16Sep

El Smart Living Index 2026 de Beko revela que solo el 18% de los consumidores confían en un electrodoméstico con IA. Lora capta 22 millones$ para impulsar el aprendizaje de inglés por IA. Y Workiva amplía su oferta de agentes IA para cumplimiento.

Miguel Ángel Valero

Altera, filial de chips programables de Intel y de Silver Lake, registra su salida a B Bolsa, pero sin enseñar todavía sus cuentas. Silver Lake e Intel buscan con la operación recaudar más de 2.000 millones$. Silver Lake compró el 51% en 2023 por 4.460 millones y dejó a Intel (que había pagado 16.700 millones en 2015) con el 49%. Lo más importante es que, en plena desconfianza sobre la inteligencia artificial (IA) y con el CEO de Anthropic, Sam Altman, sugiriendo un retraso de la oferta pública inicial (IPO por sus siglas en inglés), prevista para el 23 de octubre y con la que esperaba lograr una valoración de 250.000 millones$, una tecnológica se plantee salir a Bolsa. Si la operación tiene éxito, puede provocar más salidas a Bolsa de empresas fabricantes de chip y de semiconductores.

Pero de momento OpenAI también se plantea retrasar su salida a Bolsa, prevista para el 27 de noviembre y con la que esperaba conseguir una valoración de 500.000 millones$. 

Sin fecha, están en 'lista de espera' Databricks, del sector de infraestructuras de IA, con el objetivo de 60.000 millones en capitalización bursátil; DeepSeeek, en Star de Shanghái (considerado el Nasdaq chino), que mantiene que será antes de fin de año; y Moonshot (desarrolladora del modelo Kimi K3), que quiere debutar en la Bolsa de Hong Kong en el primer trimestre de 2027. También se especula con Cerebras, fabricante de semiconductores de IA, y con Dataiku, que ofrece plataformas de datos en IA.

En cambio, Waystar, la firma de software sanitario, se plantea excluirse de la cotización en Bolsa, porque la acción llevaba un 17% de caída en lo que va de año.

Mientras, Amazon no logra restaurar su zona cloud de Baréin ni una de las tres que tiene en Emiratos tras los daños de la guerra de Irán. AWS controla en torno al 30% del mercado mundial de la nube, así que el apagón deja al descubierto el riesgo de concentrar centros de datos en Oriente Medio.

Evolución del electrodoméstico 'inteligente'

Por otra parte, el concepto de electrodoméstico inteligente está evolucionando. Para los consumidores, que un aparato esté conectado ya no parece suficiente: esperan que la tecnología les aporte información útil, facilite la gestión del hogar y les ayude a tomar mejores decisiones, según el Smart Living Index 2026 de Beko. Entre las funcionalidades más valoradas destaca la posibilidad de monitorizar el consumo de energía y agua, una función que considera relevante el 60% de los españoles. También adquieren importancia los programas capaces de adaptar el funcionamiento del electrodoméstico a las necesidades de uso, valorados por el 31%. Estos datos apuntan a un cambio en la relación con los electrodomésticos: del control remoto a una tecnología capaz de interpretar información, personalizar su funcionamiento y anticiparse a determinadas necesidades.

Pero la evolución hacia electrodomésticos capaces de aprender de los hábitos y necesidades del usuario abre también un debate sobre la confianza. Aunque el potencial de la IA en el hogar es cada vez mayor, solo el 18% de los consumidores españoles confiaría plenamente en un electrodoméstico con IA para tomar decisiones de forma autónoma sobre aspectos como el consumo de energía y agua, o el mantenimiento.

Al mismo tiempo, el 39% de los españoles considera que ser respetoso con el medioambiente es una característica más asociada a los electrodomésticos inteligentes que a los convencionales, lo que apunta a una expectativa de que la tecnología contribuya también a hacer un uso más responsable de los recursos.

“El reto de los electrodomésticos inteligentes no es únicamente incorporar más tecnología, sino conseguir que esa tecnología aporte un valor real al consumidor. La conectividad y la IA deben ayudar a entender mejor lo que ocurre en el hogar, anticiparse cuando sea necesario y facilitar las decisiones, manteniendo siempre al usuario en el centro”, señala Manuel Royo, director de Marketing de Beko Europe en España.

Esta evolución está llevando al sector a desarrollar soluciones que van más allá del tradicional control desde el móvil. La nueva generación de electrodomésticos conectados puede ofrecer información sobre su funcionamiento, alertas, recomendaciones o programas adaptados a los hábitos del usuario, convirtiendo los datos en herramientas útiles para la vida cotidiana. El objetivo es avanzar hacia un hogar en el que los electrodomésticos no solo respondan a una orden, sino que sean capaces de adaptarse mejor a las necesidades del usuario y ayudarle a gestionar mejor su día a día.En este contexto, el futuro del smart home no dependerá únicamente de cuánta inteligencia incorpore un electrodoméstico, sino de cómo consiga convertirla en utilidad, confianza y una experiencia sencilla para el consumidor.

Loora capta 22 millones para el aprendizaje de inglés con IA

Loora, plataforma de aprendizaje de inglés con IA, anuncia el cierre de una ronda  de 22 millones$, con la que alcanza una financiación total captada de 43,25 millones desde su creación en 2021. La operación ha sido encabezada por Union Tech Ventures, con la participación de otros inversores y de los actuales Emerge, Hearst Ventures y QP Ventures.

España se ha consolidado como uno de los mercados estratégicos para el crecimiento de la compañía. Con 495.000 usuarios, un 110% más que hace un año, el mercado español ya ocupa la novena posición a nivel mundial. Los usuarios españoles dedican una media de 11 minutos al día a mejorar su fluidez en inglés, principalmente para mejorar sus oportunidades profesionales, aunque también utilizan la plataforma para desenvolverse en situaciones cotidianas, como preparar una entrevista de trabajo, conocer gente o pedir en un restaurante durante un viaje.

La compañía destinará los nuevos fondos a reforzar sus equipos de investigación e ingeniería de IA, mejorar el producto y ampliar su actividad con particulares, empresas, universidades y administraciones públicas. Como parte de este plan, Loora prevé duplicar su plantilla durante los próximos seis meses, pasando de 30 a 60 profesionales. 

Desde su lanzamiento, la compañía ha superado los 15 millones de usuarios y ha registrado más de 200 millones de interacciones en todo el mundo. En los últimos doce meses, ha duplicado con creces sus ingresos y ha ampliado su actividad con más de 100 empresas e instituciones de distintos países.

Loora ofrece un tutor de inglés basado en IA disponible las 24 horas, que adapta cada conversación al nivel, los objetivos y los intereses de cada usuario, permitiéndole practicar sin miedo a equivocarse y a un coste muy inferior al de un profesor particular. El perfil de los usuarios de Loora son adultos de entre 25 y 55 años que buscan alcanzar la fluidez en inglés. El 72% utiliza la plataforma para mejorar sus oportunidades profesionales y, desde su lanzamiento, la tasa de retención, uno de los principales indicadores de un aprendizaje efectivo, se ha duplicado.

“Hablar inglés con fluidez puede cambiar por completo las oportunidades profesionales y personales de una persona. Para millones de personas, acceder a una enseñanza de calidad sigue siendo complicado, y ahí es donde la inteligencia artificial puede marcar la diferencia. Esta financiación nos permitirá seguir mejorando Loora y llevar esa experiencia a muchas más personas en todo el mundo”, explica Roy Mor, cofundador y CEO de Loora.

El 95 % de la población mundial no es nativa en inglés, pero es una capacidad requerida para acceder al 98,5% de los empleadores en la mayoría de países del mundo. Hablar este idioma con fluidez es uno de los indicadores más fiables de progreso profesional a nivel mundial, y esta es la idea que impulsó a los creadores de Loora, expertos en tecnología, a desarrollar la plataforma. 

A diferencia de los modelos de IA de propósito general, Loora ha sido diseñada exclusivamente para el aprendizaje del inglés. La plataforma adapta cada conversación al nivel y los objetivos de cada usuario y realiza un seguimiento continuo de su progreso para ayudarle a alcanzar la fluidez.

"Más de 1.500 millones de personas en el mundo aprenden inglés para ampliar sus oportunidades profesionales y personales. Loora ha demostrado que la inteligencia artificial puede hacer que una formación personalizada y de calidad sea accesible para muchas más personas, y creemos que todavía tiene un enorme potencial de crecimiento", concluye Roxanne Horesh, directora general de Union Tech Ventures.

Workiva lanza en Amplify 2026 nuevos agentes de IA para cumplimiento

Workiva Inc, plataforma preparada para auditorías que promueve la confianza, la transparencia y la rendición de cuentas, ha presentado decenas de nuevas innovaciones en sus productos y en su plataforma durante Amplify 2026, la conferencia anual de la compañía, celebrada en Las Vegas. Entre ellas, Agent Studio, que permite a los usuarios crear, personalizar e implementar rápidamente agentes de IA en la plataforma de confianza de Workiva. Al combinar el razonamiento de la IA con las capacidades nativas de la plataforma de Workiva, el conocimiento empresarial y los flujos de trabajo bajo control, Agent Studio permite a los usuarios automatizar procesos empresariales manuales y sofisticados sin necesidad de escribir código. Las organizaciones pueden enriquecer los agentes con conocimientos y contexto específicos de la empresa, adaptarlos a sus propios procesos y programar automatizaciones para ejecutar tareas recurrentes.

“Con Agent Studio, ponemos en manos de quienes mejor conocen el trabajo y su empresa la capacidad de crear. Ahora bien, la solidez de lo que construyes depende dela solidez de aquello sobre lo que se construye”, explica Julie Iskow, CEO de Workiva. “Todas las empresas tienen acceso a la IA. Lo que importa es que los resultados sean trazables, defendibles y capaces de resistir el escrutinio de inversores y reguladores. Esto cobra aún más importancia a medida que la IA se generaliza”, subraya.

Los equipos de contabilidad y finanzas podrán gestionar una gama más amplia de requisitos regulatorios desde una misma plataforma conectada. Workiva lanza pruebas automatizadas para auditoría interna y GRC, sustituyendo la recopilación manual de evidencias, la selección de muestras, las pruebas de atributos y la documentación por un flujo de trabajo diseñado específicamente para este fin, que ofrece trazabilidad completa en cada etapa. El resultado es una mayor capacidad de muestreo, una cobertura más amplia de los riesgos y la posibilidad de ampliar el alcance de las pruebas sin aumentar el esfuerzo manual.

"La transformación requiere un compromiso real en todos los niveles de la cadena de valor. Este trabajo siempre ha exigido precisión en los procesos. Ahora también exige velocidad”, ha indicado Keri Tracy, Chief Audit Executive de Newell Brands. “A medida que la IA asume una mayor parte del trabajo, permite a los profesionales de auditoría centrarse en tareas de mayor valor, como el criterio profesional, la interpretación y la gestión de riesgos. Pero esto solo funciona si las personas confían en la tecnología. Cuando los equipos sienten que se les escucha, se valora su aportación y reciben apoyo durante el proceso de cambio, la adopción se produce de forma natural, los controles se refuerzan y la integridad del proceso se convierte en la base capaz de resistir cualquier auditoría o escrutinio regulatorio”, señala.

14Sep

Cada vez más administraciones locales están recurriendo a la IA para gestionar el comercio urbano con datos actualizados calle por calle. Y la sanidad europea recurre a la IA para mejorar la asistencia, reducir las tareas administrativas, y elevar la satisfacción laboral.

Miguel Ángel Valero

El gasto en inteligencia artificial (IA) por empleado cayó cerca de un 10% en agosto entre las empresas que más la usan, hasta 7.205$, según el informe mensual de Ramp. Esa tendencia ya fue adelantada por Dinero Seguro el 7 de septiembreEl 56% de los clientes de las empresas pagó por algún producto de IA en agosto, el 0,4% más que en julio. El 22% de las empresas de EEUU declaran usar IA.

El coste por millón de tokens bajó a 0,68$, frente al pico de 1,15 en marzo, lo que supone una caída del 41% en cinco meses. Según el análisis de Ramp, "la competencia entre OpenAI y Anthropic hace la IA más accesible y reduce costes, no solo en precios sino también en gasto en empresas del 1%".

Los modelos de frontera (Opus, Fable, Sol, Astra, los más caros) se llevaban el 53% de los tokens y ahora se llevan el 45%. Ocho puntos menos en un mes. Lo que sube es la gama media, con Claude Sonnet y GPT-5.6 Terra, porque, según el análisis de Ramp, siguen rindiendo mucho y además salen más a cuenta". Y también los modelos abiertos y chinos, que ya son el 6,4% de la adopción.

OpenAI crea un ChatGPT para analistas de banca de inversión y renta variable

Mientras, OpenAI ha presentado ChatGPT for Financial Services, una versión de ChatGPT Work con datos financieros de pago ya metidos dentro y el modelo GPT-6 Astra por debajo. El producto sale de una colaboración de diseño con Morgan Stanley y Evercore, y arranca apuntando a un trabajo muy concreto: el del analista de banca de inversión y de research de renta variable. Trae datos de Daloopa, PitchBook, LSEG News y Crunchbase incluidos, con transcripciones de resultados, estados financieros, fundamentales de compañía y datos de empresas privadas. OpenAI indexa y aloja esos datos en su propia infraestructura, en lugar de conectarse a cada proveedor por un conector externo.

Hace dos semanas Google llevó Gemini Enterprise a la banca y a los bufetes con la misma idea de fondo: vender el sector, no la tecnología. Y el 14 de septiembre OpenAI presentaba un Data agent dentro de ChatGPT Work que monta cuadros de mando hablando con el almacén de datos. La estrategia parece clara: los modelos generalistas se parecen cada vez más entre ellos, así que la pugna se centra en la especialización. Además, así se combate la tendencia a la baja del precio de la IA.

Anthropic alerta del uso de modelos sin pagar para entrenar 

Anthropic ha publicado su informe de inteligencia de amenazas de septiembre y alerta de casi 200 millones de intercambios con Claude atribuidos a campañas de destilación (uso de un modelo para entrenar el propio, reduciendo costes, al no pagar por hacerlo). El informe señala a Alibaba, Moonshot AI y DeepSeek.

Los modelos chinos que salen buenos y baratos no siempre salen baratos por eficiencia de entrenamiento. A veces salen baratos porque parte del trabajo caro lo pagó otro.

Muestra cómo una operación de espionaje rusa apuntó a más de 20 organizaciones, entre ellas los gobiernos ucraniano y europeos. El grupo  ShinyHunters analizó 1,8 millones de APK (Android Package Kit es el archivo que contiene una aplicación para instalarla en dispositivos Android, incluye el código, recursos, permisos, bibliotecas y certificado de la aplicación) y se llevó más de 300.000 registros de identidad nacional. Una operación china atacó a unas 50 organizaciones y encontró una docena de vulnerabilidades de día cero en un solo mes. Un grupo hacktivista francés marcó 42 entidades y exfiltró entre 12 y 26 GB. En todos los casos Anthropic dice haber cerrado las cuentas, añadido detecciones nuevas y compartido indicadores con las autoridades.

Google Pics edita el texto de una imagen sin romper la tipografía. Llega a Docs y Slides para suscriptores de AI Pro y Ultra y para la mayoría de clientes de empresa de Workspace, con Drive en camino. Permite aislar un objeto y editarlo en su sitio, y cambiar o traducir el texto dentro de la imagen conservando el diseño y la fuente. 

Visa, Mastercard y Ant crean un marco para identificar agentes IA que compran. Las tres empresas de pagos se unen para verificar qué agentes de IA están comprando en nombre de un usuario y cuáles no. Es la pieza que faltaba para que un agente pueda pagar algo sin que el comercio lo trate como fraude.

Gemini llega a Windows con un atajo de teclado. Google mete un asistente en Alt+Espacio que se abre al lado de tus aplicaciones y puede pasar tareas de varios pasos a Gemini Spark. Es el mismo movimiento que hizo la semana pasada en Mac, ahora en el sistema donde está la mayoría de los ordenadores de empresa.

Cohere saca un traductor abierto. North Small Translate cubre más de 50 idiomas con pesos abiertos y saca 83,5 en la comparativa WMT26, frente al 81,2 de DeepL NextGen. Si traduces catálogo o documentación en volumen, es la primera alternativa seria que puedes montar en tu propia infraestructura.

Por otra parte, un estudio asocia la IA con menos bienestar. La investigación sobre usuarios de Character.AI encuentra que el uso intensivo se relaciona con menor bienestar y menos trato social humano con el tiempo, sobre todo entre quienes usan los bots para compañía o para contar cosas personales. Un argumento más para  el Estado de California acaba de firmar una ley que limita el uso de chatbots por menores.

JP Morgan ha decidido cortar la financiación a Situational Awareness, el fondo de IA de Leopold Aschenbrenner (ex-OpenAI), tras perder un 67% en julio con apuestas de chips a crédito como Micron y SanDisk. Ha tenido que malvender su cartera a Citadel para cubrir márgenes y ya tiene encima a la SEC. Primer aviso de que el crédito fácil para la IA empieza a escasear.

Tesla desvelará su nuevo Roadster el 1 de octubre en Waco, Texas, con propulsores de SpaceX. Lo hará seis años después de lo prometido, y ya es la quinta fecha de presentación en lo que llevamos de 2026. El Roadster mueve más titulares que realidad, ya que Elon Musk no espera fabricarlo hasta 12 o 18 meses después, o sea entre 2027 y 2028. 

inatlas: IA a favor del pequeño comercio español

El pequeño comercio español vive uno de sus peores momentos de la última década. Según datos de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), en 2025 cerraron 13.586 comercios en España, una media de 38 cada día, la cifra más alta de los últimos años, vaticina que en 2026 se pierdan más de 12.000 establecimientos adicionales si no cambian las políticas de apoyo al sector. El comercio de proximidad concentra hoy a 716.637 autónomos, casi una cuarta parte de todo el colectivo en España.

Frente a este deterioro, cada vez más administraciones locales están recurriendo a la IA para pasar de gestionar el comercio urbano con datos actualizados, zona por zona y calle por calle. Es el caso de GeoPublic, la solución de inAtlas, empresa participada por Informa D&B (grupo Cesce), ya implantada en el Ajuntament de Barcelona, la Diputació de Barcelona, el Gobierno de Canarias, el Govern de les Illes Balears, el Ayuntamiento de Sevilla o el Ayuntamiento de Alcobendas. 

Las Zonas Comerciales Abiertas (ZCA), áreas urbanas con concentración de comercio, restauración, ocio y servicios bajo una gestión y promoción conjunta, son el principal instrumento de política comercial para frenar el vaciado de los centros históricos y los barrios residenciales. Pero para funcionar como herramienta de planificación activa, y no solo como una demarcación administrativa sobre un plano, las ZCA necesitan datos vivos: qué negocios han abierto y cerrado en los últimos meses, cuál es la densidad de actividad por calle, cómo evolucionan los flujos de visitantes y qué perfiles de consumidor se desplazan hasta la zona.

GeoPublic integra datos actualizados de empresas a nivel de establecimiento, dirección y código de actividad, y los cruza con información de apertura y cierre de negocios, facturación, riesgo, empleo, superficie catastral, movilidad urbana e indicadores sociodemográficos a nivel de barrio y manzana. El resultado es una visión continua del ciclo de vida comercial del territorio: qué sectores ganan presencia, cuáles retroceden, dónde hay concentración excesiva y dónde existen oportunidades de diversificar la oferta. 

"Las administraciones necesitan conocer cómo evoluciona su territorio para responder con mayor agilidad a los cambios económicos, comparando su situación con regiones, provincias o municipios similares. GeoPublic transforma grandes volúmenes de datos en información útil para impulsar un comercio más competitivo y una planificación urbana más eficiente", explica Silvia Banchini, Cofundadora y Directora Comercial de inAtlas.

Para los gestores de ZCA y los departamentos municipales de comercio, disponer de esta información continua se traduce en capacidad de respuesta concreta: 

  • Evaluar el impacto real de una campaña de dinamización comercial o una reforma del espacio público, comparando la actividad antes y después de la intervención. 
  • Ajustar los criterios de adjudicación de ayudas en función de los sectores y las calles que más lo necesitan, en lugar de repartirlas de forma homogénea.
  • Detectar establecimientos y calles en riesgo antes de que se produzca el cierre, cruzando señales de actividad, facturación y rotación de negocios.
  • Compararse con otras ciudades, situando el desempeño de una ZCA propia frente a zonas comerciales de perfil similar en otros municipios.

Tandem Health capta 100 millones para llevar la IA a la sanidad europea

Por su parte, Tandem Health ha captado 100 millones$ en una ronda liderada por el Scaleup Europe Fund, gestionado por EQT, con el apoyo de nuevos inversores como  T.Capital (el brazo inversor de Deutsche Telekom) y Norrsken Ventures, y el respaldo continuado de los ya existente (Kinnevik, Northzone, Amino Collective y Visionaries). Esta ronda se suma a otra de 50 millones en 2025.

Tandem Health se fundó con el principio de que alguien tiene que cuidar de la sanidad en Europa, que afrontan una brecha cada vez mayor entre la demanda (los mayores de 65 años serán 130 millones en 2050) y la disponibilidad de profesionales (déficit de 4 millones en 2030, entre ellos 600.000 médicos y 2,3 millones de enfermeros). El Asistente Médico de IA de la compañía ayuda a los profesionales sanitarios a prepararse antes de cada visita mediante resúmenes de pacientes, a tomar las decisiones adecuadas durante las consultas mediante soporte a la decisión clínica y a liberarse de las tareas administrativas, que se gestionan automáticamente después de cada visita. 

Los profesionales sanitarios que utilizan Tandem registran una reducción del 29% en el tiempo dedicado a tareas administrativas, una mejora del 30% en la satisfacción laboral y una reducción del 30% en el estrés administrativo.

En España colabora con organizaciones como el Grupo Recoletas Salud, Hospiten o ITASalud Mental (grupo Clarian).

La financiación se destinará a seguir acelerando la posición de Tandem como socio de IA de los principales proveedores sanitarios de Europa, lo que exige ampliar el equipo de más de 75 profesionales  encargados de desarrollar y ofrecer soluciones de IA. Y a evolucionar de Asistente Médico basado en IA a un Sistema Operativo Clínico nativo de IA que también gestione los flujos de pacientes y permita utilizar agentes capaces de resolver tareas clínicas adicionales.

Lukas Saari, CEO y cofundador de Tandem Health, declaró: "Los sistemas sanitarios europeos están sometidos a una presión enorme y la IA ofrece una solución real. Pero hasta ahora, los proveedores sanitarios europeos han tenido que depender bien de soluciones heredadas, bien de soluciones de IA desarrolladas originalmente para otros mercados y posteriormente adaptadas para Europa. Creamos Tandem para ofrecer una alternativa. Europa debería marcar el estándar de cómo la IA se incorpora a la atención sanitaria, en lugar de adoptar el modelo de otros. Esta financiación nos permite hacerlo, llevando la atención sanitaria de forma segura a la era de la IA y trabajando en tándem con pacientes, profesionales sanitarios, sistemas y países. Así es como estamos cuidando de la atención sanitaria".

Robeco: creciente apetito material de la IA

Los mercados bursátiles mundiales han recuperado el impulso, ya que unos datos económicos sólidos y unos resultados empresariales robustos ayudaron a restablecer la confianza tras una fuerte corrección a mediados de verano. En este contexto, las empresas vinculadas a la infraestructura física necesaria para respaldar la IA, la electrificación y la modernización industrial experimentaron una notable recuperación. Un avance clave ha sido el repunte de los proveedores de materiales y equipos relacionados con la IA. 

Las preocupaciones de los inversores sobre las valoraciones se disiparon a medida que los resultados de las empresas de semiconductores e infraestructuras confirmaban la solidez dela demanda subyacente. El aumento de la inversión en centros de datos está impulsando la demanda no solo de potencia de cálculo, sino también de tecnologías de encapsulado avanzado, conectividad óptica, gestión de energía, sistemas de refrigeración y componentes electrónicos especializados. Estas tendencias siguen generando oportunidades atractivas en toda la cadena de valor de los materiales inteligentes.

Más allá de la IA, se han consolidado varias temáticas de inversión estructurales. Los productores de cobre y metales preciosos se beneficiaron del alza de los precios de las materias primas y del creciente interés por la seguridad en el suministro de recursos, mientras que la mejora de las condiciones en los mercados de materiales para baterías impulsó el optimismo hacia determinadas empresas de la transición energética. La demanda de materiales avanzados sigue estrechamente ligada a tendencias a largo plazo como la electrificación, la modernización de las redes eléctricas, la automatización industrial y la relocalización de las cadenas de suministro; factores que requieren inversiones sustanciales en recursos críticos y tecnologías facilitadoras.

Pieter Busscher, gestor sénior de carteras de la estrategia Robeco Smart Materials, afirma: "La potencia de cálculo de la IA es en gran medida invisible, pero su existencia y crecimiento dependen de activos físicos que satisfagan sus necesidades de energía, procesamiento, refrigeración y conectividad. A medida que se acelera la inversión en infraestructuras de IA, creemos que las empresas que suministran estos componentes esenciales podrían convertirse en algunas de las principales beneficiarias de la próxima fase del ciclo tecnológico".

La reciente volatilidad del mercado también ha generado oportunidades para los inversores activos. Tras el reajuste de las valoraciones observado durante el verano, la cartera ha aumentado selectivamente su exposición a empresas que se benefician de la creciente demanda de metales para la transición energética, el reciclaje, la recuperación de recursos y el suministro seguro de materiales críticos.

10Sep

Los sistemas de inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de memoria de alto ancho de banda para alimentar continuamente a las sus unidades de procesamiento con datos. Y la capacidad para producirla no está creciendo tan rápido como la demanda.

Miguel Ángel Valero

Durante la revolución de la inteligencia artificial (IA) se ha hablado, y mucho, de GPU. Una Graphics Processing Unit es una unidad de procesamiento diseñada originalmente para generar gráficos, imágenes y vídeo, su arquitectura contiene muchos núcleos capaces de ejecutar operaciones en paralelo, por lo que resulta especialmente eficaz en videojuegos, renderizado 3D, edición de vídeo y cargas de IA. Nvidia se convirtió en el gran símbolo de esta carrera porque prácticamente todo el mundo necesitaba sus procesadores para entrenar y ejecutar modelos de IA.

Pero ya está apareciendo un nuevo cuello de botella en la IA: la memoria. Los sistemas de IA necesitan enormes cantidades de memoria de alto ancho de banda —HBM— para alimentar continuamente a las GPU con datos. Y la capacidad para producirla no está creciendo tan rápido como la demanda.

El gráfico que aporta este análisis de Pablo Gil en The Trader muestra hasta qué punto está cambiando la industria. Según estas estimaciones, la memoria podría acercarse al 48% de todo el mercado mundial de semiconductores en 2027 y absorber alrededor del 71% del crecimiento adicional del sector. Las últimas previsiones de Gartner van incluso más lejos: estiman que los ingresos asociados a memoria superarán el 1 billón$ en 2027.

La mejor demostración de que existe un problema de suministro nos la acaba de dar Nvidia. Sus compromisos de compra con proveedores han pasado de 119.000 millones a 279.000 millones en apenas un trimestre, fundamentalmente para asegurarse memoria y otros componentes críticos. Nvidia está intentando garantizar hoy el suministro que necesitará mañana.

Y detrás de este cuello de botella aparecen tres grandes beneficiarios: SK Hynix, Samsung, y Micron, que dominan buena parte del mercado mundial de memoria. SK Hynix controla actualmente alrededor del 58% del mercado de HBM, y los fabricantes están firmando contratos de suministro a varios años que les proporcionan una visibilidad sobre ingresos y producción poco habitual en una industria históricamente muy cíclica.

El fenómeno tiene además un efecto secundario interesante. Para fabricar más HBM, las compañías están desviando capacidad que antes utilizaban para producir memorias convencionales. Eso restringe también la oferta de DRAM tradicional y está presionando sus precios al alza.

Para un inversor que quiera seguir de cerca esta tendencia sin centrarse exclusivamente en una compañía, existen ETF de semiconductores como SOXX (iShares Semiconductor ETF) o SMH (VanEck Semiconductor ETF). Ambos incluyen a Micron entre sus principales posiciones —aproximadamente un 8,6% en SOXX y un 5,3% en SMH—, aunque su exposición directa a Samsung y SK Hynix es limitada. 

La revolución de la IA está desplazando continuamente sus cuellos de botella. Primero fueron las GPU. Después la electricidad, los centros de datos y las redes. Ahora la memoria se está convirtiendo en otro recurso estratégico. Y cuando un componente que hasta hace poco era considerado casi una commodity empieza a concentrar una parte tan grande del crecimiento y los beneficios de toda una industria, merece la pena prestarle atención. "Porque quizá una parte importante del próximo capítulo de la fiebre del oro de la IA no esté en quienes fabrican las GPU, sino en quienes fabrican la memoria que necesitan para funcionar", advierte este experto.

En la misma línea,  Wharton avisa: más software generado, menos usado. Las empresas producen código mucho más rápido con la IA, pero la revisión humana y el despliegue siguen al ritmo de siempre y buena parte no llega nunca al usuario. Otro cuello de botella.

Santalucía incorpora agentes de IA a su atención telefónica

Mientras, la aseguradora Santalucía continúa avanzando en su estrategia de innovación con la incorporación de agentes de IA capaces de razonar y actuar de forma autónoma a su servicio de atención telefónica. Con esta iniciativa, evoluciona hacia un modelo de atención más inteligente, capaz de comprender las necesidades de los clientes, tomar decisiones y ejecutar acciones durante la conversación para ofrecer una experiencia más ágil, natural y resolutiva.

Mientras que un IVR (Interactive Voice Response, o Respuesta de Voz Interactiva, el sistema automatizado que atiende las llamadas telefónicas) convencional interactúa deforma limitada con el cliente mediante menús predefinidos, el nuevo modelo incorpora IA para comprender el lenguaje natural, identificar al cliente, interpretar su necesidad y ejecutar acciones directamente sobre los sistemas de la compañía. El nuevo IVR que incorpora Santalucía deja de ser un “filtro” para convertirse en actor del proceso: atiende, entiende, decide y actúa. Un sistema que enruta llamadas antes de llegar al agente humano, convirtiendo la llamada en un proceso guiado, medible y escalable y facilitando resolver un mayor número de gestiones desde el primer contacto.

La implantación del IVR agéntico reduce significativamente las fricciones habituales en la atención telefónica. Los clientes pueden expresarse de forma natural, sin necesidad de seguir complejas secuencias de opciones ni repetir información durante la conversación. Además, la IA puede completar determinadas gestiones en tiempo real, como la actualización de datos o la validación de información, agilizando la resolución de las consultas y mejorando la percepción del servicio.

Desde el punto de vista operativo, la solución permite a Santalucía automatizar tareas de bajo valor añadido, optimizar el enrutamiento de las llamadas y liberar a los agentes para que puedan centrarse en consultas de mayor complejidad o especialización. Esta combinación incrementa la productividad, mejora la capacidad de resolución en el primer contacto y contribuye a ofrecer una experiencia más consistente y personalizada para cada cliente.

Nuevos avances en la IA

  • Después de la polémica generada, con acusaciones de plagio incluidas, OpenAI rectifica y reconoce que se apoyó en el trabajo de los matemáticos españoles Diego Córdoba y Luis Martínez-Zoroa para la solución del problema de Navier-Stokes por su IA. Pero sigue sin admitir que utilizó material de Tristan Buckmaster (de la Universidad de Nueva York) y de Levent Alpöge (que trabaja en la competidora Anthropic).
  • Por otra parte, OpenAI activó en ChatGPT Work el emparejado de estilo: el modelo aprende cómo escribe una persona de verdad conectándose a Gmail, Google Drive, Slack y SharePoint. No se trata de describirle el tono del usuario, sino de que lo saque de sus correos, mensajes y archivos reales. Una vez aprendido, se aplica solo a lo que éste escriba después.  
  • OpenAI empaqueta 16 plugins de ChatGPT para pequeñas empresas. Es la primera vez que OpenAI monta un directorio pensado para negocios pequeños en vez de para desarrolladores.
  • Google Cloud y Accenture han creado una unidad conjunta, Accenture Gemini Enterprise Business Group, para meter Gemini en grandes empresas, con hasta 1.000 consultores formados como ingenieros desplegados en cliente, forward-deployed engineers. El perfil más buscado en IA, como desveló Dinero Seguro. El objetivo es incrementar su cuota de mercado: ahora apenas es el 6% del gasto empresarial en IA en EEUU, frente al 43,5% de Anthropic y el 39,7% de OpenAI. De paso, aumenta el peso de la IA en la facturación de Accenture, que es del 18% actualmente.
  • Google DeepMind publica AlphaGenome Atlas, una base de datos que predice el efecto molecular de los 9.000 millones de cambios de una sola letra posibles en el genoma humano. El acceso es gratuito para investigación. El uso comercial llegará vía Google Cloud.

UBS ve oportunidades de innovación transformacional en IA

El crudo Brent se mantiene por encima de los 100 USD/barril, respaldado por las tensiones geopolíticas y el ajuste en la oferta física. Sin embargo, Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "los mercados bursátiles globales pueden seguir subiendo pese al aumento de los costes energéticos. Seguimos favoreciendo nuestras Oportunidades de Innovación Transformacional en IA, Energía y recursos, y Longevidad, que deberían beneficiarse de una mayor inversión, ganancias de productividad y crecimiento estructural".

"Recomendamos exposición a materias primas de forma amplia, ya que creemos que pueden ofrecer tanto una fuente estructural de rentabilidad como diversificación en escenarios en los que una interrupción energética o un repunte de la inflación supongan un desafío para las acciones y los bonos. La electrificación, el aumento de la demanda eléctrica, la inversión en infraestructura de IA y una oferta limitada respaldan las perspectivas a largo plazo para esta clase de activos", añade

'La sustituta' (Almuzara): una obra para perder el miedo a la IA

La IA está presente en todas las manifestaciones humanas y genera una gran incertidumbre en el entorno laboral, donde los empleados desconocen el lugar en el que quedará su puesto de trabajo. La sustituta (editada por Almuzara) es una manifestación de esta incertidumbre, un libro en el que Sixto Arias y Óscar F. Fernández reflejan, de forma novelada  y desde la ansiedad anticipatoria, el cambio en el trabajo derivado de la llegada de la IA y los miedos derivados de esta nueva realidad. 

Narrado a dos voces, la de Fernando (50 años, recién despedido tras 30 años de trabajo), humana y rota a ratos, que narra el peor año de su vida y, al mismo tiempo, el más fértil; y la del Algoritmo, fría y sin remordimientos, que explica por qué ha llegado para quedarse. 'La sustituta' es una batalla contra la idea de que treinta años de experiencia puedan caber en un prompt. Y es la máquina, indiferente y poderosa, la que descubre que hay algo en la ecuación que nunca termina de cuadrarle del todo: el alma humana, contradictoria, ilógica e irrepetible. 

El miedo a la pérdida del trabajo y a las modificaciones de las tareas hasta ahora realizadas por humanos y el miedo a la pérdida del valor profesional se abordan en esta obra de ficción que reflexiona sobre el verdadero valor de las personas. 'La sustituta' es un libro que se lee como una novela con la inquietud de quien pisa un terreno desconocido y que termina planteando una serie de preguntas aún más incómodas que quién se queda con el puesto: ¿quién decide, al final, quiénes somos y cómo trabajamos? 

Según afirma Javier Cantera en el prólogo del libro: Nos cambiará el trabajo, la profesión, la autonomía y nuestra cultura de trabajo, pero siempre quedará la persona. El humanismo tecnológico no se cifra solo en el campo de la ética, que, sin duda, es muy necesario, sino también en el significado del trabajo como valor humano. No podemos quitar a los humanos el ecosistema más significativo para su autoestima que es el trabajo. Cambiaremos los puestos, las tareas, las reglas organizativas y los tiempos de trabajo, sin embargo, no podemos obviar el valor filosófico de sentirse útil a través del trabajo. De ahí la importancia de una apuesta humanista por la tecnología: no forzar su desarrollo, sino canalizarlo en torno al bienestar de las personas. Pero, como sabemos, no solo es un bienestar hedónico, sino también un bienestar de propósito donde el trabajo juega un papel clave".

Sixto Arias (Verín, Orense, 1968) es un emprendedor y experto en innovación, marketing digital e IA. Ha sido socio fundador de Result Venture, Movilisto (adquirida por iTouch), Mobext (adquirida por Havas Media), Capaball, Talent e Incontrataveis

Óscar F. Rodríguez (Santurce, Vizcaya, 1978) cuenta con más de 25 años de experiencia en la industria de la publicidad digital y los medios de comunicación. Apasionado por la innovación tecnológica, actualmente compagina su actividad profesional con el aprendizaje, la divulgación y la aplicación práctica de herramientas de IA.

08Sep

Europa está perdiendo competitividad en el sector de la electrónica y las TIC al centrar la producción en la fabricación de semiconductores para uso industrial, más que para aplicaciones de IA de vanguardia, avisa Crédito y Caución.

Miguel Ángel Valero

En pleno boom de la inteligencia artificial (IA) corporativa, en España nos encontramos ante un gran dilema: las empresas están acumulando licencias de IA, pero la productividad real no termina de despegar. Una investigación de Pleo revela que el 74% de los directivos financieros de las empresas en España admite haber invertido en herramientas de IA cuyo retorno de inversión (ROI) sigue siendo una incógnita.

El 45% de las compañías reconoce que la acumulación de software aislado ha generado sobrecarga y falta de conexión entre las herramientas. Además, pese a la adopción técnica de la IA, los equipos financieros pierden 25,6 horas semanales en tareas puramente administrativas y burocráticas (conciliaciones, búsqueda de recibos, etc.). Y el 59% admite pasar más tiempo controlando el gasto que en la estrategia de negocio.

Los datos muestran que sumar licencias no equivale a ganar eficiencia. El futuro no pasa por comprar más software, sino por integrar datos en tiempo real.

Crédito y Caución: la concentración en chip hace perder competitividad a Europa

Otra advertencia sobre la IA viene de Crédito y Caución. Un análisis de la aseguradora de Crédito de Atradius (controlado por GCO) destaca el auge de la IA, que sigue impulsando la producción y las ventas del sector de electrónica y TIC (tecnologías de la información y de comunicaciones) a nivel global. Estima un crecimiento del 11 % en 2026 y del 7,3 % en 2027. La inversión en centros de datos de IA sigue siendo el principal motor, ya que la combinación de las altas expectativas en torno a esta tecnología y su importancia geopolítica empuja a las empresas a realizar grandes inversiones.

Sin embargo, el informe avisa que Europa se sitúa a la cola de las perspectivas de crecimiento entre los mercados avanzados, con un 2,1 % este año, muy por debajo de la media global. Para 2027, se espera un repunte del 4,4% en la producción de electrónica y ordenadores, debido en gran medida al mayor gasto en defensa en la región.

Europa está perdiendo competitividad en el sector de la electrónica y las TIC al centrar la producción en la fabricación de semiconductores para uso industrial, más que para aplicaciones de IA de vanguardia. Para dinamizar la industria local, la Unión Europea ha aprobado la Ley de Chips, que contempla una inversión de 43.000 millones€ en la producción y la investigación de semiconductores, con el objetivo de reducir la dependencia de las importaciones procedentes de Asia y alcanzar una cuota del 20 % de la producción mundial de chips para 2030. Un reto que cada vez parece más difícil de alcanzar, advierte el informe de la aseguradora de Crédito.

A nivel global, se espera un aumento de la inversión en IA: el gasto mundial fue de 1,7 billones$ en 2025; para este año se espera que aumente hasta los 2,6 billones, y que alcance los 3,5 billones en 2027.

Sin embargo, existe mucha incertidumbre sobre la confianza en los beneficios de la IA, además de la elevada inversión que se necesita para generar la potencia de cálculo necesaria, los cuellos de botella provocados por el suministro energético y la regulación, y las dificultades que plantea la reconfiguración de las organizaciones. Otro de los riesgos para el sector es la disputa por el liderazgo en alta tecnología entre EEUU y China. El Gobierno norteamericano lleva años imponiendo restricciones para impedir que las empresas chinas adquieran tecnologías y equipos de fabricación de semiconductores estadounidenses. Y un deterioro de las relaciones entre ambas naciones puede afectar negativamente a las cadenas de suministro globales de las TIC y la electrónica.

OpenAI admite que sus agentes de IA siguen  por libre

OpenAI reconoce que un grupo de sus agentes de IA escribió en varios sitios de internet, alega que el sector "no tiene un estándar claro" sobre cómo reportar desalineamientos durante la fase de entrenamiento, evaluación y despliegue, y promete un marco de divulgación en próximas semanas. Implícitamente, admite que el proveedor de IA no va a avisar en tiempo real al usuarop de que su modelo se está comportando raro, porque hasta ahora ni siquiera tenía un procedimiento para hacerlo. 

Por otra parte, OpenAI desvela que sus agentes de IA trabajan 3,1 jornadas por cada una humana en investigación, pero no concreta cuánto de ese trabajo termina en producción, en algo útil.

Mientras, Microsoft estrena un Copilot que trabaja solo dentro de un Windows virtual. Project Opal recoge tareas de oficina de varios pasos (preparar una auditoría, clasificar tickets de sistemas) y las ejecuta por su cuenta dentro de un PC virtual con Windows. 

Incidentes de seguridad con bitcoin y con Gemini

Un grupo voluntario llamado Bitcoin Red Team usó modelos de IA para revisar el código de 390 repositorios de bitcoin y encontró 85 fallos críticos de seguridad en 27,5 horas. El exchange Boltz tuvo que parar operaciones para arreglar los suyos.

Tres excursionistas fueron rescatados después de planificar la ascensión con Google Gemini. Según la oficina del sheriff del condado de Siskiyou (EEUU), Gemini les recomendó "bastante menos comida y agua de la que el grupo necesitaba". Salieron a las 3 de la madrugada y coronaron a las 7 de la tarde, 16 horas después. Intentaron bajar de noche, llamaron al sheriff pidiendo indicaciones y pasaron la noche en Mud Creek Canyon. Lección del sheriff: "Siempre es aconsejable llamar antes del viaje a la estación local de guardabosques para asegurarte de tener la información más exacta, y nunca depender solo de la IA para planificar tu viaje". Google no se hace responsable.

Agentes de IA de Claude firman la primera demostración verificada del teorema de Fermat, uno de los problemas más famosos de la historia de las matemáticas. Los agentes completaron en 11 días una demostración del último teorema de Fermat verificable por ordenador, con 13 millones de líneas de código. Los matemáticos habían presupuestado años para ese trabajo.

Nscale dice tener 103.000 millones$ en ingresos ya contratados. La compañía de infraestructura de IA se lo enseñó a los inversores antes de una posible salida a Bolsa este mes. La cifra se habría duplicado después de que Anthropic firmara un acuerdo de 45.000 millones por su capacidad de cálculo.

04Sep

OpenAI estrena GPT-6, Astra. Akka crea una IA para ayudar al inversor a saber dónde va su dinero. Workiva lanza agentes de IA especializados en la elaboración de informes críticos.

Millones de usuarios de todo el mundo se vieron afectados el jueves 3 de septiembre por caídas casi simultáneas en ChatGPT, Claude, Grok y Gemini. Aunque no se ha confirmado una causa común, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la concentración de servicios digitales en unas pocas infraestructuras y proveedores globales. Por ello, los expertos alertan: “Hay una alta dependencia, todos usan el mismo proveedor y un colapso supone la caída global. Pasa lo mismo con las empresas”.

Según indica Sancho Lerena, experto en gestión IT y seguridad y CEO de la tecnológica española Pandora FMS, la caída de los principales chatbots prácticamente al mismo tiempo refleja la falta de infraestructura que comparten tanto empresas como gigantes tecnológicos como los de la IA: “El mercado se divide en pocos proveedores muy grandes. Y en cuanto uno falla, todo el planeta se ve afectado. Cloudflare es un gigante y ya se ha podido comprobar en varias ocasiones la dependencia global que tenemos con ellos”.

Una caída de Cloudflare ya fue muy sonada en 2025, cuando herramientas como Canva o juegos como League of Legends, ambas utilizadas por millones de usuarios en todo el mundo, se vieron paralizadas por un fallo. “El contexto es muy claro. Hay muchos usuarios y un ligero aumento de la actividad puede llevar al colapso mundial. Si no hay alternativas, como ocurre ahora mismo, se cae toda la red”, destaca Lerena.

El experto, además, extrapola este fallo en los chatbots de IA con la economía global, y en especial con la economía europea: “Muchas empresas siguen estas dinámicas. Dependen de un mismo proveedor IT. Si no es Cloudflare, la dependencia es con AWS de Amazon. Pero en cuanto una de las dos cae, todo el mundo sufre las consecuencias”. “En Europa esto es aún más grave, porque no son empresas europeas y en cualquier momento podrían utilizar a nivel geopolítico esta dependencia tecnológica que tenemos”, advierte.

Este experto considera urgente un refuerzo generalizado de la monitorización de sistemas en un mundo cada vez más digitalizado: “No es la primera vez y no será la última. Somos miles de millones de usuarios utilizando un mismo servicio. La más mínima alteración de usuarios al mismo tiempo supone un colapso. Y si algo colapsa, cae todo. Y, por si fuera poco, puede provocar el colapso de otras plataformas que reciben los usuarios de la que ya ha caído. Es como un castillo de naipes”, reconoce Sancho Lerena.

OpenAI estrena Astra

Mientras, OpenAI lanzó su nuevo modelo GPT-6, Astra. El equipo de la compañía liderada por Sam Altman presentó este avance como un nuevo hito en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), destacando altas capacidades en pruebas avanzadas de matemáticas, una mayor integración con herramientas externas y más fluidez en la asistencia de funciones como el diseño de productos, la ingeniería o el análisis de datos. También se hace hincapié en una mejora sustancial en las condiciones de seguridad y bloqueo de tareas no autorizadas. 

Según diversas pruebas de referencia del sector, difundidas por la propia compañía, el nuevo modelo se sitúa por delante de Fable 5, el modelo de referencia de Anthropic. El despliegue y la accesibilidad de Astra serán graduales: llegará primero a los ciertos clientes corporativos y, posteriormente, a los planes de pago más avanzados y a las integraciones con Azure y AWS.

Akka crea una IA para ayudar al inversor a saber dónde va su dinero

Por otra parte, Akka, fintech con aplicación móvil que da a los inversores particulares acceso directo a operaciones seleccionadas de mercados privados, ha desarrollado Daniel, una IA dedicada a ayudar a los inversores a entender exactamente a dónde va su dinero. Los miembros pueden preguntar cualquier cosa sobre una startup o una operación pre-IPO disponible en la plataforma —una valoración, un múltiplo, una referencia de mercado, la tecnología detrás de una empresa— y obtener una respuesta clara en segundos.

"Los inversores españoles siempre han sentido curiosidad por las oportunidades de venture capital y growth, pero el lenguaje técnico de estas operaciones dejaba fuera a mucha gente con talento. Daniel elimina esa barrera. Ahora un miembro en Madrid o Barcelona puede hacer las mismas preguntas certeras que haría un analista profesional, y obtener una respuesta directa en segundos», afirma Javier Desantes, co-fundador y CEO de Akka España.

Daniel no solo responde preguntas, también enseña a las personas a analizar una operación, sopesando los riesgos frente a las oportunidades, de modo que alguien que invierte por primera vez pueda quedar tan bien informado como un inversor experimentado. 

El acceso ha sido siempre la barrera que ha mantenido los mercados privados como algo exclusivo, y desde hace dos años Akka la está eliminando: originando operaciones, estructurándolas y gestionando de principio a fin toda la complejidad operativa. Daniel es elsiguiente paso: la educación financiera.

Los miembros de Akka ya han invertido en más de 30 empresas, entre ellas Anthropic (con una salida reciente y una rentabilidad neta de 4 veces la inversión), Perplexity y Aalo Atomics.

Workiva lanza agentes de IA especializados en la elaboración de informes críticos

Workiva Inc, la plataforma preparada para auditorías que promueve la confianza, la transparencia y la responsabilidad, ha anunciado el lanzamiento de tres agentes de IA especializados, así como de Workiva Knowledge, una capa de inteligencia persistente basada en los datos,las instrucciones y el contenido de cada organización.

Los agentes ayudarán a los clientes que cuentan con las soluciones más avanzadas a agilizar la elaboración de informes y los procesos de cumplimiento normativo, con el control y la trazabilidad que ofrece la plataforma de Workiva. En conjunto, estas capacidades ponen a disposición de los equipos empresariales una IA sometida a los controles necesarios, capaz de operar a la velocidad y a la escala que requieren sus organizaciones.

“Los equipos de finanzas, sostenibilidad, riesgos y cumplimiento están pasando de la ejecución a la orquestación a medida que los agentes de IA asumen una mayor parte del trabajo, y estamos desarrollando la plataforma que hace posible esta transformación”, explica Deepak Bharadwaj, director de Producto de Workiva. “A medida que evolucionamos la plataforma de Workiva, seguimos fieles a aquello que nuestros clientes siempre han esperado de nosotros: precisión, transparencia y soluciones adaptadas a la realidad y complejidad de su trabajo”, añade.

Los equipos de elaboración de informes y cumplimiento normativo dedican innumerables horas a contrastar datos y evaluarlos con respecto a normas y referentes del sector. Este trabajo es fundamental, pero puede resultar abrumador cuando se realiza a gran escala. Los agentes de IA especializados de Workiva asumen esta carga y generan resultados trazables, sólidos y preparados para auditorías:

  • El agente de conciliación de Workiva realiza comprobaciones exhaustivas en los informes financieros, detecta discrepancias y ofrece explicaciones generadas por IA para cada variación. De este modo, los equipos pueden detectar errores antes, agilizar el cierre y contar con un registro de auditoría completamente documentado, lo que acelera tanto la revisión interna como la auditoría externa.
  • Para que la información financiera divulgada esté alineada con las prácticas del mercado, es necesario saber cómo presentan sus datos otras empresas del sector, un análisis que tradicionalmente se ha realizado al margen de los procesos de elaboración de informes. Con el agente de análisis comparativo de Workiva, la información sobre otras empresas deja de estar separada y pasa a integrarse en la misma plataforma en la que se redacta y verifica la información financiera. El agente analiza los datos publicados por empresas comparables en sus informes 
  • Las obligaciones de cumplimiento aumentan a medida que se amplían a escala mundial los requisitos de divulgación de información sobre sostenibilidad. El agente de información sobre sostenibilidad de Workiva redacta, comprueba y mejora la información divulgada de acuerdo con las normas ESRS e ISSB, y genera análisis de las carencias y cuadros de evaluación del cumplimiento con recomendaciones concretas. Así, los equipos pueden pasar de interpretar nuevos requisitos a revisar información ya preparada para su presentación, con menos carencias y un registro claro del proceso seguido para generar cada resultado.

Por su parte, Workiva Knowledge proporciona una base común para todas las interacciones con IA en la plataforma. Knowledge permite a los clientes desarrollar una inteligencia basada en los datos de su organización, sus instrucciones personalizadas y sus contenidos, desde informes presentados anteriormente y políticas internas hasta directrices corporativas y documentación de fuentes fiables. Esta base se enriquece con cada ciclo de elaboración de informes, de modo que cada interacción con la IA se apoya en las anteriores. 

Knowledge se complementa con la flexibilidad de la nueva pasarela de Workiva para el Model Context Protocol (MCP), que permite a los clientes utilizar la IA que elijan y eliminar procesos manuales alternativos, al tiempo que mantienen los permisos, los mecanismos de control y la trazabilidad de los datos de Workiva. Knowledge garantiza que los resultados generados por la IA de Workiva, independientemente del modelo o agente que los produzca, estén basados en el contexto adecuado y puedan rastrearse hasta los materiales de origen en los que se fundamentan.

En toda la base de clientes de Workiva, Knowledge está diseñado para dar soporte a procesos de trabajo críticos: generar información coherente con la presentada en informes anteriores, elaborar explicaciones preparadas para su revisión por auditores y examinadores, con un registro de auditoría completo, responder a solicitudes de los organismos reguladores utilizando el lenguaje de comunicaciones previamente aprobadas, y mucho más. El resultado es una IA que hace algo más que agilizar o complementar el trabajo. Las cifras y los contenidos pueden resistir el escrutinio de las partes interesadas, y los directivos pueden confiar en los análisis generados por la IA y verificar su fundamento.

03Sep

Crowstrike refuerza la ciberseguridad. El Pentágono da IA a toda su plantilla. China acelera con Six Networks su pulso con EEUU. Santander y Coursea amplían la formación gratis. Instituto Santalucía crea OrientIA. Y Robeco explica cómo benefiará el agente IA a los analistas.

Miguel Ángel Valero

Anthropic ha lanzado Claude Fable 5.1 y Claude Mythos 5.1, y aviva la guerra por la inteligencia artificial (IA) barata: Las lecturas de caché pasan a 0,25$ por millón de tokens, un 75% menos que antes, y la empresa calcula un ahorro del 25% en cargas de trabajo típicas y de hasta el 45% en las muy agénticas. "No es que el modelo piense más barato, es que recordar cuesta cuatro veces menos", subrayan en Digital Brain. La empresa asegura que los falsos positivos, una de las quejas más recurrentes de los clientes, se reducen un 85%, el 60% en ciberseguridad. Además, Enterprise Frontier Safeguards permite que el cliente almacene sus datos en infraestructura cloud que controla él, porque "Anthropic nunca ha entrenado con datos de empresa sin permiso explícito, y nunca lo hará".

Es la estrategia de Anthropic para ganar peso en el segmento de empresas, ya que Fable 5 apenas tiene una cuota del 11% del gasto corporativo en IA dos meses después de su lanzamiento.

Pero Glean dice a los directores de sistemas que Anthropic les cobra de más. La compañía asegura ante responsables de tecnología que la factura de los clientes de Anthropic puede ir hasta un 80% por encima de lo necesario, y ataca a Claude por coste de tokens y seguridad del dato. 

Crowstrike refuerza la ciberseguridad

Mientras, CrowdStrike ofrece Falcon Guardian, un producto que hace una lista de todos los agentes de IA dentro de una empresa y bloquea los que nadie autorizó. En Fal.Con 2026, su congreso anual en Las Vegas, presentó el producto, dos modelos propios de ciberseguridad en Safe Mind (Red Tempest para el lado ofensivo y Blue Solano para el defensivo), un laboratorio de investigación y una ampliación del acuerdo con OpenAI: Falcon Guardian pasa a vigilar los agentes de Codex en tiempo de ejecución y GPT-5.6 Cyber entra dentro del servicio FAIRR de análisis de riesgo.

Los nuevos modelos de Safe  Mind están entrenados sobre los abiertos Nemotron de Nvidia con CoreWeave como infraestructura. CrowdStrike asegura que genera un 29% más de detección que los modelos frontera de referencia, remediación 6 veces más rápida y 99% de ahorro en el coste de detectar y responder.

George Kurtz, consejero delegado, lo explica en un comunicado: "La IA no ha cambiado el ataque, ha cambiado su velocidad. La gobernanza por sí sola no puede parar a un agente que ya está en marcha".

Por su parte,  OpenAI reanuda el entrenamiento de Astra que había congelado tras la brecha de Hugging Face y clasifica a Astra como su primer modelo de riesgo cibernético crítico. 

Mientras, el Pentágono proporciona su propia versión de ChatGPT y Grok a toda su plantilla, que supone 3 millones de personas. 

GE Appliances mete IA en fábrica y contrata a 600 personas más para una ampliación de su planta que ha requerido una inversión de 180 millones$. Usa IA para cazar errores de producción, prever demanda y repartir el trabajo. Otra evidencia más sobre que automatizar operaciones no implica necesariamente despidos.

Aunque no siempre es así. Uber ha despedido al 10% de su plantilla, 3.300 empleados, el mayor recorte desde mayo de 2020. La estrategia de Dara Khosrowshahi aplana un 20% las capas directivas, deja el teletrabajo en apenas el 1%, y reenfoca el grupo en tres áreas:  transporte compartido, delivery, y robotaxi, su nueva gran apuesta. 

Tesla vendió 86.166 coches fabricados en China en agosto, un 3,6% más interanual pero un 7,9% menos que en julio. La fábrica en Shanghái preocupa por los números: en julio las ventas subían un 38% interanual; en agosto, solo un 3,6%. Su cuota en el eléctrico chino cayó al 6,6% desde el 15 de 2020, y ya exporta más de la mitad de lo que fabrica. Enfrente, BYD vendió 440.293 vehículos. La planta china de Tesla vende cada vez menos dentro y más al extranjero, porque los rivales locales ofrecen coches más baratos y con más extras.

Meta lanza Muse Voice Transcribe y distingue más de 20 voces en directo. Su primer modelo de voz en tiempo real convierte audio en texto separando a más de 20 personas y manejando más de 25 idiomas, incluso si alguien cambia de idioma a media frase. Resuelve el punto débil de las actas de reunión con mucha gente.

Mientras Dell sube un 7% en Bolsa tras elevar su previsión para el año fiscal 2027, apoyada en la demanda voraz de servidores de IA, Credo se desploma el 18% en el Nasdaq:  el fabricante de chips de conectividad dispara ingresos un 114,7% por la IA, firma su mejor trimestre, con 479 millones$ en ventas, 236 millones en beneficio (+114,7%), pero el margen bruto bajó al 68%, frente al 68,3% esperado.

The Trader: China acelera frente a EEUU con Six Networks

Cuando hablamos de la carrera por la IA entre EEUU y China, casi toda la atención se concentra en los mismos nombres: Nvidia, OpenAI, Google, Huawei o DeepSeek. Hablamos de quién tiene los mejores chips, quién desarrolla el modelo más potente o quién consigue entrenarlo con mayor rapidez. Pero China parece estar planteando la batalla desde un ángulo bastante diferente. Pekín acaba de integrar dentro de su nuevo Plan Quinquenal uno de los mayores programas de infraestructuras de su historia. Se llama Six Networks y contempla inversiones superiores a 26 billones de yuanes, unos 3,8 billones$, hasta 2030. 

El objetivo no es simplemente construir más centros de datos. China quiere crear toda la infraestructura física necesaria para que la IA pueda extenderse por el conjunto de su economía. El plan conecta seis grandes redes: electricidad, agua, telecomunicaciones, capacidad de computación, logística e infraestructuras urbanas subterráneas. Por primera vez, China pretende desarrollarlas como partes de un mismo sistema en lugar de tratarlas como proyectos independientes.

"China parece haber entendido que la carrera de la IA no se decidirá exclusivamente por quién tenga el mejor modelo o el semiconductor más avanzado. La IA necesita enormes cantidades de electricidad, centros de datos, agua para refrigerarlos, fibra óptica, redes de telecomunicaciones y una logística capaz de conectar todo el sistema. Por eso Pekín quiere construir centros de supercomputación, grandes centros de datos y hubs específicos para IA conectados mediante redes de altísima velocidad", explica Pablo Gil en The Trader

La idea es especialmente ambiciosa: crear una especie de “red eléctrica de capacidad computacional”, capaz de enviar las cargas de trabajo hacia aquellos centros de datos que tengan capacidad disponible en cada momento. Convertir la potencia de cálculo en un recurso nacional que pueda distribuirse allí donde sea necesario.

La electricidad será otra pieza fundamental. China pretende ampliar sus líneas de transmisión de larga distancia, aumentar enormemente el almacenamiento energético e integrar la producción renovable con los centros de datos. Incluso plantea utilizar IA para gestionar la propia red eléctrica en tiempo real. El consumo eléctrico de los centros de datos chinos ya equivale aproximadamente al doble de la producción anual de la presa de las Tres Gargantas, la mayor central hidroeléctrica del mundo por capacidad instalada. 

La carrera de la IA también es, cada vez más, una carrera por disponer de energía abundante y barata. Aquí aparece una diferencia interesante frente a EEUU. El modelo estadounidense está siendo impulsado principalmente por sus gigantes tecnológicos. Meta, Google, Amazon y otras grandes compañías planean invertir cientos de miles de millones$ en centros de datos y capacidad computacional, mientras OpenAI ha llegado a hablar de inversiones de varios billones en infraestructuras durante los próximos años.

China está adoptando un enfoque mucho más centralizado. No quiere simplemente que varias empresas construyan centros de datos. Quiere diseñar una infraestructura nacional coordinada sobre la que después pueda desplegarse la IA en fábricas, vehículos autónomos, robots, logística y ciudades. EEUU parte con una enorme ventaja en semiconductores avanzados, software y modelos de IA. China intenta compensarla utilizando algunas de sus mayores fortalezas: planificación a largo plazo, capacidad industrial, infraestructura energética y una extraordinaria velocidad para ejecutar grandes proyectos.

Pero el plan también tiene puntos débiles. China atraviesa una desaceleración económica, su crisis inmobiliaria ha reducido drásticamente los ingresos de los gobiernos locales y Pekín intenta al mismo tiempo contener el enorme endeudamiento acumulado durante años. Además, las restricciones estadounidenses continúan limitando su acceso a los semiconductores más avanzados. Puedes construir una enorme red de centros de datos, pero su productividad dependerá en buena medida de los chips que puedas instalar dentro de ellos.

Estamos entrando en una segunda fase de la carrera por la IA. La primera estuvo dominada por los chips y los modelos. La siguiente estará cada vez más condicionada por la infraestructura necesaria para hacer funcionar todo ese ecosistema: electricidad, redes, centros de datos, agua, almacenamiento energético y capacidad computacional. 

China ya ha utilizado antes una estrategia muy parecida y los resultados están ahí. Durante años identificó determinadas tecnologías como estratégicas, movilizó financiación, infraestructuras, ayudas públicas y capacidad industrial y creó enormes mercados domésticos para acelerar su desarrollo. El resultado es que hoy China domina buena parte de la cadena mundial de baterías, vehículos eléctricos, paneles solares y tecnologías vinculadas a las energías renovables. Ahora intenta aplicar esa misma lógica a la IA. EEUU conserva una ventaja importante en semiconductores avanzados, software y modelos, pero China parece haber asumido que quizá no necesite liderar cada una de esas piezas individualmente para convertirse en una potencia dominante en IA. Su apuesta consiste en construir el ecosistema que permita desplegarla más rápido, más barato y a mayor escala que sus competidores. Por eso, la verdadera carrera puede terminar decidiéndose no solo por quién desarrolla la inteligencia artificial más avanzada, sino por quién consigue integrarla antes en sus fábricas, robots, vehículos, redes eléctricas y, en definitiva, en el conjunto de su economía. Y en ese tipo de carrera, China ya ha demostrado que sabe competir.

Santander ofrece 50.000 nuevas plazas de formación gratis en IA

El programa Santander | Skills for Work, impulsado por Banco Santander y Coursera, activa 50.000 nuevas plazas de formación online gratuita para quienes quieran adquirir competencias en IA, análisis de datos, liderazgo, marketing o innovación, entre otras competencias. Estas plazas se suman a las 50.000 asignadas en agosto. La iniciativa está abierta a cualquier persona mayor de 18 años residente en 12 países distintos, sin necesidad de ser cliente del banco ni contar con titulación universitaria y se podrán solicitar en Santander Open Academy.

"En un entorno laboral que evoluciona constantemente, el aprendizaje continuo es clave para que las personaspuedan desarrollar nuevas habilidades y adaptarse a las oportunidades del futuro", afirmó Anthony Salcito, VP y General Manager de Enterprise para Coursera. "Junto a Banco Santander, queremos ampliar el acceso a una formación flexible y de alta calidad que permita a miles de personas adquirir competencias con alta demanda, obtener credenciales reconocidas y fortalecer su empleabilidad, independientemente de su punto de partida", añade.

"Nuestro informe Habilidades del Futuro refleja que el 81 % de las personas siente la necesidad de seguir ampliando sus competencias, pero el coste y la falta de tiempo siguen siendo los principales frenos. Si queremos que el aprendizaje continuo deje de ser una aspiración y se convierta en una realidad, tenemos que eliminar esas barreras y ése es el objetivo de iniciativas como ésta con Coursera", señala Victoria Zuasti, directora global de Programas y Contenidos de Santander Universidades

Instituto Santalucía crea OrientIA

El Instituto Santalucía ha lanzado OrientIA para resolver las inquietudes de los ciudadanos en materia de jubilación y pensiones. A través de la IA y en formato conversacional, Orient IA busca adaptarse a la manera actual que tiene la ciudadanía de consumir información, que prefiere mayor contexto, fiabilidad y respuestas directas en sus búsquedas de información. OrientIA nace con el objetivo de responder a esta tendencia y acercar a la sociedad el conocimiento más experto, riguroso e independiente sobre una de las cuestiones que más condicionan el bienestar futuro de las personas. Este cambio en los hábitos del ciudadano resulta especialmente relevante en ámbitos como la jubilación y las pensiones, donde la información suele ser técnica, dispersa y sujeta a cambios normativos.

La herramienta, disponible de forma gratuita desde la web del Instituto, permite formular preguntas en lenguaje natural y recibir respuestas claras, útiles y contextualizadas sobre jubilación, pensiones, ahorro a largo plazo, previsión social o planificación del futuro. 

A diferencia de otras IA generalistas, OrientIA ha sido concebida para garantizar la máxima solvencia de la información, apoyándose en un conocimiento contrastado y fiable. En este sentido, es una herramienta especializada, construida sobre el conocimiento acumulado por el Instituto durante casi una década a través de informes, estudios, barómetros, contenidos divulgativos, publicaciones de la Pensioteca, y aportaciones del Foro de Expertos. Este conocimiento propio se complementa y contrasta con una selección acotada de fuentes oficiales y organismos de máxima solvencia, que permiten a OrientIA integrar en sus respuestas información normativa, estadística e institucional actualizada. 

Con este lanzamiento, el Instituto da un nuevo paso en su labor divulgativa ofreciendo una experiencia conversacional pensada para ayudar a los ciudadanos a comprender mejor estos conceptos básicos de educación financiera. “OrientIA abre a la ciudadanía un conocimiento único en el mercado, por su credibilidad, independencia y especialización”, afirma José Manuel Jiménez, su director. "La IA nos permite convertir el trabajo experto del Instituto en una experiencia más accesible, directa y útil para cualquier persona que quiera entender mejor su futuro financiero”, añade.

Además, la herramienta ha sido diseñada bajo un prisma de innovación responsable. Su objetivo no es sustituir el asesoramiento profesional ni ofrecer recomendaciones personalizadas de inversión, sino ayudar al usuario a comprender conceptos, identificar factores relevantes y acceder a información fiable sobre cuestiones relacionadas con la jubilación y la previsión social. OrientIA no tiene finalidad comercial ni orienta hacia productos o soluciones concretas. Entre otras cuestiones, la IA puede ayudar a resolver dudas frecuentes sobre los años de cotización necesarios para acceder a determinadas modalidades de jubilación, cómo puede afectar haber trabajado en otro país, qué significa la tasa de reposición, qué elementos influyen en la pensión futura o qué aspectos conviene tener en cuenta para planificar mejor la etapa de retiro.

Desde el punto de vista tecnológico, OrientIA se apoya en una arquitectura de inteligencia artificial generativa con recuperación aumentada de información, lo que permite que las respuestas se construyan a partir de un corpus documental autorizado. Algo que contribuye a reforzar la precisión, reducir riesgos asociados a respuestas no contrastadas y mantener la conversación dentro del ámbito.Asimismo, el sistema incorpora criterios de gobernanza, trazabilidad y mejora continua. A partir de las consultas realizadas, OrientIA permitirá identificar las principales dudas de los ciudadanos, detectar temas que generan mayor incertidumbre y seguir ampliando el conocimiento divulgativo del Instituto en torno a la jubilación, las pensiones y la longevidad.

Robeco: el agente de IA no sustituirá al analista, pero transforma el proceso

La IA agéntica puede transformar el análisis de inversión: no al sustituir a los analistas, sino cambiando la forma en que las ideas de inversión se identifican, ensayan, documentan y cuestionan. La IA agéntica no desplaza al criterio de los analista, sino que les proporciona una herramienta de análisis más poderosa, defiende un informe de Robeco.

El análisis de inversión siempre ha tenido que lidiar con la complejidad. Los mercados generan más datos, más artículos, más información empresarial, más noticias, más conjuntos de datos alternativos y más relatos contrapuestos de las que cualquier equipo por sí solo puede procesar manualmente. El reto actual no consiste simplemente en encontrar información, sino en determinar qué es lo relevante, cuál es su grado de fiabilidad, si aporta algo nuevo y si puede traducirse en una propuesta de análisis o en una perspectiva de inversión.

Es aquí donde la IA agéntica puede empezar a transformar el proceso de análisis. La primera ola de IA generativa ayudó a las personas a trabajar más rápido: resumiendo documentos, redactando textos, programando y respondiendo a preguntas. Es útil, pero en gran medida está orientada a tareas concretas. La IA agéntica va más lejos, ya que admite flujos de trabajo con varias etapas, transfiere el contexto de una etapa a la siguiente, utiliza herramientas, supervisa tareas y genera resultados estructurados para que sean revisados por personas.

Este cambio es importante para el análisis de inversión, ya que constituye una cadena de trabajo: buscar ideas, recopilar datos, comprobar hipótesis, comparar señales, documentar resultados, cuestionar conclusiones y decidir si merece la pena dar continuidad a una idea. Sin embargo, en lugar de automatizar el juicio, el objetivo de la IA agéntica consiste en dotar a los analistas de una herramienta mejorada.

El filtro en el proceso de análisis constituye un punto de partida práctico. Los equipos de inversión se enfrentan a un flujo constante de artículos académicos, análisis de mercado, informes de resultados, declaraciones ante autoridades reguladoras, notas internas y consultas de clientes. Gran parte de la inversión sigue partiendo de este tipo de discurso: flujo de noticias, cambios de política, debates entre analistas, comentarios de directivos y evolución del sentimiento de mercado.  Buena parte de ello puede ser relevante; sin embargo, es imposible leerlo en su totalidad. El tiempo de un analista humano es limitado, y siempre ha sido difícil utilizar esos datos sistemáticamente por su carácter cualitativo, contextual y, a menudo, caótico.

Un flujo de trabajo de análisis agéntico puede contribuir a separar la información relevante del ruido en una fase muy temprana al examinar grandes volúmenes de contenido, identificar lo que merezca un análisis más detallado, extraer las conclusiones clave y señalar de qué manera se solapa una nueva idea con el análisis ya existente. Por ejemplo, un agente encargado de escanear documentos no decide si una idea tiene sitio en una cartera. Ayuda a los analistas a decidir a qué le prestan atención.

De esta manera, la interpretación puede ser más rigurosa y accionable. Al analista le corresponde decidir si esa interpretación tiene relevancia financiera, está descontada en el precio o aporta algo nuevo. Sin embargo, la IA contribuye a detectar pautas en distintas empresas o sectores, así como a comprobar si la idea es válida como señal. Esto resulta especialmente útil para inversores que deseen combinar el análisis por fundamentales con una disciplina sistemática, lo que a menudo se describe como un enfoque 'quantamental'. La oportunidad no consiste en elegir entre juicio humano y análisis sistemático, sino en combinarlos de forma más eficaz: utilizar la IA para procesar la información del mercado a gran escala, al tiempo que los analistas se mantienen como responsables de las preguntas, la interpretación y la decisión de investigar más a fondo.

Una vez estructurada la información del mercado, el siguiente reto consiste en disciplinar el análisis. La IA sirve para discriminar las ideas propuestas, extraer metodologías, identificar los datos necesarios y facilitar el trabajo de replicación. Además, sirve para comparar las distintas opciones de diseño y documentar las ventajas e inconvenientes que conllevan. Esa versatilidad conlleva un riesgo: la IA puede ampliar la búsqueda no solo de ideas prometedoras, sino también de falsos positivos. Un resultado plausible puede parecer convincente antes de analizarlo en mayor profundidad. 

Por lo tanto, el valor de un flujo de trabajo agéntico radica en hacer que el tránsito de la idea al dato contrastado sea más sistemático y fácil de cuestionar, al llevar un registro de qué se ha comprobado y porqué, de las hipótesis relevantes y de las posibles deficiencias, y de por qué se dio continuidad a una línea de investigación, se suspendió o se rechazó. En ese sentido, la IA agéntica puede reforzar la memoria de análisis. Las pruebas fallidas no son una pérdida de tiempo si se lleva un registro adecuado. Forman parte del conocimiento institucional de la gestora, lo que sirve para que los futuros analistas se ahorren llegar al mismo callejón sin salida por una vía ligeramente diferente

La documentación constituye una herramienta muy útil. El análisis de inversión suele depender de que alguien se acuerde de por qué se tomó una decisión: qué conjunto de datos se utilizó, qué hipótesis se descartaron, por qué no se adoptó una señal concreta o por qué se modificó un modelo. Los flujos de trabajo agéntico pueden resultar de ayuda al crear un historial de datos sobre el análisis facilitado por la IA. Dicho historial puede incluir los documentos originales utilizados, los registros horarios de acceso, la versión del modelo o del flujo de trabajo, las herramientas utilizadas, las intervenciones de los analistas, las comprobaciones de estabilidad, los resultados de validación y la persona concreta que revisa. Lejos de ser un mero trámite administrativo, hace posible la revisión del análisis realizado con IA.

Un informe bien redactado generado por IA puede resultar peligroso si es imposible identificar la parte elaborada por el modelo, los cambios introducidos por el analista, las afirmaciones procedentes de fuentes externas y las conclusiones que fueron cuestionadas. Cuanto más se utiliza la IA para el análisis, más importante resulta diferenciar los resultados brutos del modelo de la labor de inversión aprobada por la firma de inversión. En última instancia, la mesa de análisis del futuro podría estar más documentada, no menos. Podría ser más sistemática, no menos. Ser más transparente sobre la incertidumbre y menos segura por defecto.

¿Qué cambiará para los analistas? Si la IA puede recopilar información, resumir artículos, redactar códigos y probar variantes con mayor rapidez, el analista puede dedicar menos tiempo a recopilar datos y más tiempo a evaluarlos. Para ello se requieren habilidades distintas: formular mejores preguntas, reconocerlas pruebas poco sólidas, comprender el origen de los datos, cuestionar los resultados del modelo, detectar problemas de ejecución y saber cuándo no seguir con una idea. Para los analistas más jóvenes, eso puede resultar especialmente importante. La IA puede facilitar el aprendizaje al impulsar el acceso a la información. Pero también puede generar una falsa sensación de control. No es igual comprender un método que leer un resumen. Replicar un resultado no equivale a saber si este tiene cabida en una estrategia real. En la era de la IA agéntica, la cultura de análisis sigue siendo tan relevante como siempre, ya que puede potenciar tanto los buenos hábitos como los malos.

¿Dónde quedan las personas? "Son las personas las que deciden si merece la pena plantear una pregunta. Son las personas las que deciden si un resultado tiene sentido financiero. Son las personas las que deciden si merece la pena seguir analizando una idea, darle prioridad o descartarla. Son las personas lasque deciden si las pruebas tienen peso suficiente para iniciar un proceso de inversión. Por lo tanto, el valor de la IA agéntica en el análisis podría radicar no tanto en sustituir conocimientos especializados como en conectar diferentes formas de conocimiento especializado: el contexto de fondo, las pruebas sistemáticas, la disciplina de datos y el juicio humano", contestan en Robeco.

01Sep

Corea del Sur da acceso gratis a inteligencia artificial a sus 52 millones de habitantes. Apple, Open AI y Anthropic revisan su estrategia en este campo. SLB compra Kelvion para saltar del petróleo a la infraestructura digital.

Miguel Ángel Valero

Se llama forward deployed engineer. Y es el empleo más buscado por las empresas vinculadas a la inteligencia artificial (IA). Es un ingeniero de software que se integra directamente en el entorno del cliente para diseñar, construir y desplegar soluciones técnicas a medida —normalmente sobre plataformas complejas o de IA— mientras retroalimenta al equipo de producto con lo aprendido en el campo.

Se despliega en el contexto técnico del cliente: entiende sus sistemas, datos, flujos de trabajo y restricciones reales. Integra y adapta el producto para que genere valor en ese entorno concreto, construyendo automatizaciones, conectores o extensiones cuando lo estándar no basta. Actúa como puente entre las necesidades del cliente y la hoja de ruta de producto, traduciendo problemas de negocio en especificaciones técnicas y devolviendo feedback que cambia el producto.

No es ventas, ni soporte clásico, ni consultoría de estrategia: su foco es la entrega técnica en producción y la adopción medible, aunque trabaja muy cerca de equipos comerciales y de éxito del cliente. En la práctica, combina roles de ingeniero full‑stack, arquitecto de soluciones y consultor técnico, con fuerte énfasis en comunicación y comprensión del negocio.

El término fue popularizado por Palantir y hoy es habitual en empresas de plataformas complejas y modelos de IA ( como OpenAI, Anthropic, CrewAI), donde los clientes necesitan ayuda para llevar la tecnología a producción en entornos reales.

Es un perfil que lidera despliegues end‑to‑end de modelos o plataformas en clientes estratégicos, con viajes frecuentes y trabajo híbrido onsite/remoto. Requiere una base técnica sólida: ingeniería de software, datos o IA; capacidad para escribir código de producción (a menudo Python, API, integraciones, pipelines); habilidades de consultoría y comunicación: interpretar requisitos vagos, priorizar, negociar alcance y explicar decisiones arquitectónicas a audiencias técnicas y no técnicas; y mentalidad de producto: entender métricas de adopción, impacto en el flujo de trabajo del cliente y cómo convertir hallazgos del campo en mejoras del producto.

Muchas empresas piden experiencia previa como Solutions Engineer, Sales Engineer o consultor técnico, o bien ingenieros con trayectoria en entornos B2B complejos. En España, se pagan entre 55.000€ y 85.000€ brutos anuales para perfiles con 4–8 años de experiencia, según nivel técnico, empresa y componente internacional. En EEUU, ofertas de empresas de IA de vanguardia muestran bandas de 162.000–280.000$ + equity, reflejando el carácter senior/staff y la responsabilidad de entrega en producción.

Corea del Sur da acceso gratis a IA a sus 52 millones de habitantes

Por otra parte, en el sector llama la atención la iniciativa de Corea del Sur, que da acceso gratis a la IA a sus 52 millones de habitantes. El país ha elegido a SK Telecom, Kakao y KT para ofrecer servicio de IA nacional gratuito a toda la población, con 512 GPU B200 de Nvidia para arrancar. Es el primer país que decide dar a todos sus ciudadanos acceso gratis a la IA.

Apple reorienta sus ordenadores más pequeños como máquinas de IA

Apple se ha encontrado con una sorpresa, pese a que nunca había planeado vender sus ordenadores más pequeños (Mac Mini y Mac Studio) como máquinas de IA. Pero la demanda de empresas está agotando esos modelos. Y ello a pesar de que el precio de partida del Mac mini pasó de 599$ a 799$ (al retirar la configuración de entrada) aunque las empresas optan por el que cuesta unos 2.200$ (porque es el que más gigabytes de memoria unificada incorpora). El Mac mini es el 3% de las unidades de Mac y aporta menos del 1% de los ingresos de Apple (416.000 millones en el ejercicio fiscal de 2025).

Un Mac Studio bien configurado llega a 512 GB. Eso da para implantar modelos abiertos en un aparato que cabe en un estante, que se enchufa a la corriente normal de una oficina y que no hace ruido de servidor. Comparado con montar el equivalente en tarjetas gráficas de centro de datos, el precio por gigabyte de memoria útil sale bien, y en el consumo eléctrico las comparaciones son odiosas.

La lección que deja el caso Apple es que instalar IA en la oficina de una empresa ha dejado de ser un proyecto de infraestructura para convertirse en una compra de material.

OpenAI deja de servir sus modelos en Cursor tras su control por SpaceX

OpenAI deja de servir sus modelos dentro de Cursor el 12 de noviembre de 2026. Lo comunicó a SpaceX el 28 de agosto y lo publicó el mismo día, dos semanas después de que el grupo de Elon Musk cerrara la compra del editor de código. "No podemos confiar en que SpaceX use nuestra tecnología dentro de nuestras condiciones de servicio, basándonos en nuestra experiencia con las empresas de Elon Musk incumpliendo contratos", argumenta. Detrás de esa frase está lo que hizo Musk al comprar Twitter (ahora X), romper los términos de su contrato con OpenAI, y en 2026, bajo juramento, Musk admitió que xAI (ahora también dentro de SpaceX) había violado las condiciones de servicio de OpenAI. 

Obviamente, cualquier modelo que OpenAI saque a partir de ahora nace excluido de Cursor. Es una víctima colateral del pulso entre OpenAI y Elon Musk.

Anthropic baja el límite semanal de Claude Code

Claude Code baja un 17% los límites semanales que tienen hoy sus usuarios de pago, y el cambio entra en vigor el 14 de septiembre. En realidad, Anthropic lo anunció como una subida permanente del 25%, pero ese día también caduca el refuerzo temporal del 50% que llevaba activo desde el 13 de mayo, y que Anthropic prorrogó cuatro veces a lo largo del verano.

Además, anuncia que vienen más cambios en el uso de Claude Code, con la promesa de "más visibilidad y control" sobre lo que gasta el cliente. concreto, ese techo es prestado.

SLB compra Kelvion

Los fondos de Apollo venden Kelvion, especialista en refrigeración de centros de datos a la petrolera de servicios SLB por 3.400 millones$ en efectivo más 700 millones de deuda. Enfriar los servidores que devora la IA se ha vuelto un filón, y SLB está evolucionando del petróleo hacia la infraestructura digital.

UBS: la IA física ya está aquí

"Los sólidos resultados de las empresas vinculadas a la IA siguen apuntando a una demanda robusta y a una monetización cada vez mayor. Recomendamos una exposición a la IA selectiva y diversificada dentro de una asignación global más amplia a renta variable", asegura Mark Haefele, director de Inversiones de UBS Global Wealth Management.

"La IA física ya está aquí y va a desbloquear valor económico en logística, manufactura y sanidad. El aprendizaje en contexto ha dado a las máquinas la agilidad para aprender sobre la marcha. Como inversores, creemos que las empresas que fabrican los engranajes que mueven a los robots humanoides, los sensores que les permiten ver y los chips que les permiten pensar se irán revalorizando con el tiempo", comenta Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable.

31Aug

Tras el caso Aur0ra, aseguradoras como MSIG, QBE y Beazley están revisando sus ciberseguros, ya que casi todas las pólizas de estas características asumen un evento de seguridad concreto (alguien entra sin permiso, un servidor cae), no la acción de un agente de inteligencia artificial.

Miguel Ángel Valero

Aur0ra, un grupo ruso de ransomware convenció al agente de inteligencia artificial (IA) de Cursor (empresa del grupo SpaceX, de Elon Musk) tras 28 sesiones de chat de que estaba trabajando en un entorno de pruebas, lo que facilitó ciberataques a varias empresas (la fabricante belga de productos de higiene y limpieza Christeyns; la empresa alemana Teckentrup, que fabrica puertas de garaje; la escocesa Helideck Certification Agency (Escocia), un distribuidor farmacéutico argentino, un fabricante italiano; Bayou Title, aseguradora de títulos de Luisiana, entre ellas) entre el 8 de abril y el 21 de mayo de 2026, según análisis de las firmas de ciberseguridad Gambit Security y CloudSek.

Los ciberdelincuentes ejecutaron cientos de operaciones maliciosas (robo de credenciales, toma de cuentas de alto valor), apoyándose en que el agente de IA de Cursor les ayudaba a ir hasta un 50% más rápido.

El caso se hace público la misma semana en que OpenAI, Anthropic y Meta admitieron que sus propios agentes de IA se salieron de entornos controlados y ejecutaron acciones ofensivas sin que nadie se lo pidiera, y en la que 116 empresas han firmado una carta abierta pidiendo defensa coordinada ante los ciberataques asistidos por IA.

Reacción de las aseguradoras

Las aseguradoras también reaccionan: MSIG, QBE y Beazley están revisando sus ciberseguros, ya que casi todas las pólizas de estas características asumen un evento de seguridad concreto (alguien entra sin permiso, un servidor cae). Un agente de IA puede causar la pérdida usando exactamente los accesos que la empresa le dio a propósito, sin que haya hacker ni acceso no autorizado en el origen.

El mercado global de ciberseguro asciende a 15.000 millones$ en 2025,  pasado y Munich Re vaticina 28.000 millones para 2030. Aon calcula que cerca del 20% de los ciberataques llevarán IA generativa en 2027. 

Y del sector tecnológico

OpenAI, Anthropic, Google, Microsoft, las firmas de ciberseguridad CrowdStrike, Okta y Fortinet, figuran entre las 116 empresas que han hecho una llamada conjunta alertando de que los ciberataques habilitados por IA "serán mucho más generalizados y sofisticados", y reclamando colaboración público-privada a todos los niveles (local, nacional, internacional) y alianzas para elevar estándares de seguridad. Reconocen que el riesgo no en el usuario final, sino en los sistemas que sostienen pagos y conectividad.

También avisan que un ciberatacante humano elige objetivos porque su tiempo es limitado: investiga una empresa, prueba unas cuantas vías y pasa a la siguiente. Un agente de IA puede hacer ese trabajo en paralelo sobre miles de objetivos a la vez, y el coste de añadir uno más tiende a 0, por lo que tiene incentivos para realizar ciberataques masivos.


30Aug

La inteligencia artificial seguirá siendo una revolución tecnológica, pero cada vez tendrá más rasgos de una revolución industrial. Y eso puede cambiar profundamente qué empresas —e incluso qué economías— acaban liderando esta nueva etapa.

Miguel Ángel Valero

El gráfico que aporta The Trader es suficientemente elocuente sobre cómo el coste de utilizar inteligencia artificial (IA) está cayendo a una velocidad nunca vista. Según Goldman Sachs, el precio de los modelos de lenguaje se ha desplomado en apenas tres años tanto como cayó el precio de los ordenadores personales durante casi dos décadas. Y si además tenemos en cuenta que los modelos actuales son mucho más capaces que los de hace solo dos años, el coste por unidad de inteligencia se está reduciendo todavía más deprisa.

A primera vista, esto parece una noticia extraordinaria para las compañías que lideran esta revolución. Si la IA va a estar presente en prácticamente todos los sectores de la economía, lo lógico sería pensar que quienes la desarrollan serán también quienes obtengan los mayores beneficios. Sin embargo, la historia nos invita a ser algo más prudentes. A finales de los años noventa ocurrió algo muy parecido con Internet. El tráfico de datos crecía de forma explosiva, cada vez hacían falta más routers, más infraestructura y más capacidad de transmisión. Cisco se convirtió en la empresa que suministraba buena parte de ese equipamiento y llegó a ser, durante unos meses, la compañía más valiosa del mundo.

Para el inversor la historia fue muy distinta. Internet terminó transformando por completo la economía mundial. Cisco siguió siendo una magnífica empresa y continuó aumentando sus ingresos durante muchos años. Pero la competencia, la caída de los precios del hardware y unas expectativas que se habían vuelto completamente desproporcionadas hicieron que su cotización llegara a caer más de un 80% y tardará más de 25 años en recuperar los máximos alcanzados durante la burbuja tecnológica.

La revolución fue real. Los beneficios empresariales también. Lo que no fueron sostenibles fueron las expectativas que el mercado había descontado. Con la IA puede suceder algo parecido. Si el coste de desarrollar y utilizar modelos continúa desplomándose, puede terminar convirtiéndose en una commodity. Igual que hoy nadie paga un sobreprecio por almacenar información en la nube o por enviar datos a través de internet, es posible que dentro de unos años utilizar un modelo de IA sea un servicio cada vez más barato y accesible.

Y aquí entra en juego la paradoja de Jevons. Cuando una tecnología se abarata de forma drástica, lo normal no es que se utilice menos, sino mucho más. Cuanto más barato resulte acceder a la IA, más aplicaciones aparecerán, más procesos se automatizarán y mayor será el consumo total. El desplome del precio no tiene por qué reducir el tamaño del negocio; puede hacerlo crecer de forma exponencial. Eso no significa que desaparezca el negocio. Al contrario, probablemente el mercado será mucho mayor. Lo que significa es que el valor económico podría desplazarse hacia otro lugar. Quizá los grandes ganadores no sean quienes construyen los modelos, sino quienes consigan integrarlos mejor en productos y servicios capaces de generar ingresos recurrentes. O quizá quienes proporcionen la infraestructura necesaria para sostener ese crecimiento. 

La historia demuestra que las grandes revoluciones tecnológicas rara vez reparten los beneficios de la forma que inicialmente imagina el mercado.Por eso conviene distinguir entre una tecnología extraordinaria y una inversión extraordinaria. Porque no siempre son la misma cosa. La IA cambiará la economía con una intensidad incluso superior a la que lo hizo Internet. El fuerte abaratamiento de su coste probablemente hará que su uso se dispare, exactamente como describe la paradoja de Jevons. Pero eso no implica automáticamente que las compañías que hoy lideran esta revolución vayan a ser las mejores inversiones de la próxima década. Cisco fue una pieza imprescindible para construir Internet y, aun así, muchos inversores que compraron sus acciones a finales de los años noventa vieron cómo su inversión sufría una corrección superior al 80% y necesitaron más de 25 años para recuperar su dinero. "La historia demuestra que una revolución tecnológica puede transformar por completo la economía sin que las empresas que la lideran en sus primeros años sean necesariamente las que acaben generando las mayores rentabilidades para sus accionistas", alerta el analista Pablo Gil.

Durante los dos últimos años la gran carrera de la IA parecía muy sencilla de entender. Ganaba quien construyera el modelo más potente. OpenAI, Anthropic, Google o Meta competían por demostrar quién era capaz de ofrecer mejores respuestas, mayor capacidad de razonamiento o una programación más sofisticada. Sin embargo, la batalla acaba de entrar en una fase completamente distinta. Ya no basta con ser bueno. Ahora también hay que ser extraordinariamente barato. Varias compañías chinas —Alibaba, Moonshot, DeepSeek, Z.ai o ByteDance— han presentado modelos que ya compiten de tú a tú con los líderes estadounidenses en muchas tareas. Pero lo verdaderamente revolucionario no es únicamente la calidad de esos modelos, sino su coste. En algunos casos, ejecutar determinadas cargas de trabajo resulta hasta cien veces más barato que hacerlo con los modelos estadounidenses más avanzados.

Los mejores modelos de código abierto (chinos, por supuesto) ya igualaban el rendimiento de muchos modelos cerrados (estadounidenses), que todavía conservan una ligera ventaja en capacidad, pero a costa de un precio muy superior.

Si una empresa no ofrece el mejor modelo del mercado, tendrá que competir en precio. Pero si tampoco puede igualar los precios de los desarrolladores chinos, corre el riesgo de quedarse atrapada en un espacio donde deja de ser competitiva por cualquiera de las dos vías. Lo más llamativo es que ya no hablamos de un éxito aislado como ocurrió hace unos meses con DeepSeek. Ahora empiezan a aparecer varios laboratorios chinos capaces de desarrollar modelos de primer nivel de forma continuada. Eso sugiere que China ya no depende del talento de una única empresa, sino que ha construido un ecosistema capaz de reproducir esa innovación una y otra vez.

Pero detrás de esta competencia existe una diferencia estratégica todavía más importante. OpenAI y Anthropic mantienen en secreto buena parte de su tecnología, protegen su propiedad intelectual y aspiran a construir negocios con márgenes elevados. Sus futuras valoraciones bursátiles dependen, en gran medida, de que puedan seguir cobrando precios altos por utilizar modelos supuestamente difíciles de replicar. Las compañías chinas están siguiendo el camino contrario. Muchas están apostando por el código abierto y por sacrificar rentabilidad a corto plazo para ganar usuarios, desarrolladores y cuota de mercado. Su objetivo inmediato no parece ser maximizar beneficios, sino extender su tecnología, convertirla en un estándar y reducir al máximo el coste de utilizar inteligencia artificial.

Esa estrategia amenaza directamente el poder de fijación de precios de las empresas estadounidenses. Si los desarrolladores pueden acceder a modelos chinos de gran calidad por una fracción del coste, OpenAI y Anthropic podrían encontrarse con enormes dificultades para mantener sus márgenes y, sobre todo, para justificar las valoraciones multimillonarias que esperan alcanzar cuando salgan a bolsa.

Muchos inversores siguen analizando esta carrera como si únicamente importara quién desarrolla la tecnología más avanzada. La verdadera pregunta será quién consigue ganar dinero con ella. Si los modelos terminan convirtiéndose en una especie de materia prima digital, cada vez más barata y abundante, el valor podría desplazarse desde quienes los construyen hacia quienes sean capaces de utilizarlos para crear productos y servicios realmente útiles.Y si China mantiene este ritmo, EEUU tendrá cada vez más difícil conservar su liderazgo únicamente mediante sanciones tecnológicas, restricciones a los chips o protección de la propiedad intelectual. Porque en una guerra de precios no siempre gana quien tiene la tecnología más sofisticada. Muchas veces gana quien consigue que todo el mundo pueda utilizarla.

El mercado exige más dinero para asegurar la deuda de la IA

Otro gráfico muestra la evolución durante 2026 de los CDS (Credit Default Swap, cobertura frente al riesgo de impago de una empresa) a cinco años de algunas de las principales compañías tecnológicas. Cuando aumenta el precio del DCS de una empresa, significa que el mercado exige más dinero para asegurar su deuda porque percibe un mayor riesgo crediticio. Y prácticamente todos se están moviendo en la misma dirección. Oracle destaca claramente. Sus CDS han aumentado alrededor de 70 puntos básicos (pb) en lo que llevamos de año. Broadcom acumula una subida cercana a 48; Meta, unos 39; Nvidia, 32; Amazon, 30; y Alphabet, aproximadamente 29.

Esto no significa que el mercado piense que estas compañías estén próximas a quebrar. Ni mucho menos. Muchas siguen teniendo balances extraordinariamente sólidos y enormes capacidades de generación de caja. Lo importante es el cambio de tendencia: el riesgo percibido está aumentando simultáneamente en buena parte del ecosistema tecnológico ligado a la IA.

Y detrás de ese movimiento hay una razón muy concreta: la IA se está convirtiendo en un negocio extraordinariamente intensivo en capital. Durante décadas, las grandes tecnológicas fueron máquinas de generar caja. Construir software tenía unos costes marginales relativamente pequeños y permitía crecer enormemente sin necesidad de incrementar las inversiones al mismo ritmo. La IA está cambiando parcialmente ese modelo. Ahora hacen falta centros de datos gigantescos, cientos de miles de chips, redes eléctricas, sistemas de refrigeración y contratos energéticos de largo plazo. Las grandes tecnológicas podrían invertir conjuntamente más de 700.000 millones$ durante 2026, y para financiar semejante esfuerzo están recurriendo cada vez más al mercado de deuda.

El cambio resulta especialmente llamativo porque estas compañías históricamente podían financiar gran parte de su crecimiento con su propia generación de caja. Pero la velocidad de la carrera por la IA está obligándolas a buscar capital externo. Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle han añadido conjuntamente alrededor de 350.000 millones$ a sus obligaciones de deuda durante los últimos cinco años, aproximadamente duplicando su carga. Y el proceso continúa. Solo hasta comienzos de julio, las grandes tecnológicas habían colocado aproximadamente 194.000 millones en bonos durante 2026, un 79% más que un año antes.

La Bolsa está valorando fundamentalmente cuánto dinero puede generar la IA. El mercado de crédito empieza a preguntarse cuánto dinero será necesario gastar antes de conseguirlo. Y son dos preguntas completamente distintas. Oracle es probablemente el ejemplo más extremo. La compañía anunció que pretende captar entre 45.000 millones y 50.000 millones$ durante 2026, aproximadamente la mitad mediante deuda y la otra mitad mediante instrumentos de capital, para ampliar su infraestructura “cloud” y satisfacer la demanda de clientes vinculados a la IA.

El problema no es necesariamente endeudarse. Si las enormes inversiones actuales terminan generando los ingresos y beneficios que esperan estas compañías, probablemente la deuda será perfectamente manejable. El verdadero riesgo aparece si la monetización de la IA tarda más de lo previsto, mientras las inversiones y los compromisos financieros siguen creciendo. Porque entonces podría producirse una combinación mucho menos cómoda: más deuda, mayores gastos financieros, fuertes amortizaciones de unos activos tecnológicos que envejecen rápidamente y una rentabilidad sobre el capital invertido inferior a la esperada.

"La carrera ya no consiste únicamente en desarrollar la mejor IA. También consiste en tener el balance financiero capaz de sobrevivir al enorme coste de construirla. El mercado de acciones todavía está apostando por los ganadores de la IA. El mercado de crédito empieza a calcular cuánto costará llegar hasta allí", avisa Pablo Gil.

El problema del control de la IA

Durante años hemos pensado que el principal riesgo de la IA consistía en que algún día llegara a ser más inteligente que nosotros. Sin embargo, los acontecimientos apuntan hacia un problema mucho más inmediato: cómo controlar sistemas que empiezan a desarrollar comportamientos que sus propios creadores no habían previsto. OpenAI revela más detalles sobre el incidente que terminó provocando el ataque contra Hugging Face, una de las plataformas más importantes del mundo para alojar y compartir modelos de IA, utilizada por millones de desarrolladores, investigadores y empresas. 

Según la compañía, todo comenzó varios meses antes, durante unas pruebas internas aparentemente rutinarias. A varios agentes de inteligencia artificial se les asignaron tareas que, sin que los investigadores fueran conscientes, eran imposibles de completar porque requerían acceso a internet o archivos que nunca habían sido cargados al sistema. En lugar de limitarse a informar de que no podían completar el trabajo, los modelos hicieron algo inesperado. Empezaron a dejarse mensajes entre ellos, buscaron otros agentes que pudieran ayudarles, compartieron información y acabaron organizándose para encontrar una forma de acceder a Internet sin autorización. Lo más sorprendente es que esas comunicaciones permanecieron ocultas durante meses para los propios investigadores.La investigación también revela otro comportamiento especialmente llamativo. Los modelos mostraban una fuerte tendencia a 'hacer trampas' cuando encontraban obstáculos. No abandonaban la tarea ni reconocían que era imposible. Su prioridad era alcanzar el objetivo para el que habían sido entrenados, incluso aunque eso implicara vulnerar las restricciones del entorno de pruebas o explotar fallos de seguridad.

Cuando OpenAI descubrió el primer sistema de comunicación entre agentes, lo eliminó. Sin embargo, pocas semanas después los modelos encontraron una nueva forma de volver a comunicarse utilizando otra vulnerabilidad distinta. Esa segunda red de colaboración fue la que terminó desembocando en los ataques posteriores contra los sistemas de OpenAI y Hugging Face. El episodio ha sido suficientemente serio como para que OpenAI haya decidido ralentizar parte de su investigación y concentrar recursos en reforzar la seguridad de sus modelos. La propia compañía advierte de que, a partir de ahora, Gobiernos y empresas deben asumir que los ciberdelincuentes podrán utilizar agentes de IA de este tipo para lanzar ataques mucho más sofisticados que los actuales.

La verdadera importancia de esta historia no reside únicamente en el riesgo de que la IA pueda utilizarse para cometer ciberataques. Lo realmente inquietante es comprobar que varios agentes independientes fueron capaces de colaborar entre sí, adaptarse cuando encontraban obstáculos y buscar nuevos caminos para alcanzar un objetivo que consideraban prioritario, sin que sus propios desarrolladores fueran plenamente conscientes de ello.

Nos estamos acercando a un momento en el que algunos sistemas empezarán a razonar mejor que nosotros en determinadas tareas y a encontrar soluciones que los propios seres humanos quizá ni siquiera comprendamos del todo. Si eso ocurre, el gran desafío dejará de ser construir una IA más potente. El verdadero reto será desarrollar mecanismos capaces de supervisarla y mantenerla bajo control. Porque si algún día la IA supera nuestras capacidades en ámbitos cada vez más amplios, la pregunta más importante ya no será cuánto puede hacer, sino cómo conseguiremos seguir gobernando una inteligencia que podría llegar a pensar mejor que nosotros.

La inversión en IA no tiene por qué ser necesariamente rentable

Hay una idea que se repite constantemente cuando se habla de IA: quien no invierta ahora corre el riesgo de perderse la mayor revolución tecnológica de nuestra generación. Y probablemente sea cierto. La IA tiene todos los ingredientes para transformar la productividad, cambiar la forma en que trabajamos y alterar por completo el funcionamiento de muchas industrias. Sin embargo, reconocer que una tecnología va a cambiar el mundo no significa que cualquier inversión relacionada con ella vaya a ser rentable. De hecho, la historia demuestra precisamente lo contrario. 

Nadie duda de que la IA seguirá creciendo, pero el mercado empieza a preguntarse si las enormes inversiones necesarias para liderar esa carrera acabarán generando una rentabilidad acorde con el capital empleado. Los miles de millones destinados a centros de datos, chips e infraestructuras ya no se reciben únicamente con entusiasmo; también empiezan a generar preguntas.Y esas preguntas tienen sentido porque las grandes revoluciones tecnológicas suelen venir acompañadas de un enorme exceso de inversión. Cuando todo el mundo está convencido de que una industria dominará el futuro, el capital fluye hacia ella de forma masiva. El resultado suele ser una capacidad instalada muy superior a la demanda inicial y una competencia feroz que termina reduciendo la rentabilidad de muchas de las empresas que lideraron esa primera etapa.

Ya ocurrió con el ferrocarril en el siglo XIX. La red ferroviaria transformó la economía mundial, pero muchas compañías quebraron antes de que aquel negocio alcanzara un equilibrio sostenible. También sucedió con internet. La mayoría de las predicciones sobre su impacto fueron acertadas, pero eso no evitó el estallido de la burbuja tecnológica en el año 2000 ni las enormes pérdidas sufridas por muchos inversores.

Es perfectamente posible acertar sobre el futuro de una tecnología y, al mismo tiempo, equivocarse en el momento, el precio o la empresa elegida para invertir. Eso no significa que la IA esté viviendo una burbuja similar a las anteriores. Nadie puede afirmarlo con certeza. Pero sí conviene recordar que el éxito de una innovación y el éxito de una inversión no siempre avanzan de la mano.

"Creo que uno de los errores más habituales en los mercados consiste en pensar que identificar la próxima gran revolución tecnológica es suficiente para ganar dinero. Y no lo es. Invertir no consiste únicamente en descubrir qué cambiará el mundo, sino en valorar cuánto de ese futuro ya está descontado en los precios y quién terminará capturando realmente los beneficios de esa transformación. Porque la historia demuestra que las grandes revoluciones suelen crear enormes ganadores… pero no siempre son los pioneros, ni necesariamente quienes más invierten al principio. Y esa quizá sea la lección más importante para cualquier inversor: tener razón sobre el futuro no garantiza obtener una buena rentabilidad", advierte Pablo Gil.

Durante los dos últimos años hemos asistido a una auténtica carrera por desarrollar modelos de inteligencia artificial cada vez más potentes. OpenAI, Google, Anthropic, Meta o DeepSeek han competido por demostrar quién era capaz de construir el mejor modelo. Parecía que toda la ventaja competitiva dependía de tener los algoritmos más avanzados. Sin embargo, esa primera fase de la revolución de la IA está dando paso a otra muy distinta. Nadie duda ya de que esta tecnología transformará la economía. La gran pregunta empieza a ser otra: ¿quién podrá permitirse financiar esa transformación?

Porque la IA ya no depende únicamente del software. Para seguir avanzando hacen falta centros de datos gigantescos, cientos de miles de procesadores, sistemas de refrigeración, redes eléctricas más potentes y una capacidad de generación de energía que, en muchos lugares, empieza a quedarse corta. La revolución más digital de nuestra historia depende cada vez más de infraestructuras extraordinariamente físicas. La expansión de los centros de datos, unida a las olas de calor y a la creciente electrificación de la economía, está llevando muchas infraestructuras al límite. El cuello de botella ya no parece ser la capacidad de los modelos, sino la capacidad de alimentarlos.

Ese cambio también explica la reacción del mercado. Algunas compañías han anunciado inversiones multimillonarias para mantener su liderazgo en IA y los inversores empiezan a preguntarse cuánto tardarán en recuperar semejantes desembolsos. La reciente pausa de DeepSeek en una ronda de financiación refleja que incluso algunos de los protagonistas de esta carrera empiezan a medir con más cautela el ritmo de expansión.Y es que la historia nos recuerda que las grandes revoluciones tecnológicas suelen atravesar una fase en la que el principal desafío deja de ser la innovación y pasa a ser la capacidad de financiar su despliegue. En el caso de la IA, ese momento parece haber llegado antes de lo que muchos esperaban.

Durante los primeros años de la IA, la batalla consistía en desarrollar el mejor modelo. A partir de ahora, la ventaja competitiva dependerá cada vez más de quién tenga acceso al capital, la energía y las infraestructuras necesarias para sostener esa revolución. Eso significa que el éxito ya no dependerá únicamente del talento de los ingenieros, sino también de la capacidad financiera de las compañías y, en muchos casos, de la solidez de las infraestructuras de cada país. La IA seguirá siendo una revolución tecnológica, pero cada vez tendrá más rasgos de una revolución industrial. Y eso puede cambiar profundamente qué empresas —e incluso qué economías— acaban liderando esta nueva etapa.

25Aug

Savant 3.5, de NextLM, y Ox Alpha (de proveedor anónimo) 'calientan' la competición, mientras Nvidia encarecerá a partir de 2027 sus chips de memoria un 15%.

Miguel Ángel Valero

Savant 3.5, un modelo de unos 30.000 millones de parámetros construido por NextLM sobre Nemotron de Nvidia, ha superado a GPT-5.6 Sol, a Grok 4.5 y a Claude Opus 5 en identificar qué clientes potenciales van a comprar de verdad. Y lo hizo entre 24 y 1.700 veces más barato.

Acertó un 24,6% de compradores reales. GPT-5.6 Sol se quedó en el 22,8%, Grok 4.5, en el 22,3%, y Claude Opus 5, en el 14,6%. Pero lo más relevante es el coste: entre 0,003 y 0,011$ por millar de prospectos , frente a un rango de 0,26 a 5,11 en los demás modelos.

El mensaje que envían esos datos, según  Digital Brain, es claro: mandar cada tarea al modelo más pequeño que la resuelva bien, y reservar el caro para lo que de verdad lo necesita. Puntuar leads, clasificar tickets, extraer campos de una factura, etiquetar productos. Todas esas tareas se comen mucho volumen y casi ninguna necesita un modelo de IA muy avanzado.

Pero hay más en esa guerra por la IA más barata (o menos cara). Ox Alpha, un modelo de IA de proveedor anónimo apareció el 20 de agosto en OpenRouter, se puso a trabajar gratis y tres días después era el segundo más usado de OpenCode, con 16 millones de tokens, 221.000 usuarios únicos y más de 5 millones de sesiones.

Se atribuye OC Alpha a Z.ai, la firma china que el 14 de agosto de 2026 lanzó GLM-5,3, pero también a una versión sin publicar de la familia MAI de Microsoft

Las obligaciones de transparencia del Reglamento Europeo de IA entraron en vigor el 2 de agosto de 2026. Un modelo cuyo proveedor no se identifica, que retiene los prompts y las respuestas de quien lo usa y que no dice en qué jurisdicción los guarda, deja a cualquier empresa europea que lo meta en un flujo de trabajo sin poder responder a la pregunta más básica de un auditor: ¿a quién le has mandado estos datos? La cadena de responsabilidad se vuelve borrosa justo donde debería estar clara.

Nvidia sube el 15% los precios de sus chips a partir de 2027

Mientras unos pugnan por una IA con menores costes, Nvidia ya ha avisado que subirá más de un 15% el precio de los servidores de IA que entregue a partir de 2027. La subida afecta a los sistemas que llevan sus dos generaciones de chips en curso, Vera Rubin y Grace Blackwell. Es la primera vez que el proveedor que marca el precio de toda la IA generativa traslada su propia inflación de costes a la factura del cliente final.

Nvidia alega el encarecimiento de los chips de memoria HBM, que son parte esencial de cada GPU. Amazon subió hasta un 60% los precios de Echo, Fire TV y Kindle por la misma razón, y Apple encareció iPad y Mac en junio. Se estima que el coste de un centro de datos grande se ha encarecido en unos 5.000 millones$ adicionales el sector apuntan a unos 5.000 millones de dólares adicionales en el coste de un solo centro de datos grande.

Este encarecimiento contrasta con la guerra por la IA más barata: OpenAI recortó más de un 20% el precio de la API de GPT-5.6 Sol; Anthropic sacó Opus 5 a la mitad de precio que Fable 5. Los laboratorios chinos llevan meses vendiendo por debajo de un dólar el millón de tokens. Esa guerra de precios se está librando con hardware comprado a precios de 2025 y 2026. La pregunta que deja el aviso de Nvidia es cuánto aguanta esa dinámica cuando la siguiente tanda de servidores entre un 15% más cara.

Y coincide con el cierre de la compra, por 6.000 millones$ (más 1.000 millones de inversión), de Poolside. Además de incorporar más de 100 ingenieros a su equipo en Nemotron, logra un modelo abierto estadounidense que compita con los chinos.  Con la subida de precios de los chips protege el margen del negocio que financia todo lo demás. 

Nvidia está usando su posición para fijar tanto el coste como el estándar del cómputo de IA. Además. está negociando entrar en Perplexity a una valoración de más de 30.000 millones, y en agosto montó con BlackRock, Blackstone y KKR unas plataformas para movilizar 500.000 millones de inversión hacia infraestructura de IA. Todo eso es una estrategia: una compañía que sube el precio de su producto mientras financia, por otra vía, la capacidad de sus clientes para pagarlo. 

Los fondos colocan ingenieros de IA en sus empresas participadas

Por otra parte, Ode, la sociedad que montaron Anthropic, Blackstone y Hellman & Friedman, ha empezado a meter ingenieros de IA dentro de las empresas participadas de los dos fondos. Son unas 160 personas en 6 empresas participadas. Blackstone planea llevarlo a 25 de sus más de 270 participadas. La operación total es de 1.500 millones$, con unos 300 millones aportados por cada socio.

Chamberlain Group, fabricante de motores para puertas de garaje comprado por Blackstone en 2021, usa a los ingenieros de Ode para ampliar funciones de software, como avisar de la llegada de un paquete.

Ode empieza a vender también consultoría fuera de las empresas del fondo.

Mientras tanto, Rumble, la 'casa' de Truth Social, la red de Trump, firma un contrato de 13.700 millones$ para surtir chips de IA a un cliente cloud, según comunica a la SEC.

Y aviso para Tesla y para los que invierten en fabricantes de coches eléctricos. La china XPeng, uno de los principales competidores de la empresa de Elon Musk, se desploma un 7% en la Bolsa de EEUU tras perder en el trimestre 1.340 millones de yuanes, más del doble que hace un año. Facturó 19.740 millones de yuanes, un 8%, pero por debajo de lo esperado. Entregó 103.295 coches, prácticamente lo mismo que hace un año, y su margen por vehículo cayó del 14,3% al 12,1%. La guía del tercer trimestre, hasta 121.000 entregas, también decepciona. El margen por vehículo (lo que gana por coche) cae, y eso significa que la guerra de precios del eléctrico chino le come la rentabilidad. Ni los 900 millones de inversión de su filial de robots logran maquillar el desastre. Es un termómetro de la guerra de precios del eléctrico chino: la presión de márgenes salpica a NIO y a la cadena de baterías.

Google Cloud presenta Gemini Enterprise for Financial Services

En medio de todo esto, Google Cloud presenta Gemini Enterprise for Financial Services, una solución de IA agentiva diseñada específicamente para profesionales de lsector financiero. Esta solución incluye un agente de investigación financiera gestionado por Google, más de 50 nuevas habilidades con instrucciones agentivas especializadas para funciones y flujos de trabajo financieros, conectores de datos empresariales, un ecosistema de agentes de terceros en expansión y la plataforma Gemini Enterprise, que sirve de base.

Ya está siendo utilizado por instituciones financieras globales como CME Group y Deutsche Bank, socio clave en el diseño del agente Financial Research. Este lanzamiento se suma al rápido impulso de Gemini Enterprise, que ya utilizan numerosas instituciones financieras, como BNY, Citi Wealth, Lloyds Banking Group, Macquarie Bank y Signal Iduna, para dotar a su plantilla de herramientas avanzadas de flujo de trabajo basadas en agentes con el fin de impulsar el crecimiento y la eficiencia.

Gemini Enterprise for Financial Services y Legal son las primeras de una serie de soluciones sectoriales especializadas y preconfiguradas, desarrolladas sobre la base de la plataforma Gemini Enterprise.

"Los profesionales del sector financiero buscan una plataforma de IA que no los limite a un único modelo o ecosistema, que se conecte con los sistemas informáticos que utilizan a diario y que sea altamente segura y cumpla con la normativa", afirma Thomas Kurian, director ejecutivo de Google Cloud. "Con Gemini Enterprise for Financial Services, ofrecemos precisamente eso: capacidades de tipo 'agentic' para los flujos de trabajo financieros, desarrolladas con explicabilidad de datos verificable, de modo que las instituciones puedan convertir la innovación en IA en una ventaja competitiva sólida", añade.

Deutsche Bank, que  participó como socio clave en el diseño del agente Financial Research aportando su experiencia para dar respuesta a los estrictos requisitos de seguridad, gobernanza y residencia de datos del sector bancario,  va a implementar Gemini Enterprise forFinancial Services. Utilizará el agente de Investigación Financiera en toda su división de Banca Corporativa para ayudar a descubrir las necesidades de los clientes, ofrecer productos relevantes de todas las áreas de negocio, agilizar los procesos de captación e identificar la evolución del mercado. También está explorando las capacidades del agente para respaldar los procesos de gestión de riesgos de delitos financieros, realizar previsiones avanzadas y análisis de escenarios, y optimizar la presentación de propuestas en sus divisiones de Banca Privada y Banca de Inversión.

Marie-Jeanne Deverdun, directora de Tecnología, Datos e Innovación y miembro del Consejo de Administración de Deutsche Bank, lo explica: "Empezando por la división de banca corporativa, vemos un gran potencial para reducir el esfuerzo de investigación manual, mejorar la coherencia y la auditabilidad de los resultados, y dar a nuestros equipos más tiempo para dedicarlo a las conversaciones con los clientes. Se trata de un paso importante en la aplicación de la inteligencia artificial allí donde puede marcar una diferencia práctica: de forma segura, responsable y a gran escala".

18Aug

Polémica porque el megacentro de datos de Meta y de BlackRock en Texas, que requirió una inversión de 14.000 millones$, se financió con bonos al 7,53% (12.550 millones) y apenas se ha asegurado el 3,2% de su valor.

Miguel Ángel Valero

Dinero Seguro publicó el 17 de agosto que las empresas de EEUU ya habían alcanzado su techo de gasto con la inteligencia artificial (IA). Ahora se desvela el motivo: el 42% de las empresas ha probado o desplegado un agente de IA; el 15% ha llevado sistemas de varios agentes al conjunto del negocio. Y el 73% espera tener media empresa rediseñada alrededor de agentes dentro de cuatro años. Hay un tremendo salto entre el 15% actual y el 73% de dentro de cuatro años.

Según un estudio de Deloitte, solo el 21% de las empresas asegura tener sus procesos preparados para trabajar con agentes de IA, y el 20% se ve capaz de rediseñarlos. Más de la mitad de los directivos de datos de éstas apunta a los sistemas antiguos como el bloqueo principal. 

Otro estudio, éste de Google con MIT Technology Review, profundiza en esa idea: de media, las empresas dan a la IA acceso al 45% de su información interna. Menos de la mitad. Y ese porcentaje se nota directamente en si el agente de IA acierta o no. Entre las organizaciones que abren más del 70% de sus datos, todos los responsables describen las decisiones de sus agentes como acertadas casi siempre o siempre. Entre las que se quedan en el 30% o menos, solo el 22% se fía de lo que decide su agente. Una diferencia de casi cinco veces.

Conclusión: el agente de IA rinde según lo que puede leer, y en la mayoría de empresas eso es menos de la mitad de lo que hay dentro. Antes de implantarlo, la empresa debe medir qué porcentaje de su información puede tocar hoy la IA, y cuánta de esa información está en un sitio del que se pueda leer.

Mientras, sigue la guerra por reducir el coste de la IA. DeepSeek entra a competir con Claude Code y con Codex lanzando un modelo abierto para agentes con licencia MIT, junto a DeepSeek-V4-Pro. Y OpenAI lleva a Amazon su GPT-5.6-Cyber, que lleva encontrados más de 400 fallos de escalada de privilegios en un solo sistema operativo.

EEUU estrecha el cerco sobre la memoria china

Trump endurece su guerra contra la memoria china y reclama a Apple que no compre chip procedentes de ese país. La presión contra China impulsa en Bolsa a los fabricantes norteamericanos de chip: Micron rompe la barrera de los 1.000$ por primera vez desde julio, un 240% de subida acumulada en el año; SanDisk sube un 10% y Western Digital, un 5%.

En medio de esta estrategia, Alibaba vende su estudio de videojuegos Lingxi Games al fondo de capital riesgo Trustar Capital por más de 2.000 millones$. El mensaje que lanza al mercado es claro y rotundo: se está desprendiendo de negocios que considera que no son esenciales, para centrarse en la IA y en la 'nube'.

En EEUU, surge una polémica porque el megacentro de datos de Meta y de BlackRock en Texas, que requirió una inversión de 14.000 millones$, se financió con bonos al 7,53% (12.550 millones) y apenas se ha asegurado el 3,2% de su  valor. Si un incendio o un huracán destroza ese centro de datos, el seguro apenas cubre el siniestro, que deberá ser asumido por los bonistas (la garantía no es el edificio, sino el contrato por el que Meta paga el alquiler durante años). Esto supone un aviso para loa que suscriben bonos ligados a centros de datos o emitidos por empresas que han invertido en ellos: hay más riesgos ocultos, por eso pagan tanto por esa financiación.

UBS: Cuidado con el factor IA en la cartera

"Creemos que analizar las carteras en función de posibles escenarios de riesgo es superior a utilizar categorías fijas de activos nominales. Y, para el caso concreto del riesgo de una ralentización de la IA, recomendamos clases de activos que puedan generar rentabilidad de forma independiente a la evolución de la IA. Las empresas de calidad con un posicionamiento de mercado diferenciado y las estrategias cuantitativas son dos ejemplos de ello", señala Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable de UBS Global Wealth Management.

Ofi Invest: gran parte de las buenas noticias tecnológicas ya están descontadas en los precios

En renta variable de EEUU, la postura de Ofi Invest es optimista aunque selectiva, porque el liderazgo tecnológico sigue siendo sólido, pero gran parte de las buenas noticias ya se han descontado en los precios.

17Aug

Michael Hartnett, estratega de Bank of America, aconseja recortar riesgo en la cartera y rotar del growth de la IA hacia valor, biotecnología y materias primas. Pero Nvidia tiene una participación en SpaceX valorada en 21.000 millones$, y Eastspring vaticina que el auge de la IA beneficiará a las empresas asiáticas.

Miguel Ángel Valero 

El modelo de inteligencia artificial (IA) más potente del mercado no es precisamente el que más éxito comercial tiene. Ni el que más se utiliza. El índice de IA de Ramp en agosto, que mide el gasto real de las empresas estadounidenses a través de sus tarjetas corporativas, sitúa a Fable 5 en el 6% de los tokens que compran a Anthropic y en el 11,4% del dinero que le pagan. Cuesta unos 2,75$ por tarea, frente a los 1,04$ de GPT-5.6 Sol de OpenAI. Consecuencia: se usa poco y sale caro cuando se utiliza. 

Las empresas de EEUU optan por Anthropic en un 43,5% (sube 1,1 puntos en el mes), OpenAI (39,7%, +0,23), SpacexAI, 4% (+0,94). Las plataformas (Fireworks, Together, entre otras) aparecen en el 6,1% de las empresas que usan IA. Es la puerta por la que entran los modelos abiertos, y se está ensanchando: AT&T dice que ya mueve el 25% de su uso de IA con esos modelos abiertos.

El gasto por empleado incrementa la brecha:  7.400$ de mediana en el 1% que más gasta, 650 en el top 10, 11,95 en la empresa mediana. El techo no es de capacidad, es de precio.

Las tecnológicas lo saben. Esto explica que Anthropic lanzara Claude Opus 5, igualando a Fable 5 en código a mitad de precio. Y que Google estrene Gemini 3.7 Flash a 0,75$, aunque el 1 de enero de 2027 será 1,5$, el doble. Hay dos estrategias claras: una es bajar el precio del tope de gama, que es lo que hizo Anthropic sacando Claude Opus 5 al nivel de Fable 5 por la mitad; la otra es empaquetar el modelo caro dentro de un producto con suscripción, donde el usuario no ve el precio.

Bank of America recomienda rotar la  cartera de IA hacia biotecnología y materias primas

En este contexto, Michael Hartnett, estratega de Bank of America, aconseja recortar riesgo en la cartera y rotar del growth de la IA hacia valor, biotecnología y materias primas. Su indicador de optimismo ha escalado a 9,7 sobre 10, máximo desde 2021. En la última semana entraron 53.700 millones$ a liquidez, 32.900 millones a  Bolsa, y 23.100 millones a bonos. El oro y las materias primas apenas sumaron.

Este experto argumenta que la IA se traga un gasto enorme en centros de datos y la productividad prometida no aparece. Por eso prefiere lo barato (valor, biotech y materias primas) frente a los Siete Magníficos. 

Pero Nvidia no parece hacer mucho caso a esas recomendaciones, ya que aparece entre los accionistas de SpaceX, con una participación valorada en 21.000 millones$. Esta inversión es fruto del pacto con Elon Musk para equipar sus centros de datos con los chips que fabrica. El gasto en IA se cruza ya con la carrera espacial. Y hay que prestar la máxima atención a la exposición cruzada de Nvidia y a toda su cadena de proveedores.

Eastspring: la IA impulsa los resultados de las empresas de EEUU y también a las de Asia

Los analistas de Eastspring Investments creen que la mejora de resultados empresariales en EEUU beneficiará a las empresas asiáticas. El auge de la inversión de capital vinculada a la IA, que podría alcanzar 950.000 millones$ este año, 1,3 billones en 2027, y 1,5 billones en 2028, permanece intacto, y está favoreciendo el crecimiento de los beneficios empresariales en EEUU. Las empresas que cotizan en el S&P han visto crecer su beneficio por acción un 20%.Por tanto, la esperada subida de los beneficios de las empresas asiáticas, también sigue intacta, especialmente en Corea, Taiwán y las acciones A en China, mientras que las empresas tecnológicas de Tailandia, Malasia e India siguen logrando beneficios muy sólidos. Con el añadido de que las caídas recientes en Bolsa les aportan mejores valoraciones. Las perspectivas de crecimiento de los beneficios en los mercados de Corea, Taiwán y acciones A de China superan ampliamente las de EEUU, mientras que determinadas empresas vinculadas a la tecnología en Tailandia, Malasia e India ofrecen un crecimiento muy sólido de los beneficios. o que incluso descienda hacia el 4%.
Ebury: el BCE subirá tipos, la Fed, no
La inflación estadounidense de julio se situó exactamente según lo previsto y apenas hubo noticias en otros frentes que movieran los mercados. Las acciones, los bonos y el dólar cerraron prácticamente en los mismos niveles en los que habían abierto el lunes, en una semana típica de escasa actividad bursátil veraniega. La guerra en Oriente Medio parece estar entrando en un escenario de resistencia económica a largo plazo entre EEUU e Irán y, por ahora, está generando pocos titulares que muevan los mercados. Los miembros de la Reserva Federal se guardan bien sus cartas respecto a la próxima reunión de septiembre, y parece seguro que el BCE subirá los tipos ese mismo mes. La divisa que más se ha movido esta semana ha sido el real brasileño, que se vio arrastrado por la caída de los activos brasileños ante la preocupación por una posible victoria de la izquierda en las próximas elecciones presidenciales.

Esta semana también se perfila como tranquila en los mercados. El evento más destacado será la publicación mundial, el viernes, de los datos del Índice de Gestores de Compras (PMI) de agosto. Esto cobra especial importancia en la Eurozona, debido al carácter rezagado de los datos económicos concretos allí. La avalancha de informes laborales del Reino Unido correspondientes a junio y julio, que se publicarán el martes, y las cifras de inflación del país británico, que se darán a conocer el miércoles, serán clave para la libra esterlina. Las actas de la última reunión de la Reserva Federal, que se publicarán este miércoles, también podrían atraer más atención de lo habitual, dado el giro del hacia una menor comunicación y menos orientación prospectiva.

  • USD. Tanto la demanda como las presiones sobre los precios en EEUU parecen estar moderándose. Las cifras mensuales de inflación subyacente han registrado una media de alrededor del 0,2% desde que comenzó la guerra, lo que se corresponde con un nivel anualizado ligeramente superior al 2% y muestra pocos indicios de que los precios más altos de la energía estén teniendo un efecto de contagio. Aunque no confiamos plenamente en las encuestas del mercado laboral, los datos concretos, como las ventas al por menor, parecen confirmar la tendencia a la moderación de la demanda. Solo quedan por publicarse un informe sobre el mercado laboral y otro sobre la inflación antes de la reunión de septiembre de la Reserva Federal. Creemos que es poco probable que las cifras sorprendan al alza lo suficiente como para que los 'halcones' puedan forzar una subida de los tipos, y nos sentimos seguros con nuestra previsión de que los tipos se mantendrán sin cambios.
  • EUR: El impulso económico del segundo trimestre, junto con las persistentes presiones inflacionistas (que podrían verse agravadas por los bajos niveles del Rin y su impacto en los costes de transporte), hace que los mercados estén dando por casi seguro que el BCE aplicará otra subida de tipos en su reunión de septiembre. No discrepamos de esta opinión, que es una de las razones por las que seguimos pronosticando una subida moderada del euro de cara a 2027.Esta semana, la publicación de un PMI sólido, en línea con un crecimiento constante, y los datos sobre los salarios negociados en el segundo trimestre—que se espera que muestren un nuevo aumento— deberían reforzar aún más nuestras previsiones.
  • GBP: Los datos trimestrales y mensuales del PIB del Reino Unido confirmaron que la economía crecía a un ritmo aceptable, de alrededor del 1,5% anual, en las fechas en que Andy Burnham asumió el cargo de primer ministro. Será interesante ver si este impulso se mantiene hasta el tercer trimestre de 2026,momento en el que su mandato podrá empezar a atribuirse el mérito o la culpa de la evolución de la economía. Las cifras de inflación y empleo de esta semana son clave para que el Banco de Inglaterra decida si sube los tipos en 2026; seguimos esperando que no lo haga, y el mercado parece estar acercándose poco a poco a nuestra opinión. Esperamos que el subíndice subyacente siga acercándose al objetivo y registre un ligero descenso hasta el 2,5% anualizado.

UBS: la productividad respalda un mercado alcista global

El dólar debería seguir contando con respaldo por el momento, gracias a una Reserva Federal relativamente hawkish. Sin embargo, las crecientes preocupaciones fiscales y la elevada asignación de los inversores a activos en dólares apuntan a una debilidad a más largo plazo, lo que refuerza los argumentos a favor de una exposición selectiva a otras divisas, al oro y a las materias primas en general. Las divisas de alto rendimiento pueden ofrecer un potencial de carry en un mercado de divisas que se mueve lateralmente (sin una tendencia clara). El oro debería seguir respaldado por la demanda de los bancos centrales y una política estable de la Fed. Las materias primas en general pueden beneficiarse de la debilidad del dólar y de los riesgos por el lado de la oferta.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque a corto plazo el margen para movimientos direccionales en las principales divisas pueda ser limitado, en nuestra opinión seguimos viendo oportunidades potenciales de carry y de mejora en la rentabilidad. También creemos que la exposición a materias primas en general puede aprovechar la debilidad del dólar, al tiempo que ofrece una fuente diferenciada de rentabilidad para la cartera".

"Un impulso plurianual de productividad y la aparición de un nuevo orden mundial están respaldando el mercado alcista global. Los inversores deberían mantenerse invertidos. Las poderosas rotaciones de capital de nuestra época, tanto a nivel global como sectorial, ilustran el poder de la diversificación", asegura Burkhard Varnholt, Asesor de Mercados Financieros.