20Oct

Lejos de estar gobernada por un único conjunto coherente de reglas, la nueva era de alianzas cambiantes implica que los países pueden ser socios económicos en un área y rivales estratégicos en otra. Algunos mercados emergentes cuentan con los fundamentos económicos y la estrategia para navegar con éxito este nuevo entorno.

Miguel Ángel Valero

Los mercados siguen con el foco continúa situado en Francia. Tras los episodios de violencia registrados durante el fin de semana, la deuda soberana sufrió un nuevo revés, con la rentabilidad exigida al bono a 10 años alcanzando su nivel más elevado desde 2002. Más llamativo aún fue el comportamiento del diferencial frente al Bund alemán, que se amplió hasta los 148 puntos básicos (pb), máximos desde 2012 y muy por encima de los 54 pb que llegó a registrar antes del estallido de la guerra en Oriente Medio. De cara a las próximas sesiones, el mercado aguarda la revisión que llevará a cabo Moody’s antes de que finalice la semana, una revisión especialmente relevante ya que sigue otorgando a Francia una calificación superior a la de S&P y Fitch. Aunque una eventual rebaja no tendría consecuencias inmediatas sobre la capacidad de financiación del país, sí serviría para validar el mensaje que el mercado de bonos viene transmitiendo desde hace meses: una creciente percepción de riesgo en torno a la sostenibilidad de la deuda soberana francesa.

En Alemania nuevos datos apuntan a que los costes de producción de la industria se están acelerando, lo que seguirá elevando la presión sobre la inflación en los próximos meses. En septiembre los precios de producción industrial se han disparado más de lo esperado al crecer un 1,9% mensual, lo que aceleró con intensidad el ritmo de crecimiento interanual hasta el +6,7% desde el +4,6% anterior y situándose en su mayor avance desde inicios de 2023. Una vez más, este aumento de los costes de producción estuvo liderado por el componente de la energía, que se disparó un +5,8% mensual (lo que eleva hasta el +14,9% el encarecimiento de la factura frente al mismo periodo del año pasado). Entre estos costes, hay que destacar la electricidad y el gas, que solamente en septiembre se encarecieron un +5,6% mensual.

En EEUU, Trump ha prometido un programa de apoyo de 8.000 millones$ destinado a los agricultores para compensar el encarecimiento del diésel durante la temporada de cosecha. Las ayudas se concederán en función de la superficie sembrada y de las estimaciones de costes de producción, si bien las cuantías específicas para cada cultivo no se conocerán hasta noviembre. El presidente estadounidense es consciente de que algunas de sus políticas están generando crecientes tensiones entre colectivos tradicionalmente afines al Partido Republicano, como agricultores y ganaderos, que se enfrentan al impacto de los aranceles, al aumento de los costes de producción y del combustible, así como a una menor disponibilidad de mano de obra. 

No es casualidad que el anuncio se realizara en Kansas, un estado donde la agricultura desempeña un papel fundamental y que además constituye uno de los bastiones republicanos: desde 1950, todos los senadores elegidos por el estado han pertenecido al Partido Republicano. Sin embargo, la contienda actual se presenta mucho más ajustada, con las encuestas otorgando al candidato republicano una ventaja mínima, de apenas tres décimas. En este contexto, si los demócratas logran retener todos los escaños que actualmente controlan, necesitarían un cambio de signo en cuatro de los siete estados republicanos donde las elecciones al Senado actualmente se prevén más disputadas. Entre ellos destacan Carolina del Norte, al que los mercados de apuestas asignan una probabilidad de un 96% a un vuelco electoral, así como Alaska (74%), Texas (66%) y Ohio (63%).

Decepciona la confianza de los constructores en EEUU, una señal de que los mayores costes de financiación se están trasladando a las expectativas empresariales y actuando de freno en un sector muy dependiente de la financiación. El índice realizado por el NAHB mostró que la confianza de los constructores cayó tres puntos en octubre hasta situarse en 29, su peor nivel de los últimos 14 años. Una lectura inferior a 50 puntos refleja que son más los constructores que perciben un deterioro de las condiciones de negocio que aquellos que observan una mejora. Se trata de una situación que el indicador lleva registrando de forma ininterrumpida desde hace más de dos años y que pone de manifiesto las dificultades que sigue atravesando el sector residencial. Entre los principales obstáculos destacan el elevado coste de financiación (el tipo hipotecario en EEUU está por encima del 7%), el encarecimiento de los materiales de construcción y la persistente escasez de mano de obra cualificada.

UBS prefiere los activos reales de cara a 2027

“Los mercados recibieron señales contradictorias sobre las perspectivas de los tipos de la Fed la semana pasada, ya que la inflación superó las expectativas, pero los responsables de política monetaria siguieron mostrando paciencia. Los índices de gestores de compras (PMI) preliminares ofrecerán las principales señales sobre la actividad y los precios en EE. UU. esta semana. Esperamos un endurecimiento adicional moderado”, apunta Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO), UBS Global Wealth Management. 

“Nos gustan los activos reales de cara a 2027 gracias a tendencias seculares duraderas como el despliegue de la IA y la electrificación, mientras que algunas materias primas, como el oro, pueden ayudar a proteger las carteras frente a riesgos persistentes, entre ellos la incertidumbre fiscal y las tensiones geopolíticas sin resolver”, añaden Giovanni Staunovo, Estratega, y Thomas Veraguth, Analista.

Man Group: los hogares de EEUU pierden poder adquisitivo

Kristina Hooper, Estratega Jefa de Mercados en Man Group, cree que el IPC de EEUU de septiembre ofreció otro dato de inflación caliente, con la general como subyacente por encima de lo esperado. Esto añade presión a los hogares estadounidenses y complica el panorama para la Fed.

Con una inflación del 3,7% interanual y el informe de empleo de septiembre mostrando un crecimiento salarial de solo un 3% interanual, muchos hogares estadounidenses están perdiendo poder adquisitivo. Esto es un problema real. La presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, describió el dolor que escucha al hablar con trabajadores de ingresos bajos y medios que tienen dificultades para pagar sus facturas. Y los hogares estadounidenses ya tenían dificultades para pagar sus facturas el año pasado. En la Encuesta de Finanzas al Consumidor, el 20% de las familias estaban atrasadas en los pagos de los préstamos a finales de 2025 (frente al 12% a finales de 2022).

Las presiones sobre los precios son generalizadas. No debería sorprender que la inflación siga elevada dadas todas las fuerzas inflacionarias que actúan en la economía estadounidense, especialmente las guerras en Oriente Medio y Europa del Este. Hammack también destacó la naturaleza generalizada de los aumentos de precios, diciendo que le preocupa que las presiones inflacionarias sean persistentes y puedan arraigarse, especialmente en el sector servicios. El riesgo de estanflación sigue aumentando.

Esta cifra caliente hizo que los mercados reconsideraran la reunión de la Fed a finales de este mes. La herramienta FedWatch de CME Group mostró solo un 22% de probabilidad de subida de tipos; tras la publicación del IPC, esa probabilidad subió al 49%. "A pesar de ello, no espero que la Fed suba los tipos en su reunión de octubre. Cae una semana antes de las elecciones de mitad de mandato, así que creo que el listón es alto para lo que podría obligar a la Fed a subir". señala Kristina Hooper.

Las expectativas de inflación al consumidor están elevadas, pero no están desacelerando: la lectura más reciente mostró expectativas de inflación a 5-10 años en un 3,5%, el mismo nivel que en abril y por debajo del 3,9% de mayo. En entornos estagflacionarios, las estrategias de tendencia multiactivo y el oro y los metales preciosos han tenido un buen desempeño, subraya esta experta.

Banor: el rendimiento de los bonos de EEUU no anticipa una recesión

Francesco Castelli, gestor de Banor Euro Bond Fund, fondo de renta fija corporativa integrado en Banor SICAV, cree que el hecho de que los rendimientos reales de los bonos del Tesoro USA (diferencia entre el retorno del bono y la inflación), hayan llegado al nivel del 3%, no anticipa necesariamente una recesión de la economía. Porque, tal y como sucedió en los años 90, retornos de los bonos soberanos altos pueden convivir con un fuerte crecimiento de la economía. Mientras una bajada de los tipos sigue en duda, Castelli considera que el posicionamiento en duración debe orientarse a captar las excelentes oportunidades del mercado para maximizar los rendimientos.

La elevada oferta de bonos soberanos y la emisión récord de los hyperscalers han situado a los tipos de interés en “niveles vistos por última vez a finales de la década de 1990”. 

Un cambio en las expectativas sobre la Fed podría favorecer una bajada de los tipos, pero el rally de los bonos dista mucho de estar garantizado. “Un rendimiento del bono Treasury a 10 años por encima del 5% no debería ser alarmante” porque es coherente con el fuerte ritmo de crecimiento de la economía en EEUU.

Para desencadenar una bajada de los tipos, será necesario que las expectativas de política monetaria de la Fed empiecen a descontar una pausa, algo que el mercado todavía no anticipa. Lo que prevé la Fed es una subida final de tipos en diciembre, y el mercado piensa que la Reserva Federal elevará los tipos en otro medio punto porcentual en 2027. Por todo ello, el escenario de un repunte del mercado de bonos impulsado por la caída en los tipos, “sigue lejos de materializarse”, concluye Francesco Castelli.

Robeco: la rivalidad China-EEUU es una ventaja estructural para los emergentes

Jan de Bruijn, Gestor de carteras de clientes de Robeco, destaca que, para algunos países, como India, Vietnam y México, la rivalidad entre EEUU y China ya representa una ventaja estructural. Al mantener diferentes formas de flexibilidad estratégica, estos países han podido captar flujos de inversión, comercio y manufactura desde ambos lados de la rivalidad. Esta capacidad para manejar de manera efectiva el comercio y la política exterior entre bloques económicos en competencia es ahora un criterio cada vez más importante.

Sin embargo, el nuevo panorama del comercio global no es solo una función de la rivalidad entre grandes potencias, siendo la estrategia de cadena de suministro 'China-plus-one' solo una parte de un panorama geoeconómico mucho más amplio. Ravi Menon, exdirector general del MAS, sostiene que ahora vivimos en un “mundo cuántico”: una era de geoeconomía intensificada en la que la política comercial sirve fines estratégicos más que puramente económicos. Esto puede abarcar:

  • Aranceles o subsidios para proteger industrias domésticas estratégicas•
  • Controles de exportación que restringen el acceso de otro país a insumos o tecnología crítica
  • Sanciones y límites al acceso a la banca, mercados de capital o sistemas de pago
  • Revisión o bloqueo de inversiones extranjeras en infraestructuras sensibles, recursos, telecomunicaciones o datos
  • ‘Friend-shoring’ en la cadena de suministro para reducir la dependencia de rivales potenciales
  • Competencia por minerales críticos, seguridad energética, infraestructura de datos yestándares industriales

Lejos de estar gobernada por un único conjunto coherente de reglas, la nueva era de alianzas cambiantes implica que los países pueden ser socios económicos en un área y rivales estratégicos en otra. Algunos mercados emergentes cuentan con los fundamentos económicos y la estrategia para navegar con éxito este nuevo entorno. 

Este panorama cambiante ya es evidente en los flujos comerciales. En 2016, EEUU realizaba más comercio con China que con cualquier otra nación, y el comercio bilateral total representaba más del 13% del comercio global estadounidense; para 2025, la cuota de China se había desplomado hasta aproximadamente un 6,4%, y México y Canadá se habían convertido en los dos principales socios de EEUU. Un análisis del Banco Mundial muestra que la participación de China en las importaciones estadounidenses cayó más de cinco puntos entre 2017 y 2023, y que seis economías captaron esencialmente esa cuota: Vietnam (+1,9 puntos), Taiwán (+1), Canadá (+0,75), México (+0,64), India (+0,57) y Corea del Sur(+0,53). Para estas economías, la rápida construcción de un muro arancelario entre China y EE.UU. ha sido beneficiosa.

Aunque China ha perdido algo de acceso al mercado estadounidense, sus exportaciones de bienes a mercados emergentes y fronterizos se han duplicado desde 2015, representando el 44% del total de exportaciones en 2024, con un valor de 1,6 billones$, y ahora afirma ser el mayor socio comercial de más de 160 países

La reubicación de cadenas de suministro y la rápida adopción de nuevas tecnologías y sistemas desde China probablemente representan un saldo positivo neto para muchos países en desarrollo. Además, aunque los mercados emergentes están importando más desde China, sus exportaciones hacia EE. UU. han crecido, lo que valida la tesis de la relocalización. En 2025 las exportaciones de Vietnam a EEUU crecieron un 41%, las de Tailandia un 43%, las de India un 11% y las de Indonesia un 34%, a pesar de la imposición generalizada de aranceles por parte de EEUU.

El comercio también se está profundizando entre mercados emergentes, de manera independiente de EEUU y China. Según el FMI, este comercio ha crecido desde aproximadamente el 5% del comercio global total en 1990 hasta el 21% en 2024. El comercio intra-mercados emergentes representa ahora casi la mitad del total de estos mercados, frente al 24% en 1990. Excluyendo a China, el comercio intra-mercados emergentes representa el 38% del comercio total de éstos. Esto es importante para la inversión en mercados emergentes porque una ampliación de las relaciones comerciales puede reducir la dependencia directa de sus economías respecto a la demanda estadounidense, aunque las condiciones financieras y los ciclos económicos globales siguen estrechamente interconectados. El progreso económico en los mercados emergentes también se refleja en una creciente participación en el PIB mundial.

  • México: una historia de éxito de nearshoring. A pesar de las fricciones políticas con EEUU relativas a derechos de agua, drogas y migración, México ha reforzado su papel como proveedor clave para Estados Unidos de productos manufacturados, componentes y recursos primarios en la última década, con exportaciones equivalentes al 48% del PIB en 2025. En 2023, México superó a China como la mayor fuente de importaciones de bienes de EE. UU. por primera vez en más de dos décadas, gracias al Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA). La dependencia de México del mercado estadounidense lo expone a incertidumbres políticas y en la política comercial, incluyendo la revisión conjunta del USMCA en 2026. No obstante, ser un centro de nearshoring para la economía más grande del mundo es una posición privilegiada que ha acelerado el desarrollo económico del país. La relación comercial de México con China no es tan relevante económicamente, pero no menos compleja. Las importaciones de electrónica, maquinaria, equipo eléctrico y componentes automotrices apoyan la producción para el mercado estadounidense, mientras que los bienes terminados chinos, en particular coches y camiones, han encontrado una mayor resistencia. Para Robeco, México está gestionando con cierta habilidad sus delicadas relaciones comerciales, por lo que mantiene una pequeña posición con sobre ponderación en el país, mientras "seguimos atentos a nuevas oportunidades".
  • Vietnam es el campeón de la estrategia China-plus-one, aprovechando las barreras arancelarias entre EEUU y China para convertirse en una ubicación alternativa de cadena de suministro y un centro de transbordo para China, construyendo simultáneamente un enorme superávit comercial con EEUU en la última década. El impacto positivo que ha tenido en el desarrollo económico de Vietnam es ya evidente, y su rápida modernización industrial y la aparición de empresas altamente eficientes y rentables está atrayendo la atención de los inversores. Esto queda destacado por su reciente inclusión en un índice importante de mercados emergentes, lo que incrementará los flujos de inversores a través de vehículos pasivos. A pesar de los riesgos inherentes a este acto de equilibrio entre EEUU y China, la combinación de Vietnam de una demografía ventajosa con una rápida industrialización y financiarización lo convertirá en un país cada vez más importante en el universo de mercados emergentes.
  • India es la máxima expresión de la neutralidad geoeconómica. Nueva Delhi lo denomina ‘multialineación’, una política de relacionarse con todas las partes en sus propios términos, sin subordinarse a ninguna. Depende del petróleo ruso con descuento y de sistemas de defensa rusos, mientras intenta profundizar simultáneamente la cooperación en semiconductores, espacio y seguridad con EEUU. Además, India y la Unión Europea concluyeron las negociaciones del Acuerdo de Libre Comercio (TLC) en enero de 2026, aunque su entrada en vigor está pendiente de revisión legal, firma y ratificación. También se está negociando un acuerdo comercial India-EE. UU., cuya implementación depende de que EEUU. conceda a India un régimen arancelario mejorado y ofrezca garantías sobre futuras acciones comerciales estadounidenses. La emergencia de India como centro manufacturero, vital para sus intereses a medida que abre su economía a más importaciones, es especialmente visible en el sector de la electrónica. En el segundo trimestre de 2025, los smartphones fabricados en India representaron el 44 % de las importaciones estadounidenses, frente al 13 % un año antes, con una producción india que se disparó un 240%,superando a China como principal proveedor de EEUU. India tiene un déficit significativo en bienes con China, principalmente en componentes electrónicos, maquinaria industrial y alguna tecnología de energía renovable, pero es menos dependiente económicamente que mercados de tamaño similar. La posición de India como la quinta economía más grande del mundo con demografía ventajosa implica que su influencia en el comercio y la política global solo tiende a crecer. No obstante, Robeco mantiene una posición de infra ponderación en acciones indias debido a preocupaciones continuas sobre valoración y la ausencia de catalizadores por los altos precios de la energía.
  • Brasil sigue una estrategia similar a la de India, con multialineación, y al igual que India, cuenta con el peso político y la escala económica para llevarla a cabo con éxito. China es, con diferencia, el principal socio comercial de Brasil, especialmente en exportaciones de materias primas e importaciones manufacturadas; EEUU tiene un volumen menor de comercio pero sigue siendo muy importante en inversión, manufactura avanzada, servicios, finanzas y tecnología. Su economía se ha diversificado cada vez más, con oportunidades crecientes en servicios financieros, tecnología, sectores de consumo, aeroespacial e infraestructura. Además, el país ha avanzado en el desarrollo de mercados de capital domésticos más profundos y reformas de pensiones que han aumentado la participación de la inversión local. Persisten desafíos fiscales, pero el sector corporativo brasileño continúa mostrando resiliencia y adaptabilidad. Para los inversores activos, los periodos de incertidumbre macroeconómica suelen crear oportunidades de valoración atractivas, y la estrategia de acciones de mercados emergentes de Robeco mantiene una sobre ponderación en Brasil. 
  • Argentina es actualmente un aliado político fuerte de EEUU, pero no es muy dependiente ni de EEUU ni de China en términos comerciales. En octubre de 2025, EEUU ayudó a rescatar al gobierno argentino con un swap de moneda de 20.000 millones$, del cual aproximadamente 2.500 millones fueron utilizados y posteriormente reembolsados, dándole al presidente Milei un tiempo vital para continuar su programa de reformas, una intervención unilateral y rápida que habría sido improbable bajo el anterior orden internacional basado en reglas. A pesar de su alineación política con EEUU., Argentina conserva una opción geoeconómica. China sigue siendo un destino importante para las exportaciones de recursos de Argentina y los bancos centrales de ambos países renovaron un acuerdo bilateral de swap de moneda por cinco años, valorado en un potencial de 130.000 millones de yuanes (unos 19.000 millones$). La inflación, los controles de capital y las crisis soberanas recurrentes han minado durante mucho tiempo la confianza de los inversores, por lo que las reformas recientes de Milei se han centrado en restaurar la disciplina fiscal, reducir las distorsiones del mercado y reconstruir la credibilidad con los inversores. Aunque el proceso de ajuste sigue siendo desafiante, sujeto a críticas internas significativas y con riesgos elevados, la dirección de la política finalmente ha cambiado de manera significativa. Para los inversores, hasta ahora las señales son alentadoras: Argentina está pasando cada vez más de ser un país en crisis perpetua a un mercado donde las reformas podrían desbloquear un valor sustancial a largo plazo si se implementan con éxito. La estrategia de acciones de mercados emergentes de Robeco ahora tiene una pequeña exposición a Argentina, un país que sigue fuera de los índices de mercados emergentes.
19Oct

La propagación de los disturbios y las protestas en Francia puede empezar a afectar a las acciones, los bonos y el euro.

Miguel Ángel Valero

En el plano macroeconómico, el IPC de septiembre en EEUU sorprendió al alza, acelerándose tres décimas hasta el +3,7% interanual, mientras que la inflación subyacente alcanzó el +2,6%. Aunque buena parte del repunte del repunte respondió al encarecimiento de la energía, especialmente de los combustibles por el conflicto en Oriente Próximo, también se observaron presiones persistentes en los servicios y determinados bienes de consumo. Una lectura que se vio reforzada por los precios de producción, que avanzaron un +6,3% interanual y que complica las futuras decisiones de la Fed, al incrementar el riesgo de que las presiones inflacionistas se prolonguen. Por el lado de la actividad, el consumo estadounidense continuó mostrando resiliencia, aunque las ventas minoristas (+0,8% intermensual) estuvieron favorecidas por el encarecimiento de la gasolina y el grupo de control apenas avanzó un +0,1%.

Por un lado, el conflicto en Ormuz sigue enquistado y cuando apenas quedan tres semanas para las elecciones midterms en EEUU (3 de noviembre), los ataques desde Irán tratan de desestabilizar la recuperación del flujo de crudo a través del estrecho. Un factor que seguirá manteniendo elevados los precios de la energía e introduciendo volatilidad en las cotizaciones. 

Por otro lado, en Francia, las protestas han escalado hasta convertirse en disturbios generalizados, lo que ha llevado al presidente Emmanuel Macron a prometer una respuesta firme ante el temor de que la inestabilidad social se extienda a otros países europeos. La tensión seguirá elevada, con una nueva huelga nacional convocada para el 5 de noviembre y un escenario político cada vez más polarizado de cara a las elecciones de abril de 2027 –Marine Le Pen encabeza las encuestas de primera vuelta con entre un 37% y un 38% de intención de voto, mientras que Jean-Luc Mélenchon emerge como su principal rival, al tiempo que las fuerzas políticas de centro pierden terreno–. 

En este entorno, esta semana cobra especial relevancia la primera votación de los Presupuestos de 2027, prevista para el 20 de octubre, así como la revisión del rating soberano francés por parte de Moody’s, programada para el viernes. Ambos acontecimientos serán determinantes para evaluar la capacidad del Gobierno de recuperar la credibilidad fiscal en un momento especialmente delicado, con una prima de riesgo de la deuda francesa superior a los 140 puntos básicos (pb) y reflejando un castigo superior al de otros emisores europeos con calificación crediticia similar.

En el frente macroeconómico, los datos de actividad siguen dejando más luces que sombras. Se espera que los indicadores adelantados del momento del ciclo económico sigan cómodamente en terreno de expansión. Por otro lado, en un momento de mayor incertidumbre, será importante las respuestas de los empresarios sobre cómo percibe sus carteras de nuevos pedidos y también los precios para dilucidar si la subida de los costes energéticos está afectando con mayor intensidad tanto la actividad como posibles traslaciones a los precios del consumidor final.

China sorprende con un crecimiento del PIB del 4,5%

Al menos, un dato positivo: el crecimiento del PIB de China en el tercer trimestre se aceleró inesperadamente y creció un 4,5% interanual, dos décimas más que en el trimestre previo. Además, la producción industrial de septiembre aumentó un 5,5%, y las ventas minoristas sorprendieron al alza con un crecimiento del 1,1%. 

Unos datos que, por una parte, refuerzan la perspectiva de que China alcance su objetivo de crecimiento anual de entre el +4,5% y el +5%, aunque, al mismo tiempo, reduce la probabilidad de implementar nuevas medidas de estímulo inmediatas que impulsen su debilitado consumo interno y el sector inmobiliario.

Ebury: la extensión de los disturbios en Francia afecta a Bolsas, bonos y euro

Los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar subieron inicialmente después de que tanto el IPC general como el subyacente superaran las expectativas, aunque el viernes 16 de octubre ambos movimientos se habían revertido por completo. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cerró la semana unos 15 pb por debajo y el índice del dólar cayó. El desencadenante inmediato fue una fuerte caída de las acciones relacionadas con la IA, lo cual representa un factor bajista para el dólar dado la fuerte inversión de EEUU en esta tecnología.

El hecho de que el dólar no haya logrado repuntar ante los elevados datos de inflación de EEUU y una semana marcada por la aversión al riesgo también sugiere que la mayoría de los especuladores que querían comprar dólares ya lo han hecho. Por ello, creemos que el dólar ha tocado techo, al menos por ahora. La Reserva Federal se encuentra ahora en su periodo de silencio previo a la reunión de octubre y el evento principal de la semana será la publicación, el viernes 23 de octubre, de los PMI del G3 correspondientes a octubre. 

Los datos del mercado laboral británico del martes 20 de octubre y el IPC de septiembre del miércoles 21 de octubre son las últimas publicaciones importantes antes del presupuesto de otoño y de la decisión sobre los tipos de interés del Banco de Inglaterra de noviembre. 

La volatilidad de los mercados bursátiles podría extenderse a las divisas, ya que Tesla y Meta publicarán sus resultados el miércoles 21 , y la preocupación en torno a la IA se han convertido en un importante motor del mercado. La semana viene cargada: el presupuesto del Reino Unido y la decisión de la Fed el día 28, y la del BCE un día después.

  • EUR: El euro se recuperó ligeramente el jueves 15 de octubre, registrando su primera subida semanal en más de un mes y la mayor diaria en dos meses. El euro se benefició claramente de la caída del dólar, ya que las posiciones especulativas en su contra son las más extremas de los últimos años. La cobertura de posiciones cortas podría prolongar este repunte, incluso sin que haya buenas noticias desde París. No obstante, los problemas subyacentes no han desaparecido: sigue siendo poco probable que se produzca una consolidación fiscal en Francia antes de las elecciones presidenciales del año que viene, y el BCE parece reacio a aplicar nuevas medidas de endurecimiento monetario. La propagación de los disturbios y las protestas en Francia también podría empezar a afectar a las acciones, los bonos y el euro. Los PMI preliminares del viernes 23 son la única publicación importante antes de la reunión del Banco Central Europeo de la semana que viene. Los economistas esperan un ligero descenso de la actividad, aunque ni siquiera un informe sólido en este sentido bastaría para convencer al Consejo de Gobierno de que suba los tipos este mes. La atención se centrará, en cambio, en los comentarios de Lagarde sobre la situación en Francia y en sus declaraciones respecto a la probabilidad de una subidaen diciembre.
  • USD: Nuestra previsión de una inflación subyacente moderada no se cumplió la semana pasada, ya que el IPC subyacente subió un 0,3 % en septiembre. Las expectativas del mercado respecto a una subida de tipos por parte de la Fed en octubre se dispararon brevemente tras el informe del IPC, pero luego se estabilizaron cuando varios responsables de la Fed indicaron que no había urgencia por subir tipos de forma tan inmediata. Mantenemos nuestra previsión de que este mes no se producirán cambios en el tipo de interés, pero creemos que la decisión será objeto de debate y que no se repetirá la unanimidad de la última reunión. Dado que la mayoría de los datos no exigen una subida de tipos inmediata y que las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. están a la vuelta de la  esquina, la mayoría del comité debería sentirse cómodo manteniendo los tipos hasta diciembre. Hemos observado que las malas noticias respecto a la inflación ya no parecen capaces de impulsar al alza al dólar. Si la corrección del sector de la IA se agrava, sus implicaciones para el crecimiento y la inversión en EEUU serían claramente negativas para el dólar. A diferencia de la caída global de los bonos en septiembre, las caídas en el sector de la IA afectan primordialmente a los mercados estadounidenses, por lo que no es de extrañar que el dólar no se beneficie de su condición de activo refugio en estos momentos.
  • GBP: La libra esterlina fue la divisa que mejor se comportó entre las principales la semana pasada, con una subida de casi un 1 % frente al dólar y un ligero repunte frente al euro, mientras que los bonos del Estado británico se recuperaron en línea con el mercado mundial de bonos. El PIB de agosto sorprendió al alza y el crecimiento interanual es ahora el más sólido de los últimos cuatro años. Aunque no creemos que esto sea suficiente por sí solo para convencer al Banco de Inglaterra de que suba los tipos el mes que viene, tampoco disuadirá a los responsables políticos de hacerlo, y los swaps siguen descontando casi por completo un endurecimiento de 25 pb. Sin embargo, el gobernador Bailey afirmó la semana pasada que, hasta el momento, había pocos indicios de que los precios de la energía estuvieran repercutiendo en los salarios y en los precios en general, lo que hace que los datos salariales del martes 20 y las cifras del IPC del miércoles 21 sean fundamentales. Inevitablemente, los inversores también tendrán un ojo puesto en los Presupuestos de otoño de la próxima semana. El FMI ha señalado que el Reino Unido no necesita acelerar la reducción de su déficit, aunque también ha advertido de que el país deberá mantener el rumbo de su  consolidación fiscal, en lugar de darse un respiro. Hasta ahora, los mercados parecen imperturbables a medida que nos acercamos al día del presupuesto, lo que podría dar lugar a cierta caída si el Gobierno no lograra restablecer suficientemente el margen de maniobra fiscal, al tiempo que anunciara mayores aumentos del gasto y subidas de impuestos aplazadas que podrían agravar el atolladero fiscal y lastrar las perspectivas de crecimiento.

UBS: visión Atractiva sobre renta fija y renta variable europea

Los líderes europeos se enfrentaron la semana pasada a crecientes desafíos de política económica, entre ellos cómo amortiguar el impacto de los elevados precios de la energía mientras las finanzas públicas siguen bajo escrutinio. Sin embargo, la capacidad fiscal de Alemania, una inflación subyacente contenida y unos beneficios empresariales resilientes sugieren que las perspectivas para los activos europeos son más favorables de lo que implica la reciente volatilidad. Por ello, UBS mantiene su  visión de Atractivo para la renta fija y la renta variable de la Eurozona.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Mantenemos nuestra visión 'Atractiva' sobre la renta fija y consideramos que el repunte de los rendimientos europeos está creando oportunidades selectivas en bonos de calidad. Preferimos los vencimientos a corto y medio plazo y los emisores de mayor calificación dentro del grado de inversión, mientras mantenemos cautela en los plazos más largos y una duración relativamente corta en el crédito de mayor riesgo. También mantenemos una visión 'Atractiva' sobre la renta variable de la Eurozona, con preferencia por tecnología de la información, industria, bancos, consumo discrecional, Alemania y salud, junto con nuestro tema ‘European Leaders’”.

Sobre Reino Unido, "los mercados ya parecen estar descontando una trayectoria de política monetaria bastante restrictiva (hawkish), lo que limita el margen para un reajuste de precios adicional significativo. Esto hace que los bonos de alta calidad con duración media a larga resulten atractivos, al ofrecer tanto rendimientos convincentes como el potencial de beneficiarse una vez que el shock energético empiece a remitir”, apunta Maelle Quillevere, Economista.

“Nuestra previsión de 1,2 para el EURUSD es una historia de 2027, impulsada por las expectativas de menores precios de la energía, la disminución de la incertidumbre tras las elecciones francesas y los posibles vientos en contra políticos en EE. UU. Estos factores a medio plazo deberían favorecer gradualmente al euro frente al dólar”, explican Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Estrategas.

"El mercado alcista sigue intacto, respaldado por un sólido crecimiento económico y de los beneficios empresariales, así como por la inversión y adopción de la IA. La política monetaria ha dejado de ser un viento de cola, pero no esperamos que la Reserva Federal sienta urgencia por subir los tipos de forma agresiva. Creemos que las acciones aún tienen un potencial alcista saludable, y mantenemos nuestro objetivo del S&P 500 de 8.400 puntos para junio de 2027”, aporta David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable de EEUU.

Ofi Invest: vigilar los precios del diésel por su impacto en la economía real

La gestora de activos francesa Ofi Invest AM espera para 2027, un crecimiento económico en EEUU del 2%, y en la Eurozona del 1,3%. Respecto a la inflación, espera que se modere, de media, desde el 3,5% hasta el 2,5% en EEUU y desde el 3% al 2,4% en Europa. Y en cuanto a los tipos de interés, no descarta un nivel de llegada del 4,5% en la Fed y del 3% en el BCE.

Ombretta Signori, Head of Macroeconomic, Research and Strategy de Ofi Inveset AM, ve riesgos asimétricos en sus estimaciones de crecimiento e inflación. Para el crecimiento los ve sesgados a la baja, sobre todo en la zona Euro, más expuesta a los efectos de un shock de precios de la energía a largo, y a la incertidumbre sobre la política económica y presupuestaria. Para la inflación los riesgos están sesgados al alza, ya que lo que menos se conoce no es la dirección de la desinflación, sino a qué ritmo se desacelerará el componente subyacente de la inflación. 

El punto clave para Ofi Invest AM es saber en qué medida la presión alcista sobre los precios de la energía se trasladará a los componentes menos volátiles de la inflación. Porque unos costes energéticos elevados y prolongados, podrían generar mayores efectos indirectos. En el escenario de inflación actual, es necesario vigilar no sólo el precio del petróleo, también el del el diésel, por su papel clave en la economía real. Las subidas del crudo se notan en las gasolineras, las del diésel en toda la cadena de producción, desde el transporte hasta la agroalimentación, desde la industria hasta la construcción, tanto en Europa como en EEUU. Por tanto , los precios del diésel indican el riesgo de que la subida de precios de la energia se extienda a todos los precios de bienes y servicios. En este año, el precio del diésel ha subido cerca de un 75% en EEUU desde finales de febrero, período en el que la gasolina ha subido un 50%.

Parece probable que la próxima subida de tipos no se produzca hasta después de las próximas elecciones mid-term, pero la Fed continúa su firmeza en la lucha contra la inflación, y un escenario donde los tipos de los Federal Funds alcancen el 4,5% es posible. La resiliencia de la economía USA sugiere un escenario en el que los tipos de interés se mantengan elevados más tiempo, mientras que en la zona Euro no es descartable que el tipo terminal llegue al 3%, sobre todo si hacia finales de año se producen efectos de contagio en forma de un crecimiento salarial más rápido.

La incertidumbre política continúa afectando a países importantes en Europa. Francia presenta en este año el crecimiento más débil de las cuatro mayores economías de la zona Euro, existe incertidumbre sobre los presupuestos, y las reformas podrían seguir erosionando la confianza de consumidores y  empresas.

Sin haber comenzado la campaña a las elecciones presidenciales, el sentimiento inversor se ha deteriorado. La presentación de la Ley de Finanzas 2027  no incluyó grandes sorpresas, porque el gobierno ha querido maximizar las opciones de que se apruebe en el parlamento. El objetivo del gobierno es bajar el déficit público al 5% del PIB en 2027, desde el 5,4% previsto en 2026, lo que implica recortes de gasto de 54.000 millones€, incluidos 43.000 millones en nuevas medidas. En caso de no haber cambios,  el  déficit se dispararía por encima del 6% del PIB, según el gobierno, dado el mayor gasto por intereses y la subida del gasto social.

El principal problema de la Ley de Finanzas 2027 es que parte del mejor escenario de crecimiento esperado, con la implementación total de las medidas de ahorro y de ingresos anunciadas. Pero la deuda pública sigue creciendo, lo que hace inviable cumplir el objetivo de conseguir un deficit menor del 3% del PIB en 2029.

La credibilidad del ajuste presupuestario de Francia seguirá siendo determinante para el diferencial OAT-Bund en el futuro, aunque no será el único factor clave. La incertidumbre sobre el resultado de las elecciones, y sobre la capacidad del nuevo presidente de disponer de un mandato claro y una mayoría parlamentaria estable, podría mantener a los mercados escépticos, según los expertos de Ofi Invest AM. 

14Oct

Estamos en la época del año en la que la comunidad inversora empieza a formular su estrategia de inversión para 2027. Mientras los aranceles dominaban las preocupaciones de los inversores por estas fechas el año pasado, la inquietud que más les preocupa ahora es el temor de que la infraestructura de IA sea una burbuja como de las puntocom.

Miguel Ángel Valero

Los mercados financieros mantienen un tono de cautela y de esperar y ver, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo –los ataques iraníes en la región vuelven a niveles no vistos en mucho tiempo–, los elevados precios de la energía y las dudas sobre la sostenibilidad de las fuertes inversiones en inteligencia artificial (IA) y la carrera por la supremacía tecnológica, con China como protagonista en las últimas sesiones tras sus aparentes progresos en el diseño de chips locales. 

En este contexto, el arranque de la temporada de resultados sitúa al sector financiero en el foco de atención. Y es que la publicación de resultados del tercer trimestre de 2026 de parte de los grandes bancos estadounidenses deja un balance desigual, aunque con una evolución del negocio de mercados más sólida de lo que se esperaba. Pese a las dudas sobre la sostenibilidad del fuerte crecimiento de los ingresos por trading de los últimos trimestres, la actividad en renta variable volvió a sorprender positivamente, impulsada por la volatilidad de los mercados, los elevados volúmenes de negociación y la demanda de financiación por parte de los inversores institucionales. Destacaron especialmente las buenas cifras de Goldman Sachs y JP Morgan, cuyos ingresos por intermediación de renta variable aumentaron un 72% y 50% interanual respectivamente, lo que contribuye a disipar los temores de una desaceleración brusca de la actividad. 

La fortaleza del negocio de renta variable contrastó con la mayor debilidad de las actividades de renta fija, divisas y materias primas, donde el incremento de las rentabilidades de los bonos y la menor actividad en determinados segmentos de crédito e hipotecas penalizaron los ingresos.

En el negocio bancario tradicional, los mayores tipos de interés continuaron favoreciendo los márgenes financieros, mientras que el consumo de los hogares y la calidad crediticia mostraron una resistencia razonable. En conjunto, los resultados reflejan un sector bancario todavía sólido, aunque con una creciente divergencia entre líneas de negocio y cierta incertidumbre sobre la sostenibilidad de los elevados ingresos.   

En Europa, la atención se centra en los resultados de ASML: el grupo holandés fabricante de máquinas litográficas mejora el extremo inferior de sus previsiones de ventas en el ejercicio, pero advierte que su capacidad de producción no será suficiente para atender toda la demanda durante los próximos dos años. Comentarios que, en definitiva, ponen de manifiesto la fortaleza del ciclo inversor en semiconductores, aunque introduce dudas sobre los cuellos de botella que podrían limitar su crecimiento. 

Destaca también la bueva batería de comentarios por parte de responsables de la Reserva Federal, aunque con un impacto relativamente limitado sobre las expectativas de tipos. El mensaje más seguido por el mercado llegó de la mano de John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, quien reiteró que una subida adicional de tipos sigue siendo apropiada para lo que resta de año, si bien no aprecia en estos momentos la necesidad de prolongar el ciclo de endurecimiento monetario durante 2027. En la práctica, sus declaraciones fueron interpretadas como una validación del escenario dibujado por el dot-plot de septiembre: una subida más antes de un periodo prolongado de estabilidad en los tipos de interés. En paralelo, Susan Collins, presidenta de la Fed de Boston, volvió a mostrarse favorable a un incremento adicional de los tipos oficiales este año, mientras que Thomas Barkin, presidente de la Fed de Richmond, insistió en la necesidad de seguir combatiendo unas presiones inflacionistas que continúan mostrando una elevada persistencia. En conjunto, los comentarios reflejan una institución que continúa inclinándose hacia un último ajuste, aunque sin transmitir señales de un ciclo de endurecimiento más agresivo. Con todo, el mercado apenas alteró sus expectativas. La probabilidad implícita de una subida de tipos en octubre se mantiene en torno al 20%, muy por debajo del 70% descontado apenas dos semanas atrás.

Gescooperativo; 5 indicadores básicos

Gescooperativo, la sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva del Grupo Caja Rural, en el marco de su iniciativa para fomentar la cultura financiera, subraya la importancia de que los inversores conozcan e interpreten correctamente algunos de los principales indicadores económicos y financieros para comprender mejor qué está ocurriendo en los mercados, identificar las tendencias que se van dibujando y contextualizar la información económica que reciben a diario. La entidad explica que, si bien la gestión de las carteras corresponde a profesionales, una mayor cultura financiera permite al ahorrador entender mejor el entorno en el que se mueve su inversión y evitar interpretaciones precipitadas ante cada nuevo dato. 

Cada día, los medios económicos informan de nuevos datos de inflación, empleo, actividad empresarial, tipos de interés o resultados de las compañías. Las cifras se suceden y los mercados reaccionan a veces con movimientos que pueden resultar difíciles de interpretar para el inversor particular. Por ello, Gescooperativo considera que familiarizarse con algunos indicadores básicos puede ayudar al ahorrador a orientarse mejor entre la abundante información económica y financiera que recibe. Los expertos de la gestora aclaran que no se trata de seguir decenas de estadísticas ni de convertirse en economista, sino de revisar periódicamente cinco indicadores básicos para disponer de una fotografía bastante completa de la marcha de la economía y de su posible incidencia en los mercados. 

Estos cinco indicadores son el PMI, la inflación, los datos de empleo, la curva de tipos de interés y las expectativas de beneficios empresariales. “Lo verdaderamente importante no es analizar cada indicador de forma aislada, sino entender cómo se relacionan entre sí y qué nos dicen conjuntamente sobre el momento que atraviesa la economía”, señalan. 

  • PMI: tomar el pulso a la actividad antes que otros indicadores. El PMI —siglas de Purchasing Managers’ Index o índice de gestores de compras— es uno de los termómetros más utilizados para conocer la evolución de la actividad económica. Se elabora a partir de encuestas realizadas a empresas sobre cuestiones como sus nuevos pedidos, producción, empleo o plazos de entrega. Su principal ventaja es que se publica con rapidez y ofrece información adelantada. Una empresa que empieza a recibir menos pedidos o frena sus contrataciones puede estar anticipando una menor actividad antes de que esa desaceleración aparezca reflejada en otras estadísticas económicas. El nivel de 50 puntos sirve como referencia: por encima suele indicar expansión de la actividad y, por debajo, contracción. Pero quedarse únicamente con esa frontera puede llevar a conclusiones equivocadas. Un PMI que avanza de 40 a 48 sigue reflejando contracción de la actividad económica, aunque a un ritmo menor; es una señal de mejora, sin indicar todavía una fase de expansión. Lo importante, a partir de este dato, es determinar si la economía está ganando o perdiendo impulso. “Tan importante como saber dónde está el indicador es observar de dónde viene. En economía y mercados, la tendencia suele aportar mucha más información que una cifra aislada”, explican los especialistas de la gestora de las Cajas Rurales.
  • Inflación: distinguir entre el dato general y las presiones persistentes. La inflación condiciona el poder adquisitivo de los hogares, los costes de las empresas y, especialmente, las decisiones de los bancos centrales. De ahí que sea uno de los datos que más atención recibe por parte de los mercados. Conviene diferenciar entre inflación general e inflación subyacente. La primera recoge la evolución del conjunto de precios, mientras que la segunda excluye componentes especialmente volátiles, como la energía y determinados alimentos, y permite observar mejor hasta qué punto las presiones inflacionistas están arraigadas en la economía. Una moderación de la inflación suele ser interpretada favorablemente cuando se produce de forma compatible con una economía que continúa creciendo. Pero tampoco aquí funciona siempre la ecuación “menos inflación igual a mejores noticias”. Una caída provocada por un fuerte deterioro de la actividad tendría una lectura muy diferente. También importa la trayectoria. Una inflación situada en un determinado nivel puede parecer controlada de forma aislada, pero resultar preocupante si lleva varios meses acelerándose.
  • Empleo: la fortaleza que sostiene el consumo. El mercado laboral proporciona otro elemento fundamental para comprender el ciclo económico. Un empleo sólido favorece la renta disponible y el consumo de los hogares, uno de los principales motores de la actividad. No existe, sin embargo, un único indicador laboral. Algunos datos permiten anticipar cambios y otros los confirman con cierto retraso. La tasa de desempleo, por ejemplo, suele reaccionar más tarde, porque las empresas normalmente no reducen sus plantillas hasta que el debilitamiento de la actividad es evidente. Algunos indicadores, como las vacantes o el dato de creación de empleo, pueden proporcionar señales más tempranas. Y, de nuevo, el contexto resulta esencial. Un mercado laboral extremadamente tensionado puede contribuir a mantener las presiones salariales y dificultar una reducción de la inflación. Por eso, incluso un dato aparentemente positivo puede tener una interpretación distinta dependiendo del momento del ciclo económico. “En cualquier caso, la pregunta que tiene que hacerse el inversor es si el mercado laboral mantiene su fortaleza o empieza a mostrar signos de deterioro”, explican los expertos.
  • Curva de tipos: qué espera el mercado del futuro. La curva de tipos de interés representa los rendimientos de la deuda para diferentes vencimientos y es una de las herramientas que más información proporciona sobre las expectativas de los inversores. Su parte más corta está muy condicionada por las previsiones acerca de las decisiones de los bancos centrales. Si los tipos a corto plazo descienden, por ejemplo, el mercado puede estar anticipando futuras bajadas de los tipos oficiales. Sin embargo, en los vencimientos largos pesan especialmente las expectativas sobre crecimiento e inflación, junto con las primas de riesgo y de plazo. De este modo, la curva permite observar qué escenario está descontando el mercado tanto para la política monetaria como para la economía de los próximos años. También aquí conviene evitar conclusiones automáticas. Una inversión puntual de la curva —cuando determinados tipos a corto plazo superan a los de largo plazo— no debe interpretarse por sí sola como garantía de una futura recesión. La persistencia del movimiento y el contexto económico aportan mucha más información que un episodio aislado. La curva tiene además una relación especialmente directa con la renta fija y con la remuneración de la liquidez, ya que los tipos de interés determinan buena parte de las rentabilidades exigidas a estos activos. Los expertos de Gescooperativo explican que la curva de tipos ofrece información valiosa sobre lo que descuenta el mercado acerca de los próximos movimientos de los tipos oficiales y sobre las perspectivas de crecimiento e inflación a más largo plazo.
  • Beneficios empresariales: el termómetro más próximo a la Bolsa. Si los anteriores indicadores permiten observar la economía desde una perspectiva macroeconómica, las expectativas de beneficios llevan el análisis directamente a las empresas. Para la Bolsa son especialmente relevantes porque el valor que los inversores atribuyen a una compañía depende en gran medida de su capacidad esperada para generar beneficios en el futuro. Ahora bien, tampoco basta con conocer cuánto ha ganado una empresa. Hay que preguntarse qué esperaba previamente el mercado. Una compañía puede presentar beneficios récord y, sin embargo, caer en Bolsa si los inversores esperaban resultados todavía mejores. Y puede ocurrir lo contrario cuando las cifras superan unas previsiones poco exigentes. Este principio es aplicable también a los indicadores económicos. “Los mercados tienden a anticiparse. Si un dato coincide exactamente con lo esperado, gran parte de esa información probablemente ya esté incorporada a los precios. Lo que suele generar mayores movimientos es la sorpresa respecto a las expectativas”, apuntan los expertos. 

Una brújula, no un botón de compra o venta. Para el inversor particular, consultar estos indicadores una vez al mes puede ser suficiente para comprender cómo está evolucionando el escenario económico. Su utilidad no consiste en provocar cambios continuos en una cartera de largo plazo, sino en ofrecer contexto y mejorar la comprensión de los mercados. Los especialistas de Gescooperativo advierten, precisamente, de que uno de los errores más habituales de los inversores particulares es intentar encontrar una explicación única para cada movimiento diario de las Bolsas. “Que un índice caiga el mismo día en que se publica un PMI, un dato de inflación o una estadística de empleo no significa necesariamente que ese dato sea responsable de todo el movimiento. Los mercados incorporan simultáneamente multitud de factores, como expectativas, noticias empresariales, acontecimientos geopolíticos, política monetaria o cambios en el posicionamiento de los inversores”, aclaran. Por eso, más que seguir obsesivamente las cotizaciones, recomiendan observar la tendencia de los últimos meses, preguntarse qué esperaba el mercado y contrastar cada indicador con los demás. “Esa comprensión es probablemente la mejor brújula, no para anticipar cada movimiento del mercado, sino para evitar perderse entre el ruido diario”.

UBS: la renta variable de EEUU tiene margen para seguir subiendo

Las acciones estadounidenses cerraron ligeramente a la baja, ya que los inversores se mantuvieron cautelosos ante la publicación de los datos de inflación, mientras que los resultados de los bancos plantearon dudas sobre las presiones de financiación. Los precios del petróleo, aún elevados, y los conflictos geopolíticos en curso también pesaron sobre el sentimiento. "Pero creemos que el impacto sobre los beneficios agregados del S&P 500 es limitado. Prevemos un crecimiento del beneficio por acción del 28% en el trimestre de septiembre, respaldado por la demanda de IA, una mejora en los segmentos cíclicos y un gasto del consumidor resiliente. El crecimiento de la IA sigue siendo el principal motor de los beneficios. La fortaleza de los sectores cíclicos debería ampliar el crecimiento de los beneficios. Un mercado laboral sólido debería respaldar el gasto de los consumidores", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Si bien es probable que la volatilidad continúe, creemos que la renta variable estadounidense tiene margen para seguir subiendo en un contexto de crecimiento de los beneficios aún sólido. Recomendamos un posicionamiento bien diversificado, que combine exposición cíclica y secular. Además de nuestras Oportunidades de Innovación Transformadora en IA, Energía y recursos, y Longevidad, nos gustan los sectores de financieras, industriales, servicios públicos (utilities), salud y consumo discrecional”.

“Seguimos siendo constructivos sobre las perspectivas a largo plazo del entretenimiento en vivo y los deportes en EEUU. Esperamos que esta categoría siga creciendo por encima del gasto total de los hogares a medio plazo, respaldada por el poder de fijación de precios, la premiumización, el crecimiento de los patrocinios, la monetización de los medios y el gasto relacionado en viajes”, añade Sunny Mehra, Estratega.

Eastspring: renta fija y variable seguirán alcistas en 2027

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris, Chief Economista, y Viola Wang, Economist de la gestora de activos Eastspring Investments, afirman que, pese a que la historia sugiere que el escenario actual de endurecimiento monetario, endurecimiento fiscal, y shock de los precios de la energía puede traer vientos en contra para los mercados en 2027, tal como ha sucedido en etapas similares anteriores, en esta ocasión esto no está tan claro. Y ello porque en 2027 tanto la renta variable como la renta fija continuarán su recorrido alcista, puesto que en el entorno actual se dan una serie de factores que no se produjeron en otros períodos anteriores:

  • Fuertes inversiones en infraestructuras de la IA tanto en EEUU como en países asiáticos y Australia, junto a una gran concentración del capital en muy pocas megaempresas muy rentables, con ROE del 20% y coste de capital inferior al 10%.
  • Las necesidades de financiación de este elevado capex impulsan los rendimientos de las bolsas globales al alza.
  • Menor impacto del endurecimiento fiscal y de la subida de precios del petróleo que en fases anteriores.
  • Los mercados de crédito para financiar emisiones de menor calidad son ahora en su mayoría privados, no públicos como en períodos históricos anteriores.
  • La alta probabilidad de que Trump pierda el control del Congreso en las elecciones mid-term de noviembre empujará las Bolsas al alza, tal como ha sucedido siempre.

Estamos en la época del año en la que la comunidad inversora empieza a pensar en “el año que viene” y a formular su estrategia de inversión para 2027. Mientras los aranceles dominaban las preocupaciones de los inversores por estas fechas el año pasado, la inquietud que más les preocupa ahora es el temor de que la infraestructura de IA sea una burbuja con riesgo de repetir el auge y la caída de las puntocom de 1997 a 2000.

La historia sugiere que las fases de endurecimiento monetario son difíciles para los mercados, especialmente cuando van acompañados de endurecimiento fiscal, aunque no siempre. El periodo actual podría resumirse como un auge global de la inversión con inflación al alza, a causa de un shock energético que está forzando el endurecimiento de la política monetaria. Los aspectos más importantes del entorno económico global actual son los siguientes:

  • La IA generativa ha impulsado a EEUU hacia lo que potencialmente podría ser su mayor ciclo de infraestructuras para el uso generalizado de toda la historia.
  • El auge del capex se está extendiendo a todo el mundo en forma de centros de datos en China, India, Australia, Japón, Malasia y Corea, así como de una nueva capacidad en DRAM (datos que pueden ser almacenados en la memoria para ser procesados) y semiconductores a escala global, pero sobre todo en Corea y Taiwán.
  • Concentración del capital en un pequeño número de empresas muy grandes a nivel económico y de mercado en EEUU y en algunas otras geografías como Corea y Taiwán.
  • Un gran shock de precios de la energía derivado de la guerra entre Irán y EEUU.
  • Nuevos aranceles, restricciones a la inversión, y subsidios que amenazan con revertir o distorsionar la globalización en las grandes economías.
  • Un cambio resultante desde la relajación monetaria de 2024 y 2025 hacia un endurecimiento monetario este año, que se espera se extienda hasta comienzos de 2027.
  • Es probable que la política fiscal pase de ser moderadamente expansiva este año en Estados Unidos, Europa y algunas economías emergentes de Asia, a ser moderadamente contractiva en 2027. China y Japón son quizá las principales excepciones.
  • Las necesidades de financiación del capex, junto con déficits presupuestarios históricamente elevados en las economías desarrolladas, están empujando al alza los rendimientos globales.
  • La economía doméstica de China se está debilitando bajo el peso de la persistente deflación del mercado inmobiliario.

Otros factores son un crecimiento de beneficios muy fuerte, aunque alcanzando su pico, en EEUU y el norte de Asia; presiones en el crecimiento salarial generalmente contenidas en la mayoría de las economías; rendimientos reales ya elevados; y una reciente compresión de valoraciones en la mayoría de los mercados.

Por otra parte, desde 1950, el S&P 500 ha rendido de media un 17,2% en el año siguiente a las elecciones de mitad de mandato, más del doble que cualquier otro año del ciclo presidencial. Con las midterms a la vuelta de la esquina, la estadística juega a favor del toro.


10Oct

Depende del capital extranjero para financiar aproximadamente un tercio de su deuda, y dos de sus grandes acreedores históricos, Japón y China, llevan tiempo reduciendo su exposición.

Miguel Ángel Valero

Hay una cifra que resume bastante bien el problema fiscal al que se enfrenta EEUU: más de 8 billones$ de deuda pública en manos privadas vencen durante los próximos doce meses. No significa que Washington tenga que devolver todo ese dinero y quedarse sin deuda. Lo normal es hacer exactamente lo contrario: emitir nuevos bonos para pagar los que vencen. El problema es que esa renovación se va a producir a tipos de interés sensiblemente superiores a los que soportaba buena parte de esa deuda.

El gráfico que aporta The Trader permite verlo con claridad. A comienzos de siglo, la deuda del Tesoro estadounidense en manos privadas que vencía en menos de un año estaba por debajo del billón$. Hoy supera los 8 billones. EEUU ha acumulado una enorme montaña de deuda y una parte cada vez mayor necesita refinanciarse continuamente.

Aquí aparece el verdadero problema. Una estimación muy utilizada actualmente sitúa el cupón medio de esos aproximadamente 8 billones en torno al 3,3%. Pero el entorno de tipos ha cambiado. La Reserva Federal acaba de subir el precio oficial del dinero al 3,75%-4% y sus propias proyecciones apuntan a otra subida antes de terminar 2026, que llevaría el rango al 4%-4,25%. Mientras tanto, el bono estadounidense a diez años ya ha alcanzado el 5%, un nivel que no se veía de forma sostenida desde antes de la crisis financiera del año 2008. Esto importa porque cuanto mayor sea la rentabilidad que exijan los inversores para prestar dinero a EEUU, mayor será la factura de intereses que terminará pagando el Gobierno.

Para entender la magnitud basta con un ejemplo muy sencillo. Si esos 8 billones que actualmente cuestan aproximadamente un 3,3% tuvieran que refinanciarse al 5%, la diferencia sería de 1,7 puntos porcentuales. Aplicada a 8 billones, supone unos 136.000 millones de dólares adicionales de intereses cada año. Y eso no reduciría la deuda ni un solo dólar: sería simplemente el coste extra de sustituir deuda antigua por nueva.

Por ese motivo se ha puesto en marcha la estrategia del secretario del Tesoro, Scott Bessent. El Tesoro ha ampliado considerablemente sus operaciones de recompra de bonos de largo plazo para mejorar la liquidez de ese segmento, mientras mantiene una gran flexibilidad para cubrir sus necesidades de financiación mediante Letras y emisiones de corto plazo. Para este trimestre ha previsto hasta 38.000 millones$ en recompras destinadas a mejorar la liquidez y otros 25.000 millones para gestión de caja. No se trata literalmente de amortizar toda la deuda larga y sustituirla por deuda corta, sino de una combinación de recompras y una estructura de financiación que permite apoyarse más en emisiones cortas.

La lógica resulta comprensible. Si emitir deuda a diez años exige pagar alrededor del 5%, concentrarse en vencimientos más cortos puede evitar fijar ese coste durante una década. Pero también tiene una contrapartida: aumenta el riesgo de refinanciación. Cuanto más corta es la deuda, antes vuelve a vencer y más veces tiene que acudir el Tesoro al mercado. Si los tipos bajan, la estrategia puede resultar favorable. Si permanecen altos o continúan subiendo, el problema simplemente se habrá aplazado.

Y todo esto sucede mientras EEUU continúa generando déficits cercanos a los 2 billones anuales y la deuda federal ya ha superado los 40 billones. Washington no solo necesita refinanciar la gigantesca deuda que vence: necesita pedir todavía más dinero para cubrir la diferencia entre lo que ingresa y lo que gasta.

La situación resulta especialmente llamativa por el contexto político. Donald Trump llegó de nuevo a la Casa Blanca prometiendo reducir el despilfarro público y contener el endeudamiento. Una de las iniciativas más mediáticas de los primeros meses fue precisamente encargar a Elon Musk la búsqueda de gastos innecesarios a través de DOGE. Musk llegó a hablar de recortar hasta un billón anual de gasto federal. Sin embargo, la deuda estadounidense ha seguido aumentando y ha atravesado ya la barrera de los 40 billones.

A pocas semanas de las elecciones de medio término, esta cuestión se mezcla inevitablemente con el debate sobre la gestión económica de la Administración Trump. Pero más allá de la batalla política, hay una realidad matemática que ningún Gobierno puede esquivar: la deuda acumulada durante años empieza a refinanciarse a un precio mucho más elevado.

Durante mucho tiempo EEUU pudo permitirse aumentar su deuda porque financiarla era extraordinariamente barato. El problema aparece cuando una montaña de deuda construida bajo un régimen de tipos bajos comienza a vencer en un mundo donde el dinero vuelve a costar un 4% o un 5%.

Y ahí está probablemente la cifra que merece la pena recordar: más de 8 billones de dólares deberán refinanciarse en apenas doce meses. Cada punto adicional de coste sobre esa cantidad equivale potencialmente a unos 80.000 millones$ más de intereses al año.

Eso ayuda también a entender por qué el 5% del bono a diez años es mucho más que una referencia para inversores. Si esas rentabilidades se consolidan, comienza un círculo vicioso del que es difícil escapar: más deuda genera más intereses, más intereses agrandan el déficit y un déficit mayor obliga a emitir todavía más deuda.

"El gran problema de EEUU quizá ya no sea cuánto debe, sino a qué precio tendrá que refinanciar todo lo que debe", advierte Pablo Gil.

China y Japón llevan tiempo reduciendo su exposición a la deuda de EEUU

EEUU tiene un problema que va mucho más allá del tamaño de su deuda: necesita encontrar compradores dispuestos a seguir financiándola. Depende del capital extranjero para financiar aproximadamente un tercio de su deuda y dos de sus grandes acreedores históricos, Japón y China, llevan tiempo reduciendo su exposición.

China llegó a acumular cerca de 1,3 billones$ en Treasuries en 2013. Hoy mantiene oficialmente unos 618.000 millones. Japón continúa siendo el mayor tenedor extranjero, con aproximadamente 1,1 billones. 

Durante décadas funcionó un círculo casi perfecto. China y Japón acumulaban enormes superávits comerciales, recibían dólares y reinvertían buena parte comprando deuda estadounidense. EEUU compraba sus productos y ellos ayudaban a financiar el consumo y el déficit norteamericano.

Pero ese equilibrio está cambiando. China lleva años diversificando sus reservas y reduciendo su exposición a los activos estadounidenses, a lo que se añade la creciente rivalidad geopolítica entre ambos países.

Japón tiene un problema diferente. La debilidad del yen, el regreso de la inflación y unos tipos domésticos más elevados aumentan los incentivos para repatriar parte del enorme ahorro invertido en el exterior. Y todo esto ocurre cuando EEUU necesita cantidades gigantescas de financiación.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confía en que un mayor crecimiento económico y la contención del gasto permitan cambiar la trayectoria de la deuda. Pero con un déficit cercano al 6% del PIB y el Treasury a diez años rondando el 5,3%, la pregunta resulta inevitable: ¿Quién comprará los próximos billones de dólares de deuda estadounidense y qué rentabilidad exigirá para hacerlo?

El mayor riesgo no es que China o Japón vendan mañana sus Treasuries. Basta con que dejen de comprar al mismo ritmo justo cuando EEUU necesita emitir cada vez más deuda. Alguien tendrá que ocupar su lugar. Y si para encontrar nuevos compradores Washington tiene que ofrecer rentabilidades más altas, aumentará el coste de financiación, los intereses absorberán una parte creciente del presupuesto y la dinámica de la deuda será todavía más difícil de controlar.

Bessent confía en que un mayor crecimiento económico permita cambiar esa trayectoria. Pero ¿quién financiará a Estados Unidos hasta que ese crecimiento llegue? "Porque quizá el problema ya no sea cuánto puede endeudarse EEUU, sino cuánto tendrá que pagar para que el mundo siga dispuesto a prestarle", avisa Pablo Gil.

07Oct

La rentabilidad del bono de EEUU a 10 años vuelve a superar el 5,3%, con el déficit comercial disparado pese a los aranceles. China crece por el comercio exterior, no por la demanda interna. Los expertos recomiendan enfoque selectivo y diversificado.

Miguel Ángel Valero

Francia vuelve a situarse en el centro de los mercados mundiales. Aunque la reciente venta masiva de bonos soberanos franceses probablemente se debió en gran medida al deshacer de operaciones de carry trade ante un agresivo reajuste de las expectativas sobre los tipos de interés del BCE, "existe también una historia fundamental a más largo plazo que merece la pena contar", subraya Jim Reid, Head of the Deutsche Bank Research Institute y Global Head of Macro Research.

Francia no ha registrado superávit presupuestario desde 1974, lo que supone una de las rachas consecutivas más largas del mundo. Italia no lo ha logrado desde 1925, pero ha mantenido superávits primarios durante la mayor parte de las últimas tres décadas, aproximadamente, por lo que existe una diferencia importante. 

Tras varios días de relativa calma en los mercados de renta fija, las tensiones han vuelto a cobrar protagonismo. El recrudecimiento de los ataques a buques comerciales vinculados a Irán en el estrecho de Ormuz ha reactivado las presiones sobre la deuda soberana, especialmente en los tramos largos de las curvas. En Europa, los bonos franceses lideran las caídas tras la contrapropuesta presupuestaria presentada por Marine Le Pen. 

La candidata presidencial de la extrema derecha francesa promete reducir el déficit público de Francia hasta el 3,7% del PIB en 2027, desde al 5,4% previsto para este año. Se trata de una propuesta más ambiciosa que la presentada por el Gobierno. que aspira a situarlo en torno al 5% el próximo ejercicio. Para lograrlo, plantea recortes del gasto público mediante medidas de “racionalización” administrativa y “justicia fiscal” –aunque por el momento no ha concretado en qué consistirían dichas medidas–, así como aumentos impositivos sobre las recompras de acciones. Por el otro lado, también presenta recortes de impuestos en ámbitos como el IVA, la energía y la tributación empresarial.

La propuesta debe interpretarse con cautela. En primer lugar, porque el proyecto de presupuestos para 2027 comenzará su tramitación parlamentaria en las próximas semanas y deberá quedar aprobado antes del 31 de diciembre de 2026, antes de las elecciones presidenciales previstas para abril de 2027. En consecuencia, estos presupuestos no podrían ser aplicados directamente por Le Pen. Para ello, Agrupación Nacional tendría que imponerse en las elecciones presidenciales, obtener posteriormente una mayoría suficiente en la Asamblea Nacional y aprobar un presupuesto rectificativo o medidas adicionales con impacto fiscal.

Además, la magnitud del ajuste planteado resulta poco realista. Reducir el déficit desde el 5,4% hasta el 3,7% del PIB en menos de un año implicaría un esfuerzo presupuestario extraordinariamente elevado, especialmente en un contexto de descontento social, y con algunos recortes que implican menores contribuciones a los presupuestos europeos –algo en lo que tendrían que estar de acuerdo todos los miembros de la UE–. Las recientes protestas estudiantiles, que han provocado el cierre de cientos de centros educativos en Francia, reflejan las tensiones existentes en torno a la financiación de los servicios públicos. En este contexto, la propuesta parece responder más a una estrategia de posicionamiento político, aprovechando la creciente preocupación de los mercados por el deterioro de las cuentas públicas francesas y a pocos meses de las elecciones, que a una previsión presupuestaria real.

Aunque la iniciativa incorpora medidas orientadas a la disciplina fiscal, el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, la ha calificado de poco realista, afirmando que la dirigente de Agrupación Nacional "sueña en colores" al plantear unas cuentas que considera inviables. 

EEUU: Trump dispara el déficit comercial

Al otro lado del Atlántico, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años vuelve a situarse ligeramente por encima del 5,3%.A esta presión sobre los tipos de interés se suma la creciente competencia por el capital. SpaceX estudia captar hasta 40.000 millones$ en el mercado de bonos para financiar la adquisición de chips de Nvidia. 

En este complejo contexto para la renta fija, la fortaleza de las grandes tecnológicas continúa impulsando a la Bolsa estadounidense, que marcó nuevos máximos pese al repunte de los tipos soberanos. Todo ello ocurre en un entorno en el que las valoraciones se acercan a los niveles más bajos del año. 

El saldo exterior de EEUU se desequilibra y en agosto el déficit comercial alcanza máximos desde marzo de 2025, mes en el cual las importaciones se dispararon antes de la entrada en vigor de los aranceles de Trump. En agosto, los datos sobre comercio exterior muestran dinamismo, con una aceleración de las exportaciones que avanzaron un 1,4% mensual frente a la caída del mes previo (-2,1%), pero con un mayor incremento de las importaciones que se aceleraron un 4,3% mensual y con ello aumentó el déficit comercial hasta los 105.600 millones$. 

Por el lado de los países destino de las exportaciones estadounidenses, destaca que los envíos hacia China siguen débiles y en el acumulado del año solamente crecieron un 0,7% interanual, bajando al quinto puesto entre los países más relevantes para las ventas de las empresas estadounidenses (el año pasado era el tercer destino de las exportaciones). También se moderan las ventas a Canadá, que avanzan en el año un 4% y deja de ser el principal destino de las ventas al exterior, puesto que ahora ocupa México al crecer las exportaciones un +16,6%. Además, también destacó la subida de las exportaciones hacia Japón, que se incrementaron en el acumulado del año un 23,5% interanual. 

China crece por el comercio exterior, no por la demanda interna 

China sigue siendo un pilar clave del crecimiento mundial, pero cada vez depende más del aumento de la demanda externa para compensar la debilidad del consumo de los hogares y de la inversión. El Economic Outlook de Crédito y Caución vaticina un crecimiento de la economía china del 4,8% en 2026, a pesar del debilitamiento del entorno exterior, y del 4,6% en 2027, a medida que el estímulo fiscal pierda impulso y las debilidades estructurales de la demanda interna frenen la actividad. 

Uno de los factores que explican el dinamismo económico es el impulso de las exportaciones chinas, principal motor del crecimiento en 2026. En el primer trimestre del año, registraron un sólido incremento interanual del 17 %. El país está aprovechando la resiliencia de su cadena de suministro y la creciente competitividad de sus productos. Junto a ello, la inversión en energías renovables, impulsada por la guerra en Irán, y en infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial también está incrementando la demanda. 

China sigue estando profundamente arraigada en los sectores de la electrónica, el hardware relacionado con la inteligencia artificial, la energía limpia, los vehículos eléctricos, las baterías, los paneles solares y los minerales críticos. Como resultado, desempeña un papel central tanto en el comercio regional como en la transición energética mundial.

Además, está resistiendo mejor los efectos de la crisis de los precios de la energía gracias a sus grandes reservas estratégicas de petróleo, su posición de liderazgo en la fabricación de tecnologías de energía limpia y la importancia que sigue teniendo el carbón en la demanda de energía primaria. 

Por el contrario, se espera un debilitamiento del consumo, a pesar de que la inflación se mantiene moderada. Las autoridades se han comprometido a impulsar el gasto de los hogares, pero el apoyo de las políticas solo ha tenido un efecto limitado hasta la fecha. A falta de reformas más profundas, es poco probable que el consumo sirva como motor estable del crecimiento a corto plazo.

Otro de los retos a los que se enfrenta la economía de China es un posible endurecimiento de la supervisión de las cadenas de suministro, los minerales críticos y las exportaciones de tecnología, junto con medidas que puedan entrar en conflicto con los requisitos occidentales. Todo ello podría aumentar los costes de cumplimiento normativo, la incertidumbre en las cadenas de suministro y la volatilidad de los precios. Estos acontecimientos también pueden animar a las empresas a diversificar sus fuentes de abastecimiento y reducir su dependencia de China.

Los mercados, pendientes de los resultados empresariales en EEUU

Sin embargo, el aumento de los tipos sí está pasando factura a la renta variable europea, lastrada principalmente por el comportamiento de los valores franceses. En Asia también comienzan a apreciarse signos de debilidad, aunque los indicadores vinculados al sector de los semiconductores continúan mostrando solidez. En definitiva, el mercado sigue atrapado en el pulso entre crecimiento económico/beneficios y tipos de interés. Hasta ahora, las Bolsas han logrado absorber las turbulencias procedentes de la renta fija gracias a unas perspectivas de crecimiento que continúan siendo favorables, aunque con diferencias entre regiones. Sin embargo, como ya ocurrió en episodios anteriores, el nivel de exigencia de los inversores continúa aumentando y cualquier decepción durante la temporada de resultados empresariales en EEUU, que comenzará la próxima semana, podría poner en cuestión las recientes subidas.

Además, la encuesta sobre los mercados mundiales para el tercer trimestre de 2026, realizada por el Deutsche Bank, muestra que, con la reciente venta masiva de bonos estadounidenses acaparando la atención, mandan el temor a la inflación, la preocupación por la situación fiscal y un crecimiento en EEUU superior a lo previsto como los tres factores determinantes más importantes. Alrededor del 30% situó la inflación en primer lugar, a pesar de que las expectativas de inflación implícitas (breakevens) a 10 años apenas han variado durante la venta masiva. No obstante, y a pesar de la inquietud por las elevadas valoraciones y el riesgo de burbuja a corto plazo, la confianza a largo plazo en la renta variable estadounidense sigue siendo notable: el 47% elegiría acciones de EEUU si solo pudiera mantener un activo durante la próxima década.

Justo cuando el S&P 500 firma su primer récord desde agosto en los 7.828,73 puntos, Jim Paulsen avisa de una posible caída del 15%. El que fuera estratega jefe de inversiones de Wells Capital Management, donde trabajó durante 20 años, y que  posteriormente se incorporó a Leuthold Group, y actualmente publica sus análisis en el boletín Paulsen Perspectives, alerta de una combinación potencialmente negativa para la renta variable estadounidense:

  • petróleo en torno a 100$ por barril;
  • rentabilidades del Treasury a diez años próximas al 5%;
  • un dólar fortalecido.

Según su análisis histórico, cuando estos tres factores han presionado simultáneamente al S&P 500, el índice ha llegado a registrar caídas de hasta el 15% en los tres a cinco meses siguientes. Para el sector tecnológico, contempla una posible corrección de hasta el 20%. Paulsen subraya que esas tensiones todavía no se han reflejado plenamente en los múltiplos y los beneficios empresariales, pese a que Wall Street continúa cerca de máximos. Por ello, considera que el mercado podría afrontar un “test de realidad” provocado por los tipos, el petróleo y el dólar.

En realidad, Paulsen no está formulando necesariamente una previsión de mercado bajista estructural: está alertando de una posible corrección significativa si los rendimientos, el crudo y el dólar permanecen elevados al mismo tiempo.

UBS: el repunte de la Bolsa de EEUU está concentrado en las Big Tech

Las acciones estadounidenses alcanzaron nuevos máximos históricos el martes 6 de octubre, pero el repunte sigue concentrado en un grupo reducido de grandes empresas tecnológicas. Mantener una cartera de renta variable muy concentrada aumenta la exposición a contratiempos específicos de cada empresa. Un entorno de crecimiento favorable y unos beneficios empresariales sólidos sugieren que el crecimiento de los beneficios puede ampliarse más allá del sector tecnológico. Los mercados europeos y asiáticos también ofrecen oportunidades atractivas.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que los inversores deberían posicionarse para capturar un mayor potencial alcista en la renta variable manteniendo una exposición diversificada y de base ("core"). Quienes tengan posiciones concentradas también pueden aprovechar los periodos de fortaleza del mercado para reequilibrar sus carteras entre sectores y regiones, o considerar estrategias de preservación de capital para reducir el riesgo de caídas y reforzar la resiliencia de la cartera".

"Esperamos que la fortaleza de los beneficios en Europa continúe durante la temporada de resultados del tercer trimestre. Esto respalda nuestra visión positiva sobre la renta variable de la Eurozona y nuestra preferencia por oportunidades cíclicas y estructurales clave en la región", apunta Matthew Gilman, Estratega de Renta Variable Europea.

Banor: solo el enfoque selectivo aporta seguridad

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor SICAV, cree que el mayor grado de incertidumbre en los mercados, provocado por la subida del precio del crudo, los tipos más altos y el debilitamiento de partidos tradicionales en elecciones como las de Alemania, están induciendo a los inversores a buscar cada vez más seguridad y convicción en un entorno que continúa siendo alcista para las Bolsas globales.

Esa seguridad sólo la puede aportar un enfoque más selectivo en la cartera, buscando compañías que atraigan el mayor nivel de gasto de capital, y una mayor diversificación entre los distintos motores de rentabilidad (crecimiento estructural, dividendos, el carry de los bonos, las infraestructuras, los activos reales y las situaciones específicas de empresas).

Las subidas del petróleo “impulsan las tensiones inflacionistas, los retornos de la deuda pública y la volatilidad en las acciones con mayor dependencia de los tipos de interés”, La incertidumbre sobre los precios de la energía obliga al inversor “a preguntarse qué empresas pueden proteger sus márgenes si la energía sigue siendo cara y cuáles, por el contrario, han construido sus previsiones sobre el supuesto de que todo volverá rápidamente a la normalidad”.

Los mercados de renta variable, se adaptan a esta situación de forma selectiva. La tecnología y las acciones vinculadas a la IA siguen beneficiándose del crecimiento de la inversión de capital, y las compañías más endeudadas, o aquellas que obtendrán beneficios muy a largo plazo, se ven más afectadas por la subida del coste del capital.

Angelo Meda explica que “en fases de mercado más inciertas como la actual, es necesario construir carteras que no dependan de un único resultado, favoreciendo empresas con balances sólidos, fuerte generación de caja y poder de fijación de precios”.  Otra de las claves es “diversificar entre distintos motores de rentabilidad, como el crecimiento estructural, los dividendos, el carry de los bonos, las infraestructuras, los activos reales y las situaciones específicas de empresas”. Por último, “gestionar la liquidez, que ha recuperado su valor porque su flexibilidad permite convertir las correcciones en oportunidades”. "Para navegar bien en la incertidumbre, no se trata de intentar eliminarla, sino evitar que una estimación equivocada haga descarrilar la inversión”, concluye.

05Oct

Cuando un país tambalea, los inversores huyen de los vecinos endeudados.

Miguel Ángel Valero

Una semana más, continúa incrementándose la tensión en la deuda pública a largo plazo, y hay que estar muy pendientes de la evolución de los bonos. En Europa, crece la vigilancia sobre Francia, que arrastra a Italia, Bélgica y Grecia en una venta masiva de bonos que despierta los fantasmas de la crisis del euro. 

La deuda pública europea se llevó un buen susto el 1 de octubre. Los bonos de Francia, Italia y Grecia se desplomaron a la vez. Alemania aguantó, su bono refugio subió mientras el resto se hundía. Los inversores ya rebajan apuestas sobre el Banco Central Europeo (BCE), los futuros vaticinan tres subidas de tipos hasta finales de 2027n (hasta ahora, apostaban por cuatro).

En Francia, las primeras votaciones formales están previstas para el 20 de octubre, y deberá aprobarse la primera parte del presupuesto. Un trámite que permitiría percibir si el Gobierno puede contar con los apoyos suficientes. En este contexto, los próximos quince días se anticipan tensos: la oposición ya se mostró contraria a los presupuestos y recordamos que el Parlamento tumbó a los dos predecesores del actual primer ministro francés Lecornu, en sus intentos de ajustar el gasto público galo. A apenas siete meses de las elecciones presidenciales que buscarán un sucesor a Emmanuel Macron (abril de 2027), los debates sobre el presupuesto se anuncian tensos y el riesgo de una moción de censura contra el primer ministro aumentan. 

En los mercados, un dato macroeconómico que solía pasar desapercibido, el 6 de octubre ganará importancia: se publicará la evolución de las cuentas públicas franceses hasta agosto. Sin embargo, el verdadero termómetro seguirá siendo los diferenciales de la deuda pública, que siguen elevándose y se acercan a los 150 pb. 

La palabra de la que todos huyen como de la peste es contagio. Cuando un país tambalea, los inversores huyen de los vecinos endeudados. Como en 2011. El BCE tiene un cortafuegos para frenarlo, pero avisa de que Francia no entra en él. La prima de riesgo al alza castiga a los bancos expuestos y encarece hipotecas. Si el BCE saca la artillería, alivio; si no, tormenta. 

Por otro lado, en medio del tensionamiento de las primas de riesgo de la deuda soberana, el BCE gana un cierto protagonismo. El jueves, 8 de octubre, se publican las actas de su última reunión, en la que decidió elevar nuevamente los tipos oficiales hasta situar la facilidad de depósito en el 2,5%. Estas minutas llegan en un momento en el cual los mercados de futuros han ajustado a la baja las expectativas de subidas de tipos oficiales, asignando ahora una probabilidad del 75% a una nueva subida de tipos este año mientras que hace una semana descontaban que antes del final del ejercicio habría más de una subida del precio del dinero.

La convocatoria de elecciones anticipadas en España para el 29 de noviembre tampoco ayuda a calmar los ánimos. 

Apuestas dobles en alza

Con las Bolsas, el oro y el petróleo atascados cerca de máximos mientras los rendimientos de los bonos se disparan, los estrategas están buscando operaciones que enfrenten unos activos contra otros. La volatilidad sigue sorprendentemente baja pese a dos guerras, las elecciones en Francia, Brasil y EEUU, y un Brent entre 100 y 110$. Bank of America detecta apuestas por menores rendimientos, posiciones alcistas en acciones estadounidenses y más bajistas en Europa. También crece el interés por opciones binarias híbridas que combinan varios escenarios y abaratan la prima. UBS propone cubrir el riesgo francés apostando simultáneamente por una caída del 5% de los bancos europeos y del 3% del euro frente al dólar. 

JPMorgan Chase destaca que el S&P 500 reacciona más cuando bajan los rendimientos que cuando suben. Mientras tanto, las estrategias sistemáticas de venta de volatilidad acumulan unos 92.000 millones$, aunque con las elecciones de noviembre en EEUU a un mes, ponerse corto de volatilidad tampoco parece precisamente una opción tranquila. Son opciones 'dobles': solo pagan si pasan varias cosas a la vez, y por eso salen más baratas que una simple. Así, con la Bolsa tan plana, atan varios mercados.

Brasil: los mercados prefieren a Bolsonaro

Lo mismo que el resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, con una inesperada ventaja de 1,87 puntos de Bolsonaro junior (47,03%) sobre Lula da Silva (45,16%). El gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, ha logrado su reelección con una ventaja de 26 puntos sobre Fernando Haddad, uno de los candidatos a suceder a Lula. Y el Partido Liberal de los Bolsonaro ha ganado fuerza en el Congreso, lo que allana el camino a la destitución de jueces del Tribunal Supremo y la amnistía a los condenados por el asalto golpista de Brasilia. La esposa de Bolsonaro, Michelle, y dos de sus hijos, Carlos y Jair Renan, han sido elegidos parlamentarios. Solo la primera esposa se ha quedado sin escaño. La segunda vuelta, el 25 de octubre.

Los mercados ya meten baza: JP Morgan calcula que un giro fiscal ortodoxo dispararía la Bolsa hasta un 50% y el real un 6%; un deterioro la hundiría un 21% y debilitaría la moneda brasileña otro 6 por ciento. El mercado premia el ajuste fiscal y castiga el gasto alegre. Por eso con Bolsonaro el bono a 10 años rendiría 70 puntos básicos (pb) menos, lo que se traduce em financiación más barata para el Gobierno, las empresas y las familias, y con Lula se dispararía.

Ebury: la clave será el saneamiento de las finanzas públicas en Brasil

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales y gestión del riesgo de tipo de cambio, considera que el resultado de la primera vuelta de las elecciones brasileñas despeja una parte importante de la incertidumbre política y debería favorecer inicialmente a los activos del país, incluido el real. Flávio Bolsonaro se impuso con el 47,03 % de los votos, frente al 45,16 % de Lula da Silva, un resultado sensiblemente mejor de lo anticipado por los sondeos antes de la segunda vuelta del próximo 25 de octubre. “La sorpresa de la primera vuelta debería traducirse inicialmente en una reacción positiva de los activos brasileños, incluido el real, apoyados por las expectativas de una consolidación fiscal más agresiva y de un modelo de crecimiento más sostenible bajo una eventual presidencia de Bolsonaro”, señala Diego Barnuevo, analista senior de Mercados en Ebury.

Aunque la distancia entre ambos candidatos sigue siendo reducida, Ebury considera que el resultado de la primera vuelta mejora notablemente las perspectivas de Bolsonaro. Barnuevo recuerda, además, que desde la introducción del sistema de dos vueltas ningún candidato que partía por detrás tras la primera votación ha conseguido posteriormente imponerse en la segunda. “Creemos que una parte importante de la incertidumbre electoral se ha resuelto y que los mercados deberían reaccionar en consecuencia”, apunta. 

Más allá del desenlace electoral, el principal desafío para el próximo Gobierno será reconducir unas finanzas públicas muy deterioradas. La deuda pública supera ya el 82% del PIB y continúa en trayectoria ascendente. Bolsonaro propone un Estado más reducido, con privatizaciones, desregulación y una regla fiscal más estricta que limite el crecimiento del gasto en función de la deuda. Sin embargo, el elevado peso del gasto obligatorio limita considerablemente el margen para ejecutar el tesouraço —gran recorte— prometido durante la campaña. Para Ebury, esta cuestión será determinante también para la evolución del real. Los elevados tipos de interés reales de Brasil y los altos precios de las materias primas proporcionan actualmente un soporte importante a la moneda, pero ese respaldo no elimina el riesgo fiscal. Si Bolsonaro confirma su victoria en la segunda vuelta, la atención de los mercados se desplazará rápidamente hacia la composición de su Gobierno y, sobre todo, hacia la concreción de sus compromisos fiscales.

“Los anuncios fiscales han sido hasta ahora notablemente vagos. Cualquier decepción en este terreno podría acortar rápidamente el periodo de luna de miel del real”, advierte Barnuevo. A medio plazo, por tanto, la evolución de la divisa brasileña dependerá menos del resultado electoral en sí mismo que de la credibilidad del programa de consolidación fiscal. Un ajuste insuficiente obligaría al Banco Central de Brasil a mantener los tipos elevados durante más tiempo, penalizando el crecimiento y encareciendo el servicio de la deuda. Por el contrario, una estrategia creíble de reducción del déficit y estabilización de la deuda podría reforzar al real y abrir posteriormente espacio para una política monetaria menos restrictiva. 

En EEEUU la Fed tiene ahora la palabra: el miércoles 7 de octubre se publican las actas de la última reunión de la Fed, en un momento en el cual también se están ajustando las perspectivas de tipos tras un dato de empleo menos sólido de lo esperado. Tras los últimos datos, el mercado ha rebajado la probabilidad de una subida de tipos antes del fin del año al 76% frente a 1,5 subidas que descontaba una semana antes.

El rendimiento del bono del Tesoro a diez años subió hasta su nivel más alto desde 2002 y, en paralelo, el índice del dólar se apreció. Por si aún no estaba suficientemente claro, estamos asistiendo a un episodio de huida hacia divisas refugio: el dólar se revalorizó a pesar de unos datos de inflación y empleo más moderados, que han retrasado las expectativas del mercado de nuevas subidas de tipos de la Fed. Lo confirma el hecho de que la divisa con mejor comportamiento de la semana fuera el franco suizo. El petróleo cayó con fuerza después de que el G7 acordara una liberación de emergencia de crudo y gasóleo, pero los rendimientos siguieron subiendo. Es una señal más de que este movimiento está impulsado por la creciente prima de riesgo de la deuda soberana, cuyos fundamentos se perciben cada vez más frágiles. Esta semana apenas hay datos, de modo que el mercado de bonos sigue al mando. Las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal, que se publicarán el miércoles, permitirán calibrar el grado de convicción que había tras las nuevas subidas de tipos, aunque son anteriores al débil informe de empleo y a los datos moderados de inflación del PCE. El jueves se publicará el acta de la reunión de septiembre del BCE. Los mercados también seguirán las recompras de bonos a largo plazo del Tesoro estadounidense, una serie de subastas y las intervenciones de responsables de la Reserva Federal a partir del lunes.

  • EUR: La moneda única tuvo una semana difícil por la inestabilidad del mercado de deuda francesa, que a finales de semana se extendió al resto de los bonos periféricos. Una inflación de septiembre superior a lo esperado —el 3,8 %, frente al 3,6 % previsto— no ayudó en absoluto al euro, sobre todo después de las declaraciones sorprendentemente moderadas de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, que dejaron claro que el listón para una subida de tipos en octubre está realmente alto. Por ahora, las preocupaciones se concentran en Francia. El diferencial de su deuda soberana frente a los bunds alemanes se disparó hasta el nivel más alto desde la crisis de la zona del euro de 2011, tras el mayor ensanchamiento semanal en diecisiete años. Al cierre de la semana hubo indicios de estabilización tanto en la renta fija como en la moneda única, pero es poco probable que estos temores desaparezcan: el bloqueo político en París sigue sin resolverse, después de que el organismo de control presupuestario recibiera con escepticismo las propuestas del primer ministro Lecornu. A falta de referencias relevantes de política económica o monetaria, la evolución política francesa y la reacción del mercado de renta fija seguirán siendo determinantes.
  • USD: Nuestra tesis de que el mercado descontaba una serie excesivamente larga de subidas de tipos de la Reserva Federal se vio confirmada la semana pasada. La inflación subyacente del PCE se situó en el 3,0 % en agosto, frente al 3,3 % esperado, y el empleo apenas aumentó en 29.000 puestos en septiembre, frente a unos 85.000 previstos, con revisiones a la baja de 60.000 en los dos meses anteriores. Del mismo modo que restamos importancia a la solidez del informe precedente, tampoco exageraremos la debilidad de este: la media de tres meses de creación neta de empleo se mantiene en torno a los 50.000 puestos, un ritmo que parece suficiente para sostener una tasa de desempleo estable. El dólar, sin embargo, no se resintió. A diferencia de las oleadas de ventas de los últimos dieciocho meses, cuando las dudas sobre la política estadounidense arrastraron a la divisa a la baja, la caída actual es global y se centra cada vez más en la credibilidad fiscal de países como Francia y el Reino Unido. El escepticismo del mercado respecto a las finanzas públicas parece haber dejado de lado a Estados Unidos, al menos por ahora y en términos relativos.
  • GBP: La libra fue una de las divisas más resistentes de la semana: se mantuvo prácticamente estable frente al dólar y alcanzó máximos de dos meses frente al euro, al hacer que la debacle de la deuda francesa convirtiera a los activos británicos en un refugio comparativo. Esa resistencia fue solo relativa. Los gilts volvieron a caer y el rendimiento a treinta años rozó el 6 % por primera vez desde 1998, lo que seguirá estrechando el margen fiscal del Gobierno laborista de cara al presupuesto de otoño de finales de mes.La libra cuenta además con el respaldo de los datos internos. Las cifras revisadas del PIB mostraron que la economía británica creció en el segundo trimestre a un ritmo superior al estimado inicialmente. Aunque seguimos viendo probable una desaceleración en los próximos meses, la resistencia de la demanda, pese a los riesgos a la baja, merece reconocimiento. Esta semana apenas hay referencias relevantes en el Reino Unido, de modo que la atención se centra en los preparativos del presupuesto del 28 de octubre, principal riesgo tanto para los gilts como para la libra. Aun así, es muy probable que el EUR/GBP siga dependiendo casi por completo de lo que ocurra en Francia.

UBS descarta una crisis de financiación inminente en Europa

Los bonos soberanos europeos cerraron una semana volátil bajo presión, ya que las renovadas preocupaciones por la inflación, los riesgos fiscales y la ampliación de los diferenciales soberanos llevaron los costes de financiación de Francia a máximos de varias décadas. La combinación de una inflación por encima del objetivo del BCE, un elevado endeudamiento público y unos diferenciales soberanos cada vez más amplios apunta a una volatilidad continuada en los mercados. Sin embargo, "no creemos que estos acontecimientos señalen una crisis de financiación inminente ni que eliminen las oportunidades de inversión en Europa", insisten en UBS.

Los últimos datos de inflación exigen vigilancia por parte del BCE, más que un ciclo de endurecimiento monetario agresivo o prolongado. Los riesgos fiscales no apuntan a una crisis inminente, y unos rendimientos más altos aumentan las oportunidades emergentes en renta fija.Las perspectivas de crecimiento de la región siguen siendo favorables a pesar de unos mayores costes de energía y de endeudamiento.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos nuestra visión de Atractivo para la renta fija y consideramos que el repunte de los rendimientos europeos está generando oportunidades selectivas en bonos de alta calidad. Seguimos prefiriendo los vencimientos a corto y medio plazo y a los emisores con grado de inversión (investment grade) más sólidos, mientras mantenemos la cautela en los vencimientos más largos y el crédito de mayor riesgo con vencimientos relativamente cortos".

En Reino Unido, "por ahora, los mercados parecen plantearse una pregunta sencilla: ¿pueden cumplirse las ambiciones de crecimiento del Gobierno sin ejercer una presión adicional sobre una situación fiscal ya de por sí complicada? Esa, más que cualquier anuncio de política concreto, es la pregunta a la que los inversores necesitan respuesta", apunta Dean Turner, Economista Jefe para la Eurozona y el Reino Unido.

"La proliferación de la innovación, el crecimiento global de la productividad y de los beneficios empresariales, la aparición de un nuevo orden mundial y los nuevos 'felices años 20' probablemente seguirán respaldando a los mercados bursátiles globales. Los inversores deberían, por tanto, centrarse menos en cuándo salir y más en cómo diversificar de forma más eficaz y mantenerse invertidos durante más tiempo", recomienda Burkhard Varnholt, Asesor Senior de Mercados Financieros.

"Las condiciones macroeconómicas de 2026 riman con las de 2023 y 2024, lo que es una buena señal para las perspectivas del mercado de cara al cierre del año. El crecimiento ha vuelto a superar las expectativas, lo que ha provocado que las expectativas de recortes de tipos de la Fed se inviertan. Pero el aumento de los rendimientos también parece haber superado el nivel que justifican los fundamentales económicos y la trayectoria probable de la política de la Fed", aporta Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América.

"Nuestra opinión sobre la Fed sigue siendo que los responsables de política monetaria pueden esperar hasta diciembre antes de plantearse otra subida de tipos. Los recientes comentarios del presidente de la Fed de Nueva York, Williams, y de la vicepresidenta Jefferson han sugerido menos urgencia en torno a un endurecimiento adicional. Su comunicación, unos datos de inflación favorables y un crecimiento del empleo más moderado han contribuido a que los precios de los futuros de la Fed para diciembre de 2026 caigan 13 pb dejando 25 pb de endurecimiento descontados de aquí a final de año", añade Andrew Dubinsky, Economista para EEUU.

"La imprecisión surge porque, a medida que la economía mundial se vuelve más compleja, una mayor parte de lo que hacemos no se contabiliza adecuadamente. El riesgo de esta imprecisión es que se pierda tiempo persiguiendo problemas inexistentes o, peor aún, que se cometan errores de política económica por una comprensión incompleta y excesivamente pesimista", advierte Paul Donovan, Economista Jefe.

02Oct

El fuerte repunte de los rendimientos de la deuda soberana está elevando los costes de financiación, no sólo de los Gobiernos, sino también de los hogares y de las empresas, y puede contribuir a una desaceleración de la economía mundial.

Miguel Ángel Valero

El mercado de renta fija continúa mostrando una elevada volatilidad y algunas de los remaches que habían resistido las presiones de los últimos días empiezan a verse comprometidos, especialmente en aquellos países más expuestos a un escenario de estanflación y un endeudamiento alto, como Francia y, en cierta medida, Japón. Uno de los principales focos de preocupación radica en los elevados déficits fiscales de numerosos gobiernos, un riesgo que los mercados ya están empezando a descontar. No obstante, el repunte de los tipos de interés no pone en peligro la capacidad de pago de los Estados siempre que el crecimiento nominal se mantenga por encima del coste de financiación. 

Francia es, precisamente, uno de los casos más vulnerables en este sentido, ya que se sitúa entre las economías europeas con menor crecimiento. En este contexto, y en medio de un bloqueo político sin precedentes, el Gobierno francés presentó los Presupuestos para 2027, que contemplan un ajuste fiscal de 54.000 millones€ con el objetivo de reducir el déficit público del 5,4% al 5% del PIB. Sin embargo, al igual que ocurrió el año pasado, el proceso de aprobación se prevé complejo y podría desembocar nuevamente en una moción de censura. Con las elecciones presidenciales cada vez más próximas, resulta difícil imaginar un acuerdo político entre los bloques que dominan actualmente la Asamblea Nacional.

Como consecuencia, el diferencial entre la deuda soberana francesa y la alemana se ha ampliado hasta los 145 puntos básicos (pb), niveles que únicamente se alcanzaron durante la anterior crisis del euro. A ello se suma la posibilidad de nuevas rebajas de la calificación crediticia del país. Moody's podría revisar su rating a la baja el  27 de octubre y, a finales de noviembre, Standard & Poor's también podría sorprender con una decisión similar.

Entramos así en una dinámica cada vez más evidente entre los mercados y las instituciones públicas. Por un lado, el debilitado Ejecutivo francés afronta grandes dificultades para sacar adelante sus propuestas en una Asamblea fragmentada. Por otro, el Banco Central Europeo (BCE) dispone de dos herramientas relevantes: la política de balance, ya que sigue permitiendo el vencimiento de los bonos soberanos que mantiene en cartera, y, especialmente, el TPI (Transmission Protection Instrument), el mecanismo que le permite realizar compras ilimitadas de deuda soberana de un país concreto.

Por el momento, el gobernador del banco central francés ha dejado claro que el Gobierno no debe confiar en la autoridad monetaria para contener sus costes de financiación y que será necesario acometer medidas fiscales adicionales. Francia se encuentra inmersa en el procedimiento de déficit excesivo de la Unión Europea, con el compromiso de reducir el desequilibrio fiscal por debajo del 3% del PIB en 2029, un objetivo para el que las medidas actualmente planteadas parecen insuficientes.

"Por todo ello, seguimos considerando que el principal riesgo se concentra en el tramo largo de las curvas de tipos, donde el deterioro podría intensificarse e incluso extenderse a otros mercados periféricos europeos, en medio además de renovadas presiones energéticas. La realidad es que cualquier solución pasa antes por un aumento adicional de la tensión financiera que obligue a adoptar medidas más contundentes. Mientras tanto, es probable que los inversores sigan descontando el deterioro institucional de Francia, un problema que, por el momento, no parece tener una solución clara a corto plazo", advierten en Banca March.

UBS: los bonos europeos siguen bajo presión

Los mercados de bonos europeos siguieron bajo presión mientras Francia presentaba un presupuesto para 2027 destinado a contener su déficit y estabilizar su creciente carga de deuda. Los bonos franceses mostraron escasa reacción adicional ante el anuncio del presupuesto, lo que sugiere que los inversores ya habían incorporado a los precios unas preocupaciones fiscales significativas.

Sin embargo, la evidencia apunta a una presión continuada más que a una crisis de financiación inminente. El presupuesto representa un paso hacia la consolidación fiscal, la demanda de los inversores por la deuda francesa se mantiene sólida, y una inflación subyacente contenida, junto con unas condiciones financieras más restrictivas, deberían limitar la necesidad de un ciclo de subidas de tipos prolongado por parte del BCE.

El presupuesto de Francia y la demanda continuada de su deuda reducen los riesgos de financiación a corto plazo. El panorama de inflación en Europa parece más tranquilizador por debajo de las tasas generales. Unos rendimientos más altos ya están haciendo parte del trabajo del BCE y están mejorando el perfil de rentabilidad previsto de los bonos de calidad.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos nuestra visión de Atractivo para la renta fija y consideramos que el repunte de los rendimientos europeos está generando oportunidades selectivas en bonos de alta calidad. Nuestra preferencia principal sigue siendo por los vencimientos a corto y medio plazo. Dentro de Francia, vemos una relación riesgo-rentabilidad atractiva en determinados bonos de agencias, bonos cubiertos (covered bonds) y bonos corporativos selectos. También favorecemos a los emisores con grado de inversión (investment grade) más sólidos dentro de los vencimientos medios, mientras que el crédito de mayor riesgo debería mantenerse con vencimientos relativamente cortos".

"El presupuesto francés de 2027 tiene como objetivo un déficit del 5% a través de 43.000 millones de euros en nuevas medidas, pero el aumento de los rendimientos y de los costes del servicio de la deuda apuntan a un deterioro fiscal gradual", añaden Claudia Panseri, Directora de Inversiones para Francia, y Thomas Wacker, Responsable de Crédito.

Ebury: la deuda soberana encarece la financiación a empresas y familias

Por su parte, Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales y gestión del riesgo de tipo de cambio, avisa: el fuerte repunte de los rendimientos de la deuda soberana está elevando los costes de financiación de hogares, empresas y gobiernos y puede contribuir a una moderada desaceleración de la economía mundial durante la segunda mitad de 2026. 

El equipo de analistas de Ebury, liderado por el economista jefe, Enrique Díaz-Álvarez, y el responsable de Estrategia de Mercados, Matthew Ryan, ha señalado durante un seminario virtual global celebrado para analizar las turbulencias en los mercados de deuda y sus consecuencias sobre las divisas que las correlaciones tradicionales están perdiendo fuerza. Una mayor rentabilidad de los bonos ya no implica necesariamente una moneda más fuerte, ya que los rendimientos están aumentando de forma generalizada y, en muchos casos, lo hacen por razones poco favorables para las respectivas economías, como la preocupación por la inflación y los elevados niveles de deuda.

En este entorno de precios elevados del petróleo, tipos de interés al alza y reducción de las posiciones de carry trade, Ebury identifica entre las divisas mejor posicionadas al dólar, como divisa refugio, así como otras monedas de países exportadores netos de energía, como la corona noruega, el peso colombiano y la naira nigeriana. También considera que las divisas de mercados emergentes con un carry bajo, como el yuan chino, están relativamente bien posicionadas. Por el contrario, sitúa entre las más vulnerables a las expuestas al sentimiento de riesgo del mercado, como el dólar australiano, el dólar neozelandés o la corona sueca, así como a varias divisas emergentes de elevado carry, entre ellas el rand sudafricano, el peso mexicano y la lira turca. Las divisas de países importadores netos de energía, como el peso chileno, también podrían estar comprometidas.

Ebury considera que el escenario sigue siendo favorable para el dólar a corto plazo, apoyado por el encarecimiento del petróleo, los flujos hacia activos refugio, el giro restrictivo de la Reserva Federal y la expectativa de una desaceleración de la economía mundial. A medio plazo, sin embargo, mantiene su previsión de una tendencia bajista de la divisa estadounidense una vez disminuya el riesgo asociado al conflicto con Irán.

Para las empresas con exposición internacional, Ebury recomienda no basar sus decisiones de cobertura exclusivamente en un escenario central. Ante el aumento de la incertidumbre cambiaria, la compañía considera conveniente combinar la protección frente a movimientos adversos de las divisas con la posibilidad de beneficiarse de una evolución favorable del mercado, adaptando las estrategias de cobertura al grado de volatilidad y alas necesidades concretas de cada empresa.

Pictet: sobre pondera renta variable pese al alza del rendimiento de los bonos

Luca Paolini, estratega jefe en Pictet Asset Management, cree que, tras un repunte de nueve meses de los mercados de renta variable y el aumento de las rentabilidades a vencimiento de los bonos gubernamentales globales, algunos inversores pueden considerar reducir la exposición a acciones. Además, los bonos parecen un mejor valor dada la incertidumbre de precios energéticos y un marco político confuso. De hecho, la rentabilidad media de los bonos gubernamentales mundiales por el índice Bloomberg Treasury ha superado el 4% las últimas semanas, máximo desde 2000, mientras que el diferencial de rentabilidad por beneficios de las acciones del S&P 500 está en mínimos de más de 20 años en relación con los bonos. Sin embargo, la alta rentabilidad de los bonos no es condición suficiente para descarrilar los mercados de acciones cuando los beneficios son resilientes. De hecho, la rentabilidad del 5% en los bonos estadounidenses a diez años se ha superado con volatilidad mínima en las acciones.

Ahora bien, aunque los precios del crudo parecen contenidos frente a máximos de otras crisis, el choque económico real se transmite en productos refinados, por los cuellos de botella con el cierre del Estrecho de Ormuz y la guerra por la invasión rusa de Ucrania, agotamiento de liberaciones de reservas estratégicas y restricciones a la exportación de productos refinados de China. De hecho, los precios del petróleo han creado casi el de doble inflación general en EE. UU. que el objetivo de su banco central. Pero las presiones inflacionarias deben relajarse los próximos meses.

Mientras, nuestros indicadores de ciclo económico muestran crecimiento global cerca de tendencia a largo plazo. La economía estadounidense crece a su tasa potencial de alrededor del 2%. Nuestro indicador compuesto de inversión de capital supera su media desde 1990, por inversión no residencial, especialmente de tecnológicas. El gasto relacionado con IA ha aumentado a ritmo anualizado de más del 20% en dos años y la Reserva Federal espera un auge de productividad que aumente el crecimiento del PIB hacia el 4% las próximas décadas. La economía europea, por su parte, se ve sostenida por la recuperación del consumo, manufactura y comercio. Hay gasto público en renovables, defensa e infraestructuras, que representa 15 % del PIB de la UE y se transmitirá a la economía. Con el tiempo, esperamos que el impulso fiscal ayude a reducir a la mitad el menor crecimiento del PIB de Europa respecto de EEUU. 

Por su parte, en Japón los indicadores avanzados, encuestas de fabricación y pedidos de maquinaria apuntan a mayor actividad industrial e inversión en capital fijo. Aunque China sigue rezagada, con débil demanda interna y consumo privado, las economías emergentes fuera de China se benefician de un comercio global resiliente y fuerte inversión en tecnología y cadenas de suministro manufactureras. Son clave en el desarrollo de la IA, que sigue en fase inicial, con exposición a la electrificación, a valoración razonable.

Las valoraciones de las acciones siguen altas, pero la dinámica de beneficios sólida. La industria de IA y tecnología es responsable de generar más de la mitad del crecimiento global de beneficios en 2026. De todas formas, una rentabilidad del bono a diez años de EEUU por encima del 5,5% o hay expansión adicional del 10% a 15% en el múltiplo de valoración del S&P 500 pueden llevar las valoraciones relativas hacia un terreno que históricamente ha precedido a pronunciadas correcciones de mercado .Pero los indicadores técnicos apoyan la sobre ponderación. 

El sentimiento del inversor minorista está en mínimos desde el "Día de la Liberación" con la imposición de aranceles de la administración Trump y los inversores institucionales bajistas, mientras los gestores de fondos reducen el peso de la deuda. En acciones estadounidenses hay apoyo en inversión de capital fijo relacionado con IA y un mercado laboral resiliente. Sin embargo, hay pocas señales de que las inversiones en IA se traduzcan en crecimiento económico sostenible o mayor productividad, con riesgo de revisión a la baja de las altas expectativas de beneficios. Hasta que se materialicen, preferimos mantenernos neutrales en acciones de EEUU. También respecto a Europa, donde al impulso positivo del gasto fiscal se opone la mayor vulnerabilidad a los altos precios del petróleo.

Vemos mayor potencial de crecimiento de beneficios en mercados emergentes, que este 2026 pueden aumentar 66% respecto a 2025, frente a 30 % en EE. UU., 21 % en Japón y 15% en la euro zona. El PIB en economías emergentes puede crecer 3,8 % este año por 1,6 % de los desarrollados. La demanda de importaciones de China en emergentes sigue fuerte y los flujos de capital positivos, con creciente demanda de metales industriales para la electrificación. La dinámica es más desafiante para 2027, cuando esperamos aumento de beneficios del 21 % en mercados emergentes; 12 % en EEUU, 13% en Japón y 8% en la Eurozona.

Las empresas de IA de mega capitalización representan alrededor del 41% de los beneficios empresariales globales y dos tercios del crecimiento de estos, pero, por primera vez desde el inicio del auge de la IA, cotizan con descuento respecto al mercado en precio-beneficio a doce meses. También vemos potencial en finanzas, que se benefician de los mayores tipos de interés y la dinámica de endeudamiento empresarial. 

Las perspectivas para acciones de consumo discrecional han mejorado con el mercado laboral estadounidense estabilizándose y la inflación camino de normalizarse el próximo año. Pero estamos neutrales en industriales, para evitar una exposición desproporcionada a las partes más intensivas en energía y sensibles a los tipos de interés de la economía. Además, estamos cautos en bienes de consumo básicos, sector excesivamente defensivo en un entorno de inversión relativamente positivo, con vientos estructurales en contra por cambio de comportamiento del consumidor, a lo que los operadores tradicionales tardan en adaptarse.

La deuda gubernamental a corto plazo parece especialmente barata. Pero descuenta exceso de aumentos de tipos de interés en EEUU. Aunque el resiliente crecimiento ha dado a los principales bancos centrales margen para priorizar la lucha contra la inflación, no consideramos el inicio de un ciclo global sostenido de endurecimiento monetario. Esperamos una o dos subidas adicionales de tipos de la Reserva Federal, una del BCE, dos del Banco de Inglaterra y dos del Banco de Japón.

En todo caso, los déficits públicos siguen siendo altos y hay riesgo fiscal. Además, la diferencia entre el crecimiento en EEUU y otras partes del mundo sigue superando las previsiones. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quiere revisar cómo la institución mide la inflación y cualquier cambio puede desencadenar nuevo repunte de las rentabilidades de los bonos. Así que conviene la cautela con la exposición a variaciones de tipos de interés. Los altos niveles de deuda pública y conflicto en Irán probablemente mantendrán las rentabilidades altas más tiempo. Estamos neutrales en bonos e infra ponderamos liquidez. Sin embargo, la deuda en moneda local de mercados emergentes, sin China, ofrece mayor valor. Las economías emergentes han demostrado ser resilientes tras el estallido del conflicto entre EE. UU. e Irán. El crecimiento se ha mantenido saludable, respaldado por un sólido consumo interno y crecimiento de las exportaciones. Las monedas de mercados emergentes han sido menos volátiles y las rentabilidades de los bonos en moneda local aumentado de media solo 0,6 % por el índice de bonos JPMorgan GBI-EM, mucho menos que más de 1 % de los bonos de EEUU, indicativo de estabilidad en esta clase de activos. Destaca especialmente la deuda en Latino América, por cupón y altas rentabilidades reales.

La escalada de tensiones en Oriente Medio y repunte de precios del petróleo favorecen al dólar. Sin embargo, aunque los tipos de interés estadounidenses han subido frente a sus pares, la fortaleza del dólar se ha quedado rezagada respecto a lo habitual. Hay que tener en cuenta que permanece el riesgo intervencionista y posibles tácticas poco convencionales ante las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. Consideramos que el dólar está en ciclo gradual a la baja a medio y largo plazo, perdiendo peso en las reservas de los bancos centrales y las transacciones globales. Las mayores rentabilidades reales de la deuda han aumentado el coste de oportunidad de mantener oro, pero lo sobre ponderamos ante el riesgo de política estadounidense, cambios inesperados de la Reserva Federal y convulsiones geopolíticas, teniendo en cuenta que los flujos de inversión hacia ETF de oro siguen resilientes.

Trump vuelve a la carga contra la Fed

En medio de esta crisis de deuda, Donald Trump afirma que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh (nombrado por él), debería haberse opuesto a la subida de los tipos de interés, aunque al mismo tiempo salió en su defensa. La decisión del 16 de septiembre, la primera subida de tipos desde 2022, fue aprobada por unanimidad. En este contexto, Kevin Warsh tenía que demostrar su independencia y evitar dar la impresión de que actuaba conforme a los deseos de quien lo nombró. Su prioridad era reforzar la credibilidad de la Fed en su compromiso con la estabilidad de precios.

Trump, pese a seguir presionando a favor de una rebaja de tipos, algo difícilmente compatible con un entorno marcado por el aumento de las preocupaciones inflacionistas, ha adoptado un tono menos agresivo que el que mantenía con el predecesor de Warsh. En lugar de dirigir sus críticas contra el presidente de la Fed, señaló al resto de miembros del Comité. "No te culpo, Kevin", llegó a afirmar. Además, atribuyó la decisión al llamado "síndrome del trastorno por Trump". Este término, popularizado entre los simpatizantes de Trump, sostiene que algunas personas rechazan de forma automática cualquier propuesta o acción del presidente únicamente por proceder de él. Según esta interpretación, si la Reserva Federal eleva los tipos de interés no es por razones económicas, sino por una supuesta obsesión con perjudicar políticamente a Trump.

Boeing, en medio del pulso entre China y EEUU

Washington ralentiza las licencias de componentes aeronáuticos a China para ganar baza en la negociación comercial. Boeing, en medio del pulso. Pekín busca repuestos para unos 200 Boeing y Washington le ha puesto freno. El Departamento de Comercio ralentiza las licencias y estudia restringir trenes de aterrizaje, y limita cuánto recibe Comac, el fabricante estatal chino, para que no acumule reservas. La tregua comercial corre solo hasta enero de 2027. La jugada es de libro, cada potencia aprieta donde más duele. EEUU tiene las piezas; China, las tierras raras de los chips. La factura la pagan Boeing y sus proveedores, que ven alejarse su primer gran pedido chino en una década.

Mientras, las refinerías chinas han suspendido las exportaciones de combustible durante octubre con el objetivo de reforzar las reservas nacionales. PetroChina ha cancelado varios envíos de gasolina y combustible para aviación previstos para este mes, mientras que Zhejiang Petrochemical no tiene programadas exportaciones durante la semana festiva (la Semana Dorada). En los meses previos a la suspensión, ha habido un aumento significativo de las exportaciones de combustible. En agosto el volumen exportado de combustible para aviación (jet fuel) se situó un 41% por encima del promedio registrado en 2025. Por el momento, las autoridades no han aclarado si volverán a autorizar las exportaciones una vez finalice el periodo vacacional, el 7 de octubre.

Por otra parte, los fondos de control de volatilidad rozan récord de exposición a Bolsa y amenazan con amplificar cualquier susto. Son fondos que siguen una regla simple:  comprar Bolsa en calma, vender en turbulencia. Mueven entre 300.000 millones$ y 500.000 millones Ahora tienen la aguja clavada en el máximo. Según el Deutsche Bank, su exposición a Bolsa está en el nivel más alto desde 2010, cerca del 88% de la cartera. Los fondos tendencia, los CTA, van igual de llenos. La regla funciona en ambos sentidos. Si la volatilidad repunta, venden solos, y UBS calcula que un bache fuerte soltaría más de 100.000 millones en ventas, cinco veces lo que comprarían al subir.

01Oct

Tras cerrar el peor trimestre para los bonos soberanos globales desde 2024, con una caída del 2% entre junio y septiembre, las ventas vuelven a imponerse y las rentabilidades exigidas continúan coronando máximos desde abril de 2002, con el bono estadounidense a 10 años cotizando ya en el 5,34%.

Miguel Ángel Valero

Comenzamos el último trimestre del año y, aunque empiezan a aparecer algunas señales alentadoras –como la mejora de los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz o la reciente moderación de la inflación en Estados Unidos–, la presión sobre la deuda pública a largo plazo no amaina. Tras cerrar el peor trimestre para los bonos soberanos globales desde 2024, con una caída del 2% entre junio y septiembre, las ventas vuelven a imponerse y las rentabilidades exigidas continúan coronando máximos desde abril de 2002, con el bono estadounidense a 10 años cotizando ya en el 5,34%.

Todo ello sucede a pesar de las fuertes caídas registradas en el petróleo, en un contexto en el que el mercado continúa evaluando la progresiva normalización de los flujos energéticos en Oriente Medio. Las exportaciones de crudo desde el Golfo han recuperado niveles próximos a los previos al conflicto gracias a los convoyes escoltados y al uso de rutas alternativas.

Arabia Saudí resulta un ejemplo especialmente ilustrativo. Durante las tres primeras semanas de septiembre, el país árabe exportó cerca de 5,4 mbd, un 56% por encima de todo lo vendido en agosto y apenas un 16% por debajo del promedio registrado en 2025. En este contexto, también resulta reveladora la composición de esas exportaciones. Cerca del 60% del crudo saudí salió en septiembre a través del Golfo Pérsico, frente al 30% observado en agosto, una señal de que el tránsito por el estrecho de Ormuz comienza a recuperar protagonismo bajo protección estadounidense, reduciendo la dependencia del oleoducto Este-Oeste y de las rutas alternativas a través del mar Rojo.

UBS: continúa la venta de bonos del Tesoro de EEUU

La liquidación (sell-off) de bonos del Tesoro de EEUU continúa con el rendimiento del bono a 30 años renovando su máximo de 24 años y superando el 5,6%, mientras los inversores sopesaban unos datos de inflación estadounidense más suaves de lo esperado frente a un crecimiento económico robusto. Además, el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subyacente aumentó un 0,2% intermensual en agosto, por debajo de las expectativas de un crecimiento del 0,3%. Los futuros sobre los fondos federales implican ahora una probabilidad del 62% de que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión de política monetaria de octubre, frente a una probabilidad del 29% hace una semana.

El último conjunto de datos es coherente con una tendencia de desinflación en curso y una economía estadounidense resiliente, lo cual, en nuestra opinión, debería seguir respaldando nuevas subidas de la renta variable, junto con un sólido crecimiento de los beneficios empresariales y una adopción acelerada de la IA. La desinflación y el crecimiento económico resiliente ofrecen un contexto favorable. Un sólido crecimiento de los beneficios empresariales debería compensar la presión que suponen sobre las valoraciones unos rendimientos más altos. La adopción de la IA debería respaldar un mayor crecimiento de los beneficios.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Recomendamos a los inversores posicionarse para capturar un mayor potencial alcista en la renta variable, y prevemos subidas de aproximadamente un 10% para el S&P 500 de cara a mediados de 2027. Los inversores deberían asegurarse de que sus exposiciones estén ampliamente diversificadas por sectores y considerar asignaciones a otros mercados globales, como la eurozona, Asia excluyendo Japón, y Japón".

Citi: el apetito por el riesgo está concentrado en las megacaps de EEUU

Por su parte, Citi alerta sobre que el apetito por el riesgo está concentrado en las megacaps de EEUU, mientras se hace caso omiso a los valores de pequeña capitalización. Su radar asegura que el dinero 'valiente' está en un puñado de valores gigantes, y las pequeñas del Russell 2000 firman su apuesta más bajista del año. Por regiones, ve al S&P 500 sumando y al Nasdaq plano. Europa manda con el EuroStoxx, aunque muchos van en pérdidas, y Asia es el patito feo con el Hang Seng. 

Advierte que un mercado estrecho es un edificio con cuatro pilares en vez de veinte: si una grande tropieza, la caída se contagia sin red. El inversor debe examinar si su fondo replica al S&P 500, porque eso significa que está cargado de esas megacaps. Pero también puede ser una oportunidad para las empresas clásicas value de cara a un repunte.

Francia: el Gobierno busca un ajuste de 54.000 millones€

El Gobierno francés presenta un proyecto de Presupuestos para 2027 con el objetivo de reducir el déficit fiscal del 5,4% previsto para 2026 al 5% el año que viene. Francia se encuentra en una situación delicada: años de escasa disciplina presupuestaria, una elevada fragmentación política y la proximidad de las elecciones presidenciales han erosionado la confianza de los mercados. Como reflejo de ello, la tasa interna de rentabilidad (TIR, lo que el inversor exige por prestar su dinero) de la deuda soberana francesa a 10 años se ha incrementado en 139 puntos básicos (pb) en lo que llevamos de año y el diferencial frente al bono alemán ya se sitúa en 133 pb.

El ministro de Economía y Finanzas, Roland Lescure, avisa que el coste de los intereses de la deuda alcanzará aproximadamente los 91.000 millones€ en 2027, superando incluso las partidas presupuestarias destinadas a Defensa y Educación. Para contener el deterioro de las cuentas públicas, el Ejecutivo plantea un ajuste de 54.000 millones€, gracias a medidas como la congelación salarial de los empleados públicos, la reducción del gasto asociado a las bajas por enfermedad y la prórroga del impuesto extraordinario a las grandes empresas.

El proyecto presupuestario deberá quedar aprobado antes de finales de diciembre. Si el Gobierno no consigue reunir el respaldo parlamentario necesario, podrá recurrir al artículo 49.3 de la Constitución, que permite la aprobación de una ley sin votación directa en la Asamblea Nacional. No obstante, el uso de este mecanismo incrementa el riesgo de que la oposición impulse una moción de censura contra el primer ministro.

Ofi Invest: no implica una crisis de financiación

La gestora francesa Ofi Invest AM cree que el hecho que la prima de riesgo de Francia haya alcanzado 100 pb supone un nuevo entorno crediticio para Francia, en el cual la jerarquía crediticia europea ha cambiado, y el coste de capital ha subido en este país. Según Christophe Herpet, Chief Investment Officer, la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, las próximas elecciones presidenciales, y los temores del mercado sobre el alejamiento de Francia del marco fiscal europeo, son los factores que han impulsado la ampliación de la  prima de riesgo francesa hasta el entorno de los 100 pb.

La subida de la prima de riesgo del bono francés, según Christophe Herpet “no supone una crisis de financiación. El mercado se ha vuelto más exigente y tiene en cuenta no sólo la capacidad de Francia para emitir deuda, sino también, su credibilidad política que sostiene su trayectoria fiscal”. 

En ocho meses Francia celebrará elecciones presidenciales, y en pocas semanas votará el presupuesto de 2027. El diferencial OAT-Bund “se está convirtiendo en un barómetro de este cambio de entorno”, afirma el experto de Ofi Invest AM.

La subida de la prima de riesgo en Francia se produce en un momento en el que el precio de la duración (impacto en los precios de los bonos de las cambios en tipos de interés)  se está revalorizando, a causa de una serie de factores: la inestabilidad geopolíca en Oriente Medio nutre los riesgos tanto energético como de inflación; los gobiernos tienen mayores necesidades de financiación; los bancos centrales han dejado de ser compradores estructurales de deuda; las decisiones del Tesoro de EEUU en materia de vencimientos de la deuda han aumentado la volatilidad; y compradores marginales son de nuevo decisivos en el mercado, y exigen una prima a plazo más elevada. “La duración ya no significa un seguro gratuito”, indica el CIO de Ofi Invest AM.

La rentabilidad del bono alemán a 10 años (bund) alcanzó el pasado 2 de septiembre el 3,4%, el más alto de los últimos quince años. El bono del Tesoro USA a 10 años, entre el 4,7%-4,8 % en la misma fecha, y la OAT francesa (Obligation Assimilable du Trésor) a 10 años llegó a un retorno del 4,25 %, el más alto desde noviembre de 2008.

El diferencial OAT-Bund incorpora una importante prima de riesgo político y presupuestario, aunque sigue dependiendo de tres factores favorables: un marco fiscal europeo restrictivo, un BCE creíble y, en última instancia, un cierto grado de disciplina fiscal. El mercado “podria poner a prueba la disciplina fiscal”, según la gestora francesa. Y ello porque la subida del coste de los intereses erosiona el margen financiero y provoca que la trayectoria de la deuda esté más expuesta al riesgo de rendimientos elevados en los bonos durante cierto tiempo.

Las subastas de bonos franceses a largo plazo de septiembre y octubre de 2026 son las primeras pruebas que van a testar la capacidad del mercado para absorber la deuda pública francesa en sus niveles actuales de rendimientos. Según Christophe Herpet, esta capacidad se medirá “en función de las tasas de cobertura, la calidad de la demanda y la reacción del mercado secundario. Aunque una sola subasta servirá como punto de referencia, pero no como veredicto”. 

Los bancos franceses habían prefinanciado el 85 % de sus necesidades de bonos para 2026 a finales de junio, y quieren cubrir las de 2027 antes que acabe el presente año. Un colchón de liquidez que “proporciona a los bancos protección a corto plazo, pero no los protege frente a una subida duradera del riesgo francés”, afirma Ofi Invest AM. Y ello porque una ampliación del diferencial OAT-Bund aumentaría los costes de financiación, perjudicaría a las valoraciones y reactivaría el círculo vicioso entre el Estado y los bancos (los problemas financieros del gobierno contagian a los bancos, y viceversa, agravando las crisis económicas).

Respecto a las empresas, las necesidades de refinanciación en el segmento Investment Grade no superan los 40.000 millones€ en 2026 y 150.000 millones en 2027. Una liquidez abundante que “sólo ofrece un respiro temporal, porque un mayor coste del capital afectaría a las empresas que dependen de contratos de contratación pública o de la demanda interna más apalancadas, con vencimientos de su deuda en 2027” señala Christophe Herpet.

El presupuesto de 2027 “será juzgado por su ejecución, no sólo por su objetivo”, afirman los expertos de la gestora francesa. El mercado tendrá en cuenta el impacto de cada orientación fiscal que se apruebe, “la credibilidad de que se apruebe cada proyecto de ley, el volumen del ahorro previsto y la compatibilidad del presupuesto con el marco fiscal europeo”, según Ofi Invest AM. El mercado “prefiere una una trayectoria modesta pero viable, a un ajuste ambicioso pero políticamente frágil”. 

La cancelación o congelación de parte de la deuda francesa en manos del Eurosistema (el BCE y las autoridades monetarias de los países de la Eurozona) “no forma parte de nuestro escenario principal”, afirma Christophe Herpet. Si esta opción sigue siendo una mera hipótesis, el impacto sería limitado, pero si se materializa, el riesgo sería tanto institucional como fiscal, porque “el mercado cuestionaría la estabilidad del marco monetario europeo, no solo el de Francia.”, según los expertos de la gestora francesa.

Los indicadores a vigilar son la curva de rendimientos de Francia, el diferencial OAT-swap, el comportamiento de Francia en relación con España e Italia, la volatilidad de los tipos de interés, los diferenciales bancarios, el euro y los CDS (Credit Default Swaps) soberanos de Francia. Será necesario vigilar no sólo los CDS de Francia, sino también el diferencial entre los CDS denominados en dólares y su equivalente denominado en euros, porque cualquier ampliación podría suponer un incremento no sólo del riesgo asociado al crédito, sino también de fragmentación o redenominación”, explica Christophe Herpet.

Además, “estos indicadores deben observarse conjuntamente. Una ampliación aislada del diferencial OAT-Bund no envía la misma señal que un deterioro simultáneo de los CDS, los diferenciales bancarios y el euro”, señalan los expertos de Ofi Invest AM.

El calendario de calificación de la deuda soberana francesa es otro factor a vigilar por el mercado. Fitch emitió su calificación crediticia el 28 de agosto, DBRS y Scope el 18 de septiembre, Moody’s lo hará el 23 de octubre y S&P el 27 de noviembre. La reacción del mercado a estas calificaciones depende “de cualquier comentario que se haga sobre la gobernanza de Francia, su capacidad de ajuste fiscal y la trayectoria de su deuda”, en opinión de Ofi Invest AM.

Para la elaboración de estos escenarios, los analistas de Ofi Invest AM han descontado gran parte del riesgo, pero no el de una desviación radical del marco fiscal europeo. El diferencial de 100 pb en el 4º trimestre es el escenario base de la gestora francesa, con un riesgo de ampliación más severa, en caso de superarse.

  • 1.  Escenario base: 80-100 pb: Las encuestas electorales permanecen estables y el debate fiscal es tenso, pero no hay señales de que Francia se aparte del marco fiscal europeo. Un retraso presupuestario en forma de un proyecto de ley especial provisional es una posibilidad, que mantendría alta la prima de riesgo durante un tiempo, aunque no lo suficiente como para que el alejamiento del marco fiscal europeo sea radical . El diferencial OAT-Bund ha alcanzado los 100 pb aunque existe el riesgo de que pueda alcanzar puntualmente a zona de 100-120 pb.
  • 2.  Escenario favorable: 65-80 pb: Se aprueba el presupuesto de 2027 y las perspectivas electorales se perciben más consensuadas. Se despliega un programa de consolidación de la deuda creíble, documentado y viable que restablece la confianza, con el diferencial retornando a niveles 65-80 pb.
  • 3.  Escenario de tensión: 120-150 pb: Hundimiento de la credibilidad fiscal de Francia, con un déficit sigue siendo persistentemente elevado, un presupuesto poco creíble, rebaja de la calificación crediticia, surgen tensiones con Europa, y la posibilidad de que se materialice un programa de alejamiento radical del marco fiscal europeo. El diferencial OAT-Bund superaría los 120 pb, sin un limite fijo. En un mercado desordenado, la magnitud del movimiento dependeria menos del umbral a partir del cual el BCE intervendría automáticamente, y más de la liquidez del mercado, los flujos y la percepción de sostenibilidad fiscal. Este escenario probablemente provocaría un peor comportamiento de los bancos franceses, una ampliación de los diferenciales de CDS, y un aumento de la volatilidad.

Los analistas de Ofi Invest AM concluyen que el diferencial de 100 pb marca un importante umbral psicológico, pero no implica una crisis de financiación, sino que significaría una nueva jerarquía europea del riesgo soberano y un aumento duradero del coste del capital de Francia. 

29Sep

La subida de los precios de los activos generó aproximadamente cuatro de cada cinco euros de nueva riqueza, mientras que el nuevo ahorro descendió un 5,4%.

Miguel Ángel Valero

Los activos financieros de los hogares españoles crecieron un 9,6% en 2025, hasta alcanzar los 3,4 billones€, según la 17ª edición del Global Wealth Report (Informe Global de Riqueza) de Allianz, que analiza los activos y las deudas de los hogares en cerca de 60 países. El crecimiento registrado en España más que duplica el de Europa Occidental (4,5%) y se sitúa también por encima del incremento global (8,6%). El avance fue especialmente significativo en los valores, que aumentaron un 15,5%, frente al 4,7% de los depósitos y el 3,9% de los seguros y pensiones. Como resultado, los valores representan ya el 50,2% de los activos financieros de los hogares españoles, por encima tanto de Europa Occidental (36,8%) como de la media mundial (46,9%).También en términos reales España presenta una evolución diferencial. Descontando el efecto de la inflación, los activos financieros de los hogares españoles aumentaron un 6,7% en 2025 y acumulan desde 2019 un crecimiento del 12,5%, frente a apenas un 0,5% en Europa Occidental.

Las nuevas aportaciones al ahorro de los hogares españoles aumentaron un 2,2%, hasta los 92.900 millones€. Los depósitos concentraron el 52,1% de este nuevo ahorro, mientras que los valores representaron el 35,5% y los seguros y pensiones, el 9,5%.Dentro de la inversión en valores destaca el papel de los fondos de inversión, que concentraron prácticamente la totalidad de las nuevas aportaciones a esta categoría, con 49.100 millones.

Por su parte, la deuda de los hogares aumentó un 4,6%, hasta los 796.600 millones, un ritmo inferior al crecimiento de los activos. Como consecuencia, los activos financieros netos avanzaron un 11,1%, hasta alcanzar los 2,6 billones.

Con un patrimonio financiero neto de 55.300 euros per cápita, España ocupó en 2025 el puesto 20 entre los países más ricos del mundo. El fuerte comportamiento de España se produce en un ejercicio en el que la riqueza financiera de los hogares volvió a alcanzar máximos a escala mundial. Los activos financieros globales aumentaron un 8,6% en 2025, hasta el récord de 268,4 billones€, pese a un contexto económico y geopolítico desafiante.

Sin embargo, el crecimiento procedió fundamentalmente de la evolución de los mercados y no de nuevas aportaciones de ahorro. La subida de los precios de los activos generó aproximadamente cuatro de cada cinco euros de nueva riqueza, mientras que el nuevo ahorro descendió un 5,4%, hasta los 4,1 billones€.

“La riqueza global alcanzó otro récord en 2025, pero eso es solo la mitad de la historia”, señala Ludovic Subran, economista jefe y director de inversiones de Allianz. “Desde 2019, los activos financieros nominales han crecido un 50%, pero en términos reales, descontando la inflación, solo han crecido un 23%. La situación es peor en Europa Occidental, donde los activos financieros en términos reales han subido un 0,5% respecto a 2019. Es un 21% en Norteamérica y un 70% en China”.

La evolución de 2025 vuelve a poner de manifiesto la creciente importancia de cómo distribuyen los hogares sus ahorros. A escala mundial, los valores aumentaron un 12,4%, más del doble que los depósitos (5,7%) o los seguros y pensiones (5,0%), elevando su peso dentro de los activos financieros globales hasta un máximo histórico del 46,9%. Los hogares norteamericanos, con un 60,7% de sus carteras invertidas en valores, se beneficiaron especialmente del comportamiento de los mercados. La región generó el 51,4% del incremento mundial de los activos financieros. 

La diferencia adquiere especial relevancia a largo plazo: durante la última década, las revalorizaciones de los activos han representado el 71% del crecimiento de los activos financieros en Norteamérica, frente al 36% en Europa Occidental, reflejando el impacto de invertir el ahorro frente a mantenerlo en cuentas con bajos intereses.

Allianz Research estima que los activos financieros globales podrían crecer alrededor de un 9% en 2026. A medio plazo, sin embargo, el escenario se vuelve más complejo ante un menor crecimiento económico, una inflación persistente, la fragmentación de la economía mundial y los elevados niveles de deuda pública. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) puede convertirse en un factor determinante para la próxima etapa de creación de riqueza. Las mejoras de productividad y rentabilidad asociadas a esta tecnología podrían sostener los rendimientos de los activos, aunque la creciente dependencia de mercados impulsados por las expectativas sobre la IA introduce también nuevas vulnerabilidades.

Con el S&P 500 acumulando una subida cercana al 95% desde finales de 2022, una parte significativa del reciente aumento de la riqueza descansa sobre valoraciones elevadas y expectativas relacionadas con la inteligencia artificial. Según los cálculos de Allianz Research, una corrección del 25% del S&P 500 podría reducir en alrededor de 27 billones de dólares la riqueza de los hogares estadounidenses durante el año del impacto, equivalente a casi el 14% de su patrimonio neto total. Esta caída afectaría a la confianza y al consumo y empujaría a la economía estadounidense a la recesión.

El desarrollo de la IA plantea, además, una cuestión distributiva sobre quién participa de la riqueza generada por esta transformación.“La IA podría convertirse en el próximo gran motor de riqueza, pero la pregunta clave es quién tendrá participación en ella”, afirma Katharina Utermöhl, directora de Investigación Temática y de Políticas en Allianz Research . “A medida que la IA potencialmente desplace más la creación de valor hacia el capital, una mayor participación en los retornos de capital y políticas que ayuden a los trabajadores a adaptarse serán clave para que el dividendo de riqueza de la IA se reparta más ampliamente”.

Banca March: Oriente Medio presiona al petróleo y a los bonos

Los precios de la energía vuelven a presionar al mercado de renta fija, con una curva de tipos que continúa repuntando en todos sus tramos. La referencia a 10 años superó ampliamente la barrera del 5,2%, lo que generó ciertas tensiones en los mercados bursátiles. Además del repunte de las rentabilidades, también se observa un aumento de la volatilidad en el mercado de bonos. En este sentido, el índice MOVE superó ayer los 100 puntos por primera vez desde marzo, reflejando una creciente incertidumbre entre los inversores.

En el ámbito geopolítico, el acercamiento de Irán ha servido de poco. Sin embargo, el tránsito por el estrecho continúa parcialmente abierto. Por su parte, el oleoducto de Yanbu, que cruza Arabia Saudí hacia el mar Rojo, retoma su actividad. Aunque se han confirmado nuevos ataques que fueron interceptados, el flujo de petróleo se mantiene y las exportaciones únicamente están pendientes de recuperar cierto margen de almacenamiento. A pesar de estas noticias relativamente positivas, la ausencia de un acuerdo con Irán ha pesado más sobre el sentimiento del mercado, manteniendo el precio del barril de Brent por encima de los 100$.

China ha anunciado un nuevo paquete de medidas de apoyo para evitar una desaceleración más acusada de la economía. Entre ellas, nuevas políticas para estabilizar mercado inmobiliario, impulsar la demanda doméstica y reforzar las políticas de inversión y consumo. En este contexto, el banco central ampliará las líneas de refinanciación para impulsar el crédito hacia sectores estratégicos como la tecnología, la agricultura y las pequeñas empresas. El Consejo de Estado adaptará las herramientas de política monetaria "en el momento oportuno”. El anuncio refleja la determinación de Pekín de cumplir su objetivo de crecimiento para este año. La economía perdió impulso en el segundo trimestre, con un avance interanual del 4,3%, por debajo de la referencia oficial del 4,5%. No obstante, el crecimiento acumulado en lo que va de año se sitúa en el 4,7%, por lo que, de momento, el objetivo anual sigue siendo alcanzable.

UBS: diversificación para aprovechar nuevas subidas de la Bolsa

La diferencia entre los rendimientos de los bonos del Tesoro a 2 y 10 años se ha reducido, ya que las expectativas de un mayor endurecimiento monetario por parte de la Reserva Federal han impulsado al alza los rendimientos a más corto plazo. Sin embargo, una posible inversión de la curva no implica necesariamente que la economía estadounidense se dirija hacia una recesión. La curva indica que la política monetaria se está volviendo más restrictiva, pero el resultado económico dependerá de hasta dónde termine subiendo los tipos la Fed y de si, posteriormente, se deterioran la actividad, el empleo, los beneficios empresariales y las condiciones crediticias. La economía estadounidense es lo suficientemente resiliente como para absorber el impacto de una política monetaria moderadamente más restrictiva. La actividad empresarial se mantiene firme. La demanda de los hogares sigue respaldada. Los beneficios empresariales son sólidos.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que los inversores deberían mantenerse posicionados para nuevas subidas de la renta variable, con la diversificación como eje central de su exposición. Seguimos calificando a la renta fija como Atractiva, y consideramos que los inversores deberían calibrar tanto el riesgo de crédito como la duración en función de sus objetivos y horizontes de inversión. Los inversores más centrados en la generación de ingresos podrían preferir bonos de vencimiento corto para reducir el riesgo de duración, mientras que aquellos que puedan tolerar la volatilidad podrían considerar oportunidades tácticas en bonos de alta calidad con duración media a larga". "Nuestro escenario base sigue siendo que un crecimiento económico resiliente y unos beneficios empresariales sólidos respaldarán nuevas subidas de la renta variable durante los próximos seis a doce meses. Prevemos un crecimiento de los beneficios del S&P 500 del 25% este año y del 14% en 2027", insiste.

En este contexto, Northern Star, la mayor minera de oro de Australia, rechaza una oferta de compra de 27.000 millones$. Con el oro en máximos históricos, la dirección considera que venderse ahora sería malvender. El sector vive una ola de fusiones y las mineras se revalorizan al calor del metal. Un "no" que dice a gritos que en la cúpula ven más recorrido al oro.  Pero la minera Newmont cae un 4% en el NYSE porque, con el bono americano a 10 años en el 5,2% , el dinero prefiere cobrar intereses antes que guardar oro que no renta.

Shein vuelve a los beneficios en el segundo trimestre de 2026 tras un tramo en pérdidas, pero avisa: el segundo semestre pinta incierto por los aranceles y una demanda floja. El gigante del fast-fashion chino es el mejor termómetro del consumo low-cost global. Su guía cauta pesa sobre todo el retail y sobre el comercio transfronterizo, justo cuando el proteccionismo aprieta las costuras.

General Motors (GM) avisa: EEUU se está convirtiendo en el refugio de los fabricantes que huyen de la presión china. El director financiero, Paul Jacobson, avisa de que las marcas acorraladas por China volcarán su producción en EEUU. GM ya cargó un deterioro de 6.000 millones$. El coche nuevo medio en Estados Unidos ya pasa de 50.000$; GM presume de modelos por debajo de 30.000. Chinas como BYD y Chery invaden Europa pese al arancel del 100%. Más productores vendiendo en EEUU empujará los precios a la baja y comprima los márgenes de las locales. Presión de márgenes para GM, Ford y las europeas. Malo para el auto tradicional. Máxima atención si un fabricante chino monta fábrica en EE.UU.

28Sep

La prórroga de la tregua comercial entre China y EEUU incluye la cumbre de la APEC en Shenzhen y la reunión del G-20 en Miami, donde se espera que Trump y Xi Jinping vuelvan a reunirse para intentar un acuerdo más amplio.

Miguel Ángel Valero

EEUU y China han prorrogado dos meses más su tregua comercial –hasta el 10 de enero–, coincidiendo con la primera visita de Xi Jinping a Washington en más de una década. Además, ambas potencias anunciaron una reducción de aranceles sobre cerca de 60.000 millones$ de comercio bilateral, uno de los resultados más tangibles del encuentro entre Trump y el líder chino. El acuerdo permite a Trump anotarse una modesta victoria política a pocas semanas de las elecciones de medio mandato.

Se reducirán gravámenes sobre aproximadamente 30.000 millones$ de importaciones procedentes de cada país. Entre los productos beneficiados por la parte china destacan juguetes, artículos para el hogar, equipamiento deportivo y fuegos artificiales. Por el lado estadounidense, el acuerdo incluye potenciales rebajas arancelarias para más de 1.600 categorías de bienes, entre ellas carne, productos lácteos, cereales, madera, carbón, equipamiento médico y productos del mar. Aun así, el volumen afectado sigue siendo reducido frente a los 415.000 millones$ de intercambios comerciales registrados entre ambas economías el pasado año.

No obstante, la importancia del acuerdo va más allá de su impacto inmediato sobre el comercio. China continúa siendo el cuarto socio comercial de EUU en términos agregados de exportaciones e importaciones, únicamente por detrás de la Unión Europea, México y Canadá. La prórroga permitirá cubrir dos citas internacionales de primer nivel previstas para finales de año: la cumbre de la APEC en Shenzhen y la reunión del G-20 en Miami, donde se espera que Trump y Xi Jinping vuelvan a reunirse para intentar avanzar hacia un acuerdo más amplio.

Todo ello se produce en un contexto macroeconómico más sólido de lo esperado, con un notable repunte de la confianza empresarial a ambos lados del Atlántico. En EEUU, el PMI compuesto escaló hasta 58,4 puntos en septiembre, su nivel más elevado desde julio de 2021, superando ampliamente las previsiones gracias al dinamismo tanto de las manufacturas como de los servicios. Por su parte, la Eurozona también sorprendió positivamente. El PMI compuesto avanzó hasta 53,1 puntos desde los 52 de agosto, apoyado en la fortaleza del sector servicios y en la estabilidad de las manufacturas. Alemania registró su mejor lectura desde octubre de 2025, mientras que Francia regresó a terreno expansivo.

A este favorable comportamiento de la confianza empresarial se sumaron otras señales de resiliencia económica. En EEUU, las ventas de viviendas nuevas repuntaron un 6,4% mensual hasta alcanzar las 684.000 unidades anualizadas, el mayor ritmo del año y por encima incluso de la media de los últimos cinco ejercicios. En Europa, el sector automovilístico continuó mostrando síntomas de recuperación, con unas matriculaciones que crecieron un 4,5% interanual en agosto, acelerándose frente al +3% del mes anterior y elevando el avance acumulado del año hasta el +5,3%. Detrás de esta mejora sigue sobresaliendo el empuje de los vehículos electrificados, mientras que las matriculaciones de modelos de gasolina y diésel continúan perdiendo peso dentro del mercado.

Sin embargo, el principal foco de incertidumbre sigue situado en Oriente Medio, donde los esfuerzos por alcanzar un acuerdo que permita normalizar el tránsito energético a través del estrecho de Ormuz continúan sin ofrecer avances concluyentes.

Por eso la semana comienza con el precio del crudo escalando y el barril de Brent toca 107$. Las esperanzas de un avance diplomático tras unas discusiones aparentemente constructivas entre EEUU e Irán en el seno de la cumbre de la ONU, se cayeron de un plumazo con las declaraciones de Trump durante el fin de semana, rechazando las propuestas iraníes, y con informaciones que apuntan a que incluso había instruido una acción militar importante contra Irán después de las elecciones de mitad de mandato. Al mismo tiempo, los rebeldes hutíes lanzaron otro ataque contra la capital de Arabia Saudí (Riad) y altos funcionarios iraníes apuntan a que su país no tiene intenciones de modificar en este momento sus propuestas para mejorar las negociaciones con Washington.

Si por el lado de la diplomacia no parece haber avances, por el lado del flujo real de crudo saliente del Golfo, hay noticias alentadoras: el ejército americano informó que estaría logrando aumentar el tránsito de petróleo a través de Ormuz, con el doble del volumen de la semana anterior, lo que sugiere que la presión militar estaría produciendo resultados operativos. Arabia Saudí ya ha reanudado el transito a través de su oleoducto Este-Oeste, lo que le permite evitar el estrecho de Ormuz y sacar crudo al Mar Rojo a través del puerto de Yanbu. 

En este contexto, las noticias contrapuestas siguen inundando el mercado y la incertidumbre seguirá elevada. Trump rechaza la propuesta iraní, aunque sigue abierto a la negociación, mientras Irán insiste en que la vía diplomática es la única que puede resolver el conflicto.

HelpMyCash: hipotecas 1.000€ más caras

El Euribor a 12 meses, que es el índice usado para calcular el interés de las hipotecas, superará el 3% cuando termine septiembre. Y no por poco: según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.com, alcanzará un valor medio cercano al 3,25%; el más elevado desde julio de 2024 y notablemente superior al registrado en agosto de este año (2,954%). El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, calcula que, en los contratos revisados en octubre con el nuevo valor del Euribor, la factura anual subirá en unos 1.000€ de media.

Y podría aumentar todavía más en los próximos meses si la tendencia al alza del índice se mantiene. La revisión de octubre será dolorosa. Este encarecimiento se producirá porque el Euribor de septiembre, que será de en torno al 3,25%, superará de largo el registrado hace un año (2,172%) y seis meses atrás(2,565% en marzo de 2026). Como el interés de las hipotecas variables se revisa una vez al año o al semestre con el último valor publicado en el Boletín Oficial del Estado, la subida del índice afectará a los contratos actualizados en octubre, principalmente.

Una hipoteca variable media de 150.000€ con un plazo de 25 años y un interés de Euribor más 1%, con una revisión anual, las cuotas subirán de 725 a 813€; unos 88 más al mes y unos 1.054 euros más al año. Y con una actualización semestral, las mensualidades aumentarán de 756 a 813€: un aumento mensual de unos 57 (unos 340 más al semestre).

Para Miquel Riera, “el Euribor ha experimentado una subida brusca en septiembre por culpa de la guerra en Oriente Medio”, que ha disparado el precio del petróleo y la inflación global. También la de la Eurozona, que en agosto alcanzó el 3,2%.Para tratar de contenerla, el Banco Central Europeo (BCE) subió sus tipos de interés en junio y en septiembre. Pero los actores del mercado financiero consideran, en general, que tendrá que aprobar nuevos aumentos en los próximos meses para cumplir su objetivo de rebajar la inflación hasta el 2%. Se da por hecho otro incremento en diciembre, pero podrían producirse uno o dos más durante el primer trimestre de 2027.

El Euribor a 12 meses, que representa el interés al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre ellos con un plazo de un año, es muy sensible a esta clase de previsiones. Según Riera, “como los pronósticos apuntan a varios aumentos de tipos del BCE durante los próximos meses, el índice se ha adelantado y se ha disparado por encima del 3%”.

Ahora bien, su evolución futura dependerá en gran medida de cómo se desarrolle el conflicto enOriente Medio. Si se llega a un acuerdo de paz en los próximos meses, y el precio del petróleo baja, es probable que la inflación se contenga y que el BCE no vea necesario subir más los tipos antes de que acabe el año. En este escenario optimista, el Euribor podría bajar hasta el 2,8% a finales de 2026. En cambio, si Irán y EEUU no llegan a un acuerdo en lo que queda de año, es más que probable que el BCE suba sus tipos en diciembre y que los incremente de nuevo a principios de 2027 (una o dos veces). En este escenario más pesimista, los analistas del comparador calculan que el Euribor seguirá al alza y que podría acabar 2026 incluso por encima del 3,5%.

Como hay un alto grado de incertidumbre, Miquel Riera aconseja prudencia. "Aquellos que tengan una hipoteca variable con revisión en los próximos meses deben calcular si podrán pagar la cuota con un Euribor a más del 3% o incluso del 3,5%. Y si creen que tendrán dificultades, deben hablar con su banco cuanto antes para buscar soluciones”.

Norz: una estructura de inversión capaz de desenvolverse en escenarios diferentes

El mercado afronta un escenario en el que varias fuerzas se mueven simultáneamente y dificultan la lectura tradicional de los ciclos económicos. La inflación vuelve a ganar protagonismo, los precios energéticos presionan los costes empresariales y los bancos centrales mantienen una actitud más vigilante ante la evolución de los precios. Al mismo tiempo, la inversión vinculada a la inteligencia artificial continúa transformando sectores enteros de la economía. Para Jordi Castany, analista de inversiones de Norz Patrimonia, este contexto obliga a revisar la forma en la que se construyen las carteras. La cuestión ya no es únicamente anticipar si los tipos subirán o bajarán, si las Bolsas continuarán al alza o si la inflación remitirá, sino diseñar una estructura de inversión capaz de desenvolverse en escenarios diferentes.

El regreso de las presiones inflacionistas ha reabierto el debate sobre cuánto tiempo tendrán que mantener los bancos centrales una política monetaria restrictiva. Después de los fuertes movimientos de tipos de los últimos años, el mercado se enfrenta ahora a la posibilidad de que el coste del dinero permanezca elevado durante más tiempo del inicialmente previsto. “Nos encontramos ante un escenario higher for longer, tipos de interés más elevados durante más tiempo. Sin embargo, esto no supone necesariamente una tormenta de tipos como la vivida en 2022”, aunque sí obliga a prestar mayor atención al coste de financiación, a los márgenes empresariales y a la sensibilidad de cada activo ante los movimientos de los bancos centrales.

Este experto aporta cuatro claves para una cartera en un escenario de incertidumbre:

  • 1. El petróleo importa, pero más importa cuánto tiempo dure el shock energético: El encarecimiento del petróleo añade presión sobre una economía europea especialmente dependiente de la energía. El factor determinante no es tanto el precio puntual del barril como la duración de los niveles elevados, ya que un shock energético prolongado termina trasladándose a los costes empresariales y al consumo. El impacto, además, es desigual: mientras las compañías energéticas y de refino pueden beneficiarse de un entorno de precios elevados, sectores intensivos en energía y con márgenes estrechos, como las aerolíneas, la industria pesada o parte del consumo discrecional, afrontan una mayor presión.
    2. Los activos reales pasan de oportunidad táctica a pieza estructural: El escenario de inflación y volatilidad devuelve protagonismo a compañías respaldadas por activos físicos y vinculadas a la economía real. Infraestructuras, materiales básicos, real estate y agribusiness son algunos de los segmentos que Castany considera especialmente relevantes por su potencial de diversificación y su exposición a negocios con activos tangibles. 
    3. La inteligencia artificial sigue siendo una apuesta por el crecimiento: La IA introduce una dinámica diferente en el mercado: mientras la inflación y la energía generan incertidumbre, la tecnología está impulsando inversión y productividad. Su impacto trasciende a las grandes compañías tecnológicas y alcanza a todo un ecosistema de empresas vinculadas a computación, centros de datos e infraestructuras digitales. “La inteligencia artificial continúa siendo el gran motor de crecimiento en los mercados”, apunta. Por ello, las dudas sobre las valoraciones no eliminan, a su juicio, el potencial de una tendencia de largo plazo en la que las correcciones pueden generar oportunidades de entrada selectivas.
    4. Europa gana atractivo, pero la selección será determinante: El mercado europeo vuelve a presentar oportunidades en sectores como infraestructuras, industria, defensa y banca, con compañías globales que combinan exposición internacional y valoraciones que, en algunos casos, resultan más contenidas que las de sus equivalentes estadounidenses. La estrategia, sin embargo, no pasa por elegir entre Europa o EEUU. “La asignación entre Estados Unidos y Europa no debe plantearse como una decisión binaria. Un activo barato sin catalizadores de crecimiento puede mantenerse infravalorado durante un periodo prolongado”, advierte Castany. La selección de compañías con fundamentales sólidos y capacidad de crecimiento resulta, por tanto, más relevante que una simple rotación geográfica.

La conclusión para el inversor es que la diversificación vuelve a ocupar un lugar central. La renta fija recupera atractivo gracias al nivel de las rentabilidades, la renta variable continúa siendo el principal motor de crecimiento a largo plazo y los activos reales incorporan una fuente adicional de diversificación. La liquidez, por su parte, permite mantener capacidad de maniobra ante posibles correcciones. “Diseñar una cartera condicionada a un único escenario macroeconómico, sea de crecimiento, inflación o recesión, es un error”, resume Castany. En un entorno marcado simultáneamente por tipos elevados, inflación, energía, geopolítica y transformación tecnológica, la clave no está en adivinar el próximo movimiento del mercado, sino en construir una cartera capaz de responder a diferentes escenarios.

27Sep

ADARx Pharmaceuticals protagoniza la primera gran salida a Bolsa de una biotech de ARN de interferencia en casi una década. En cambio, las salidas a Bolsa de centros de datos de IA se enfrían: Wall Street ha pospuesto tres en un mes.

Miguel Ángel Valero

La crisis de la deuda en EEUU, con los bonos soberanos a largo plazo en máximos históricos (por encima del 5%), se ha extendido a las empresas. Porque 1,2 billones$ en bonos corporativos vencen en 2027 y toca refinanciarlos más caros. Las empresas americanas llevan años pagando intereses bajísimos. Esa fiesta se acaba. Pese a los tipos altos, las compañías americanas soportan hoy la menor carga de intereses jamás registrada: fijaron deuda barata a largo en la era del dinero gratis.

En 2027 vencen 1,2 billones de dólares en bonos que habrá que refinanciar. El problema no es cuánto, es el precio. La mitad de la deuda con buena nota (grado de inversión) ya paga un 8% o más, y entre 2026 y 2028 vence casi un tercio del bono 'basura', la deuda más arriesgada y que por eso tienen que pagar más para captar dinero del inversor.

Si una empresa cambia un bono que le cuesta el 3%  por otro al 8%, la carga de intereses se dispara y queda menos caja para el negocio. Por eso las más endeudadas son las que tiemblan. Cuidado con los fondos de bono 'basura' (pagan más pero porque arriesgan más). Y a los impagos, que se incrementan cuando el coste de la refinanciación es elevado.

En este contexto, ADARx Pharmaceuticals protagoniza la primera gran salida a Bolsa de una biotech de ARN de interferencia en casi una década. Colocó 26,25 millones de acciones a 17$, el precio más elevado, y levantó 446,3 millones$. AbbVie logra el 4,9% del capital.

En cambio, las salidas a Bolsa de centros de datos de IA se enfrían: Wall Street ha pospuesto tres en un mes. Nscale quiere valer 30.000 millones$ con contratos por 103.000 millones, pero factura menos de 3.000 millones, y solo tiene operativo el 5% de sus chips. DayOne busca 20.000 millones para noviembre.

Siemens se reinventa como empresa de IA industrial y sube su previsión de beneficio a 11,20-11,5€ por acción. Nueve de los diez mayores dueños de centros de datos ya usan su software y los pedidos de IA crecen a triple dígito. Generó 4.100 millones€ de caja libre en el trimestre.

Por otra parte, el brasileño Nubank, con 135 millones de clientes en Latinoamérica, está interesado en comprar el banco digital británico Monzo, que pide hasta 10.000 millones de libras a cambio de sus 16 millones de usuarios y 1.700 millones de libras en ingresos. Más del doble de los 4.500 millones que valía en 2024. Si sale adelante, se suspenderá la salida a la Bolsa de Londres.

Mientras, la Comisión Europea alerta de una crisis de precios de energía este invierno y pide a los países recortar el consumo de gas, con las reservas al 70% frente al 86% anterior a la guerra en Oriente Medio.

25Sep

Los hedge funds reducen el arbitraje apalancado con bono y futuros ( "basis trade", en la jerga del sector) mientras se hunde el bono norteamericano.

Miguel Ángel Valero

Señales inquietantes. La tasa de impago de las oficinas en EEUU se dispara al nivel más alto de la historia, por encima incluso del pico de 2008, cuando el derrumbe del mercado de las hipotecas subprime y la explosión de la burbuja inmobiliaria. El ladrillo comercial sigue siendo la bomba silenciosa a punto de estallar.

Los hedge funds reducen el arbitraje apalancado con bono y futuros ( "basis trade", en la jerga del sector) mientras se hunde el bono norteamericano. Morgan Stanley calcula que los hedge funds han recortado un 20% sus apuestas en deuda americana, hasta unos 1,2 billones$. El recorte se concentra en el tramo corto: las apuestas bajistas en el bono a 2 años han caído un 40% desde marzo. El Tesoro recompra deuda, los bancos guardan más bonos y el mercado descuenta subidas de tipos. El arbitraje apalancado (comprar el bono y vender su futuro con dinero prestado) es una fuente enorme de liquidez para la deuda. Si se deshace de golpe, los intereses pegan bandazos y el susto se contagia.

People Inc, de Barry Diller, tira la toalla y retira la oferta de más de 18.000 millones$$ por MGM Resorts. Con el dinero tan caro, hasta las ofertas de récord se quedan sin firmar sobre la mesa, y las acciones sufren.

Starbucks cierra otras 250 cafeterías dentro del plan "Back to Starbucks" de Brian Niccol. El ajuste afecta a cerca del 1% de sus más de 18.000 tiendas en Norteamérica, con un cargo de reestructuración de 300 millones$. Además recorta la previsión de aperturas netas de las 600-650 previstas a 440.

Repsol avisa de que hasta el 90% de su crudo no cumplirá las nuevas reglas de metano de la UE que entran en vigor en enero de 2027. Las cosas se pueden poner chungas para las petroleras europeas. Luis Cabra, director general de Transición Energética, Tecnología, Institucional y adjunto al CEO, y miembro del Comité Ejecutivo, solo garantiza que del 10 al 15 por ciento de su crudo cumplirá las exigencias. Desde el 1 de enero, quien importe crudo a la UE debe probar que se produjo controlando las fugas de metano, un gas que calienta 80 veces más que el CO2. Repsol sigue firmando contratos que no cumplen, porque si no se queda sin barriles. Sus cinco refinerías son para petróleo pesado, como el venezolano, así que un crudo más ligero le hundiría los márgenes. Por eso presiona a Bruselas, que estudia retrasar la norma un año, como reclaman el presidente francés, Emmanuel Macron, y otros doce países de la UE.  Amenaza al suministro de combustible europeo y a los márgenes de Repsol, Exxon, y a otras petroleras del Viejo Continente.

La única buena noticia la protagoniza Eli Lilly. La FDA aprueba Onswik, la insulina basal de una inyección semanal de Eli Lilly para la diabetes tipo 2. El fármaco reduce las inyecciones de más de 300 al año a 52. En el ensayo QWINT, con más de 3.400 pacientes, bajó el azúcar medio en sangre igual que las insulinas diarias, con un recorte del 1,34% frente a otra. Menos pinchazos significa más pacientes que aceptan el tratamiento y lo mantienen, así que Lilly abre un frente de ventas más allá de los adelgazantes. Y pisa el terreno a Novo Nordisk.

Más cordura entre Irán y EEUU

En medio de los intercambios dialécticos entre EEUU e Irán empieza a aflorar cierta cordura. Irán propone una reapertura gradual del estrecho de Ormuz, condicionada a que Estados Unidos también levante el bloqueo. Una vez firmado el acuerdo, basado en el Memorando de Entendimiento de junio, el estrecho iniciaría su reapertura en siete días. Las condiciones planteadas incluyen el fin del conflicto en el Líbano por parte de Israel, el establecimiento de un posible peaje acordado con Omán para el tránsito por el estrecho, la eliminación de sanciones, y ayudas para la reconstrucción de Irán. Tanto demócratas como republicanos han rechazado estas exigencias, por lo que Donald Trump ya ha señalado que EEUU no aceptará esos términos.

Con el estrecho bajo control militar de la Marina estadounidense, hay un incremento progresivo del flujo marítimo. Arabia Saudí alcanzó en los últimos días los niveles más elevados de exportación de petróleo a través del estrecho desde el inicio del conflicto, al verse obligada a desviar parte de la producción procedente de Yanbú. Mientras tanto, Irán continúa sufriendo las consecuencias económicas de la situación. A partir de octubre, las restricciones a las exportaciones de crudo pueden empezar a reflejarse de forma significativa en los ingresos del Gobierno, una vez se agoten las reservas de petróleo iraní almacenadas fuera del estrecho.

En la cumbre entre Trump y Xi Jinping, pocas novedades en el horizonte. Se está desarrollando con declaraciones amables, aunque con avances limitados. El principal resultado ha sido la prórroga de la tregua comercial hasta el 10 de enero de 2027, lo que supone dos meses adicionales respecto a su vencimiento previsto en noviembre. Además, China ha reiterado su disposición a mantener abiertas sus puertas a las empresas estadounidenses interesadas en invertir y operar en el país, al tiempo que ha reclamado un trato justo para las compañías chinas en EEUU. Por su parte, Trump se ha volcado en escenificar una relación cercana con Xi Jinping, ambos líderes "nunca se han llevado tan bien" y pueden "lograr mucho juntos”. 

Por su parte, el escenario energético continuó presionando a la renta fija. La curva de tipos volvió a desplazarse al alza ante un conflicto que sigue deteriorando los inventarios y que, además, está ejerciendo una fuerte presión sobre el mercado del diésel, con el fantasma de posibles restricciones a las exportaciones estadounidenses sobrevolando los mercados. La aparición de nuevos ataques hutíes contra Arabia Saudí resta parte del optimismo generado.

Pueden producirse episodios de tensión. Sin embargo, la recuperación del flujo a través del estrecho de Ormuz mantiene una trayectoria positiva y no se ha detenido. Esta evolución constituye una noticia favorable en un entorno que continuará siendo complejo y que seguirá incorporando una prima de riesgo en el precio del petróleo. No obstante, éste no será suficiente para frenar la fortaleza del ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA), que continúa mostrando solidez y dinamismo.

"En cuanto a la renta fija, cada repunte de los tipos de interés refuerza nuestro posicionamiento más prudente en duración. Seguimos sin apreciar un valor relativo atractivo en los tramos largos de la curva, donde previsiblemente la presión seguirá por los miedos a la inflación y unos déficits fiscales crecientes", advierten en Banca March.

Se acelera la renovación del BCE

El abandono anticipado como miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), Isabel Schnabel, para incorporarse al Fondo Monetario Internacional (FMI), acelera la renovación de la institución. Era una de las candidatas a la presidencia del BCE una vez se marche Christine Lagarde. 

El mandato de Isabel Schnabel expiraba en diciembre de 2027. Otro que se va es el economista jefe, Philip Lane, cuyo mandato finaliza en mayo. El mandato de 8 años de Lagarde finaliza en octubre de 2027, pero se especula con una marcha anticipada para presentarse a las elecciones en Francia.

UBS: los mercados están sobreestimando las subidas de tipos

El diferencial entre los rendimientos de los bonos soberanos a 10 años de Francia y Alemania alcanzó recientemente alrededor de 110 puntos básicos (pb), su nivel más alto desde julio de 2012. Esta ampliación coincidió con una liquidación (sell-off) más generalizada en los mercados globales de bonos, ya que unos datos económicos más sólidos y unos precios de la energía más elevados llevaron a los inversores a anticipar un endurecimiento monetario más rápido por parte de los bancos centrales.

"Sin embargo, no creemos que este movimiento reste atractivo a la renta fija global. El movimiento refleja en gran medida las preocupaciones sobre el endeudamiento del Gobierno francés, mientras que los mercados podrían estar sobreestimando hasta dónde necesitarán subir los tipos los bancos centrales. Seguimos calificando a la renta fija como Atractiva, ya que unos rendimientos elevados mejoran los ingresos y generan oportunidades en bonos de alta calidad. Es posible que los mercados estén sobreestimando hasta dónde necesitarán llegar los bancos centrales en su endurecimiento monetario", argumentan en UBS.

Unos rendimientos elevados ofrecen ingresos y protección atractivos, junto con unos fundamentales crediticios resilientes. Los riesgos fiscales exigen una construcción de cartera cuidadosa, en lugar de una retirada de la renta fija.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos nuestra visión de Atractivo para la renta fija y vemos oportunidades en distintas regiones y segmentos de mercado. Los inversores pueden considerar añadir exposición a duración media a larga en bonos de alta calidad, favoreciendo al mismo tiempo a los emisores con grado de inversión (investment grade) más sólidos dentro de los vencimientos medios. Determinados bonos selectos de mercados emergentes pueden aportar ingresos adicionales y diversificación".