02 Feb
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Miguel Ángel Valero

La economía de India sigue creciendo a un ritmo sólido, impulsada por una demanda interna resistente y unas políticas macroeconómicas favorables. En este contexto, se espera que el crecimiento del PIB alcance el 6,3% en 2026, el más alto entre las grandes economías emergentes, y muy por encima de la media global (2,6%). Pero, a pesar de su fuerte dinamismo, la economía de India también está sufriendo los efectos de las políticas proteccionistas de EEUU y el deterioro del clima comercial internacional. El crecimiento previsto para este año (6,3%) está por debajo del estimado para 2025 (7%), según un estudio de Crédito y Caución. 

En agosto de 2025, Trump elevó del 25% al 50% los aranceles de importación, impactando de manera directa y rápida en el volumen de exportaciones de India a EEUU. Se redujeron un 22%, comparación con el mismo mes del año anterior. Sectores como el textil, el farmacéutico y el de productos manufacturados se enfrentan a un fuerte descenso de su competitividad. 

En este escenario, el gobierno indio ha acelerado un amplio programa de diversificación comercial, materializado recientemente en un acuerdo histórico con la Unión Europea, como ha analizado Dinero Seguro. Este acuerdo, tras dos décadas de negociaciones, establece las bases de una nueva y significativa relación económica. La UE concentra alrededor del 18% de las exportaciones indias, por lo que la reducción de barreras favorecerá la llegada de productos del país. A su vez, bienes clave como los automóviles europeos –hasta ahora sujetos a aranceles elevados– verán disminuir sus cargas, permitiendo la entrada de 250.000 vehículos con tarifas reducidas.

Además, se espera que India siga profundizando su cooperación con EEUU en determinados sectores estratégicos, como los semiconductores, la ciberseguridad, los minerales críticos y la fabricación de material de defensa.

Por otro lado, se siguen reforzando medidas estatales para incentivar la actividad económica local. India es una economía más orientada al mercado interno. En este sentido, las reciente medidas fiscales aprobadas por el gobierno sobre bienes y servicios supondrán un estímulo para la demanda, mientras que la flexibilización de las condiciones de financiación debería respaldar también la inversión privada. 

El informe de la aseguradora de Crédito espera también que la demanda rural se fortalezca gracias a unas buenas condiciones meteorológicas. Esta recuperación se ve favorecida además por la disminución de las presiones inflacionistas y el repunte de los salarios, que reflejan la mejora de las condiciones de empleo y contribuirá a un aumento del consumo. 

En definitiva, el desarrollo de medidas para incentivar la economía local y los nuevos acuerdos comerciales impulsarán el crecimiento de India en 2026 y 2027, por encima del 6%, gracias a una demanda interna resistente y unas políticas macroeconómicas favorables.

Otro TACO de Trump

Prueba de que India está ganando el pulso a Trump es que éste ha tenido que ceder y EEUU bajará el arancel recíproco a productos indios del 25% al 18% de forma inmediata, eliminando además un recargo adicional del 25% impuesto por compras de petróleo ruso.

India se compromete a eliminar sus barreras arancelarias y no arancelarias a productos estadounidenses, y a comprar más de 500.000 millones$ en bienes de EEUU, como energía, tecnología y agricultura. También dejará de adquirir petróleo ruso (que suponen el 36% del total), optando por importaciones mayores de EEUU y potencialmente Venezuela, lo que Trump vincula a esfuerzos para acabar con la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania.

Modi confirmó la reducción arancelaria calificándola de "maravillosa", pero no cita el petróleo ruso. Trump ahora le describe como "mejor amigo".

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