La media hipotecaria de la Eurozona se sitúa en el 3,32%, casi medio punto por encima de España. Países como Francia (3,05%), Italia (3,21%) o Portugal (3,14%) ofrecen condiciones sensiblemente peores a sus hipotecados, pese a compartir moneda.
Las entidades financieras vaticinan una intensificación tanto del endurecimiento de los criterios de concesión de préstamos como del descenso de la demanda, y un deterioro de los indicadores de calidad crediticia.
La Asociación Española de Tasadores Hipotecarios ha decidido prorrogar el paro que mantiene desde el 15 de diciembre para denunciar la precariedad laboral, que pone en riesgo la calidad y la fiabilidad de las tasaciones y les obliga a trabajar por debajo de costes.
El Euribor terminará el año en el 2,14-2,15%, y oscilará entre el 2,18% y 2,25% en 2026. Varias entidades han empezado a subir ligeramente los tipos de sus hipotecas fijas.
Un adelanto de compras ante las perspectivas de subida de precios, agudizaría el encarecimiento de la vivienda al incrementar la demanda antes de que la oferta haya sido capaz de responder.
La Estadística Registral Inmobiliaria correspondiente a julio de 2025 confirma una recuperación del ritmo de crecimiento observado en los últimos 12 meses.