07Jul

El debut de SpaceX en el Nasdaq 100 intensifica el debate sobre si el S&P500 representa adecuadamente a la economía de EEUU al dejar fuera a las empresas que no obtengan beneficios en los 12 meses anteriores.

Miguel Ángel Valero

El día que SpaceX entra en el Nasdaq 100, Morgan Stanley lanza una advertencia: el dinero de la IA dejará de premiar a los fabricantes de chips y se irá a los grandes de la 'nube'. Michael Wilson, el estratega jefe del banco de inversión norteamericano, calcula que en 2026 el gasto en infraestructura de IA irá casi todo a centros de datos, energía y refrigeración; a los chips solo les toca en torno al 25%.

Los hiperescaladores, los dueños de la nube que levantan esos centros, planean gastar entre 635.000 millones$ y 690.000 millones este año: 200.000 millones Amazon; entre 175.000 millones y 185.000 millones. Alphabet, y Meta, entre 115.000 millones y 135.000 millones. 

El índice de semiconductores viene flojo tras las últimas subidas, algunas espectaculares, mientras las grandes de la nube recuperan terreno. Wilson pone el S&P 500 en unos 8.000 puntos para fin de año, un 7% arriba, y ve rebote también en consumo, transporte y biotecnología.

En Zumitow aconsejan vigilar la evolución de Nvidia o Broadcom, ya que puede llegar el momento del relevo, lo que beneficia a Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta. Pero también  los capex que anuncien los grandes de la nube en resultados, porque el que no consiga mostrar retorno a esa inversión, sufrirá un castigo en su cotización.

Precisamente, Broadcom y Apple amplían hasta 2031 su acuerdo de chips a medida. Apple aporta cerca del 20% de los ingresos de Broadcom, cuya acción subió un 4% con la noticia. Le da a Broadcom visibilidad de ingresos para años y deja claro que Apple todavía depende de terceros pese a su empeño en fabricar chips en casa.

Pero hay más movimientos en torno a la IA. Menos de un año después de salir de Honeywell, Solstice, su escisión de materiales avanzados, compra Element Solutions por 14.500 millones$ en efectivo y acciones, deuda incluida. Nace un gigante de materiales especializados y químicos electrónicos. Prima jugosa para el accionista de Element y señal de que las escisiones industriales y el private equity siguen calientes.

AXT se dispara un 20% en el Nasdaq tras firmar un acuerdo maestro de desarrollo y suministro con Coherent, que la llevará a ampliar capacidad en su planta de Pekín hasta 2028. Coherent también subió más de un 3%. 

TeraWulf sube un 10% tras firmar con Anthropic un contrato de arrendamiento de 20 años para usar su centro de datos en Kentucky. La operación garantiza unos 19.000 millones$ en ingresos.

La cotización de AMD sube un 4% tras elevar Goldman Sachs su precio objetivo de 450$ a 640 y mantenerla en compra. El apetito por los chips no afloja pese a las advertencias de Morgan Stalney y el mercado premia. El ETF SOXX de semiconductores subió más de un 3%. 

Teradyne también sube un 4% gracias a Goldman Sachs, que  eleva el precio objetivo de 350$ a 465$ y la pone en compra. La ola de los semiconductores sigue arrastrando a los proveedores de equipos de test.️ 

Por su parte, Dell Technologies sube en Bolsa un 4% tras promocionar Trump (ya había comprado en febrero hasta 5 millones de títulos de la empresa) sus ordenadores desde la Casa Blanca y tocar la campana de apertura.

Los resultados preliminares de la coreana Samsung Electronics se han convertido en uno de los primeros puntos de referencia en una temporada de resultados que centrará su atención en la sostenibilidad de la inversión en IA A pesar de unas expectativas muy elevadas, las cifras anticipadas por uno de los tres principales fabricantes de chips de memoria han superado las previsiones en un 6%. Sin embargo, no han logrado impresionar al mercado, que ha reaccionado con una intensa toma de beneficios, reflejada en una caída del 8% en la cotización de la empresa coreana y en un comportamiento similar en el conjunto del sector. La compañía espera unos beneficios que se multiplican por 19 respecto al trimestre anterior. En términos agregados, el beneficio acumulado en el segundo trimestre de 2026 equivale al obtenido en los dos años previos combinados. Los resultados definitivos se publicarán el 30 de julio.

El debut de SpaceX en el Nasdaq 100

Tras salir a Bolsa en la mayor OPV de la historia (75.000 millones$), SpaceX entró hace una semana en los principales índices de FTSE Russell, incluido el Russell 1000, y el martes 7 de julio, festividad de San Fermín, da el chupinazo en Nasdaq 100. Estar en los índices no es una cuestión menor, ya que garantiza hasta 6.000 millones$ en compras.

Los fondos indexados de gestión pasiva, que manejan más 800.000 millones$, replican el Nasdaq 100, el segundo más importante de EEUU después del S&P 500. Aunque SpaceX es una de las mayores empresas del mundo por capitalización bursátil, su ponderación en el índice (y, por lo tanto, las acciones que deberán comprar los gestores para replicarlo) está condicionada por el escaso capital flotante, ya que el 95% del capital sigue en manos de sus poseedores iniciales (entre ellos, Elon Musk). 

Como las normas del Nasdaq 100 regulan que una empresa solo puede ponderar por el triple de su capital flotante, el peso final de SpaceX en el índice se situará entre el 0,5% y el 0,8%. la gestión pasiva deberá dedicar entre 4.000 millones y 6.000 millones a comprar acciones de SpaceX.

La empresa de Elon Musk pesa el 0,136% en el Russell 1000, lo que se traduce en que los fondos indexados a éste deberán comprar unos 500 millones$ en acciones de SpaceX. 

Todo esto añade presión sobre el S&P 500, que mantiene sus normas (no como el Russell 1000 o el Nasdaq 100, que permitieron la admisión acelerada), por lo que SpaceX tendrá que esperar, al menos, un año, para entrar en el índice más importante de EEUU.

The Trader: S&P opta por la prudencia, Nasdaq, por la nueva economía

Durante décadas, entrar en el S&P 500 ha sido una especie de sello de calidad empresarial. El índice reúne a las mayores compañías cotizadas de EEUU y se ha convertido en el principal referente de la economía norteamericana y, probablemente, del mercado bursátil mundial. Sin embargo, una decisión del comité que gestiona el S&P 500 abre un debate muy interesante sobre si las reglas que hicieron grande al índice siguen siendo adecuadas para el mundo que viene. Ha decidido mantener uno de sus requisitos históricos más importantes: para formar parte del índice, una empresa debe haber generado beneficios netos positivos durante los últimos doce meses, incluyendo el trimestre más reciente.

A primera vista parece una exigencia razonable. Si una compañía quiere representar a la economía estadounidense, lo lógico es que sea capaz de ganar dinero. El problema es que algunas de las empresas más revolucionarias y valiosas del planeta ya no encajan necesariamente en ese modelo. El mejor ejemplo es SpaceX. La compañía de Elon Musk debutó en Bolsa con una valoración cercana a los 1,8 billones de dólares, una cifra que la situaría entre las mayores empresas del mundo desde el primer día. Y, sin embargo, podría tardar hasta 2028 en entrar en el S&P 500.

La razón es sencilla. Aunque SpaceX genera enormes ingresos y domina sectores estratégicos como los lanzamientos espaciales, los satélites, las comunicaciones globales, la defensa y la IA, sigue reinvirtiendo cantidades gigantescas de dinero para acelerar su crecimiento. Las estimaciones apuntan a que sus inversiones podrían superar los 360.000 millones$ anuales hacia el final de la década.

Y no es un caso aislado. Anthropic y OpenAI, dos de los grandes protagonistas de la revolución de la IA, podrían salir a Bolsa con valoraciones superiores al billón$ y enfrentarse al mismo problema. OpenAI, de hecho, ni siquiera espera alcanzar beneficios durante los próximos años.

Y aquí aparece la pregunta importante: ¿qué representa realmente el S&P 500? Si el objetivo es reflejar la economía estadounidense, excluir durante años a algunas de las empresas más innovadoras, influyentes y valiosas del país parece extraño. Pero si el objetivo es proteger la calidad y estabilidad del índice, exigir beneficios sigue teniendo mucho sentido.

La historia ofrece argumentos para ambas posiciones. Amazon pasó años sacrificando beneficios para crecer y Uber tardó mucho tiempo en alcanzar rentabilidad. Hoy nadie discute su relevancia económica. Pero también existen numerosos ejemplos de compañías que prometían cambiar el mundo, consumieron enormes cantidades de capital y nunca llegaron a cumplir sus expectativas. Por eso el S&P 500 ha decidido mantener la prudencia. 

Sin embargo, el Nasdaq 100 ha optado por una aproximación diferente. Mientras el S&P sigue exigiendo rentabilidad, el Nasdaq ha flexibilizado sus criterios y SpaceX se incorpora apenas unas semanas después de comenzar a cotizar.

Puede parecer un matiz técnico, pero sus implicaciones son enormes. Durante décadas, ambos índices han mantenido una elevada correlación porque compartían gran parte de las compañías que lideraban la economía estadounidense. Sin embargo, si las futuras megaempresas tecnológicas y de IA comienzan a incorporarse rápidamente al Nasdaq mientras permanecen excluidas del S&P 500, las diferencias entre ambos índices podrían ampliarse de forma significativa.

"Imaginemos un escenario en el que SpaceX, OpenAI, Anthropic y otras compañías similares alcanzan valoraciones de varios billones$ sin cumplir todavía los requisitos de rentabilidad exigidos por el S&P. En ese caso, una parte muy importante del crecimiento económico y tecnológico estadounidense estaría reflejada en el Nasdaq, pero no en el principal índice utilizado por millones de inversores para representar la economía de Estados Unidos. Quizá la correlación entre ambos índices siga siendo elevada. Pero la distancia entre lo que cada uno representa podría empezar a aumentar", argumenta el analista Pablo Gil en The Trader.

No es un detalle menor. La entrada o no en los grandes índices ya no es solo una cuestión de prestigio. Los billones$ que gestionan los fondos pasivos convierten esa decisión en un factor capaz de alterar la demanda de una acción durante años. Bloomberg Intelligence estima que una entrada inmediata de SpaceX en el S&P 500 habría generado más de 14.000 millones$ de compras automáticas por parte de fondos indexados y ETF. OpenAI y Anthropic habrían provocado flujos similares. La cuestión, por tanto, ya no es únicamente si una empresa forma parte o no de un índice. La cuestión es quién recibe esos enormes flujos de capital pasivo y quién se queda temporalmente fuera de ellos. "El S&P ha elegido la prudencia. El Nasdaq ha elegido adaptarse antes a la nueva economía. Los próximos años nos dirán cuál de los dos enfoques termina representando mejor el mundo que viene", concluye Pablo Gil.

UBS: perspectiva positiva sobre la inversión en IA, pero con enfoque activo

Las acciones de semiconductores han seguido mostrando volatilidad en las últimas semanas, en medio de la preocupación de los inversores por la sostenibilidad del crecimiento del capex en IA. El índice Philadelphia Semiconductor subió un 2,2% el lunes 6 de julio, aunque se mantiene casi un 12% por debajo de su máximo histórico de junio.

Es probable que la volatilidad tecnológica siga siendo elevada, mientras los inversores sopesan la sólida adopción de la IA agéntica frente al creciente riesgo de una desaceleración en el crecimiento del capex. "Mantenemos una perspectiva positiva sobre la temática de inversión en IA, ya que la historia de la demanda sigue intacta, pero también consideramos que conviene adoptar un enfoque activo para gestionar los riesgos emergentes. Las tendencias de adopción de la IA han sido sólidas. Las valoraciones de los semiconductores siguen lejos de terreno de burbuja. Un ciclo de gasto adelantado implica que la creación de valor podría seguir desplazándose a lo largo de la cadena de valor de la IA", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Con el relato de inversión desplazándose gradualmente del crecimiento a corto plazo hacia la sostenibilidad del gasto más allá de 2027, creemos que la diversificación y la selectividad son claves. Dentro de los 'picos y palas' de la construcción de la IA, favorecemos los equipos de semiconductores, las fundiciones, la infraestructura de cómputo relacionada con CPU y la memoria, aunque también vemos valor en áreas defensivas como las redes de pago y los REIT de centros de datos. Los inversores también pueden considerar otras tendencias estructurales como la energía y los recursos, y la longevidad, o sustituir una parte de la exposición directa en renta variable por estrategias de preservación de capital".

"Los inversores buscarán señales de que la volatilidad del sector tecnológico se está estabilizando. Mantenemos una postura constructiva sobre la renta variable, con énfasis en una exposición diversificada a lo largo de la cadena de valor de la IA", insiste.

06Jul

Airbus, Leonardo, y Thales reclaman a la Comisión Europea luz verde para fusionar sus divisiones espaciales en el proyecto Bromo, algo que no gusta nada ni a la alemana OHB ni a Indra. Mientras, UniCredit quiere crear otro campeón europeo de la banca con Commerzbank, pese a la oposición del Gobierno de Alemania.

Miguel Ángel Valero

Airbus, Leonardo, y Thales reclaman a la Comisión Europea luz verde para fusionar sus divisiones espaciales en el proyecto Bromo y plantar cara al SpaceX de Elon Musk. Las grandes empresas europeas del espacio están harta de ver cómo SpaceX se queda con el cielo. Y han decidido responder juntando a sus tres pesos pesados. 

Los tres grupos han presentado a la Unión Europea el proyecto Bromo, que integra sus negocios espaciales en una sola empresa, que tendrá unos 6.500 millones€ de facturación y 25.000 empleados. Airbus controlará el 35%, y Leonardo y Thales, el 32,5% cada uno. 

El objetivo es ganar tamaño para competir en costes con los cohetes reutilizables de Elon Musk. El problema es que juntar a los tres grandes deja el mercado europeo con muchísima menos competencia. 

La alemana OHB y la española Indra protestan por el proyecto Bromo: OHB amenaza con ir a los tribunales y ha lanzado una ampliación de capital de 510 millones€ como respuesta. 

Ahora, la Comisión Europea deberá decidir entre el tamaño o el respeto a la libre competencia. Está en juego la creación de un campeón europeo del espacio. 

Si sale adelante, nace un gigante espacial europeo con más músculo para ganar contratos. El inversor deberá estar atento a la evolución de Airbus, Leonardo y Thales, los potenciales ganadores de la operación, pero también a la de los rivales que pierden, OHB e Indra. 

Lo que es evidente es que el proyecto Bromo mide el apetito y la voluntad real de Bruselas por crear campeones industriales.

UniCredit aguanta el pulso al Gobierno alemán

Al margen del espacio, otra operación, ésta en el sector financiero, puede suponer el inicio de una nueva fase de fusiones y adquisiciones en la banca europea. El italiano UniCredit apura su asalto al Commerzbank alemán. 

Ya ha expirado el plazo ampliado para que los accionistas del Commerzbank se adhieran a la oferta presentada por UniCredit, un paso más (posiblemente, el definitivo) en el intento del banco italiano de forzar una fusión transfronteriza que no convence nada al Gobierno alemán mira con recelo. El Banco Central Europeo (BCE) promueve estas operaciones para crear campeones bancarios en el Viejo Continente capaces de competir con los grandes de EEUU, pero al mismo tiempo hace equilibrios para no enfrentarse a su principal 'accionista', Alemania.

26Jun

Allianz avisa que la megaemisión de SpaceX tras su histórica salida a Bolsa demuestra que el mercado está dejando atrás el auge saludable para entrar en terreno de burbuja. Anthropic acusa a Alibaba y a su laboratorio Qwen de extraer ilícitamente las capacidades de Claude, en el mayor "ataque de destilación" que dice haber sufrido.

Miguel Ángel Valero

El CIO (director de Inversiones) de Allianz, Ludovic Subran, avisa que la megaemisión de bonos de SpaceX es señal de "territorio burbuja". Después de captar 86.000 millones$ en una salida a Bolsa histórica, la compañía de Elon Musk lanza una emisión de bonos de 25.000 millones. Para Subran, este movimiento demuestra que el mercado está dejando atrás el auge saludable para entrar en terreno de burbuja.

Advierte que los inversores en renta fija no perdonan igual que los accionistas las pérdidas multimillonarias. La demanda permitió elevar la emisión desde 20.000 millones hasta 25.000 millones, aunque SpaceX tendrá que pagar un coste de financiación superior al de otras empresas con una calificación similar.

Mientras tanto, los diferenciales de crédito siguen cerca de los mínimos del siglo y muchas compañías aprovechan para captar dinero. Pero las advertencias de un experto com o el director de Inversiones de Allianz suponen una señal de cautela para el crédito de riesgo y las valoraciones tecnológicas.

Otra empresa de Elon Musk, Tesla, anuncia que subirá un 20% la producción en su Gigafactory de Berlín desde octubre. Mientras el coche eléctrico pincha en media Europa, Tesla acelera justo donde otros frenan. La planta de Grünheide, cerca de Berlín, pasará del récord del primer trimestre, en torno a 4.700 coches por semana, a 7.500, lo que la pondría camino de 375.000 vehículos al año. La marca suma unos 1.000 empleados, más de 1.500 para fabricación de celdas de batería y una inversión cercana a 220 millones de euros para 18 GWh anuales. Por allí ya han salido más de 700.000 Model Y desde 2022. Aun con el empujón, la fábrica seguiría rondando el 78% de su capacidad declarada. Tesla apuesta por Europa pese al frenazo del vehículo eléctrico. Más capacidad en plena guerra de precios del eléctrico, pero máxima atención a los márgenes y demanda europea. La ampliación de la planta de Tesla es un buen termómetro del apetito del consumidor del Viejo Continente por el coche eléctrico.

Otro enfrentamiento a cuenta de la IA, éste con repercusiones geopolíticas porque puede afectar a las siempre complejas relaciones entre EEUU y China. Anthropic acusa a Alibaba y a su laboratorio Qwen de extraer ilícitamente las capacidades de Claude, en el mayor "ataque de destilación" que dice haber sufrido.

La destilación consiste en entrenar un modelo más débil con las respuestas de uno más potente para replicarlo a bajo coste.

En una carta a senadores y a la Casa Blanca, Anthropic asegura que operadores ligados a Alibaba usaron casi 25.000 cuentas fraudulentas para generar unos 28,8 millones de interacciones con Claude entre el 22 de abril y el 5 de junio, apuntando a sus capacidades de ingeniería de software y razonamiento agéntico. Alibaba lo niega e incluso ha demandado al Gobierno de EEUU para salir de una 'lista negra' del Pentágono. A su vez. Anthropic exige controles de exportación de chips avanzados y sanciones para quienes hagan destilación.

Mientras, Apple sube los precios de MacBooks e iPads un 20% por el encarecimiento de la memoria. La factura de la IA llega al consumidor. Margen defendido a costa de demanda, por lo que habrá que esrtar atentos a la evolución de las ventas de Macs e iPads. La subida confirma quién gana en la cadena, Micron y SK Hynix, los proveedores de memoria, y quién paga, los fabricantes.

En ese contexto, BlackBerry muestra el éxito de su reinvención desde el móvil a la fabricación de software: en su primer trimestre fiscal gana 4 centavos de dólar ajustados por acción con 152,9 millones de ingresos, cuando el consenso vaticinaba 3 centavos y 137,2 millones$.

Y Sandisk llega a dispararse un 18% por el efecto generado tras la publicación de los resultados de Micron. Y es que el apetito por almacenamiento para IA no da tregua.

23Jun

Dos de cada tres CEO (el 65%) temen ahora estar invirtiendo poco en esta tecnología -frente al 53% del año pasado- y más de dos tercios (el 69%) consideran que la adopción de la IA es indispensable.

Miguel Ángel Valero

Dos realidades paralelas en el mundo de la inteligencia artificial (IA). Por un lado, la sucesión de operaciones, cada una más espectacular que la anterior:

  • Meta pone 900 millones$ sobre la mesa para hacerse con el 20% de Cred, la fintech india impulsada por Kunal Shah, que se convierte en el nuevo jefe de WhatsApp, sustituyendo a Will Cathcart. La apuesta es clara: 500 millones de usuarios en India y pagos integrados en el chat más usado del mundo.
  • SpaceX, la empresa de Elon Musk que debutó en Bolsa hace una semana y ya supera los dos billones$ de capitalización, se estrena también en los mercados de renta fija. Lo hace con 100.800 millones$ en caja, lo que convierte este debut en uno de los más sólidos que se recuerdan. Los inversores están dispuestos a prestarle a la empresa que lleva cohetes al espacio.
  • Chevron llega a un acuerdo de 20 años con Microsoft para proveerle de energía a su gigantesco centro de datos situado en el oeste de Texas. Forma parte de Project Kilby, desarrollado junto a la firma de inversión Engine No. 1, y aportará 2,7 gigavatios de capacidad en la cuenca del Pérmico, uno de los grandes corazones energéticos de EEUU. La petrolera aún debe tomar este año la decisión final sobre la construcción de una central eléctrica alimentada por gas. Aunque no ha revelado el coste, Project Kilby figura entre los mayores proyectos de centros de datos del país. Jeff Gustavson, responsable de nuevas energías de Chevron, presume de que muy pocos proyectos anunciados han alcanzado un nivel de desarrollo comparable. Mientras Exxon Mobil Corporation y NextEra Energy también pisan el acelerador para abastecer a clientes como Alphabet, Chevron busca aprovechar el exceso de gas natural del Pérmico.Las petroleras jugarán un rol fundamental en el abastecimiento de energía para el boom de la IA.
  • OpenAI firma con Getty Images para que su contenido aparezca en ChatGPT y en la búsqueda de OpenAI. Cuando el banco de imágenes más grande del mundo se convierte en proveedor oficial de la IA más usada del planeta, el mercado se lanza sin mirar.
  • Credo Technology es una apuesta en conectividad IA por cobre; con el tiempo irá ganando terreno en óptica. Sube em Bolsa el 8%
  • Amazon utiliza su arma de IA, Alexa for Shopping,  que hace seguimiento de precios, lanza alertas y automatiza la compra cuando el artículo baja al precio objetivo, para combatir los malos presagios con el Amazon Prime Day, que arranca el 23 de junio como un test de estrés del consumidor americano. El Prime Day de Amazon llega antes de lo habitual, trasladado de julio a junio por primera vez desde 2021, en medio del Mundial de Fútbol y el bicentenario americano. Pero el contexto no invita a gastar en caprichos. Bank of America calcula que el evento de 96 horas generará 21.600 millones$ en ventas. Adobe proyecta que superará la suma de Black Friday y Cyber Monday 2025 juntos. Pero lo que llenan los carritos no engaña: comestibles, productos del hogar, material escolar. "La gente ya no tiene el dinero de antes", resume William Stern, el CEO de Cardiff, una financiera para pymes. "El Prime Day este año es para comprar papel de baño y bolsas de basura en oferta", avisa. Si el carrito medio del Prime Day es de básicos, los márgenes de Amazon en consumo no van a brillar. Los retailers tradicionales como Walmart o Target también lo sufren: si Amazon captura el gasto discrecional en oferta, el resto se queda sin él. La confianza del consumidor americano es el termómetro más inmediato de la economía real.
  • Los inversores minoristas han bombeado 150.000 millones$ hacia los principales ETF de renta variable en un solo mes. Es la segunda mayor entrada de dinero retail en la historia. Primera lectura: el inversor de a pie no se cree que esto vaya a caer. Segunda lectura: cuando el retail entra en manada, el mercado suele estar cerca de un techo.

Por otro lado y "como una suerte de profecía autocumplida", como destacan los analistas de Banca March, los reguladores coreanos manifestan su preocupación por la excesiva permisividad en el uso de vehículos apalancados, que han contribuido al rally en los índices del país, impulsado fundamentalmente por dos compañías: SK Hynix y Samsung. Y alertan al inversor minorista sobre los riesgos asociados al uso de apalancamiento en la compra de acciones. Tras una sesión también complicada para la tecnología en EEUU—y con Goolsbee, de la Reserva Federal de Chicago, reforzando el tono restrictivo de la Fed—, se han producido caídas del Kospi cercanas al 10%. 

Si bien la concentración en Corea del Sur y Taiwán es elevada, esta viene acompañada de unos beneficios igualmente extraordinarios. Los múltiplos de los gigantes de semiconductores de memoria coreanos se sitúan por debajo de la decena, mientras que en el caso de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) se encuentran en torno a su media histórica de los últimos 5 años (23 veces beneficios).

En este contexto, la revalorización reciente no responde a unos múltiplos exigentes, sino que ha ido acompañada de un crecimiento de beneficios extraordinario debido a la escasez y la falta de capacidad de fabricación de chips, lo que posiciona a estas empresas entre las que más beneficios generarán a nivel global tanto este año como el próximo. En este momento, el mercado empieza a cuestionar la sostenibilidad de estos niveles, lo que explica las dudas actuales. Parte de estas incertidumbres se irán resolviendo con la llegada de la temporada de resultados: a corto plazo, con las cifras de Micron el miércoles 24 de junio; y, a medio plazo, con la presentación de los resultados del segundo trimestre en algo más de tres semanas. La clave será comprobar si la inversión en centros de datos se mantiene o incluso acelera su ritmo de crecimiento. En nuestro caso, consideramos que es prematuro hablar de una burbuja, ya que no observamos desequilibrios financieros que lo justifiquen. 

No obstante, parece conveniente no concentrar la estrategia de inversión en IA en un único segmento, cuando también existen oportunidades en otros ámbitos, como el energético y las infraestructuras necesarias para el despliegue de centros de datos. 

UBS: fortaleza sostenida en el gasto de  capital en IA

"Nuestro escenario base contempla una fortaleza sostenida en el gasto de capital en IA, una economía estadounidense resiliente, el gasto fiscal continuado en todo el mundo y una sólida creación de crédito que seguirá respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general", explica Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management.

"El posicionamiento de los inversores es elevado, aunque no extremo, y en general apunta más a una perspectiva positiva para la asunción de riesgos de lo que sugieren los indicadores de sentimiento. La continuidad del mercado alcista depende, en última instancia, de que la IA cumpla con las expectativas actualmente incorporadas en los precios de mercado; no obstante, el entorno macroeconómico está haciendo su parte y es probable que así continúe durante algún tiempo", añade Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para las Américas.

Cisco

La IA está superando las expectativas de la mayoría de los consejeros delegados de las empresas, y su optimismo va en aumento. El último estudio de Cisco muestra que dos de cada tres CEO (el 65%) temen ahora estar invirtiendo poco en esta tecnología -frente al 53% del año pasado- y más de dos tercios (el 69%) consideran que la adopción de la IA es indispensable para las organizaciones modernas.

Sin embargo, aún persisten importantes retos para las empresas que quieren adoptar la infraestructura, las bases de datos y los controles de seguridad necesarios para que la IA funcione de manera segura, fiable y a gran escala. En Europa, los CEO se centran menos en la velocidad y más en implementar correctamente la IA, priorizando la confianza, la transparencia y la alineación ética, actuando con cautela.

Implementar agentes de IA para que trabajen junto a los empleados es una de las tres principales prioridades de los CEO en 2026. Para 2030, el 91% de los CEO esperan que la IA desempeñe un papel importante en los negocios, pero no que funcione de manera independiente. El 72% contempla un futuro en el que la IA sólo ofrezca apoyo o procese tareas bajo la dirección, el criterio o la supervisión humana. Y sus razones son prácticas: mantener la seguridad de los sistemas de IA, fortalecer la productividad de los equipos formados por humanos e IA y gestionar eficazmente la ética de la toma de decisiones con IA.

La brecha de conocimiento se está reduciendo rápidamente. En 12 meses, el porcentaje de CEO que afirman no desenvolverse con soltura frente a la IA por falta de entendimiento se ha reducido del 74% al 47%, mientras quienes indican no poder tomar decisiones informadas ha caído del 74% al 49%.

No obstante, aunque el conocimiento y la confianza están aumentando, la puesta en marcha de proyectos sigue enfrentándose a tres limitaciones importantes:

  • La infraestructura no está lista: el 53% de los CEO temen que las limitaciones de infraestructura les frenen, y la mejora de la infraestructura para gestionar las cargas de trabajo de IA se sitúa como la principal prioridad en 2026, seguida de cerca por la capacitación de los equipos para la preparación ante la IA.
  • La confianza sigue siendo una preocupación: a medida que los CEO impulsan la incorporación de agentes de IA a su plantilla, la seguridad y el control de estos sistemas autónomos se han convertido en su principal preocupación.
  • Los datos aún están demasiado fragmentados para impulsar la IA correctamente: la calidad, la accesibilidad y los problemas de centralización de los datos que bloquean el progreso de la IA representan la mayor barrera, citada por más CEO (el 34%) que cualquier otro desafío.

Estas preocupaciones de los CEO se ven respaldadas por datos reales. Según el último informe AI Readiness de Cisco, las organizaciones de todo el mundo se enfrentan a tres barreras principales: menos de una cuarta parte (el 22%) consideran que su red es óptima para cargas de trabajo de IA; sólo el 31% se sienten preparadas para proteger y controlar los agentes de IA; y únicamente el 19% disponen de datos totalmente centralizados y accesibles para la IA.

17Jun

Solo un tercio de las empresas españolas señala que el retorno supera en más de un 50% la inversión realizada en IA, mientras que lo más habitual es que se sitúe por debajo del 20%.

Miguel Ángel Valero

SpaceX cierra la mayor adquisición tech en años y compra Cursor (Anysphere), la app de IA para programadores más popular del momento, por 60.000 millones$. Apenas días después de su espectacular OPV, Elon Musk convierte SpaceX en jugador central de la carrera por el código con inteligencia artificial (IA), compitiendo directamente con GitHub Copilot y Windsurf de Google.

Pero hay más movimientos: Rackspace sube un 9% tras firmar un acuerdo con AMD para desplegar 30 megavatios de capacidad de computación en sus centros de datos. Para Rackspace es un espaldarazo de credibilidad enorme, aunque AMD pague el precio con una caída del 4%.

ARK InnestWood: la IA no es una moda pasajera

Cathie Wood, fundadora y CIO de ARK InvestWood, ha participado en un encuentro con inversores profesionales en Madrid organizado por CapitalStrategies, para ofrecer una visión de primera mano sobre las tendencias en tecnología disruptiva e innovación que marcarán los próximos años. La IA no es una tendencia reciente para ARK. Mientras la industria financiera tradicional analizaba compañías en función de sus colchones de flujo de caja, la firma llevaba años identificando las plataformas tecnológicas que iban a redefinir la economía global: "La IA no es una moda pasajera. Llevábamos 25 años preparándonos para este momento".

La inversión en las próximas disrupciones tecnológicas se está democratizando y es posible para el inversor español acceder a los vehículos de inversión de ARK, así como en Portugal,Chile, Colombia, Perú y Brasil, gracias a un acuerdo en exclusiva con CapitalStrategies, que busca empoderar a más inversores para que participen en lastransformaciones tecnológicas que están redefiniendo el mundo y posicionarsus carteras con una visión de crecimiento a largo plazo.

Para Wood, la IA actúa como eje central de las cinco plataformas en las que invierte ARK (Inteligencia Artificial, Robótica, Multiomics, Almacenamiento de Energía y Blockchain) y que se distribuyen en España y otros países a través de Capital Strategies: "Es en ese mundo de plataformas convergentes donde realmente creamos valor", 

En este sentido, hizo hincapié en el impacto de la IA en el sector sanitario. La combinación de IA con Multiomics está permitiendo diagnosticar el cáncer mediante análisis de sangre, desarrollar terapias génicas de una sola dosis y reducir el coste de desarrollo de fármacos de 2.400 millones a 700 millones$.

"Desde el primer momento vimos en Tesla una plataforma de movilidad autónoma, robótica, almacenamiento de energía e IA", explica. La robótica es uno de los sectores emergentes con mayor potencial transformador, apuntando a una reducción de costes que podría situarse entorno a los 2,2 millones$ por aplicación.

"El uso de estos chips que hacen posible la IA se ha disparado en el mercado", pero aún queda por ver cómo evolucionará su demanda y acceso, ya que "muchos inversores no saben todavía qué va a suceder con los GPU".Wood también estuvo acompañada por su equipo europeo de la gestora: Charles Roberts, Ovid Amadi, Nicholas Grous, Stuart Forbes y Thomas Hartmann-Boyce, que completaron la sesión con sus conclusiones por área: desde el potencial del diagnóstico molecular en salud, hasta el crecimiento del 29% de crecimiento anual acumulado en centros  de datos, entre otras iniciativas.

HSBC: IA parea reducir reducir a la mitad el tiempo de reacción a un riesgo

HSBC y Google Cloud han anunciado una alianza plurianual para desarrollar e implementar capacidades de IA en las operaciones globales del banco británico, con el objetivo de acelerar la innovación en ámbitos como el asesoramiento hiperpersonalizado y la gestión del riesgo de delitos financieros. Esta nueva colaboración contribuirá a acelerar la adopción de nuevas formas de trabajo apoyadas en la IA en el conjunto de las operaciones globales de HSBC.

En este marco, HSBC trabajará con los equipos de ingeniería de Google Cloud y Google DeepMind en el desarrollo de nuevas herramientas y programas impulsados por IA, con acceso a las últimas capacidades de IA agéntica de Google, incluidos los modelos Gemini y la plataforma Gemini Enterprise Agent. Se espera que la alianza permita desarrollar más de 200 nuevos casos de uso de IA en HSBC durante los próximos dos años. 

Además de simplificar procesos, contribuirá a identificar y priorizar las iniciativas de mayor valor para su inversión y despliegue en HSBC, cada una de las cuales podría generar más de 100 millones$, ya sea en ingresos directos adicionales o en mejoras más amplias de eficiencia. Todo ello se suma a las más de 600 aplicaciones de HSBC que ya operan en Google Cloud.

El programa comenzará con tres áreas de actuación prioritarias:

  • Atención más personalizada en gestión patrimonial: HSBC transformará la forma en que presta servicio a sus clientes de gestión patrimonial, combinando capacidades más avanzadas basadas en IA con la experiencia de sus gestores de relaciones. Esto permitirá a miles de gestores de HSBC ofrecer un acompañamiento financiero más proactivo y personalizado, así como asesoramiento en tiempo real a los clientes a lo largo de todas las etapas de su relación con el banco, de una forma segura.
  • Refuerzo de la gestión del riesgo de delitos financieros: HSBC desplegará IA generativa e IA agéntica para desarrollar una arquitectura de prevención del delito financiero que sea capaz de detectar riesgos en fases más tempranas, contribuyendo así a prevenir perjuicios y a ofrecer una experiencia más ágil a los clientes. Gracias a estas iniciativas, HSBC espera poder reducir a la mitad el tiempo de reacción cuando se detecte un riesgo, incluyendo el análisis de cerca de mil millones de transacciones al mes que el banco monitoriza en busca de indicios de actividad financiera ilícita.
  • Equipos impulsados por la IA: HSBC reforzará las capacidades de sus equipos comerciales y de sus gestores de relaciones mediante la ampliación de un asistente de decisión basado en IA, que ya está reduciendo de horas a minutos el tiempo dedicado a tareas administrativas y a la preparación de reuniones con clientes para miles de usuarios. Además, trabajará en la integración de procedimientos regulatorios en estructuras basadas en IA, con el fin de ofrecer de forma consistente opciones y análisis estructurados que faciliten una toma de decisiones más eficaz por parte de los banqueros. Esto permitirá a los profesionales de HSBC ofrecer respuestas más ágiles y una atención personalizada, manteniendo siempre el criterio humano en la toma de decisiones.

Georges Elhedery, Group CEO de HSBC, afirma: “La IA se está consolidando como una de las tecnologías que definirán nuestra era, al permitirnos ofrecer a cada cliente una experiencia personalizada, entiempo real y a escala, manteniendo siempre el criterio humano, la toma de decisiones y la responsabilidad en el centro. Una alianza como esta con Google Cloud nos ayuda a dotar a nuestros equipos de las herramientas que necesitan para estar preparados para el futuro y respalda nuestro trabajo para construir un HSBC más sencillo, ágil, rápido y cercano".

Thomas Kurian, CEO de Google Cloud, añade: “Nuestra alianza con HSBC representa una referencia para el futuro del sector de los servicios financieros. Al acelerar la adopción de la IA mediante Gemini, nuestra plataforma Gemini Enterprise Agent, nuestros equipos de ingeniería desplegados junto al cliente y la capacidad de investigación de Google DeepMind, HSBC está construyendo un banco más inteligente, resiliente y ágil, capaz de generar un valor significativo para sus clientes.”

Entelgy: Solo uno de cada seis CEO asegura haber recuperado lo invertido en TI

La transformación digital ha pasado a ser una de las principales prioridades de inversión para las empresas españolas, pero lograr el retorno de este esfuerzo sigue siendo un reto. Según el The Business Tech Consultancy, de Entelgy, si bien cerca del 60% de los CEO de grandes empresas destinan entre el 20% y el 50% de su presupuesto anual a la implementación de herramientas digitales y digitalización de procesos, solo uno de cada seis asegura haber recuperado la inversión inicial. 

Las áreas en las que los directivos han percibido un mayor impacto en la productividad de la empresa son en el análisis de datos (50,7%), la automatización de tareas administrativas (41%) y el desarrollo de software (29,3%). Sin embargo, a pesar del elevado nivel de inversión, la rentabilización de estas tecnologías sigue siendo un desafío, siendo el elevado coste de implementación (30%) y la falta de talento especializado (36,3%) las dos principales barreras para obtener un retorno claro.

Todo ello está llevando a las organizaciones a reforzar sus capacidades internas como vía para acelerar la adopción tecnológica y mejorar los resultados de estas inversiones. En este sentido, el 80% de las grandes corporaciones ya cuenta con programas internos de capacitación orientados a tecnología y habilidades digitales para sus empleados

La IA sigue ganando terreno en la empresa española. Ocho de cada diez CEO afirman que las soluciones de IA implementadas en sus organizaciones están generando un retorno claro. Sin embargo, la magnitud de ese retorno todavía es moderada para una parte importante de las compañías ya que solo un tercio señala que éste supera en más de un 50% la inversión realizada, mientras que lo más habitual es que se sitúe por debajo del 20%.

Al mismo tiempo, comienzan a surgir señales de cierta saturación en torno a esta tecnología. Aunque el 52,3% de los CEO considera que la IA será indispensable para la supervivencia de sus empresas, un 47,7% reconoce sentirse cansado de la atención y la relevancia que se le está otorgando en el ámbito empresarial.

Esta cautela, se traslada también a la operativa, ya que solo un 31,7% de los CEO de las grandes empresas manifiesta una confianza plena en las decisiones automatizadas generadas por tecnologías como la inteligencia artificial, la analítica avanzada o la automatización. Un dato que refleja que, pese al avance de estas herramientas y a los beneficios que aportan, todavía persisten ciertas reservas sobre su capacidad para asumir procesos de decisión de forma autónoma.

Más allá de la adopción tecnológica, los líderes empresariales tienen claramente identificadas las principales amenazas para sus organizaciones. El cumplimiento normativo (45,7%) encabeza la lista de preocupaciones, seguido por la dependencia de los proveedores tecnológicos (36,7%), la escasez de talento (33%) y la pérdida de conocimiento corporativo (32%) por cuestiones como jubilaciones, rotaciones o fuga de talento.

“Los datos del estudio muestran que la digitalización empresarial ha alcanzado una fase de madurez. Aunque las empresas españolas destinan una parte significativa de su presupuesto a tecnología, el principal retorno de estas inversiones no proviene de innovaciones orientadas al mercado, sino de la mejora de la eficiencia interna. La optimización de procesos, el análisis de datos y la automatización de tareas administrativas se han convertido en los principales motores de productividad y rentabilidad” afirman desde Entelgy.

12Jun

KKR, Honeywell, y Oracle anuncian nuevas inversiones en inteligencia artificial, que benefician también a Intuitive Machines, KLA Corporation, entre otros. SpaceX ya vale 2,2 billones$ tras su salida a Bolsa.

Miguel Ángel Valero

Más del 24% de la población en España vincula la inteligencia artificial (IA) con el concepto de amenaza. Y más del 23% lo hace con el de paro. Una percepción negativa a nivel laboral que cada vez más se traslada a las plantillas de las empresas. “Es una realidad que hay que afrontar cuanto antes. Es un tema tabú que debe tratarse internamente para que no influya en la productividad”, explica Lourdes Carmona, comandante de vuelo española con más de 30 años de experiencia, instructora en una escuela de vuelo, certificada como entrenadora de potencial humano en la metodología de Jack Canfield, colaborando con la Universidad Miguel Hernández, con Airpull Aviation Academy, con EDEM, entre otras instituciones.

Ofrece cinco claves para que la IA no se convierta en un foco de conflicto en las empresas: “La IA ya está presente. Y convive con los trabajadores. Pero es evidente que algunos la temen porque puede quitarles el trabajo y otros reniegan de ella justo por eso”. 

Lourdes Carmona explica que es necesario que las empresa abran cuanto antes el debate y que determinen para que van a usar la IA y cómo va a convivir con su plantilla. Sobre todo para frenar los datos de percepción que hay en España. “El INE ya ha recogido esa preocupación y la sensación es que puede ir a más”, destaca. 

Las diferentes claves que resume la experta son: 

  • Potenciar la comunicación interna sobre el uso de la IA: “Es fundamental que las compañías eviten rumores, teorías y bulos sobre cuáles son los planes de la propia empresa”. Es imprescindible que los responsables conversen con sus plantillas para explicar su posicionamiento y sus objetivos con la IA. 
  • Definir las tareas de cada parte. “Para que los empleados no vean la IA como una enemiga, hay que diferenciar las áreas de actuación de cada parte”. Las empresas deben dejar claro desde un primer momento qué acciones son viables con la IA y cuáles inamovibles para sus empleados. 
  • Formación en IA: “Una de las razones del miedo es la falta de información. Y eso se combate con formación específica”. Para reducir el temor a que la IA te quite el empleo, recomienda que se promocione la formación en IA a las plantillas para facilitar la convivencia y potenciar la productividad gracias a su trabajo conjunto. 
  • Fijar los límites éticos: “La IA y sus usos son infinitos. Pero la sociedad tiene unos límites y unas bases éticas que no todas las empresas van a querer superar, especialmente si afecta a su imagen. Es importante que la compañía se posicione". 
  • Supervisión humana. “Al igual que la IA reduce el trabajo de los empleados, también es positivo que los empleados puedan revisar y comprobar que el trabajo está bien hecho. Sobre todo porque la IA sigue cometiendo fallos. Es una forma de darle responsabilidad al trabajador y fomentar la colaboración”.

Los fondos sostenibles europeos declinan entrar en SpaceX

Las normas ESG de la UE (SFDR) dividen a los gestores de activos europeos con 6,8 billones de euros bajo gestión sobre si SpaceX (ticker previsto: SPCX) puede entrar en sus fondos antes de su debut en el Nasdaq. Una parte enorme del dinero europeo no puede o no quiere entrar en el proceso de IPO de SpaceX. El culpable es el SFDR, el reglamento europeo de divulgación de finanzas sostenibles. Los fondos Artículo 8 (verde claro) y Artículo 9 (verde oscuro) tienen que justificar que sus inversiones cumplen criterios de sostenibilidad y gobernanza.SpaceX tiene tres problemas en esas casillas. Primero, lazos con el sector militar, que descarta de plano a los fondos más sostenibles. Segundo, una estructura de doble clase de acciones con Elon Musk controlando más del 80 por ciento de los votos siendo a la vez CEO, CTO y chairman. Tercero, el domicilio en Texas, que da menos protección a los accionistas minoritarios que Delaware. Erste Asset Management, uno de los mayores gestores de Europa Central, clasifica SpaceX solo como válida para fondos Artículo 6, los de mínimos. Por ejemplo, el fondo de pensiones danés Akademikerpension (25.000 millones de dólares gestionados) la ha metido directamente en su lista de exclusión. Esto podría convertirse en una buena señal para los mercados locales porque toda esa liquidez no se va a la aspiradora de Musk.  Los que quieran exposición tendrán que buscar vías alternativas: fondos Artículo 6, ETFs de defensa y aeroespacial que la añadan al índice, o acceso a través de Scottish Mortgage Investment Trust (LON:SMT), que ya tiene un 21 por ciento de su cartera en SpaceX privada.

Siguen las inversiones en IA

  • KKR lanza Helix Digital Infrastructure con una dotación inicial de 10.000 millones$. Los socios en el proyecto son Nvidia, la energética Vistra y el fondo soberano de Kuwait. El vehículo nace para construir y operar centros de datos con capacidad de IA a escala industrial.
  • Honeywell anuncia en su investor day que tiene la chequera lista para adquisiciones de entre 2.000 millones y 4.000 millones$. Peter Lau, presidente de la unidad de Industrial Automation de Honeywell, asegura que hay "una barbaridad de oportunidades para el M&A". Y que el negocio de automatización opera en un mercado de 35.000 millones$ donde Honeywell está, "tremendamente infrapenetrado" en soluciones y software. La estrategia es clarísima. Primero el crecimiento orgánico, luego las adquisiciones, siempre en segmentos de misión crítica donde haya sinergias comerciales evidentes y retornos sólidos. El contexto es un grupo que lleva meses reordenando su portfolio: desinvirtió el negocio de almacenes y logística (WWS) por unos 935 millones$ en ingresos anuales, vendió a Brady Corporation la división de Productivity Solutions, y tiene previsto escindir Honeywell Aerospace antes del 29 de junio. Quedará una empresa más pequeña, más enfocada en automatización industrial, con vocación compradora. Las empresas de automatización industrial cotizadas en Bolsa de tamaño medio, como Rockwell Automation, o empresas de software de control de procesos, son candidatas a ser adquiridas o a ver su prima revalorizada.
  • Intuitive Machines disfruta de un ebote fuerte tras las pérdidas del miércoles, empujado por la OPV de SpaceX, que anima al sector espacial
  • KLA Corporation: los planes de Oracle de gastar 20.000 millones más en capex de IA disparan a los fabricantes de equipos de chips. KLA controla los procesos de fabricación de semiconductores y es de las más directamente beneficiadas.
  • Oracle bate en beneficio e ingresos, revista al alza las previsiones para todo el año, y aun así cae el 11%.  ¿Motivo?: anuncia 20.000 millones adicionales en deuda y capital para financiar su expansión en IA. El mercado premia la IA pero no la dilución.
  • Adobe cae a mínimos de 52 semanas antes de publicar resultados de su segundo trimestre fiscal. El consenso espera 5,82$ por acción y 6.450 millones en ingresos. La presión viene de la incertidumbre sobre si la IA generativa perjudica o no al negocio de Adobe.

Mientrras, SpaceX se estrena en Bolsa a 150$ por acción, con una subida del 11%, que ha llegado a situarse en el 20%. La valoración de la empresa especializada en lanzar cohetes al espacio oscila ya entre los dos billones$ y los 2,2 billones. Según esta última cifra, es la sexta empresa más valiosa del mundo, solo por detrás de Nvidia, Alphabet, Apple, Microsoft y Amazon.

La demanda de títulos de SpaceX ha superado los 350.000 millones$, más de cuatro veces lo ofertado. Fondos y bancos de inversión se han quedado con algo más del 70%. El tramo minorista estadounidense, al que la empresa destinó 15.000 millones$ (el 20% de la operación) recibió peticiones por 100.000 millones, muy por encima de las previsiones iniciales.

“SpaceX trata de sacar la ficción de la ciencia ficción y crear un futuro emocionante”, asegura Elon Musk, que se convierte en el primer billonario de la historia. De paso, ha hecho millonarios a 4.000 empleados que habían recibido títulos de la empresa.

08Jun

Las operaciones de SpaceX, Anthropic y OpenAI más la ampliación anunciada la pasada semana por Alphabet y la posible de Meta suman una demanda de capital de más de 350.000 millones$, apenas un 0,5% del S&P 500.

Miguel Ángel Valero

La empresa SpaceX ha fijado el precio de su salida a Bolsa en 135 $/acción y anunció que ofrecerá alrededor de 555 millones de títulos, lo que le permitiría recaudar unos 75.000 millones$ por el 4% de la compañía. La colocación está prevista para el jueves 11 de junio y empezaría a cotizar en el Nasdaq el 12 de junio. A ello se sumará más adelante (previsiblemente, tras el verano) las posibles salidas de Anthropic y OpenAI. Con este frenesí, surge la duda de si el mercado será capaz de digerir esta mayor oferta, una cuestión que escribirá su primer capítulo ya el viernes. 

Cuando se hace una salida a Bolsa, y en este caso serán tres muy relevantes, se elige muy bien el momento y habitualmente coincide con mercados fuertes. En esta ocasión, las valoraciones son sin duda exigentes, en especial la que apunta SpaceX, que es un conglomerado de negocios, difícil de valorar y que saldría con un ratio de casi 96x ventas. Ahora bien, una cosa es el valor de mercado y otra cosa es el volumen de acciones que se va a poner en circulación, que en este caso es mucho menor y que nos permite pensar que, a corto plazo, el mercado tiene profundidad suficiente para digerir estas emisiones. 

Bajo supuestos conservadores, estas tres “mega salidas” a Bolsa (SpaceX, Anthropic y OpenIA) y la ampliación anunciada la pasada semana por Alphabet, alcanzarían un rango de capital demandado de entre 300.000 millones$ y 350.000 millones, apenas un 0,5% del S&P 500. Por tanto, a corto plazo no parece un problema, si bien a medio plazo estos números pueden cambiar bastante dependiendo realmente de cómo los actuales dueños vayan soltando o no su participación. 

Actualmente, las grandes tecnológicas cotizadas tienen de media un “free-float” en torno al 85%, mientras que, en el caso de SpaceX, saldrá solamente el 4% de la compañía al mercado e inicialmente, las cláusulas de bloqueo (lock-up, en inglés) impedirán que los accionistas iniciales vendan sus participaciones. Sin embargo, con el tiempo, estas restricciones van a expirar y podrán entrar en el mercado cotizado billones de dólares en nuevas acciones.

En este contexto, Meta estudia una ampliación de capital de "decenas de miles de millones" para financiar infraestructura de IA. Su fundador, presidente y CEO tiene un problema: la IA que quiere construir cuesta más de lo que puede autofinanciar. Sobre todo, cuando todas las Big Tech está recurriendo a los mercados para pagar el capex de IA. Alphabet ya cerró en 2025 la mayor ampliación de capital de su historia (84.750 millones$) y ahora pone en marcha otra. Meta fue antes al mercado de bonos, con 30.000 millones en octubre de 2025 y otros 27.000 millones con Blue Owl Capital. Ahora se plantea ir a por el capital.

La señal es clara: los data centers, los chips y la infraestructura de IA cuestan más de lo que cualquier empresa puede generar en flujo de caja libre en un par de años. Si la ampliación de Meta se confirma, habrá más presión en el precio de la acción antes de la operación. Los proveedores de infraestructura, como Nvidia o Arista Networks siguen siendo los beneficiarios directos sin el riesgo de dilución.

A todo esto se suma la alianza entre Nvidia y SK Hynix, que han acordado colaborar en el diseño y suministro de las próximas generaciones de memoria para IA, los HBM4. Este acuerdo refuerza a la firma de Corea del Sur frente a su gran competidor, Samsung Electronics, ya que no se trata de un contrato de suministro, sino del desarrollo conjunto de la memoria de los nuevos chips adaptados a los futuros aceleradores de Nvidia, como Vera Rubin. Con un ancho de banda muy superior al de la memoria convencional —la DRAM— permite gestionar enormes cantidades de datos a gran velocidad, algo crucial para los sistemas de IA, porque el cuello de botella ya no está solo en la potencia de cálculo, sino en la rapidez con la que los datos pueden entrar y salir de la memoria.

Nvidia diseña aceleradores y sistemas, pero no fabrica memoria, por lo que depende de proveedores como Samsung, SK Hynix o Micron Technology, que dominan el mercado mundial de la memoria.

Otra cuestión relevante es la diferente respuesta que están adoptando los propios proveedores de índices de Bolsa de cara a introducir estas grandes empresas en ellos. Por un lado, el Nasdaq alteró su forma de aceptar empresas y ahora SpaceX podrá integrarse en el Nasdaq 100 en tan solo 15 días de negociación, frente al mínimo anterior de tres meses. Por otro lado, el S&P Dow Jones confirmaba que mantendrá sin cambios sus requisitos de elegibilidad para sus principales índices de referencia, como el S&P 500, señalando que no reducirá el período de espera de 12 meses que exige actualmente a las empresas recién cotizadas, ni eliminará los requisitos vigentes de rentabilidad y capital flotante en función del tamaño de la compañía.

Kraken abre su plataforma a la compra de acciones de SpaceX

Kraken, la plataforma de negociación multiactivo impulsada por Payward, ha abierto el acceso a la oferta pública inicial (IPO, OPV) de SpaceX a través de IPO Access. SpaceX es la primera compañía cuya salida a Bolsa estará disponible a través de este programa. Gracias a esta iniciativa, los clientes elegibles de Kraken en más de 110 países, incluido España y el Espacio Económico Europeo (EEE), podrán presentar una manifestación de interés no vinculante para participar en el proceso de salida a bolsa. Gracias al marco de acciones tokenizadas xStocks desarrollado por Payward, los clientes de Kraken podrán negociar SPCXx, un token respaldado 1:1 que representa acciones de SpaceX, las 24 horas del día, los siete días de la semana, tanto en la plataforma de Kraken como en el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi).

Kraken y el resto de miembros participantes de la alianza xStocks serán además las únicas plataformas que ofrecerán negociación continua, incluido durante el primer fin de semana tras la salida a Bolsa, cuando los brókeres tradicionales permanecen cerrados hasta la reapertura de los mercados el lunes.

Arjun Sethi, co-CEO de Payward, ha explicado: “Durante más de un siglo, las mejores salidas a Bolsa han estado reservadas para unos pocos. Necesitabas el banco, la dirección o el patrimonio adecuado para acceder a ellas en las mismas condiciones que los inversores institucionales. IPO Access elimina esas barreras. Desde hoy, cualquier persona en España puede registrarse para participar en la salida a Bolsa de SpaceX desde su teléfono móvil. En cuanto las acciones comiencen a cotizar, podrá operar con ellas de inmediato, por la noche, los fines de semana y sin esperar a la apertura de los mercados. No se trata de una versión más accesible del sistema tradicional, sino de uno completamente nuevo: sin fronteras, siempre activo y construido sobre infraestructura cripto. Así son los mercados de capitales cuando dejan de ser un club exclusivo para unos pocos”. 

SpaceX, la compañía aeroespacial y de comunicaciones por satélite fundada por Elon Musk, protagoniza una de las salidas a bolsa más esperadas de los últimos años. Hasta ahora, el acceso a este tipo de operaciones ha estado condicionado para muchos inversores minoristas por factores como la ubicación geográfica, la relación con determinadas entidades financieras o los requisitos patrimoniales. Con IPO Access, Payward Services busca eliminar estas barreras y permitir que los clientes de Kraken, tanto dentro como fuera de EEUU cuando la regulación lo permita, puedan participar desde el mismo momento en que el activo comienza a cotizar. 

A partir de hoy, los clientes elegibles podrán presentar una manifestación de interés para adquirir acciones dentro de un rango de precios determinado en los días previos a la salida a bolsa. Aquellos que reciban una asignación obtendrán en su cuenta de Kraken los correspondientes tokens xStocks el día de la cotización, descontadas las comisiones aplicables. Cada token estará respaldado 1:1 por la acción subyacente, custodiada por una entidad regulada. Posteriormente, los usuarios podrán mantener los tokens en cartera, negociarlos o transferirlos entre billeteras y plataformas compatibles dentro del ecosistema xStocks.  

La iniciativa se apoya en la infraestructura xStocks de Payward Services, que desde su lanzamiento en junio de 2025 ha procesado más de 32.000 millones$ en volumen de transacciones y ha dado servicio a más de 133.000 titulares únicos en todo el mundo. Con IPO Access, el modelo xStocks amplía por primera vez su alcance más allá de la negociación en mercados secundarios para ofrecer acceso al mercado primario.  Los clientes elegibles de Kraken ya pueden registrar su interés en la oferta de SpaceX a través de la aplicación de Kraken o de su página web.

MyInvestor integra su catálogo de productos en los asistentes de IA

MyInvestor y GPTadvisor han desarrollado una solución que permite a los usuarios de ChatGPT, Claude y Perplexity, entre otros, consultar, comparar e iniciar la contratación de productos de inversión directamente desde el chat, utilizando información actualizada y conectada en tiempo real con las bases de datos de la entidad. Además, los clientes de MyInvestor podrán iniciar la contratación de estos productos desde el propio entorno conversacional, en un proceso que, por seguridad, se completa posteriormente en la app o la web del neobanco, tras identificarse con susclaves de acceso.

Con este lanzamiento, MyInvestor se convierte en la primera plataforma europea que integra su catálogo de productos de inversión en los principales asistentes de IA  (ChatGPT, Claude, Perplexity). Estos asistentes, en lugar de responder solo con su conocimiento general, se conectan en tiempo real a la base de datos del neobanco, ofreciendo información verificada y actualizada, reduciendo el riesgo de respuestas inexactas, desactualizadas o basadas en las conocidas “alucinaciones” de la IA.

En la práctica, un usuario podrá formular preguntas como "¿Qué fondos indexados globales tienen menos comisiones?" o "Compárame estas tres carteras automatizadas" y recibir información actualizada directamente desde el catálogo de MyInvestor. En esta primera fase, esta solución permite buscar fondos de inversión y carteras automatizadas según criterios como rentabilidad, riesgo, comisiones o categoría; comparar productos; acceder a información en tiempo real; e iniciar operaciones de inversión desde el propio chat para completarlas posteriormente en la app de MyInvestor. Está previsto que, próximamente, los asistentes de IA también puedan realizar estas mismas acciones con ETF y acciones disponibles en la plataforma de MyInvestor.

La conexión se basa en el estándar abierto Model Context Protocol (MCP), una tecnología que actúa como puente entre las inteligencias artificiales y plataformas externas, como bancos, aplicaciones o bases de datos. Gracias a esta tecnología, los asistentes de IA no solo responden con información general aprendida durante su entrenamiento, sino que también pueden conectarse en tiempo real a servicios concretos para consultar información actualizada y ejecutar determinadas acciones. 

Al tratarse de un protocolo abierto y estandarizado, la integración no se limita a ChatGPT, Claude o Perplexity, sino que puede extenderse a cualquier asistente compatible con MCP, incluidos Gemini, Grok y otros modelos que adopten esteestándar en el futuro.

El proyecto ha sido desarrollado junto a GPTadvisor, compañía especializada en IA generativa aplicada a la inversión, y se enmarca en la alianza estratégica que ambas compañías mantienen para desarrollar nuevas soluciones de IAdirigidas al inversor particular. Cristina Filpo, responsable de IA de MyInvestor, señala que “los asistentes de IA se están convirtiendo en una nueva puerta de acceso a los servicios financieros. Queremos que nuestros clientes puedan informarse, comparar productos y tomar decisiones de inversión allí donde ya están interactuando con la tecnología”. Salvador Mas, CEO de GPTadvisor, señala que “disfrutamos mucho trabajando con clientes como MyInvestor y especialmente en proyectos pioneros como este, que demuestran cómo la IA conversacional va a mejorar la relación de las personas con la inversión”.

Finovox capta 8,2 millones para su lucha contra el fraude de documentos

Finovox, especialista europeo en la detección de fraude documental mediante IA, ha anunciado el cierre de su ronda de financiación Serie A por un importe de 8,2 millones€. La operación ha sido liderada por TX Ventures, con la participación de Auriga Cyber Ventures II, MTech Capital, Start Ventures, Force Over Mass y FDJ UNITED Ventures, además de sus inversores históricos. Esta inyección de capital valida la estrategia de Finovox y subraya el auge del fraude documental como un desafío crítico para las empresas e instituciones europeas.

"El fraude documental se está convirtiendo en un riesgo operativo y financiero crítico para aseguradoras, entidades de crédito e instituciones financieras. Finovox ha desarrollado una plataforma diferencial que combina una detección exhaustiva del fraude documental, la extracción de datos y su integración en los flujos de trabajo, ofreciendo un retorno de la inversión (ROI) claro para sus clientes. Estamos encantados de apoyar a todo el equipo en la consolidación de Finovox como la plataforma europea de referencia en la lucha contra el fraude", asegura Krzysztof Bialkowski, Managing Partner de TX Ventures. 

Finovox completa así la mayor ronda de financiación de su historia, tras un año 2025 récord en el que multiplicó por tres su cifra de negocio, superó los 70 clientes en 15 países y evitó pérdidas por valor de 100 millones€ a sus usuarios. Su objetivo es consolidarse como uno de los principales actores europeos en la verificación de documentos. Para lograrlo, Finovox se apoya en dos ventajas competitivas clave. En primer lugar, una tecnología en continuo aprendizaje gracias a datos anonimizados que respetan la confidencialidad, extraídos de las estructuras documentales y los patrones de fraude detectados. En segundo lugar, integraciones nativas vía API que permiten una conexión fluida con los sistemas actuales de sus clientes y una rápida adopción en el núcleo de los procesos de negocio. 

La expansión internacional de Finovox ya está plenamente en marcha. Tras una primera fase de internacionalización exitosa en 2025 con su implantación en Francia, Bélgica y España, la compañía dio un nuevo paso el pasado mes de mayo de 2026 con su lanzamiento en el Reino Unido. Con este impulso, Finovox se posiciona firmemente para convertirse en el referente europeo de la lucha contra el fraude documental en los próximos años. La empresa reforzará su presencia en sus mercados clave (Francia, Benelux, España y Reino Unido), priorizando los sectores de onboarding (alta de clientes), tramitación de siniestros y financiación, que es donde el fraude documental causa un mayor impacto económico.

Para ejecutar esta estrategia, Finovox apuesta por un modelo de crecimiento a tres niveles: el desarrollo de las cuentas existentes, las alianzas estratégicas y el despliegue comercial directo. Con el fin de mantener este ritmo de crecimiento, la compañía prevé realizar 15 contrataciones en 2026, lo que elevará su plantilla hasta los 45 profesionales. "En 2025, Finovox demostró que la detección del fraude documental mediante IA responde a una necesidad real y creciente. Con esta ronda Serie A cambiamos de escala: nuestra ambición es convertirnos en el estándar europeo de referencia, integrándonos en el corazón de los procesos de negocio de nuestros clientes. Los mercados a los que nos dirigimos son precisamente aquellos donde el fraude documental causa más estragos. Contamos con la tecnología, el equipo y, ahora, los recursos financieros para afrontar este reto a escala europea", explica Marc de Beaucorps, CEO y cofundador de Finovox.

Posiciones cortas en call centers externalizados

Los grandes fondos alternativos acumulan posiciones cortas en empresas de externalización de call centers. Los hedge funds no suelen equivocarse en la dirección. Y la dirección que están tomando en masa es clara: en corto contra el sector de externalización de servicios al cliente. Empresas como Teleperformance,  TTEC Holdings o Concentrix llevan meses acumulando interés bajista institucional.

El motivo parece evidente: la IA conversacional ya puede hacer lo que hacen estos centros a una fracción del coste. El modelo de negocio del call center externalizado se basa en mano de obra barata en India, Filipinas, Marruecos o Colombia. Pero cuando un modelo de lenguaje de última generación puede gestionar una consulta de cliente en 22 idiomas las 24 horas del día sin vacaciones ni nómina, la ecuación cambia por completo. Esto perjudica a Teleperformance, TTEC y Concentrix, sin tesis clara de recuperación. Las empresas que venden la IA que destruye esos trabajos, como Salesforce y ServiceNow, son los beneficiarios directos.

05Jun

"Invertir en SpaceX significa invertir en Musk. Para bien o para mal", avisa Valtteri Ahti, Estratega Jefe de la gestora nórdica Evli.

Miguel Ángel Valero

La empresa estadounidense aeroespacial y de IA SpaceX sale a bolsa con una valoración  objetiva de entre 1,75 billones y 2 billones$. Esto la convertiría en la octava empresa cotizada con mayor valor del mundo. y en la mayor OPV (oferta pública de venta de acciones) de la historia. Elon Musk sería el accionista mayoritario de dos empresas cotizadas valoradas en más de un billón$, ya que también lidera la compañía de vehículos eléctricos Tesla.

El mercado de las OPV pisa fuerte; otras dos empresas de IA, Anthropic y OpenAI, planean cotizar a lo largo de este año y aspiran a valoraciones superiores a 1 billón$.

Tras conseguir la OPV el pasaporte europeo vía Bafin (la CNMV alemana), los inversores particulares españoles podrán solicitar acciones hasta el 11 de junio (el día anterior a la salida a Bolsa) a través del Banco Santander, que es el coordinador del tramo minorista, JP Morgan, Deutsche Bank, Renta 4, GVC Gaesco, y las plataformas Interactive Brokers, DeGiro, Revolut y Trade Republic.

Elon Musk decidió construir sus propios cohetes en 2001, tras un infructuoso viaje a Moscú. SpaceX se fundó en 2002. Hasta entonces, la industria de los cohetes estaba dominada por United Launch Alliance (ULA), una empresa conjunta entre Lockheed Martin y Boeing, y su mayor cliente era la Fuerza Aérea de EEUU. Como había poca competencia, ULA no tenía incentivos para desarrollar nueva tecnología ni para reducir costes, y la Fuerza Aérea tampoco tenía muchos incentivos para abaratar costes al ser una entidad pública.

Entre 2013 y 2016, un único lanzamiento de ULA costaba hasta 450 millones$. Pese a que SpaceX hacía lo mismo por 60 millones, la Fuerza Aérea de EEUU seguía eligiendo a ULA. SpaceX demandó a la Fuerza Aérea, obligando al mercado a abrirse a la competencia. Los precios más bajos y los lanzamientos exitosos acabaron haciendo que SpaceX se ganara la confianza de las agencias estadounidenses. Según el formulario S-1 previo a la OPV de SpaceX, la empresa puso en órbita más del 80% de la carga total mundial en 2025.

SpaceX transformó la industria aeroespacial oligopolística mediante el desarrollo de motores de cohete reutilizables, lo que redujo significativamente los costes de lanzamiento. Estos cohetes han sido fundamentales para consolidar la reputación de Musk como pionero tecnológico. Lo mismo que en Tesla, que Tesla revolucionó la industria automovilística gracias a que los avances en tecnología de baterías hicieron posibles los vehículos eléctricos.

Las dos empresas de Musk, SpaceX y Tesla, se caracterizan por su control completo sobre la cadena de suministro, desde los componentes hasta el producto final, en lugar de depender de subcontratistas. SpaceX diseña y fabrica sus propios motores del cohete, estructuras, aviónica y sistemas de guiado en su fábrica de Hawthorne, California. También posee y opera sus propias plataformas de lanzamiento en Boca Chica y Cabo Cañaveral. La integración vertical no se detiene en el cohete: SpaceX diseña y fabrica sus satélites Starlink, los lanza en sus propios cohetes, opera la red satelital, y vende conectividad a internet directamente a los usuarios finales. SpaceX lleva la integración vertical al extremo.

Evli: puede ser una excelente inversión, pero cuidado con xAI

"Si la empresa se mantuviera dentro de su núcleo como una combinación inigualable de cohetes y satélites, y si su valoración fuera razonable, SpaceX podría ser una excelente inversión", opina Valtteri Ahti, Estratega Jefe de la gestora nórdica Evli.

En 2025, Starlink generó 11.000 millones$ en ingresos (+50%), lo que supone el 60% de los ingresos totales de SpaceX, con un beneficio operativo de 4.400 millones (+120%). La base de suscriptores de Starlink supera los 10 millones a finales de febrero de 2026. El margen operativo aumentó del 26% al 39%, excepcionalmente alto para una industria intensiva en capital.

Actualmente, Starlink disfruta de un monopolio funcional. Es probable que la industria evolucione hacia un duopolio una vez que Amazon despliegue su servicio competidor de satélites en órbita terrestre baja (LEO). El Proyecto Leo de Amazon (anteriormente conocido como Kuiper) lleva años de retraso, y los duopolios suelen ser muy lucrativos para ambas partes.

La unidad aeroespacial de SpaceX está compuesta por las operaciones de lanzamiento, con una cuota de mercado superior al 80%. Los ingresos crecieron un 8%, hasta 4.100 millones, en 2025. La unidad sería rentable, pero el desarrollo del cohete de nueva generación Starship consumió 3.000 millones en 2025.

La sinergia combinada de cohetes y satélites proporciona una excelente ventaja competitiva. El crecimiento es rápido y las barreras de entrada son altas, lo que mantiene elevados los márgenes.

En febrero de 2026, SpaceX cambió por completo. al adquirió otro proyecto de Musk, xAI, que en 2025 generó 3.200 millones en ingresos, pero registró una pérdida operativa de 6.400 millones. La división de IA empuja a la nueva SpaceX hacia los números rojos. El modelo de IA de SpaceX, Grok, ha rendido razonablemente bien en las pruebas de rendimiento de modelos de lenguaje de la IA. El problema radica en la distribución: la IA se ha vendido a través de la plataforma X (antes Twitter), pero la interacción se desplomó tras el entusiasmo inicial. Debido a una demanda insuficiente, la tasa de utilización del clúster del centro de datos Colossus 1, que aloja el modelo, es de solamente el 11 %. Esto implica que costosos chips han quedado inactivos.

La solución de Musk ha sido arrendar Colossus 1 a la empresa rival de IA Anthropic, que paga a SpaceX 15.000 millones anuales. Colossus contiene aceleradores Hopper de la generación de 2022, más antiguos, y aun así genera prácticamente los mismos ingresos que las unidades espacial y de satélites de SpaceX en 2025.

SpaceX también posee el clúster de centro de datos Colossus 2, más grande, de 700 megavatios, equipado con aceleradores Nvidia Blackwell de nueva generación. Este centro podría alcanzar aproximadamente 35.000 millones$ anuales en alquiler si se arrendara. Al arrendar sus centros de datos, los ingresos de SpaceX pasarían de 18.700 millones a 65.500 millones$ y los márgenes operativos podrían igualar a los de gigantes tecnológicos ligeros en activos como Visa.

En cambio, Musk cree que el valor futuro es tan alto que prefiere absorber las pérdidas, apostando fuertemente por entrenar modelos de IA de nueva generación y desarrollar cohetes espaciales de próxima generación. Las empresas de infraestructura de centros de datos como Nebius y Coreweave tampoco cotizan en los mercados bursátiles con múltiplos de valoración tan altos como las empresas aeroespaciales.

Pero la carrera de la IA exige desembolsos masivos de capital, enfrentando a SpaceX con los mayores gigantes tecnológicos del mundo: Alphabet, Microsoft, Meta y, potencialmente, las próximas OPV de Anthropic y OpenAI. El cofundador de Google Larry Page asegura que preferiría quebrar antes que perder la carrera de la IA.

Incluso si SpaceX logra desarrollar modelos de primer nivel, carece de un canal de distribución sólido. Google tiene Android y Chrome, Microsoft tiene Office, y Meta tiene las redes sociales. OpenAI podría alcanzar pronto los 1.000 millones de usuarios, y Anthropic ha logrado un estatus de culto entre los desarrolladores. La mejor tecnología no siempre gana, y ni siquiera está claro que SpaceX vaya a desarrollar los mejores modelos.

"Resulta extraño que la carrera de la IA se plantee como una dinámica en la que el ganador se lo lleva todo. Los monopolios son raros fuera de los monopolios naturales, como la distribución eléctrica. Un oligopolio es una configuración de mercado mucho más común en los mercados privados", argumenta el experto de Evli.

Es probable que también surjan oligopolios en la IA. Anthropic, Google, OpenAI y Microsoft pueden repartirse el mercado empresarial, mientras que Google y OpenAI se dividirían el lado del consumidor. Los modelos también podrían especializarse; por ejemplo, los modelos de Meta tienen aplicaciones adaptadas al ámbito sanitario. En este contexto, la ventaja relativa y el papel de la IA de SpaceX siguen sin estar claros.
Musk también ha presentado a la empresa como un actor de infraestructura de IA al hablar de centros de datos espaciales. Económicamente, los centros de datos en el espacio no son viables hoy, y sigue siendo totalmente incierto en qué plazo o bajo qué condiciones llegarían a ser rentables.

Valoración astronómica

Como inversión, la empresa resulta problemática debido a su valoración astronómica. Los ingresos de SpaceX en 2025 fueron de 18.700 millones y aun así apunta a una capitalización bursátil de hasta 2 billones. El múltiplo Precio/Ventas (P/S) de la compañía rondaría 100. Con una capitalización bursátil tan elevada, SpaceX eclipsaría a Meta Platforms, que vale 1,5 billones, con unos ingresos de 201.000 millones (10,7 veces más que SpaceX). La empresa de Musk registró una pérdida operativa de 2.600 millone, mientras que Meta generó 83.300 millones, cinco veces los ingresos totales de SpaceX. "En términos de valoración, SpaceX también apunta a las estrellas", subraya el analista de Evli.

Además, Elon Musk posee aproximadamente el 42 % de las acciones de SpaceX y controla el 85% del poder de voto. Esta concentración del poder de voto es extraordinaria, pero la estructura accionarial revela en última instancia lo que es una inversión en SpaceX: una apuesta por la visión y el liderazgo de Musk.

La valoración de SpaceX solo puede sustentarse en un futuro muy lucrativo. La empresa lo arriesga todo al futuro: cohetes de nueva generación y modelos de IA. La historia bursátil de Tesla muestra que los fundamentales de las empresas de Musk y sus cotizaciones a menudo se mueven de forma independiente. En cambio, el precio de la acción actúa como un barómetro de la fe en la visión de Musk. Esto también será cierto para SpaceX. SpaceX es la encarnación de la visión de Musk. Eso puede abarcar: una colonia en Marte, centros de datos en el espacio y, quizá, una fusión con Tesla. Lo que es seguro es que las visiones de Musk cambiarán, avanzarán y retrocederán por el camino. Muy al estilo de la buena ciencia ficción. "Invertir en SpaceX significa invertir en Musk. Para bien o para mal", concluye este experto.

Los índices no modificarán sus criterios de inclusión de empresas

Por otra parte, los índices bursátiles de S&P Dow Jones (entre ellos, el S&P 500) no modificarán sus criterios de inclusión de compañías, lo que implica que no habrá una entrada acelerada de futuras grandes salidas a Bolsa como SpaceX o las previstas de Anthropic y OpenAI para el último cuatrimestre del año. Sin embargo, el Nadsdaq 100 y el Russell sí han cambiado sus reglas.

La llegada al mercado de gigantes tecnológicos con valoraciones que los situarían entre las mayores empresas estadounidenses –por ejemplo, SpaceX podría posicionarse entre las siete de mayor capitalización, por delante de compañías como Tesla o Meta– ha reabierto el debate entre los proveedores de índices sobre si deben adaptar sus normas para reflejar estos cambios con mayor rapidez.

Quienes se oponen a modificar las reglas recuerdan que los índices están diseñados como referencias basadas en criterios objetivos, indiferentes a la identidad de las empresas y a sus valoraciones. Alterar estas normas para acelerar la inclusión implicaría, en la práctica, introducir un componente activo en su construcción. Además, una incorporación demasiado temprana de nuevas OPV podría aumentar la volatilidad de los fondos pasivos y obligarlos a comprar acciones antes de que el mercado haya establecido un precio fiable. En lo referente a flexibilizar los requisitos de capital flotante ('free float'), especialmente en compañías con valoraciones muy elevadas, podría generar desequilibrios entre oferta y demanda y distorsiones en los precios.

En el lado opuesto y a favor de una entrada más acelerada en los índices, el argumento se basa en que si las compañías más transformadoras de la economía –como las que lideran capacidad computacional o exploración espacial– permanecen fuera de los índices durante meses tras su salida a Bolsa, éstos corren el riesgo de quedarse desactualizados. Acelerar la inclusión de grandes OPV permitiría que los índices reflejen de forma más ágil la realidad de un mercado en el que las empresas debutan en bolsa en una fase cada vez más madura.

En este contexto, S&P ha optado por no ceder y ha declarado que no reducirá el periodo mínimo de 12 meses desde la OPV ni el requisito de capital flotante del 10%. En cambio, otros proveedores sí han realizado cambios:

  • Nasdaq 100: el plazo de inclusión se reduce de tres meses a solo 15 días, eliminando además el requisito mínimo de capital flotante.
  • Russell: acorta el periodo de espera a cinco días y también eliminar el requisito de capital flotante mínimo.

En este contexto, seis valores del Nasdaq 100 han subido más de un 400% en los últimos doce meses. La última vez que pasó lo mismo fue en la burbuja puntocom del año 2000. No es una predicción de crash, pero el nivel de concentración en 'winners' (ganadores) extremos históricamente ha precedido a correcciones bruscas. "Quien esté cargado de los mismos seis nombres sin cobertura asume un riesgo asimétrico brutal", advierten en Zumitow.

Más movimientos en torno a la IA

  • Broadcom se pega el batacazo y se lleva por delante a todo el sector de los chips. Los ingresos del 2º trimestre quedan en 22.190 millones$, por debajo de los 22.270 millones que esperaba el consenso. Hock Tan repite que los chips de IA llegarán a más de 100.000 millones en 2027, pero el mercado castiga. El Nasdaq baja mientras el Dow sube 700 puntos. Rotación de growth a value en tiempo real.
  • El robot Proteus de Amazon ya no solo mueve cajas. Entiende órdenes en lenguaje natural. La compañía anuncia una inversión de 10.000 millones€ en logística europea con este sistema. Quince centros antes de 2027. La cifra es parte de un capex global de automatización que Amazon estima en 200.000 millones$ este año No es un proyecto piloto. Es una transformación de la infraestructura logística continental. Alexa+ se expande a diez países más en 2027 para cerrar el círculo entre IA de consumo y de industria. El mercado logístico europeo nota el impacto. Los operadores que compiten con Amazon en última milla van a tener que invertir o perder cuota. Y los proveedores de robótica industrial que nutren a Amazon, como Fanuc, ABB, o Rockwell Automation, son los grandes beneficiarios. El capex de Amazon en Europa confirma que la demanda de e-commerce sigue fuerte y que la IA ya tiene consecuencias industriales medibles. 
04Jun

Anthropic es valorada en 965.000 millones$; SpaceX, en más de 1,5 billones. La cuestión ya no es si la IA transformará la economía, sino si las expectativas que hoy descuentan los mercados son realistas o si estamos asistiendo al nacimiento de una nueva burbuja tecnológica de dimensiones épicas.

Miguel Ángel Valero

"La revolución de la inteligencia artificial (IA) está provocando algo que rara vez ocurre en los mercados financieros: la creación de gigantes empresariales de tamaño colosal antes incluso de que los inversores puedan comprarlos en Bolsa", opina el analista Pablo Gil en The Trader. Durante décadas, las compañías alcanzaban valoraciones multimillonarias después de años cotizando públicamente. Primero crecían, después salían a Bolsa y, con el tiempo, algunas lograban convertirse en gigantes globales. Hoy el proceso se está invirtiendo. La nueva generación de líderes de la IA está alcanzando valoraciones históricas mientras todavía permanece en manos de fondos de capital riesgo, grandes instituciones financieras y algunos inversores privados privilegiados.

El mejor ejemplo acaba de protagonizarlo Anthropic. La compañía creadora de Claude ha cerrado una ronda de financiación que la valora en 965.000 millones$. Una cifra que ya supera la valoración de OpenAI. Si Anthropic cotizara hoy en Bolsa estaría entre las compañías más valiosas del planeta. Más grande que la inmensa mayoría de empresas del S&P 500 y compitiendo directamente con algunos de los gigantes tecnológicos tradicionales.

Pero quizás lo más llamativo no es la valoración. Lo verdaderamente espectacular es la velocidad a la que está creciendo. La compañía afirma haber alcanzado una tasa anualizada de ingresos cercana a los 47.000 millones$, impulsada por la enorme demanda empresarial de sus modelos de IA.

Y la fiebre inversora no termina ahí. Anthropic está negociando una operación de financiación mediante deuda por valor de 36.000 millones$ liderada por gigantes como Apollo y Blackstone. El objetivo es adquirir enormes cantidades de chips especializados de Google para seguir ampliando su capacidad de computación. 

"Estamos hablando de una situación extraordinaria. No se trata de una empresa pidiendo financiación para sobrevivir. Se trata de algunos de los mayores fondos del mundo compitiendo por financiar la infraestructura necesaria para alimentar la próxima generación IA", subraya este experto.

Anthropic ha presentado de forma confidencial la documentación para salir a Bolsa. Y aunque OpenAI podría seguir el mismo camino en las próximas semanas, el mensaje que envía el mercado es mucho más importante que la carrera entre ambas compañías.  Por primera vez, los grandes líderes de la IA parecen preparados para abrir sus puertas al inversor minorista. Anthropic, OpenAI e incluso SpaceX podrían protagonizar algunas de las mayores salidas a Bolsa de la historia, con valoraciones que ya rondan o superan el billón de dólares.

La pregunta es inevitable: ¿estamos ante el comienzo de una nueva fase de crecimiento o ante los últimos compases de la euforia? Hay un detalle especialmente interesante. Hace apenas un año, muchos de los principales referentes de la IA advertían sobre los riesgos existenciales de esta tecnología, el impacto sobre el empleo o incluso posibles amenazas para la sociedad. Hoy el discurso ha cambiado radicalmente. Sam Altman y Dario Amodei hablan mucho más de productividad, crecimiento y oportunidades que de riesgos.

No es casualidad. Cuando una empresa se prepara para cotizar, necesita atraer capital, generar confianza y construir una narrativa de crecimiento sostenible. Pero la salida a Bolsa tiene implicaciones que van mucho más allá de la valoración de la compañía. Para las empresas que ya utilizan Claude o que están valorando integrar soluciones de Anthropic, una compañía cotizada aporta mayor estabilidad, transparencia financiera y acceso a los mercados de capitales para seguir financiando la investigación y el desarrollo de nuevos modelos.

Al mismo tiempo, los inversores tendrán por fin la posibilidad de obtener exposición directa a una de las empresas más avanzadas del sector, algo que hasta ahora estaba reservado a fondos de capital riesgo y grandes inversores privados.

Además, la carrera entre Anthropic y OpenAI por conquistar los mercados públicos podría intensificar aún más la competencia. Más inversión, más presión por crecer y más necesidad de diferenciarse suelen traducirse en ciclos de innovación más rápidos, mejoras continuas en los productos y, potencialmente, una reducción de precios para los usuarios finales.

Por primera vez en muchos años, los mercados podrían enfrentarse a una oleada de salidas a Bolsa protagonizadas por empresas que ya nacen con valoraciones equivalentes a las mayores multinacionales del planeta. Anthropic, OpenAI y SpaceX podrían debutar directamente entre las compañías más grandes de Wall Street.

La IA ya no es una simple tendencia tecnológica. Se está convirtiendo en una carrera global por controlar la infraestructura, los datos, la potencia de cálculo y los modelos que podrían definir la próxima etapa del crecimiento económico mundial. Y cuando fondos soberanos, bancos de inversión, firmas de capital privado y grandes tecnológicas compiten por invertir cientos de miles de millones en el mismo sector, normalmente no estamos ante una moda pasajera.

La cuestión ya no es si la IA transformará la economía, sino si las expectativas que hoy descuentan los mercados son realistas o si estamos asistiendo al nacimiento de una nueva burbuja tecnológica de dimensiones épicas. Porque cuando empresas privadas empiezan a acercarse al billón de dólares antes siquiera de salir a Bolsa, la euforia ya no es una hipótesis. Es una realidad.

La historia de la IA está empezando a parecerse a la de Internet en los años noventa, pero a una velocidad mucho mayor y con cantidades de capital nunca vistas. La diferencia es que esta vez los ganadores potenciales ya están valorados como gigantes globales antes de que el inversor medio pueda acceder a ellos. Quizá estemos ante una revolución tecnológica que justifique estas cifras. O quizá estemos contemplando una nueva fase de exuberancia financiera. Lo más probable es que haya algo de ambas cosas. Lo que parece indiscutible es que la IA se ha convertido en el principal imán de capital del planeta y que esta historia aún está lejos de terminar.

La historia de los mercados nos enseña que las grandes oleadas de salidas a Bolsa suelen coincidir con momentos de enorme optimismo inversor. Ocurrió durante la burbuja tecnológica de finales de los noventa, sucedió en distintos episodios de fuerte expansión bursátil y ahora podría estar ocurriendo de nuevo con la IA. 

"Esto no significa necesariamente que el ciclo haya terminado. De hecho, la IA probablemente seguirá transformando sectores enteros durante la próxima década. Pero sí conviene recordar que las mejores tecnologías no siempre generan las mejores inversiones cuando las expectativas alcanzan niveles excesivamente elevados. Por eso, más que preguntarnos quién llegará primero a Wall Street, quizá deberíamos preguntarnos qué nos está diciendo Wall Street sobre el momento actual del ciclo", insiste Pablo Gil.

Respiro para las Bolsas

Después de diez sesiones ininterrumpidas de revalorizaciones llega el respiro a las Bolsas – MSCI AC World bajó un 0,6% el 3 de junio y sigue la corrección en Asia. Si bien el ruido geopolítico ganó protagonismo y tensionó los precios del crudo, el verdadero detonante se encuentra en el sector estrella de los últimos meses, donde crece el debate entre las brillantes perspectivas de crecimiento y el riesgo de ejecución. Y es que, en las últimas horas, dos actores fundamentales del sector volvieron a ocupar los titulares: por un lado, el máximo responsable de Taiwan Semiconductor (TSMC) proyectó que en los próximos años la oferta global de chips seguirá siendo insuficiente para satisfacer la demanda impulsada por la IA, lo que augura un crecimiento sostenido de los ingresos para la firma y reafirma sus objetivos de incremento del 30% de las ventas este ejercicio.

Sin embargo, la otra cara de la moneda fueron las esperadas cifras de la empresa de semiconductores americana Broadcom, aspirante a competir con Nvidia, que  no lograron cumplir con las elevadas expectativas del mercado. Sus ingresos por la venta de chips han quedado por debajo de lo esperado, empujando también una rebaja de las previsiones anuales que se quedan ahora en 56.000 millones$ frente a los 57.600 millones anteriores. En este contexto, compañías como TSMC reafirman su confianza en que el déficit de oferta estructural de chips sostendrá el fuerte crecimiento de sus ingresos, mientras que el caso de Broadcom evidencia que la ejecución, la competencia y la capacidad para satisfacer unas expectativas exigentes serán un desafío constante en los próximos trimestres.

SpaceX recaudará en Bolsa 75.000 millones$

Y mientras todo esto ocurre, otro gigante privado se prepara para entrar en escena: SpaceX, que ya se mueve en valoraciones cercanas a 1,5 billones$ y algunos analistas incluso contemplan cifras superiores en una futura salida a bolsa. Lo interesante es que la compañía ya no se presenta únicamente como una empresa espacial. Cada vez más se posiciona como una pieza clave de la futura infraestructura de IA gracias a Starlink, los centros de datos distribuidos y su capacidad para construir redes globales de comunicaciones.

Por su parte, SpaceX ha fijado el precio de su salida a Bolsa en 135 $/acción y ofrecerá alrededor de 555,6 millones de títulos, lo que le permitiría recaudar unos 75.000 millones$. La colocación está prevista para el 11 de junio y se espera que empiece a cotizar en el Nasdaq el 12. Con una valoración de unos 1,8 billones, la operación supondría emitir aproximadamente el 4% del valor de la empresa, y aun así, la salida de 75.000 millones marcaría un récord histórico, superando ampliamente los 29.400 millones de dólares recaudados en 2019 por Aramc(petrolera saudí). 

De materializarse, SpaceX se situaría entre las siete empresas americanas de mayor capitalización, por delante de compañías como Tesla y Meta. Aunque SpaceX ya genera un flujo de caja significativo –principalmente gracias a Starlink, su servicio de internet por satélite–, la compañía necesita más capital para financiar sus ambiciosos planes de crecimiento. Entre ellos, destacan la expansión de su infraestructura de computación en IA, la mejora de sus capacidades espaciales y de lanzamiento de cohetes, y el aumento de sus constelaciones de satélites.

Estas necesidades de financiación se han incrementado tras la adquisición de xAI en febrero, una empresa que consume en torno a 1.000 millones$ mensuales en costes relacionados con infraestructura y entrenamiento de modelos de IA.

Sin embargo, a pesar de la OPV, Elon Musk mantendrá un control casi exclusivo sobre SpaceX. Conservará alrededor del 84,4% de los derechos de voto (frente al 85 % actual), gracias a las acciones de clase B, que otorgan diez votos cada una frente a un único voto de las acciones de clase A. Además, su posesión del 93,6 % de las acciones de clase B le permite nombrar al 51% del consejo de administración y decidir sobre su propia destitución, lo que en la práctica impide que sea despedido contra su voluntad. 

Por otro lado, aproximadamente 7.800 millones de acciones estarán sujetas a restricciones de venta durante al menos seis meses tras la salida a Bolsa. 

A pesar del gran tamaño de esta operación y de otras potenciales emisiones relevantes previstas en el mercado (ampliaciones de capital de Alphabet y futuras OPV de Anthropic y OpenIA), en el corto plazo no se espera un impacto significativo en el mercado, dado que, en conjunto, representarían un 0,5% del S&P 500. 

Y hay más movimientos:

  • CrowdStrike nombra a Bartley Richardson, exejecutivo de Nvdia, Chief AI Officer. Cuando la empresa de ciberseguridad más relevante del mercado le roba talento directo a Nvidia, el mensaje está claro: la próxima generación de ciberdefensa va a correr en GPU.
  • Meta apuesta por agentes de IA dentro de WhatsApp para monetizar 3.000 millones de usuarios. La idea es que las empresas puedan atender, vender y cobrar dentro del chat, con publicidad nativa y servicios empresariales que hasta ahora no existían en la plataforma. Si funciona en India y Brasil, escala al resto del mundo. El mercado potencial es gigantesco. WeChat en China lleva años haciendo exactamente esto y es el núcleo del ecosistema de pagos del país. Meta quiere ese modelo para 3.000 millones de personas. WhatsApp era el activo más inframonetizado del sector tech. Si los agentes IA permiten transacciones y publicidad dentro del chat, el múltiplo de Meta cambia radicalmente. Presión directa sobre Snap  y todo el ecosistema de mensajería.
  • Morgan Stanley va a dar acceso a agentes de IA a su canal de gestión de patrimonio de $1,2 billones en activos. De esta forma, Wall Street tiene un nuevo empleado que no cobra, no duerme, y no se equivoca en los cálculos. Morgan Stanley abrirá su plataforma de gestión de patrimonio, que mueve 1,2 billones$ en activos, a agentes de IA. Los clientes de Banca Privada podrán interactuar con agentes que gestionan carteras, responden consultas y ejecutan operaciones. Es el movimiento más significativo de la banca privada hacia la IA del año. Si Morgan Stanley lo escala, el resto del sector no tiene opción. Seguirán o quedarán fuera. Porque el wealth management cambia de era. Presión sobre los asesores humanos y oportunidad para los proveedores de modelos de IA. Charles Schwab también en el radar.
  • La IA tiene un problema de electricidad. Y el mercado acaba de encontrar su solución favorita. Constellation Energy y NuScale suben con fuerza mientras el gobierno americano anuncia planes de expansión nuclear y el principal productor de uranio de EEUU decide aumentar capacidad. Los centros de datos de IA consumen electricidad como nunca antes. El carbón y el gas no son solución políticamente viable. La nuclear combina alta densidad energética, bajas emisiones y suministro constante. Las grandes tech ya están firmando contratos directamente con centrales nucleares. "Si eres un inversor largo en IA, piensa también en la electricidad que consumen esos data centers·, recomienda Zumitow. Constellation Energy, NuScale, URA y NLR son los vehículos naturales. Riesgo real: los plazos de construcción nuclear son eternos y los costes, impredecibles.
  • Rigetti Computing (-10%) sufre una resaca brutal tras el rally en el sector quantum. Sin earnings detrás, solo momentum especulativo. Cuando algo sube fuerte sin catalizador sólido, la corrección llega puntual.
  • Palo Alto Networks: sus beneficios deberían gustar: BPA ajustado de 85 centavos vs 80 esperados, ingresos de 3.000 millones vs 2.940 millones esperados, objetiivos por encima del consenso. Y aun así cae casi un 6%. "Clásico de las cyber cuando la expectativa ya estaba en precio", señalan en Zumitow.

Eastspring: sigue habiendo dudas sobre la rentabilidad de la inversión en IA

Choon Keong Ong, Portfolio Manager de  Eastspring Investments en Singapur, resalta la capacidad del sector tecnológico asiático para generar ingresos por dividendos, lo que ofrece una forma aún más atractiva de aumentar la exposición a estas tendencias de crecimiento estructural. Pero ¿estamos ante una burbuja de la inteligencia artificial?, ¿por qué los hiperescaladores siguen invirtiendo tanto en infraestructura de IAl, en un momento en el que los precios del hardware están en máximos, y cuándo dejarán de hacerlo? "Los más escépticos podrían pensar que nos encontramos ante otra posible burbuja, pero yo creo que este ciclo es diferente". señala.

A diferencia de lo que ha ocurrido en otros ciclos tecnológicos, la fuerza disruptiva de la IA es real. La monetización de los grandes modelos lingüísticos resulta cada vez más visible, la demanda de tókenes está creciendo de manera exponencial, y lo cierto es que no hay suficiente capacidad de computación para atenderla. Este desequilibrio se ve agravado además por el paso del entrenamiento de la IA a la inferencia. A diferencia del entrenamiento, la demanda de inferencia es continua, aumenta con la adopción por parte de los usuarios, y no puede programarse o distribuirse en el tiempo como ocurre con las tareas de entrenamiento.

En lo que respecta a los hyperscalers,  la idea que subyace a todo ello es el deseo de acceder a las ventajas de las que se benefician los primeros en actuar. Los que se queden atrás podrían perder un terreno que luego resultaría muy difícil recuperar. Por eso el gasto de capital sigue aumentando, aun cuando sigue habiendo ciertas dudas sobre la rentabilidad de la inversión.

El aumento del gasto de capital con el que los hyperscalers desean consolidar su posición en el ámbito de la inteligencia artificial está beneficiando directamente a la cadena de suministro tecnológica asiática.

"La pregunta ya no es si la demanda de inteligencia artificial es real, sino quién tiene capacidad para responder a ella. Los clientes compiten por asegurarse acceso a capacidad de computación para inteligencia artificial, y la rapidez de ejecución pesa más que el precio", subraya .

Lo que destaca especialmente en este ciclo es el ritmo sin precedentes que está adoptando el cambio tecnológico. Los planes de desarrollo de los productos cambian constantemente, lo que exige un diálogo continuo con las compañías, así como la capacidad de anticipar cambios estructurales.

La capacidad de fundición de semiconductores de última generación es el principal cuello de botella, y las tensiones de oferta se están trasladando a toda la cadena de suministro, desde la memoria y las técnicas avanzadas de encapsulado a las placas de circuito impreso de alta densidad. Más que la debilidad de la demanda, lo que define el entorno de suministro son las restricciones de disponibilidad. Los proveedores de primer nivel que tienen capacidad para suministrar a escala están muy bien posicionados en un contexto como el actual, y también hay un grupo creciente de empresas que están demostrando su capacidad para generar crecimiento compuesto estructural dentro de este ecosistema.

En lo que respecta a la demanda de hardware, ha habido dos cuestiones especialmente relevantes. La primera se refiere al auge de los chips conocidos como "circuitos integrados para aplicaciones específicas" (ASIC), diseñados a medida como alternativa creíble a las unidades de procesamiento gráfico (GPU).

La segunda es la aparición de la óptica integrada en el encapsulado (CPO), una nueva tecnología que integra componentes ópticos directamente en un único encapsulado y reduce el consumo energético de los centros de datos. Aunque no parece probable que esta nueva tecnología vaya a generalizarse antes de 2027, ya está influyendo en el crecimiento del contenido de hardware y generando nuevas ideas de inversión.

En lo que respecta a la memoria, el debate se ha centrado en la sostenibilidad de los beneficios empresariales, tras un ciclo alcista sin precedentes desde 2024 y el fuerte aumento de los precios de la memoria convencional en los últimos seis a nueve meses.

Los fabricantes de memoria han recurrido a los llamados "acuerdos a largo plazo" (LTA) para lograr la estabilidad de sus ingresos, en virtud de los cuales los clientes se comprometen de forma flexible a adquirir determinados volúmenes. Los nuevos acuerdos a largo plazo están adoptando un carácter más contractual, e incluyen la negociación de compromisos de precio y volumen y, en algunos casos, pagos anticipados por parte de los clientes. Aún no se sabe si estas condiciones más estrictas pasarán a ser la norma, más que la excepción, pero eso será lo que determine la solidez de los beneficios empresariales a medida que el ciclo vaya perdiendo impulso.

Este tipo de innovaciones reducen la intensidad de capital, pero también disminuyen el coste de prestación del servicio y pueden impulsar la demanda de tókenes. Habrá que prestar atención a las próximas salidas a bolsa de los principales desarrolladores de inteligencia artificial, ya que pueden proporcionar una valiosa información sobre la rentabilidad económica de los grandes modelos lingüísticos. El segundo riesgo es el exceso de oferta de componentes, ya que se prevé una importante expansión de la capacidad en los próximos años.

03Jun

South Summit reclama que "Europa debe eliminar los obstáculos que empujan a las empresas a irse a EEUU".

Miguel Ángel Valero

Los mercados globales mantienen un tono constructivo y las Bolsas mundiales alcanzan nuevos máximos –el MSCI AC World acumula diez sesiones consecutivas de subidas con una rentabilidad acumulada del +4,1%– aupados por la creciente inversión en inteligencia artificial (IA) y la aceleración de los beneficios empresariales. Palo Alto, Broadcom y Crowdstrike, entre otras, continúan aupando la tecnología y extendiendo el rally de su vertiente más física (semiconductores) y dando continuidad a la reciente recuperación del software y, en particular, de las empresas relacionas con la ciberseguridad. 

Google se autofinancia a lo grande. Alphabet lanza la mayor emisión de acciones de un tech en años: 80.000 millones$ en capital propio para financiar la guerra de la IA. El capex 2026 se dispara a entre 180.000 millones y 190.000 millones. Dilución a corto plazo, pero la señal es clara: la carrera de infraestructura de IA no tiene freno, y Google no quiere quedarse atrás.

SpaceX vale 780.000 millones$ según Morningstar, exactamente la mitad del objetivo de su IPO. Para llegar a 1,75 billones tendría que crecer ingresos un 40% anual durante una década entera. Starlink ya tiene cinco millones de suscriptores y es el único segmento rentable. El roadshow arranca el jueves 4 de junio.

Microsoft da la campanada al presentarn en el Build 2026 de San Francisco Majorana 2, un chip cuántico diseñado con IA que promete sistemas operativos para 2029. No es un chip de IA generativa más. Es computación cuántica, y surge tres años antes de lo esperado. El chip usa topological qubits, la apuesta diferencial de Microsoft frente a los qubits estándar de Google e IBM. La compañía afirma que Majorana 2 puede resolver problemas que los ordenadores clásicos tardarían millones de años en procesar. La fecha comprometida para sistemas operativos es 2029. El mercado descontaba 2032. IBM, que lleva meses construyendo su posición en quantum, e IonQ, el puro cuántico del Nasdaq, tienen un problema de competencia serio si Microsoft cumple el calendario. Microsoft abre un frente más allá de la IA generativa. Si el calendario se cumple, IBM e IonQ quedan en una posición comprometida frente a la mayor plataforma cloud del mundo.

En plena euforia del Nasdaq, que acumula más de un 30% en lo que va de 2026, Netflix pierde un 8%. El mercado castiga que la narrativa de crecimiento ya cotiza en precio. Raro en un año donde casi todo lo que toca la IA sube. Cuando el contenido no puede competir con los chips, la corriente te deja atrás.

Marvell Technology sube un 30% en el Nasdaq tras afirmar Jensen Huang, el CEO de Nvidia, en público que puede ser la próxima empresa de un billón$. Cuando Huang apunta, Wall Street aprieta el gatillo. 

Hewlett Packard Enterprise logra resultados por encima del consenso en ingresos y beneficio por acción (BPA) del trimestre, con revisión al alza de los objetivos para 2026. No solo bate, sino que mejora perspectivas. Para una empresa IT, eso es mucho. Y la cotización (+16%) lo registra.

En cambio, Credo Technology batió estimaciones en el 4º trimestre, con un BPA ajustado de 1,16$ frente a 1,03 esperado e ingresos de 437 millones frente a 432 millones previstos. Los objetivos del trimestre en curso también superaron el consenso. Y aun así bajó en Bolsa, -3%. Cuando el mercado quiere más de lo que da un nombre de IA, ni un buen trimestre salva.

South Summit: Europa debe avanzar en un entorno ágil para las startup

Por otra parte, la 15ª edición de South Summit Madrid, AI Convergence, coorganizada por IE University, reivindica, a través de su presidenta y fundadora, María Benjumea, el papel de la IA como motor de transformación empresarial y la necesidad de que Europa avance hacia un entorno más ágil y competitivo para sus startups: "La Inteligencia Artificial no es una amenaza sino una herramienta para crecer y mejorar. Europa debe eliminar los obstáculos que empujan a las empresas a irse a EEUU".

"La IA ha dejado de ser una tecnología aislada para convertirse en un eje transversal que redefine industrias, modelos de negocio y capacidades estratégicas", insiste María Benjumea, que ha recordado que, en apenas tres años, la IA "ha pasado de captar el 30% de la inversión mundial de capital riesgo al 61%".

"Esto no es un cambio tecnológico más, es un cambio de paradigma", porque  "la IA ha acortado de forma radical la distancia entre una idea y empezar a construir. Esta herramienta no reemplaza el criterio ni la visión, pero sí acorta los tiempos, acelera y transforma una idea en algo tangible".

Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, presume de la acción del Gobierno: “la OCDE acaba de revisar al alza el crecimiento de España del 2,1% al 2,2%, mientras reduce las previsiones del resto de países. Eso no es casualidad: es el resultado de una apuesta de país por la transformación digital y ecológica”. Y lanza más mensajes: “España tiene la mejor conectividad de Europa: más del 96% de cobertura de fibra óptica y cerca del 94% de 5G. Esa es una de las razones por las que somos líderes en atracción de nuevas inversiones”; “España ya ha destinado 1.500 millones€ s a su estrategia de IA y somos el primer país de la UE en supervisión y desarrollo de una IA confiable y abierta. Un millón de pymes y autónomos han recibido ayudas para digitalizarse. Esa inversión pública ha sido clave para preparar a España para competir en las tecnologías del futuro”.

Para Lee Newman, decano de IE Business School, “estamos ante una oportunidad sin precedentes para emprender y crear valor. La IA permite que equipos pequeños operen con la agilidad, el alcance y el impacto de organizaciones de mucho mayor dimensión. Para el ecosistema emprendedor e inversor, y para todos aquellos que quieren impulsar el cambio, la cuestión ya no es si es posible, sino hasta dónde quieren llegar, cuál es su objetivo”.

“Culminar el mercado único es esencial para que las startups europeas puedan crecer y competir a nivel global”, proclama Enrico Letta, exprimer ministro italiano y actual decano de IE School of Politics, Economics and Global Affairs en IE University. “La reciente adopción por parte de las instituciones europeas de la hoja de ruta ‘One Europe, One Market’, que incluye más de 40 iniciativas legislativas, supone un pasodecisivo hacia el mercado único. Esta iniciativa integra mercados de capitales, energía, infraestructura digital y política industrial bajo un mismo marco político. Europa y el ecosistema emprendedor no pueden esperar, 2027 debe ser la fecha en la que alcancemos un mercado único verdaderamente integrado”, argumenta.

Lucien Burm, presidente de AICoalition for Europe, confía en “la capacidad de las startups europeas para escalar y convertirse en scaleups”. Miguel Ángel Alcalá, Head de BBVA Spark en Europa, cree que "Europa tiene una enorme oportunidad por delante en los próximos años; ya es un referente y lidera algunos de los sectores más exitosos, como el espacial, el energético y el de estilo de vida, pero debemos diversificar las fuentes de capital".

Manuel Muñiz, rector de IE University, plantea que “una de las cuestiones geopolíticas que definirán esta década se centra en si los países pueden seguir siendo abiertos e interconectados mientras preservan su autonomía en el desarrollo tecnológico que configura cada vez más las dinámicas de poder, seguridad y competitividad económica”.

Gabriela Toribio, Investment Director de Rabo Investments, aporta: “Necesitamos construir infraestructuras, movilizar capital, retener talento y mantener al mismo tiempo la competitividad, la escalabilidad y la apertura que han caracterizado históricamente al ecosistema europeo”.

Olivier Huez, partner de RedRiver West, considera que “Europa puede encontrar en el código abierto una oportunidad para construir alternativas competitivas a gran escala sin renunciar a la soberanía”.

Yolanda Pérez Sáez, directora de BStartup de Banco Sabadell, opina que "no parece que Europa tenga un problema de ciencia. Contamos con algunos de los mejores investigadores y con algunos de los mejores centros de investigación e infraestructuras del mundo. El verdadero desafío es transformar esa excelencia científica en empresas competitivas a escala global y capaces de crecer internacionalmente”. Mariona Sanz Ausàs, Head of Innovation and Business Development del Barcelona Supercomputing Center; Montserrat Vendrell, partner de Asabys Partners, y Samuele Grandi, CEO &Co-founder de Arq, coinciden en la necesidad de reforzar la conexión entre ciencia, inversión y empresa para acelerar la transferencia tecnológica y facilitar el crecimiento de startups vinculadas a ámbitos como la computación avanzada, la biotecnología o la IA.

Sebastian Thrun, fundador de Google X y pionero de la conducción autónoma, advierte que la IA ya ha dejado de ser una tecnología limitada a aplicaciones concretas para convertirse en una infraestructura transversal: “La IA física no trata del hardware; los ganadores serán quienes desarrollen el software capaz de manejarla”. Esta evolución permitirá automatizar una parte creciente de las tareas repetitivas que hoy realizan millones de personas y abrirá una nueva etapa de productividad e innovación a escala global. “Lo esencial para empresas y profesionales no es protegerse de esta transformación, sino aprender a aprovecharla y situarse a la vanguardia de la ola de innovación que está impulsando la IA, la clave es que no te pase por encima el tsunami de la IA sino surfear el tsunami”.

Darren Mowry, vicepresidente de Startups y Investor Ecosystems de Google, añade: “La velocidad siempre ha sido un factor decisivo para cualquier emprendedor, pero nunca habíamos visto un ritmo de innovación como el que está impulsando hoy la IA. Las organizaciones que sitúan esta tecnología en el centro de su estrategia están llegando al mercado, desarrollando productos y generando ingresos mucho más rápido que las generaciones anteriores de startups”.

Anabel Díaz Calderón, vicepresidenta de movilidad de Uber, asegura que “España será el primer país de Europa en contar con vehículos autónomos operando en sus calles. Es un proceso complejo que requiere regulación, supervisión y tecnología, pero estamos convencidos de que marcará un antes y un después en la movilidad urbana”. La seguridad debe ser una “prioridad absoluta” en el despliegue de esta tecnología, "Por eso los procesos de implantación son largos y rigurosos, pero también son la mejor garantía para construir sistemas de transporte más eficientes, seguros y fiables”, 

María González Veracruz, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cree que “España ha hecho los deberes y está en una buena posición para afrontar esta nueva etapa. La clave ahora es la adopción, cómo utilizamos la IA para tener administraciones más eficientes, empresas más productivas y una economía más competitiva. Somos el séptimo país del mundo en el desarrollo de IA según el Global AI Vibrancy Ranking elaborado por la Universidad de Stanford, y debemos seguir impulsando la formación y el talento para aprovechar todo su potencial”.

“Europa va a ser competitiva con una IA ética y segura. La supervisión humana, la transparencia algorítmica y el beneficio para la ciudadanía deben seguir siendo principios irrenunciables. No hablamos solo de valores, sino también de una oportunidad económica y de una ventaja competitiva para construir una tecnología en la que las personas y las empresas puedan confiar”, añade.

Ainhoa Campo Nieto, Chief Investment Officer de BBVA, destaca que "la IA está acelerando una convergencia entre industrias que hasta hace poco evolucionaban de forma independiente. Hoy la conversación ya no se centra únicamente en la tecnología, sino en cómo ésta transforma el talento, moviliza capital, fortalece los ecosistemas emprendedores y redefine sectores completos de la economía”.

Cathy Hackl, CEO de Future Dynamics y cofundadora de Journey, señala que la IA abandona progresivamente las pantallas para integrarse en el entorno físico, una evolución que transformará la forma en que las personas trabajan, se comunican e interactúan con la tecnología: “La verdadera pregunta no es qué puede hacer la IA por mí, sino en quién nos estamos convirtiendo mientras la utilizamos”.

IA para la defensa de Europa

Jyoti Hirani-Driver, COO de Diana, la aceleradora de innovación de la OTAN, destaca cómo la Alianza Atlántica está impulsando la colaboración con startups y tecnologías dual-use en ámbitos como la IA, space tech, quantum, energía, ciberseguridad y resiliencia tecnológica: “Lo que nos han demostrado las guerras de Ucrania y de Irán es que la adaptación tecnológica no es un término abstracto, sino una necesidad”. “La UE está empezando a despertar en materia defensiva. Por un lado, cada vez nos arriesgamos más en inversiones y, sobre todo, ya no trabajamos como 32 ecosistemas distintos, sino como uno solo”.

Amparo Moraleda, presidenta de Airbus, reconoce que “uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos es que aproximadamente el 80% del gasto europeo en defensa termina fuera de Europa. Necesitamos gastar más, gastar mejor y gastar dentro de Europa”.

Pedro Duque, presidente de Hispasat, resalta cómo las comunicaciones satelitales, la conectividad, la observación de la Tierra y las capacidades orbitales se han convertido en activos críticos para la defensa, la autonomía tecnológica y la resiliencia de Europa: “La dependencia de las capacidades espaciales se hace todavía más evidente en contextos de conflicto. La guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto hasta qué punto las comunicaciones, la observación y la inteligencia dependen del espacio”.

Miguel Acosta, cofundador y CTO de Arquetipo, el primer venture builder español especializado en defensa e IA, asegura que “la soberanía defensiva no es solo cuestión de capacidad, sino de tener la tecnología y de saber qué quieres hacer con ella. Para ello, hay que poner todas las facilidades para las startups. Muchas veces los problemas burocráticos para los emprendedores frenan esa soberanía”.

Vicente González, cofundador y COO de FOSSA Systems; Adrián Senar, cofundador y CEO de Kreios Space, y José Antonio García Gallego, CEO y fundador de Inventia Kinetics, coinciden en lo mucho que ha cambiado el ecosistema defensivo en los últimos años, destacando el papel de DIANA como aceleradora. “Para nosotros, como emprendedores, es muy difícil poder acceder al ecosistema defensivo decualquier país que no sea España. Para eso, DIANA es la llave que nos ha permitido seguir creciendo”, destaca González. Por su parte, Senar señala que "tenemos la IA, el dinero de los gobiernos y de los fondos privados, pero, sobre todo, las necesidades”.

Sean Seton-Rogers, cofundador y socio de PROfounders Capital, avisa: “El peor escenario que podemos contemplar para Europa es que EEUU y China se embarquen en una carrera dejando a Europa atrás. El mejor: una Europa tecnológica, con gobiernos y ejércitos estables, que no quiera competir sino compartir”. Tim Chrisman, director de HavocAI, insiste en cómo las tensiones internacionales, la seguridad económica, las cadenas de suministro y la resiliencia tecnológica están modificando las decisiones de inversión y la estrategia de los ecosistemas de innovación.

Las tecnologías duales con aplicación civil y estratégica también han tenido su hueco. Fiona Wong, experta vinculada a tecnologías estratégicas y nuevas capacidades industriales relacionadas con defensa y resiliencia tecnológica, y Thomas Tanghe, especialista en tecnologías críticas e innovación estratégica aplicada a autonomía y seguridad, remarcan cómo estas soluciones pueden acelerar la autonomía europea y generar impacto más allá del ámbito militar.

Workiva: la IA no puede hacer su trabajo si los datos no son de calidad

El “Accelerate Madrid 2026: Trust Starts Here”, organizado por Workiva, coloca el foco en la necesidad de confianza en el dato y en que las empresas que tomen "buenas decisiones con rapidez" pueden lograr un 20% más de rentabilidad, según asegura Silvia Ferrer, Head of Sales Iberia y CEMA del grupo. Avisa que "la IA no puede hacer su trabajo si es alimentada con datos de baja calidad, los datos deben ser reales, consistentes, no fragmentados".

Los ponentes insisten en la evolución hacia modelos de gestión basados en datos conectados, fiables y auditables, que integren todas las áreas en un entorno único de información para responder con mayor agilidad a un contexto regulatorio y de negocio cada vez más complejo. Este enfoque permite mejorar la calidad y consistencia del reporting, reforzar la trazabilidad de la información y facilitar una toma de decisiones más ágil y fundamentada en datos verificados. La combinación de IA, automatización y procesos de verificación está permitiendo a las organizaciones ganar eficiencia operativa y mejorar la consistencia de la información, facilitando una toma de decisiones más ágil y fundamentada.

“La incertidumbre geopolítica obliga al 83% de las empresas a acelerar su inversión tecnológica. Pero la tecnología sin datos fiables es un riesgo corporativo que erosiona la competitividad”, subraya Jaime Silos, Director de Desarrollo Corporativo de Forética. 

“En 2026, el riesgo de los datos fragmentados no es un riesgo técnico, sino estratégico”, apunta Andrés Cortés Collado, Responsable del Departamento de Soporte Operativo de la Dirección de Contabilidad y Control Interno de Aena. “Si tu equipo dedica la mitad de su tiempo a reconciliar información en lugar de interpretarla, no estás perdiendo eficiencia; estás perdiendo perspectiva. Y en un entorno donde las decisiones no esperan, eso es realmente caro”.

“En el ámbito de la información de sostenibilidad las empresas hemos pasado muy rápido de un modelo de uso de la información centrado en comunicar las bondades de la compañía, a un modelo más próximo a la información financiera, donde el foco está en explicar cómo se gestionan los aspectos quede verdad importan y contribuyen a impulsar un negocio más responsable y sostenible”, explica Javier Torres, Responsable de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa del Banco Santander. “Para eso hacen falta tres elementos: datos integrados, controles integrados y un gobierno claro. Si la información de sostenibilidad no está conectada con la estrategia, con la gestión del riesgo, o con la planificación financiera, entonces es muy difícil que sirva para crear valor real", añade.

“Los datos ASG impactan directamente en los financieros. La única forma de avanzar con seguridad es dejar de tratar la sostenibilidad como un reporte satélite y empezar a tratarla con el mismo rigor y la misma fuente de verdad que la cuenta de resultados. El objetivo es contar con un equipo de Reporting que no solo una los datos bajo una misma tecnología, sino que traduzca esos datos en inteligencia de negocio, garantizando que cada objetivo estratégico se pueda medir, corregir, defender y auditar con el mismo rigor que el beneficio neto de la compañía” advierte Diego Larrea, Director Corporativo de Reporting del Grupo DIA.

02Jun

El borrador de Directiva establece criterios de adjudicación en licitaciones públicas que favorecen software y hardware desarrollados en la UE. El sector público representa el 30% de todo el mercado cloud de la Unión Europea.

Miguel Ángel Valero

La Comisión Europea ultima la presentación el miércoles 3 de junio de la Cloud and AI Development Act (CAIDA), que prácticamente impediría a Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure el acceso a contratos de cloud ('nube') para datos sensibles del sector público europeo. 

El borrador de Directiva establece criterios de adjudicación en licitaciones públicas que favorecen software y hardware desarrollados en la UE. El sector público representa el 30% de todo el mercado cloud de la Unión Europea.

AWS tiene actualmente el 28% del mercado cloud europeo; Microsoft Azure, el 21%; y Google Cloud, el 14%. Si sale adelante CAIDA, pierden el sector público, los contratos de datos financieros, sanitarios y judiciales de las Administraciones europeas.

Es cierto que el sector privado no se ve afectado, de momento, por esa norma. Y que la nueva Directiva tendrá en cuenta los productos con certificación de soberanía (como el proyecto S3NS entre Thales y Google). Pero no menos cierto es que la nueva situación favorece a los proveedores cloud soberanos europeos, especialmente a Deutsche Telekom.

Continúa la ebullición de la IA

Todo esto se produce en plena ebullición en torno a la inteligencia artificial (IA) y a sus múltiples conexiones. Así, Quantinuum, el brazo de computación cuántica de Honeywell, amplía su IPO (Initial Public Offering) para la salida a Bolsa. Ahora busca colocar 26,5 millones de acciones a entre 53 y 55$, frente a los 21 millones y el rango de 45 a 50$ originales.

Y Nvidia presenta en el Computex de Taiwán dos chips nuevos: el Vera CPU para centros de datos y el RTX Spark para ordenadores personales (PC). Se trata de dos movimientos que amplían el campo de batalla de la empresa más allá de las GPU tradicionales. El primero es el Vera CPU, un procesador basado en arquitectura Arm diseñado para centros de datos de inteligencia artificial. Ya está en producción y empieza a enviarse este otoño. Los primeros clientes son OpenAI, Anthropic, SpaceX (xAI), Dell, Oracle y CoreWeave. Nvidia asegura que Vera ofrece 1,8 veces más rendimiento en inferencia de agentes de IA que los chips x86 tradicionales.

El segundo es el RTX Spark, un superchip para PCs Windows que combina una GPU Blackwell con el nuevo procesador N1X (desarrollado con Microsoft), entrega hasta 1 petaflop de cómputo IA en local y tendrá memoria unificada de hasta 128 GB. Lo llevarán ASUS, Dell, HP, Lenovo, Microsoft Surface y MSI en portátiles de menos de 14 mm de grosor.

Los analistas interpretan los dos movimientos como una expansión Nvidia hacia el segmento de PC premium, un mercado de cientos de millones de unidades y millones de ingresos del que antes estaba casi ausente. Esto supone más competencia para Intel y AMD, que pueden sufrir en Bolsa. El impacto en márgenes de Nvidia puede ser positivo si el RTX Spark logra penetración en el segmento premium. De paso, puede beneficiar a los fabricantes de PC, sobre todo a la cotización de Dell y HP. En cambio, perjudica a Qualcomm.

Mientras, el sector software se dispara en Bolsa: +10%; Servicenow, el 9%; Workday, +7%; Adobe, +6%. Tras una exitosa ronda de financiación privada de 65.000 millones$ que valora la compañía en 965.000 millones, Anthropic ha presentado la documentación necesaria para su salida a Bolsa, si bien han optado por la vía confidencial (solo se conocerán las cifras cuando la fecha de cotización esté cerca). Zoom Communications entró como inversor temprano, por lo quen cuanto más vale Anthropic en la IPO, más vale la posición de ésta.  

Por otro lado, SpaceX ha iniciado su roadshow de cara a una posible salida a Bolsa a mediados de este mismo mes, operación que podría convertirse en la mayor OPV de la historia. 

A esta dinámica se suma Alphabet, que planea captar hasta 80.000 millones$. En una primera fase, 10.000 millones procederían de una colocación privada a Berkshire Hathaway, el conglomerado perteneciente a Warren Buffett, yb que ahora dirige Greg Abel. Posteriormente, se lanzará un programa de 30.000 millones en acciones preferentes convertibles y, a lo largo del tercer trimestre, se prevén nuevas ampliaciones de capital en Bolsa por otros 40.000 millones. Estos recursos se destinarán a reforzar la infraestructura de inteligencia artificial, acelerar el desarrollo de los chips TPU –competidores directos de las GPU de Nvidia– y seguir impulsando el modelo Gemini. Alphabet es el único gran conglomerado tecnológico que compite de forma integrada en toda la cadena de valor de la IA: chips, centros de datos y modelos. 

Y Torsten Slok, economista jefe de Apollo Global Management, entra de lleno en el debate sobre la IA y la inflación, dando la razón a la Fed preWarsh: argumenta que el boom de la IA es inflacionario en el corto plazo y que retrasará los recortes de tipos. Ya van varias voces autorizadas que dicen lo mismo. Mientras el mercado lleva semanas descontando que la IA acabará siendo desinflacionaria porque dispara la productividad, Slok replica. En su último análisis para Apollo, Slok sostiene que el gasto en IA es insensible a los tipos de interés. Las grandes tecnológicas invierten porque no pueden quedarse atrás, no porque los tipos estén bajos. Eso hace que la política monetaria restrictiva tenga menos mordiente de lo habitual.

Los datos de inflación y empleo no le van a dar margen a la Fed para recortar. Los yields largos siguen al alza por la presión del gasto de los hyperscalers y el déficit fiscal.

UBS recomienda no concentrar tanto en la IA

Junio ya ha llegado, y los mercados de renta variable siguen premiando claramente el liderazgo tecnológico. El S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico el lunes 1 de junio, el Nasdaq ha subido más de un 15% en el último mes y el índice Philadelphia Semiconductor acumula un avance cercano al 70% desde comienzos de abril. El gasto de capital relacionado con la IA continúa acelerándose, impulsando a un conjunto cada vez más amplio de compañías a lo largo de toda la cadena de suministro de la inteligencia artificial, desde fabricantes de memoria y procesadores (CPU) hasta productores de equipos para la fabricación de semiconductores, así como proveedores de componentes ópticos y de otro tipo.

La actual transición hacia la IA se está desarrollando en un contexto de mejora en la monetización y de persistentes restricciones de oferta. En UBS identifican varios principios extraídos de ciclos de innovación anteriores que, en nuestra opinión, pueden ayudar a los inversores a orientarse en el ciclo actual:

  • Las empresas líderes establecidas rara vez dominan automáticamente la siguiente era tecnológica.
  • Las plataformas suelen capturar los beneficios más duraderos.
  • Cuando los ciclos de fuerte inversión en capital (capex) terminan moderándose, el impacto negativo no se reparte por igual entre todos los participantes.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos viendo un entorno favorable para la renta variable a medio plazo en términos generales, pero creemos que los inversores deben evitar una concentración excesiva y mantener una diversificación adecuada entre las principales capas de la IA y su cadena de suministro, en lugar de depender de un reducido grupo de compañías de mega capitalización". Y añade: "Creemos que será importante invertir tanto en la inteligencia como en las aplicaciones, porque un mayor número de usuarios puede generar más datos, mejorar los modelos y reforzar con el tiempo la ventaja competitiva de la plataforma. Además de mantener exposición a los potenciales beneficiarios de la continua monetización de la IA, también sugerimos que los inversores se posicionen para una ampliación del rally bursátil en nuestros mercados y sectores preferidos, aprovechando los periodos de fortaleza del mercado para diversificar las carteras y reducir la concentración en valores individuales".

26May

Huawei, SpaceX, Norz Patrimonia, OpenAI, Anthropic, Memory ETF (el de mayor crecimiento de la historia), Johnson Controls (que compra Nantum AI), Cloud Nation de Aire, BeHappy Investments, muestran el auge de la IA. Ariadna Vilalta alerta de los nuevos riesgos psicológicos de la era digital.

Miguel Ángel Valero

Varios movimientos muestran el auge de la inteligencia artificial (IA):

  • Huawei presenta LogicFolding y el Tau Scaling Law: una arquitectura que apunta a densidad equivalente de 1,4 nm en 2031, sin depender de TSMC ni de litografía avanzada bloqueada por las sanciones. Los primeros Kirin con este diseño llegarán a finales de 2026. Si las previsiones se cumplen, China puede tener chips de alto rendimiento propios antes de lo que nadie esperaba.
  • Tres mega-IPO en el mismo año. SpaceX ya presentó su S-1 confidencial con valoración de 1,75 billones$ y el roadshow está previsto para junio. OpenAI y Anthropic van detrás. Más de 150.000 millones en papel nuevo de IA y espacio en doce meses. Tanta oferta de acciones nuevas puede quitar gasolina al Nasdaq. Los fondos pasivos tendrán que vender posiciones existentes para hacer hueco a los nuevos pesos. Los índices ponderados por capitalización, ya de por sí en máximos históricos, absorberán una presión bajista que el mercado no tiene descontada. La señal histórica es incómoda. Los picos de actividad de IPO coinciden con techos de mercado. Ocurrió en 2021. El índice equal-weight del S&P 500 ya lleva meses rezagado respecto al índice cap-weight. Señal de que el rally está cada vez más concentrado en menos nombres, justo antes de que llegue la oferta masiva.  Los fondos que quieran entrar en SpaceX o en el IPO de OpenAI tendrán que vender algo. "Ojo a la concentración en mega-caps y revisa coberturas si tienes exposición a tech growth", recomiendan en Zumitow.
    • Norz Patrimonia: “Durante mucho tiempo Musk evitó hablar de una salida a Bolsa porque consideraba que la compañía necesitaba consolidar antes su modelo de negocio y sus desarrollos tecnológicos. El cambio de postura refleja también la madurez alcanzada por algunas líneas estratégicas como Starlink o los lanzamientos reutilizables”, señala Ramón Alfonso, socio de Norz Patrimonia. 
    • SpaceX se ha convertido en el actor privado más influyente de la industria aeroespacial global gracias a un modelo que combina transporte espacial, lanzamientos comerciales, internet satelital y desarrollo tecnológico de alta complejidad. Esa diversificación explica tanto el enorme interés que despierta la operación como las dudas sobre su valoración. “La compañía tiene ventajas competitivas muy difíciles de replicar. Es una empresa extraordinaria desde el punto de vista tecnológico, pero también es un negocio intensivo en capital, con elevados costes de desarrollo y riesgos regulatorios muy importantes”, apunta el socio de NORZ Patrimonia EAF.
    • Cómo podría invertir un particular. El enorme interés generado por la operación ha disparado también las dudas entre pequeños inversores interesados en acceder a la OPV. Ramón Alfonso distingue tres posibles vías de entrada, aunque advierte de que ninguna está exenta de riesgos:
      • La primera opción sería acudir directamente al tramo minorista de la oferta pública. Para ello, el inversor tendría que operar a través de una entidad financiera o bróker con acceso al sindicato colocador estadounidense y solicitar participación antes de la fecha de salida al mercado. No obstante, Alfonso lanza una advertencia clara: “Todo apunta a que la OPV de SpaceX estará fuertemente sobredemandada y, en este tipo de operaciones, las instituciones y grandes clientes suelen tener prioridad frente al inversor minorista”. 
      • La segunda alternativa sería esperar al inicio de cotización y comprar acciones ya en mercado abierto. Una estrategia aparentemente más sencilla, pero que también puede implicar riesgos relevantes por la posible euforia inicial. “Muchas grandes OPV experimentan fuertes subidas en sus primeros días para luego corregir con intensidad. Entrar en pleno pico de entusiasmo puede ser peligroso para perfiles sin experiencia o con horizontes cortoplacistas”, explica el socio de Norz Patrimonia.
      • Como tercera vía, Ramón Alfonso señala la posibilidad de obtener exposición indirecta a SpaceX mediante fondos, ETF especializados en tecnología o aeroespacial y compañías cotizadas que ya participan en el accionariado de la empresa, como Alphabet.
    • El debate en torno a SpaceX no gira únicamente alrededor de su potencial tecnológico, sino también sobre si el mercado podría estar dispuesto a pagar múltiplos excesivamente elevados por una compañía todavía inmersa en proyectos de alto riesgo. “La principal amenaza para el inversor puede ser comprar a valoraciones desorbitadas. Estamos hablando de una empresa líder, sí, pero también de un sector joven, intensivo en inversión y sujeto a incertidumbres regulatorias y tecnológicas constantes”, resume Alfonso. Aun así, el experto no descarta completamente la inversión para determinados perfiles. Su recomendación pasa por la prudencia y la diversificación.“Para un inversor que crea en el desarrollo de esta tecnología, que acepte una volatilidad elevada y que tenga un horizonte de medio y largo plazo, puede tener sentido mantener una exposición pequeña y controlada dentro de cartera”, concluye.La eventual llegada de SpaceX al Nasdaq no solo supondría un hito financiero para Elon Musk. También podría convertirse en el gran termómetro del apetito inversor global hacia la nueva economía espacial.
  • El Memory ETF acumula 6.500 millones$ en activos, el ETF de crecimiento más rápido en su historia. La fiebre por los chips HBM necesarios para la IA lleva el dinero hacia Micron, SK Hynix y Samsung de forma masiva. Cuando el dinero institucional entra en un ETF temático a esta velocidad, el subyacente ya lleva meses corriendo. Ojo a si esto marca el techo del ciclo de memoria o hay más recorrido.
  • Johnson Controls, grupo de gestión térmica, sistemas de misión crítica para edificios, eficiencia energética y descarbonización, ha anunciado la adquisición de Nantum AI, compañía especializada en algoritmos de IA que ayuda a las organizaciones a ahorrar energía, mejorar los controles de los sistemas y aumentar la eficiencia operativa. La adquisición refuerza la plataforma digital OpenBlue de Johnson Controls al incorporar algoritmos patentados y probados basados en IA que optimizan aún más el rendimiento de los sistemas de climatización y reducen el consumo energético. Nantum AI ampliará las capacidades de OpenBlue para optimizar el flujo de aire en los edificios en tiempo real y en función de la ocupación para clientes de todos los sectores. Junto con las ofertas existentes que mejoran la eficiencia en HVAC, estas capacidades permitirán una optimización más completa de los sistemas de climatización en instalaciones complejas, como hospitales y entornos de fabricación avanzada. La primera oferta combinada se encuentra actualmente en fase de prueba piloto.
    • “Estamos entrando en la siguiente fase de la revolución industrial, donde la inteligencia digital es tan fundamental como los propios sistemas físicos, y las empresas que aprovechen el potencial de la IA para optimizar procesos, reducir costes y generar nuevo valor para el cliente serán las ganadoras”, afirma Vijay Sankaran, Director de Tecnología Digital y de Información en Johnson Controls. “Con la incorporación de Nantum AI, ayudamos a nuestros clientes a reducir el consumo energético, gestionar la complejidad y operar instalaciones más resilientes y eficientes”.
    • Al extender la inteligencia a todo el sistema de climatización, Johnson Controls está ampliando las capacidades de optimización de OpenBlue para incluir un control autónomo impulsado por IA en aplicaciones de refrigeración tanto por aire como por agua. Esta incorporación mejora la capacidad de OpenBlue para ayudar a los operadores de edificios a tomar decisiones más informadas y automatizadas que mejoren la eficiencia energética y mantengan el confort y la fiabilidad.
    • “La IA tiene un enorme potencial para mejorar el funcionamiento de los edificios, dado que la demanda energética y los costes siguen aumentando”, apunta Michael Rudin, miembro del Consejo de Administración de Prescriptive Holdings LLC, dueña de Nantum AI. 
    • Nantum AI se sumará a la creciente oferta de soluciones para edificios basadas en inteligencia artificial de Johnson Controls, proporcionando recomendaciones de eficiencia y un control mejorado de las unidades de tratamiento de aire, ventiladores y otros equipos de circulación de aire. Al incorporar esta capa sobre un sistema tradicional de automatización de edificios, los operadores pueden aprovechar los datos procedentes de fuentes internas y externas, como los patrones meteorológicos y los costes reflejados en las facturas, recibiendo recomendaciones de eficiencia más sofisticadas para aplicarlas sin comprometer el confort de los ocupantes.
  • BeHappy Investments: En un mercado inversor más selectivo, la tecnología se ha convertido en una pieza cada vez más relevante dentro de la inversión de impacto. Su papel ya no se limita a acelerar procesos o mejorar la escalabilidad de los proyectos. También permite medir resultados, reducir ineficiencias y comprobar si una solución genera cambios reales sobre las personas, las empresas o el entorno. Esta evolución llega en un momento en el que los inversores analizan con más detalle la solidez de los modelos de negocio. La inversión en startups en España alcanzó los 731 millones€ en el primer trimestre de 2026, un 30% menos en volumen y un 21% menos en número de operaciones respecto al mismo periodo del año anterior. En total, se cerraron 79 operaciones en un mercado más prudente, con mayor concentración del capital y una revisión más rigurosa de la madurez de cada proyecto.
    • En este contexto, BeHappy Investments, vehículo de inversión español de impacto social, opta por compañías capaces de combinar tecnología, propósito y viabilidad empresarial. “La tecnología tiene sentido dentro de la inversión de impacto cuando mejora la vida de las personas, hace más eficiente un modelo o permite llegar donde antes no se llegaba. No invertimos en tecnología por el simple hecho de que esté de moda, sino en proyectos que la utilizan para resolver necesidades reales, con métricas claras y capacidad de ejecución”, explica Miguel Ángel Rodríguez Caveda, su CEO.
    • La inteligencia artificial resume bien esta nueva etapa. El uso de tecnologías de IA en empresas españolas de más de 10 empleados se ha más que duplicado entre 2021 y 2025, al pasar del 8% al 21% de acuerdo con el último análisis de CaixaBank Research. Pese al avance, su adopción sigue siendo limitada y desigual, especialmente por tamaño de empresa. Este dato deja margen para aplicar esta tecnología de forma más útil, eficiente y sostenible. 
    • Al mismo tiempo, el ecosistema español de IA empieza a consolidarse como una vertical propia dentro del emprendimiento tecnológico. Según el Informe Nacional de Empresas Tech, España cuenta ya con 394 compañías vinculadas a la inteligencia artificial, de las que 278 son startups. Además, este segmento encabezó el ranking sectorial de inversión en 2025, con más de 300 millones de euros captados en una treintena de operaciones. 
    • Para BeHappy Investments, esta brecha marca una vía relevante para el sector: acompañar a compañías capaces de aplicar la tecnología a necesidades concretas, con modelos comprensibles, medibles y sostenibles. La salud, la educación, la biotecnología, el agrotech o el bienestar animal son áreas en las que la innovación puede mejorar la productividad, ampliar el acceso a servicios esenciales, anticipar riesgos, reducir ineficiencias y elevar la calidad de vida. 
    • La medición es otro de los puntos clave de esta evolución. SpainNAB ha señalado la necesidad de avanzar hacia una mayor armonización que facilite la comparabilidad entre fondos, con un lenguaje común de indicadores y modelos de reporting adaptados. Para el sector, contar con métricas más claras resulta esencial para reforzar la transparencia, la credibilidad y el crecimiento de la inversión de impacto en los próximos años. 
    • Con este planteamiento, BeHappy Investments mantiene su foco en compañías en fases tempranas que combinan innovación, propósito y viabilidad empresarial. El objetivo del fondo es acompañar proyectos capaces de generar impacto positivo desde sus primeras etapas, aportando capital, criterio estratégico, experiencia empresarial y apoyo en el desarrollo de modelos sostenibles.  La tecnología seguirá ocupando un lugar central en la inversión de impacto, pero su valor estará cada vez más ligado a su utilidad real. En un mercado más maduro, los proyectos con mayor capacidad de atraer capital serán aquellos que demuestren que la innovación puede mejorar vidas, optimizar recursos y construir empresas sólidas a largo plazo. 

Cloud Nation 2026 de Aire: la paradoja de España

España vive una sorprendente paradoja en su viaje a la nube. Nos cuesta dar el primer paso en los servicios básicos, pero una vez dentro, nos situamos por encima de la media europea en el uso estratégico de la tecnología, asegura el informe Cloud Nation 2026, elaborado por la compañía tecnológica española Aire, en colaboración con Atlas Tecnológico, que radiografía el estado actual de la adopción de tecnologías en la nube, la Inteligencia Artificial y el Edge Computing en España y Europa.

España se sitúa en el puesto 21º entre los países de la Unión Europea en cuanto al uso general de servicios de computación en la nube de pago, con una adopción nacional del 44%. Si tenemos en cuenta el uso de herramientas consideradas básicas, nuestro país se sitúa por debajo de la media de la UE. Sin embargo, la situación cambia completamente al analizar soluciones tecnológicas de alto valor estratégico. Las empresas españolas demuestran un nivel de madurez superior al de sus vecinos. La integración de aplicaciones ERP para la planificación de recursos empresariales en la nube alcanza el 47%, frente al 30% de media de nuestros socios europeos. Igualmente, España, con un 41,7% de penetración, supera la media de la UE en aplicaciones CRM (casi un 28%). En contratación de potencia de cómputo para software propio, las empresas españolas alcanzan un 33%, mientras que la media en Europa es del 25%, y en plataformas para desarrollo de aplicaciones en España se alcanza casi un 31% frente al 26% de media europea.

Esta paradoja nacional se explica, en gran medida, por las profundas diferencias entre sectores y comunidades autónomas. A nivel sectorial, las empresas TIC (76,48%) y de servicios (48,71%) lideran la contratación cloud, mientras que un motor clave como la industria se queda rezagado (40,35%), al igual que la construcción (35,38%).

Geográficamente, España avanza a dos velocidades. Cataluña (58%) y la Comunidad de Madrid (54,15%) tiran del carro superando con creces la media nacional. Por el contrario, un gran pelotón de 11 comunidades autónomas lucha todavía por salir de la franja de adopción de entre el 30% y el 40%, evidenciando la necesidad de impulsar la cohesión digital territorial.

El informe Cloud Nation 2026 de Aire es tajante en cuanto a los retos que afrontan las pequeñas empresas en la adopción de estas tecnologías. No es el precio, es el talento. El 60% de las empresas españolas señala la falta de conocimientos especializados relevantes como el principal motivo para no utilizar la nube. Esta escasez de talento técnico castiga especialmente a las pymes, abriendo una brecha frente a las grandes corporaciones. Mientras las PYMEs se paralizan ante la complejidad técnica, las grandes empresas ya están inmersas en un superciclo de inversión impulsado por la Inteligencia Artificial y arquitecturas complejas.

El Observatorio constata que la búsqueda de flexibilidad (52%) y la amplitud de servicios (50%) son los motivos principales para elegir un proveedor de cloud. Pero en esta nueva etapa dominada por la IA, la seguridad y la regulación (como la directiva NIS2) han cambiado las reglas del juego. Hoy, el 57% de las organizaciones que sienten la necesidad de ejecutar su infraestructura dentro de un solo país, lo hacen por preocupaciones sobre seguridad o protección de los datos, consolidando la nube soberana como una obligación estratégica para evitar ciberataques y el riesgo de dependencia de proveedores extranjeros.

“La empresa española es sumamente pragmática. Cuando invierte en tecnología, lo hace buscando un impacto directo en la eficiencia de sus procesos, de ahí nuestro liderazgo en herramientas como los ERP”, explica Santi Magazù, director general de cloud y ciber de Aire. “El verdadero reto como país es conseguir que la pyme y el sector industrial no se queden atrás. Para ello, necesitamos democratizar el acceso al cloud, eliminando la barrera del conocimiento técnico con soluciones intuitivas y garantizando que sus datos permanezcan seguros en territorio europeo", añade.

Ariadna Vilalta: los nuevos riesgos psicológicos de la era digital

"Internet ya no es una herramienta. Es un entorno psicológico y social en el que vivimos, pensamos y sentimos", asegura  la mayor experta en ciberpsicología de España, Ariadna Vilalta, en Una vida siempre en línea (Destino). Un ensayo lúcido y provocador que explica cómo la hiperconectividad, los algoritmos y la IA están reconfigurando nuestra mente, nuestras emociones y nuestra capacidad de pensar con autonomía.

"Durante mucho tiempo creímos que internet era una herramienta. Algo que se encendía y se apagaba. Algo que usábamos. Algo que estaba 'fuera'. Hoy esa idea resulta ingenua. Dormimos con el móvil en la mesilla como quien deja una linterna encendida por si aparece el miedo. Nos despertamos consultando notificaciones antes de saber cómo estamos. Discutimos por WhatsApp lo que no sabemos decir cara a cara. Ligamos mediante aplicaciones que deciden a quién deseamos. Trabajamos con inteligencias artificiales que escriben, resumen, diagnostican y aconsejan. Nos informamos (o creemos hacerlo) en redes que no priorizan la verdad, sino la reacción emocional. Incluso empezamos a gestionar el duelo, la soledad o la ansiedad a través de aplicaciones que prometen alivio inmediato. La tecnología ya no es un entorno externo. Es el lugar donde vivimos psicológicamente", explica.

"Lo que está en juego no es cuántas horas miramos un dispositivo, sino cómo las tecnologías están reconfigurando el apego, la identidad, la autoestima, el deseo, la atención, la memoria y la capacidad de pensar con autonomía", añade.

Y avisa: "veo patrones que se repiten: ansiedad alimentada por comparaciones constantes, dificultades para concentrarse, confusión moral, dependencia de validación externa, incapacidad para sostener el silencio, miedo a quedarse fuera y una creciente dificultad para distinguir entre información, opinión y manipulación".

"Este libro no pretende deciros qué pensar. Pretende algo más incómodo y, justo por eso, más necesario: invitaros a pensar mejor. Aquí no encontraréis recetas rápidas ni soluciones mágicas. Tampoco un discurso apocalíptico ni una defensa ingenua de la tecnología. Demonizar las pantallas es tan simplista como idealizarlas. Lo que encontraréis son preguntas. Algunas incomodan, otras alivian, y todas son urgentes", subraya la autora.

Ariadna Vilalta explica cómo la hiperconectividad, los algoritmos y la IA están reconfigurando nuestra mente, nuestras emociones y nuestra capacidad de pensar con autonomía. En su ensayo aborda uno de los grandes retos de nuestro tiempo: comprender los mecanismos invisibles que nos influyen para recuperar la autonomía mental en una época diseñada para perderla. "No se trata de demonizar la tecnología, pero sí de reconocer que su arquitectura no es neutra: está diseñada para recopilar, predecir y modificar comportamientos", insiste.

En esta línea, la autora enseña cómo entrenar la mente digital para vivir mejor y ofrece ejercicios prácticos para conseguir a su vez una mente más libre en la era digital: "Vivimos conectados de forma permanente. Dormimos con el móvil al lado, trabajamos frente a pantallas, nos informamos en redes sociales y tomamos decisiones cotidianas mediante inteligencias artificiales. Lo digital ya no es una herramienta o un simple entorno externo: es el entorno psicológico y social en el que vivimos, pensamos y sentimos. Esta es una idea tan incómoda como urgente: no solo estamos usando tecnología, sino que ésta nos está moldeando". Entender ese impacto ya no es opcional, es una necesidad psicológica, educativa y social.

No solo trata las implicaciones neuropsicológicas de esta hiperconectividad, sino que intenta ir más allá y reflexionar sobre las consecuencias que ésta tiene en el desarrollo de la propia psicología como disciplina: "Con la llegada de la IA hablamos con sistemas que nos contestan, aconsejan, consuelan y se quedan ahí, disponibles, sin cansancio y sin límite de tiempo u horario. Hemos empezado a delegar funciones emocionales como la escucha, el consuelo, la compañía... en sistemas diseñados para responder". 

Y plantea posibles dilemas éticos que pueden surgir de este nuevo escenario: ¿la tecnología está ampliando nuestra capacidad de cuidar o está justificando que cuidemos menos? ¿Qué pasa cuando los datos sensibles se convierten en un activo comercial? "Si lo digital se usa para maquillar recortes, para convertir la terapia humana en un lujo, para normalizar que el interlocutor principal del sufrimiento sea un chatbot, el saldo es sombrío: ganamos acceso y perdemos humanidad", advierte. Con todo, la autora apuesta por una clínica híbrida que permita poner la tecnología al servicio del vínculo y no al revés.