12Jun

Ebury cree que el Euribor se mantendrá en los niveles actuales, aunque los mercados especulan con tres subidas del BCE en lo que queda de año. Fluye más petróleo del que se pensaba por el estrecho de Ormuz. Los costes de producción en EEUU se aceleran.

Miguel Ángel Valero

El turismo global arrancó 2026 con unas previsiones de crecimiento muy positivas, después de haberse alcanzado cifras récord de llegadas internacionales en 2025, con cerca de 1.500 millones, superando por primera vez los niveles previos a la pandemia, y un gasto estimado de 1,9 billones$ por parte de los visitantes en todo el mundo.

Sin embargo, la escalada de la crisis en Oriente Medio ha desencadenado una redistribución de los flujos de viajes, remodelando el mapa del turismo mundial destino por destino. El incremento de los costes del combustible está provocando un aumento de las tarifas aéreas, llevando a los consumidores a optar por destinos más cercanos y accesibles, lo que favorece los viajes de corta y media distancia, especialmente dentro de Europa y Asia.

Crédito y Caución trabaja sobre dos posibles escenarios, en función de la duración del conflicto. En el escenario base, se espera que la demanda turística en Europa aumente un 8% y en Asia, un 12%. En un escenario pesimista de guerra prolongada, esas cifras de crecimiento se reducirían al 3% y al 5%, respectivamente. Hay que recordar que Europa recibe el 52% de las llegadas internacionales y Asia, el 22%.

Por ahora, la situación se caracteriza mejor como una crisis de precios que como una interrupción física del suministro. El combustible para aviones es uno de los componentes de mayor coste para las aerolíneas y suele representar entre el 25% y el 30% de sus costes operativos. Por lo tanto, un fuerte aumento del precio tiene consecuencias inmediatas: compresión de los márgenes, tarifas y recargos por combustible más elevados, reducción de la cobertura de las rutas menos rentables y una mayor optimización de los factores de ocupación y del despliegue de la flota. El transporte aéreo representa aproximadamente dos tercios de los movimientos turísticos internacionales en todo el mundo.

En este sentido, lo que inicialmente parecía un riesgo geopolítico se está traduciendo en presión operativa y financiera en todo el sistema de la aviación. La resiliencia de las aerolíneas dependerá en gran medida de su solidez financiera, de sus estrategias de cobertura de combustible y de su poder de fijación de precios.

Se trata, además, de una situación que no solo afecta a la aviación, sino también al resto de la cadena de valor del turismo. Los operadores turísticos, los intermediarios de viajes, los hoteles que dependen de la demanda de larga distancia y los proveedores de transporte y servicios con elevados costes fijos se enfrentan a un entorno más complejo.

En este escenario, el análisis de la aseguradora de Crédito señala que el impacto será desigual. Así, es probable que los segmentos vinculados a los viajes de corta distancia y nacionales demuestren una mayor resiliencia, beneficiándose de la reasignación de la demanda. La situación actual no apunta a una parada brusca del turismo mundial, pero sí pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural. Si las restricciones persisten, el sector podría enfrentarse a un periodo más prolongado de menor conectividad, precios más altos y cambios en los patrones de viaje.

De momento, los hoteles españoles facturaron un 4% más hasta abril, según el último informe de Exceltur. La ocupación aguanta y el precio medio por habitación sigue subiendo gracias a la demanda internacional, especialmente americana y del norte de Europa. El turismo es ya el primer motor de la economía española y las señales de que la temporada de verano arrancará fuerte son sólidas. Meliá Hotels, NH Hotel Group e Iberia son los valores más directamente expuestos a este ciclo.

En EEUU, Navan, la plataforma de viajes corporativos, revienta expectativas en el primer trimestre, tanto en beneficio como en ingresos. También los objetivos se sitúan  por encima del consenso de FactSet en el segundo y en el año completo.

Ebury: el Euribor se mantendrá en los niveles actuales

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, destaca que la reunión del BCE trajo una subida de tipos ampliamente descontada pero no esclareció del todo el camino que tomará en el futuro cercano. La atención estaba puesta principalmente en la actualización de las proyecciones económicas. La inflación, tanto general como subyacente, se revisaron varias décimas al alza en 2026 y 2027, mientras que el crecimiento se ajustó ligeramente a la baja. En su comunicado y la rueda de prensa, el banco quiso transmitir tranquilidad al señalar que está "bien posicionado" para hacer frente a la incertidumbre derivada de la guerra en Irán. En general, el tono de las comunicaciones "nos ha resultado un tanto hawkish pero, ante todo, evasivo. Lagarde reiteró el enfoque de reunión a reunión y, aunque rechazó calificar la subida de tipos como una medida preventiva aislada, tampoco confirmó si se trata del inicio de un nuevo ciclo de subidas", señala.

Aunque la guerra en Irán continúa, resulta alentadora la reciente estabilización de los precios del petróleo y su menor sensibilidad a los vaivenes de las negociaciones. También "nos parece positivo el hecho de que las expectativas de inflación a largo plazo sigan bien ancladas". Los mercados están descontando plenamente otra subida del BCE después del verano, y parcialmente una tercera. "Aunque reconocemos la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria del BCE este año, no consideramos ni mucho menos que esté garantizado", matiza. 

En este contexto, el Euribor a 12 meses podría estabilizarse en torno a los niveles actuales, a no ser que se produzcan avances en las negociaciones con Irán que provoquen una caída en las expectativas de tipos en la Eurozona.

Escepticismo sobre los anuncios de Trump

Trump anuncia un acuerdo con Irán, aunque queda pendiente la confirmación de la contraparte persa. Nadie se fía de Trump, que ya comentado hasta en 40 ocasiones en el pasado que la solución está cercana. El líder estadounidense volvió a dio marcha atrás (una vez más) en sus amenazas de continuar los bombardeos aéreos por tercer día consecutivo, después de haber prometido golpear a la República Islámica “muy duramente” e incluso insinuar la toma de la isla de Kharg. Y, al igual que una veleta, pocas horas después Trump pasó del tono beligerante a anunciar un acuerdo que podría concretarse ya este fin de semana: “terminamos la guerra con Irán hoy” y el pacto está “prácticamente completado”. En su necesidad de vender una victoria pírrica, aseguró además que “conseguimos todo lo que queríamos”.

El acuerdo incluiría la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz sin peajes, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, un alivio de sanciones para Irán y la continuación de las negociaciones sobre el programa nuclear durante el periodo de tregua.

No obstante, la postura iraní sigue siendo ambigua. Medios del país negaban inicialmente la existencia de un acuerdo, mientras que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaba que “no se ha finalizado nada”. Sin embargo, otras fuentes recogen que funcionarios iraníes sí habían producido un acuerdo, aunque pendiente de la aprobación definitiva del líder supremo, Jamenei

Esto encajaría parcialmente con las declaraciones de Trump, que sostiene que dicha aprobación ya se ha producido. Pese al optimismo del presidente estadounidense, persisten importantes dudas debido a la falta de confirmación oficial por parte de Irán. No sería la primera vez que, en su afán por cerrar un acuerdo, adelanta un resultado que finalmente no se materializa. 

Ambas partes tienen incentivos para alcanzar un entendimiento más pronto que tarde, algo que el mercado ya ha descontado, con el precio del Brent cayendo por debajo de los 90 $/barril y alejándose de los 120$ vistos en los peores momentos del conflicto. 

La favorable evolución del petróleo se explica en parte por el esfuerzo de países como EEUU, que su afán por mantener controlados los precios energéticos eleva sus exportaciones hasta niveles históricos. Por el lado negativo, la extensión del conflicto se recoge ahora con mayor claridad en los futuros del petróleo con entrega en diciembre, que ahora marcan 84$/barril. 

El informe mensual de la OPEP admite que la producción del grupo siguió disminuyendo en mayo, con una caída de 177.000 barriles diarios (b/d) respecto al mes anterior, hasta situarlos en 18,8 millones de b/d. Irán registró el mayor descenso, con una caída de 546.000 b/d, debido a la presión del bloqueo estadounidense sobre su industria petrolera. Un descenso que, sin embargo, se vio en gran parte compensado por indicios de aumento de la oferta de otros productores del Golfo Pérsico, un dato que sorprende y que coincide con informes no oficiales que apuntan a que está fluyendo más petróleo a través del estrecho de Ormuz. El informe de la OPEP señala que la producción saudí aumentó en 157.000 b/d intermensual, mientras que los Emiratos Árabes Unidos e Irak aumentaron su producción en 87.000 b/d y 75.000 b/d, respectivamente. Y que Venezuela habría incrementado su producción y si comparamos con marzo, la ha elevado en 86.000 b/d.

Mientras, en EEUU se aceleran los costes de producción. Los precios de producción industriales repuntaron más de lo esperado en mayo y aceleraron su crecimiento hasta el +6,5% interanual desde el +5,7% anterior, situándose una décima por encima de lo previsto y en máximos desde noviembre de 2022. Además de los costes energéticos, en esta ocasión la subida de los precios industriales se está ampliando a más productos intermedios: la tasa subyacente (la que excluye los precios de la energía, alimentos y costes de trasporte) también repuntó con fuerza al elevarse hasta +5,1% frente al +4,4% previo, una señal de que esta subida de los precios intermedios pondrá presión sobre los precios al consumo en los próximos meses. 

Las peticiones de subsidio por desempleo siguen en niveles reducidos, elevándose solamente en 4.000 personas en la semana hasta 229.000 peticiones. 

UBS: el BCE subirá tipos en julio o en septiembre

El BCE subió las tasas por primera vez desde 2023, "en línea con nuestras expectativas y las del mercado", señalan en UBS. La presidenta Lagarde subrayó que cualquier decisión futura dependerá de los datos, en un contexto de incertidumbre persistente por las tensiones en Oriente Medio. La decisión refleja el mandato del BCE en materia de control de la inflación. Los riesgos sobre la inflación apuntan a un endurecimiento adicional de la política monetaria. "Esperamos otra subida de tasas, aunque los mercados tienen una postura más restrictiva", añaden.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios, es probable que el BCE vuelva a subir los tipos de interés antes de hacer una pausa para evaluar las perspectivas". Y añade: "A pesar de las incertidumbres geopolíticas persistentes, seguimos viendo valor en la renta fija para inversores orientados a la rentabilidad. Esperamos que el contexto fundamental se mantenga en términos generales saludable: los emisores de nuestro universo de cobertura cuentan con sólidos indicadores crediticios y presentaron resultados resilientes en el primer trimestre de 2026. Los flujos de entrada de inversores deberían seguir respaldados por unos rendimientos totales todavía elevados".

"Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios —algo sobre lo que Lagarde sugirió que había evidencia creciente de una extensión entre sectores— parece que tiene poco sentido esperar a que esto se confirme con las próximas proyecciones de septiembre. Por ello, creemos que la siguiente subida podría producirse tan pronto como en julio, aunque es una decisión ajustada. Si no es en julio, esperamos una segunda subida de tasas a más tardar en septiembre", aportan Dean Turner, Economista Jefe de la Eurozona y Reino Unido, y Maelle Quillevere, Economista.

"Aconsejamos a los inversores mantener la calma ante períodos de mayor volatilidad y ceñirse a su estrategia de inversión. Al fin y al cabo, seguimos observando tendencias estructurales que apuntan hacia precios más altos en renta variable, un franco más fuerte y un nuevo repunte en el precio del oro", señala Michael Bolliger, Director de Inversiones para Suiza, UBS Global Wealth Management

¿Puede el FOMC superar las expectativas restrictivas del mercado? "Esperamos que los dot plots se desplacen al alza, algo ampliamente anticipado, en particular para 2026. Cualquier indicación de que no habrá subidas de tasas el próximo año debería atraer una mayor atención del mercado. En nuestro escenario base, esto favorecería al dólar estadounidense. Sin embargo, dado que las expectativas de subidas de tasas ya están bastante avanzadas (entre 1 y 2 subidas en los próximos 12 meses), vemos un margen limitado para una sorpresa más restrictiva por parte de la Fed", señala Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

Los precios de la plata han caído por debajo de los 65 USD/oz, presionados por la perspectiva de tipos de interés más altos, lo que ha llevado a una reducción de las posiciones en ETF y a posiciones en futuros mayoritariamente estables entre los inversores financieros.

"Estamos rebajando nuestras previsiones para reflejar el esperado inicio tardío de los recortes de tasas de la Fed hasta 2027 y la consiguiente reducción de la demanda prevista de ETF de oro en 2026. El entorno probablemente seguirá siendo complicado en el corto plazo, aunque mantenemos una perspectiva constructiva a medio plazo, a medida que los recortes de tasas de la Fed moderen los tipos reales y el dólar estadounidense", añaden Dominic Schnider, Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, Estrategas.

11Jun

El gasto previsto en defensa e infraestructuras, las reformas orientadas a mejorar la productividad y la adopción de nuevas tecnologías por parte de las empresas de la zona del euro podrían impulsar el crecimiento más de lo esperado. Una integración más profunda del mercado único también podría impulsar el crecimiento por encima de las expectativas actuales.

Miguel Ángel Valero

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) se ha comprometido a fijar su política monetaria de manera que asegure que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo. Por lo que ha decidido subir los tres tipos de interés oficiales del BCE en 25 puntos básicos (pb). La guerra en Oriente Próximo está generando presiones inflacionistas y la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro. 

El escenario de referencia de las nuevas proyecciones de los expertos del Eurosistema prevé que la inflación general se sitúe, en promedio, en el 3% en 2026, el 2,3% en 2027 y del 2% en 2028. La inflación subyacente, excluidos la energía y los alimentos, se situaría en un promedio del 2,5 % en 2026 y 2027, y del 2,2% en 2028, en ese escenario. En comparación con el ejercicio de marzo, los expertos han revisado al alza las proyecciones de referencia para la inflación en 2026 y 2027 debido a una senda más elevada de los precios de la energía, que se espera que se transmita en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios. 

El escenario de referencia prevé que el crecimiento económico se sitúe, en promedio, en el 0,8% en 2026, el 1,2% en 2027 y el 1,5% en 2028, lo que implica una revisión a la baja para 2026 y 2027, debido a un impacto más pronunciado de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza. Las perspectivas siguen siendo inciertas, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico. Las plenas implicaciones de la guerra para la inflación y el crecimiento a medio plazo dependerán de la intensidad y la duración de la perturbación de los precios energéticos, así como de la magnitud de sus efectos indirectos y de segunda vuelta. Esta incertidumbre se refleja también en el amplio abanico de resultados para la inflación y el crecimiento en los escenarios ilustrativos actualizados.

Con esta decisión de subida de tipos, el Consejo de Gobierno del BCE "continúa estando en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por la guerra". Realizará un atento seguimiento de la situación y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos.

En consecuencia, los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito aumentarán hasta el 2,25 %, el 2,40 % y el 2,65 %, respectivamente, con efectos a partir del 17 de junio de 2026. 

Sobre el Programa de compras de activos (APP) y programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el tamaño de las carteras está disminuyendo a un ritmo mesurado y predecible, dado que el Eurosistema ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo. El Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria. Además, el Instrumento para la Protección de la Transmisión está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro, lo que permite al Consejo de Gobierno cumplir con mayor efectividad su mandato de estabilidad de precios.

Decisión adecuada

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, se ha ganado el sueldo en su esfuerzo por convencer que "la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro". La guerra en Oriente Próximo está afectando a la actividad y las encuestas apuntan a una desaceleración, especialmente en los servicios. Las manufacturas han resistido hasta ahora, debido en parte a que las empresas han acumulado inventarios para afrontar las presiones en la cadena de suministro, y también al aumento del gasto en defensa. El mercado de trabajo mantiene su vigor. El desempleo se situó en el 6,3 % en abril, manteniéndose próximo a sus mínimos históricos. En el primer trimestre se crearon nuevos puestos de trabajo, aunque a un ritmo más lento que en el último trimestre de 2025. La demanda de mano de obra se ha enfriado en mayor medida, y las empresas y los hogares prevén que el mercado de trabajo se debilite.

De cara al futuro, nuestros expertos prevén ahora que la demanda interna sea más débil que lo proyectado en marzo, ya que la guerra afecta a la confianza y la subida de los costes energéticos erosiona las rentas reales. Al mismo tiempo, la posición financiera de los hogares sigue siendo en general sólida, y el consumo debería continuar siendo el principal motor del crecimiento. 

Aunque el aumento de los costes de la energía y el deterioro de la confianza frenarán la inversión privada a corto plazo, ésta debería verse respaldada por la inversión de las empresas en nuevas tecnologías digitales. 

El aumento del gasto público en defensa e infraestructuras debería seguir apoyando la inversión pública. Se espera que estos factores proporcionen un cierto efecto mitigador frente a las repercusiones de la guerra. 

El BCE "destaca la necesidad urgente de reforzar la economía de la zona del euro y mantener al mismo tiempo unas finanzas públicas saneadas. La sostenibilidad fiscal es un ancla fundamental para la estabilidad económica más general. Las respuestas fiscales a la perturbación de los precios de la energía deberían ser temporales, específicas y adaptadas, como se subraya en el paquete del Semestre Europeo de primavera de 2026 de la Comisión Europea". 

Lagarde aprovecha la oportunidad para dejar muy claro que las reformas dirigidas a mejorar el potencial de crecimiento de la zona del euro y acelerar la transición energética para reducir su dependencia de los combustibles fósiles "son ahora más esenciales que nunca". Completar la Unión de ahorros e inversiones es fundamental para financiar la innovación, apoyar las transiciones verde y digital y aumentar la productividad. El euro digital y el dinero mayorista de banco central tokenizado reforzarán la autonomía estratégica, la competitividad y la integración financiera de Europa, e impulsarán la innovación en los pagos. Por tanto, es esencial adoptar rápidamente el Reglamento relativo a la instauración del euro digital. Simplificar y armonizar las normas en el conjunto del mercado único de la UE ayudará a las empresas europeas a crecer más rápido. 

Sobre la inflación, reconoce que el indicador del BCE de seguimiento de los salarios y los resultados de las encuestas sobre las expectativas salariales siguen apuntando a una moderación del crecimiento de los salarios a lo largo del año. No obstante, los costes de otros insumos están aumentado para las empresas, que, en consecuencia, prevén incrementar sus precios de venta. Además, algunos indicadores de la inflación subyacente ya se han visto impulsados al alza por el impacto de la perturbación energética. Las expectativas de inflación a corto plazo se mantienen muy por encima de los niveles registrados antes del inicio de la guerra en Oriente Próximo. Al mismo tiempo, la mayoría de las medidas de las expectativas de inflación a largo plazo se sitúan en torno al 2%, lo que apoya la estabilización de la inflación en torno al objetivo a medio plazo. 

El aumento de los precios de la energía hará que la inflación siga aumentando durante el verano y la mantendrá claramente por encima del objetivo hasta el primer semestre de 2027. Este incremento tendrá también un impacto sobre la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios. Se espera que la inflación retorne al objetivo en el segundo semestre de 2027, respaldada por la bajada de los precios de la energía y subidas más lentas de otros precios. 

Con todo, la guerra en Oriente Próximo sigue siendo una fuente importante de incertidumbre. Cuanto más tiempo se mantengan los precios de la energía en niveles elevados, mayor será la probabilidad de que impulsen al alza la inflación general a través de efectos indirectos y de segunda vuelta. Por tanto, "vigilaremos de cerca la magnitud y la persistencia de esa subida de los precios de la energía y su impacto en la formación de precios y salarios, en las expectativas de inflación y en la dinámica económica general". 

Una alteración prolongada del suministro de energía podría hacer que los precios energéticos suban en mayor medida y durante más tiempo de lo previsto actualmente. Estos factores erosionarían las rentas reales en mayor medida y harían que las empresas y los hogares sean más reacios a invertir y gastar. El freno para el crecimiento se intensificaría si el cierre de las principales rutas marítimas causara una escasez aguda de insumos clave que obligue a las empresas de la zona del euro a reducir su producción. Un deterioro de la confianza de los mercados financieros mundiales o una oferta de crédito más restrictiva podrían lastrar la demanda. Nuevas fricciones en el comercio internacional también podrían alterar aún más las cadenas de suministro, reducir las exportaciones y debilitar el consumo y la inversión. Otras tensiones geopolíticas, en particular la guerra injustificada de Rusia contra Ucrania, continúan siendo una importante fuente de incertidumbre. 

En cambio, el crecimiento podría ser mayor si la economía y los mercados energéticos se adaptaran con mayor rapidez de lo esperado a la disrupción causada por la guerra en Oriente Próximo, o si el conflicto se resolviera de manera rápida y duradera. El gasto previsto en defensa e infraestructuras, las reformas orientadas a mejorar la productividad y la adopción de nuevas tecnologías por parte de las empresas de la zona del euro podrían impulsar el crecimiento más de lo esperado. Una integración más profunda del mercado único también podría impulsar el crecimiento por encima de las expectativas actuales. 

UBS: "seguimos identificando oportunidades en la Eurozona"

La volatilidad de la renta variable global ha aumentado en las últimas sesiones, con las incertidumbres sobre el sector tecnológico y la IA volviendo a primer plano. En este contexto, "hemos rebajado nuestra valoración del sector de Tecnología de la Información europeo de Atractivo a Neutral", señalan en UBS. "Sin embargo, aunque un menor crecimiento económico supone un entorno más difícil para la Eurozona y el sector TI resulta menos atractivo a nuestro juicio, seguimos identificando oportunidades en la región vinculadas a la demanda global y a la innovación estructural. Se espera que los beneficios de la Eurozona continúen superando el crecimiento económico de la región. Los inversores deberían considerar aumentar su exposición a los segmentos más resilientes de los mercados de la Eurozona, así como a aquellos que se benefician de tendencias globales. La innovación europea está integrada en la economía real", argumentan.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos una visión Neutral sobre la renta variable de la Eurozona en su conjunto, con preferencia por compañías con beneficios resilientes, exposición a la demanda global y motores de crecimiento estructural que no dependan exclusivamente de una recuperación de la economía regional".Y añade: "Los riesgos derivados de los precios de la energía, el endurecimiento de la política monetaria y las presiones competitivas en sectores como el del automóvil desaconsejan una exposición amplia a la región. Pero no desaconsejan Europa como fuente de oportunidades selectivas. En nuestra opinión, los inversores deberían centrarse menos en la tasa de crecimiento económico por debajo de la media de la región, y más en las compañías europeas mejor posicionadas para componer beneficios a través de la innovación en salud, la demanda global del consumidor, las tendencias de estilo de vida y premiumización, y el despliegue físico de la tecnología"."La renta variable de la Eurozona cuenta con el respaldo de unas perspectivas de beneficios en mejora, un entorno estructural más favorable y unas valoraciones razonables. Por ello, vemos margen de subida adicional en nuestro escenario base, aunque recomendamos un enfoque más selectivo para invertir en la región por el momento, dado que identificamos catalizadores limitados para impulsar la región de forma significativa en los próximos meses", explican Matthew Gilman, Estratega, y Rolf Ganter, Director de Renta Variable Europea.

Fidelity: el BCE volverá a subir tipos

Salman Ahmed, responsable Global de Macro y Asignación Estratégica de Activos en Fidelity International, destaca que el BCE ha optado por adoptar una postura prudente ante el shock energético en curso. Lo que destacó en particular fue la revisión al alza de las previsiones de inflación subyacente -con 2026 situándose ahora por encima de su anterior escenario adverso-, lo que muestra la clara naturaleza inflacionaria de este shock y justifica su decisión de subir tipos en esta reunión. "De cara al futuro, esperamos que el BCE vuelva a subir tipos en un contexto probable de precios de la energía más altos durante más tiempo, ya que no vemos una salida clara a la guerra entre EE. UU. e Irán; es probable que las materias primas coticen con una prima, con riesgos de cola de precios aún más elevados que seguirán presentes cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho de Ormuz y mientras el riesgo de una mayor escalada se mantenga en el horizonte", explica. 

"No obstante, las perspectivas del BCE están empañadas por la incertidumbre y esto se refleja en el uso de diversos análisis por posibles escenarios, tanto los más severos como los más favorables. Dichos escenarios seguirán monitorizando tanto los riesgos al alza para la inflación como a la baja para el crecimiento, incluso si hasta la fecha se ha observado una relativa resiliencia en el crecimiento de la zona euro. Otros riesgos para las perspectivas provienen de los efectos del tipo de cambio, en particular si la Fed comienza a trazar una senda más acomodaticia en relación con las expectativas del mercado y el euro se aprecia, lo que llevaría al BCE a adoptar una postura menos restrictiva. También aumentará la sensibilidad a un posible deterioro de las relaciones entre la UE y China, así como a cualquier posible medida de represalia que pueda afectar negativamente a la economía europea", añade.

Goldman Sachs: aún caben dos subidas o más

Simon Dangoor, subdirector de inversiones de Renta Fija y responsable de inversión macro en Renta Fija de Goldman Sachs Asset Management, ofrece su interpretación: "Que el BCE siga insistiendo en la dependencia de los datos y en decidir reunión a reunión refleja su voluntad de no atarse a un rumbo fijado de antemano. La subida de hoy no tiene por qué ser el principio de un ciclo largo de subidas, pero la crisis energética deja la puerta abierta a nuevos ajustes. A la vez, el crecimiento pierde fuerza, lo que hace dudar cada vez más de hasta dónde, y a qué ritmo, podrá llegar el BCE. Creemos que aún caben dos subidas o más de 'gestión de riesgos' para frenar el riesgo de inflación, aunque el rumbo de la política monetaria dependerá mucho de lo que ocurra en Oriente Medio.

Pictet: la carga de la prueba ha cambiado

Nadia Gharbi, economista para Europa en Pictet WM, también cree que una segunda subida de tipos por parte del BCE sigue siendo posible: "De momento el BCE parece minimizar los riesgos de crecimiento y mantiene una postura muy agresiva respecto a inflación y potenciales efectos de segunda ronda. De hecho, parece más preocupado por los posibles efectos de segunda ronda y ahora requiere de pruebas más sólidas para evitar otro aumento de tipos -la carga de la prueba ha cambiado-. Probablemente será necesario un catalizador claro para que considere otra subida consecutivas de tipos en la reunión de Julio".

Su presidenta Lagarde ha declarado que "ha sido unánime, sin reservas. No ha habido grandes sorpresas en el comunicado de prensa y, como era de esperar, el tono en la sesión de preguntas y respuestas ha sido agresivo, como era de esperar. Lagarde ha enfatizado que el BCE "sigue bien situado para navegar la incertidumbre causada por la guerra" y que el Consejo de Gobierno continuará con un enfoque basado en datos, reunión a reunión. Por tanto, no se compromete con ninguna trayectoria.

Sobre inflación, ha señalado que hay signos de "ampliación de presiones de precios", pero que se necesita un análisis más profundo para determinar si la aceleración de inflación en los servicios se debe a efectos -directos, indirectos o ambos- del choque energético de la guerra en Oriente Medio, añadiendo que, hasta ahora, no hay evidencia de efectos de segunda ronda en los salarios. Las proyecciones de inflación general y subyacente han sido revisadas al alza y las previsiones de crecimiento del PIB rebajado ligeramente.

Respecto a preocupaciones sobre posible error de política monetaria, Lagarde argumenta que el crecimiento en la euro zona no está bajo amenaza significativa, señalando que el BCE solo ha rebajado ligeramente su previsión de crecimiento del PIB de 0,9%a 0,8%, lo que "consideramos algo optimista". También ha aclarado que la subida de tipos que se ha producido es más bien una "señal", siendo la decisión  "robusta para una variedad de escenarios".

11Jun

Según Bank of America, 7 de los 10 indicadores clásicos de techo de mercado han sido activados este mes. Cuando esto ha ocurrido en el pasado, el mercado ha tenido problemas a doce meses.

Miguel Ángel Valero

EEUU ha lanzado ataques contra Irán por segundo día consecutivo. En medio del vaivén de declaraciones del presidente estadounidense, resulta difícil seguir el hilo, lo que pone de manifiesto su urgencia por alcanzar una tregua que no solo depende de él. El martes, Trump aseguraba que las negociaciones estaban en la fase final para lograr un “muy buen acuerdo” y reabrir el estrecho en cuanto se firmara, algo que situaba en “dos o tres días”. Sin embargo, pocas horas después, Washington respondió militarmente tras acusar a Irán de haber derribado un helicóptero estadounidense que patrullaba la zona. El ejército estadounidense confirmó que sus cazas atacaron defensas aéreas iraníes, estaciones de control terrestre y radares cerca del estrecho de Ormuz. Por su parte, Irán respondió con drones y misiles contra bases estadounidenses en Baréin y Jordania. A este intercambio de ofensivas se sumaron las advertencias de Trump, que volvió a amenazar con intensificar los ataques como medida de presión para forzar un acuerdo: “deben firmarlo; es un buen acuerdo”. El ejército estadounidense ha lanzado nuevas operaciones de “autodefensa adicional” contra sistemas de vigilancia dirigidos, instalaciones de defensa aérea y redes de comunicaciones.

Mientras, los inversores extranjeros retiraron 26.600 millones$ netos de bonos y Bolsas emergentes en mayo. En abril parecía que los mercados emergentes habían cogido carrerilla. En mayo, el guion cambió de golpe, y en 30 días el flujo pasó de máximo positivo a mínimo negativo. El detonador fue la caída de la Bolsa de Corea del Sur un 6% en una sesión, el peor registro en meses, arrastrada por la inflación de EEUU  y la tensión en el Estrecho de Ormuz. El efecto se extiende. Los índices de mercados emergentes (EEM, VWO) cayeron entre un 3% y un 5% en mayo. Y los spreads de crédito emergente se ampliaron por primera vez desde enero. El dólar fuerte más subida de tipos más tensión geopolítica es la receta perfecta para que el capital huya de emergentes. Con el IPC americano alto en junio, la segunda oleada de salidas puede ser mayor.

Otro dato suscita alarma. Según Bank of America, 7 de los 10 indicadores clásicos de techo de mercado han sido activados este mes. Cuando esto ha ocurrido en el pasado, el mercado ha tenido problemas a doce meses. "Combínalo con el Hindenburg Omen activado tres días seguidos y el margin debt en el segundo nivel más alto de la historia. Ojito con la cartera", advierten en Zumitow.

La inflación se acelera en EEUU, pero los efectos de segunda ronda siguen contenidos. En mayo el IPC avanzó un 4,2% interanual, su mayor ritmo de crecimiento desde 2023 y una aceleración de cuatro décimas frente al mes anterior. La inflación es ahora 1,5 puntos superior a la de diciembre de 2024 (+2,7% interanual). Sin embargo, este rápido aumento de la inflación en los primeros cinco meses del año, por el momento, está muy concentrado en los precios de la energía que explicaron 1,4 puntos del incremento: el 93% del repunte visto desde finales del año pasado se debe a los mayores costes energéticos que está sufriendo la economía tras el inicio del conflicto con Irán. La tasa subyacente (que excluye alimentos y energía) aumentó una décima en mayo hasta el +2,9% interanual, pero un crecimiento de los precios que se sitúa en un nivel similar al promedio registrado durante todo el año pasado.

El dato de inflación de mayo refleja que las tensiones a corto plazo generadas por la subida de los costes energéticos continúan intensificándose, si bien la nota alentadora vino de que los impactos indirectos y posibles efectos de segunda ronda sobre el resto de los precios se mantienen contenidos. De cara a los próximos meses habrá que acompañar tres vectores, dos que podrían tensionar la inflación y uno que debería moderarse: en primer lugar, una transmisión retardada del encarecimiento de los fertilizantes a las próximas cosechas tensionará los precios de los alimentos y, por otro lado, la fortaleza del empleo podría volver a impulsar mayores salarios. Frente a ello, el crecimiento de los alquileres imputados medidos en el IPC debería tender a los precios reflejados por otros indicadores privados y al menos moderar su avance.

El consumidor norteamericano percibe que la gasolina se disparó un 7% en un mes y un 40,5% en un año. La Fed está atada de pies y manos: los futuros dan ya un 60% de probabilidad de subida de tipos en octubre.

En este contexto, llaman la atención dos decisiones de la automoción:

  • Porsche confirma por boca de su CEO que el 911 nunca será totalmente eléctrico. La firma apuesta por mantener el motor de combustión con opción híbrida en su buque insignia. Mensaje a inversores: la electrificación total tiene límites en el nicho premium.
  • General Motors abandona los planes de producir baterías LFP para sus coches eléctricos y apuesta por la química LMR. Las baterías LFP, litio-hierro-fosfato, son más baratas, más seguras y más fáciles de escalar. Son las favoritas de los fabricantes chinos y la razón por la que sus coches eléctricos pueden costar 20.000 dólares menos. GM llevaba años trabajando en montarlas en EEUU y ahora lo cancela, y apuesta por las LMR, litio-manganeso-rico. La tecnología almacena más energía por kilo pero es más compleja y aún no escala a costes competitivos. La fábrica de Tennessee, que iba a producir LFP  en 2027, solo hará baterías para almacenamiento energético. General Motors se aleja de la ruta más rápida al vehículo eléctrico barato y asequible. Algo que beneficia a los proveedores de manganeso y a CATL y los fabricantes asiáticos de LMR. Mientras tanto, Ford, Tesla y Rivian siguen con LFP y aprietan en precio. 

UBS: la Fed descarta bajadas de tipos

"Creemos que los combustibles fósiles, incluido el petróleo crudo, seguirán siendo probablemente una parte importante de la combinación energética mundial durante algún tiempo. Dicho esto, su cuota de mercado global irá cediendo progresivamente terreno a las fuentes de energía renovable, mientras que la demanda de petróleo, en nuestra opinión, seguirá aumentando hasta la década de 2030", opina Giovanni Staunovo, Estratega de UBS Global Wealth Management.

"El balance de riesgos al alza sobre la inflación está evolucionando en lugar de disiparse. Si bien las presiones relacionadas con los aranceles están mejorando, los factores energéticos y geopolíticos, así como la dinámica de la demanda vinculada a la IA, siguen siendo fuentes activas de presión inflacionista al alza. En este contexto inflacionario y ante la reciente estabilización de la tasa de desempleo, es probable que la Fed adopte una postura más restrictiva a corto plazo. Esperamos que la reunión de junio incluya la eliminación del sesgo acomodaticio y un desplazamiento del gráfico de puntos de 2026 hacia ninguna bajada de tipos, con el inicio del ciclo de relajación retrasado ahora hasta marzo de 2027", señala Andrew Dubinsky, Economista.

Metagestión opta por empresas con dividendos atractivos

La gestora española independiente especializada en renta variable Metagestión, que acaba de cumplir 40 años, cree que los sectores financiero, utilities y consumo básico son los que tienen un mayor potencial para inversores que aspiran a lograr retornos estables y atractivos a través de una estrategia enfocada en compañías con una atractiva política de retribución al accionista. Ve el mayor potencial en valores como BBVA y Poste Italiane en el sector financiero, Iberdrola y Engie en utilities, y Coca Cola en consumo básico. Compañías que remuneran a sus accionistas en forma de dividendos o recompras de acciones de un modo consistente y estable en el tiempo, que presentan sólidos balances, con flujos de caja recurrentes, y están lideradas por un management disciplinado en la asignación de capital. 

Los analistas de Metagestión creen que va a llegar una fase de corrección al mercado, que por ahora no se ha producido. Motivo por el cual adoptan un posicionamiento en las carteras de los fondos más defensivo, seleccionando compañías que ofrecen valoraciones atractivas y que, potencialmente, podrían verse beneficiadas en caso de materializarse dicha corrección. 

Metagestión escoge para esta estrategia, a través de una gestión activa e independiente, empresas con negocios operativos saneados, que sean capaces de generar beneficios recurrentes y elevado flujo de caja libre, sin comprometer la solidez de sus balances. Compañías que reparten dividendos no como consecuencia de aumentar su carga de deuda financiera, sino porque tienen negocios estables y aportan valor a sus accionistas.

09Jun

Cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo probablemente será, en el mejor de los casos, temporal.

Miguel Ángel Valero

La fortaleza del mercado laboral en EEUU reduce las expectativas de recortes de tipos en el corto plazo por parte de la Fed. La creación sostenida de empleo respalda la solidez de la economía estadounidense y refuerza uno de los pilares clave para la prolongación del ciclo en los próximos meses. Y lo que es bueno para la economía debería serlo también para las Bolsas, aunque persisten focos de incertidumbre relevantes en el plano geopolítico. Camino del cuarto mes del conflicto en Oriente Medio, el estrecho de Ormuz continúa cerrado. Aunque los precios del crudo han mostrado contención en las últimas sesiones, la prolongación de este bloqueo incrementa el riesgo de repuntes significativos ante posibles temores de escasez física de suministro.

Además, Trump parece estar perdiendo la 'guerra' de la inmigración. Un juez federal ha anulado la tasa de 100.000$ impuesta por la Administración Trump a las solicitudes de visado H 1B. Esta medida constituye una política de restricción de la inmigración, al exigir a las empresas el pago de dicha cantidad para poder contratar trabajadores extranjeros mediante este programa. Además, el sistema H 1B incluye una primera fase de selección mediante sorteo; no obstante, la Administración introdujo modificaciones para priorizar a los candidatos con salarios más altos.

Este visado está dirigido a trabajadores altamente cualificados, con formación universitaria o similar, que desempeñan ocupaciones especializadas y de elevada remuneración. Se trata de un instrumento ampliamente utilizado en el sector tecnológico: aproximadamente el 65% de los beneficiarios trabaja en TIC, y cerca de un 9 % son arquitectos o ingenieros. Grandes empresas como Amazon, Google o Meta –donde en torno al 6,5 % de la plantilla cuenta con este tipo de visado– dependen de este sistema para atraer talento internacional.

En su fallo, el juez Sorokin dio la razón a California y a otros 19 estados (entre ellos Nueva York o Washington, así como algunos con tendencia republicana en las últimas elecciones presidenciales, como Carolina del Norte o Arizona), que presentaron una demanda para bloquear la tasa por considerar que excede la autoridad del presidente. El tribunal concluyó que se trata de un impuesto ilegal, al no contar con la necesaria autorización del Congreso, y ordenó su anulación. Por su parte, el gobierno ha anunciado que recurrirá la decisión. 

Indosuez: "seguimos inmersos en un entorno desinflacionista"

Desde el inicio del conflicto con Irán, los mercados financieros han adoptado una narrativa restrictiva (hawkish). El shock energético global derivado del prolongado cierre del estrecho de Ormuz ha durado más de lo que la mayoría de los analistas anticipaba, provocando un fuerte aumento de las expectativas de inflación a corto plazo, especialmente en Asia y Europa, donde la autonomía energética es considerablemente menor que en EEUU.

"Sin embargo, desde una perspectiva fundamental, seguimos inmersos en un entorno desinflacionista", sostienen Alexandre Drabowicz, Director Global de Inversiones (Global Chief Investment Officer). y Bénédicte Kukla, Directora de Estrategia (Chief Strategist) de Indosuez. Esto se sustenta en el impacto a medio plazo de las ganancias de productividad impulsadas por la IA en EEUU y en la persistente debilidad económica de Europa. En consecuencia, cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo (BCE) probablemente será, en el mejor de los casos, temporal. En Japón, aunque la reflación tiene potencial, es posible que se pospongan medidas significativas de endurecimiento monetario para evitar socavar los efectos positivos de la política fiscal expansiva.

En este contexto —en el que las actuaciones del BCE y de la Fed se consideran temporales— las preocupaciones del mercado sobre una inflación persistentemente elevada deberían ir disminuyendo gradualmente, y los recientes repuntes de las rentabilidades constituyen una oportunidad para que los inversores aseguren rendimientos atractivos en vencimientos de medio plazo de hasta cinco años.

¿Qué ocurriría si el estrecho de Ormuz no reabriera? El mercado petrolero ha demostrado una mayor resiliencia de la prevista, respaldado por la liberación de reservas estratégicas, una demanda más moderada de lo esperado (particularmente en China), un aumento de las exportaciones de petróleo de Nigeria y EEUU y el uso de reservas flotantes. Estos factores, junto con el volátil anuncio de alto el fuego realizado en abril, han contribuido a aliviar las presiones sobre los precios, provocando una caída del 15 % en el Brent durante mayo.

Aunque la continuidad del alto el fuego sigue siendo incierta, la trayectoria general parece cada vez más definida, influida por la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato en EEUU y por las consecuencias económicas persistentes del conflicto con Irán. 

El escenario central de Indosuez contempla una normalización gradual de los precios del Brent, que caerían por debajo de los 100 dólares$ por barril en julio y se estabilizarían en torno a los 80 dólares en 2027. "No obstante, no esperamos un retorno completo a los niveles de precios considerados 'normales' antes de la crisis. Esto se debe a la probabilidad de una reapertura solo parcial del estrecho de Ormuz, a la necesidad de reconstruir inventarios tras el conflicto —lo que impulsará la demanda—, a los elevados costes de transporte marítimo y a las importantes necesidades de inversión en infraestructuras en la región del Golfo", señalan sus expertos. En consecuencia, proyectan que el precio medio del crudo Brent será de 91$ en 2026 (frente a los 86 estimados en abril) y de 80 dólares en 2027 (sin cambios).

"También hemos aumentado la probabilidad asignada a nuestro escenario de riesgo, especialmente en el caso de un 'estancamiento prolongado' acompañado por una continuidad del cierre, o cuasi cierre, del estrecho de Ormuz. Aunque los colchones de inventarios siguen siendo elevados, son en última instancia finitos. Además, existe un nivel operativo mínimo de existencias, que hace referencia al volumen de reservas —habitualmente almacenadas en oleoductos e instalaciones logísticas— necesario para garantizar el funcionamiento normal de la cadena de suministro. Estas reservas no pueden utilizarse sin correr el riesgo de provocar graves interrupciones logísticas y paradas operativas. Esperamos que este umbral se alcance en septiembre de 2026, momento en el cual los problemas de abastecimiento, especialmente en Europa, podrían convertirse en una preocupación significativa. No obstante, este calendario dependerá de la evolución de la destrucción de demanda, de la incorporación de nueva oferta y de nuevas liberaciones de inventarios por parte de EEUU y China, factores que podrían retrasar este punto de tensión hasta diciembre", argumentan.

Pueden materializarse precios menos tensionados si surgiera oferta adicional, por ejemplo, mediante avances diplomáticos con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), nuevas salidas de miembros de la OPEP, siguiendo el precedente de Emiratos Árabes Unidos, o un incremento de la producción procedente de Rusia.

"Esperamos que el PIB de EEUU crezca un 2,1% en 2026 y un 2%en 2027, respaldado por la solidez del consumo privado y por la continuidad de las inversiones vinculadas a la IA, a pesar de los recientes shocks energéticos. Aunque es probable que el consumo se modere a medida que desaparezcan los apoyos temporales, el crecimiento económico debería mantenerse firme en términos generales. Hemos revisado ligeramente al alza nuestras previsiones de inflación hasta el 3,6% para 2026 y el 2,4 ç% para 2027, reflejando los últimos datos disponibles y las presiones persistentes derivadas de los aranceles, la demanda asociada ala inteligencia artificial y los precios de las materias primas", añaden.

En la zona euro, el crecimiento del PIB del primer trimestre fue revisado desde un avance del 0,1 % trimestral hasta una contracción del 0,2%, debido principalmente a la corrección del incremento extraordinario de las exportaciones irlandesas provocado por los aranceles estadounidenses en 2025. Indousuez reduce su previsión de crecimiento para la zona euro en 2026 desde el 0,8 % hasta el 0,4%, y mantiene sin cambios la previsión para 2027 en el 1%. "A pesar de esta revisión, seguimos esperando un crecimiento débil, aunque no recesivo. Mantenemos nuestras previsiones de inflación en el 3,5 % para 2026 y el 2,4 % para 2027. Las presiones inflacionistas procederán principalmente de los precios de la energía y los alimentos, pero prevemos un contagio limitado hacia los precios subyacentes de bienes y servicios", señalan.

Aunque las previsiones de inflación para EEUU y Europa no difieren de forma significativa, el escenario de Indosuez para los bancos centrales sí lo hace. El BCE ya ha reducido los tipos de interés de forma significativa y sigue centrado casi exclusivamente en la inflación. Aunque el crecimiento europeo es débil y existen fuerzas desinflacionistas en la economía, la principal preocupación del BCE es que las expectativas de inflación continúen elevadas. Mientras exista el riesgo de que el aumento de los costes siga trasladándose a los precios al consumo, el BCE mantendrá un sesgo restrictivo, incluso a costa del crecimiento económico, precisamente en un momento en el que el plan de infraestructuras alemán apenas empieza a desplegarse.

La Reserva Federal se enfrenta a una situación diferente. Los tipos de interés siguen siendo considerablemente más elevados que en Europa y la Fed cuenta con un mandato dual: debe gestionar tanto la inflación como el empleo. La inflación continúa siendo motivo de preocupación, pero el mercado laboral ya no se encuentra tan tensionado como en el periodo posterior a la pandemia de COVID-19. Además, siguen presentes diversos factores desinflacionistas. El BCE está condicionado por su mandato de estabilidad de precios, mientras que la Fed dispone de mayor margen para equilibrar los riesgos inflacionistas frente a una economía que se está desacelerando gradualmente.

El próximo movimiento de la Fed seguirá siendo una normalización gradual de los tipos en el medio plazo porque, más allá de las presiones inflacionistas de corto plazo derivadas de los aranceles, las disrupciones en el Golfo y la IA, los factores fundamentales que impulsan la inflación subyacente—especialmente los servicios excluyendo vivienda, que representan aproximadamente el 30% del IPC estadounidense— no parecen tan inflacionistas como temen los inversores. De hecho, los costes laborales unitarios permanecen contenidos y son coherentes con una inflación subyacente cercana al objetivo de la Fed. Esto refleja un mercado laboral que genera escasas presiones salariales y unas ganancias de productividad que han mejorado en los últimos años.

"Más allá de los fundamentales, sabemos que los mercados pueden verse fuertemente influenciados por narrativas dominantes, algo que ha provocado importantes reajustes en las expectativas de tipos de interés en los últimos años", resaltan en Indosuez. Mientras que a comienzos de año la atención se centraba en los riesgos a la baja para el mercado laboral, actualmente el principal foco del mercado es la posibilidad de unas presiones inflacionistas más persistentes, lo que ha llevado a los inversores a descontar dos subidas de tipos por parte de la Fed antes de finales de 2027. "No esperamos que la Fed suba los tipos de interés, aunque seguimos vigilando los posibles catalizadores que podrían desencadenar ese escenario", precisan los expertos de Indosuez.

Entre los factores que podrían provocar una subida de tipos por parte de la Fed destacan:

  • Una prolongación de las disrupciones en las cadenas de suministro de Oriente Medio, en línea con el escenario de "estancamiento prolongado",, que daría lugar a una aceleración de la inflación superior a la prevista actualmente (por encima del 4 % de media en 2026).
  • Una aceleración adicional de la actividad económica y del empleo en EEUU, que reavivaría el riesgo de efectos de segunda ronda sobre la inflación de los servicios. Por el momento, estos riesgos siguen siendo limitados, ya queel poder de negociación salarial de los trabajadores continúa siendo relativamente débil, muy diferente de la situación observada en 2022 
  • En un escenario de crecimiento más resistente de lo esperado, también seguimos de cerca cualquier propuesta de estímulo fiscal que pudiera plantear la administración Trump antes de las elecciones de mitad de mandato, una posibilidad que actualmente no está incorporada en nuestro escenario central.
  • Un desanclaje de las expectativas de inflación a largo plazo, que hasta ahora han permanecido bien ancladas tanto en las encuestas a consumidores como en los indicadores derivados de los mercados financieros 

En este contexto, "mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable, con preferencia por los mercados estadounidenses y emergentes, que se han beneficiado especialmente del reciente rebote de los valores tecnológicos. Seguimos siendo más cautos respecto a la renta variable europea, ya que la región está más expuesta a las consecuencias del shock energético, mientras que unas condiciones financieras más restrictivas podrían afectar negativamente a los sectores cíclicos y orientados al mercado doméstico".

"Aunque nuestro escenario central contempla un resurgimiento temporal de la inflación, el papel de los bonos soberanos como activo de cobertura ha sido relativamente limitado en los últimos tiempos y el entorno continúa caracterizado por múltiples focos de presión inflacionista. Esto nos lleva a mantener cierta prudencia respecto a la sensibilidad a los tipos de interés de nuestras carteras, especialmente teniendo en cuenta el deterioro de las trayectorias fiscales de las principales economías desarrolladas", añaden.

Los vencimientos cortos e intermedios, especialmente en la zona euro, ya descuentan una parte importante del shock inflacionista y podrían ofrecer oportunidades tácticas de reasignación de activos. "Mantenemos una visión favorable sobre la deuda corporativa europea de alta calidad, respaldada por unos fundamentales sólidos y por una relación rentabilidad-riesgo más atractiva que la de la deuda pública."

La deuda emergente denominada en moneda local también conserva un perfil atractivo gracias a sus elevadas rentabilidades reales, aunque esta clase de activo sigue expuesta a episodios de volatilidad en el entorno actual. El dólar puede beneficiarse a corto plazo de este contexto geopolítico incierto y del sólido comportamiento macroeconómico de EEUU, especialmente frente al euro en el cruce EUR/USD. Sin embargo, a medio plazo, la tendencia hacia una diversificación gradual de las reservas de bancos centrales e inversores fuera de los activos estadounidenses "nos lleva a mantener una visión más prudente" sobre el dólar.

Aunque el oro ha tenido dificultades para avanzar desde el inicio del conflicto en Oriente Medio —debido principalmente a la desaparición de las expectativas de recortes de tipos por parte de los bancos centrales— "seguimos considerando que, a medio plazo, el contexto geopolítico global y la diversificación de reservas continúan siendo factores de apoyo".

Ebury: una subida de tipos de la Fed antes de que acabe 2026

Diego Barnuevo, analista de Mercados junior de Ebury, destaca que todas las divisas latinoamericanas perdieron terreno frente al dólar tras la publicación de unos datos de nóminas no agrícolas estadounidenses que superaron todas las expectativas. Dada la resiliencia del mercado laboral americano y el aumento de las presiones inflacionarias, los mercados de swaps han empezado a descontar al menos una subida de tipos por parte de la Fed antes de que acabe el año. Esa subida podría amenazar con reducir el diferencial de tipos con muchos países latinoamericanos, con lo que ello implicaría para las monedas locales y el impulso que obtienen de las estrategias de carry trade. El anuncio de posibles aranceles estadounidenses a Brasil, Chile, Colombia y Perú también provocó cierto nerviosismo entre losinversores de la región.

  • Real: ha caído a mínimos de más de un mes frente a un dólar más fuerte de manera generalizada. El PMI compuesto de Brasil también ha pesado sobre la moneda local al haber entrado en territorio contractivo en mayo. El sector servicios apenas se mantuvo a flote, mientras que el manufacturero se vio lastrado por las disrupciones en las cadenas de suministros y el encarecimiento de la energía —ambos fenómenos provocados por la guerra de Irán. La amenaza lanzada por la administración Trump de aranceles del 25%, junto con los del 12,5% por supuestos trabajos forzosos en Brasil, podría volver a pesar sobre la confianza empresarial. En lo que llevamos del año, sin embargo, el crecimiento ha sorprendido al alza. Esta semana estaremos atentos al dato de inflación de mayo que se publicará el viernes. Se espera un repunte del 4,39% al 4,65% que, de confirmarse, podría reducir aún más las expectativas de recortes dela tasa Selic, como ya hemos observado en la encuesta publicada hoy por el Banco de Brasil.
  • Peso chileno: La inflación de mayo ha sorprendido al mercado al haber caído al 3,9% frente al 4% del mes anterior. Esta caída resulta consistente con la moderación en la actividad económica observada en los últimos datos del Imacec y podría reducir la presión sobre el banco central para subirlos tipos de interés este año. El aumento de las expectativas del mercado con respecto a posibles subidas por parte de la Fed empezó a pesar sobre el peso chileno la semana pasada ante la posibilidad de que se estreche el diferencial de tipos entre ambos países. De aquí en adelante, el principal catalizador positivo que podría recibir el peso chileno es una caída sustancial de los precios del petróleo.
  • Colombia: Los mercados financieros colombianos se llenaron de optimismo la semana pasada tras la victoria en primera vuelta de De la Espriella. El candidato de derechas propone una mayor explotación de los recursos naturales del país, reducir drásticamente el tamaño del Estado, disminuir la carga tributaria a las empresas y a la vez emprender una consolidación fiscal de las cuentas públicas. Resulta incierto hasta qué punto podrá hacer realidad partes de su agenda económica, si acaba ganando la segunda vuelta, dada la alta fragmentación que existe en el Congreso y la elevada representación que posee la izquierda en el mismo. Lo que está claro es que tendría que formar coaliciones multipartidistas y, aún así, se enfrentaría a una dura oposición que podría intentar frenar gran parte de sus propuestas. En el plano económico, también hemos observado cómo se ha acelerado la inflación colombiana en mayo, del 5,7% al 5,8%. Este repunte no sólo es fruto del aumento de los precios de la energía, sino también de la subida del salario mínimo que implementó el gobierno de Petro a finales del año pasado. Estas presiones continuarán exigiendo una política monetaria restrictiva por parte del banco central
  • Peso mexicano: Al igual que el resto de divisas latinoamericanas, el peso mexicano perdió terreno tras la publicación de unos datos estadounidenses sólidos. Esta semana la atención estará puesta en los datos de inflación de mayo, para los que se espera una notable moderación. El consenso apunta a una estabilización de la subyacente. En este contexto de crecimiento debilitado, es probable que el banco central mantenga una política monetaria estable en el futuro cercano tras haber finalizado su ciclo de recortes en la última reunión. Uno de los principales drivers del peso seguirá siendo la renegociación del T-MEC, habiéndose celebrado la primera ronda de conversaciones hace escasas semanas.
  • Perú: Toda la atención ha estado puesta en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Se registra  un empate técnico del que saldría ganando Sánchez por un estrechísimo margen. Ipsos ha predicho correctamente el ganador de todas las segundas vueltas electorales en Perú desde 2001. Esta noticia ha provocado una caída del 1,7 % en el último día, dado que los inversores veían con mejores ojos a Fujimori como próxima presidenta. En cualquier caso, habrá que esperar a que avance el escrutinio para determinar quién saldrá vencedor finalmente. De confirmarse una victoria de Sánchez, creemos que existen varios factores mitigantes que podrían paliar las preocupaciones de los inversores. Entre ellos, los buenos fundamentos económicos de Perú, la moderación de determinadas posturas por parte de Sánchez durante la campaña y la fortaleza de la derecha en  el Senado, que podría actuar como freno frente a las propuestas más radicales de Sánchez.
27May

Las posiciones bajistas en acciones del S&P 500 han saltado al 3%, el nivel más alto en más de una década, justo cuando por segundo mes seguido en que los consumidores norteamericanos mencionan la inflación ligada a la guerra con Irán como su principal preocupación.

Miguel Ángel Valero

El Euribor sube al 2,8% en mayo en vísperas de la subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) en su reunión del 11 de junio, frente al 2,747% en abril, por lo que corren malos tiempos para los que tienen contratada una hipoteca variable. El analista hipotecario del comparador financiero HelpMyCash, Miquel Riera, explica que “lo más probable es que ese día se anuncie una subida de los tipos de interés aplicados, con el objetivo de combatir la inflación generada por el conflicto en Oriente Medio”.

Debido al aumento del Eurobor , las cuotas de las hipotecas variables que se revisen con el valor demayo (ya sea de manera anual o semestral) experimentarán un incremento importante. Y es que el último registro de este índice es superior tanto al de hace un año (2,081% en mayo de 2025) como al de hace seis meses (2,217% en noviembre de 2025).

Para una hipoteca variable media de 150.000€, a 25 años y con un interés de Euribor más 1%, si se revisa anualmente con el último valor del índice, sus cuotas subirán de los 718 a los 775€, aproximadamente; unos 57€ más al mes (unos 690€ al año). Y si la actualización es semestral, las mensualidades pasarán de 728 a 775€, aproximadamente; unos 47 más al mes (más de 280 al semestre). “Cuanto menos tiempo haya pasado desde que se formalizó la escritura, mayor será el impacto de la subida del Euribor”, asegura Riera.

“Los que tengan un interés mixto deben revisar su contrato para averiguar si su interés pasa a ser variable este año”, advierte. En caso afirmativo, las cuotas también experimentarán una subida.

El alza del Euribor confirma una tendencia que empezó en marzo, cuando el valor mensual de este índice pasó del 2,221% al 2,565%. En abril, este índice registró un nuevo aumento, esta vez hasta el 2,747%. Y en mayo se ha producido su tercer incremento consecutivo; hasta el 2,8%. Según Riera, la culpa de esta escalada la tiene el conflicto armado de Oriente Medio que, desde finales de febrero, dispara el precio tanto del petróleo como del gas. El coste de la vida, por lo tanto, también subió: la inflación de la Eurozona pasó del 1,9% de febrero al 3% de abril; por encima del nivel que se considera óptimo (2%). 

El Euribor representa el interés medio al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre ellos, así que suele subir cuando se prevé un incremento en los tipos del BCE. “Su actual tendencia al alza se produce porque el índice se está adelantando a los próximos movimientos del BCE", explica Riera. Si no se resuelve el conflicto en Oriente Medio y la inflación sigue disparada, es posible que se produzcan nuevos movimientos del BCE y que el índice escale aún más. Así, en el escenario más pesimista, el Euribor podría cerrar el año en el 2,9%, sin descartar valores superiores al 3%. Ahora bien, si se llega pronto a un acuerdo y la inflación se relaja, es probable que el valor de este índice se modere y que recupere niveles parecidos a los registrados antes de que se iniciara el enfrentamiento (en torno al 2,3%).

Coface: China sufre por Oriente Medio pero menos que otros países de Asia

El conflicto de Oriente Medio también afecta a China, a pesar de, según un análisis de Coface, esta mejor equipada para hacer frente a los shocks energéticos. El aumento de los costes de los insumos, combinado con una desaceleración de la demanda global, está presionando los márgenes empresariales , ya de por sí ajustados. A diferencia de muchos países asiáticos altamente dependientes de las importaciones de hidrocarburos, China dispone de varios amortiguadores frente a una crisis prolongada en Oriente Medio. Su mix energético sigue estando dominado por el carbón doméstico, mientras que el petróleo y el gas representan conjuntamente el 39% del consumo final de energía , muy por debajo de la media global (62%).

A ello se suman importantes capacidades de almacenamiento: en caso de interrupción temporal, las reservas estratégicas de petróleo pueden cubrir cerca de 100 días de importaciones netas . Como resultado, pese a la importancia del estrecho de Ormuz —por donde pasa el 35% del petróleo destinado a China —,los riesgos de escasez física inmediata siguen siendo limitados.

Aunque los flujos continúan, su coste está aumentando. El alza de los precios de la energía y los productos químicos ha comenzado a trasladarse al conjunto de la economía china. En marzo, los precios de producción subieron un 0,5% interanual, el primer aumento en más de tres años. El sector petroquímico contribuyó significativamente a este incremento. Por ahora, este aumento de costes está siendo absorbido en gran medida por los sectores intermedios y finales, en un contexto de demanda final aún frágil. Los precios al consumidor se mantienen moderados , apoyados por mecanismos de regulación del precio del combustible, el aumento del peso de los vehículos eléctricos y los subsidios a las refinerías estatales.

El aumento persistente de los costes de los insumos está empezando a erosionar la rentabilidad empresarial. Varios sectores —textil, químico y fibras sintéticas — ya están reduciendo su producción. Las crecientes exigencias regulatorias y los costes de cumplimiento agravan esta presión. Las pymes parecen especialmente vulnerables, ya que tienen menor capacidad de negociación para trasladar los aumentos de costes. Por el contrario, los grandes grupos se benefician de contratos de suministro a largo plazo, economías de escala y balances más sólidos.

Paradójicamente, la crisis podría reforzar la posición industrial de China frente a competidores asiáticos más expuestos a shocks energéticos , como los países de la Asean e India. También está acelerando la demanda global de tecnologías verdes chinas , especialmente en vehículos eléctricos, baterías y energía solar. 

Sin embargo, el riesgo se encuentra en otro lugar: un conflicto prolongado que provoque un aumento sostenido de los precios de la energía podría afectar gravemente al crecimiento global . Una duplicación de los precios energéticos respecto a los niveles previos a la guerra podría reducir el crecimiento global en más de un 1% en 2026, con repercusiones sobre la demanda dirigida a China. Según Junyu Tan, economista de Coface para el norte de Asia , “China está logrando evitar un gran shock de suministro gracias a su mix energético y a su ecosistema industrial. Pero el aumento sostenido de los costes está creando una nueva vulnerabilidad: la de los márgenes, particularmente para las empresas más expuestas y con menor capacidad de trasladar los incrementos de precios”.

TIBA: la logística es estratégica para la continuidad de las empresas

Por su parte, TIBA Contract Logistics avisa en Logis Forum 2026 que la geopolítica está condicionando cada vez más las decisiones logísticas de las organizaciones, obligándolas a rediseñar rutas, diversificar proveedores, ganar visibilidad sobre sus operaciones y reforzar sucapacidad de anticipación ante posibles disrupciones. En este sentido, la logística ha dejado de ser una función puramente operativa para convertirse en un elemento estratégico para la continuidad y competitividad de las empresas. La necesidad de garantizar el suministro, anticipar incidencias y responder con agilidad ante entornos cambiantes está impulsando una transformación profunda de las cadenas logísticas a nivel global. “La geopolítica ha pasado de ser un factor externo a convertirse en una variable estructural dentro de la planificación logística. Hoy las compañías necesitan cadenas de suministro más ágiles, flexibles y preparadas para operar en un entorno mucho más dinámico e incierto”, señala Raúl Sanz, Iberia & Mexico Contract Logistics Manager de TIBA.

En paralelo, las empresas están acelerando la incorporación de herramientas tecnológicas que permitan mejorar la toma de decisiones y aumentar la capacidad de respuesta ante incidencias. Tecnologías como la IA, la analítica avanzada o las plataformas de visibilidad en tiempo real están ganando peso como herramientas clave para optimizar operaciones, mejorar la trazabilidad y reforzar la eficiencia de las cadenas de suministro.

Lombard Odier: sobre ponderación de Bolsas emergentes

El informe de Estrategia de Inversión de Lombard Odier de mayo destaca que la expansión económica global continúa a pesar del shock petrolero, impulsada por las enormes inversiones en IA, el consumo en EEUU, el gasto fiscal alemán y el apoyo gubernamental en Japón y China. El desempeño de las economías de mercados emergentes ha divergido en función del liderazgo tecnológico y la seguridad energética.

"Mantenemos una postura moderadamente favorable al riesgo y una sobre ponderación en renta variable en las carteras a través de mercados emergentes, donde tanto la valoración como las perspectivas de crecimiento de beneficios son atractivas. Sobre ponderamos los bonos de mercados emergentes en moneda fuerte y mantenemos una infra ponderación en bonos soberanos. Conservamos una visión negativa sobre el dólar y seguimos sobre ponderando el oro", señala.

En renta variable, "mantenemos una postura neutral sobre la renta variable de mercados desarrollados, ya que unos beneficios resilientes y unas condiciones macroeconómicas globales favorables se ven compensados por valoraciones ajustadas, incertidumbres geopolíticas y unas perspectivas de tipos de interés menos claras. El sólido impulso de beneficios y un importante descuento en valoración respaldan nuestra expectativa de un mejor desempeño de los mercados emergentes".

"Mantenemos nuestra postura neutral sobre la renta fija global, al tiempo que seguimos favoreciendo la deuda de mercados emergentes. En los bonos gubernamentales, los movimientos recientes del mercado continúan estando impulsados en gran medida por los precios del petróleo. Seguimos infra ponderados, pero favorecemos vencimientos de 5-7 años en Europa, Suiza y Australia, y vencimientos a cinco años en EE. UU", añade.

Las divisas de materias primas y cíclicas con mayores rendimientos están mostrando un desempeño cada vez mejor frente al dólar, mientras que las divisas de bajo rendimiento de países importadores netos de energía están rezagadas. En un entorno de búsqueda de rentabilidad, los precios del oro podrían consolidarse a corto plazo, pero "estructuralmente mantenemos una visión positiva y conservamos nuestro objetivo de precio a 12 meses de 5.400$ por onza".

UBP: las expectativas de subidas de tipos dominan el rendimiento de los activos

La última Perspectiva Semanal de UBP: Los tipos de interés, en el centro de atención mientras los mercados navegan la geopolítica considera que los mercados se vieron impulsados por los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés y los acontecimientos geopolíticos, con las tensiones entre EEUU e Irán añadiendo volatilidad. La renta fija repuntó, ya que la moderación de la inflación y las señales del banco central reforzaron unas perspectivas de política monetaria más cautelosas. La renta variable se mantuvo resistente, respaldada por unos sólidos resultados empresariales, especialmente en el sector tecnológico. El dólar se mantuvo firme gracias a una postura relativamente restrictiva de la Fed, mientras que los datos europeos más débiles lastraron al euro. En general, las expectativas sobre los tipos de interés siguen dominando el rendimiento de los distintos activos.

UBS: los resultados de las empresas respaldarán nuevas subidas de las Bolsas

La evolución de la situación en Oriente Medio y los rendimientos todavía elevados de los bonos podrían poner a prueba el rally bursátil global. Siguen siendo probables episodios de volatilidad en los mercados, a medida que los inversores reaccionen a nuevos titulares. Pero "unos resultados empresariales sólidos deberían respaldar nuevas subidas de la renta variable a medio plazo, y vemos oportunidades atractivas en distintas regiones. Europa ofrece oportunidades tanto defensivas como cíclicas. Una ampliación del crecimiento de los beneficios debería respaldar a la renta variable estadounidense. Es probable que múltiples catalizadores impulsen al alza las acciones asiáticas", subrayan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Esperamos que los mercados de renta variable continúen subiendo a medio plazo y recomendamos una asignación diversificada. Los inversores también pueden aprovechar los rallies de las megacapitalizadas para reequilibrar sus carteras hacia inversiones estructuradas y estrategias multifactoriales, con el objetivo de lograr una mejor protección frente a caídas. También mantenemos una visión atractiva sobre la renta variable global, respaldada por sólidos beneficios empresariales y fundamentos resilientes. Las recientes subidas del mercado ofrecen una oportunidad para reequilibrar las carteras desde una posición de fortaleza, diversificar exposiciones excesivamente concentradas en renta variable y mantener una exposición amplia a materias primas como cobertura frente a riesgos geopolíticos”. 

“Seguimos considerando al CNY como una divisa atractiva dentro de nuestras preferencias globales de divisas y favorecemos añadir exposición al CNY en carteras denominadas en USD como vía de diversificación cambiaria”, aportan Teck Leng Tan, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de FX y materias primas.

Ebury: cautela sobre un acuerdo en Oriente Medio

El supuesto avance en las negociaciones entre Irán y EEUU y la posibilidad de que se alcance un acuerdo en los próximos días ha despertado el optimismo entre los inversores en este comienzo de semana, provocando un ligero retroceso del dólar. Los futuros del Brent han caído más de un -5% en el último día y se sitúan ya por debajo de los $100 por barril. No obstante, ambas partes están mostrando cautela dado que todavía habría determinadas cláusulas que podrían frustrar un acuerdo. 

  • Real brasileño (BRL):  El escándalo que ha salpicado a Bolsonaro en las últimas semanas no sólo ha enturbiado las ambiciones presidenciales del candidato de derechas, sino que podría haber añadido una prima de riesgo sobre el real. Las últimas encuestas de Datafolha y AtlasIntel muestran que Lula ha vuelto a tomar el liderazgo en la carrera presidencial con diferencias de entre 4 y 7 puntos frente a Bolsonaro en escenarios de segunda vuelta. Un cuarto mandato de Lula acabaría con la esperanza de los inversores de que se dé un vuelco a la finanzas públicas del país y se produzca una consolidación fiscal. Esta semana, la atención estará puesta no sólo en Medio Oriente sino también en los datos de inflación de mitad de mes y los del PIB del primer trimestre brasileño. Se espera que el crecimiento en los tres primeros meses del año haya sido de en torno al 1,8% interanual. Dadas las presiones inflacionarias existentes, los mercados únicamente descuentan en torno a 50 puntos básicos más de bajadas este año. Esta magnitud de recortes permitiría al real preservar gran parte de su atractivo carry trade. Sin embargo, en los próximos meses, la política doméstica e incertidumbre electoral podría generar cierta volatilidad en el real. 
  • Peso chileno (CLP): Siendo Chile el país más expuesto al shock energético de entre los países latinoamericanos, el peso chileno está siendo la divisa que mejor está respondiendo a la caída en los precios del crudo. Hasta ahora, ha tenido mucho más peso sobre el mercado cambiario local la subida de los precios del petróleo que la del cobre, al impactar de forma más inmediata en la cuenta corriente del país. Tras la esperada contracción del crecimiento económico en el primer trimestre y la revisión a la baja de los pronósticos de producción por parte de la Comisión Chilena de Cobre, el mercado ha reducido significativamente sus apuestas por una subida de tipos este año. El banco central ya venía señalando que el listón para una subida se encontraba elevado y el mal dato de PIB no ha hecho sino reforzar este posicionamiento. Los principales vientos de cola del peso chileno en estos momentos son una mayor desescalada del conflicto en Irán y los elevados precios del cobre. 
  • Peso colombiano (COP) fue la moneda con mejor desempeño la semana pasada entre las divisas latinoamericanas que seguimos. La publicación de la última encuesta de Guarumo actuó como principal catalizador de esta recuperación. El sondeo muestra que Iván Cepeda ganaría la primera vuelta, pero que Abelardo de la Espriella se impondría en una eventual segunda vuelta. Estos resultados coinciden con los de AtlasIntel de hace unas semanas, que también señalaban a De la Espriella como el próximo presidente de Colombia. Para que estos pronósticos se materialicen, será clave evitar una transferencia brusca y desordenada de votos entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella tras la primera ronda. En este sentido, resultará fundamental que el candidato que quede fuera de la segunda vuelta brinde un respaldo claro y explícito al que avance. De la Espriella propone una agenda pro-mercado más radical que la de Valencia. Entre sus principales medidas destaca una reducción drástica del tamaño del Estado (entre 25% y 40%), una bajada de impuestos significativa —especialmente para las empresas—, la simplificación del sistema tributario, una fuerte desregulación y el impulso a la explotación de recursos naturales, incluyendo proyectos de fracking. Una victoria de De la Espriella sería vista como un escenario favorable para el peso colombiano. Por el contrario, un triunfo sorpresivo de Cepeda en segunda vuelta podría provocar una fuerte depreciación de la moneda, al no estar descontado por los mercados. 
  • Peso mexicano (MXN): se mantuvo relativamente estable la semana pasada, a pesar del dato de PIB del primer trimestre, que confirmó una nueva contracción intertrimestral de la economía. La actividad mexicana sigue lastrada por la incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos y el futuro del T-MEC, junto con la debilidad tanto de la inversión como del consumo interno. En este contexto, la caída de la inflación general —y especialmente de la subyacente— abre de nuevo la puerta a posibles recortes de tasas por parte de Banxico si la tendencia se mantiene. El principal riesgo para el peso en lo que resta del año sigue siendo el proceso de renegociación del T-MEC. Aunque las conversaciones han arrancado con mejor tono que en el caso de Canadá, se espera una negociación larga y compleja. Cualquier amenaza de la administración Trump de abandonar el acuerdo —aunque sea mera estrategia negociadora— podría generar presiones bajistas sobre la moneda mexicana. 
  • Sol peruano (PEN) Al igual que el peso colombiano, el sol peruano se ha recuperado en las últimas semanas a medida que los mercados de apuestas y las encuestas han empezado a apostar por Fujimori en la segunda ronda de las elecciones que se celebrarán la próxima semana. Unos fundamentos económicos sólidos y la confianza que ofrece el banco central a los inversores debería continuar respaldando la estabilidad del sol. Si bien creemos que el rally del cobre podría moderarse este año, sus precios seguirán a niveles muy elevados en términos históricos, lo que debería impulsar la cuenta corriente peruana y, por ende, al sol. 

Evli: el efecto 'cuello de botella' beneficia a IA y reconstrucción de Ucrania

La gestora nórdica Evli cree que los sectores vinculados a la IA, que cambiaron la dinámica de las Bolsas en abril hacia una fase alcista, van a seguir liderando los mercados globales.  Y ello porque estos sectores se benefician del efecto “cuello de botella”, que impulsa los precios de las acciones cuando la demanda estructural es superior a la oferta. Los sectores con mayor potencial, gracias al efecto “cuello de botella”, son Infraestructuras de la IA y Computación, Memoria y Semiconductores, Electrificación, Infraestructura física y habilitadores. Otra temática con potencial alcista es la reconstrucción en Ucrania, a medida que se producen señales de un final más cercano de la guerra. 

JP Morgan: los mercados descuentan demasiadas subidas de tipos

Mislav Matejka, el estratega de renta variable de JP Morgan, dice en voz alta lo que muchos gestores llevan semanas pensando en voz baja. El mercado descuenta demasiadas subidas de tipos. Y si tiene razón, las acciones tienen margen de subida que el consenso actual no está poniendo en precio. El argumento es sencillo. El crecimiento europeo aguanta mejor de lo que los tipos actuales sugerirían, y el BCE tiene más margen para recortar en junio de lo que el mercado cree. Con los bonos del Tesoro americano presionando al alza, Europa sale favorecida si los tipos europeos bajan antes que los americanos. Las acciones europeas llevan el año rezagando al S&P 500. Si Matejka tiene razón, la reversión puede ser fuerte y rápida. La reunión del BCE del 11 de junio es el catalizador más inmediato.

Posiciones bajistas, al nivel más alto en más de una década

Las posiciones bajistas en acciones del S&P 500 han saltado al 3%, el nivel más alto en más de una década. Los bajistas siguen apostando a que el mercado va a caer, aunque lleva meses dándoles la espalda. Cuando los cortos están tan concentrados y el mercado no cede, el 'short squeeze' puede ser brutal. Para el inversor con mentalidad de largo plazo, es señal de que hay munición compradora esperando al acecho.

El consumidor de EEUU, preocupado por la inflación de Oriente Medio

El Conference Board cae a 93,1 en mayo. Segundo mes seguido en que los consumidores norteamericanos mencionan la inflación ligada a la guerra con Irán como su principal preocupación. El mercado laboral sigue siendo el salvavidas. Los que tienen trabajo no están en pánico. Pero los planes de gasto en bienes duraderos, viajes y ocio empiezan a comprimirse. El dato está por debajo del nivel en que la Fed empieza a ponerse nerviosa, aunque lejos todavía del territorio de recesión. La clave es el dato de junio. Si baja dos puntos más, la Fed tiene argumento para acelerar los recortes de tipos antes del verano. Si aguanta, el relato de aterrizaje suave sigue intacto. El retailer americano lo siente primero. Target y Walmart son los primeros en recibir la factura si el gasto cae. Para los bonos, el dato da argumento para posicionarse en el 2 años americano si la Fed pisa el acelerador antes de lo esperado

26May

Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, ha señalado la necesidad de subir los tipos de interés en la reunión del 11 de junio, incluso en el caso de que el conflicto en Oriente Medio finalizara ya.

Miguel Ángel Valero

Durante el fin de semana se produjo un acercamiento de posturas entre EEUU e Irán, hasta el punto de que se llegó a anunciar la inminencia de un acuerdo. Sin embargo, dos días después persisten reticencias en torno a varios aspectos. Los principales desacuerdos se centran, por un lado, en el programa nuclear iraní y, por otro, en la apertura del estrecho, condicionada al establecimiento de un peaje por parte de Irán.En este contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, durante su visita a la India, ha vuelto a transmitir un mensaje de optimismo, señalando que las últimas rondas de negociación han permitido avances significativos. En paralelo, Donald Trump ha convocado a los países del golfo Pérsico para sumarse a los Acuerdos de Abraham, reforzando así el marco diplomático regional. 

No obstante, esta madrugada Estados Unidos ha llevado a cabo ataques sobre varios buques iraníes que intentaban minar algunos tramos del estrecho, así como contra instalaciones de misiles en territorio iraní. El mando central estadounidense ha calificado estas acciones como estrictamente defensivas y, por el momento, no se ha registrado una respuesta por parte de Irán. Los negociadores confían en que esta dinámica favorable hacia un acuerdo no se diluya. Trump podría presentar el desenlace como una victoria política, especialmente si más países se adhieren al marco del acuerdo. Sin embargo, el resultado final del conflicto podría implicar concesiones relevantes, como un mayor control iraní del estrecho y el levantamiento de las sanciones.

En este contexto, Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, ha señalado la necesidad de subir los tipos de interés en la reunión del 11 de junio, incluso en el caso de que el conflicto en Oriente Medio finalizara ya. Schnabel justifica esta postura por el daño ya causado sobre la infraestructura energética y las cadenas de suministro globales, cuyos efectos previsiblemente se prolongarán en el tiempo. No obstante, también advierte que el BCE no debería comprometerse a otra subida más allá de la reunión del 11 de junio.Será especialmente relevante conocer las nuevas previsiones macroeconómicas del BCE, que presentarán más información sobre el impacto del conflicto. Los mercados de swaps descuentan actualmente dos subidas de tipos: una primera en junio, a la que asignan una probabilidad del 89%, y una segunda en octubre, con un 54%.

UBS también espera dos subidas de tipos

Los responsables del BCE siguen señalando que el aumento de los precios de la energía podría requerir una política monetaria más restrictiva, pese al renovado optimismo sobre un posible acuerdo en Oriente Medio. El tono más agresivo adoptado por los bancos centrales de todo el mundo también lleva a UBS a prever un endurecimiento adicional de la política monetaria, incluido por parte del BCE, donde "ahora esperamos dos subidas de tipos, además de revisar al alza nuestra previsión para la rentabilidad de los bonos alemanes a 10 años (bunds)".

No obstante, "aunque esperamos un mayor endurecimiento por parte del BCE, seguimos creyendo que los mercados han exagerado en sus expectativas sobre el alcance de las subidas de tipos y que es probable que las rentabilidades cierren el año en niveles más bajos".

Es probable que los responsables de política monetaria equilibren las preocupaciones por la inflación con el impacto negativo que los mayores precios de la energía tienen sobre el crecimiento económico. Las expectativas de inflación parecen seguir ancladas, lo que reduce la necesidad de un endurecimiento monetario más agresivo. Una solución diplomática en Oriente Medio aliviaría gradualmente las presiones energéticas y reduciría la necesidad de mantener una política monetaria restrictiva.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos siendo positivos con la renta fija de calidad y continuamos viendo el reciente aumento de las rentabilidades como una oportunidad para asegurar ingresos atractivos, especialmente en bonos de corta y media duración. Aunque los tipos de interés podrían seguir siendo volátiles a corto plazo mientras los bancos centrales responden a los riesgos inflacionarios, creemos que los mercados están sobreestimando hasta dónde llegará el endurecimiento monetario y subestimando el impacto de una desaceleración del crecimiento del PIB. En este entorno, la selectividad sigue siendo clave, pero los niveles actuales de rentabilidad ofrecen un valor muy atractivo para los inversores que buscan ingresos y potencial de revalorización del capital”.

  • Reino Unido: “La reciente retórica en torno al Brexit hace poco por cambiar las perspectivas subyacentes para la economía y los activos del Reino Unido. Es más probable que la volatilidad a corto plazo venga impulsada por otros factores, especialmente la trayectoria fiscal interna y acontecimientos externos como las tensiones en Oriente Medio. Por ello, nuestro mensaje sigue siendo el mismo: las carteras deben permanecer bien diversificadas y posicionadas para asegurar rentabilidades atractivas en bonos de calidad”, señala Maelle Quillevere, economista de UBS Global Wealth Management.
  • Oro: “Hemos reducido nuestra previsión para el precio del oro, ya que el aumento de las rentabilidades de los bonos, un dólar estadounidense más fuerte y una menor demanda de ETF de oro en el segundo trimestre están presionando al metal, reforzando un entorno más desafiante para los precios del lingote a corto plazo”, explica Dominic Schnider, responsable global de divisas y materias primas.
  • Plata: “Ahora mantenemos una visión estable de 80$ por onza para todos los horizontes de previsión. Aunque la demanda de inversión debería ayudar a compensar la débil demanda industrial y el aumento de la oferta minera, las perspectivas generales para la plata siguen siendo moderadas. Dado el poco atractivo de las perspectivas de rentabilidad, evitamos posiciones largas directas. En su lugar, seguimos favoreciendo estrategias que venden riesgo bajista de precio a cambio de una mayor rentabilidad”, añade Dominic Schnider
  • Cobre: “Reiteramos nuestra estimación de déficit de mercado de 520.000 toneladas métricas para 2026. En este contexto, preferimos mantener una posición larga en cobre y buscaríamos aumentar exposición en retrocesos de precio”, apunta Schnider.
  • Paladio: "Volvió a registrar déficit de oferta en 2025 por 14º año consecutivo. Creemos que el metal pasará a una situación de superávit este año”, apuntan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas
  • EURUSD: “Esperamos que el conflicto termine y que los precios de la energía se normalicen en la segunda mitad del año, reactivando los factores negativos para el USD a medida que la Fed adopte un tono más acomodaticio, mientras que el apoyo fiscal europeo y las subidas de tipos del BCE probablemente respalden al euro”, opinan Constantin Bolz, estratega, y Dominic Schnider
  • GBPUSD: "Aunque podría mantenerse débil a corto plazo debido al ruido político en Reino Unido y a los elevados precios del petróleo, esperamos una recuperación a medida que disminuya la incertidumbre, los precios del petróleo se normalicen y unos datos económicos sólidos respalden a la libra”, añaden.
  • EURSEK: “A pesar de los obstáculos a corto plazo derivados de los altos precios de la energía, las perspectivas a medio plazo para la corona sueca son constructivas, respaldadas por un sentimiento de riesgo resiliente y unas sólidas perspectivas de crecimiento interno. Seguimos esperando una caída del EURSEK, aunque a un ritmo más lento”, vaticinan Clémence Dumoncel y Constantin Bolz
  • EURNOK: “La corona noruega se ha apreciado significativamente este año, respaldada por los mayores precios del petróleo, el apetito por el riesgo y la reanudación de las subidas de tipos por parte del Norges Bank. Reconocemos que el Norges Bank necesita seguir elevando los tipos este año, dadas las crecientes presiones alcistas sobre la inflación en la economía doméstica y la orientación del banco central”, remarcan.
  • USDJPY: “Los elevados precios del petróleo siguen siendo un importante factor negativo para el yen, dado el gran déficit comercial energético de Japón. La reducción de los diferenciales de tipos entre EEUU y Japón volverá a convertirse en el principal motor del USDJPY durante los próximos 12 meses, basándonos en nuestras expectativas de que la Fed recorte tipos en 50 pb mientras el BoJ los sube en 75 pb”, creen Teck Leng Tan, estratega, y Dominic Schnider
  • ¿Tiene valor la riqueza?: “El aumento del valor de los activos puede reducir el incentivo de los consumidores para ahorrar, lo que se traduce en una menor tasa mensual de ahorro o en una reducción del volumen de ahorros acumulados. Un menor ahorro libera efectivo para un mayor consumo. Este efecto riqueza, muy común, tiene un límite natural. Si el efectivo ahorrado se agota, el consumo se detiene, independientemente de cuánto suban los precios de los activos”, subraya Paul Donovan, economista jefe.

Ebury: “Mercados muestran cautelosamente optimistas"

La semana pasada, las divisas del G10 se movieron en rangos muy estrechos y cerraron cerca de los niveles de apertura. Los precios del petróleo sí reaccionaron con más contundencia, registrando una caída significativa que ha impulsado a las monedas de los países emergentes importadores de crudo, como Sudáfrica y varias economías de la cuenca del Pacífico. Mientras tanto, las Bolsas estadounidenses continúan marcando máximos históricos y las del resto del mundo se quedan rezagadas. Ni siquiera los recientes ataques contra Irán han logrado frenar el apetito al riesgo. 

Esta semana la agenda económica está poco cargada, aunque destacan dos referencias de inflación: la del PCE en Estados Unidos y las encuestas de expectativas inflacionarias del BCE, que se publicarán el miércoles y el viernes respectivamente. Ante la escasez de noticias económicas, las negociaciones entre Washington y Teherán acapararán casi toda la atención. "Vigilaremos si el euro acaba reaccionando más intensamente de lo que lo ha hecho hasta ahora ante las posibles noticias sobre un acuerdo de paz", señalan en Ebury.

  • EUR: La preocupación por una posible estanflación en la eurozona se intensificó la semana pasada. Los PMI de mayo mostraron un nuevo y pronunciado deterioro, adentrándose más profundamente en territorio contractivo. En el mejor de los casos, se perfila otro trimestre de estancamiento. En el peor, una contracción, que parece cada vez más posible. Mantenemos la previsión de dos subidas de tipos por parte del BCE en 2026, pero el panorama más allá de la reunión de junio sigue siendo incierto, ya que aún es pronto para evaluar hasta qué punto el repunte de los precios energéticos se está transmitiendo al resto de la economía. Por otro lado, el diferencial de las expectativas de tipos entre Estados Unidos y la eurozona ha dejado de estrecharse y vuelve a inclinarse a favor del dólar, lo que ayuda a explicar la dificultad del euro para repuntar con más fuerza recientemente.
  • USD: A diferencia de la debilidad observada en Europa, la economía estadounidense parece relativamente inmune al encarecimiento del petróleo y sigue mostrando solidez. En mayo, los PMI se mantuvieron en niveles expansivos y los datos de alta frecuencia del mercado laboral —especialmente las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo— continúan reflejando cierta resiliencia. No obstante, las expectativas de inflación están claramente subiendo y es probable que, con el tiempo, terminen pasando factura al mercado laboral. Esto complicará seriamente la misión de Kevin Warsh de impulsar recortes de tipos en el FOMC. Los mercados ya descuentan que una subida de tipos es más probable que una bajada. La fortaleza económica y la mayor probabilidad de un endurecimiento monetario están limitando las caídas que cabría esperar del dólar ante la distensión en la guerra de Irán.
  • GBP: La libra esterlina ha resistido con solvencia los resultados de las elecciones locales británicas de mayo. En gran medida porque el fuerte revés del Partido Laborista ya estaba ampliamente descontado. Los inversores apuestan a que esta derrota no pondrá fin al mandato de Keir Starmer, aunque la presión sobre el primer ministro se intensificará en los próximos días, con varios diputados laboristas reclamando ya abiertamente su dimisión. Ningún rival de peso de su ala izquierda ha presentado formalmente su candidatura, aunque circulan rumores de que figuras como RaynerStreeting estarían valorando sus opciones. Lo que más preocupa a los mercados es un desplazamiento más a la izquierda del Gobierno actual, que podría traducirse en subidas de impuestos, mayor emisión de deuda y una prima de riesgo fiscal más elevada sobre los activos británicos. Mientras tanto, los datos macroeconómicos han sorprendido al alza en general, aunque algunos economistas cuestionan si parte de esta fortaleza se debe a distorsiones estadísticas pos-COVID. Por ello, el dato mensual del PIB de marzo, que se publicará esta semana, adquirirá especial relevancia

Banor recomienda invertir en empresas europeas con elevados dividendos

Gianmarco Rania, gestor del fondo Banor SICAV European Dividend Plus, sugiere, dado el entorno actual de mercados más incierto y con mayor volatilidad, invertir en empresas europeas con elevados dividendos. Compañías de calidad, que cotizan en el Eurostoxx 600, con balances sólidos y buenos fundamentales. Estas compañías aportan una rentabilidad por dividendo media en el entorno del 4%-5,5% anual, muy superior al 2% de las del S&P 500, y son una opción interesante para inversores que buscan generar ingresos en el largo plazo.

Además, como vía para obtener un retorno extra y proteger la cartera de posibles caídas, Gianmarco Rania aplica una estrategia activa de venta de opciones call cubiertas sobre una parte de la cartera.

25May

Los impagos en cuentas de tarjeta de crédito con más de 90 días de retraso han subido en EEUU al 13,1%, el nivel más alto desde 2011 y rozando los máximos históricos. Y pueden anticipar descensos en los beneficios de los bancos. Mientras, China frena la inversión minorista en el extranjero.

Miguel Ángel Valero

A punto de cumplirse los tres meses desde el inicio del conflicto con Irán y coincidiendo con la celebración del Memorial Day en EEUU –el Día de los Caídos y una fecha que habitualmente se asocia con el inicio de la temporada de vacaciones de verano en el país–, se abre la puerta a un principio de acuerdo que permitiría reabrir inmediatamente el paso marítimo por Ormuz y con ello, comenzar a descongestionar la oferta global de crudo y gas. 

Por eso la semana da sus primeros pasos con un tono de optimismo, con el precio del crudo bajando con intensidad en los mercados globales –el barril de Brent retrocede más de un 4% y se sitúa por debajo de los 100$, mínimos del último mes– mientras que las Bolsas cotizan con subidas por encima del 1%. 

Ahora bien, pese a los mensajes de optimismo que dan por hecho que el anuncio oficial es cuestión de días, lo cierto es que el acuerdo no está cerrado aún y el propio presidente Trump ha lanzado sus frecuentes mensajes contradictorios este fin de semana: el sábado daba prácticamente por hecho el acuerdo, unas optimistas expectativas que enfrió el domingo, llegando a señalar que el tiempo corría ahora a favor de EEUU.

Por el momento, todo indica a que habría un borrador de acuerdo que incluiría un alto el fuego de 60 días mientras se negocia un acuerdo permanente. Por tanto, es un acuerdo en dos tiempos: de forma inmediata se trata de conseguir liberar el paso de buques por Ormuz y para ello lo primero sería desminarlo, mientras que EEUU levantaría el bloqueo naval y otorgaría un alivio parcial de sanciones sobre las exportaciones de petróleo. La segunda parte y para la que se concederá más tiempo –se habla de entre dos y tres meses– sería conseguir avanzar en las negociaciones más técnicas y, sobre todo, acordar los detalles en torno al programa nuclear iraní, el futuro de su arsenal militar y de los activos iraníes congelados en el extranjero. Cuestiones más complejas en las cuales las posturas todavía estarían alejadas.

Una nueva semana clave para conseguir desbloquear el paso por Ormuz y con ello liberar el flujo de energía global, tratando así de evitar mayores daños de los ya realizados al crecimiento mundial. No obstante, aunque se logre el acuerdo, reparar los activos energéticos dañados durante el conflicto y devolver la producción a los niveles previos no será inmediato, a lo que se une que las aseguradoras y armadores necesitarán confirmar cierta estabilidad en la región antes de retomar con total normalidad sus operaciones. El precio del crudo no volverá a niveles previos a la guerra en el corto plazo, sobre todo teniendo en cuenta que veremos una mayor demanda dada la necesidad de recomponer las reservas de crudo.

Grant Thornton: las empresas temen más encarecimientos de materias primas

En cualquier caso, la guerra en Oriente Medio lastra las perspectivas de las empresas. Tras el impulso registrado a finales de 2025, las empresas medianas afrontan el nuevo ejercicio con un descenso generalizado de sus expectativas y un repunte de las barreras de crecimiento.En este sentido, según la última edición —referente al primer trimestre de 2026— del International Business Report, un informe elaborado por Grant Thornton, el coste de las materias primas se establece la mayor barrera de crecimiento para las empresas españolas.

El 46,1% de los directivos nacionales se muestran preocupados por el encarecimiento de materias primas como el petróleo, que ha pasado del entorno de los 70$ el barril de Brent a los 100 en apenas unos meses. Solo la preocupación por la burocracia alcanza esas cifras. A nivel global, la preocupación por el coste de las materias primas es incluso mayor, y afecta al 51,3% de los empresarios. Desde el punto de vista europeo, este porcentaje se rebaja al 42,1%.

El cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes para el suministro energético mundial, ha provocado una reacción inmediata en los mercados internacionales, impulsando al alza el precio del petróleo y reavivando las tensiones sobre la seguridad energética global. Un shock energético que ha tenido un impacto directo para las empresas medianas.

La preocupación por los costes energéticos aumenta con fuerza (52%) y el precio de la energía se erige ya como la principal barrera de crecimiento para las empresas medianas.

"El middle-market se enfrenta a un nuevo desafío geopolítico. Factores como los costes energéticos o la parálisis del comercio marítimo son percibidos ya por las empresas medianas como claros frenos a su crecimiento”, destaca Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton España.

Más allá de los costes energéticos, las empresas medianas se muestran preocupadas por el convulso escenario geopolítico que se presenta tras el estallido del conflicto en Oriente Medio. Tras caer con fuerza a finales de 2025, la preocupación geopolítica vuelve a crecer y afecta al 50,9% de los empresarios a nivel mundial. En España, el resultado es más moderado (43,3%), aunque también registra un aumento de más de tres puntos respecto al trimestre anterior. De igual forma, también crece la incertidumbre económica a nivel global (57,4%), mientras que en la UE y España se mantiene estable (50,6% y 45,7%, respectivamente).

Como resultado, la confianza respecto a la evolución de la economía cae con fuerza. El 68,4% (–5,2 puntos) de los empresarios a nivel global se muestran optimistas respecto al futuro económico; en España, el porcentaje es del 58% (–4 puntos); en la UE, del 57,2% (–3,7 puntos).

El middle-market también rebaja sus propias expectativas de crecimiento. Las empresas españolas recortan su previsión de aumentar ingresos (del 61,6% al 56,7%), mejorar su rentabilidad (del 57,6% al 51,8%), ampliar su plantilla (del 51% al 44,9%) e implementar mejoras salariales por encima de la inflación (del 20% al 14,7%).

Las consecuencias del conflicto bélico de Oriente Medio todavía son desconocidas para la empresa española. Por el momento, la economía global muestra cierto aguante. Las previsiones de crecimiento han pasado del 3% al 2,6% por este conflicto. Pero un análisis elaborado por Oxford Economics para Grant Thornton considera que estas previsiones mejorarán en cuanto se abra el tráfico en el Estrecho de Ormuz. La inflación, en cambio, será más resistente. La previsión ahora es una subida global de precios del 4% para 2026, siete décimas más que antes del estallido de la guerra.

Europa será una de las regiones más expuestas al impacto del encarecimiento energético y de las disrupciones logísticas derivadas del conflicto, debido a su elevada dependencia de las importaciones energéticas que transitan por esta ruta estratégica. El escenario contempla un petróleo Brent por encima de los 110$ por barril durante buena parte de 2026, pudiendo no descender hasta los valores anteriores hasta 2028, así como un aumento de los costes del gas, transporte y materias primas, factores que ya están comenzando a trasladarse a las expectativas empresariales. En este contexto, las compañías europeas y españolas afrontan un entorno de mayor cautela, marcado por la volatilidad, el debilitamiento de la demanda y la incertidumbre sobre la evolución del comercio internacional y de las cadenas de suministro.

En este contexto, el 49% de las empresas españolas reconoce que subirá precios durante el próximo año. Y el 39,2% espera ya un frenazo de la demanda en los próximos meses, ocho puntos más respecto al trimestre pasado. En este sentido, instituciones como Funcas ya han advertido de que los carburantes, la electricidad y los alimentos frescos, que aglutinan el 15% de la cesta de la compra de los hogares, son los responsables de la nueva ola inflacionista.

A nivel global, el 49,3% de los directivos esta desaceleración de la demanda. En Europa, este indicador se sitúa en línea con el resultado español, en el 38,4%. El 35,5% de los empresarios españoles se muestra preocupado por esta desaceleración en la actualidad, lo que supone casi dos puntos más que el trimestre anterior.

En paralelo, se observa una pérdida de dinamismo en la internacionalización. Las exportaciones y los ingresos procedentes de mercados exteriores se mantienen estables a nivel global, pero en España vuelven a caer. Las expectativas de aumentar ventas al exterior caen dos puntos, hasta el 41,2%. Además, la previsión de aumentar mercados se desploma hasta el 34%, el peor dato de la serie. Todo ello refleja un entorno internacional más complejo y menos favorable para la expansión empresarial de las empresas españolas.

Pablo Azcona, socio del área Fiscal de Grant Thornton, destaca que “la guerra de Irán representa un nuevo desafío para la internacionalización de las empresas medianas. Sin embargo, nuestras empresas ya han demostrado en el pasado su resiliencia y capacidad para sobreponerse a estos obstáculos”.

KLN: más flujos comerciales con Oceanía y Latinoamérica

Por otra parte, los grandes acuerdos comerciales previstos para 2026 están redefiniendo el mapa logístico global y abriendo nuevas oportunidades para las empresas europeas en un contexto marcado por la incertidumbre arancelaria, las tensiones comerciales internacionales y la necesidad de diversificar mercados. En este escenario, KLN Iberia considera que tanto la reciente culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Australia como la entrada en vigor del acuerdo UE–Mercosur impulsarán de forma significativa los flujos comerciales entre Europa y las áreas de Oceanía y Latinoamérica.

La compañía señala que el actual entorno de incertidumbre arancelaria ya está elevando los costes de cumplimiento, las revisiones de origen preferencial y la complejidad de la planificación aduanera, obligando a muchas empresas a revisar cadenas de suministro, diversificar mercados y reforzar la clasificación arancelaria para minimizar riesgos fiscales Además, las tensiones comerciales con EEUU están generando un rediseño de rutas de suministro para evitar posibles derechos adicionales, mientras aumentan las reclamaciones vinculadas a devoluciones de aranceles derivadas de errores en clasificación, valoración aduanera, origen declarado o aplicación incorrecta de preferencias arancelarias..

“Las empresas están entendiendo que la logística y la estrategia aduanera ya no son únicamente un soporte operativo, sino un elemento clave de competitividad. Una planificación eficiente impacta directamente en costes fiscales, tiempos de despacho, acceso a mercados y resiliencia operativa”, señalan desde el grupo especialista en logística Integral y transporte internacional de mercancías. Los sectores más expuestos a este nuevo escenario son automoción, agroalimentario, acero, tecnología industrial y bienes de consumo, especialmente por su dependencia de cadenas globales y su sensibilidad a cambios regulatorios, normas de origen y medidas antidumping.

Uno de los hitos comerciales más relevantes de 2026 ha sido la culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Australia, anunciada en marzo tras casi una década de negociaciones. El acuerdo elimina prácticamente el 100% de los aranceles sobre las exportaciones europeas hacia Australia y reduce significativamente las barreras comerciales, facilitando el acceso a un mercado estable y estratégico para compañías europeas de sectores como maquinaria, automoción, productos químicos, bienes de consumo y alimentación. KLN considera que este nuevo escenario generará un incremento de las necesidades logísticas entre Europa y Australia, especialmente para empresas que buscan equilibrar rapidez, sostenibilidad y control de costes.

El acuerdo UE–Mercosur acelerará el comercio con Latinoamérica. Junto a Australia, Latinoamérica será otro de los principales focos comerciales para las empresas europeas en 2026. La entrada en vigor provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, el 1 de mayo, abrirá una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y reducirá progresivamente los aranceles sobre numerosas exportaciones europeas. Países como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se consolidarán, así como mercados estratégicos para sectores europeos como industria, automoción, farmacéutico, alimentación y bienes de equipo. No obstante, KLN advierte de que, pese a la reducción arancelaria, seguirán existiendo barreras logísticas relevantes relacionadas con infraestructuras desiguales, burocracia aduanera, requisitos sanitarios y diferencias regulatorias locales.

La combinación entre acuerdos comerciales, optimización aduanera y planificación logística avanzada será decisiva para que las empresas europeas puedan aprovechar el nuevo ciclo de expansión internacional que comenzará a consolidarse a partir de 2026.

EEUU: impagos en tarjetas de crédito, en el nivel más alto desde 2011

Mientras tanto, la Fed de Kevin Warsh mira el S&P 500 con inquietud: la Bolsa sube pero los datos empeoran. La guerra en Oriente Medio oscurece el horizonte macro, el consumidor americano acumula impagos en máximos históricos y el mercado inmobiliario se congela otra vez con las hipotecas por encima del 7%. Pero el S&P 500 cotiza en máximos. Algo no cuadra. Y en la Fed lo saben.

Además, el S&P 500 supera al S&P Equal Weight por el mayor margen en 24 años. Solo 7 u 8 acciones están tirando del índice. El 99% del mercado va mucho más lento. Cuando los índices igual ponderados se quedan tan rezagados, suele ser señal de vulnerabilidad del rally. Si los grandes valores empiezan a fallar, no hay colchón debajo.

El dato que más preocupa es que los impagos en cuentas de tarjeta de crédito con más de 90 días de retraso han subido al 13,1%, el nivel más alto desde 2011 y rozando los máximos históricos. Los tipos de interés siguen al 5,25%, con la Fed sin mover ficha y la inflación presionando al alza. Una combinación que "es veneno puro para el consumo", subrayan en Zumitow. Las hipotecas por encima del 7% cierran el mercado inmobiliario. Las tarjetas con intereses del 22% se convierten en trampas. Los salarios reales crecen, sí, pero no lo suficiente para compensar dos años de inflación acumulada y tipos altos. El consumidor que sostuvo el ciclo 2023-2025 ya no tiene munición.

Negativo para JPMorgan (NYSE:JPM), Bank of America (NYSE:BAC), Capital One (NYSE:COF) y Synchrony (NYSE:SYF); alerta para retailers que dependen del crédito al consumo como Target (NYSE:TGT) y Kohl's (NYSE:KSS); señal adelantada de deterioro del ciclo que puede anticipar una revisión a la baja de beneficios en el sector financiero para el segundo semestre.

China endurece la inversión minorista en el exterior

Otro dato que suscita inquietud es que China endurece los controles de capital sobre el trading transfronterizo justo cuando el el inversor minorista del país empezaba a llegar masivamente a Occidente. Desde Europa hasta el Nasdaq, había flujos crecientes de inversores minoristas chinos saltándose los controles de capital a través de brokers que miraban para otro lado. Pekín ha decidido que se acabó.  Las autoridades han penalizado a varios brokers que permitían a sus clientes operar en mercados extranjeros sin cumplir los controles de capital vigentes. El grifo se cierra de forma repentina y sin avisar. La medida coincide con un momento delicado: el dinero chino se había convertido en un flujo comprador no desdeñable para acciones europeas y americanas. Menos presión compradora desde China sobre acciones europeas y americanas a corto plazo; señal de que el régimen chino prioriza el capital doméstico sobre la liberalización financiera.

UBP revisa a la baja las previsiones sobre el oro

Las previsiones a corto plazo para el oro han sido revisadas por UBP a la baja, reflejando el reajuste de las expectativas sobre la Reserva Federal y el aumento de los tipos de interés a corto y largo plazo observado en las últimas semanas. Se espera que el oro cotice hacia la parte baja de los rangos recientes en el corto plazo, a la espera de una mayor claridad sobre el desenlace del conflicto en Oriente Medio. Aunque las entradas de capital en ETF se han desacelerado de forma significativa, las compras por parte de los bancos centrales continúan a un ritmo subyacente sólido.

Buenos días, Envíamos adjunto el último análisis sobre el oro de UBP.  Oro – Cambio en las previsiones• Las previsiones a corto plazo para el oro han sido revisadas a la baja, reflejando el reajuste de las expectativas sobre la Federal Reserve y el aumento de los tipos de interés a corto y largo plazo observado en las últimas semanas.• Se espera que el oro cotice hacia la parte baja de los rangos recientes en el corto plazo, a la espera de una mayor claridad sobre el desenlace del conflicto en Oriente Medio.• Aunque las entradas de capital en ETFs se han desacelerado de forma significativa, las compras por parte de los bancos centrales continúan a un ritmo subyacente sólido.
23May

La salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP hace que la cuota global de producción del cártel se reduce hasta el 33%, su nivel más bajo desde finales de la década de los ochenta.

Miguel Ángel Valero

Una de las consecuencias más flagrantes del conflicto provocado por los ataques de Israel y de EEUU a Irán ha sido la pérdida del halo de seguridad que, durante las últimas décadas, habían conseguido algunas de las principales monarquías del Golfo. Según datos de finales de abril, las salidas de vuelos desde las cuatro grandes potencias de la región –Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait– se han reducido un 43%. 

Algunos de estos países, como Emiratos Árabes Unidos o Catar, venían impulsando ambiciosas campañas globales para consolidarse como destinos atractivos para la inversión internacional, apoyadas en regímenes fiscales favorables –0% de IRPF y tipos del Impuesto de Sociedades en torno al 10%– y en la presencia de potentes fondos soberanos que gestionan activos por valor de 4,7 billones$. Esta cifra supone un 20% más que el total de los ahorros invertidos en fondos por los hogares de Francia, España e Italia en conjunto, países que suman una población de 174 millones de personas frente a los apenas 55 millones de habitantes de las cuatro naciones del Golfo. 

Cuando finalice el conflicto y ante la casi segura supervivencia del régimen iraní, las monarquías del desierto afianzarán una intensa campaña de rearme y refuerzo de sus capacidades defensivas. Un ejemplo reciente es el despliegue de urgencia del sistema de defensa antimisiles israelí en Emiratos Árabes Unidos, un movimiento que podría allanar el camino para la futura adquisición del sistema “Iron Dome” por parte del país árabe. El Gobierno emiratí señaló que dentro del plan de inversiones lanzará un fondo dedicado a participar en empresas de defensa a nivel global. 

Emiratos sale de la OPEP

Además, en abril se abrió una nueva brecha con el anuncio de la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP. Tras casi 60 años de pertenencia, uno de los miembros más relevantes y disciplinados del cártel abandona la organización, sumándose a las salidas previas de Catar (2019), Ecuador (2020) y Angola (2024). Como consecuencia, la cuota global de producción del cártel se reduce hasta el 33%, su nivel más bajo desde finales de la década de los ochenta.

El ministro de Energía emiratí justificó la decisión en la necesidad de ganar mayor flexibilidad estratégica, en un contexto marcado por el ambicioso programa inversor que la federación tiene previsto desplegar. En este sentido, la búsqueda de una menor dependencia del tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz ha llevado a destinar una parte sustancial del plan de inversión de 55.000 millones$ para el periodo 2026–2028 al desarrollo de nuevos oleoductos con destino al puerto de Fuyaira, una infraestructura que el propio Gobierno emiratí considera actualmente infrautilizada.

22May

Los indicadores macroeconómicos comienzan a evidenciar un mayor deterioro de la actividad en la zona euro frente a una economía de EEUU que muestra una mayor resiliencia.

Miguel Ángel Valero

El 96% de las empresas vaticina que la actual tensión geopolítica tendrá un impacto entre moderado (51%) y elevado (45%) en su estrategia y objetivos, según revela una encuesta realizada por el Instituto de Auditores Internos de España entre sus asociados. Apenas un 4% espera un efecto nulo o muy limitado.

Entre las principales preocupaciones destacan los riesgos económico-financieros (56%), y los asociados a la cadena de suministro (18%). A continuación, se sitúan los riesgos operativos, con un 14%, mientras que los riesgos estratégicos y reputacionales y los tecnológicos y de ciberseguridad son señalados por el 4% de los profesionales consultados. 

Los datos confirman que la situación geopolítica ha dejado de percibirse exclusivamente como una cuestión de contexto internacional para proyectarse de forma directa sobre la estrategia, la operativa y la capacidad de respuesta de las empresas.

En un entorno marcado por la volatilidad, la incertidumbre y la interconexión de los riesgos, “la función de Auditoría Interna refuerza su papel como elemento clave para ayudar a las organizaciones a anticipar impactos, evaluar la solidez de sus marcos de control y mejorar la calidad de la toma de decisiones” señalan desde el Instituto. “La evolución del riesgo geopolítico exige, en este sentido, una lectura transversal de sus efectos, por su capacidad de trasladarse a ámbitos como las finanzas, las operaciones, el cumplimiento, la ciberseguridad o la relación con terceros", añaden.

Los resultados de la encuesta apuntan también a un reto de integración de este riesgo en los procesos internos de evaluación y planificación. Así, el 40% de los auditores internos indica que las tensiones geopolíticas ya están contempladas en los análisis de riesgos de Auditoría Interna, mientras que el 32% señala que todavía no se ha tenido en cuenta el impacto de estos riesgos en el Plan de Auditoría Interna. Para el Instituto de Auditores Internos, la creciente presión del contexto geopolítico refuerza la necesidad de que las empresas incorporen esta variable en sus procesos de gobierno, gestión de riesgos y control, y de que la Auditoría Interna mantenga un diálogo fluido con la Alta Dirección y el Consejo para adaptar su enfoque allí donde la evolución del entorno lo requiera.

Uranio y peajes en Ormuz impiden un acuerdo entre EEUU e Irán

Las negociaciones entre EEUU e Irán avanzan bajo un sesgo constructivo, aunque todavía frágil. En esta línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, destaca la existencia de “algunos indicios positivos” y la probable visita de mediadores pakistaníes a Teherán en el corto plazo.

No obstante, el proceso sigue condicionado por dos focos de fricción relevantes. En primer lugar, persisten discrepancias sustanciales en torno al programa nuclear iraní, especialmente en lo referente al enriquecimiento de uranio y a la gestión de sus reservas de material altamente enriquecido. En segundo lugar, gana peso como obstáculo la propuesta de implantar un sistema permanente de peajes en el estrecho de Ormuz, actualmente en discusión entre Irán y Omán, orientado a consolidar el control iraní sobre el tráfico marítimo.

La posible introducción de estos peajes añade una dimensión estratégica de mayor calado, al abrir la puerta a una fuente recurrente de ingresos para Irán que permitiría, gradualmente, compensar los costes derivados del conflicto. Desde la óptica estadounidense, este escenario resulta difícilmente asumible, al implicar un refuerzo estructural del régimen iraní y, de forma implícita, una derrota política para Washington. Según estimaciones basadas en el tráfico de 2025, la imposición de un peaje de 2 millones$ a cada petrolero de crudo que parte del estrecho podría generar ingresos cercanos al 3% del PIB iraní de manera anual. En un escenario más amplio –aunque menos probable–, extendiendo el peaje a todos los buques (no únicamente petroleros) y aplicándolo tanto a la entrada como a la salida del estrecho, la recaudación potencial se elevaría hasta el 23% del PIB.

Más impacto en Europa que en EEUU

En paralelo, los indicadores macroeconómicos comienzan a evidenciar un mayor deterioro de la actividad en la zona euro frente a una economía de EEUU que muestra una mayor resiliencia.

Las previsiones actualizadas de la Comisión Europea apuntan a un deterioro moderado como consecuencia del impacto del conflicto en Oriente Medio, con un ligero recorte del crecimiento en 2026 (-0,3 puntos) y una revisión al alza de la inflación (+1 punto). Tras haberse situado en el +1,5% en 2025, el crecimiento del PIB de la UE se moderaría hasta el +1,1% en 2026 –0,3 puntos por debajo de lo estimado en otoño–, mientras que la inflación repuntaría hasta el +3,1%, un punto más de lo previsto anteriormente.

La Comisión indica que la economía europea parte de una posición más resiliente que en episodios previos de crisis. Por un lado, la UE ha reducido de forma significativa su dependencia de los combustibles fósiles gracias al avance de las energías renovables –lo que atenúa la transmisión de los precios del gas a la electricidad– y a una menor intensidad energética de empresas y hogares. Por otro, el cierre de 2025 fue más sólido de lo anticipado, lo que aporta cierto colchón al escenario actual.

España destaca de forma positiva, manteniendo un diferencial de crecimiento frente al conjunto de la Eurozona y siendo la única con una revisión al alza en 2026. Se espera que el PIB avance un 2,4%, una décima más que en las previsiones anteriores. Este buen comportamiento se apoya, entre otros factores, en la fortaleza del mercado laboral –con una tasa de paro por debajo del 10%, en mínimos desde 2008– y en la elevada penetración de energías renovables, que actúa como amortiguador del shock energético al contener los precios de la electricidad respecto a la media europea. A ello se suman medidas de política económica orientadas a mitigar el impacto del encarecimiento energético, con un efecto estimado de alrededor de 0,2 puntos sobre el PIB.

En contraste, el resto de grandes economías de la Eurozona presentan revisiones a la baja. Francia apenas recorta una décima su previsión, hasta el +0,9%, mientras que Alemania sufre un ajuste más pronunciado, reduciendo su crecimiento a la mitad (del +1,2% al +0,6%). Italia, por su parte, ve rebajada su previsión en tres décimas, hasta el +0,5%.

También se registra un fuerte deterioro de la confianza de los empresarios en la zona euro, que por segundo mes consecutivo se encuentra en terreno de contracción económica y que apuntan a una contracción del PIB en el 2º trimestre. El PMI compuesto retrocedió hasta 47,5, su peor nivel desde octubre de 2023 y una clara muestra que la desaceleración económica se agudiza en mayo a medida que las presiones de los mayores costes energéticos se intensifican. La contracción general de la actividad se centró en el sector servicios (46,4 vs. 47,6 previo), su peor cifra desde febrero de 2021. Por su parte, la producción manufacturera siguió en terreno positivo (51,4 vs. 52,2 anterior). No obstante, el ritmo de expansión fue el más lento desde enero y además se ha registrado una contracción de los nuevos pedidos manufactureros. 

Por el lado de los precios, los empresarios señalaron que los costes de los insumos se aceleraron por séptimo mes consecutivo en mayo, hasta alcanzar su máximo de tres años y medio. Con ello, surgen indicios de acopio de stocks de seguridad en el sector manufacturero europeo, lo que sería uno de los factores que respaldaría el mantenimiento de este indicador por encima del nivel de contracción y no tanto una mejora de la actividad prevista.

Por otra parte, la confianza de los consumidores mostró una inesperada mejora, que situó en mayo en niveles de -19 desde el -20,6 del mes previo. A pesar de este repunte, la confianza de los hogares europeos sigue muy por debajo del promedio de los últimos 10 años (-10,5) y en niveles que están incluso más cerca de los mínimos (-27,5) vistos en 2022.  Los costes laborales repuntaron en el primer trimestre  y avanzan a ritmos del +3,4% interanual, una décima por encima del dato anterior. 

En EEUU, la confianza de los empresarios se debilita, pero se mantiene en expansión, mientras el empleo da señales de resiliencia. Los PMI estadounidenses dejaron una mejor fotografía que los de la zona euro, con el dato de confianza compuesto de los gestores de compras repitiendo en mayo niveles de 51,7 y por tanto manteniéndose en terreno de expansión económica. Este comportamiento esconde la divergencia sectorial: los servicios sufren y la confianza bajo una décima hasta 50,9, mientras que las manufacturas apuntan a un mejor desempeño y escalaron más de lo previsto subiendo hasta 55,3 desde el 54,5 previo y alcanzaron máximos en más de 4 años. Por el lado negativo, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado crecen las presiones en las cadenas de suministros y en los precios: el informe señala que los tiempos de entrega de proveedores manufactureros se alargaron al mayor ritmo desde mediados de 2022 y también los precios de los insumos. En cuanto al mercado laboral, se publicaron las peticiones de subsidio por desempleo que retrocedieron en la última semana y se mantienen cómodamente en niveles por debajo del promedio del año pasado, una situación que viene ocurriendo consecutivamente durante al menos los últimos tres meses. Las solicitudes continuas se situaron en 1,78 millones, también por debajo de 1,89 de la misma semana del año pasado. Datos que apuntan a que el mercado laboral se mantiene sostenido. 

Las cifras del sector inmobiliario dejaron una lectura mixta: decepcionan las viviendas iniciadas, pero repuntan los permisos de construcción. Las viviendas iniciadas en abril cayeron un 2,8%, revirtiendo parte del fuerte repunte del mes previo y situándose así en niveles de 1,46 millones de unidades anualizadas. Por su lado, los permisos de construcción, que son un habitual indicador adelantado del sector, se aceleraron un +5,8% hasta alcanzar los 1,44 millones de unidades anualizadas. En conjunto las cifras del sector siguen apuntando a que la actividad se mantiene en niveles similares a los vistos en los últimos tres años.

DWS: entorno constructivo en el que la diversificación es clave

Los mercados de capitales a nivel global se encuentran atrapados actualmente entre los riesgos geopolíticos y unos fundamentales subyacentes resilientes. La evolución del conflicto en torno a Irán y su impacto sobre los precios de la energía están generando incertidumbre a corto plazo. En términos generales, sin embargo, "seguimos considerando que la economía global mantiene una resiliencia sólida", opinan en DWS.

En el centro del entorno actual de mercado se encuentra un claro equilibrio de fuerzas: el shock en los precios del petróleo está alimentando directamente la inflación al mismo tiempo que pesa sobre el crecimiento, condicionando tanto la política monetaria como la dinámica de los mercados. Para EEUU, "esperamos que la inflación alcance el 3,2% en 2026 antes de moderarse gradualmente hacia el 2,3% en 2027. Al mismo tiempo, prevemos que el crecimiento se mantenga en torno al 2,0%".

Un escenario similar está emergiendo en Europa: la inflación podría elevarse hasta el 3,1% en 2026, mientras que el crecimiento podría desacelerarse temporalmente hasta el 0,9%. En conjunto, esto apunta a un entorno de crecimiento moderado acompañado de presiones inflacionistas elevadas. Estas fuerzas contrapuestas están dando lugar a un entorno de mercado cada vez más fragmentado, donde determinados segmentos se desacoplan de forma más evidente. 

Mientras algunos inversores continúan centrados en los riesgos de inflación y tipos de interés, otros ponen mayor énfasis en las perspectivas de crecimiento a medio y largo plazo.

Al mismo tiempo, DWS identifica un motor estructural clave en el actual ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA), que está influyendo cada vez más en el comportamiento de la renta variable. Las fuertes inversiones en infraestructura y centros de datos están respaldando a determinados segmentos del mercado y compensando parcialmente el impacto negativo de los mayores precios energéticos. Esta dinámica está reforzando la bifurcación del mercado, ya que los segmentos vinculados a la IA se benefician de manera significativamente superior frente a sectores cíclicos o sensibles a los tipos.

Los bancos centrales probablemente también reaccionarán de manera distinta ante este entorno, reflejando diferencias regionales, tanto en la dinámica inflacionista como en la resiliencia del crecimiento. En este contexto, "seguimos esperando dos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal, mientras que el Banco Central Europeo podría adoptar una postura más restrictiva inicialmente".

"En términos generales, consideramos que el entorno de mercado sigue siendo fundamentalmente estable, aunque cada vez más diferenciado", insisten en DWS. La inversión estructural continúa respaldando el crecimiento, pero los motores subyacentes ya no se trasladan de manera uniforme entre mercados. Para los mercados de capitales, esto implica que los beneficios empresariales están ganando importancia, con factores microeconómicos adquiriendo protagonismo, mientras los vientos macroeconómicos en contra pierden influencia relativa de forma gradual. 

En este contexto, "vemos potencial" para que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en un horizonte de 12 meses, el STOXX Europe 600, los 650 puntos y el DAX, los 26.300 puntos. En renta fija, "esperamos una moderada caída de las rentabilidades", que el Treasury estadounidense a 10 años pueda situarse en el 4,20% y el Bund alemán a 10 años en el 2,90% para junio de 2027, reflejando una transición gradual de la política monetaria hacia un mayor apoyo al crecimiento.

Dinámicas similares se observan en divisas y materias primas: esperamos que el euro se aprecie hasta 1,22 frente al dólar estadounidense. El oro sigue siendo uno de los principales beneficiarios de la incertidumbre geopolítica, con un objetivo de 5.400 dólares por onza, mientras que creemos que el precio del petróleo debería estabilizarse en torno a los 82 dólares por barril.

Conclusión: "pese al elevado nivel de incertidumbre, seguimos viendo un entorno constructivo para los activos de riesgo. Al mismo tiempo, la diversificación cobra cada vez más importancia, ya que las oportunidades están desarrollándose de manera más desigual en torno a los motores estructurales de crecimiento".

Ebury: el euro es el gran perdedor de un conflicto que genera mucha volatilidad

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, asegura que la guerra con Irán continúa siendo el principal foco de riesgo para los mercados financieros internacionales y sitúa al euro entre las divisas más perjudicadas por el conflicto debido a la elevada dependencia energética de Europa y al impacto que el encarecimiento del petróleo está teniendo sobre el crecimiento económico de la Eurozona.

En el análisis “Qué implica la crisis de Irán para los mercados”, firmado por Matthew Ryan, director de Estrategias de Mercados, y Enrique Díaz-Álvarez, economista jefe, Ebury advierte de que la reapertura completa del estrecho de Ormuz será lenta y que la normalización del tráfico marítimo previo a la guerra podría no producirse hasta 2027. 

Explican que el euro ha perdido terreno frente a la mayoría de grandes divisas en las últimas semanas debido a la combinación de crisis energética ,debilidad de los indicadores de actividad y aumento de la inflación importada. La compañía subraya además que Europa afronta una situación especialmente delicada por su condición de importador neto de energía y por sus bajos niveles de reservas de gas natural licuado (GNL). A ello se suma el impacto del encarecimiento de los costes de transporte, seguros, fertilizantes y materias primas derivado de las restricciones en Ormuz.

“La prolongación de la guerra con Irán supone un riesgo bajista adicional para el euro en el corto plazo”, insisten, aunque el endurecimiento monetario del Banco Central Europeo podría limitar parte de las caídas del euro. En este sentido, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte del BCE después de que Christine Lagarde reconociera que junio será el “momento adecuado” para reevaluar la política monetaria de la Eurozona.

Además del euro, Ebury identifica a las divisas asiáticas entre las más vulnerables al conflicto. Entre el 80% y el 90% del petróleo consumido en Asia transita por el estrecho de Ormuz, lo que deja particularmente expuestas a monedas como el won surcoreano (KRW), la rupia india (INR), el bath tailandés (THB) o el ringgit malasio (MYR). También las economías de Europa Central y del Este aparecen especialmente sensibles a un nuevo shock energético debido a su elevada dependencia del euro y de las importaciones energéticas.

En el lado contrario, Ebury considera que los grandes beneficiados en el actual contexto continúan siendo el dólar estadounidense, las monedas refugio tradicionales y las divisas de países exportadores de petróleo. El dólar mantiene su fortaleza gracias a su papel como principal activo refugio global y al hecho de que EEUU es exportador neto de energía, lo que reduce su exposición al shock petrolero. A ello se suma la resistencia de la economía estadounidense y un mercado laboral que sigue mostrando fortaleza.

Ebury señala también al franco suizo y, en menor medida, al yen japonés como activos tradicionalmente defensivos que podrían seguir atrayendo flujos en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica. Asimismo, monedas de países exportadores de crudo como el dólar canadiense (CAD), la corona noruega(NOK), el dólar australiano (AUD), el peso colombiano (COP) o el real brasileño(BRL) podrían verse favorecidas por la mejora de sus balanzas exteriores, ingresos fiscales y reservas de divisas.

Pese a ello, Ebury considera que el dólar podría iniciar una senda de depreciación gradual una vez se estabilice el conflicto y desaparezca parte de la actual prima geopolítica. Los diferenciales de tipos entre la Reserva Federal y el BCE tenderán a estrecharse y factores estructurales como el elevado endeudamiento estadounidense o las dudas sobre la autonomía futura de la Fed podrían ejercer presión bajista sobre eldólat a medio plazo.

En términos macroeconómicos, Ebury prevé que el impacto sobre el crecimiento mundial será moderado siempre que el conflicto no vuelva a intensificarse. Por ahora, descarta un escenario de recesión global, aunque advierte de que la inflación permanecerá elevada durante más tiempo debido al encarecimiento energético y a los posibles efectos inflacionarios de segunda ronda, especialmente sobre salarios y costes logísticos. “El desenlace del conflicto y el ritmo de reapertura de Ormuz serán determinantes para la evolución de los mercados de divisas durante los próximos trimestres”, concluye.

 UBS: el beneficio por acción del S&P 500 crecerá un 20% este año

Las acciones han alcanzado nuevos máximos incluso mientras uno de los puntos de estrangulamiento energético más importantes del mundo sigue gravemente afectado y las preocupaciones por la inflación impulsan al alza los rendimientos de los bonos. En su última Carta Mensual, Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, se cuestiona si el actual aumento de los beneficios corporativos es sostenible; si los mercados pueden seguir resistiendo unos precios del petróleo elevados —o incluso más altos—; y qué implica para las perspectivas de la renta variable el reciente aumento de los rendimientos.

“Creemos que la renta variable probablemente seguirá subiendo a medio plazo, apoyada en una combinación de sólidos beneficios empresariales, unos precios del petróleo lo suficientemente contenidos como para evitar un shock más amplio sobre el crecimiento y una Reserva Federal que siga manteniendo una postura favorable. Pero existen riesgos en cada uno de esos factores y las carteras deberían reflejar ese equilibrio. Además, en una economía y unos mercados globales tan complejos, ningún factor debe analizarse de forma aislada”, se responde.

“Esperamos un beneficio por acción del S&P 500 de 335$ en 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 20%, un aumento significativo frente a nuestra estimación anterior del 11%. En nuestro escenario base, ahora prevemos que el S&P 500 alcance los 7.900 puntos a final de año (nuestro objetivo anterior era 7.500). Mantenemos una visión atractiva sobre la renta variable y nos gustan especialmente EEUU, Japón, Suiza y los mercados emergentes. En renta fija, favorecemos la calidad y los mercados emergentes. También vemos valor en las materias primas”, añade.

“Seguimos viendo una oportunidad para aumentar exposición a bonos de calidad de corta y media duración, ya que ofrecen una combinación atractiva de rentabilidad y potencial de buen comportamiento en caso de desaceleración económica y recortes de tipos”, insiste.

“Hemos revisado nuestras previsiones para el BCE y ahora esperamos dos subidas de tipos durante el verano, comenzando en la reunión de junio y con una segunda subida probablemente en julio”, apunta Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y Reino Unido.

“La renta variable de la Eurozona está respaldada por una mejora en las perspectivas de beneficios, un entorno estructural más favorable y valoraciones razonables. Por ello, seguimos viendo potencial alcista en nuestro escenario base, aunque, dado el riesgo sobre los flujos energéticos, mantenemos una visión Neutral y favorecemos por ahora un enfoque más selectivo”, aportan Matthew Gilman, estratega, y Rolf Ganter, responsable de renta variable europea.

“Mantenemos nuestra visión Attractive sobre la renta variable estadounidense. A pesar de la persistente incertidumbre sobre la reanudación de los flujos energéticos desde Oriente Medio, las acciones estadounidenses han alcanzado nuevos máximos. Las esperanzas de un final del conflicto, unos sólidos resultados del primer trimestre y el impulso de la inteligencia artificial han impulsado la subida”, recalca David Lefkowitz, responsable de renta variable estadounidense.

“Aunque consideramos que la renta variable británica cuenta con buenos apoyos, mantenemos una visión Neutral, ya que preferimos mercados más cíclicos en caso de una rápida resolución de los problemas energéticos o con una exposición mayor al crecimiento estructural que Reino Unido”, señala Matthew Gilman, estratega.

Sobre la renta variable suiza, “las valoraciones bursátiles son razonables. En este entorno de tipos de interés cero, consideramos especialmente atractiva la rentabilidad por dividendo sostenible del mercado, superior al 3%”, explica Stefan R. Meyer, estratega.

“Las materias primas han tenido un año sólido en conjunto, lideradas por la energía. Aunque los resultados son mixtos dentro de la clase de activos, todos los sectores de materias primas han contribuido al rendimiento. Mantener una asignación a materias primas, con foco en la gestión activa, puede ayudar a los inversores a protegerse frente a la inflación y posibles shocks de suministro energético”, opinan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas, y Dominic Schnider, responsable global de divisas y materias primas.

“Los últimos datos macroeconómicos apuntan a una actividad económica más débil en un contexto de precios del petróleo más altos. Al mismo tiempo, aumentan las presiones inflacionistas, elevando la carga para los bancos centrales, especialmente aquellos con un mandato único centrado en la estabilidad de precios”, recalca Schnider. “Nuestros ajustes de previsiones dejan prácticamente sin cambios nuestra visión general sobre las divisas. A corto plazo, las monedas con mayores rendimientos siguen siendo vulnerables a retrocesos. En conjunto, seguimos viendo el dólar estadounidense como una divisa para vender en las subidas, especialmente frente a monedas rezagadas y ligadas a materias primas”, precisa.

“Esperamos que el EURGBP se estabilice alrededor de 0,86 y añadimos 0,86 como previsión para junio de 2027, mientras que la libra esterlina ofrece una mejor rentabilidad total gracias a un carry un 2% superior”, señalan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, estrategas. “El EURCHF probablemente cotizará entre 0,91 y 0,93 mientras continúe el conflicto con Irán. Creemos poco probable que vuelva a niveles de 0,90 a corto plazo, ya que un BCE más agresivo debería respaldar al euro, mientras que el SNB probablemente defenderá el nivel de 0,90”, añaden. “La ventaja de rentabilidad de la libra frente al franco supera los cuatro puntos, mientras se espera que el SNB mantenga los tipos sin cambios y otros bancos centrales del G10 continúen subiéndolos. Consideramos que GBPCHF es la mejor operación de carry frente a volatilidad dentro del G10 y es probable que el franco tenga un peor comportamiento en términos de rentabilidad total”, reiteran.

“La perspectiva para el USDCHF sigue siendo sensible a los acontecimientos geopolíticos. Una escalada importante podría impulsar al franco como activo defensivo, pero nuestro escenario base contempla el final del conflicto y la normalización de los precios energéticos, con el USDCHF descendiendo ligeramente hacia 0,78 a finales de 2026. Añadimos 0,78 como previsión para junio de 2027”, remarcan.

“Mientras continúe la crisis energética, esperamos que los acontecimientos externos sigan siendo el principal motor del tipo de cambio EURCZK, dada la mayor sensibilidad de la corona checa a los cambios en el sentimiento de riesgo en comparación con el euro”, piensan Pietro Santin, estratega, y Tilmann Kolb, analista.

21May

La historia geológica del Golfo tardó cientos de millones de años en escribirse. La historia económica de esta crisis se decidirá en los próximos meses.

Joan Escuer, profesor de Geología en la Universidad Carlemany, aporta  dos visiones geológicas sobre la crisis del estrecho de Ormuz: entre la escasez irreversible y la resiliencia del mercado global. El punto de partida ambas es que el estrecho de Ormuz no es solo un problema logístico: es una crisis de recursos geológicos. 

Dos lecturas antagónicas emergen entre los expertos sobre la capacidad del planeta para sustituir lo que el Golfo Pérsico ha dejado de suministrar. La visión pesimista sostiene que esta crisis revela una vulnerabilidad estructural: los crudos del Golfo no son intercambiables. Las refinerías del mundo, incluidas las estadounidenses, están diseñadas para procesar calidades específicas de crudo (pesados, ácidos, con alto contenido de azufre) que solo esta región suministra en volumen. El Golfo no solo exportaba 3,3 millones de barriles diarios de productos refinados (diésel, queroseno, nafta), sino que también proporcionaba las moléculas de azufre y metales que ciertas plantas requieren. Sustituir esa oferta no es cuestión de voluntad política, sino de química. 

Además, los ataques han dañado al menos ocho refinerías y la planta de GNL de Ras Laffan, corazón del sistema energético catarí. Estas instalaciones procesan gas de un yacimiento compartido con Irán (South Pars/North Dome). Su reconstrucción llevará meses o años. 

El helio asociado a ese gas, esencial para la fabricación de microchips, no se produce en ningún otro lugar en volúmenes comparables ni con la misma pureza. Por tanto, la escasez de estos productos específicos solo podrá equilibrarse con recesión y racionamiento.

Frente a este diagnóstico, la visión optimista señala que el sistema energético global tiene mayor resiliencia de la que se le supone. EEUU ha elevado sus exportaciones de crudo a 12,9 millones de barriles diarios, un récord. Su petróleo de fracking, aunque más ligero, puede mezclarse con crudos pesados de otras fuentes (Canadá, Venezuela, Irak por vía terrestre) para simular —aunque no igualar del todo— las calidades del Golfo. La capacidad excedentaria de la OPEP+ alcanza los 3,6 millones de barriles diarios, y oleoductos alternativos (Saudi-Iraq, Abu Dhabi-Fujairah) pueden evacuar hasta 4,5 millones de barriles diarios.

En cuanto a los productos refinados, Europa ha reactivado refinerías envejecidas y Asia está recalibrando sus plantas para procesar crudos de África y América. La destrucción de demanda inducida por los altos precios —estimada en 1,6 millones de barriles diarios— actúa como un regulador natural. 

El helio, aunque escaso, puede recuperarse de corrientes residuales en plantas de EEUU, Polonia y Argelia, aunque a un coste superior.

El desenlace dependerá de si la duración del bloqueo permite activar estas alternativas. Si se prolonga más de seis meses, la rigidez geológica del sistema —crudos no sustituibles, daños a infraestructuras críticas, dependencia de productos específicos— podría imponerse, llevando los precios hacia los 150-200$. Si se resuelve antes, los mecanismos de adaptación contendrán el daño en una horquilla de 80-110 dólares.La historia geológica del Golfo tardó cientos de millones de años en escribirse. La historia económica de esta crisis se decidirá en los próximos meses.

16May

A menos de seis meses de las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, el presidente republicano debería centrarse en revertir el signo de unas encuestas que, tras el inicio de la guerra, anticipan su pérdida de control de las dos cámaras.

Miguel Ángel Valero

A pesar de la enorme diferencia de fuerzas que existe entre EEUU. e Irán, a lo largo de la historia ha quedado probado que la hegemonía de los grandes imperios no viene exclusivamente determinada por su supremacía militar. Hay ocasiones en las que la humildad y la estrategia para abordar las contiendas puede llegar a condicionar enormemente su resultado. Bien lo saben los iraníes, que son conocedores del salvaje final de Ciro II, el gran fundador del imperio persa. Este colosal rey guerrero se apoderó de Babilonia y de Lidia, conquistó Mesopotamia y llevó la frontera de su imperio hasta las costas del mar Egeo. Nada se le resistía hasta que se adentró en la inmensidad de las estepas de Asia Central –el actual Uzbekistán– y batalló contra los masagetas de la reina Tomiris, cuyo hijo apresó. 

Tomiris juró ante su dios Sol que si los persas no le devolvían a su vástago sano y salvo se vengaría hasta que quedara saciada su sed de sangre. Ciro, como Trump en nuestros días, convencido de su extrema superioridad ignoró la amenaza, se rio de la reina de la tribu bárbara y liquidó a su hijo. A pesar de la enorme desigualdad de fuerzas Tomiris logró apresar a Ciro el Grande y cumplió con su promesa decapitándolo y enterrando su cabeza en un odre de vino. 

Aunque dos milenios y medio más tarde, el pescuezo de Trump no parece estar en juego, el presidente norteamericano se ha metido en un buen lío. Debe encontrar una salida rápida y el memorando de entendimiento que está sobre la mesa puede ser una buena alternativa para proclamar ante los suyos una “victoria suficiente” y reabrir el pulmón energético del Golfo Pérsico. Trump no puede empecinarse en alargar un conflicto que no es prioritario para EEUU, ni obcecarse en resolver un complicado pacto nuclear mientras sus ciudadanos comienzan a sufrir las consecuencias económicas del bloqueo de Ormuz con el encarecimiento de la gasolina (+50%), de los vuelos (+15%), o hipotecas al 6,4%.

A menos de seis meses de las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, el presidente republicano debería centrarse en revertir el signo de unas encuestas que, tras el inicio de la guerra, anticipan su pérdida de control de las dos cámaras. La disputa en el Senado está tan reñida que la victoria se dirimirá entre apenas siete Estados bisagra –principalmente Michigan, Maine y Ohio–. El tiempo corre y, mientras se intensifica la presión económica, la cumbre de Pekín con Xi Jinping no ha generado ningún avance en el conflicto, ni en la guerra comercial entre EEUU y China, ni en el frente geopolítico. 

Trump debe buscar un acuerdo antes de que se agote el poco margen adicional que le concede la Resolución de Poderes de Guerra para mantener la intervención en Irán sin la aprobación del Congreso, que concluye el 28 de mayo.

Irán, por su parte, también está sometido a gran presión. Aunque, a diferencia de lo que le ocurrió a Ciro II, la subsistencia de su régimen teocrático parece garantizada por el momento, éste ha sufrido enormes daños militares y el bloqueo de las fuerzas norteamericanas no solo limita la exportación del 98% de sus recursos energéticos, sino que, con una capacidad de almacenamiento ya al 92%, le obligará a frenar la producción energética en el plazo aproximado de una semana. De alargarse esta situación, complicaría de forma muy significativa el rearranque de sus pozos más antiguos, lo que supondría la pérdida permanente de aproximadamente el 13% de su capacidad productiva actual. Por este motivo, desde hace varias semanas y tras el alto el fuego, el país se ha mostrado dispuesto a negociar y ha presentado diversas propuestas concretas de acuerdo. 

En cuanto a las Bolsas, tras más de dos meses de conflicto, se ha demostrado válida la estrategia de mantener exposición y no dejarse arrastrar por los titulares alarmistas, confiando en la superioridad de los incentivos electorales frente a las ansias trumpistas de “imperializar” Irán. 

Las Bolsas 'pasan' del conflicto y suben por la IA y los resultados empresariales

El mercado sigue la pauta de que la revalorización mediana del S&P 500, tras un año del inicio de los principales conflictos bélicos, es del +7,8%. A pesar de las subidas y los nuevos máximos, EEUU y algunos mercados emergentes cotizan incluso a múltiplos más atractivos que a comienzos de año –un 8% y 13% respectivamente–, gracias gracias a la publicación de unos sólidos resultados empresariales.

Los beneficios del primer trimestre, favorecidos por la tecnología, han sorprendido de forma muy positiva y crecen al 29% frente al 14% que esperaba el consenso. Sin duda la inversión en inteligencia artificial (IA) se mantiene firme y la oleada de destrucción creativa continúa superando estimaciones con fuerza.

Como referencia, solo el capex que este año llevarán a cabo los cinco principales hiperescaladores –Amazon, Google, Meta, Microsoft y Oracle–, que se cifra en 800.000 millones$, es equivalente a todo lo que se gastaron el año pasado la totalidad de empresas no tecnológicas del S&P 500, y supone el doble de la inversión que llevaron a cabo en 2025, y el triple de 2024. Un contexto que sigue ofreciendo potencial a la renta variable de cara al extraordinario ciclo de inversión actual y que no tiene pinta de que vaya a desfallecer.

15May

"Si, en un escenario de conflicto prolongado, éste redujera el crecimiento de la renta bruta disponible de los países emisores en más de 2,5 puntos, el efecto neto del conflicto sobre el turismo internacional en España ya no sería positivo", avisa CaixaBank Research.

Miguel Ángel Valero

Los más de tres meses de conflicto en Oriente Medio abre un nuevo escenario para el turismo internacional, y también para España. En el pasado, los episodios de inestabilidad en esa zona favorecieron al turismo español, al actuar como refugio seguro para millones de viajeros.  Sin embargo, en esta ocasión también entran en juego la subida de los precios del petróleo y la probabilidad de que el combustible para el transporte aéreo acabe escaseando. ¿Cómo se acabará decantando la balanza?

La seguridad es una de las grandes bazas del turismo en España, subraya un análisis de CaixaBank Research. Precisamente, uno de los grandes motivos por los que España sigue siendo uno de los destinos turísticos favoritos del mundo es algo tan básico —y tan decisivo— como la sensación de seguridad que ofrece. Viajar con tranquilidad importa, y mucho. De hecho, según el índice de competitividad turística del World Economic Forum, España obtiene una de las notas más altas en seguridad y protección.

La guerra provocada por los ataques de Israel y de EEUU a Irán ha provocado alteraciones de tráfico en importantes hubs aeroportuarios de Oriente Próximo, como Dubái o Doha. Más allá de su función como puntos de conexión entre Europa, Asia y África, estos destinos han ido ganando protagonismo propio en el turismo y los viajes de negocios. 

Si el conflicto Golfo se agrava o se prolonga, parte del tráfico aéreo y de viajeros podría desviarse hacia otras zonas consideradas más estables, lo que abriría la puerta a un mayor protagonismo de España como destino turístico alternativo.

Europa compensa con creces la caída de Asia

CaixaBank Research ha analizado pormenorizadamente el gasto de los turistas internacionales en España. El estallido de la guerra en Irán ha abierto un capítulo incierto para el turismo internacional en España. Aunque, históricamente, los episodios de inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo han impulsado el turismo hacia España, tanto la disrupción en hubs aeroportuarios en el Golfo Pérsico como la fuerte subida de los precios del petróleo y la posibilidad de que escasee combustible para el transporte aéreo han introducido dudas sobre el impacto neto del conflicto en el crecimiento del sector.

Por el momento, los datos de tarjetas internacionales utilizadas en terminales de punto de venta de CaixaBank muestran que el gasto turístico internacional pasó de crecer un 10,7% interanual en febrero de 2026 a un 11,2% en marzo. Esta aceleración se explica, sobre todo, por el mayor dinamismo del turismo procedente del Reino Unido, Francia y Alemania, los tres principales mercados emisores de turistas hacia España. En conjunto, el gasto turístico de estos tres países se aceleró un 5,5% de media y situó el crecimiento de todos ellos en tasas de doble dígito.

Este avance compensó la caída del gasto turístico procedente de Asia oriental, una región especialmente afectada por las alteraciones en el transporte aéreo. El gasto turístico de China, Japón, Corea del Sur y el resto de Asia y Oceanía pasó de crecer a un ritmo medio del 28,9% en febrero de 2026 a caer un 0,9% en marzo, lo que supone una desaceleración cercana a los 30 puntos.

Aunque esta caída, en términos absolutos, fue muy superior a la aceleración observada en el turismo europeo, su impacto agregado fue limitado por el reducido peso del turismo asiático en el conjunto del sector. En los últimos 12 meses, Asia y Oceanía representaron apenas el 3,2% del gasto turístico internacional en España, frente al 74,4% correspondiente al turismo europeo. Así, la resiliencia de flujos turísticos europeos hacia España, que en parte pudo deberse al redireccionamiento de estos flujos en favor de nuestro país, compensó con holgura la brusca desaceleración del turismo asiático.

Más llamativa fue la evolución del gasto turístico procedente de Oriente Próximo, que pasó de contraerse un 1,8% en febrero a crecer un 12,7% en marzo. Esta mejora, de 14,6 puntos, parece responder a la reubicación temporal de residentes de los países del Golfo que abandonaron las zonas afectadas por el conflicto.

En conjunto, estos datos refuerzan la previsión de CaixaBank Research de que la redirección de turistas desde el Golfo y el este del Mediterráneo contribuirá en 2026 a una ligera aceleración del sector turístico español. Pero este escenario es coherente con un conflicto de duración contenida. "Si, en un escenario de conflicto prolongado, éste redujera el crecimiento de la renta bruta disponible de los países emisores en más de 2,5 puntos, el efecto neto del conflicto sobre el turismo internacional en España ya no sería positivo", advierte en un análisis David Cesar Heymann.