17Dec

Mastercard, Ibercaja y el IEB coinciden en que la economía española muestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto y factores externos adversos. Ha logrado capitalizar su fortaleza en servicios, aprovechar los fondos europeos y atraer talento cualificado, creando un marco favorable para sostener el crecimiento.

Miguel Ángel Valero

Unanimidad de los expertos en considerar que España seguirá siendo en 2026 el motor económico de Europa. En la presentación del Economic Outlook 2026  elaborado por el Mastercard Economics Institute, Natalia Lechmanova, Chief Economist de éste, y Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard en España, destacan que España está a la cabeza del crecimiento económico en el continente de cara a 2026, con una previsión del +2,1%, por encima de la media europea, que se sitúa en un 1,2%. 

España está superando a la Eurozona, como viene haciendo desde la reapertura tras la pandemia. El crecimiento, según datos del Mastercard Economics Institute, está impulsado por una mayor inmigración, que ha aumentado la población en edad de trabajar y ha ayudado a cubrir las carencias de mano de obra cualificada y a impulsar el consumo. Por eso, el sector servicios ha obtenido mejores resultados, no solo en el turismo, sino también en sectores de alto valor añadido, como los servicios profesionales, financieros y de tecnología.

La Economista Jefe del Mastercard Economics Institute estima que el impacto de los aranceles en el PIB español será de una décima.

La economía europea mantendrá un ritmo de crecimiento estable en 2026, respaldada por una menor inflación, la bajada de los tipos de interés, la resiliencia de la demanda de los consumidores y políticas fiscales favorables, según datos del informe Economic Outlook 2026. Mientras se prevé que la Eurozona crezca un 1,2%, la inflación se modera hasta una media del 1,8% gracias al descenso de los precios energéticos, un euro más fuerte y unas importaciones más asequibles desde China continental.

Dentro de la Eurozona, habrá mayor aceleración prevista en Alemania (del 0,3% en 2025 al 1,2% en 2026) y en el sur de Europa (2,1% en España). A medida que el sector exterior se ajusta a los aranceles, la inflación —que promediaría el 1,8%— junto con menores tipos de interés y un mercado laboral resistente apuntalarán la economía doméstica. El empleo continúa expandiéndose y las tasas de paro se mantienen cerca de mínimos históricos, incluso en países donde han repuntado ligeramente, como Alemania.

En el Reino Unido, el PIB crecería un 0,9%, por debajo del 1,5% previo, con un consumo que se orienta hacia experiencias, electrónica y moda. Europa Central y Oriental muestra una recuperación —especialmente en Polonia, Chequia, Hungría y Rumanía— impulsada por el aumento del consumo y los recortes de tipos. Los países nórdicos y Suiza se beneficiarán del crecimiento del turismo de lujo, con los hoteles de cinco estrellas captando una mayor cuota del gasto. 

El consumo de los hogares en España se ha visto respaldado por la resistencia del mercado laboral, caracterizado por un descenso en la tasa de desempleo. Por otro lado, el crecimiento de los salarios ha sido fuerte, lo que ha permitido recuperar el poder adquisitivo.

Pese a unos fundamentos sólidos, los consumidores siguen actuando con cautela: gastan más en alimentación y pequeños caprichos, pero evitan las compras de alto importe (muebles o electrónica). Las categorías de ‘pequeños gastos’ incluyen moda, cosmética, tiendas de descuento, ocio digital y presencial, viajes terrestres y restauración.

Las pequeñas y medianas empresas europeas avanzan en una transformación estructural impulsada por la adopción digital y los cambios sectoriales. Las pymes representan el 32% del gasto minorista en Francia, el 25% en Alemania y el 20% en el Reino Unido, lo que refleja su creciente influencia tanto en el comercio tradicional como en el electrónico.

La incorporación de la IA evoluciona de la experimentación a la integración plena, respaldada por fuertes inversiones en infraestructuras. Dinamarca lidera Europa, con un 27,6% de las empresas utilizando al menos una tecnología de IA en 2024, el doble de la media europea. De cara a 2026, una integración más profunda de esta tecnología y estímulos fiscales selectivos serán motores clave del crecimiento global.

El Mastercard Economics Institute, destaca que los fondos de Next Generation EU expirarán a finales de 2026. Dado que solo se ha desembolsado la mitad de la dotación disponible, se prevé que se continúe acelerando su despliegue, lo que impulsará la inversión pública en países como Italia, Grecia, Portugal o España, que también se está beneficiando de un despliegue más rápido de estos fondos, impulsando la inversión en el país.

Según datos del informe Economic Outlook 2026, que ha analizado el comportamiento del consumidor europeo en el tercer trimestre de 2025 comparándolo con el mismo periodo de 2024, los españoles muestran un cambio notable en sus hábitos de gasto, marcado por una búsqueda de adquisiciones asequibles frente a grandes gastos. El fuerte aumento en las compras de pequeño importe (aumento de 2,1 puntos) evidencia que, pese a la cautela económica, los hogares siguen destinando parte de su presupuesto a pequeños caprichos que ofrecen bienestar inmediato sin comprometer sus finanzas. Al mismo tiempo, el gasto en la cesta de la compra en tiendas de alimentación se mantiene estable (variación de 0 puntos porcentuales), lo que sugiere una gestión ajustada y constante de la cesta básica de la compra.

Al mismo tiempo, los consumidores españoles han reducido de forma significativa su gasto en carburantes (que ha bajado 1,1 puntos porcentuales), un descenso que puede estar asociado tanto a la optimización de los desplazamientos como a la adopción de alternativas de movilidad más eficientes. Este ajuste se suma a la tendencia de posponer inversiones de mayor valor, reflejada en la caída del gasto en bienes de gran importe (0,9 puntos porcentuales de descenso), entre los que se encuentran viajes costosos, muebles o productos tecnológicos. Ambos comportamientos apuntan hacia una mayor prudencia y planificación del consumo ante el contexto económico.

En conjunto, los datos que desprende el informe dibujan un panorama de consumo más consciente en España, donde los hogares equilibran moderación y bienestar. Los españoles priorizan los pequeños placeres mientras controlan con sensibilidad su presupuesto, adaptando su comportamiento para preservar estabilidad sin renunciar por completo a experiencias de disfrute cotidiano. Esta combinación de cautela y ‘micro caprichos’ se convierte así en la señal distintiva del consumidor español de 2025.

Natalia Lechmanova vaticina que el crédito de consumo crecerá el 8,3% en 2026; las hipotecas, el 3%, y el crédito a empresas, el 2,9%. El paro mejora 6 décimas, hasta el 10,5%, y la deuda de las familias baja al 43,5% del PIB, frente al 43,8% en 20224. También se consolidará la recuperación del poder adquisitivo

Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard España, señala que “las previsiones económicas para 2026 en nuestro país son excepcionalmente alentadoras, lo que supone un entorno positivo tanto para las personas como para las empresas. En Mastercard en España aprovecharemos este contexto para seguir impulsando los pagos digitales, especialmente en el transporte público, facilitando la experiencia de visitantes y residentes y apoyando el turismo como motor clave de nuestra economía. Además, reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad, la simplicidad y la rapidez en el comercio electrónico, equiparando la experiencia online al contactless en tiendas físicas gracias a iniciativas innovadoras como Click to Pay, la tokenización y la aplicación de inteligencia artificial en el comercio a través de Agent Pay, entre otras iniciativas".

Ibercaja: fortaleza de la demanda interna

Por su parte, Ibercaja ha presentado sus previsiones de crecimiento económico para los dos próximos años, revisando al alza el crecimiento del PIB español, hasta un 2,3% en 2026 y un 2,1% en 2027. El crecimiento se debe, sobre todo, a la fortaleza de la demanda interna, cuyo impulso aportó 1,2 puntos al alza del PIB y 3,7 puntos en la tasa interanual en el tercer trimestre. Dentro de ella, destaca el aumento del consumo privado, que se incrementó un 3,3%. El punto positivo es el aumento de la inversión con un crecimiento del 7,6 % interanual, impulsado por maquinaria y equipo (11,0%), construcción (6,4%) y propiedad intelectual (6,4%).

Santiago Martínez, jefe de Análisis Económico y Financiero del Banco, señala en la presentación del nuevo número de la Revista Economía Aragonesa que “el dato de PIB continúa aportando noticias positivas para el conjunto de España, impulsado principalmente por la demanda interna y por la tasa de paro continuará reduciéndose. Sin embargo, será importante continuar vigilando otros indicadores que se puedan ver afectados por las tensiones geopolíticas o la guerra arancelaria”.

En contraposición, la demanda externa restó 0,6 puntos porcentuales al crecimiento. “La mayor parte de la aportación negativa de la demanda externa no proviene de la guerra comercial y su impacto sobre las exportaciones sino del dinamismo de las importaciones, que responde a la fortaleza de la demanda interna”, precisa.

Respecto a la creación de empleo en España, los datos muestran cierta desaceleración con unos datos menos favorables en el tercer trimestre, pero, aun así, positivos en relación con el mismo periodo de 2024. Por su parte, la ocupación continúa creciendo a un ritmo del 2,6% interanual, mientras que el paro descendió un -5,1%. De este modo, la tasa de desempleo se sitúa en el 10,5%, ocho décimas por debajo del mismo periodo del año anterior. Por ello, las predicciones de 2025 del Banco sobre la evolución de la tasa de ocupación estiman que aumentará un 2,2% en 2026 y un 2,0% en 2027, mientras que la tasa de paro continuará reduciéndose, hasta el 9,8% en 2026 y el 9,2% en 2027.

En relación con la tasa de ahorro de los hogares, las cuentas institucionales siguen mostrando una situación favorable, aunque más moderada. En cuanto a la situación de las empresas, la margen continua en descenso, al igual que la tasa de inversión sobre el valor añadido, que no consigue recuperarse. La inversión será clave para recuperar una productividad que continúa estancada, ya que el crecimiento económico sigue alimentado casi en exclusiva por la expansión del empleo.

El mercado inmobiliario está experimentando cierta estabilización en lo referente al crecimiento de las compraventas tras la fuerte expansión registrada en el primer semestre del año. Los niveles de producción de viviendas siguen muy alejados de los necesarios para satisfacer el aumento del número de hogares, la demanda de segundas residencias y de reposición de un parque envejecido. Como consecuencia, los precios de la vivienda crecen a tasas de dos dígitos según la serie del INE. “Lo que puede limitar la demanda es, precisamente, la propia subida de precios, ya que dificulta el acceso de muchos hogares, en particular jóvenes, al mercado de compra”, avisa.

IEB: España demuestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto

Las "Perspectivas de la Economía Mundial 2026" del IEB, un informe elaborado por Aurelio García del Barrio, director del Global MBA con especialización en Finanzas, vaticinan que la economía mundial transite un ajuste suave pero persistente. Tras crecer alrededor del 3,3% en 2024, el PIB global crecerá un 3,2% en 2025 y un 3,1% en 2026. Se espera que el crecimiento se debilite al 2,3% en 2025, la tasa más lenta desde 2008 (excluyendo recesiones globales completas), debido al aumento de las barreras comerciales y la incertidumbre política. Para 2026, se espera una recuperación tibia con un crecimiento proyectado del 2,5%. 

La inflación ha dejado atrás su fase más aguda, pero no ha convergido plenamente a las metas en todas las regiones. En EEUU se situará en un 2,6% en 2026,por encima del objetivo, debido al nuevo contexto arancelario y los límites a la inmigración. En la Eurozona, gravita cerca de la meta (1,9% en 2026). La inflación global (Ponderada por PIB) será un 2,9%en 2025 y 2026, todavía un poco por encima del objetivo promedio.

La Fed inició un ciclo de recortes en septiembre de 2025 y podría llevar la tasa a 3,25% a fines de 2026. El BCE mantendría su tasa de depósito en un 1,75% durante 2025 y 2026. China mantiene un sesgo acomodaticio, con la tasa de política monetaria bajando hasta un 1,25% en 2026.

El auge del proteccionismo en 2025 elevó los aranceles efectivos y forzó a las cadenas de suministro a reacomodarse. La tasa arancelaria efectiva de EEUU ha superado los niveles alcanzados durante la Gran Depresión. El pronóstico para el crecimiento del volumen del comercio mundial de mercancías es de 2,4% en 2025 y se desacelera a 0,5% en 2026.

El escenario base sitúa el Brent en 68$/barril en 2025 y en 60 en 2026. Se prevé que los precios de la energía bajen un 12% en 2025 y otro 10% en 2026. Los precios del oro se mantendrán elevados durante 2026.

Los riesgos se inclinan a la baja, incluyendo un bloqueo migratorio más severo, nuevos aumentos de aranceles, conflictos y eventos climáticos extremos. Choques de oferta negativos y demanda débil pesan a la baja sobre el PIB.

España destaca en el entorno macro global. La economía española ha continuado mostrando un ritmo de crecimiento robusto, aunque algo más moderado que el registrado al final de 2024. De cara al futuro, al igual que ocurre a nivel global y europeo, las perspectivas sobre la evolución de la actividad en España están sujetas a una elevada incertidumbre, derivada de un entorno internacional complejo. Factores como la volatilidad de los precios energéticos, la evolución de la inflación y los riesgos geopolíticos condicionan el escenario económico, pero los fundamentos internos del país siguen siendo sólidos.

España se perfila para crecer por encima de la media europea en 2025-2026, gracias a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre ellos destaca la demanda interna, con un consumo de los hogares sostenido por un mercado laboral sólido y un crecimiento estable del empleo. La inversión, tanto pública como privada, recibe impulso de los fondos europeos, destinados a proyectos de digitalización, infraestructuras y transición ecológica, generando un efecto multiplicador en la economía.

En términos sectoriales, sobresale la solidez del sector servicios, especialmente el turismo y las exportaciones de servicios. La recuperación del turismo ha sido significativa para el PIB y el empleo, mientras que los servicios de mayor valor añadido —finanzas, tecnologías de la información, consultoría y servicios profesionales— están ganando peso, diversificando la actividad económica más allá del turismo tradicional.

La participación de los servicios de alto valor añadido en el PIB español es ahora tres puntos superior a la prepandemia y un punto más quela media de la Eurozona, consolidando un perfil económico más competitivo.

La economía española muestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto y factores externos adversos. Ha logrado capitalizar su fortaleza en servicios, aprovechar los fondos europeos y atraer talento cualificado, creando un marco favorable para sostener el crecimiento. Si bien se espera una moderación del ritmo en 2026, la combinación de demanda interna vigorosa, inversión estratégica y un mercado laboral en expansión sitúa a España por encima de la media europea y con perspectivas sólidas para los próximos años.

Por otra parte, el conflicto China-Taiwán: El conflicto es un punto clave en la pugna entre China y EEUU por el liderazgo mundial. Taiwán es el primer productor mundial de semiconductores avanzados, lo que hace que cualquier conflicto tenga un gran potencial destructivo para la cadena des uministro global y la economía mundial.

La ratio Deuda/PIB mundial se sitúo en 340%en 2025 y se prevé que alcance el 360% en 2026. La tasa de desempleo mundial, del 5%, se encuentra en el nivel más bajo desde 1991. Sin embargo, la creación de empleo global en 2025 será más modesta de lo previsto, debido a las tensiones comerciales y la cautela empresarial. Se estima que la tasa de desempleo global para 2026 sea del 4,9%.

La tendencia a la regionalización del comercio se ha intensificado desde 2018 como respuesta a la necesidad de mitigar riesgos geopolíticos y reconfigurar las cadenas de suministro.

15Dec

“España debe responder con estrategia, no con resignación. Es necesario proteger a corto plazo a los sectores más expuestos, pero también convertir este nuevo contexto en una oportunidad para ganar presencia internacional con productos de mayor innovación y valor añadido”, subraya el Club de Exportadores.

Miguel Ángel Valero

La inflación y los costes emergen como nuevos desafíos para las empresas españolas. En un momento marcado por la nueva escalada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) el 56% de las empresas reconoce durante el tercer trimestre que va a subir los precios  de sus productos durante 2026, como reacción al encarecimiento registrado en bienes como la energía y las materias primas, y también a los aranceles.

Así lo acredita la última edición -referente al tercer trimestre de 2025- del International Business Report (IBR), el informe elaborado por Grant Thornton a partir de una encuesta que analiza las expectativas y preocupaciones de las empresas del middle-market (en España, entre 50 y 3.000 empleados), a escala global y nacional. 

En esta edición, las expectativas de subir precios por parte de las empresas medianas han alcanzado el máximo histórico de la serie. Entre el segundo y el tercer trimestre, las expectativas de subir precios han crecido 7 puntos en España, que además refleja una tasa más elevada en este indicador que el dato de la Unión Europea (50%) y el global (53%).  

El dato refleja la tendencia que mantiene la inflación en España. En noviembre, el IPC alcanzó el 3% en España, según los datos adelantados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En el conjunto de la Eurozona, este indicador se situó 8 décimas por debajo, en el 2,2%. 

De igual forma, crece la inquietud por el encarecimiento de las materias primas (49%, nueve puntos más que en el segundo trimestre) y los costes de envío de mercancías (43%, cuatro puntos más). Unos niveles por encima de la media europea (43% y 39%, respectivamente). 

Repercusión de los aranceles sobre la internacionalización 

Más allá de la subida de los costes y la presión sobre los márgenes empresariales, la última edición del IBR refleja una desconexión entre el boyante crecimiento macroeconómico y las perspectivas empresariales en España. El porcentaje de directivos que considera que la economía mejorará en el próximo año se sitúa en el 59%, mínimos desde 2023. En el último año, el optimismo empresarial se ha desplomado diez puntos. Mientras tanto, en Europa se estabiliza, y marca máximos históricos a nivel global (75,7%); motivado por el resultado final de la guerra comercial, que no ha sido tan crítica como parecía en un primer momento.

En este contexto, las empresas señalan como palancas críticas la estabilidad regulatoria y la calidad institucional. La percepción de la regulación y la burocracia como barrera al crecimiento aumenta hasta el 47,8%, a la par que ganan peso la incertidumbre económica (54%) y las perturbaciones geopolíticas (49%). El 42% de los empresarios reclama una mayor simplificación administrativa y burocrática. De manera similar, ven relevante la reducción de carga fiscal a las empresas (40,4%), el impulso de la formación profesional y reciclaje (40%), un paquete de apoyo a sectores afectados por la guerra arancelaria (40%) y una bajada en las cotizaciones sociales (35,3%).

A nivel exterior, la guerra arancelaria está empezando a tener repercusión real sobre la internacionalización de las empresas españolas. El déficit comercial de España con Estados Unidos se situó en los nueve primeros meses del año en 10.785,6 millones€, cifra un 38,7% superior al saldo negativo de 7.772,4 millones de euros del mismo periodo de 2024.

Las exportaciones cayeron un 30% en agosto y un 7,4% hasta septiembre. Es cierto que España ha elevado a doble dígito sus exportaciones a Hong-Kong, Vietnam y Emiratos Árabes, pero estas cifras no cubren por el momento la caída de exportaciones hacia Estados Unidos recogida en los últimos meses. 

Aumento de los salarios, pero falta mano de obra

El middle‑market mantiene, eso sí, su apuesta por el empleo. La expectativa de aumentar plantilla mejora hasta el 48%. Tras dos trimestres consecutivos a la baja, el porcentaje de empresas que prevé un incremento real (por encima de la inflación) de los salarios vuelve a crecer. Según un informe publicado recientemente por Randstad, los salarios repuntarán un 5% en 2026 debido a la falta de mano de obra y la inflación.  En este sentido, la última edición del IBR demuestra que el porcentaje de empresas preocupadas por la falta de mano de obra también crece hasta el 46%. 

La estimación de rentabilidad repunta tres puntos frente al trimestre previo (del 50,9% al 53,7%). Eso sí, continúa por debajo del mismo periodo de 2024 y de la media global. En cuanto a facturación, el porcentaje de compañías que espera crecer en los próximos 12 meses se mantiene en niveles similares al trimestre anterior (57,2%), pero con una tendencia a la baja desde mediados de 2024.
Implantación de la Inteligencia Artificial 

Pese a la inestabilidad, las empresas del middle-market mantienen una apuesta estratégica por la sostenibilidad, la innovación y la digitalización. El 60% de las compañías encuestadas mantienen su intención de llevar a cabo inversiones en digitalización, y el 44,4% en ciberseguridad. 

La implantación de la Inteligencia Artificial avanza con rapidez, y el 38% de las empresas españolas reconoce utilizar la IA en su operativa diaria y otro 47% asegura que la usa pero su uso todavía no está muy extendido.

“Estamos viviendo un momento determinante en España, porque las amenazas son cada vez más crecientes y las empresas necesitan adaptar sus sistemas ante el nuevo entorno”, Cristina Muñoz-Aycuens, explica la socia de Ciberseguridad de Grant Thornton.

Además de ello, otras apuestas de inversión siguen siendo la marca, la sostenibilidad y los espacios de trabajo. Este último indicador crece seis puntos respecto al trimestre anterior, lo que consolida la tendencia de un teletrabajo limitado entre las empresas del middle-market. 

El Club de Exportadores exige ayudas para los afectados por el acuerdo EEUU-UE

Por su parte, el Club de Exportadores e Inversores Españoles ha publicado una Nota Técnica, elaborada por Rafael Pampillón, catedrático de la Universidad CEU San Pablo y de IE University, en la que se analizan las consecuencias del acuerdo comercial alcanzado en julio entre EEUU y la UE. La Nota destaca que el pacto ha devuelto estabilidad a las relaciones transatlánticas tras meses de tensiones arancelarias, aunque a un precio significativo para la competitividad de las exportaciones europeas.

Según el análisis, Estados Unidos impone hasta un 15% de arancel a los bienes procedentes de la UE, muy por encima del 4,5 % previo, mientras que Bruselas mantiene en el 0% los aranceles a los productos industriales estadounidenses. “Europa ha comprado estabilidad a cambio de aceptar un trato asimétrico”, afirma Pampillón, quien subraya que el acuerdo “rompe con el principio tradicional de reciprocidad y refuerza la dependencia europea de EEUU en energía, tecnología y seguridad”.

Esta asimetría, explica el experto, permite evitar una guerra comercial y desactiva la amenaza de aranceles extremos —como el 30% general que llegó a plantearse—, lo que proporciona previsibilidad para las empresas europeas. “Aunque un arancel del 15 % perjudica la competitividad, sigue siendo manejable y permite mantener la presencia en el mercado estadounidense”, apunta. 

La Nota Técnica señala que el impacto global para España será moderado, ya que solo alrededor del 5% de las exportaciones españolas de bienes se dirigen a EEUU, una de las proporciones más bajas entre los países europeos. España mantiene, además, una estructura comercial particular con EEUU: suele registrar déficit en mercancías, pero superávit en servicios, especialmente gracias al turismo. “A los servicios no se les pueden poner aranceles”, recuerda Pampillón, por lo que esta fuente de ingresos seguirá actuando como amortiguador del impacto negativo. No obstante, el acuerdo sí genera focos de riesgo en sectores clave, entre otros:

  • Automóvil: El arancel medio pasa del 5 % al 15 %, lo que afecta directamente a la competitividad del sector automoción y componentes.
  • Aceite de oliva: El sector evita el escenario extremo del 30 %, pero el nuevo marco mantiene incertidumbre.
  • Vino: La Federación Española del Vino advierte de un posible desplazamiento de productos europeos en favor de competidores con menor carga arancelaria.

“El nuevo marco comercial introduce desafíos en sectores donde España compite directamente con países que mantienen aranceles más bajos, como Marruecos o Turquía”, subraya Pampillón. Además, el compromiso europeo de aumentar las compras de gas y petróleo estadounidenses podría mantener los precios energéticos elevados, añadiendo presión a la inflación en las economías europeas. 

La Nota Técnica propone varias líneas estratégicas para afrontar la nueva situación. En primer lugar, destaca la necesidad de diversificar mercados y alianzas comerciales, impulsando la apertura de nuevos destinos de exportación —como Mercosur o países asiáticos como India e Indonesia— y reforzando los acuerdos ya existentes con México, Canadá, Japón o Corea. 

También subraya la importancia de ofrecer apoyo a los sectores más afectados, como el agroalimentario, el automóvil o el químico, que podrían requerir medidas de acompañamiento. 

Insiste en que la mejora de la competitividad será clave: la innovación, la calidad y la diferenciación resultan esenciales para que los consumidores estadounidenses sigan eligiendo productos españoles pese al incremento de costes. 

El análisis señala que la eliminación de aranceles europeos a los bienes industriales estadounidenses abre la puerta a aprovechar nuevas oportunidades, permitiendo importar maquinaria, equipos y piezas a precios más competitivos y ofreciendo margen para renegociar contratos o diversificar proveedores. “España debe responder con estrategia, no con resignación”, concluye Pampillón. “Es necesario proteger a corto plazo a los sectores más expuestos, pero también convertir este nuevo contexto en una oportunidad para ganar presencia internacional con productos de mayor innovación y valor añadido”. 

Constructoras: el 42%, en riesgo elevado de impago

De acuerdo con los datos que ofrece Insight View, de Iberinform, el 42% de las constructoras dedicadas a la edificación residencial y no residencial se encuentra en un nivel máximo o elevado de impago, lo que supone un ligero empeoramiento con respecto a los niveles de 2024. El desempeño del sector está marcado por la falta de mano de obra cualificada, las dificultades de acceso a la financiación, la pérdida de dinamismo de los visados de obra nueva y el impacto de las variaciones de precio de los materiales de construcción en los márgenes comerciales.

El sector muestra una fuerte atomización, con un 97% del tejido compuesto por micro y pequeñas empresas. Las grandes empresas apenas representan el 0,3% del total. De acuerdo con los datos que ofrece Insight View, las constructoras de edificios residenciales y no residenciales se concentran en las provincias de Madrid (16%), Barcelona (11%), Baleares (7%), Alicante (6%), Valencia (6%), Málaga (4%) y Sevilla (3%). De las primeras provincias del sector por tamaño, Baleares presenta el mayor deterioro del riesgo de crédito: el 61% de las constructoras de edificios del archipiélago (tres puntos más que hace un año) se encuentra en un nivel máximo o elevado de impago. Le siguen Málaga (56%) y Madrid (47%). Los menores ratios se registran en Murcia (36%), Alicante y Sevilla  (38%) y Barcelona (40%).

El 54% de las empresas del sector cuenta con menos de 10 años. La antigüedad es un factor relevante en el riesgo de crédito: entre las empresas que se encuentran en su primera década, el 51% se encuentra en un nivel máximo o elevado de impago. Este porcentaje cae sensiblemente, hasta el 31%, entre las empresas entre los 11 y los 25 años y al 32% entre las de más de 25.

Acero: los aranceles de EEUU redirigen exportaciones hacia la UE

Por otra parte, un informe elaborado por Iñaki Ballesteros, coordinador de Analistas Zona Norte de Solunion España, recuerda que en 2013 la Comisión Europea presentó un plan de acción para una industria del acero competitiva y sostenible. El sector se encontraba entonces en una situación muy difícil, agravada por la crisis económica. La UE era el segundo mayor productor de acero del mundo, con una cuota global del 11% en un mercado ya globalizado, donde la débil demanda y la sobrecapacidad se convertían en el principal reto de la industria, al tiempo que se enfrentaba a unos precios de la energía elevados y a la necesidad de invertir para ajustarse a las exigencias de la economía verde. Doce años más tarde, estos retos, lejos de controlarse, se han agravado, en perjuicio de los mercados más maduros: UE, Norte América y Japón.

India ha adelantado a la UE como segundo productor mundial, y la sobrecapacidad global está ejerciendo una presión enorme sobre las importaciones, tanto en términos de precios como de volúmenes. Desde 2014, las importaciones han aumentado alrededor de un 70%. Durante los últimos años, China ha sido el principal actor internacional, inundando los mercados y exportando deflación ante la desaceleración de su mercado doméstico, con una demanda incapaz de absorber la producción interna que, a su vez, está subsidiada por el Estado. 

Como consecuencia de ello, la industria siderúrgica de la UE ha perdido una capacidad de más de 30 millones de toneladas (-15%). La tasa de utilización de la capacidad está en torno al 67 % en 2024, cuando se considera necesario un 80% para mantener unos niveles de rentabilidad razonables. 

Además, la introducción en junio de 2025, por parte de EEUU, de un arancel del 50% a las importaciones de acero y aluminio no solo está afectando negativamente a los productores europeos al limitar el acceso al mercado estadounidense, sino que también aumenta la presión de las exportaciones previamente destinadas a EEUU que son redirigidas hacia la UE. Se espera que el problema de sobrecapacidad aumente en los próximos años, con políticas de exportación más agresivas hacia la UE, siendo este el principal mercado de importación a nivel mundial por volumen, y uno de los más atractivos por precios.

Estos aumentos de capacidad no se corresponden con la demanda esperada, que se mantiene en niveles prácticamente planos en Europa, en un entorno de baja actividad. Esta situación presiona a la baja los precios, con unos costes de producción superiores a la mayor parte de terceros países, y evidentemente daña la competitividad de la industria europea.

En este contexto, desde julio de 2018 la Unión Europea ha venido aplicando medidas de salvaguarda en la industria, que legalmente expirarán el 30 de junio de 2026 (no pueden extenderse más allá de 8 años según la OMC), basadas en cuotas de importación específicas por país para los socios comerciales y otras cuotas residuales donde se incluye a los demás países no socios, con volúmenes de importación a la UE más pequeños. Fuera de estas cuotas, liquidables trimestralmente, se aplica un arancel del 25% a todas las importaciones.

La nueva propuesta de la Comisión Europea presentada en octubre 2025 endurece notablemente las barreras de protección, incluyendo los siguientes puntos:

  • La cuota libre de arancel se reduce a 18,3 millones de toneladas, lo que representa una reducción aproximada de -47% respecto a 2024.
  • Las importaciones que queden fuera de la cuota libre quedarán sujetas a un arancel del 50%.
  • Requisito de fundición (pour&melt): la norma exigirá a los importadores proporcionar evidencia del país donde se fundió el acero para mejorar la trazabilidad y evitar fraudes en la aplicación de las cuotas.

En julio de 2021, la Comisión Europea presentó una propuesta como parte de su iniciativa “Fit for 55”, que tenía como objetivo alcanzar una reducción neta del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050. 

La propuesta incluía un Mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM) y revisiones al Sistema de comercio de emisiones de la UE (ETS). El CBAM es un instrumento de política ambiental que busca aplicar a los productos importados los mismos costes del carbono en que incurrirían las instalaciones que operan en la UE. De este modo, reduce el riesgo de deslocalización por traslado de la producción a países con políticas medioambientales menos ambiciosas. Actualmente, la industria europea intensiva entrega derechos de emisión por cada tonelada de CO2 emitido. Dado que un porcentaje cada vez mayor de estos derechos se compran en subastas o en el mercado secundario, estos productores tienen que hacer frente a un «precio del carbono» sobre la base de sus emisiones. Sin embargo, en muchos países los productores no están sujetos a esta obligación. Con el fin de proteger a la industria en este periodo de transición hacia el acero verde, los fabricantes europeos han estado recibiendo una buena parte de sus derechos de emisión de forma gratuita. Sin embargo, a partir de 2026 se acelera la eliminación de la “asignación gratuita” de derechos de CO2 con su eliminación total en 2035. 

El CBAM busca que los importadores asuman unos costes del carbono similares a los fabricantes europeos y no dañar la competitividad de la industria local. De este modo, el importador de la UE debe declarar antes del 31 de mayo de cada año la cantidad de bienes y las emisiones incorporadas en dichos bienes importados a la UE durante el año anterior y, al mismo tiempo, debe comprar el número de certificados CBAM que corresponda a la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero incorporadas en los productos, cuyo precio estará vinculado a los ETS (Emission Trading System).

En ambos casos, los efectos inmediatos que veremos con las nuevas medidas de protección del comercio y del medio ambiente son:

  • Fuerte reducción de las importaciones, que algunos organismos calculan en torno al 30%, y que va a impulsar una subida de precios (~100€/150€ tonelada) por parte de las acerías europeas. 
  • Mayor presión sobre los centros de transformación del acero y sectores downstream, que van a tener que trasladar el incremento de precios a un mercado actualmente deprimido. Adicionalmente, hay un repunte de las importaciones previo a la implementación de estas medidas y ante la previsible subida de precios que conllevaran, que supone un volumen adicional que el mercado va a tener que digerir en los primeros meses del 2026.

España ocupa el puesto 17 en el ranking mundial, con 11,9 millones de toneladas producidas en 2024, un 3,7% más que en 2023. En los últimos 10 años ha perdido una posición y un 16% de su producción. El consumo aparente creció un 6,5% en 2024 hasta los 13,5 millones de toneladas, su mejor cifra desde 2018, aunque gran parte del crecimiento favoreció a proveedores extracomunitarios, que aumentaron su cuota hasta el 34,5 % del consumo nacional. También se detectó un mejor comportamiento de productos planos (+9,5%) frente a los largos (+3,7%).El Indicador de Coyuntura Industrial (ICI) muestra niveles de actividad bajos, aunque estables. Con datos a octubre, la producción de acero en los 10 primeros meses del 2025 se mantiene ~ +1%, con un impacto limitado de los aranceles del 50% aplicados por Estados Unidos desde junio de 2025: España exporta unas 250.000 toneladas de acero al año a EE. UU., con un valor de alrededor de 400 millones de € en 2024 (~ 3,5% del total de exportaciones de acero).

El principal reto es la rentabilidad. En un sector intensivo en capital, tanto por inversiones como por costes de producción, y que soporta una enorme presión de las importaciones, es complicado mejorar la rentabilidad cuando la demanda no soporta una subida de precios. Dentro del sector en España, vemos la fabricación y distribución de tubo como la más perjudicada en este momento. Es una industria muy pegada al ciclo y con sobrecapacidad estructural. Se espera que las nuevas medidas que aplicará la UE a partir de 2026 tengan un efecto inmediato positivo por revalorización de stocks aunque, más allá de esa primera rotación, sus costes de producción subirán por el incremento de precios de materia prima y, de nuevo, se van a enfrentar a un mercado con exceso de capacidad y baja demanda. En este sentido, habrá que observar si el mercado absorbe las subidas de precios sin deteriorar aún más el volumen de toneladas. 

El ritmo anual de concursos en el sector se ha mantenido estable durante los últimos años, en torno a los 150-155 concursos al año. El sector metal mantiene una siniestralidad estructural por debajo de la media de sectores en España. El diferencial entre ambos se agrandó durante los años 2022 – 2024, debido al aumento de siniestralidad en otros sectores, mientras el sector metal se vio beneficiado por la extraordinaria rentabilidad en los años 2021 – 2022. El diferencial se ha ido estrechando, sin embargo, entre 2024 y 2025, debido a un peor comportamiento de metal con relación a la media del resto de sectores.

Por subsectores, hay una mayor volatilidad en la comercialización y distribución por la propia estructura de las compañías, aunque es la producción y transformación el subsector con mayor impacto en euros. *Informe elaborado por Iñaki Ballesteros, Coordinador de Analistas Zona Norte de Solunion España.

OBS: Menos opacidad con los sueldos

A final de año es cuando muchos trabajadores están negociando su salario para la próxima temporada. Vienen subidas, congelaciones, bonus… Pero ¿Somos capaces de hablar abiertamente con nuestros compañeros sobre nuestro sueldo? José Luis Bosch, director del máster en recursos humanos de OBS Business School, afirma que España es un país mucho más opaco que otros de Europa con este tipo de información. 

Según él, los salarios deberían ser públicos para todos dentro de una empresa; quizá no los detalles de cada persona pero, al menos, por equipos, tal como se hace en otros países. 

Todavía hay mucho empresario de cuño antiguo que considera que el salario es una prebenda a cambio de la cual recibirá la fidelidad del empleado, y acaba generando una cultura de “hacer la pelota”. “Eso genera una toxicidad muy propia de nuestro país”, asegura. Y recomienda publicar en la web los niveles salariales para que cada uno sepa en qué rango se mueve. Lo que marcará la diferencia es el 'salario emocional', es decir, el agradecimiento personal por una manera 'especial' de desarrollar el trabajo más allá del pago por el servicio prestado: mayor flexibilidad horaria y vacacional, por ejemplo", explica José Luis Bosch.

12Dec

El rally navideño continúa, con el índice global alcanzando nuevos máximos, aunque esta vez con una participación más amplia que trasciende el sector tecnológico.

Miguel Ángel Valero

Las Bolsas globales avanzan tras la reunión de la Fed, marcada por un tono menos restrictivo, aunque los repuntes no son homogéneos. Por un lado, crecen las dudas en torno a la inteligencia artificial tras los resultados de Oracle y Broadcom, que no han logrado convencer a los mercados, lo que ha provocado que el sector tecnológico quede rezagado esta semana. Las inquietudes sobre la capacidad de inversión de Oracle, debido a su elevado nivel de endeudamiento, se han sumado a unos datos de Broadcom que han resultado decepcionantes, especialmente por las previsiones de pedidos anunciadas por su CEO: en torno a 73.000 millones$, una cifra inferior a la estimada por los analistas.

Mientras tanto, OpenAI sigue atrayendo capital y explorando nuevas vías para monetizar la inteligencia artificial generativa. En esta ocasión, Disney ha comprometido una inversión de 1.000 millones$ en la compañía y ha licenciado sus franquicias para que Sora, la IA de generación de vídeos de OpenAI, pueda utilizarlas en la creación de contenido que se ofrecerá en Disney+

La carrera por rentabilizar la IA continúa y, pese a las incertidumbres, los ambiciosos planes de inversión se mantienen firmes.

Por otro lado, los sectores más rezagados y las pequeñas empresas americanas celebran esta semana el giro menos restrictivo de la Fed con avances significativos del +3% para el Russell 2000. Tras una primera mitad de año complicada, la segunda parte, marcada por la reducción de tipos y la llegada de estímulos fiscales en 2026, ha permitido al Russell 2000 acumular ganancias del +20%, frente al +11% del S&P 500. Esta tendencia diferencial debería mantenerse, en un contexto donde la economía estadounidense parece haber superado el impacto más severo de los aranceles y encara 2026 con mayor optimismo.

Por su parte, el Ibex ha tocado, aunque sea momentáneamente, los 17.000 puntos por vez primera en su centenaria historia. Cerrará 2025 con una subida de más del 46%, la más alta de la historia del índice creado en 1992 y que en 1993 registró un incremento del 54%, todavía no superado. 

El rally navideño continúa, con el índice global alcanzando nuevos máximos, aunque esta vez con una participación más amplia que trasciende el sector tecnológico.

DWS

Pero no es oro todo lo que reluce, ni todo el monte es orégano. Un gráfico de DWS ilustra los cambios anuales en dos indicadores de beneficios fundamentales en EEUU. El primero es el beneficio operativo de las empresas del S&P 500. El segundo es el beneficio total de las empresas, según los datos macroeconómicos nacionales después de impuestos, excluyendo los ajustes por valoración y depreciación. Durante décadas, ambas series evolucionaron prácticamente al unísono, lo que refleja la estrecha relación entre el mercado bursátil y la economía real. Sin embargo, desde la pandemia, esta estrecha correlación parece haberse roto. Los beneficios operativos del S&P 500 han fluctuado mucho más durante aproximadamente un año y han sido dinámicos, mientras que los beneficios económicos generales parecen estar quedando rezagados.

"Vemos razones claras para esta división. Unas pocas grandes empresas tecnológicas están impulsando las ganancias en el S&P 500, respaldadas por economías de escala y enormes inversiones en inteligencia artificial (IA). Por el contrario, los datos macroeconómicos sobre ganancias reflejan la amplia base corporativa de la economía estadounidense y, por lo tanto, muchas empresas más pequeñas y sensibles a los tipos de interés que están sufriendo el aumento de los costes financieros y los costes laborales unitarios", señalan los expertos de la gestora.

Otro factor se refiere a las recompras de acciones, que respaldan a los grandes actores del índice sin que los beneficios macroeconómicos aumenten en la misma medida. En resumen, los beneficios del S&P reflejan la fortaleza de unas pocas empresas extremadamente grandes y competitivas, mientras que los beneficios empresariales generales reflejan la “empresa estadounidense media” en un momento de crecimiento sólido, pero no elevado.

Según Johannes Müller, director de investigación de DWS, esta evolución refleja un “renacimiento de la K”. Durante la pandemia, la idea de la K se popularizó entre los economistas para ilustrar que una parte de la economía prácticamente no se vio afectada e incluso prosperó, mientras que la otra parte tuvo que hacer frente a considerables dificultades, al igual que con la letra K, una línea subió y la otra bajó. 

Históricamente, el mercado bursátil estadounidense ha tendido a evolucionar en paralelo a la economía. Por ejemplo, existe una correlación entre los puestos de trabajo de nueva creación y el S&P 500. “Sin embargo, desde finales de 2022, el mercado laboral ha mostrado signos de debilitamiento, mientras que el S&P 500 ha seguido subiendo, más de un 75%”, afirma Müller. En su opinión, se trata de una “clásica formación en forma de K”. En esta ocasión, ha sido provocada por la euforia en torno a la IA tras el lanzamiento de ChatGPT, combinada con enormes inversiones en centros de datos. Pero aún está por ver si estos elevados gastos se verán justificados por el aumento de la productividad en un futuro próximo.

También se puede observar una evolución en forma de K dentro del ecosistema de la IA: mientras que las empresas del universo Google han experimentado recientemente fuertes ganancias, algunas partes del ecosistema OpenAI han registrado pérdidas en sus precios. Esto se debe a que están surgiendo nuevos modelos y el liderazgo del mercado es volátil. Para el mercado de valores, esto puede sugerir que las estrategias de compra y mantenimiento de acciones de empresas individuales centradas en la IA pueden implicar un riesgo significativo. De cara al futuro, un factor clave puede ser qué empresas pueden utilizar la IA para obtener beneficios cuantificables y cuáles se quedan en el camino.

El gráfico ilustra cómo están divergiendo las trayectorias de los beneficios. La lógica K no solo se aplica a la economía y al mercado bursátil, sino también a la evolución de los beneficios. "Sigue siendo esencial la selección, la diversificación y la reevaluación constante de las hipótesis. Sin pruebas de que los billones invertidos en IA estén aumentando la productividad macroeconómica, un mercado que ya depende en gran medida de las ganancias de un pequeño número de empresas se volverá aún más vulnerable", avisan en DWS

Robeco: el entusiasmo por la IA aporta un impulso real al crédito

El entusiasmo por la inteligencia artificial está aportando un impulso real al crédito, aunque los cambios en los factores técnicos y los diferenciales ajustados hacen que sea esencial un enfoque reflexivo, señala la última Perspectiva de Robeco, con tres mensajes:

  • El contexto fundamental parece ser favorable para los activos de riesgo, incluido el crédito.
  • Los factores técnicos han sido excepcionalmente sólidos, pero esto está cambiando.
  • Las valoraciones de los diferenciales siguen estando lejos de ser atractivas y ofrecen un margen de protección limitado.

2025 será recordado como un período amable pero caótico para los inversores. Los principales mercados de renta variable han obtenido ganancias de dos dígitos, los mercados de crédito disfrutan de retornos positivos por exceso y los entusiastas del oro han sido generosamente recompensados. Sin embargo, los tenedores de bonos gubernamentales europeos a largo plazo, quienes apostaron al alza del dólar, el petróleo y, más recientemente, los alcistas de las criptomonedas pueden sentirse algo diferentes.

Los mercados financieros parecen haber estado nerviosos por “algo” durante todo 2025. Pero preocupaciones previas, como los aranceles, los déficits insostenibles y la geopolítica, en cierta medida han pasado a un segundo plano por ahora, solo para ser reemplazadas por nuevas inquietudes: el auge de la inteligencia artificial (IA) y las “cucarachas” del crédito privado. 

"Sospechamos que estos temas dominarán la conversación en el futuro próximo. Creemos que el resto debe considerarse en estado de pausa, no extintos", advierten sus analistas.

Dadas las valoraciones estrechas de partida, la resiliencia del crédito este año ha sido particularmente impresionante frente a tanto ruido. Un factor de apoyo ha sido, sin duda, la relajación generalizada de la política monetaria global en los últimos doce meses. Esto continuará, pero el rumbo que tome la Fed en particular, será un punto clave para los mercados.

UBS: propósitos para construir carteras sólidas

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, comparte cinco propósitos de Año Nuevo que, en su opinión, pueden ayudar a los inversores a aislar el ruido y construir carteras sólidas de cara al futuro:

  • Hacer balance: revisar el plan financiero
  • Pasar a la acción: poner el efectivo a trabajar
  • Reforzar la resiliencia: fortalecer el núcleo de la cartera
  • Dormir mejor por la noche: cubrir los riesgos de mercado
  • Aprovechar el momento: buscar oportunidades tácticas

“A las puertas de un nuevo año, creemos que los inversores deberían centrarse en estrategias que les permitan construir carteras sólidas para el futuro. Éste es un buen momento para revisar los planes financieros y poner el efectivo a trabajar”, apunta.

“Es posible construir un núcleo sólido logrando la combinación adecuada entre acciones, bonos y activos alternativos, además de reequilibrar la cartera de forma periódica. Las estrategias de cobertura pueden ayudar a gestionar los riesgos”, añade.

En materia de asignación de activos, afirma: “Otorgamos una calificación de Attractive a la renta variable global y vemos oportunidades de crecimiento en la IA, Energía y recursos y Longevidad. También favorecemos los bonos de calidad y las materias primas, incluido el oro”.

11Dec

Los aranceles aportan a EEUU 30.760 millones$ en ingresos aduaneros y contribuyen a la fuerte reducción del déficit fiscal en noviembre, condicionada por los 43 días de cierre del Gobierno.

Miguel Ángel Valero

La guerra de los aranceles se amansa pero no cesa. El Senado mexicano dio luz verde a una ley que impondrá aranceles de entre el 5 % y el 50 % sobre más de 1.400 productos procedentes de países asiáticos sin acuerdos comerciales con México. Las tarifas, que entrarán en vigor en 2026, se aplicarán a bienes como los automóviles, metales y textiles. Los vehículos chinos serán los más impactados, con un gravamen del 50 % desde el 20% vigente actualmente, en un mercado donde ya representan el 20 % de las ventas. Se espera que los nuevos gravámenes generen ingresos adicionales por 52.000 millones de pesos (2.800 millones$). 

La medida se produce en medio de negociaciones comerciales entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump, con el objetivo de aliviar los aranceles sobre productos fuera del USMCA (el United States-Mexico-Canada Agreement, tratado de libre comercio firmado en julio de 2020) y obtener ventajas en la revisión del tratado prevista para el próximo año. 

Por su parte, el Ministerio de Comercio de China calificó estas prácticas como “unilateralismo y proteccionismo”, advirtiendo que seguirá de cerca su implementación.

Mientras, en EEUUU se publicaron los datos de ejecución fiscal de noviembre, que mostraron una reducción del déficit fiscal hasta los 173.277 millones$ desde los 366.763 millones$ registrados el mismo mes del año pasado. Esta fuerte reducción del déficit se explicó por un menor gasto que se situó en 509.278 millones$ (vs. 668.517 millones$ del año pasado). 

Sin embargo, esta reducción del gasto se debe en gran parte al retraso de los pagos tras el reciente cierre del Gobierno que duró 43 días, por lo que habrá que esperar a nuevas cifras de diciembre para analizar mejor su evolución.

Por el lado de los ingresos, también se incrementaron al alcanzar los 336.000 millones$ frente a los 302.000 millones$ del año pasado, una subida de la recaudación que en gran medida se vieron impulsados por los aranceles, con los ingresos aduaneros alcanzando los 30.760 millones$ en noviembre.

11Dec

El nuevo presidente de la Reserva Federal también estará bajo escrutinio, y "si bien no prevemos que la política monetaria estadounidense quede supeditada a las preocupaciones políticas, sí constituye un riesgo con amplias implicaciones para los mercados globales".

Miguel Ángel Valero

El Outlook 2026: Expanding return horizons (Expandiendo los horizontes de rentabilidad) de Lombard Odier ha sido elaborado por Michael Strobaek, Global CIO Private Bank, y Samy Chaar, Chief Economist and CIO Switzerland. El Director Global de Inversiones subraya que "un nuevo orden mundial comenzó a gestarse en 2025, pero los mercados ignoraron las volatilidades del año para alcanzar nuevos máximos gracias a las sólidas ganancias corporativas y las inversiones en inteligencia artificial".

"Tras dos años de rendimiento excepcional, 2026 se enfrenta ahora a una serie de pruebas de realidad. En primer lugar, en la economía estadounidense, necesitaremos confirmar que el mercado laboral se mantiene estable y que la inflación se ha estabilizado. Los importadores y consumidores sentirán plenamente el impacto de los aranceles el próximo año. Incluso si la Corte Suprema revoca su aplicación, los aranceles se mantendrán vigentes bajo diferentes regulaciones y continuarán extendiéndose al comercio mundial", advierte. 

El nuevo presidente de la Reserva Federal también estará bajo escrutinio, y "si bien no prevemos que la política monetaria estadounidense quede supeditada a las preocupaciones políticas, sí constituye un riesgo con amplias implicaciones para los mercados globales". 

En noviembre, también habrá mucho en juego en las elecciones legislativas de mitad de mandato, que tradicionalmente suponen un reto para los titulares, con el control republicano del poder legislativo en juego.

En Europa, con incertidumbres políticas y fiscales en varios países, mucho depende de si Alemania cumplirá con las inversiones previstas en infraestructura, tecnología y defensa. China, mientras tanto, ha establecido medidas a cinco años vista para impulsar la demanda interna y aprovechará su tregua comercial con EEUU para impulsar su independencia tecnológica.

Mientras tanto, la IA está transformando los flujos de capital. Los beneficios empresariales nos aportarán más claridad sobre el retorno de la inversión y los riesgos de la IA. Los inversores ya son más perspicaces en cuanto a la escala del gasto y buscan indicios sólidos de monetización. 

Sin embargo, la concentración del mercado y las exigentes valoraciones dejan poco margen para la complacencia de los inversores. Las tormentas de 2025 demostraron que mantener la inversión es rentable cuando los fundamentos se mantienen sólidos. "Entramos en 2026 con una postura disciplinada en nuestras carteras, anclada en perspectivas estratégicas y con una sólida diversificación entre regiones y clases de activos. En los mercados de renta variable, prevemos una expansión del rendimiento, con expectativas de crecimiento de las ganancias globales que respaldan sólidas ganancias, especialmente en los mercados emergentes", apunta. 

La bajada de los tipos de interés en EEUU, la depreciación del dólar y la tregua comercial entre EEUU y China son factores favorables. La deuda de los mercados emergentes ofrece el valor más atractivo en renta fija. 

"Prevemos que el oro seguirá subiendo, y nuestra asignación dedicada debería seguir ofreciendo diversificación. Para capear la volatilidad y aumentar la resiliencia, las carteras también deben incluir exposición a activos privados y fondos de cobertura cuando corresponda", añade.

Si la economía global continúa asimilando la incertidumbre política, el ciclo actual, poco espectacular pero positivo, puede continuar. Sin embargo, aún existen muchas maneras en que los mercados pueden descarrilar. El listón del rendimiento se ha elevado, y "nos mantenemos alerta", subraya.

En el Outlook 2026 Lombard Odier vaticina un crecimiento económico global moderado pero persistente en 2026, con políticas fiscales expansivas y apoyo monetario contrarrestando tensiones comerciales y geopolíticas. EEUU experimentará un crecimiento por debajo de su potencial debido a debilidad en el mercado laboral y tarifas, con tasas de interés cayendo al 3% para fin de año. En la Eurozona, se espera una expansión cercana al 1%, con inflación controlada y tipos al 2%. China mantendrá un crecimiento superior al 4%, mientras Japón verá subidas de tipos al 1% y economías emergentes se beneficiarán de financiación más fácil.

En este escenario, los expertos de Lombard Odier vislumbran oportunidades en mercados emergentes y oro como diversificadores clave en un entorno volátil. Recomiendan acciones de mercados emergentes con crecimiento de beneficios del 15%, renta fija emergente y oro, que podría alcanzar los 4.600$ por onza. En renta variable desarrollada, rotación hacia Europa y Suiza por valoraciones atractivas; en alternativos, private equity y activos descarbonizantes. Los bonos soberanos como los gilts británicos ofrecen oportunidades por recortes de tipos esperados.

03Dec

La OCDE vaticina un crecimiento del PIB del 3,2% en 2025 y del 2,9% en 2026. DWS apuesta por EEUU debido a las inversiones en IA, y UBS destaca la creciente monetización de éstas.

Miguel Ángel Valero

El nuevo intento de la Administración Trump para lograr la paz entre Ucrania y Rusia vuelve a chocar con la resistencia de Putin. La reunión comenzó con un retraso de tres horas y concluyó sin avances significativos, más allá de declaraciones diplomáticas. El mandatario ruso se mantuvo firme en su postura y, como mensaje final, lanzó advertencias dirigidas a Europa.

Las aspiraciones territoriales de Moscú continúan siendo el principal obstáculo, ya que son extremadamente ambiciosas: incluyen el control total de la región de Donetsk y, en esta ocasión, también la exigencia de los territorios que dan acceso a Ucrania al Mar Negro, lo que implicaría la cesión del puerto de Odesa y supondría desmantelar por completo la defensa marítima ucraniana.

Mientras, la Unión Europea aprobó un plan para eliminar completamente las importaciones de gas licuado ruso a partir de 2026 –todavía es el proveedor de alrededor del 10% de lo que llega a Europa de esta manera–.

Con el regreso de Witkoff a EEUU se cierra otro intento fallido de la Administración norteamericana por acercar posiciones. Sin nuevas reuniones programadas ni hojas de ruta definidas, las perspectivas de paz vuelven a enfriarse en las vísperas del invierno.

OCDE: los aranceles desacelerarán la economía en 2026

Pese a este escenario, la OCDE mantiene su previsión de crecimiento para la economía mundial en un +3,2% este año, gracias a unas condiciones financieras más favorables y el aumento de la inversión en IA, factores que han compensado la elevada incertidumbre de las políticas comerciales. Pero se espera una desaceleración al +2,9% en 2026, cuando se materialicen los efectos completos de los aranceles más altos, para posteriormente repuntar en 2027 hasta el +3,1%.

El PIB de Estados Unidos se revisa ligeramente al alza para 2025 y 2026, aunque mantiene la tendencia de desaceleración: +2% en 2025 (vs. +1,8% en septiembre) y +1,7% en 2026 (vs. +1,5%). Este enfriamiento responde a la moderación del empleo, la ralentización de la inmigración neta y la transmisión de los aumentos arancelarios a los precios.

En la Eurozona, las previsiones también mejoran: +1,3% en 2025 (vs. +1,2%) y +1,2% en 2026 (vs. +1%). La recuperación de los próximos años respecto a 2024 (+0,8%) se apoya en mercados laborales sólidos, el fortalecimiento de la demanda interna, el incremento del gasto público en Alemania y la reactivación del comercio.

Por su parte, China mantendrá un crecimiento estable del +5% en 2025 (frente al +4,9% estimado en septiembre), antes de desacelerarse al +4,4% en 2026, conforme se reduzca el apoyo fiscal y los nuevos aranceles de EE. UU. sobre las importaciones comiencen a impactar.

En cuanto a la política monetaria, la OCDE prevé que la Reserva Federal recorte los tipos de interés dos veces para finales de 2026 (aunque los mercados apuestan por tres recortes). No espera más bajadas en la Eurozona ni en Canadá. En Reino Unido, anticipa el fin de los recortes en la primera mitad de 2026. 

DWS: optimismo cauteloso

"Tras un año dominado por titulares geopolíticos y la incertidumbre económica, marcado por los aranceles estadounidenses, miramos hacia el 2026 con un optimismo cauteloso", señalan en DWS. "La perspectiva para 2026 parece atractiva, aunque el margen de error sigue siendo estrecho. Los titulares políticos y los riesgos geopolíticos podrían desencadenar una mayor volatilidad en cualquier momento. Por ello, una estrategia de inversión ampliamente diversificada, tanto por regiones como por clases de activos, puede ayudar a los inversores a aprovechar oportunidades mientras se mantienen preparados para posibles contratiempos", añaden.

Sus previsiones sugieren un potencial de crecimiento acelerado en EE UU y una economía europea robusta, lo que podría proporcionar una base sólida para lo que anticipamos será un clima de inversión más favorable en 2026. La economía estadounidense puede volver a un crecimiento más fuerte el próximo año, respaldada por inversiones en inteligencia artificial (IA) y un entorno de tipos de interés potencialmente favorable. Se espera que la Reserva Federal realice tres recortes adicionales de tipos, mientras que la inflación probablemente aumente hasta el 2,4%. 

En Europa, la recuperación fiscal de Alemania parece estar brindando un apoyo notable a la economía, mientras que la inflación debería mantenerse cerca del objetivo del 2% del Banco Central Europeo. Esto permite que los bancos centrales mantengan un enfoque cauteloso. 

Japón sigue manteniéndose estable a pesar del impacto de los aranceles, mientras que China está priorizando la tecnología y el aumento de los ingresos para impulsar el crecimiento interno.

Los expertos de DWS siguen viendo oportunidades potenciales para la renta variable en 2026, especialmente en EE.UU, donde las inversiones en IA y el crecimiento sólido y continuo de los beneficios podrían llevar al S&P 500 a aproximadamente 7.500 puntos a finales de año. “No vemos una burbuja de IA, sino un auge continuo de la IA que podría generar importantes ganancias de productividad en los próximos años”, enfatiza Benjardin Gärtner, director Global de Renta Variable en DWS. Aunque pueden surgir contratiempos en el camino, como ocurre con cualquier revolución tecnológica, la historia de crecimiento parece mantenerse intacta. ç

Los mercados europeos se benefician del estímulo fiscal, aunque a un ritmo algo más lento. Las previsiones de fin de año son de 600 puntos para el Stoxx Europe 600 y 26.100 puntos para el Dax. En Japón, la combinación de un nuevo liderazgo político y medidas fiscales debería crear un entorno constructivo.

En el segmento de la renta fija, en DWS esperan rendimientos relativamente estables en los bonos gubernamentales, con el 4,15% para los bonos del Tesoro estadounidense a diez años, durante todo el año. Los cambios en los rendimientos en Europa también probablemente serán moderados, con el Bund a diez años alcanzando potencialmente el 2,70% a finales de diciembre. Los bonos corporativos parecen seguir siendo atractivos, aunque con una creciente diferenciación de spreads en los segmentos de alto rendimiento. Los diferenciales de los bonos de Investment Grade se encuentran cerca de mínimos de varios años, respaldados por lo que consideramos fundamentos sólidos y factores técnicos.

En las inversiones alternativas, la demanda de oro sigue siendo fuerte, tanto como herramienta de diversificación como posible cobertura frente a riesgos geopolíticos y fiscales. Las “cuatro D” – déficits, depreciación, desglobalización y desdolarización – respaldan la previsión de un precio del oro de 4.500$ por onza.

UBS: diversificación de inversiones a toda la cadena de valor de la IA

Las acciones tecnológicas han recuperado parte del terreno perdido tras la corrección de los últimos días, pero persisten las dudas de los inversores sobre la sostenibilidad del impulso de la IA. Sin embargo, aunque las oscilaciones del mercado y la inquietud sobre el futuro de la IA puedan generar episodios de volatilidad, los inversores deberían centrarse en los fundamentales para evaluar la solidez del rally de la IA.

En UBS destacan tres claves:

  • una demanda real de productos y servicios vinculados a la IA
  • los márgenes de las grandes tecnológicas siguen siendo sólidos pese al aumento del Capex.
  • la monetización continúa mejorando.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Teniendo en cuenta el equilibrio entre los riesgos a medio plazo y los sólidos fundamentales a corto plazo, mantenemos nuestra recomendación de diversificar las inversiones a lo largo de toda la cadena de valor de la IA, incluidos los habilitadores tecnológicos, la capa de inteligencia y las aplicaciones. Nuestra estrategia tenderá a centrarse cada vez más en la capa de aplicaciones, ya que esperamos que las empresas de este segmento sean las principales beneficiarias de la inversión continua en IA”.

"A medida que miramos hacia 2026, la pregunta es si las poderosas fuerzas de la IA, el estímulo fiscal y la flexibilización de la política monetaria pueden impulsar los mercados globales más allá de la gravedad de la deuda, la demografía y la desglobalización, hacia una nueva era de crecimiento. Navegar por estos cambios estructurales exige que los inversores adapten sus estrategias centrándose en sectores y temas donde el capital está fluyendo y la transformación está teniendo lugar", argumenta.

"Mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable global, con la IA y la innovación como grandes motores. Recomendamos aumentar la exposición a las tendencias transformadoras: IA, energía y recursos y longevidad”, añaden Belinda Peeters y Christopher Swann. “Vemos la IA como una fuerza transformadora, capaz de generar valor más allá de los chips y los modelos fundacionales, convirtiéndose en un factor clave para el rendimiento”, remarca Ulrike Hoffmann-Burchardi.

En EEUU, la National Retail Federation espera que las ventas navideñas superen por primera vez el billón de dólares. El crecimiento estimado del 3,7–4,2% para 2025 está en línea con la media de la última década y con el 4,3% registrado el año pasado. "Creemos que es un objetivo alcanzable, dado que el consumidor estadounidense se encuentra en buena posición y los comercios están aplicando subidas de precios que elevan el gasto nominal", remarcan en UBS.

01Dec

La clave a corto plazo estribará en si la tendencia hacia un mundo más fragmentado se acelerará o si, para compensar el aumento de las restricciones en el comercio con EEUU, se avanzará en la búsqueda de nuevos acuerdos entre aliados comerciales naturales (UE, ASEAN, Canadá, Australia, etc.).

Miguel Ángel Valero

La economía mundial se adentra en 2026 con notables muestras de resiliencia tras la incertidumbre de 2025, pero también con grandes tendencias de fondo que plantean nuevos retos, advierte el último informe de CaixaBank Research. Fenómenos como la geoeconomía de un mundo más fragmentado, el auge de la inteligencia artificial o la necesidad de acelerar la transición verde marcarán el paso del nuevo año. Al mismo tiempo, la deuda pública ha aumentado de forma generalizada en la última década y alcanza niveles históricos en muchas economías, lo que enciende alertas sobre la sostenibilidad fiscal y crea un dilema para Europa: retornar a la disciplina presupuestaria sin renunciar a inversiones estratégicas clave 

José Ramón Díez añade: "Aunque parezca mentira, ya han pasado 12 vertiginosos meses desde la victoria de Trump en las elecciones presidenciales americanas". Destaca que "tanto la actividad internacional como la española han vuelto a mostrar en este ejercicio una elevada resiliencia para superar el ruido y la incertidumbre causados por la utilización del comercio o las finanzas como instrumentos al servicio de la política. Y ello ha sucedido en un contexto en el que, como en 2023 y 2024, las previsiones han ido mejorando a lo largo del año gracias a la reducción de la incertidumbre comercial, a la existencia de unas favorables condiciones financieras y a la capacidad y flexibilidad de los agentes económicos para adaptar sus decisiones de consumo e inversión a un entorno complejo".

De cara a 2026, la geopolítica seguirá ejerciendo un papel fundamental, teniendo en cuenta el reordenamiento del proceso de globalización en el que está inmersa la economía internacional desde la pandemia. Además de la evolución de los conflictos bélicos activos, la clave a corto plazo estribará en si la tendencia hacia un mundo más fragmentado se acelerará o, para compensar el aumento de las restricciones en el comercio con EEUU, se avanzará en la búsqueda de nuevos acuerdos entre aliados comerciales naturales (UE, ASEAN, Canadá, Australia, etc.). 

"Es algo que no debería ser incompatible con la continuidad del proceso generalizado de búsqueda de autonomía estratégica. En este sentido, para Europa, la clave en 2026 será cómo conciliar el deseo de reducir la dependencia externa (industrial, defensa…) con la sostenibilidad de la deuda pública", apunta.

Un reto de gran complejidad, marcado por las tensiones entre disciplina fiscal, inversiones necesarias (el BCE ha elevado las estimaciones del informe Draghi a 1,2 billones€ entre inversión pública y privada) y exigencias geopolíticas. Este dilema fiscal europeo solo se podrá solventar con una combinación de un mayor crecimiento potencial, una mayor eficiencia del gasto público y mayor flexibilidad en reglas fiscales. Países como Bélgica o Francia ya están en el disparadero por unas inercias fiscales de difícil reversión que se están reflejando en el realineamiento de las primas de riesgo en Europa.

No obstante, la clave de la estabilidad del escenario económico y financiero estriba en cómo termine de perfilarse la relación comercial entre China y EEUU, que afectará a los dos sectores claves para el desarrollo de la IA (tierras raras y microchips) en los que existe dependencia mutua. 

La IA aportará crecimiento y productividad, "pero no sabemos cuánto"

Un equilibrio óptimo permitiría mantener las inercias positivas de la inversión en IA sobre el crecimiento a corto plazo (especialmente visibles en EEUU) y aumentar la probabilidad de que este proceso de innovación termine manifestándose en productividad y crecimiento potencial a medio plazo, compensando los efectos negativos de la demografía y la fragmentación económica. De hecho, la IA es un ejemplo de incertidumbre positiva, pues "anticipamos mayor crecimiento y productividad gracias a ella, pero no sabemos con certeza cuánto". 

La clave, por tanto, es si se terminará rentabilizando todo el esfuerzo inversor, fundamental para diluir el riesgo financiero provocado por la confluencia de tensiones fiscales, incertidumbre y tensiones geopolíticas. Esto, unido a exigentes valoraciones en Bolsa, conforma un entorno en el que la estabilidad financiera puede ponerse a prueba en 2026, con segmentos del crédito privado bajo el radar de los inversores. Los bancos centrales tienen las herramientas necesarias para sofocar los fuegos que vayan apareciendo por el camino, aunque los grados de libertad también son más reducidos tras los esfuerzos de la última década.

En este contexto complejo, la economía española ha seguido mostrando un sólido dinamismo que permitirá cerrar el año con ritmos de crecimiento medios muy próximos al 3%. Lo más destacable de la evolución durante el ejercicio ha sido el viraje hacia la demanda interna como motor del crecimiento, pese a que las exportaciones han mantenido un comportamiento vigoroso (gracias a los servicios). De cara a 2026, las tendencias continuarán siendo positivas, gracias al esperable tirón de los fondos europeos, al impulso demográfico, a la existencia de unas condiciones financieras acomodaticias, a los elevados niveles de la tasa de ahorro de las familias y a una inversión residencial que responde al aumento de la demanda. Todo ello nos lleva a anticipar un crecimiento del 2,1% en 2026.

En definitiva, el próximo año la economía seguirá expuesta a la combinación entre nuevas tendencias de fondo (restricciones a los movimientos comerciales y migratorios, auge de la IA, etc.) y los desafíos a corto plazo (escaso espacio fiscal, valoraciones elevadas en mercados financieros, etc.). Un año en el que otra vez será determinante la capacidad de cuestionar en cada momento los supuestos detrás de las proyecciones económicas, así como la flexibilidad a la hora de tomar decisiones.

Desde 2019, España ha crecido el 10%, frente al 6,4% de la Eurozona

Oriol Aspachs subraya que se ensancha aún más la brecha abierta entre la economía española y la europea en la recuperación pospandemia. Desde 2019, la economía española acumula un crecimiento del 10,0%, frente al 6,4% que registra la Eurozona. La solidez del crecimiento se constata al observar la transversalidad que presenta a nivel sectorial. Según el indicador sectorial de CaixaBank Research, el 73% de los sectores presentan un ritmo de avance superior a su promedio histórico, una cifra que contrasta con el 41% de 2023 o el 36% de 2024. Además, el dinamismo está siendo impulsado por dos motores que tienen recorrido a medio plazo. Por un lado, la inversión, la aceleración del crecimiento de la que se realiza en activos fijos inmateriales, y que ya se sitúa un 40% por encima de los registros de 2019. Bajo este epígrafe se encuentra la inversión del tejido productivo en nuevos equipos de software informático o en bases de datos, y el gasto en proyectos de innovación tecnológica que generan patentes, elementos clave para consolidar la incipiente mejora de la productividad. 

La rebaja de los tipos de interés que ha llevado a cabo el BCE y la sana situación financiera del sector corporativo español, junto con la ejecución de los fondos europeos, deberían ayudar a que la inversión siga creciendo de forma vigorosa los próximos años.

El segundo motor que impulsa el crecimiento es el consumo de los hogares, con un avance acumulado del 6,4% desde 2019. En este caso, gran parte del aumento está estrechamente relacionado con el crecimiento de la población. A más personas, más consumo. Sin embargo, al consumo por persona le costó arrancar tras la pandemia, en términos reales, y no recuperó los niveles de 2019 hasta el último trimestre de 2024. En el tercer trimestre de 2025 se situaba un 1,7% por encima. 

La renta bruta disponible por habitante se encuentra un 5,3% por encima de los niveles previos a la pandemia. Pero su crecimiento se apoya en el aumento de las prestaciones sociales, que se encuentran un 9,3% por encima de los niveles previos a la pandemia, y en el de las rentas netas de la propiedad, que han aumentado un 13,5%. En cambio, la evolución de los salarios ha sido más débil, y en términos reales todavía se encuentran alrededor de un 5% por debajo, y su recuperación está siendo tímida. 

"Las diferencias en la evolución de las distintas fuentes de ingresos explican la sensación de que la recuperación no está llegando a todos los bolsillos. A medida que los salarios vayan recuperando el poder adquisitivo, y que la tasa de ahorro se normalice, el recorrido que tiene el consumo para seguir creciendo es amplio", subraya este experto. 

Además, el crecimiento de la población también es de esperar que siga ayudando a que el consumo a nivel agregado siga aumentando. Finalmente, destaca la confianza que está recibiendo la economía española. En un contexto de elevada incertidumbre a nivel internacional, por las tensiones geopolíticas, la escalada de los aranceles por parte de EEUU, o las dudas sobre la capacidad de varias economías desarrolladas de ajustar sus cuentas públicas, el dinamismo del consumo de los hogares y de la inversión es aún más remarcable y refleja la confianza de hogares y empresas en que el impacto de todos estos factores será limitado para la economía española. 

La prima de riesgo de la deuda española, aupada por las recientes mejoras de su rating, no solo no ha aumentado, sino quese encuentra en 51 puntos básicos (pb), el nivel más bajo desde antes de la crisis financiera, en 2009, y ensancha la diferencia respecto a la prima de riesgo que presentan la deuda francesa o italiana.

Sesgo bajista de los tipos en 2026

La tregua comercial entre EE. UU. y China, el alto el fuego en Gaza y la reconducción de las negociaciones presupuestarias en Francia ofrecieron apoyo al sentimiento de los inversores. En el balance de octubre, los principales índices bursátiles alcanzaron máximos históricos, el dólar se apreció, las rentabilidades de la deuda soberana descendieron y los diferenciales periféricos de la Eurozona se estrecharon, mientras que las materias primas exhibieron disparidad entre el alza de los metales y el descenso en los precios del crudo. Pese a este tono positivo de conjunto, las cotizaciones no estuvieron exentas de volatilidad y sufrieron movimientos de ida y vuelta, especialmente en las Bolsas, los tipos de interés soberanos y algunas materias primas. En este contexto, los bancos centrales cumplieron con lo esperado: la Fed recortó tipos, el BCE los mantuvo y las expectativas de política monetaria de los inversores se mantuvieron relativamente estables.

Los inversores siguen apostando por un nuevo recorte de tipos de la Fed en diciembre (aunque moderaron su probabilidad hasta cerca del 70%) y mantienen la expectativa de dos bajadas más en 2026. En cuanto al BCE, los mercados mantuvieron sus expectativas sin grandes cambios, cotizando una probabilidad cercana al 95% de que el tipo depo siga en el 2,00% en diciembre, pero con cierto sesgo bajista para 2026 (probabilidad implícita de un 45% para que el BCE termine recortando el depo hasta el 1,75% en el primer semestre del año que viene).

26Nov

Solo el 12% de las empresas españolas inicia acciones de recobro al vencimiento de la factura, uno de los porcentajes más bajos de la serie histórica, según Crédito y Caución e Iberinform. El sector de bienes de consumo ralentiza su crecimiento por la guerra comercial de Trump.

Miguel Ángel Valero

Las empresas españolas están mostrando una combinación de resiliencia y prudencia ante la incertidumbre del comercio global, según el GlobalTrade Pulse de HSBC. Mientras las empresas globales continúan adaptándose a una nueva realidad comercial marcada por cambios en los aranceles, modificaciones políticas y aumento de costes, las españolas reportan una menor exposición a los costes crecientes y se están centrando en fortalecer los lazos comerciales dentro de Europa y Asia.

Las empresas internacionales están implementando diversas estrategias para afrontar los cambios en el comercio y los retos derivados de los aranceles. En España, el 52% de las empresas afirma sentirse seguro sobre el impacto de la política comercial en sus operaciones, frente a la media global del 67%. A pesar de esta prudencia, el 84% sigue confiando en su capacidad para aumentar el comercio internacional en los próximos dos años, acercándose a la media global del 88%, una cifra que pone de relieve la fortaleza y adaptabilidad de la economía española orientada a la exportación. Además, el 60% de las empresas españolas, frente al 75% a nivel global, afirma que la incertidumbre comercial las ha llevado a adaptar sus estrategias y a buscar nuevas oportunidades.

A nivel mundial, el 66% de las empresas esperan que los costes aumenten en los próximos seis meses, impulsados por aranceles, derechos de aduana y gastos de transporte. Sin embargo, las empresas españolas señalan expectativas de costes más bajas (53%) y menos incrementos reales hasta ahora (48% frente al 62% a nivel global), lo que indica que están gestionando de manera más eficaz las presiones inflacionarias y operativas.

A pesar de las continuas presiones derivadas de la volatilidad de los aranceles, solo la mitad de las empresas españolas informa de un aumento en los requisitos de capital circulante desde 2024, frente al 63% a nivel global.

El Trade Pulse destaca que la diversificación sigue siendo la principal estrategia global para gestionar las interrupciones. El 84% de las empresas en todo el mundo están diversificando sus cadenas de suministro y el 76% está adoptando múltiples medidas para mitigar los riesgos comerciales y de costes, como repercutir costes, renegociar contratos o invertir en automatización e inteligencia artificial.

Las empresas españolas también están reorientando sus relaciones comerciales, fortaleciendo los vínculos con Europa y Asia mientras reducen su dependencia de Norteamérica (32% frente al 22% a nivel global). Los principales países en los que las empresas españolas están incrementando sus ventas incluyen EEUU, Alemania, Francia, India e Italia, lo que refleja una estrategia basada en la proximidad, la previsibilidad y las alianzas a largo plazo. 

El 16% de las empresas españolas con una facturación de 500 millones a 2.000 millones$ ha aumentado sus ventas en India, mientras que el 19% de las compañías del sector TMT (Tecnología, Medios, Telecomunicaciones) ha incrementado sus ventas en Alemania, por encima de la media española (15%).

A medida que se profundiza la comprensión del nuevo panorama comercial, las preocupaciones por los ingresos están disminuyendo, con solo el 22% de las empresas globales temiendo pérdidas de éstos severas superiores al 25% en los próximos dos años (frente al 37% de hace seis meses). Solo el 16% de las empresas españolas espera pérdidas severas. La mayoría espera que los ingresos aumenten en los próximos seis meses (42% en España frente al 54% a nivel global) y en los próximos dos años (48% en España frente al 59% a nivel global).

“El historial de España en el comercio internacional y su capacidad para adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado continúa siendo un ejemplo positivo en toda Europa. Las empresas locales están comprometidas no solo con superar los desafíos a corto plazo, sino también con aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento. Contar con un socio con experiencia internacional es clave para apoyar esta ambición. Esto se refleja en que HSBC España haya sido recientemente clasificado como el primero en la Encuesta Anual de Comercio de Euromoney y en el reconocimiento de HSBC como Mejor Banco Global de Comercio a nivel mundial durante ocho años consecutivos”, afirma Emilio Sanchis Giménez, Head of Global Trade Solutions(GTS) Sales para Europa Continental.

Crédito y Caución: las empresas retrasan las acciones de recobro

Pero no todo es tan optimista. Según el Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España que impulsan Crédito y Caución e Iberinform, solo el 12% de las empresas españolas inicia acciones de recobro al vencimiento de la factura. Se trata de uno de los porcentajes más bajos de la serie histórica, un indicativo de que las empresas están reaccionando a las tensiones de liquidez de sus clientes retrasando el inicio de las acciones de recobro para no deteriorar la relación comercial.

El retraso en las acciones de recobro implica un deterioro en la efectividad de la recuperación. A pesar de ello, el estudio refleja una gran flexibilidad de los plazos de recobro, como medida para salvaguardar las relaciones comerciales. El 37% de las empresas permite a sus clientes retrasos en pagos de más de 90 días antes de considerar un crédito moroso.

Cuando se inician las acciones de recobro, la inmensa mayoría de las empresas renuncia al cobro de intereses de demora. El 63% de las empresas no los aplica nunca y solo el 4% es sistemático a la hora de ejercer su derecho. Son niveles peores a los registrados hace un año, lo que indica el esfuerzo que están realizando las compañías por mantener la relación con sus clientes, a pesar del retraso en el pago. 

Hasta 2022, los tipos de interés de demora para operaciones comerciales estuvieron fijados en el 8%. El endurecimiento de la política monetaria por parte del Banco Central Europeo provocó que se incrementasen hasta el máximo del 12,5% en 2024. En la actualidad, este tipo está fijado en el 10,15%. La variación de este indicador oficial no tiene, sin embargo, traslación a la economía real: según el Estudio elaborado por Crédito y Caución e Iberinform, el 98% de las empresas que aplican intereses de demora reclaman por debajo de los que le corresponden legalmente.

Bienes de consumo ralentiza su crecimiento

El sector de bienes de consumo duraderos cuenta con una alta exposición a los riesgos geopolíticos y económicos, como la caída de los mercados bursátiles y la volatilidad de los precios de las materias primas. Estos factores están ralentizando su crecimiento. Un informe de Crédito y Caución espera que el crecimiento de las ventas mundiales sea de apenas el 1,8 % en 2025 y del 1,3 % en 2026. Hay que recordar que el sector experimentó un repunte del 5,8% en 2024, por lo que la desaceleración estimada para este año es significativa.

En el caso de Europa, la estimación de crecimiento se sitúa en el 3,8% en 2025 y en apenas el 0,1% en 2026. Los mercados que presentan mayores niveles de riesgo de crédito son Austria, Suecia y Francia. En el último caso, el aumento del desempleo que se está registrando en el país francés está incrementando la reticencia de los hogares a un consumo elevado debido a la falta de confianza en el futuro. Las existencias son bastante altas debido a los bajos niveles de demanda.

Los aranceles comerciales y el proteccionismo son las principales amenazas para este sector. Las posibles interrupciones de la cadena de suministro y la mayor volatilidad de los precios de las materias primas, la energía y el transporte podrían incrementar los precios minoristas de los equipos domésticos y, en general, afectar a la decisión de comprar de los consumidores.

Si los costes operativos aumentan sustancialmente, algunos minoristas podrían verse obligados a modificar sus políticas de abastecimiento y buscar nuevos socios para eludir las subidas arancelarias. Muchos tratarán de repercutir los costes a los clientes aumentando los precios para proteger unos márgenes ya de por sí reducidos.

Los operadores más pequeños de los mercados avanzados se enfrentan a mayores riesgos de insolvencia.  Al mismo tiempo, los minoristas online están aumentando su cuota de mercado, lo que ejerce presión sobre los operadores tradicionales.

En este contexto, si quieren ser competitivos, deberán ofrecer servicios adicionales, ampliar su negocio online y mejorar sus capacidades digitales. Sin embargo, esto requiere una elevada inversión en un escenario de márgenes de beneficio ajustados, especialmente para los minoristas más pequeños.

19Nov

Las caídas en Bolsa de las tecnológicas pueden ser una oportunidad de comprar con visión de largo plazo. Mientras, el dólar se deprecia un 7% pero acapara el 90% de las transacciones. Y sigue el temor al impacto de una pérdida de independencia de la Fed.

Miguel Ángel Valero

La volatilidad en los mercados bursátiles globales continúa en aumento, impulsada por las dudas en torno a la intensa inversión en centros de datos por parte de las principales compañías tecnológicas, así como sobre el potencial alto en el camino de bajada de tipos de la Reserva Federal. En cuanto a las fuertes inversiones, el incremento en los diferenciales de crédito en la emisión de bonos corporativos de las grandes tecnológicas ofrece un punto de preocupación, pues hasta ahora las inversiones se habían financiado sin necesidad de grandes emisiones. 

Amazon colocó una emisión de 15.000 millones$, con primas de crédito superiores a las que cotizan otros bonos de la compañía, lo que —al igual que en la emisión de Meta del 31 de octubre— sugiere un aumento en la percepción de riesgo crediticio. No obstante, podría repetirse el comportamiento observado en los bonos del gigante de las redes sociales, que salieron con una prima sobre los bonos soberanos de 100 puntos básicos (pb), pero que en las dos semanas siguientes se redujo hasta los 70 pb, convergiendo con la curva cotizada. 

Este movimiento indica que los bancos de inversión que participan en la colocación fijan precios de salida atractivos, permitiendo que los inversores que compran en el mercado primario obtengan una rentabilidad adicional y no reflejan un deterioro en el riesgo de crédito. Las preocupaciones sobre el apalancamiento derivado de las inversiones de los cuatro principales “hyperscalers” —Alphabet, Meta, Amazon y Microsoft— siguen teniendo un tono alarmista y poco fundamento. Las previsiones indican que no se espera que el elevado nivel de inversión consuma la totalidad de la caja operativa, por lo que no se anticipan aumentos desproporcionados en los niveles de endeudamiento. Por ejemplo, Amazon ha generado en promedio unos 37.500 millones$ trimestrales en caja operativa en los últimos cuatro periodos, más del doble del importe de su reciente emisión.

Nvidia gana el 94% más en el tercer trimestre

En este contexto, los resultados de la compañía más valiosa del mundo, Nvidia, toman un cariz macroeconómico en el actual contexto de despliegue de la inteligencia artificial. Sus cuatro principales clientes –Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon– representan alrededor de un 40% de las ventas de la compañía, alentadas por las fuertes inversiones en centros de datos. 

El dato clave es que por cada euro que vende Nvidia se queda con más de la mitad –3,5 veces más que el agregado del S&P500–. Nvidia genera más ventas que Ford este trimestre –multiplicando por 10 veces sus ingresos trimestrales en tres años– y se espera que sus beneficios anuales este año superen la barrera de los 100.000 millones$, dejándolos por encima de todos los beneficios agregados del sector energético americano, por ejemplo. 

Sus cuatro principales clientes planean invertir 450.000 millones$ el próximo año, principalmente en nueva capacidad computacional, lo que continuará impulsando las ventas. La ratio precio sobre beneficios es de 29 veces, por debajo del promedio de los últimos 5 años (38 veces). Estos resultados llegan, además, tras la salida del capital de inversores de gran relevancia como Peter Thiel o SoftBank, quienes anunciaron recientemente la liquidación de sus posiciones en la compañía. A esto se suma la revelación de una posición corta por parte del legendario inversor Michael Burry.

Nvidia reportó ingresos de 57.0006millones$ en el tercer trimestre fiscal de 2025 (entre agosto y octubre), lo que representa un aumento interanual del 62,5%. El beneficio es de 31.910 millones, el 65,2% más. En los nueve primeros meses son 147.811 millones$ en ingresos (+62%) y 77.107 millones en beneficios (+51,8%).

Para el cuarto trimestre fiscal de 2026, se proyectan ingresos cercanos a 61.980 millones con un margen bruto ajustado del 74.6%. Además, se espera que el beneficio por acción ajustado sea de aproximadamente 1,26$, con gastos operativos ajustados alrededor de 4.220 millones de dólares y una inversión en I+D de 4.660 millones.

El segmento de centros de datos sigue siendo el núcleo del negocio de Nvidia, generando casi el 90% de los ingresos y impulsando un fuerte crecimiento, especialmente con la nueva arquitectura Blackwell, que mejora significativamente el rendimiento y eficiencia energética. Los resultados reflejan una sólida demanda en IA y tecnología de semiconductores, con expectativas de continuar un fuerte crecimiento en ingresos y beneficios operativos.

“La demanda de computación sigue acelerándose y multiplicándose tanto en entrenamiento como en inferencia, creciendo exponencialmente en ambos casos. Hemos entrado en el círculo virtuoso de la IA. El ecosistema de IA está escalando rápidamente, con más creadores de modelos básicos, más startups de IA, en más sectores y en más países. La IA está presente en todas partes, haciendo de todo, simultáneamente”, señala el consejero delegado, Jensen Huang

"Aunque las valoraciones agregadas son exigentes —con un PER medio de 22 veces—, van acompañadas de unos fundamentales excepcionalmente sólidos. Se espera que el S&P 500 alcance el próximo año los márgenes más elevados de su historia. Asimismo, a pesar del buen desempeño del índice este año (+16%), los múltiplos apenas han variado respecto al año anterior, y no se observan excesos en la mayoría de los indicadores financieros", señalan los analistas de Banca March.

Mientras tanto, Alphabet se aleja de la corrección y bate su máximo histórico en Bolsa por el respaldo de Warren Buffett y su nueva IA. La matriz de Google se beneficia de la entrada de Berkshire Hathaway y del estreno de la nueva versión de Gemini, con la que responde a Meta, Anthropic y OpenAI.

El debate sobre la bajada de tipos sigue en la Fed

Por otro lado, el debate dentro de la Reserva Federal continúa. Las actas de la última reunión de la Fed muestran una profunda división interna y anticipan una tregua en la bajadas de tipos, porque persisten los riesgos de inflación por los aranceles.

Tras varios comentarios prudentes sobre la posible bajada de tipos en diciembre, ha surgido una voz disidente con peso dentro del organismo: el gobernador Waller. Según su criterio, respaldado por la debilidad observada en los datos privados de empleo, en diciembre debería continuar la senda de reducción de tipos oficiales. La primera oleada de datos oficiales no será suficiente para obtener una visión clara del mercado laboral, y no será hasta las primeras semanas de diciembre cuando se disponga de cifras más actualizadas, aunque éstas seguirán afectadas por la falta de recolección derivada del cierre del Gobierno. Por tanto, el debate continuará, ya que es posible que estos datos no estén disponibles para la reunión del 10 de diciembre. 

"A pesar de ello, mantenemos nuestra previsión de tres bajadas de tipos hasta 2026, lo que situaría los tipos oficiales en torno a la neutralidad el próximo año. Ante las actuales incertidumbres del mercado, mantenemos una postura cautelosamente optimista, como hemos señalado en los últimos días. Consideramos que los temores actuales son transitorios y no creemos que vayan a interrumpir el ciclo económico. Desde esta perspectiva, vemos las caídas bursátiles como una oportunidad de compra con una visión a medio plazo", insisten en Banca March.

Mejoran los datos económicos en EEUU

Además, mejoran las cifras económicas en EEUU: repunta la construcción y aumenta la confianza en las manufacturas. Los datos fueron alentadores con un crecimiento mensual del +0,2% de la actividad en el sector de la construcción en agosto, donde además se revisaron al alza los meses previos. Éste es uno de los primeros indicadores macroeconómicos aplazados que se han publicado y mirando el desglose esta mejora de la actividad de la construcción se explicó por la actividad de mejoras de las viviendas que avanzó un 2,3% mensual, mientras que la construcción de viviendas unifamiliares cayó un 0,4% y las viviendas multifamiliares apenas creció un 0,2%. 

Por otro lado, dentro de la construcción no-residencial los centros de datos han frenado su incremento al avanzar un +0,1% mensual lo que no ensombrece el notable avance del +25,7% frente al mismo mes del año pasado. 

También superó las expectativas fue el Empire de confianza de las manufacturas en Nueva York, que escaló en noviembre hasta 18,7 desde el 10,7 anterior, situándose ampliamente por encima de lo previsto (5,8). Esta mejora de la confianza elevó este indicador a su nivel más alto en el último año y apuntaría a una reactivación de la actividad de cara a los próximos meses. 

Los pedidos a fábrica crecieron en agosto el 1,4%. Y los de bienes duraderos, el 2,9%. El índice de confianza de los constructores superó expectativas en noviembre al repuntar un punto hasta 38, su mayor nivel desde abril. 

Y las cifras semanales de la consultora ADP apuntan a la cautela y muestran que en promedio la economía perdió 2.500 empleos en las últimas cuatro semanas a cierre del 1 de noviembre, un indicador que mostraría una pérdida de dinamismo del empleo en las últimas semanas. Las cifras oficiales muestran que los despidos siguen contenidos y con ello las peticiones de subsidios de desempleo relativos a la semana del 18 de octubre totalizaron 232.000, un dato que sigue siendo bajo en términos históricos. Pero el dato de solicitudes continuas, un indicador del número de personas que reciben beneficios, se situaron en 1,96 millones, ligeramente por encima de los 1,95 de la semana previa

DWS: el dólar ha perdido el 7% de su valor en 2025

Desde principios de año, el dólar ha perdido alrededor del 7% de su valor, lo que ha suscitado especulaciones sobre una posible “desdolarización” de la economía global. Sin embargo, estas preocupaciones parecen exageradas. A pesar de su reciente debilidad, el dólar sigue siendo la columna vertebral del sistema financiero mundial. Según la Fed, interviene en casi el 90% de todas las transacciones de divisas, y el Fondo Monetario Internacional confirma que la cuota del dólar en las reservas internacionales se mantiene estable en torno al 57%. No obstante, los recientes movimientos del mercado parecen reflejar un ajuste a un entorno cambiante para el dólar.

La marcada debilidad del dólar en la primavera del 2025 fue, más que el reflejo de una fuga estructural de capitales, una consecuencia de factores técnicos. Según el Banco de Pagos Internacionales (BPI), el elemento determinante fue la cobertura de divisas por parte de inversores no estadounidenses. Éstos redujeron sus riesgos cambiarios mediante swaps y contratos a plazo sin vender activos estadounidenses a gran escala. En ocasiones, el dólar, los bonos del Tesoro estadounidense y las acciones norteamericanas cayeron al mismo tiempo. Este comportamiento pone de relieve el carácter cíclico de la debilidad observada, que no se basaba en una pérdida fundamental de confianza ni en una salida estructural del dólar.

Al mismo tiempo, parece que los players del mercado no están cuestionando al dólar de forma generalizada, sino que están reaccionando de manera diferenciada. Las expectativas de recortes en los tipos de interés en EEUU han provocado ajustes tácticos, incluyendo una mayor preferencia por activos percibidos como más independientes de la política monetaria, como el oro y los criptoactivos. Esta dinámica podría reflejar más de una fase de incertidumbre a corto plazo que un cambio de paradigma estructural. "La credibilidad de la Fed se mantiene intacta y continúa siendo un factor clave en las perspectivas del dólar", subraya un análisis de DWS.

A largo plazo, la liquidez que ofrece el dólar y la estabilidad institucional de EEUU podrían seguir respaldando su papel como moneda de reserva internacional. Mientras no existía una alternativa que ofrezca al mismo grado de funcionalidad, liquidez y seguridad jurídica, es probable quela primacía del dólar se mantenga intacta. El debate sobre las stablecoins apenas modifica este escenario; más bien refleja la creciente demanda de liquidez digital, antes que un sustituto estructural del dólar.

El denominado “comercio de devaluación”, la búsqueda de activos escasos y políticamente independientes para cubrirse frente a los riesgos de inflación, credibilidad política económica y riesgos fiscales y de deuda en EEUU, se ha convertido en una estrategia habitual. El oro parece cumplir eficazmente esta función, mientras que los criptoactivos continúan siendo una incorporación de elevada volatilidad al conjunto de las carteras.

“No estamos asistiendo a un colapso del sistema del dólar, sino más bien a una prima de valoración dentro del sistema fiduciario existente. El dólar muestra una vulnerabilidad cíclica, pero consideramos que permanece anclado estructuralmente”, señala Xueming Song, estratega de divisas de DWS. En la actualidad, factores de corto y medio plazo, como los costes de cobertura y los riesgos políticos, parecen estar influyendo en la dirección de la divisa sin llegar a erosionar sus fundamentos estructurales.

La apuesta por el deterioro del dólar parece una reacción a los riesgos asociados a los tipos de interés, al déficit fiscal y a la credibilidad de EEUU. Sin embargo, el réquiem por el dólar resulta prematuro. Mientras las instituciones estadounidenses se mantengan sólidas, es probable que el dólar continúe siendo la unidad de liquidación más líquida y el principal activo de referencia para los flujos financieros globales.

Ofi Invest: cuánto costaría la pérdida de independencia de la Fed

Ombretta Signori, Head of Macro Research, y Yannick López, jefe de Renta Fija y Soluciones de Tesorería en Ofi Invest Asset Management, han elaborado un informe sobre el impacto que tendría en la economía de EEUU la pérdida de independencia de la Fed.

El control de la Fed por Trump impulsaría la inflación hasta el 4% (el doble del objetivo), y generaría un crecimiento más débil: apenas +1,2% en 2028. Además, la prima de riesgo se elevaría, provocando subidas de los rendimientos de los bonos a largo plazo, y un repunte brusco de la curva de tipos en los tramos más largos. Un anticipo de ello ya ha sucedido entre abril y mayo y en verano, tras las amenazas de Trump de despedir a Jerome Powell, y el despido (luego anulado por un juez federal) de la gobernadora Lisa Cook.

La economía de EEUU se mantuvo sólida en el tercer trimestre, y probablemente rendirá por debajo de su potencial en los próximos meses, porque el consumo de los hogares se ha visto afectado por los aranceles,  Es probable un aterrizaje suave de la economía, ya que la demanda interna debería recibir un impulso en 2026 por la reforma fiscal firmada por Trump en julio (que incluye recortes de impuestos, gastos en defensa, y reducción de gasto social), el relajamiento de la política monetaria, la próxima desregulación, y una mayor claridad sobre los aranceles. 

El impacto de los aranceles en la inflación es probable que continúe en los próximos meses, porque las tarifas efectivas seguirán aumentando, y se acercarán al nivel teórico del 18%, aunque dicho impacto parece que será temporal. En este contexto, la Fed está más preocupada por los riesgos de un mayor desempleo que por los riesgos de inflación. Dado que la política monetaria sigue siendo moderadamente restrictiva, es probable que la Fed continúe bajando sus tipos, dos veces más este año, y hasta el 3,25% a finales de 2026, según Ofi Invest AM.

Los bonos del Tesoro se habían visto afectados tanto por los temores sobre el crecimiento a corto plazo, como por el posible impacto inflacionario del proteccionismo y los riesgos para la credibilidad de la Fed.  En cualquier caso, desde Ofi Invest AM mantienen una visión táctica, para aprovechar repuntes coyunturales en la curva de tipos, ya que cualquier subida puede ser una oportunidad para ampliar la duración en la cartera.

Controlar la Fed para Trump es vital para actuar sobre los tipos clave, porque tendría la opción de bajarlos para estimular la economía, reduciendo el coste del servicio de la deuda, algo prioritario. Además, Trump tiene otras motivaciones: sobre todo, tener un mayor control sobre el balance, cuyo volumen es de 6,6 billones$, el 22% del PIB, y un tercio se compone de MBS (Mortgage-Backed Securities), titulos respaldados por hipotecas. 

Una menor independencia de la Fed también permitiría a Trump influir indirectamente en su análisis, e intentar suavizar la regulación financiera de la Ley Dodd-Frank que está en vigor desde la crisis financiera. La Ley Dodd-Frank otorgó a la Fed mayores poderes de supervision sobre los bancos. Trump tendría mayor control sobre esta regulación; de hecho, su reforma ya está en el Congreso. 

Controlar la Fed puede suponer llevar a la práctica las ideas del acuerdo de Mar-a-Lago, que fueron recogidas en un artículo de Stephen Miran publicado en 2024. El actual presidente del Consejo de Asesores Económicos, nombrado por Trump, sugirió que la sobrevaloración del dólar podría mitigarse mediante una política monetaria más acomodaticia, la necesidad de una mayor coordinación entre la Fed y el Tesoro en materia de políticas cambiarias.

Si hubiera un episodio de volatilidad provocada por las políticas arancelarias o de tipos de cambio, la Fed podría aportar la liquidez necesaria a través de swaps, y/o utilizar sus orientaciones que siempre son seguidas para la gestión de las expectativas por parte de los mercados.

La independencia de la Fed es una estrategia eficaz para garantizar la estabilidad de precios sin perjudicar el crecimiento, dada la clara y negativa correlación entre su independencia y la inflación. Esta ventaja inspiró la definición del estatus del BCE y la reforma del Banco de Inglaterra en 1997. Mario Draghi afirmó que la credibilidad de un banco central proviene de su independencia, y el FMI reiteró que la independencia del banco central es fundamental. 

Un índice que mide el grado de independencia de los 192 bancos centrales en el mundo muestra que Japón, India y Australia no tienen instituciones legalmente “independientes”, la Fed tiene un grado de independencia medio, y el BCE es uno de los bancos centrales más independientes. 

En el caso de la Fed, su independencia procede de no depender de las tres agencias del gobierno ni del presupuesto del Congreso. Sus líderes tienen mandatos de 14 años renovables, por lo que están al margen de los ciclos electorales.

El principal riesgo es que una pérdida de independencia de la Fed socave su credibilidad en la lucha contra la inflación, lo que ha sido uno de sus principales logros desde los 1990. El Peterson Institute for International Economics muestra que, aunque el crecimiento de EEUU podría superar temporalmente las previsiones a corto plazo, en un escenario extremo de pérdida de independencia para 2028, el PIB estadounidense se ralentizaría hasta un 1,2%, por debajo del escenario de referencia y se mantendría también lejos de su potencial a largo plazo. La inflación, se estabilizaría en torno al 4 %, el doble del objetivo actual de la Fed. T. Drechsel, en su informe “Presiones políticas sobre la Fed”, muestra que un aumento de la presión política equivalente a la mitad de la ejercida por Nixon durante seis meses, provocaría una subida de precios superior al 8%.

Según Ombretta Signori y Yannicl López la pérdida de independencia de la Fed generaría presión política para mantener los tipos de interés oficiales demasiado bajos. Ello aumentaría las expectativas de inflación, y socavaría la credibilidad de la política monetaria, Y además, alimentaría la demanda y provocaría tensiones inflacionistas, con subidas de salarios y precios.  Otra consecuencia sería la mayor incertidumbre sobre la trayectoria futura de los tipos y la inflación, y el aumento de las primas de riesgo que exigen los inversores. Todo esto ralentizaría la inversión privada y el crédito y, a la  postre, reduciría el crecimiento potencial. En consecuencia, se produciría una combinación de mayor inflación y menor crecimiento a largo plazo. Más allá de ello, la credibilidad de las instituciones estadounidenses quedaría en entredicho, lo que tendría repercusiones en los mercados mundiales y el sistema financiero internacional

En 2025 ya se ha vivido un anticipo de lo que supondría esta situación. Entre abril y mayo, y en verano, los mercados percibieron el peligro de la pérdida de independencia de la Fed tras los ataques de Trump a Jerome Powell, al que acusaba de no tener capacidad de respuesta por no cambiar los tipos, mientras el BCE continuaba relajando su política monetaria.

Sin un gran impacto inicial en el mercado, el escenario ganó tracción cuando Trump declaró públicamente que podría despedir al presidente de la Fed, al principio del verano. Con una economía fuerte, y una política monetaria expansiva “proactiva” que incrementaría la inflación. La prima del riesgo que corre un inversor al tener un título a largo plazo subió, así como los rendimientos de los bonos a largo plazo. El bono referencia a 30 años volvió a superar el 5% y la pendiente entre 5 y 30 años alcanzó un nuevo máximo anual de 100 pb.

El anuncio a finales de agosto del despido de Lisa Cook, anulado por un juez federal, volvió a impulsar la subida del bono a a 30 años hasta el 5 % y provocó un abrupto aumento de la pendiente de la curva hasta 125 puntos básicos.

El aumento de las presiones para recortar los tipos provocó una amplia desconfianza hacia los activos estadounidenses, con caídas en los precios de las acciones, mayores rendimientos de los bonos del Estado, un aumento de la pendiente de la curva estadounidense, y un debilitamiento del dólar.

El escenario de pérdida de independencia de la Fed sigue siendo un "riesgo extremo” para los mercados, y su reacción ha sido coherente con los datos macroeconómicos. La fuerte caída de los rendimientos de los bonos USA en septiembre, y el aplanamiento de la curva, se produjeron como reacción al  debilitamiento del mercado laboral.

Las expectativas de los mercados sobre el tipo terminal en este ciclo (es decir, alrededor del 3 %) son agresivas en comparación con las proyecciones medias del FOMC, pero no incompatibles con un empeoramiento del mercado laboral y la tendencia de la inflación a medio plazo. El debilitamiento del dólar es coherente con la reducción del diferencial entre los tipos reales estadounidenses y europeos observado este año.

Mientras tanto, las expectativas a largo plazo de la volatilidad de la inflación siguen siendo bajas, y se encuentran ancladas a nivel global en un rango del 2,3%-2,4% desde el Día de la Liberación a principios de abril. Los acontecimientos empujaron brevemente estas expectativas hasta el 2,45 %. En caso de que el escenario de pérdida de independencia de la Fed se consolidase, estas expectativas pueden subir más.

El presidente de EEUU nombra a los gobernadores de la Fed por un período de 14 años, sujeto a la confirmación del Senado, y también nombra al presidente de la Fed por un período de cuatro años (renovable), elegido entre los gobernadores. La Junta está compuesta por siete gobernadores, y es donde Trump tiene mayor influencia. Sólo puede destituir a un miembro de la Junta, y "por una razón válida", Por tanto, sólo puede nombrar gobernador cuando expira el mandato de otro. En 2026, sólo expira el mandato de Stephan Miran, a finales de enero. El mandato de Powell como presidente termina en mayo de 2026, pero como gobernador no lo hace hasta enero de 2028. Puede no renunciar a su cargo de gobernador y permanecer en la Junta, en cuyo caso Trump sólo podría nombrar un gobernador de su cuerda cuando termine el mandato de Miran. De los gobernadores actuales, Christopher Waller parece tener más posibilidades que Michelle Bowman, y  fuera de la Junta, los candidatos favoritos son Kevin Walsh (antiguo gobernador de la Fed) y Kevin Hassett (actual presidente del Consejo Económico Nacional). 

Respecto a Lisa Cook, es posible que siga en la Junta hasta enero, pero podría marcharse en 2026, dando la oportunidad a Trump de nombrar un gobernador de su agrado. Si esto sucede y Powell dimite, Trump podría nombrar hasta tres gobernadores en 2026, alcanzando una posición de influencia en el FOMC, que está compuesto por los siete miembros de la Junta, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y cuatro de los otros 11 presidentes regionales de la Fed, que actúan como miembros con derecho a voto según un sistema de rotación anual, lo que da un total de 12 miembros con derecho a voto.

Los 12 presidentes regionales de la Fed deberán ser reelegidos o sustituidos antes de finales de febrero de 2026. La Junta de la Fed tiene la última palabra al respecto, tras la decisión de la Fed regional. Rara vez se ha dado el caso de que un presidente regional de la Fed no haya sido reelegido, y la Junta nunca ha rechazado la reelección de un presidente.  Sin embargo, si Trump logra un cambio radical en la Junta, teóricamente podría aumentar su control sobre la Fed, con el riesgo de comprometer su independencia.

Entre el statu quo actual con independencia institucional y  continuidad, y la pérdida de independencia de la Fed, que estaría alineada con el gobierno, existen muchos escenarios intermedios. Escenarios que supondrían menor independencia, compromisos políticos e interferencias, lo que podría ofrecer puntos de aterrizaje más realistas. La Fed funciona por consenso. El presidente sólo tiene un voto en el FOMC, pero ejerce una gran influencia, porque su labor es también buscar el consenso en el comité. En todo caso, como indican Ombretta Signori y Yannick López, existen contrapesos que pueden obligar a Trump a reducir la presión sobre la Fed. El principal son los mercados, que podrían evolucionar al contrario de lo que quiere Trump, la bajada de los tipos de interés.

19Nov

Una tasa del 15% para las empresas europeas que exportan a EEUU puede suponer un coste adicional de 18.000 millones€.

Miguel Ángel Valero

La industria farmacéutica se ha convertido en uno de los principales objetivos arancelarios de EEUU. El 26 de septiembre, el Gobierno norteamericano anunció aranceles del 100% a todos los medicamentos de marca o patentados importados a EEUU. Aunque aún no se conoce la fecha exacta en la que entrará en vigor, las empresas están rediseñando sus estrategias operativas, comerciales e inversión. 

Según un informe difundido por Crédito y Caución, se trata de una gran amenaza para las empresas europeas, que se enfrentan a desventajas competitivas por su entorno regulatorio y de financiación menos ágil. A pesar de contar con instalaciones de fabricación bien establecidas, cadenas de suministro seguras y altos estándares de producción, la Unión Europea corre el peligro de quedarse atrás en la carrera por la innovación, principalmente, por la lentitud en el desarrollo de ensayos clínicos.

Además, el impacto de los aranceles en sus finanzas podría ser muy elevado. Así, una tasa del 15% supondría un coste adicional estimado de 18.000 millones€.

Tanto la magnitud de los aranceles como la incertidumbre en torno a su aplicación está desestabilizando el sector, a nivel global. Muchas compañías han decidido congelar las inversiones, así como las actividades de I+D. Además, planean la deslocalización de sus fábricas para mitigar riesgos y costes. En este contexto, EEUU y Asia emergen como destinos preferentes. 

El sector de dispositivos médicos de China, altamente dependiente del mercado estadounidense, es el más afectado por los aranceles estadounidenses, provocando un aumento del riesgo crediticio. Más de 300 empresas han comenzado a trasladar su producción a terceros países, como Vietnam, para mitigar el impacto de las tarifas arancelarias.

El mercado norteamericano supone más de la mitad de la industria farmacéutica global. La imposición de aranceles más severos afectaría no solo a los márgenes de beneficio, sino también a la disponibilidad de medicamentos y a la eficiencia operativa. Además, la exigencia de aplicar precios de “nación más favorecida” añade presión a las empresas que se ven obligadas a ajustar sus precios en EEUU, frente a al que aplican en otros países desarrollados.

No obstante, el mercado estadounidense también sufrirá el efecto negativo de los aranceles ya que los productores farmacéuticos tendrán que hacer frente a mayores costes operativos, afectando a todos los ámbitos del sector. Las organizaciones de investigación, proveedores de equipos y las organizaciones de desarrollo y fabricación por contrato, también se podrían ven afectadas.

Las consecuencias derivadas de la imposición de aranceles del 100% a la industria farmacéutica supone, en definitiva, un mayor riesgo crediticio para el sector.

17Nov

Los analistas de Coface anticipan un excedente creciente de oferta en 2026 y esperan que los precios sigan bajando al menos hasta finales de 2025, con una posible estabilización en 2026 en niveles no vistos en los últimos diez años.

Miguel Ángel Valero

El levantamiento de las restricciones a la exportación impuestas por India ha provocado un desplome del precio del arroz, que ha caído un 35% en el último año, situándose en su nivel más bajo desde 2017 (360$ por tonelada).Según el último análisis de Coface, después de tres años de extrema volatilidad, el mercado mundial del arroz afronta ahora un exceso de oferta, con una producción que en 2024alcanzó los 541 millones de toneladas. Este desequilibrio está presionando los precios a la baja y generando tensiones tanto para los productores como para los importadores.

Desde 2022, India, el principal exportador mundial, había restringido sus exportaciones para contener el aumento de los precios internacionales (incremento del 19% en 2022 y 2023), provocado, en particular, por la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania y las condiciones climáticas adversas en Asia. 

La reapertura de las exportaciones en 2024, junto con cosechas récord en Asia, han provocado esta importante caída. Dadas las previsiones de aumento de la producción para 2026 y el posible regreso del fenómeno de La Niña en el cuarto trimestre de 2025, los analistas de la compañía de gestión integral del riesgo comercial anticipan un excedente creciente de oferta en 2026.Así, se espera que los precios sigan bajando al menos hasta finales de 2025, con una posible estabilización en 2026 en niveles no vistos en los últimos diez años.

Asia domina el mercado; África es altamente dependiente

El arroz es el alimento básico más consumido en el mundo, por delante del trigo y el maíz. A pesar de su importancia para la seguridad alimentaria, su comercio internacional sigue siendo limitado, con Asia como principal protagonista, al concentrar cerca del 90 % de la producción y el consumo mundial. Por su parte, África subsahariana depende en gran medida de las importaciones asiáticas.

En 2024, cinco países asiáticos representaron el 75% de las exportaciones, incluyendo un 40% correspondiente a India, una concentración que aumenta la vulnerabilidad de estos países frente a las decisiones políticas de las economías asiáticas.

El arroz sigue siendo una mercancía politizada en muchas economías asiáticas. La continua caída de los precios amenaza la rentabilidad de los productores en países cuya producción es inferior a la de India. Filipinas, uno de los mayores importadores mundiales de arroz, ha suspendido las importaciones durante 60 días desde el 1 de septiembre para apoyar a sus productores. Indonesia, por su parte, ha adoptado una estrategia de soberanía alimentaria, priorizando la producción nacional para reducir su dependencia de las importaciones.

Las economías emergentes mantienen políticas proteccionistas. Este es el caso de Japón, que, bajo la presión de los lobbies agrícolas, mantiene estrictos cupos de importación para proteger su sector arrocero. Sin embargo, este enfoque corre el riesgo de desestabilizar la dinámica del mercado interno. De hecho, el sector arrocero japonés enfrenta una crisis de suministro debido a la mala cosecha de 2023, provocada por el calor extremo que redujo los rendimientos. El almacenamiento y un gran terremoto en el sur de Japón en agosto de 2024 han agravado la escasez de oferta. Las políticas proteccionistas mantienen los precios internos muy elevados, especialmente cuando la producción nacional disminuye. Actualmente, una bolsa de 5 kg de arroz cuesta alrededor de 4.000 yenes (26$) en Tokio, frente a los 8$ que cuesta una bolsa equivalente de arroz tailandés en Bangkok.

TACO de Trump con los aranceles

En el ámbito comercial, se dieron varias muestras más de que en la estrategia de Trump “no todo vale” y que, ante la presión, se ve obligado a revertir su postura. Lo que los demócratas califican de TACO: Trump Always Chickens Out (Trump Siempre se Acobarda)

Por un lado, EEUU ha eximido de aranceles a más de 200 alimentos y productos agrícolas. La extensa lista incluye productos como la carne de res, el café, diversas frutas (plátanos, aguacates, cítricos, tomates), especias y frutos secos. La medida responde a la preocupación por el repunte de la inflación en los alimentos y su impacto en el coste de vida de los consumidores. Según el último dato de septiembre, los precios de los alimentos aumentaron un 3,1%, ligeramente por encima del IPC general (+3%). Sin embargo, alimentos como los filetes de ternera (+17%) o plátanos (+7) presentaron incrementos significativos. 

Además, se confirmó el acuerdo preliminar entre Suiza —y Liechtenstein— que reduce el arancel recíproco del 39% al 15%. Además, el pacto establece un límite máximo del 15% para los fármacos —principal exportación suiza hacia EEUU— y los semiconductores, en caso de que la Administración Trump imponga gravámenes globales específicos sobre estos productos. A cambio, Suiza se compromete a rebajar los aranceles sobre determinados productos agrícolas procedentes de EEUU y a invertir 200.000 millones$ en el país norteamericano antes de finales de 2028. 

También se ha anunciado la firma de acuerdos marco en las próximas con Argentina, Guatemala, El Salvador y Ecuador como medida adicional para reducir las barreras sobre alimentos importados desde estos países. 

14Nov

La UE aplicará tasas aduaneras a los envíos de paquetes valorados en menos de 150€, lo que perjudica a Temu, Shein y AliExpress.

Miguel Ángel Valero

Nextil Group (Nueva Expresión Textil, S.A.) destaca que el anuncio conjunto emitido por la Casa Blanca y el Gobierno de Guatemala sobre el Framework for United States–Guatemala Agreement on Reciprocal Trade, que sitúa de forma explícita al sector textil entre las áreas estratégicas del nuevo marco bilateral entre los dos países.

El acuerdo contempla la reducción de barreras no arancelarias, la agilización de certificaciones, avances regulatorios y mejoras en ámbitos laborales y medioambientales. Este conjunto de medidas fortalecerá significativamente la posición de Guatemala como destino industrial para marcas estadounidenses que buscan capacidades cercanas, fiables y sostenibles, bajo el marco del tratado CAFTA-DR.

Nextil, actualmente, opera en Guatemala con una plataforma vertical -tejido y prenda- orientada al mercado de EEUU. Tras la finalización de una segunda fase de inversión en maquinaria y la ampliación de capacidades productivas, el Grupo se encuentra en un momento óptimo para capitalizar este nuevo entorno comercial.

El acuerdo afectará a todos los productos fabricados por Nextil Guatemala, incrementando su competitividad y facilitando la captación de nuevos clientes, el crecimiento de volúmenes y la llegada de programas industriales de mayor escala.

“Este nuevo marco bilateral refuerza la posición de Guatemala como uno de los destinos industriales más competitivos para el mercado norteamericano. Para Nextil, supone una oportunidad directa para acelerar la captación de nuevos clientes y programas, aumentar volúmenes y seguir consolidando nuestro modelo vertical orientado a Estados Unidos. Hemos invertido de forma anticipada en ampliar capacidad productiva y hoy esa estrategia se confirma como un acierto", señala César Revenga, CEO de Nextil Group.

Nextil reafirma su compromiso con el desarrollo del tejido industrial guatemalteco mediante la generación de empleo local, la formación continua, la igualdad de oportunidades, la innovación sostenible y sus procesos de tintado responsable basados en la tecnología Greendyes®.

Con este nuevo marco comercial, Nextil consolida a Guatemala como uno de sus hubs estratégicos  avanza en la ejecución de su Plan Estratégico 2024–2026, reforzando su papel en la transición global hacia modelos de producción más cercanos, trazables y sostenibles.

Fundada en 1954 en Barcelona, Nextil es un grupo empresarial consolidado en la industria de la moda en la creación de tejido de punto elástico y confección de prendas, además de ser un referente para las marcas a nivel mundial, incluidas las grandes marcas de lujo. Cuenta con casi 600 clientes en todo el mundo y ofrece un servicio ad hoc que integra verticalmente todo el proceso productivo para la confección de los tejidos y prendas, desde el diseño hasta la fabricación del producto. Sus principales unidades de negocio son: tejido premium, prenda lujo, tinte natural y sostenible. Nextil está especializado en mercados de lujo, ropa deportiva y deportes técnicos, ropa de baño, lencería, y prendas para el sector sanitario.

Menos aranceles también para Argentina, El Salvador, Brasil, y Ecuador

Trump reducirá los aranceles a los plátanos, el café y otros alimentos para tratar de retomar la iniciativa en la crisis del coste de la vida, firmando acuerdos comerciales con Argentina, El Salvador, Guatemala y Ecuador. Según la Casa Blanca, la reducción de aranceles se aplicará a productos agrícolas, textiles y otros bienes básicos que EEUU importa de estos países, mientras que las contrapartidas latinoamericanas se centran en dar un acceso preferencial a exportaciones estadounidenses de sectores como maquinaria, química, tecnología o automoción.

El pacto con Argentina es, según Washington, el más relevante. El Gobierno de Javier Milei otorgará acceso preferencial a los mercados para una amplia gama de productos estadounidenses, incluidos medicamentos, químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos de motor y productos agrícolas, como la soja, y sobre todo el litio, vital para las tecnológicas. A cambio, logra rebajas en los aranceles de productos agrícolas y básicos, y facilidades para que entre la carne argentina en EEUU.

Los acuerdos con Guatemala, El Salvador y Ecuador se concentran en la reducción de aranceles para bienes estratégicos como plátano y granos de café, sectores esenciales para sus economías y que no se producen de forma significativa en EEUU. a cambio de una mayor apertura a los productos estadounidenses.

Más del 70% de las exportaciones guatemaltecas hacia EEUU quedarán sin arancel, y la mayoría del resto con un 10%, según el presidente, Bernardo Arévalo. El Salvador logra reducciones arancelarias en plátano, café y otros productos. En Ecuador, rebajas en productos agrícolas. 

Ecuador logra que se supriman los aranceles del 15% a 105 bienes: café, cacao, piñas, mangos, pitahaya, otras frutas tropicales, jugos de frutas, especias, banano, palmito, plátano, naranja, tomate y otros.

En el caso de  Brasil, la supresión del arancel a las compras de carne de res buscan, como en otras medidas similares, tratar de reducir la inflación de los alimentos, que en septiembre se disparó un 3% anual hasta septiembre, la tasa más alta desde enero, además de no encarecer las compras de productos que no se pueden elaborar en EEUU.

Suiza logra bajar del 39% al 15%

En la misma línea, EEUU y Suiza han llegado a un acuerdo para reducir los aranceles del 39% al 15%. A cambio, Suiza se ha comprometido a invertir 200.000 millones$ en EEUU durante el mandato del presidente Donald Trump, incluyendo 70.000 millones el próximo año, en sectores como el farmacéutico y la fundición de oro. También se ha comprometido a comprar más aviones comerciales de Boeing.

Las plataformas chinas, perjudicadas por la nueva tasa para envíos en la UE

Por otra parte, los ministros de Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) acuerdan que los paquetes 'low cost' paguen en las aduanas a partir de 2026. Actualmente, los envíos valorados en menos de 150€ estaban exentos de gravámenes. La medida afecta especialmente a plataformas como Temu, Shein y AliExpress, con un 91% de este tipo de paquetes procedentes de China. 

La propuesta inicial de la Comisión Europea fijaba la entrada en vigor del fin de la exención una vez que estuviera operativo el centro de datos aduaneros de la UE, en 2028. Pero se ha optado por adelantarla a 2026. 

Con esta reforma, la UE busca garantizar estas plataformas pagarán arancel desde el primer euro de beneficio que obtengan de sus ventas en el mercado comunitario y también el IVA y responder así a la saturación de los mercados por los grandes volúmenes de artículos de bajo coste que entran principalmente de China y otros países asiáticos.

Según datos de la Comisión, sólo el pasado año se realizaron cerca de 4.600 millones envíos de mercancía de bajo coste, lo que supone la entrada de 12 millones de paquetes diarios libres de arancel por no superar su valor los 150€, “el doble de 2023 y el triple de 2022”.