30Jul

La ausencia de señales claras sobre la dirección futura de la política monetaria reavivó las dudas sobre el grado de compromiso del nuevo presidente de la Fed con el control de la inflación, provocando una intensa venta de bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo.

Miguel Ángel Valero

M2 es una medida de la oferta monetaria que suma M1 (dinero en circulación más depósitos a la vista), depósitos de ahorro, menores de 100.000$, y fondos monetarios. Viene a medir el dinero que se puede gastar de una forma prácticamente inmediata, ya que está disponible con suma rapidez. Un crecimiento rápido de la M2 puede señalar mayor liquidez en el sistema, lo que a veces precede a presiones inflacionistas o burbujas de activos. 

Por eso. los bancos centrales como el BCE o la Fed monitorizan la evolución de la M2 para calibrar el impacto de sus políticas sobre tipos de interés o reducción de balances. Además, las variaciones de M2 (en términos reales o frente a PIB) se suelen utilizar como señal de fase del ciclo crediticio y de riesgo.

Pues bien, la M2 estadounidense marca máximo histórico en 23,155 billones de dólares. Más dinero circulando justo cuando la Fed se plantea subir tipos por la inflación, como ha contado Dinero Seguro. 

El problema es que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, evita ofrecer una guía clara sobre los próximos pasos de la política monetaria y tampoco precisa si respaldaría nuevas subidas de tipos en caso de que la inflación dejara de moderarse. En su argumentación, sostiene que el reciente repunte de las rentabilidades de mercado ya está contribuyendo a endurecer las condiciones financieras, reduciendo así la urgencia de actuar. Los inversores no tardaron en expresar su descontento, reduciendo exposición a la renta variable, la renta fija y el dólar. En el mercado de bonos, las ventas se concentraron especialmente en los tramos largos de la curva, impulsando la rentabilidad exigida al bono a 30 años hasta niveles no vistos en casi dos décadas y poniendo de manifiesto las dudas existentes sobre la capacidad de la Fed para anclar las expectativas de inflación a largo plazo.

El mercado recibió con frialdad el escueto estilo de comunicación de Kevin Warsh tras la decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos sin cambios. La ausencia de señales claras sobre la dirección futura de la política monetaria reavivó las dudas sobre el grado de compromiso del nuevo presidente con el control de la inflación, provocando una intensa venta de bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo.

Crédito y Caución: la energía y la caída de las importaciones lastran al comercio global

Se espera que el crecimiento del comercio mundial se ralentice en 2026, tras un 2025 más sólido de lo previsto, impulsado por la anticipación de los aranceles y la fuerte demanda de productos relacionados con la IA, especialmente procedente de Asia. Tal y como recoge el Economic Outlook de Crédito y Caución, el aumento de los precios de la energía, la menor demanda de importaciones y la continua incertidumbre en materia de política comercial situarán el crecimiento del comercio por debajo del 2 % en 2026, frente al 4,6 % del año anterior.

En 2025, se registró un robusto crecimiento del comercio de bienes relacionados con la IA, por encima del 35 %, lo que benefició a sectores como la electrónica, los productos farmacéuticos y químicos y la maquinaria, entre otros. Aunque se prevé que la inversión en infraestructuras de IA siga siendo dinámica este año, el conflicto en Oriente Medio empieza a tener ya consecuencias en la evolución del comercio mundial.

El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un aumento de los precios de las materias primas que no se registraba desde 2022. Las relacionadas con el sector alimentario subieron un 3 % en marzo con respecto al mes anterior y se espera que los índices de precios de los alimentos aumenten a lo largo del horizonte de previsión, aunque sea de forma marginal. Todo ello ha desencadenado una escalada inflacionista que afecta al poder adquisitivo de los consumidores. La inflación general de EEUU subió en mayo hasta el 4,2 % interanual, frente al 2,4 % de enero, y la inflación de la zona del euro lo hizo hasta el 3,2 %, frente al 1,7 % de enero. Además, la crisis energética ha reducido el volumen total de importaciones de los países importadores de energía, que disminuyen a medida que el mercado se adapta al aumento de los precios.

En la zona euro, las perspectivas comerciales también son débiles. El informe de la aseguradora de Crédito prevé un descenso de las exportaciones del 0,2 % en 2026. Además, se prevé que los exportadores pierdan cuota de mercado en el sector de bienes, lo que refleja una presencia limitada en sectores relacionados con la IA, de rápido crecimiento y con un intenso volumen comercial. El fuerte turismo internacional y los servicios comerciales transfronterizos suponen una gran ventaja para España y Francia, mientras que la economía alemana, orientada a la industria manufacturera, se enfrenta a unos costes de los insumos estructuralmente más elevados, lo que mantiene a su sector manufacturero bajo una intensa presión.

La duración del conflicto, con un débil alto el fuego, marcará la evolución del comercio a nivel global. Aunque el escenario base de Crédito y Caución parte de una reapertura gradual del estrecho y de una mayor relajación de los precios de la energía, los riesgos a la baja para las perspectivas siguen siendo elevados.

Ebury: la Fed es más cauta pero no cambia el ru

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, explica que la decisión de la Fed de mantener los tipos de interés sin cambios, ampliamente esperada por el mercado; “refleja la voluntad de seguir evaluando la evolución de la economía y de la inflación antes de realizar nuevos movimientos. Aunque algunos miembros del comité mostraron una postura más restrictiva, el mensaje principal es que la Fed considera que las condiciones actuales no justifican todavía una modificación de la política monetaria”.

La Fed reconoce que la economía estadounidense continúa mostrando una notable resiliencia, especialmente en el mercado laboral, mientras que las presiones inflacionistas, aunque más moderadas que en meses anteriores, siguen situándose por encima del objetivo del 2%. “Este escenario permite a la Fed adoptar una posición de espera, observando si la desaceleración de la inflación se consolida sin necesidad de endurecer aún más las condiciones financieras” señalan los analistas de Ebury.

La decisión transmite un mensaje de cautela más que de cambio de rumbo. La Fed evita comprometerse con futuras bajadas de tipos y mantiene abiertas todas las opciones para las próximas reuniones, dependiendo de la evolución de los datos macroeconómicos. Esta postura refuerza la idea de que el proceso de normalización monetaria será gradual y dependerá estrictamente de la trayectoria de la inflación y del crecimiento económico.

En consecuencia, “el escenario central sigue siendo el de unos tipos estables durante los próximos meses, con una elevada dependencia de los datos económicos. Para los mercados financieros y para el dólar, este mensaje supone una señal de continuidad y estabilidad, aunque la incertidumbre sobre el calendario de futuros movimientos continuará condicionando las expectativas de inversores y empresas”.

UBS: la renta fija de calidad asegura ingresos atractivos

La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés sin cambios y se abstuvo de ofrecer demasiadas indicaciones sobre el futuro. "Sin embargo, los inversores interpretaron el resultado de forma dovish, lo cual es más coherente con nuestra visión de que la política monetaria se mantendrá sin cambios este año. Seguimos atentos a posibles cambios a más largo plazo en la forma en que la Fed comunica su política y gestiona su balance", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Los cambios específicos aún están por verse, y seguimos recomendando que los inversores mantengan asignaciones suficientes a renta fija de calidad dentro de sus carteras. Creemos que los rendimientos actuales ofrecen una oportunidad para asegurar ingresos atractivos, particularmente en bonos de calidad con vencimientos cortos y medios. Una exposición selectiva a segmentos del mercado de bonos con mayor rendimiento, como los mercados emergentes y el high yield, también puede ayudar a los inversores a construir unos ingresos de cartera más diversificados".

Eastspring: ralentización del crecimiento global por la guerra en Oriente Medio

Los analistas de la gestora de activos  Eastspring Investments esperan una ralentización del crecimiento global desde el 3,5% hasta el 3% a causa de la subida de precios del petróleo provocada por la guerra en Oriente Medio. Y habrá una mayor dispersión del crecimiento por países y sectores, dado el enorme gasto de capital en IA por parte de las grandes tecnológicas de EEUU. En Asia se esperan crecimientos superiores, lo que provoca que la inflación continúe en niveles elevados, con la excepción de China, afectada por la debilidad de su demanda interna. La política monetaria se endurecerá con subidas generalizadas de tipos, tanto en EEUU como en los países asiáticos, con la excepción de nuevo de China. Y en las divisas, los diferenciales del tramo corto de la curva de tipos empiezan a dejar de apoyar al dólar USA, mientras que sigue la divergencia entre las divisas asiáticas.

Eastspring Investments también menciona los principales riesgos para los mercados. En EEUU, la inflación y el crecimiento salarial, junto al enorme gasto de capital en infraestructuras de la IA. Otros riesgos son la recuperación del mercado laboral en EEUU que podría impulsar el crecimiento sin que aumenten  los salarios. Y por último, la inestabilidad geopolítica. 

La política monetaria ha pasado de una fase de relajación a otra de endurecimiento selectivo. Los analistas de la gestora asiática esperan que la Fed suba el tipo de los fondos federales en 25 puntos básicos (pb) en su reunión de septiembre u octubre, sobre la base de que el crecimiento esperado del empleo en EEUU seguirá siendo sólido, y la inflación subyacente seguirá siendo persistente. La debilidad en cualquiera de estos dos factores pondría en cuestión dichas previsiones. 

En ausencia de sorpresas negativas en empleo e inflación subyacente, se considera que los rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU necesitan que el nuevo presidente de la Fed, Warsh, cumpla con su retórica agresiva sobre la inflación para mantener las caídas en retornos. En Asia, es probable que se produzcan subidas de tipos allí donde la inflación, la presión cambiaria, o los balances externos, estén más tensionados. Es probable que los tipos oficiales suban en Indonesia, India, Corea, Filipinas y Taiwán.

Sigue sin vislumbrarse una solución duradera al conflicto entre Irán y Estados Unidos. Es probable que los alto el fuego sigan siendo frágiles en un futuro próximo. Por lo tanto, hay que seguir vigilando la posibilidad de que surjan tensiones derivadas de las relaciones entre China y Taiwán relativas al Estrecho, así como de las disputas entre China y Filipinas sobre los límites de las aguas territoriales.

03Jul

Los mercados, que venían apuntando a una subida de tipos en la reunión de octubre de la Fed, ahora dan por hecho que esperará hasta su reunión de diciembre. Para UBS sigue siendo demasiado hawkish (restrictivo), y "esperamos que la Fed se abstenga de subir tipos".

Miguel Ángel Valero

En Estados Unidos, la creación de empleo oficial (nóminas no agrícolas) de junio ofreció un dato más débil de lo previsto de 57.000 puestos (frente a 113.000 esperados) y los dos meses anteriores se revisaron a la baja. El principal factor detrás de la desaceleración en nuevos puestos vino del lado del sector de ocio y hostelería, debido a una contratación estacional más débil de lo habitual. Este sector había liderado la creación de empleo en mayo, impulsado por el efecto del Mundial de Fútbol. Sin embargo, en junio registró el comportamiento opuesto y lidero las caídas, con una destrucción de 61.000 empleos, frente a los +40.000 puestos creados en mayo. Dentro del sector, destacaron las caídas en restauración (-33.000) y alojamiento (-22.000). En cuanto a los sectores que tuvieron un comportamiento más favorable, educación y sanidad lideraron el avance con +69.000 nuevos puestos, seguido de servicios profesionales (+36.000). La ocupación aumentó tanto en la industria manufacturera como en la construcción.

Por otro lado, la tasa de paro descendió una décima a 4,2%, frente al 4,3% esperado. Esta reducción reflejó principalmente la salida de trabajadores de la población activa y no una mayor incorporación de trabajadores al mercado laboral. En conjunto, se trata de un informe algo más débil de lo previsto, pero que sigue siendo compatible con un mercado laboral estable. Los analistas destacan la resiliencia que continúa mostrando el empleo estadounidense.

La estela que ha dejado el dato de empleo en EEUU ha sido positiva. Aunque las cifras no han superado las expectativas, sí resultan suficientes –especialmente con una tasa de paro a la baja– para que el mercado laboral continúe mostrando solidez La ligera decepción se reflejó en las expectativas sobre los tipos oficiales, que han moderado su visión para este año, aunque siguen descontando al menos una subida adicional.

La debilidad del dato de empleo en EEUU llevó a los inversores a posponer sus expectativas de endurecimiento monetario: los futuros sobre tipos de interés sitúan ahora la primera subida en diciembre, mientras que previamente la anticipaban para octubre. En este contexto, la rentabilidad exigida al 10 años cerró en tablas en niveles del 4,48% .

En el mercado de divisas, el dato de empleo en EEUU alentó las salidas de dinero en el dólar, permitiendo que el cruce con el euro cerrara por encima del 1,14€/$. Ante el aplazamiento de las expectativas de una subida de tipos en EEUU la referencia euro-dólar escaló un +0,5% finalizando en 1,143€/$.

Trump señala que sigue negociando con Irán, quien “ha aceptado prácticamente todo lo que necesita”.  En este contexto, la cotización del petróleo registró un avance del 0,3% al cierre, acariciando los 72 $/barril. En paralelo, el oro sigue recuperando terreno y amanece con alzas cercanas al 1%. Aupado por la reciente debilidad del dólar, el oro acumula una revalorización del +1,8% en el cómputo semanal al situarse en 4.164 $/onza.

Por otra parte, Trump ha pausado la firma de la Housing Bill –un paquete de medidas acordado por ambos partidos en el Congreso para mejorar el acceso a la vivienda– condicionándolo a la aprobación del Save America Act, que incrementa los requisitos de identificación en los procesos de votación. Y continúa buscando una vía legal para destituir a Lisa Cook de la Fed tras el reciente rechazo del Tribunal Supremo. 

Alemania: 10.000 millones€ en rebajas fiscales

El Gobierno alemán ha presentado un plan de reformas fiscales, que incluye 10.000 millones de euros anuales en rebajas fiscales sobre la renta.  El alivio tributario sería de unos 600€ al año para los hogares de rentas bajas y medias, y se financiará mediante el aumento de la carga fiscal para los contribuyentes con ingresos superiores a 250.000€ anuales. 

Entre otras medidas, también contempla la creación del Fondo Alemania, un vehículo de inversión público-privado para movilizar capital privado hacia proyectos considerados estratégicos para la economía alemana. El canciller alemán, Friedrich Merz, defendió que este paquete de reformas puede contribuir a elevar el crecimiento potencial de la economía y permitir que el PIB vuelva a expandirse por encima del 1% en 2027. 

Estas iniciativas llegan después de que el Gobierno revisara a la baja sus previsiones económicas el pasado mes de abril, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y el encarecimiento de la energía, reduciendo su estimación de crecimiento para 2026 del 1% al +0,5% y para 2027 del +1,3% al +0,9%.

UBS: la Fed se abstendrá de subir los tipos

El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, aseguró en el Foro de Sintra que se mantendrá fiel al objetivo de inflación del 2% y que "decepcionará" a quienes esperen lo contrario, reiterando el compromiso de la Fed con la estabilidad de precios. No obstante, Warsh también señaló que los riesgos de inflación han disminuido en las últimas semanas, con unas expectativas a la baja.

Los mercados, que venían apuntando a una subida de tipos en la reunión de octubre de la Fed, ahora dan por hecho que esperará hasta su reunión de diciembre. Para UBS sigue siendo demasiado hawkish (restrictivo), y "esperamos que la Fed se abstenga de subir tipos". La resistencia del mercado laboral estadounidense no está generando presiones sobre los precios. La inflación debería moderarse a medida que avance el año. Los nuevos grupos de trabajo de la Fed podrían retrasar los ajustes de política monetaria.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que la Fed mantendrá los tipos estables a corto plazo y vemos margen para que los mercados reduzcan sus expectativas de endurecimiento monetario por parte de la Fed. Esto debería beneficiar a los bonos de calidad de vencimiento corto y medio a medida que caigan las rentabilidades, y consideramos que los actuales niveles elevados de rentabilidad son una oportunidad para que los inversores aseguren unos ingresos de cartera duraderos".

"Aunque la fortaleza del USD podría persistir a corto plazo, creemos que el listón para una subida de tipos de la Fed es alto, y una eventual recalibración del mercado debería traducirse en una corrección del USD a medio plazo", apuntan Teck Leng Tan, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas

"EEUU es una economía productiva, y la IA podría hacerla aún más. Aunque eso no garantiza que la productividad sea la Palabra Financiera del Año 2026, sí constituye un argumento convincente en el ecuador del año", aporta Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América.

"El informe de empleo de junio debería aliviar las preocupaciones sobre un recalentamiento del mercado laboral, aunque el crecimiento del empleo y de los salarios se mantiene lo suficientemente firme como para que la Fed siga centrada en los riesgos de inflación", opina Andrew Dubinsky, Economista.

Swisscanto apuesta por lo cíclico

En contraste con el tiempo actual en Europa, los mercados de renta variable se enfriaron algo en junio debido a las preocupaciones sobre los tipos de interés a corto plazo. A pesar de los sólidos datos macroeconómicos, "seguimos sin esperar que la Fed suba los tipos y, por tanto, estamos incrementando nuestra exposición a renta variable cíclica", explican en Swisscanto, donde han hecho ajustes en sus carteras:

  • Exposición cíclica en la economía circular: Los datos económicos siguen sorprendiendo al alza en muchas regiones y la renta variable cíclica está ganando impulso. Las compañías industriales que operan en la economía circular resultan especialmente atractivas.
  • Incremento de la posición en bonos soberanos globales: El precio del petróleo cotiza aproximadamente en su nivel previo a la guerra e inflación y las expectativas de inflación han caído bruscamente. La presión alcista sobre las rentabilidades probablemente se ha pausado por el momento, mientras que el carry sigue siendo atractivo.
  • Sobreponderación en renta variable ampliada de nuevo: Sólidos datos macro, sin subidas de tipos por parte de la Fed, sentimiento de mercado equilibrado y beneficios empresariales robustos: el entorno para la renta variable sigue siendo constructivo.
  • Los valores defensivos resultan menos atractivos; la renta variable de la zona euro se beneficia de la caída del precio del petróleo: Volvemos a cerrar nuestra posición en renta variable del Reino Unido. En particular, la cobertura energética ya no parece apropiada. Al mismo tiempo, cerramos nuestra subponderación en renta variable de la zona euro (UEM), ya que las presiones inflacionarias se están moderando.
  • Reducción de la subponderación en USD: El dólar está ganando impulso tras la sólida primera comparecencia del presidente de la Fed, Kevin Warsh, y ha realizado una ruptura técnica al alza. Aunque seguimos viendo argumentos para un USD más débil a largo plazo, deseamos reducir este riesgo durante el verano e incrementamos algo de USD.

Aunque sigue siendo incierto si el Estrecho de Ormuz está actualmente abierto o no, el precio del crudo Brent ya ha caído significativamente desde los 120$ hasta aproximadamente los 70, volviendo aproximadamente a su nivel previo a la guerra. Como resultado, las expectativas de inflación en Europa y EEUU se han derrumbado. La tasa de inflación descontada en los TIPS estadounidenses a un año ha caído de más del 5% a menos del 2%. Las expectativas de inflación a más largo plazo también han descendido, a lo que probablemente ha contribuido la postura "restrictiva" del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh. No obstante, contrariamente a lo que descuenta el mercado, "seguimos sin esperar que la Fed suba los tipos. Es probable que el descenso de las rentabilidades de las últimas semanas continúe y estamos incrementando nuestra sobre ponderación en bonos soberanos globales".

El mercado espera que el crecimiento de los beneficios para la próxima temporada de resultados sea robusto; las previsiones son del +27% interanual en EEUU y del +12% en la zona euro. El momentum de precios también sigue siendo sólido. Sin embargo, dado que los mercados de renta variable se enfriaron algo en junio, el sentimiento ya no es eufórico y nuestros indicadores técnicos ya no generan señales de venta. Dado que los datos macro son también sólidos y los temores inflacionarios se han disipado, "volvemos a incrementar nuestra sobre ponderación en renta variable para julio, que es típicamente un mes fuerte. Junto con nuestra exposición a tecnología, seguimos favoreciendo la renta variable cíclica, como las pequeñas capitalizaciones y el sector industrial. Ahora estamos infra ponderados en el defensivo mercado de renta variable del Reino Unido, ya que su elevada ponderación en valores energéticos probablemente sufrirá presión vendedora en un entorno de fuerte caída del precio del petróleo". 

Por el contrario, las perspectivas para la renta variable de la zona euro (UEM) están mejorando, ya que la moderación de las presiones inflacionarias podría llevar al Banco Central Europeo a reconsiderar su postura restrictiva. El consiguiente debilitamiento a corto plazo del euro también podría suponer un impulso adicional para las empresas exportadoras europeas.

"Llevamos varios meses manteniéndonos al margen en oro y materias primas, y esto ha dado sus frutos. Los metales preciosos y el petróleo en particular han sufrido fuertes caídas y, en nuestra opinión, se encuentran en una tendencia bajista. Si bien somos estructuralmente positivos en oro, vemos riesgos técnicos, tras haberse perforado temporalmente no solo la media móvil de 200 días, sino también el nivel de los 4.000 dólares. El precio del petróleo podría caer aún más; los precios agrícolas, por el contrario, probablemente subirán debido a la sequía extrema. Por tanto, seguimos con una ponderación neutral en materias primas", concluyen en Swisscanto.

18Jun

La creación de cinco grupos de trabajo proporcionan un claro escudo frente a las llamadas a subidas de tipos más rápidas, ya que Warsh puede señalar la necesidad de completar esas tareas antes de actuar.

Miguel Ángel Valero

Para los analistas de Banca March, Kevin Warsh sorprendía a todos (y sobre todo a Trump) en su estreno público al frente de la Fed, al adoptar un tono más hawkish del que se podría esperar del candidato designado por Trump. Optó por un mensaje más conciso de lo habitual –el comunicado del FOMC se redujo de 341 a 130 palabras–. Con el foco puesto en la convergencia de la inflación hacia el 2%, se mostró cómodo con la fortaleza actual del mercado laboral. 

La decisión de política monetaria no deparó sorpresas –el precio del dinero se mantuvo sin cambios en el rango 3,50% - 3,75% por unanimidad–, pero sí el nuevo dot-plot (gráfico de puntos), donde nueve miembros se mostraron a favor de al menos una subida de tipos para 2026. Warsh, en línea con su intención de reducir la señalización anticipada de la trayectoria de los tipos de interés (forward guidance), optó por no mostrar sus cartas y no participó en el dot-plot. A su vez, las previsiones de crecimiento se revisaron levemente a la baja, mientras que las de inflación se ajustaron al alza; no obstante, la reciente caída del crudo pone en duda estas nuevas estimaciones y la continuidad en el tono restrictivo.

De cara a los próximos meses, el nuevo presidente apunta a cambios estructurales en el funcionamiento de la entidad y ha anunciado la creación de cinco grupos de trabajo enfocados en: 

  • comunicación; 
  • balance y marco operativo; 
  • fuentes de datos alternativas; 
  • productividad, empleo e inteligencia artificial;
  •  y (marco de inflación. 

Pero los resultados no se esperan hasta finales de año, por lo que, de momento, predomina el carácter declarativo de la iniciativa.

En este entorno, los inversores redujeron exposición a renta variable, renta fija y oro, aumentando posiciones en el dólar. Asimismo, reajustaron al alza las expectativas de tipos para este año en Estados Unidos, llegando a descontar entre una y dos subidas de cara a diciembre.

Ebury: la nueva Fed dificultará anticipar movimientos del dólar

Ebury advierte de que la menor orientación de la Fed dificultará anticipar los movimientos del dóla. La fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas subraya en su análisis sobre la primera reunión de la Reserva Federal bajo la presidencia de Kevin Warsh que ésta ha dejado, como principal mensaje, que la Fed quiere recuperar flexibilidad y reducir las señales anticipadas al mercado. Para Ebury, esta menor disposición a orientar explícitamente sobre los próximos movimientos de los tipos de interés podría dificultar la predicción de la evolución del dólar en los próximos meses. 

Aunque el tono del FOMC fue más agresivo de lo esperado y elevó las expectativas de futuras subidas de tipos, Warsh evitó comprometerse con una senda concreta de política monetaria. Según Ebury, esta estrategia aumenta la dependencia de cada dato macroeconómico y puede traducirse en una mayor volatilidad tanto en los mercados financieros como en las divisas. "En este nuevo escenario, anticipar la dirección del dólar será más complejo, ya que los inversores dispondrán de menos referencias explícitas sobre las intenciones futuras de la Reserva Federal", asegura Matthew Ryan, jefe de Estrategias de Mercados de Ebury.

UBS: postura de política restrictiva prolongada

La Reserva Federal mantuvo la tasa de fondos federales sin cambios en el rango de 3,50-3,75% por cuarta reunión consecutiva, reafirmando una postura cautelosa ante una inflación persistente y una economía estadounidense que sigue mostrando solidez. Si bien la decisión en sí era ampliamente esperada, las orientaciones y proyecciones actualizadas que la acompañaron apuntan a una vigilancia más estrecha frente a los riesgos inflacionarios.

La reacción del mercado reflejó este giro más restrictivo: el S&P 500 cayó un 1,2% para cerrar en 7.420 puntos, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 2 años subieron 13 puntos básicos hasta el 4,18%. El índice del dólar estadounidense avanzó un 0,9%, y el oro retrocedió un 0,8% hasta los 4.296 $/oz.

Más allá del cambio en las expectativas de tipos, los desarrollos más amplios de la reunión también arrojan luz sobre cómo la Fed está reformulando y comunicando su enfoque de política monetaria bajo el liderazgo del nuevo presidente.

La orientación a futuro pasa a un segundo plano. El diagrama de puntos fue más restrictivo, aunque su futuro como herramienta de política es incierto. Las proyecciones macroeconómicas refuerzan la postura cautelosa de la Fed.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "La combinación de un nuevo liderazgo, proyecciones más restrictivas y una amplia dispersión de opiniones implica un umbral más alto para actuar a corto plazo en cualquier dirección. Esto apunta a un período prolongado de política en pausa, con ajustes significativos más probables una vez que el proceso del grupo de trabajo haya concluido y el Comité cuente con mayor claridad sobre las perspectivas económicas. La convicción actual del mercado en torno a subidas de tipos en 2026 nos parece algo agresiva, y seguimos recomendando exposición a bonos de calidad con duración corta y media".

"Si bien el Comité mantuvo la tasa de política sin cambios en el 3,5-3,75%, la combinación de proyecciones de inflación más elevadas, una distribución restrictiva de las previsiones de tipos y la eliminación de la orientación a futuro apunta a una postura de política restrictiva prolongada", añade Andrew Dubinsky, Economista.

Fidelity: sesgo hawkish de Warsh

Max Stainton, estratega senior de Macroeconomía Global en Fidelity, destaca que la primera reunión de la Fed bajo Warsh revela un sesgo hawkish. Optó por eliminar la orientación futura que proporciona a los mercados, sustituyéndola por una caracterización basada en datos de la economía que destacó la resiliencia de la dinámica de crecimiento gracias a las ganancias de productividad y una inflación “elevada” impulsada por shocks de oferta. El Comité también realizó una declaración contundente sobre “garantizar la estabilidad de precios”, que suena hawkish dadas las desviaciones al alza del objetivo de inflación de la Fed en los últimos cinco años. No obstante, esta declaración contó con el respaldo unánime del Comité, una mejora significativa frente a las tres disensiones observadas en la reunión anterior. Sin embargo, la mayor sorpresa de carácter hawkish provino del hecho de que nueve de los 18 miembros del comité prevén la necesidad de subidas de tipos este año, con seis miembros anticipando dos o más subidas. Este cambio significativo puede explicarse en parte por un fuerte aumento en las expectativas de inflación por parte de la gran mayoría del comité, lo que indica que esperan volver a incumplir su objetivo de inflación este año. 

La primera rueda de prensa de Warsh probablemente será considerada retrospectivamente como una de las más relevantes en esta nueva era de la política de la Fed. En primer lugar, reiteró el compromiso del comité con la estabilidad, señalando que el comité fue unánime en su compromiso con ella. En segundo lugar, como se esperaba, se negó firmemente a proporcionar orientación futura, ofreciendo en su lugar una caracterización factual del Resumen de Proyecciones Económicas (SEP, por sus siglas en inglés). 

En cambio, centró la mayor parte de la intervención en sus iniciativas para la Reserva Federal. Hay cinco grupos de trabajo para ello, que abarcan el conjunto de la política monetaria y, en su opinión, se espera que concluyan en otoño/finales de año. Estos grupos de trabajo probablemente cumplan dos funciones. En primer lugar, proporcionan un claro escudo frente a las llamadas a subidas de tipos más rápidas, ya que Warsh puede señalar la necesidad de completar el trabajo de estos grupos antes de actuar. En segundo lugar, le darán a Warsh múltiples oportunidades para modificar los parámetros operativos de la Fed. El efecto de estos cambios tendrá que evaluarse con el tiempo, pero resulta especialmente destacable que parece liderar el grupo de trabajo sobre datos, lo que potencialmente le daría margen para sesgar la medición de la inflación hacia una lectura más dovish, si así lo decide. 

Dada esta extrema falta de claridad sobre la dirección a corto plazo de la Fed, creemos que las declaraciones más filosóficas de Warsh revelan un sesgo hawkish. En primer lugar, reiteró su mantra de largo plazo de que “la inflación es una elección” y afirmó repetidamente que la Fed “va a garantizar” la estabilidad de precios. También hizo poca o ninguna mención al componente del empleo del mandato de la Fed, el elemento que a menudo ha llevado a la institución a adoptar una postura más dovish en comparación con un banco central centrado exclusivamente en la inflación. En conjunto, creemos que estos elementos evidencian un tono subyacente hawkish en la reacción de Warsh, una valoración que también reflejaron los mercados, con aumentos tanto en la rentabilidad a dos años como en el dólar. 

De cara al futuro, a medida que los mercados se centran cada vez más en la posible desescalada en Oriente Medio, las perspectivas de los tipos de interés para el resto del año estarán determinadas principalmente por la evolución de la economía doméstica estadounidense. Nuestro escenario central sigue contemplando que la economía de EE UU mantenga un sólido impulso de crecimiento como resultado del incremento del capex en IA. Dada esta fuerte trayectoria de crecimiento, junto con un mercado laboral que está mostrando una reaceleración y mayor tensión, nuestra previsión de inflación de base apunta a que continúe aumentando hasta aproximadamente el 3,5% a finales de año. En este contexto reflacionario, esperamos que el conjunto del comité de la Fed siga reforzando la necesidad de subidas de tipos este año. Aunque prevemos que Warsh pueda inicialmente resistir esta presión, señalando la necesidad de que sus distintos grupos de trabajo presenten sus conclusiones, si estas presiones inflacionistas persisten tras las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE UU, esperamos que la Fed tenga que iniciar un ciclo de subidas de tipos. 

Goldman Sachs: los próximos datos de inflación serán cruciales

Kay Haigh, director global y CIO de Renta Fija y Soluciones de Liquidez en Goldman Sachs Asset Management: “La reunión confirma que el reciente giro más restrictivo de la Reserva Federal no se debía únicamente al aumento de los precios de la energía. A pesar de la reciente caída del petróleo, la mitad de los miembros del FOMC espera subidas de tipos tan pronto como este mismo año, lo que refleja la fortaleza de los datos del mercado laboral y de la inflación. Nuestro escenario base sigue siendo que la Fed podrá evitar por poco nuevas subidas de tipos, pero el margen es estrecho y los próximos datos de inflación tendrán una importancia crucial.”

16Jun

Pictet avisa del "alto riesgo de equivocaciones", y Robeco cree que si la reunión del FOMC transcurre sin incidentes, "sería un buen resultado".

Miguel Ángel Valero

La primera reunión del FOMC de la Fed presidida por Kevin Warsh (el miércoles 17 de junio) coincide con el acuerdo entre Irán y EEUU y la reapertura del estrecho de Ormuz. Parece que a los mercados les importa más el debut de Warsh que las decisiones sobre los tipos, que nadie espera que se muevan. Todos tienen asumido que, ante el cambiante escenario geopolítico y del precio de la energía, la Fed adoptará una postura cauta y preferirá tener más información antes de mover el precio oficial del dinero. 

Por ello, lo relevante en esta ocasión serán las nuevas previsiones macroeconómicas que publicará y, sobre todo, posibles detalles relativos a los cambios en la comunicación que pretende implementar Warsh. El nuevo presidente de la Fed, antes de acceder al cargo, aseguraba que pretende impulsar una reforma de la política de comunicación, retirando herramientas como la señalización anticipada de la trayectoria futura (el denominado 'forward guidance') y también el cuadro de previsiones de los tipos oficiales de los propios miembros de la Fed ('dot plot', el conocido como gráfico de puntos). 

De sacar adelante sus planes, supondrán una ruptura con la anterior política de comunicación que abogaba por la transparencia y la previsibilidad. Warsh argumenta que la “sobrecomunicación” perjudica y limita las opciones de actuación de la Fed, convirtiéndolo con frecuencia en "rehén" de las expectativas de los mercados financieros.

Pictet: ambigüedad estratégica

En ese sentido, la economista de Pictet WM para EEUU, Xiao Cui, habla de "ambigüedad estratégica" y avisa del "alto riesgo de equivocaciones" en el debut de Warsh. Espera que la Reserva Federal mantenga su tipo de interés de política monetaria en 3,5–3,75 %, eliminando el sesgo acomodaticio, aunque sin introducir tono de endurecimiento. "No esperamos disidencia, aunque es posible, pero poco probable, que algunos presidentes de bancos regionales prefieran ya un tono de endurecimiento para esta reunión", precisa.

Hay una "posibilidad remota" de que solo se publique la tendencia central de proyecciones, en lugar de las individuales. "El caso es que esperamos que el gráfico de previsiones se publique sin la de Warsh, dado su desagrado con la guía a futuro", apunta. Espera que las proyecciones indiquen una inflación notablemente mayor, crecimiento del PIB ligeramente menor y tasa de desempleo sin cambios y sin reducción de tipos de interés en 2026, un recorte al 3,375 % o más para 2027 y también 3,375 % a largo plazo, reflejando el impacto deflacionario de la IA y la resiliencia de la economía con los tipos a los niveles actuales.

"De momento esperamos que en la rueda de prensa Warsh minimice las previsiones futuras, defendiendo en su lugar la paciencia respecto a la inflación y los tipos de interés. Ha venido promoviendo una agenda de reformas, pero los cambios significativos en la comunicación y el balance de la institución llevarán tiempo en implementarse.  De momento, sus comentarios recientes sugieren que su prometido 'cambio de régimen' es 'más amable de lo temido'. En cualquier caso, estimamos que señale una reducción de compras de activos a 10.000 millones$ -desde diciembre de 2025 ha comprado 40.000 millones/mes en bonos del Tesoro, 25.000 millones desde mediados de abril- y condiciones de financiación blanda", explica.

Kevin Warsh, el nuevo presidente de la Reserva Federal ha defendido un balance significativamente menor de la institución monetaria. Argumenta que reducirlo elimina acomodaciones ocultas, reduce presiones inflacionarias y crea margen para recortes de tipos. Apoya la independencia de la Reserva Federal, pero la define como operativa y considera mayor coordinación con el Tesoro. Ello puede contener los costes de endeudamiento a largo plazo, pero con riesgo de dominio fiscal para ayudar a mantener manejable la carga de intereses. También quiere menor dependencia de la orientación a futuro, argumentando que limita la flexibilidad.

Puede favorecer medidas alternativas de inflación, con tendencia "favorable", como el PCE (consumo personal) medio recortado, con riesgo de dejar a la Reserva Federal rezagada.  Warsh tiene considerable libertad para remodelar estas prácticas. "Sin embargo, forzar cambios abruptamente va contra de la cultura de la Reserva Federal y esperamos discusiones para un apoyo gradual", advierte la experta de Pictet.

"En todo caso, hay riesgo de que enfatice medidas alternativas de inflación -con lecturas más bajas- y defienda con fuerza la desinflación, generando preocupaciones sobre credibilidad.  También hay riesgo de que acepte la posibilidad de subida de tipos de interés, esto es, que no rechace que el mercado descuenta un aumento del 0,17 % para finales de año. Además, hay alto riesgo de equivocaciones en su primera rueda de prensa, lo que los mercados pueden interpretar negativamente", concluye.

Robeco: si no hay incidentes, sería un buen resultado

Colin Graham, head of Estrategias Multi Activos de Robeco, tampoco espera grandes cambios en el estreno de Warsh: "estimamos que la reunión transcurra sin incidentes, lo que sería un buen resultado". El tramo largo (>7 años) sigue siendo vulnerable ya que el Tesoro dejó de comprar, los déficits fiscales crecen, lo que nos lleva a ver que la economía estadounidense está en alta presión. Warsh dimitió por la flexibilización cuantitativa (QE), por lo que aquí podría ser donde el mercado pruebe al nuevo presidente y una mayor coordinación con el Tesoro.

¿Cuál creen que será el mensaje principal de la Reserva Federal en esta reunión? Un ‘sin cambios’ cauteloso, pero con vigilancia sobre el mercado laboral y las presiones inflacionarias. Aún se necesitan más detalles sobre el Memorando de Entendimiento entre EEUU e Irán, pero los mercados ya avanzan. Para el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), es más fácil mantener la política esta semana y evitar un error de política del BCE.

¿Qué impacto tendrá el conflicto geopolítico actual y renovado? La Administración pasará a otros temas de su agenda política como aranceles, contención de China, inmigración y Cuba. La inflación en EEUU se ve menos afectada por el petróleo más barato debido a la apertura del Estrecho, aunque los precios más bajos de la gasolina pueden apoyar el gasto del consumidor.

UBS: el acuerdo de paz alivia el dilema de política monetaria

"Una solución duradera a la crisis de Oriente Medio aliviaría el dilema de política monetaria de los principales bancos centrales, que han estado bajo presión para subir tipos con el fin de contener el impacto inflacionario derivado del encarecimiento de la energía. Aunque numerosos bancos centrales celebran reuniones de política monetaria esta semana, es probable que sea la Fed quien marque la pauta para los mercados", señala Mark Haefele, Director de Inversiones en UBS Global Wealth Management.

22May

Mientras el presidente de EEUU reclama bajadas de tipos, las actas de la última reunión de la Fed revelan que una mayoría de sus gobernadores considera que podrían ser necesarias subidas.

Miguel Ángel Valero 

Kevin Warsh acaba de tomar posesión de su despacho como presidente de la Reserva Federal, y ya aparece la primera señal de que Donald Trump manda en el banco central de EEUU. Ha firmado una orden ejecutiva que obliga a la Fed a revisar si las empresas de criptoactivos pueden acceder a sus cuentas maestras, lo que supone que podrán recurrir a su liquidez.

Las cuentas maestras de la Fed son el núcleo del sistema financiero americano. Quien tiene una, puede liquidar directamente contra la Fed sin pasar por un banco intermediario. Las cripto llevan años intentando conseguirlas. La Reserva Federal las había denegado sistemáticamente. Hasta ahora. 

La orden ejecutiva de Trump obliga a la Fed a revisar los criterios de acceso a las cuentas maestras. El mensaje que lanza el presidente de EEUU es evidente: las empresas de activos digitales (muchas de ellas financiaron su campaña a la Casa Blanca, y su familia está en ese negocio con su propia memecoin, Official Trump) no pueden seguir siendo ciudadanos de segunda clase del sistema bancario americano.

De hecho, USDC, la stablecoin de Circle respaldada en dólares, puede convertirse en el primer activo digital con acceso directo a la Fed.

Por otra parte, el pacto de Hyperliquid con Coinbase y Circle redirige hacia el exchange parte de los ingresos por intereses del USDC con un coste estimado de 60-80 millones de EBITDA para las dos firmas. Wall Street empieza a revalorarla como plataforma de infraestructura financiera y de IA en lugar de exchange de especulación, lo que cambia el múltiplo. 

La orden ejecutiva de Trump para que la Fed revise el acceso de empresas cripto a cuentas maestras beneficia claramente a estas firmas. Si Coinbase, Circle o Kraken consiguen 'master accounts', se convierten en actores bancarios de pleno derecho. El modelo de negocio de los bancos custodios de cripto cambia radicalmente.

Coinbase lleva meses construyendo el exchange. El 8 de junio da otro paso y lanza tres contratos de futuros perpetuos temáticos regulados por la CFTC. El AI10 agrupa las grandes empresas de IA americanas. El China10 mete los principales ADRs chinos El Defense10, defensa y seguridad americana.

Se suman al contrato Tech100 ya en marcha. Son productos CFTC regulados, lo que abre la puerta al inversor institucional, cada vez más presente en el ecosistema cripto. Coinbase se convierte así en el primer exchange regulado en EEUU en ofrecer acceso apalancado temático a acciones tradicionales desde una plataforma cripto. Las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Esto es alcista directo para Coinbase: más productos, más volumen, más ingresos. Pero también para las empresas del AI10 (Nvidia, Microsoft,  Palantir Technologies), ya que significa que habrá más flujo especulativo apalancado sobre sus acciones desde el mundo cripto.

Trump quiere bajadas de tipos, pero los gobernadores de la Fed reclaman subidas

El acceso cripto a las cuentas maestras (y a la liquidez) de la Fed plantea de nuevo la duda sobre qué independencia tiene el nuevo presidente de la Reserva Federal respecto a quien le ha nombrado, Trump. Porque el presidente de EEUU quiere bajadas de tipos, pero las actas de la última reunión de la Fed revelan que una mayoría de sus gobernadores considera que podrían ser necesarias subidas.

Durante la pasada reunión del 28 y 29 de abril, el tipo de referencia se mantuvo en el rango 3,5%-3,75%, aunque la decisión puso de manifiesto un inusual grado de discrepancia interna. Ocho gobernadores respaldaron no solo el mantenimiento de los tipos, sino también un comunicado con un sesgo abierto a recortes como posible próximo movimiento. Por su parte, tres miembros también votaron a favor de mantener los tipos, pero mostraron su desacuerdo con el lenguaje, al preferir un tono más restrictivo que no apuntara explícitamente a futuras bajadas. El cuarto voto disidente fue el de Stephen Miran, que se pronunció directamente a favor de un recorte de tipos.

Según reflejan las actas, “muchos” miembros defendieron eliminar el sesgo acomodaticio en su comunicación, sugiriendo que el próximo movimiento podría ser al alza, lo que indica que el apoyo a endurecer el mensaje fue más amplio que el representado por los votos disidentes. 

En este contexto, resulta especialmente relevante la terminología empleada en el documento para medir el grado de consenso dentro del comité: por ejemplo, solo “varios” miembros consideraron apropiado contemplar recortes cuando existan señales claras de moderación en la inflación o aparezcan indicios sólidos de debilitamiento del mercado laboral. Esto supone un retroceso frente a marzo, cuando “muchos” defendían posibles recortes si la inflación bajaba según lo previsto. 

Por otro lado, la “mayoría” coincidió en que los datos recientes del mercado laboral –incluyendo desempleo, despidos, contratación y crecimiento de la población activa– apuntan a una estabilización, lo que reduce la urgencia de relajar la política monetaria a corto plazo, aunque persisten riesgos a la baja en el empleo.

08May

El nuevo varapalo judicial a los aranceles de Trump se une a las escaramuzas en el estrecho de Ormuz y a los problemas del combustible de aviación En este contexto, los inversores deben aprovechar las oportunidades de las Bolsas, tanto en EEUU como en Europa.

Miguel Ángel Valero

Mickael Benhaim, director de estrategia en renta fija en Pictet Asset Management, destaca en un análisis que Kevin Warsh, crítico con la forma en que la Reserva Federal, será nombrado presidente el 15 de Mayo. Warsh está comprometido con la independencia de la Fed, y bajo su liderazgo puede permanecer operativamente libre de interferencias políticas. Pero al mismo tiempo, ha mostrado persistente crítica hacia la Fed en varios aspectos, incluyendo el enfoque actual para fijar los tipos de interés, desde datos de inflación empleados hasta la forma en que se ofrecen las previsiones.

Además, el creciente riesgo de dominio fiscal puede hacer que la política monetaria se vea influida por prioridades de gasto, crecimiento y comercio internacional del Gobierno. Si los inversores en bonos creen que es así, pueden exigir mayor prima a la deuda estadounidense a largo plazo, con curvas de rentabilidad a vencimiento más pronunciadas y mayor volatilidad del dólar.

Warsh prefiere la media o mediana recortada como medidor de inflación para guiar la política monetaria, lo que elimina lecturas más altas y bajas. Ello puede resultar en menor presión de precios que el indicador actualmente utilizado por la Reserva Federal, Gasto en Consumo Personal (PCE).  Esto sugiere que los tipos de interés puede ser menores con Warsh. Actualmente, la lectura media de inflación recortada es 2,3%, más de 0,5% inferior al indicador PCE y la máxima diferencia desde la pandemia.

Ahora bien, esto no implica una oleada de recortes una vez que Warsh sea nombrado presidente. Hay que tener en cuenta que también ha declarado que quiere que la Fed abandone el objetivo de inflación media -aceptar un aumento temporal de la inflación por encima o por debajo del objetivo del 2%- en favor de un régimen más estricto. De manera que la Reserva Federal puede resultar más propensa a subir sus tipos de interés si la inflación supera el 2%. 

Como los precios de la energía han aumentado, el escenario probable es que se mantengan los tipos de interés reales más altos más tiempo, con mayor rentabilidad a vencimiento de los bonos.

Además, Warsh quiere eliminar la 'orientación a futuro', establecida desde la crisis financiera de 2008, que pretende guiar la trayectoria futura de tipos de interés a inversores, empresas y hogares. En teoría ello reduce el riesgo de que los mercados se vean sorprendidos. Sin embargo, Warsh lo considera contraproducente, pues limita posibles cambios de dirección de la Reserva Federal ante nueva información. 

Si Warsh reduce la dependencia de la orientación a futuro, se puede ampliar el abanico de políticas monetarias entre reuniones, con aumento de la incertidumbre. Si la comunicación es menos regular y clara en cada publicación de datos económicos y reunión puede haber más información, siendo mayor el riesgo de movimientos repentinos del mercado y de volatilidad de los tipos de interés.

Warsh también considera que, la tenencia de bonos gubernamentales de la Reserva Federal, siete billones$, es demasiado grande. No ha ocultado su deseo de reducirlo como herramienta de política monetaria lo antes posible. Así que no necesariamente se puede confiar en que la Reserva Federal haga de cortafuegos frente a una turbulencia económica o de mercado severa futura.

Con el tiempo, su preferencia por un menor balance, junto con reglas de liquidez que animan a los bancos a mantener más Letras del Tesoro y menos reservas, puede crear primas estructuralmente mayores en la deuda a largo plazo y obligar a los inversores privados a mantener renta fija de menos sensibilidad a variaciones de tipos de interés.

Aunque en conjunto los inversores en bonos con carteras diversificadas no necesitan reformular radicalmente sus asignaciones ante una Reserva Federal liderada por Warsh, hay medidas prudentes a considerar. "Dados los posibles efectos, más negativos en los bonos más sensibles a variaciones de tipos de interés, puede convenir reducir riesgo, centrando las inversiones en bonos de menos sensibilidad. Otra medida de mitigación es aumentar la asignación a crédito calificación grado de inversión, también menos sensible. Además, los inversores pueden aumentar activos de renta fija en deuda soberana de mercados emergentes. Esta última opción implica asumir más riesgos, pero estamos ante mejoras estratégica en muchas economías emergentes, con balances sólidos, bancos centrales ortodoxos y unos mercados locales más profundos", apunta el experto de Pictet.

Nueva derrota judicial de Trump con los aranceles

Nuevo varapalo judicial para Trump. El Tribunal de Comercio Internacional de EEUU ha declarado ilegales los aranceles del 10% introducidos en febrero bajo la sección legislativa 122. Aunque la suspensión de los gravámenes no constituye una “orden judicial universal”, sino que solo se aplica a los demandantes: un grupo de pequeñas empresas y el estado de Washington, esta resolución supone un nuevo revés judicial para la política arancelaria de la Administración Trump.

En febrero, el Tribunal Supremo eliminó los aranceles recíprocos impuestos al amparo de la sección IEEPA al considerarlos ilegales y, ordenó la devolución a los contribuyentes de los importes recaudados (166.000 millones$), que ya han empezado a reembolsarse. El Gobierno, para sustituir los gravámenes anulados, recurrió a un mecanismo legal diferente, la sección 122, que permitió la aplicación inmediata de una tasa del 10%. Solo en el mes de marzo han conseguido recaudar 8.000 millones$ por esta sección.

Los jueces concluyeron que la motivación de Trump de imponer los aranceles no se identificaba con lo previsto por la Ley de Comercio de 1974. Según la ley, el presidente puede adoptar este tipo de medidas únicamente en situaciones de “déficits grandes y graves de la balanza de pagos de Estados Unidos” o ante una “depreciación inminente y significativa del dólar”. Sin embargo, la Administración Trump fundamentó su decisión en la existencia de un déficit comercial de bienes “grande y grave”. 

El tribunal consideró que los déficits comerciales no constituyen déficits de balanza de pagos del sentido provisto por la ley de 1974. El concepto de déficit de balanza de pagos se refería a situaciones que exigían la intervención del gobierno estadounidense para sostener un sistema de tipos de cambio fijos, vigente en la era de Bretton Woods, y no era equivalente a un mero déficit comercial. Por ello, bajo esta interpretación, la Sección 122 quedó obsoleta tras el abandono del patrón oro y la transición a un régimen de tipos de cambio flotantes.El Departamento de Justicia de Estados Unidos aún podría recurrir la decisión ante el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal, que deberá pronunciarse sobre la validez del fallo.

Escaramuzas en Ormuz: ¿el canto del cisne de Irán?

Mientras tanto, con el memorándum de entendimiento aún sobre la mesa, regresaron las escaramuzas al estrecho de Ormuz. Trump señaló que tres destructores estadounidenses atravesaron el paso mientras eran objeto de ataques por parte de Irán. La respuesta de EEUU neutralizó el origen de las agresiones, y los buques cruzaron sin daños. Esta acción busca demostrar la capacidad estadounidense para sostener un eventual bloqueo del estrecho. El Mando Central de EEUU indicó que estas actuaciones no constituyen una violación del alto el fuego y que no persiguen una escalada del conflicto.

Mientras tanto, en el ámbito interno iraní, la Guardia Revolucionaria mantiene su postura beligerante con nuevos ataques contra Emiratos Árabes Unidos. En este contexto, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, se reunió con el líder supremo con el objetivo de consensuar una posición más moderada que la defendida por el jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, el único miembro de la cúpula con el que se había reunido. Sin embargo, la ausencia de un comunicado oficial o de detalles sobre el encuentro sugiere que el líder supremo continúa alineado con una estrategia más agresiva que la promovida por el ala civil del Gobierno. Paralelamente, Irán está acelerando el desarrollo del marco legal y administrativo destinado a reforzar su control sobre el estrecho.

Expira el plazo fijado por Trump para alcanzar un entendimiento en torno al memorándum. El tránsito sin daños de los tres destructores estadounidenses parece indicar que Washington está poniendo a prueba las capacidades iraníes para controlar el paso. La operación Project Freedom podría reactivarse esta misma semana si no se alcanza un acuerdo. En caso de que EEUU logre desarticular la percepción de control iraní sobre el estrecho y establezca un dispositivo militar que garantice el tránsito, el principal eslabón de presión negociadora de Teherán quedaría seriamente debilitado. 

La próxima semana será especialmente crítica. La capacidad de almacenamiento de crudo iraní se encuentra cerca de su límite, lo que podría forzar una detención de la producción. El reinicio posterior de las operaciones sería costoso y entre 300.000 y 500.000 barriles diarios de producción pueden perderse de forma permanente si se ven obligados a cerrar los pozos más antiguos.

En este contexto, es posible que estemos asistiendo al último intento por parte de Irán antes de que el bloqueo comience a dañar de forma más severa su economía. Todo ello se produce, además, en un escenario en el que las dos principales potencias (EEUU y China) tienen previsto reunirse la próxima semana, y ninguna parece dispuesta a tolerar un cierre prolongado del estrecho. Por ahora, la línea dura del estamento militar iraní parece imponerse sobre el poder civil y considera esencial tratar de controlar el el estrecho de Ormuz, aunque la combinación de presión económica, diplomática y militar podría terminar pronto por inclinar la balanza.

Buenos datos macro en EEUU

En EEUU, la productividad continúa incrementándose. Aunque el ritmo se frenó en el primer trimestre al crecer un 0,8% trimestral anualizado frente al +1,6% del trimestre previo, en el último año la producción por hora de los trabajadores se incrementó un 2,9%, su mayor avance desde 2024. Esta mejora de la productividad es uno de los factores que está permitiendo mantener los costes laborales contenidos, que registraron un aumento del 2,3% frente al +4,6% previo. 

Además, las peticiones de subsidio por desempleo semanales continúan siendo reducidas: en la primera semana de mayo se situaron en 200.000, ligeramente por encima de las 190.000 y mínimos de las últimas décadas que fueron registradas en la semana previa. 

Los datos de despidos de la consultora Challenger, Gray & Christmas muestran un +38% en abril, hasta los 83.387. Sin embargo, esta cifra también significa una caída frente al mismo mes del año pasado del -21% y, más relevante si cabe, es que, con los datos acumulados en el año, los despidos se sitúan ligeramente por encima de las 300.000 personas, la mitad de los registrados en el mismo periodo del año pasado. El repunte mensual es elevado pero hay una mejora en la tendencia y los despidos siguen contenidos.

La encuesta de expectativas de inflación, realizada por la Fed de Nueva York, señala que a 12 meses se elevó hasta el +3,6% frente al +3,4% previo y comienza así a reflejar las mayores presiones producidas por las subidas de los costes energéticos. 

UBS: los mercados deben volver a centrarse en los fundamentos

Los mercados de renta variable global han protagonizado una recuperación contundente en las últimas semanas, superando con una agilidad sorprendente la incertidumbre reinante. Tras caer durante cinco semanas consecutivas hasta finales de marzo, el S&P 500 va camino de lograr su sexta semana consecutiva de ganancias, y tanto el Nasdaq como el S&P 500 se mantienen cerca de máximos históricos.  

Las ganancias recientes se han visto impulsadas por las esperanzas de una desescalada más convincente en el Estrecho de Ormuz, lo que se suma a factores favorables como los sólidos resultados empresariales, unos fundamentos resilientes, la tendencia de la Fed a mantener una política monetaria flexible y el entusiasmo relacionado con la IA. 

Con un panorama geopolítico menos negativo para los mercados, en UBS creen que éstos pueden volver a centrarse en los fundamentos que realmente sustentan el repunte de la renta variable global:

  • El gasto en IA, un pilar clave, se muestra más fuerte que nunca.
  • La base del repunte es más amplia de lo que sugieren los líderes del mercado estadounidense.
  • Los máximos históricos no son motivo de pánico.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos una visión Atractiva sobre las acciones estadounidenses y esperamos que el S&P 500 suba hacia finales de año, respaldado por un crecimiento saludable de los beneficios y un entorno monetario que sigue siendo favorable. Dentro de la renta variable estadounidense, seguimos favoreciendo los sectores de consumo discrecional, financiero, salud, industrial y servicios públicos, mientras mantenemos una postura constructiva en las áreas del mercado vinculadas a la IA".  
Y añade: "También seguimos viendo sólidas oportunidades fuera de EEUU. En Europa, aunque mantenemos una postura Neutral global en la renta variable de la Eurozona debido a su mayor sensibilidad a los precios de la energía, creemos que los inversores no deberían pasar por alto los valores cíclicos con exposición estructural —incluidos el sector tecnológico, industriales, Alemania y líderes europeos— junto con oportunidades en el sector salud, Suiza y consumo discrecional".

"La atención del mercado se centrará en los datos de inflación de abril. Esperamos que las cifras generales aumenten debido al encarecimiento de la energía, aunque la inflación subyacente podría mantenerse contenida por el momento”, señalan Constantin Bolz, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de FX y materias primas.

  • Suecia: “A pesar de la presión a corto plazo derivada de los elevados precios de la energía, las perspectivas a medio plazo para la corona sueca siguen siendo constructivas, respaldadas por el sentimiento de riesgo y las expectativas de crecimiento global. Seguimos esperando un retorno del EURSEK a 10,5 a finales de junio”, vaticinan Clémence Dumoncel y Constantin Bolz, estrategas.
  • Noruega: “El Norges Bank elevó los tipos al 4,25% en mayo para contrarrestar una inflación persistente, pero creemos que son poco probables nuevas subidas, ya que los recientes movimientos del mercado de divisas y una política monetaria más restrictiva deberían contribuir a contener las presiones sobre los precios”, añaden estos expertos.
  • Reino Unido: “Esperamos que los inversores vuelvan a centrarse en los fundamentos de la economía británica. Unos tipos de interés relativamente elevados, con un Banco de Inglaterra previsiblemente en pausa este año, junto con una mejora gradual de la situación fiscal, deberían respaldar a la libra esterlina, especialmente frente a divisas de bajo rendimiento como el franco suizo”, opina Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y Reino Unido.

DWS: Cuando el combustible de aviación deja de ser un mercado de nicho

“¿Hay alguien a bordo que sepa pilotar un avión?”. Una vez más, esa frase ligeramente inquietante de la película clásica Airplane! vuelve a sentirse incómodamente actual. "Sin un final a la vista para el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que podrían parecer mercados de combustible muy específicos están revelando vulnerabilidades económicas mucho más amplias", advierte un análisis de DWS.

Éste compara las reservas normalizadas de combustible de aviación en Estados Unidos y la Eurozona desde 2015. Las reservas estadounidenses se han movido dentro de una banda relativamente estrecha. En cambio, los inventarios de la Eurozona muestran fuertes oscilaciones, con repetidos picos y caídas. Esto importa porque estos movimientos pueden ser una señal temprana de cómo el estrés se transmite a través de sistemas altamente optimizados.

En el caso del combustible de aviación, los mecanismos son estructurales. No puede producirse simplemente bajo demanda, ya que compite con el diésel y otros destilados medios, por la capacidad de refino. Europa también tiene menos margen para absorber interrupciones, debido a una mayor dependencia de las importaciones y a restricciones logísticas y regulatorias más estrictas. Las aerolíneas pueden transportar combustible adicional en determinados vuelos y, con planificación, parte del suministro puede enviarse desde otros mercados. Pero eso solo redistribuye el suministro existente, no lo crea.

El Golfo es doblemente importante: no solo es un punto crítico energético, sino también la columna vertebral de la conectividad aérea intercontinental, a través de hubs como Dubái, Doha y Abu Dabi, especialmente para el transporte aéreo de mercancías entre Europa y Asia. Cuando las rutas se alargan, los costes aumentan y los márgenes de seguridad se reducen, los primeros impactos recaen sobre las cadenas de suministro sensibles al tiempo y sobre los flujos de pasajeros, con posibles efectos en cascada sobre los procesos de fabricación. Las reservas de combustible de aviación podrían convertirse así en un indicador adelantado de vulnerabilidades más amplias en comercio, producción y capacidad de fijación de precios.

Como señala Darwei Kung, codirector de materias primas y renta variable en recursos naturales en DWS: “Cuando los problemas logísticos se prolongan, los mercados dejan de tratar la disrupción como algo temporal y comienzan a poner precio a una vulnerabilidad estructural”. En ese sentido, el mercado del combustible de aviación está poniendo a prueba una suposición conocida: que la resiliencia inicial necesariamente se traducirá en estabilidad duradera. En Airplane!, un piloto de combate retirado y convertido en taxista termina regresando a la cabina para salvar la situación. En los mercados energéticos, encontrar finales igual de felices está resultando últimamente mucho más complicado.

Natixis: Trump llegará a China en una posición extraordinariamente débil

El equipo de análisis de Natixis CIB ha elaborado el informe ‘Pekín presionará a Trump sobre Taiwán, lo que podría tener consecuencias a escala mundial’, donde hablan de la visita de Donald Trump a Pekín los días 14 y 15 de mayo. En el informe analizan que Trump “necesita un acuerdo con China que pueda vender como una victoria en su país, especialmente antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026, pero llegará a Pekín en una posición negociadora extraordinariamente débil para un presidente que ha hecho de la fuerza su seña de identidad”. Se encuentra empantanado en el conflicto con Irán, en el que los aliados europeos no le están prestando apoyo, mientras que la economía nacional estadounidense sufre por los aranceles que él mismo impuso y que el Tribunal Supremo ha bloqueado. 

Según se explica, el Gobierno chino planea utilizarla principalmente para abordar lo que considera un asunto interno, inalienable e indiscutible: la reunificación con la isla de Taiwán. “Xi Jinping quiere detener una enorme venta de armas de EE. UU. a Taiwán”, subraya el informe.

Los analistas de Natixis CIB argumentan que el futuro de Taiwán no es un problema abstracto, ya que “el estrecho de Taiwán es la arteria por la que fluye el recurso más crucial de la revolución de la inteligencia artificial. Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) fabrica alrededor del 90% de los semiconductores avanzados del mundo. Éstos alimentan los centros de datos de IA, los sistemas de armamento de última generación y la infraestructura digital de las democracias occidentales. Una crisis en el estrecho, o incluso una amenaza creíble, tendría un impacto comparable o incluso mayor en la economía mundial que el actual cierre virtual del estrecho de Ormuz”. 

"Trump llegará a Pekín con un margen de negociación limitado. O, más precisamente, llegará habiendo hecho ya algunas concesiones. Lo que negocie con Xi Jinping en la cumbre determinará no solo el futuro de Taiwán, sino también el equilibrio de poder tecnológico y militar mundial, con efectos potencialmente duraderos", remarcan los expertos de Natixis.

30Apr

Se mantienen los tipos por tercera vez consecutiva, aunque con cuatro votos en contra. El presidente de la Reserva Federal alerta de que la independencia de ésta se encuentra "en riesgo".

Miguel Ángel Valero

En su última reunión con Jerome Powell como presidente, la Reserva Federal mantuvo los tipos de interés en la horquilla del 3,5% al 3,75%, como estaba descontado ya por todos los analistas, más pendientes y divididos sobre cuándo bajará éstos. Esta decisión, tomada por tercera vez consecutiva este año, se produjo en un entorno marcado por la incertidumbre económica global ante la guerra en Oriente Medio, ya en su tercer mes de existencia.

Pero no se ha tomado por unanimidad.  Cuatro miembros del FOMC han votado en contra de la resolución general. Stephen Miran, nombrado por Trump el pasado verano, se ha opuesto a mantener los tipos intactos y ha abogado por reducirlos un cuarto de punto, como hizo en la reunión de marzo. Por su parte, Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan, aunque han respaldado congelar el precio oficial del dinero, no han apoyado incluir el punto sobre la posibilidad de flexibilizar la política monetaria.

La Fed ha optado por la prudencia. Como advierte el Comité en el comunicado, “los acontecimientos en Oriente Medio contribuyen a un alto nivel de incertidumbre sobre las perspectivas económicas”, y esa inestabilidad y sus efectos debe conjugarse con los dos principales objetivos que la entidad tiene: que EEUU alcance el máximo empleo y una inflación tope del 2% a largo plazo.

El FOMC argumenta que, aunque los últimos indicadores disponibles “sugieren que la actividad económica se ha expandido a un ritmo sólido”, la tasa de creación de empleo es “baja” y la tasa de parom apenas ha variado en los últimos meses. Además, la inflación es elevada por el aumento del precio de la energía a consecuencia de la guerra de Irán.

“El Comité estaría dispuesto a ajustar la postura de la política monetaria si surgieran riesgos que pudieran impedir el logro de sus objetivos”, apunta el comunicado, que añade que las “evaluaciones” que pueda hacer el Comité tendrán en cuenta una amplia gama de indicadores, entre ellos, la evolución y las condiciones del mercado laboral, la presión de la inflación y las expectativas de la misma, así como la evolución financiera e internacional.

Powell se mantiene así firme en su determinación de no ceder frente a los designios de Trump y cierra su mandato con la máxima de haber preservado la independencia de la Fed. Además, se despide como presidente reivindicando la importancia de que la Reserva Federal pueda funcionar "libre de "influencias políticas" y alertando de que su independencia "está en riesgo". 

El presidente de la Fed, que ha felicitado al que será su sucesor y candidato de Trump, Kevin Warsh, ha anunciado también que seguirá siendo miembro de la junta de gobernadores del organismo una vez abandone su cargo el 15 de mayo. Será uno de los 12 miembros con derecho a voto que componen el Comité. Aunque no es una decisión habitual entre los presidentes de la Reserva, que una vez concluido su mandato abandonan por completo la institución, no es el primero que lo hace. 

La decisión de Powell se interpreta como una respuesta ante los ataques de Trump, que llegó a ordenar abrir una investigación judicial contra el presidente de la Fed (nombrado por él en su primer mandato) por los sobrecoste de las obras de construcción de la sede en Washington, cifrados en unos 600 millones de dólares. r un presunto caso de corrupción, aunque el fiscal del distrito de Columbia anunció el pasado viernes que retiraba los cargos. 

Powell no ha descartado que Trump impulse nuevas acciones legales contra él y asegura que abandonará definitivamente la Fed cuando la causa en los tribunales "concluya de manera definitiva y transparente".

El movimiento de Powell también responde a su empeño por garantizar la independencia de la Fed: "En realidad, no se trata tanto de la independencia en sí, sino de la capacidad de llevar a cabo la política monetaria, de formularla sin consideraciones de índole política. De eso es de lo que estamos hablando y hasta el momento hemos tenido éxito. Pero esto no ha terminado".

Si Powell abandona la junta, Trump dispondrá de una segunda vacante que cubrir con alguien de su cuerda, además del puesto que se utilizará para nombrar a Warsh. Al quedarse, Trump no tendrá ninguna otra vacante prevista en la junta de la Reserva Federal antes de que expire el mandato de Powell como gobernador, en enero de 2028.

Lo que es evidente es que la independencia de Kevin Warsh estará sometida a un escrutinio constante ya que su designación por Donald Trump –quien ha cuestionado reiteradamente la autonomía de la política monetaria– mantendrá su credibilidad como presidente de la Fed permanentemente bajo observación. Además, cualquier modificación en la política monetaria requiere el respaldo de al menos siete de los doce miembros del Comité, lo que subraya que, aunque el papel del presidente es determinante, dista de ser omnipotente. 

Sólo la próxima reunión del FOMC podrá determinar si la neutralidad e independencia que se le presupone a la Fed respecto al poder político se mantiene o salta por los aires. Trump ya ha señalado en alguna ocasión que le decepcionaría que el Comité, ya con Warsh al frente, no bajase los tipos de interés.

Mientras, Warsh pasó la segunda prueba ante el Comité de Política Bancaria, Vivienda y Asuntos Urbanos, donde de los 24 miembros, 13 (los republicanos) votaron a favor, y 11 (los demócratas) en contra. En la primera comparecencia, senadores de ambos partidos pusieron en duda que vaya a ser capaz de desempeñar con independencia su doble función −combatir la inflación y fomentar el pleno empleo−, teniendo en cuenta los hechos que preceden a su designación: una campaña sin precedentes del presidente de EEUU de amedrentamiento de su predecesor por la resistencia de éste a plegarse a sus deseos de bajar los tipos. Y le le retaron a no ser “un títere de trapo” de Trump.

Con la retirada del proceso judicial a Powell, lo normal es que Warsh supere sin problemas la votación en el pleno del Senado. Pero la senadora de Massachussets Elizabeth Warren, avisa que, una vez que Warsh esté al frente de la Fed, la causa judicial “postiza” contra Powell resucitará. Y que Trump continuará “empeñado en controlar" la Fed, pese a que su independencia está garantizada por la tradición y por el Tribunal Supremo. “No tengo ninguna duda: Warsh será un títere de trapo del presidente”, sentencia.