28 Apr
28Apr

Miguel Ángel Valero

El Euribor se dispara en abril hasta el 2,74% y encarece las hipotecas variables, pero "podría ser peor", según el comparador financiero HelpMyCash.comLa guerra en Oriente Medio se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para los que tienen una hipoteca variable. Desde que empezó el conflicto, a finales de febrero, se ha disparado el índice que se usa para calcular el interés de estos productos: el Euribor a un año subió del 2,221% al 2,565% en marzo y escalará hasta el 2,74% en abril (a falta de dos días).

La subida de las cuotas afectará a todos los hipotecados a tipo variable a los que se les revise el interés con el Euribor de abril; ya sea la actualización anual o semestral. Y es que el último valor de este índice se situará por encima del registrado el año pasado (2,398%) y del de seis meses atrás (2,187% en octubre de 2025).

Desde HelpMyCash ofrecen el siguiente ejemplo práctico calculado para una hipoteca variable media de 150.000€, a 25 años y con un interés de Euribor más 1%. Si la revisión es anual, las cuotas subirán de 722 a 770€ al mes, aproximadamente; unos 48  más al mes y más de 570 al año. Y si la actualización es semestral, las mensualidades pasarán de 726 a 770€; unos 44 más al mes y cerca de 270  más al semestre.

El incremento de las cuotas, lógicamente, no es una buena noticia para los afectados. Pero la situación podría haber sido peor. El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, explica que el valor diario del Euribor empezó el mes por encima del 2,8%. Y alcanzó un máximo del 2,872% el día 7 de abril. De acuerdo con su tendencia al alza, las previsiones eran poco halagüeñas para los hipotecados, pues las proyecciones apuntaban a que el valor mensual del índice cerrara el mes alrededor del 2,9%. Con el paso de los días, sin embargo, el Euribor empezó a moderarse. El 9 de abril, su valor diario bajó hasta el 2,68%. Y desde entonces, se ha movido entre el 2,7% y el 2,8%, con descensos por debajo del 2,7% algunos días.

Según Riera, esa moderación se debe a los intentos, por parte de Irán y de EEUU, de desescalar el conflicto y tratar de llegar a algún tipo de acuerdo. “La posibilidad de que la guerra termine ha tranquilizado a los mercados y ha alejado la posibilidad de que se produzca un aumento brusco en los tipos de interés del Banco Central Europeo para contener la inflación de la Eurozona. Y el valor del Euribor, en consecuencia, se ha contenido”, explica el experto.

Pese a esta moderación, la incertidumbre es máxima, se ignora si Irán y EEUU llegarán a un acuerdo ni cuándo podría producirse una paz definitiva. Por ahora, las previsiones apuntan a que el BCE no subirá sus tipos en su reunión del próximo jueves, por lo que se vislumbra un cierto optimismo en los mercados. Pero la situación podría sufrir un giro de 180º si las negociaciones se rompen y se reanudan los ataques y contraataques. En este contexto, desde HelpMyCash prevén diversos escenarios. Según su analista hipotecario, Miquel Riera, el Euribor se moverá en torno al 2,7% si las negociaciones se alargan. En caso de acuerdo, este índice podría bajar progresivamente y terminar el año alrededor del 2,3%. Y si vuelven los combates, el BCE podría subir sus tipos para controlar la inflación de la Eurozona, lo que dispararía el Euribor hasta el 2,9% o más.

La banca intensificará el endurecimiento en la concesión de créditos

La Encuesta de Préstamos Bancarios del Banco de España muestra que la mayoría de las entidades no han modificado sus criterios de concesión de créditos por la situación geopolítica (aunque alguna sí lo habría hecho en el segmento de financiación a empresas). Todas declaran que realizan una monitorización y un seguimiento más estrecho de las empresas y los sectores que podrían verse más afectados (la industria intensiva en energía, transporte o algunos subsectores agroalimentarios), como ya recomendó el propio Banco de España

En cuanto a la demanda de crédito, alguna entidad ha comentado que estas tensiones pueden haber afectado a ciertos sectores y empresas, pero el impacto sería aún muy limitado. 

Para el próximo trimestre casi todos los bancos anticipan un impacto mucho más fuerte y generalizado, que podría llevar a un endurecimiento de los criterios de concesión y de las condiciones aplicadas y a un descenso de la demanda, aunque siempre dependiendo de la duración e intensidad del conflicto. 

Para el segundo trimestre de 2026, las entidades financieras vaticinan una prolongación e intensificación tanto del endurecimiento de los criterios de concesión de préstamos como del descenso de la demanda, afectando en ambos casos a todos los segmentos. También se espera que la evolución de los indicadores de calidad crediticia propicie un nuevo endurecimiento de los criterios de concesión, que afectaría, en este caso, a los segmentos de financiación a empresas y al de crédito a hogares para consumo y otros fines. 

Los bancos anticipan que las condiciones de acceso experimentarán un cierto deterioro generalizado, que, en el caso de los mercados mayoristas, sería además más acusado que el registrado entre enero y marzo. 

Para los próximos seis meses, las entidades financieras esperan que las decisiones sobre los tipos de interés oficiales tengan un impacto moderadamente positivo sobre su rentabilidad, propiciado por unos márgenes unitarios algo más amplios, y a pesar del impacto negativo sobre el volumen de crédito concedido. Además, estas decisiones también favorecerían un ligero descenso de otros ingresos, tanto por pérdidas de capital como por menores comisiones. 

Los resultados de la Encuesta de Préstamos Bancarios revelan que, en el primer trimestre de 2026, los criterios de concesión se endurecieron tanto en los préstamos a los hogares para adquisición de vivienda y para consumo y otros fines como, de forma algo más intensa, en la financiación a empresas. En comparación con las expectativas que las entidades bancarias tenían hace tres meses, los criterios de concesión se ajustaron a lo esperado en el caso de los créditos a hogares para adquisición de vivienda, mientras que, en el resto de segmentos, el comportamiento ha sido más desfavorable de lo previsto, en un contexto de aumento de las tensiones geopolíticas, asociado en particular al conflicto en Oriente Medio. El porcentaje de solicitudes de crédito rechazadas habría aumentado ligeramente en la financiación a empresas y en la concedida a familias para adquisición de vivienda, manteniéndose estable en la destinada a consumo y otros fines. 

Por su parte, las condiciones generales aplicadas a los nuevos créditos se mantuvieron sin cambios significativos tanto en el segmento de préstamos a familias para consumo y otros fines como en el de financiación a empresas, mientras que se han endurecido ligeramente en el de crédito a hogares para adquisición de vivienda. Este endurecimiento se habría materializado en aumentos de los tipos de interés y de los márgenes aplicados tanto a los préstamos ordinarios como a los de mayor riesgo, y es consecuencia de los mayores riesgos percibidos por los bancos. En cuanto al resto de condiciones, en este trimestre solo se habría registrado una ligera disminución de los plazos de vencimiento en los préstamos a hogares para consumo y otros fines. 

La demanda de crédito presentó, en el primer trimestre de 2026, caídas moderadas en los tres segmentos. En el de financiación a empresas, el descenso de las solicitudes afectó a las pymes (en las grandes empresas la demanda permaneció estable) y, por plazos, se redujo solamente en los vencimientos más largos. La evolución de la demanda ha sido más negativa de lo que las entidades bancarias preveían hace tres meses, en parte por el contexto de mayor incertidumbre asociado a las crecientes tensiones geopolíticas. Según las entidades, las menores inversiones en capital fijo y una disminución de las operaciones de fusión y reestructuración son los factores que habrían motivado el descenso de la demanda de préstamos a empresas. Por su parte, el nivel más alto de los tipos de interés explicaría las menores solicitudes en los dos segmentos de créditos a hogares, si bien en los destinados a consumo y otros fines también habría contribuido a esta caída una menor confianza de los consumidores. 

Según los bancos españoles encuestados, durante el primer trimestre de 2026 las condiciones de acceso en los mercados de financiación minoristas se mantuvieron estables, mientas que las de los mayoristas empeoraron, y de forma algo más intensa las de los mercados de valores de renta fija a largo plazo.

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