12 Aug
12Aug

Miguel Ángel Valero

Pese a las dudas sobre la rentabilidad de las cuantiosas inversiones en inteligencia artificial (IA) y centros de datos, el dinero está ansioso de entrar en estas actividades. Mientras las curvas de los tipos de interés de los bonos soberanas se tensionan y encarecen el coste de la deuda, el sector tecnológico busca vías alternativas de financiación para no frenar sus planes de expansión en IA. 

Muestra inequívoca de esta dinámica es la colosal ampliación de capital anunciada por Intel, la primera que efectúa la compañía desde 1971: la compañía ha aprovechado su reciente rally bursátil, tras quintuplicar su valor bursátil en el último año, para levantar 20.000 millones$ mediante una emisión de 210,5 millones acciones. La operación supone incrementar sus planes iniciales de 15.000 millones ante una demanda institucional que superaba los 100.000 millones, y la realiza a un precio de 95$/acción, lo que implica un descuento algo superior al 6% frente al precio de cierre anterior al anuncio. Esta masiva inyección de liquidez irá destinada a expandir su infraestructura de fundición y plantas de empaquetado avanzado para satisfacer el boom de la demanda de chips de IA. 

No se queda atrás la OPV de Unitree, el fabricante chino de robots, ya que se sobresuscribe más de 8.000 veces entre los minoristas. Estalla la fiebre total por la robótica, dando la razón a los que creen que será la siguiente gran narrativa tras la IA, junto a la computación cuántica. 

La empresa, líder indiscutible del robot humanoide chino, salió a Bolsa en Shánghai a 150,80 yuanes por acción, un 50% por encima de lo previsto. La colocación captó 6.100 millones de yuanes, y valora la empresa en 61.000 millones (unos 9.000 millones$). Son 219 veces sus beneficios de 2025 y 36 veces ventas. Los inversores  minoristas pidieron 8.000 veces más acciones de las que había, y solo el 0,018% las consiguió. Es el termómetro de la fiebre por la robótica y la IA china. Arrastra a toda la cadena; ojo a rivales como Tesla, pero 219 veces beneficios pide cautela.

UBS: creciente interés inversor por diversificar más allá de la IA

El STOXX Europe 600 alcanzó un nuevo máximo histórico el martes 11 de agosto, respaldado por unos sólidos resultados empresariales y un creciente interés de los inversores por diversificar más allá de la volátil inteligencia artificial (IA) y las grandes tecnológicas estadounidenses. Los ETF de acciones europeas registraron flujos netos positivos en julio por primera vez desde que comenzó el conflicto entre Irán y EEUU a finales de febrero. "Pero incluso después de las sólidas ganancias del mercado, creemos que las acciones europeas todavía tienen potencial de subida adicional. Las principales empresas de Europa están registrando un crecimiento de beneficios mucho más sólido que el de la economía regional. Europa también está bien posicionada para beneficiarse de un ciclo de inversión duradero. El contexto cíclico está empezando a mejorar", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Consideramos que las acciones europeas son Atractivas, si bien hacemos hincapié en la importancia de la selectividad tras el sólido avance del mercado. Dentro de la región, favorecemos a los bancos, la salud, el sector industrial, el consumo discrecional y Alemania. Los inversores también pueden considerar los 'Líderes Europeos' para diversificar su exposición entre empresas bien posicionadas para beneficiarse del ciclo de inversión estructural de la región".


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