Han dejado atrás la sincronía observada tras la pandemia y durante el episodio inflacionista derivado de la invasión de Ucrania por Rusia. Todo ello en un entorno donde la política fiscal parece más alineada, con un impulso previsto en EEUU, Japón y Alemania.

Los mercados temen que una Reserva Federal postPowell dejen de ser un contrapeso a Trump, porque supone un riesgo para la estabilidad financiera de EEUU y del dólar.

Hay un millón más de jóvenes viviendo con sus padres de lo que se habría esperado según las tendencias prepandemia, y eso se traduce en un impacto de 12.000 millones a 13.000 millones$ menos en el consumo de EEUU.

La moneda única podría experimentar un nuevo impulso alcista cuando el crecimiento en Europa mejore claramente o la Fed aplique una política monetaria más expansiva.

La incertidumbre sobre la política económica está pesando en el ánimo de los empresarios en EEUU, que invierten menos y también reducen la creación de puestos de trabajo.

El BCE mantendrá inalterados los tipos, mientras la Fed anticipa una bajada en septiembre.

El mercado sigue apostando que la Fed sí los bajará tipos en septiembre, aunque los futuros se muestra ahora menos convincentes que antes de la reunión. Para el resto del año, división de opiniones, aunque son mayoría los que pronostican dos recortes.

El mercado concede una probabilidad del 55% a que la Reserva Federal apruebe en septiembre la primera bajada de tipos desde la vuelta de Trump a la Casa Blanca.

El dólar sigue siendo, sin duda, la piedra angular del sistema financiero global. Sin embargo, su reputación se ha visto empañada desde principios de año, en particular por las acciones de la nueva administración Trump.

La 'vacuna' a las supuestas consecuencias inflacionistas de los planes de Trump es levantar el pie del acelerador y pisar el freno en cuanto a las bajadas de tipos.

La Reserva Federal ha sido más agresiva, tras las críticas recibidas por la lentitud en reaccionar a las subidas de los precios.

“Esta decisión refleja nuestra creciente confianza en que, con un adecuado reajuste de nuestra política económica, la fortaleza del mercado laboral puede mantenerse en un contexto de crecimiento moderado y una inflación que descienda de forma sostenible hasta el 2%”, argumenta Powell.