El II Congreso de Derecho Inmobiliario asegura que las medidas intervencionistas están dificultando el mercado inmobiliario por la restricción producida en la oferta y cerrando vías para acceder a la vivienda.

Incrementar la altura de las viviendas actualmente construidas impulsaría la oferta a corto plazo, ya que prácticamente en dos años podrían disponerse de nuevas unidades, sin tener que pasar por el farragoso proceso de calificación de suelo e inicio de la promoción, que en la mayor parte de los casos tarda una década.

Un adelanto de compras ante las perspectivas de subida de precios, agudizaría el encarecimiento de la vivienda al incrementar la demanda antes de que la oferta haya sido capaz de responder.

La inversión en alquileres de pisos de lujo ha aumentado un 84% en Madrid, batiendo el récord de precio con 40.000€ mensuales para una propiedad situada en La Finca.

El indicador general de precios de vivienda en España, incluyendo la nueva y la de segunda mano, ya superó el récord de 2007 al inicio de 2024. Ahora está en 178,1 puntos frente a 2015. Esto implica que comprar una casa ahora es un 78% más caro que hace una década.

La recaudación total por la tributación sobre la vivienda representa un 3,5%. Porcentaje que contrasta con el peso del total del gasto destinado por las administraciones públicas a políticas de vivienda, que se sitúa en torno al 0,5% del PIB.

El Índice Registral de Actividad Inmobiliaria (IRAI) suavizado, libre de componentes estacionales, ha crecido un 2,5%, manteniendo la tendencia alcista iniciada en el cuarto trimestre de 2023.

El mayor riesgo para el crecimiento del sector inmobiliario continúa siendo el fuerte encarecimiento de la vivienda, que se refleja en el aumento del importe medio de las hipotecas concedidas, y que puede dejar fuera del mercado de compra a colectivos relevantes, en particular a jóvenes con reducidos niveles de ahorro.

El 27% se ha planteado solicitar el aval ICO como vía para acceder a la financiación de su primera vivienda, intención que aumenta significativamente entre los jóvenes de 25 a 24 años (42%).

El 76,5% de los compradores afirma que asumiría un sobrecoste por una vivienda sostenible, especialmente los jóvenes de 25 a 34 años y perfiles con mayor nivel educativo.

Se construye un 15% más de viviendas respecto al mismo periodo del año pasado, plasmando la reacción del mercado inmobiliario español.

El esfuerzo económico medio se sitúa en 4,8 años de ingresos familiares. Y sin embargo, un 39% de los compradores no necesita financiación bancaria, lo que apunta a una realidad cada vez más desigual.