02 Nov
02Nov

Miguel Ángel Valero

Scott Bessent, el secretario del Tesoro de EEUU, presenta el miércoles 4 de noviembre su plan de deuda. Es el anuncio trimestral en el que el Tesoro cuenta cuánta deuda va a vender y a qué plazos. El mercado espera que anuncie menos bonos a largo plazo y más letras del Tesoro.

De confirmarse lo que espera Wall Street espera el mayor cambio desde principios de 2024. Tras dos años de subastas estables, los bancos esperan que en 2027 recorte los bonos más largos y venda más letras (deuda a menos de un año). Citi calcula 3.000 millones$ menos por subasta a 20 y 30 años.

El objetivo es bajar la rentabilidad del bono (lo que cobra quien presta al Gobierno), hoy en el 4,93% a 10 años. Si hay menos bonos, los compradores pujan más y el interés baja. Menos bonos largos abaratan hipotecas y deuda de empresas, y dan aire al bono a 30 años. El riesgo: con deuda corta, toca refinanciarla más a menudo.

Al mismo tiempo, Morgan Stanley vaticina un último bajón en Wall Street antes del rally de fin de año. Su estratega jefe, Mike Wilson, calcula que el S&P 500 puede caer un 9% desde su récord, hasta los 7.100 puntos. Y coloca el foco en tres factores:

  • La IA, porque financiar centros de datos sale cada vez más caro: espera que los valores vinculados a los chips caigan entre el 10% y el 15%
  • Las elecciones de medio mandato del martes 3 de noviembre, aunque tras ellas la Bolsa suele subir un 8% de media en tres meses. 
  • Y la liquidez (el dinero listo para invertir), que la Fed seca subiendo tipos

Mientras, las grandes petroleras se forran con el diésel caro y no invertirán en la construcción de nuevas refinerías. Exxon, Chevron, Shell, BP y TotalEnergies ganaron más de 50.000 millones$ entre julio y septiembre. El margen de refino, la diferencia entre lo que paga la refinería por el barril de crudo y lo que cobra por el diésel o la gasolina que saca de él, evoluciona muy bien para estas empresas y ronda los 100$. Gana quien ya tiene las plantas: Valero y Phillips 66 cobran márgenes de escasez sin invertir. La factura la pagan transportistas y aerolíneas.

Pese a estos beneficios y a que la guerra con Irán y los ataques a plantas rusas tienen parado cerca del 10% del refino mundial, tienen muy claro que no gastarán un duro en refinerías nuevas. Una refinería tarda años en levantarse y décadas en pagarse, y creen que el coche eléctrico llegará antes. Así que el diésel seguirá escaso hasta 2027, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Por otra pate, Pekín saca la cartera para frenar la sangría de su Bolsa. El banco central chino, el regulador bursátil y el supervisor bancario se han reunido con los grandes bancos para ampliar el crédito barato con el que las empresas recompran acciones. Llega tras un octubre negro: el CSI 300 se dejó un 8,5%, su peor mes desde 2016, y encadena 12 semanas de caídas, todo un récord.

En Alemania, IG Metall arranca huelgas de advertencia en el metal, que da trabajo a 3,7 millones de personas. El sindicato pide un 5% más de sueldo en 12 meses; la patronal ofrece un pago único del 1% en 2027 y un 1,3% a partir de julio de 2028. Los primeros paros ya han llegado a Thyssenkrupp. Los analistas vigilan el impacto de todo esa situación en Volkswagen.

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