Miguel Ángel Valero
Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, señala que todo apunta a que el Euribor a 12 meses romperá en junio su racha alcista de los últimos tres meses. La media provisional se sitúa actualmente en el 2,8%,frente al 2,804% de mayo. Aunque el Banco Central Europeo (BCE) subió los tipos de interés en su reunión de junio, el mercado ya había descontado plenamente este movimiento, por lo que ya estaba reflejado en el valor del Euribor.
El principal motivo de la ligera caída del indicador en junio ha sido lo ocurrido tras la firma del acuerdo marco de paz entre Irán y EEUU. El pacto provocó fuertes descensos en los precios de los futuros del petróleo - que ya han regresado a niveles previos al conflicto - y una corrección a la baja en las expectativas de subidas de tipos por parte del BCE.
"Aunque el mercado sigue descontando una subida de tipos a lo largo del año, mantenemos un alto grado de escepticismo y creemos que existe margen para que las expectativas se moderen aún más. Las declaraciones de Lagarde refuerzan nuestra visión: la presidenta del BCE señaló que no ve necesidad de adoptar medidas adicionales agresivas para contrarrestar el shock generado por el conflicto con Irán. Por todo ello, esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés en sus niveles actuales a corto plazo, a medida que la inflación converge progresivamente hacia el nivel objetivo. Paralelamente, si las negociaciones entre EEUU e Irán avanzan sin contratiempos, deberíamos ver una reducción adicional de las expectativas de tipos en la Eurozona y un posible descenso, aunque moderado, del Euríbor a 12 meses desde los niveles actuales", apunta el experto de Ebury.
El Foro de Sintra constata una desaceleración gradual de la inflación
En el Foro de Sintra, Lagarde destaca los avances en regulación bancaria y energías verdes como un “escudo europeo” que ha permitido afrontar con mayor resiliencia la crisis en el estrecho de Ormuz. Mientras, los datos de inflación en Europa apuntan a una desaceleración gradual, lo que sugiere que el peor momento puede estar comenzando a quedar atrás. Esta moderación continuará durante la segunda mitad del año, y la energía empezará a revertir su impacto inflacionista, especialmente de cara a 2027. Con este escenario, el tono restrictivo de los bancos centrales parece prudente, aunque previsiblemente no será sostenible más allá del verano. En paralelo, los flujos por Ormuz se han ralentizado –de 20 a 13 el 29 de junio, con datos que no recogen los tránsitos no declarados–. No obstante, la vía de Omán gana relevancia, con Francia en conversaciones con el gobierno omaní para evitar la imposición de peajes y facilitar las labores de desminado.
La presidenta del BCE ha afirmado que Europa cada vez es más resiliente frente a los shocks económicos y que la última subida de tipos de interés no fue de carácter preventivo. Europa se está volviendo menos vulnerable a las perturbaciones externas gracias a una mayor regulación bancaria y fiscal –la quiebra de Silicon Valley Bank en EEUU no desestabilizó a ninguna entidad financiera de la zona euro– y a los avances en la transición ecológica –que han permitido resistir a la mayor interrupción de suministro mundial de petróleo–. En lo referente a la última decisión de política monetaria, la presidenta rechazó que pudiera calificarse como una subida de tipos “preventiva”, insistiendo en que estaba respaldada por las proyecciones macroeconómicas del BCE y resultaba adecuada en todos los escenarios contemplados por la institución. En aquella reunión, el BCE publicó nuevas previsiones macroeconómicas que elevaban tanto la inflación general como la subyacente, mostrando que la inflación no volvería al objetivo del 2% hasta el último trimestre de 2027. Según Lagarde, mantener los tipos sin cambios habría implicado que la inflación siguiera por encima del 2% incluso en 2028.
En sus previsiones, el escenario más “moderado” con estimaciones más favorables al escenario “base”, contemplaba que el precio del petróleo remitiese a 88$/barril en el tercer trimestre de este año Sin embargo, la evolución reciente del mercado ha sido más favorable de lo previsto: el crudo cotiza por debajo de ese nivel desde hace dos semanas y actualmente se sitúa por debajo de los 75 dólares por barril, lo que reduce parte de las presiones inflacionistas asociadas al encarecimiento de la energía.
Philip Lane, economista jefe del BCE, asegura que los efectos de segunda ronda derivados del aumento de precios de la energía probablemente tardarán algún en manifestarse. En este sentido, subrayó que la principal cuestión para el BCE será evaluar cómo los incrementos acumulados de los costes energéticos durante los últimos meses terminan trasladándose a los precios de los alimentos y, especialmente, al sector servicios, donde las presiones inflacionistas suelen ser más persistentes.
Singular Bank: el BCE subirá tipos al 2,5% este verano
En la actualización de mitad de año de su informe Perspectivas geoeconómicas y estrategia de inversión 2026: La Gran Reconfiguración, Singular Bank avisa que la normalización del suministro desde el Golfo Pérsico será lenta: incluso con el tránsito reanudado, la oferta de petróleo seguirá por debajo de la demanda durante el verano y los inventarios tardarían al menos un año en volver a los niveles previos a la guerra. Por ello, espera que el Brent repunte de nuevo a 80$ y se mantenga en torno a ese nivel en la primera parte de 2027. La prolongación de las presiones inflacionistas llevará al BCE a subir su tipo efectivo al 2,5% este verano.
En el plano macroeconómico, la entidad prevé que EEUU mantenga un crecimiento del 2,2% en 2026, apoyado por la inversión en IA y una menor tensión comercial con China, mientras que la Eurozona se limitaría a un 0,7% por la crisis energética y la debilidad de Francia, Alemania e Italia. China moderaría su avance al 4,6%, afectada por el repunte de los costes de producción y la desaceleración del comercio exterior.
España seguirá mostrando mayor resiliencia que la Eurozona, con una previsión de crecimiento del 2,5%, respaldada por la demanda interna, el empleo, el tramo final de los fondos Next Generation y el dividendo demográfico asociado a la inmigración. No obstante, el informe advierte de riesgos sobre el turismo si repuntan los costes energéticos y recuerda los retos estructurales de vivienda, pensiones, oferta y fragmentación política.
Singular Bank considera que la IA seguirá siendo uno de los principales motores de inversión y productividad, aunque con efectos desiguales por sectores y una reasignación de tareas en actividades más expuestas. Desde el punto de vista del mercado, la entidad no aprecia una “exuberancia irracional” en torno a la IA, ya que las valoraciones tecnológicas se han moderado gracias a la revisión al alza de los beneficios esperados. En este contexto, mantiene su preferencia por los segmentos vinculados al despliegue de centros de datos, especialmente semiconductores, infraestructuras y electrificación, así como por Asia Emergente, donde se concentra una parte esencial de la cadena de valor tecnológica.
Roberto Scholtes, jefe de Estrategia de Inversión de Singular Bank, ha señalado: "Los múltiplos bursátiles se han moderado al acelerarse el crecimiento de los beneficios, en especial los de las tecnológicas, por lo que conviene evitar una infra ponderación significativa de EEUU. Además de sobre ponderar Tecnología -con un peso relevante en la cadena de valor de Asia Emergente-, continuamos viendo recorrido en otros “posibilitadores” de la puesta en marcha de centros de datos, encuadrados en las temáticas de Infraestructuras y Electrificación".
En renta fija, Singular Bank recomienda invertir la liquidez y los fondos monetarios en deuda pública a corto plazo, especialmente entre 1 y 3 años; reforzar la exposición a activos ligados a tipos flotantes, como préstamos bancarios senior y CLO, por su protección ante nuevas subidas de tipos; y mantener posiciones en deuda subordinada de entidades financieras, donde los intereses más altos apoyan la rentabilidad y solvencia de bancos y aseguradoras.
En divisas, la entidad considera que la reciente apreciación del dólar ofrece una oportunidad para cubrir otra parte de la exposición al USD. Su escenario base contempla que la Fed mantenga el tipo en el rango 3,50%-3,75% y prevé que el dólar vuelva a final de año a 1,18 €/$ tendiendo a 1,20 €/$ en 2027 si se descuentan nuevos recortes de la Fed. Por ello, considera que niveles en torno a 1,14 €/$ son adecuados para cubrirá parte de la exposición al USD que proviene de la renta variable estadounidense o global.
Singular Bank considera que la inversión en los “cuellos de botella” generados por la convergencia de la IA, la geopolítica y la autonomía estratégica seguirá siendo la temática dominante en las bolsas. Ve oportunidades en los subsectores que todavía no descuentan el probable super-ciclo de crecimiento o las posibilidades de innovación o de mejoras de productividad desatados por la IA: infraestructuras tecnológicas y energéticas, generación y redes eléctricas, semiconductores, biotecnología y bancos. Recomienda aprovechar eventuales recortes para reforzar posiciones.
UBS recomienda bonos de calidad
Los mercados comenzaron la semana con cierto optimismo ante la posibilidad de que Irán y EEUU continúen esta semana sus conversaciones de paz. Los planes de inversión en IA de Corea del Sur también impulsaron el sentimiento. "La moderación de la inflación PCE de mayo ayudó a reducir los temores de un nuevo endurecimiento por parte de la Fed. Se espera que el informe de empleo de esta semana muestre otro avance sólido, aunque con cierta moderación tras un mes anterior excepcionalmente fuerte. Creemos que es probable que la Fed mantenga las tasas sin cambios este año, y recomendamos asegurar las atractivas rentabilidades que ofrecen actualmente los bonos de calidad", apunta Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management.