10Sep

Su presidenta, Christine Lagarde, admite que la inflación seguirá muy alta durante "demasiado tiempo". Pero también destaca "una capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro mayor de la esperada".

Miguel Ángel Valero

Como se esperaba, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido subir los tres tipos de interés oficiales del BCE en 25 puntos básicos (pb). En consecuencia, los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito aumentarán hasta el 2,5%, el 2,65% y el 2,9%, respectivamente, con efectos a partir del 16 de septiembre de 2026.

El incremento del precio del petróleo (+14% en un mes) y del gas (+30%) a causa del conflicto en Oriente Próximo, que han disparado la inflación en la Eurozona al 3,3%, fuerza la segunda subida de tipos en tres meses, y el BCE no cierra la puerta a nuevos movimientos en lo que queda de año. Incluso el mercado ya descuenta una subida en la próxima reunión, en octubre.

Porque las previsiones del propio BCE son más bien pesimistas y sitúan la inflación general en un promedio del 3% en 2026, del 2,5 % en 2027 y del 2,1% en 2028. La subyacente, en el 2,5% en 2026, el 2,6% en 2027 y el 2,3% en 2028. En comparación con junio, la proyección de referencia para la inflación en 2026 no ha variado, pero se ha revisado al alza para 2027 y 2028.

El BCE admite que la inflación no estará controlada antes de 2029, seguirá muy alta durante "demasiado tiempo", según su presidenta, Christine Lagarde. No obstante, mejora sus expectativas de crecimiento económico para 2026 (+0,9%), y 2027 (+1,4%) -mantiene el 1,5% para 2028- y destaca "una capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro mayor de la esperada". 

Pero también se cura en salud: "Las perspectivas siguen sujetas a una elevada incertidumbre, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico".

Pese a ello, el BCE cree que "sigue estando en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por el conflicto y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos".

Y que "está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria. Además, el Instrumento para la Protección de la Transmisión está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro, lo que permite al Consejo de Gobierno cumplir con mayor efectividad su mandato de estabilidad de precios".

MyInvestor se anticipa al BCE y eleva la remuneración de sus depósitos

Horas antes, MyInvestor, el neobanco respaldado por Andbank, El Corte Inglés, AXA y varios family office, elevaba un 0,25% la remuneración de los depósitos, hasta el 2,5% TAE, en todos los plazos para los clientes que mantengan o contraten una cartera automatizada de al menos 150€.En los depósitos a 1, 3, 6 y 12 meses, el tipo aumenta del 2,25% al 2,5% TAE. Para los clientes que no tengan o contraten una cartera automatizada, la remuneración será del 2,25% TAE. El importe mínimo de contratación de estos depósitos es de 10.000€ con un máximo de 100.000. depósito.

Además, los clientes con suscripción al Plan Premium también se benefician de una mejora en el depósito Premium a 3 meses, que pasa del 3% al 3,25% TAE. Se puede contratar desde 1.000€ hasta 25.000. El Plan Premium incluye también una cuenta remunerada que sube del 2,5% al 2,6% TAE sin límite de tiempo, así como otras ventajas adicionales en inversión ycashback, por 7,99€ al mes.

Recientemente MyInvestor también mejoró la remuneración de su cuenta remunerada estándar al 2,5% TAE durante 6 meses, hasta un máximo de 70.000€. Una vez transcurrido este periodo, la rentabilidad de la cuenta depende de la inversión mensual que hagan los clientes: 1% TAE si invierten al menos 300€ al mes, 1,75% si son 600, y 2,5% si la inversión mensual es de 900€. Si no invierten, la cuenta pasa al 0,3% TAE.

De esta forma, la entidad vincula una mayor remuneración de la liquidez al hábito de invertir de forma periódica, facilitando que los clientes puedan combinar ahorro e inversión. Y se refuerza como alternativa competitiva en la gestión de la liquidez, destacando la importancia de contar con un colchón de ahorro como paso previo a la inversión. MyInvestor está adherida al Fondo de Garantía de Depósitos en España, por lo que tanto su cuenta como depósitos están protegidos hasta 100.000€.

Reacciones de los analistas

Sylvain Broyer, Economista jefe para EMEA en S&P Global Ratings: "Esta subida de tipos no es solo una medida preventiva. Las perspectivas de inflación han empeorado durante el verano. Los choques de oferta no solo se están multiplicando, sino que cada vez es más probable que la demanda también esté contribuyendo a la inflación. En ese contexto, el BCE podría verse obligado a situarse en terreno restrictivo y no puede descartar nuevas subidas de tipos en esta fase".

Para Miguel Ángel Rico, director de inversiones de Creand Asset Management, "la sorpresa ha estado en que el tono de Lagarde en la rueda de prensa ha sido bastante hawkish, tanto que el mercado ha empezado a descontar una subida adicional el mes que viene". El BCE ha cambiado sus proyecciones de inflación al alza y ahora esperan que la inflación esté por encima de su objetivo del 2% por lo menos hasta finales de 2027. Sin embargo, también han revisado al alza sus estimaciones de crecimiento económico. Lagarde reconoce que la economía está aguantando mejor de lo esperado. Esa fortaleza, unida a que Lagarde ha quitado importancia al repunte de Yield de los bonos (al decir que está siendo algo global y no específico de Europa), hace que, de hecho, tras su discurso, las Yield vuelvan a subir, lo que provoca también algo de caída en la renta variable, así como caídas en el euro respecto al dólar. "En esta ocasión, claramente los bancos centrales no están yendo por detrás de la curva. Han aprendido de lo sucedido en 2022", subraya.

Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, también cree que  "más importante que la propia subida de tipos son las perspectivas". Aunque las perspectivas económicas para 2026 y 2027 siguen mejorando, también se han revisado al alza las previsiones tanto de inflación general como subyacente para el periodo comprendido entre 2027 y 2028. Como resultado, los riesgos para la inflación siguen sesgados al alza.

"Los mercados han interpretado este hecho como una señal de que podrían producirse nuevas subidas de tipos. Sin embargo, durante la rueda de prensa, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, adoptó un tono más equilibrado. Insistió en varias ocasiones en que la política monetaria dependerá de los datos y destacó la rapidez con la que pueden variar los precios de las materias primas. También señaló la moderación del crecimiento de los salarios y el buen anclaje de las expectativas de inflación a más largo plazo. Dado el nivel excepcionalmente elevado de incertidumbre, es probable que el banco central mantenga su sesgo restrictivo. Que finalmente sea necesario aplicar un endurecimiento adicional dependerá de los próximos datos", resalta.

Robeco: las subidas de tipos frenan el crecimiento y encarecen la deuda

La principal táctica para combatir la inflación, que se ha mostrado persistente desde que Rusia invadió Ucrania en 2022, ha sido durante mucho tiempo subir los tipos, ya que unos mayores costes de financiación limitan el gasto público y corporativo y alivian la presión sobre los precios. Pero eso también amenaza el crecimiento económico y tiene efectos indirectos sobre los mercados de deuda pública, en un momento en que las TIR a más largo plazo ya están marcando nuevos máximos del ciclo. Ahora el panorama es desigual en las grandes economías de EE.UU., la zona euro, Reino Unido y Japón, donde la Fed, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón afrontan cada uno dilemas distintos, afirma Graham, Head of Multi Asset and Equity Solutions en Robeco.

"El simposio anual organizado por la Reserva Federal de EE.UU. en Jackson Hole puso de manifiesto la creciente divergencia entre la forma en que se considera que los bancos centrales del mundo están abordando la inflación y el crecimiento económico. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, utilizó su discurso del 28 de agosto para adoptar un tono duro frente a la inflación, elevando las expectativas de que los tipos tendrán que subir o, al menos, no bajar. Pero, aunque eso cambió de forma significativa la narrativa de la política monetaria en EEUU, puso de relieve una divergencia creciente con otros bancos centrales de Europa, Japón y el resto del mundo, que también intentan combatir la inflación, pero con distinta capacidad para utilizar los tipos como principal herramienta", argumenta.

Una forma de intentar prever futuras subidas de tipos y su consiguiente efecto sobre los precios de los activos es calcular el tipo "neutral" que no tendría un impacto ni negativo ni positivo en la economía local. Este rango de tipos "neutros nominales" es más elevado en el Reino Unido y más bajo en Japón, EEUU y Canadá. "Eso significa que Japón es el país con mayor margen para subir los tipos sin temor a que ello suponga un obstáculo para el crecimiento económico", afirma Graham. "EEUU tiene cierto margen para subirlos, pero la zona euro, Australia y Reino Unido corren el riesgo de situar los tipos demasiado altos y perjudicar al crecimiento económico".

Parte del motivo de esta divergencia es que los factores que impulsan la inflación difieren entre EEUU, la zona euro y Japón, por lo que las respuestas de los bancos centrales tendrían efectos distintos. Además de amenazar el crecimiento, las subidas de tipos también elevan las TIR de los bonos, aumentando los costes de financiación de unos gobiernos que ya están lidiando con déficits presupuestarios crecientes y niveles récord de deuda nacional.

"En EEUU, las presiones inflacionistas reflejan los aranceles, una demanda resiliente y la inversión. La Fed ha adoptado un tono más agresivo, aunque el Tesoro de EEUU sigue siendo el operador más visible en el mercado mediante recompras de bonos y medidas de estabilidad del mercado. Esta interacción da, en la práctica, margen a la Fed para mantener los tipos en niveles neutrales mientras adopta un tono duro frente a la inflación, sin perder el control sobre el tramo largo de la curva de tipos de la deuda del Tesoro de EEUU. Me recuerda a la “Operation Twist” (cuando la Fed compra bonos a largo plazo)", explica Graham.

"En la zona euro, la inflación es principalmente un shock de precios derivado del aumento de los costes de la energía importada debido al conflicto en Oriente Medio. El BCE puede endurecer su política en línea con su mandato de inflación, pero la falta de factores impulsores internos hace que la economía sea más vulnerable a unos tipos más altos. Ya vimos esto en 2008 y de nuevo en 2011, cuando el BCE subió los tipos en plena sacudida de las materias primas", añade.

"Japón parece estar en la mejor posición, a diferencia de su experiencia anterior durante los últimos 40 años, porque la inflación responde a una reflación estructural y el crecimiento interno. El Banco de Japón puede normalizar los tipos sin generar un obstáculo para su economía. Además, unos tipos más altos pueden aumentar el atractivo del yen, que ha estado inmerso en una tendencia estructural bajista", subraya.

Unos tipos más altos también tienen implicaciones para el valor de los activos. "En general, los activos de riesgo (crédito y renta variable) han soportado bien unos tipos más altos en los últimos cinco años, principalmente porque los efectos de segunda ronda de la inflación han sido moderados, y seguimos creyendo en esta narrativa. Sin embargo, somos conscientes de que esta perspectiva optimista se enfrenta a más obstáculos a medida que se desmorona el excepcionalismo estadounidense, y de que los tipos 'sin riesgo' ya no están exentos de peligro, dado que la carga de la deuda pública se dispara y persisten las perturbaciones de la oferta en forma de petróleo y aranceles".

"Así, el impulso a corto plazo para todos los bancos centrales será un endurecimiento sincronizado. Sin embargo, los resultados en las tres regiones podrían ser muy diferentes a medio plazo. El BCE subiría los tipos como respuesta al shock energético, pero sin el colchón económico que vemos en Japón o en EEUU. El Banco de Japón tiene margen adicional para subir los tipos sin afectar a la economía interna. Y la Fed se enfrenta a una economía sometida a fuertes presiones, y el tramo corto de la curva de tipos de la deuda del Tesoro puede seguir reaccionando a estas presiones. Por tanto, la prima por plazo en EE.UU. es vulnerable a una presión alcista, lo que sugiere una cooperación continuada entre la Fed y el Tesoro para evitar perder el control de los tipos a más largo plazo".

10Sep

Los mercados empiezan a asumir que los demócratas recuperarán la Cámara de Representantes y que el Senado estará muy disputado.

Miguel Ángel Valero


Los bancos de Estados Unidos acumulan 325.000 millones de dólares en minusvalías latentes en sus carteras de bonos. Son pérdidas sobre el papel, que solo se hacen reales si venden. Mientras aguanten los bonos hasta vencimiento, no duele. Si los bancos necesitan liquidez de golpe, la cuestión cambia radicalmente. Por eso la banca de EEUU se preocupa por la evolución de esas minusvalías latentes.

Porque, además, el rendimiento del bono de EEUU a 10 años se encuentra en su nivel más alto desde 2023. Esto significa que prestarle al Tesoro americano, hasta ahora una de las inversiones más seguras, genera más rentabilidad. Pero también que, cuando el dinero 'seguro' paga tanto, muchos inversores reducen o salen de la Bolsa para comprar bonos. Y la financiación de la deuda de EEUU se pone por las nubes.

En este entorno, las rentabilidades exigidas a la deuda pública siguen aumentando, mientras que Irán parece inclinarse por una intensificación del conflicto al percibir que la presión económica y las restricciones vinculadas al control del estrecho están reduciendo su capacidad negociadora. 

Por tanto, todo apunta a que los mercados de deuda soberana, especialmente en los tramos largos de las curvas, afrontarán todavía varios meses de tensión. En consecuencia, los precios de los bonos podrían continuar ajustándose en un entorno que previsiblemente seguirá siendo frágil e incierto para esta categoría de renta fija.  

Pero los clientes de Bank of America, que están comprando Bolsa de EEUU como si no hubiera mañana: la semana pasada metieron invirtieron en renta variable al sexto ritmo más rápido desde 2008, según la propia entidad. Ni el crudo a 100$ ni el bono a 10 años en máximos desde 2023 les frena. "Cuando todos entran por la misma puerta, conviene mirar dónde está la de salida", avisan en Zumitow.

Y Chime comprar Stride por 590 millones$$ para lograr una licencia bancaria que le permite entrar en el negocio de préstamos, que es lo que realmente le interesa.

El S&P, en manos de cinco valores
Solo 42 de cada 100 valores del S&P 500 se mantienen sobre su media de 50 días, la peor amplitud en cinco meses. El S&P 500 sigue pegado a máximos, pero por dentro cruje. Cada vez menos valores acompañan. Apenas el 42% cotiza sobre su media de 50 sesiones. Hoy más de la mitad del índice está por debajo del precio promedio de los últimos 50 días. Eso quiere decir que el índice se sostiene sobre cuatro o cinco valores, así que si uno tropieza, cae todo. 

En ese sentido, Pablo Gil aporta en The Trader un análisis muy sugerente sobre el S&P 500, que está cerca de máximos históricos y, medido en dólares, su comportamiento durante las últimas décadas ha sido extraordinario. Pero hay otra forma de mirar exactamente el mismo mercado: medirlo en oro en lugar de hacerlo en dólares. En el año 2000 hacían falta 4,84 onzas de oro para comprar el equivalente al nivel del S&P 500. Hoy hacen falta aproximadamente 1,7 onzas. Pese a toda la subida nominal de la Bolsa estadounidense, el S&P 500 vale hoy alrededor de un 65% menos en términos de oro que en el año 2000.

Y esto nos recuerda algo que muchas veces olvidamos: una cosa es que un activo suba de precio y otra muy distinta que aumente su valor frente a otros activos reales. Durante décadas nos hemos acostumbrado a medirlo todo en dólares o euros. Pero esas monedas también pierden poder adquisitivo. Y cuando cambiamos la unidad de medida, la fotografía puede ser radicalmente distinta.

Ahora bien, hay un matiz muy importante. El gráfico utiliza el S&P 500 sin dividendos. Y en un periodo de más de 25 años, reinvertirlos tiene un efecto acumulativo enorme. Si incorporásemos esos dividendos, la rentabilidad del inversor sería muy superior y esa pérdida del 65% frente al oro se reduciría drásticamente, hasta el punto de que el S&P 500 con dividendos reinvertidos estaría aproximadamente en niveles similares o incluso por encima de los que tenía frente al oro en el año 2000, dependiendo de las fechas exactas utilizadas.

Por tanto, el gráfico no demuestra que el oro haya sido mejor inversión que la Bolsa. "Lo que muestra es algo diferente y, para mí, mucho más interesante. Cuando hablamos de preservar patrimonio durante décadas, no basta con preguntarnos cuánto ha subido nuestra cartera en euros o dólares. También debemos preguntarnos qué podemos comprar realmente con ese dinero. Porque cuando la unidad con la que medimos nuestra riqueza pierde valor tan rápidamente, podemos sentirnos mucho más ricos nominalmente sin serlo tanto en términos reales", subraya este experto.

Las empresas pagan la factura de Oriente Medio

Por otra parte, las empresas están percibiendo el impacto del conflicto en Oriente Medio, iniciado en febrero por los ataques ordenados por Trump, presionado por Israel, a Irán. Dow estudia salir de su alianza de 20.000 millones$ con la saudí Aramco. La química estadounidense se plantea vender su 35% en Sadara, la fábrica que levantó junto a Aramco, y salir de Oriente Medio. La guerra ha reventado el flujo de petroquímicos, disparado los costes y golpeado sus plantas en la zona. Dow ya venía tocada por una demanda plana, plantas europeas caras y demasiado plástico en el mundo. Salir del Golfo es su forma de tratar de recuperar una inversión de 20.000 millones$ y de que no se le sigan acumulando los costes, porque mantener una megaplanta parada cuesta una fortuna. Que Dow replantee un proyecto de 20.000 millones marca el pulso del ciclo en el sector químico, que arrastra años de sobreoferta y márgenes finos. 

Marriott, la mayor cadena hotelera del mundo, asegura que su desplome de ingresos en Oriente Medio se frenó en julio. Sus ingresos por habitación cayeron allí un 12% en julio, frente al 43% del trimestre anterior (en todo el mundo subieron un 7% en julio). Es cierto que la zona apenas aporta un 6% de sus comisiones, pero supone el 6% de los hoteles en obras, y la guerra retrasa aperturas. Su consejero delegado, Anthony Capuano, habla de la mejor racha del turismo en una década, porque la demanda aguanta. Pero atención a hoteles, aerolíneas, Booking y similares, si el conflicto se enquista.

Trump perderá al menos la Cámara de Representantes
En medio de todo esto, Trump recurre al populismo demagógico para tratar de evitar su desplome en las elecciones de medio mandato: llegó a propone una transferencia de 5.000$ a cada ciudadano adulto si los republicanos logran mantener el control de ambas cámaras. Algo que se contradice totalmente con los planes de consolidación fiscal anunciados por su secretario del Tesoro, Scott Bessent, para tratar de hacer más manejable la gigantesca deuda de EEUU. 

Pero la realidad política juega en contra de Trump. Con unos niveles de popularidad históricamente bajos para un presidente de cara a unas midterms, lo más probable es que los republicanos pierdan al menos la Cámara de Representantes, mientras que el Senado está más disputado. Trump es plenamente consciente de este contexto y, por ello, la propuesta de pagar 5.000$ a cada ciudadano adulto de EEUU si mantiene el control del Parlamento parece más un intento de movilizar votantes que una medida con posibilidades reales de materializarse. 

No existe una fuente de financiación clara para sostener un programa que tendría un coste superior al billón$. Los ingresos por aranceles están siendo inferiores a lo previsto después de que el Tribunal Supremo de EEUU invalidara los denominados “recíprocos”, obligando a la Administración a devolver 166.000 millones$ (ya se han reembolsado cerca de 100.000 millones). Como resultado, la recaudación arancelaria neta en lo que va de año ronda los 64.000 millones, una cifra que apenas cubriría alrededor del 5% del coste estimado del llamado Trump Dividend.

La iniciativa se enfrentaría a importantes obstáculos legales e institucionales, ya que requeriría la aprobación del Congreso. No sería la primera vez que una promesa similar no llega a implementarse. En noviembre del año pasado, Trump ya planteó el denominado “dividendo arancelario” de 2.000$ por persona, que supuestamente iba a financiarse con los ingresos obtenidos por los aranceles. Sin embargo, la propuesta nunca consiguió el respaldo necesario en el Capitolio. 

UBS: más probabilidad a un 'barrido' demócrata

Kurt Reiman, responsable de renta fija de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos en el 50% la probabilidad de nuestro escenario base —que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes y los republicanos conserven el Senado—, sin cambios desde mayo. Elevamos al 40% (desde el 35%) la probabilidad de una victoria demócrata en ambas cámaras, mientras reducimos al 10% (desde el 15%) la probabilidad de que los republicanos conserven ambas cámaras. Los demócratas siguen siendo favoritos para hacerse con la Cámara de Representantes, pero su camino hacia la mayoría en el Senado es más estrecho. Deben defender todos los escaños que actualmente ocupan los demócratas, incluidas las contiendas competitivas en Georgia, Michigan y New Hampshire, y ganar cuatro escaños en manos republicanas entre Carolina del Norte, Maine, Iowa, Texas, Alaska u Ohio".

Las probabilidades electorales de la Oficina de Inversiones de UBS son las siguientes:

"Es poco probable que las elecciones de medio mandato en EEUU cambien el rumbo de Europa: la competencia comercial con China, el aumento del gasto en defensa y las crecientes presiones fiscales se están consolidando como rasgos estructurales de la economía global. En conjunto, estas fuerzas están redefiniendo el crecimiento, la inflación y los mercados de bonos en toda Europa, generando tanto oportunidades como riesgos para los inversores. Creemos que los inversores deberían mantenerse diversificados, priorizar la calidad y centrarse en temáticas a largo plazo vinculadas al rearme, la resiliencia industrial, la inversión en infraestructuras y el liderazgo tecnológico", apunta Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y el Reino Unido.

24Aug

A la monumental deuda se une la guerra en Oriente Medio y el pulso de los aranceles con Canadá, mientras aumentan las presiones para que la Fed baje tipos.

Miguel Ángel Valero

Al comienzo de la semana expiró la tregua de 60 días contemplada en el Memorando de Entendimiento entre Irán y EEUU. Sin indicios de una prórroga, a la falta de avances diplomáticos se sumaron las amenazas de la Administración Trump, a la espera de que se anuncien nuevas medidas de presión económica dirigidas a reforzar el aislamiento económico de Irán. 

A pesar de las tensiones, las últimas noticias relacionadas con el estrecho rebajan parte del pesimismo. Por un lado, se han revelado detalles sobre la operación desplegada por las Fuerzas Armadas estadounidenses para garantizar el tránsito marítimo mediante un corredor protegido. Según Axios, durante las dos últimas semanas han transitado cada noche entre 15 y 20 petroleros por el canal sur del estrecho, próximo a Omán, escoltados por un amplio dispositivo militar que incluye cobertura aérea. Las exportaciones diarias han sido de unos 10 millones de barriles diarios de petróleo, aproximadamente la mitad del volumen previo a la guerra. Por otro lado, Irán ha autorizado el paso de varios petroleros iraquíes por el estrecho de Ormuz tras las peticiones realizadas por Bagdad. 

Los datos observados (muchos buques navegan por la zona sin los transponedores activados) muestran un repunte de los tránsitos el sábado 22 de agosto hasta situarse en torno al 16% de los niveles previos a la guerra.

En medio del conflicto, el Tesoro de EEUU anunció nuevas medidas destinadas a mejorar la liquidez del mercado de deuda pública y aliviar la presión sobre los costes de financiación a largo plazo de su deuda, que ya supera los 40 billones$.

La jefa de renta variable de Allspring, Ann Miletti, recomienda estar muy atentos a la reunión de bancos centrales en Jackson Hole, que empieza el jueves 27 de agosto y termina el sábado 29. Especialmente, a la intervención del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en ese foro, el 28 de agosto. La rentabilidad del bono americano sube desde la última reunión de la Fed, encareciendo el dinero. Si Warsh no aclara cuándo bajará los tipos, el mercado se pone nervioso. Cuando el dinero cuesta más, las empresas endeudadas sufren; por eso Miletti aconseja refugiarse en salud e industriales pequeñas, y evitar tecnológicas caras y empresas endeudadas.

En el ámbito comercial, las posiciones entre EEUU y Canadá se han distanciado significativamente cuando todo apuntaba a la consecución de un acuerdo. El fracaso de las negociaciones ha llevado a la entrada en vigor, desde el sábado 22 de agosto, de aranceles estadounidenses del 50% sobre importaciones canadienses valoradas en unos 20.000 millones$ (5% del total). Entre los bienes afectados se encuentran productos derivados de madera, alcohol y material deportivo. Por su parte, Canadá ha anunciado represalias, cuya aplicación está prevista a partir del 8 de septiembre.

UBS: la turbulencia en bonos no debe reducir la exposición a la renta variable

La intervención del Tesoro de EEUU en el mercado de bonos la semana pasada ha tenido, por ahora, un efecto relativamente pasajero sobre los costes de financiación a largo plazo. Tras una caída inicial de las rentabilidades, los bonos gubernamentales de mayor plazo han retomado las ventas, con la rentabilidad del bono a 30 años repuntando hasta cerca del 5,27%, unos 10 puntos básicos (pb) por encima de su mínimo intrasemanal.

Los inversores siguen sensibles a las fuerzas estructurales que empujan las rentabilidades al alza, entre ellas los abultados déficits fiscales, los elevados precios de la energía y la fuerte demanda de capital ligada a la IA. La presión alcista continuada sobre las rentabilidades sugiere que estas preocupaciones están pesando actualmente más que los esfuerzos de las autoridades por contener los costes de financiación a largo plazo.

"Al mismo tiempo, no descartaríamos el posible impacto de nuevas actuaciones del Tesoro, sobre todo porque las autoridades ya han mostrado una mayor disposición a intervenir si las condiciones de mercado se deterioran. Mantener el foco en bonos de duración corta y media. El oro todavía tiene recorrido al alza. La debilidad del dólar estadounidense podría amortiguar los activos de riesgo. La renta variable mantiene su trayectoria alcista", apuntan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Por ahora no vemos la turbulencia del mercado de bonos como motivo para reducir la exposición a la renta variable. No obstante, sí refuerza el argumento a favor de una exposición diversificada en acciones, repartida entre sectores y regiones, con un equilibrio entre valores cíclicos, tecnológicos y defensivos".

"Es probable que la inflación caiga lo suficiente en los próximos meses como para que la Fed mantenga los tipos sin cambios, lo que permitiría que las rentabilidades a largo plazo desciendan a medida que se descartan las expectativas de subidas de tipos. Este desenlace macroeconómico benigno debería respaldar la continuidad del rally de ampliación en la renta variable", añade Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América en UBS Global Wealth Management.

 Ebury: el mercado exige soluciones, no maniobras

El gradual pero persistente aumento de los tipos de interés a largo plazo continúa marcando la evolución de los mercados a escala mundial. La Administración Trump está claramente preocupada. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció un aumento de las emisiones de deuda a corto plazo para financiar recompras de deudaa largo plazo, pero el mercado no parecía dispuesto a dejarse tranquilizar por este tipo de maniobras y el repunte de los bonos duró poco. "La única solución al aumento de las rentabilidades pasa por un programa serio de subidas de impuestos y recortes del gasto que reduzca significativamente el enorme volumen de emisiones de deuda", subrayan en Ebury

El fracaso de Bessent deterioró el sentimiento hacia el dólar y reavivó las expectativas de una nueva fase de la estrategia de depreciación de éste. La moneda estadounidense cayó frente a todas las principales divisas mundiales, con la única excepción del yen japonés, que afronta sus propios problemas de endeudamiento.

A medida que los mercados centran cada vez más su atención en la escalada de los tipos a largo plazo, el encuentro de los principales bancos centrales del mundo en Jackson Hole este fin de semana cobra especial importancia. Los inversores estarán muy atentos a la reacción de los responsables de política monetaria ante el veredicto implícitamente negativo que está emitiendo el mercado de bonos sobre su actuación colectiva. "Esperamos que el BCE y el Banco de Japón confirmen las expectativas del mercado de sendas subidas de tipos en septiembre, mientras que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, probablemente mantendrá la incertidumbre sobre la decisión del banco central estadounidense, aunque nosotros esperamos que mantenga los tipos sin cambios", añaden. Al margen de Jackson Hole, el miércoles 26 de agosto se publicará el índice de precios PCE de Estados Unidos, la medida de inflación preferida de la Fed.

  • EUR: La alentadora mejora de la confianza en el sector manufacturero impulsó en agosto el PMI compuesto de actividad empresarial, confirmando quela economía de la eurozona mantiene un moderado dinamismo al inicio del tercer trimestre de 2026. A medida que las recientes subidas de los precios de la energía comiencen a reflejarse en los datos del IPC, creemos que la combinación de una actividad económica razonablemente sólida y una mayor inflación refuerza definitivamente los argumentos a favor de una subida de tipos del BCE en septiembre, una perspectiva que también comparte el mercado. Mientras tanto, el euro se está beneficiando de una nueva fase de la estrategia de depreciación del dólar, en un momento en el que los mercados someten a un escrutinio cada vez mayor la insostenible dinámica de la deuda estadounidense.
  • USD: Los indicadores económicos de segundo nivel publicados en EEUU confirmaron, en términos generales, el escenario de moderación de la demanda y de las presiones inflacionistas, reduciendo parte de la presión sobre la Reserva Federal para subir los tipos el próximo mes. Con muy pocos indicadores adelantados relevantes por publicarse de aquí ala reunión de diciembre, creemos que el listón para justificar una subida es muy elevado y esperamos que los tipos permanezcan sin cambios. Las presiones de la Administración Trump para mantener bajos los tipos de interés y reducir en términos reales el creciente peso de la deuda mediante la inflación también jugarán en contra de los miembros más restrictivos del FOMC. Mientras tanto, el dólar ha retomado la senda bajista, que continúa siendo la dirección de menor resistencia, sin que por el momento haya señales claras de que haya encontrado suelo.
  • GBP: Los índices PMI de agosto del Reino Unido mostraron una apreciable mejora de la actividad empresarial, liderada por el sector servicios. Sin embargo, los informes sobre el mercado laboral y la inflación ofrecieron señales algo contradictorias. El primero mostró que el mercado de trabajo británico sigue presentando cierta holgura, mientras que el segundo apuntó a un moderado repunte de las presiones inflacionistas. El consenso del mercado sigue esperando que el Banco de Inglaterra mantenga los tipos sin cambios en su reunión de septiembre, pese al repunte de la inflación medida por el IPC, una previsión con la que coincidimos.

India: más dependencia del petróleo ruso y rezago histórico frente al S&P

Por otra parte, a dependencia india del petróleo ruso toca máximo histórico y evidencia la vulnerabilidad energética de Nueva Delhi, con Oriente Medio en llamas y el Brent rondando los 94$. A las refineras como Reliance les viene de perlas el crudo barato, pero el riesgo de sanciones sube. Atención al diferencial entre el Brent y el crudo procedente de los Urales.

Además, las Bolsas indias se acercan a su mayor rezago histórico frente al S&P 500. La fiesta de la IA americana no llega a Bombay y el capital rota fuera de los emergentes caros. Ojo a la infra ponderación de India y al flujo de dinero desde ese país hacia EEUU.

China: el consumo del lujo se recupera

Burberry dispara un 9% sus ventas en China; el lujo europeo ve brotes verdes en su mercado clave. La generación Z tiró del carro y las ventas subieron en el último trimestre. El grupo facturó 455 millones de libras, un 5% más. Por zonas: América creció un 12%, la Gran China, un 9% y Asia-Pacífico un 3%, mientras Europa y Oriente Medio cayeron un 3%. China es el termómetro del lujo, y ya ve rebotar el consumo en la cosmética cara. Si el chino vuelve a gastar, respiran LVMH, Richemont y Kering. Es la señal de que la recuperación china, aún frágil, llega al bolsillo. Y de que un buen dato chino mueve todo el sector mundial del lujo. 

Europa: las posiciones bajistas contra el diésel se convierten en alcistas

Los hedge funds recortan a mínimos de dos años sus apuestas bajistas sobre el diésel europeo ante una escasez histórica. Los grandes fondos han dado la vuelta al gasóleo y eso nos habla de que esperan mas dolor en el mercado de la energía. Recortaron 309 posiciones cortas, mínimo de más de dos años, y montaron casi 1.500 contratos al alza. El motivo es el margen de refino. Lo que gana la refinería al convertir crudo en diésel roza récord con 76,42$ por barril sobre el Brent, y el del diésel en EEUU. toca 102. La escasez tiene dos culpables, salen menos barriles de Oriente Medio y Rusia tiene vetada la exportación mientras Ucrania machaca sus refinerías. Con pocas plantas nuevas, cuando falta producto los márgenes vuelan; por eso ganan refineras como Valero o Repsol. Diésel escaso significa inflación de transporte y viento de cola para las refineras, justo antes de la llegada del invierno.

21Aug

El encarecimiento de los costes de financiación de la deuda pública preocupa por su traslado al conjunto de la economía y, por ello, está ejerciendo una presión relativa sobre la renta variable que, tras alcanzar máximos históricos al inicio de agosto, se encamina a cerrar su segunda semana de caída.

Miguel Ángel Valero

Tras una cierta estabilización, las dudas volvieron a los mercados de renta fija y el sentimiento negativo se extendió. La tensión geopolítica con Irán sigue presente y la amenaza del presidente Trump de intensificar la presión económica sobre Irán lanzando un "Día D económico" oscurece aún más las perspectivas del estrecho de Ormuz y complica cualquier normalización del suministro. Con ello, el precio del crudo encadena cinco sesiones al alza superando los 93$/barril, lo que volverá a tensionar la inflación.

Pero lo más relevante es que el mercado no parece convencido de la efectividad de las nuevas medidas de recompras de bonos anunciadas por el Tesoro de EEUU, como contó Dinero Seguro, volviendo a situar las rentabilidades exigidas a la deuda pública estadounidense por encima de los niveles previos al anuncio realizado por Scott Bessent. Este encarecimiento de los costes de financiación de la deuda pública preocupa por su traslado al conjunto de la economía y, por ello, está ejerciendo una presión relativa sobre la renta variable que, tras alcanzar máximos históricos al inicio de agosto, se encamina a cerrar su segunda semana de caída.

Scott Bessent ha dejado claro que los 4.000 millones$ no tienen por qué ser el techo. El secretario del Tesoro estadounidense anticipó que el Gobierno podría aumentar todavía más las recompras de bonos a largo plazo, después de duplicar el tamaño de algunas operaciones para el próximo trimestre. Su objetivo será reforzar la liquidez y combatir unas rentabilidades que considera alejadas de los fundamentos económicos. El siguiente frente será el déficit. Bessent y el director presupuestario de la Casa Blanca, Russell Vought, preparan por orden de Donald Trump una nueva ofensiva de consolidación fiscal. Esperan encontrar ahorros de varios cientos de miles de millones de dólares mediante recortes del gasto y medidas contra el despilfarro, el fraude y los abusos. Su mensaje al mercado es bastante cristalino: más recompras si hacen falta, tijera fiscal y crecimiento. 

"Ahora toca comprobar si los bonos compran la película. Alivio para bonos, hipotecas y bolsas caras, que sufren cuando la deuda segura renta mucho. Es un parche: si el mercado no se lo cree, vuelve la presión", avisan en Zumitow.

La IA busca capital para financiar inversiones

Esta tensión en los mercados de deuda pública coincide además con un momento particular del ciclo económico, en el cual la carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) está empujando a una fuerte búsqueda de capital para financiar las inversiones.  Broadcom negocia levantar hasta 100.000 millones$ en deuda para financiar chips de IA a Anthropic. La financiación bancaria tendría dos partes, un tramo junior (el último en cobrar si algo sale mal) de 30.000 millones y otro senior, avalado por Broadcom, de 60.000 millones a 70.000 millones. Blackstone y Apollo quieren sumarse. 

Aquí está lo que inquieta a Wall Street. El fabricante financia a su cliente para que le compre. Se llama financiación circular y funciona porque la IA aún da dinero. Como la tienda que te fía para comprarle a ella.  La operación parece positiva a corto plazo para Broadcom, Blackstone y Apollo. Pero si la IA no rinde lo prometido, esa deuda es el problema de todos.

Broadcom busca incrementar las ventas de sus chips y equipos para centros de datos: como declaró su CEO, Tan Hock Eng, en marzo, la compañía espera que las ventas de chips de IA superen los 100.000 millones$ en 2027. 

Una nueva colocación de deuda que se sumaría a la creciente oleada de operaciones destinadas a financiar la infraestructura de IA y que, sin duda, seguirán empujando al alza el volumen de inversión.

Pero, de momento, sale dinero del S&P 500 y del Nasdaq ante el creciente convencimiento de que el plan del Tesoro para contener los costes de financiación ofrece un alivio más táctico que estructural. Una situación que se contagió a las Bolsas europeas y a las asiáticas. Y se produce una toma de beneficios en la deuda soberana estadounidense tras dos sesiones consecutivas en las que se impusieron las compras, alentadas por el anuncio del Tesoro de incrementar las recompras de bonos a largo plazo.

Robeco: el Tesoro no aborda la cuestión de fondo, la elevada deuda de EEUU
La ampliación de las recompras por parte del Tesoro de EEUU refleja una preocupación creciente por el alza de los rendimientos a largo plazo y un cambio hacia un enfoque más activo. Sin embargo, sin abordar las presiones fiscales subyacentes, su capacidad para contener los rendimientos podría ser de corta duración. Duplicará, de 2.000 millones a 4.000 millones, el tamaño de su operación de recompra para títulos del Tesoro a más largo plazo destinada a apoyar la liquidez. Si las operaciones continúan al ritmo actual, las compras podrían ascender a unos 66.000 millones$ anuales. Estas cifras no son desdeñables, ya que las compras ampliadas del Tesoro de EE. UU. equivaldrían aproximadamente al 15 % de la oferta bruta de bonos del Tesoro estadounidense a 20 y 30 años.

Las operaciones de recompra no son nuevas. Han sido una herramienta de política activa para mejorar la liquidez de bonos más antiguos durante algún tiempo. Su propósito es facilitar la liquidez para favorecer el comercio y reducir la prima de rendimiento. Sin embargo, el momento del anuncio es notable. La prima de rendimiento de los bonos antiguos 'off-the-run' no ha estado elevada recientemente, y hace solo dos semanas el Tesoro confirmó sus planes de financiación existentes.

Claramente, el anuncio debe entenderse como una respuesta al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, ya que el de 30 años cerró con su rendimiento más alto desde 2007. Esto sugiere que el Tesoro quiere enviar el mensaje de que le importa el nivel de los rendimientos a largo plazo y está dispuesto a intervenir para limitar su subida. En adelante, es probable que sigamos viendo un Tesoro más activo.

En respuesta al anuncio, los bonos a más largo plazo subieron y la curva de tipos del Tesoro estadounidense se aplanó significativamente, con una disminución del diferencial entre los bonos a 30 y 2 años de 10 puntos básicos (pb) en el día, de 112 pb a 102 pb.

¿Qué más podría hacer el Tesoro? Una limitación importante es que el Tesoro debe financiar estas compras de alguna manera, lo más probable es mediante la emisión adicional de letras del Tesoro. Esta estrategia la viene siguiendo desde 2023. La pregunta entonces es, ¿qué más podría hacer el Tesoro para frenar el aumento de los rendimientos a largo plazo? Un posible siguiente paso sería ajustar la composición de la deuda recién emitida. El Tesoro determina cuánto deuda gubernamental se emite en diferentes vencimientos y podría reducir la oferta de bonos a más largo plazo. Cualquier cambio de este tipo podría anunciarse cuando actualice sus planes de emisión en la refinanciación trimestral de noviembre.

Acortar la madurez promedio de su financiamiento tendría un coste. Un perfil de madurez más corto haría que los pagos de intereses del Tesoro sean más sensibles a las políticas de tasas de la Reserva Federal. También podría percibirse como una presión adicional para que la Fed adopte una política de tipos de interés más bajos. Además, aumentaría el riesgo de refinanciación de la deuda.

A primera vista, las recompras del Tesoro pueden parecer similares a la Operación Twist, un programa de la Reserva Federal llevado a cabo entre 2011 y 2012, en el que la Fed vendió valores del Tesoro a corto plazo y compró valores a largo plazo para reducir las tasas de interés a largo plazo sin ampliar su balance general. Sin embargo, existen diferencias significativas. Primero, el tamaño de la Operación Twist de la Fed fue mucho mayor. Con más de 600.000 millones$, las compras y ventas de la Fed en diferentes vencimientos superan ampliamente las recompras actuales del Tesoro. Segundo, el Departamento del Tesoro no tiene la capacidad de crear liquidez, a diferencia de la Fed, y debe financiar estas compras. También parece haber cierta disonancia entre las preferencias de política del nuevo presidente de la Fed, Warsh, y las acciones del Departamento del Tesoro. Se sabe que Warsh prefiere acortar la duración del balance de la Fed y ha iniciado un grupo de trabajo para reexaminar la política del balance. Un posible resultado de este grupo podría ser disminuir el perfil de vencimiento de las tenencias de bonos del Tesoro de la Fed en el balance, desplazando las reinversiones hacia bonos gubernamentales de vencimiento más corto.

"Creemos que un Tesoro activo puede influir en los rendimientos a corto plazo. Sin embargo, sus acciones no abordan la razón subyacente por la cual los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo están altos. La incertidumbre inflacionaria ha aumentado y el gobierno de EEUU mantiene un gran déficit, estimado en el 6,3 % del PIB en 2026, a pesar de que la economía y el mercado laboral son relativamente fuertes. No hay indicios de que estos altos déficits vayan a disminuir en el corto plazo. La deuda pública de EE. UU. acaba de superar los 40 billones de USD (123 % del PIB) y se espera que continúe aumentando en el futuro previsible", advierten en Robeco.

"Esto significa que mantenemos cautela con los bonos gubernamentales a más largo plazo, con posibles efectos de contagio desde los rendimientos estadounidenses hacia otros mercados de bonos. Tenemos posiciones de 'steepener' en mercados como los gilts del Reino Unido y los bonos gubernamentales alemanes", añade su análisis.

UBS: el Tesoro compra tiempo, no una solución
En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, explica que la intervención excepcional del Tesoro compra tiempo, no una solución: "Los mercados han recibido con agrado las señales de que los responsables de política en EE. UU. están dispuestos a actuar cuando la volatilidad de la renta fija sube demasiado rápido. Pero creemos que la estabilidad duradera en los mercados de bonos dependerá, en última instancia, del contexto subyacente de inflación, fiscalidad y demanda".

"Las operaciones de carry trade siguen firmemente en el centro de atención en un contexto de baja volatilidad y crecimiento global resiliente. Aunque el anuncio de recompra de deuda del Tesoro de EE. UU. desencadenó una fuerte caída de los rendimientos y presionó al dólar, los inversores siguen escépticos sobre su impacto duradero. Es más probable que unas perspectivas de inflación más suaves en EEUU y un mensaje potencialmente más equilibrado de la Fed sean vientos en contra sostenidos para la fortaleza del dólar", apuntan Clémence Dumoncel, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de FX y Materias Primas.

06Aug

Samsung y SK Hynix prueban equipos de la china AMEC para fabricar chips en sus plantas de China. El movimiento de las dos empresas coreanas, que copan cerca del 70% de la memoria mundial, se produce porque EEUU aprieta las restricciones desde 2022 y puede dejar sin servicio sus máquinas occidentales en China.

Miguel Ángel Valero 

Los fondos de salud captaron 2.440 millones$ en julio mientras la tecnología sigue en su montaña rusa bursátil. El dinero está abandonando las tecnológicas de moda y refugiándose en un sector más 'aburrido' pero desde luego muchísimo más barato: la salud, que llevaba años en el olvido. La salud cotiza con descuento. Y hay fusiones en marcha, como la que intentan AstraZeneca y Bristol Myersque pueden animar su cotización. Además, los analistas vaticinan que el sector crecerá a doble dígito el menos hasta 2027.

En este contexto, Eli Lilly se dispara en Bolsa un 5% tras mejoras sus previsiones para final de año, hasta los 87.000 millones$ en ingresos. En el trimestre, las ventas de Mounjaro se dispararon un 91% hasta 9.940 millones, y Zepbound sumó 4.930 millones. Los dos medicamentos ya son el 64,7% de sus ingresos. 

En cambio, Novo Nordisk se hundió un 10% tras decepcionar su ensayo cardiovascular. Lleva meses intentando demostrar que hay vida más allá de Wegovy y Ozempic, y el mercado le dice que todavía no. La diversificación se retrasa y deja a la farmacéutica danesa aún más pegada a la obesidad, justo donde Eli Lilly más aprieta.

La banca también recibe flujos del dinero que ha dejado el sector tecnológico porque lo ve carísimo y con riesgos de burbuja si las empresas  no consiguen rentabilizar las cuantiosas inversiones en centros de datos y en inteligencia artificial (IA). 

JP Morgan Chase quiere pisar el acelerador en el mercado de la vivienda en EEUU. El mayor banco del país por activos destinará más de 750.000 millones$ hasta 2035 para impulsar la construcción, facilitar el acceso a la compra de viviendas y reforzar su iniciativa American Dream, que también incluye más financiación para pequeñas empresas y un mayor acceso a la sanidad. El plan contempla aumentar en más del 40% la concesión de hipotecas para ayudar a 500.000 clientes a comprar una casa. Además, la entidad contribuirá a construir o preservar más de un millón de viviendas asequibles, contratará a 850 nuevos asesores hipotecarios y presidirá el nuevo Housing Advisory Council de la Cámara de Comercio de EEUU. 

El mercado inmobiliario estadounidense sigue atascado por los elevados tipos de interés y la escasez de oferta, que mantiene los precios por las nubes. En este contexto, JPMorgan originó el año pasado 52.800 millones$ en hipotecas, un 30% más que en 2024, y ahora quiere echar más carbón a la locomotora.

Samsung y SK Hynix buscan cómo sortear el veto de EEUU al chip chino

Samsung y SK Hynix prueban equipos de la china AMEC para fabricar chips en sus plantas de China. El movimiento de las dos empresas coreanas, que copan cerca del 70% de la memoria mundial, se produce porque EEUU aprieta las restricciones desde 2022 y puede dejar sin servicio sus máquinas occidentales en China. Sin mantenimiento, esas fábricas se paran. El equipo chino es solo un plan B por si el veto norte. No es un compromiso a gran escala. Pero un pedido serio sería un aval para China y un aviso para ASML, que copa el 90% de la litografía, un mercado de 100.000 millones al año.

Si el plan B de las grandes tecnológicas coreanas sale adelante y Asia se pasa a la memoria china, es una muy mala noticia para los fabricantes occidentales de chip (no solo ASML, también Applied Materials). La guerra de los chips reordena quién vende las máquinas. Y eso sería muy bueno para la Bolsa china.

China toma represalias tras las restricciones anunciadas por EEUU relacionadas con un componente utilizado para la transmisión de datos en los centros de datos. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) es la que ya impuso medidas contra los equipos de compañías como Huawei o Hikvison, además de restricciones sobre drones y routers chinos. Como respuesta, China reforzará los controles sobre las exportaciones de drones hacia EEUU, que pasarán a estar sujetas a una revisión individualizada “caso por caso”. China es el principal fabricante mundial de vehículos aéreos no tripulados. DJI Technologies representó aproximadamente el 70% del mercado estadounidense de drones comerciales el año pasado. Además, el Ministerio de Comercio chino anunció sanciones contra seis entidades estadounidenses, entre ellas la empresa biotecnológica Applied DNA Sciences. 

Mientras, Arista Networks sube un 11% en Bolsa porque el trimestre bate objetivos, revisa al alza las previsiones para el año, y sigue vendiendo la red que conecta los centros de datos de la inteligencia artificial (IA).

El Mundial de fútbol sale muy caro para Nike y Adidas

Tras el Mundial de fútbol de EEUU, México y Canadá, brillantemente ganado por España, viene la resaca. Nike rinde peor que el S&P 500 por el mayor margen en 25 años. Cuando una marca histórica se descuelga tanto del índice, o es una ganga escondida o una señal de que el negocio está tocado. La competencia de New Balance y On y un consumidor que parece más 'tacaño' con las zapatillas premium le pasan factura.

También a Adidas, que ha llegado a bajar el 19% en Bolsa pese a lograr ventas récord trimestrales de 6.700 millones€. El problema es el margen, y un gasto de 924 millones en marketing, 212 millones más que hace un año, que dejan el beneficio operativo en 574 millones cuando el consenso pedía 623 millones.

El acuerdo entre Irán y Omán presiona a EEUU

Por otra parte, Irán y Omán han alcanzado un acuerdo sobre la gestión del estrecho de Ormuz, que otorgaría a Teherán capacidad de supervisión sobre los buques que accedan al Golfo Pérsico, aunque sin facultad para imponer peajes o tasas de tránsito. No obstante, aún queda pendiente de determinar si esto excluye la posibilidad de que puedan establecerse contribuciones 'voluntarias' destinadas a cubrir costes de seguridad, vigilancia o rescate. En cuanto a la ruta, contemplaría un corredor de entrada próximo a las costas iraníes y otro de salida a través de aguas omaníes, con un carácter temporal de entre dos y cuatro meses.

El borrador ya ha sido compartido con Estados Unidos, varios países de la región y las máximas autoridades iraníes, quienes deben dar la aprobación definitiva. Aunque desde Teherán se insiste en que este entendimiento no supone una reapertura inmediata del estrecho, sí constituye un avance relevante y un posible catalizador para que Irán y EEUU avancen en las conversaciones. De hecho, hace apenas dos días Trump mostró su voluntad de alcanzar un entendimiento al afirmar que un acuerdo para reabrir Ormuz se podría materializar próximamente.

Si las negociaciones continúan avanzando, el aspecto verdaderamente relevante para los mercados son las noticias vinculadas a la normalización del tráfico marítimo y de los flujos energéticos, más allá de lo que ocurra con el programa nuclear iraní y otras disposiciones. 

UBS: exposición diversificada en Europa, Asia y renta fija de calidad

Los sólidos resultados empresariales y la reducción de los riesgos geopolíticos llevaron al S&P 500 a un máximo histórico esta semana, impulsando la ganancia acumulada del índice en lo que va de año hasta casi un 13%. "Creemos que las acciones estadounidenses tienen margen para seguir subiendo en un contexto de crecimiento resiliente, una fortaleza generalizada en los beneficios empresariales y una Reserva Federal paciente. Pero unas perspectivas constructivas para los mercados europeos y asiáticos también deberían respaldar nuevas subidas, mientras que los elevados rendimientos de los bonos ofrecen un atractivo ingreso y diversificación para las carteras. Consideramos que la fortaleza actual del mercado supone un momento oportuno para que los inversores aumenten la resiliencia de sus carteras y reequilibren posiciones concentradas hacia una exposición diversificada en Europa, Asia y renta fija de calidad. El impulso de mejora en los beneficios de Europa ofrece oportunidades. El repunte bursátil en Asia tiene margen para ampliarse. Los elevados rendimientos hacen que los bonos de calidad resulten atractivos por su ingreso y diversificación", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque el repunte de las acciones estadounidenses todavía tiene margen para continuar, los inversores con posiciones concentradas deberían aprovechar la fortaleza del mercado para diversificar. Asia, Europa y los bonos de calidad pueden ayudar a ampliar las fuentes de rentabilidad, mejorar los ingresos y aumentar la resiliencia de la cartera".

"Las acciones de semiconductores han seguido registrando pérdidas, lo que ha llevado a algunos de los principales índices a sufrir caídas considerables. Sin embargo, seguimos esperando que los mercados bursátiles avancen al alza durante el resto de este año, a medida que los sólidos beneficios se extiendan más allá de la IA", apunta Matthew Carter, estratega.

29Jul

Gescooperativo recuerda que la principal enseñanza que deja la historia de los mercados es que las inversiones de largo plazo rara vez deberían depender del calendario: "En inversión, descansar no significa salirse del mercado; significa confiar en una estrategia bien construida".

Miguel Ángel Valero

Es más que evidente que la evolución del Euribor a 12 meses, índice usado para calcular el interés de las hipotecas variables, depende en gran medida del desarrollo del conflicto que azota Oriente Medio.Cuando EEUU e Irán se dedican a bombardear la zona, esta referencia tiende al alza. Y cuando pactan unos días o semanas de tregua, su valor se estabiliza o se reduce, como ocurrió en junio.Tras la reanudación de los bombardeos, pues, es fácil adivinar cuál ha sido el comportamiento de este índice hipotecario en las últimas semanas. Según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.com, el Euribor ha subido en julio y acabará el mes con un valor cercano al 2,85%, ligeramente superior al de junio (2,798%). 

En consecuencia, las hipotecas variables que vayan a revisarse próximamente sufrirán un encarecimiento de más de 740€ de media al año. El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, explica que el valor de julio de 2026 (2,85%; aproximadamente) será sensiblemente superior al del mismo mes del año pasado (2,079%). Para una hipoteca variable media de 150.000€ a 25 años con un tipo de Euribor más 1% y revisión anual, eso supondrá pasar de pagar unas cuotas de 717€ mensuales a abonar unos 779 al mes: unos 62 más al mes y más de 740 más al año.

Las hipotecas variables que vayan a actualizarse próximamente con una revisión semestral también se encarecerán, dado que el valor del Euribor hace seis meses era del 2,245% (enero de 2026). Si se hace el cálculo con el ejemplo anterior, las cuotas subirán de 730 a 779€: unos 49 más al mes y algo más de 290 más al semestre.

Pero ¿qué tiene que ver el Euribor con el conflicto en Oriente Medio? Más de lo que parece. Miquel Riera explica que el precio del petróleo se dispara cada vez que hay un bombardeo en Oriente Medio, dado que los países de la zona son productores de crudo. Si se encarecen el combustible y la energía, sube también la inflación, lo que obliga al Banco Central Europeo (BCE) a incrementar sus tipos de interés para contener el coste de la vida en la Eurozona. “El euríbor representa el interés medio al que los principales bancos de la Eurozona se prestan dinero entre ellos. Por lo tanto, cuando se espera una subida de tipos por parte del BCE, este índice se adelanta y tiende al alza”. subraya. Su incremento en julio responde a las expectativas de los mercados financieros, que esperan que el BCE incrementará tipos en septiembre y, quizás, otra vez más antes de que termine el año.

¿El Euribor superará el 3%? Si Irán y EEUU pactan otra tregua antes de que termine el verano y alcanzan finalmente un acuerdo de paz, es probable que la inflación se modere y que no haya nuevas subidas de tipos por parte del BCE. En ese escenario optimista, el Euribor podría bajar y situarse en torno al 2,6%. En cambio, si esa tregua llega después de septiembre, tras una más que probable subida de tipos por parte del BCE, es probable que el índice se estanque alrededor del 2,8% hasta diciembre, según HelpMyCash. Y si no se alcanza un acuerdo de paz antes de que acabe el año, el Euribor alcanzará o incluso superará el 3% para finales del 2026, dado que la situación obligaría al BCE a incrementar sus intereses otra vez.

Ante este futuro incierto, Miquel Riera aconseja prudencia a los hipotecados a tipo variable: “Es fundamental que cada titular calcule si sería capaz pagar las cuotas con un Euribor al 3% o más. Y si cree que podría tener dificultades, es recomendable que pida cita a su oficina bancaria para explorar soluciones en caso de que se produzca el peor de los escenarios”.

Gescooperativo: el verano no es tiempo de mudanza en inversión

Cada verano vuelve a ponerse el foco en el comportamiento de los mercados durante agosto, un mes al que suele asociarse una mayor sensibilidad en los mercados, aunque la historia invita a mantener la confianza en las estrategias de inversión de largo plazo. La menor actividad de los mercados, el recuerdo de algunos episodios de elevada volatilidad y la ausencia de muchos inversores alimentan esa percepción. Sin embargo, la evidencia histórica dibuja un escenario bastante diferente, en el que los acontecimientos macroeconómicos y geopolíticos han tenido un impacto mayor que la estacionalidad del verano. 

Gescooperativo, la sociedad gestora de fondos de inversión del Grupo Caja Rural, dentro de su iniciativa de fomentar la cultura financiera y ayudar a los inversores a tomar decisiones más racionales, ha analizado qué ha ocurrido históricamente en los mercados durante el mes de agosto. Y la principal conclusión a la que llega desmonta el mito de que el verano, y especialmente agosto, constituye, por sí mismo, una razón para modificar una estrategia de inversión bien diseñada. 

Agosto suele registrar menores volúmenes de negociación en muchos mercados desarrollados debido al periodo vacacional. Eso hace que la variabilidad en el comportamiento de los mercados en los meses de agosto sea muy elevada y, por lo tanto, que la capacidad predictiva de esa estacionalidad se quede más limitada. La razón para que agosto mantenga esa fama de mes complicado tiene menos que ver con la rentabilidad que con el funcionamiento del propio mercado. 

"No es que agosto sea un mes especialmente negativo; lo que ocurre es que, al haber menos volumen de negociación, cualquier noticia puede tener una trascendencia mayor lo habitual", explican los expertos de Gescooperativo. "Una cosa es que exista una mayor sensibilidad a episodios puntuales de volatilidad y otra muy distinta asumir que agosto es un mes negativo para las Bolsas", añaden.

Es cierto que algunos de los sobresaltos bursátiles más recordados ocurrieron precisamente durante el mes de agosto. La rebaja de la calificación crediticia de EEUU en 2011 o las turbulencias provocadas por la devaluación del yuan chino en 2015 contribuyeron a consolidar la percepción de que agosto es un mes especialmente delicado. Ahora bien, convertir esos episodios excepcionales en una regla general para basar una decisión de salir del mercado en este mes, supone en sí misma un riesgo mucho mayor. Por ejemplo, agosto de 2020 fue especialmente positivo para los mercados bursátiles. Para el S&P 500 fue uno de los meses mejores del año con una subida del 7,19%, el Nasdaq avanzó el 9,7% y el Euro Stoxx 50 alrededor del 3,2%, lo que demuestra que agosto no necesariamente responde a la percepción de mes adverso para la renta variable.

Precisamente, ese sesgo de percepción es lo que explica algunos de los errores que muchos ahorradores cometen antes de marcharse de vacaciones. El primero consiste en vender posiciones "por si pasa algo". Desde un punto de vista emocional, puede parecer una decisión tranquilizadora, pero financieramente rara vez estjustificada. "Si nuestras circunstancias personales no han cambiado, tampoco debería hacerlo nuestra estrategia de inversión", señalan los expertos. "Seguimos teniendo el mismo horizonte temporal, las mismas necesidades y los mismos objetivos; las vacaciones no modifican ninguno de esos elementos".

Otro comportamiento habitual consiste en retrasar nuevas inversiones esperando una hipotética caída de los mercados durante agosto. En realidad, supone intentar anticipar el mejor momento para entrar en bolsa, una tarea extraordinariamente difícil incluso para los gestores profesionales. "El 'timing' es un factor del que el inversor minorista debería intentar alejarse. Ni siquiera los mejores gestores del mundo son capaces de identificar sistemáticamente el mejor momento para invertir", explican los especialistas de Gescooperativo.

A ello se suma la tentación de consultar la evolución de la cartera varias veces al día desde el lugar de vacaciones. “Estar informado siempre resulta positivo, pero convertir el descanso en un seguimiento permanente de los mercados suele favorecer decisiones impulsivas basadas en movimientos de corto plazo”, añaden. Por tanto, si durante las vacaciones las Bolsas sufren una corrección, la respuesta que deberían adoptar los inversores dependería sobre todo del trabajo realizado antes de invertir. “Si la cartera está correctamente diversificada y adaptada al horizonte temporal y al perfil de riesgo del inversor, una corrección puntual no debería obligar a tomar decisiones precipitadas. Además, conviene distinguir entre una caída provocada por un acontecimiento puntual y un cambio estructural en las perspectivas económicas o empresariales. Esa valoración requiere un análisis profesional y difícilmente puede hacerse observando únicamente la evolución diaria de los mercados”, explican los expertos.

Por ese motivo, desde la gestora de las Cajas Rurales consideran que revisar la cartera antes de las vacaciones solo tiene sentido cuando han cambiado las circunstancias personales del inversor o si este desea comprobar, junto con su asesor financiero, que la estrategia continúa alineada con sus objetivos. “Lo que no debería hacerse es modificar una cartera simplemente porque el calendario marque la llegada de agosto”, insisten los expertos.

Al final, la principal enseñanza que deja la historia de los mercados es que las inversiones de largo plazo rara vez deberían depender del calendario. Las vacaciones duran unas semanas; una estrategia de inversión puede acompañar al ahorrador durante décadas. Por eso, como resumen los especialistas de Gescooperativo: "En inversión, descansar no significa salirse del mercado; significa confiar en una estrategia bien construida".

La confianza del consumidor en EEUU y las apuestas se desploman

Mientras, en EEUU la confianza de los consumidores se deterioró en julio. El indicador elaborado por la Conference Board retrocedió hasta 90,8 desde el 92,2 correspondiente a junio. El mercado esperaba 92,3. Por componentes, la lectura de la situación actual cayó hasta niveles de 114,9 frente al 118,5 previo, mientras que el índice de expectativas se mantuvo estable en 74,7. La confianza del consumidor americano se resfría en el peor momento. Las familias ven el mercado laboral cada vez más flojo, y eso siempre acaba en la misma película: menos gasto.

Este dato se enlaza con otro: los ingresos de juego del Strip de Las Vegas caen por primera vez en cinco meses. Las Vegas es un termómetro estupendo del bolsillo americano. Cuando la gente tiene miedo, lo primero que recorta es lo prescindible: el casino, el show, la copa cara. Por eso este dato escuece. En junio, el dinero que se quedó el casino tras pagar a los ganadores cayó un 1,4% interanual en el Strip, hasta 754,7 millones$. Rompe cuatro meses seguidos de subidas. El conjunto de Nevada aún sube un 0,8%, hasta 1.340 millones. Ahora el matiz que lo cambia todo. El batacazo lo explica el baccarat, el juego de los grandes apostadores asiáticos, que se hundió un 22,4% hasta 610,7 millones. Un analista de JP Morgan apunta a que el Mundial de fútbol se llevó a esos grandes apostadores. Sin baccarat, el Strip habría subido un 2,1%. Susto más que sangría: el trimestre entero aún cierra un 5,9% arriba. Pero para MGM y el sector de ocio, la clave es si esto es un bache puntual del Mundial o el ciudadano norteamericano ya ha empezado a cerrar la cartera. Si el gasto discrecional flojea de verdad, casinos, hoteles y aerolíneas son los primeros en notarlo. Por tanto, atención.

Países Bajos: las empresas esperan un aumento de las insolvencias a corto plazo

En Países Bajos, las empresas muestran una mayor dependencia del crédito comercial que la media de Europa Central, a pesar de estar sufriendo retrasos en los pagos que impactan en el flujo de caja. Según el Barómetro de Prácticas de Pago en Países Bajos de Crédito y Caución, casi tres cuartas partes de las ventas B2B se realizan a crédito, lo que supone más de 20 puntos por encima de la media de la región. Siete de cada diez proveedores señalan retrasos por parte de sus clientes y una quinta parte de las facturas está vencida. Muchos clientes alargan los plazos de pago, trasladando sus necesidades de financiación a corto plazo a los proveedores.

Sobre la base del escenario actual, el 19% de las compañías prevé un aumento de las insolvencias a corto plazo y el 60% apunta a que el nivel de impagos se mantendrá elevado si el crecimiento económico sigue siendo moderado, las condiciones de financiación continúan siendo restrictivas y las tensiones geopolíticas siguen perturbando los flujos comerciales. La preocupación es mayor entre las empresas orientadas a la exportación, donde la menor demanda mundial y la incertidumbre en torno al comercio global podrían aumentar rápidamente el riesgo de dificultades financieras. 

La exposición al riesgo de crédito varía según los sectores. El comercio mayorista, las pymes y algunos segmentos del sector servicios se ven especialmente afectados debido a que los márgenes son ajustados y la liquidez es escasa. Muchas de estas empresas suelen enfrentarse a mayores pérdidas por impagos, a veces superiores al 5 %.

El tamaño del tejido productivo de Países Bajos refleja su capacidad de resistencia frente al riesgo de impago. Los grandes fabricantes parecen estar mejor protegidos y alegan su capacidad para fijar precios, la diversificación de sus fuentes de ingresos y la solidez de sus balances como razones por las que no prevén alteraciones importantes en sus márgenes. Otras empresas, en particular las pymes con una elevada exposición a los mercados globales, márgenes más ajustados o reservas financieras limitadas, prevén seguir enfrentándose a una situación de fragilidad.

Los retrasos en los pagos generan una reducción del margen de liquidez en el 23 % de los casos, una menor flexibilidad financiera en el 17 % y mayores necesidades de financiación en el 15 %.
Las empresas neerlandesas suelen combinar el control interno del crédito con la gestión externalizada del riesgo de crédito, incluido el seguro de crédito, ya que aseguran que esta combinación de herramientas les ayuda a gestionar de forma más eficaz el comportamiento impredecible de los pagos B2B en el actual entorno económico y comercial inestable.

De cara al futuro, el comportamiento de los pagos B2B en Países Bajos vendrá determinado cada vez más por factores económicos y geopolíticos externos. La elevada dependencia del crédito comercial implica que cualquier presión sobre la liquidez de los clientes se transmite rápidamente a lo largo de la cadena de suministro. Entre sus principales preocupaciones se encuentran también la evolución de la inflación, que puede repercutir en un menor margen comercial, y los cambios normativos.

Ebury: escenario optimista para las divisas latinoamericanas

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, contempla un escenario optimista para las divisas latinoamericanas pese al impacto de las tensiones geopolíticas globales. Mantiene una visión constructiva con respecto a la mayoría de las monedas latinoamericanas, apoyándose en el giro político hacia la derecha que se ha producido en la región, las elevadas tasas de interés reales en varios de sus países y unos precios de las materias primas persistentemente elevados.

Según el Latam FX Outlook, las divisas latinoamericanas mantienen un potencial de apreciación relevante, aunque el entorno sigue marcado por importantes focos de incertidumbre. Entre los principales riesgos señalados por la compañía destaca un endurecimiento sorpresivo de la política monetaria de la Reserva Federal, un retroceso brusco en los precios de las materias primas o la incapacidad política de los nuevos gobiernos de derecha de implementar medidas de consolidación fiscal ambiciosas. 

Ebury subraya diversos factores internos que podrían afectar la evolución de las monedas de la región:

  • Real brasileño: la economía está sorteando bien el shock externo gracias a los esfuerzos fiscales, aunque la atención del mercado se dirige ahora a las elecciones presidenciales de octubre, donde la subida en las encuestas del candidato Lula genera dudas sobre la consolidación fiscal a largo plazo.
  • Peso chileno: ha sido una de las monedas más afectadas por su alta exposición al shock energético y unos datos macroeconómicos más débiles. No obstante, los altos precios del cobre siguen siendo un factor estructural de apoyo y no contemplan recortes inmediatos de tipos por parte del Banco Central de Chile.
  • Peso colombiano: se consolida como la divisa más destacada de la región tras la victoria electoral de Abelardo de la Espriella, el repunte de los precios del petróleo y el agresivo ciclo de subidas por parte del Banco de la República. Ebury advierte, no obstante, que este rally podría estar sobreextendido ante los retos de la consolidación fiscal.
  • Peso mexicano: a pesar de la incertidumbre en torno a la renegociación del T- MEC, el inicio de las conversaciones envía una señal constructiva. Ebury espera un acuerdo reformado que propiciará ganancias moderadas para el peso mexicano, impulsado por la fortaleza de la economía estadounidense, las remesas y la tendencia al nearshoring.
  • Sol peruano: la victoria de Keiko Fujimori ha disipado los riesgos de mayor intervencionismo estatal, allanando el camino para reformas que fortalecerán los fundamentos macroeconómicos de Perú. Apoyado por un crecimiento sólido y los altos precios del cobre, Ebury mantiene una visión constructiva con respecto al sol, pero con riesgos como El Niño.
27Jul

Los fondos de bonos investment grade de EEUU sufren una salida récord de 7.100 millones$, la mayor fuga semanal jamás registrada. Solo el 20 de julio se esfumaron 8.200 millones.

Miguel Ángel Valero

Tras 13 noches consecutivas de bombardeos, EEUU suspendió desde el viernes 24 de julio la campaña de ataques, y en respuesta, Irán también detuvo sus represalias. EEUU interrumpió las operaciones sin ofrecer explicaciones ni anuncios oficiales. Esta pausa podría estar relacionada tanto con el desgaste de las reservas de misiles interceptores Patriot de EE.UU. como con la reducción del número de objetivos nmilitares de relevancia estratégica susceptibles de ser atacados. 

A todo ello, suma un nuevo foco de tensión en la región. Los hutíes, grupo rebelde asentado en Yemen y respaldado por Irán, tratan de aumentar la presión sobre el tráfico marítimo en el mar Rojo, principal vía de salida del petróleo saudí. Así, pese a la pausa en las hostilidades directas entre Irán y EEUU, durante el fin de semana se registraron nuevos intercambios de ataques entre los hutíes y Arabia Saudí.

Pero lo que más preocupa son dos datos. Por un  lado, el S&P 500 comparado con la masa monetaria M2 (la cantidad de dinero que circula por la economía) acaba de tocar el mismo nivel que marcó en el pico de la burbuja puntocom del año 2000. La Bolsa está tan cara respecto al dinero disponible como en aquel cénit, justo antes del pinchazo.

Por otro, los fondos de bonos investment grade (IG, grado de inversión, en inglés) de EEUU sufren una salida récord de 7.100 millones$ en una sola semana (hasta el 2 de julio). Es la mayor fuga semanal jamás registrada. Los inversores están soltando la deuda más segura que existe. Solo el 20 de julio se esfumaron 8.200 millones. El petróleo rozando los 100$ dispara el miedo a la inflación, y eso empuja al alza la rentabilidad del bono del Tesoro, ya en máximos de año y medio. 

Ofi Invest: Oriente Medio perjudica más a Europa que a EEUU

Cuando la deuda pública paga más, los bonos corporativos viejos, de cupón bajo y a largo plazo, valen menos. Mientras tanto, el bono 'basura' aguanta mejor y hasta recibe dinero fresco. Y el mercado ya pone hasta un 80% de probabilidades a que la Fed suba tipos.  "Si la Fed se pone dura, el castigo a la deuda corporativa y, de rebote, a las tecnológicas puede seguir", avisan en Zumitow.

La gestora de activos francesa Ofi Invest AM, cree que el crecimiento en la zona euro para 2026 estará muy por debajo de su potencial, cayendo al 0,5% desde sus estimaciones anteriores a la guerra de Irán que fijaban el crecimiento para este año en el 1,4%. El motivo de ello es la mayor resistencia de la economía en EEUU respecto a la europea al shock de los precios de la energía que ha provocado el conflicto, y que ha elevado la inflación media en EEUU al 3,5% y en Europa al 3%.

En consecuencia, tanto la Fed como el BCE tomarán decisiones de política monetaria con el objetivo de que la inflación vuelva a su nivel objetivo: en 2028 en EEUU, y en 2027 en Europa. El mercado espera que lo más probable es que la Fed suba los tipos, al igual que el BCE.

La primera mitad de 2026 ha estado dominada por la guerra en Irán, y la segunda tendrá un marcado acento geopolítico, por las elecciones de mitad de mandato en EEUU que podrían crear oportunidades de mercado, según Ombretta Signori, Head of Strategy de Ofi Invest AM.

El conflicto en Oriente Medio estalló coincidiendo con una fase de la economía global con fundamentales sólidos, pero el cierre prolongado del estrecho de Ormuz hizo subir los precios de las materias primas y perjudicó a las cadenas de suministro. Los costes de producción se vieron sometidos a presión, y el alza de los precios de la energía afecta al poder adquisitivo. 

Los efectos sobre el crecimiento económico serán mayores en Europa que en EEUU, porque su condición de exportador neto de materias primas le beneficia, y está gestionando el conflicto desde una posición de salida más fuerte. Las devoluciones fiscales vinculadas al OBBB (un paquete de ayudas fiscales de EEUU), la riqueza generada por las inversiones en renta variable y un mercado laboral sólido han permitido a los consumidores estadounidenses mantener su ritmo de gasto a pesar del aumento de los precios de la energía. 

La tasa de ahorro muestra una tendencia a la baja, lo que hace poco probable que el gasto de los consumidores vuelva a acelerarse. Aun así, el crecimiento económico debería mantenerse sólido y cercano a su potencial, respaldado por la inversión en IA.

Un comienzo de año lento y un segundo trimestre con bajo crecimiento se corresponde con las encuestas que confirman la desaceleración en la zona Euro. El gasto de los consumidores desciende por la subida de los precios de la energía, y la inversión empresarial se ve afectada por la incertidumbre y condiciones más estrictas en los préstamos bancarios.  

El plan de estímulo económico de Alemania no va lograr compensar estos vientos de cola, motivo que hace a Ofi Invest AM revisar el crecimiento para 2026 desde el 1,4% anterior al conflicto en Irán, al 0,5%, muy por debajo de su potencial. Al igual que en Estados Unidos, la inflación será más alta de lo esperado, el 3% de media, antes de retornar al 2% en 2027. 

UBS: estrategias que ayuden a gestionar el riesgo bajista

El BCE ya subió los tipos de interés del 2% al 2,25%, y una nueva subida de 25 pb sería acorde con su objetivo publicado en junio de lograr que la inflación regrese a su nivel objetivo. El BCE tendrá que aplicar una política monetaria levemente restrictiva con la que afrontar la posibilidad de que la subida de precios de la energía se traslade a los alimentos y a los precios de fabricación. Entonces, el BCE podría volver a bajar los tipos de interés en la segunda mitad de 2027.

Las tensiones geopolíticas, los precios del petróleo, los rendimientos de los bonos y las dudas sobre el retorno de las inversiones en IA son riesgos clave para los mercados. Los inversores deberían centrarse en la resiliencia de la cartera y en estrategias que ayuden a gestionar el riesgo bajista, preservando al mismo tiempo el potencial de crecimiento a largo plazo.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Para los inversores bien diversificados y con horizonte a largo plazo, mantenerse invertido sigue siendo la estrategia más eficaz para navegar la incertidumbre actual. Dado el sólido crecimiento de los beneficios y un contexto cíclico en mejora, vemos oportunidades atractivas en acciones a lo largo de distintos sectores y regiones, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición para captar una gama más amplia de motores de crecimiento. También esperamos que los rendimientos de los bonos caigan, y consideramos que la renta fija de calidad ofrece una combinación atractiva de ingresos, diversificación y potencial de rentabilidad a medio plazo".

"Aunque los sólidos beneficios empresariales siguen siendo un pilar fundamental clave para el mercado alcista, el reciente aumento tanto de los precios del petróleo como de los tipos de interés probablemente ha pesado sobre el rendimiento. En nuestro escenario base, creemos que el conflicto en Oriente Medio se desescalará, lo que debería impulsar a la baja los precios del petróleo. No obstante, los inversores deberían estar preparados para una posible volatilidad en los mercados bursátiles si el conflicto continúa intensificándose en el corto plazo", apunta David Lefkowitz, responsable de Acciones de EEUU.

Ebury: los mercados empiezan a digerir la nueva fase del conflicto

Los mercados empiezan, por fin, a digerir la reanudación de las hostilidades entre Irán y EEUU, y el consiguiente aumento de los precios del petróleo, que la semana pasada volvieron a superar los 100$ por barril. Las Bolsas retrocedieron y el dólar se apreció frente a la mayoría de las divisas, impulsado por la búsqueda de activos refugio. Por su parte, los exportadores netos de materias primas se beneficiaron de la mejora en sus términos de intercambio. Las expectativas de subidas de tipos por parte de los bancos centrales siguen elevándose y los mercados asignan ya una probabilidad elevada a que la Fed actúe en la reunión de esta misma semana. El notable fortalecimiento del dólar se produjo a pesar del último intento de Trump de imponer aranceles y obtener el respaldo del poder judicial estadounidense, lo que refuerza la idea de quelas expectativas sobre la política monetaria han vuelto a erigirse como el principal driver del mercado cambiario.

Las noticias del fin de semana sobre la suspensión de los ataques entre EEUU e Irán han aportado un ligero alivio a los activos de riesgo en lo que va de sesión. No obstante, el foco principal de la semana será la reunión de la Reserva Federal, que se celebrará el miércoles. Aunque no anticipamos cambios en los tipos, los mercados no descartan del todo esta posibilidad. Como mínimo, creemos que el FOMC mantendrá abiertas sus opciones de cara a una posible subida en septiembre. El Banco de Inglaterra también se reúne el jueves, sin que se esperen movimientos de tipos. La semana se cerrará con la publicación del dato preliminar de inflación de la zona del euro correspondiente a julio.

  • EUR: Tal y como se anticipaba, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo la semana pasada los tipos y se negó a comprometerse de forma explícita con una senda de subidas, subrayando que sus decisiones continúan siendo dependientes de los datos. Sin embargo, el tono de la presidenta Lagarde resultó restrictivo y dejó claramente abierta la puerta a un nuevo aumento de tipos en septiembre, al señalar que el banco dispondrá de mucha más información de cara a esa reunión. La combinación del repunte de los precios de la energía, el tono resiliente de los datos económicos y las declaraciones hawkish de Lagarde ha llevado a los operadores a descontar una probabilidad del 80% de otra subida en septiembre. El sorprendente repunte de los PMI de julio refuerza aún más esta visión. Los datos de inflación de esta semana podrían resultar decisivos para confirmar dicha subida, dado que los economistas esperan que el índice general se mantenga muy cerca del 3%, significativamente por encima del objetivo del BCE.
  • USD: Los indicadores económicos publicados la semana pasada confirmaron el tono generalmente positivo de la economía estadounidense. Se espera que los datos del PIB del segundo trimestre, que se darán a conocer esta semana, muestren un crecimiento nominal cercano al 6%, sin signos de desaceleración y con una inflación que, por sexto año consecutivo, permanece muy lejos del objetivo de la Reserva Federal. Este contexto, unido al reciente repunte de los precios de la energía, proporcionará munición a los miembros más hawkish del FOMC. Aunque no anticipamos una subida de tipos en la reunión de esta semana, sí esperamos un mensaje inequívocamente restrictivo. El comunicado volverá a ser breve y, con toda probabilidad, evitará cualquier orientación prospectiva, en línea con el rechazo explícito del presidente Warsh a esta estrategia de comunicación. No obstante, las declaraciones que lo acompañen probablemente señalarán que se avecinan subidas de tipos si el conflicto con Irán se prolonga y los precios del petróleo se mantienen entorno a los niveles actuales —o por encima de ellos— durante un periodo prolongado.
  • GBP: La primera semana de Andy Burnham como primer ministro británico ya ha pasado a la historia. Su inesperada designación de John Healey como ministro de Hacienda ha sido bien recibida, dada su reputación de rigor fiscal y su experiencia previa en el Tesoro. Sin embargo, empieza a percibirse cierto nerviosismo entre los inversores, ya que las rebajas fiscales anunciadas parecen carecer de financiación y elevan el riesgo de futuras subidas de impuestos y de un mayor endeudamiento.
  • Sin ánimo de resultar excesivamente cínicos, interpretamos estas medidas —con un coste fiscal reducido pero de elevado impacto político— como un intento de dorar la píldora antes de introducir ajustes fiscales agresivos en otoño. Comienzan a emerger indicios de que el nuevo Gobierno optará por aumentar la carga impositiva y el gasto público, al tiempo que busca la "máxima flexibilidad" dentro del marco impuesto por las reglas fiscales.
  • "Interpretamos esto último como una señal de que el déficit y la deuda pública aumentarán aún más, una combinación poco favorable para la libra y para los bonos soberanos. Los mercados de divisas parecen coincidir con este diagnóstico: la libra se ha depreciado de forma notable frente al euro en las últimas dos semanas. No esperamos obtener demasiadas novedades en la reunión del Banco de Inglaterra de esta semana, dado que las cifras de salarios e inflación publicadas la semana pasada se ajustaron a las previsiones del consenso.
25Jul

La inversión está tomando el relevo al consumo privado a corto plazo, gracias al impulso de la inteligencia artificial (IA), al gasto en defensa, a la transición energética y a los últimos coletazos de los fondos Next GenerationEU en Europa.

Miguel Ángel Valero

La evolución del conflicto entre Irán y EEUU, que se ha extendido a Oriente Medio, condiciona la economía mundial, pendiente del grado de apertura del estrecho de Ormuz. En un escenario marcado por la elevadísima volatilidad, los futuros de los precios del petróleo "anticipan cotizaciones medias hasta finales de 2027 muy por debajo de las hipótesis utilizadas en la mayoría de los escenarios centrales de previsión", señala José Ramón Díaz, de Caixa Bank Research, en un análisis sobre cómo la economía mundial busca un nuevo equilibrio. "Es pronto para cantar victoria, ya que, de momento, solo estamos ante el fin del principio del largo proceso que supondrá la reconfiguración de los equilibrios geopolíticos en Oriente Próximo", advierte. 

En función de cómo evolucionen los acontecimientos en Oriente Medio, la probabilidad de los escenarios más negativos (estanflación) se reduce, mientras que aumenta la verosimilitud de que toda la inestabilidad acumulada desde febrero se limite a un shock de oferta moderado. El fuerte retroceso de las expectativas de inflación a corto plazo a ambos lados del Atlántico refleja la efectividad del moderado endurecimiento monetario de los últimos meses y, por otro, aumenta la flexibilidad en la respuesta de los bancos centrales mientras comprueban la intensidad de los efectos de segunda ronda en las cestas de precios. El resultado de todo ello ha sido una relajación de las perspectivas de política monetaria con los mercados ahora descontando tan solo una subida más de los tipos de interés en EE. UU. y Europa, tras el movimiento al alza de 25 pb. del BCE y el cambio de la estrategia de comunicación en la Fed con la llegada de Warsh

En general, la percepción es que los bancos centrales seguirán manteniendo un rumbo restrictivo hasta que terminen de despejarse las dudas que rodean al complejo escenario internacional, aunque, con los futuros cotizados a finales de junio para el petróleo y el gas, el impacto directo de la energía sobre la inflación general en 2026 podría reducirse en cerca de 3 décimas respecto a las estimaciones de hace un mes.

Algo menos de visibilidad se tiene en el frente de actividad, aunque parece que los efectos negativos en crecimiento serán moderados, sobre todo si se confirman las últimas señales de mejora en los indicadores de confianza de familias y empresas. Ello refleja, una vez más, la resiliencia del ciclo de negocios global y el novedoso empuje de la inversión que, tras una década y media de atonía, está tomando el relevo al consumo privado a corto plazo, gracias al impulso de la inteligencia artificial (IA), al gasto en defensa, a la transición energética y a los últimos coletazos de los fondos Next GenerationEU en Europa. 

"El cambio de paradigma que implica pasar de la eficiencia como objetivo de la política económica a la seguridad nacional, la resiliencia industrial y la competencia tecnológica entre bloques tendrá un coste muy elevado. Ahora solo hay que buscar la financiación y evaluar qué implicaciones puede tener el proceso en el delicado equilibrio entre fragilidad fiscal y financiera", subraya Díaz, que ve la economía mundial entrando en una nueva era caracterizada por dos grandes transiciones simultáneas: fragmentación geoeconómica y revolución tecnológica. En este contexto, el reto de la política económica es preservar la resiliencia de un sistema económico cada vez más complejo, interconectado e incierto. 

Recuperación del consumo en España

En España, un análisis de Oriol Aspachs muestra que el efecto más visible e inmediato del conflicto se ha producido en la inflación, que, entre marzo y junio, se ha mantenido claramente por encima de lo que esperábamos a principios de año. Ha superado el 3% y, probablemente, se habría acercado al 4% de no ser por las medidas adoptadas por el Gobierno. Este repunte ha afectado tanto a la confianza empresarial como al consumo de los hogares, que han mostrado un perfil en forma de U entre marzo y junio. Por el lado empresarial, así lo refleja el índice PMI; por el lado del consumo, el indicador en tiempo real elaborado por CaixaBank Research. Ambos registraron descensos significativos a medida que el conflicto parecía enquistarse y los precios de la energía escalaban, y ambos se han recuperado en junio, coincidiendo con el acuerdo y la corrección de los precios energéticos. 

El PMI ha vuelto a niveles similares a los de enero y apunta de nuevo a un ritmo de crecimiento dinámico. Por su parte, el consumo doméstico, tras un mes de mayo débil, ha ido recuperando pulso a lo largo de junio. El mercado laboral presenta una respuesta más lenta ante los shocks macroeconómicos. Cambiar de trabajo o contratar a un trabajador suelen ser decisiones planificadas con cierta antelación. En este caso, el shock no ha sido ni lo suficientemente intenso ni lo bastante persistente como para alterar las dinámicas de fondo, y el 2º trimestre se ha cerrado con un crecimiento del empleo que sigue siendo globalmente dinámico y comparable al del primero. Además, este dinamismo se ha visto reforzado por el proceso de regularización de inmigrantes, de modo que el empleo total, de hecho, ha crecido ligeramente por encima del ritmo observado en el 1T.

Este experto destaca el único ámbito en el que el conflicto ha tenido un impacto positivo desde el punto de vista macroeconómico: el sector turístico. "Tras el fuerte crecimiento registrado en los últimos años, esperábamos que en 2026 los flujos turísticos siguieran aumentando, pero a un ritmo más moderado. Esta era la tendencia hasta el estallido del conflicto, momento en el que el crecimiento del sector volvió a acelerarse. España es percibida como uno de los destinos más seguros y, como en otras ocasiones, muchos turistas europeos han modificado sus planes para visitarnos. Los últimos datos sugieren que este año podría superarse ampliamente la barrera de los 100 millones de turistas internacionales", argumenta.

En conjunto, el PIB parece que cerrará el segundo trimestre con un crecimiento algo inferior al previsto a comienzos de año, pero superior al contemplado en el escenario actual, que asumía un periodo más prolongado de precios energéticos elevados. Más importante aún, si la paz se consolida en Oriente Medio y los precios de la energía no vuelven a repuntar, "la economía española post-Ormuz dispone de gasolina para seguir creciendo a un ritmo dinámico", concluye Oriol Aspachs.

24Jul

El petróleo por encima de los 100$/barril, niveles no vistos desde mayo, reaviva las preocupaciones sobre un repunte de la inflación que provocaría subidas en los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. El nuevo esquema de aranceles para alrededor de 60 economías mundiales añade un nuevo foco de incertidumbre sobre el comercio internacional y el crecimiento global, contribuyendo al deterioro del sentimiento de mercado.

Miguel Ángel Valero

La intensificación de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, después de nuevos ataques de los hutíes en el mar Rojo y del incremento de la presión entre Irán y EEUU, con insistentes amenazas de Trump sobre nuevos ataques en territorio iraní, lleva al petróleo a superar los 100$/barril, niveles no vistos desde mayo, reavivando las preocupaciones sobre un repunte de la inflación que provocaría subidas en los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. 

Este contexto se agrava con la confirmación de la nueva política comercial de la Administración Trump, al establecer un nuevo esquema de aranceles para alrededor de 60 economías mundiales. Aunque los gravámenes fueron, en muchos casos, menos severos de lo que se había especulado inicialmente, la medida añade un nuevo foco de incertidumbre sobre el comercio internacional y el crecimiento global, contribuyendo al deterioro del sentimiento de mercado. 

La Administración Trump ha impuesto aranceles que van desde el 10% al 12,5% a importaciones procedentes de 60 países, al considerar que no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. La medida sustituye al arancel global del 10% aplicado bajo la sección 122 y cuya vigencia expiraba el viernes 24 de julio. Por tanto, el anuncio genera más ruido que sorpresa, dado que la carga arancelaria resultante se mantiene en niveles muy similares a los existentes hasta ahora. Entre las excepciones, figuran importaciones de combustibles, determinados alimentos y fertilizantes, así como otros productos sujetos a gravámenes específicos, como los automóviles, metales y medicamentos. 

En el desglose por países, contempla la aplicación de un arancel del 10% a regiones como la Unión Europea, Reino Unido, México, Canadá e India mientras que el tipo del 12,5% afectaría a China, Japón, Suiza y Brasil, entre otros. Los gravámenes se amparan en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. El informe recomendaba un arancel del 12,5% para los países que carecen de legislación que prohíba las importaciones producidas mediante trabajo forzoso. Para aquellos países que sí cuentan con tales prohibiciones, pero no las aplican de manera suficiente o se han comprometido recientemente a hacerlo, se recomendó un arancel del 10%.  Resulta llamativo que países como India, Bangladés o Pakistán queden encuadrados en el grupo sujeto al 10%, mientras que otros como Noruega, Australia o Suiza afronten un gravamen superior, del 12,5%. Aun así, nada garantiza que los importadores estadounidenses no recurran también estos nuevos aranceles ante los tribunales. 

En paralelo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU continúa reembolsando los importes cobrados por los denominados aranceles “recíprocos” de Trump, después de que fueran declarados ilegales por el Tribunal Supremo en febrero. La incertidumbre podría aumentar una vez concluyan las investigaciones actualmente abiertas sobre los excesos de capacidad productiva, que probablemente terminarán sumándose a las medidas anunciadas por Trump.  Sin embargo, todavía no está claro cuándo se publicarán sus conclusiones.

La nueva norma deja un amplio margen de discrecionalidad a la Administración estadounidense para establecer otras excepciones en caso de “productos que podrían causar perturbaciones en toda la economía si estuvieran sujetos a estos aranceles; materias primas que podrían provocar la falta de disponibilidad de suministro nacional, y productos que no pueden cultivarse o producirse en cantidades suficientes en los EEUU”.

También introduce tratamientos específicos para los socios con los que ya alcanzó acuerdos comerciales, como la UE, Japón, Corea del Sur o Suiza. Incluye exenciones para semiconductores, productos farmacéuticos, acero, aluminio, automóviles, aeronaves civiles y materiales informativos, entre otros.

UBS: la recuperación de la producción de petróleo será más lenta

"Tras la pausa hawkish del BCE, esperamos que la Fed, el BoE y el BoJ actúen de forma similar, restando importancia a la reciente moderación de la inflación y manteniendo un sesgo de endurecimiento monetario", señalan Clémence Dumoncel, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas de UBS Global Wealth Management.

"Seguimos esperando que el proceso de recuperación de la producción en Oriente Medio sea más lento de lo que anticipa el mercado, ya que requiere un aumento en la llegada de buques. Con la reanudación del conflicto, esos flujos se mantienen deprimidos. Esto debería mantener el mercado petrolero ajustado y los precios respaldados", añade Giovanni Staunovo, estratega.

Eastspring: EEUU y China reducen sus reservas

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist Office, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, advierten en un informe sobre los peligros que conlleva la reanudación de las hostilidade, especialmente respecto a la subida del petróleo. Avisan que se abre un período de incertidumbre. Porque la caída de la oferta debido al menor suministro de crudo que provocó el cierre del Estrecho de Ormuz, fue mitigada mediante el uso de reservas estratégicas tanto en EEUU, como en China, que redujo sus importaciones de forma drástica.  Sin embargo, hay dudas sobre si el nuevo descenso de crudo transportado a través de Ormuz, y la consiguiente subida del precio, podria ser neutralizado como se hizo anteriormente. Y ello por el descenso de las reservas en ambos países.

Se muestran confiados en que finalmente, Irán y EEUU reconducirán las hostilidades y retomarán las negociaciones. Porque EEUU afronta en tres meses elecciones a las Cámaras legislativas e Irán necesita reanudar sus exportaciones de crudo para su reconstrucción económica y su rearme.Vuelve a aumentar el riesgo de encarecimiento de los precios de la energía

Los ataques iraníes contra buques que trataban de cruzar el estrecho de Ormuz y los ataques de represalia que ha lanzado EEUU contra Irán, han reducido el volumen confirmado de crudo transportado desde aproximadamente 12,5 millones de barriles diarios hace una semana, a unos 5 millones. Todo ello ha hecho que los precios del crudo Brent hayan vuelto a subir.

Los flujos de productos refinados procedentes de Oriente Próximo también se han reducido. La actividad de las refinerías rusas ha disminuido, lo que ha agravado aún más la escasez de productos refinados en el mercado mundial. Una combinación sostenida de precios más elevados del crudo y de los productos refinados, podría aumentar la presión sobre la inflación de los bienes, y provocar subidas de tipos de interés más acusadas de lo esperado. 

Las dos principales fuentes alternativas de suministro que hasta ahora han mitigado la pérdida de energía procedente de Oriente Próximo podrían estar llegando a su límite.  En primer lugar, el actual programa de liberación de petróleo de la Reserva Estratégica de EEUU podría agotarse ya en octubre, o quizás incluso antes. El Departamento de Energía ha señalado que, a fecha de 10 de julio, las reservas habían descendido hasta los 316,5 millones de barriles, 98,9 millones menos que a finales de febrero y su nivel más bajo en 43 años. Así, quedarían por liberar unos 73,1 millones de barriles de los 172 millones previstos inicialmente. En segundo lugar, el desplome de las importaciones chinas de petróleo hasta mínimos de una década, ha sido un factor decisivo en la demanda mundial de crudo, pero su sostenibilidad es incierta. Los datos sobre las reservas estratégicas de China son limitados, aunque se estiman en alrededor de 1.100 millones de barriles, y han disminuido en unos 41 millones. Es cuestionable que China esté dispuesta a seguir contrayendo sus importaciones.

En tres meses, el gobierno estadounidense deberá enfrentarse a las elecciones legislativas de mitad de mandato, y el encarecimiento de la gasolina y las bajas entre las fuerzas estadounidenses incrementan el riesgo de que los demócratas obtuvieran suficientes escaños para hacerse con el control tanto de la Cámara de Representantes, como del Senado. 

Irán, por su parte, quizás necesite que sus ventas de petróleo vuelvan a aumentar para financiar las urgentes tareas de reconstrucción y rearme. 

22Jul

El presidente de EEUU ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones.

Miguel Ángel Valero

Los ataques iraníes sobre bases estadounidenses han provocado víctimas mortales y han incrementado la presión militar sobre infraestructuras civiles en Kuwait. Al mismo tiempo, EEUU ha ampliado sus operaciones contra infraestructuras de comunicaciones. El petróleo encadena su cuarta sesión consecutiva de avances, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas después de que el presidente Trump rebajara las expectativas de una negociación inminente con Irán y amenazara con ampliar el alcance de los ataques. Advirtió de represalias si los rebeldes hutíes respaldados por Teherán interrumpen el tráfico marítimo en el mar Rojo y reiteró la posibilidad de actuar contra la zona de Montaña Pickaxe, una instalación presuntamente vinculada al programa nuclear iraní.

Este escenario está impulsando nuevamente al alza los precios de la energía. El Brent ya supera los 90$ por barril y, lo que resulta especialmente preocupante para Europa, el precio del gas se aproxima a los máximos registrados en marzo, superando los 60 €/MWh justo antes de la reunión del 23 de julio del Banco Central Europeo (BCE).

Pero lo que más preocupa es que Trump prepara una nueva batería de aranceles para sustituir el gravamen del 10% actual, cuya vigencia expira este viernes 24 de julio. Los nuevos gravámenes, aún pendientes de anuncio, estarían dirigidos a todos los países que, a juicio de Washington, no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Para ello, la Administración se apoyará en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. Trump ya recurrió a esta legislación en su primer mandato, cuando inició la guerra comercial con China, tarificando algunos productos hasta el 25%. 

En este contexto, la nueva propuesta ofrecería a la Administración una alternativa al actual arancel global del 10% aplicado bajo la Sección 122, sustituyéndolo por un mecanismo con mayor respaldo jurídico y, previsiblemente, de carácter permanente.

La iniciativa se produce después de que, la semana pasada, la Administración anunciase tasas del 25% sobre importaciones procedentes de Brasil, que han entrado en vigor el 22 de julio. Además, EEUU también comunicó la imposición de aranceles del 50% sobre productos canadienses –como el vino, cemento o sticks de hockey– que representan 20.000 millones$ en importaciones. 

Por otro lado, Trump ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones. Además, el presidente ha advertido de que aquellos que no se adapten a esta exigencia se enfrentarán a gravámenes del 200% a partir de agosto de 2029 –una vez concluido su mandato–. Los medicamentos afectados abarcarían una amplia gama de tratamientos esenciales, desde analgésicos y antibióticos hasta anticonceptivos y fármacos para controlar el colesterol.

Entre los socios comerciales de Washington, India sería el país más perjudicado, al ser el principal proveedor de medicamentos genéricos para el mercado estadounidense. Los productos farmacéuticos se encuentran entre las tres principales exportaciones indias a EEUU y alcanzaron un valor de 10.500 millones$ durante el ejercicio 2024-2025, según datos del Ministerio de Comercio indio.

La medida busca incentivar la producción farmacéutica dentro de EEUU, aunque su puesta en funcionamiento requeriría años y fuertes inversiones. Además, podría tener efectos contraproducentes sobre el mercado: a diferencia de los fabricantes de medicamentos de marca, los productores de genéricos compiten fundamentalmente en precio. Forzar el traslado de la producción a EEUU eliminaría buena parte de la ventaja de costes de los productores extranjeros, lo que podría traducirse en precios más elevados para los consumidores o incluso la retirada de comercialización en el mercado estadounidense.

Crédito y Caución: la geopolítica genera morosidad

El 60% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad, según el último Estudio de Gestión del Riesgo realizado por Crédito y Caución e Iberinform. La morosidad genera pérdida de ingresos para el 48% de las empresas, incrementa los costes financieros en el 23% de los casos, y pone en riesgo la continuidad del negocio para el 8,1% de las compañías. Todo ello supone un freno en la capacidad de expansión de la actividad comercial al menos para el 21% de las empresas.

El 70% de las empresas tiene que aceptar plazos de pago superiores a los deseados para poder mantener su cartera de clientes en sus operaciones B2B (entre empresas), principalmente por la falta de liquidez de sus clientes. La capacidad de los autónomos para imponer plazos de pago se reduce al 14%. En el caso de la pyme, este valor alcanza el 36% y se sitúa al 46% en la gran empresa. 

El Estudio de Gestión del Riesgo detecta diversos déficits en la gestión de la política de riesgos comerciales de las empresas. Solo el 23% de las empresas españolas ha creado comités de riesgos comerciales que permiten la revisión, aprobación y recomendación de límites en la exposición al riesgo para controlar de forma sistemática y transversal la evolución de la cartera de clientes. La existencia de unidades de riesgos sigue registrando valores muy bajos: solo el 19% de las empresas cuenta con áreas especializadas en la gestión del riesgo de crédito comercial.

Además del riesgo de crédito de sus clientes, las empresas señalan los principales retos actuales para su actividad comercial como es el la incertidumbre del entorno geopolítico (47%), el entorno económico general (39%), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%).  Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. De hecho, sólo un 2% de las empresas ya ha implementado este tipo de herramientas para la gestión del riesgo de crédito, aunque el 31% tiene planeado su implementación en el corto plazo.

UBS: el impacto de los nuevos aranceles será limitado

La administración Trump se prepara para anunciar nuevos aranceles que sustituyan a los gravámenes que están a punto de expirar, además de ampliar el uso de medidas comerciales específicas por industria y por país. Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los próximos anuncios de política comercial podrían generar volatilidad puntual, no esperamos un aumento significativo en la tasa arancelaria efectiva de EEUU y prevemos un impacto limitado en el mercado en general dentro de nuestro escenario base. El crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo el principal motor de las acciones globales, mientras que se espera que los rendimientos de los bonos retrocedan gradualmente a medida que se alivien las presiones inflacionarias. Dicho esto, la diversificación de la cartera sigue siendo esencial, ya que determinadas empresas o sectores podrían verse afectados de forma desproporcionada por las políticas arancelarias".

"En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", añade.

"Mantenemos una visión constructiva sobre las acciones de mercados emergentes y favorecemos una exposición diversificada para gestionar el riesgo de concentración y aprovechar la ampliación de los motores de beneficios. Nuestras preferencias actuales incluyen China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia", señalan Laura Smith, analista, y Maximilian Kunkel, director de Inversiones para CEEMEA.

"Aunque los desencadenantes de la volatilidad puedan cambiar con el tiempo —desde cambios en la política de los bancos centrales hasta eventos geopolíticos—, la necesidad de contar con un enfoque de inversión sólido y adaptable se mantiene constante. En lugar de intentar predecir el futuro, los inversores pueden prepararse para una variedad de resultados construyendo carteras que sean resilientes tanto en escenarios a la baja como en escenarios base y al alza", apuntan Dirk Effenberger, responsable de Riesgo de Inversión, y Sagar Khandelwal, estratega.

"El cambio demográfico está llamado a ser una fuerza determinante para las economías y los mercados en las próximas décadas, ya que el envejecimiento de la población probablemente ralentizará el crecimiento, redefinirá la dinámica de la inflación y creará un contexto más exigente para los rendimientos de los activos a largo plazo. En cuanto a la asignación estratégica de activos, esto apunta a un entorno de rentabilidad más exigente, particularmente para las acciones y el crédito de menor calidad, mientras que los bonos soberanos enfrentan fuerzas contrapuestas entre la demanda de activos refugio y las presiones fiscales", subraya Alan Zlatar, responsable de Asignación Estratégica de Activos.

Evli sobre pondera renta variable emergente

Por su parte, en la gestora nórdica Evli sugieren que los inversores sigan sobre ponderando la renta variable en sus carteras durante los próximos 6/12 meses, ya que las condiciones continúan favoreciendo esta clase de activo: una economía resiliente, beneficios empresariales al alza y la continuidad del ciclo de inversión en IA. Por regiones, Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes e infra pondera la europea, mientras mantiene una posición neutral en la estadounidense. En renta fija, la gestora nórdica prefiere los bonos corporativos frente a la deuda soberana. 

Evli también sugiere que los inversores mantengan un posicionamiento equilibrado en sus carteras para poder resistir los riesgos potenciales del entorno actual: subida de los tipos de interés, posible endurecimiento monetario y una potencial reversión del ciclo actual de IA. 

La asignación de activos de Evli para el segundo semestre de 2026 es: 

  • 1. Sobre ponderar la renta variable y recoger algunos beneficios de forma moderada. Evli mantiene una posición sobre ponderada en renta variable para el segundo semestre del año porque el entorno de mercado sigue siendo favorable y las perspectivas económicas son sólidas. A comienzos de junio, la gestora nórdica ajustó ligeramente sus posiciones, avanzando hacia una asignación equilibrada y algo más flexible, coherente con una visión positiva a largo plazo para los próximos seis a doce meses. En conclusión, “seguimos prefiriendo la renta variable frente a la renta fija, por un margen claro aunque moderado”, según el director de Fondos Sistemáticos y gestor sénior de carteras en Evli Fund Management, Peter Lindahl
  • 2. Mejora del entorno macroeconómico y expectativas positivas de beneficios Según Peter Lindahl, los fundamentales siguen respaldando la tendencia alcista del mercado. El entorno macroeconómico ha mejorado gracias a la recuperación del sector manufacturero y a la situación favorable de la economía estadounidense. Los beneficios empresariales del primer trimestre fueron sólidos, impulsados por temas relacionados con la IA, y las ratios de revisión de beneficios a largo plazo se sitúan muy por encima de sus medias. Este contexto se combina con un sólido ciclo de inversión de capital y un menor riesgo geopolítico, tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que ha reducido las tensiones y los precios de la energía. Por ello, el experto de Evli considera que “el argumento constructivo parece intacto, no agotado”, porque el final del ciclo de inversión en IA aún no está a la vista y los factores que impulsan el ciclo alcista siguen presentes. 
  • 3. Preferencia por la renta variable de mercados emergentes frente a Europa La gestora nórdica Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes por tres razones: una fuerte demanda de hardware tecnológico, valoraciones todavía moderadas y una evolución de precios relativamente sólida, lo que permite obtener exposición al tema de la IA a un precio más razonable. A 15 de junio, la exposición a renta variable de mercados emergentes había ganado un 27% en euros, el doble que el índice All-Country World. Desde mayo, Evli infra pondera la renta variable europea porque las previsiones de crecimiento se han revisado a la baja y el crecimiento de los beneficios empresariales siguió siendo débil en la primera parte del año. EEUU se mantiene neutral como ancla y centro del tema de la IA.
  • 4. Preferencia por los bonos de alto rendimiento frente a la deuda soberana Evli opta por el riesgo de crédito frente al riesgo de tipos de interés. La sobreponderación de la gestora nórdica en High Yield se explica por la resiliencia de la economía, unos fundamentales empresariales saludables y un contexto constructivo de beneficios, así como por unos niveles de rentabilidad atractivos. En deuda soberana, Evli mantiene una infraponderación porque el riesgo es asimétrico. Si una economía sólida y una inflación persistente empujaran al alza las rentabilidades a largo plazo, la exposición a duración no sería aconsejable. En conclusión, Evli prefiere asumir riesgo de crédito y se muestra reticente a asumir riesgo de tipos de interés. 
  • 5. Riesgos probables en los mercados. Peter Lindahl describe los riesgos a los que se enfrentan los mercados durante el resto de 2026: tipos de interés, endurecimiento monetario y reversión del ciclo de IA.
    • Aumento de las rentabilidades de la deuda soberana: Dada la inflación persistente en Estados Unidos y la resiliencia de la economía, la rentabilidad del bono a 10 años podría superar el 5%. Se trata de un nivel que históricamente ha pesado sobre la renta variable, en particular sobre los valores de crecimiento con múltiplos más elevados que han liderado el mercado. 
    • Endurecimiento monetario: Si la inflación persiste, los bancos centrales podrían adoptar una postura más restrictiva. 
    • Reversión del ciclo de IA: Esta sería la mayor amenaza para el ciclo actual. El inicio de una fase de mega-OPV constituye una prueba a corto plazo, porque el mercado debe absorber tres salidas a bolsa de gran tamaño con un valor combinado estimado de 4 billones$. La facilidad con la que lo haga ofrecerá información sobre el apetito de riesgo de los inversores. 
22Jul

Los mercados de swaps anticipan casi dos subidas de 25 puntos básicos durante el resto del año, un cambio al alza en las expectativas sobre los tipos que, para Ebury, ha sido excesivamente agresivo.

Miguel Ángel Valero

El próximo 23 de julio todas las miradas volverán a dirigirse hacia el Banco Central Europeo (BCE). Después de que elevara en junio los tipos de interés hasta el 2,25%, tal y como anticipaban los mercados, la mayoría de los analistas espera que en esta ocasión opte por mantenerlos sin cambios. Sin embargo, el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Próximo y el nuevo encarecimiento del petróleo han añadido incertidumbre a un escenario que podría condicionar las próximas decisiones de Fráncfort. El consenso es que el BCE mantendrá el precio del dinero sin cambios en esta reunión. 

“Esta pausa no significa que el ciclo de endurecimiento monetario haya terminado. Más bien responde a la necesidad de ganar tiempo y comprobar si las últimas presiones sobre la energía acaban trasladándose a la inflación”, reflexiona Andrea Morales, experta del comparador financiero HelpMyCash. El BCE se encuentra en una posición de cautela. Tras el movimiento realizado en la reunión anterior, el BCE dispone ahora de margen para observar cómo evolucionan tanto la inflación como el crecimiento antes de volver a actuar: “El mensaje de fondo sigue siendo el mismo: las próximas decisiones dependerán de los datos económicos”.

El principal factor que ha alterado el escenario es el aumento del precio del petróleo. La escalada de tensión entre Irán y EEUU y las dudas sobre la seguridad de las rutas marítimas en el Golfo han impulsado al alza la cotización del Brent, que acumula una subida cercana al 16% desde que el conflicto volvió a intensificarse. “Este encarecimiento de la energía preocupa al BCE porque podría trasladarse progresivamente al resto de la economía. Si el combustible cuesta más, aumentan los costes de transporte y producción, lo que termina repercutiendo sobre los precios que pagan consumidores y empresas”, describe la analista de HelpMyCash. Pese a ello, los últimos datos continúan ofreciendo cierto alivio. La inflación de la Eurozona se situó en el 2,8% en junio, mientras que la inflación subyacente descendió hasta el 2,4%, una señal de que las presiones internas siguen moderándose, aunque todavía permanecen por encima del objetivo del 2%.

La mayoría de los inversores espera que el BCE mantenga los tipos sin cambios el 23 de julio. Si vuelve a subirlos, el mercado cree que ese movimiento llegaría más adelante, probablemente en septiembre. Enese momento, el Consejo de Gobierno contará con nuevas previsiones macroeconómicas y con dos meses adicionales de datos de inflación, elementos que permitirán evaluar si el repunte energético estemporal o si amenaza con consolidarse.

“La posibilidad de una nueva subida de 0,25 puntos porcentuales después del verano sigue siendo el escenario más probable para buena parte del mercado, aunque nadie espera un ciclo de incrementos tan agresivo como el vivido tras el estallido de la guerra en Ucrania”, añade Morales. 

Este contexto también sigue siendo una buena noticia para quienes buscan rentabilizar sus ahorros sin asumir riesgos. Mientras los tipos de interés permanezcan en niveles elevados, los bancos continuarán compitiendo por captar liquidez con depósitos y cuentas remuneradas que ofrecen rentabilidades muy superiores a las de hace apenas unos años. Según el comparador HelpMyCash, entre las mejores opciones de depósitos en España destacan el Miraltabank, que ofrece un depósito a 12 meses al 2,75%, y Banca March, otro al 2,5% TAE, mientras que Deutsche Bank tiene un depósito al 2,25% TAE que puede alcanzar el 3,25% TAE si se cumplen determinadas condiciones. WiZink paga un 2,85% TAE a 18 meses y un 2,6% TAE a 36 meses.

Quienes prefieran mantener su dinero siempre disponible también encuentran alternativas interesantes. Entre las cuentas remuneradas más competitivas figuran la de Trade Republic, que ofrece un 3,04% TAE para nuevos clientes sobre los primeros 50.000€ y sin comisiones, Revolut, que está de campaña y ofrece un 3,51%TAE hasta octubre, la Cuenta Remunerada de Openbank, que paga un 2,5% TAE durante doce meses al traer Bizum y permite disponer del dinero en cualquier momento; y la Cuenta Digital Remunerada de Bankinter, que remunera al 2,5% TAE hasta 100.000€ para nuevos clientes.

“Remunerar el ahorro debe ser obligatorio. El dinero en cuentas que no rinden nada solo pierde valor. Ya sea mediante un depósito o una cuenta remunerada, hay que aprovechar y poner a trabajar el dinero; y mejor si ofrecen más que los tipos de interés para, al menos, ganar un poquito", puntualiza Morales

Aunque la reunión del BCE se salde sin cambios en los tipos de interés, el mensaje que lance Christine Lagarde será casi tan importante como la propia decisión. Si confirma que podría existir un nuevo aumento del precio del dinero, las lecturas serían varias: para los ahorradores puede traducirse en mejores oportunidades para obtener rentabilidad sin asumir grandes riesgos. Pero, para quienes necesitan financiación, en cambio, supone préstamos más caros. Las nuevas hipotecas tenderían a encarecerse y los hogares que ya tienen una hipoteca variable podrían pagar cuotas más altas cuando llegue su revisión. También existe una consecuencia menos visible, pero igual de importante. Cuando endeudarse resulta más caro, las familias aplazan compras, las empresas revisan sus inversiones y la actividad económica pierde impulso. Ese riesgo adquiere especial relevancia en un momento en el que la economía europea ya avanza con dificultad. El BCE prevé que la zona euro crezca apenas un 0,8% en 2026, mientras que la Comisión Europea ha rebajado las suyas hasta el 0,9%, ante el impacto de la energía y la incertidumbre internacional.

El propio BCE admite que el conflicto en Oriente Próximo plantea un escenario especialmente incómodo: puede elevar la inflación a través de la energía y, al mismo tiempo, debilitar el crecimiento. Obliga a Fráncfort a elegir entre contener los precios o evitar que el encarecimiento del crédito enfríe todavía más la economía. Por eso, una nueva subida de tipos no sería una victoria sin matices. Podría mejorar la remuneración de los depósitos, pero también encarecer las deudas, reducir el consumo y debilitar una economía europea ya expuesta a las tensiones comerciales, geopolíticas y energéticas. La clave estará en saber cuánto tiempo considera el BCE que puede mantener esta presión sin causar más daño del necesario.

Ebury: el BCE necesita mayor claridad

Roman Ziruk, Senior Market Analyst en Ebury, cree que el BCE disfrutó de cierto respiro en junio tras la firma del Memorando de Entendimiento sobre la guerra con Irán. Los precios del crudo Brent cayeron a 70$ el barril, unos 55$ por debajo del máximo de abril, mientras que los precios del gas natural, de gran importancia para la zona euro, también bajaron, aunque en menor medida. El informe de inflación de junio de la zona euro resultó más moderado de lo esperado, lo que reforzó la idea de que el BCE no necesitaría endurecer su política monetaria a corto plazo. Esto, por supuesto, fue antes de que el alto el fuego comenzara a desmoronarse.

El reciente aumento de la inestabilidad geopolítica ha generado un nuevo problema para el BCE, dando al Consejo motivos de sobra para estar preocupado. Dada la importancia de los precios de la energía para las presiones inflacionarias, la reciente incertidumbre en Oriente Medio representa una pesadilla para los banqueros centrales, especialmente en la zona euro, que está gravemente expuesta a la inflación del petróleo importado. Tal como están las cosas, es una incógnita cuándo y si las tensiones disminuirán, lo que significa que el BCE no tendrá más remedio que hacer una pausa y esperar mayor claridad.

Desde la rueda de prensa de junio, la presidenta Lagarde ha adoptado un tono más moderado respecto a los tipos de interés, sugiriendo que no existe una necesidad urgente de un endurecimiento agresivo. Sin embargo, con el colapso del alto el fuego, podría volver a adoptar una postura más intransigente el jueves 23 de julio. 

La clave estará en: 

  • a) si confirma las expectativas de una segunda subida en septiembre
  • y b) si deja abierta la posibilidad de un mayor endurecimiento. 

Si las tensiones entre Irán y EEUU no disminuyen, una subida de tipos en septiembre parece realista y Lagarde podría insinuarla durante su rueda de prensa, aunque casi con toda seguridad mantendrá la flexibilidad en lugar de comprometerse de antemano. 

Los mercados de swaps anticipan casi dos subidas de 25 puntos básicos durante el resto del año, un cambio al alza en las expectativas sobre los tipos que, para el experto de Ebury, ha sido excesivamente agresivo. "No estamos convencidos de que ni siquiera la subida de junio estuviera justificada. El crecimiento es débil, las presiones salariales se están moderando, las expectativas de inflación a largo plazo están ancladas y no hay indicios de efectos inflacionarios de segunda ronda en los datos", explica.

"El BCE corre el riesgo de agravar un error de política monetaria al endurecer su política ante lo que, en esencia, es una crisis energética por el lado de la oferta, en lugar de una auténtica inflación impulsada por la demanda. Tenemos aún más dudas sobre un endurecimiento en septiembre y más adelante", insiste. 

La reunión del jueves será un buen indicador dela intención del BCE: una política monetaria restrictiva que mantenga una subida de tipos en septiembre firmemente abierta podría sugerir que el Consejo de Gobierno considera la subida de junio como el inicio de un ciclo, en lugar de una medida simbólica puntual. "Creemos que esta podría ser una conclusión errónea. El BCE tardó en reaccionar antela crisis energética de 2022, y ahora corre el riesgo de sobrecorregir ese error al endurecer su política monetaria de forma demasiado agresiva ante esta crisis", advierte.

Al mismo tiempo, un período prolongado de precios elevados de la energía y una mayor incertidumbre exige vigilancia, y cuanto más se prolongue el estancamiento, mayor será la necesidad de una política monetaria más restrictiva. Los precios más altos del petróleo representan un verdadero arma de doble filo para el bloque, ya que, si bien una mayor escalada mantendría vivo el argumento inflacionario a favor de las subidas de tipos, también empeoraría la relación real de intercambio de la zona euro y lastraría unas perspectivas de crecimiento ya de por sí frágiles. También se argumenta que la sucesión de crisis de los últimos años solo refuerza la necesidad de cautela.

A pesar del reciente aumento de la prima de riesgo geopolítico, el euro se ha mantenido bien respaldado por encima del nivel de 1,14 frente al dólar. "Consideramos que esto se debe en gran medida a la disminución de las expectativas sobre los tipos de interés en EEUU y la zona euro, que se han reducido hasta en 30 puntos básicos desde finales de junio. Esto deja al par EUR/USD expuesto a una caída si Lagarde no cumple con las expectativas más restrictivas del mercado. Por lo tanto, la reunión del BCE de julio podría ser crucial para el par EUR/USD, ya que la volatilidad dependerá en gran medida de la postura ambigua que adopte Lagarde", concluye el experto de Ebury.

Natixis: los datos respaldan una pausa del BCE

Natixis CIB espera que el BCE mantendrá sin cambios los tipos de interés y adoptará un tono prudente, a la espera de disponer de más datos antes de decidir nuevos movimientos de política monetaria. El equipo de analistas del banco de inversión francés considera que la reciente moderación de las expectativas de inflación, la desaceleración del crecimiento de los salarios y el enfriamiento del mercado laboral respaldan una pausa en el actual ciclo de subidas de tipos.

Aunque algunos indicadores de actividad muestran una ligera mejora, el crecimiento económico sigue siendo frágil y el consumo continúa limitado por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. Natixis CIB también señala que el actual repunte de la inflación responde principalmente a factores de oferta, como las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el encarecimiento de la energía, por lo que considera que el BCE debe evitar una respuesta excesivamente agresiva que pueda perjudicar el crecimiento económico.

De cara a septiembre, cuando el BCE actualizará sus previsiones macroeconómicas, la entidad también espera que los tipos permanezcan estables, aunque advierte de que una prolongación del conflicto en Oriente Medio podría reavivar las presiones inflacionistas y reforzar un sesgo más restrictivo.

21Jul

Es fundamental identificar a aquellas compañías capaces de continuar invirtiendo sin dejar de ser rentables.

Miguel Ángel Valero

En el décimo día de bombardeos de EEUU a Irán, el tráfico por el estrecho de Ormuz continúa en niveles mínimos y con nuevos ataques iraníes sobre barcos comerciales. No obstante, cobraron fuerza los rumores sobre un posible acercamiento entre las partes, con la posibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo de alto el fuego que revitalizara el Memorándum de Entendimiento. Sin embargo, los hutíes, rebeldes asentados en Yemen, pueden unirse al conflicto en Oriente Medio si finalmente se materializa la amenaza de ataques norteamericanos contra las infraestructuras energéticas iraníes. Estos grupos podrían ejercer presión sobre el tráfico marítimo en el mar Rojo, que actualmente constituye la principal vía de salida del petróleo de Arabia Saudí, concretamente a través del puerto de Yanbu. 

Las tensiones en el estrecho continúan percibiéndose como un riesgo relevante, aunque los mercados insisten en una visión constructiva, conscientes de que la actual situación en Ormuz difícilmente puede prolongarse durante un periodo excesivamente largo. Además de la presión por las elecciones legislativas en EEUU, el sector más moderado de Irán, encabezado por el presidente Masoud Pezeshkian, ha vuelto a manifestar su preocupación durante la reunión del Consejo Supremo Judicial, subrayando los efectos económicos adversos del conflicto y el riesgo de que el creciente malestar ciudadano derive en protestas e inestabilidad interna. Al igual que ocurrió en primavera, el desgaste derivado del conflicto acaba suponiendo un coste para ambas partes.

Fidelity: las empresas todavía no han percibido todo el impacto

La reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha reavivado la preocupación por la inflación y las interrupciones en las cadenas de suministro, aunque muchas empresas todavía no han notado todo el impacto en sus costes, según el último Analyst Pulse Survey de Fidelity International. El 55% de los analistas esperan que las presiones inflacionarias en las empresas aumenten en los próximos 12 meses como consecuencia del conflicto en Oriente Medio.

Aunque hasta ahora muchas empresas han estado protegidas por los programas de cobertura energética y por sus existencias, los analistas consideran que el encarecimiento de la energía, el transporte y las materias primas se hará más visible a medida que esas protecciones vayan expirando. Se espera que las empresas de consumo, industriales y de servicios públicos sean las que experimenten el mayor aumento de las presiones sobre los costes, si bien los analistas anticipan un encarecimiento de los insumos en todos los sectores y regiones.

Niamh Brodie-Machura, directora de Inversiones de Renta Variable en Fidelity, lo explica: "El nuevo conflicto se suma a un contexto ya de por sí incierto para las empresas. Aunque muchas compañías todavía no han notado todo el impacto en su estructura de costes, nuestros analistas esperan que las presiones inflacionarias se hagan más patentes en los próximos meses, a medida que se agoten los colchones actuales. La capacidad de las empresas para gestionar esas presiones será, previsiblemente, un factor diferenciador cada vez más importante".

A pesar de este entorno más complicado, los analistas prevén que las empresas sigan aumentando su gasto de capital. Las expectativas son más sólidas en los sectores de servicios públicos, energía y tecnología de la información. Se espera que estos sectores desempeñen un papel central a la hora de respaldar la inversión continuada en infraestructura de inteligencia artificial (IA), desde la generación y las redes eléctricas hasta los semiconductores y los centros de datos.

Los analistas también esperan que la rentabilidad empresarial se mantenga resiliente durante los próximos 12 meses. A pesar del aumento previsto de los costes, son más los analistas que esperan una mejora de la rentabilidad que un deterioro, lo que sugiere que muchas empresas siguen bien situadas para gestionar las presiones inflacionarias pese a un entorno operativo más incierto.

Niamh Brodie-Machura concluye: "En conjunto, la encuesta pone de relieve tres tendencias que están marcando los mercados en la actualidad: unas presiones inflacionarias persistentes, un aumento del gasto de capital y una rentabilidad empresarial resiliente. Aunque la incertidumbre geopolítica está generando nuevos retos, muchas empresas parecen bien posicionadas para hacerles frente. Para los inversores, seguirá siendo fundamental identificar a aquellas compañías capaces de continuar invirtiendo sin dejar de ser rentables".

UBS: el contexto impulsa a las acciones globales

Las hostilidades en Oriente Medio están pesando sobre el sentimiento de los inversores, ya debilitado por la venta masiva de acciones de fabricantes de chips durante la última semana. Aunque la volatilidad del mercado podría aumentar mientras los inversores evalúan los riesgos actuales, "observamos un contexto macroeconómico y de resultados empresariales constructivo, que debería seguir respaldando a las acciones globales en los próximos meses. EEUU sigue mostrando interés en reanudar las conversaciones de paz. La demanda de IA se mantiene resiliente pese a los riesgos. El sólido crecimiento general de los beneficios debería aportar un respaldo adicional", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Vemos margen para que las acciones globales sigan subiendo, impulsadas por un fuerte crecimiento de los beneficios. Sin embargo, las amplias diferencias entre el rendimiento de las acciones individuales y los riesgos persistentes relacionados con la geopolítica y la inflación implican que los inversores deben asegurar una exposición diversificada. Esto supone considerar áreas más defensivas dentro del sector tecnológico, así como otros mercados globales que ofrecen oportunidades atractivas, como Europa y Asia". "En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", añade.

"Las condiciones económicas en Europa parecen estar mejorando tras un prolongado período de debilidad, mientras que las perspectivas para India también se han fortalecido. La reunión del BCE de esta semana y los datos clave de encuestas ayudarán a los inversores a evaluar si la recuperación se está consolidando de forma más firme. Favorecemos las acciones de la Eurozona y los bancos europeos, hemos elevado la calificación de India y hemos rebajado la del mercado suizo a Neutral", apunta.

"Las mayores expectativas de tipos de interés reales han presionado al oro, mientras que los flujos de inversión visibles siguen siendo inconsistentes. Es probable que este entorno persista a corto plazo, lo que exige que los inversores adopten una perspectiva a más largo plazo a la hora de considerar su exposición al oro", señala Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas. "La normalización de la ratio oro-plata —actualmente apenas por encima de 70x— hace que el valor relativo de la plata resulte más atractivo, aunque todavía no ha alcanzado niveles que consideraríamos baratos. Seguimos prefiriendo la venta de volatilidad como nuestra estrategia favorita", añade.

Crédito y Caución: la geopolítica deteriora la situación de las empresas en Grecia

Casi dos tercios de las operaciones B2B (entre empresas) se realizan actualmente a crédito en Grecia, según refleja el último Barómetro de Prácticas de Pago de Crédito y Caución. Las empresas manufactureras y comerciales son más propensas a recurrir a la financiación de proveedores para mantener su competitividad y fomentar las relaciones a largo plazo con los clientes. Sin embargo, esta mayor dependencia del crédito comercial aumenta la vulnerabilidad financiera de las compañías, ya que alrededor de un tercio de las facturas se pagan fuera de plazo.

De hecho, los retrasos en los pagos están lastrando la liquidez de las empresas. Una de cada dos compañías afirma que el riesgo crediticio de sus clientes está limitando su disponibilidad diaria de efectivo, tal y como recoge el estudio de la aseguradora de Crédito. Señalan como principales efectos de estos impagos la reducción del margen de liquidez (51 %) y una menor capacidad para realizar inversiones (25 %).

Para intentar mitigar los efectos de las facturas vencidas sobre el capital circulante, se recurre con mayor frecuencia a la imposición de condiciones de pago más estrictas, a los pagos por adelantado y a los incentivos para el pago anticipado. Esto refleja el énfasis en aliviar la presión sobre la liquidez derivada de las operaciones a crédito. También se recurre a herramientas de protección frente a los impagos, como el seguro de Crédito.

Con este escenario de tensiones de tesorería, el 45 % de las empresas prevé un empeoramiento del riesgo de insolvencia en los próximos 12 meses.

En cuanto al entorno económico, los tipos de interés se mantienen altos y la demanda es frágil. Se prevé que las continuas perturbaciones geopolíticas y la incertidumbre en torno a las perspectivas comerciales durante los próximos meses aumenten la tensión. Las debilidades estructurales del mercado nacional, junto con las previsiones de aumento de las insolvencias, la presión constante sobre los márgenes comerciales y la exposición a la inestabilidad geopolítica, sugieren que el entorno de pagos B2B en Grecia seguirá siendo frágil y menos predecible a medida que avance el año.