamente la anticipaban para octubre. En este contexto, la rentabilidad exigida al 10 años cerró en tablas en niveles del 4,48% .

En el mercado de divisas, el dato de empleo en EEUU alentó las salidas de dinero en el dólar, permitiendo que el cruce con el euro cerrara por encima del 1,14€/$. Ante el aplazamiento de las expectativas de una subida de tipos en EEUU la referencia euro-dólar escaló un +0,5% finalizando en 1,143€/$.

Trump señala que sigue negociando con Irán, quien “ha aceptado prácticamente todo lo que necesita”.  En este contexto, la cotización del petróleo registró un avance del 0,3% al cierre, acariciando los 72 $/barril. En paralelo, el oro sigue recuperando terreno y amanece con alzas cercanas al 1%. Aupado por la reciente debilidad del dólar, el oro acumula una revalorización del +1,8% en el cómputo semanal al situarse en 4.164 $/onza.

Por otra parte, Trump ha pausado la firma de la Housing Bill –un paquete de medidas acordado por ambos partidos en el Congreso para mejorar el acceso a la vivienda– condicionándolo a la aprobación del Save America Act, que incrementa los requisitos de identificación en los procesos de votación. Y continúa buscando una vía legal para destituir a Lisa Cook de la Fed tras el reciente rechazo del Tribunal Supremo. 

Alemania: 10.000 millones€ en rebajas fiscales

El Gobierno alemán ha presentado un plan de reformas fiscales, que incluye 10.000 millones de euros anuales en rebajas fiscales sobre la renta.  El alivio tributario sería de unos 600€ al año para los hogares de rentas bajas y medias, y se financiará mediante el aumento de la carga fiscal para los contribuyentes con ingresos superiores a 250.000€ anuales. 

Entre otras medidas, también contempla la creación del Fondo Alemania, un vehículo de inversión público-privado para movilizar capital privado hacia proyectos considerados estratégicos para la economía alemana. El canciller alemán, Friedrich Merz, defendió que este paquete de reformas puede contribuir a elevar el crecimiento potencial de la economía y permitir que el PIB vuelva a expandirse por encima del 1% en 2027. 

Estas iniciativas llegan después de que el Gobierno revisara a la baja sus previsiones económicas el pasado mes de abril, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y el encarecimiento de la energía, reduciendo su estimación de crecimiento para 2026 del 1% al +0,5% y para 2027 del +1,3% al +0,9%.

UBS: la Fed se abstendrá de subir los tipos

El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, aseguró en el Foro de Sintra que se mantendrá fiel al objetivo de inflación del 2% y que "decepcionará" a quienes esperen lo contrario, reiterando el compromiso de la Fed con la estabilidad de precios. No obstante, Warsh también señaló que los riesgos de inflación han disminuido en las últimas semanas, con unas expectativas a la baja.

Los mercados, que venían apuntando a una subida de tipos en la reunión de octubre de la Fed, ahora dan por hecho que esperará hasta su reunión de diciembre. Para UBS sigue siendo demasiado hawkish (restrictivo), y "esperamos que la Fed se abstenga de subir tipos". La resistencia del mercado laboral estadounidense no está generando presiones sobre los precios. La inflación debería moderarse a medida que avance el año. Los nuevos grupos de trabajo de la Fed podrían retrasar los ajustes de política monetaria.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que la Fed mantendrá los tipos estables a corto plazo y vemos margen para que los mercados reduzcan sus expectativas de endurecimiento monetario por parte de la Fed. Esto debería beneficiar a los bonos de calidad de vencimiento corto y medio a medida que caigan las rentabilidades, y consideramos que los actuales niveles elevados de rentabilidad son una oportunidad para que los inversores aseguren unos ingresos de cartera duraderos".

"Aunque la fortaleza del USD podría persistir a corto plazo, creemos que el listón para una subida de tipos de la Fed es alto, y una eventual recalibración del mercado debería traducirse en una corrección del USD a medio plazo", apuntan Teck Leng Tan, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas

"EEUU es una economía productiva, y la IA podría hacerla aún más. Aunque eso no garantiza que la productividad sea la Palabra Financiera del Año 2026, sí constituye un argumento convincente en el ecuador del año", aporta Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América.

"El informe de empleo de junio debería aliviar las preocupaciones sobre un recalentamiento del mercado laboral, aunque el crecimiento del empleo y de los salarios se mantiene lo suficientemente firme como para que la Fed siga centrada en los riesgos de inflación", opina Andrew Dubinsky, Economista.

Swisscanto apuesta por lo cíclico

En contraste con el tiempo actual en Europa, los mercados de renta variable se enfriaron algo en junio debido a las preocupaciones sobre los tipos de interés a corto plazo. A pesar de los sólidos datos macroeconómicos, "seguimos sin esperar que la Fed suba los tipos y, por tanto, estamos incrementando nuestra exposición a renta variable cíclica", explican en Swisscanto, donde han hecho ajustes en sus carteras:

  • Exposición cíclica en la economía circular: Los datos económicos siguen sorprendiendo al alza en muchas regiones y la renta variable cíclica está ganando impulso. Las compañías industriales que operan en la economía circular resultan especialmente atractivas.
  • Incremento de la posición en bonos soberanos globales: El precio del petróleo cotiza aproximadamente en su nivel previo a la guerra e inflación y las expectativas de inflación han caído bruscamente. La presión alcista sobre las rentabilidades probablemente se ha pausado por el momento, mientras que el carry sigue siendo atractivo.
  • Sobreponderación en renta variable ampliada de nuevo: Sólidos datos macro, sin subidas de tipos por parte de la Fed, sentimiento de mercado equilibrado y beneficios empresariales robustos: el entorno para la renta variable sigue siendo constructivo.
  • Los valores defensivos resultan menos atractivos; la renta variable de la zona euro se beneficia de la caída del precio del petróleo: Volvemos a cerrar nuestra posición en renta variable del Reino Unido. En particular, la cobertura energética ya no parece apropiada. Al mismo tiempo, cerramos nuestra subponderación en renta variable de la zona euro (UEM), ya que las presiones inflacionarias se están moderando.
  • Reducción de la subponderación en USD: El dólar está ganando impulso tras la sólida primera comparecencia del presidente de la Fed, Kevin Warsh, y ha realizado una ruptura técnica al alza. Aunque seguimos viendo argumentos para un USD más débil a largo plazo, deseamos reducir este riesgo durante el verano e incrementamos algo de USD.

Aunque sigue siendo incierto si el Estrecho de Ormuz está actualmente abierto o no, el precio del crudo Brent ya ha caído significativamente desde los 120$ hasta aproximadamente los 70, volviendo aproximadamente a su nivel previo a la guerra. Como resultado, las expectativas de inflación en Europa y EEUU se han derrumbado. La tasa de inflación descontada en los TIPS estadounidenses a un año ha caído de más del 5% a menos del 2%. Las expectativas de inflación a más largo plazo también han descendido, a lo que probablemente ha contribuido la postura "restrictiva" del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh. No obstante, contrariamente a lo que descuenta el mercado, "seguimos sin esperar que la Fed suba los tipos. Es probable que el descenso de las rentabilidades de las últimas semanas continúe y estamos incrementando nuestra sobre ponderación en bonos soberanos globales".

El mercado espera que el crecimiento de los beneficios para la próxima temporada de resultados sea robusto; las previsiones son del +27% interanual en EEUU y del +12% en la zona euro. El momentum de precios también sigue siendo sólido. Sin embargo, dado que los mercados de renta variable se enfriaron algo en junio, el sentimiento ya no es eufórico y nuestros indicadores técnicos ya no generan señales de venta. Dado que los datos macro son también sólidos y los temores inflacionarios se han disipado, "volvemos a incrementar nuestra sobre ponderación en renta variable para julio, que es típicamente un mes fuerte. Junto con nuestra exposición a tecnología, seguimos favoreciendo la renta variable cíclica, como las pequeñas capitalizaciones y el sector industrial. Ahora estamos infra ponderados en el defensivo mercado de renta variable del Reino Unido, ya que su elevada ponderación en valores energéticos probablemente sufrirá presión vendedora en un entorno de fuerte caída del precio del petróleo". 

Por el contrario, las perspectivas para la renta variable de la zona euro (UEM) están mejorando, ya que la moderación de las presiones inflacionarias podría llevar al Banco Central Europeo a reconsiderar su postura restrictiva. El consiguiente debilitamiento a corto plazo del euro también podría suponer un impulso adicional para las empresas exportadoras europeas.

"Llevamos varios meses manteniéndonos al margen en oro y materias primas, y esto ha dado sus frutos. Los metales preciosos y el petróleo en particular han sufrido fuertes caídas y, en nuestra opinión, se encuentran en una tendencia bajista. Si bien somos estructuralmente positivos en oro, vemos riesgos técnicos, tras haberse perforado temporalmente no solo la media móvil de 200 días, sino también el nivel de los 4.000 dólares. El precio del petróleo podría caer aún más; los precios agrícolas, por el contrario, probablemente subirán debido a la sequía extrema. Por tanto, seguimos con una ponderación neutral en materias primas", concluyen en Swisscanto.

02Jul

Construir un ecosistema competitivo fuera de China llevará años, por lo que la oportunidad está en la separación, la producción de imanes y el reciclaje, fundamentales para reducir la dependencia de las importaciones.

Andrew Musgraves, jefe de producto senior de VanEck

Las tierras raras y el cobre ya no son historias de nicho entre las materias primas. Se sitúan en el centro de algunos de los temas estructurales más urgentes del mundo: la infraestructura de la IA, la modernización de la defensa, la expansión de la red eléctrica y la seguridad de las cadenas de suministro.

La reciente evolución de los precios refleja algo más que la volatilidad geopolítica a corto plazo. El cobre ha subido cerca de máximos históricos, mientras que los precios de las tierras raras se mantienen elevados a medida que los controles a la exportación, las preocupaciones por la seguridad nacional y la falta de inversión exponen los límites de las cadenas de suministro actuales. 

En las tierras raras especialmente, el desafío no consiste simplemente en extraer más material. Se trata de construir una cadena de suministro integrada, fuera de China, que pueda abarcar la minería, la separación, la aleación, la producción de imanes y el reciclaje.

Claves

  • Las vulnerabilidades de la cadena de suministro quedan expuestas: Los recientes acontecimientos geopolíticos han vuelto a poner de relieve lo frágiles que pueden ser las cadenas de suministro de materias primas. Aunque los mercados de la energía suelen recibir la mayor atención, el impacto se ha extendido a los metales, los insumos mineros y los materiales críticos. El resultado puede ser una presión continua tanto sobre los volúmenes como sobre los costes de producción, creando un entorno más favorable para determinadas materias primas. 
  • Los precios de las tierras raras reflejan la escasez geopolítica — El neodimio-praseodimio, a menudo utilizado como indicador de referencia para la fijación de precios de las tierras raras, ha experimentado una volatilidad significativa impulsada por los controles a la exportación y las tensiones geopolíticas. China controla la cuota dominante del suministro de tierras raras y ha restringido las exportaciones tanto de materiales de tierras raras como de equipos para la fabricación de imanes. Ante la perspectiva de un escaso alivio a corto plazo, es probable que los precios de las tierras raras se mantengas estables.
  • Las tierras raras tienen un impacto económico desproporcionado — Las tierras raras representan un mercado físico reducido, pero desempeñan un papel esencial en la industria aeroespacial, la defensa, la electrónica, las comunicaciones y el transporte. Sustituirlas es difícil en muchas de estas aplicaciones, especialmente cuando se requieren imanes permanentes de alta resistencia y tolerancia térmica.
  • La defensa y la robótica podrían impulsar la demanda de imanes — Los imanes permanentes varían en fuerza y tolerancia al calor. Las aplicaciones de defensa suelen requerir algunos de los imanes de mayor rendimiento, mientras que la robótica necesita imanes muy potentes a medida que se expande la automatización. En el transporte, la defensa, la robótica y las comunicaciones, la demanda de imanes permanentes podría aumentar de forma significativa en la próxima década.
  • La cadena de suministro fuera de China sigue incompleta — La inversión occidental ha comenzado a fluir hacia la extracción y separación de tierras raras, pero la mayor oportunidad podría encontrarse más abajo en la cadena, en aleaciones, imanes y reciclaje. Una cadena de suministro plenamente integrada "de la mina al imán" requerirá inversiones en varias etapas, muchas de las cuales siguen poco desarrolladas fuera de China.

Por qué el desafío de la cadena de suministro va más allá de la minería

La minería es solo una parte de la cadena de suministro de las tierras raras. Construir un ecosistema competitivo fuera de China también requiere capacidad de separación, aleación, producción de imanes y reciclaje. China domina actualmente varias etapas de la cadena de valor de las tierras raras, desde el suministro de materias primas hasta la separación, la aleación, la producción de imanes y el reciclaje. Los gobiernos occidentales han respondido apoyando la capacidad nacional de extracción y procesamiento, incluidos precios mínimos e inversiones estratégicas. Pero construir una alternativa competitiva probablemente requerirá años. 

La oportunidad podría ser especialmente significativa en las partes posteriores de la cadena. La separación, la producción de imanes y el reciclaje son todos fundamentales para reducir la dependencia de las importaciones. El reciclaje, en particular, sigue infravalorado. China produce una parte significativa de sus imanes permanentes a partir de material reciclado, incluido el reciclaje al final de su vida útil y de los residuos de fabricación. Fuera de China, esta infraestructura sigue mucho menos desarrollada.

La implicación más amplia es que la seguridad del suministro de tierras raras probablemente requerirá un esfuerzo coordinado entre gobiernos, empresas privadas, inversores y usuarios finales. No se trata de un esprint breve para poner en marcha unas pocas minas. Es un desarrollo industrial a largo plazo.

Los principales riesgos de inversión asociados a las acciones de la cadena de suministro de tierras raras incluyen la volatilidad de los precios, los cambios regulatorios y el riesgo de ejecución de los proyectos. Los riesgos específicos para las acciones de procesamiento y reciclaje posteriores de las tierras raras incluyen el riesgo tecnológico, el riesgo de financiación y el riesgo del ciclo de las materias primas.

Suministro de cobre: una restricción estructural, no una escasez temporal

El cobre afronta un desafío diferente pero igualmente importante. A diferencia de las tierras raras, el cobre es un mercado global mucho más amplio y líquido. Pero el crecimiento del suministro sigue siendo difícil. Las restricciones a largo plazo incluyen la disminución de las leyes del mineral, un menor número de descubrimientos importantes, retrasos en los proyectos y una creciente intensidad de capital. Los nuevos proyectos de cobre se están volviendo más costosos, más complejos y más difíciles de desarrollar. Las minas también son cada vez más profundas, lo que puede aumentar los costes operativos, los costes de capital y el riesgo técnico.

Un ejemplo es la creciente complejidad de los proyectos subterráneos profundos. Las minas más profundas suelen requerir más infraestructura, ventilación, energía, refrigeración y manipulación de materiales. Estos requisitos pueden hacer que el suministro futuro sea más costoso y más lento de poner en marcha. Los principales descubrimientos de cobre son cada vez más profundos

La dinámica geopolítica a corto plazo ha añadido una capa adicional. La producción de cobre depende de insumos clave como el ácido sulfúrico, y las interrupciones en la región del estrecho de Ormuz han suscitado preocupación sobre la disponibilidad y los costes. Los precios del ácido sulfúrico han aumentado bruscamente, añadiendo presión sobre los costes de producción y reforzando la idea de que el cobre podría tener un soporte de costes más fuerte que en ciclos anteriores.

Los principales riesgos de la exposición a las acciones del cobre incluyen la inflación de costes, los retrasos en los proyectos y el riesgo geopolítico.

IA, expansión de la red y demanda de metales críticos
La infraestructura de la IA sigue siendo un importante tema de demanda a largo plazo, pero su impacto sobre los metales podría desarrollarse por fases.

La primera fase es la construcción física: hormigón, acero, edificios e infraestructura de apoyo. La segunda fase afecta a la generación, la conectividad, las mejoras de la red y la disponibilidad de energía. Los metales y minerales adquieren cada vez más importancia a medida que los centros de datos pasan de la construcción a la plena integración energética. Las empresas de servicios públicos y los operadores de centros de datos ya están planificando el suministro de energía con años de antelación. Esta planificación tiene implicaciones para el cobre, el uranio, el acero, el aluminio y otros mercados de recursos críticos. 

Aunque puede ser demasiado pronto para señalar el momento exacto en que la escasez de metales podría ralentizar el despliegue de la infraestructura de la IA, la dirección es clara: la IA requerirá más materiales físicos, más energía y cadenas de suministro más resilientes.

Por qué las acciones de materias primas muestran un comportamiento distinto

Las empresas mineras se comportan de forma diferente a la de ciclos anteriores. En lugar de perseguir el crecimiento de los volúmenes a cualquier precio, muchas empresas se centran en la disciplina financiera, la solidez del balance y la rentabilidad para los accionistas. El gasto de capital se ha estabilizado y las empresas extraen cada vez más en busca de beneficio en lugar de simplemente para crecer en producción.

Esto es importante para los inversores. Unos precios más altos de las materias primas, combinados con un gasto disciplinado, pueden mejorar la generación de flujo de caja libre. Muchas empresas del sector de recursos han adoptado esquemas de asignación de capital que reparten el flujo de caja entre la reinversión y la rentabilidad para los accionistas. En algunos casos, esto se ha traducido en atractivas rentabilidades del flujo de caja libre y en el potencial de dividendos o recompras. Las recompras son operaciones en las que una empresa vuelve a comprar sus propias acciones en el mercado, reduciendo el número de éstas en circulación.

Esta disciplina podría ser especialmente importante porque el abanico de oportunidades se ha ampliado. La discusión no se limitó a las tierras raras y el cobre. El oro, el litio, las empresas mineras diversificadas, la energía y otras acciones vinculadas a los recursos también podrían beneficiarse de las restricciones de la oferta, la incertidumbre geopolítica y el crecimiento estructural de la demanda.

Aunque las tierras raras y el cobre fueron el foco principal, el litio también entró en la discusión. El mercado del litio se ha mantenido diverso, pero las condiciones parecen más constructivas que hace unos meses. Parte del exceso de oferta de China se ha reducido, mientras que las revisiones a la baja de la producción en grandes activos como Greenbushes en Australia han contribuido a mejorar el panorama de la oferta. La demanda también se está ampliando más allá de los vehículos eléctricos hacia los paquetes de baterías y otras aplicaciones de almacenamiento. Esto no elimina la volatilidad, pero podría proporcionar un precio mínimo más sólido para algunos productores occidentales de litio.

Para el inversor, la selección es fundamental

Para los inversores, el mensaje central no es simplemente que los precios de las materias primas puedan subir, sino que la selección es cada vez más importante .Las empresas de tierras raras podrían beneficiarse de las prioridades de seguridad nacional y del apoyo gubernamental, pero muchas aún afrontan riesgos financieros, operativos y de ejecución. 

Algunas empresas están pasando de operaciones piloto a la producción comercial, una transición que puede resultar difícil. China sigue siendo, además, una importante fuerza competitiva, con ingresos, flujos de caja y capacidad operativa consolidados. Los productores de cobre y las empresas mineras diversificadas podrían ofrecer un perfil diferente. Muchos disponen de activos operativos, balances más sólidos y un flujo de caja libre más visible. En un entorno en el que las restricciones de la oferta y la inflación de costes respaldan los precios de las materias primas, los productores consolidados podrían estar bien posicionados.

La próxima fase de la historia de los metales críticos podría estar determinada por diversos factores en desarrollo. En primer lugar, el apoyo político a las tierras raras seguirá siendo un factor importante. Los precios mínimos, la inversión pública, los controles a la exportación y las adquisiciones para la defensa podrían influir en el ritmo de desarrollo de la oferta fuera de China. 

En segundo lugar, el suministro de cobre sigue siendo un reto estructural. La disminución de la pureza del mineral, las minas son cada vez más profundas, cada vez hay menos descubrimientos importantes y es más costosa la extracción. Por eso se estima que la oferta nueva podría tener dificultades para seguir el ritmo de la demanda. En tercer lugar, la demanda empujada por la IA y la defensa sigue creciendo. La construcción de centros de datos pivota hacia la generación de energía, la conectividad con la red y la instalación de equipos. Todo esto hace que aumente la demanda por las materias metalúrgicas necesarias para el desarrollo de la IA.

Por último, los inversores deberían observar si la disciplina de capital se mantiene. Si las empresas mineras siguen priorizando la rentabilidad, las acciones del sector de recursos podrían seguir siendo atractivas incluso si los mercados de materias mantienen la volatilidad.

30Jun

Robeco avisa que la oferta no puede responder fácilmente a la demanda de materiales críticos para la inteligencia artificial. El Santander se alía con el CSIC para investigar IA y computación cuantica. Idealo constata que la IA se usa para las compras online.

Miguel Ángel Valero

Samsung, SK Hynix y Micron son demandadas en EEUU por presunto pacto de precios en la memoria DRAM. Una demanda colectiva antimonopolio presentada el 25 de junio en el Distrito Norte de California por 17 particulares y pequeñas empresas acusa a los tres gigantes de la memoria de restringir el suministro de DRAM desde 2022 para disparar los precios. Éstos se han incrementado un 700% en cuatro años, al calor de la expansión hacia la memoria de alto ancho de banda para la inteligencia artificial (IA). 

Riesgo legal y de provisiones justo en pleno superciclo de precios por la IA. Las empresas afectadas dicen estar revisando la demanda, pero el caso amenaza sus márgenes vía multas del departamento de Comercio de EEUU (ya hay precedentes de cárteles) y realización de provisiones, precisamente en el mejor momento del ciclo. Apple y otros compradores de memoria pueden respirar si bajan los precios de la memoria para la IA.

Robeco: la IA topa con la escasez de materiales críticos

Pieter Busscher, Portfolio Manager de Robeco Smart Materials Strategy, subraya que  la narrativa sobre la IA en los mercados está evolucionando: "Lo que comenzó como una historia sobre software y semiconductores se está convirtiendo cada vez más en una historia sobre limitaciones físicas". A medida que la inversión en centros de datos, chips y conectividad se dispara, la demanda está llegando rápidamente a la economía real. El cobre, los materiales especializados, los componentes eléctricos y los equipos de prueba están viendo un fuerte impulso, a medida que la IA escala desde el bombo publicitario hasta la infraestructura.

Este cambio se reflejó claramente en los mercados de valores. Las empresas expuestas a materiales habilitados para IA y cadenas de suministro industriales presentaron sólidos resultados y continuaron superando al mercado, apoyadas por una capacidad ajustada y una creciente visibilidad de pedidos.

Al mismo tiempo, está emergiendo un segundo motor poderoso: la convergencia de la IA y la electrificación. Los centros de datos consumen mucha energía, lo que requiere actualizaciones masivas en redes eléctricas, sistemas de refrigeración e infraestructuras de almacenamiento. Esto está amplificando la demanda a través de cadenas de suministro ya restringidas.

“La IA está saliendo del espacio digital y entrando en la economía física. Estamos viendo un aumento en la demanda de materiales críticos para los cuales la oferta no puede responder fácilmente. La intersección entre IA y electrificación está creando un viento de cola estructural para las empresas que suministran los componentes esenciales de esta nueva infraestructura", explica este experto.

Esto está cambiando la forma en que los inversores ven el conjunto de oportunidades. Mientras que la primera fase del rally de la IA estuvo dominada por las grandes tecnológicas, la siguiente fase se está ampliando a lo largo de la cadena de valor – hacia las “herramientas” que hacen posible la IA en el mundo real.

De cara al futuro, la volatilidad podría aumentar a medida que las valoraciones se estiren y las expectativas suban. Pero estructuralmente, la imagen sigue siendo clara: la IA ya no solo impulsa la demanda de computación, sino que impulsa la demanda de los materiales que la alimentan. "Y ahí es donde reside el próximo cuello de botella – y la oportunidad", subraya Busscher.

UBS: la monetización debe acelerarse todavía más

Persisten las dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento del capex en IA y sobre su capacidad para seguir impulsando al complejo de semiconductores, pero UBS señala que "en nuestro posicionamiento táctico seguimos favoreciendo a los proveedores de 'picos y palas' del desarrollo de la IA, ya que la visibilidad de la demanda, el poder de fijación de precios y el impulso de los resultados se mantienen sólidos. No obstante, la reciente volatilidad del mercado también ha puesto de relieve ciertos riesgos que conviene vigilar. Los riesgos de una desaceleración en el crecimiento del capex han aumentado. Los avances en modelos de menor costo podrían generar volatilidad, pero el crecimiento de la demanda debería terminar compensando estas preocupaciones. Los cuellos de botella en la oferta aún no se han aliviado de forma significativa, mientras que la monetización debería acelerarse aún más".

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que la exposición a las acciones vinculadas a la IA seguirá siendo un factor diferenciador clave para el desempeño de los mercados de renta variable a largo plazo, pero también creemos que la diversificación, tanto dentro como fuera del ámbito de la IA, es esencial". "Los inversores pueden considerar áreas más defensivas dentro del complejo de la IA, como los operadores de centros de datos y determinadas empresas de pagos, así como otras tendencias estructurales como la energía y los recursos, y la longevidad", añade.

"Creemos que el actual ciclo de capex en IA todavía tiene margen para continuar, y que las inversiones en infraestructura de IA siguen siendo Atractivas. Es probable que se den periodos de exceso de capacidad, similares a los de ciclos anteriores, pero la vida útil más corta de la infraestructura de IA, junto con una demanda más elástica proveniente de la IA autónoma, sugiere que la capacidad se absorberá más rápido que en ciclos previos", apunta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Chief Investment Officer Americas y Global Head of Equities.

Santander se alía con el CSIC para investigar IA y computación cuántica

Por su parte, el Banco Santander y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, han firmado un acuerdo de colaboración orientado a explorar futuras iniciativas de investigación, innovación y transferencia de conocimiento en áreas estratégicas como la inteligencia artificial avanzada y su conexión con nuevas capacidades computacionales como la cuántica y las aplicaciones híbridas Quantum-AI. El acuerdo tendrá una duración de tres años prorrogables y establece las bases para el desarrollo de futuros proyectos de I+D+i, programas de formación especializada, doctorados industriales, actividades de divulgación científica y la participación conjunta en convocatorias públicas y privadas de investigación e innovación. 

La combinación de conocimiento científico y transferencia de conocimiento aplicada a retos reales se desarrollará a través del Santander AI Lab, dirigido por José Manuel de la Chica, y el ecosistema de investigación en IA del CSIC.

Iñaki Bernal, Chief AI Officer de Grupo Santander, ha señalado que “este acuerdo nos permite conectar la escala, el conocimiento y los retos reales de un banco global como Santander con la excelencia científica del CSIC para explorar nuevas capacidades de la inteligencia artificial avanzada que nos ayuden a desplegar soluciones más robustas, transparentes y confiables”. Bernal ha añadido que el objetivo es “reforzar un ecosistema de IA que nos ayude a entender sistemas complejos, tomar mejores decisiones y avanzar en ámbitos como la explicabilidad, el aprendizaje federado, la detección y mitigación de sesgos, la simulación avanzada, la privacidad de los datos, la seguridad y el gobierno responsable. La investigación de frontera solo genera impacto real cuando se construye con ambición, rigor y colaboración”.

Por su parte, la vicepresidenta de Innovación y Transferencia del CSIC, Ana Castro, ha explicado que “ecreemos firmemente que la ciencia de excelencia debe estar al servicio de la sociedad y contribuir a dar respuesta a los grandes retos de nuestro tiempo. Como principal organismo público de investigación de España, trabajamos para generar conocimiento de vanguardia, pero también para que ese conocimiento se transfiera y genere impacto real. Colaboraciones como esta con Banco Santander son una gran oportunidad para conectar nuestra capacidad científica con desafíos concretos y avanzar en soluciones innovadoras y responsables”.

El vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC, José María Martell, ha añadido que “este acuerdo encaja plenamente con la Estrategia de Inteligencia Artificial CSIC 2025-20230, especialmente en ámbitos clave como el desarrollo de una IA avanzada y confiable y el impulso de la transferencia de conocimiento. Además, refuerza algo especialmente importante para nosotros: seguir construyendo un ecosistema sólido de IA en España, donde investigación, talento e innovación trabajen de forma coordinada para generar valor y progreso”.

El acuerdo se enmarca en la estrategia ‘Data & AI-first’ de Santander, orientada a integrar la IA de manera transversal, segura y útil en la forma en que el banco trabaja, toma decisiones y genera valor para clientes y equipos. Por su parte, el CSIC aportará su capacidad científica, talento investigador, conocimiento experto e infraestructuras de investigación para impulsar proyectos de alto impacto y acercar los avances científicos más recientes a retos reales del sector financiero.

Esta nueva alianza se apoya en una estrecha colaboración que el Banco Santander, el CSIC y la Fundación General CSIC mantienen desde 2010, orientada a promover la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento con programas conjuntos como los Proyectos Cero de investigación científica o el programa ComFuturo, impulsado por la Fundación General CSIC para favorecer la incorporación y retención de jóvenes investigadores de excelencia en el sistema español de ciencia y tecnología.

Estos acuerdos forman parte del compromiso sostenido del Santander con el avance del conocimiento y la investigación. En los últimos cinco años, la entidad ha destinado más de 84 millones€ a programas de investigación universitaria desarrollados junto al CSIC y la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas, CRUE. Con esta nueva alianza, Santander y CSIC refuerzan la conexión entre investigación científica de frontera y aplicación empresarial para impulsar tecnologías que permitan construir sistemas de IA más seguros, transparentes, interpretables y confiables, así como explorar el potencial de la computación cuántica para abordar algunos de los desafíos más complejos de la economía digital.

Idealo: la IA pesa más en compra online

La IA ya no es “cosa del futuro” para los consumidores españoles. Según un estudio del comparador de precios idealo, España se sitúa entre los mercados europeos donde la IA tiene una mayor presencia en el día a día y un papel más integrado en el proceso de compra online. El 76% de los españoles afirma haber usado IA conscientemente en compras online, y casi la mitad la usa con mucha frecuencia, el 46% la utiliza a diario y el 19% la consulta varias veces al día. Y no se queda en “probar por curiosidad”: la mitad de los españoles ya ha usado IA para ayudarle a comprar online (siendo el dato más alto entre los países europeos del estudio) y el 67% se imagina usándola en el futuro (también el porcentaje más elevado).Incluso hay una idea que empieza a normalizarse: el 48% se ve completando todo el proceso de compra (de buscar a pagar) dentro de un asistente de IA. 

La IA entra en juego justo en esos momentos en los que comprar online se hace pesado. Por ejemplo, cuando comparas dos móviles y ya no sabes si la diferencia real está en la cámara o en el procesador o cuando intentas escoger una cafetera “buena” y te pierdes entre especificaciones. En este sentido, un 80% de los usuarios españoles encuentran muy útil (27,5%) y bastante útil (52,5%)que un asistente de IA explique productos, compare opciones y ayude a encontrar el mejor precio en compras online.

Este salto a lo práctico también se ve en las herramientas de IA: en España, ChatGPT es la herramienta más mencionada (76%),y Gemini también destaca con un 59%. Los españoles no solo “oyen hablar” de IA, la están usando con herramientas concretas para informarse y tomar decisiones.

España también es de los países más optimistas con la IA: más de la mitad de la ve como una oportunidad y solo 14% como un riesgo. Con un matiz importante para entender al consumidor español: la confianza no es “total”. El 59%confía completamente o mayormente en los resultados de la IA, lo que sugiere una actitud muy realista: se usa porque ayuda, pero se sigue contrastando. En España la IA se está convirtiendo en “ese amigo que te echa una mano” antes de comprar: te resume, te ordena opciones y te orienta—pero sin sustituir del todo el criterio del comprador.

Jovan Protić, CEO de idealo, comenta: "El valor de la IA en las compras no se medirá por lo convincente o sofisticado que suene un asistente, sino por la fiabilidad de sus resultados. Los consumidores necesitan precios precisos, ofertas de confianza, información transparente y una orientación clara. Por eso, disponer de datos fiables sobre productos, ofertas y precios se convertirá en un pilar fundamental del comercio impulsado por la IA".

25Jun

Micron, SK Hynix, Qualcomm y Open AI agitan el mercado de la inteligencia artificial. HPE sitúa a seis de sus superordenadores en el Top10 del mundo por potencia. La AEB asegura que la banca española usa la IA "siempre con un humano en la cadena". Y Mapfre presenta su Superasistente de IA.

Miguel Ángel Valero

La Unión Europea se ha sumado a Pax Silica, una iniciativa estadounidense para reforzar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y garantizar la seguridad de las cadenas de suministro –especialmente en semiconductores y minerales críticos– frente a la creciente competencia de China. EEUU define esta alianza como una plataforma para que gobiernos y empresas coordinen inversiones y aceleren el progreso en sectores estratégicos vinculados a la IA, con el objetivo de incrementar la capacidad productiva y reducir dependencias clave.

Entre los países que ya forman parte de esta iniciativa figuran otros aliados europeos –como Reino Unido y Noruega–, asiáticos –Corea del Sur, Singapur, Japón e India, entre otros–, además de Australia. Se espera que esta misma semana se incorporen Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá y Kazajistán, lo que elevaría el número total de firmantes a 24. Además, varios Estados miembros de la UE han suscrito la declaración de manera bilateral: Países Bajos, Finlandia, Suecia, Alemania y Grecia. 

La UE necesita los chips de Nvidia para desarrollar su infraestructura de computación de IA. Mientras tanto, EEUU no tiene un equivalente a las máquinas de litografía ultravioleta de la empresa neerlandesa ASML, necesarios para fabricar chips de IA. Por su parte, las empresas Ericsson (Suecia) y Nokia (Finlandia), diseñan chips para antenas de radio 5G y futuras 6G.

Micron y SK Hynix se salen

Mientras tanto, la IA recuperó protagonismo tras la publicación de resultados de Micron Technology, el mayor fabricante estadounidense de chips de memoria. En un contexto en el que las compañías tecnológicas habían sido penalizadas ante el temor a una desaceleración del ciclo inversor, la firma estadounidense presentó cifras claramente superiores a lo esperado, con un beneficio de 28.242 millones$ en el trimestre —multiplicando por 14 el registrado en el mismo periodo del año anterior— y unos ingresos de 41.456 millones$, muy por encima de las previsiones del consenso. Más allá de las cifras, el mensaje del equipo directivo refuerza la tesis de una demanda estructuralmente sólida. El CEO, Sanjay Mehrotra, afirmó que no se vislumbra una convergencia entre oferta y demanda en el corto plazo, apuntando a un desajuste que podría prolongarse más allá de 2027. En este contexto, la compañía prevé unos ingresos de 50.000 millones$ para el próximo trimestre, acompañados de un elevado margen bruto del 86%. La visibilidad sobre la demanda se ve respaldada por la firma de 16 acuerdos estratégicos de largo plazo con clientes de sectores clave —centros de datos, consumo y automoción— por un total de 22.000 millones$. Una vez plenamente implementados, estos contratos podrían representar en torno a la mitad o más de los ingresos de la compañía, reforzando la estabilidad del negocio. 

Pese a las crecientes preocupaciones en torno a un posible excesivo gasto de las empresas de IA, la captación de fondos no cesa. SK Hynix Inc., el gigante surcoreano de los semiconductores, anuncia su intención de cotizar de forma secundaria en el mercado tecnológico Nasdaq estadounidense mediante la emisión de ADR. La operación, diseñada para captar capital institucional internacional, busca recaudar una cifra récord de 29.400 millones$, consolidándose como una de las mayores captaciones transfronterizas de la historia financiera reciente. Deja atrás el récord que tenía Alibaba. Debuta el 10 de julio. La fiebre de la memoria para IA tiene nuevo destino en Wall Street, justo al lado de Micron.

Y el fabricante japonés de memorias Kioxia —actualmente la compañía de mayor capitalización en el país, por delante de Toyota y Softbank— ha anunciado su intención de lanzar acciones depositarias, lo que pone de manifiesto el interés en financiar la expansión de capacidad en un entorno de demanda robusta.

Qualcomm y Open AI entran a competir con Nvidia

Pero hay más. Qualcomm paga 4.000 millones$ en acciones por la startup de IA Modular, triplicando su valoración. Con esta operación, entra a competir con Cuda de Nvidia. Y tiene a Tenstorrent en el radar, por lo que puede llegar a su Investor Day con más de 10.000 millones$ en inversiones en IA.

Otro que entra a competir con Nvidia es OpenAI, que presenta Jalapeño, su primer chip de inferencia diseñado con Broadcom. Ya no quiere depender de Nvidia y crea su primer procesador pensado para correr modelos de lenguaje. Lo han llevado del concepto a producción en nueve meses, el ciclo de desarrollo de chip más rápido jamás visto en semiconductores de alto rendimiento. Broadcom pone el silicio y la red; Celestica, la integración. El despliegue arranca ya este año en centros de datos a escala de gigavatio, con Microsoft entre los socios. No es un divorcio de Nvidia porque OpenAI seguirá comprando GPU, pero financia su silicio propio con vehículos de Apollo y Blackstone para sostener decenas de miles de millones en chips. Viento de cola para Broadcom, que se consolida como rey del ASIC a medida. Presión estructural a largo plazo para los márgenes de Nvidia según se acelera el silicio propietario de los hiperescalares.

HPE presume de los ordenadores más potentes del mundo

HPE construye superordenadores que permiten ampliar los límites de lo posible en computación de alto rendimiento (HPC). En la lista TOP500 de junio de 2026, los sistemas construidos por la compañía ocupan seis puestos del top 10 de los superordenadores más rápidos del mundo. Tres de ellos forman parte de los únicos cinco superordenadores de exaescala verificados: El Capitan, del Lawrence Livermore National Laboratory; Frontier, del Oak Ridge National Laboratory; y Aurora, del Argonne National Laboratory. Con la mayor cuota de rendimiento en la lista TOP500, HPE ha diseñado y construido sistemas que ofrecen, en conjunto, más de 11,4 exaflops. Además, HPE sigue destacando en eficiencia energética, con cuatro de los diez superordenadores más eficientes del mundo en la lista Green500 de junio de 2026, lo que demuestra la innovación de la tecnología de refrigeración líquida directa de HPE. 

AEB: IA "siempre con un humano en la cadena"

La presidenta de la AEB, Alejandra Kindelán, asegura en el curso de la Apie en la UIMP de Santander que la banca ya incorpora la IA en su actividad como una herramienta para mejorar sus servicios, pero siempre con responsabilidad y supervisión humana, poniendo a las personas en el centro de los procesos.“La banca está usando la IA para conocer mejor a sus clientes, protegerlos mejor y ofrecerles servicios de más valor, siempre con un humano en la cadena”, subraya. 

La banca es por definición innovadora, con una inversión continuada en tecnología, datos, talento digital y ciberseguridad. La IA “ya es una realidad en la banca”. Más del 95% de las entidades europeas ya la utilizan en distintos casos de uso o en pilotos, y en España su integración es especialmente avanzada por el alto nivel de digitalización del sector.

La IA contribuye ya a transformar la actividad bancaria en tres ámbitos principales. El primero es la relación con el cliente, porque permite ofrecer servicios más personalizados, adaptados y ágiles, y conocer mejor sus necesidades. El segundo son los procesos internos. La automatización permite mejorar la eficiencia, reducir costes y dedicar más recursos a tareas de mayor valor añadido. Y el tercero es la gestión del riesgo y la seguridad. La IA ayuda a detectar el fraude, anticipar riesgos y mejorar el análisis de solvencia, lo que refuerza la capacidad de protección del sector y contribuye a la estabilidad.

Kindelán también ha señalado que los nuevos modelos de IA elevan la escala, la velocidad y la sofisticación de los riesgos, pero también refuerzan las capacidades de defensa. La banca ya utiliza esta tecnología en sus sistemas para detectar patrones anómalos, anticipar ataques y proteger mejor a los clientes. “La IA cambia las reglas del juego. Pero hay algo que no cambia: en banca, la confianza sigue siendo el activo principal”, recalca Kindelán. La banca española quiere estar en esta transformación con innovación, seguridad y confianza como señas de identidad. En el caso español, ese esfuerzo ha permitido contar con uno de los sistemas bancarios más avanzados en digitalización e infraestructuras tecnológicas. Todo ello sin perder la esencia de una banca cercana, con una presencia física que sigue siendo importante para muchos clientes.

Mapfre presenta su Superasistente de IA

Al día siguiente de la intervención de su presidente, Antonio Huertas, en el curso de la Apie, Mapfre presenta su Superasistente de Inteligencia Artificial, una solución transversal diseñada para ofrecer a los clientes una experiencia más sencilla, rápida y coherente en todos los puntos de contacto: contact center, canales digitales y mensajería instantánea como WhatsApp. El objetivo es claro: estar disponibles 24/7, reducir esperas y personalizar la atención, combinando tecnología avanzada con un enfoque profundamente humano.Esta iniciativa se enmarca en el Manifiesto de Inteligencia Artificial de Mapfre y en su enfoque de IA centrada en las personas. 

El Superasistente es una prueba clara de ello: elimina fricciones, mejora la accesibilidad y refuerza la confianza cuando el cliente necesita una respuesta ágil y clara. La solución actúa como un orquestador que comprende la necesidad del cliente, le guía por el canal que mejor se adapta a su situación y, cuando es necesario, conecta con un profesional humano sin perder el contexto, convirtiendo los distintos canales en puertas de entrada a una única experiencia continua y coherente.

Uno de los ámbitos donde este enfoque resulta más tangible es el contact center de Mapfre, con un volumen anual de 12,8 millones de llamadas. En este entorno, la experiencia mejora desde el primer minuto, ayudando a identificar el motivo de contacto, recopilando información relevante y dirigiendo la llamada al equipo adecuado para que el cliente avance más rápido hacia la solución. En esta mejora juega un papel clave ‘Pregunta Abierta’, una capacidad que permite al cliente expresarse libremente, sin menús predefinidos: la llamada se encamina de forma más fluida porque el sistema interpreta la intención en lenguaje natural y la redirige al grupo correspondiente, evitando repeticiones y reduciendo fricción.

El impacto es especialmente significativo para personas de edad avanzada, para quienes las barreras digitales pueden dificultar el acceso a los servicios. La atención por voz basada en lenguaje natural elimina esa fricción: permite explicar una situación “con sus propias palabras” y avanzar de forma sencilla y autónoma. De este modo, la tecnología se consolida como un aliado que devuelve tranquilidad, confianza y cercanía en la relación con Mapfre.

Además, la solución está preparada para responder con solidez cuando más se le necesita: en momentos de alta demanda, como episodios asociados a fenómenos atmosféricos, puede absorber picos de volumen y sostener la calidad del servicio.El Superasistente se centra en potenciar la atención humana. Cuando una interacción requiere criterio, empatía, negociación o gestión de excepciones, el cliente pasa a un profesional con el contexto ya recopilado, lo que reduce repeticiones y permite dedicar el tiempo a lo que realmente importa: acompañar, escuchar y resolver con calidad. Este enfoque permite que los equipos se concentren en tareas de mayor valor añadido —casos complejos, sensibles o de alto impacto—, reforzando la experiencia del cliente y elevando el rol del gestor en la resolución.En términos de alcance, el Superasistente ya opera a escala y con grandes volúmenes de interacción: más de 11 millones de llamadas anuales impactadas y más de 500.000 sesiones digitales al año, dentro de una base de millones de clientes.

Con el Superasistente, Mapfre se sitúa a la vanguardia del sector asegurador y de las tendencias globales en experiencia de cliente, donde la autonomía, la hiperpersonalización y la eficiencia operativa son ya la referencia. Este proyecto, ganador en los Premios Fortius, representa fielmente su espíritu: unir fuerza con propósito y demostrar que la inteligencia artificial, cuando se diseña con valores, es capaz de devolver autonomía, confianza y cercanía.

21Jun

Los norteamericanos no saben cuánto suben exactamente los costes sanitarios, universitarios o de seguros. Pero todos ven el precio de la gasolina cada mañana cuando conducen al trabajo. Y además es homogéneo: un galón es un galón en cualquier parte del país.

Miguel Ángel Valero

Ningún presidente de EEUU ha logrado la reelección con la gasolina por encima de los 4$ el galón. Y Donald Trump lo sabe perfectamente. No se juega la reelección (por la limitación constitucional a dos mandatos en la Casa Blanca), pero sí las elecciones de medio mandato en noviembre de 2026, esenciales para mantener a los republicanos en el poder.

Trump puede hablar de guerras, geopolítica, China o seguridad nacional. Pero al final, hay un dato que probablemente determine más su futuro político que cualquier discurso: el precio de la gasolina. En Europa muchas veces cuesta entenderlo, pero en EEUU el precio que aparece en el cartel luminoso de una gasolinera tiene un enorme peso psicológico y político. 

"No es solo una cuestión económica. Es casi cultural. El coche representa libertad, movilidad, independencia y estilo de vida. Y cuando llenar el depósito se dispara, millones de estadounidenses sienten que esa libertad se encarece", explica en The Trader el analista Pablo Gil.

Lo curioso es que, en realidad, la gasolina pesa cada vez menos en el presupuesto familiar. Incluso con la reciente subida provocada por la guerra con Irán, el gasto en combustible representa menos del 2% del gasto de los hogares. Hoy un galón de gasolina sigue siendo más barato que un Big Mac. 

Pero políticamente sigue siendo explosivo. Es el precio más visible de toda la economía. La gente no sabe cuánto suben exactamente los costes sanitarios, universitarios o de seguros. Pero todos ven el precio de la gasolina cada mañana cuando conducen al trabajo. Y además es homogéneo: un galón es un galón en cualquier parte del país. No hay trucos, promociones ni reducciones de tamaño que disimulen la inflación.

Por eso ningún presidente estadounidense puede ignorarlo. Trump lo sabe perfectamente. De hecho, utilizó el fuerte repunte de la gasolina bajo Biden como arma política durante años. Su mensaje fue muy simple: si llenar el depósito cuesta más, tu vida va peor. Y funcionó. El famoso “Drill, baby, drill” conectó directamente con el bolsillo y con la identidad de buena parte de EEUU.

El problema es que ahora la situación se gira contra él. La guerra con Irán ha disparado el petróleo y el precio medio de la gasolina en EEUU ha subido más de un 50% en apenas diez semanas, superando los 4,5$. Y hay un dato demoledor: históricamente, ningún presidente estadounidense ha logrado ser reelegido con la gasolina claramente por encima de los 4$.

Por eso Trump necesita frenar cuanto antes esta subida del precio de la gasolina de cara a las elecciones de medio término de noviembre.

En EEUU, el precio de la gasolina funciona casi como un termómetro emocional del país. Da igual que objetivamente hoy pese menos en el presupuesto familiar que hace décadas. Lo que importa es que millones de personas ven ese número constantemente y lo asocian directamente con su calidad de vida, su libertad y la sensación de si el país va bien o mal.

Por eso la gasolina no es solo energía. Es política. Y probablemente no exista ningún otro precio en el mundo con tanta capacidad para decidir elecciones presidenciales como el que millones de estadounidenses ven cada mañana al llenar el depósito de su coche.

18Jun

Trump ha decidido retirarse a tiempo del conflicto con Irán y mantener contenida su pérdida de popularidad a menos de cinco meses de las elecciones de medio mandato.

Miguel Ángel Valero

Anthropic y Google han propuesto en la cumbre del G7 la creación de una coalición liderada por EEUU para establecer normas y estándares en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). A la reunión, celebrada a puerta cerrada, asistieron jefes de Estado —entre ellos Donald Trump— junto con directivos de las principales compañías tecnológicas, incluidos Meta y OpenAI.

Trump asegura que las negociaciones con Anthropic para restablecer el acceso a sus modelos más avanzados “van bien”. La semana pasada, el Gobierno estadounidense impuso controles a la exportación de los dos modelos más recientes de la compañía —Fable 5 y Mythos 5— por motivos de seguridad nacional. Como consecuencia, Anthropic suspendió el acceso global a estos sistemas el viernes 12 de junio, lo que ha intensificado el debate internacional sobre el acceso equitativo a la IA y la necesidad de coordinación entre países.

"Si bien las megacaps tecnológicas han impulsado las ganancias de los índices, la historia muestra que los períodos de concentración extrema pueden conllevar riesgos; se recomienda a los inversores vigilar posibles señales de deterioro en la eficiencia del capital y considerar el reequilibrio de sus carteras para evitar una exposición excesiva", señala Matteo Ramenghi, Chief Investment Officer Italia en UBS Global Wealth Management.

Mientras tanto, Jabil facturó 8.750 millones$ en su tercer trimestre fiscal, un 11,8% más que hace un año, con un beneficio por acción de 3,16$ cuando el mercado esperaba 3,1. El objetivo para todo el año sube a 12,7$ por acción y 35.000 millones en ventas. La demanda de centros de datos para IA es "extremadamente fuerte".

Amazon se enfrenta a una demanda de la FTC por sus prácticas en publicidad digital. Los reguladores llevan meses investigando y la cifra potencial en multas podría alcanzar miles de millones de dólares. La compañía ya tiene abiertos varios frentes con la agencia antimonopolio de EEUU. Además, afronta una situación incómoda: las ventas minoristas en EEUU suben un 0,9% en mayo, casi el doble de lo previsto, pero el ahorro se desploma a mínimos de cuatro años. El consumidor aguanta, pero lo está haciendo tirando de la hucha, que baja al 2,8% del PIB según la Fe de Atlanta. Para Zumitow, la caída del ahorro es señal de agotamiento futuro y recomienda vigilar Amazon, Home Depot, Target, Capital One y Synchrony, y otros bancos que se basan en el crédito de consumo.

TACO de Trump con Irán

Trump lo ha vuelto a hacer. Como ya nos tiene acostumbrados, el presidente norteamericano ha decidido retirarse a tiempo y mantener contenida su pérdida de popularidad a menos de cinco meses de las elecciones de medio mandato. Un día antes de lo previsto, Irán y EEUU han firmado electrónicamente un acuerdo provisional de 14 puntos, que abre un periodo de 60 días para negociar los términos definitivos. 

Entre los aspectos más relevantes destacan:

  • Cese de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano. Algo que no ha gustado nada a Israel
  • Levantamiento del bloqueo marítimo por ambas partes.
  • Inicio de negociaciones entre Irán y Omán para definir la futura “gestión” del estrecho de Ormuz.
  • Retirada de las sanciones estadounidenses y liberación de activos iraníes congelados.
  • Compromiso de Irán de no desarrollar ni adquirir armamento nuclear.•
  • Participación de EEUU, junto con socios regionales, en un plan de reconstrucción de Irán de al menos 300.000 M$.

Más allá de las declaraciones triunfalistas de ambas partes, el balance económico del conflicto es claro: mayor presión en los precios y un deterioro del crecimiento global. La eventual introducción de un peaje en el estrecho de Ormuz por parte de Irán y Omán es una clara muestra de que todos salen peor parados de este enfrentamiento. 

Con todo, y al margen del ruido político, la economía global se ha mostrado resiliente ante un shock energético sin precedentes cercanos, que de un día para el otro interrumpió la circulación de casi 20 millones de barriles de petróleo diarios. En este contexto, el ciclo seguirá avanzando, si bien a un ritmo más moderado y con la inversión como protagonista. En materia de inflación, los efectos de segunda ronda permanecen contenidos por el momento, por lo que será determinante una rápida normalización del tráfico energético –condicionada a la retirada de minas en la zona, que en principio llevará alrededor de 30 días– para evitar su transmisión al resto de componentes.