Miguel Ángel Valero
“Los mercados ya descuentan un enfrentamiento prolongado que podría extenderse durante varios meses”, advierten los expertos de Ebury. El conflicto en Irán continúa escalando, sin perspectivas claras de que se vaya a resolver en el corto plazo. Mientras persisten los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, Teherán mantiene su posición bloqueando el estrecho de Ormuz. Los inversores han aprendido a ser escépticos ante la retórica, "a menudo errática y poco fiable", de Trump. En Polymarket, la probabilidad de un alto el fuego antes de finales de marzo se sitúa por debajo del 10%, para antes de finales de abril en torno al 30% y para finales de junio alrededor del 50%.
El factor más determinante es el bloqueo del estrecho de Ormuz. La interrupción del flujo energético—que representa entre el 80% y el 95% del tránsito— está generando una volatilidad extrema en el mercado de materias primas. Los futuros del Brent han superado los 110$ por barril, y los precios del gas natural en Europa se han duplicado desde el comienzo de la guerra.
Esta incertidumbre complica enormemente la planificación de inversores y empresas por todo el mundo. El análisis de Ebury dibuja los cuatro escenarios principales —del más benigno al peor— :
- Escenario 1: Alto el fuego inmediato y reapertura rápida del estrecho de Ormuz
- Asunciones clave: cese de hostilidades antes de finales de marzo y restablecimiento del tráfico marítimo en las siguientes dos semanas.
- Probabilidad: Muy baja (menos del 10%).
- Justificación: Trump podría proclamar victoria y optar por una salida abrupta para limitar sus pérdidas, ante la escasa probabilidad de un cambio de régimen o de una moderación iraní significativa.
- Divisas:
- Fuerte rebote del apetito al riesgo dado que los mercados esperan un conflicto mucho más duradero.
- Caída inmediata del dólar; EUR/USD podría regresar rápidamente a niveles previos al conflicto, o ligeramente inferiores (~1,18). EUR/USD podría superar dichos niveles si seanticipan recortes de la Fed y subidas del BCE en 2026. Persistiría una “prima de riesgo Trump” por su política exterior errática (ataques a Irán sin estrategia de salida clara),acentuando la venta de dólares.
- Las divisas emergentes repuntarían con fuerza; las ligadas a materias primas (CAD, NOK) retrocederían con la bajada del crudo.
- Materias primas Caída abrupta del petróleo (potencialmente, en torno al 30% en días), dependiendo del grado de reapertura del estrecho. Existen precedentes históricos de movimientos tan agresivos.
- Macroeconomía: Efecto inflacionista mínimo. Sin riesgos significativos para el crecimiento global ni de recesión.
- Flujos comerciales: Disrupciones mínimas y recuperación rápida del os flujos de Oriente Medio a Asia y Europa.
- Sectores: Impulso modesto para energía y defensa; impacto limitado y recuperación rápida en el sector viajes (aviación, automóviles).
- Escenario 2: Conflicto breve y reapertura rápida del estrecho
- Asunciones clave: desescalada empieza a finales de marzo; fin de la guerra en 4-5 semanas (finales de abril); restablecimiento del flujo petrolero por el estrecho de Ormuz en un mes.
- Probabilidad: Media (30-35 %, incluye el 10% del escenario 1)
- Justificación:
- EE.UU. declara cumplidos sus objetivos militares (fuerza aérea iraní diezmada, más de 20 buques eliminados, 85-90% de lanzamisiles inoperativos).
- Presión interna (mercados, inflación por petróleo, bajas militares) y electoral (impacto en las elecciones midterm de 2026) obliga a Trump a terminar el conflicto.
- Divisas Volatilidad moderada. Dólar fuerte durante el conflicto; presión sobre el euro y divisas de Europa Central y Oriental (altos importadores de energía). Apreciación de CAD y NOK, como exportadores energéticos. Caída de emergentes con alto beta (ZAR, MXN, HUF). Reversión de los movimientos al finalizar el conflicto: repunte de EUR/USD y de emergentes importadores de crudo (Asia, CEE). La magnitud de la reversión dependerá del nivel de flujos petroleros que se restablezca.
- Materias primas: Estabilización en máximos recientes, seguida decaída fuerte del Brent hasta los 80-90$. Els hock en la oferta sería temporal si se restablece completamente o casi completamente el flujo en el estrecho. El uso de reservas de la AIE mitiga la crisis en el corto plazo (3-4 semanas). Precedente histórico: rápida reversión tras la Guerra del Golfo (1990-1991).
- Macroeconomía Inflación ligeramente superior (+0,1-0,2 %). Impacto moderado en crecimiento; sin riesgo adicional de recesiones. Banco de Inglaterra (BoE) y BCE podrían mantener tipos, y la Fed recortar en el 2º semestre de 2026.
- Flujos comerciales: Interrupción breve; rápida reanudación tras desminado. Desvíos mínimos. Reanudación de flujos de Oriente Medio a Asia (China, India,Japón, Corea del Sur).
- Sectores: Impulso temporal moderado en sectores de energía y defensa; ligero impacto en viajes.
- Escenario 3: Guerra a medio plazo con Ormuz cerrado
- Asunciones clave: sin resolución rápida ni indicios de desescalada en las próximas semanas; el conflicto se extiende 2-6 meses más; estrecho intransitable durante meses, no semanas (1-3 meses).
- Probabilidad: media (30-35%)
- Justificación:
- a) Ausencia de un cambio de régimen (nuevo líder supremo sin apetito por reabrir el estrecho).
- b) operaciones prolongadas para encontrar y destruir misiles y activos nucleares.
- Divisas: Alta volatilidad y aversión al riesgo. El dólar fuerte como activo refugio y exportador neto de petróleo (EUR/USD podría caer hacia el 1,1). La caída de GBP sería menos pronunciada, dado que el Reino Unido es ligeramente menos dependiente de las importaciones de petróleoque la UE. Apreciación marcada de CAD y NOK; venta masiva en emergentes se intensificaría a medida que se desmantelan los carry trades; presión sobre divisas asiáticas.
- Materias primas: el Brent podría establecerse entre las cotas de 120-150$. Las reservas de la AIE solo cubren 3-4 semanas.
- Macroeconomía: Inflación global podría subir +0,5-1 punto por el repunte en los precios de la energía y de los costes de transporte; efectos de segunda ronda (salarios, fijación de precios) podrían materializarse en torno al final del horizonte temporal de este escenario, pudiendo desanclar expectativas inflacionarias. El crecimiento mundial podría caer de -0,2 a -0,5 puntos por los precios más elevados, disrupciones en las cadenas de suministro y la incertidumbre (Europa y Asia más expuestos).Posibles subidas de tipos por BCE/BoE; Fed podría mantenerse de brazos cruzados, exacerbando los riesgos bajistas al crecimiento.
- Flujos comerciales Caída drástica (60-75%) de los flujos marítimos de Oriente Medio a Asia y Europa, especialmente de petróleo/GNL.Los importadores de energía empezarían abuscar alternativas. Las exportaciones estadounidenses de petróleo y GNL a Asia aumentarían (+30-50%). Las exportaciones brasileñas de petróleo a China/India y Europa aumentarían (+25-50%). El comercio no energético no se desviaría deforma significativa. El desvío por el cabo de Buena Esperanza podría provocar retrasos en los flujos comerciales y un mayor repunte de los precios.
- Sectores
- Ganadores: energía, defensa, transporte marítimo.
- Perdedores: Agricultura, producción alimenticia(Irán y algunos países vecinos son importantes exportadores de fertilizantes basados en amoníaco), viajes (especialmente los aéreos).
- Escenario 4: Guerra prolongada y cierre sostenido de Ormuz
- Asunciones clave: conflicto dura unos 6 meses; el estrecho permanece cerrado o solo parcialmente operativo; posible escalada regional.
- Probabilidad: media (25-30%).
- Justificación: régimen iraní intacto y desafiante; el agotamiento de las municiones y la armada iraníes podría llevar al cierre del estrecho de Ormuz como principal mecanismo estratégico de supervivencia del régimen. Irán no puede ganar en una batalla directa, por lo que optaría por una estrategia de 'resistencia' y una 'guerra de desgaste'.
- Divisas Volatilidad extrema y aversión al riesgo prolongada. Dólar fortalecido (EUR/USD prueba mínimos de 2025, en torno a 1,05 o inferior).El par GBP/EUR podría repuntar hasta el nivel de 1,2. Inicial apreciación de divisas petroleras, seguida de corrección parcial por la expectativa de una desaceleración global. Colapso de divisas emergentes importadoras de petróleo, especialmente las asiáticas.
- Materias primas: Brent en los150 $ en escenarios extremos; riesgo elevado de recesión.
- Macroeconomía: Se podría producir un episodio prolongado de estanflación en las principales zonas económicas. La inflación mundial podría aumentar entre 1 y 1,5 puntos. Se producirían efectos de segunda ronda, como una espiral de salarios y precios, una subida delos precios de los alimentos y un desanclaje de las expectativas de inflación. El crecimiento se vería más afectado (caída de 1-2 puntos porcentuales, dependiendo de cuándo se reabra el estrecho de Ormuz). Los importadores netos de petróleo serían los más afectados (la zona del euro, el Reino Unido y Asia). Se podría producir una recesión en la zona del euro. Los bancos centrales se verían atrapados entre el aumento de la inflación, por un lado, y el riesgo de desaceleración y recesión, por otro; no obstante, aumentarían las probabilidades de subidas agresivas de los tipos, ya que las autoridades darían prioridad al control de la inflación.
- Flujos comerciales Los flujos energéticos de Oriente Medio hacia Asia y Europa se verían gravemente afectados (con una caída del 70-95% o un colapso total). Las exportaciones no energéticas de Oriente Medio se verían muy afectadas, entre ellas:
- fertilizantes a Asia, a Brasil y África.
- Productos petroquímicos, plásticos, polímeros y caucho a todo el mundo (lo que afectaría a los sectores del automóvil, aeroespacial y de la construcción).
- Aluminio y metales en bruto a Asia y Europa.
- Productos electrónicos, baterías y productos farmacéuticos a Asia.
- Helio de Catar al mundo (riesgo para la IA).
- Probablemente se abrirían flujos energéticos alternativos:
- Petróleo y GNL de EEUU a Asia/Europa.
- Petróleo brasileño a China/India y Europa.
- Petróleo y gas noruegos a Europa.
- GNL de Canadá/Australia a Asia.
- Los flujos alternativos no energéticos también podrían tener un buen rendimiento, pero los volúmenes no son significativos:
- Exportaciones de fertilizantes de EEUU y Canadá a Asia y Europa.
- Exportaciones de helio de EEUU a Asia y Europa.
- Exportaciones de productos petroquímicos, plásticos, polímeros ycaucho de EE.UU. a China, India y Europa.
- Exportaciones de productos petroquímicos, plásticos, polímeros ycaucho de China al resto de Asia.
- Exportaciones de aluminio de Canadá a Asia y Europa.
- Sectores
- Sectores ganadores: petrolero (excluido el del Golfo), defensa, renovables, transporte marítimo (excluido el de Ormuz).
- Sectores perdedores: sectores sensibles a la energía (aviación, automoción, servicios públicos). La industria manufacturera y petroquímica asiáticas se verán muy afectadas. La logística, los viajes y los artículos de lujo se verán perjudicados. Semiconductores y hardware de IA (Qatar produce un tercio del helio mundial, esencial para la refrigeración de los chips).
Tono más constructivo en los mercados
Las primeras desavenencias en la alianza militar entre EEUU e Israel aceleran el sesgo negativo de los inversores. Sin embargo, una vez más en estos veinte días de conflicto, las declaraciones del primer ministro israelí, asumiendo la responsabilidad de los ataques y descartando nuevas acciones unilaterales sobre infraestructuras energéticas iraníes, eliminaron uno de los escenarios más temidos por los mercados: un conflicto que pusiera en riesgo directo la capacidad energética de Irán y que la reacción del país persa sea aún más virulenta contra sus vecinos del golfo.Este nuevo giro provocó un alivio significativo en los mercados energéticos, que se trasladó rápidamente a Bolsas y bonos, con un tono más constructivo y renovado optimismo.
Antes de estas declaraciones, Irán había intensificado sus ataques sobre infraestructuras energéticas de países vecinos del golfo Pérsico, provocando el cierre temporal de refinerías en Kuwait con más de 1,2 millones de barriles diarios de capacidad exportadora, así como ataques sobre instalaciones en la costa saudí.
En paralelo, Scott Bessent, secretario del Tesoro, sugirió que EEUU estudia un levantamiento de las sanciones sobre el petróleo iraní, reforzando la idea de que Washington no busca asfixiar económicamente al régimen. En este contexto, las elevadas reservas flotantes de crudo —en máximos de los últimos cinco años— están actuando como colchón, especialmente en Asia, y su utilización podría intensificarse si se confirma la exención sobre el crudo iraní.
La elevada volatilidad y los mensajes cambiantes de las partes implicadas hacen que el escenario pueda cambiar de forma abrupta en cuestión de minutos, como reflejó ayer la segunda vuelta intradía del Brent desde niveles cercanos al 120$/barril hasta cerrar por debajo de 110$/barril. Los mercados celebrarán inmediatamente la apertura del estrecho de Ormuz.
UBS: aprovechar oportunidades futuras
En su última Carta Mensual, Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, comenta que, aunque el futuro es incierto y los riesgos son elevados, al mantenerse invertidos, diversificar y cubrir riesgos, creemos que las carteras pueden afrontar los desafíos actuales y aprovechar oportunidades futuras: “Nuestra recomendación para los inversores a largo plazo es clara: mantenerse invertidos. La historia demuestra que los intentos de ‘anticipar el mercado’ ante eventos geopolíticos suelen fracasar”. “Nuestro escenario base es que los mercados de renta variable terminarán el año al alza, y que las rentabilidades de los bonos finalizarán el año a la baja. Los periodos de volatilidad también pueden representar momentos atractivos para los inversores que buscan invertir liquidez de forma gradual. Valoramos la renta variable como Atractiva, y nos gustan EEUU, Europa, Japón, China y los mercados emergentes en general. También favorecemos bonos de calidad, materias primas diversificadas y el oro”, explica.
“El contexto macroeconómico general sigue siendo favorable, impulsado por la moderación de los vientos en contra arancelarios, los recortes de tipos previstos por la Fed y unas políticas fiscales de apoyo”, refuerzan Fabian Deriaz, estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de inversiones para Américas y responsable global de renta variable, UBS Global Wealth Management.
"En nuestro escenario base, vemos potencial alcista para la renta variable de la Eurozona, respaldado por una mejora del ciclo económico, un entorno estructural más favorable, y valoraciones aún razonables”, aportan Matthew Gilman, estratega, y Rolf Ganter, responsable de renta variable europea. “El BCE mantuvo los tipos sin cambios en su reunión de marzo, mostrando confianza en que su postura es adecuada para afrontar las incertidumbres actuales. Esperamos que el BCE mantenga los tipos sin cambios durante el resto del año”, añade Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y el Reino Unido.
Suiza: “La selección de valores y la diversificación siguen siendo importantes. En general, preferimos centrarnos en compañías de calidad y líderes en rentabilidad, así como en determinadas mid caps y valores cíclicos”, añade Stefan R Meyer, estratega. “Creemos que los riesgos al alza para la inflación son limitados a pesar del aumento de los precios del petróleo, en parte debido a la apreciación del franco suizo desde principios de año. Esperamos que el SNB mantenga su tipo de referencia sin cambios en el 0% durante los próximos 12 meses”, remarcan Maxime Botteron y Alessandro Bee, economistas.
“Creemos que la renta variable del Reino Unido presenta valoraciones razonables y esperamos una mejora de los beneficios en los próximos dos años, pero vemos menos potencial alcista que en la renta variable global”, apunta Matthew Gilman. “Ahora esperamos que el Banco de Inglaterra mantenga los tipos de interés sin cambios hasta noviembre”, añaden Maelle Quillevere, economista, y Constantin Bolz, estratega.
EEUU: “Creemos que la resiliencia del mercado refleja que, a pesar de las preocupaciones, el entorno para la renta variable sigue siendo favorable. Los beneficios crecen a buen ritmo, es probable que la Fed recorte tipos más adelante este año y la adopción de la IA debería generar valor para los accionistas”, resalta David Lefkowitz, responsable de renta variable estadounidense.
“Vemos oportunidades en una exposición diversificada a mercados emergentes, con Corea del Sur mejorada a Atractiva este mes, respaldada por sólidos beneficios, reformas estructurales y la demanda de memoria en el contexto del desarrollo global de la IA”, explican Laura Smith, analista, y Alejo Czerwonko, director de inversiones para mercados emergentes en Américas.
Divisas: “Mantenemos nuestra preferencia por estrategias de carry, a pesar de que la volatilidad a corto plazo ha aumentado debido a la aversión al riesgo y la incertidumbre en los mercados energéticos”, opina Dominic Schnider, responsable global de divisas y materias primas. "Esperamos que el dólar estadounidense se mantenga fuerte ante el aumento de los precios de la energía. Además, creemos que la volatilidad en los mercados de divisas podría aumentar aún más si persisten las actuales restricciones de oferta energética en las próximas semanas", añade.
“A medio plazo, esperamos que las materias primas aporten sólidos beneficios de diversificación a las carteras tradicionales de renta fija y renta variable, en un contexto de factores estructurales favorables”, señalan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas.