20Jul

El coste de asegurar la deuda de Oracle se situó en 198,23 puntos básicos, récord absoluto, y S&P la bajó a BBB-, el escalón previo al bono basura.

Miguel Ángel Valero

No todo es alegría en la inteligencia artificial (IA). Los bajistas de SpaceX acumulan 8.700 millones$ en ganancias sobre el papel desde que los cohetes de Elon Musk despegaran en Bolsa hace un mes. La acción se ha desplomado desde los 225,64$ hasta caer por debajo del precio de salida, 135$, por primera vez. Pero lo que más preocupa no es eso, sino que el 49% del capital flotante de la empresa espacial en Bolsa está prestado. Y su valor ha caído espectacularmente.

SpaceX ha llegado a caer el 20 de julio hasta un 3%, penalizada además por el retraso en el lanzamiento del 13º vuelo de prueba de su cohete Starship (que tiene previsto transportar 20 satélites Starlink V3) hasta el jueves 23 de julio por un fallo en el encendido de un motor

Las acciones de la empresa de servicios espaciales y de IA pierden un 46% desde su máximo histórico, por encima de 225$, logrado tras lanzar a 135$ la mayor OPV de la historia y subir un 50% el primer día. Ahora valen 120,26$, lo que implica pasar de los 3 billones$ a menos de 1,6 billones.

SpaceX trata de ampliar sus fuentes de ingreso, negocia vender capacidad de procesamiento al Departamento de Defensa de EEUU, como ya ha hecho con Alphabet y Anthropic , y espera desarrollar infraestructura orbital en el espacio para la conectividad global y la IA.

El coste de asegurar la deuda de Oracle se puso en los 198,23 puntos básicos (pb) el 17 de julio, récord absoluto. Justo cuando S&P bajó el rating de ésta a BBB-, el escalón previo a la calificación de bono 'basura'. Oracle arrastra unos 130.000 millones$ de deuda y su caja libre está en negativo por el capex en centros de datos. El mercado empieza a mirar con lupa la IA financiada a crédito.

Samsung Electronics anuncia ajustes en EEUU. Recorta plantilla en sus operaciones de pantallas, móviles y electrónica de consumo en Nueva Jersey y Texas, justo antes de mover allí su sede regional. La demanda de consumo flojea y el gigante coreano ajusta costes en hardware mientras el dinero se va a la memoria para IA. Aviso de que no todo el chip vive el mismo verano.

Goldman Sachs avisa que la fiesta de la IA se ha vuelto un tobogán y señala tres sitios donde esconderse. El 'momentum trade' es apostar por lo que ya sube. Este verano lo que subía era la IA. Hasta que dejó de subir. La cesta de momentum de Goldman se ha dejado un 24%, su peor golpe desde abril de 2009, y los fondos cuantitativos perdieron un 3,6% de golpe. Goldman propone tres refugios fuera del huracán: 

  • consumo de experiencias (viajes, hostelería, ocio), que la máquina no va a poder sustituir nunca. 
  • 'Compounders' de calidad a valoraciones baratas que nadie mira. 
  • Y candidatos a ser comprados en un mercado de fusiones de 1,2 billones$

"Si tu fondo indexado va cargado de tecnológicas, este mareo te toca la cartera. La jugada no es huir de la IA, sino repartir el riesgo hacia consumo, calidad y opables", recomiendan en Zumitow.

Mientras, Meta negocia ceder capacidad de cómputo a Anthropic en un acuerdo de hasta 10.000 millones$ a dos años.

No de PayPal a la OPA de Stripe/Advent

En este contexto, PayPal rechaza la mayor operación fintech en muchos años. Stripe y el fondo Advent pusieron sobre la mesa 53.000 millones$, lo que supone pagar 60,5$ por acción y una prima cercana al 28%. El consejo de administración la considera insuficiente y la rechaza. Ahora se espera una guerra de ofertas. 

Otro dato que llama la atención: los fondos disparan sus apuestas alcistas sobre el Brent al ritmo más rápido en diez años. El dinero inteligente ha cambiado de bando en el petróleo. Y de golpe. En la semana hasta el 14 de julio, los gestores dispararon sus posiciones largas netas en Brent en 75.996 contratos, hasta 357.154. La mayor subida semanal desde diciembre de 2016, y un giro total desde el mínimo de siete meses que tocaban hace nada. También cargaron el gasóleo de calefacción) hasta las 36.451 posiciones. ¿El detonante? Los ataques de EEUU sobre Irán y los golpes iraníes al tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del crudo mundial. 

Los márgenes de refino ya están en récord y el sentimiento ha pasado del miedo a la fiebre compradora en cuestión de días. Viento de cola para petroleras y refineras (Exxon, Chevron, Repsol) y para los ETF de energía. Pero en Zumitow recomiendan atención: "cuando todos se ponen largos a la vez, cualquier señal de calma en Ormuz puede desatar una estampida de vuelta. Posición sobrecargada, volatilidad asegurada".

La realidad es que tras la puesta en suspensión del Memorando de Entendimiento, el acuerdo marco de desescalada firmado en junio para detener la guerra entre Irán y EEUU. El frágil camino trazado se fracturaba cuando el presidente Trump endureció su postura exigiendo un peaje unilateral del 20% a todo el transporte de mercancías que transitara por Ormuz y, aunque luego se echaba atrás y retiraba la medida, el amago rompía la confianza diplomática y provocaba el reinicio de las hostilidades.  La crisis entraba además en una fase crítica, tras la muerte en estos últimos días de varios soldados estadounidenses en ataques con misiles y drones perpetrados por facciones proiraníes en Jordania e Irak. El Pentágono ha respondido ejecutando campañas continuas de bombardeos nocturnos sobre infraestructura militar en Irán, alejando la expectativa de una resolución pacífica en el corto plazo.  

CyComex ofrece consultoría especializada en Oriente Medio

Crédito y Caución, a través del servicio de internacionalización e inteligencia CyComex, ha puesto en marcha un plan especial centrado en Oriente Medio para mejorar la protección y el asesoramiento a las empresas que tienen intereses comerciales en los países afectados por el conflicto bélico. Para dar respuesta a este contexto de incertidumbre, CyComex ha activado distintos servicios de consultoría, totalmente personalizados y adaptados a las necesidades de cada empresa, que ofrecen información especializada y de alto valor sobre 13 países de Oriente Próximo (Arabia Saudí, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Siria y Yemen). 

Estos servicios tienen como objetivo acompañar a las empresas exportadoras e importadoras en sus estrategias comerciales en la zona, a través de un servicio de reorientación estratégica a la exportación y otro exclusivo para la importación. Asimismo, se ofrece un servicio de identificación de potenciales clientes en otros destinos de exportación y consultoría de riesgo de cambio, entre otros. 
Este programa específico protege y apoya a 1.400 empresas aseguradas que operan en la región, que suman un volumen de negocio en este mercado situado en el entorno de los 350 millones de euros solo en la primera mitad del año 2026. Se trata principalmente de pequeñas y medianas empresas de sectores como el agroalimentario, el químico y el de materiales de construcción. 

El escenario de tensión geopolítica actual en Oriente Medio está afectando a los precios de la energía y a las cadenas de distribución, lo que repercute negativamente en las relaciones y los flujos comerciales. Todo ello está generando efectos negativos en la evolución de la economía global y también de la morosidad. A este respecto, la aseguradora de crédito estima que las insolvencias podrían aumentar un 3% en 2026 a nivel global. Se estima que la morosidad en la región del Golfo se ha incrementado un 50% en el primer semestre del año, en comparación con el mismo período del año anterior. 

El comercio exterior y los procesos de internacionalización son dos importantes palancas de crecimiento empresarial a la hora de expandir la actividad, especialmente en un contexto de alta incertidumbre y nuevas barreras comerciales como el actual. A través de CyComex, Crédito y Caución acompaña a las empresas españolas en todo el proceso de apertura al comercio exterior con una consultoría a la carta, única en el sector. Desde su creación en 2004, ha impulsado la transformación de más de 5.000 empresas en exportadores consolidados y ha atendido las consultas puntuales sobre comercio exterior de cerca de 15.000 asegurados. 

Ebury: los mercados hacen caso omiso de la escalada en Oriente Medio

Los tipos de interés se mantienen estables, los mercados bursátiles cotizan cerca de máximos históricos y la mayoría de las divisas se mueven dentro de rangos muy estrechos. La semana pasada, las monedas vinculadas a las materias primas registraron un mejor comportamiento ante una nueva subida del precio del petróleo, mientras que el yen japonés cayó a mínimos de varias décadas, aunque los movimientos no fueron especialmente bruscos. El dólar se debilitó de forma generalizada tras la publicación de datos de inflación moderados. Este comportamiento pone de manifiesto el dilema al que se enfrentan los bancos centrales: aunque los precios de la energía están subiendo, hasta ahora apenas se han observado efectos de segunda ronda inflacionarios. En general, las noticias sobre inflación han sido positivas, lo que genera un contexto interesante de cara a la reunión del BCE de este jueves, principal foco de atención de esta semana. Los mercados buscarán confirmación de sus expectativas de una subida de tipos en la reunión de septiembre. El viernes, la publicación de los índices PMI de actividad empresarial a nivel mundial pondrá el broche final a la semana. En el caso de la libra, serán determinantes los datos de empleo del Reino Unido (martes 21 de julio), el IPC (miércoles) y los PMI (viernes).

  • EUR: Es prácticamente seguro que el BCE mantendrá los tipos sin cambios este jueves y adoptará una postura de cautela, a la espera de mayor claridad sobre el estado de las negociaciones de paz en Irán. No obstante, los mercados danpor descontada una subida en septiembre, por lo que la clave del evento será siel mensaje del banco central respalda esas expectativas del mercado.Los precios del gas natural en Europa están subiendo con más fuerza que los del petróleo tras la reanudación de las hostilidades entre EE. UU. e Irán, lo que supone un obstáculo adicional para el euro. Sin embargo, los diferenciales de tipos de interés vuelven a ser el principal motor del tipo de cambio EUR/USD y apenas han variado, lo que explica la relativa resiliencia de la moneda única.
  • USD: Los datos del IPC de junio en EEUU fueron significativamente inferiores a lo esperado tanto en el índice general como en el subyacente. El informe de precios al productor también sorprendió a la baja. Aun así, los responsables de la Reserva Federal insisten en que la inflación sigue siendo su principal prioridad y que no reaccionarán de forma exagerada ante un único dato, lo que implica que los mercados están posponiendo, pero no descartando, sus expectativas de subidas de tipos. La combinación de desinflación y recuperación del mercado laboral está impulsando tanto la renta variable como la renta fija, contrarrestando los temores generados por una nueva guerra en Oriente Medio. El impacto sobre el dólar resulta menos claro: como activo refugio debería apreciarse ante la renovada incertidumbre geopolítica, pero las expectativas de una reducción delos diferenciales de tipos están ejerciendo el efecto contrario. Aun así, el dólar sigue cotizando con relativa fortaleza frente a la mayoría de las divisas del G-10.
  • GBP: Los mercados respiraron aliviados al conocer que Andy Burnham ha elegido a Shabana Mahmood como nueva ministra de Hacienda. Mahmood se incorpora hoy a Downing Street. Es percibida como una centrista pragmática y los inversores la consideran una figura más responsable en materia fiscal y más favorable a las empresas que Ed Miliband, la opción más radical. La libra sigue superando al resto de divisas europeas y la reciente escalada de tensión en el estrecho de Ormuz le proporciona un impulso adicional. No obstante, la falta de detalles sobre las políticas del nuevo primer ministro introduce un elemento de incertidumbre en los activos británicos a partir de hoy, cuando Burnham asuma oficialmente el cargo. Seguimos considerando que el avance de la libra esterlina ha ido demasiado lejos recientemente.

UBS: potencial alcista del 10% para las acciones globales

Las Bolsas europeas sufrieron presión la semana pasada, ya que los valores tecnológicos se debilitaron y la reactivación de las hostilidades en Oriente Medio impulsó al alza los precios de la energía. Sin embargo, los últimos datos de inflación sugieren que el BCE no tendrá prisa por subir los tipos esta semana, mientras que las perspectivas de beneficios de la región mejoran tras años de estancamiento. "Hemos elevado la calificación de la renta variable europea y de la Eurozona a Atractiva, y seguimos apostando por los bonos de calidad como fuente de ingresos y de resiliencia para la cartera", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que los inversores deberían mirar más allá de la reciente debilidad de las acciones europeas. La mejora de los beneficios, unas valoraciones razonables y una combinación más favorable de inversión cíclica y estructural respaldan nuestra visión Atractiva sobre Europa y la eurozona. No creemos que una subida adicional de tipos por parte del BCE vaya a contrarrestar estos apoyos, y apostamos especialmente por la banca europea, el consumo discrecional, las industriales, la sanidad y Alemania. Por otro lado, la renta fija de calidad ofrece una oportunidad complementaria. Los inversores pueden aprovechar los rendimientos actuales para construir exposición a bonos de calidad de vencimiento corto y medio, asegurando ingresos y manteniendo al mismo tiempo el potencial de ganancias de capital a medida que los rendimientos disminuyan".

"En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", explica.

"Después de que los beneficiarios del capex en IA aportaran la mayor parte de las rentabilidades bursátiles del primer semestre, el crecimiento de los beneficios y el comportamiento del mercado están empezando a rotar y a ampliarse hacia un abanico más amplio de temáticas, sectores y regiones. Desde el comienzo del segundo semestre, los rezagados del año —incluidos el Sudeste Asiático, China e India— y los valores cíclicos domésticos han superado con claridad a los mercados del norte de Asia, muy centrados en tecnología", aporta Min Lan Tan, responsable del Chief Investment Office APAC.

"Seguimos manteniendo una postura constructiva sobre la renta variable japonesa a pesar de la elevada volatilidad, respaldada por un sólido crecimiento de los beneficios y unas valoraciones cada vez más atractivas tras la reciente corrección del mercado", apuntan Chisa Kobayashi, responsable de Estrategia de Renta Variable Japón, y Daiju Aoki, director de Inversiones Japón

"Desde un punto de vista táctico, vemos valor en los vencimientos más largos en Europa en comparación con EEUU, donde seguimos favoreciendo los vencimientos más cortos. Esto viene determinado en gran medida por las distintas respuestas de los bancos centrales al repunte de los precios de la energía, la posición cíclica relativa de las respectivas economías y los riesgos fiscales y políticos persistentes", opina Frederick Mellors, responsable de Estrategias de Renta Fija.

"A pesar del aumento de la incertidumbre geopolítica y política este año, los diferenciales de crédito se han mantenido en un rango relativamente estrecho. Creemos que esto refleja un contexto de crecimiento resiliente, balances saneados en el conjunto del high yield y bajas perspectivas de impago, además de unos factores técnicos favorables", resalta Carolina Corvalan, estratega, y Frederick Mellors, responsable de Estrategias de Renta Fija.

16Jul

La Reserva Estratégica de Petróleo de EEUU cae a su nivel más bajo en casi 40 años. Es el colchón que el país guarda para emergencias, y llega medio vacío justo cuando vuelven los conflictos a Oriente Medio.

Miguel Ángel Valero

Cuando todo el mundo está comprado hasta las cejas, empieza el nerviosismo. Eso es justo lo que asoma en la última encuesta de gestores de Bank of America. El dinero que los grandes fondos guardan sin invertir, su caja, ha caído al 3,6% de lo que gestionan, desde el 4,1%. Muy cerca del mínimo de este siglo. Bank of America tiene una regla sencilla: cuando esa caja baja del 4 por ciento, salta una señal de venta. ¿El motivo? Si los gestores ya han metido casi todo en Bolsa, no les queda pólvora para seguir comprando y empujar los precios. 

La encuesta, hecha entre 181 gestores que mueven 484.000 millones$, muestra además el ánimo más alcista desde febrero: un récord del 54 por ciento no ve recesión. Y el histórico avisa. En las 16 veces anteriores que la caja bajó a este nivel desde 2002, la Bolsa mundial cayó de media un 1% en las dos semanas siguientes. Por tanto es una señal táctica de cautela, no de pánico. Con el optimismo tan disparado y la caja tan vacía, cualquier susto se amplifica. Si vas cargado de renta variable, y sobre todo de tecnológicas de alto vuelo, toca revisar riesgos, no perseguir el último rally.

Mientras, otro dato preocupante: la Reserva Estratégica de Petróleo de EEUU cae a su nivel más bajo en casi 40 años. Es el colchón que el país guarda para emergencias, y llega medio vacío justo cuando vuelven los conflictos a Oriente Medio. Menos margen de maniobra si el crudo se dispara: atención al petróleo y a las energéticas.

Porque las hostilidades continúan en el estrecho de Ormuz, con nuevos ataques por ambas partes y escasa visibilidad sobre el avance de las negociaciones. No obstante, Trump señaló que una ciudadana estadounidense encarcelada por el régimen iraní ha sido liberada, agradeciendo públicamente este gesto. 

El tránsito marítimo se mantiene en torno al 10% del volumen habitual y, aunque no ha regresado a una situación de bloqueo total, sigue estando lejos de una normalización. Las compañías navieras están comenzando a recomendar a sus flotas que eviten la ruta por Omán.

Además,  Trump presiona a las empresas de defensa para disparar la producción de armamento. Las guerras de Ucrania y Oriente Medio han vaciado los almacenes de misiles de EEUU. Y Trump quiere rellenarlos ya. En una cumbre de defensa en Pensilvania, el presidente apretó a los jefes de la industria para acelerar la fabricación de misiles, barcos, helicópteros y drones. El Pentágono está usando contratos a largo plazo para atraer inversión privada, unos 20.000 millones, en armas de alta demanda como los Patriot. Lockheed va a triplicar la producción de interceptores Patriot y se llevó un contrato de sistemas THAAD de hasta 35.000 millones a siete años; RTX se embolsó casi 400 millones en misiles AMRAAM. 

Pero montar fábricas de armas no es abrir un grifo. Los expertos calculan de dos a cuatro años para reponer inventarios. El dinero y los pedidos están; la capacidad, todavía no. Sobre la mesa, además, un presupuesto de defensa de 1,5 billones para 2027, pendiente del Congreso. Viento de cola estructural para el sector de defensa. Lockheed, RTX y General Dynamics tienen cartera de pedidos para años, no para meses. Es de los pocos sectores donde la demanda la garantizan los gobiernos, no el consumidor.

Los resultados de la IA 'pasan' de Ormuz

Todo esto no afecta al inicio de la temporada de resultados, que está siendo muy positivo. En EEUU, los grandes bancos han sorprendido favorablemente, mientras que las empresas que conforman la base de la cadena de valor de los semiconductores también han presentado cifras sólidas. 

ASML anunció en sus resultados una revisión al alza de sus previsiones de ventas para este año, situándolas entre 43.000 millones€ y 45.000 millones, frente a los 39.500 millones que estimaba el consenso de mercado. Además, registró un crecimiento del beneficio del  27 % interanual y mantiene márgenes netos superiores al 30%. 

Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) ha registrado un crecimiento de las ventas del 36 %, márgenes netos del 55 % —los más altos de su historia— y ha señalado que la demanda sigue mostrando fortaleza. Como consecuencia, ha elevado sus previsiones de inversión para este ejercicio hasta los 64.000 millones$, 4.000 millones más de lo previsto a comienzos de año. También incrementará su inversión en EEUU en otros 100.000 millones durante los próximos años.

Aehr Test Systems, una empresa de pequeña capitalización que fabrica equipos para testar chips, se disparó en Bolsa tras presentar una cartera de pedidos récord y prometer que triplicará ingresos montada en la ola de la IA.

3M se alía con Microsoft para meter su tecnología en los centros de datos de IA. Una centenaria de los Post-it y el papel de lija, subida a la ola de la IA. Suena raro, pero tiene toda la lógica. Microsoft Azure será el primer gran proveedor de nube en usar la fibra óptica de 3M, Expanded Beam Optical, resistente al polvo. unos cables especiales que permiten montar los centros de datos de IA más rápido y con menos fallos. A cambio, 3M usará las herramientas de IA de Microsoft para automatizar su propia casa, desde comprobar el crédito de un cliente hasta perseguir facturas atrasadas. Microsoft acelera sus centros de datos y 3M se moderniza por dentro.

La industria de toda la vida, la que fabrica cosas físicas, buscando enchufarse al negocio que más dinero mueve ahora. El mercado aplaudió el movimiento y la acción subió un 2,5% en la apertura. Es otra prueba de que el gasto en infraestructura de IA no afloja, y de que ya no solo llena los bolsillos de Nvidia y los chips. Cada proveedor que entra en la cadena, materiales, fibra, refrigeración, se recalifica y se dispara en Bolsa.

Alibaba sube en Bolsa el 5% tras apuntarse a la fiesta de Apple. Será su socio en el despliegue de Apple Intelligence en China, después de que el servicio superara el gran obstáculo regulatorio en el país.

UBS: los beneficios de las empresas del S&P 500 crecerán el 28%

El ciclo de inversión en IA seguirá desplegándose durante los próximos trimestres, una noticia muy positiva para la inversión en Bolsa. La tensión en Ormuz no debería eclipsar una realidad cada vez más evidente: nos encaminamos hacia otro trimestre de crecimiento de beneficios a doble dígito a ambos lados del Atlántico (+24% en EEUU y +15% en Europa).  Cualquier corrección de mercado motivada por tensiones en Ormuz será una oportunidad dentro de un ciclo de capex que sigue mostrando una notable solidez.

Las acciones estadounidenses avanzaron por segundo día consecutivo el miércoles 15 de julio, después de que el dato del Índice de Precios de Producción de EEUU, más suave de lo esperado, ofreciera un nuevo alivio a los inversores preocupados por la inflación y el endurecimiento de la política de los bancos centrales. Aun así, Irán y EEUU continuaron intercambiando ataques, y se reanudó el bloqueo naval estadounidense a todo el tráfico marítimo iraní hacia y desde sus puertos y zonas costeras.

Para la renta variable, esto significa que, aunque la dinámica geopolítica pueda provocar retrocesos coyunturales, los resultados empresariales deberían seguir siendo el principal motor del rendimiento durante el resto del año. De hecho, con la temporada de resultados del segundo trimestre en EEUU arrancando con sólidas sorpresas positivas, "esperamos otra ronda de resultados fuertes en las próximas semanas. Prevemos que el crecimiento de los beneficios del S&P 500 se acelere hasta alrededor del 28% en el periodo de tres meses, y los 11 sectores del mercado parecen encaminados a reportar un aumento de beneficios. La inversión en infraestructura de IA se mantiene sólida. Las condiciones de negocio en los sectores cíclicos están mejorando. El gasto de los consumidores sigue siendo sólido", explican  en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que el fuerte crecimiento de los beneficios en todos los sectores debería seguir impulsando al alza las acciones estadounidenses durante los próximos seis a doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos para junio del próximo año. Los inversores deberían asegurarse una exposición diversificada a medida que el liderazgo del mercado se amplía, y considerar estrategias de preservación de capital para gestionar los riesgos".

"Los precios del cobre en la LME se han suavizado en las últimas semanas, lo que refleja la incertidumbre en torno a los posibles aranceles de EEUU y el desmonte de operaciones vinculadas a la IA, más que cambios en los fundamentales del mercado físico subyacente. Mantenemos una visión constructiva sobre las perspectivas a largo plazo del cobre y esperamos que los precios coticen por encima de los 15.000 USD por tonelada métrica en los próximos trimestres", apunta Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas.

"Para los inversores con una perspectiva de más corto plazo, recomendamos revisar su exposición a las terapias genéticas y al Healthtech, y considerar uno de nuestros cinco temas principales, donde vemos oportunidades de entrada atractivas. Aunque nuestra visión a largo plazo para ambos se mantiene sin cambios, actualmente ocupan una posición más baja en nuestro modelo, y vemos mayor valor en nuestros cinco temas principales para los próximos seis a doce meses", añade Alexander Stiehler, responsable de Temas de Inversión a Largo Plazo.

"La economía espacial está lista para despegar, impulsada por una mayor financiación del sector privado, importantes avances en tecnología satelital, una demanda creciente en comunicaciones y seguridad, un sólido crecimiento en aplicaciones e industrias espaciales emergentes y, sobre todo, unos costes de lanzamiento significativamente más bajos", destacan Rolf Ganter, responsable de Renta Variable Europa, Ashim Thakur, analista, y Alexander Stiehler.

15Jul

Los mercados ya dan un 50% de probabilidad a una subida de tipos de la Fed en julio. El retorno de las hostilidades en Oriente Medio provocará más inflación y subidas de tipos en Asia.

Miguel Ángel Valero

Con EE.UU, Canadá y México habiendo iniciado la revisión formal del T‐MEC las negociaciones se esperan especialmente complejas y con importantes implicaciones para el comercio en Norteamérica. Sin embargo, pese a las crecientes tensiones entre los tres socios y a las exigencias de la Administración Trump para modificar aspectos clave del acuerdo , los economistas de Coface consideran poco probable una ruptura de la integración económica, debido al profundo grado de interdependencia industrial entre los tres países. Y es que las exportaciones a EEUU representan el 30% del PIB de México y el 17 % del de Canadá.

El 1 de julio marcó el inicio de la primera revisión oficial del T-MEC, que entró en vigor en 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).Esta revisión, inicialmente concebida como una simple actualización, se está desarrollando finalmente en un contexto de importantes tensiones comerciales. La administración Trump desea renegociar en profundidad varias disposiciones del tratado, en particular las reglas de origen para el sector automovilístico, las relaciones comerciales con China, el acceso al mercado canadiense de productos lácteos y determinadas políticas energéticas mexicanas. Ante estas exigencias, México y Canadá tienen sólidos motivos para mantenerse firmes en sus posiciones, lo que sugiere que las negociaciones serán largas y complejas .

Desde la entrada en vigor del T-MEC, el valor total del comercio entre EEUU y cada uno de sus dos vecinos ha aumentado de alrededor de 615.000 millones$ en 2019 a casi 800.000 millones en 2022 , superando así a China como principal socio comercial de Estados Unidos. Esta interdependencia resulta especialmente evidente en sectores estratégicos. Canadá y México representan el 51% de los vehículos importados por EEUU y el 58% de los componentes de automoción que el país adquiere en el extranjero. En algunos casos, un componente automovilístico cruza la frontera entre EEUU y México entre cinco y siete veces antes de incorporarse a un vehículo terminado. 

Estas complementariedades son igualmente fuertes en el sector energético, donde Canadá representa el 60% de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo. Las cadenas de valor norteamericanas se han vuelto demasiado integradas como para que una reversión pueda producirse sin un elevado coste económico.

En el marco de la actual guerra comercial, la relevancia del acuerdo no ha hecho más que aumentar. El cumplimiento de las normas del T-MEC se ha convertido en el principal medio para que las empresas canadienses y mexicanas obtengan exenciones arancelarias. Los productos conformes con el T-MEC han quedado exentos de la mayoría de los aranceles impuestos sucesivamente por la Casa Blanca. Esta situación otorga actualmente a Canadá y México una importante ventaja competitiva frente a otros socios comerciales de EEUU, especialmente China. 

En un contexto de reorganización de las cadenas de suministro mundiales, el acceso preferencial al mercado estadounidense se está convirtiendo en un activo estratégico de primer orden para ambos países. Sin embargo, este éxito también está aumentando las tensiones en torno al tratado. A medida que se amplía la diferencia entre las condiciones de acceso concedidas a los socios norteamericanos y las impuestas a China, Washington teme que su política comercial sea eludida y que Pekín siga manteniendo influencia en determinadas cadenas de suministro regionales. Precisamente por ello, EEUU pretende endurecer ciertas disposiciones del acuerdo, especialmente las reglas de origen para el sector automovilístico y el marco que regula las relaciones comerciales entre sus vecinos y China.

Las conversaciones podrían prolongarse hasta 2027. Las posiciones defendidas actualmente parecen difíciles de conciliar y las primeras conversaciones preparatorias no han logrado reducir las diferencias. No obstante, el escenario de una retirada total de EEUU sin una solución alternativa sigue siendo poco probable. Una decisión de este tipo provocaría importantes perturbaciones en las cadenas de suministro norteamericanas y en numerosos sectores industriales de los tres países. Por tanto, un compromiso pragmático sigue siendo el desenlace más creíble. Éste podría adoptar la forma de concesiones específicas que permitan a cada parte proteger sus intereses estratégicos, manteniendo al mismo tiempo un marco preferencial para el comercio regional.

“Las negociaciones que comienzan ahora serán largas y conflictivas. Pero la integración industrial construida durante tres décadas está demasiado arraigada como para ponerse en cuestión de la noche a la mañana. Incluso en caso de bloqueo en torno al T-MEC, es probable que Canadá y México mantengan algún tipo de acceso preferencial al mercado estadounidense, ya que el coste económico de una ruptura sería considerable para los tres países”, afirma Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Nueva rectificación de Trump

Una nueva rectificación del presidente estadounidense que matiza sus declaraciones anteriores y señala que el peaje equivalente al 20% del valor del cargamento, planteado para garantizar la seguridad de los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, será sustituido por un acuerdo de inversión con los aliados del Golfo en EEUU. Se trata de un convenio abierto y sin cuantías definidas, lo que constituye, de facto, un reconocimiento de que la tasa propuesta por la Administración estadounidense carecía de sentido económico.

No obstante, el problema persiste y el estrecho continúa prácticamente cerrado para ambas partes. La actualización de las últimas cifras confirma, sin embargo, que la interrupción fue algo menos abrupta de lo que se estimaba inicialmente, ya que se han registrado algo más de una decena de tránsitos frente al parón casi total observado en los días previos. Esta revisión se explica porque los datos de seguimiento en tiempo real no incluyen a los buques que navegan sin emitir señal, cuyos movimientos se incorporan posteriormente una vez se confirma su paso, horas o incluso días después, tras volver a activar el transpondedor.

Aun así, el tráfico sigue siendo muy reducido, situado en torno al 10% de los niveles habituales. Además, los ataques iraníes a barcos comerciales continúan, la normalización de la actividad marítima se retrasa y, en consecuencia, también lo hace la recuperación de las exportaciones de petróleo y gas de la región. Esta situación mantiene la presión sobre los mercados energéticos: la referencia Brent supera los 85$ por barril, mientras que el gas en Europa asciende hasta los 54€/MWh.

Tras la marcha atrás de Trump, se abre ahora una fase de negociación y se esperan avances en las conversaciones entre Irán y EEUU durante los próximos días. Un escenario de doble bloqueo no resulta beneficioso para ninguna de las partes, y la necesidad de alcanzar algún tipo de entendimiento aumenta a medida que se prolonga la tensa situación actual.

Fed: 50% de probabilidad de que suba tipos en julio

El dato de inflación en EEUU ofreció cierto alivio a los mercados, al mostrar señales de moderación más allá del componente energético. Sin embargo, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, volvió a adoptar un tono marcadamente restrictivo al afirmar que la lucha contra la inflación aún no ha concluido. En sus comparecencias semestrales ante sendos Comités en la Cámara de Representantes y en el Senado, ratificó un cambio de régimen en la estrategia monetaria del banco central. Warsh adoptó una postura de firmeza frente a las presiones de precios, al declarar una política de “tolerancia cero” ante la inflación persistente, calificando explícitamente de “error” el marco de objetivo de inflación promedio adoptado por la Fed en 2020.

Además de insistir en la reestructuración operativa de la Fed mediante cinco grupos de trabajo orientados a auditar los modelos de inflación, la gestión del balance y los canales de comunicación con los mercados, confirmó su intención de abandonar progresivamente el uso tradicional del 'forward guidance' en favor de una política estrictamente dependiente de los datos económicos en tiempo real, buscando un modelo de comunicación más prudente. A pesar del alivio cuantitativo que supuso la publicación del IPC de junio, Warsh enfrió las expectativas de un giro inmediato hacia nuevos recortes de tipos de interés. 

Es más, los traders del mercado monetario ya ven un 50% de probabilidades de que la Fed suba tipos en julio. El relato ha girado de recortes a subidas en tiempo récord, y eso lo cambia todo para bonos, dólar y bolsa. Ojito.

UBS: el PCE subyacente se acercará al objetivo de la Fed a final de año

"Un entorno de inflación más moderado, combinado con la reaparición de expectativas de crecimiento más débiles en la segunda mitad del año —a medida que el apoyo fiscal y el crecimiento de la renta real se moderan—, debería acercar el PCE subyacente al objetivo del 2% de la Fed hacia final de año. En conjunto, estas dinámicas deberían llevar a la Fed hacia una postura más acomodaticia y a un retorno de los tipos de referencia hacia una estimación neutral en torno al 3%", opinan Paul Hsiao, Estratega de Asignación de Activos, y Andrew Dubinsky, Economista, de UBS Global Wealth Management.

Eastspring: Asia sufrirá una subida de inflación y de tipos

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, creen que la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha reforzado los riesgos de un repunte de la inflación y un la subida de tipos de interés en la región Asia. En China, una desaceleración del crecimiento que podría impulsar el gasto en la segunda mitad del año. En Corea, una subida de 25 pb en los tipos de interés.  En la India, un repunte inflacionista que podría acarrear subida de tipos y depreciación de la divisa. Sin embargo, en los paises ASEAN (sureste de Asia), el crecimiento esperado para Singapur y Malasia sigue siendo sólido, y no se prevén cambios en la política monetaria.

En cualquier caso, la gestora advierte que los países asiáticos con divisas débiles se verán más afectados por los riesgos inflacionistas y de endurecimiento monetario. En este escenario, el atractivo de Asia y sus diferentes países para la inversión persiste, pero es necesario un enfoque más selectivo dado el incremento del nivel de riesgo en la región.

14Jul

La banca de EEUU acumula la mayor posición corta neta en bonos corporativos jamás registrada, por encima de 4.000 millones$.

Miguel Ángel Valero

Dos datos a vigilar. La banca de EEUU acumula la mayor posición corta neta en bonos corporativos jamás registrada, por encima de 4.000 millones$. La interpretación de Zumitow es que están apostando dinero a que el crédito lo va a pasar mal y que cuando quien mueve el dinero se cubre así, hay que estar atentos.

El otro dato no es menos inquietante. Los inversores minoristas compran acciones al ritmo más lento en más de seis años, justo con la Bolsa pegada a máximos. El dinero de los particulares ha sido una de las gasolinas del rally de ésta. Cuando el inversor de a pie compra a saco, la Bolsa vuela. Pues el minorista acaba de levantar el pie del acelerador. El ritmo de compras minoristas cae a mínimos de más de seis años, el nivel más bajo desde el covid. Las acciones individuales sufren mucho mas que los ETF.

El ahorrador de EEUU ve la Bolsa cara, o está nervioso, y prefiere quedarse quieto. I todo al mismo tiempo. Menos manos comprando es menos empuje por debajo del precio. Si los grandes inversores tampoco tiran, al mercado le queda menos combustible para seguir subiendo. No es una señal de venta, pero sí un aviso de que la fiesta pierde bailarines, de que hay que extremar cautela con las inversiones más especulativas, y de que, sin flujo retail por debajo, las caídas de la Bolsa pueden ser más traumáticas.

Otro TACO de Trump en Ormuz

Trump no ayuda a recuperar la confianza en la Bolsa. Su penúltimo arrebato en el estrecho de Ormuz ha dejado en suspenso el Memorándum de Entendimiento, reactivando las hostilidades en la zona y restableciendo el bloqueo a buques iraníes. Además, en esta ocasión, el presidente estadounidense exige un 20% de la mercancía como compensación por protección, lo que equivale a unos 30 millones$ por travesía, frente a los aproximadamente 2 millones que demanda Irán. En este contexto, Abbas Araghchi –ministro de Exteriores y negociador del régimen iraní– ha señalado que la decisión del mandatario estadounidense resulta coherente, ya que los servicios de seguridad deben ser remunerados, utilizando este sorprendente posicionamiento para legitimar la práctica coercitiva aplicada por Irán en el estrecho. No obstante, ante la ausencia de mecanismos operativos para implementar este nuevo peaje, los buques que han transitado por la zona han reaccionado con escepticismo y, hasta el momento, no se ha materializado ningún cobro; todo queda, por ahora, en intenciones. Horas después, nuevo TACO de Trump, que daba marcha atrás al cobro de peaje en Ormuz.

Por otro lado, las tensiones regionales han vuelto a intensificarse, con ataques iraníes a bases estadounidenses en varios países del Golfo. EEUU ha reanudado los bombardeos, aunque de forma más contenida que en los ataques de marzo y abril, centrados principalmente en capacidades militares iraníes vinculadas al control del estrecho de Ormuz, evitando extender las operaciones al resto del territorio.

La reactivación del bloqueo vuelve a ejercer presión sobre el único factor que había logrado moderar al ala dura del régimen iraní Aunque Irán consiguió exportar 57 millones de barriles desde el inicio de la tregua, la interrupción de su capacidad petrolera amenaza con agravarse de nuevo, dañando una economía ya debilitada. Fue el presidente Pezeshkian quien trasladó al líder supremo el impacto negativo del bloqueo, logrando persuadir a los sectores más rígidos para aceptar el alto el fuego en junio, siempre condicionado al mantenimiento de sus aspiraciones de control sobre el estrecho. Sin embargo, alternativas como el desvío por Omán, así como los ataques a cargueros comerciales, han actuado como detonantes de este nuevo episodio de tensión.

El alto el fuego formaba parte de una fase de negociación en curso, pero la confianza se ha deteriorado más de lo previsto. Llevamos cuatro días con una paralización severa del tráfico registrado por transpondedores –4 buques ayer–, y la recuperación se frena. En Banca March mantienen "un sesgo relativamente optimista, considerando que esta nueva escalada no es sostenible y responde, una vez más, a la estrategia de tensar, negociar y desescalar a la que nos tiene acostumbrado la Administración estadounidense".

Mientras, DP World, el principal operador portuario de Dubai, estudia la construcción de un nuevo puerto en la costa oriental de Emiratos Árabes Unidos, en el golfo de Omán, con el objetivo de reducir la dependencia logística del estrecho de Ormuz. El proyecto contempla desarrollar una infraestructura en el emirato de Fujairah conectada por vía terrestre con Jebel Ali, el principal puerto de Dubai, permitiendo desviar parte del tráfico marítimo en caso de interrupciones en Ormuz.  

La iniciativa pone de manifiesto cómo la creciente incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz está empezando a traducirse en decisiones estratégicas de inversión en infraestructuras. Más allá del impacto inmediato sobre los precios del crudo y los mercados financieros, las empresas logísticas y los operadores portuarios dan señales de adaptación de sus redes para mitigar el riesgo de interrupciones. En el caso de DP World, aunque Jebel Ali seguirá siendo su principal puerto logístico, el nuevo puerto reforzaría la capacidad de Emiratos Árabes Unidos para mantener el flujo comercial y reducir su exposición a posibles cierres o restricciones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. 

Fed: Warsh declara la guerra a la persistente inflación

El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, comparece ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes y asegura que no tolerará una inflación persistente tras cinco años en los que los precios han crecido por encima de su objetivo del 2%: “Los miembros de nuestro comité no toleran una inflación persistentemente elevada. Y compartimos un firme compromiso con el restablecimiento de la estabilidad de precios. Queremos que el cambio de precios, el aumento de la inflación, sea más limitado”.

“Los 63 meses de inflación por encima del objetivo han sido una carga injusta. Ha sido un impuesto para el pueblo y las empresas estadounidenses. Planeamos eliminar ese impuesto. Eso significa que necesitamos un cambio de régimen en la política y una nueva consideración de las prácticas, algunas de las cuales han funcionado y otras no”, argumenta.

Para Warsh, EEUU se encuentra “en un punto clave de la historia”, y en este contexto “el objetivo número uno de la Fed es acertar con la política monetaria. Si acertamos con las políticas, y lo haremos, el repunte inflacionario de los últimos cinco años será cosa del pasado”. "La Reserva Federal puede y va a ofrecer estabilidad de precios. Contamos con las herramientas, tanto los tipos de interés como la política de balance, que pueden ayudarnos a lograr ese objetivo. Así que es una cuestión de compromiso, responsabilidad, herramientas”, añade.

Palabras que han hecho que el mercado anticipe una subida de tipos de interés antes de que termine el año, como mínimo, pese al buen dato de la inflación en junio (3,5%, 7 décimas menos, el primer descenso mensual desde 2020).

Oliver Wyman: Europa pierde impulso frente a Estados Unidos y China

Claro que en Europa tampoco están para tirar cohetes. El 39% de los líderes europeos del sector de bienes industriales no prevé un crecimiento del sector para el año en curso y un 10% considera que experimentará un estancamiento o incluso pérdidas de ingresos, según el informe The State of the Industrial Goods Sector, elaborado por Oliver Wyman.

El estudio alerta de un clima empresarial complicado en Europa, impulsado principalmente por la creciente incertidumbre geopolítica. Los ejecutivos han valorado la situación actual del entorno empresarial con una media de 5,4 sobre 10, frente al 6,5 del año anterior, siendo los directivos alemanes los más pesimistas, con una puntuación media de 5.

El análisis de Oliver Wyman muestra que las empresas registraron un crecimiento mucho más moderado de su valor de mercado en 2024, con un aumento de tan solo el 4%, muy por debajo de la media de los últimos diez años, situada en torno al 11%. Por el contrario, el índice MSCI Europe creció un 5%, mientras que el sector norteamericano de bienes industriales registró un aumento del 16% en capitalización bursátil, cuatro veces superior al de las empresas europeas. Las compañías chinas también superaron a Europa, con un incremento del 17%. En términos de crecimiento de ingresos, los fabricantes europeos se quedaron por detrás de sus homólogos norteamericanos y chinos, logrando un crecimiento del 2% frente al 6% y el 7%, respectivamente.

Los problemas geopolíticos siguen siendo el principal riesgo empresarial para los responsables europeos del sector de bienes industriales: un 83% lo considera ahora una amenaza, frente al 68% del año pasado. Otras preocupaciones incluyen la debilidad de la demanda o la recesión (63%) y el aumento de costes (58%). Las empresas europeas son especialmente vulnerables a los aranceles y las restricciones a la exportación, dado que generan el 63% de sus ingresos en mercados internacionales. Ante este escenario, el 33% de las empresas europeas planea otorgar mayor autonomía a sus organizaciones regionales, especialmente en la regionalización de ventas, servicios, producción (46%) y desarrollo (22%).

"El sector europeo de bienes industriales afronta otro año complicado debido a la incertidumbre derivada de las políticas comerciales y arancelarias, lo que lleva a los clientes a retrasar sus inversiones. A pesar de estos retos, se espera que la electrificación y la inteligencia artificial impulsen el crecimiento de los fabricantes de equipos en 2025, mientras que el interés por el sector de defensa también va en aumento", afirma Wolfgang Krenz, socio y responsable de Bienes Industriales en Oliver Wyman.

"Los fabricantes europeos de bienes industriales han logrado mantener, de media, sus márgenes EBIT a pesar de los desafíos del año pasado, lo que refleja una sólida gestión de costes y eficiencia operativa. Sin embargo, el retraso en el crecimiento del valor de mercado indica que el mercado sigue infravalorando al sector. Muchas empresas planean regionalizarse para acceder a mercados con mayor potencial de crecimiento como India y mejorar su resiliencia geopolítica, lo que tendrá un impacto sobre toda la cadena de valor. Reforzar la resiliencia financiera a través del capital y la liquidez también resulta clave, ya que pueden surgir nuevas tensiones geopolíticas y comerciales"añade Daniel Kronenwett, socio de Bienes Industriales en Oliver Wyman.

UBS: "mantener una cartera diversificada es fundamental"

Las tensiones entre Irán y EEUU se intensificaron aún más, con el ejército estadounidense llevando a cabo una tercera noche consecutiva de ataques. Las continuas hostilidades ponen de manifiesto la dificultad de alcanzar un acuerdo duradero entre Washington y Teherán y siembran dudas sobre el futuro del acuerdo de paz provisional firmado el mes pasado, cuyo objetivo era reabrir el estrecho y poner fin al conflicto en un plazo de 60 días. 

"Aun así, creemos que ambas partes siguen teniendo incentivos para evitar un retorno a una guerra a gran escala y esperamos que el sólido crecimiento de los beneficios empresariales y un contexto económico resiliente sigan respaldando a los mercados. Nuestra visión sigue siendo que la renta variable global tiene margen para seguir subiendo y esperamos que las rentabilidades de los bonos disminuyan a medida que los mercados reduzcan sus expectativas de un mayor endurecimiento de la política monetaria por parte de los bancos centrales. Para los inversores, mantener una cartera diversificada sigue siendo fundamental, y vemos formas adicionales de reforzar su resiliencia: considerar aumentar la exposición a una cesta amplia de materias primas, utilizar estrategias de preservación de capital para adoptar un posicionamiento más defensivo, incluir una asignación a inversiones alternativas, como los hedge funds", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los riesgos geopolíticos pueden seguir pesando sobre el sentimiento de mercado, creemos que una exposición amplia a materias primas, las estrategias de preservación de capital y determinados hedge funds pueden ayudar a que las carteras diversificadas resistan mejor la volatilidad a corto plazo". "La renta variable global continúa cerca de máximos históricos, aunque el comportamiento entre regiones divergió de forma significativa la semana pasada. El inicio de la temporada de resultados en Estados Unidos, junto con las principales publicaciones del sector de los semiconductores, pondrá a prueba si el crecimiento de los beneficios puede sostener un repunte más amplio del mercado. Seguimos manteniendo una visión positiva sobre la renta variable y recomendamos una exposición diversificada entre regiones y sectores.", añade.

"Aunque esperamos que el crecimiento de los beneficios empresariales continúe siendo sólido durante el segundo semestre de 2026 y a lo largo de 2027, los inversores deben tener en cuenta que tanto éstos como la inversión en IA (capex) probablemente comenzarán a moderarse", avisa David Lefkowitz, Head of US Equities.

Banor prefiere empresas no endeudadas

Poe su parte, los analistas de Banor creen que en el segundo semestre de 2026 la economía continuará creciendo a buen ritmo y favorecerá la tendencia alcistas de las bolsas. Sin embargo, irán apareciendo crecientes señales de desequilibrio por la combinación de factores como los sólidos fundamentales de las empresas, las valoraciones elevadas, y la mayor absorción de liquidez. 

En este escenario esperado para la segunda mitad del año, Banor prefiere acciones de compañías con sólidos fundamentales no endeudadas, y una mayor diversificación geográfica para aprovechar la posible rotación fuera del mercado USA. Como sector con mayor potencial, opta por el sector Defensa en Europa. En renta fija, bonos del sector bancario de alta calidad, porque se espera un aumento del coste de capital para las empresas que favorece a los emisores del sector financiero, mientras que perjudica a emisores del sector industrial. 

13Jul

Pese a que el conflicto perjudica sobre todo al sector del transporte y la logística, Apollo se queda con EasyJet por 6.271 millones$. Y el S&P 500 va camino de superar el récord absoluto del año 2000.

Miguel Ángel Valero

La semana está condicionada por el repunte de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, aunque dentro de un marco que sigue apuntando a una negociación compleja y marcada por episodios de fricción. En esta ocasión, el detonante fue el ataque a un buque gasero catarí que transitaba por el estrecho de Ormuz, un incidente que desencadenó una respuesta militar inmediata por parte de EEUU. La escalada llevó a Washington a no renovar la exención sobre las sanciones al petróleo iraní, aumentando la presión sobre Teherán en un momento especialmente sensible. La decisión afecta a un país que mantiene alrededor de 60 millones de barriles de capacidad flotante y que trataba de dar salida a parte de esa producción, principalmente en los mercados asiáticos.

Con todo esto, la estrategia de Washington continuó caracterizándose por mensajes contradictorios. Trump llegó a declarar finalizado el Memorando de Entendimiento con Irán para, horas más tarde, matizar su posición y subrayar que las operaciones militares estadounidenses no persiguen una escalada del conflicto ni la consecución de objetivos militares permanentes en la región. 

Este enfoque refleja una política de presión dosificada, condicionada por la cercanía de las elecciones legislativas de medio mandato y por el limitado margen de actuación de la Administración.

Por su parte, Irán también opera bajo importantes restricciones. Aunque los meses previos a los comicios norteamericanos representan una ventana de influencia especialmente relevante, tampoco puede permitirse un retorno al bloqueo del tráfico del estrecho mientras trata de reactivar su producción. En consecuencia, la hipótesis central sigue siendo la de una normalización gradual y no lineal, acompañada de episodios de volatilidad hasta la consecución de un acuerdo definitivo.

Crédito y Caución: transporte y logística, los sectores más afectados

Crédito y Caución ha evaluado en un informe los efectos negativos que el conflicto en Oriente Medio está provocando en el sector del transporte y la logística, uno de los más afectados por su dependencia del combustible. Por una parte, los elevados precios de la energía están impactando en la confianza de los consumidores y en su poder adquisitivo. Por otra parte, el endurecimiento monetario impulsado por la inflación mantiene los costes de financiación elevados y lastra la inversión. Esto se traduce en una menor demanda de transporte de mercancías y pasajeros este año. Por este motivo, la aseguradora de Crédito ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, en el entorno de 3,4%, al 2,5%. 

El transporte aéreo es el subsector más afectado, con una estimación de crecimiento del 1,4%, frente al 4,3% inicial. En este sentido, se prevé que los flujos de pasajeros en Oriente Medio se contraigan un 38% este año, un descenso masivo para una región que en los últimos años ha experimentado aumentos significativos, tanto en los viajes directos de entrada como en los vuelos que conectan Asia y Europa.

Por lo que se refiere a las empresas europeas, se prevé un crecimiento de la producción de apenas el 0,8%, tras un aumento del 1,5% en 2025. En Alemania y Francia se espera incluso una contracción de la producción. En el otro extremo se sitúan mercados como Grecia y España, que están obteniendo mejores resultados gracias al incremento de la demanda turística y de los servicios. 

En líneas generales, se estima que las exportaciones se mantengan prácticamente estables por el efecto de los aranceles estadounidenses, la reciente intensificación de la competencia de las exportaciones chinas y las continuas pérdidas de cuota de mercado en las exportaciones mundiales. Todos estos factores frenan la demanda de transporte, mientras que las empresas se ven afectadas por el aumento de los costes del combustible. 

El informe de Crédito y Caución contempla una subida de los precios de los servicios de transporte en los distintos segmentos. Las empresas de transporte y logística intentarán repercutir en la medida de lo posible la subida del coste del petróleo, pero su capacidad para hacerlo será limitada en un entorno macroeconómico en general poco dinámico.

A largo plazo, los mercados emergentes de Asia-Pacífico, África y Sudamérica serán los que impulsen el crecimiento mundial del transporte y la logística, especialmente países como China y la India, que ya están realizando importantes inversiones en infraestructuras y redes de transporte.

El capital privado sigue de compras

Pero el conflicto no frena la concentración de la aviación. Apollo ofrece 7,15 libras por acción para hacerse con la aerolínea británica Easyjet. El fondo estadounidense ha trasladado al consejo de administración de la aerolínea esta puja, lo que valora el 100% del capital en 5.700 millones de libras (unos 6.271 millones€). La cifra mejora en un 3,6% la que fue quinta propuesta de la gestora de fondos también estadounidense Castlelake, que llegó a convencer al órgano de decisión de la low cost el pasado fin de semana con 6,9 libras por título, valorando la empresa en 5.500 millones de libras.

El capital privado, pese a las dudas sobre su situación real, sigue captando aéreas europeas baratas: prima jugosa para el accionista y señal de valor en el sector. En ese contexto, Delta reafirma su previsión anual y promete que los billetes seguirán caros aunque el queroseno se relaje. American y United han recortado previsiones esta semana; Alaska y JetBlue directamente las han suspendido. Delta hace justo lo contrario, reafirma que 2026 va según el plan. Poniendo los números sobre la mesa, ganó 1,56$por acción ajustados, por encima de los 1,48 que esperaba Wall Street, con ingresos de 17.670 millones. El beneficio cae un 26% interanual, pero solo por la mayor factura de combustible de su historia. Lo importante es que mantiene la guía anual de 6,5 a 7,5$ dólares por acción, cuyo punto medio queda un 17% por encima del consenso. El ingreso por asiento sube un 11%, lo que se traduce en que el pasajero paga más, pero la demanda no baja. Delta ya le ha pasado al viajero el 60% de la subida del queroseno y va a por el 100%. Con el combustible relajándose y las tarifas quietas, ese margen se lo embolsa la aerolínea. Ed Bastian, primer ejecutivo de Delta Airlines, lo admite sin rodeos: los precios no bajarán pronto.

Por cierto, cuando la Bolsa y el crédito no se ponen de acuerdo, suele acertar el crédito. Los diferenciales de financiación (el equity-repo, lo que cuesta financiar una posición apalancada en Bolsa) se han ampliado. Apalancarse para comprar acciones sale más caro. Encima, los CDS (una especie de seguro contra el impago de una empresa) siguen sin relajarse pese a la subida de la Bolsa. Si todo fuera tan bien, esa cobertura contra impagos costaría menos. Podría ser la divergencia clásica de fin de ciclo, la parte más adulta del mercado, la renta fija, no se cree la euforia de la variable. "Vigila lo apalancado y lo más endeudado si el dinero se encarece. Cuando el crédito se pone nervioso antes que la bolsa, toca revisar la exposición a empresas de pequeña capitalización, capital privado, y compañías con mucha deuda", recomiendan en Zumitow.

El S&P roza el récord absoluto del año 2000

La valoración del S&P 500 medida por el CAPE de Shiller roza su récord absoluto del año 2000. Eso significa que comprar el índice a estos precios sale carísimo respecto a los beneficios de la última década. O las empresas disparan sus ganancias, o el múltiplo tiene mucho aire debajo. "Señal roja para quien compra índice hoy", avisan en Zumitow.

Bank of America recibe una avalancha de críticas: desde que su mesa de estrategia recomendó ponerse corto en Bolsa, el S&P 500, a través del ETF SPY, se ha revalorizado un 43%. La mejor prueba de que intentar cronometrar el mercado sale carísimo, el pesimista prematuro acaba pagando la fiesta. El índice sigue pegado a máximos y castiga a quien se bajó demasiado pronto.

La Bolsa parece tranquila por fuera, por lo que hay que controlar más lo que sucede debajo. El indicador Turbu-lens de UBS, que mide el riesgo de que la volatilidad estalle de golpe aunque hoy el VIX esté dormido, ha subido a 0,9, su nivel más alto desde septiembre de 2025. La volatilidad de las acciones individuales triplica la del índice. Cada valor da bandazos por su cuenta, pero el índice lo disimula porque unos suben mientras otros caen. El problema llega ahora. Wall Street espera que los beneficios crezcan un 24% este trimestre, un listón altísimo. Si las empresas fallan, hay poquísimo margen y el susto puede ser gordo. Pero UBS recomienda cubrirse valor a valor en tech, energía y financieras, no con el índice entero.

UBS solo espera una subida de tipos del BCE

Altos funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) han señalado que las presiones inflacionistas persisten pese a la caída de los precios de la energía en las últimas semanas, lo que refuerza las expectativas de nuevas subidas de tipos. El acta de la reunión de junio del BCE recogió que los responsables de política monetaria advirtieron que "aún quedaban por materializarse nuevos efectos indirectos, lo que apunta a una mayor propagación de las presiones inflacionistas en la economía".

Sin embargo, pese al tono más duro de los últimos comentarios del BCE, "solo esperamos una subida de tipos adicional, y no un ciclo sostenido de endurecimiento monetario", señalan en UBS. "Los datos de inflación, aunque todavía no permiten dar la señal de vía libre, han evolucionado en la dirección correcta. Los precios de la energía, que han sido la principal fuente de riesgo inflacionista, se mantienen muy por debajo de sus máximos recientes. El crecimiento del PIB sigue enfrentando obstáculos, y esperamos que esto limite el alcance de las subidas de tipos del BCE", argumentan.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo positivos respecto a la renta fija de calidad y preferimos asegurar rentabilidades atractivas en bonos de calidad de duración corta a media". Y añade: "Creemos que el mercado sigue exagerando el alcance probable del endurecimiento del BCE. Esperamos que la rentabilidad del Bund alemán a 2 años caiga hasta aproximadamente el 2,15% a finales de año y hasta el 2,0% en marzo de 2027, lo que ofrece a los inversores una oportunidad para asegurar ingresos atractivos antes de que las rentabilidades sigan bajando".

Ofi Invest recomienda renta variable europea

Ofi Invest cree que los activos con mayor potencial para los inversores en la segunda mitad de 2026 son la renta variable, sobre todo la europea, y el Crédito, especialmente bonos Investment Grade denominados en euros.  La renta variable de EEUU y de Japón también presentan atractivo para el inversor, pero en el primer caso, cuyas compañías son líderes en la industrialización de la IA, las valoraciones ya recogen la fuerte inversión en ésta; y en el segundo, cuyas compañías se han beneficiado de los cambios en governanza corporativa impulsados por el gobierno, el enfoque es más táctico a corto plazo, por la normalización monetaria y la volatilidad del yen.

En renta fija, para la segunda mitad de 2026 Ofi Invest AM opta por duración en deuda soberana euro y cautela en la de Estados Unidos, sobre todo en el tramo largo de la curva de tipos.

Según Christophe Herpet, CIO de Ofi Invest AM, los mercados ya han superado la prima de riesgo provocada por las tensiones geopolíticas. El precio del petróleo cayó, las perspectivas de inflación también, y ha surgido una expectativa de relajación monetaria gradual, factores que apoyaron a los activos de riesgo. Los inversores parecen descontar un escenario de normalización, con fundamentales que permanecen sólidos, pero cuyos precios ya recogen gran parte de las buenas noticias. Lo que ahora falta es “margen para la decepción”.

La visión de los expertos de Ofi Invest AM sobre la distribución de activos es ahora constructiva, apoyada en un contexto económico mundial positivo, con beneficios empresariales aumentando, y un ciclo de inversión en IA que sigue siendo un impulso poderoso para el crecimiento económico.

Los bancos centrales también están cambiando su enfoque, según Christophe Herpet. Ahora están más centrados, progresivamente, en gestionar la transición hacia esta fase de normalización, más que en combatir la inflación.  Con el foco puesto en reconciliar la estabilidad de precios, el crecimiento y la sostenibilidad de las finanzas públicas, es una señal para unos tipos de interés “más altos durante más tiempo” que en la década anterior.

Ebury: las divisas ignoran el conflicto en Oriente Medio

Las Bolsas cotizan cerca de sus máximos históricos y las divisas se mueven en rangos estrechos, sin mostrar signos claros de aversión al riesgo. Los inversores parecen haber aprendido a coger las declaraciones de Trump con pinzas, dado que cuenta con un largo historial de promesas incumplidas. Queda por ver si sus últimas aserciones responden a una estrategia de negociación o si, por el contrario, las conversaciones entre EEUU e Irán se han estancado. La ausencia de anuncios de política económica o monetaria también contribuyó a mantener esta tranquilidad.

Esta semana la atención se desplazará hacia los datos de inflación en EEUU. El martes se publicará el IPC de junio, que se espera muestre un retroceso notable por la caída de los precios de la energía. Con una Fed en proceso de ajustar sus orientaciones prospectivas y aparentemente inclinada por subir los tipos de interés, cada lectura de inflación de aquí en adelante cobrará especial relevancia. También estarán en el punto de mira la producción industrial de la zona del euro(miércoles) y el PIB mensual del Reino Unido (jueves), ambos correspondientes al mes de mayo.

  • EUR: Las actas de la reunión de junio del BCE, publicadas la semana pasada, fueron deliberadamente ambiguas respecto a los próximos pasos, lo que llevó a los operadores a reducir ligeramente la probabilidad de una nueva subida de tipos. Los buenos datos económicos recientes contrastan con la moderación de la inflación en junio, por lo que la decisión en la reunión de septiembre estará muy reñida. Aun así, el euro resistió bien la semana pasada, gracias a la mayor sensibilidad de la zona euro a la inflación importada del petróleo, que ha estrechado los diferenciales de tipos a favor del euro. Dado que las perspectivas sobre las próximas decisiones del BCE no se aclararán hasta dentro de un tiempo, esperamos que el par EUR/USD continúe moviéndose en un rango estrecho por el momento. No obstante, no puede descartarse un repunte adicional si el presidente Trump insiste en sus planes de adquirir Groenlandia, un asunto que ya impulsó al euro la semana pasada.
  • USD: Los mercados anticipan que el informe del IPC de junio, que se publicará esta semana, resultará relativamente favorable: un retroceso significativo de la inflación general y una lectura mensual moderada del 0,2 % en el componente subyacente. Mientras tanto, los mercados de renta fija están mostrando algo de nerviosismo; los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años se acercan a mínimos de los últimos 20 años tras la publicación de las actas de la Fed de la semana pasada. Estas actas ofrecieron visiones contrapuestas: mientras los miembros más hawkish defendieron que podrían justificarse nuevas subidas si la inflación se mantiene elevada, otros señalaron los tipos podrían estabilizarse en torno a los niveles actuales o incluso ligeramente por debajo si la inflación se modera. Una sorpresa al alza en el dato de inflación del martes podría tener un impacto notable en el mercado de bonos y provocar un repunte temporal del dólar. Sin embargo, consideramos que, en estos momentos, el dólar no se aleja significativamente de sus niveles de equilibrio.
  • GBP: La libra esterlina sigue mostrando un mejor comportamiento que otras divisas europeas, especialmente frente al euro. Este desempeño resulta algo desconcertante, dado el elevado riesgo político en el Reino Unido. Los mercados se muestran optimistas ante la inminente toma de posesión de  Andy Burnham como primer ministro, que parece que se producirá el viernes. No obstante, Burnham ha sido ambiguo respecto a sus políticas económicas, y creemos que los mercados están subestimando los riesgos fiscales derivados de su preferencia por un mayor gasto público. Esta expansión fiscal se financiaría con una combinación de subidas de impuestos y mayor emisión de deuda. La primera prueba clave para la libra a corto plazo será el nombramiento del ministro de Hacienda, que anticipamos se anunciará en el primer día de Burnham en el cargo. Ed Miliband sigue siendo el favorito para ese puesto, un nombramiento que podría inquietar a los mercados. La designación de Yvette Cooper, en cambio, sería la opción más tranquilizadora entre las alternativas existentes. Estas noticias políticas deberían tener un mayor impacto en los mercados que cualquier otro dato económico o evento esta semana.
09Jul

En Oriente Medio, las guerras suelen empezar rápido y terminar despacio. Y sus efectos sobre la energía y la inflación suelen prolongarse mucho más allá del último disparo.

Miguel Ángel Valero

En esta ocasión, con la reunión de la OTAN como telón de fondo, el presidente estadounidense Donald Trump ha retomado la confrontación dialéctica con Irán, en un contexto de negociaciones estancadas y con el estado persa coaccionando a los Estados del Golfo para que usen la ruta iraní. Los movimientos de Trump han incluido dar por finalizado el acuerdo con Irán para, pocas horas después, rectificar y señalar que las acciones del ejército norteamericano no persiguen una nueva escalada en el conflicto, ni objetivos a largo plazo. Estas declaraciones cambiantes han impactado en los mercados, provocando un nuevo repunte de la prima de riesgo, un acercamiento del precio del Brent a los 80$ por barril, presión sobre la duración en renta fija y cierta volatilidad en las Bolsas.

A pesar de estos movimientos, los mercados interpretan que existe una nueva fase en la que, mientras los flujos marítimos se mantengan, nada ha cambiado –ayer transitaron 24 buques, aún por encima de los niveles observados durante los días de bloqueo–. 

En este contexto, las turbulencias encajan dentro del guion previsto en esta paz velada. Por un lado, el presidente estadounidense se enfrenta a la proximidad de las elecciones legislativas, lo que le obliga a mantener una estrategia de presión cuidadosamente calibrada. Por otro, Irán es consciente de que su ventana de influencia se concentra en estos meses prelectorales, aunque tampoco puede permitirse regresar a un escenario de bloqueo total mientras reactiva su producción. En consecuencia, la reapertura no será lineal y episodios como el actual tenderán a repetirse hasta la consecución de un acuerdo definitivo. El verdadero termómetro de las negociaciones reside en el tráfico a través del estrecho: únicamente un bloqueo sostenido podría interpretarse como una reactivación significativa del conflicto, algo que, por el momento, no se ha producido.

UBS: la geopolítica impulsa la diversificación

El presidente estadounidense Donald Trump renovó sus críticas hacia las naciones europeas durante la cumbre de la OTAN, afirmando que se sentía "muy decepcionado" por la reticencia de los aliados a colaborar en la guerra de EEUU contra Irán. Trump no descartó una retirada de más tropas de Europa y reiteró sus llamados a hacerse con la soberanía de Groenlandia frente a Dinamarca, una fuente de tensión con las naciones europeas. Esto se produjo en medio de renovadas evidencias de los esfuerzos europeos por aumentar su autonomía estratégica respecto a EE. UU. e impulsar el gasto en defensa.

Si bien estos acontecimientos apuntan a tensiones persistentes en la relación entre EEUU y Europa, también ponen de relieve varias tendencias a más largo plazo que, respaldarán a determinados sectores industriales europeos.

El rápido incremento del gasto militar europeo parece destinado a ofrecer un respaldo duradero tanto al sector de defensa como al de infraestructuras. El aumento generalizado de las tensiones geopolíticas parece estar añadiendo impulso a la diversificación de las cadenas de suministro industriales, lo que incrementa la demanda de automatización y robótica para mantener los costes bajo control. Una nueva escalada en el conflicto entre EEUU e Irán subraya los riesgos persistentes para las cadenas de suministro de petróleo y gas, lo que esperamos que intensifique el enfoque de gobiernos y empresas hacia la descarbonización.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Europa está entrando en una fase de renovación, impulsada por empresas de primer nivel mundial, un crecimiento acelerado de los beneficios y una poderosa combinación de apoyo en materia de política fiscal, monetaria y estructural. Vemos las oportunidades más atractivas en aquellas empresas bien posicionadas para beneficiarse tanto de las tendencias globales —como la inteligencia artificial (IA), la energía y los recursos, y la longevidad— como de las ambiciosas reformas estructurales de Europa. Un enfoque diversificado que abarque defensa e infraestructuras, industria 4.0 y automatización, descarbonización y otros temas estructurales relacionados sigue siendo la forma más eficaz de aprovechar estas oportunidades".

The Trader

"Conviene no confundir un alto el fuego con una paz definitiva", avisaba el analista Pablo Gil en The Trader. Reabrir el estrecho de Ormuz sobre el papel es mucho más sencillo que recuperar su funcionamiento habitual. Será necesario completar las labores de desminado, reorganizar el tráfico marítimo y restablecer la confianza de navieras, aseguradoras y operadores logísticos. Además, durante los meses de tensión, muchos países han recurrido a sus reservas estratégicas para amortiguar el impacto del conflicto. Una vez que el flujo de suministro se estabilice, esas reservas deberán reconstruirse, generando una demanda adicional de crudo que podría limitar las caídas del precio del petróleo durante los próximos meses, incluso si desaparece buena parte de la prima de riesgo geopolítica.

Ahora queda la parte más complicada: transformar una pausa militar en una paz creíble. Incluso si el acuerdo prospera, el proceso de normalización energética será gradual y el precio del petróleo podría tardar más de lo esperado en volver a los niveles previos al conflicto.

En Oriente Medio, las guerras suelen empezar rápido y terminar despacio. Y sus efectos sobre la energía y la inflación suelen prolongarse mucho más allá del último disparo.

Además, una de las características más sorprendentes de los mercados financieros es su capacidad para acostumbrarse a casi cualquier cosa. No necesariamente porque los riesgos desaparezcan. Sino porque, con el paso del tiempo, dejan de sorprender. Cuando Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022, muchos inversores pensaron que estábamos ante un shock geopolítico capaz de cambiarlo todo. Y en muchos sentidos lo cambió. Cambió la política energética europea, cambió las relaciones entre Rusia y Occidente, aceleró el gasto en defensa, modificó cadenas de suministro y abrió una nueva etapa de tensión entre grandes bloques.

Pero más de cuatro años después, la guerra sigue ahí y los mercados han aprendido a convivir con ella. Ya no provoca la misma reacción que al principio. Ya no ocupa todos los titulares. Ya no genera cada semana una prima de riesgo adicional en las bolsas. Incluso cuando el conflicto sigue teniendo implicaciones enormes para la OTAN, para Europa y para la relación entre EEUU y sus aliados, el inversor ha terminado incorporándolo como parte del paisaje.

Algo parecido ha ocurrido con los aranceles. Durante meses, cada amenaza comercial parecía tener capacidad para mover los mercados. Nuevos impuestos a las importaciones, represalias, negociaciones tensas, incertidumbre sobre márgenes empresariales, inflación y crecimiento. Pero también ahí el mercado ha ido adaptándose. Lo que al principio parecía una ruptura del orden económico global ha acabado convirtiéndose, para muchos inversores, en una variable más dentro del escenario. No porque sea irrelevante. Sino porque ya no es nuevo.

Y lo mismo hemos vuelto a ver con Oriente Medio. El conflicto alrededor de Irán, Israel, EEUU y el estrecho de Ormuz provocó un repunte importante del precio del petróleo. Durante unos días volvió el temor a un shock energético global. El mercado recordó que una parte esencial del petróleo mundial pasa por una zona extremadamente vulnerable y que cualquier interrupción seria en esa región puede tener consecuencias inmediatas sobre inflación, tipos de interés y crecimiento. Pero bastaron señales de reapertura, algo de normalización en los flujos y la esperanza de una tregua para que el petróleo volviera a niveles muy similares a los previos a la escalada.

La pregunta incómoda es si el riesgo realmente ha desaparecido o si, simplemente, el mercado ha decidido dejar de cobrarlo. Porque la tregua sigue siendo frágil. Los ataques no han desaparecido por completo. La incertidumbre sobre el acuerdo de fondo continúa. Y nadie sabe con certeza si estamos ante el inicio de una desescalada real o solo ante una pausa temporal antes del siguiente episodio. Pero el mercado funciona así. No descuenta el riesgo de forma permanente. Descarta aquello que no se materializa rápido. Penaliza lo inesperado, pero se acostumbra con enorme velocidad a lo repetido. Y una vez que el inversor incorpora un problema a su rutina mental, ese problema deja de generar miedo. Pasa a formar parte del escenario base.

No vivimos en un mundo con menos riesgos. Vivimos en un mundo en el que los inversores se han vuelto extraordinariamente hábiles para convivir con ellos. La guerra en Ucrania sigue abierta. La tensión comercial sigue ahí. Oriente Medio continúa siendo una fuente potencial de shocks energéticos. La política fiscal de muchos países es cada vez más compleja. La deuda pública aumenta. Los bancos centrales siguen caminando sobre una línea muy estrecha entre inflación y crecimiento. Y, aun así, los mercados siguen avanzando como si nada de todo eso mereciera una prima de riesgo demasiado elevada. Hasta que aparece el siguiente foco de tensión inesperado y se produce una fuerte reacción inicial. 

"Nos hemos acostumbrado a Ucrania. Nos hemos acostumbrado a los aranceles. Nos hemos acostumbrado a Oriente Medio. Tal vez también nos acostumbremos a un yen débil. Pero cada vez que el mercado normaliza un riesgo sin exigir apenas compensación, aumenta la fragilidad del sistema ante cualquier sorpresa. Porque el verdadero problema no es que los riesgos hayan desaparecido. Es que hemos dejado de ponerles precio. Y cuando un mercado deja de cobrar prima de riesgo por casi todo, no significa que el mundo sea más seguro. Significa que necesita cada vez más confianza para seguir funcionando como si lo fuera", insiste Pablo Gil.

La cumbre de la OTAN

Durante décadas, las cumbres de la OTAN tenían un objetivo relativamente sencillo: mostrar unidad frente a las amenazas exteriores.  Esta semana, sin embargo, la sensación ha sido muy distinta, porque paradójicamente, las mayores tensiones no han llegado desde Moscú, Pekín o Teherán, sino desde el propio líder de la mayor potencia de la alianza. Donald Trump ha convertido la reunión de Ankara en una sucesión de advertencias, reproches y amenazas que vuelven a abrir preguntas que Europa creía superadas.

La primera ha sido Groenlandia. Nada más aterrizar en Turquía, Trump recuperó una vieja aspiración que muchos habían considerado una simple provocación política. Afirmó que Groenlandia "debería estar controlada por EEUU" y justificó esa posición alegando que Dinamarca no protege suficientemente un territorio estratégico cada vez más importante por la creciente presencia de Rusia y China en el Ártico.

La respuesta danesa fue inmediata. La primera ministra, Mette Frederiksen, recordó que Groenlandia "no está en venta", defendió el derecho de los groenlandeses a decidir su futuro y lanzó un mensaje poco habitual entre aliados: Dinamarca está preparada para defender "cada centímetro" de su territorio si fuera necesario. Lo más llamativo no fue únicamente el choque diplomático. Fue el silencio del resto de aliados. Salvo Islandia, muy pocos dirigentes respaldaron públicamente a Dinamarca. Incluso el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, evitó criticar directamente a Trump y prefirió reconocer que EEUU tiene razón al advertir sobre el creciente interés estratégico de Rusia y China por el Ártico. Esa prudencia refleja hasta qué punto muchos gobiernos europeos intentan evitar un enfrentamiento directo con Washington en un momento especialmente delicado. 

Pero Groenlandia no ha sido el único motivo de tensión. Trump volvió a cargar contra varios socios europeos por negarse a respaldar militarmente a Estados Unidos durante la reciente crisis con Irán. Según explicó, pidió apoyo a varios aliados y recibió negativas de Alemania, Francia e Italia. Para el presidente estadounidense, aquello confirmó una sospecha que lleva años repitiendo: EEUU protege a Europa, pero Europa no siempre está dispuesta a asumir riesgos cuando Washington los necesita.

A partir de ahí, recuperó otra amenaza recurrente. Si Europa no aumenta significativamente su esfuerzo en defensa y no demuestra un compromiso equivalente con la seguridad común, EEUU podría replantearse el despliegue de decenas de miles de soldados estadounidenses en territorio europeo. Aunque este tipo de declaraciones forman parte de la estrategia negociadora de Trump, hoy tienen más impacto porque coinciden con un deterioro acelerado del contexto internacional.

Tres semanas después del memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán para reducir las tensiones, el acuerdo ha quedado gravemente dañado después de los recientes ataques a tres buques comerciales que han desatado nuevos bombardeos por ambas partes. 

"Hay un detalle que me parece especialmente relevante para los inversores. Hace apenas unos años, las discusiones dentro de la OTAN giraban alrededor de cuánto gasto militar debía asumir cada país. Hoy la conversación es mucho más profunda. Se debate sobre la cohesión de la alianza, sobre la fiabilidad del compromiso estadounidense, sobre disputas territoriales entre aliados, sobre la posibilidad de retirar tropas de Europa e incluso sobre si los socios acudirían en ayuda de Washington si Estados Unidos entrara en un conflicto.  Los mercados suelen prestar mucha atención a los conflictos militares. Pero quizá el riesgo más importante no sea una guerra concreta, sino la erosión progresiva de los mecanismos que durante décadas evitaron que esas crisis terminaran afectando al conjunto de la economía mundial. Y eso es precisamente lo que empieza a preocuparme: no solo que aumenten los conflictos, sino que cada vez parezca haber menos consenso entre quienes deberían gestionarlos juntos", advierte Pablo Gil.

07Jul

Crecerá este año el 2,4%, por debajo de la media pospandemia: las economías avanzadas, el l 1,5%,y los mercados emergentes, el 3,7%.

Crédito y Caución ha analizado los efectos que el conflicto en Oriente Medio está provocando en la economía mundial desde que comenzara la guerra por los ataques de Israel y de EEUU a Irán el 28 de febrero. En pocos días, el estrecho de Ormuz se convirtió en un punto de presión con impacto inmediato en el precio de la energía, el transporte marítimo, los flujos comerciales y los costes operativos, entre otros aspectos. Todo ello está originando un efecto dominó en la economía mundial.

Transcurrido el primer semestre del año, se prevé que el crecimiento de la economía mundial se ralentice hasta el 2,4% en 2026, situándose por debajo de su media pospandémica. El dinamismo económico está mostrando divergencias. Mientras que en las economías avanzadas se ralentiza hasta situarse en torno al 1,5%, en los mercados emergentes se estima que crecerá un 3,7%, por debajo de la serie histórica.

Esta desaceleración se debe, en gran medida, al aumento de los precios de la energía, las interrupciones en el transporte marítimo y la elevada incertidumbre. Las economías importadoras de materias primas están especialmente expuestas a estas presiones.

La situación en Oriente Medio también está afectando a la evolución de la inflación, ya que se prevé que los niveles mundiales alcancen el 4,8% en 2026, principalmente por el aumento de los precios de la energía, lo que desencadena efectos en la industria manufacturera y el transporte. Este escenario dibuja un entorno monetario más complejo y es probable que los bancos centrales se mantengan cautelosos, retrasando las bajadas de tipos y, posiblemente, endureciendo aún más la política monetaria si la inflación resulta persistente.

Además, está influyendo en las decisiones de inversión, como se observa en los países del Golfo, donde se están acelerando las inversiones en infraestructuras, rutas comerciales alternativas y capacidad estratégica. Estos esfuerzos tienen como objetivo reducir la dependencia de puntos de estrangulamiento vulnerables y reforzar la estabilidad a largo plazo.

Según afirma Niels de Hoog, economista sénior de Atradius Crédito y Caución, “Antes del conflicto, países como los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Catar competían intensamente por posicionarse como centros mundiales de IA, invirtiendo fuertemente en infraestructura digital y atrayendo a grandes empresas tecnológicas. Sin embargo, los recientes ataques a centros de datos han puesto de manifiesto una nueva vulnerabilidad. Estas instalaciones ya no son solo activos comerciales, sino que se han convertido en infraestructura crítica. Como resultado, el riesgo geopolítico desempeña ahora un papel mucho más destacado en las decisiones de inversión”.

La crisis también ha puesto de manifiesto las vulnerabilidades del comercio mundial. La interrupción de las rutas marítimas, que ha afectado a unos 2.000 buques, ha puesto de relieve la fragilidad de las cadenas de suministro clave. En respuesta, las empresas y los gobiernos no solo están abordando los cuellos de botella inmediatos, sino que también están acelerando los esfuerzos para diversificar las rutas y rediseñar las redes logísticas.

04Jul

La recuperación de las exportaciones del estrecho de Ormuz se irá produciendo de forma paulatina: en un mes se alcanzará un 70% de los niveles previos a la guerra y, para finales de año, un 95%. Y el precio del petróleo irá volviendo a los niveles previos a los ataques de Israel y EEUU a Irán.

Miguel Ángel Valero

Según la mitología persa, tras la muerte, todas las almas deben cruzar el Puente del Chinvat, un lugar en el que un tribunal divino presidido por Rashnu, guardián de la justicia, pesa con una balanza de oro el conjunto de las buenas y malas acciones del difunto. Para los justos el puente se ensancha convirtiéndose en un camino hacia el paraíso. Sin embargo, en el caso de los malvados, el puente se estrecha hasta volverse tan fino como el filo de una espada, haciéndolo imposible de cruzar hasta que las almas caen hacia el abismo del infierno. 

Irán pretende convertir Ormuz en su propio Puente del Chinvat determinando quién es justo o malvado. Los ayatolás se resisten a aceptar que una parte importante de la navegación por el estrecho se haga ahora por las aguas de Omán evitando ser “identificado”. La intención de los armadores es clara: sortear a la nueva “Autoridad del Estrecho del Golfo” creada por Irán –a modo de Rashnu– para que no exista una base administrativa sobre la que, en un futuro, se puedan cobrar tasas y comisiones de tránsito. Por ello, el Estado iraní ha atacado de forma selectiva a algunos barcos vinculados con intereses occidentales mientras deja pasar a petroleros chinos. 

Todo apunta a que se trata de escaramuzas diseñadas para ejercer presión. Desde el 17 de junio verdaderamente se ha entrado en una nueva fase. Ambas partes se continúan “tanteando” sin pretender acabar con el paulatino proceso de reapertura del estrecho. Por más que se produzcan altibajos, el camino hacia la normalización tiene difícil vuelta atrás y así lo reflejan los precios del crudo. A 72$, el barril de Brent no solo cede un 39% desde máximos, sino que la estructura de la curva de futuros se ha aplanado completamente. El contado cotiza al mismo nivel que el contrato a 6 meses, augurando una menor restricción de los inventarios. Este precio coincide con el promedio de los últimos dos años y es una excelente noticia para muchas compañías que, como por ejemplo las aerolíneas, comprometen sus compras con 6 meses de adelanto.

La recuperación de las exportaciones del estrecho de Ormuz se irá produciendo de forma paulatina: en un mes se alcanzará un 70% de los niveles previos a la guerra y, para finales de año, un 95%. 

"Probablemente, y con Trump de por medio, nuestro Puente del Chinvat no será un dulce camino hacia el paraíso acompañados por Daena, la bella doncella sagrada, pero al mercado le queda recorrido para seguir subiendo", subraya Joan Bonet,  Director de Estrategia de Mercados y Asesoramiento de Banca March.

Normalidad antes de que acabe 2026

La firma del Memorando de Entendimiento (MoU) entre Irán y EEUU representa un paso decisivo hacia la desescalada y, en apenas dos semanas, el paso de cargueros por el estrecho de Ormuz recuperó niveles equivalentes al 25% del tráfico habitual previo al conflicto. Aunque la ansiada normalización del transporte de crudo no ocurrirá de la noche a la mañana – se requiere un barrido de minas y restablecer las coberturas de seguros–, lo que prima para las partes es reabrir lo antes posible el mayor paso marítimo de crudo del mundo. El proceso se acelerará, tratando de recuperar antes del final de año la práctica totalidad del crudo que circulaba por el estrecho antes del conflicto. 

Mientras se restablece el tránsito por Ormuz, seguirán presentes otros factores mitigantes que apoyarán el reequlibrio del mercado del petróleo: desde el inicio del conflicto, EEUU aumentó sus exportaciones de crudo en 1,7 mb/d y China rebajó sus importaciones en 2,3 mb/d. Por otro lado, el bloqueo del estrecho ha dado un mayor protagonismo a rutas alternativas que son ahora utilizadas intensivamente y que están recibiendo nuevas inversiones para su mejora. Estas vías adicionales, que eluden el paso por el estrecho, estarían permitiendo a tres de los principales productores de crudo del golfo Pérsico transportar ya unos 7,3 mb/d: Arabia Saudí incrementó la utilización de su red nacional de oleoductos para transportar crudo por vía terrestre hacia los puertos de la costa del Mar Rojo (Yanbu), mientras que Emiratos Árabes Unidos desvió crudo a través de oleoductos directamente hacia el puerto de Fujairah y, finalmente, Irak ha reforzado su ruta de exportación terrestre hacia el puerto de Ceyhan en Turquía.

Sin duda alguna, dado que estas rutas se están mostrando fiables, serán previsiblemente utilizadas en el futuro para ir consolidando la menor dependencia de Ormuz en los años venideros. En este entorno, entraremos ahora en una fase en la cual el déficit de crudo se irá reduciendo gradualmente, limitando las tensiones en los precios, mientras que las compras necesarias para reponer las reservas estratégicas pondrán presión al alza sobre los precios. 

Estas fuerzas contrapuestas mantendrán en el corto plazo el barril de Brent cotizando en niveles entre 70-80$/barril. Sin embargo, a medio plazo, la aceleración de la producción de países fuera de Oriente Medio (fundamentalmente EE.UU.), unido a la mejora de las rutas alternativas y de la eficiencia energética de las economías consumidoras, favorecerá un descenso más acusado de los precios hasta volver a situarlos en un rango similar a los registrados antes del conflicto (65-70$/barril). Aun así, un barril de Brent en los 80$ implica un encarecimiento de menos del 10% frente a la media registrada en los dos años previos al conflicto. Una subida de los costes energéticos que, si bien retiraría décimas al crecimiento mundial, no sumiría a la economía global en una recesión. 

Aunque habrá una desaceleración, el crecimiento resistirá y lo peor ha quedado atrás. De manera paralela al conflicto de Irán, la economía mundial continúa dando muestras de resiliencia, lo que nos permite anticipar que la desaceleración derivada del shock energético será contenida y, más importante aún, lo peor ha quedado atrás.

El crecimiento del PIB mundial se moderará este año hasta un avance del 2,9%, 4 décimas menos que lo previsto antes del inicio del conflicto y una desaceleración de medio punto frente a lo registrado el año pasado. Tasas que se mantienen lejos de niveles de recesión. Por regiones, el impacto será más acusado en la zona euro donde el avance del PIB se quedará en un mero +0,7% (-8 décimas desde el inicio del conflicto), mientras que en EEUU la rebaja es más suave (-5 décimas) y el crecimiento se mantendrá un año más por encima del 2%, según las previsiones de Banca March.

29Jun

"La zona del euro ha resistido la mayor subida arancelaria de EEUU en casi un siglo", y a lo que la Agencia Internacional de la Energía ha calificado como "la mayor alteración del suministro de petróleo de la historia".

Miguel Ángel Valero

El Foro de Sintra, el encuentro de bancos centrales organizado por el BCE y que este año tiene el 'morbo' añadido del debut internacional del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, se celebra en medio de nuevas refriegas en Oriente Medio. EEUU e Irán protagonizaron desde el jueves un intercambio de ataques, tras abrir fuego el país de los ayatolás contra un buque con bandera de Singapur que transitaba por la ruta alternativa de Omán, al considerarla una vía “no autorizada” y reivindicar su derecho a controlar el tráfico marítimo, y responder Trump con una serie de bombardeos contra depósitos iraníes de misiles y drones. La escalada continuó durante el fin de semana, con la Guardia Revolucionaria lanzando misiles contra bases en Kuwait y Baréin.

Estos episodios reavivaron la preocupación en torno al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Antes de los ataques, el número de buques que lo atravesaban había alcanzado máximos desde el inicio de la fase bélica, situándose en torno al 52% de los niveles promedio de 2025. Desde entonces, se ha observado una caída en los tránsitos, aunque el volumen continúa por encima de los niveles previos al Memorando de Entendimiento.

Ambos países han acordado cesar los ataques antes de retomar las negociaciones esta semana. La reapertura de Ormuz no está siendo lineal y es probable que sigan produciéndose episodios de tensión. Por tanto, no conviene sobre reaccionar al ruido a corto plazo: la tendencia hacia la normalización sigue consolidándose. Ambas partes están obligadas a entenderse y, si apenas una semana después del Memorando de Entendimiento el tráfico marítimo ya se había recuperado hasta casi un 55%, todavía existe margen para que, dentro del plazo de 30 días acordado, se acerque a niveles habituales.

Este año el Foro de Sintra, la conferencia anual organizada por el Banco Central Europeo en Portugal, lleva por título “Shaping Europe´s future: innovation, growth and stability”. El evento, que se extenderá hasta el 1 de julio, es una de las principales citas anuales de política monetaria global, que antecede a la que organiza la Fed en Jackson Hole en agosto. Estará centrado en la capacidad europea para elevar su crecimiento potencial a través de la innovación y difusión tecnológica, la relación entre regulación financiera estabilidad y crédito, el impacto de la IA sobre la estabilidad financiera, la inmigración como factor de productividad y el papel de Europa en el nuevo entorno comercial global.

La relevancia del encuentro residirá también en las señales cualitativas que los principales bancos centrales ofrezcan en torno al crecimiento, inflación, estabilidad financiera y comunicación monetaria. El Foro de Sintra puede ayudar a calibrar hasta qué punto la Fed mantendrá una comunicación más escueta en el 'forward guidance', tal y como apuntaba Warsh en su primera y única comparecencia reunión al frente de la Fed, la interpretación del BCE en el equilibrio entre inflación y crecimiento, o la lectura que los bancos centrales hacen de los riesgos derivados de la IA, comercio global y estabilidad financiera.

Lagarde: vuelta a lo esencial

En la intervención de apertura del Foro Sintra, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, defiende que la política monetaria "ha vuelto a lo esencial" tras haber enfrentado presiones "extraordinarias" en los últimos años y puede centrarse ahora "en estabilizar la inflación utilizando los tipos de interés oficiales como herramienta principal". "Ya no es necesario recurrir a instrumentos no convencionales" ni se necesita actuar "con la misma intensidad". "Podemos realizar ajustes graduales de los tipos de interés, calibrados en función de las perturbaciones a las que nos enfrentamos", insiste.

Pero avisa: "volver a lo esencial no significa regresar a un pasado idealizado". Y destaca el trabajo del BCE para reducir los riesgos de fragmentación: el Instrumento para la Protección de la Transmisión (TPI) hace menos probable que haya movimientos injustificados en los diferenciales soberanos. También la supervisión y el marco europeo de resolución han hecho que el sector bancario sea más resiliente. Cree que las respuestas de política económica en Europa también están reduciendo la medida en que las perturbaciones se transmiten a la economía real. "La zona del euro ha resistido la mayor subida arancelaria de EEUU en casi un siglo", y a lo que la Agencia Internacional de la Energía ha calificado como "la mayor alteración del suministro de petróleo de la historia". "La economía no ha descarrilado", recalca la presidenta del BCE.

También alerta de un entorno geopolítico "tensionado" en el que la frecuencia de las grandes perturbaciones parece estar aumentando, y al mismo tiempo éstas adoptan nuevas formas: el acceso a los mercados, el suministro energético y los minerales críticos se están utilizando cada vez más como herramientas de presión. Este tipo de perturbaciones pone a prueba los marcos analíticos habituales, empujando a la política monetaria "hacia un nuevo terreno". Y a pesar de que es "más probable" que haya perturbaciones que desvíen la inflación de su objetivo, la resiliencia que ha adquirido Europa hace que sus efectos sobre su economía sean "más contenidos".

La Eurozona se encuentra, con mayor frecuencia, "entre perturbaciones que podemos ignorar y otras ante las que debemos reaccionar con firmeza". "El mundo al que nos enfrentamos hoy no es menos exigente, y debemos seguir adaptándonos. Los fundamentos no han cambiado. Ha cambiado la forma de aplicarlos", apuró.

Mientras, los bancos centrales estarán atentos al IPC en la Eurozona (miércoles 1 de julio), que permitirá calibrar hasta qué punto la reciente caída en el precio del crudo ha compensado el shock energético derivado del conflicto en Oriente Medio. Y al informe oficial de empleo de EEUU, que se publicará el jueves 2 y que ayudará a evaluar si la mayor economía mundial sigue resistiendo al endurecimiento de las condiciones financieras, al repunte de los precios energéticos y al reciente cambio de la Fed, cuando Kevin Warsh insistía en que unos precios persistentemente elevados suponen una carga para los hogares estadounidenses. Los inversores siguen descontando al menos una subida de 25 p.b. este año, giro notable frente al ciclo de recortes que se esperaba antes del inicio de la guerra entre EEUU e Irán. Para muchos analistas, se trata de un cambio de previsiones exagerado: la inflación derivada de los aranceles está perdiendo fuerza y la caída del precio del petróleo reducirá la probabilidad de efectos de segunda ronda, por lo que la Fed no tocará los tipos en lo que queda de año.

Nordea: defensa y relocalización energética transforman Europa

Precisamente, René Møller Petersen, gestor principal de cartera de la estrategia Empower Europe de Nordea, destaca que las últimas tensiones en una de las rutas marítimas más críticas del mundo han expuesto una realidad incómoda sobre la vulnerabilidad energética de Europa. Pero en esa situación se encuentra una de las oportunidades de inversión más atractivas de esta década.

Europa no es el principal consumidor del petróleo que transita por el estrecho de Ormuz, sin embargo, las alteraciones en los mercados energéticos globales repercuten casi de inmediato en todo el continente. Los precios de la energía reaccionan, las cadenas de suministro se tensan y los riesgos asociados a la dependencia de los flujos energéticos globales se vuelven imposibles de ignorar.

Pero la dependencia energética es solo parte de un desafío mucho mayor que enfrenta Europa actualmente. Existen vulnerabilidades similares en las cadenas de suministro, la producción industrial, las tecnologías críticas y la infraestructura de seguridad. La dependencia de Europa de proveedores externos para todo, desde materias primas y semiconductores hasta capacidades de defensa, es cada vez más evidente.

Durante décadas, la prosperidad de Europa se basó en supuestos que ya no se mantienen: suministros energéticos fiables, cadenas de suministro globales resilientes y seguridad externalizada. Esos supuestos están siendo reescritos. La dependencia de la energía rusa ha disminuido drásticamente, las cadenas de suministro han mostrado fragilidades estructurales, y la defensa ha vuelto al centro de la agenda política y económica.

Europa se está enfrentando por fin a una realidad que ya no puede ignorar — y está respondiendo con una inversión a la altura. Este paso, que va del reconocimiento a la materialización de inversiones reales, ha abierto nuevas oportunidades. En los sectores de la energía, la producción industrial y la defensa, el capital está fluyendo hacia proyectos y compañías que ayudan a reducir las dependencias estratégicas y a fortalecer la resiliencia.

El año pasado Nordea lanzó la estrategia Empower Europe para aprovechar las oportunidades de inversión que emergen de esta transformación. La estrategia se diseñó en torno a una observación sencilla: abordar las vulnerabilidades estratégicas está impulsando un ciclo de inversión plurianual que se extiende mucho más allá de cualquier sector individual. El fondo se centra en tres grandes temáticas: resiliencia energética, relocalización de la producción, y defensa y ciberseguridad. La inversión en electrificación y la modernización de las redes se están acelerando a medida que la seguridad energética se convierte en una prioridad estratégica. De este modo, las empresas están relocalizando cadenas de suministro críticas mediante fabricación avanzada, automatización y digitalización. Al mismo tiempo, el nuevo entorno de seguridad está impulsando un mayor gasto en defensa, ciberseguridad y tecnologías de doble uso.

El estrecho de Ormuz es solo un recordatorio, entre muchos, de que las dependencias estratégicas de Europa no son riesgos abstractos. Se traducen en volatilidad de precios, interrupciones en el suministro y vulnerabilidades competitivas a largo plazo. Pero también crean nuevas posibilidades, ya que el capital fluye hacia empresas innovadoras que ofrecen soluciones. La transición de Europa ya está en marcha, y el capital se está desplegando a gran escala. El punto de inflexión no está por llegar — está sucediendo ahora, y la oportunidad apenas comienza.

UBS: el petróleo regresará a los 85$ antes de fin de año

El petróleo borró parte de las ganancias del lunes 29 de junio después de que Irán y EDEUU acordaran detener los ataques antes de que se retomen las conversaciones de paz esta semana. El crudo Brent cotiza a 72,5$/barril, aún cerca de los niveles previos al estallido de la guerra a finales de febrero. Sin embargo, "aunque hemos revisado a la baja nuestras previsiones para el petróleo para reflejar la reapertura del estrecho, creemos que el nivel de precios actual sobreestima la rapidez con la que se normalizará el tráfico por esa vía marítima y se recuperará la producción paralizada. Esperamos que el Brent regrese a los 85$/barril antes de que finalice este año", señalan en UBS. Una recuperación plena de la confianza en el transporte marítimo llevará tiempo, porque el estrecho de Ormuz acoge ahora menos barcos que antes de la guerra y porque wl proceso de recuperación de la producción probablemente será más lento de lo previsto.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Esperamos que los precios del petróleo se recuperen desde sus niveles actuales en los próximos meses, y creemos que una exposición amplia a las materias primas sigue ofreciendo beneficios de diversificación en el contexto de una cartera. La energía puede servir de amortiguador ante nuevas disrupciones en el suministro, los riesgos asociados al fenómeno de El Niño pueden favorecer a las materias primas agrícolas, y la inteligencia artificial y la electrificación siguen siendo un factor positivo para los metales industriales".

"Los incrementos de precios impulsados por el petróleo en la inflación subyacente —excluyendo alimentación y energía—, como ocurre con las tarifas aéreas, son menos visibles. Nuevas subidas de precios no estarían justificadas, pero las empresas que trasladaron los costes pasados del petróleo mediante aumentos en sus precios finales pueden intentar mantener los niveles actuales", apunta Paul Donovan, Economista Jefe de UBS Global Wealth Management.

Ebury: clara disminución del apetito por el riesgo

El dólar se aprecia mientras los mercados de renta variable se tambalean. La semana pasada, los mercados bursátiles mundiales sufrieron una caída liderada por las grandes tecnológicas. El retroceso se debió a una clara disminución del apetito por el riesgo. Este entorno dio a los inversores en divisas un motivo adicional para refugiarse en activos refugio, con el dólar estadounidense a la cabeza y el franco suizo siguiéndole de cerca. Los movimientos, sin embargo, fueron en general contenidos. 

Los precios del petróleo siguen cayendo a medida que se disipa el temor a una escasez de suministro y los mercados spot parecen bien abastecidos. Las violaciones mutuas del alto el fuego entre Irán y EEUU no han ayudado a impulsar los precios del crudo, mientras que persisten discrepancias evidentes entre ambas partes sobre los términos realmente acordados. En cualquier caso, los inversores parecen dispuestos a pasar por alto el aún turbulento desenlace del conflicto.

Esta semana la atención se centrará en los datos macroeconómicos. En EEUU es la "semana del empleo", ya que se publicarán varios indicadores clave del mercado laboral que culminarán el jueves con el informe de junio. En la zona euro, el miércoles se publicará la inflación preliminar de junio. En el Reino Unido, toda la atención estará puesta en la elección por Andy Burnham de su ministro de Hacienda, que será indicativo de su nivel de compromiso con las normas fiscales.

  • EUR: Los índices PMI de actividad empresarial de junio se recuperaron hasta niveles que, en los últimos tiempos, han sido compatibles con un crecimiento moderado, en torno al 1 % anual. Mantenemos una visión optimista sobre la estabilización del crecimiento de la zona euro en la segunda mitad del año. La bajada de los precios de la energía constituye un factor estructural positivo para el bloque, que debería contribuir a aliviar las presiones inflacionistas y a aumentar la renta disponible de los hogares. Asimismo, confiamos en que la implantación gradual del paquete de estímulos alemán empiece a impulsar modestamente estas cifras, aunque el efecto multiplicador del gasto en infraestructuras suele tardaren materializarse y resulta difícil de apreciar en los datos a corto plazo. Los datos de inflación de esta semana deberían suponer un cierto alivio para el BCE. Lo más relevante para los mercados, sin embargo, serán los numerosos discursos y comunicaciones que tendrán lugar en el foro anual del BCE en Sintra, Portugal. Los mercados de swaps siguen descontando en gran medida una nueva subida de tipos de 25 pb por parte del BCE en septiembre. No estamos de ningún modo convencidos de que se vaya a producir.
  • USD: Las sorpresas positivas de la semana pasada (PMI, PIB, gasto personal y pedidos de bienes duraderos) sugieren que la economía estadounidense sigue avanzando con solidez, respaldada por una inversión robusta, aunque no toda impulsada por la inteligencia artificial (IA). Esto refuerza también la idea de que la economía europea sufrirá un impacto más prolongado por el conflicto que la estadounidense, que está mostrando una notable resiliencia ante el encarecimiento de los precios energéticos. La verdadera prueba llega esta semana con la publicación, este jueves, de los datos de empleo de junio. En un contexto en el que el presidente Kevin Warsh se ha comprometido a reducir significativamente la información y las orientaciones prospectivas que la Reserva Federal proporciona a los mercados, datos como las nóminas no agrícolas de esta semana adquieren una importancia aún mayor. El consenso apunta a una creación neta de empleo de alrededor de 114.000 puestos. Aunque supone una desaceleración respecto al mes anterior, seguiría siendo suficiente para sostener el ritmo de crecimiento de la población activa.
  • GBP: La libra esterlina sigue comportándose relativamente bien frente a otras divisas europeas y, por el momento, no se ha aplicado ninguna prima de riesgo fiscal adicional. Esto sugiere dos cosas: que los mercados están aliviados de que no se haya producido una contienda prolongada por el liderazgo británico y que se está tomando en serio el respeto manifestado por Andy Burnham hacia las normas fiscales del Reino Unido. Consideramos, no obstante, que los inversores están siendo excesivamente indulgentes y no están descontando adecuadamente la presión que la izquierda del Partido Laborista ejercerá para aumentar el gasto público, ya sea mediante una mayor carga fiscal a las empresas o a través de una mayor emisión de deuda. Aunque se publicarán pocos datos económicos, esta semana debería constituir una prueba clave para validar esta hipótesis. La atención se centra en el número11 de Downing Street y la identidad del próximo ministro de Hacienda. El optimismo inicial generado por la posibilidad de que Wes Streeting, de centroizquierda, pudiera ocupar el cargo se ha desvanecido ante los informes que apuntan a que el secretario de Energía y exlíder laborista Ed Miliband es ahora el favorito. Consideramos que esto es negativo para la libra, ya que Miliband aboga por una política fiscal más flexible, una agenda industrial verde y un Estado más intervencionista. En cualquier caso, vemos poco margen para una apreciación adicional de la libra frente al euro.
19Jun

Con Irán en vías de solución, Trump presiona a Europa con la OTAN y más aranceles. La IA suma y sigue. UBS destaca que índices globales superan a la Bolsa de EEUU. Y Ofi Invest destaca la división interna en la Fed.

Miguel Ángel Valero

Tras la firma del acuerdo de paz entre Irán y EEUU, ya comienzan a observarse señales del nuevo estatus en el estrecho de Ormuz. El vicepresidente de EEUU, JD Vance, ha señaló que alrededor de 12 millones de barriles de petróleo atravesaron la zona el miércoles 17 de junio, y los últimos datos de transpondedores indican el 19 de junio el paso de 17 buques —la mayor cifra desde el 18 de abril—. La compañía petrolera nacional de Emiratos Árabes ha indicado a sus clientes que dirijan sus cargueros a los puertos dentro del golfo Pérsico, plenamente operativos desde finales de abril; de hecho, los buques del país han sido los más exitosos en cruzar el bloqueo discretamente. 

Por su parte, en el mercado de seguros marítimos, algunas compañías ya están reduciendo precios para ganar cuota ante la inminente reapertura.

Estas señales contrastan con las noticias sobre la suspensión del encuentro de las delegaciones negociadoras de EEUU e Irán, debido a las hostilidades israelíes (los principales perjudicados por el acuerdo de paz) en Líbano. La reapertura en curso puede experimentar episodios de tensión; no obstante, la firma del memorando supone un paso adicional hacia la normalización –el más relevante para los mercados–, ya que ambas partes han levantado el bloqueo y el tráfico marítimo está recuperándose.

Más presión de Trump sobre Europa: OTAN y aranceles

Mientras, la Administración Trump eleva la presión sobre Europa. Por una parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que durante los próximos seis meses se realizará un proceso de reevaluación del despliegue militar estadounidense en Europa, lo que podría desembocar en nuevas retiradas de tropas y recortes de capacidades dentro de la OTAN. La Casa Blanca ya anunció en mayo la retirada de 5.000 soldados destinados en Alemania y ahora vuelve la presión, con Hegseth advirtiendo nuevamente que Europa debe responsabilizarse de una forma más decidida de su defensa y que Washington ya no está dispuesto a seguir desempeñando el mismo papel que en las últimas décadas.

La otra vía de presión es la arancelaria, que vuelve a centrar titulares, pero como en ocasiones previas todo apunta a una solución negociada. EEUU ha iniciado una nueva investigación contra Alemania bajo la Sección 301 –una disposición legal que permite al Representante de Comercio de EEUU (USTR) tomar medidas unilaterales contra países considerados con barreras comerciales desleales–. La razón principal es la acusación de que Alemania paga precios persistentemente bajos por productos farmacéuticos innovadores, lo que, según EEUU, obliga a los pacientes estadounidenses a subsidiar una parte desproporcionada de los costos globales de investigación y desarrollo (I+D) de la industria. El USTR ha programado una audiencia sobre la investigación para el 22 de septiembre y recibirá comentarios públicos hasta el 10 de agosto. 

Aunque la investigación podría llevar a aranceles, el Representante de Comercio de EE.UU. ha sugerido que el conflicto podría resolverse mediante negociaciones, similar a un acuerdo previo con el Reino Unido.

IA suma y sigue gracias al acuerdo Intel-Apple

  • Intel vuela tras el anuncio de Trump de que Apple va a asociarse con el fabricante de chips para diseñar y producir semiconductores en suelo americano. Un contrato con Apple le garantizaría a Intel demanda estable de una de las mayores empresas de electrónica de consumo del mundo, un espaldarazo para su reputación y sus ventas mientras intenta recortar distancia con TSMC.
  • Marvell Technology sube un 12% a remolque del acuerdo Apple-Intel. Si Intel fabrica chips para Apple, todo el ecosistema de semiconductores sale ganando, y Marvell, especialista en chips de red para centros de datos, es de los primeros en surfear la ola.
  • Sandisk también se apunta al rally de los chips. Con Intel anunciando fabricación americana para Apple, el sector de memoria entero despierta. Micron Technology sube un 8%, y Western Digital, el 6%.
  • Los inversores chinos originales de Manus, la startup de IA que Meta compró por 2.000 millones$ negocian recomprar la empresa al mismo precio que pagó la multinacional de EEUU. El movimiento llega después de que Pekín ordenara deshacer la operación por razones de seguridad nacional. Entre los potenciales compradores están Tencent, HSG y ZhenFund.
  • Accenture sufrió el 17 de junio la peor caída de Bolsa de su historia reciente. El detonante fue doble: un recorte de los objetivos anuales y una megaoperación de 4.180 millones$ en ciberseguridad que el mercado interpretó como señal de apuro. Los ingresos del tercer trimestre fiscal suben el 6%, hasta 18.720 millones$, pero por debajo de las expectativas del consenso. La compañía ajustó su previsión de crecimiento para el año completo al rango 3-4%, frente al 5% inicial. Accenture anuncia la compra de una participación mayoritaria en Dragos y la adquisición completa de runZero y NetRise por 4.180 millones$ en total. Las tres empresas suman unos 208 millones$ en ingresos recurrentes anuales. El plan es claro: pivotar hacia ciberseguridad industrial cuando el negocio de consultoría tradicional se ve amenazado por la automatización con IA. Accenture es el canario en la mina de la consultoría tecnológica global. Si la mayor del sector recorta objetivos y pierde contratos por la guerra en Oriente Medio y la IA, el ciclo de inversión IT corporativo está frenando. Esto exige vigilar los próximos resultados de IBM, Infosys, Cognizant y Capgemini.

UBS: muchos índices globales han superado a la Bolsa de EEUU

En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, explica cómo la IA se ha consolidado como la fuerza más determinante en los mercados este año, y cómo los valores vinculados a la IA han impulsado al alza los índices bursátiles a pesar del aumento de los rendimientos de los bonos, los riesgos geopolíticos y una inflación más persistente.

Los inversores que prestaron demasiada atención a los titulares geopolíticos durante el primer semestre pasaron por alto la señal de mercado más relevante. Y, aunque la Bolsa estadounidense ha acaparado la atención mediática, muchos índices globales han obtenido mejores resultados. El índice Nikkei 225 de Japón ha subido alrededor de un 40% en lo que va de año, y el Kospi de Corea del Sur acumula una revalorización de más del 100%.

Mark Haefele lo explica: "Nuestro escenario base contempla que la renta variable puede seguir subiendo en los próximos seis y doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en junio de 2027. Nuestro escenario base prevé que la fortaleza del gasto en capital en IA se mantenga, que la economía estadounidense siga siendo resiliente, que el gasto fiscal continúe a nivel global y que una sólida creación de crédito siga respaldando el crecimiento de los beneficios empresariales y los mercados en general".

En cuanto a la asignación de activos, "calificamos la renta variable como Atractiva y nos decantamos por EEUU, Asia ex-Japón, Suiza, Japón y los mercados emergentes. En renta fija, preferimos la calidad y los mercados emergentes. También nos gustan las materias primas en términos generales". "Mantenemos una visión positiva sobre los bonos de duración corta y media, donde seguimos esperando ganancias a medida que los temores de endurecimiento se disipen en los próximos meses, especialmente si una solución más duradera en Oriente Medio refuerza la confianza en el suministro energético", recalca.

"El rally bursátil se ha extendido más allá de un puñado de líderes tecnológicos, aunque persisten dudas sobre la sostenibilidad de la IA, la salud de la economía en general y el impacto de unos costes de financiación más elevados. En este entorno, creemos que un enfoque disciplinado —basado en la diversificación y una lista de verificación clara para el verano— sigue siendo esencial", opina Kiran Ganesh, Estratega.

"A corto plazo, hay varias razones para esperar que el rally continúe: la caída del precio del petróleo reduce las expectativas de inflación, alivia la presión sobre los bancos centrales y respalda los activos de riesgo. Esto también podría ampliar el rally bursátil hasta finales de año; junto a los valores tecnológicos, los segmentos de mercado más cíclicos podrían beneficiarse cada vez más de un crecimiento aún sólido, los estímulos de política fiscal y unas perspectivas monetarias menos restrictivas", aporta Michael Bolliger, Director de Inversiones Suiza.

"La combinación de vientos de cola macroeconómicos y estructurales augura buenos resultados para los beneficios empresariales, y anticipamos un crecimiento del BPA del 20% para el índice MSCI AC World este año. Aunque es probable que los sectores tecnológicos sigan liderando, esperamos que el crecimiento de los beneficios y el rendimiento se amplíen durante el resto de 2026", resaltan Fabian Deriaz, Estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.

"De cara a la segunda mitad del año, creemos que las Bolsas tienen margen para seguir subiendo. El comportamiento similar en lo que va de año tanto del S&P 500 ponderado por igual como del ponderado por capitalización bursátil indica que la evolución ha sido relativamente amplia. Esto subraya que el entorno macroeconómico sigue siendo favorable y esperamos que el mercado alcista continúe", apunta David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable estadounidense, UBS Global Wealth Management

"La selección de valores y la diversificación siguen siendo fundamentales. En general, preferimos centrarnos en empresas de calidad y líderes en rentabilidad, así como en determinados valores de mediana capitalización y cíclicos". recomienda Stefan R. Meyer, Estratega.

"Seguimos apostando por un enfoque diversificado y activo en la renta variable emergente, dada la concentración del liderazgo y la incertidumbre macroeconómica, con foco en los beneficiarios de la IA, el apoyo de las políticas internas y las mejoras estructurales —concretamente, China continental y su sector tecnológico, Corea del Sur, Indonesia y Malasia", remarcan Laura Smith, Analista, y Alejo Czerwonko, Director de Inversiones para Mercados Emergentes en América.

"Creemos que la exposición amplia a materias primas ofrece una combinación atractiva de diversificación y potencial de crecimiento. Las materias primas constituyen una cobertura valiosa frente a la inflación y las perturbaciones de oferta, y su baja correlación habitual con la renta variable y la renta fija las convierte en un diversificador eficaz de carteras, especialmente en períodos de tensión en los mercados", afirman Giovanni Staunovo, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

"Favorecemos una exposición selectiva a divisas pro-cíclicas y de carry. La corona sueca y la libra esterlina se encuentran ahora entre nuestras principales apuestas para el tercer trimestre, respaldadas por unos tipos de interés reales atractivos y su sensibilidad al crecimiento global", aconseja Dominic Schnider.

"La caída del precio del petróleo está condicionando las expectativas de crecimiento global, lo que apunta a una posible recuperación por delante. Por ello, reiteramos nuestra previsión de un déficit de mercado en el cobre este año y anticipamos precios más altos en el segundo semestre de 2026", añade.

"Esperamos que el EURCHF tienda al alza hacia 0,93, con una ampliación de la ventaja de rendimiento del euro. Los principales riesgos incluyen una renovada aversión al riesgo global o una escalada geopolítica, mientras que el sentimiento favorable al riesgo y las operaciones de carry deberían seguir pesando sobre el franco". avisan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Estrategas. "El euro sigue respaldado por el tono restrictivo del BCE y su compromiso con la estabilidad de precios, aunque persisten riesgos de crecimiento a corto plazo", comcluyen Bolz y Schnider.

Ofi Invest: una subida de tipos gana más probabilidad

Ombretta Signori, Head of Macro & Strategy de Ofi Invest AM, cree que, tras la última reunión de la Fed, no cambia el escenario base de mantenimiento de los tipos en 2026, pero sí aumenta la probabilidad de un escenario alternativo de bajadas de tipos para este año. Ello supone más incertidumbre en la política monetaria, y más volatilidad en los mercados, al menos en la primera fase de ajuste tras los cambios anunciados por Kewin Warsh.

Una reducción del balance de la Fed busca separar mejor la política fiscal de la monetaria y limitar la inflación de los precios de los activos financieros, que contribuye al aumento de la desigualdad. Esto restauraría el margen para bajar los tipos oficiales y ayudaría a evitar un endurecimiento excesivo de las condiciones monetarias y financieras.

Warhs también anuncia una posible revisión de las métricas de inflación, con referencia a medidas más reducidas. Y la idea de que la IA impulsa el crecimiento sin generar presiones inflacionarias, creando un entorno potencialmente favorable para recortes de tipos.

M. Barr, miembro de la Junta de la Reserva Federal, discrepa de Warsh, al sostener que reducir el balance de la Fed es un error, ya que podría debilitar la resiliencia de los bancos, perturbar los mercados monetarios y, en última instancia, plantear riesgos para la estabilidad financiera, al tiempo que podría ampliar la huella de la Fed en los mercados financieros.

A pesar de una votación unánime, las proyecciones de los 'dots' revelan un FOMC más fragmentado que nunca de cara a este año: 6 miembros esperan dos subidas, 3 esperan una subida, 8 no esperan cambios y 1 espera un recorte. Solo se debatió de forma significativa un escenario alternativo, y sin una discusión profunda. 

"Nuestro escenario base permanece sin cambios, con los tipos oficiales estables durante el resto de 2026; sin embargo, el escenario alternativo de una subida de tipos sí ha ganado probabilidad. Dos conclusiones clave: ¿Significa esto más incertidumbre en torno a la política monetaria? Sí. ¿Implica esto más volatilidad en los mercados? Probablemente, al menos durante esta fase inicial de ajuste", concluye.

12Jun

Ebury cree que el Euribor se mantendrá en los niveles actuales, aunque los mercados especulan con tres subidas del BCE en lo que queda de año. Fluye más petróleo del que se pensaba por el estrecho de Ormuz. Los costes de producción en EEUU se aceleran.

Miguel Ángel Valero

El turismo global arrancó 2026 con unas previsiones de crecimiento muy positivas, después de haberse alcanzado cifras récord de llegadas internacionales en 2025, con cerca de 1.500 millones, superando por primera vez los niveles previos a la pandemia, y un gasto estimado de 1,9 billones$ por parte de los visitantes en todo el mundo.

Sin embargo, la escalada de la crisis en Oriente Medio ha desencadenado una redistribución de los flujos de viajes, remodelando el mapa del turismo mundial destino por destino. El incremento de los costes del combustible está provocando un aumento de las tarifas aéreas, llevando a los consumidores a optar por destinos más cercanos y accesibles, lo que favorece los viajes de corta y media distancia, especialmente dentro de Europa y Asia.

Crédito y Caución trabaja sobre dos posibles escenarios, en función de la duración del conflicto. En el escenario base, se espera que la demanda turística en Europa aumente un 8% y en Asia, un 12%. En un escenario pesimista de guerra prolongada, esas cifras de crecimiento se reducirían al 3% y al 5%, respectivamente. Hay que recordar que Europa recibe el 52% de las llegadas internacionales y Asia, el 22%.

Por ahora, la situación se caracteriza mejor como una crisis de precios que como una interrupción física del suministro. El combustible para aviones es uno de los componentes de mayor coste para las aerolíneas y suele representar entre el 25% y el 30% de sus costes operativos. Por lo tanto, un fuerte aumento del precio tiene consecuencias inmediatas: compresión de los márgenes, tarifas y recargos por combustible más elevados, reducción de la cobertura de las rutas menos rentables y una mayor optimización de los factores de ocupación y del despliegue de la flota. El transporte aéreo representa aproximadamente dos tercios de los movimientos turísticos internacionales en todo el mundo.

En este sentido, lo que inicialmente parecía un riesgo geopolítico se está traduciendo en presión operativa y financiera en todo el sistema de la aviación. La resiliencia de las aerolíneas dependerá en gran medida de su solidez financiera, de sus estrategias de cobertura de combustible y de su poder de fijación de precios.

Se trata, además, de una situación que no solo afecta a la aviación, sino también al resto de la cadena de valor del turismo. Los operadores turísticos, los intermediarios de viajes, los hoteles que dependen de la demanda de larga distancia y los proveedores de transporte y servicios con elevados costes fijos se enfrentan a un entorno más complejo.

En este escenario, el análisis de la aseguradora de Crédito señala que el impacto será desigual. Así, es probable que los segmentos vinculados a los viajes de corta distancia y nacionales demuestren una mayor resiliencia, beneficiándose de la reasignación de la demanda. La situación actual no apunta a una parada brusca del turismo mundial, pero sí pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural. Si las restricciones persisten, el sector podría enfrentarse a un periodo más prolongado de menor conectividad, precios más altos y cambios en los patrones de viaje.

De momento, los hoteles españoles facturaron un 4% más hasta abril, según el último informe de Exceltur. La ocupación aguanta y el precio medio por habitación sigue subiendo gracias a la demanda internacional, especialmente americana y del norte de Europa. El turismo es ya el primer motor de la economía española y las señales de que la temporada de verano arrancará fuerte son sólidas. Meliá Hotels, NH Hotel Group e Iberia son los valores más directamente expuestos a este ciclo.

En EEUU, Navan, la plataforma de viajes corporativos, revienta expectativas en el primer trimestre, tanto en beneficio como en ingresos. También los objetivos se sitúan  por encima del consenso de FactSet en el segundo y en el año completo.

Ebury: el Euribor se mantendrá en los niveles actuales

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, destaca que la reunión del BCE trajo una subida de tipos ampliamente descontada pero no esclareció del todo el camino que tomará en el futuro cercano. La atención estaba puesta principalmente en la actualización de las proyecciones económicas. La inflación, tanto general como subyacente, se revisaron varias décimas al alza en 2026 y 2027, mientras que el crecimiento se ajustó ligeramente a la baja. En su comunicado y la rueda de prensa, el banco quiso transmitir tranquilidad al señalar que está "bien posicionado" para hacer frente a la incertidumbre derivada de la guerra en Irán. En general, el tono de las comunicaciones "nos ha resultado un tanto hawkish pero, ante todo, evasivo. Lagarde reiteró el enfoque de reunión a reunión y, aunque rechazó calificar la subida de tipos como una medida preventiva aislada, tampoco confirmó si se trata del inicio de un nuevo ciclo de subidas", señala.

Aunque la guerra en Irán continúa, resulta alentadora la reciente estabilización de los precios del petróleo y su menor sensibilidad a los vaivenes de las negociaciones. También "nos parece positivo el hecho de que las expectativas de inflación a largo plazo sigan bien ancladas". Los mercados están descontando plenamente otra subida del BCE después del verano, y parcialmente una tercera. "Aunque reconocemos la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria del BCE este año, no consideramos ni mucho menos que esté garantizado", matiza. 

En este contexto, el Euribor a 12 meses podría estabilizarse en torno a los niveles actuales, a no ser que se produzcan avances en las negociaciones con Irán que provoquen una caída en las expectativas de tipos en la Eurozona.

Escepticismo sobre los anuncios de Trump

Trump anuncia un acuerdo con Irán, aunque queda pendiente la confirmación de la contraparte persa. Nadie se fía de Trump, que ya comentado hasta en 40 ocasiones en el pasado que la solución está cercana. El líder estadounidense volvió a dio marcha atrás (una vez más) en sus amenazas de continuar los bombardeos aéreos por tercer día consecutivo, después de haber prometido golpear a la República Islámica “muy duramente” e incluso insinuar la toma de la isla de Kharg. Y, al igual que una veleta, pocas horas después Trump pasó del tono beligerante a anunciar un acuerdo que podría concretarse ya este fin de semana: “terminamos la guerra con Irán hoy” y el pacto está “prácticamente completado”. En su necesidad de vender una victoria pírrica, aseguró además que “conseguimos todo lo que queríamos”.

El acuerdo incluiría la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz sin peajes, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, un alivio de sanciones para Irán y la continuación de las negociaciones sobre el programa nuclear durante el periodo de tregua.

No obstante, la postura iraní sigue siendo ambigua. Medios del país negaban inicialmente la existencia de un acuerdo, mientras que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaba que “no se ha finalizado nada”. Sin embargo, otras fuentes recogen que funcionarios iraníes sí habían producido un acuerdo, aunque pendiente de la aprobación definitiva del líder supremo, Jamenei

Esto encajaría parcialmente con las declaraciones de Trump, que sostiene que dicha aprobación ya se ha producido. Pese al optimismo del presidente estadounidense, persisten importantes dudas debido a la falta de confirmación oficial por parte de Irán. No sería la primera vez que, en su afán por cerrar un acuerdo, adelanta un resultado que finalmente no se materializa. 

Ambas partes tienen incentivos para alcanzar un entendimiento más pronto que tarde, algo que el mercado ya ha descontado, con el precio del Brent cayendo por debajo de los 90 $/barril y alejándose de los 120$ vistos en los peores momentos del conflicto. 

La favorable evolución del petróleo se explica en parte por el esfuerzo de países como EEUU, que su afán por mantener controlados los precios energéticos eleva sus exportaciones hasta niveles históricos. Por el lado negativo, la extensión del conflicto se recoge ahora con mayor claridad en los futuros del petróleo con entrega en diciembre, que ahora marcan 84$/barril. 

El informe mensual de la OPEP admite que la producción del grupo siguió disminuyendo en mayo, con una caída de 177.000 barriles diarios (b/d) respecto al mes anterior, hasta situarlos en 18,8 millones de b/d. Irán registró el mayor descenso, con una caída de 546.000 b/d, debido a la presión del bloqueo estadounidense sobre su industria petrolera. Un descenso que, sin embargo, se vio en gran parte compensado por indicios de aumento de la oferta de otros productores del Golfo Pérsico, un dato que sorprende y que coincide con informes no oficiales que apuntan a que está fluyendo más petróleo a través del estrecho de Ormuz. El informe de la OPEP señala que la producción saudí aumentó en 157.000 b/d intermensual, mientras que los Emiratos Árabes Unidos e Irak aumentaron su producción en 87.000 b/d y 75.000 b/d, respectivamente. Y que Venezuela habría incrementado su producción y si comparamos con marzo, la ha elevado en 86.000 b/d.

Mientras, en EEUU se aceleran los costes de producción. Los precios de producción industriales repuntaron más de lo esperado en mayo y aceleraron su crecimiento hasta el +6,5% interanual desde el +5,7% anterior, situándose una décima por encima de lo previsto y en máximos desde noviembre de 2022. Además de los costes energéticos, en esta ocasión la subida de los precios industriales se está ampliando a más productos intermedios: la tasa subyacente (la que excluye los precios de la energía, alimentos y costes de trasporte) también repuntó con fuerza al elevarse hasta +5,1% frente al +4,4% previo, una señal de que esta subida de los precios intermedios pondrá presión sobre los precios al consumo en los próximos meses. 

Las peticiones de subsidio por desempleo siguen en niveles reducidos, elevándose solamente en 4.000 personas en la semana hasta 229.000 peticiones. 

UBS: el BCE subirá tipos en julio o en septiembre

El BCE subió las tasas por primera vez desde 2023, "en línea con nuestras expectativas y las del mercado", señalan en UBS. La presidenta Lagarde subrayó que cualquier decisión futura dependerá de los datos, en un contexto de incertidumbre persistente por las tensiones en Oriente Medio. La decisión refleja el mandato del BCE en materia de control de la inflación. Los riesgos sobre la inflación apuntan a un endurecimiento adicional de la política monetaria. "Esperamos otra subida de tasas, aunque los mercados tienen una postura más restrictiva", añaden.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios, es probable que el BCE vuelva a subir los tipos de interés antes de hacer una pausa para evaluar las perspectivas". Y añade: "A pesar de las incertidumbres geopolíticas persistentes, seguimos viendo valor en la renta fija para inversores orientados a la rentabilidad. Esperamos que el contexto fundamental se mantenga en términos generales saludable: los emisores de nuestro universo de cobertura cuentan con sólidos indicadores crediticios y presentaron resultados resilientes en el primer trimestre de 2026. Los flujos de entrada de inversores deberían seguir respaldados por unos rendimientos totales todavía elevados".

"Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios —algo sobre lo que Lagarde sugirió que había evidencia creciente de una extensión entre sectores— parece que tiene poco sentido esperar a que esto se confirme con las próximas proyecciones de septiembre. Por ello, creemos que la siguiente subida podría producirse tan pronto como en julio, aunque es una decisión ajustada. Si no es en julio, esperamos una segunda subida de tasas a más tardar en septiembre", aportan Dean Turner, Economista Jefe de la Eurozona y Reino Unido, y Maelle Quillevere, Economista.

"Aconsejamos a los inversores mantener la calma ante períodos de mayor volatilidad y ceñirse a su estrategia de inversión. Al fin y al cabo, seguimos observando tendencias estructurales que apuntan hacia precios más altos en renta variable, un franco más fuerte y un nuevo repunte en el precio del oro", señala Michael Bolliger, Director de Inversiones para Suiza, UBS Global Wealth Management

¿Puede el FOMC superar las expectativas restrictivas del mercado? "Esperamos que los dot plots se desplacen al alza, algo ampliamente anticipado, en particular para 2026. Cualquier indicación de que no habrá subidas de tasas el próximo año debería atraer una mayor atención del mercado. En nuestro escenario base, esto favorecería al dólar estadounidense. Sin embargo, dado que las expectativas de subidas de tasas ya están bastante avanzadas (entre 1 y 2 subidas en los próximos 12 meses), vemos un margen limitado para una sorpresa más restrictiva por parte de la Fed", señala Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

Los precios de la plata han caído por debajo de los 65 USD/oz, presionados por la perspectiva de tipos de interés más altos, lo que ha llevado a una reducción de las posiciones en ETF y a posiciones en futuros mayoritariamente estables entre los inversores financieros.

"Estamos rebajando nuestras previsiones para reflejar el esperado inicio tardío de los recortes de tasas de la Fed hasta 2027 y la consiguiente reducción de la demanda prevista de ETF de oro en 2026. El entorno probablemente seguirá siendo complicado en el corto plazo, aunque mantenemos una perspectiva constructiva a medio plazo, a medida que los recortes de tasas de la Fed moderen los tipos reales y el dólar estadounidense", añaden Dominic Schnider, Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, Estrategas.

11Jun

El gasto previsto en defensa e infraestructuras, las reformas orientadas a mejorar la productividad y la adopción de nuevas tecnologías por parte de las empresas de la zona del euro podrían impulsar el crecimiento más de lo esperado. Una integración más profunda del mercado único también podría impulsar el crecimiento por encima de las expectativas actuales.

Miguel Ángel Valero

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) se ha comprometido a fijar su política monetaria de manera que asegure que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo. Por lo que ha decidido subir los tres tipos de interés oficiales del BCE en 25 puntos básicos (pb). La guerra en Oriente Próximo está generando presiones inflacionistas y la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro. 

El escenario de referencia de las nuevas proyecciones de los expertos del Eurosistema prevé que la inflación general se sitúe, en promedio, en el 3% en 2026, el 2,3% en 2027 y del 2% en 2028. La inflación subyacente, excluidos la energía y los alimentos, se situaría en un promedio del 2,5 % en 2026 y 2027, y del 2,2% en 2028, en ese escenario. En comparación con el ejercicio de marzo, los expertos han revisado al alza las proyecciones de referencia para la inflación en 2026 y 2027 debido a una senda más elevada de los precios de la energía, que se espera que se transmita en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios. 

El escenario de referencia prevé que el crecimiento económico se sitúe, en promedio, en el 0,8% en 2026, el 1,2% en 2027 y el 1,5% en 2028, lo que implica una revisión a la baja para 2026 y 2027, debido a un impacto más pronunciado de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza. Las perspectivas siguen siendo inciertas, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico. Las plenas implicaciones de la guerra para la inflación y el crecimiento a medio plazo dependerán de la intensidad y la duración de la perturbación de los precios energéticos, así como de la magnitud de sus efectos indirectos y de segunda vuelta. Esta incertidumbre se refleja también en el amplio abanico de resultados para la inflación y el crecimiento en los escenarios ilustrativos actualizados.

Con esta decisión de subida de tipos, el Consejo de Gobierno del BCE "continúa estando en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por la guerra". Realizará un atento seguimiento de la situación y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos.

En consecuencia, los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito aumentarán hasta el 2,25 %, el 2,40 % y el 2,65 %, respectivamente, con efectos a partir del 17 de junio de 2026. 

Sobre el Programa de compras de activos (APP) y programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el tamaño de las carteras está disminuyendo a un ritmo mesurado y predecible, dado que el Eurosistema ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo. El Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria. Además, el Instrumento para la Protección de la Transmisión está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro, lo que permite al Consejo de Gobierno cumplir con mayor efectividad su mandato de estabilidad de precios.

Decisión adecuada

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, se ha ganado el sueldo en su esfuerzo por convencer que "la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro". La guerra en Oriente Próximo está afectando a la actividad y las encuestas apuntan a una desaceleración, especialmente en los servicios. Las manufacturas han resistido hasta ahora, debido en parte a que las empresas han acumulado inventarios para afrontar las presiones en la cadena de suministro, y también al aumento del gasto en defensa. El mercado de trabajo mantiene su vigor. El desempleo se situó en el 6,3 % en abril, manteniéndose próximo a sus mínimos históricos. En el primer trimestre se crearon nuevos puestos de trabajo, aunque a un ritmo más lento que en el último trimestre de 2025. La demanda de mano de obra se ha enfriado en mayor medida, y las empresas y los hogares prevén que el mercado de trabajo se debilite.

De cara al futuro, nuestros expertos prevén ahora que la demanda interna sea más débil que lo proyectado en marzo, ya que la guerra afecta a la confianza y la subida de los costes energéticos erosiona las rentas reales. Al mismo tiempo, la posición financiera de los hogares sigue siendo en general sólida, y el consumo debería continuar siendo el principal motor del crecimiento. 

Aunque el aumento de los costes de la energía y el deterioro de la confianza frenarán la inversión privada a corto plazo, ésta debería verse respaldada por la inversión de las empresas en nuevas tecnologías digitales. 

El aumento del gasto público en defensa e infraestructuras debería seguir apoyando la inversión pública. Se espera que estos factores proporcionen un cierto efecto mitigador frente a las repercusiones de la guerra. 

El BCE "destaca la necesidad urgente de reforzar la economía de la zona del euro y mantener al mismo tiempo unas finanzas públicas saneadas. La sostenibilidad fiscal es un ancla fundamental para la estabilidad económica más general. Las respuestas fiscales a la perturbación de los precios de la energía deberían ser temporales, específicas y adaptadas, como se subraya en el paquete del Semestre Europeo de primavera de 2026 de la Comisión Europea". 

Lagarde aprovecha la oportunidad para dejar muy claro que las reformas dirigidas a mejorar el potencial de crecimiento de la zona del euro y acelerar la transición energética para reducir su dependencia de los combustibles fósiles "son ahora más esenciales que nunca". Completar la Unión de ahorros e inversiones es fundamental para financiar la innovación, apoyar las transiciones verde y digital y aumentar la productividad. El euro digital y el dinero mayorista de banco central tokenizado reforzarán la autonomía estratégica, la competitividad y la integración financiera de Europa, e impulsarán la innovación en los pagos. Por tanto, es esencial adoptar rápidamente el Reglamento relativo a la instauración del euro digital. Simplificar y armonizar las normas en el conjunto del mercado único de la UE ayudará a las empresas europeas a crecer más rápido. 

Sobre la inflación, reconoce que el indicador del BCE de seguimiento de los salarios y los resultados de las encuestas sobre las expectativas salariales siguen apuntando a una moderación del crecimiento de los salarios a lo largo del año. No obstante, los costes de otros insumos están aumentado para las empresas, que, en consecuencia, prevén incrementar sus precios de venta. Además, algunos indicadores de la inflación subyacente ya se han visto impulsados al alza por el impacto de la perturbación energética. Las expectativas de inflación a corto plazo se mantienen muy por encima de los niveles registrados antes del inicio de la guerra en Oriente Próximo. Al mismo tiempo, la mayoría de las medidas de las expectativas de inflación a largo plazo se sitúan en torno al 2%, lo que apoya la estabilización de la inflación en torno al objetivo a medio plazo. 

El aumento de los precios de la energía hará que la inflación siga aumentando durante el verano y la mantendrá claramente por encima del objetivo hasta el primer semestre de 2027. Este incremento tendrá también un impacto sobre la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios. Se espera que la inflación retorne al objetivo en el segundo semestre de 2027, respaldada por la bajada de los precios de la energía y subidas más lentas de otros precios. 

Con todo, la guerra en Oriente Próximo sigue siendo una fuente importante de incertidumbre. Cuanto más tiempo se mantengan los precios de la energía en niveles elevados, mayor será la probabilidad de que impulsen al alza la inflación general a través de efectos indirectos y de segunda vuelta. Por tanto, "vigilaremos de cerca la magnitud y la persistencia de esa subida de los precios de la energía y su impacto en la formación de precios y salarios, en las expectativas de inflación y en la dinámica económica general". 

Una alteración prolongada del suministro de energía podría hacer que los precios energéticos suban en mayor medida y durante más tiempo de lo previsto actualmente. Estos factores erosionarían las rentas reales en mayor medida y harían que las empresas y los hogares sean más reacios a invertir y gastar. El freno para el crecimiento se intensificaría si el cierre de las principales rutas marítimas causara una escasez aguda de insumos clave que obligue a las empresas de la zona del euro a reducir su producción. Un deterioro de la confianza de los mercados financieros mundiales o una oferta de crédito más restrictiva podrían lastrar la demanda. Nuevas fricciones en el comercio internacional también podrían alterar aún más las cadenas de suministro, reducir las exportaciones y debilitar el consumo y la inversión. Otras tensiones geopolíticas, en particular la guerra injustificada de Rusia contra Ucrania, continúan siendo una importante fuente de incertidumbre. 

En cambio, el crecimiento podría ser mayor si la economía y los mercados energéticos se adaptaran con mayor rapidez de lo esperado a la disrupción causada por la guerra en Oriente Próximo, o si el conflicto se resolviera de manera rápida y duradera. El gasto previsto en defensa e infraestructuras, las reformas orientadas a mejorar la productividad y la adopción de nuevas tecnologías por parte de las empresas de la zona del euro podrían impulsar el crecimiento más de lo esperado. Una integración más profunda del mercado único también podría impulsar el crecimiento por encima de las expectativas actuales. 

UBS: "seguimos identificando oportunidades en la Eurozona"

La volatilidad de la renta variable global ha aumentado en las últimas sesiones, con las incertidumbres sobre el sector tecnológico y la IA volviendo a primer plano. En este contexto, "hemos rebajado nuestra valoración del sector de Tecnología de la Información europeo de Atractivo a Neutral", señalan en UBS. "Sin embargo, aunque un menor crecimiento económico supone un entorno más difícil para la Eurozona y el sector TI resulta menos atractivo a nuestro juicio, seguimos identificando oportunidades en la región vinculadas a la demanda global y a la innovación estructural. Se espera que los beneficios de la Eurozona continúen superando el crecimiento económico de la región. Los inversores deberían considerar aumentar su exposición a los segmentos más resilientes de los mercados de la Eurozona, así como a aquellos que se benefician de tendencias globales. La innovación europea está integrada en la economía real", argumentan.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos una visión Neutral sobre la renta variable de la Eurozona en su conjunto, con preferencia por compañías con beneficios resilientes, exposición a la demanda global y motores de crecimiento estructural que no dependan exclusivamente de una recuperación de la economía regional".Y añade: "Los riesgos derivados de los precios de la energía, el endurecimiento de la política monetaria y las presiones competitivas en sectores como el del automóvil desaconsejan una exposición amplia a la región. Pero no desaconsejan Europa como fuente de oportunidades selectivas. En nuestra opinión, los inversores deberían centrarse menos en la tasa de crecimiento económico por debajo de la media de la región, y más en las compañías europeas mejor posicionadas para componer beneficios a través de la innovación en salud, la demanda global del consumidor, las tendencias de estilo de vida y premiumización, y el despliegue físico de la tecnología"."La renta variable de la Eurozona cuenta con el respaldo de unas perspectivas de beneficios en mejora, un entorno estructural más favorable y unas valoraciones razonables. Por ello, vemos margen de subida adicional en nuestro escenario base, aunque recomendamos un enfoque más selectivo para invertir en la región por el momento, dado que identificamos catalizadores limitados para impulsar la región de forma significativa en los próximos meses", explican Matthew Gilman, Estratega, y Rolf Ganter, Director de Renta Variable Europea.

Fidelity: el BCE volverá a subir tipos

Salman Ahmed, responsable Global de Macro y Asignación Estratégica de Activos en Fidelity International, destaca que el BCE ha optado por adoptar una postura prudente ante el shock energético en curso. Lo que destacó en particular fue la revisión al alza de las previsiones de inflación subyacente -con 2026 situándose ahora por encima de su anterior escenario adverso-, lo que muestra la clara naturaleza inflacionaria de este shock y justifica su decisión de subir tipos en esta reunión. "De cara al futuro, esperamos que el BCE vuelva a subir tipos en un contexto probable de precios de la energía más altos durante más tiempo, ya que no vemos una salida clara a la guerra entre EE. UU. e Irán; es probable que las materias primas coticen con una prima, con riesgos de cola de precios aún más elevados que seguirán presentes cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho de Ormuz y mientras el riesgo de una mayor escalada se mantenga en el horizonte", explica. 

"No obstante, las perspectivas del BCE están empañadas por la incertidumbre y esto se refleja en el uso de diversos análisis por posibles escenarios, tanto los más severos como los más favorables. Dichos escenarios seguirán monitorizando tanto los riesgos al alza para la inflación como a la baja para el crecimiento, incluso si hasta la fecha se ha observado una relativa resiliencia en el crecimiento de la zona euro. Otros riesgos para las perspectivas provienen de los efectos del tipo de cambio, en particular si la Fed comienza a trazar una senda más acomodaticia en relación con las expectativas del mercado y el euro se aprecia, lo que llevaría al BCE a adoptar una postura menos restrictiva. También aumentará la sensibilidad a un posible deterioro de las relaciones entre la UE y China, así como a cualquier posible medida de represalia que pueda afectar negativamente a la economía europea", añade.

Goldman Sachs: aún caben dos subidas o más

Simon Dangoor, subdirector de inversiones de Renta Fija y responsable de inversión macro en Renta Fija de Goldman Sachs Asset Management, ofrece su interpretación: "Que el BCE siga insistiendo en la dependencia de los datos y en decidir reunión a reunión refleja su voluntad de no atarse a un rumbo fijado de antemano. La subida de hoy no tiene por qué ser el principio de un ciclo largo de subidas, pero la crisis energética deja la puerta abierta a nuevos ajustes. A la vez, el crecimiento pierde fuerza, lo que hace dudar cada vez más de hasta dónde, y a qué ritmo, podrá llegar el BCE. Creemos que aún caben dos subidas o más de 'gestión de riesgos' para frenar el riesgo de inflación, aunque el rumbo de la política monetaria dependerá mucho de lo que ocurra en Oriente Medio.

Pictet: la carga de la prueba ha cambiado

Nadia Gharbi, economista para Europa en Pictet WM, también cree que una segunda subida de tipos por parte del BCE sigue siendo posible: "De momento el BCE parece minimizar los riesgos de crecimiento y mantiene una postura muy agresiva respecto a inflación y potenciales efectos de segunda ronda. De hecho, parece más preocupado por los posibles efectos de segunda ronda y ahora requiere de pruebas más sólidas para evitar otro aumento de tipos -la carga de la prueba ha cambiado-. Probablemente será necesario un catalizador claro para que considere otra subida consecutivas de tipos en la reunión de Julio".

Su presidenta Lagarde ha declarado que "ha sido unánime, sin reservas. No ha habido grandes sorpresas en el comunicado de prensa y, como era de esperar, el tono en la sesión de preguntas y respuestas ha sido agresivo, como era de esperar. Lagarde ha enfatizado que el BCE "sigue bien situado para navegar la incertidumbre causada por la guerra" y que el Consejo de Gobierno continuará con un enfoque basado en datos, reunión a reunión. Por tanto, no se compromete con ninguna trayectoria.

Sobre inflación, ha señalado que hay signos de "ampliación de presiones de precios", pero que se necesita un análisis más profundo para determinar si la aceleración de inflación en los servicios se debe a efectos -directos, indirectos o ambos- del choque energético de la guerra en Oriente Medio, añadiendo que, hasta ahora, no hay evidencia de efectos de segunda ronda en los salarios. Las proyecciones de inflación general y subyacente han sido revisadas al alza y las previsiones de crecimiento del PIB rebajado ligeramente.

Respecto a preocupaciones sobre posible error de política monetaria, Lagarde argumenta que el crecimiento en la euro zona no está bajo amenaza significativa, señalando que el BCE solo ha rebajado ligeramente su previsión de crecimiento del PIB de 0,9%a 0,8%, lo que "consideramos algo optimista". También ha aclarado que la subida de tipos que se ha producido es más bien una "señal", siendo la decisión  "robusta para una variedad de escenarios".