Miguel Ángel Valero
Los mercados financieros mantienen un tono de cautela y de esperar y ver, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo –los ataques iraníes en la región vuelven a niveles no vistos en mucho tiempo–, los elevados precios de la energía y las dudas sobre la sostenibilidad de las fuertes inversiones en inteligencia artificial (IA) y la carrera por la supremacía tecnológica, con China como protagonista en las últimas sesiones tras sus aparentes progresos en el diseño de chips locales.
En este contexto, el arranque de la temporada de resultados sitúa al sector financiero en el foco de atención. Y es que la publicación de resultados del tercer trimestre de 2026 de parte de los grandes bancos estadounidenses deja un balance desigual, aunque con una evolución del negocio de mercados más sólida de lo que se esperaba. Pese a las dudas sobre la sostenibilidad del fuerte crecimiento de los ingresos por trading de los últimos trimestres, la actividad en renta variable volvió a sorprender positivamente, impulsada por la volatilidad de los mercados, los elevados volúmenes de negociación y la demanda de financiación por parte de los inversores institucionales. Destacaron especialmente las buenas cifras de Goldman Sachs y JP Morgan, cuyos ingresos por intermediación de renta variable aumentaron un 72% y 50% interanual respectivamente, lo que contribuye a disipar los temores de una desaceleración brusca de la actividad.
La fortaleza del negocio de renta variable contrastó con la mayor debilidad de las actividades de renta fija, divisas y materias primas, donde el incremento de las rentabilidades de los bonos y la menor actividad en determinados segmentos de crédito e hipotecas penalizaron los ingresos.
En el negocio bancario tradicional, los mayores tipos de interés continuaron favoreciendo los márgenes financieros, mientras que el consumo de los hogares y la calidad crediticia mostraron una resistencia razonable. En conjunto, los resultados reflejan un sector bancario todavía sólido, aunque con una creciente divergencia entre líneas de negocio y cierta incertidumbre sobre la sostenibilidad de los elevados ingresos.
En Europa, la atención se centra en los resultados de ASML: el grupo holandés fabricante de máquinas litográficas mejora el extremo inferior de sus previsiones de ventas en el ejercicio, pero advierte que su capacidad de producción no será suficiente para atender toda la demanda durante los próximos dos años. Comentarios que, en definitiva, ponen de manifiesto la fortaleza del ciclo inversor en semiconductores, aunque introduce dudas sobre los cuellos de botella que podrían limitar su crecimiento.
Destaca también la bueva batería de comentarios por parte de responsables de la Reserva Federal, aunque con un impacto relativamente limitado sobre las expectativas de tipos. El mensaje más seguido por el mercado llegó de la mano de John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, quien reiteró que una subida adicional de tipos sigue siendo apropiada para lo que resta de año, si bien no aprecia en estos momentos la necesidad de prolongar el ciclo de endurecimiento monetario durante 2027. En la práctica, sus declaraciones fueron interpretadas como una validación del escenario dibujado por el dot-plot de septiembre: una subida más antes de un periodo prolongado de estabilidad en los tipos de interés. En paralelo, Susan Collins, presidenta de la Fed de Boston, volvió a mostrarse favorable a un incremento adicional de los tipos oficiales este año, mientras que Thomas Barkin, presidente de la Fed de Richmond, insistió en la necesidad de seguir combatiendo unas presiones inflacionistas que continúan mostrando una elevada persistencia. En conjunto, los comentarios reflejan una institución que continúa inclinándose hacia un último ajuste, aunque sin transmitir señales de un ciclo de endurecimiento más agresivo. Con todo, el mercado apenas alteró sus expectativas. La probabilidad implícita de una subida de tipos en octubre se mantiene en torno al 20%, muy por debajo del 70% descontado apenas dos semanas atrás.
Gescooperativo; 5 indicadores básicos
Gescooperativo, la sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva del Grupo Caja Rural, en el marco de su iniciativa para fomentar la cultura financiera, subraya la importancia de que los inversores conozcan e interpreten correctamente algunos de los principales indicadores económicos y financieros para comprender mejor qué está ocurriendo en los mercados, identificar las tendencias que se van dibujando y contextualizar la información económica que reciben a diario. La entidad explica que, si bien la gestión de las carteras corresponde a profesionales, una mayor cultura financiera permite al ahorrador entender mejor el entorno en el que se mueve su inversión y evitar interpretaciones precipitadas ante cada nuevo dato.
Cada día, los medios económicos informan de nuevos datos de inflación, empleo, actividad empresarial, tipos de interés o resultados de las compañías. Las cifras se suceden y los mercados reaccionan a veces con movimientos que pueden resultar difíciles de interpretar para el inversor particular. Por ello, Gescooperativo considera que familiarizarse con algunos indicadores básicos puede ayudar al ahorrador a orientarse mejor entre la abundante información económica y financiera que recibe. Los expertos de la gestora aclaran que no se trata de seguir decenas de estadísticas ni de convertirse en economista, sino de revisar periódicamente cinco indicadores básicos para disponer de una fotografía bastante completa de la marcha de la economía y de su posible incidencia en los mercados.
Estos cinco indicadores son el PMI, la inflación, los datos de empleo, la curva de tipos de interés y las expectativas de beneficios empresariales. “Lo verdaderamente importante no es analizar cada indicador de forma aislada, sino entender cómo se relacionan entre sí y qué nos dicen conjuntamente sobre el momento que atraviesa la economía”, señalan.
Una brújula, no un botón de compra o venta. Para el inversor particular, consultar estos indicadores una vez al mes puede ser suficiente para comprender cómo está evolucionando el escenario económico. Su utilidad no consiste en provocar cambios continuos en una cartera de largo plazo, sino en ofrecer contexto y mejorar la comprensión de los mercados. Los especialistas de Gescooperativo advierten, precisamente, de que uno de los errores más habituales de los inversores particulares es intentar encontrar una explicación única para cada movimiento diario de las Bolsas. “Que un índice caiga el mismo día en que se publica un PMI, un dato de inflación o una estadística de empleo no significa necesariamente que ese dato sea responsable de todo el movimiento. Los mercados incorporan simultáneamente multitud de factores, como expectativas, noticias empresariales, acontecimientos geopolíticos, política monetaria o cambios en el posicionamiento de los inversores”, aclaran. Por eso, más que seguir obsesivamente las cotizaciones, recomiendan observar la tendencia de los últimos meses, preguntarse qué esperaba el mercado y contrastar cada indicador con los demás. “Esa comprensión es probablemente la mejor brújula, no para anticipar cada movimiento del mercado, sino para evitar perderse entre el ruido diario”.
UBS: la renta variable de EEUU tiene margen para seguir subiendo
Las acciones estadounidenses cerraron ligeramente a la baja, ya que los inversores se mantuvieron cautelosos ante la publicación de los datos de inflación, mientras que los resultados de los bancos plantearon dudas sobre las presiones de financiación. Los precios del petróleo, aún elevados, y los conflictos geopolíticos en curso también pesaron sobre el sentimiento. "Pero creemos que el impacto sobre los beneficios agregados del S&P 500 es limitado. Prevemos un crecimiento del beneficio por acción del 28% en el trimestre de septiembre, respaldado por la demanda de IA, una mejora en los segmentos cíclicos y un gasto del consumidor resiliente. El crecimiento de la IA sigue siendo el principal motor de los beneficios. La fortaleza de los sectores cíclicos debería ampliar el crecimiento de los beneficios. Un mercado laboral sólido debería respaldar el gasto de los consumidores", señalan en UBS.
Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Si bien es probable que la volatilidad continúe, creemos que la renta variable estadounidense tiene margen para seguir subiendo en un contexto de crecimiento de los beneficios aún sólido. Recomendamos un posicionamiento bien diversificado, que combine exposición cíclica y secular. Además de nuestras Oportunidades de Innovación Transformadora en IA, Energía y recursos, y Longevidad, nos gustan los sectores de financieras, industriales, servicios públicos (utilities), salud y consumo discrecional”.
“Seguimos siendo constructivos sobre las perspectivas a largo plazo del entretenimiento en vivo y los deportes en EEUU. Esperamos que esta categoría siga creciendo por encima del gasto total de los hogares a medio plazo, respaldada por el poder de fijación de precios, la premiumización, el crecimiento de los patrocinios, la monetización de los medios y el gasto relacionado en viajes”, añade Sunny Mehra, Estratega.
Eastspring: renta fija y variable seguirán alcistas en 2027
Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris, Chief Economista, y Viola Wang, Economist de la gestora de activos Eastspring Investments, afirman que, pese a que la historia sugiere que el escenario actual de endurecimiento monetario, endurecimiento fiscal, y shock de los precios de la energía puede traer vientos en contra para los mercados en 2027, tal como ha sucedido en etapas similares anteriores, en esta ocasión esto no está tan claro. Y ello porque en 2027 tanto la renta variable como la renta fija continuarán su recorrido alcista, puesto que en el entorno actual se dan una serie de factores que no se produjeron en otros períodos anteriores:
Estamos en la época del año en la que la comunidad inversora empieza a pensar en “el año que viene” y a formular su estrategia de inversión para 2027. Mientras los aranceles dominaban las preocupaciones de los inversores por estas fechas el año pasado, la inquietud que más les preocupa ahora es el temor de que la infraestructura de IA sea una burbuja con riesgo de repetir el auge y la caída de las puntocom de 1997 a 2000.
La historia sugiere que las fases de endurecimiento monetario son difíciles para los mercados, especialmente cuando van acompañados de endurecimiento fiscal, aunque no siempre. El periodo actual podría resumirse como un auge global de la inversión con inflación al alza, a causa de un shock energético que está forzando el endurecimiento de la política monetaria. Los aspectos más importantes del entorno económico global actual son los siguientes:
Otros factores son un crecimiento de beneficios muy fuerte, aunque alcanzando su pico, en EEUU y el norte de Asia; presiones en el crecimiento salarial generalmente contenidas en la mayoría de las economías; rendimientos reales ya elevados; y una reciente compresión de valoraciones en la mayoría de los mercados.
Por otra parte, desde 1950, el S&P 500 ha rendido de media un 17,2% en el año siguiente a las elecciones de mitad de mandato, más del doble que cualquier otro año del ciclo presidencial. Con las midterms a la vuelta de la esquina, la estadística juega a favor del toro.
