07 Sep
07Sep

Durante julio de 2026 se han registrado 118.000 compraventas de inmuebles, con un descenso del 4,7% respecto al mismo mes de 2025. De ellas, unas 60.500 han sido compraventas de vivienda, lo que supone un descenso interanual del 7,7%. Todos los meses del presente año, excepto junio, han registrado descensos interanuales en las compraventas de vivienda, según la Estadística Registral Inmobiliaria.

Por su parte, las hipotecas también han experimentado un leve descenso, al constituirse 57.400, un 0,6 % menos que en julio del año pasado. Del total de hipotecas, algo menos de 43.300 se han constituido sobre viviendas, lo que a su vez supone un descenso más significativo del 4,2 % interanual.

Solo cuatro comunidades autónomas han registrado incrementos de compraventas totales durante el mes de julio: Galicia (3,2 %), Murcia (3,0 %), Castilla y León (2,0 %) y Navarra (0,4 %). Por su parte, con los mayores descensos destacan Melilla (-23,4 %), Baleares (-15,4 %), Aragón (-11,0 %) y País Vasco (-10,5 %). Centrándonos en las compraventas de vivienda, Navarra (26,4 %), Castilla y León (6,2 %) y Castilla-La Mancha (2,4 %) han sido las únicas comunidades en que se han incrementado, mientras que los mayores descensos se han registrado en Cantabria (-17,6 %), Baleares (-15,6 %), Melilla (-15,5 %) y Asturias (-15,5 %).En términos absolutos, Andalucía, Cataluña, Valencia y Madrid han superado las 11.000 compraventas totales, con Andalucía superando las 22.500. 

En cuanto a las compraventas de vivienda, las mismas comunidades ocupan los primeros puestos, con Andalucía por encima de las 12.250 operaciones.

Por su parte, el número de hipotecas constituidas sobre todo tipo de inmuebles ha aumentado en nueve comunidades autónomas. Los mayores incrementos, alcanzando los dos dígitos, se han observado en Asturias (11,3 %) y Galicia (10,2 %), mientras que en Aragón (-25,2 %), Cantabria (-23,3 %) y La Rioja (-20,6 %) las caídas en el número de hipotecas totales han superado el 20 %, y otras cuatro comunidades autónomas han descendido a doble dígito.

En cuanto a las hipotecas sobre vivienda, los aumentos se han producido en seis comunidades, descendiendo en trece. Entre los mayores aumentos destaca Baleares (24,9 %), seguida a distancia por Castilla y León (9,2 %) y Asturias (7,1 %), mientras que los descensos más acusados se han contabilizado en Cantabria (-32,3 %), Canarias (-23,7 %), Aragón (-22,1 %) y La Rioja (-21,4 %).

En lo que respecta al número absoluto de hipotecas, Cataluña, Andalucía, Madrid y Valencia han superado las 7.000 hipotecas sobre todo tipo de inmuebles. La comunidad con mayor número de hipotecas ha sido Cataluña, con más de 11.100 en total, de las cuales algo menos de 8.700 han sido sobre vivienda.

Durante la primera mitad del periodo, el mercado ha mostrado una alternancia de periodos de crecimiento y suaves descensos, con comportamientos notablemente similares entre las compraventas totales y las de vivienda. Sin embargo, a partir de enero de 2026, las compraventas totales muestran cierta estabilidad, mientras que las de vivienda presentan una clara divergencia, alternando varios meses de descensos. El mes de julio, objeto del presente estudio, registra la mayor caída del año en este segmento.

La evolución del número de hipotecas constituidas muestra una desaceleración más tardía y menos acusada que la observada en las compraventas, con tasas de variación positivas durante casi todo el periodo y muy superiores a las registradas en las compraventas. Solo julio han descendido ligeramente las hipotecas totales (primer descenso en 25 meses), mientras que las hipotecas de vivienda registraron en mayo y julio de 2026 los dos únicos descensos registrados en esos 25 meses. Este mejor comportamiento de las hipotecas respecto a las compraventas ha llevado a que, en el caso de la vivienda, el número de hipotecas supere el 70 % respecto a las compraventas durante los últimos siete meses, con un 71,6 % en julio.

Wypo: el precio de la vivienda está echando el freno

El mercado inmobiliario español atraviesa un momento de inflexión que conviene leer con matices, no a grandes rasgos. “Los datos más recientes muestran que el precio de la vivienda empieza a frenar su escalada: por primera vez en varios trimestres, la sensación generalizada es que estamos echando el freno”, describe Andrea Elegido, portavoz de Estudios de Wypo. Las operaciones de compraventa han caído un 4% interanual, hasta las 67.529 transacciones: “A primera vista podría interpretarse como un enfriamiento de la demanda. La realidad es más compleja: no cae la intención de compra, pero se necesita mayor financiación. De hecho, el número de hipotecas constituidas ha crecido un 10,8%, hasta las 45.907, y el importe medio solicitado ha subido un 6%, hasta los 178.365€. Se necesita más deuda para acceder a la misma vivienda que hace un año. Eso no es un mercado que se enfría; es un mercado que exige más esfuerzo financiero para sostener el mismo nivel de actividad”.

A esta ecuación se suma la variable del precio del dinero. El Euribor mantiene su tendencia alcista, y el mercado prevé que el Banco Central Europeo eleve los tipos de interés en la reunión del 10 de septiembre. Un movimiento así tensionaría aún más las cuotas de las hipotecas variables o mixtas en su tramo variable, justo en un momento en el que el precio de la vivienda ya exige hipotecas más elevadas. 

Una tendencia en la que ya están moviendo ficha los bancos incluso en las hipotecas fijas de cara a este cuatrimestre del año. Aquí es donde conviene detenerse, porque es el error de cálculo más común entre quienes buscan comprar: esperar el momento perfecto. Y ese momento, sencillamente, no existe. El precio de la vivienda y los tipos de interés casi nunca se mueven en la misma dirección: cuando uno baja, el otro tiende a subir. Quien espera a que caigan los tipos corre el riesgo de encontrarse con una vivienda más cara. Quien espera a que baje el precio corre el riesgo de encontrarse con una hipoteca más cara. El escenario ideal —precio bajo y tipos bajos a la vez— es, en la práctica, una rareza estadística, no una expectativa razonable.

Por eso, desde Wypo insisten en que la pregunta relevante no es cuándo comprar, sino si el comprador está preparado para comprar. Eso significa tener ahorro suficiente, haber encontrado la vivienda que realmente se quiere y contar con la estabilidad laboral necesaria para sostener el préstamo sin que comprometa la calidad de vida. “Nunca va a llegar el momento perfecto del mercado. Comprar vivienda no va de esperar el momento, sino de estar listo para dar el paso. Y cuando se está, no descartar entidades bancarias porque nunca se sabe qué entidad está buscando tu perfil”, concluye la experta.

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