16Feb

Con la demanda disparada y un fuerte cambio en las correlaciones respecto a otros activos, han dejado de ser un factor de protección y diversificación en las carteras para negociarse en mercados donde los flujos de entrada y salida de capital son muy rápidos para lograr retornos en muy corto plazo.

Miguel Ángel Valero

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor Sicav, avisa que, el Oro y la Plata han dejado de ser los activos tradicionalmente considerados como 'colchón' en las carteras, que protegen al inversor de entornos adversos como conflictos bélicos, inflación e incertidumbre. En el entorno actual, con la demanda disparada y un fuerte cambio en las correlaciones respecto a otros activos, se han convertido en activos especulativos, negociados en mercados donde los flujos de entrada y salida de capital son muy rápidos para lograr retornos en muy corto plazo. Ambos metales han dejado de ser un factor de protección y diversificación en las carteras. 

Según Angelo Meda, el papel del Oro en la gestión de carteras siempre ha sido la protección,  sobre todo cuando el entorno empeora, cubriendo la cartera  frente a la inflación y la incertidumbre, y actuando como una póliza de seguro en tiempos difíciles. La asignación idónea de Oro en una cartera es difícil de cuantificar, pero hasta hace poco tiempo se aceptaba ampliamente que invertir entre un 1% y un 5% de la cartera en Oro, era un porcentaje razonable para protegerla de escenarios adversos.  

Esta función 'protectora' del Oro se fue difuminando con el tiempo En su lugar se abrieron paso activos alternativos, como el Bitcoin, pero con poco éxito. Posteriormente, el Oro se convirtió en un activo especulativo, protagonista de burbujas especulativas, y ha arrastrado a otros metales como la Plata.

En el entorno actual, el Oro se ha convertido en un activo más especulativo que protector, dada la alta volatilidad y su rally alcista de las últimas semanas, indica este experto. Por tanto, es necesario plantearse qué es lo que el Oro aporta actualmente a las carteras, una vez que cambió su rol tradicional. 

Esto se puede saber, como indica Angelo Meda, comprobando cuál es el coeficiente de correlación actual. En condiciones normales, el Oro debería mostrar una correlación casi nula con otros activos financieros, de forma que su evolución tendría que ser casi totalmente independiente de otros activos. En fases de tensión en los mercados, esta correlación debería ser próxima  a –1, es decir, el Oro  sube cuando los mercados caen y viceversa. 

Otro escenario 'normal' que debería suceder es el de la correlación negativa entre el Oro y una cesta de acciones 'momentum'. La estrategia momentum busca comprar acciones que superan al índice, y vender las que quedan rezagadas, ya que se basa en la idea de que las tendencias persisten e intenta seguirlas.  El Oro, en condiciones normales, debería servir como un colchón que protege a los inversores frente a entornos difíciles como guerras, inflación y pérdida de poder adquisitivo. Sin embargo, en los últimos seis meses, la correlación entre el Oro y el momentum ha sido históricamente la más alta, alcanzando +0.5, cuando la media a largo plazo estaba algo por debajo de 0. Esto es “una señal clara de que los inversores han estado comprando Oro para especular y no para protegerse”, confirma el gestor de Banor Mistral.

Miedo a una devaluación del dólar

El principal motivo que subyace detrás de esta carrera especulativa con el Oro, es el miedo a la 'devaluación' del dólar. Los inversores creen que el gobierno estadounidense, para atender sus futuras deudas, necesitará imprimir cada vez más dólares, generando inflación monetaria y devaluando la divisa. Todo ello supone que, sin alternativas creíbles y suficientemente líquidas en las finanzas globales, el capital busca refugio en el Oro. Pero esta narrativa tiene un punto débil, ya que si los mercados realmente creyeran en una inminente devaluación del dólar, las expectativas de inflación serían mucho más altas y la divisa se estaría debilitando de forma mucho más pronunciada de lo que lo está haciendo. 

Este experto señala que dado que el factor debilidad del dólar no justifica el rally del Oro, es necesario poner el foco en la situación actual de la oferta y la demanda. La oferta es relativamente rígida, algo que sucede habitualmente con los metales, ya que aumentar la producción requiere meses o incluso años. Por tanto es la demanda la que mueve los precios. 

En el caso de la Plata, ha habido signos inequívocos de una demanda totalmente irracional: la semana pasada, los volúmenes negociados en ETF de Plata superaron los del ETF que replica el S&P 500, algo sin precedentes.

En el caso del Oro, una muestra de que la demanda se ha exacerbado es lo que sucedió el 30 de enero. Los mercados financieros negociaron un volumen equivalente a 180 veces la producción anual de Oro. Incluso circulan rumores de que algunos físicos y geólogos recaudaron fondos para crear la 'piedra filosofal' produciendo Oro en laboratorios usando la bacteria Cupriavidus metallidurans o mediante procesos químicos, en este caso la transmutación nuclear del mercurio. Como indica Angelo Meda, “hasta hace poco esto no era viable económicamente, pero dados los precios actuales del Oro, se acerca a la viabilidad financiera”.

Otro de los factores que están transformando el mercado del Oro, es que se ha inundado de 'dinero rápido'. Un capital que salta rápidamente de un activo a otro, en busca de retornos fáciles y rápidos. Un comportamiento que se refuerza por la proliferación de productos, plataformas y derivados que facilitan seguir tendencias y narrativas utilizando apalancamiento financiero.

Los profesionales de la gestión de carteras necesitan, según el gestor de Banor Mistral, encontrar activos descorrelacionados que permitan construir una verdadera diversificación. Esto evitaría, por ejemplo, lo que sucedió en 2022, cuando casi todos los activos financieros ofrecieron rentabilidades negativas. El auténtico valor de los activos en las carteras, tiene que identificarse no tanto por el rendimiento bruto que aporten,  sino por su capacidad de proporcionar una diversificación genuina (el único “almuerzo gratis” disponible en los mercados, según Meda). Lograrlo requiere no sólo entender las características de cada instrumento, sino también las correlaciones entre activos, que nunca permanecen constantes en el tiempo y no siempre evolucionan como esperan los inversores.

09Feb

Robeco eleva del 4,75% al 5,25% la rentabilidad de las materias primas entre 2026 y 2030, por la mayor demanda pero también por el menor atractivo de los tradicionales sectores refugio, como el bono del Tesoro de EEUU.

Miguel Ángel Valero

El oro subió hasta superar la histórica barrera de los 5.000$ por onza en enero y alcanzó un máximo de casi 5.600 antes de desplomarse más de un 15%, hasta los 4.500, el 2 de febrero. El oro, un 'sector refugio' muy demandado durante siglos, casi ha duplicado su valor en los últimos 12 meses por el temor a nuevos conflictos en torno a Groenlandia e Irán, además de por las continuas tensiones comerciales entre EEUU y China.

La plata ha experimentado una subida aún más meteórica, alcanzando la cifra récord de 121$ por onza antes de caer más de un 40%, hasta los 72. En los últimos 12 meses, su valor ha pasado a ser más del doble, en parte debido a que su demanda en aplicaciones industriales, como la energía limpia y la IA, ha superado con creces el suministro de las minas. La plata, antaño la base de todas las monedas,sigue teniendo un caché monetario por derecho propio.

Ambos se clasifican como materias primas en las carteras de inversión. Pero, ¿acaso son para tanto? "Tras una increíble racha de rentabilidad sólida por parte de los objetos brillantes, seguida de una mediática corrección, es un buen momento para hacer balance", afirma Arnout van Rijn, Portfolio Manager de las estrategias multiactivos de Robeco Investment Solutions.

"En Expected Returns a 5 años 2026-2030, elevamos la previsión de rentabilidad de las materias primas del 4,75% al 5,25%. Encontramos dos razones fundamentales en las que se basa esta previsión, de una rentabilidad superior a la media, para esta clase de activos. La primera es el aumento de la demanda de metales con fines de electrificación, construcción de infraestructuras y defensa militar. Además, observamos que el aumento de las previsiones de inflación, combinado con la elevada deuda (de EEUU), derivan en un menor atractivo de los tradicionales 'sectores refugio' alternativos, como los bonos del Tesoro estadounidenses".

"También afirmábamos que las materias primas ya no eran baratas, aunque eso solo se basaba en el hecho de que cotizaban por encima del precio promedio en cinco años (con la notable excepción del petróleo). Desde entonces, hemos abierto posiciones en metales industriales y aumentado las del oro en las carteras", explica.

Y la rentabilidad ha sido constante. El oro superó con creces a la renta variable en 2025, a pesar del importante repunte de los mercados bursátiles globales. Lo mismo ocurre si retrocedemos 20 años, hasta 2005.

Si nos remontamos aún más atrás, el oro es la segunda clase de activos con el mejor rendimiento en el último medio siglo, por detrás de la renta variable. La plata ocupa el tercer lugar en cuanto a rentabilidad, aunque tiene una volatilidad mucho mayor. En conjunto, las materias primas han generado una rentabilidad del 5,7% en euros en los últimos 50 años, aunque la del petróleo solo ha aumentado un 3,2%. 

"El oro destaca como material más seguro, pues su volatilidad es del 18%, mientras que la de la plata y el petróleo supera ampliamente el 30%. Además, los metales preciosos tienen bajas correlaciones con la renta variable y la renta fija. El cobre no tiene un historial tan largo, pero si nos remontamos casi 40 años atrás, ha generado algo más de un 5% de rentabilidad, pero con una volatilidad que también es relativamente alta, del 25%", explica el experto de Robeco.

"La conclusión es que la asignación estructural en una cartera multiactivo a activos sin rendimiento, como las materias primas, conviene a los inversores a largo plazo. Cuanto más brilla el metal, más rentabilidad ofrece. Compramos oro para obtener diversificación y una rentabilidad sólida a largo plazo con una volatilidad limitada", remarca.

¿Qué ocurre con la dinámica de precios de la oferta de dos metales cuya disponibilidad es limitada? En la historia de la humanidad, solo se han extraído unas 220.000 toneladas de oro (lo cual equivale a tres piscinas olímpicas y media), y solo quedan unas 60.000 toneladas bajo tierra, según el Consejo Mundial del Oro.

"El coste de producción marginal solo puede limitar la caída de las valoraciones en la parte corta, porque una disminución del precio acabaría con la oferta y devolvería el equilibrio. Evidentemente, no es el caso del oro ni de la plata, pues el coste de producción marginal del oro se sitúa en torno a 1.700$ por onza (con un precio al contado de 5.000$) y el de la plata en 20$ por onza (en 90$ si es al contado)", apunta Van Rijn.

"El cobre tiene un mayor respaldo, pues sus costes marginales rondan los 5$ por onza frente a un precio de mercado de 6 por onza. El petróleo también está mejor respaldado desde este punto de vista", añade.

El detonante de la corrección

En este contexto, ¿qué podría salir mal? El anuncio por parte del presidente Trump de que su candidato a presidir la Reserva Federal era un experimentado banquero central y conocido 'halcón' (lo cual disipó los temores de que aumentara la inestabilidad en el mayor sistema financiero del mundo) provocó el desplome de los precios de los metales considerados 'sectores refugio'.

"El contexto macroeconómico favorece al oro como cobertura frente a los niveles excesivos de deuda y la impresión de dinero. Sin embargo, hasta que no veamos que tanto el mercado de bonos del Tesoro como el dólar caen bruscamente, no creeremos en el denominado 'comercio de devaluación'", señala el gestor de Robeco.

"Los temores por la independencia de la Fed se han disipado, con lo que también se ha desvanecido la creencia de algunos compradores de que el sistema financiero tal como lo conocemos está llegando a su fin. Dado el comportamiento intimidante de EEUU, es difícil que ningún banco central europeo dé un vuelco y cambie sus reservas de oro por bonos del Tesoro estadounidenses. Aun así, debido a las políticas impredecibles de regímenes populistas, podrían tomarse medidas para capitalizar parte de los beneficios derivados del oro obtenidos por los bancos centrales y alterar el equilibrio favorable entre demanda y oferta", avisa.

Es posible que se avecine otro tambaleo debido a la mentalidad de burbuja entre inversores que ha causado el fuerte aumento los precios de las acciones relacionadas con la inteligencia artificial y que, antes de eso, derivó en el frenesí por el 'oro digital', el bitcoin, según afirma Van Rijn.

Los inversores minoristas han sido en parte responsables del repunte del oro, gracias a las facilidades de inversión que ofrecen los ETF.«En 2025, los minoristas (chinos y estadounidenses) provocaron una subida exponencial de los precios del oro, de modo que era inevitable que se produjera un colapso como el de finales de enero», explica Van Rijn. "Dado el aumento de tenedores débiles atraídos por el encanto de los objetos brillantes, hay bastantes posibilidades de que se produzcan más ventas en 2026. Con los precios actuales y un consenso optimista, es lógico tomar beneficios", concluye.

08Feb

Para los inversores, la conclusión clave de los acontecimientos recientes es que las grandes caídas forman parte del paquete cuando se trata de metales preciosos.

Miguel Ángel Valero

La última venta masiva ha supuesto un dramático recordatorio de que los metales preciosos pueden moverse en oleadas. En la historia reciente, los precios ajustados a la inflación siguen estando en niveles poco habituales. El oro puede moverse rápido, y luego puede hacerlo aún más rápido.

El gráfico aportado por DWS muestra los precios ajustados a la inflación del oro y la plata en el largo plazo. El objetivo es recordar, sobre todo a los lectores de menos de 50 años,  cómo han sido históricamente estos mercados durante determinados episodios. Cada pocas décadas se han producido repetidas subidas, fuertes retrocesos y, especialmente en el caso de la plata, grandes excesos, seguidos de largos periodos de relativa tranquilidad. Y, a menos que las compras y ventas se hayan realizado en el momento oportuno, la protección deseada contra la inflación, medida por los precios al consumo de Estados Unidos, ha sido irregular.

El periodo previo a finales de enero tuvo las características propias de una operación masiva: ganancias rápidas, búsqueda del impulso y un papel cada vez más importante de los fondos cotizados en Bolsa (ETF). Las participaciones de los ETF en oro se dispararon durante la pandemia, retrocedieron durante años y han vuelto a subir desde 2024, aunque siguen por debajo del máximo alcanzado en 2020, pero lo suficiente como para ser relevantes en el margen.

Entonces llegó el catalizador. Después de que el oro casi alcanzara los 5.600$, se produjo una ola de ventas que lo hizo caer 1.000 antes de que pareciera encontrar un suelo. El nombramiento de Kevin Warsh como candidato a presidente de la Reserva Federal se interpretó ampliamente como una señal de mayor estabilidad en esta institución, tras el insistente asalto por parte de Donald Trump, y eso fue importante porque parte del repunte había llegado a reflejar la desconfianza en el dólar estadounidense.

Cuando cambió el estado de ánimo, la salida se saturó. Otros posibles culpables son las Bolsas de EEUU y de China, que aumentaron los requisitos de margen para el comercio de metales preciosos, y una ola de ventas estacionales antes del Año Nuevo lunar. El apalancamiento y la escasa liquidez hicieron el resto.

Los movimientos más amplios de la plata se ajustan a sus patrones históricos, aunque es cierto que de una forma inusualmente amplificada. Se trata tanto de un recurso industrial como de un metal precioso, por lo que tiende a fluctuar más, sobre todo porque parte de la demanda industrial de plata es bastante sensible al precio. Para los inversores, la conclusión clave de los acontecimientos recientes es que las grandes caídas forman parte del paquete cuando se trata de metales preciosos. 

Una vez que se hayan calmado los ánimos, también conviene tener en cuenta que los bancos centrales han sido importantes compradores de oro desde 2022, y es difícil que una semana violenta revierta esa preferencia de la noche a la mañana. Pero nada de esto es un argumento particularmente bueno para realizar inversiones independientes en activos que no producen ingresos. 

Como sostiene Johannes Müller, director de investigación de DWS, “el oro es una cobertura de cola. Tiene más sentido como parte de una cartera bien diversificada”.

16Dec

La gestora Ofi Invest mantiene la asignación actual de activos en Cobre (30%), Aluminio (16%), Plata (16%), Níquel (10%), Plomo (4%) y Paladio (4%). La asignación a Platino sube al 16% y la de Zinc se reduce al 4%.

Miguel Ángel Valero

Los expertos del Área de Materias Primas de la gestora francesa Ofi Invest AM estiman que los mercados de Cobre, Plata y Paladio estarán en déficit en 2026, porque la demanda de estos tres metales clave para la transición energética seguirá creciendo, mientras que la producción será menor y no podrá satisfacer la demanda.

El análisis de la gestora busca definir la asignación de activos de cada metal en la estrategia que invierte en éstos para la transición energética. La conclusión del comité mantiene la asignación actual de activos en Cobre (30%), Aluminio (16%), Plata (16%), Níquel (10%), Plomo (4%) y Paladio (4%). La asignación a Platino sube al 16% y la de Zinc se reduce al 4%. La rentabilidad  anual de la estrategia alcanza el 33%.

Los expertos de Ofi Invest AM señalan que el contexto de los metales para la transición energética en 2025 ha estado dominado por dos factores: una concienciación global sobre los retos que implica asegurar el suministro de estos materiales estratégicos, tras el sutil pulso entre China y EEUU por las tierras raras; y un recordatorio del alto nivel de riesgo en la industria minera, como se ha visto en varios incidentes que han reducido la producción en tres grandes minas de Cobre.

Estas limitaciones de producción llevarán al Cobre a estar en déficit en 2026, ya que la producción no podrá satisfacer la demanda. El Cobre, junto con la Plata y el Platino, que llevan años en déficit, disfrutan de perspectivas de demanda favorables para los próximos años que podrían impulsar los precios al alza.

El Aluminio se mantendría estable en 2026, aunque las perspectivas de oferta son difíciles de predecir. Se espera que el Zinc pase a estar en superávit debido a la reapertura de una de las principales minas, lo que debería aumentar la oferta mientras la demanda se mantendría estable.  

En 2025, el mercado del Cobre se ha visto influido por varios factores: ser el metal líder en la transición energética, la tendencia hacia la digitalización —que empieza a generar una demanda significativa— y cuestiones geopolíticas.

La industria minera del Cobre está enfrentando interrupciones en la producción que están reduciendo el suministro global  en 2025 e, incluso, en los dos años siguientes. 

Las tensiones en este mercado están provocando una caída en la producción mientras la demanda aumenta, llevando al Cobre a un déficit en 2026. Ofi Invest AM considera que la escasez de Cobre debería seguir impulsando los precios al alza en 2026, y mantiene una asignación del 30% al Cobre en su estrategia para el próximo año, igual que en 2025.

Aluminio: Incertidumbre sobre un posible aumento de la oferta

El mercado del Aluminio se está ajustando a medida que la demanda crece por la transición energética y la construcción de centros de datos. Por el lado de la oferta, existen tensiones en el mercado causadas porque las refinerías, especialmente en Europa, siguen cerrando debido a los altos precios de la electricidad, ya que el refinado de aluminio es muy intensivo en energía. 

Para racionalizar el consumo eléctrico y acelerar su independencia energética, China ha anunciado un límite de producción de 45 millones de toneladas de aluminio al año. Con la producción anual de China ya muy cerca de este límite, China —que produce más de la mitad del Aluminio mundial— prácticamente no tiene margen para ampliar la oferta.

Sin embargo, un factor podría mitigar estas perspectivas favorables para los precios del Aluminio. Indonesia ha comenzado a aumentar la producción, aunque este crecimiento podría variar mucho, ya que muchos proyectos aún no se han materializado. Por tanto, existe incertidumbre sobre si realmente habrá producción adicional en la segunda mitad de 2026. Ofi Invest AM mantiene el peso del Aluminio en su estrategia (16%) y ve un entorno favorable para este metal.

Plata, el mejor desempeño en 2025

Habiendo sido el metal con mejor desempeño en 2025, la Plata puede continuar esta tendencia positiva en 2026. En su quinto año consecutivo en déficit, la demanda sigue creciendo debido a sus propiedades de conductividad eléctrica, mientras persisten las restricciones de oferta.

Esta situación afecta a los inventarios, que en el pasado ayudaban a equilibrar el mercado pero ahora están cayendo rápidamente. Ofi Invest AM espera que el déficit continúe en 2026 debido a la disminución de inventarios, lo que agravará la escasez de Plata y podría impulsar los precios al alza.

Sin embargo, la demanda industrial puede ralentizarse debido a la sustitución de la Plata por el Cobre en los paneles fotovoltaicos, junto con una desaceleración del sector en China. Esto puede hacer que el déficit sea menor que en años anteriores.  No obstante, esta dinámica no cambia la situación de un mercado que sigue en déficit, con inventarios menguantes y un potencial de crecimiento en la demanda vinculada a la electrificación que permanece intacto.

Ofi Invest AM considera que las perspectivas para el mercado de la Plata siguen siendo sólidas, y que este metal mantiene un potencial de revalorización significativo. La asignación en la estrategia se mantiene en el 16%.

Platino: Crece la demanda, baja  la producción y el precio seguiría subiendo

El Platino fue el segundo metal con mejor desempeño en 2025. La demanda de joyería ha sido fuerte, ya que el Platino se considera un sustituto del Oro, que se percibe como excesivamente caro. Como resultado, la demanda de joyería de Platino creció un 32% en 2025.

En el sector industrial, varios factores son relevantes para el Platino:

  • Se espera una ligera disminución de la demanda vinculada a catalizadores automotrices (alrededor del 40% de la demanda total), ya que los vehículos de combustión interna están perdiendo terreno.
  • La demanda de vehículos híbridos, grandes consumidores de metales del grupo del Platino, sigue siendo robusta y podría superar nuevamente las expectativas de los analistas del sector.
  • También se espera un aumento de la demanda procedente de las industrias del vidrio y del hidrógeno.

En cuanto a la producción, Ofi Invest AM cree que seguirá disminuyendo en 2026, especialmente en Sudáfrica, principal productor de metales del grupo del Platino. En este país, las minas están envejeciendo y carecen de un mantenimiento adecuado. La gestora francesa considera que el Platino, a pesar del repunte en 2025, tiene un potencial de revalorización significativo. Por ello, la asignación a este metal en la estrategia sube al 16%.

Níquel:  Tendencia positiva a corto en la oferta y a largo en la demanda

El mercado del Níquel está en superávit en 2025 y probablemente seguirá así en 2026, y el riesgo de caídas de precios debería ser limitado, ya que los niveles actuales están relativamente cerca del coste marginal de convertir Níquel de baja calidad en el de alta pureza, apto para la industria de baterías de automóviles. Una caída adicional de los precios del Níquel en este contexto llevaría a la industria a recortar la producción por baja rentabilidad.

Indonesia, fuente del mayor crecimiento de la oferta en los últimos años, quiere restringir nuevos permisos para gestionar sus reservas. Aunque las políticas de las autoridades no han sido suficientes para influir en los precios, podrían sorprender impulsando los precios al alza.

En cuanto a la demanda, el crecimiento persiste. Aunque la demanda de baterías de níquel-manganeso-cobalto ha caído frente a las baterías de litio-hierro-fosfato, el tamaño total del mercado sigue creciendo. Además, el Níquel es esencial para la construcción de centrales nucleares, ya que se utiliza en aleaciones para fabricar turbinas resistentes a altas temperaturas.

La tendencia global en el mercado del Níquel, especialmente en China, debería seguir apoyando la demanda de Níquel. Por tanto, según Ofi Invest AM, el riesgo de una caída de precios desde los niveles actuales es limitado, mientras que el mercado podría beneficiarse de sorpresas por el lado de la oferta y, a largo plazo, de un fuerte crecimiento de la demanda. La gestora francesa mantiene una asignación del 10% a níquel en su estrategia.

Zinc: Superávit en 2026 y la mejora en inventarios frenan la subida de precios

Ofi Invest AM espera que el Zinc pase de un ligero déficit en 2025 a un superávit en 2026, ya que la producción parece que aumentará mientras que la demanda sólo crecerá ligeramente. Los inventarios de Zinc son bajos en la Bolsa de Metales de Londres, pero esto podría mejorar gracias al aumento de las exportaciones de China a Europa, dado el diferencial de precios favorable.

La gestora reduce ligeramente su exposición al Zinc en favor del Platino, hasta el 4%, debido a las perspectivas de crecimiento limitado en este mercado a corto plazo.

Plomo: Muy pocos cambios en la demanda pero se esperan inventarios más  bajos

El mercado del Plomo sigue siendo relativamente pequeño. La mayor parte de la demanda proviene de China e India y se utiliza para baterías de vehículos pequeños (scooters, bicicletas eléctricas, etc.), y no se esperan cambios significativos en 2026. El Plomo también se utiliza en la fabricación de cables submarinos de energía, un sector donde la demanda está aumentando lentamente. Además, el mercado europeo podría ajustarse ligeramente debido a la venta de activos por parte de la empresa de reciclaje de baterías Ecobat.

Por tanto, los inventarios podrían caer en 2026, provocando un ligero aumento en los precios del Plomo en los mercados. Ofi Invest AM mantiene su asignación al Plomo en el 4%.

Paladio: Mercado bastante incierto, ligeramente en déficit en 2026

El consenso de los analistas prevé un mercado de Paladio ligeramente deficitario en 2026, debido a una posible caída en el consumo en los próximos años. Si los resultados de la investigación “Sección 232” del gobierno de Estados Unidos llevan a la imposición de un arancel sobre el Paladio, el mercado podría ajustarse ligeramente el próximo año.

La investigación antidumping en curso sobre el Paladio ruso también podría causar volatilidad, o incluso un aumento de precios en caso de sanciones. En cualquier caso, son sólo hipótesis.

La producción de Paladio seguiría cayendo, según los expertos de Ofi Invest AM. Las inversiones en exploración están reanudándose, pero su impacto no se notará hasta dentro de 5 o 6 años.

Por el lado de la demanda, la situación no es la misma que con el Platino, que se beneficia de la demanda de joyería. La demanda relacionada con la inversión también sigue siendo muy limitada. El mercado del Paladio depende principalmente de la demanda de vehículos de combustión interna y sigue muy expuesto a su principal productor, Rusia. Ofi Invest AM mantiene su asignación al paladio en el 4%.

07Dec

"El oro sigue siendo el ancla, mientras que la plata y el platino ofrecen un potencial alcista asimétrico vinculado a la demanda industrial de larga duración", explica su consejero delegado, Daniel Marburger.

Miguel Ángel Valero

Durante los últimos años, el mercado de los metales preciosos ha experimentado transformaciones significativas, impulsadas por una combinación de factores macroeconómicos, geopolíticos y estructurales. Los datos más recientes revelan una dinámica cambiante en la oferta y la demanda global, en la que ya no es sólo el oro el que acapara la atención, sino que metales como la plata y el platino emergen con fuerza gracias a su doble rol: como reserva de valor y como materia prima clave en industrias estratégicas.

Por ejemplo, en 2024 la producción minera global de plata —junto con su reciclaje— alcanzó cifras relevantes, pero la demanda industrial y tecnológica se disparó, llevando a un déficit. Al mismo tiempo, la demanda de oro continuó siendo robusta, apoyada por compras de bancos centrales e inversores institucionales, consolidando su papel como refugio seguro en un contexto de incertidumbre global.

Por su parte, el platino está viviendo un momento particular: con una producción minera estancada o incluso en retroceso, mientras la demanda, sobre todo industrial y automotriz, no cede. Esto ha generado alertas sobre posibles déficits sostenidos en los próximos años. 

Todo ello, sumado a las tensiones macroeconómicas, energéticas y de cambio tecnológico, abre un escenario incierto pero lleno de oportunidades. En ese contexto, resulta vital evaluar cómo se perfila 2026: ¿seguirá dominando el oro? ¿La plata e industria verde impulsarán aún más su demanda? ¿El platino resistirá como materia prima estratégica?

El CEO de Stonex Bullion, Daniel Marburger, analiza dónde estamos, hacia dónde vamos, y cómo prepararse ante lo que pueda pasar el año que viene con los metales preciosos.

Pregunta: Mirando el balance global reciente — producción, reciclaje y demanda — ¿cómo evalúa Stonex Bullion la sostenibilidad del actual déficit en plata y platino? 

Respuesta: Desde nuestra perspectiva en StoneX Bullion, los déficits que observamos en plata y platino son estructurales más que cíclicos. En plata, la demanda mundial de energía fotovoltaica continúa alcanzando nuevos máximos históricos. Al mismo tiempo, la oferta minera se mantiene prácticamente sin cambios, el reciclaje sigue siendo sensible a los precios y varias jurisdicciones enfrentan dificultades en la obtención de permisos o en el costo de la energía. El resultado neto es un déficit plurianual que, en nuestra opinión, podría persistir hasta bien entrada la segunda mitad de la década.

El platino muestra un patrón similar: oferta minera limitada, especialmente en Sudáfrica, aumento de los costos de producción y una inversión limitada en nuevos proyectos. Los volúmenes de reciclaje no han sido suficientes para compensar la menor producción primaria. Estos no son fenómenos puntuales; reflejan un desafío de suministro a largo plazo que el mercado no puede resolver rápidamente. Desde la perspectiva de un inversor, esto refuerza la justificación de la diversificación hacia metales con una oferta futura limitada.

Considerando la presión inflacionaria, la debilidad de algunas monedas fiduciarias y la creciente inestabilidad geopolítica: ¿qué papel sigue jugando el oro como “valor refugio”, y por cuánto tiempo puede mantenerse esa relevancia frente a metales industriales como plata o platino?  

El oro continúa desempeñando un papel único que ni la plata ni el platino pueden replicar. En un contexto de persistentes presiones inflacionarias, debilidad monetaria en algunas partes del mundo y una elevada fragmentación geopolítica, el apetito por activos refugio ha aumentado considerablemente.

Esto se observa claramente en la demanda física: inversores privados, asesores patrimoniales, oficinas familiares y, cada vez más, inversores jóvenes y mujeres están apostando por el oro como estabilizador a largo plazo. En StoneX Bullion, los artículos más vendidos este año incluyen los lingotes de oro de 1 onza y 100 gramos, productos que ofrecen diferenciales ajustados y liquidez inmediata, justo lo que buscan los inversores en tiempos de incertidumbre.

¿Cuánto tiempo puede el oro mantener esta relevancia? Mientras persista la incertidumbre macroeconómica global, que, estructuralmente, podría durar años. La plata y el platino desempeñan un papel importante, pero su ciclicidad industrial significa que no pueden sustituir la prima monetaria del oro ni su función de refugio durante la tensión del mercado.

Con la aceleración de la transición energética, la expansión de la energía solar, la electrificación y la demanda tecnológica: ¿hasta qué punto espera Stonex un crecimiento estructural en la demanda de plata y platino hacia 2026 y más allá, y qué riesgos ve para ese crecimiento?

Prevemos un crecimiento sólido y estructural de la demanda de ambos metales:

  • Plata: La aceleración de la transición energética —especialmente las células solares de mayor eficiencia que requieren más plata por vatio, además del cableado para vehículos eléctricos, los semiconductores avanzados y la infraestructura 5G— seguirá impulsando significativamente la demanda. Incluso en un entorno recesivo, los gobiernos tienden a proteger las inversiones en energías renovables.
  • Platino: La perspectiva a largo plazo se sustenta en su papel crucial en las tecnologías del hidrógeno (electrolizadores y pilas de combustible), los catalizadores petroquímicos y el control de emisiones de vehículos pesados. Si el despliegue del hidrógeno renovable se amplía según lo previsto, la demanda de platino podría sorprender al alza.

Los principales riesgos incluyen la sustitución (por ejemplo, el ahorro en células solares), una implementación más lenta de lo previsto de la infraestructura de hidrógeno y retrasos regulatorios en las políticas de transición energética. Sin embargo, incluso bajo supuestos conservadores, la demanda parece estructuralmente sólida.

Muchos analistas anticipan que la oferta minera de algunos metales del grupo del platino podría contraerse en los próximos años, por agotamiento de minas, costes crecientes o menor inversión en exploración. Ante ello: ¿qué estrategias considera Stonex Bullion recomendables para inversores — guardando valor, diversificando o apostando por metales industriales?

Si la oferta minera de metales del grupo del platino se contrae —un escenario que muchos analistas prevén—, los inversores deberían considerar:

  • Preservación del valor: El platino se negocia históricamente con descuento (precio más bajo) respecto al oro, lo que ofrece asimetría si la oferta se reduce aún más. La industria joyera mantiene vivo el mito de que el platino es el metal precioso más caro.
  • Diversificación: Combinar la estabilidad del oro con el potencial industrial de la plata y el platino da como resultado una cartera más equilibrada.
  • Aumento de la exposición selectiva: Para los inversores que creen en la megatendencia de la transición energética, un aumento moderado de la exposición a la plata y el platino es razonable.

Un aspecto que recalcamos a nuestros clientes —incluidos bancos, asesores patrimoniales y tiendas de oro— es la importancia de la liquidez. Productos como las monedas de platino de 1 oz o los lingotes de plata de 1 kg mantienen una alta liquidez y un reconocimiento mundial, lo que reduce el riesgo de salida incluso en mercados volátiles.

Si tuviera que elaborar un “escenario optimista” y un “escenario conservador” hacia 2026 para los metales preciosos — oro, plata y platino — ¿cuáles serían sus proyecciones de cotización y demanda, y qué factores podrían influir en cada escenario? 

Escenario Optimista (alta demanda y macroeconomía favorable):

  • Oro: Continuación de la flexibilización monetaria, fuertes compras de los bancos centrales, riesgo geopolítico. Los precios podrían alcanzar nuevos máximos, con una demanda de los inversores que se mantiene elevada.
  • Plata: Fuerte crecimiento de la energía solar, oferta minera limitada, reposicionamiento de los inversores. Los precios podrían experimentar ganancias porcentuales de dos dígitos.
  • Platino: La escasez de oferta y la expansión del hidrógeno conducen a una apreciación significativa de los precios.
  • Impulsores: Recortes drásticos de tipos, escalada geopolítica, expansión industrial, depreciación del dólar estadounidense y entradas sostenidas de ETF.

Escenario Conservador (Tipos estables / crecimiento industrial más lento):

  • Oro: Se mantiene estable, pero se consolida en lugar de repuntar.
  • Plata: Crecimiento más moderado si la demanda solar se estanca temporalmente.
  • Platino: Ganancias limitadas si la implementación del hidrógeno es más lenta y la demanda del sector automotriz se normaliza.
  • Impulsores: Inflación rígida que mantiene los tipos altos durante más tiempo, riesgos moderados de recesión, desescalada geopolítica y menor producción industrial en China o Europa. En general, el complejo de metales preciosos entra en 2026 con una sólida base macroeconómica y estructural. El oro sigue siendo el ancla, mientras que la plata y el platino ofrecen un potencial alcista asimétrico vinculado a la demanda industrial de larga duración.
29Oct

El precio del oro alcanzó 4.000 $/onza, una subida de más del 50% en 2025. Ello supone su mayor ganancia desde 1979, tras la crisis del petróleo. En Ofi Invest AM creen que hasta que el problema de la deuda global no se resuelva, el oro seguirá al alza por ser un activo refugio.

Miguel Ángel Valero

Benjamin Louvet, director de Área de Materias Primas de la gestora de activos francesa Ofi Invest AM, opina que pese a la corrección reciente del oro, que había llegado a niveles récord de 4.000$/onza, existen factores estructurales que soportan la tendencia subyacente alcista en el precio.

El principal de estos factores son los altos niveles de la deuda tanto en EEUU como a nivel global. Niveles que se combinan con una inflación persistente, y que mueven a los bancos centrales a flexibilizar sus políticas monetarias, generando tipos reales bajos, contexto que favorece al oro

Este contexto es el que ha reforzado la posición histórica del Oro como activo refugio, y el interés de los inversores, dada la escasa remuneración de la deuda soberana. Por ello, desde Ofi Invest AM creen que hasta que el problema de la deuda global no se resuelva, el Oro seguirá al alza por ser un activo refugio. 

Según Benjamin Louvet, el precio del oro alcanzó 4.000 $/onza, una subida de más del 50% en 2025. Ello supone su mayor ganancia desde 1979, cuando el precio se disparó un 127% por la crisis energética y la subida de la inflación consecuencia de dicha crisis.

"Pese a que algunos puedan pensar que la subida anual del oro es una burbuja especulativa, un análisis más profundo revela que existen poderosas fuerzas estructurales detrás de ello. Lejos de subidas irracionales, ha sido el contexto económico, monetario y geopolítico profundamente inestable, el que ha restaurado el tradicional papel del oro como  activo refugio", según el director de Gestión de Materias Primas de Ofi Invest AM.

El principal impulsor del precio del oro siguen siendo los altos niveles de deuda en economías como EEUU, Japón y China. Niveles que están obligando a los bancos centrales a mantener los tipos de interés bajos a medio plazo, para que estos países puedan aliviar la carga de la deuda.

La deuda pública de EEUU equivale actualmente al 120% del PIB, su máximo histórico en tiempos de paz. Un alza del 1% en los tipos de interés supone una  subida en costes adicionales en servicios de deuda equivalentes al 1,2% del PIB, lo que supondría una carga enorme para las finanzas públicas en EEUU.

La bajada de los tipos de interés reales, que en algunas grandes economías han entrado en territorio negativo, reduce el coste de oportunidad de mantener el oro, un activo que no genera dividendos ni intereses. Por ello, el oro se ha convertido en una alternativa creíble a los bonos soberanos, cuya remuneración ha bajado hasta el punto de que no compensa la erosión monetaria, según Benjamin Louvet.

Los activos reales se han vuelto así más atractivos ante la expectativa de una futura expansión monetaria por parte de la Fed, junto con una inflación estructural persistente. Los precios del oro subieron aún más rápido a causa del cierre del gobierno de EEUU, por la clausura de oficinas federales que se produjo por la falta de acuerdo entre la Casa Blanca y el Congreso sobre el presupuesto anual, antes del cierre del año fiscal, el 30 de septiembre. 

El aumento de la deuda global es otra preocupación clave, especialmente en el caso de los déficits públicos de países como Reino Unido, cuyo gobierno ha agotado su margen presupuestario, y Francia, donde el primer ministro Sébastien Lecornu tiene dificultades para formar una mayoría que apruebe el presupuesto.

Según Benjamin Louvet, en este contexto con mayor nivel de estrés, los inversores buscan refugios seguros, incluido el oro, como reacción al riesgo de depreciación de las monedas derivado de la elevada deuda. 

Los mercados están preocupados por la sostenibilidad de la deuda de EEUU, tal y como se ha visto tras la reciente rebaja de Moody’s, que por primera vez retiró la máxima calificación (“Aaa”) a la deuda pública norteamericana. Esto está llevando a los inversores hacia activos tangibles como el oro, que no depende de ningún emisor soberano. El oro, según los expertos de Ofi Invest AM, no puede entrar en bancarrota.

Desde la invasión de Ucrania por Rusia en 2022, el vínculo tradicional entre las tasas reales y los precios del oro se ha debilitado. La congelación de los activos rusos denominados en dólares ha minado la confianza en el dólar como refugio seguro, especialmente en Asia. 

Por ello, el oro es un activo cada vez más demandado en Asia respecto a Occidente, una demanda impulsada por inversores chinos e indios. Este cambio en el centro de gravedad del oro refleja un deseo creciente de diversificar las reservas de divisas, en un mundo donde las tensiones geopolíticas y las sanciones económicas están redefiniendo los equilibrios entre divisas.

Mayor apetito por el Oro de bancos centrales y gestores

La acumulación de oro por parte de los bancos centrales, con vistas a diversificar sus reservas de divisas y reducir su dependencia del dólar, es otro factor relevante que soporta la subida del Oro. En los últimos tres años, los bancos centrales han comprado más de 1.000 toneladas de oro, más del 20% del mercado global. El 43% de los bancos centrales encuestados por el World Gold Council en 2025 dijeron que querían aumentar sus reservas de oro en los próximos 12 meses, y ninguno planeaba vender. 

A diferencia de los bonos, que constituyen una gran parte de las reservas de los bancos centrales, el oro no presenta riesgos de contraparte. 

Los todavía escasos flujos de inversión en forma de oro son otro de los factores que alimentan el enorme potencial del oro. De hecho, representan menos del 2,5% de las inversiones financieras. Algunos gestores recomiendan aumentar la exposición al oro en la asignación de activos. Uno de ellos es Ray Dalio, fundador del fondo de inversión Bridgewater, que recomienda invertir el 15% de los activos en oro. Mike Wilson, director de inversiones de Morgan Stanley, sube esa asignación recomendada al 20%.

Riesgos para el oro: subida de los tipos reales

A pesar de los sólidos fundamentales que lo sustentan, el oro no está exento de riesgos. Es posible una corrección técnica a corto plazo tras unas subidas tan pronunciadas, pero desde Ofi Invest AM no creen que esto altere la tendencia subyacente. 

El principal riesgo sigue siendo que los tipos reales suban más rápido de lo esperado, lo que provocaría que el oro fuera menos atractivo frente a activos generadores de ingresos, como acciones y bonos. Las ganancias del oro proceden solamente de su revalorización al venderlo.

Por otra parte, una mejora sustancial de la situación fiscal de las principales economías podría reducir la demanda de activos refugio. Otro factor a vigilar es la especulación. Un aumento excesivo de la exposición del mercado a derivados o ETF podría causar inestabilidad. Estos riesgos son moderados por el momento, pero conviene mantener la cautela.

Según los expertos de Ofi Invest AM, los metales preciosos no son activos centrales de una cartera, aunque sirven como activo para la diversificación. En un mundo incierto, pueden desempeñar un papel estabilizador. La asignación en oro y, en general, en metales preciosos, debe ser moderada, ya que sus mercados son volátiles y vulnerables a shocks externos.

En opinión de Ofi Invest AM, hasta que no se resuelva el problema de la deuda global, el oro mantendrá su estatus de refugio seguro.

El potencial de la Plata, el mayor conductor de electricidad

Según los expertos de Ofi Invest AM, la plata también tiene potencial alcista, Más allá de su estatus como refugio seguro algo más asequible que el oro, la demanda industrial sigue creciendo e impulsa a la plata, el metal que mejor conduce la electricidad. Por este motivo, la plata se utiliza en muchas tecnologías, especialmente en las de bajas emisiones de carbono, como la fotovoltaica y los vehículos eléctricos. En 2024, estos dos usos ya representaban el 30% de la demanda global.

El mercado de la plata continúa deficitario por quinto año consecutivo, y es previsible que continúe así. A diferencia del oro, la plata es una reserva de valor como un componente industrial cada vez más útil, lo que la convierte en un activo híbrido especialmente atractivo para la transición energética. Sin embargo, la plata no posee el mismo estatus de reserva de valor que  tiene el oro para los bancos centrales.

21Oct

El alza del precio el precio del Oro, Plata, Platino y Paladio, ha impulsado la rentabilidad de Ofi Invest Precious Metals hasta el +53%.

Los expertos del Área de Materias Primas de la gestora de activos francesa Ofi Invest señalan que el precio del Oro, Plata, Platino y Paladio, metales en los que invierte su estrategia Ofi Invest Precious Metals, ha subido en septiembre entre un +10% y un +16%. La revalorización de estos metales ha impulsado la rentabilidad de la estrategia, que a cierre de septiembre alcanza  +53%. 

Según los gestores de Ofi Invest Precious Metals, en un contexto geopolítico cada vez más incierto en Europa, con drones sobrevolando Polonia y Noruega y aviones rusos sobre Estonia, y dada la preocupación por el enorme endeudamiento de las grandes potencias, la perspectiva de nuevos recortes de tipos en EEUU continúa  alimentando las buenas perspectivas para los metales preciosos.

En septiembre, el temor al cierre de la Administración estadounidense a partir del 1 de octubre se sumó a las preocupaciones sobre la posible pérdida de independencia de la Fed en la implementación de su política monetaria. Estas circunstancias llevaron a los inversores a reforzar su búsqueda de activos refugio como el oro.  

China también contribuyó al sentimiento positivo en torno al oro al relajar sus restricciones a las importaciones de este metal, y aspira a convertirse en un mercado clave, si no el principal, que fije los precios de éste. Además, el gobierno chino anunció la creación de nuevas infraestructuras de almacenamiento de Oro en el país, similares a Fort Knox en EEUU,  e invitó a sus países vecinos a almacenar allí su oro.

Todos los metales en los que tiene exposición la estrategia Ofi Invest Precious Metals, se revalorizaron en septiembre entre +10% y +16%:

  • Oro: La subida en septiembre fue algo superior al 10%. Con la Fed iniciando su ciclo de recortes de tipos, la inflación aparentemente bajo control, y una desaceleración en el crecimiento y el empleo, los inversores esperan que los tipos de interés en EEUU sigan bajando, uno de los factores que mejor soportan la revalorización del oro.
  • Plata: Subió más del 14% en el mes. El déficit estructural que ha persistido desde hace varios años se está agravando por las fuertes inversiones que están llegando al metal. Las tenencias de ETF han aumentado de forma constante desde febrero, mientras la demanda industrial se mantiene sólida. Algunos fondos soberanos, especialmente el de Arabia Saudí, se han sumado a esta tendencia subiendo su exposición a la Plata a través de ETFs.
  • Platino: subió un 6% en septiembre. Aunque la producción sigue siendo limitada, se benefició especialmente del renovado interés de los joyeros tras el fuerte aumento del precio del oro. Algunos incluso están considerando utilizar platino en lugar de oro, especialmente en China. Dado que el mercado mundial del platino es mucho más pequeño que el del Oro (250 toneladas métricas al año frente a unas 4.500 toneladas), este cambio acrecienta el déficit ya existente en este metal.
  • Paladio: La subida fue parecida a la del platino, reforzada además por lo que parece ser un retraso cada vez más inevitable en la transición hacia los vehículos eléctricos. El mercado también teme que EEUU cumpla su amenaza de imponer sanciones a las exportaciones rusas de Paladio; Rusia es el mayor productor mundial de este metal. 
  • Platino y paladio: La investigación sobre el Platino y el Paladio que la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial (norma que permite al Presidente imponer aranceles sobre las importaciones si éstas representan una amenaza para la seguridad nacional), está a punto de presentar sus conclusiones en octubre. Algunos inversores temen que EEUU imponga aranceles a la importación de ambos metales. Ello podría provocar un fuerte aumento de los precios de estos metales en el mercado estadounidense.

El Ofi Invest Precious Metals ofrece exposición sintética a los metales preciosos, replicando el comportamiento de un índice diversificado con estos activos. La cartera invierte en esos metales a través de swaps y contratos de futuros sobre una cesta compuesta por un 35% en Oro, 20% en  Plata, 20% en Platino, 5% en Paladio y el restante 20% en una posición en futuros SOFR (costo promedio de los préstamos garantizados a un día  para los próximos tres meses). 

La cartera de Ofi Invest Precious Metals no invierte en acciones de compañías mineras de forma directa. La exposición sintética a los metales preciosos significa replicar en la cesta de forma simétrica, tanto las subidas como las bajadas de los precios. El fondo está cubierto contra el riesgo de cambio de divisa, y ofrece  liquidez diaria, ya que varias entidades financieras ejercen como contrapartida.


19Oct

Acumula un aumento de los precios del 78% en lo que va de año, alcanzando un máximo histórico de 53,55$, y eso que no cuenta, como el oro (+58%) con la fiebre compradora de los bancos centrales.

Miguel Ángel Valero

José Manuel Marín Cebrián, fundador de Fortuna SFP, destaca que en un entorno global de inflación persistente, tensiones geopolíticas y cuestionamientos al sistema monetario basado en el dólar, el oro se consolida no solo como un refugio tradicional, sino como un activo estratégico de poder. Los protagonistas de esta acumulación masiva no son especuladores de corto plazo, sino Estados soberanos y bancos centrales que están redefiniendo el mapa monetario mundial.

China lidera las compras de oro, tanto para sus reservas nacionales como para atender a la fuerte demanda privada de su población. El Banco Popular de China lleva años incrementando sus tenencias de oro como parte de una estrategia deliberada para reducir la dependencia del dólar y dar mayor respaldo al yuan. Para Pekín, el oro no es solo un activo seguro: es una herramienta de soberanía financiera. La creciente presencia de China en los intercambios bilaterales con liquidación en monedas locales ha aumentado el atractivo de un respaldo tangible para el yuan. En el plano doméstico, la clase media china considera el oro un símbolo de estabilidad y prosperidad, lo que impulsa las compras minoristas de joyería y lingotes.

India mantiene su puesto como segundo mayor consumidor mundial de oro. Históricamente, el metal precioso está profundamente arraigado en la cultura india como reserva de valor familiar, pero en los últimos años el país ha dado pasos hacia la financiarización del oro a través de bonos respaldados por el metal y esquemas oficiales de ahorro en oro. El creciente poder adquisitivo de la clase media y los factores estacionales—como la demanda para bodas y festividades— generan un flujo constante de compras, independientemente de las oscilaciones de precio.

Entre los países desarrollados, Polonia ha emergido como uno de los compradores más agresivos. El Banco Nacional de Polonia ha incrementado de forma sistemática sus reservas de oro, considerándolo un activo de seguridad estratégica frente a los riesgos geopolíticos de Europa Oriental y a la volatilidad de las divisas. Su objetivo declarado es elevar el oro a un porcentaje significativamente mayor de sus reservas internacionales, alineándose con la tendencia global de los bancos centrales hacia el metal.

Turquía presenta un caso particular: es un comprador histórico y culturalmente arraigado en el oro, pero sus adquisiciones tienden a ser cíclicas. El colapso de la lira turca y la elevada inflación han llevado tanto al banco central como a los particulares a refugiarse en el oro. Sin embargo, en períodos de necesidad de liquidez, Ankara no ha dudado en vender parte de sus reservas, aportando volatilidad al mercado.

Las compras de oro responden a tres motivaciones principales:

  • Bancos centrales: buscan diversificación de reservas, protección contra sanciones y respaldo monetario.
  • Inversores financieros: apuestan al oro como refugio ante inflación y riesgo geopolítico.
  • Consumo cultural e industrial: joyería y aplicaciones tecnológicas mantienen una demanda estructural.

El factor decisivo es el regreso de los bancos centrales como grandes compradores netos, una tendencia que no se veía con tal intensidad desde la década de 1960.

En los últimos años, los bancos centrales han sido compradores récord, sumando más de1.000 toneladas anuales en algunos periodos recientes. Esta demanda institucional coincide con:

  • Erosión de la confianza en el dólar y en la deuda soberana de algunos países desarrollados.
  • Tensiones geopolíticas crecientes, desde Europa Oriental hasta Medio Oriente.
  • Déficits fiscales persistentes en las principales economías, que presionan a la baja el valor de sus divisas.
  • Limitaciones de la oferta minera, que crece a un ritmo mucho menor que la demanda. 

El oro no es una moda, es un cambio estructural. No se trata de una especulación pasajera, la dinámica actual es cualitativamente distinta:

  • No son fondos especulativos los que mueven el precio, sino bancos centrales con horizontes de décadas.
  • La financiarización del oro (ETF, contratos digitales y tokenización) facilita el acceso al inversor minorista, multiplicando la base de demanda.
  • Cada crisis geopolítica refuerza la percepción del oro como único activo sin riesgo de contraparte.

"El oro ya no es solo un refugio frente a la incertidumbre, es el nuevo patrón silencioso que sustenta la confianza de potencias emergentes y países que buscan autonomía financiera. Mientras los bancos centrales continúen acumulándolo y la oferta permanezca restringida, el metal precioso tiene un camino plausible hacia máximos históricos que sorprenderán a los más incrédulos", concluye el experto de Fortuna SFP.

The Trader: el problema de la liquidez en la plata

Aunque todo el mundo está hablando de la espectacular subida del oro, lo cierto es que la plata lo está haciendo incluso mejor este año, con una revalorización superior al 70%. En las últimas semanas, su cotización ha superado los 51$ por onza, impulsada por un auténtico 'short squeeze' histórico en el mercado de Londres, donde la escasez de metal físico ha disparado los precios hasta niveles no vistos desde 1980. 

En una posición corta como la que mantenían muchos especuladores contra la plata, el inversor vende algo que no posee, normalmente pidiéndolo prestado, con la intención de recomprarlo más barato después. Pero si el precio sube, las pérdidas pueden ser potencialmente ilimitadas, lo que obliga a los bajistas a recomprar rápidamente para frenar el daño. Esa ola de compras forzadas hace que el precio suba aún más, generando un efecto en cadena.

En el caso de la plata, ese 'short squeeze' en Londres se produjo por una combinación explosiva: 

  • Escasez física del metal (pocos lingotes disponibles para entrega),
  • Costes de financiación altísimos (tipos para tomar prestado o “lease rates” superaron el 30%)
  • Demanda repentina de inversores y fondos que buscan cobertura ante la inestabilidad económica.

La falta de liquidez ha alcanzado tal punto que ha llevado a algunos operadores a fletar vuelos transatlánticos para trasladar lingotes desde Nueva York y aprovechar las primas récord en el mercado londinense, algo muy inusual que normalmente solo ocurre con el oro. 

En paralelo, los factores geopolíticos también han contribuido a este rally. Las tensiones comerciales entre EEUU y China, la amenaza de nuevos aranceles y la incertidumbre política han impulsado la demanda de metales refugio. Además, el Departamento de Comercio estadounidense está revisando la posible inclusión de la plata en la lista de minerales críticos dentro de la investigación de la Sección 232, lo que ha incrementado la preocupación por nuevas restricciones o gravámenes que agraven la escasez. 

El mercado de la plata es unas nueve veces más pequeño y mucho menos líquido que el del oro. Eso hace que cualquier desequilibrio entre oferta y demanda se amplifique, y sin el respaldo de compras por parte de bancos centrales (como sí ocurre con el oro), el movimiento puede ser extremadamente volátil: tanto al alza como a la baja. 

Desde el punto de vista técnico, la plata está intentando dejar atrás los máximos históricos de 2011 y 1979 en el entorno de los 50$ la onza. Al mismo tiempo, la ratio oro/plata, que ha mantenido una tendencia alcista (favorable al oro) desde 2011, comienza a romper esa directriz. "Es evidente que la plata se encuentra en un momento decisivo: o consolida la ruptura de estos niveles clave, abriendo la puerta a un movimiento hacia cotas mucho más ambiciosas, o bien rechaza esta zona de techos y entra en una fase correctiva significativa", subraya el analista Pablo Gil en The Trader.

DWS: la escasez está remodelando el mercado

La posición única de la plata como metal precioso e industrial probablemente haya contribuido a su rendimiento en 2025, con un aumento de los precios del 78% en lo que va de año y alcanzando un máximo histórico de 53,55$ en la jornada del 14 de octubre. Este rendimiento, superior al del oro, que ha subido un 58%, refleja los fundamentos distintivos de la oferta y la demanda del metal y sus características de doble uso.

En 2024, el uso industrial representó aproximadamente el 58% de la demanda de plata, con un aumento del consumo en energía fotovoltaica, electrificación, turbinas eólicas, electrónica de alta gama, vehículos eléctricos y chips para inteligencia artificial (IA). Este crecimiento estructural en las aplicaciones industriales distingue a la plata de los metales puramente monetarios, lo que podría contribuir a una base de demanda más resistente.

Sin embargo, el verdadero cambio radica en cómo la escasez está remodelando el mercado. Los tipos de interés de los préstamos en los principales núcleos de la plata apuntan a una reducción de la oferta del metal físico. Incluso con una demanda moderada por parte de algunos sectores, las perspectivas parecen limitadas. El mercado de la plata se encuentra en su quinto año consecutivo de déficit, y se prevé que en 2025 se produzca un déficit de alrededor de 118 millones de onzas. La producción minera sigue siendo limitada, ya que la mayor parte de la plata se produce como subproducto de otros metales, lo que limita la elasticidad de la oferta. El reciclaje ha aumentado un 24%, pero esto es insuficiente para cubrir el déficit. 

Mientras tanto, la correlación inversa histórica de la plata con el dólar estadounidense y las expectativas de tipos de interés puede añadir otro impulso. A medida que los bancos centrales se inclinan hacia la flexibilización monetaria, la plata ha tendido históricamente a obtener mejores resultados, especialmente cuando la inflación erosiona el valor real de los rendimientos nominales.

Los recientes avances en la inversión minorista subrayan aún más el creciente atractivo de la plata. La demanda de plata física por parte de los consumidores ha aumentado, y algunas casas de la moneda han registrado ventas mensuales récord y notables compras combinadas de monedas de oro y plata. El consumo mundial de lingotes y monedas alcanzó el año pasado alrededor de 1.186 toneladas, aproximadamente una cuarta parte de la demanda mundial, y ha mostrado un crecimiento continuo según los datos del Consejo Mundial del Oro (WGC).

"Los metales preciosos siguen acumulando activos. En lo que va de año, la plata ha superado al oro por un amplio margen. Al igual que el paladio, la plata tiene un fuerte uso industrial y puede beneficiarse del sentimiento positivo hacia los metales industriales", señala Darwei Kung, director de Materias Primas y Recursos Naturales de DWS.

Mientras la plata navega entre su necesidad industrial y su atractivo monetario, la trayectoria del metal probablemente dependerá de si se alivian las restricciones de suministro o si la demanda industrial continúa su expansión estructural.