10Mar

Si el conflicto se prolonga durante meses y la inflación vuelve a repuntar, el BCE podría verse obligado a subir tipos. Ya se habla de un incremento entre junio/julio y de otro en septiembre.

Miguel Ángel Valero

Oriente Medio y sus interminables conflictos vuelven a colarse en la economía europea (y en la española) por la puerta de siempre: el petróleo. El barril, que rondaba los 60$, ha llegado a superar los 110 en 10 días, lo que supone más presión sobre la inflación, más dudas para el Banco Central Europeo (BCE) y más tensión sobre la economía doméstica. “La energía es el primer eslabón. Cuando esa pieza se mueve, todo lo demás empieza a tambalearse”, resume la cofundadora de HelpMyCash, Olivia Feldman.

El mecanismo es menos complejo de lo que parece. Si el precio del petróleo sube y se mantiene arriba,  la energía se encarece, transportar mercancías cuesta más. También producir alimentos, fabricar bienes o calentar edificios. Esa subida termina trasladándose al precio final que pagan los consumidores. “Eso es inflación. No es un concepto abstracto: es simplemente que cada vez necesitas más dinero para comprar lo mismo”, explica Feldman.

Europa llevaba años intentando cerrar el capítulo inflacionario que siguió a la pandemia y a la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania. Y ahora, el encarecimiento del petróleo amenaza con reabrirlo. En ese escenario, el foco se desplaza inevitablemente hacia Frankfurt, sede del BCE, que tiene un mandato claro: mantener la estabilidad de los precios de la Unión Europea, lo que se traduce a mantener una inflación cerca del 2%. Y su herramienta principal para lograrlo es el precio del dinero, o sea, los tipos de interés.

Hasta hace apenas unas semanas, el mercado daba por hecho que los tipos se mantendrían estables en torno al 2% durante todo 2026. Pero la volatilidad del escenario energético ha cambiado las previsiones.“Si el conflicto se prolonga durante meses y la inflación vuelve a repuntar, el BCE podría verse obligado a subir tipos otra vez”, señala Feldman. De hecho, varios analistas —entre ellos los de Goldman Sachs— contemplan ya dos posibles subidas en la segunda mitad del año, una entre junio/julio y otra en septiembre.

El problema es que ninguna decisión resulta cómoda. Subir los tipos enfría la inflación, pero también ralentiza la economía. Y las grandes locomotoras europeas, como Alemania o Francia, no atraviesan precisamente su momento más dinámico.

El Euribor ya está en el 2,31%

Los mercados no suelen esperar a que el banco central actúe, siempre se anticipan. Eso explica que el Euribor, el índice al que están ligadas la mayoría de hipotecas variables en España, haya reaccionado en cuestión de días. En una sola semana ha pasado del 2,22% al 2,31%, su nivel más alto desde marzo de 2025. Y los futuros apuntan a que podría acercarse al 2,5% a final de año. “No estamos en los niveles de tensión de 2023 o 2024, cuando llegó al 4%. Pero sí es un recordatorio de que el coste del dinero puede volver a subir”, advierte la experta del comparador financiero.

La consecuencia más directa llega a las hipotecas variables. Cuando se revisen, la cuota puede aumentar. Ahora bien, quienes tienen hipoteca fija están protegidos de ese movimiento. Pero la incertidumbre afecta también a quienes estén pensando en firmar una nueva: si el escenario empeora, las condiciones de financiación podrían endurecerse tanto para hipotecas variables, como mixtas o fijas. “En HelpMyCash llevamos al menos tres años, advirtiendo a los españoles de evitar contratar hipotecas variables y animando a quienes tienen una a cambiarse a una fija. Es la única forma de protegerse de las subidas del Euribor”, apunta Feldman.

El encarecimiento del dinero también tiene una cara menos visible. Cuando los tipos suben, los bancos en teoría deberían de pagar más por el ahorro. “Hay entidades, aunque en España no muchas, que trasladan a sus clientes el tipo de interés del BCE, lo hacen para captar ahorro y nos tenemos que aprovechar de estos movimientos”, añade Feldman. El matiz es importante: si la inflación repunta con fuerza, ese mayor interés puede no compensar del todo la pérdida de poder adquisitivo. “Pero peor es nada. Recordemos que la inflación ya se come nuestros ahorros, hay que intentar remunerar lo más que podamos nuestro dinero”, apunta.

El movimiento de los tipos también afecta a los mercados financieros. En particular, a los fondos de renta fija, donde muchos pequeños ahorradores buscan refugio. “Cuando suben los tipos, los bonos antiguos pierden valor. Por eso un fondo de renta fija puede mostrar pérdidas aunque el inversor no haya vendido nada”, señala la experta de HelpMyCash. 

“En episodios de alta volatilidad siempre hay inversores que entran en pánico y venden, pero la calma suele ser mejor consejera”, explica Olivia Feldman. “La inversión en Bolsa debe mirarse con una perspectiva de largo plazo: atraviesa ciclos de subidas y bajadas, pero históricamente mantiene una tendencia ascendente”. Por eso, añade, vender en mitad de una caída implica a menudo convertir en pérdida real lo que hasta entonces era solo un retroceso temporal sobre el papel. De hecho, hay inversores que aprovechan estos descensos para aumentar posiciones. Los mercados, por ahora, siguen apostando por que el conflicto no se prolongue demasiado. “Como vemos, en realidad, toda la ecuación depende de una única incógnita: el tiempo. Si el conflicto se resuelve en pocas semanas, el impacto económico será limitado. Pero si se enquista, Europa podría enfrentarse a un nuevo episodio de inflación y a tipos de interés más altos durante más tiempo”, concluye.

Ibercaja Gestión: hay motivos para ser optimistas

El petróleo se dispara por el nerviosismo acumulado del mercado durante el fin de semana, tras los anuncios de recortes de producción en el Golfo Pérsico y el temor a bloqueos prolongados en el estrecho de Ormuz, debido al conflicto bélico entre Irán y la alianza de EEUU e Israel. Pero también por el nombramiento de Mojtaba Jamenei, que sucede a su padre como líder supremo de Irán, ya que se interpreta que los partidarios de la línea dura siguen firmemente al mando en Teherán una semana después del inicio del conflicto, y, en todo caso, invita a pensar que -al menos en el muy corto plazo- estamos lejos de entrar en una fase de negociación.

No obstante, observando el precio actual (spot) del petróleo y los precios de los contratos a futuro, el mercado no está poniendo en precio un conflicto bélico lo suficientemente duradero como para mantener los precios del petróleo en los niveles actuales, destaca un análisis de Ibercaja Gestión. Esta situación es comúnmente conocida como backwardation (los precios para entrega futura son más bajos que los de entrega más cercana) y en este caso, se debe fundamentalmente a:

  • Escasez inmediata: existe una necesidad desesperada por barriles "físicos" hoy mismo para evitar paradas en refinerías, lo que dispara el precio a corto plazo.
  • Prima de riesgo geopolítico: el mercado está pagando un sobreprecio por la incertidumbre total sobre si el suministro de mañana llegará a su destino.
  • Expectativa temprana del fin del conflicto: a pesar del caos, los mercados de derivados sugieren que los inversores ven este choque como intenso, pero potencialmente breve. Por ello, los contratos futuros a largo plazo (6 meses o más) cotizan con descuentos significativos respecto al precio actual, esperando una normalización de la oferta o una caída de la demanda por los altos precios.

Entonces… ¿Cuándo podríamos ver el fin del conflicto? Ésta es, sin duda, la pregunta del millón y lo que todo el mundo quiere saber ahora mismo. "Seguimos pensando que el conflicto, o lo que verdaderamente importa -el cierre del estrecho de Ormuz-, no debería prolongarse más de unas pocas semanas", insisten en la gestora de Ibercaja, que trabaja con tres escenarios:

  • Desescalada rápida (30% de probabilidad): EEUU e Israel reducen sus ataques tras conseguir sus objetivos estratégicos. 
    • Para EEUU, y para Trump en particular, la guerra no es el escenario más atractivo porque no es popular para la mayor parte de la población estadounidense (solo la apoya el 30%); Trump se enfrenta a unas elecciones de medio mandato en noviembre, donde no parte con las encuestas a su favor, y su principal estrategia para tratar de ganar el voto pasa por reducir el coste de vida, lo cual choca por completo con un precio del petróleo por encima de los 80-100$ por barril. Y las muertes de soldados americanos tienen un gran impacto en el voto de la población. Además, buena parte de la población de EEUU se encuentra fuertemente invertida en renta variable. Un escenario de fuertes caídas es negativo para el inversor (y votante) americano.
    • Para Israel la situación es distinta: Acabar con el régimen de Irán es una cuestión existencial. Conseguir que Irán no desarrolle armamento nuclear o misiles balísticos de largo alcance es considerado vital para la supervivencia de su pueblo en la región. La opinión popular no es relevante para Netanyahu: los disidentes internos son aplacados y no suponen un riesgo para el gobierno actual.
    • Irán no tiene mucha opción. Su capacidad militar es muy inferior. Pese a la agresividad con la que respondió los primeros días, su actividad ha cesado mucho. No menos relevante es la dependencia que la economía iraní tiene de las exportaciones de crudo y sus derivados. El Banco Mundial estima que supusieron un 23% del PIB de Irán en 2024. Gran parte de sus reservas internas de crudo han sido destruidas con los últimos ataques de Israel y se está restringiendo la entrada de importaciones esenciales para el país.
    • China es uno de los mayores importadores de la región. Pese a que cuenta con meses de reservas, un precio elevado amenaza su competitividad y sería inflacionario. Tiene capacidad de influencia en el régimen y ha sido un aliado estratégico en los últimos años, con múltiples inversiones, compras, etc.
    • Las economías tienen margen para aguantar varias semanas con el estrecho de Ormuz cerrado, pero la situación no es sostenible en el largo plazo. Por este motivo, "creemos que es cuestión de tiempo que la situación se solvente y que los actores tomen medidas encaminadas para ello".
  • Guerra con estrecho de Ormuz abierto(55%): Este escenario puede llegar por dos vías y es probable que sea el primer paso que veamos antes de que termine el conflicto. Para que este escenario suceda es necesario que Irán garantice que no atacará a cargueros -a cambio, por ejemplo, de que dejen navegar también a los suyos-. O que el poder militar iraní con presencia en el estrecho se vea severamente debilitado. EEUU tiene la capacidad necesaria para desarmar a Irán y trabaja en esta dirección, pero no es un proceso rápido.
    • En este escenario, el estrecho de Ormuz podría reabrirse gradualmente, permitiendo que el petróleo fluya hacia los países de destino. Una situación así destensionaría la situación actual de desequilibrio entre oferta y demanda, aliviaría la presión sobre los inventarios de emergencia de las principales economías -sobre todo las orientales- y reduciría el precio del crudo.
    • Pese a esto, el peligro de nuevas tensiones seguiría existiendo y, salvo garantías explícitas, el mercado seguiría aplicando una prima de riesgo sobre el precio de equilibrio a largo plazo. En un escenario así, sin nuevos ataques a infraestructuras energéticas clave, el precio del crudo podría moverse en el rango de $80-100/barril.
    • "Creemos que el mercado reaccionará positivamente, asignando una mayor probabilidad al fin de la guerra y una menor a un escenario de inflación persistente. La apertura de Ormuz reflejaría la debilidad y dependencia estructural del régimen iraní al comercio de crudo para su propia subsistencia y reduciría las probabilidades de una nueva escalada.
  • Escalada intensa(15%): Este sería, sin lugar a duda, el peor escenario para los inversores, pero, a su vez, es el más improbable. El cierre del estrecho de Ormuz de forma prolongada es un problema para la economía global e implica no solo a EEUU, Israel e Irán. Actores que hasta ahora han tenido un papel secundario, como China, Japón o Europa probablemente traten de forzar, al menos, una reapertura del estrecho que garantice el suministro de petróleo.
    • El cierre del estrecho de Ormuz elimina aproximadamente entre 10-12mb/d, cerca de un 12% de la oferta mundial de crudo. "Creemos que un tensionamiento así, en un mercado con una demanda tan inelástica, podría llevar a cotizar el brent por encima de los 120$/barril, escenario al que podríamos llegar en cuestión de semanas en el caso de que el estrecho de Ormuz permanezca intransitable. Sin embargo, no creemos que sea una situación de equilibrio que pueda perdurar más allá de unos meses".
    • En un contexto así, la renta variable sería la gran perjudicada. Las economías más expuestas son, sin duda, las asiáticas (China, India, Japón y Corea), seguidas de cerca por Europa, que es muy dependiente de las importaciones de crudo. Para la renta fija, el principal riesgo vendría del repunte en la inflación y de la menor expectativa de bajadas de tipos de interés de los bancos centrales. El mercado ya ha puesto en precio este riesgo y ha penalizado a aquellas economías más expuestas.

"En conclusión, hay motivos para ser optimistas y para que no cunda el pánico. La curva forward del crudo refleja que el mercado cree que es un conflicto temporal y le asigna un riesgo moderado al escenario de clausura prolongada del estrecho. La situación actual ha provocado caídas en los mercados y repuntes en las curvas que pueden ser una oportunidad interesante para tomar posiciones y sembrar rentabilidades de cara al futuro", recalcan en Ibercaja Gestión.

Banca March: el inversor se quita el miedo a un conflicto prolongado

Las tensiones acumuladas en el golfo Pérsico se reflejaron en los mercados globales, con un repunte del precio del petróleo que llegó intradía a situarse en los 119 $/barril en la referencia Brent. Sin embargo, los mensajes sobre una posible liberación coordinada de reservas estratégicas por parte de los países del G‑7, junto con las declaraciones de Trump indicando que la contienda se resolverá “muy pronto”, relajaron gran parte de las presiones y provocaron ventas masivas en los futuros del crudo que hicieron que el precio del Brent terminase por debajo de los 100 $/barril. 

El guiño de Trump a los mercados impulsó también las compras en la renta variable estadounidense y generó un fuerte apetito comprador en las Bolsas asiáticas y europeas. Los inversores parecen sacudirse el temor a un conflicto prolongado, mientras que la Administración estadounidense explora mecanismos para mitigar el incremento en los costes energéticos: la liberación de reservas de emergencia, una posible intervención del Tesoro en el mercado de futuros, exenciones al petróleo ruso sancionado o incluso una suspensión temporal del impuesto a la gasolina. Además, Trump aseguró que la capacidad de lanzamiento de misiles en Irán se ha reducido al 10%. No obstante, el estrecho sigue cerrado y los países productores continúan ralentizando el bombeo —recorte acumulado de 6,7 millones de barriles diarios— debido a la falta de rutas de salida. Todo ello ocurre mientras se espera la implementación operativa de los convoyes de escolta y los seguros respaldados por el Gobierno estadounidense.

Al mismo tiempo, aumentan las presiones internas en EE.UU: los precios de la gasolina continúan escalando, los republicanos se muestran cada vez más incómodos con el desarrollo del conflicto y los demócratas exigen un mayor control sobre las operaciones militares, solicitando las comparecencias de Marco Rubio (secretario de Estado) y Pete Hegseth (secretario de Guerra).

En conjunto, todo apunta a una posible desescalada en el corto plazo, ya sea mediante una autoproclamada victoria que conduzca a una pausa en las hostilidades —el escenario más optimista— o mediante la obtención de garantías que permitan restablecer el tránsito por el estrecho de Ormuz.

Los ministros de Finanzas del G7 coincidieron en que están preparados para recurrir a las reservas estratégicas de petróleo si fuera necesario, aunque consideran que aún no ha llegado el momento de hacerlo. En su comunicado, el grupo señaló que adoptará “las medidas necesarias” para sostener el suministro energético global en caso de que la situación lo exija. Tanto el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) como el ministro de Finanzas de Portugal expresaron una visión similar: no existe un problema de suministro de petróleo en Europa ni en EEUU, pero sí una fuerte tensión en los precios. Las liberaciones coordinadas de reservas estratégicas son excepcionales: solo se han producido cinco veces en la historia, incluidas dos tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. Los ministros de Energía del G7 siguen evaluando la situación, y se espera que los jefes de Estado y de Gobierno mantengan encuentros adicionales a lo largo de la semana.

Por otro lado, Emmanuel Macron anunció que, una vez superada la fase más crítica del conflicto, impulsará una misión defensiva para reabrir y asegurar el estrecho de Ormuz. La operación consistirá en escoltar a los buques que transportan crudo y gasóleo, y el presidente francés confía en que otros países se sumen a la iniciativa.

Robeco: fisuras en el mercado energético global

La designación del hijo de Jamenei como nuevo líder iraní y la perspectiva de un conflicto prolongado han supuesto un cambio importante para los mercados petroleros. El aumento del 32% en los precios del petróleo desde que estalló la tensión en Oriente Medio también pone de manifiesto las fisuras en el sistema energético global. Los precios del petróleo suelen dispararse cuando los participantes del mercado exigen una prima muy elevada para cubrirse frente a descensos inesperados en la capacidad sobrante de petróleo. El uso de esta capacidad sobrante solo reduce moderadamente la reacción inicial de los precios del crudo, señala un análisis de Robeco. El mercado petrolero necesita tener más certeza de que el conflicto iraní seguirá limitado en alcance (sin más ataques iraníes a refinerías) y en duración (semanas). Sin embargo, en la situación actual, puede que el mercado no obtenga lo que desea, incluso cuando ya hay conversaciones en marcha entre miembros del G10 sobre la liberación de reservas estratégicas.

Dado que es probable que los precios del petróleo se mantengan elevados en el corto plazo, los exportadores netos de energía como EEUU y Noruega han visto apreciarse sus monedas, mientras que las divisas de los importadores netos, como Corea y la Eurozona, siguen bajo presión. La dependencia neta de importaciones energéticas continúa siendo una brújula útil para identificar estas fisuras. Analizando las importaciones netas de energía como porcentaje del consumo interno, Japón (87%), Países Bajos (87%), Corea (85%), Italia (80%) y España (77%) se sitúan en el extremo más expuesto del espectro, mientras que EE.UU. (9%), Brasil (14%), Australia (214%) y especialmente Noruega (704%) permanecen estructuralmente protegidos.

Sin embargo, la dependencia incondicional de las importaciones no refleja completamente la dispersión interregional de la dependencia energética. Ahora, los mercados financieros también deben analizar la intensidad energética de las economías, el grado de sustituibilidad de importaciones energéticas (a través de renovables), los niveles de subsidios a los combustibles fósiles y la rapidez con la que la inflación por los precios de importación de energía se traslada al usuario final, para evaluar las implicaciones tanto en política fiscal como monetaria.Energía renovable: ¿amortiguador o cuello de botella? En teoría, las economías con una alta cuota de energías renovables deberían amortiguar los impactos externos del petróleo. Las cuotas de energía renovable en las principales economías europeas han aumentado considerablemente en los últimos años (Alemania cubre actualmente alrededor del 25% de su consumo energético con renovables). Sin embargo, la producción renovable solo compensa la demanda de combustibles fósiles si las redes pueden absorber y distribuir esa energía. La congestión y las limitaciones de las redes siguen dificultando la sustitución, obligando a recurrir a respaldo de fuentes fósiles cuando los picos de generación renovable no se pueden aprovechar. El resultado es una vulnerabilidad persistente, a pesar del ambicioso despliegue renovable.

Regionalmente, la asimetría en los términos relativos de intercambio es clara. Asia es la zona con mayor riesgo directo, ya que al momento de redactar este informe el Estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado y el 83% del petróleo que lo transita tiene como destino compradores asiáticos. Europa le sigue, limitada por una baja capacidad de sustitución y una rápida transmisión de precios al consumidor final. Australia, Noruega y Estados Unidos se mantienen como ganadores relativos, respaldados por su producción interna, baja intensidad energética (en EEUU, el peso de la manufactura en el PIB ha disminuido de manera constante en las últimas décadas) y la capacidad potencial de respuesta de los productores de shale si los precios altos persisten.

Columbia Threadneedle: el petróleo caro supone economía débil

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, destaca que el petróleo ha subido alrededor de un 47%desde los ataques de EEUU e Israel a Irán, y acumula casi un 76% de subida en lo que va de año. Aunque el nivel es elevado, aún está bastante por debajo del máximo de junio de 2008, cuando alcanzó los 147$ por barril. No obstante, abundan los comentarios que sugieren que volveremos a ver esas cifras si se prolonga el cierre del estrecho de Ormuz. La historia muestra que, en 2008, y después de nuevo en 2012-2014 y en 2022, un precio del petróleo superior a los 100$ por barril conduce a un entorno económico débil.

¿Es probable que el resultado sea diferente esta vez? No realmente. EEUU es ahora en gran medida autosuficiente en términos de suministro de petróleo. Aun así, el precio del petróleo es global y EEUU seguirá viéndose afectado. La gasolina en EEUU está ahora en 3,5$ por galón tras haber aumentado significativamente durante la semana pasada. El petróleo de Oriente Medio se dirige principalmente a Asia y (en menor medida) a Europa, pero el impacto de los precios globales hace que el efecto económico adverso se extienda a todas partes, especialmente en los países que dependen de recursos energéticos.

El camino a partir de aquí depende de varios factores y hay muchas personas que predicen que el petróleo superará los 150$. Sin embargo, para realizar previsiones precisas necesitaremos mayor claridad. En primer lugar, la dirección del conflicto sigue siendo una gran incógnita. No está del todo claro cuáles son los objetivos de EEUU, no sabemos exactamente qué buscan lograr antes de declarar “misión cumplida”. Cualquier señal de que el conflicto se está desescalando ayudará sin duda al sentimiento del mercado. 

El “cierre” del estrecho de Ormuz es crucial: normalmente pasan por él alrededor de 90 petroleros cada día y ahora hay unos 500 barcos “atascados”. Los informes sugieren que hasta ahora han sido alcanzados 10 buques. El cierre también afecta a la producción de los países de Oriente Medio debido a la falta de capacidad de almacenamiento. Como resultado, la producción debe ralentizarse o detenerse por completo. Además, existe preocupación por que Irán lleve a cabo nuevos ataques contra infraestructuras de petróleo y gas en países vecinos, lo que podría tener un impacto perjudicial sobre la producción.

¿Qué ocurrirá a continuación en términos de esfuerzos para mitigar el shock en el precio del petróleo? El G7 y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) se reunieron el lunes: la AIE dispone de un volumen significativo de reservas, que podrían aliviar la presión a corto plazo. Eso sería positivo. Otra posible mitigación podría venir del uso de oleoductos a través de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, que permiten evitar este cuello de botella marítimo. Sin embargo, éstos tienen una capacidad limitada y ciertamente no pueden compensar todo el impacto del cierre del estrecho. 

Una opción a más largo plazo podrían ser convoyes navales que reproduzcan las medidas adoptadas durante la guerra entre Irán e Irak. Tales convoyes tardarían tiempo en organizarse y requerirían recursos significativos. Probablemente EEUU lideraría la operación, pero sus recursos militares están claramente centrados en otros frentes en el corto plazo.

Hasta ahora Irán no ha tomado medidas para colocar minas en los canales de navegación. Esto es positivo y aceleraría cualquier reapertura. Por supuesto, es crucial que los barcos cuenten con seguros y la tolerancia al riesgo entre los proveedores es baja. El progreso en los escoltas navales sería muy útil.

En el corto plazo, todo apunta a que la incertidumbre pesará fuertemente sobre el apetito por el riesgo. Sin embargo, si el precio del petróleo se mantiene por encima de los 100$ durante un periodo prolongado, "tendremos que reconsiderar nuestra perspectiva global. A medida que surja mayor claridad sobre la duración probable del conflicto, podremos adoptar una visión más equilibrada sobre perspectivas", concluye.

27Feb

Varios bancos han encarecido sus ofertas hipotecarias a tipo fijo durante los primeros meses de este año: Banco Sabadell, Ibercaja, Bankinter, Banco Cooperativo Español e imagin. Y es difícil encontrar ofertas por debajo del 2,5%.

Miguel Ángel Valero

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, cree que el Euribor a 12 meses va encaminado a cerrar febrero en torno a 2 puntos básicos (pb) por debajo de enero, con una media provisional que actualmente se sitúa en el 2,221 %. Atribuye este leve ajuste técnico a un ligero incremento de las expectativas de un posible recorte de tipos en 2026, aunque los mercados de swaps continúan anticipando estabilidad en los tipos de interés durante el resto del año.

"En este sentido, coincidimos con el consenso del mercado en que no se producirán movimientos de tipos en los próximos trimestres, lo que debería mantener al Euribor a 12 meses oscilando dentro de una horquilla relativamente estrecha", señala el análisis de Ebury.

La ligera caída del Euribor observada en febrero ha sido fruto, a su vez, de la moderación que ha experimentado tanto la inflación general como la subyacente de la Eurozona. La general ha caído 0,3 puntos porcentuales al 1,7 %, mientras que la subyacente ha bajado al 2,2%. Este descenso coincide con la apreciación del euro frente al dólar, del 0,5% desde comienzos de año, y que continúa abaratando el coste de las importaciones.

Las declaraciones de Lagarde tras la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) a principios de mes indican que éste no se muestra excesivamente preocupado por esta reciente apreciación del euro ni por su potencial efecto desinflacionista. No obstante, algunos miembros del Consejo han advertido que la evolución del tipo de cambio podría influir en la senda de tipos en los próximos meses y que la vigilarán de cerca. 

Por el momento, esta fortaleza del euro no ha modificado nuestras expectativas sobre los tipos de interés en la Eurozona para este año, y los niveles actuales de inflación siguen situándose dentro del escenario base del BCE.

Por otro lado, los indicadores de crecimiento siguen sorprendiendo ligeramente al alza y nos sugieren que el paquete fiscal alemán en infraestructura y defensa está empezando a surtir efecto. Lo hemos observado en el repunte del PMI compuesto de la Eurozona, que se sitúa ahora en el 51,9, y también en el de Alemania, donde el subíndice manufacturero ha regresado a terreno expansivo tras casicuatro años de contracciones. En definitiva, se empiezan a vislumbrar brotes verdes en la economía alemana, cuyo crecimiento debería impulsar marginalmente al de otros países europeos.

Finalmente, ni la reciente evolución de la inflación ni los indicadores de actividad justifican por ahora un recorte de tipos, y tampoco lo haría un eventual cambio en la presidencia del BCE. En las últimas semanas ha ganado fuerza la especulación sobre una posible salida anticipada de Lagarde antes de finalizar su mandato, con el objetivo de que Macron pueda influir en la elección de su sucesor antes delas elecciones generales francesas del próximo año y ante el posible avance de la ultraderecha. Se señala a Klaas Knot y a Pablo Hernández de Cos como principales candidatos a relevarla. Pero "una salida temprana de Lagarde no alteraría la trayectoria de tipos del BCE, con independencia de quién la sustituya. En consecuencia, tanto los tipos de interés como el Euribor se mantendrían estables a lo largo de 2026", concluye Diego Barnuevo.

HelpMyCash: se moverá entre el 2,2% y el 2,3% en 2026

El Euribor pasa de la incertidumbre global y se apunta una ligera bajada en febrero. Los conflictos globales no sientan bien al índice de referencia de las hipotecas con tipo variable o mixto. Por norma general, cuando un suceso perturba la economía mundial, crece el temor a que la inflación repunte. Y eso suele provocar un aumento del principal índice hipotecario. 

Se vio en enero del año pasado, cuando Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos y amenazó con aplicar aranceles a prácticamente todos los países.Sin embargo, toda norma tiene su excepción. Los conflictos globales siguen sin resolverse: la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania, el conflicto en Irán, la política comercial de Trump… 

Pero el Euribor, lejos de repuntar, ha bajado ligeramente. Según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.comterminará febrero con un valor medio mensual de en torno al 2,22%, lo que supone su segundo descenso en lo que va de año.

El valor del Euribor en febrero es inferior al del mes pasado (2,245%) y al de diciembre de 2025 (2,267%). El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, señala que, comparado con el año pasado, el Euribor ha experimentado un notable descenso: su valor en febrero de 2025 era del 2,407%. Por lo tanto, si una hipoteca variable se revisa anualmente con su último registro, su interés bajará y sus cuotas se abaratarán. 

Los hipotecados con revisión semestral, sin embargo, serán menos afortunados, pues este índice ha subido respecto a hace un semestre (2,114% en agosto de 2025).

Desde el comparador ofrecen el ejemplo de una hipoteca variable media de 150.000€ a 25 años con un interés de Euribor más 1%. Si este préstamo se revisa anualmente con el valor de febrero del índice, sus cuotas bajarán de los 743 a los 728€ al mes, aproximadamente (unos 180 al año).Y si se actualiza semestralmente, las mensualidades subirán de los 720 a los 728€,aproximadamente (unos 50 euros al semestre).

Miquel Riera afirma que esta bajada del Euribor se debe a dos motivos: “Por un lado, a que este índice subió más de la cuenta a finales del 2025; seguramente por la reacción exagerada de los mercados al estancamiento de los tipos de interés del BCE)”. Su actual descenso, por lo tanto, se produce en un contexto de normalización.

Por otro lado, "el BCE ha mantenido estancados sus tipos en febrero pese a las tensiones geopolíticas, pues considera que la economía de la Eurozona muestra capacidad de resistencia gracias al bajo nivel de desempleo o a la solidez del sector privado, entre otros factores. En este contexto esnormal que el Euribor no suba”.

De cara a los próximos meses, pese a la prudencia mostrada por el BCE, no se esperan movimientos en sus tipos de interés. En consecuencia, el Euribor se mantendrá relativamente estable. Según Riera, “lo más probable es que el índice hipotecario oscile entre el 2,2% y el 2,3% durante lo que queda de 2026”.

La banca encarece sus nuevas hipotecas fijas

La estabilidad que reina en el sector de las hipotecas variables, sin embargo, no se traslada al de las fijas. Según los datos que maneja el comparador, al menos seis bancos han encarecido sus ofertas hipotecarias a tipo fijo durante los primeros meses de este año: Banco Sabadell, Ibercaja, Bankinter (tanto la entidad como Coinc), Banco Cooperativo Español e imagin.

Este encarecimiento, según Miquel Riera, se produce porque los bancos ya no tienen necesidad de captar nuevos clientes con sus hipotecas fijas (gracias al aumento de firmas de 2025), por las agresivas rebajas llevadas a cabo el año pasado y porque el precio de los instrumentos de cobertura de estos productos (el IRS) ha subido por encima del 3% en plazos superiores a 15 años, atendiendo a los datos del Banco de España.

Por este motivo, el analista de HelpMyCash cree que es aconsejable darse prisa si se pretende conseguir una buena hipoteca fija para financiar la compra de una vivienda. Las pocas ofertas a menos del 2,5% que todavía pueden encontrarse en el mercado tenderán a desaparecer a medida que avancen los meses. Y al subir sus cuotas, será más importante calcular si se puede afrontarsu pago.

30Jan

Las ofertas ultra competitivas de hipotecas —del 1,9% en el mejor de los perfiles—, han quedado atrás y hoy lo habitual para este tipo de clientes ronda el 2,5%.

Miguel Ángel Valero

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, destaca que el Euríbor a 12 meses encamina su primera caída mensual tras cinco meses consecutivos de ascensos. La media provisional de enero se sitúa en el 2,247%, lo que supone dos puntos básicos (pb) menos que en diciembre de 2025. "Atribuimos este descenso, principalmente, al giro en las expectativas sobre la política monetaria del Banco Central Europeo. Hace un mes, los mercados de swaps descontaban que el próximo movimiento del BCE sería al alza; ahora, en cambio, incorporan una mayor probabilidad de recorte", explica.

Este cambio responde, en parte, a la fuerte apreciación del euro en las últimas semanas, que amenaza con ejercer presión desinflacionista sobre los precios al consumo. Un euro más fuerte abarata las importaciones y, al mismo tiempo, resta competitividad a las exportaciones europeas en los mercados exteriores. Si parte de esa oferta exportadora se redirige al mercado común, podría acentuarse la moderación de precios internos. 

Ante esta volatilidad cambiaria, varios miembros del BCE, como Villeroy y Kocher, han advertido de la necesidad de monitorizar de cerca la evolución de la moneda única.

Aunque el cambio de signo en la expectativa de tipos resulta significativo, los futuros siguen sin descontar de forma plena un recorte de tasas a lo largo de 2026. "En línea con el consenso, seguimos sosteniendo la tesis de que el tipo de la facilidad de depósito se mantendrá en el 2% durante el resto del año. Esta visión se sustenta en dos pilares: la notable resiliencia que exhibió la economía de la Eurozona en 2025 y la mejora en las perspectivas de crecimiento alemán gracias al paquete fiscal aprobado el año pasado. En este sentido, los indicadores más recientes - pedidos de fábrica, producción industrial e índices PMI - ya apuntan a un mayor dinamismo económico en el país germano. En consecuencia, no anticipamos grandes oscilaciones en el Euríbor a 12 meses a lo largo de 2026".

HelpMyCash: una de cal y otra de arena

Buena noticia, a medias, para los que tienen una hipoteca variable. El Euribor a un año, que es el índice con el que se calcula el interés de estos productos, bajará en enero tras encadenar cinco meses al alza. Su valor mensual medio será de alrededor del 2,247%; ligeramente por debajo del de diciembre de 2025 (2,267%).Eso no significa, sin embargo, que su tendencia se haya invertido. El analista hipotecario del comparador financiero HelpMyCash.com, Miquel Riera, explica que “el Euribor, sencillamente, se ha estancado después de sus últimas correcciones al alza”. Y la previsión es que no se produzcan grandes movimientos en su evolución para los próximos meses.

Una de cal y otra de arena. En el corto plazo, el estancamiento del Euribor beneficia a los que tienen una hipoteca variable con revisión anual. En enero de 2025, el valor de este índice era sensiblemente superior al actual: 2,525%. Por lo tanto, a estas personas se les aplicará un interés inferior si se actualiza en las próximas semanas, lo que les permitirá pagar unas cuotas más baratas.

Sin embargo, aquellos hipotecados con revisión semestral notarán una subida de cuota en caso de que se actualice su interés con el Euribor de enero. Y es que el valor de este índice en julio del año pasado, hace seis meses, era más bajo que el actual: 2,079%.

Desde HelpMyCash ofrecen un ejemplo que permite hacerse una idea de cuánto bajará y subirá la cuota en cada caso. Para una hipoteca variable media de 150.000€ a 25 años con un tipo de Euribor más 1%, las mensualidades descenderán de 753 a 731 euros si la revisión es anual, aproximadamente (casi 270 menos al año). Pero si la actualización es semestral, el pago mensual aumentará de los 717 a los 731 euros, aproximadamente (casi 80 más al semestre). 

De cara a los próximos meses, el analista de HelpMyCash, Miquel Riera, cree que el Euribor tenderá a moverse en un rango estrecho. La razón de fondo es sencilla: si no cambian los tipos oficiales del BCE, el índice suele tener pocos incentivos para dar bandazos: “La inflación de la Eurozona está controlada y no se prevén recortes ni subidas de tipos del BCE en los próximos meses”.

El problema es que hoy anticipar escenarios con mucha antelación es especialmente difícil. “Desde el año pasado, la incertidumbre geopolítica ha convertido el entorno económico en un terreno inestable: cualquier episodio —un repunte energético, un bloqueo comercial, una escalada de tensión— puede alterar expectativas de inflación y crecimiento, y eso acaba entrando en la ecuación del BCE”, añade la economista y cofundadora de HelpMyCash, Olivia Feldman. Por eso, más que un camino recto, el mercado avanza atento a lo que sucede en el mundo.

Para Feldman, por ahora domina una especie de tensa calma. Pese a los focos de tensión, la inflación se mantiene relativamente contenida, los mercados han aguantado el pulso y las previsiones decrecimiento siguen siendo, en general, positivas. “Eso no elimina el riesgo: convive con una reordenación profunda de las relaciones entre bloques económicos que todavía está en marcha y hace que el futuro sea menos “predecible” que en otros ciclos”, puntualiza la economista. 

Pero mientras ese ruido no se traduzca en un cambio claro de la inflación o de la política monetaria, el escenario central es continuidad. “Por ello, lo más probable es que el Euribor no sufra grandes cambios y oscile entre el 2,20% y el 2,30%a lo largo de 2026”, concluye Miquel Riera.

Esta tendencia perjudicará a los que tienen una hipoteca variable con revisión semestral, cuyas cuotas todavía subirán en cuanto se produzca la actualización del interés. En los contratos en los que se establezca una revisión anual, en cambio, las mensualidades se encarecerán si se actualiza el tipo a partir de primavera, dado que el Euribor empezó a situarse por debajo del 2,3% en abril de 2025( 2,143%).

Las nuevas hipotecas serán más caras

En 2026 lo más probable es que las hipotecas nuevas salgan más caras que las mejores ofertas de 2025. El motivo no es que el mercado se haya parado, sino que ha cambiado de fase. Tras un 2025 de récord —casi medio millón de hipotecas firmadas— y de competencia muy agresiva, especialmente en el tipo fijo, los bancos ya han engordado su cartera de préstamos y no necesitan pelear cada operación con precios tan ajustados como antes.

A eso se suma un factor clave: el IRS (Interest Rate Swap) a 30 años, una referencia que refleja el “precio esperado del dinero” a largo plazo y que las entidades usan para cubrirse cuando prestan a décadas. En2025 esa referencia subió cerca de un punto, desde alrededor del 2% a principios de año hacia el 3% a finales de 2025.

Si al banco le cuesta más “asegurar” un tipo fijo durante 30 años, termina trasladándolo a las nuevas hipotecas. Por eso, las ofertas ultra competitivas, —del 1,9% en el mejor de los perfiles—, han quedado atrás y hoy lo habitual para buenos perfiles ronda el 2,5%,con menos margen para gangas. Ahora bien, que sean más caras no significa automáticamente que vaya a desplomarse la demanda. En 2026 podemos ver menos “chollos” y precios algo más altos, por lo tanto, se firmarán en un entorno menos competitivo.

11Dec

El 69% de los ahorradores están descontentos con la remuneración que reciben de los bancos, según el comparador financiero HelpMyCash.

La edición anual española del Informe Europeo de Pagos de Consumidores 2025 (ECPR) de Intrum muestra que los consumidores españoles y el resto de los europeos están recuperando la confianza en su capacidad para pagar facturas y gestionar sus gastos. El porcentaje de consumidores españoles que afirma pagar sus facturas a tiempo ha aumentado, situándose en un 83% en 2025, frente al 78% de hace dos años, aunque baja respecto a 2024 (89%). La seguridad para afrontar los gastos familiares se ha mantenido en un 78% durante 2024 y 2025. 

Sin embargo, el 53% de los consumidores españoles señala que el aumento del coste de la vida ha tenido un impacto negativo permanente en su bienestar financiero. El informe también revela que casi un 16% de los españoles de la generación Z —nacidos entre 1997 y 2012— afirma que intentar replicar los estilos de vida de los influencers los ha llevado al endeudamiento, en comparación con el 11% del conjunto de consumidores españoles.

Para Enrique Tellado, CEO de Intrum España, “es alentador ver señales de una mayor estabilidad financiera entre los consumidores españoles. Más personas se sienten seguras de su capacidad para pagar sus facturas y mantener a sus familias. Al mismo tiempo, observamos una tendencia preocupante entre muchos jóvenes, que se ven presionados por el aumento del coste de la vida y las expectativas poco realistas en las redes sociales. Estos factores pueden crear hábitos financieros que representen una amenaza a largo plazo para gran parte de la juventud".

El ECPR 2025 insiste en que los consumidores españoles han ganado seguridad en su capacidad de pago. La capacidad para hacer frente a gastos relacionados con el trabajo, como el transporte público, aumenta (79% en 2025 frente a 78%en 2024).

A pesar de la mejora general, muchos siguen afirmando que se han visto afectados por el aumento del coste de la vida, los despidos y la incertidumbre en el mercado laboral de los últimos años. Tanto en España como en toda Europa, el 53% reconoce que el encarecimiento de la vida ha tenido un efecto permanente en su bienestar económico.

La generación Z se endeuda por la presión de las redes sociales y cada vez incumple más el pago de facturas. Les afecta más la presión de las redes sociales que a otros grupos. El 74% considera que estas plataformas generan expectativas financieras poco realistas, frente al 69% de consumidores españoles. El 15% de la generación Z  afirma que intentar imitar el estilo de vida de los influencers los ha llevado a endeudarse y un 31% asegura que la presión social por mantenerse al día en internet ha perjudicado su salud mental. En total, el 10% de los consumidores españoles señala que la presión de los influencers ha contribuido a que se endeuden.

En el último año, el 10% de la generación Z en España afirma haber dejado de pagar una factura, frente al 6% del conjunto de consumidores. Además, el porcentaje de jóvenes en esta situación ha crecido: del 7% en 2024 al 10% en 2025. Para muchos, estos impagos ya no son un hecho esporádico, sino un problema recurrente: así lo señala un 38%, frente al 17% registrado el año anterior.

El informe también analiza la actitud de los consumidores ante la tecnología y el papel de las herramientas y plataformas digitales en la gestión sus finanzas. Una tendencia clara es que la percepción sobre la inteligencia artificial está evolucionando del miedo a la confianza. En España, solo el 26% teme que la IA generativa vaya a sustituir su trabajo, y el 23% no muestra preocupación por el impacto de la IA en la seguridad de sus datos personales, un aumento significativo comparado con el 12% de 2024. 

Además, el informe detecta una caída en las compras impulsivas tras ver publicidad en redes sociales: únicamente el 17% de los españoles reconoce haber realizado este tipo de compras, frente al 21% del año anterior.

El informe de este año presenta el nuevo Índice de Gestión del Dinero de Intrum, una herramienta que destaca la salud financiera de los consumidores en Europa. Una de las principales conclusiones es que las dificultades para gestionar las finanzas personales suelen tener su origen en la infancia. Entre los consumidores españoles categorizados como Frágiles, el 35% recuerda haber vivido situaciones de estrés o conflicto en casa relacionadas con el dinero durante su niñez, frente al 18% del total de encuestados. 

Además, solo el 29% de quienes perciben ingresos por debajo de la media afirma haber intentado desarrollar mejores hábitos financieros que los de sus padres. Solo el 35% de los consumidores Frágiles señala que sus padres le ayudaron a comprender los conceptos básicos sobre finanzas personales. 

Una baja alfabetización financiera aumenta el riesgo de problemas en el futuro. El informe de Intrum de 2023 indicaba que el 46% de los consumidores europeos con escasos conocimientos financieros había dejado de pagar alguna factura en el último año, frente al 31% de aquellos con un mayor nivel de formación.

HelpMyCash: el 69% de los ahorradores, descontentos con la banca

Por otra parte, el 69% de los ahorradores no están contentos: “Los intereses que pagan los bancos son insuficientes”. Los españoles no están satisfechos con la rentabilidad de los productos de ahorro. Un 27% de los ahorradores se muestran muy insatisfechos, un 28% están insatisfechos y un 14% opina que la rentabilidad que les ofrece su banco es mediocre. Solo un 31% están satisfechos o muy satisfechos con la oferta de su banco, de acuerdo con los resultados de la sexta edición de los Premios HelpMyCash 2025 a los mejores bancos de España.

“Este sentimiento de frustración podría desaparecer con una gestión más adecuada de las finanzas personales, porque la realidad es que, a pesar de que muchos bancos paguen intereses ridículos, otros siguen ofreciendo productos atractivos”, explican los expertos de HelpMyCash. “Hace falta gestionar los ahorros, comparar y no sucumbir a la pereza de moverel dinero. La fidelidad bancaria no nos va a hacer ganar más dinero”, añaden.

Actualmente, la facilidad de depósito del BCE se sitúa en el 2%; sin embargo, “la realidad es que muchos bancos no trasladan esta tasa a sus clientes, sino que les pagan un interés inferior o, incluso, nada”, explican en HelpMyCash. En octubre, el interés medio de las cuentas españolas fue del 0,14%. El interés de los depósitos españoles fue del 1,79%, según el Banco Central Europeo.“Los intereses que pagan los bancos son insuficientes para muchos ahorradores”, señalan los expertos del comparador financiero. 

El interés que pagan los bancos españoles en sus depósitos se encuentra por debajo de la media de la zona del euro (1,81%). En los Países Bajos, el interés medio de los depósitos contratados en octubre fue del 2,34%. En Italia, del 2,29% y en Finlandia, del 2,11%, según el BCE. 

Sin embargo, esas rentabilidades también las pueden obtener los españoles cambiando de banco. “No hay que conformarse con cualquier cosa. Los ahorradores que se muevan pueden conseguir rentabilidades atractivas y hacer crecer sus ahorros. Solo tienen que buscar y abrir una cuenta o un depósito en un banco nuevo”, añaden en HelpMyCash.

Algunos bancos destacan por ofrecer cuentas remuneradas rentables y depósitos atractivos, lo que les ha valido una mejor valoración de sus clientes. El 60% de los clientes de Revolut están satisfechos o muy satisfechos con la rentabilidad que les paga su banco, mientras que solo el 40% no está satisfecho o considera que es mediocre, según los datos de HelpMyCash. Esta entidad comercializa una cuenta de ahorro con un interés que va desde el 1,25% con la cuenta gratuita hasta el 2,27% TAE con la cuenta premium más cara. El 51% de los clientes del Banco Sabadell están contentos. Este banco acaba de mejorar la rentabilidad de su cuenta digital hasta el 2,5% TAE. 

Por otra parte, el 50% de los de Ibercaja y el 48% de los de Bankinter se muestran contentos. Estas dos entidades son las únicas que ofrecen una cuenta con un interés del 5% TAE. Por detrás se encuentran ING, Openbank y Cajamar, cuyo número de clientes satisfechos se mueve entre el 30 y el 41%. En el resto de los bancos, el nivel de satisfacción es inferior al 25%. Por orden descendiente, se encuentran Kutxabank, Abanca, BBVA, Banco Santander, Imagin, CaixaBank y, en último lugar, Unicaja, que ahora comercializa una cuenta para nuevos clientes con una rentabilidad del 3% TAE en un esfuerzo para captar nuevos usuarios.

“El problema de algunas de estas cuentas que sí tienen un tipo de interés alto es que solo están disponibles para los clientes nuevos, por lo que aquellos que llevan años en la entidad no pueden beneficiarse de estos productos”, explican en HelpMyCash. Es lo que ocurre con Abanca, que ofrece ahora mismo una cuenta al 2% TAE, pero solo para nuevos clientes.

Ahora mismo, los depósitos más rentables están en manos de los bancos extranjeros que comercializan sus productos en España. Hay bancos de Lituania, Letonia, Italia o Suecia que comercializan plazos fijos con una duración de un año y un interés de hasta el 2,69% TAE. En el terreno de las cuentas, Bankinter e Ibercaja pagan un 5% TAE a los clientes con nómina. Los ahorradores que no quieren cambiar su salario de banco pueden encontrar cuentas al 2% TAE o más en varias entidades, algunas de ellas bien valoradas, como Revolut o Banco Sabadell y otras menos conocidas, como Trade Republic Volkswagen Bank. “Gestionar los ahorros es la clave para hacerlos crecer, combatir la inflación y no acabar con el dinero sin rentabilizar”, concluyen en HelpMyCash.

28Nov

Para HelpMyCash, es un buen momento para plantearse seriamente el cambio a un tipo fijo, sobre todo si se tienen dificultades para soportar subidas adicionales de la cuota de la hipoteca.

Miguel Ángel Valero

Diego Barnuevo, analista de Mercados de Ebury, cree que el Euribor a 12 meses cerrará un cuarto mes al alza y ya se encuentra ahora por encima de la cota del 2,2%. El repunte se produce en un contexto inflacionario benigno, con el indicador general cayendo al 2,1% en octubre y la inflación subyacente, que no tiene en cuenta elementos más volátiles como la energía, la alimentación, el alcohol o el tabaco, permaneciendo en el 2,4% por segundo mes consecutivo.

Con respecto a las expectativas para la inflación en los próximos años, el BCE actualizará sus pronósticos en su próxima reunión de diciembre, pero no se esperan grandes cambios con respecto a los de septiembre. El BCE predecía en sus últimas proyecciones que la inflación general se situaría en el 1,7% a finales de 2026 y en 1,9% a finales de 2027, y la subyacente en 1,9% y 1,8%, respectivamente.

A pesar de que el crecimiento de los precios podría caer por debajo del objetivo del 2% en los próximos años, no se espera que el BCE vuelva a estimular la economía mediante bajadas de tipos. La economía ha capeado el temporal este año y parece que el año que viene el BCE pasará el relevo al gobierno de Merz, para que, mediante su política fiscal expansiva, apuntale el crecimiento europeo en 2026.

Durante el mes de noviembre la Eurozona consiguió sostener una actividad económica sólida, que ya se había acelerado en el mes previo, tal y como reflejan las encuestas del PMI. El indicador compuesto se situó en 52,4, mínimamente por debajo de las expectativas, pero holgadamente por encima del nivel de 50 que separa la expansión de la contracción. A esta buena noticia hay que sumarle la revisión al alza del PIB del tercer trimestre en 0,1 punto porcentual.

"Por todo ello, seguimos pensando que el BCE ha dado por acabado su ciclo de recortes y no esperamos que mueva ficha en la reunión de diciembre. Por ello, el Euribor debería acabar el año cerca de la cota actual del 2,2%"

HelpMyCash

Los hipotecados a tipo variable no ganan para sustos últimamente, señalan por su parte en el comparador financiero HelpMyCash. El Euribor a un año, que es el índice con el que se calcula su interés, se apuntará en noviembre su cuarta subida consecutiva: terminará el mes con un valor medio de alrededor del 2,217%; por encima del 2,187% de octubre. Se trata de su mayor registro desde marzo de 2025, que fue precisamente la última vez en la que esta referencia superó el 2,2%. Pero ¿cómo afectará eso a los titulares de una hipoteca variable? 

El analista hipotecario del comparador financiero, Miquel Riera, explica que “solo se verán perjudicados aquellos a los que les toque una revisión semestral en las próximas semanas”. “Los hipotecados con actualización anual, en cambio, notarán una leve bajada en sus cuotas mensuales”, afirma, aunque matiza que ese abaratamiento tiene fecha de caducidad.

Esta distinción se debe al método usado por los bancos para calcular las cuotas de las hipotecas variables. El tipo de interés de estos productos suele actualizarse una vez al semestre o al año, en función de lo indicado en el contrato, a contar desde la fecha en la que se firmó la escritura. Llegado el momento, si el Euribor ha subido respecto al valor registrado en la anterior revisión, las mensualidades se encarecerán, mientras que si ha bajado, éstas se abaratarán.

Según Riera, el valor del Euribor  de noviembre será superior al registrado hace seis meses: 2,081% en mayo de 2025. En consecuencia, las hipotecas variables que se revisen semestralmente durante las próximas semanas sufrirán un encarecimiento. Por ejemplo, para un préstamo medio de 150.000€ a 25 años con un tipo de Euribor más 1%, las cuotas subirán de 717 a 728€ mensuales, lo que supondrá un aumento de unos 11 al mes y de más de 60 al semestre.

En cambio, este índice se mantiene por debajo del valor registrado hace un año (2,506% en noviembre de 2024), por lo que las hipotecas con revisión anual seguirán abaratándose. Para el mismo ejemplo anterior, las cuotas descenderán de los 751 a los 728€ mensuales, lo que supondrá un ahorro de 23 al mes y de casi 280 euros al año.

Pese a que el Euribor ya suma cuatro meses al alza, el analista de HelpMyCash asegura que no debe cundir el pánico. Y es que las últimas subidas de este índice responden a un “proceso de normalización”, a su juicio, que se explica por los diferentes movimientos que ha llevado a cabo el BCE a lo largo de este año.

Miquel Riera recuerda que el Euribor representa el interés al que los principales bancos se prestan el dinero entre ellos. Por lo tanto, su evolución depende en gran medida de la política monetaria del BCE si se espera que baje sus tipos, el índice se adelanta y desciende, mientras que si el pronóstico es que se producirán subidas, la tendencia es la contraria.

Según el especialista hipotecario de HelpMyCash, “el Euribor cayó del 2,525% al 2,079% entre enero y julio de 2025 porque se esperaban numerosos recortes de tipos del BCE”. Sin embargo, los ha mantenido congelados desde julio, precisamente, por lo que “el índice se ha corregido y ha subido ligeramente a lo largo de los meses posteriores”, explica Riera.

De cara a los próximos meses, las previsiones apuntan a que el BCE mantendrá congelados sus tipos. Por este motivo, desde HelpMyCash pronostican que el Euribor se mantendrá relativamente estable hasta finales de este año y durante la primera mitad de 2026; sin caídas abruptas ni incrementos desproporcionados.

La cuota se puede blindar

¿Cómo afectará eso a los hipotecados a tipo variable? Los que tengan revisiones semestrales notarán subidas en sus cuotas cuando les toque la actualización, mientras que los préstamos hipotecarios con revisión anual empezarán a encarecerse en primavera, teniendo en cuenta que el Euribor cotizaba al 2,143% en abril de 2025. Sin embargo, existe un método para evitar ese aumento de la cuota: pasarse al tipo fijo.

La economista y cofundadora de HelpMyCash, Olivia Feldman, afirma que “es un buen momento para plantearse seriamente el cambio a un tipo fijo, sobre todo si la idea es permanecer en la vivienda hipotecada a largo plazo y la economía doméstica tendría dificultades para soportar subidas adicionales de la cuota”. Y es que la banca todavía ofrece intereses fijos competitivos, de alrededor del 2,5% o hasta por debajo, pero no lo hará eternamente: numerosas entidades ya han empezado a encarecer sus ofertas.

Para conseguir un buen tipo fijo, Feldman aconseja contactar con varios bancos, comparar condiciones y no alargar el proceso más de la cuenta. Según la economista, “nada garantiza que las buenas condiciones actuales se mantengan si el Euribor sigue subiendo o si el BCE endurece aún más su discurso”, así que conviene darse cierta prisa.

Mientras acelera con el euro digital y pide reformas estructurales a los Estados de la UE, el Banco Central Europeo no tocará tampoco los tipos en diciembre ni a principios de 2026.

Miguel Ángel Valero

Sin novedad en el frente del Banco Central Europeo (BCE). Como se esperaba,  El Consejo de Gobierno, reunido en Florencia (Italia), ha decidido mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales: 2% en facilidad de depósito, 2,15% en las operaciones principales de financiación, 2,4% en la facilidad marginal de crédito. La inflación continúa en niveles próximos al objetivo del 2 % a medio plazo y la evaluación por el Consejo de Gobierno de las perspectivas de inflación prácticamente no ha variado. La economía ha seguido creciendo pese al difícil entorno internacional. El vigor del mercado de trabajo, la solidez de los balances del sector privado y las anteriores reducciones de los tipos de interés aprobadas por el Consejo de Gobierno continúan siendo factores que contribuyen de forma importante a la resiliencia. 

No obstante, las perspectivas son aún inciertas, debido especialmente a los actuales conflictos comerciales internacionales y a las tensiones geopolíticas. El Consejo de Gobierno tiene la determinación de asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2 % a medio plazo y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. El Consejo de Gobierno no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos. 

El entorno internacional, un lastre

La presidenta Lagarde destaca que la economía creció un 0,2% en el tercer trimestre del año. El sector servicios continuó creciendo, impulsado por la solidez del turismo y, especialmente, por un repunte de los servicios digitales. Muchas empresas han acelerado sus esfuerzos por modernizar sus infraestructuras informáticas e integrar la inteligencia artificial en sus operaciones. 

Al mismo tiempo, las manufacturas se han visto frenadas por las subidas arancelarias, por la incertidumbre todavía elevada y por el fortalecimiento del euro. La divergencia entre la demanda interna y externa probablemente persistirá a corto plazo. La economía debería beneficiarse de un aumento del gasto en consumo a medida que suben los salarios reales. El desempleo, que se situó en el 6,3% en septiembre, se mantiene próximo a su mínimo histórico, pese al enfriamiento de la demanda de mano de obra. Los hogares continúan ahorrando una proporción inusualmente elevada de sus ingresos, lo que debería darles mayor margen para gastar más en el futuro. El considerable gasto público en infraestructuras y defensa, junto con nuestros anteriores recortes de los tipos de interés, deberían respaldar la inversión. 

En cambio, es probable que el entorno internacional siga siendo un lastre. Las exportaciones de bienes descendieron entre marzo y agosto, lo que revirtió el anterior adelanto de los intercambios comerciales en previsión de las recientes subidas arancelarias. Los últimos pedidos exteriores de manufacturas apuntan a nuevos descensos. "El impacto completo de las subidas arancelarias en las exportaciones de la zona del euro y en la inversión en manufacturas solo será visible con el tiempo", avisa la presidenta del BCE. 

Reformas estructurales

Por eso, el Consejo de Gobierno destaca la necesidad urgente de fortalecer la zona del euro y su economía en el entorno geopolítico actual y celebramos que los líderes de la UE hayan reafirmado esa ambición en la Cumbre del Euro de la semana pasada. Las políticas fiscales y estructurales deberían impulsar la productividad, la competitividad y la resiliencia. Es esencial implementar con rapidez el plan de acción para la competitividad presentado por la Comisión Europea. Los Gobiernos deberían priorizar reformas estructurales e inversiones estratégicas que promuevan el crecimiento, asegurando al mismo tiempo la sostenibilidad de las finanzas públicas. 

También es fundamental promover una mayor integración de los mercados de capitales, completando para ello la unión de ahorros e inversiones y la unión bancaria con un calendario ambicioso, y adoptar rápidamente el reglamento relativo a la instauración de un euro digital. 

Euro digital

En este sentido, el BCE ha decidido pasar a la siguiente fase del proyecto del euro digital. Esta decisión se ha adoptado tras la conclusión satisfactoria de la fase de preparación, iniciada por el Eurosistema en noviembre de 2023, que sentó las bases para la emisión de un euro digital. 

La decisión del Consejo de Gobierno se alinea con la solicitud de los líderes europeos de acelerar el progreso hacia el euro digital, como se afirmó en la Cumbre del Euro de octubre de 2025. 

Un euro digital preservará la libertad de elección y la privacidad de los europeos y protegerá la soberanía monetaria y la seguridad económica de Europa. También promoverá la innovación en los pagos y contribuirá a que los pagos europeos sean competitivos, resilientes e inclusivos. El Eurosistema llevará a cabo sus preparativos con flexibilidad, atendiendo los llamamientos de los líderes de la zona del euro para que esté listo cuanto antes para la posible emisión del euro digital.

Un ejercicio piloto y operaciones iniciales podrían realizarse desde mediados de 2027. El Eurosistema en su conjunto debería estar preparado para una posible primera emisión del euro digital en 2029.

"El euro, nuestra moneda común, es un símbolo de la confianza en la unidad europea", proclama Christine Lagarde. 

The Trader: fase de transición para Europa

El analista Pablo Gil destaca en The Trader que la actividad privada en la Eurozona ha alcanzado su nivel más alto desde mediados de 2024, impulsada por la mejora en Alemania. Sin embargo, la fragilidad del sector manufacturero y la caída de la confianza del consumidor siguen siendo obstáculos para una recuperación sólida. Mientras tanto, el mayor riesgo a corto plazo se encuentra en Francia, que intenta contener su déficit y su crisis política interna, y en el retraso del estímulo fiscal alemán, que aún tardará en tener efectos visibles sobre la actividad. En el frente de los precios, la tendencia apunta a una estabilización, con algunos temores de que la inflación termine situándose por debajo del objetivo del 2% en los próximos años. Si eso ocurre, el BCE podría verse obligado a reconsiderar su política actual y plantearse nuevas bajadas de tipos. 

Europa encara así una fase de transición: con la inflación controlada, pero con un crecimiento muy débil, y con un entorno global marcado por el proteccionismo y la incertidumbre política. Los próximos datos marcarán si la región consigue resistir el impacto de los aranceles y mantener la estabilidad, o si el enfriamiento económico amenaza con convertirse en una nueva recesión económica.

HelpMyCash: El Euribor se estabilizará en el 2,1-2,2%

El Euribor a un año, que es el índice usado para calcular elinterés de las hipotecas a tipo variable, cerrará octubre con un valor medio de alrededor del 2,187% y registrará su tercer incremento consecutivo. De este modo, se confirma el fin de la tendencia a la baja que esta referencia había mantenido entre finales de 2023 y mediados de 2025. Según el analista hipotecario del comparador financiero, Miquel Riera, “las cuotas subirán un poco para aquellas personas cuyo interés se revise de manera semestral”. Esto no ocurría desde noviembre de 2023.

Como el Euribor de octubre de 2025 será superior al registrado hace un semestre (2,143%), el interés de los préstamos que se actualicen semestralmente con este valor se incrementará, lo que encarecerá el importe de las cuotas mensuales Una persona que tiene una hipoteca variable media de 150.000€ con un plazo de devolución de 25 años y un interés de Euribor más 1%, si se revisa semestralmente con el valor de octubre del índice de referencia, sus cuotas subirán de los 722,5€ a el próximo semestre.

En cambio, en las hipotecas que se revisan anualmente, como el Euribor de hace un año fue superior (2,691%), sus cuotas bajarán de los 766 a los 726€ , así que se ahorrará unos 40 al mes, que son unos 480 al año

El cambio de tendencia del Euribor no es casual. Según el analista de HelpMyCash, Miquel Riera, "cuando la previsión es que el BCE baje sus tipos, el Euribor desciende en los meses posteriores al recorte, que es lo que ha ido ocurriendo entre finales de 2023 y mediados de 2025”. Pero los pronósticos han cambiado: con la inflación de la Eurozona bajo control, alrededor del 2%, el consenso actual del mercado es que el BCE no volverá a tocar sus intereses en lo que queda de año. En consecuencia, la previsión del comparador HelpMyCash es que el Euríbor, tras su última corrección al alza para adaptarse a las nuevas circunstancias, tenderá a estabilizarse y acabará el año con un valor de entre el 2,1% y el 2,2%. 

Para los hipotecados a tipo variable que tengan su revisión próximamente, eso supondrá ligeros incrementos de cuota si su interés se actualiza semestralmente y rebajas de mensualidad si su tipo se revisa una vez al año.

Si el hipotecado prefiere pagar una cuota estable, tiene la opción de convertir su interés en fijo mediante un pacto con su propio banco (novación), el traslado a otra entidad (subrogación de acreedor) o la contratación de un préstamo hipotecario nuevo para cancelar el suyo. El proceso es parecido al de contratar una hipoteca nueva, pero sin tener que preocuparse por el vencimiento de un potencial contrato de arras: se puede hablar con varios bancos directamente o dejarlo todo en manos de un bróker para que se encargue de las negociaciones. El coste de pasar una hipoteca variable a fija suele ser de unos pocos cientos de euros.

Desde HelpMyCash afirman que éste puede ser un buen momento para llevar a cabo este cambio, dado que varios bancos ofrecen intereses fijos de alrededor del 2%. Eso sí, cuanto antes se produzca la conversión, mejor, dado que algunas entidades han empezado a subir sus tipos y es muy probable que otras tantas sigan el mismo ejemplo en los próximos meses. 

Ebury: el BCE no tocará tipos en diciembre

El Euribor a 12 meses está encaminado a cerrar un nuevo mes al alza, con una media provisional del 2,187% a fecha de 29 de octubre, frente al 2,172% registrado el mes anterior. Se trataría del tercer mes consecutivo de subidas intermensuales. Esta subida se produce en un mes en el que la inflación general ha repuntado al 2,2% y la subyacente al 2,4%, lo cual debería respaldar aún más el final de ciclo del BCE. A pesar de dichos repuntes, el BCE parece confiar en que la inflación se mantendrá en torno al nivel objetivo en el medio plazo, tal y como ha dado a entender en sus últimas reuniones. 

En este sentido, la disminución de las presiones salariales en la Eurozona y el fortalecimiento del euro deberían ejercer una presión bajista sobre la inflación y asegurar que permanezca contenida.

Por otro lado, el índice PMI de actividad empresarial de la Eurozona ha repuntado este mes a su nivel más alto desde mayo de 2024, alcanzando el nivel de 52.2. "Hemos continuado observando la creciente divergencia entre el rendimiento económico alemán y el francés. Mientras que en Alemania podríamos estar observando los primeros brotes verdes irrigados por la mayor inversión en infraestructura y defensa, en Francia, la incertidumbre política continúa lastrando la actividad económica y paralizando la toma de decisiones de los agentes económicos", señala Diego Barnuevo, analista de Ebury.

"Creemos, al igual que el consenso del mercado" que el BCE mantendrá los tipos también en la reunión de diciembre. En cuanto a la senda de tipos en 2026, el mercado de swaps está descontando un recorte con una probabilidad de en torno el 50%. "Cualquier debate al respecto resulta prematuro, por lo tanto, en los próximos meses podremos esperar un Euribor a 12 meses en torno a los niveles actuales de 2,1%-2,2%", concluye.

Goldman Sachs: la posibilidad de un recorte está subvalorada

Simon Dangoor, responsable de Fixed Income Macro strategies de Goldman Sachs Asset Management: "Creemos que la posibilidad de un recorte en diciembre o en la primera mitad de 2026 está subvalorada, aunque nuestra hipótesis base sigue siendo que el BCE mantendrá los tipos sin cambios en el futuro inmediato. Las lecturas de datos siguen siendo mixtas, mientras que la posible lentitud en la implementación de la expansión fiscal de Alemania podría reducir las perspectivas de crecimiento y moderar a algunos de los halcones del comité. La reunión de diciembre trae consigo las proyecciones económicas para 2028; si muestran que la inflación se sitúa por debajo del objetivo durante tres años consecutivos, los 'palomas' presionarán para que se produzca un recorte cuanto antes".

Creand: "el BCE está muy cómodo"

Los tipos se quedan en el 2%. "El BCE está muy cómodo con el nivel de tipos que hay en este momento. Por muchas preguntas que le hicieran a Lagarde en la rueda de prensa, el crecimiento económico y el nivel de inflación actual no le inquietan. Debe de haber sido la reunión más cómoda que se recuerda en mucho tiempo. El BCE vive tranquilo en el escenario “Goldilocks”, con la inflación totalmente controlada. Económicamente, la debilidad transitoria derivada de los aranceles estadounidenses se verá compensada por el estímulo fiscal alemán. De hecho, Lagarde reconoce que se han mitigado ciertos riesgos a la baja para el crecimiento y hace mención al acuerdo que hubo en verano entre EU y Estados Unidos en materia arancelaria", comenta Miguel Ángel Rico, director de inversiones de Creand Asset Management.

La apreciación del dólar frente al euro es el movimiento más destacable de los activos financieros, después de la reunión del BCE, pero tampoco es un movimiento muy destacable, ya que se esperaba que esta reunión fuese de puro trámite.

DWS: "Todo sigue igual"

Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, tras la reunión del BCE: Todo sigue igual. En la reunión de hoy, el BCE mantuvo sin cambios el tipo de depósito en el 2%. El banco central sigue siendo dependiente de los datos, y las decisiones se toman reunión a reunión, sin ningún compromiso previo con una senda concreta de política monetaria. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, reiteró que el BCE “está en una buena posición”. En conjunto, da la impresión de que el BCE se siente cómodo con el nivel actual de los tipos de interés.

Por un lado, los riesgos para el crecimiento económico se han reducido, por ejemplo, gracias al acuerdo alcanzado hoy en la disputa comercial entre Estados Unidos y China. Lagarde también destacó la resiliencia de la economía europea. A pesar de los vientos en contra en materia de política comercial, el PIB creció un 0,2% en el tercer trimestre de 2025 con respecto al trimestre anterior.

Por otro lado, la transmisión de la política monetaria está siendo eficaz. En cuanto a los riesgos inflacionistas, Lagarde subrayó la posibilidad de tensiones en el suministro debido a la escasez de tierras 'raras', lo que podría provocar un repunte de la tasa de inflación. En general, la declaración sugiere que el umbral para posibles recortes de tipos ha vuelto a aumentar.

09Oct

El Observatorio del Ahorro de Fundación Mutualidad reclama políticas públicas, pero también la iniciativa personal para empezar a ahorrar, aunque sea poco, cuanto antes.

Miguel Ángel Valero

La riqueza de los hogares jóvenes en España ha sufrido un profundo retroceso, especialmente en la última década. Su nivel actual de patrimonio neto es notablemente bajo y está en valores solo ligeramente superiores a los de 2016, por el desplome de la propiedad de vivienda en las nuevas generaciones, principal vehículo de construcción del patrimonio en España. 

Además, la falta de crecimiento en la renta disponible ayuda a entender la escasa capacidad de ahorro para convertir en patrimonio existente en España, especialmente entre los jóvenes.

Son las advertencias, en forma de datos, que lanza el nuevo informe del Observatorio del Ahorro de la Fundación Mutualidad y Esade, Radiografía de la evolución del patrimonio de los hogares españoles: la dificultad del ahorro para las nuevas generaciones’.

Dos tercios de los hogares jóvenes de 18 a 34 años en España no tiene acceso a la vivienda en propiedad, y tan solo una tercera parte de los inmuebles están en propiedad de personas de este grupo poblacional. Estos datos corroboran una tendencia decreciente, ya que, en 2002, el acceso de los jóvenes a una vivienda en propiedad alcanzaba el 65%.

En paralelo, la renta neta por persona de los hogares menores de 30 años ha llegado a descender cerca de 500€ desde 2008 y hasta 2024 (un 3,6%), pasando de casi 14.000€ anuales de 2008, año más agudo de la Gran Crisis Financiera Internacional, hasta los 13.500€ de hoy. Es el grupo de edad adulta que presenta el peor perfil de capacidad adquisitiva. 

Dada esta situación, este grupo poblacional ha visto restringida tanto su capacidad de ahorro personal como su inversión en activos financieros. Todo ello resulta en una menor conversión de renta en patrimonio de este grupo poblacional: la evolución del patrimonio de los menores de 35 años en España ha tenido una trayectoria descendente y, entre 2002 y 2022, la riqueza bruta mediana descendió un 75%.

Como resultado, el patrimonio neto (activos menos deudas) de un hogar con un sustentador principal de entre 18 y 40 años es de menos o alrededor de 5.000€. De ellos, la vivienda en propiedad sigue siendo la base tradicional de acumulación de riqueza, también entre la población joven. Así los activos no financieros (principalmente, la vivienda) representan aproximadamente el 80% del valor bruto total de las personas jóvenes, mientras que éstos destinan únicamente un 20% a activos financieros.

Blanca Narváez, directora general de Fundación Mutualidad, subraya que “a las nuevas generaciones no les resulta sencillo acumular riqueza y patrimonio, algo que determina su capacidad para acceder a la vivienda. Esto se ha deteriorado notablemente en los últimos años y, en este punto, las políticas públicas orientadas a mejorar la capacidad de ahorro de las nuevas generaciones resultan imprescindibles. Pero también la iniciativa personal para empezar a ahorrar, aunque sea poco, cuanto antes".

Necesidad de educación financiera

Para solventar la situación financiera presente y futura de la población joven en España, el Observatorio de Ahorro propone diversas maneras para restituir el ciclo vital, que postula que los jóvenes acumulan riqueza progresivamente y la consumen tras la jubilación. 

Para ello, propone, por un lado, considerar mecanismos de ahorro automático vinculados al empleo como, por ejemplo, las cuentas a largo plazo con aportaciones periódicas; o para beneficiarios de prestaciones sociales de bajo ingreso. 

Además, el Observatorio del Ahorro señala la necesidad de avanzar en materia legislativa para modular cambios más estructurales en el mercado residencial que faciliten el acceso de los jóvenes a la vivienda o a un alquiler más asequible.

Por otro lado, incide en que es fundamental que la población de todos los segmentos de edad y, en especial, jóvenes, tengan acceso a programas de educación financiera basados en evidencias, enfocados en ofrecer herramientas útiles para que las nuevas generaciones puedan ganar autonomía y capacidad de tomar decisiones independientes e informadas, alineadas con sus intereses a largo plazo. 

Iniciativas como la promoción de planes de pensiones voluntarios desde una edad temprana con incentivos fiscales o laborales amplían las herramientas disponibles para que los jóvenes puedan elegir con ese mayor grado de autonomía su futuro. Es el caso de la iniciativa de Finanzas con Impacto que Fundación Mutualidad tiene disponible en su plataforma de formación para jóvenes trabajadores de entre 24 y 34 años. Se trata de un programa de educación financiera que aborda la necesidad de la cultura del ahorro y planificación financiera personal. Desde su inicio en 2022, más de 400 personas han podido disfrutar de los contenidos que, ahora, serán presentados en formato de vídeos minipíldoras para que más personas puedan acceder al programa de manera individual.

Jorge Galindo, director adjunto del Centro de Políticas Económicas de Esade (EsadeEcPol) y uno de los autores del estudio, considera que “mientras resolvemos en el enorme problema social y generacional que supone el acceso a la vivienda, debemos trabajar en paralelo en que las nuevas generaciones tengan también un acceso equitativo y de calidad a otros vehículos para construir patrimonio. Esto, además de ayudar a su futuro, mejorará la igualdad de oportunidades”. 

Rocío Romero, del pódcast Economía para GenZ; Enrique Alberola, coordinador del Grupo de Inclusión Financiera del Banco de España; el propio Jorge Galindo; y Jaime Moreno, subdirector general de Estrategia de Inversiones de Mutualidad, coinciden en que en España se ha perdido la cultura de ahorro que tenían nuestros abuelos, en que las necesidades básicas no están cubiertas entre los jóvenes, por lo que no pueden ahorrar, y en que hay un problema de educación financiera, que debe integrarse más en los colegios e institutos. Encima, las redes sociales facilitan las inversiones impulsivas en criptoactivos o en otros productos muy complejos, no siempre adecuadas. Y reclaman medidas de fomento de construcción de viviendas sociales, que reduzcan la presión sobre los precios de las casas y de los alquileres, e incentivos fiscales para el ahorro, sobre todo para los jóvenes

Inverco: los fondos logran el 16,6% del ahorro de las familias

Los activos financieros en manos de las familias españolas se situaron en 3,28 billones€ en junio de 2025, según Inverco.  De esa cifra, el seguro gestiona 252.190 millones, lo que supone un 7,7% del total, un porcentaje ligeramente inferior al registrado a finales de 2024, cuando ascendió al 8%. A lo largo del primer semestre del año, la cifra de ahorro que está en manos de las aseguradoras ha crecido un 0,9%.

Por su parte los fondos de pensiones han registrado en el mismo periodo un volumen de activos gestionados de 134.600 millones de euros, el 4,1% del ahorro financiero total de las familias españolas. La evolución a lo largo de los primeros seis meses del año muestra también un leve retroceso en el peso que los fondos de pensiones tienen en el conjunto del ahorro financiero, pues a finales de 2024 su cuota era del 4,2%. En términos absolutos, el capital gestionado por los fondos de pensiones ha disminuido un 0,2%.

Seguros y fondos de pensiones controlan, en conjunto, 386.790 millones, lo que supone un porcentaje del 11,8% sobre el total del ahorro que los españoles han destinado a productos financieros.

En el segundo trimestre del año, los hogares españoles aumentaron su saldo en activos financieros un 2,8% (90.769 millones€) respecto a marzo de 2025 y en 144.102 millones€ (+4,6%) en los seis primeros meses del año.

Las rentabilidades generadas por los mercados financieros explicaron en un 45% el incremento en el volumen de activos financieros de las familias españolas en el segundo trimestre de 2025, revalorizando los activos por efecto de mercado en 41.218 millones. El 55% restante (49.551 millones) se debió a nuevas inversiones por parte de los hogares españoles, de las que 11.408 millones fueron a fondos. 

La inversión directa sigue disminuyendo: la renta fija a corto plazo registró desinversiones por 3.888 millones en el trimestre, y la renta variable, por 5.436 millones (13.768 millones€ menos en el año)

La ponderación de las Instituciones de Inversión Colectiva se mantiene en máximos históricos, alcanzando el 16,6% del total del ahorro financiero de las familias españolas. Los depósitos redujeron su peso hasta el 33,3%, situándose así en mínimos desde finales de 2018 (34,7%).

El nivel de endeudamiento de las familias se aceleró en junio hasta el 3,3% de incremento interanual, situándose por encima de los 786.840 millones. La ratio Activos Financieros/PIB vuelve a situarse por encima del 200%

La riqueza financiera neta (activos menos pasivos) de los hogares experimentó en el segundo trimestre un incremento trimestral del 2,8% (5% en el año), situándose en máximos históricos próximos a los 2,5 billones€.

N26: a la cola de Europa

Los españoles siguen a la cola de Europa en hábitos de ahorro saludables, según la tercera edición del Financial Wellness Index elaborado por Advantere School of Management para el banco online N26, con el objetivo de determinar el bienestar financiero de la sociedad española y europea. 

En España, alrededor de un 31% ahorra hasta un 6% de sus ingresos cada mes, y un 26,7% ahorra de un 6% a un 12%. El 9,4% afirma destinar un 20% o más de sus ingresos mensuales al ahorro.

De ese 31,3% que ahorra hasta un 6% de sus ingresos mensuales, un 29,3% son mujeres y un 66,% son hombres. Los españoles que más ahorran cada mes pertenecen a la generación X (entre 45 y 60 años), ya que un 40,2% ahorra un 20% o más de sus ingresos mensuales. 

Un 61,2% de los españoles destina hasta un 25% de sus ahorros a la jubilación, lo que descarta un 18,4% de.

En Francia, el 47% afirma ahorrar hasta un 6% de sus ingresos mensuales. Le siguen los italianos con un 40,5%, y los alemanes con un 37,4%. Así, el porcentaje de españoles que ahorra hasta un 6% de su salario mensualmente se coloca en última posición. 

Un 65% de los españoles afirma tener un conjunto claro de objetivos y metas de ahorro para cubrir emergencias y posibles gastos grandes. Además, el 52,8% declara no necesitar pedir prestado para cubrir un gasto inesperado equivalente a un mes de ingresos, un dato que se puede interpretar como señal de una mayor resiliencia financiera.

“El ahorro sostenido, aunque sea en pequeñas cantidades, es el primer paso para fortalecer el bienestar financiero. Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer para que los españoles aumenten su capacidad de ahorro: solo un 12% de ahorro del ingreso mensual puede que no sea suficiente. Nuestro objetivo en N26 es mejorar ese hábito con herramientas simples y transparentes, que ayuden a planificar mejor los objetivos, construir colchones de emergencia y preparar la jubilación con acceso a la inversión diversificada y de bajo coste, sin barreras ni fricciones”, señala Antón Díez Tubet, director general de N26 para España y Portugal.

HelpMyCash: el arte de llegar a fin de mes

Muchos españoles, cuando reciben su nómina, se dejan llevar por la inercia, pagan su srecibos, usan su tarjeta y a mediados de mes no saben a dónde ha ido a parar su dinero. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 9,1% de la población llegó a fin de mes con mucha dificultad. Lógicamente, la principal solución para reducir el estrés financiero es ganar más dinero, pero ¿qué podemos hacer cuando el sueldo es el que es?

Para mejorar la salud financiera de los españoles, “la clave es organizar las finanzas mensuales el día 1 del mes, para tener la capacidad suficiente de hacer frente a todos los gastos y de ahorrar”, señalan en el comparador de productos financieros HelpMyCash.

El primer paso para organizar las finanzas del mes es calcular cuánto dinero hace falta para sufragar los gastos básicos: el alquiler o la hipoteca, la cesta de la compra, los suministros del hogar, el transporte o los seguros. El objetivo es, por un lado, apartar todo el dinero necesario para poder pagar lo esencial y, por el otro, que la suma total no supere el 60% del total de los ingresos. “Si supera esa cifra, conviene recortar en la medida de lo posible. Podemos cambiar de gimnasio, buscar una tarifa de Internet más barata, o repostar combustible en una gasolinera más económica”, explican en HelpMyCash. Ese dinero puede mantenerse en una cuenta nómina y usarlo exclusivamente para ese propósito.

Una vez sufragados los gastos básicos, es el momento de destinar una parte de la nómina a construir un fondo de emergencia. El objetivo es tener ahorros suficientes para afrontar imprevistos sin poner en riesgo las finanzas mensuales, algo que no todo el mundo puede hacer. En 2024, el 35,8% de la población española no tuvo capacidad para afrontar gastos imprevistos, según el INE.¿Y de cuánto debería ser esa hucha? Los expertos del comparador HelpMyCash recomiendan tener ahorrado un importe equivalente a los gastos básicos de tres o seis meses. “No conviene guardar ese dinero en la cuenta del día a día. El objetivo es no tocarlo y, para eso, mejor no verlo. Ese dinero debería mantenerse apartado en un producto muy líquido que devengue intereses, como una cuenta”, explican. Ahora mismo, las mejores cuentas remuneradas permiten conseguir un interés superior al 2% TAE.

Tercero, cancelar deudas, ya que algunas cuestan mucho dinero. Repartir un pago de 2.000€ en doce mensualidades con una tasa de interés del 18% cuesta 200€ en intereses. Ése es el interés medio de las tarjetas de crédito, según el Banco de España. Es importante localizar todas las deudas y priorizar las que tienen un interés más alto. Conviene dedicar algo de dinero a acelerar el pago de lasdeudas siempre que sea posible. Se pueden hacer amortizaciones anticipadas de las deudas más caras o subir la cuota mensual de la tarjeta de crédito.

Cuarto, comenzar a ahorrar. Para comprar un coche, para convertirse en propietario de una vivienda o para darse un capricho. Conviene ahorrar al principio del mes y no al final, y una forma fácil de hacerlo es programando una transferencia automática a una cuenta de ahorro. Se puede ahorrar con una cuenta, con un depósito o, incluso, invertir en algún producto con poco riesgo.

Quinto, destinar una parte al resto de los gastos, como el ocio. “Si priorizamos primero lo demás, solo gastaremos lo que nos podamos permitir, mientras que si lo hacemos al revés (ahorrar al final), será más fácil que nos pasemos de la raya”, afirman en HelpMyCash. El dinero que quede disponible tras haber organizado todo el mes se puede transferir a otra cuenta, así no habrá posibilidades de gastar de más.