05 Sep
05Sep

Miguel Ángel Valero

Arabia Saudí reforma su mercado de derivados buscando atraer liquidez. Y lo hace en medio de la guerra en Oriente Medio. La Saudi Exchange y Muqassa han rebajado los costes de los futuros ligados a las 30 compañías más grandes y negociadas del reino, eliminando durante un año las comisiones de transacción y liquidación y revisando los requisitos de margen.

La estrategia busca atraer inversores y firmas de trading, mejorar la liquidez y facilitar las coberturas. El anuncio sentó de maravilla a Saudi Tadawul Group Holding. Riad lleva tiempo sacando brillo a su plaza financiera. En febrero abrió la negociación directa de acciones a todos los inversores extranjeros, aunque esta medida se vio ensombrecida por los ataques de Israel y de EEUU a Irán, en un conflicto que sigue seis meses después..

Los gestores del fondo Evli Emerging Frontier, Mathias Althoff y Antti Sivonen, de la gestora nórdica Evli, opinan que Egipto ha entrado en una fase de normalización económica, y gracias a ello están surgiendo oportunidades de inversión atractivas. Especialmente en empresas que han sabido superar la fase depresiva anterior, y adaptarse a la nueva etapa: Rameda Pharma, Fawry, eFinance,Orascom Development. Además del sector bancario en general. 

Los gestores de Evli Emerging Frontier también señalan los riesgos que siguen afectando a la economía egipcia, entre los que destacan la inflación, los tipos, la carga fiscal, la lentitud de las desinversiones, y la inestabilidad geopolítica en el mar Rojo, que afecta a los ingresos del Canal de Suez. 

Pero en Egipto se ha producido un cambio de narrativa profundo en la economía, pasando de entornos habituales negativos -escasez de divisas, inflación, depreciación de la moneda y dificultades para la importación-, a una fase más optimista de estabilización macroeconómica que facilita decisiones empresariales estratégicas: compras, lanzamiento de productos, financiación, aumento de capacidad...en definitiva, una fase de normalización.

Este cambio no supone que los problemas hayan desaparecido, porque Egipto sigue con una inflación elevada, tipos de interés altos, una pesada carga fiscal y exposición directa a la geopolítica regional, incluida la presión sobre los ingresos del canal de Suez por las perturbaciones en el mar Rojo.

Las empresas que lograron sobrevivir a este escenario negativo previo, presentan estructuras de costes más ajustadas, cadenas de suministro más localizadas, mejor disciplina de precios y, en muchos casos, competidores debilitados. 

En Egipto la escasez de moneda fuerte ha dominado el panorama en los últimos años, perjudicando a las importaciones y reduciendo la producción manufacturera. Las empresas con ingresos en dólares tenían ventaja respecto a las que no ingresaban en dólares, pero el régimen cambiario más flexible redujo la prima del mercado negro, reactivó el mercado interbancario, y aportó acceso a divisas extranjeras. Ello redujo significativamente el problema del acceso a monedas fuertes, que para los directivos de las compañías, pasó de ser una emergencia a no ser el foco principal de sus decisiones. Esto supone un cambio de escenario que propicia la selección de las mejores compañías, aquellas que sobrevivieron y se han adaptado a la nueva fase del ciclo. 

Los cambios del gobierno en su política económica también han beneficiado al país, porque han reducido la huella del Estado frenando los megaproyectos anteriores que lideraba, y han abierto hueco al sector privado. La alta población, una fuerza laboral joven, un amplio mercado interno y una ubicación privilegiada para el comercio son factores que favorecen el progreso de las empresas privadas, siempre que las condiciones del mercado no estén excesivamente intervenidas por el Estado.

Las empresas egipcias, según los expertos de Evli, viven una fase de mejora de la eficiencia, gracias a la modernización en los procesos aduaneros, en la tributación digital o la factura electrónica. Ello simplifica los trámites y facilita las decisiones de financiación. 

Con el entorno inflacionista anterior, los consumidores no podían absorber las subidas de precios, lo que elevaba los costes y afectaba a los márgenes. Ello hizo que la recuperación del poder adquisitivo en Egipto fuese gradual, una vez que la inflación empezó a descender. Una vez que los salarios empezaron a crecer, y la moneda a estabilizarse, los hogares fueron aumentando su nivel de gasto, y las empresas, reforzaron los lanzamientos de producto o las promociones, dando mayor visibilidad a los volúmenes de negocio.

El escenario para las mejores compañías de consumo ha mejorado. Las empresas se enfocan en segmentos con mayor fidelidad a la marca, amplían la distribución, y lanzan nuevos productos para proteger el nivel de precios. Esto supone para las empresas un escenario cada vez más cómodo para mantener la producción y distribución de productos que satisfagan la demanda de los consumidores, lo que posibilita la protección y crecimiento de los márgenes.

Oportunidades de inversión

  • Rameda Pharma: En Egipto, los precios al consumidor final de muchos medicamentos están regulados, lo que impide a las empresas trasladar la subida de costes de producción. Cuando la moneda cae y las materias primas importadas se encarecen, los márgenes se ven muy presionados, obligando a los fabricantes a gestionar estas situaciones. Rameda Pharma ha sabido gestionarlas bien, mezclando medicamentos para enfermedades crónicas y productos de venta libre, con una demanda más recurrente y mejores márgenes. Las medicinas que combaten las enfermedades crónicas son clave en un mercado con la demografía y la carga sanitaria de Egipto, donde la relación con farmacias, médicos y pacientes es muy sólida. La compañía ha sabido también aprovechar que algunas empresas multinacionales han optado por subcontratar la fabricación de sus medicamentos a empresas locales, Esto ha dado pie a que los fabricantes locales obtengan ingresos atractivos, y eviten la mayor parte del riesgo de costes de materias primas que asumen las multinacionales. Factores que han beneficiado el negocio de Rameda Pharma.
  • Fawry: La transición de la economía egipcia, muy basada en transacciones de efectivo, hacia sistemas digitales, ha favorecido a la fintech Fawry, especializada en construir canales de pago en un mercado dominado por el efectivo, y con dificultades para acceder a la financiación. Fawry cuenta con un amplio mercado potencial en Egipto, porque el endeudamiento de los hogares sigue siendo bajo, el uso de efectivo aún es elevado, y muchos consumidores y pequeñas empresas han estado históricamente alejadas del sistema crediticio. La empresa ha sabido aprovechar la oportunidad, gracias a la ventaja real que supone disponer de los mejores datos transaccionales necesarios para la actividad crediticia. Estas ventajas competitivas de la compañía -historial de transacciones, comportamiento de pago y relaciones con comercios- le han permitido crecer a través de servicios financieros más amplios, que soportan nuevas necesidades derivadas del crecimiento, como el mantenimiento de los cobros. 
  • eFinance: La compañía ha sabido aprovechar las ventajas de la digitalización impulsada por el gobierno. Sus servicios de facturación electrónica, recibos fiscales digitales y pagos gubernamentales electrónicos, han ayudado al estado egipcio a mejorar la recaudación fiscal. Y también a los bancos de un modo indirecto, porque les permite ampliar la financiación a pequeñas y medianas empresas utilizando cada vez más el análisis crediticio. En Egipto, la digitalización impulsada por el gobierno y el crecimiento del crédito privado están aumentando de forma paralela. Porque “un recibo fiscal digital puede ser el inicio de un servicio crediticio, lo que para las pequeñas empresas puede supone una transformación radical de sus expectativas de negocio”, afirman los gestores de Evli Emerging Frontier. La tendencia creciente a la digitalización, puede venir acompañada de un mejor acceso al crédito, mayor visibilidad en la contratación, y menores problemas transaccionales. Todos ellos, factores impulsores del crecimiento de los que se beneficia eFinance.
  • bancos: Los altos tipos de interés han respaldado los márgenes bancarios, pero la caída de la inflación en Egipto presiona los márgenes de interés netos. Para neutralizar este entorno, los bancos egipcios están impulsando el crecimiento de volúmenes, las comisiones, los depósitos de bajo coste y las relaciones más prolongadas y estrechas con pequeñas y medianas empresas. La inclusión financiera (el cada vez mayor acceso a productos y servicios financieros) está haciendo que los flujos de caja contribuyan a mejorar los ingresos fiscales y también el negocio de los bancos. Porque, como dicen los expertos de Evli, “una empresa con recibos digitales, historial de transacciones y flujos de caja bancarizables puede convertirse en cliente”. 
  • Orascom Development: En Egipto las inversiones en el sector inmobiliario son vistas como una forma de protección frente a la inflación, pero el perfil de los promotores, como el caso de Orascom Development, está cambiando. La empresa está construyendo destinos integrados, donde las ventas residenciales conviven con hotelería, activos comerciales, gestión urbana y otras fuentes de ingresos recurrentes. Ello proporciona un entorno de ingresos más recurrentes y duraderos a su negocio. Otra de sus ventajas es disponer de compradores en moneda fuerte o de la diáspora egipcia, más protegidos en caso de crisis de la moneda local. Sin embargo, existe el peligro de que las inversiones sólo sirvan como protección frente a la inflación, no como reflejo de un mayor poder adquisitivo. Orascom Development “puede convertir la demanda inmobiliaria en flujos de caja, sin asumir riesgos de balance que no puede controlar”, según los gestores de Evli Emerging Frontier. 

Sin embargo, los riesgos para la economía egipcia persisten, como indican los gestores de Evli Emerging Frontier. La inflación está por debajo del máximo, aunque es alta; los tipos de interés siguen siendo restrictivos; y la carga fiscal es alta. La agenda de desinversiones ha avanzado más lentamente de lo que querrían los inversores, y la geopolítica regional (el mar Rojo) siguen perjudicando los ingresos en el Canal de Suez, una de las principales fuentes de divisas de Egipto.

La mejoría de Egipto “depende de mantener la flexibilidad cambiaria, conservar la disciplina fiscal, lograr avances reales en la reforma del sector privado y evitar más shocks externos, lo que no está garantizad”, concluyen los gestores de Evli Emerging Frontier.  

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