12 Mar
12Mar

Miguel Ángel Valero

La Administración Trump ha iniciado investigaciones contra sus principales socios comerciales –entre ellos la Unión Europea– con el objetivo de restablecer los aranceles. El mes pasado, el Tribunal Supremo de EEUU suspendió los aranceles vinculados a la ley IEEPA, incluidos los llamados "recíprocos”, lo que podría obligar a devolver a las empresas hasta 175.000 millones$ recaudados. 

Sin embargo, Trump ha activado una vía alternativa que le permitiría reintroducir los aranceles, aunque requiere previamente abrir investigaciones individuales sobre cada país al que se pretenda gravar. Mientras tanto, mantiene la capacidad de imponer temporalmente un arancel universal del 15%. Aunque ha amenazado con aplicarlo, por ahora solo ha ejecutado un gravamen del 10%.

Según explicó el Representante de Comercio, las investigaciones se iniciarán sobre más de una docena de economías, entre ellas la Unión Europea, China, México, India y Japón. Llama la atención que Canadá, por el momento, no figure entre los países investigados. Además, señaló que su intención es concluir los expedientes antes de que expiren los aranceles temporales actuales, lo que permitiría sustituirlos de forma inmediata.

OBS: China amenaza la hegemonía de EEUU

Por su parte, el informe Escenarios y tendencias geopolíticas que cambiarán el mundo en 2026, dirigido por el profesor de Entorno económico global de OBS Business School (grupo Planeta Formación y Universidades),   Eduardo Irastorza, defiende que "vivimos en el mundo la confrontación de dos modelos económicos: uno ultraliberal, con Argentina o EEUU como claros ejemplos, y otro decididamente intervencionista, con Rusia y China como sus máximos exponentes". Rusia y China, junto a Brasil o India, entre otras naciones, forman los llamados BRICS, "la más poderosa alianza del mundo, con unas cifras apabullantes que sacan los colores a las envejecidas economías y poblaciones occidentales. Juntos, estos países representan más de un tercio de la población mundial; son las economías con mayor crecimiento y más futuro y tienen las mayores reservas energéticas y minerales; además son unos poderosos generadores de tecnología avanzada. Si estos países estuviesen de acuerdo en todo, el mundo tendría que seguir su dictado; pero no es así y el resto de las potencias harán lo imposible para que así siga siendo".

China es hoy socio comercial preferente del mayor número de países de la Tierra, tiene la mayor flota comercial y una completa red de enclaves estratégicos para controlar su circulación tanto para su “Ruta de la Seda”, como para su “Collar de Perlas”.

EEUU es consciente de que su hegemonía está siendo amenazada y la va a defender cueste lo que cueste. Este es el motivo real de sus intervenciones en diferentes partes del mundo. En Latinoamérica, con la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, sus interferencias en la política mexicana o la manutención económica de Argentina; todo ello en búsqueda de los recursos de petróleo, gas y minerales raros tan vitales para su reconquista delos mercados.

Europa por su parte es considerado por el presidente Trump su vasallo, y se aprovecha de la desunión de los miembros en campos tan importantes como el armamento o los bloqueos comerciales. Dinamarca es hoy el centro de la diana por su soberanía sobre Groenlandia, una isla vital para EEUU, China y Rusia no solo por sus enormes recursos sino también por su estratégica posición en la ruta del Ártico, que quieren desbloquear para ahorrar miles de kilómetros a los buques mercantes. Rusia cuenta con veinte rompehielos nucleares capaces de hacerlo; EEUU solo tiene uno. 

El resto de Europa es para Trump prácticamente inexistente. Francia ha reducido prácticamente a nada su peso internacional a pesar de su tradicional sentido de la autosuficiencia, y no sería de extrañar que EEUU quiera quedarse con las pocas islas del Pacífico Sur que todavía posee. Hungría, junto a otros países del Este, planta cara a los del oeste cada vez de manera más descarada y habla directamente con el presidente norteamericano. Y Ucrania puede servir a EEUU de moneda de cambio a la hora de contar con el apoyo de Rusia cara a un posible enfrentamiento con China.

En Oriente Medio, el cierre del estrecho de Ormuz debido a la guerra en Irán provocará la escasez de petróleo en Occidente (el 20% de la producción mundial pasa por él) y por tanto un aumento de los precios, que ya está ocurriendo. En estas circunstancias EEUU busca controlar toda la producción que queda, incluida la de Venezuela, y determinar los precios en todo el mundo. Además, obligará a que las transacciones se realicen en dólares. 

En el Lejano Oriente, EEUU sigue empleando Taiwan como su gran portaviones en el Mar de la China Meridional, pero sabe que tarde o temprano tendrá que ceder a las exigencias de Xi Jinping. Eso sí, no será antes de que haya conseguido su propia autonomía en producción de chips. El posible conflicto con China está ahora mucho más al norte, en el Ártico, y también mucho más al sur, en Myanmar.

Además, las guerras militares tradicionales ya no existen. Las batallas de hoy tienen lugar sobre todo en el terreno económico, el terrorismo, el ciberespacio y la manipulación de la opinión pública. El objetivo es el colapso del enemigo a todos los niveles: la inutilización de sus armas, la destrucción de su economía, la desaparición de su dinero, la paralización de todas sus estructuras, el desabastecimiento energético… y todo ello a solo un “click” de distancia. ¿Para qué romper algo valioso que puede ser tuyo? ¿Para qué robar fondos si los puedes transferir?¿Para qué matar gente si la puedes poner de rodillas?

El gasto militar orientado al ciberespacio se ha disparado en la última década y crece aritméticamente. De hecho, es la partida que más aumenta. Ya se han producido incluso maniobras para tantear el colapso de bolsas internacionales. Hace unos años, Israel destrozó con un ataque cibernético todas las centrifugadoras de uranio en Irán. Sencillamente las volvió locas con un troyano y además sin levantarse de su silla. Definitivamente, la “guerra virtual” es el futuro y la inmensa mayoría no estamos preparados para ella.

En el nuevo y difícil contexto, empresas como de Musk, Palantir de Thiel, Microsoft de Gates o Amazon de Bezos son las que sostienen los mercados financieros y reparten los mayores beneficios. Estos personajes poseen información de absolutamente todo el mundo y consideran la legalidad como una línea de defensa que pretende proteger a los que no entienden “su extraordinaria misión”. Por el momento, Trump juega a entenderse con ellos, pero mira con sospecha sus intenciones.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.