27Jul

Los fondos de bonos investment grade de EEUU sufren una salida récord de 7.100 millones$, la mayor fuga semanal jamás registrada. Solo el 20 de julio se esfumaron 8.200 millones.

Miguel Ángel Valero

Tras 13 noches consecutivas de bombardeos, EEUU suspendió desde el viernes 24 de julio la campaña de ataques, y en respuesta, Irán también detuvo sus represalias. EEUU interrumpió las operaciones sin ofrecer explicaciones ni anuncios oficiales. Esta pausa podría estar relacionada tanto con el desgaste de las reservas de misiles interceptores Patriot de EE.UU. como con la reducción del número de objetivos nmilitares de relevancia estratégica susceptibles de ser atacados. 

A todo ello, suma un nuevo foco de tensión en la región. Los hutíes, grupo rebelde asentado en Yemen y respaldado por Irán, tratan de aumentar la presión sobre el tráfico marítimo en el mar Rojo, principal vía de salida del petróleo saudí. Así, pese a la pausa en las hostilidades directas entre Irán y EEUU, durante el fin de semana se registraron nuevos intercambios de ataques entre los hutíes y Arabia Saudí.

Pero lo que más preocupa son dos datos. Por un  lado, el S&P 500 comparado con la masa monetaria M2 (la cantidad de dinero que circula por la economía) acaba de tocar el mismo nivel que marcó en el pico de la burbuja puntocom del año 2000. La Bolsa está tan cara respecto al dinero disponible como en aquel cénit, justo antes del pinchazo.

Por otro, los fondos de bonos investment grade (IG, grado de inversión, en inglés) de EEUU sufren una salida récord de 7.100 millones$ en una sola semana (hasta el 2 de julio). Es la mayor fuga semanal jamás registrada. Los inversores están soltando la deuda más segura que existe. Solo el 20 de julio se esfumaron 8.200 millones. El petróleo rozando los 100$ dispara el miedo a la inflación, y eso empuja al alza la rentabilidad del bono del Tesoro, ya en máximos de año y medio. 

Ofi Invest: Oriente Medio perjudica más a Europa que a EEUU

Cuando la deuda pública paga más, los bonos corporativos viejos, de cupón bajo y a largo plazo, valen menos. Mientras tanto, el bono 'basura' aguanta mejor y hasta recibe dinero fresco. Y el mercado ya pone hasta un 80% de probabilidades a que la Fed suba tipos.  "Si la Fed se pone dura, el castigo a la deuda corporativa y, de rebote, a las tecnológicas puede seguir", avisan en Zumitow.

La gestora de activos francesa Ofi Invest AM, cree que el crecimiento en la zona euro para 2026 estará muy por debajo de su potencial, cayendo al 0,5% desde sus estimaciones anteriores a la guerra de Irán que fijaban el crecimiento para este año en el 1,4%. El motivo de ello es la mayor resistencia de la economía en EEUU respecto a la europea al shock de los precios de la energía que ha provocado el conflicto, y que ha elevado la inflación media en EEUU al 3,5% y en Europa al 3%.

En consecuencia, tanto la Fed como el BCE tomarán decisiones de política monetaria con el objetivo de que la inflación vuelva a su nivel objetivo: en 2028 en EEUU, y en 2027 en Europa. El mercado espera que lo más probable es que la Fed suba los tipos, al igual que el BCE.

La primera mitad de 2026 ha estado dominada por la guerra en Irán, y la segunda tendrá un marcado acento geopolítico, por las elecciones de mitad de mandato en EEUU que podrían crear oportunidades de mercado, según Ombretta Signori, Head of Strategy de Ofi Invest AM.

El conflicto en Oriente Medio estalló coincidiendo con una fase de la economía global con fundamentales sólidos, pero el cierre prolongado del estrecho de Ormuz hizo subir los precios de las materias primas y perjudicó a las cadenas de suministro. Los costes de producción se vieron sometidos a presión, y el alza de los precios de la energía afecta al poder adquisitivo. 

Los efectos sobre el crecimiento económico serán mayores en Europa que en EEUU, porque su condición de exportador neto de materias primas le beneficia, y está gestionando el conflicto desde una posición de salida más fuerte. Las devoluciones fiscales vinculadas al OBBB (un paquete de ayudas fiscales de EEUU), la riqueza generada por las inversiones en renta variable y un mercado laboral sólido han permitido a los consumidores estadounidenses mantener su ritmo de gasto a pesar del aumento de los precios de la energía. 

La tasa de ahorro muestra una tendencia a la baja, lo que hace poco probable que el gasto de los consumidores vuelva a acelerarse. Aun así, el crecimiento económico debería mantenerse sólido y cercano a su potencial, respaldado por la inversión en IA.

Un comienzo de año lento y un segundo trimestre con bajo crecimiento se corresponde con las encuestas que confirman la desaceleración en la zona Euro. El gasto de los consumidores desciende por la subida de los precios de la energía, y la inversión empresarial se ve afectada por la incertidumbre y condiciones más estrictas en los préstamos bancarios.  

El plan de estímulo económico de Alemania no va lograr compensar estos vientos de cola, motivo que hace a Ofi Invest AM revisar el crecimiento para 2026 desde el 1,4% anterior al conflicto en Irán, al 0,5%, muy por debajo de su potencial. Al igual que en Estados Unidos, la inflación será más alta de lo esperado, el 3% de media, antes de retornar al 2% en 2027. 

UBS: estrategias que ayuden a gestionar el riesgo bajista

El BCE ya subió los tipos de interés del 2% al 2,25%, y una nueva subida de 25 pb sería acorde con su objetivo publicado en junio de lograr que la inflación regrese a su nivel objetivo. El BCE tendrá que aplicar una política monetaria levemente restrictiva con la que afrontar la posibilidad de que la subida de precios de la energía se traslade a los alimentos y a los precios de fabricación. Entonces, el BCE podría volver a bajar los tipos de interés en la segunda mitad de 2027.

Las tensiones geopolíticas, los precios del petróleo, los rendimientos de los bonos y las dudas sobre el retorno de las inversiones en IA son riesgos clave para los mercados. Los inversores deberían centrarse en la resiliencia de la cartera y en estrategias que ayuden a gestionar el riesgo bajista, preservando al mismo tiempo el potencial de crecimiento a largo plazo.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Para los inversores bien diversificados y con horizonte a largo plazo, mantenerse invertido sigue siendo la estrategia más eficaz para navegar la incertidumbre actual. Dado el sólido crecimiento de los beneficios y un contexto cíclico en mejora, vemos oportunidades atractivas en acciones a lo largo de distintos sectores y regiones, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición para captar una gama más amplia de motores de crecimiento. También esperamos que los rendimientos de los bonos caigan, y consideramos que la renta fija de calidad ofrece una combinación atractiva de ingresos, diversificación y potencial de rentabilidad a medio plazo".

"Aunque los sólidos beneficios empresariales siguen siendo un pilar fundamental clave para el mercado alcista, el reciente aumento tanto de los precios del petróleo como de los tipos de interés probablemente ha pesado sobre el rendimiento. En nuestro escenario base, creemos que el conflicto en Oriente Medio se desescalará, lo que debería impulsar a la baja los precios del petróleo. No obstante, los inversores deberían estar preparados para una posible volatilidad en los mercados bursátiles si el conflicto continúa intensificándose en el corto plazo", apunta David Lefkowitz, responsable de Acciones de EEUU.

Ebury: los mercados empiezan a digerir la nueva fase del conflicto

Los mercados empiezan, por fin, a digerir la reanudación de las hostilidades entre Irán y EEUU, y el consiguiente aumento de los precios del petróleo, que la semana pasada volvieron a superar los 100$ por barril. Las Bolsas retrocedieron y el dólar se apreció frente a la mayoría de las divisas, impulsado por la búsqueda de activos refugio. Por su parte, los exportadores netos de materias primas se beneficiaron de la mejora en sus términos de intercambio. Las expectativas de subidas de tipos por parte de los bancos centrales siguen elevándose y los mercados asignan ya una probabilidad elevada a que la Fed actúe en la reunión de esta misma semana. El notable fortalecimiento del dólar se produjo a pesar del último intento de Trump de imponer aranceles y obtener el respaldo del poder judicial estadounidense, lo que refuerza la idea de quelas expectativas sobre la política monetaria han vuelto a erigirse como el principal driver del mercado cambiario.

Las noticias del fin de semana sobre la suspensión de los ataques entre EEUU e Irán han aportado un ligero alivio a los activos de riesgo en lo que va de sesión. No obstante, el foco principal de la semana será la reunión de la Reserva Federal, que se celebrará el miércoles. Aunque no anticipamos cambios en los tipos, los mercados no descartan del todo esta posibilidad. Como mínimo, creemos que el FOMC mantendrá abiertas sus opciones de cara a una posible subida en septiembre. El Banco de Inglaterra también se reúne el jueves, sin que se esperen movimientos de tipos. La semana se cerrará con la publicación del dato preliminar de inflación de la zona del euro correspondiente a julio.

  • EUR: Tal y como se anticipaba, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo la semana pasada los tipos y se negó a comprometerse de forma explícita con una senda de subidas, subrayando que sus decisiones continúan siendo dependientes de los datos. Sin embargo, el tono de la presidenta Lagarde resultó restrictivo y dejó claramente abierta la puerta a un nuevo aumento de tipos en septiembre, al señalar que el banco dispondrá de mucha más información de cara a esa reunión. La combinación del repunte de los precios de la energía, el tono resiliente de los datos económicos y las declaraciones hawkish de Lagarde ha llevado a los operadores a descontar una probabilidad del 80% de otra subida en septiembre. El sorprendente repunte de los PMI de julio refuerza aún más esta visión. Los datos de inflación de esta semana podrían resultar decisivos para confirmar dicha subida, dado que los economistas esperan que el índice general se mantenga muy cerca del 3%, significativamente por encima del objetivo del BCE.
  • USD: Los indicadores económicos publicados la semana pasada confirmaron el tono generalmente positivo de la economía estadounidense. Se espera que los datos del PIB del segundo trimestre, que se darán a conocer esta semana, muestren un crecimiento nominal cercano al 6%, sin signos de desaceleración y con una inflación que, por sexto año consecutivo, permanece muy lejos del objetivo de la Reserva Federal. Este contexto, unido al reciente repunte de los precios de la energía, proporcionará munición a los miembros más hawkish del FOMC. Aunque no anticipamos una subida de tipos en la reunión de esta semana, sí esperamos un mensaje inequívocamente restrictivo. El comunicado volverá a ser breve y, con toda probabilidad, evitará cualquier orientación prospectiva, en línea con el rechazo explícito del presidente Warsh a esta estrategia de comunicación. No obstante, las declaraciones que lo acompañen probablemente señalarán que se avecinan subidas de tipos si el conflicto con Irán se prolonga y los precios del petróleo se mantienen entorno a los niveles actuales —o por encima de ellos— durante un periodo prolongado.
  • GBP: La primera semana de Andy Burnham como primer ministro británico ya ha pasado a la historia. Su inesperada designación de John Healey como ministro de Hacienda ha sido bien recibida, dada su reputación de rigor fiscal y su experiencia previa en el Tesoro. Sin embargo, empieza a percibirse cierto nerviosismo entre los inversores, ya que las rebajas fiscales anunciadas parecen carecer de financiación y elevan el riesgo de futuras subidas de impuestos y de un mayor endeudamiento.
  • Sin ánimo de resultar excesivamente cínicos, interpretamos estas medidas —con un coste fiscal reducido pero de elevado impacto político— como un intento de dorar la píldora antes de introducir ajustes fiscales agresivos en otoño. Comienzan a emerger indicios de que el nuevo Gobierno optará por aumentar la carga impositiva y el gasto público, al tiempo que busca la "máxima flexibilidad" dentro del marco impuesto por las reglas fiscales.
  • "Interpretamos esto último como una señal de que el déficit y la deuda pública aumentarán aún más, una combinación poco favorable para la libra y para los bonos soberanos. Los mercados de divisas parecen coincidir con este diagnóstico: la libra se ha depreciado de forma notable frente al euro en las últimas dos semanas. No esperamos obtener demasiadas novedades en la reunión del Banco de Inglaterra de esta semana, dado que las cifras de salarios e inflación publicadas la semana pasada se ajustaron a las previsiones del consenso.
25Jul

La inversión está tomando el relevo al consumo privado a corto plazo, gracias al impulso de la inteligencia artificial (IA), al gasto en defensa, a la transición energética y a los últimos coletazos de los fondos Next GenerationEU en Europa.

Miguel Ángel Valero

La evolución del conflicto entre Irán y EEUU, que se ha extendido a Oriente Medio, condiciona la economía mundial, pendiente del grado de apertura del estrecho de Ormuz. En un escenario marcado por la elevadísima volatilidad, los futuros de los precios del petróleo "anticipan cotizaciones medias hasta finales de 2027 muy por debajo de las hipótesis utilizadas en la mayoría de los escenarios centrales de previsión", señala José Ramón Díaz, de Caixa Bank Research, en un análisis sobre cómo la economía mundial busca un nuevo equilibrio. "Es pronto para cantar victoria, ya que, de momento, solo estamos ante el fin del principio del largo proceso que supondrá la reconfiguración de los equilibrios geopolíticos en Oriente Próximo", advierte. 

En función de cómo evolucionen los acontecimientos en Oriente Medio, la probabilidad de los escenarios más negativos (estanflación) se reduce, mientras que aumenta la verosimilitud de que toda la inestabilidad acumulada desde febrero se limite a un shock de oferta moderado. El fuerte retroceso de las expectativas de inflación a corto plazo a ambos lados del Atlántico refleja la efectividad del moderado endurecimiento monetario de los últimos meses y, por otro, aumenta la flexibilidad en la respuesta de los bancos centrales mientras comprueban la intensidad de los efectos de segunda ronda en las cestas de precios. El resultado de todo ello ha sido una relajación de las perspectivas de política monetaria con los mercados ahora descontando tan solo una subida más de los tipos de interés en EE. UU. y Europa, tras el movimiento al alza de 25 pb. del BCE y el cambio de la estrategia de comunicación en la Fed con la llegada de Warsh

En general, la percepción es que los bancos centrales seguirán manteniendo un rumbo restrictivo hasta que terminen de despejarse las dudas que rodean al complejo escenario internacional, aunque, con los futuros cotizados a finales de junio para el petróleo y el gas, el impacto directo de la energía sobre la inflación general en 2026 podría reducirse en cerca de 3 décimas respecto a las estimaciones de hace un mes.

Algo menos de visibilidad se tiene en el frente de actividad, aunque parece que los efectos negativos en crecimiento serán moderados, sobre todo si se confirman las últimas señales de mejora en los indicadores de confianza de familias y empresas. Ello refleja, una vez más, la resiliencia del ciclo de negocios global y el novedoso empuje de la inversión que, tras una década y media de atonía, está tomando el relevo al consumo privado a corto plazo, gracias al impulso de la inteligencia artificial (IA), al gasto en defensa, a la transición energética y a los últimos coletazos de los fondos Next GenerationEU en Europa. 

"El cambio de paradigma que implica pasar de la eficiencia como objetivo de la política económica a la seguridad nacional, la resiliencia industrial y la competencia tecnológica entre bloques tendrá un coste muy elevado. Ahora solo hay que buscar la financiación y evaluar qué implicaciones puede tener el proceso en el delicado equilibrio entre fragilidad fiscal y financiera", subraya Díaz, que ve la economía mundial entrando en una nueva era caracterizada por dos grandes transiciones simultáneas: fragmentación geoeconómica y revolución tecnológica. En este contexto, el reto de la política económica es preservar la resiliencia de un sistema económico cada vez más complejo, interconectado e incierto. 

Recuperación del consumo en España

En España, un análisis de Oriol Aspachs muestra que el efecto más visible e inmediato del conflicto se ha producido en la inflación, que, entre marzo y junio, se ha mantenido claramente por encima de lo que esperábamos a principios de año. Ha superado el 3% y, probablemente, se habría acercado al 4% de no ser por las medidas adoptadas por el Gobierno. Este repunte ha afectado tanto a la confianza empresarial como al consumo de los hogares, que han mostrado un perfil en forma de U entre marzo y junio. Por el lado empresarial, así lo refleja el índice PMI; por el lado del consumo, el indicador en tiempo real elaborado por CaixaBank Research. Ambos registraron descensos significativos a medida que el conflicto parecía enquistarse y los precios de la energía escalaban, y ambos se han recuperado en junio, coincidiendo con el acuerdo y la corrección de los precios energéticos. 

El PMI ha vuelto a niveles similares a los de enero y apunta de nuevo a un ritmo de crecimiento dinámico. Por su parte, el consumo doméstico, tras un mes de mayo débil, ha ido recuperando pulso a lo largo de junio. El mercado laboral presenta una respuesta más lenta ante los shocks macroeconómicos. Cambiar de trabajo o contratar a un trabajador suelen ser decisiones planificadas con cierta antelación. En este caso, el shock no ha sido ni lo suficientemente intenso ni lo bastante persistente como para alterar las dinámicas de fondo, y el 2º trimestre se ha cerrado con un crecimiento del empleo que sigue siendo globalmente dinámico y comparable al del primero. Además, este dinamismo se ha visto reforzado por el proceso de regularización de inmigrantes, de modo que el empleo total, de hecho, ha crecido ligeramente por encima del ritmo observado en el 1T.

Este experto destaca el único ámbito en el que el conflicto ha tenido un impacto positivo desde el punto de vista macroeconómico: el sector turístico. "Tras el fuerte crecimiento registrado en los últimos años, esperábamos que en 2026 los flujos turísticos siguieran aumentando, pero a un ritmo más moderado. Esta era la tendencia hasta el estallido del conflicto, momento en el que el crecimiento del sector volvió a acelerarse. España es percibida como uno de los destinos más seguros y, como en otras ocasiones, muchos turistas europeos han modificado sus planes para visitarnos. Los últimos datos sugieren que este año podría superarse ampliamente la barrera de los 100 millones de turistas internacionales", argumenta.

En conjunto, el PIB parece que cerrará el segundo trimestre con un crecimiento algo inferior al previsto a comienzos de año, pero superior al contemplado en el escenario actual, que asumía un periodo más prolongado de precios energéticos elevados. Más importante aún, si la paz se consolida en Oriente Medio y los precios de la energía no vuelven a repuntar, "la economía española post-Ormuz dispone de gasolina para seguir creciendo a un ritmo dinámico", concluye Oriol Aspachs.

24Jul

El petróleo por encima de los 100$/barril, niveles no vistos desde mayo, reaviva las preocupaciones sobre un repunte de la inflación que provocaría subidas en los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. El nuevo esquema de aranceles para alrededor de 60 economías mundiales añade un nuevo foco de incertidumbre sobre el comercio internacional y el crecimiento global, contribuyendo al deterioro del sentimiento de mercado.

Miguel Ángel Valero

La intensificación de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, después de nuevos ataques de los hutíes en el mar Rojo y del incremento de la presión entre Irán y EEUU, con insistentes amenazas de Trump sobre nuevos ataques en territorio iraní, lleva al petróleo a superar los 100$/barril, niveles no vistos desde mayo, reavivando las preocupaciones sobre un repunte de la inflación que provocaría subidas en los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. 

Este contexto se agrava con la confirmación de la nueva política comercial de la Administración Trump, al establecer un nuevo esquema de aranceles para alrededor de 60 economías mundiales. Aunque los gravámenes fueron, en muchos casos, menos severos de lo que se había especulado inicialmente, la medida añade un nuevo foco de incertidumbre sobre el comercio internacional y el crecimiento global, contribuyendo al deterioro del sentimiento de mercado. 

La Administración Trump ha impuesto aranceles que van desde el 10% al 12,5% a importaciones procedentes de 60 países, al considerar que no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. La medida sustituye al arancel global del 10% aplicado bajo la sección 122 y cuya vigencia expiraba el viernes 24 de julio. Por tanto, el anuncio genera más ruido que sorpresa, dado que la carga arancelaria resultante se mantiene en niveles muy similares a los existentes hasta ahora. Entre las excepciones, figuran importaciones de combustibles, determinados alimentos y fertilizantes, así como otros productos sujetos a gravámenes específicos, como los automóviles, metales y medicamentos. 

En el desglose por países, contempla la aplicación de un arancel del 10% a regiones como la Unión Europea, Reino Unido, México, Canadá e India mientras que el tipo del 12,5% afectaría a China, Japón, Suiza y Brasil, entre otros. Los gravámenes se amparan en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. El informe recomendaba un arancel del 12,5% para los países que carecen de legislación que prohíba las importaciones producidas mediante trabajo forzoso. Para aquellos países que sí cuentan con tales prohibiciones, pero no las aplican de manera suficiente o se han comprometido recientemente a hacerlo, se recomendó un arancel del 10%.  Resulta llamativo que países como India, Bangladés o Pakistán queden encuadrados en el grupo sujeto al 10%, mientras que otros como Noruega, Australia o Suiza afronten un gravamen superior, del 12,5%. Aun así, nada garantiza que los importadores estadounidenses no recurran también estos nuevos aranceles ante los tribunales. 

En paralelo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU continúa reembolsando los importes cobrados por los denominados aranceles “recíprocos” de Trump, después de que fueran declarados ilegales por el Tribunal Supremo en febrero. La incertidumbre podría aumentar una vez concluyan las investigaciones actualmente abiertas sobre los excesos de capacidad productiva, que probablemente terminarán sumándose a las medidas anunciadas por Trump.  Sin embargo, todavía no está claro cuándo se publicarán sus conclusiones.

La nueva norma deja un amplio margen de discrecionalidad a la Administración estadounidense para establecer otras excepciones en caso de “productos que podrían causar perturbaciones en toda la economía si estuvieran sujetos a estos aranceles; materias primas que podrían provocar la falta de disponibilidad de suministro nacional, y productos que no pueden cultivarse o producirse en cantidades suficientes en los EEUU”.

También introduce tratamientos específicos para los socios con los que ya alcanzó acuerdos comerciales, como la UE, Japón, Corea del Sur o Suiza. Incluye exenciones para semiconductores, productos farmacéuticos, acero, aluminio, automóviles, aeronaves civiles y materiales informativos, entre otros.

UBS: la recuperación de la producción de petróleo será más lenta

"Tras la pausa hawkish del BCE, esperamos que la Fed, el BoE y el BoJ actúen de forma similar, restando importancia a la reciente moderación de la inflación y manteniendo un sesgo de endurecimiento monetario", señalan Clémence Dumoncel, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas de UBS Global Wealth Management.

"Seguimos esperando que el proceso de recuperación de la producción en Oriente Medio sea más lento de lo que anticipa el mercado, ya que requiere un aumento en la llegada de buques. Con la reanudación del conflicto, esos flujos se mantienen deprimidos. Esto debería mantener el mercado petrolero ajustado y los precios respaldados", añade Giovanni Staunovo, estratega.

Eastspring: EEUU y China reducen sus reservas

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist Office, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, advierten en un informe sobre los peligros que conlleva la reanudación de las hostilidade, especialmente respecto a la subida del petróleo. Avisan que se abre un período de incertidumbre. Porque la caída de la oferta debido al menor suministro de crudo que provocó el cierre del Estrecho de Ormuz, fue mitigada mediante el uso de reservas estratégicas tanto en EEUU, como en China, que redujo sus importaciones de forma drástica.  Sin embargo, hay dudas sobre si el nuevo descenso de crudo transportado a través de Ormuz, y la consiguiente subida del precio, podria ser neutralizado como se hizo anteriormente. Y ello por el descenso de las reservas en ambos países.

Se muestran confiados en que finalmente, Irán y EEUU reconducirán las hostilidades y retomarán las negociaciones. Porque EEUU afronta en tres meses elecciones a las Cámaras legislativas e Irán necesita reanudar sus exportaciones de crudo para su reconstrucción económica y su rearme.Vuelve a aumentar el riesgo de encarecimiento de los precios de la energía

Los ataques iraníes contra buques que trataban de cruzar el estrecho de Ormuz y los ataques de represalia que ha lanzado EEUU contra Irán, han reducido el volumen confirmado de crudo transportado desde aproximadamente 12,5 millones de barriles diarios hace una semana, a unos 5 millones. Todo ello ha hecho que los precios del crudo Brent hayan vuelto a subir.

Los flujos de productos refinados procedentes de Oriente Próximo también se han reducido. La actividad de las refinerías rusas ha disminuido, lo que ha agravado aún más la escasez de productos refinados en el mercado mundial. Una combinación sostenida de precios más elevados del crudo y de los productos refinados, podría aumentar la presión sobre la inflación de los bienes, y provocar subidas de tipos de interés más acusadas de lo esperado. 

Las dos principales fuentes alternativas de suministro que hasta ahora han mitigado la pérdida de energía procedente de Oriente Próximo podrían estar llegando a su límite.  En primer lugar, el actual programa de liberación de petróleo de la Reserva Estratégica de EEUU podría agotarse ya en octubre, o quizás incluso antes. El Departamento de Energía ha señalado que, a fecha de 10 de julio, las reservas habían descendido hasta los 316,5 millones de barriles, 98,9 millones menos que a finales de febrero y su nivel más bajo en 43 años. Así, quedarían por liberar unos 73,1 millones de barriles de los 172 millones previstos inicialmente. En segundo lugar, el desplome de las importaciones chinas de petróleo hasta mínimos de una década, ha sido un factor decisivo en la demanda mundial de crudo, pero su sostenibilidad es incierta. Los datos sobre las reservas estratégicas de China son limitados, aunque se estiman en alrededor de 1.100 millones de barriles, y han disminuido en unos 41 millones. Es cuestionable que China esté dispuesta a seguir contrayendo sus importaciones.

En tres meses, el gobierno estadounidense deberá enfrentarse a las elecciones legislativas de mitad de mandato, y el encarecimiento de la gasolina y las bajas entre las fuerzas estadounidenses incrementan el riesgo de que los demócratas obtuvieran suficientes escaños para hacerse con el control tanto de la Cámara de Representantes, como del Senado. 

Irán, por su parte, quizás necesite que sus ventas de petróleo vuelvan a aumentar para financiar las urgentes tareas de reconstrucción y rearme. 

22Jul

El presidente de EEUU ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones.

Miguel Ángel Valero

Los ataques iraníes sobre bases estadounidenses han provocado víctimas mortales y han incrementado la presión militar sobre infraestructuras civiles en Kuwait. Al mismo tiempo, EEUU ha ampliado sus operaciones contra infraestructuras de comunicaciones. El petróleo encadena su cuarta sesión consecutiva de avances, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas después de que el presidente Trump rebajara las expectativas de una negociación inminente con Irán y amenazara con ampliar el alcance de los ataques. Advirtió de represalias si los rebeldes hutíes respaldados por Teherán interrumpen el tráfico marítimo en el mar Rojo y reiteró la posibilidad de actuar contra la zona de Montaña Pickaxe, una instalación presuntamente vinculada al programa nuclear iraní.

Este escenario está impulsando nuevamente al alza los precios de la energía. El Brent ya supera los 90$ por barril y, lo que resulta especialmente preocupante para Europa, el precio del gas se aproxima a los máximos registrados en marzo, superando los 60 €/MWh justo antes de la reunión del 23 de julio del Banco Central Europeo (BCE).

Pero lo que más preocupa es que Trump prepara una nueva batería de aranceles para sustituir el gravamen del 10% actual, cuya vigencia expira este viernes 24 de julio. Los nuevos gravámenes, aún pendientes de anuncio, estarían dirigidos a todos los países que, a juicio de Washington, no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Para ello, la Administración se apoyará en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. Trump ya recurrió a esta legislación en su primer mandato, cuando inició la guerra comercial con China, tarificando algunos productos hasta el 25%. 

En este contexto, la nueva propuesta ofrecería a la Administración una alternativa al actual arancel global del 10% aplicado bajo la Sección 122, sustituyéndolo por un mecanismo con mayor respaldo jurídico y, previsiblemente, de carácter permanente.

La iniciativa se produce después de que, la semana pasada, la Administración anunciase tasas del 25% sobre importaciones procedentes de Brasil, que han entrado en vigor el 22 de julio. Además, EEUU también comunicó la imposición de aranceles del 50% sobre productos canadienses –como el vino, cemento o sticks de hockey– que representan 20.000 millones$ en importaciones. 

Por otro lado, Trump ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones. Además, el presidente ha advertido de que aquellos que no se adapten a esta exigencia se enfrentarán a gravámenes del 200% a partir de agosto de 2029 –una vez concluido su mandato–. Los medicamentos afectados abarcarían una amplia gama de tratamientos esenciales, desde analgésicos y antibióticos hasta anticonceptivos y fármacos para controlar el colesterol.

Entre los socios comerciales de Washington, India sería el país más perjudicado, al ser el principal proveedor de medicamentos genéricos para el mercado estadounidense. Los productos farmacéuticos se encuentran entre las tres principales exportaciones indias a EEUU y alcanzaron un valor de 10.500 millones$ durante el ejercicio 2024-2025, según datos del Ministerio de Comercio indio.

La medida busca incentivar la producción farmacéutica dentro de EEUU, aunque su puesta en funcionamiento requeriría años y fuertes inversiones. Además, podría tener efectos contraproducentes sobre el mercado: a diferencia de los fabricantes de medicamentos de marca, los productores de genéricos compiten fundamentalmente en precio. Forzar el traslado de la producción a EEUU eliminaría buena parte de la ventaja de costes de los productores extranjeros, lo que podría traducirse en precios más elevados para los consumidores o incluso la retirada de comercialización en el mercado estadounidense.

Crédito y Caución: la geopolítica genera morosidad

El 60% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad, según el último Estudio de Gestión del Riesgo realizado por Crédito y Caución e Iberinform. La morosidad genera pérdida de ingresos para el 48% de las empresas, incrementa los costes financieros en el 23% de los casos, y pone en riesgo la continuidad del negocio para el 8,1% de las compañías. Todo ello supone un freno en la capacidad de expansión de la actividad comercial al menos para el 21% de las empresas.

El 70% de las empresas tiene que aceptar plazos de pago superiores a los deseados para poder mantener su cartera de clientes en sus operaciones B2B (entre empresas), principalmente por la falta de liquidez de sus clientes. La capacidad de los autónomos para imponer plazos de pago se reduce al 14%. En el caso de la pyme, este valor alcanza el 36% y se sitúa al 46% en la gran empresa. 

El Estudio de Gestión del Riesgo detecta diversos déficits en la gestión de la política de riesgos comerciales de las empresas. Solo el 23% de las empresas españolas ha creado comités de riesgos comerciales que permiten la revisión, aprobación y recomendación de límites en la exposición al riesgo para controlar de forma sistemática y transversal la evolución de la cartera de clientes. La existencia de unidades de riesgos sigue registrando valores muy bajos: solo el 19% de las empresas cuenta con áreas especializadas en la gestión del riesgo de crédito comercial.

Además del riesgo de crédito de sus clientes, las empresas señalan los principales retos actuales para su actividad comercial como es el la incertidumbre del entorno geopolítico (47%), el entorno económico general (39%), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%).  Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. De hecho, sólo un 2% de las empresas ya ha implementado este tipo de herramientas para la gestión del riesgo de crédito, aunque el 31% tiene planeado su implementación en el corto plazo.

UBS: el impacto de los nuevos aranceles será limitado

La administración Trump se prepara para anunciar nuevos aranceles que sustituyan a los gravámenes que están a punto de expirar, además de ampliar el uso de medidas comerciales específicas por industria y por país. Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los próximos anuncios de política comercial podrían generar volatilidad puntual, no esperamos un aumento significativo en la tasa arancelaria efectiva de EEUU y prevemos un impacto limitado en el mercado en general dentro de nuestro escenario base. El crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo el principal motor de las acciones globales, mientras que se espera que los rendimientos de los bonos retrocedan gradualmente a medida que se alivien las presiones inflacionarias. Dicho esto, la diversificación de la cartera sigue siendo esencial, ya que determinadas empresas o sectores podrían verse afectados de forma desproporcionada por las políticas arancelarias".

"En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", añade.

"Mantenemos una visión constructiva sobre las acciones de mercados emergentes y favorecemos una exposición diversificada para gestionar el riesgo de concentración y aprovechar la ampliación de los motores de beneficios. Nuestras preferencias actuales incluyen China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia", señalan Laura Smith, analista, y Maximilian Kunkel, director de Inversiones para CEEMEA.

"Aunque los desencadenantes de la volatilidad puedan cambiar con el tiempo —desde cambios en la política de los bancos centrales hasta eventos geopolíticos—, la necesidad de contar con un enfoque de inversión sólido y adaptable se mantiene constante. En lugar de intentar predecir el futuro, los inversores pueden prepararse para una variedad de resultados construyendo carteras que sean resilientes tanto en escenarios a la baja como en escenarios base y al alza", apuntan Dirk Effenberger, responsable de Riesgo de Inversión, y Sagar Khandelwal, estratega.

"El cambio demográfico está llamado a ser una fuerza determinante para las economías y los mercados en las próximas décadas, ya que el envejecimiento de la población probablemente ralentizará el crecimiento, redefinirá la dinámica de la inflación y creará un contexto más exigente para los rendimientos de los activos a largo plazo. En cuanto a la asignación estratégica de activos, esto apunta a un entorno de rentabilidad más exigente, particularmente para las acciones y el crédito de menor calidad, mientras que los bonos soberanos enfrentan fuerzas contrapuestas entre la demanda de activos refugio y las presiones fiscales", subraya Alan Zlatar, responsable de Asignación Estratégica de Activos.

Evli sobre pondera renta variable emergente

Por su parte, en la gestora nórdica Evli sugieren que los inversores sigan sobre ponderando la renta variable en sus carteras durante los próximos 6/12 meses, ya que las condiciones continúan favoreciendo esta clase de activo: una economía resiliente, beneficios empresariales al alza y la continuidad del ciclo de inversión en IA. Por regiones, Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes e infra pondera la europea, mientras mantiene una posición neutral en la estadounidense. En renta fija, la gestora nórdica prefiere los bonos corporativos frente a la deuda soberana. 

Evli también sugiere que los inversores mantengan un posicionamiento equilibrado en sus carteras para poder resistir los riesgos potenciales del entorno actual: subida de los tipos de interés, posible endurecimiento monetario y una potencial reversión del ciclo actual de IA. 

La asignación de activos de Evli para el segundo semestre de 2026 es: 

  • 1. Sobre ponderar la renta variable y recoger algunos beneficios de forma moderada. Evli mantiene una posición sobre ponderada en renta variable para el segundo semestre del año porque el entorno de mercado sigue siendo favorable y las perspectivas económicas son sólidas. A comienzos de junio, la gestora nórdica ajustó ligeramente sus posiciones, avanzando hacia una asignación equilibrada y algo más flexible, coherente con una visión positiva a largo plazo para los próximos seis a doce meses. En conclusión, “seguimos prefiriendo la renta variable frente a la renta fija, por un margen claro aunque moderado”, según el director de Fondos Sistemáticos y gestor sénior de carteras en Evli Fund Management, Peter Lindahl
  • 2. Mejora del entorno macroeconómico y expectativas positivas de beneficios Según Peter Lindahl, los fundamentales siguen respaldando la tendencia alcista del mercado. El entorno macroeconómico ha mejorado gracias a la recuperación del sector manufacturero y a la situación favorable de la economía estadounidense. Los beneficios empresariales del primer trimestre fueron sólidos, impulsados por temas relacionados con la IA, y las ratios de revisión de beneficios a largo plazo se sitúan muy por encima de sus medias. Este contexto se combina con un sólido ciclo de inversión de capital y un menor riesgo geopolítico, tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que ha reducido las tensiones y los precios de la energía. Por ello, el experto de Evli considera que “el argumento constructivo parece intacto, no agotado”, porque el final del ciclo de inversión en IA aún no está a la vista y los factores que impulsan el ciclo alcista siguen presentes. 
  • 3. Preferencia por la renta variable de mercados emergentes frente a Europa La gestora nórdica Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes por tres razones: una fuerte demanda de hardware tecnológico, valoraciones todavía moderadas y una evolución de precios relativamente sólida, lo que permite obtener exposición al tema de la IA a un precio más razonable. A 15 de junio, la exposición a renta variable de mercados emergentes había ganado un 27% en euros, el doble que el índice All-Country World. Desde mayo, Evli infra pondera la renta variable europea porque las previsiones de crecimiento se han revisado a la baja y el crecimiento de los beneficios empresariales siguió siendo débil en la primera parte del año. EEUU se mantiene neutral como ancla y centro del tema de la IA.
  • 4. Preferencia por los bonos de alto rendimiento frente a la deuda soberana Evli opta por el riesgo de crédito frente al riesgo de tipos de interés. La sobreponderación de la gestora nórdica en High Yield se explica por la resiliencia de la economía, unos fundamentales empresariales saludables y un contexto constructivo de beneficios, así como por unos niveles de rentabilidad atractivos. En deuda soberana, Evli mantiene una infraponderación porque el riesgo es asimétrico. Si una economía sólida y una inflación persistente empujaran al alza las rentabilidades a largo plazo, la exposición a duración no sería aconsejable. En conclusión, Evli prefiere asumir riesgo de crédito y se muestra reticente a asumir riesgo de tipos de interés. 
  • 5. Riesgos probables en los mercados. Peter Lindahl describe los riesgos a los que se enfrentan los mercados durante el resto de 2026: tipos de interés, endurecimiento monetario y reversión del ciclo de IA.
    • Aumento de las rentabilidades de la deuda soberana: Dada la inflación persistente en Estados Unidos y la resiliencia de la economía, la rentabilidad del bono a 10 años podría superar el 5%. Se trata de un nivel que históricamente ha pesado sobre la renta variable, en particular sobre los valores de crecimiento con múltiplos más elevados que han liderado el mercado. 
    • Endurecimiento monetario: Si la inflación persiste, los bancos centrales podrían adoptar una postura más restrictiva. 
    • Reversión del ciclo de IA: Esta sería la mayor amenaza para el ciclo actual. El inicio de una fase de mega-OPV constituye una prueba a corto plazo, porque el mercado debe absorber tres salidas a bolsa de gran tamaño con un valor combinado estimado de 4 billones$. La facilidad con la que lo haga ofrecerá información sobre el apetito de riesgo de los inversores. 
22Jul

Los mercados de swaps anticipan casi dos subidas de 25 puntos básicos durante el resto del año, un cambio al alza en las expectativas sobre los tipos que, para Ebury, ha sido excesivamente agresivo.

Miguel Ángel Valero

El próximo 23 de julio todas las miradas volverán a dirigirse hacia el Banco Central Europeo (BCE). Después de que elevara en junio los tipos de interés hasta el 2,25%, tal y como anticipaban los mercados, la mayoría de los analistas espera que en esta ocasión opte por mantenerlos sin cambios. Sin embargo, el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Próximo y el nuevo encarecimiento del petróleo han añadido incertidumbre a un escenario que podría condicionar las próximas decisiones de Fráncfort. El consenso es que el BCE mantendrá el precio del dinero sin cambios en esta reunión. 

“Esta pausa no significa que el ciclo de endurecimiento monetario haya terminado. Más bien responde a la necesidad de ganar tiempo y comprobar si las últimas presiones sobre la energía acaban trasladándose a la inflación”, reflexiona Andrea Morales, experta del comparador financiero HelpMyCash. El BCE se encuentra en una posición de cautela. Tras el movimiento realizado en la reunión anterior, el BCE dispone ahora de margen para observar cómo evolucionan tanto la inflación como el crecimiento antes de volver a actuar: “El mensaje de fondo sigue siendo el mismo: las próximas decisiones dependerán de los datos económicos”.

El principal factor que ha alterado el escenario es el aumento del precio del petróleo. La escalada de tensión entre Irán y EEUU y las dudas sobre la seguridad de las rutas marítimas en el Golfo han impulsado al alza la cotización del Brent, que acumula una subida cercana al 16% desde que el conflicto volvió a intensificarse. “Este encarecimiento de la energía preocupa al BCE porque podría trasladarse progresivamente al resto de la economía. Si el combustible cuesta más, aumentan los costes de transporte y producción, lo que termina repercutiendo sobre los precios que pagan consumidores y empresas”, describe la analista de HelpMyCash. Pese a ello, los últimos datos continúan ofreciendo cierto alivio. La inflación de la Eurozona se situó en el 2,8% en junio, mientras que la inflación subyacente descendió hasta el 2,4%, una señal de que las presiones internas siguen moderándose, aunque todavía permanecen por encima del objetivo del 2%.

La mayoría de los inversores espera que el BCE mantenga los tipos sin cambios el 23 de julio. Si vuelve a subirlos, el mercado cree que ese movimiento llegaría más adelante, probablemente en septiembre. Enese momento, el Consejo de Gobierno contará con nuevas previsiones macroeconómicas y con dos meses adicionales de datos de inflación, elementos que permitirán evaluar si el repunte energético estemporal o si amenaza con consolidarse.

“La posibilidad de una nueva subida de 0,25 puntos porcentuales después del verano sigue siendo el escenario más probable para buena parte del mercado, aunque nadie espera un ciclo de incrementos tan agresivo como el vivido tras el estallido de la guerra en Ucrania”, añade Morales. 

Este contexto también sigue siendo una buena noticia para quienes buscan rentabilizar sus ahorros sin asumir riesgos. Mientras los tipos de interés permanezcan en niveles elevados, los bancos continuarán compitiendo por captar liquidez con depósitos y cuentas remuneradas que ofrecen rentabilidades muy superiores a las de hace apenas unos años. Según el comparador HelpMyCash, entre las mejores opciones de depósitos en España destacan el Miraltabank, que ofrece un depósito a 12 meses al 2,75%, y Banca March, otro al 2,5% TAE, mientras que Deutsche Bank tiene un depósito al 2,25% TAE que puede alcanzar el 3,25% TAE si se cumplen determinadas condiciones. WiZink paga un 2,85% TAE a 18 meses y un 2,6% TAE a 36 meses.

Quienes prefieran mantener su dinero siempre disponible también encuentran alternativas interesantes. Entre las cuentas remuneradas más competitivas figuran la de Trade Republic, que ofrece un 3,04% TAE para nuevos clientes sobre los primeros 50.000€ y sin comisiones, Revolut, que está de campaña y ofrece un 3,51%TAE hasta octubre, la Cuenta Remunerada de Openbank, que paga un 2,5% TAE durante doce meses al traer Bizum y permite disponer del dinero en cualquier momento; y la Cuenta Digital Remunerada de Bankinter, que remunera al 2,5% TAE hasta 100.000€ para nuevos clientes.

“Remunerar el ahorro debe ser obligatorio. El dinero en cuentas que no rinden nada solo pierde valor. Ya sea mediante un depósito o una cuenta remunerada, hay que aprovechar y poner a trabajar el dinero; y mejor si ofrecen más que los tipos de interés para, al menos, ganar un poquito", puntualiza Morales

Aunque la reunión del BCE se salde sin cambios en los tipos de interés, el mensaje que lance Christine Lagarde será casi tan importante como la propia decisión. Si confirma que podría existir un nuevo aumento del precio del dinero, las lecturas serían varias: para los ahorradores puede traducirse en mejores oportunidades para obtener rentabilidad sin asumir grandes riesgos. Pero, para quienes necesitan financiación, en cambio, supone préstamos más caros. Las nuevas hipotecas tenderían a encarecerse y los hogares que ya tienen una hipoteca variable podrían pagar cuotas más altas cuando llegue su revisión. También existe una consecuencia menos visible, pero igual de importante. Cuando endeudarse resulta más caro, las familias aplazan compras, las empresas revisan sus inversiones y la actividad económica pierde impulso. Ese riesgo adquiere especial relevancia en un momento en el que la economía europea ya avanza con dificultad. El BCE prevé que la zona euro crezca apenas un 0,8% en 2026, mientras que la Comisión Europea ha rebajado las suyas hasta el 0,9%, ante el impacto de la energía y la incertidumbre internacional.

El propio BCE admite que el conflicto en Oriente Próximo plantea un escenario especialmente incómodo: puede elevar la inflación a través de la energía y, al mismo tiempo, debilitar el crecimiento. Obliga a Fráncfort a elegir entre contener los precios o evitar que el encarecimiento del crédito enfríe todavía más la economía. Por eso, una nueva subida de tipos no sería una victoria sin matices. Podría mejorar la remuneración de los depósitos, pero también encarecer las deudas, reducir el consumo y debilitar una economía europea ya expuesta a las tensiones comerciales, geopolíticas y energéticas. La clave estará en saber cuánto tiempo considera el BCE que puede mantener esta presión sin causar más daño del necesario.

Ebury: el BCE necesita mayor claridad

Roman Ziruk, Senior Market Analyst en Ebury, cree que el BCE disfrutó de cierto respiro en junio tras la firma del Memorando de Entendimiento sobre la guerra con Irán. Los precios del crudo Brent cayeron a 70$ el barril, unos 55$ por debajo del máximo de abril, mientras que los precios del gas natural, de gran importancia para la zona euro, también bajaron, aunque en menor medida. El informe de inflación de junio de la zona euro resultó más moderado de lo esperado, lo que reforzó la idea de que el BCE no necesitaría endurecer su política monetaria a corto plazo. Esto, por supuesto, fue antes de que el alto el fuego comenzara a desmoronarse.

El reciente aumento de la inestabilidad geopolítica ha generado un nuevo problema para el BCE, dando al Consejo motivos de sobra para estar preocupado. Dada la importancia de los precios de la energía para las presiones inflacionarias, la reciente incertidumbre en Oriente Medio representa una pesadilla para los banqueros centrales, especialmente en la zona euro, que está gravemente expuesta a la inflación del petróleo importado. Tal como están las cosas, es una incógnita cuándo y si las tensiones disminuirán, lo que significa que el BCE no tendrá más remedio que hacer una pausa y esperar mayor claridad.

Desde la rueda de prensa de junio, la presidenta Lagarde ha adoptado un tono más moderado respecto a los tipos de interés, sugiriendo que no existe una necesidad urgente de un endurecimiento agresivo. Sin embargo, con el colapso del alto el fuego, podría volver a adoptar una postura más intransigente el jueves 23 de julio. 

La clave estará en: 

  • a) si confirma las expectativas de una segunda subida en septiembre
  • y b) si deja abierta la posibilidad de un mayor endurecimiento. 

Si las tensiones entre Irán y EEUU no disminuyen, una subida de tipos en septiembre parece realista y Lagarde podría insinuarla durante su rueda de prensa, aunque casi con toda seguridad mantendrá la flexibilidad en lugar de comprometerse de antemano. 

Los mercados de swaps anticipan casi dos subidas de 25 puntos básicos durante el resto del año, un cambio al alza en las expectativas sobre los tipos que, para el experto de Ebury, ha sido excesivamente agresivo. "No estamos convencidos de que ni siquiera la subida de junio estuviera justificada. El crecimiento es débil, las presiones salariales se están moderando, las expectativas de inflación a largo plazo están ancladas y no hay indicios de efectos inflacionarios de segunda ronda en los datos", explica.

"El BCE corre el riesgo de agravar un error de política monetaria al endurecer su política ante lo que, en esencia, es una crisis energética por el lado de la oferta, en lugar de una auténtica inflación impulsada por la demanda. Tenemos aún más dudas sobre un endurecimiento en septiembre y más adelante", insiste. 

La reunión del jueves será un buen indicador dela intención del BCE: una política monetaria restrictiva que mantenga una subida de tipos en septiembre firmemente abierta podría sugerir que el Consejo de Gobierno considera la subida de junio como el inicio de un ciclo, en lugar de una medida simbólica puntual. "Creemos que esta podría ser una conclusión errónea. El BCE tardó en reaccionar antela crisis energética de 2022, y ahora corre el riesgo de sobrecorregir ese error al endurecer su política monetaria de forma demasiado agresiva ante esta crisis", advierte.

Al mismo tiempo, un período prolongado de precios elevados de la energía y una mayor incertidumbre exige vigilancia, y cuanto más se prolongue el estancamiento, mayor será la necesidad de una política monetaria más restrictiva. Los precios más altos del petróleo representan un verdadero arma de doble filo para el bloque, ya que, si bien una mayor escalada mantendría vivo el argumento inflacionario a favor de las subidas de tipos, también empeoraría la relación real de intercambio de la zona euro y lastraría unas perspectivas de crecimiento ya de por sí frágiles. También se argumenta que la sucesión de crisis de los últimos años solo refuerza la necesidad de cautela.

A pesar del reciente aumento de la prima de riesgo geopolítico, el euro se ha mantenido bien respaldado por encima del nivel de 1,14 frente al dólar. "Consideramos que esto se debe en gran medida a la disminución de las expectativas sobre los tipos de interés en EEUU y la zona euro, que se han reducido hasta en 30 puntos básicos desde finales de junio. Esto deja al par EUR/USD expuesto a una caída si Lagarde no cumple con las expectativas más restrictivas del mercado. Por lo tanto, la reunión del BCE de julio podría ser crucial para el par EUR/USD, ya que la volatilidad dependerá en gran medida de la postura ambigua que adopte Lagarde", concluye el experto de Ebury.

Natixis: los datos respaldan una pausa del BCE

Natixis CIB espera que el BCE mantendrá sin cambios los tipos de interés y adoptará un tono prudente, a la espera de disponer de más datos antes de decidir nuevos movimientos de política monetaria. El equipo de analistas del banco de inversión francés considera que la reciente moderación de las expectativas de inflación, la desaceleración del crecimiento de los salarios y el enfriamiento del mercado laboral respaldan una pausa en el actual ciclo de subidas de tipos.

Aunque algunos indicadores de actividad muestran una ligera mejora, el crecimiento económico sigue siendo frágil y el consumo continúa limitado por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. Natixis CIB también señala que el actual repunte de la inflación responde principalmente a factores de oferta, como las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el encarecimiento de la energía, por lo que considera que el BCE debe evitar una respuesta excesivamente agresiva que pueda perjudicar el crecimiento económico.

De cara a septiembre, cuando el BCE actualizará sus previsiones macroeconómicas, la entidad también espera que los tipos permanezcan estables, aunque advierte de que una prolongación del conflicto en Oriente Medio podría reavivar las presiones inflacionistas y reforzar un sesgo más restrictivo.

21Jul

Es fundamental identificar a aquellas compañías capaces de continuar invirtiendo sin dejar de ser rentables.

Miguel Ángel Valero

En el décimo día de bombardeos de EEUU a Irán, el tráfico por el estrecho de Ormuz continúa en niveles mínimos y con nuevos ataques iraníes sobre barcos comerciales. No obstante, cobraron fuerza los rumores sobre un posible acercamiento entre las partes, con la posibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo de alto el fuego que revitalizara el Memorándum de Entendimiento. Sin embargo, los hutíes, rebeldes asentados en Yemen, pueden unirse al conflicto en Oriente Medio si finalmente se materializa la amenaza de ataques norteamericanos contra las infraestructuras energéticas iraníes. Estos grupos podrían ejercer presión sobre el tráfico marítimo en el mar Rojo, que actualmente constituye la principal vía de salida del petróleo de Arabia Saudí, concretamente a través del puerto de Yanbu. 

Las tensiones en el estrecho continúan percibiéndose como un riesgo relevante, aunque los mercados insisten en una visión constructiva, conscientes de que la actual situación en Ormuz difícilmente puede prolongarse durante un periodo excesivamente largo. Además de la presión por las elecciones legislativas en EEUU, el sector más moderado de Irán, encabezado por el presidente Masoud Pezeshkian, ha vuelto a manifestar su preocupación durante la reunión del Consejo Supremo Judicial, subrayando los efectos económicos adversos del conflicto y el riesgo de que el creciente malestar ciudadano derive en protestas e inestabilidad interna. Al igual que ocurrió en primavera, el desgaste derivado del conflicto acaba suponiendo un coste para ambas partes.

Fidelity: las empresas todavía no han percibido todo el impacto

La reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha reavivado la preocupación por la inflación y las interrupciones en las cadenas de suministro, aunque muchas empresas todavía no han notado todo el impacto en sus costes, según el último Analyst Pulse Survey de Fidelity International. El 55% de los analistas esperan que las presiones inflacionarias en las empresas aumenten en los próximos 12 meses como consecuencia del conflicto en Oriente Medio.

Aunque hasta ahora muchas empresas han estado protegidas por los programas de cobertura energética y por sus existencias, los analistas consideran que el encarecimiento de la energía, el transporte y las materias primas se hará más visible a medida que esas protecciones vayan expirando. Se espera que las empresas de consumo, industriales y de servicios públicos sean las que experimenten el mayor aumento de las presiones sobre los costes, si bien los analistas anticipan un encarecimiento de los insumos en todos los sectores y regiones.

Niamh Brodie-Machura, directora de Inversiones de Renta Variable en Fidelity, lo explica: "El nuevo conflicto se suma a un contexto ya de por sí incierto para las empresas. Aunque muchas compañías todavía no han notado todo el impacto en su estructura de costes, nuestros analistas esperan que las presiones inflacionarias se hagan más patentes en los próximos meses, a medida que se agoten los colchones actuales. La capacidad de las empresas para gestionar esas presiones será, previsiblemente, un factor diferenciador cada vez más importante".

A pesar de este entorno más complicado, los analistas prevén que las empresas sigan aumentando su gasto de capital. Las expectativas son más sólidas en los sectores de servicios públicos, energía y tecnología de la información. Se espera que estos sectores desempeñen un papel central a la hora de respaldar la inversión continuada en infraestructura de inteligencia artificial (IA), desde la generación y las redes eléctricas hasta los semiconductores y los centros de datos.

Los analistas también esperan que la rentabilidad empresarial se mantenga resiliente durante los próximos 12 meses. A pesar del aumento previsto de los costes, son más los analistas que esperan una mejora de la rentabilidad que un deterioro, lo que sugiere que muchas empresas siguen bien situadas para gestionar las presiones inflacionarias pese a un entorno operativo más incierto.

Niamh Brodie-Machura concluye: "En conjunto, la encuesta pone de relieve tres tendencias que están marcando los mercados en la actualidad: unas presiones inflacionarias persistentes, un aumento del gasto de capital y una rentabilidad empresarial resiliente. Aunque la incertidumbre geopolítica está generando nuevos retos, muchas empresas parecen bien posicionadas para hacerles frente. Para los inversores, seguirá siendo fundamental identificar a aquellas compañías capaces de continuar invirtiendo sin dejar de ser rentables".

UBS: el contexto impulsa a las acciones globales

Las hostilidades en Oriente Medio están pesando sobre el sentimiento de los inversores, ya debilitado por la venta masiva de acciones de fabricantes de chips durante la última semana. Aunque la volatilidad del mercado podría aumentar mientras los inversores evalúan los riesgos actuales, "observamos un contexto macroeconómico y de resultados empresariales constructivo, que debería seguir respaldando a las acciones globales en los próximos meses. EEUU sigue mostrando interés en reanudar las conversaciones de paz. La demanda de IA se mantiene resiliente pese a los riesgos. El sólido crecimiento general de los beneficios debería aportar un respaldo adicional", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Vemos margen para que las acciones globales sigan subiendo, impulsadas por un fuerte crecimiento de los beneficios. Sin embargo, las amplias diferencias entre el rendimiento de las acciones individuales y los riesgos persistentes relacionados con la geopolítica y la inflación implican que los inversores deben asegurar una exposición diversificada. Esto supone considerar áreas más defensivas dentro del sector tecnológico, así como otros mercados globales que ofrecen oportunidades atractivas, como Europa y Asia". "En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", añade.

"Las condiciones económicas en Europa parecen estar mejorando tras un prolongado período de debilidad, mientras que las perspectivas para India también se han fortalecido. La reunión del BCE de esta semana y los datos clave de encuestas ayudarán a los inversores a evaluar si la recuperación se está consolidando de forma más firme. Favorecemos las acciones de la Eurozona y los bancos europeos, hemos elevado la calificación de India y hemos rebajado la del mercado suizo a Neutral", apunta.

"Las mayores expectativas de tipos de interés reales han presionado al oro, mientras que los flujos de inversión visibles siguen siendo inconsistentes. Es probable que este entorno persista a corto plazo, lo que exige que los inversores adopten una perspectiva a más largo plazo a la hora de considerar su exposición al oro", señala Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas. "La normalización de la ratio oro-plata —actualmente apenas por encima de 70x— hace que el valor relativo de la plata resulte más atractivo, aunque todavía no ha alcanzado niveles que consideraríamos baratos. Seguimos prefiriendo la venta de volatilidad como nuestra estrategia favorita", añade.

Crédito y Caución: la geopolítica deteriora la situación de las empresas en Grecia

Casi dos tercios de las operaciones B2B (entre empresas) se realizan actualmente a crédito en Grecia, según refleja el último Barómetro de Prácticas de Pago de Crédito y Caución. Las empresas manufactureras y comerciales son más propensas a recurrir a la financiación de proveedores para mantener su competitividad y fomentar las relaciones a largo plazo con los clientes. Sin embargo, esta mayor dependencia del crédito comercial aumenta la vulnerabilidad financiera de las compañías, ya que alrededor de un tercio de las facturas se pagan fuera de plazo.

De hecho, los retrasos en los pagos están lastrando la liquidez de las empresas. Una de cada dos compañías afirma que el riesgo crediticio de sus clientes está limitando su disponibilidad diaria de efectivo, tal y como recoge el estudio de la aseguradora de Crédito. Señalan como principales efectos de estos impagos la reducción del margen de liquidez (51 %) y una menor capacidad para realizar inversiones (25 %).

Para intentar mitigar los efectos de las facturas vencidas sobre el capital circulante, se recurre con mayor frecuencia a la imposición de condiciones de pago más estrictas, a los pagos por adelantado y a los incentivos para el pago anticipado. Esto refleja el énfasis en aliviar la presión sobre la liquidez derivada de las operaciones a crédito. También se recurre a herramientas de protección frente a los impagos, como el seguro de Crédito.

Con este escenario de tensiones de tesorería, el 45 % de las empresas prevé un empeoramiento del riesgo de insolvencia en los próximos 12 meses.

En cuanto al entorno económico, los tipos de interés se mantienen altos y la demanda es frágil. Se prevé que las continuas perturbaciones geopolíticas y la incertidumbre en torno a las perspectivas comerciales durante los próximos meses aumenten la tensión. Las debilidades estructurales del mercado nacional, junto con las previsiones de aumento de las insolvencias, la presión constante sobre los márgenes comerciales y la exposición a la inestabilidad geopolítica, sugieren que el entorno de pagos B2B en Grecia seguirá siendo frágil y menos predecible a medida que avance el año.

20Jul

El coste de asegurar la deuda de Oracle se situó en 198,23 puntos básicos, récord absoluto, y S&P la bajó a BBB-, el escalón previo al bono basura.

Miguel Ángel Valero

No todo es alegría en la inteligencia artificial (IA). Los bajistas de SpaceX acumulan 8.700 millones$ en ganancias sobre el papel desde que los cohetes de Elon Musk despegaran en Bolsa hace un mes. La acción se ha desplomado desde los 225,64$ hasta caer por debajo del precio de salida, 135$, por primera vez. Pero lo que más preocupa no es eso, sino que el 49% del capital flotante de la empresa espacial en Bolsa está prestado. Y su valor ha caído espectacularmente.

SpaceX ha llegado a caer el 20 de julio hasta un 3%, penalizada además por el retraso en el lanzamiento del 13º vuelo de prueba de su cohete Starship (que tiene previsto transportar 20 satélites Starlink V3) hasta el jueves 23 de julio por un fallo en el encendido de un motor

Las acciones de la empresa de servicios espaciales y de IA pierden un 46% desde su máximo histórico, por encima de 225$, logrado tras lanzar a 135$ la mayor OPV de la historia y subir un 50% el primer día. Ahora valen 120,26$, lo que implica pasar de los 3 billones$ a menos de 1,6 billones.

SpaceX trata de ampliar sus fuentes de ingreso, negocia vender capacidad de procesamiento al Departamento de Defensa de EEUU, como ya ha hecho con Alphabet y Anthropic , y espera desarrollar infraestructura orbital en el espacio para la conectividad global y la IA.

El coste de asegurar la deuda de Oracle se puso en los 198,23 puntos básicos (pb) el 17 de julio, récord absoluto. Justo cuando S&P bajó el rating de ésta a BBB-, el escalón previo a la calificación de bono 'basura'. Oracle arrastra unos 130.000 millones$ de deuda y su caja libre está en negativo por el capex en centros de datos. El mercado empieza a mirar con lupa la IA financiada a crédito.

Samsung Electronics anuncia ajustes en EEUU. Recorta plantilla en sus operaciones de pantallas, móviles y electrónica de consumo en Nueva Jersey y Texas, justo antes de mover allí su sede regional. La demanda de consumo flojea y el gigante coreano ajusta costes en hardware mientras el dinero se va a la memoria para IA. Aviso de que no todo el chip vive el mismo verano.

Goldman Sachs avisa que la fiesta de la IA se ha vuelto un tobogán y señala tres sitios donde esconderse. El 'momentum trade' es apostar por lo que ya sube. Este verano lo que subía era la IA. Hasta que dejó de subir. La cesta de momentum de Goldman se ha dejado un 24%, su peor golpe desde abril de 2009, y los fondos cuantitativos perdieron un 3,6% de golpe. Goldman propone tres refugios fuera del huracán: 

  • consumo de experiencias (viajes, hostelería, ocio), que la máquina no va a poder sustituir nunca. 
  • 'Compounders' de calidad a valoraciones baratas que nadie mira. 
  • Y candidatos a ser comprados en un mercado de fusiones de 1,2 billones$

"Si tu fondo indexado va cargado de tecnológicas, este mareo te toca la cartera. La jugada no es huir de la IA, sino repartir el riesgo hacia consumo, calidad y opables", recomiendan en Zumitow.

Mientras, Meta negocia ceder capacidad de cómputo a Anthropic en un acuerdo de hasta 10.000 millones$ a dos años.

No de PayPal a la OPA de Stripe/Advent

En este contexto, PayPal rechaza la mayor operación fintech en muchos años. Stripe y el fondo Advent pusieron sobre la mesa 53.000 millones$, lo que supone pagar 60,5$ por acción y una prima cercana al 28%. El consejo de administración la considera insuficiente y la rechaza. Ahora se espera una guerra de ofertas. 

Otro dato que llama la atención: los fondos disparan sus apuestas alcistas sobre el Brent al ritmo más rápido en diez años. El dinero inteligente ha cambiado de bando en el petróleo. Y de golpe. En la semana hasta el 14 de julio, los gestores dispararon sus posiciones largas netas en Brent en 75.996 contratos, hasta 357.154. La mayor subida semanal desde diciembre de 2016, y un giro total desde el mínimo de siete meses que tocaban hace nada. También cargaron el gasóleo de calefacción) hasta las 36.451 posiciones. ¿El detonante? Los ataques de EEUU sobre Irán y los golpes iraníes al tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del crudo mundial. 

Los márgenes de refino ya están en récord y el sentimiento ha pasado del miedo a la fiebre compradora en cuestión de días. Viento de cola para petroleras y refineras (Exxon, Chevron, Repsol) y para los ETF de energía. Pero en Zumitow recomiendan atención: "cuando todos se ponen largos a la vez, cualquier señal de calma en Ormuz puede desatar una estampida de vuelta. Posición sobrecargada, volatilidad asegurada".

La realidad es que tras la puesta en suspensión del Memorando de Entendimiento, el acuerdo marco de desescalada firmado en junio para detener la guerra entre Irán y EEUU. El frágil camino trazado se fracturaba cuando el presidente Trump endureció su postura exigiendo un peaje unilateral del 20% a todo el transporte de mercancías que transitara por Ormuz y, aunque luego se echaba atrás y retiraba la medida, el amago rompía la confianza diplomática y provocaba el reinicio de las hostilidades.  La crisis entraba además en una fase crítica, tras la muerte en estos últimos días de varios soldados estadounidenses en ataques con misiles y drones perpetrados por facciones proiraníes en Jordania e Irak. El Pentágono ha respondido ejecutando campañas continuas de bombardeos nocturnos sobre infraestructura militar en Irán, alejando la expectativa de una resolución pacífica en el corto plazo.  

CyComex ofrece consultoría especializada en Oriente Medio

Crédito y Caución, a través del servicio de internacionalización e inteligencia CyComex, ha puesto en marcha un plan especial centrado en Oriente Medio para mejorar la protección y el asesoramiento a las empresas que tienen intereses comerciales en los países afectados por el conflicto bélico. Para dar respuesta a este contexto de incertidumbre, CyComex ha activado distintos servicios de consultoría, totalmente personalizados y adaptados a las necesidades de cada empresa, que ofrecen información especializada y de alto valor sobre 13 países de Oriente Próximo (Arabia Saudí, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Siria y Yemen). 

Estos servicios tienen como objetivo acompañar a las empresas exportadoras e importadoras en sus estrategias comerciales en la zona, a través de un servicio de reorientación estratégica a la exportación y otro exclusivo para la importación. Asimismo, se ofrece un servicio de identificación de potenciales clientes en otros destinos de exportación y consultoría de riesgo de cambio, entre otros. 
Este programa específico protege y apoya a 1.400 empresas aseguradas que operan en la región, que suman un volumen de negocio en este mercado situado en el entorno de los 350 millones de euros solo en la primera mitad del año 2026. Se trata principalmente de pequeñas y medianas empresas de sectores como el agroalimentario, el químico y el de materiales de construcción. 

El escenario de tensión geopolítica actual en Oriente Medio está afectando a los precios de la energía y a las cadenas de distribución, lo que repercute negativamente en las relaciones y los flujos comerciales. Todo ello está generando efectos negativos en la evolución de la economía global y también de la morosidad. A este respecto, la aseguradora de crédito estima que las insolvencias podrían aumentar un 3% en 2026 a nivel global. Se estima que la morosidad en la región del Golfo se ha incrementado un 50% en el primer semestre del año, en comparación con el mismo período del año anterior. 

El comercio exterior y los procesos de internacionalización son dos importantes palancas de crecimiento empresarial a la hora de expandir la actividad, especialmente en un contexto de alta incertidumbre y nuevas barreras comerciales como el actual. A través de CyComex, Crédito y Caución acompaña a las empresas españolas en todo el proceso de apertura al comercio exterior con una consultoría a la carta, única en el sector. Desde su creación en 2004, ha impulsado la transformación de más de 5.000 empresas en exportadores consolidados y ha atendido las consultas puntuales sobre comercio exterior de cerca de 15.000 asegurados. 

Ebury: los mercados hacen caso omiso de la escalada en Oriente Medio

Los tipos de interés se mantienen estables, los mercados bursátiles cotizan cerca de máximos históricos y la mayoría de las divisas se mueven dentro de rangos muy estrechos. La semana pasada, las monedas vinculadas a las materias primas registraron un mejor comportamiento ante una nueva subida del precio del petróleo, mientras que el yen japonés cayó a mínimos de varias décadas, aunque los movimientos no fueron especialmente bruscos. El dólar se debilitó de forma generalizada tras la publicación de datos de inflación moderados. Este comportamiento pone de manifiesto el dilema al que se enfrentan los bancos centrales: aunque los precios de la energía están subiendo, hasta ahora apenas se han observado efectos de segunda ronda inflacionarios. En general, las noticias sobre inflación han sido positivas, lo que genera un contexto interesante de cara a la reunión del BCE de este jueves, principal foco de atención de esta semana. Los mercados buscarán confirmación de sus expectativas de una subida de tipos en la reunión de septiembre. El viernes, la publicación de los índices PMI de actividad empresarial a nivel mundial pondrá el broche final a la semana. En el caso de la libra, serán determinantes los datos de empleo del Reino Unido (martes 21 de julio), el IPC (miércoles) y los PMI (viernes).

  • EUR: Es prácticamente seguro que el BCE mantendrá los tipos sin cambios este jueves y adoptará una postura de cautela, a la espera de mayor claridad sobre el estado de las negociaciones de paz en Irán. No obstante, los mercados danpor descontada una subida en septiembre, por lo que la clave del evento será siel mensaje del banco central respalda esas expectativas del mercado.Los precios del gas natural en Europa están subiendo con más fuerza que los del petróleo tras la reanudación de las hostilidades entre EE. UU. e Irán, lo que supone un obstáculo adicional para el euro. Sin embargo, los diferenciales de tipos de interés vuelven a ser el principal motor del tipo de cambio EUR/USD y apenas han variado, lo que explica la relativa resiliencia de la moneda única.
  • USD: Los datos del IPC de junio en EEUU fueron significativamente inferiores a lo esperado tanto en el índice general como en el subyacente. El informe de precios al productor también sorprendió a la baja. Aun así, los responsables de la Reserva Federal insisten en que la inflación sigue siendo su principal prioridad y que no reaccionarán de forma exagerada ante un único dato, lo que implica que los mercados están posponiendo, pero no descartando, sus expectativas de subidas de tipos. La combinación de desinflación y recuperación del mercado laboral está impulsando tanto la renta variable como la renta fija, contrarrestando los temores generados por una nueva guerra en Oriente Medio. El impacto sobre el dólar resulta menos claro: como activo refugio debería apreciarse ante la renovada incertidumbre geopolítica, pero las expectativas de una reducción delos diferenciales de tipos están ejerciendo el efecto contrario. Aun así, el dólar sigue cotizando con relativa fortaleza frente a la mayoría de las divisas del G-10.
  • GBP: Los mercados respiraron aliviados al conocer que Andy Burnham ha elegido a Shabana Mahmood como nueva ministra de Hacienda. Mahmood se incorpora hoy a Downing Street. Es percibida como una centrista pragmática y los inversores la consideran una figura más responsable en materia fiscal y más favorable a las empresas que Ed Miliband, la opción más radical. La libra sigue superando al resto de divisas europeas y la reciente escalada de tensión en el estrecho de Ormuz le proporciona un impulso adicional. No obstante, la falta de detalles sobre las políticas del nuevo primer ministro introduce un elemento de incertidumbre en los activos británicos a partir de hoy, cuando Burnham asuma oficialmente el cargo. Seguimos considerando que el avance de la libra esterlina ha ido demasiado lejos recientemente.

UBS: potencial alcista del 10% para las acciones globales

Las Bolsas europeas sufrieron presión la semana pasada, ya que los valores tecnológicos se debilitaron y la reactivación de las hostilidades en Oriente Medio impulsó al alza los precios de la energía. Sin embargo, los últimos datos de inflación sugieren que el BCE no tendrá prisa por subir los tipos esta semana, mientras que las perspectivas de beneficios de la región mejoran tras años de estancamiento. "Hemos elevado la calificación de la renta variable europea y de la Eurozona a Atractiva, y seguimos apostando por los bonos de calidad como fuente de ingresos y de resiliencia para la cartera", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que los inversores deberían mirar más allá de la reciente debilidad de las acciones europeas. La mejora de los beneficios, unas valoraciones razonables y una combinación más favorable de inversión cíclica y estructural respaldan nuestra visión Atractiva sobre Europa y la eurozona. No creemos que una subida adicional de tipos por parte del BCE vaya a contrarrestar estos apoyos, y apostamos especialmente por la banca europea, el consumo discrecional, las industriales, la sanidad y Alemania. Por otro lado, la renta fija de calidad ofrece una oportunidad complementaria. Los inversores pueden aprovechar los rendimientos actuales para construir exposición a bonos de calidad de vencimiento corto y medio, asegurando ingresos y manteniendo al mismo tiempo el potencial de ganancias de capital a medida que los rendimientos disminuyan".

"En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", explica.

"Después de que los beneficiarios del capex en IA aportaran la mayor parte de las rentabilidades bursátiles del primer semestre, el crecimiento de los beneficios y el comportamiento del mercado están empezando a rotar y a ampliarse hacia un abanico más amplio de temáticas, sectores y regiones. Desde el comienzo del segundo semestre, los rezagados del año —incluidos el Sudeste Asiático, China e India— y los valores cíclicos domésticos han superado con claridad a los mercados del norte de Asia, muy centrados en tecnología", aporta Min Lan Tan, responsable del Chief Investment Office APAC.

"Seguimos manteniendo una postura constructiva sobre la renta variable japonesa a pesar de la elevada volatilidad, respaldada por un sólido crecimiento de los beneficios y unas valoraciones cada vez más atractivas tras la reciente corrección del mercado", apuntan Chisa Kobayashi, responsable de Estrategia de Renta Variable Japón, y Daiju Aoki, director de Inversiones Japón

"Desde un punto de vista táctico, vemos valor en los vencimientos más largos en Europa en comparación con EEUU, donde seguimos favoreciendo los vencimientos más cortos. Esto viene determinado en gran medida por las distintas respuestas de los bancos centrales al repunte de los precios de la energía, la posición cíclica relativa de las respectivas economías y los riesgos fiscales y políticos persistentes", opina Frederick Mellors, responsable de Estrategias de Renta Fija.

"A pesar del aumento de la incertidumbre geopolítica y política este año, los diferenciales de crédito se han mantenido en un rango relativamente estrecho. Creemos que esto refleja un contexto de crecimiento resiliente, balances saneados en el conjunto del high yield y bajas perspectivas de impago, además de unos factores técnicos favorables", resalta Carolina Corvalan, estratega, y Frederick Mellors, responsable de Estrategias de Renta Fija.

16Jul

La Reserva Estratégica de Petróleo de EEUU cae a su nivel más bajo en casi 40 años. Es el colchón que el país guarda para emergencias, y llega medio vacío justo cuando vuelven los conflictos a Oriente Medio.

Miguel Ángel Valero

Cuando todo el mundo está comprado hasta las cejas, empieza el nerviosismo. Eso es justo lo que asoma en la última encuesta de gestores de Bank of America. El dinero que los grandes fondos guardan sin invertir, su caja, ha caído al 3,6% de lo que gestionan, desde el 4,1%. Muy cerca del mínimo de este siglo. Bank of America tiene una regla sencilla: cuando esa caja baja del 4 por ciento, salta una señal de venta. ¿El motivo? Si los gestores ya han metido casi todo en Bolsa, no les queda pólvora para seguir comprando y empujar los precios. 

La encuesta, hecha entre 181 gestores que mueven 484.000 millones$, muestra además el ánimo más alcista desde febrero: un récord del 54 por ciento no ve recesión. Y el histórico avisa. En las 16 veces anteriores que la caja bajó a este nivel desde 2002, la Bolsa mundial cayó de media un 1% en las dos semanas siguientes. Por tanto es una señal táctica de cautela, no de pánico. Con el optimismo tan disparado y la caja tan vacía, cualquier susto se amplifica. Si vas cargado de renta variable, y sobre todo de tecnológicas de alto vuelo, toca revisar riesgos, no perseguir el último rally.

Mientras, otro dato preocupante: la Reserva Estratégica de Petróleo de EEUU cae a su nivel más bajo en casi 40 años. Es el colchón que el país guarda para emergencias, y llega medio vacío justo cuando vuelven los conflictos a Oriente Medio. Menos margen de maniobra si el crudo se dispara: atención al petróleo y a las energéticas.

Porque las hostilidades continúan en el estrecho de Ormuz, con nuevos ataques por ambas partes y escasa visibilidad sobre el avance de las negociaciones. No obstante, Trump señaló que una ciudadana estadounidense encarcelada por el régimen iraní ha sido liberada, agradeciendo públicamente este gesto. 

El tránsito marítimo se mantiene en torno al 10% del volumen habitual y, aunque no ha regresado a una situación de bloqueo total, sigue estando lejos de una normalización. Las compañías navieras están comenzando a recomendar a sus flotas que eviten la ruta por Omán.

Además,  Trump presiona a las empresas de defensa para disparar la producción de armamento. Las guerras de Ucrania y Oriente Medio han vaciado los almacenes de misiles de EEUU. Y Trump quiere rellenarlos ya. En una cumbre de defensa en Pensilvania, el presidente apretó a los jefes de la industria para acelerar la fabricación de misiles, barcos, helicópteros y drones. El Pentágono está usando contratos a largo plazo para atraer inversión privada, unos 20.000 millones, en armas de alta demanda como los Patriot. Lockheed va a triplicar la producción de interceptores Patriot y se llevó un contrato de sistemas THAAD de hasta 35.000 millones a siete años; RTX se embolsó casi 400 millones en misiles AMRAAM. 

Pero montar fábricas de armas no es abrir un grifo. Los expertos calculan de dos a cuatro años para reponer inventarios. El dinero y los pedidos están; la capacidad, todavía no. Sobre la mesa, además, un presupuesto de defensa de 1,5 billones para 2027, pendiente del Congreso. Viento de cola estructural para el sector de defensa. Lockheed, RTX y General Dynamics tienen cartera de pedidos para años, no para meses. Es de los pocos sectores donde la demanda la garantizan los gobiernos, no el consumidor.

Los resultados de la IA 'pasan' de Ormuz

Todo esto no afecta al inicio de la temporada de resultados, que está siendo muy positivo. En EEUU, los grandes bancos han sorprendido favorablemente, mientras que las empresas que conforman la base de la cadena de valor de los semiconductores también han presentado cifras sólidas. 

ASML anunció en sus resultados una revisión al alza de sus previsiones de ventas para este año, situándolas entre 43.000 millones€ y 45.000 millones, frente a los 39.500 millones que estimaba el consenso de mercado. Además, registró un crecimiento del beneficio del  27 % interanual y mantiene márgenes netos superiores al 30%. 

Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) ha registrado un crecimiento de las ventas del 36 %, márgenes netos del 55 % —los más altos de su historia— y ha señalado que la demanda sigue mostrando fortaleza. Como consecuencia, ha elevado sus previsiones de inversión para este ejercicio hasta los 64.000 millones$, 4.000 millones más de lo previsto a comienzos de año. También incrementará su inversión en EEUU en otros 100.000 millones durante los próximos años.

Aehr Test Systems, una empresa de pequeña capitalización que fabrica equipos para testar chips, se disparó en Bolsa tras presentar una cartera de pedidos récord y prometer que triplicará ingresos montada en la ola de la IA.

3M se alía con Microsoft para meter su tecnología en los centros de datos de IA. Una centenaria de los Post-it y el papel de lija, subida a la ola de la IA. Suena raro, pero tiene toda la lógica. Microsoft Azure será el primer gran proveedor de nube en usar la fibra óptica de 3M, Expanded Beam Optical, resistente al polvo. unos cables especiales que permiten montar los centros de datos de IA más rápido y con menos fallos. A cambio, 3M usará las herramientas de IA de Microsoft para automatizar su propia casa, desde comprobar el crédito de un cliente hasta perseguir facturas atrasadas. Microsoft acelera sus centros de datos y 3M se moderniza por dentro.

La industria de toda la vida, la que fabrica cosas físicas, buscando enchufarse al negocio que más dinero mueve ahora. El mercado aplaudió el movimiento y la acción subió un 2,5% en la apertura. Es otra prueba de que el gasto en infraestructura de IA no afloja, y de que ya no solo llena los bolsillos de Nvidia y los chips. Cada proveedor que entra en la cadena, materiales, fibra, refrigeración, se recalifica y se dispara en Bolsa.

Alibaba sube en Bolsa el 5% tras apuntarse a la fiesta de Apple. Será su socio en el despliegue de Apple Intelligence en China, después de que el servicio superara el gran obstáculo regulatorio en el país.

UBS: los beneficios de las empresas del S&P 500 crecerán el 28%

El ciclo de inversión en IA seguirá desplegándose durante los próximos trimestres, una noticia muy positiva para la inversión en Bolsa. La tensión en Ormuz no debería eclipsar una realidad cada vez más evidente: nos encaminamos hacia otro trimestre de crecimiento de beneficios a doble dígito a ambos lados del Atlántico (+24% en EEUU y +15% en Europa).  Cualquier corrección de mercado motivada por tensiones en Ormuz será una oportunidad dentro de un ciclo de capex que sigue mostrando una notable solidez.

Las acciones estadounidenses avanzaron por segundo día consecutivo el miércoles 15 de julio, después de que el dato del Índice de Precios de Producción de EEUU, más suave de lo esperado, ofreciera un nuevo alivio a los inversores preocupados por la inflación y el endurecimiento de la política de los bancos centrales. Aun así, Irán y EEUU continuaron intercambiando ataques, y se reanudó el bloqueo naval estadounidense a todo el tráfico marítimo iraní hacia y desde sus puertos y zonas costeras.

Para la renta variable, esto significa que, aunque la dinámica geopolítica pueda provocar retrocesos coyunturales, los resultados empresariales deberían seguir siendo el principal motor del rendimiento durante el resto del año. De hecho, con la temporada de resultados del segundo trimestre en EEUU arrancando con sólidas sorpresas positivas, "esperamos otra ronda de resultados fuertes en las próximas semanas. Prevemos que el crecimiento de los beneficios del S&P 500 se acelere hasta alrededor del 28% en el periodo de tres meses, y los 11 sectores del mercado parecen encaminados a reportar un aumento de beneficios. La inversión en infraestructura de IA se mantiene sólida. Las condiciones de negocio en los sectores cíclicos están mejorando. El gasto de los consumidores sigue siendo sólido", explican  en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que el fuerte crecimiento de los beneficios en todos los sectores debería seguir impulsando al alza las acciones estadounidenses durante los próximos seis a doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos para junio del próximo año. Los inversores deberían asegurarse una exposición diversificada a medida que el liderazgo del mercado se amplía, y considerar estrategias de preservación de capital para gestionar los riesgos".

"Los precios del cobre en la LME se han suavizado en las últimas semanas, lo que refleja la incertidumbre en torno a los posibles aranceles de EEUU y el desmonte de operaciones vinculadas a la IA, más que cambios en los fundamentales del mercado físico subyacente. Mantenemos una visión constructiva sobre las perspectivas a largo plazo del cobre y esperamos que los precios coticen por encima de los 15.000 USD por tonelada métrica en los próximos trimestres", apunta Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas.

"Para los inversores con una perspectiva de más corto plazo, recomendamos revisar su exposición a las terapias genéticas y al Healthtech, y considerar uno de nuestros cinco temas principales, donde vemos oportunidades de entrada atractivas. Aunque nuestra visión a largo plazo para ambos se mantiene sin cambios, actualmente ocupan una posición más baja en nuestro modelo, y vemos mayor valor en nuestros cinco temas principales para los próximos seis a doce meses", añade Alexander Stiehler, responsable de Temas de Inversión a Largo Plazo.

"La economía espacial está lista para despegar, impulsada por una mayor financiación del sector privado, importantes avances en tecnología satelital, una demanda creciente en comunicaciones y seguridad, un sólido crecimiento en aplicaciones e industrias espaciales emergentes y, sobre todo, unos costes de lanzamiento significativamente más bajos", destacan Rolf Ganter, responsable de Renta Variable Europa, Ashim Thakur, analista, y Alexander Stiehler.

15Jul

Los mercados ya dan un 50% de probabilidad a una subida de tipos de la Fed en julio. El retorno de las hostilidades en Oriente Medio provocará más inflación y subidas de tipos en Asia.

Miguel Ángel Valero

Con EE.UU, Canadá y México habiendo iniciado la revisión formal del T‐MEC las negociaciones se esperan especialmente complejas y con importantes implicaciones para el comercio en Norteamérica. Sin embargo, pese a las crecientes tensiones entre los tres socios y a las exigencias de la Administración Trump para modificar aspectos clave del acuerdo , los economistas de Coface consideran poco probable una ruptura de la integración económica, debido al profundo grado de interdependencia industrial entre los tres países. Y es que las exportaciones a EEUU representan el 30% del PIB de México y el 17 % del de Canadá.

El 1 de julio marcó el inicio de la primera revisión oficial del T-MEC, que entró en vigor en 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).Esta revisión, inicialmente concebida como una simple actualización, se está desarrollando finalmente en un contexto de importantes tensiones comerciales. La administración Trump desea renegociar en profundidad varias disposiciones del tratado, en particular las reglas de origen para el sector automovilístico, las relaciones comerciales con China, el acceso al mercado canadiense de productos lácteos y determinadas políticas energéticas mexicanas. Ante estas exigencias, México y Canadá tienen sólidos motivos para mantenerse firmes en sus posiciones, lo que sugiere que las negociaciones serán largas y complejas .

Desde la entrada en vigor del T-MEC, el valor total del comercio entre EEUU y cada uno de sus dos vecinos ha aumentado de alrededor de 615.000 millones$ en 2019 a casi 800.000 millones en 2022 , superando así a China como principal socio comercial de Estados Unidos. Esta interdependencia resulta especialmente evidente en sectores estratégicos. Canadá y México representan el 51% de los vehículos importados por EEUU y el 58% de los componentes de automoción que el país adquiere en el extranjero. En algunos casos, un componente automovilístico cruza la frontera entre EEUU y México entre cinco y siete veces antes de incorporarse a un vehículo terminado. 

Estas complementariedades son igualmente fuertes en el sector energético, donde Canadá representa el 60% de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo. Las cadenas de valor norteamericanas se han vuelto demasiado integradas como para que una reversión pueda producirse sin un elevado coste económico.

En el marco de la actual guerra comercial, la relevancia del acuerdo no ha hecho más que aumentar. El cumplimiento de las normas del T-MEC se ha convertido en el principal medio para que las empresas canadienses y mexicanas obtengan exenciones arancelarias. Los productos conformes con el T-MEC han quedado exentos de la mayoría de los aranceles impuestos sucesivamente por la Casa Blanca. Esta situación otorga actualmente a Canadá y México una importante ventaja competitiva frente a otros socios comerciales de EEUU, especialmente China. 

En un contexto de reorganización de las cadenas de suministro mundiales, el acceso preferencial al mercado estadounidense se está convirtiendo en un activo estratégico de primer orden para ambos países. Sin embargo, este éxito también está aumentando las tensiones en torno al tratado. A medida que se amplía la diferencia entre las condiciones de acceso concedidas a los socios norteamericanos y las impuestas a China, Washington teme que su política comercial sea eludida y que Pekín siga manteniendo influencia en determinadas cadenas de suministro regionales. Precisamente por ello, EEUU pretende endurecer ciertas disposiciones del acuerdo, especialmente las reglas de origen para el sector automovilístico y el marco que regula las relaciones comerciales entre sus vecinos y China.

Las conversaciones podrían prolongarse hasta 2027. Las posiciones defendidas actualmente parecen difíciles de conciliar y las primeras conversaciones preparatorias no han logrado reducir las diferencias. No obstante, el escenario de una retirada total de EEUU sin una solución alternativa sigue siendo poco probable. Una decisión de este tipo provocaría importantes perturbaciones en las cadenas de suministro norteamericanas y en numerosos sectores industriales de los tres países. Por tanto, un compromiso pragmático sigue siendo el desenlace más creíble. Éste podría adoptar la forma de concesiones específicas que permitan a cada parte proteger sus intereses estratégicos, manteniendo al mismo tiempo un marco preferencial para el comercio regional.

“Las negociaciones que comienzan ahora serán largas y conflictivas. Pero la integración industrial construida durante tres décadas está demasiado arraigada como para ponerse en cuestión de la noche a la mañana. Incluso en caso de bloqueo en torno al T-MEC, es probable que Canadá y México mantengan algún tipo de acceso preferencial al mercado estadounidense, ya que el coste económico de una ruptura sería considerable para los tres países”, afirma Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Nueva rectificación de Trump

Una nueva rectificación del presidente estadounidense que matiza sus declaraciones anteriores y señala que el peaje equivalente al 20% del valor del cargamento, planteado para garantizar la seguridad de los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, será sustituido por un acuerdo de inversión con los aliados del Golfo en EEUU. Se trata de un convenio abierto y sin cuantías definidas, lo que constituye, de facto, un reconocimiento de que la tasa propuesta por la Administración estadounidense carecía de sentido económico.

No obstante, el problema persiste y el estrecho continúa prácticamente cerrado para ambas partes. La actualización de las últimas cifras confirma, sin embargo, que la interrupción fue algo menos abrupta de lo que se estimaba inicialmente, ya que se han registrado algo más de una decena de tránsitos frente al parón casi total observado en los días previos. Esta revisión se explica porque los datos de seguimiento en tiempo real no incluyen a los buques que navegan sin emitir señal, cuyos movimientos se incorporan posteriormente una vez se confirma su paso, horas o incluso días después, tras volver a activar el transpondedor.

Aun así, el tráfico sigue siendo muy reducido, situado en torno al 10% de los niveles habituales. Además, los ataques iraníes a barcos comerciales continúan, la normalización de la actividad marítima se retrasa y, en consecuencia, también lo hace la recuperación de las exportaciones de petróleo y gas de la región. Esta situación mantiene la presión sobre los mercados energéticos: la referencia Brent supera los 85$ por barril, mientras que el gas en Europa asciende hasta los 54€/MWh.

Tras la marcha atrás de Trump, se abre ahora una fase de negociación y se esperan avances en las conversaciones entre Irán y EEUU durante los próximos días. Un escenario de doble bloqueo no resulta beneficioso para ninguna de las partes, y la necesidad de alcanzar algún tipo de entendimiento aumenta a medida que se prolonga la tensa situación actual.

Fed: 50% de probabilidad de que suba tipos en julio

El dato de inflación en EEUU ofreció cierto alivio a los mercados, al mostrar señales de moderación más allá del componente energético. Sin embargo, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, volvió a adoptar un tono marcadamente restrictivo al afirmar que la lucha contra la inflación aún no ha concluido. En sus comparecencias semestrales ante sendos Comités en la Cámara de Representantes y en el Senado, ratificó un cambio de régimen en la estrategia monetaria del banco central. Warsh adoptó una postura de firmeza frente a las presiones de precios, al declarar una política de “tolerancia cero” ante la inflación persistente, calificando explícitamente de “error” el marco de objetivo de inflación promedio adoptado por la Fed en 2020.

Además de insistir en la reestructuración operativa de la Fed mediante cinco grupos de trabajo orientados a auditar los modelos de inflación, la gestión del balance y los canales de comunicación con los mercados, confirmó su intención de abandonar progresivamente el uso tradicional del 'forward guidance' en favor de una política estrictamente dependiente de los datos económicos en tiempo real, buscando un modelo de comunicación más prudente. A pesar del alivio cuantitativo que supuso la publicación del IPC de junio, Warsh enfrió las expectativas de un giro inmediato hacia nuevos recortes de tipos de interés. 

Es más, los traders del mercado monetario ya ven un 50% de probabilidades de que la Fed suba tipos en julio. El relato ha girado de recortes a subidas en tiempo récord, y eso lo cambia todo para bonos, dólar y bolsa. Ojito.

UBS: el PCE subyacente se acercará al objetivo de la Fed a final de año

"Un entorno de inflación más moderado, combinado con la reaparición de expectativas de crecimiento más débiles en la segunda mitad del año —a medida que el apoyo fiscal y el crecimiento de la renta real se moderan—, debería acercar el PCE subyacente al objetivo del 2% de la Fed hacia final de año. En conjunto, estas dinámicas deberían llevar a la Fed hacia una postura más acomodaticia y a un retorno de los tipos de referencia hacia una estimación neutral en torno al 3%", opinan Paul Hsiao, Estratega de Asignación de Activos, y Andrew Dubinsky, Economista, de UBS Global Wealth Management.

Eastspring: Asia sufrirá una subida de inflación y de tipos

Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris,  Chief Economist, y Viola Wong, Economist de Eastspring Investments, creen que la reanudación de las hostilidades en Oriente Medio ha reforzado los riesgos de un repunte de la inflación y un la subida de tipos de interés en la región Asia. En China, una desaceleración del crecimiento que podría impulsar el gasto en la segunda mitad del año. En Corea, una subida de 25 pb en los tipos de interés.  En la India, un repunte inflacionista que podría acarrear subida de tipos y depreciación de la divisa. Sin embargo, en los paises ASEAN (sureste de Asia), el crecimiento esperado para Singapur y Malasia sigue siendo sólido, y no se prevén cambios en la política monetaria.

En cualquier caso, la gestora advierte que los países asiáticos con divisas débiles se verán más afectados por los riesgos inflacionistas y de endurecimiento monetario. En este escenario, el atractivo de Asia y sus diferentes países para la inversión persiste, pero es necesario un enfoque más selectivo dado el incremento del nivel de riesgo en la región.

14Jul

La banca de EEUU acumula la mayor posición corta neta en bonos corporativos jamás registrada, por encima de 4.000 millones$.

Miguel Ángel Valero

Dos datos a vigilar. La banca de EEUU acumula la mayor posición corta neta en bonos corporativos jamás registrada, por encima de 4.000 millones$. La interpretación de Zumitow es que están apostando dinero a que el crédito lo va a pasar mal y que cuando quien mueve el dinero se cubre así, hay que estar atentos.

El otro dato no es menos inquietante. Los inversores minoristas compran acciones al ritmo más lento en más de seis años, justo con la Bolsa pegada a máximos. El dinero de los particulares ha sido una de las gasolinas del rally de ésta. Cuando el inversor de a pie compra a saco, la Bolsa vuela. Pues el minorista acaba de levantar el pie del acelerador. El ritmo de compras minoristas cae a mínimos de más de seis años, el nivel más bajo desde el covid. Las acciones individuales sufren mucho mas que los ETF.

El ahorrador de EEUU ve la Bolsa cara, o está nervioso, y prefiere quedarse quieto. I todo al mismo tiempo. Menos manos comprando es menos empuje por debajo del precio. Si los grandes inversores tampoco tiran, al mercado le queda menos combustible para seguir subiendo. No es una señal de venta, pero sí un aviso de que la fiesta pierde bailarines, de que hay que extremar cautela con las inversiones más especulativas, y de que, sin flujo retail por debajo, las caídas de la Bolsa pueden ser más traumáticas.

Otro TACO de Trump en Ormuz

Trump no ayuda a recuperar la confianza en la Bolsa. Su penúltimo arrebato en el estrecho de Ormuz ha dejado en suspenso el Memorándum de Entendimiento, reactivando las hostilidades en la zona y restableciendo el bloqueo a buques iraníes. Además, en esta ocasión, el presidente estadounidense exige un 20% de la mercancía como compensación por protección, lo que equivale a unos 30 millones$ por travesía, frente a los aproximadamente 2 millones que demanda Irán. En este contexto, Abbas Araghchi –ministro de Exteriores y negociador del régimen iraní– ha señalado que la decisión del mandatario estadounidense resulta coherente, ya que los servicios de seguridad deben ser remunerados, utilizando este sorprendente posicionamiento para legitimar la práctica coercitiva aplicada por Irán en el estrecho. No obstante, ante la ausencia de mecanismos operativos para implementar este nuevo peaje, los buques que han transitado por la zona han reaccionado con escepticismo y, hasta el momento, no se ha materializado ningún cobro; todo queda, por ahora, en intenciones. Horas después, nuevo TACO de Trump, que daba marcha atrás al cobro de peaje en Ormuz.

Por otro lado, las tensiones regionales han vuelto a intensificarse, con ataques iraníes a bases estadounidenses en varios países del Golfo. EEUU ha reanudado los bombardeos, aunque de forma más contenida que en los ataques de marzo y abril, centrados principalmente en capacidades militares iraníes vinculadas al control del estrecho de Ormuz, evitando extender las operaciones al resto del territorio.

La reactivación del bloqueo vuelve a ejercer presión sobre el único factor que había logrado moderar al ala dura del régimen iraní Aunque Irán consiguió exportar 57 millones de barriles desde el inicio de la tregua, la interrupción de su capacidad petrolera amenaza con agravarse de nuevo, dañando una economía ya debilitada. Fue el presidente Pezeshkian quien trasladó al líder supremo el impacto negativo del bloqueo, logrando persuadir a los sectores más rígidos para aceptar el alto el fuego en junio, siempre condicionado al mantenimiento de sus aspiraciones de control sobre el estrecho. Sin embargo, alternativas como el desvío por Omán, así como los ataques a cargueros comerciales, han actuado como detonantes de este nuevo episodio de tensión.

El alto el fuego formaba parte de una fase de negociación en curso, pero la confianza se ha deteriorado más de lo previsto. Llevamos cuatro días con una paralización severa del tráfico registrado por transpondedores –4 buques ayer–, y la recuperación se frena. En Banca March mantienen "un sesgo relativamente optimista, considerando que esta nueva escalada no es sostenible y responde, una vez más, a la estrategia de tensar, negociar y desescalar a la que nos tiene acostumbrado la Administración estadounidense".

Mientras, DP World, el principal operador portuario de Dubai, estudia la construcción de un nuevo puerto en la costa oriental de Emiratos Árabes Unidos, en el golfo de Omán, con el objetivo de reducir la dependencia logística del estrecho de Ormuz. El proyecto contempla desarrollar una infraestructura en el emirato de Fujairah conectada por vía terrestre con Jebel Ali, el principal puerto de Dubai, permitiendo desviar parte del tráfico marítimo en caso de interrupciones en Ormuz.  

La iniciativa pone de manifiesto cómo la creciente incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz está empezando a traducirse en decisiones estratégicas de inversión en infraestructuras. Más allá del impacto inmediato sobre los precios del crudo y los mercados financieros, las empresas logísticas y los operadores portuarios dan señales de adaptación de sus redes para mitigar el riesgo de interrupciones. En el caso de DP World, aunque Jebel Ali seguirá siendo su principal puerto logístico, el nuevo puerto reforzaría la capacidad de Emiratos Árabes Unidos para mantener el flujo comercial y reducir su exposición a posibles cierres o restricciones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. 

Fed: Warsh declara la guerra a la persistente inflación

El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, comparece ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes y asegura que no tolerará una inflación persistente tras cinco años en los que los precios han crecido por encima de su objetivo del 2%: “Los miembros de nuestro comité no toleran una inflación persistentemente elevada. Y compartimos un firme compromiso con el restablecimiento de la estabilidad de precios. Queremos que el cambio de precios, el aumento de la inflación, sea más limitado”.

“Los 63 meses de inflación por encima del objetivo han sido una carga injusta. Ha sido un impuesto para el pueblo y las empresas estadounidenses. Planeamos eliminar ese impuesto. Eso significa que necesitamos un cambio de régimen en la política y una nueva consideración de las prácticas, algunas de las cuales han funcionado y otras no”, argumenta.

Para Warsh, EEUU se encuentra “en un punto clave de la historia”, y en este contexto “el objetivo número uno de la Fed es acertar con la política monetaria. Si acertamos con las políticas, y lo haremos, el repunte inflacionario de los últimos cinco años será cosa del pasado”. "La Reserva Federal puede y va a ofrecer estabilidad de precios. Contamos con las herramientas, tanto los tipos de interés como la política de balance, que pueden ayudarnos a lograr ese objetivo. Así que es una cuestión de compromiso, responsabilidad, herramientas”, añade.

Palabras que han hecho que el mercado anticipe una subida de tipos de interés antes de que termine el año, como mínimo, pese al buen dato de la inflación en junio (3,5%, 7 décimas menos, el primer descenso mensual desde 2020).

Oliver Wyman: Europa pierde impulso frente a Estados Unidos y China

Claro que en Europa tampoco están para tirar cohetes. El 39% de los líderes europeos del sector de bienes industriales no prevé un crecimiento del sector para el año en curso y un 10% considera que experimentará un estancamiento o incluso pérdidas de ingresos, según el informe The State of the Industrial Goods Sector, elaborado por Oliver Wyman.

El estudio alerta de un clima empresarial complicado en Europa, impulsado principalmente por la creciente incertidumbre geopolítica. Los ejecutivos han valorado la situación actual del entorno empresarial con una media de 5,4 sobre 10, frente al 6,5 del año anterior, siendo los directivos alemanes los más pesimistas, con una puntuación media de 5.

El análisis de Oliver Wyman muestra que las empresas registraron un crecimiento mucho más moderado de su valor de mercado en 2024, con un aumento de tan solo el 4%, muy por debajo de la media de los últimos diez años, situada en torno al 11%. Por el contrario, el índice MSCI Europe creció un 5%, mientras que el sector norteamericano de bienes industriales registró un aumento del 16% en capitalización bursátil, cuatro veces superior al de las empresas europeas. Las compañías chinas también superaron a Europa, con un incremento del 17%. En términos de crecimiento de ingresos, los fabricantes europeos se quedaron por detrás de sus homólogos norteamericanos y chinos, logrando un crecimiento del 2% frente al 6% y el 7%, respectivamente.

Los problemas geopolíticos siguen siendo el principal riesgo empresarial para los responsables europeos del sector de bienes industriales: un 83% lo considera ahora una amenaza, frente al 68% del año pasado. Otras preocupaciones incluyen la debilidad de la demanda o la recesión (63%) y el aumento de costes (58%). Las empresas europeas son especialmente vulnerables a los aranceles y las restricciones a la exportación, dado que generan el 63% de sus ingresos en mercados internacionales. Ante este escenario, el 33% de las empresas europeas planea otorgar mayor autonomía a sus organizaciones regionales, especialmente en la regionalización de ventas, servicios, producción (46%) y desarrollo (22%).

"El sector europeo de bienes industriales afronta otro año complicado debido a la incertidumbre derivada de las políticas comerciales y arancelarias, lo que lleva a los clientes a retrasar sus inversiones. A pesar de estos retos, se espera que la electrificación y la inteligencia artificial impulsen el crecimiento de los fabricantes de equipos en 2025, mientras que el interés por el sector de defensa también va en aumento", afirma Wolfgang Krenz, socio y responsable de Bienes Industriales en Oliver Wyman.

"Los fabricantes europeos de bienes industriales han logrado mantener, de media, sus márgenes EBIT a pesar de los desafíos del año pasado, lo que refleja una sólida gestión de costes y eficiencia operativa. Sin embargo, el retraso en el crecimiento del valor de mercado indica que el mercado sigue infravalorando al sector. Muchas empresas planean regionalizarse para acceder a mercados con mayor potencial de crecimiento como India y mejorar su resiliencia geopolítica, lo que tendrá un impacto sobre toda la cadena de valor. Reforzar la resiliencia financiera a través del capital y la liquidez también resulta clave, ya que pueden surgir nuevas tensiones geopolíticas y comerciales"añade Daniel Kronenwett, socio de Bienes Industriales en Oliver Wyman.

UBS: "mantener una cartera diversificada es fundamental"

Las tensiones entre Irán y EEUU se intensificaron aún más, con el ejército estadounidense llevando a cabo una tercera noche consecutiva de ataques. Las continuas hostilidades ponen de manifiesto la dificultad de alcanzar un acuerdo duradero entre Washington y Teherán y siembran dudas sobre el futuro del acuerdo de paz provisional firmado el mes pasado, cuyo objetivo era reabrir el estrecho y poner fin al conflicto en un plazo de 60 días. 

"Aun así, creemos que ambas partes siguen teniendo incentivos para evitar un retorno a una guerra a gran escala y esperamos que el sólido crecimiento de los beneficios empresariales y un contexto económico resiliente sigan respaldando a los mercados. Nuestra visión sigue siendo que la renta variable global tiene margen para seguir subiendo y esperamos que las rentabilidades de los bonos disminuyan a medida que los mercados reduzcan sus expectativas de un mayor endurecimiento de la política monetaria por parte de los bancos centrales. Para los inversores, mantener una cartera diversificada sigue siendo fundamental, y vemos formas adicionales de reforzar su resiliencia: considerar aumentar la exposición a una cesta amplia de materias primas, utilizar estrategias de preservación de capital para adoptar un posicionamiento más defensivo, incluir una asignación a inversiones alternativas, como los hedge funds", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los riesgos geopolíticos pueden seguir pesando sobre el sentimiento de mercado, creemos que una exposición amplia a materias primas, las estrategias de preservación de capital y determinados hedge funds pueden ayudar a que las carteras diversificadas resistan mejor la volatilidad a corto plazo". "La renta variable global continúa cerca de máximos históricos, aunque el comportamiento entre regiones divergió de forma significativa la semana pasada. El inicio de la temporada de resultados en Estados Unidos, junto con las principales publicaciones del sector de los semiconductores, pondrá a prueba si el crecimiento de los beneficios puede sostener un repunte más amplio del mercado. Seguimos manteniendo una visión positiva sobre la renta variable y recomendamos una exposición diversificada entre regiones y sectores.", añade.

"Aunque esperamos que el crecimiento de los beneficios empresariales continúe siendo sólido durante el segundo semestre de 2026 y a lo largo de 2027, los inversores deben tener en cuenta que tanto éstos como la inversión en IA (capex) probablemente comenzarán a moderarse", avisa David Lefkowitz, Head of US Equities.

Banor prefiere empresas no endeudadas

Poe su parte, los analistas de Banor creen que en el segundo semestre de 2026 la economía continuará creciendo a buen ritmo y favorecerá la tendencia alcistas de las bolsas. Sin embargo, irán apareciendo crecientes señales de desequilibrio por la combinación de factores como los sólidos fundamentales de las empresas, las valoraciones elevadas, y la mayor absorción de liquidez. 

En este escenario esperado para la segunda mitad del año, Banor prefiere acciones de compañías con sólidos fundamentales no endeudadas, y una mayor diversificación geográfica para aprovechar la posible rotación fuera del mercado USA. Como sector con mayor potencial, opta por el sector Defensa en Europa. En renta fija, bonos del sector bancario de alta calidad, porque se espera un aumento del coste de capital para las empresas que favorece a los emisores del sector financiero, mientras que perjudica a emisores del sector industrial. 

13Jul

Pese a que el conflicto perjudica sobre todo al sector del transporte y la logística, Apollo se queda con EasyJet por 6.271 millones$. Y el S&P 500 va camino de superar el récord absoluto del año 2000.

Miguel Ángel Valero

La semana está condicionada por el repunte de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, aunque dentro de un marco que sigue apuntando a una negociación compleja y marcada por episodios de fricción. En esta ocasión, el detonante fue el ataque a un buque gasero catarí que transitaba por el estrecho de Ormuz, un incidente que desencadenó una respuesta militar inmediata por parte de EEUU. La escalada llevó a Washington a no renovar la exención sobre las sanciones al petróleo iraní, aumentando la presión sobre Teherán en un momento especialmente sensible. La decisión afecta a un país que mantiene alrededor de 60 millones de barriles de capacidad flotante y que trataba de dar salida a parte de esa producción, principalmente en los mercados asiáticos.

Con todo esto, la estrategia de Washington continuó caracterizándose por mensajes contradictorios. Trump llegó a declarar finalizado el Memorando de Entendimiento con Irán para, horas más tarde, matizar su posición y subrayar que las operaciones militares estadounidenses no persiguen una escalada del conflicto ni la consecución de objetivos militares permanentes en la región. 

Este enfoque refleja una política de presión dosificada, condicionada por la cercanía de las elecciones legislativas de medio mandato y por el limitado margen de actuación de la Administración.

Por su parte, Irán también opera bajo importantes restricciones. Aunque los meses previos a los comicios norteamericanos representan una ventana de influencia especialmente relevante, tampoco puede permitirse un retorno al bloqueo del tráfico del estrecho mientras trata de reactivar su producción. En consecuencia, la hipótesis central sigue siendo la de una normalización gradual y no lineal, acompañada de episodios de volatilidad hasta la consecución de un acuerdo definitivo.

Crédito y Caución: transporte y logística, los sectores más afectados

Crédito y Caución ha evaluado en un informe los efectos negativos que el conflicto en Oriente Medio está provocando en el sector del transporte y la logística, uno de los más afectados por su dependencia del combustible. Por una parte, los elevados precios de la energía están impactando en la confianza de los consumidores y en su poder adquisitivo. Por otra parte, el endurecimiento monetario impulsado por la inflación mantiene los costes de financiación elevados y lastra la inversión. Esto se traduce en una menor demanda de transporte de mercancías y pasajeros este año. Por este motivo, la aseguradora de Crédito ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, en el entorno de 3,4%, al 2,5%. 

El transporte aéreo es el subsector más afectado, con una estimación de crecimiento del 1,4%, frente al 4,3% inicial. En este sentido, se prevé que los flujos de pasajeros en Oriente Medio se contraigan un 38% este año, un descenso masivo para una región que en los últimos años ha experimentado aumentos significativos, tanto en los viajes directos de entrada como en los vuelos que conectan Asia y Europa.

Por lo que se refiere a las empresas europeas, se prevé un crecimiento de la producción de apenas el 0,8%, tras un aumento del 1,5% en 2025. En Alemania y Francia se espera incluso una contracción de la producción. En el otro extremo se sitúan mercados como Grecia y España, que están obteniendo mejores resultados gracias al incremento de la demanda turística y de los servicios. 

En líneas generales, se estima que las exportaciones se mantengan prácticamente estables por el efecto de los aranceles estadounidenses, la reciente intensificación de la competencia de las exportaciones chinas y las continuas pérdidas de cuota de mercado en las exportaciones mundiales. Todos estos factores frenan la demanda de transporte, mientras que las empresas se ven afectadas por el aumento de los costes del combustible. 

El informe de Crédito y Caución contempla una subida de los precios de los servicios de transporte en los distintos segmentos. Las empresas de transporte y logística intentarán repercutir en la medida de lo posible la subida del coste del petróleo, pero su capacidad para hacerlo será limitada en un entorno macroeconómico en general poco dinámico.

A largo plazo, los mercados emergentes de Asia-Pacífico, África y Sudamérica serán los que impulsen el crecimiento mundial del transporte y la logística, especialmente países como China y la India, que ya están realizando importantes inversiones en infraestructuras y redes de transporte.

El capital privado sigue de compras

Pero el conflicto no frena la concentración de la aviación. Apollo ofrece 7,15 libras por acción para hacerse con la aerolínea británica Easyjet. El fondo estadounidense ha trasladado al consejo de administración de la aerolínea esta puja, lo que valora el 100% del capital en 5.700 millones de libras (unos 6.271 millones€). La cifra mejora en un 3,6% la que fue quinta propuesta de la gestora de fondos también estadounidense Castlelake, que llegó a convencer al órgano de decisión de la low cost el pasado fin de semana con 6,9 libras por título, valorando la empresa en 5.500 millones de libras.

El capital privado, pese a las dudas sobre su situación real, sigue captando aéreas europeas baratas: prima jugosa para el accionista y señal de valor en el sector. En ese contexto, Delta reafirma su previsión anual y promete que los billetes seguirán caros aunque el queroseno se relaje. American y United han recortado previsiones esta semana; Alaska y JetBlue directamente las han suspendido. Delta hace justo lo contrario, reafirma que 2026 va según el plan. Poniendo los números sobre la mesa, ganó 1,56$por acción ajustados, por encima de los 1,48 que esperaba Wall Street, con ingresos de 17.670 millones. El beneficio cae un 26% interanual, pero solo por la mayor factura de combustible de su historia. Lo importante es que mantiene la guía anual de 6,5 a 7,5$ dólares por acción, cuyo punto medio queda un 17% por encima del consenso. El ingreso por asiento sube un 11%, lo que se traduce en que el pasajero paga más, pero la demanda no baja. Delta ya le ha pasado al viajero el 60% de la subida del queroseno y va a por el 100%. Con el combustible relajándose y las tarifas quietas, ese margen se lo embolsa la aerolínea. Ed Bastian, primer ejecutivo de Delta Airlines, lo admite sin rodeos: los precios no bajarán pronto.

Por cierto, cuando la Bolsa y el crédito no se ponen de acuerdo, suele acertar el crédito. Los diferenciales de financiación (el equity-repo, lo que cuesta financiar una posición apalancada en Bolsa) se han ampliado. Apalancarse para comprar acciones sale más caro. Encima, los CDS (una especie de seguro contra el impago de una empresa) siguen sin relajarse pese a la subida de la Bolsa. Si todo fuera tan bien, esa cobertura contra impagos costaría menos. Podría ser la divergencia clásica de fin de ciclo, la parte más adulta del mercado, la renta fija, no se cree la euforia de la variable. "Vigila lo apalancado y lo más endeudado si el dinero se encarece. Cuando el crédito se pone nervioso antes que la bolsa, toca revisar la exposición a empresas de pequeña capitalización, capital privado, y compañías con mucha deuda", recomiendan en Zumitow.

El S&P roza el récord absoluto del año 2000

La valoración del S&P 500 medida por el CAPE de Shiller roza su récord absoluto del año 2000. Eso significa que comprar el índice a estos precios sale carísimo respecto a los beneficios de la última década. O las empresas disparan sus ganancias, o el múltiplo tiene mucho aire debajo. "Señal roja para quien compra índice hoy", avisan en Zumitow.

Bank of America recibe una avalancha de críticas: desde que su mesa de estrategia recomendó ponerse corto en Bolsa, el S&P 500, a través del ETF SPY, se ha revalorizado un 43%. La mejor prueba de que intentar cronometrar el mercado sale carísimo, el pesimista prematuro acaba pagando la fiesta. El índice sigue pegado a máximos y castiga a quien se bajó demasiado pronto.

La Bolsa parece tranquila por fuera, por lo que hay que controlar más lo que sucede debajo. El indicador Turbu-lens de UBS, que mide el riesgo de que la volatilidad estalle de golpe aunque hoy el VIX esté dormido, ha subido a 0,9, su nivel más alto desde septiembre de 2025. La volatilidad de las acciones individuales triplica la del índice. Cada valor da bandazos por su cuenta, pero el índice lo disimula porque unos suben mientras otros caen. El problema llega ahora. Wall Street espera que los beneficios crezcan un 24% este trimestre, un listón altísimo. Si las empresas fallan, hay poquísimo margen y el susto puede ser gordo. Pero UBS recomienda cubrirse valor a valor en tech, energía y financieras, no con el índice entero.

UBS solo espera una subida de tipos del BCE

Altos funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) han señalado que las presiones inflacionistas persisten pese a la caída de los precios de la energía en las últimas semanas, lo que refuerza las expectativas de nuevas subidas de tipos. El acta de la reunión de junio del BCE recogió que los responsables de política monetaria advirtieron que "aún quedaban por materializarse nuevos efectos indirectos, lo que apunta a una mayor propagación de las presiones inflacionistas en la economía".

Sin embargo, pese al tono más duro de los últimos comentarios del BCE, "solo esperamos una subida de tipos adicional, y no un ciclo sostenido de endurecimiento monetario", señalan en UBS. "Los datos de inflación, aunque todavía no permiten dar la señal de vía libre, han evolucionado en la dirección correcta. Los precios de la energía, que han sido la principal fuente de riesgo inflacionista, se mantienen muy por debajo de sus máximos recientes. El crecimiento del PIB sigue enfrentando obstáculos, y esperamos que esto limite el alcance de las subidas de tipos del BCE", argumentan.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo positivos respecto a la renta fija de calidad y preferimos asegurar rentabilidades atractivas en bonos de calidad de duración corta a media". Y añade: "Creemos que el mercado sigue exagerando el alcance probable del endurecimiento del BCE. Esperamos que la rentabilidad del Bund alemán a 2 años caiga hasta aproximadamente el 2,15% a finales de año y hasta el 2,0% en marzo de 2027, lo que ofrece a los inversores una oportunidad para asegurar ingresos atractivos antes de que las rentabilidades sigan bajando".

Ofi Invest recomienda renta variable europea

Ofi Invest cree que los activos con mayor potencial para los inversores en la segunda mitad de 2026 son la renta variable, sobre todo la europea, y el Crédito, especialmente bonos Investment Grade denominados en euros.  La renta variable de EEUU y de Japón también presentan atractivo para el inversor, pero en el primer caso, cuyas compañías son líderes en la industrialización de la IA, las valoraciones ya recogen la fuerte inversión en ésta; y en el segundo, cuyas compañías se han beneficiado de los cambios en governanza corporativa impulsados por el gobierno, el enfoque es más táctico a corto plazo, por la normalización monetaria y la volatilidad del yen.

En renta fija, para la segunda mitad de 2026 Ofi Invest AM opta por duración en deuda soberana euro y cautela en la de Estados Unidos, sobre todo en el tramo largo de la curva de tipos.

Según Christophe Herpet, CIO de Ofi Invest AM, los mercados ya han superado la prima de riesgo provocada por las tensiones geopolíticas. El precio del petróleo cayó, las perspectivas de inflación también, y ha surgido una expectativa de relajación monetaria gradual, factores que apoyaron a los activos de riesgo. Los inversores parecen descontar un escenario de normalización, con fundamentales que permanecen sólidos, pero cuyos precios ya recogen gran parte de las buenas noticias. Lo que ahora falta es “margen para la decepción”.

La visión de los expertos de Ofi Invest AM sobre la distribución de activos es ahora constructiva, apoyada en un contexto económico mundial positivo, con beneficios empresariales aumentando, y un ciclo de inversión en IA que sigue siendo un impulso poderoso para el crecimiento económico.

Los bancos centrales también están cambiando su enfoque, según Christophe Herpet. Ahora están más centrados, progresivamente, en gestionar la transición hacia esta fase de normalización, más que en combatir la inflación.  Con el foco puesto en reconciliar la estabilidad de precios, el crecimiento y la sostenibilidad de las finanzas públicas, es una señal para unos tipos de interés “más altos durante más tiempo” que en la década anterior.

Ebury: las divisas ignoran el conflicto en Oriente Medio

Las Bolsas cotizan cerca de sus máximos históricos y las divisas se mueven en rangos estrechos, sin mostrar signos claros de aversión al riesgo. Los inversores parecen haber aprendido a coger las declaraciones de Trump con pinzas, dado que cuenta con un largo historial de promesas incumplidas. Queda por ver si sus últimas aserciones responden a una estrategia de negociación o si, por el contrario, las conversaciones entre EEUU e Irán se han estancado. La ausencia de anuncios de política económica o monetaria también contribuyó a mantener esta tranquilidad.

Esta semana la atención se desplazará hacia los datos de inflación en EEUU. El martes se publicará el IPC de junio, que se espera muestre un retroceso notable por la caída de los precios de la energía. Con una Fed en proceso de ajustar sus orientaciones prospectivas y aparentemente inclinada por subir los tipos de interés, cada lectura de inflación de aquí en adelante cobrará especial relevancia. También estarán en el punto de mira la producción industrial de la zona del euro(miércoles) y el PIB mensual del Reino Unido (jueves), ambos correspondientes al mes de mayo.

  • EUR: Las actas de la reunión de junio del BCE, publicadas la semana pasada, fueron deliberadamente ambiguas respecto a los próximos pasos, lo que llevó a los operadores a reducir ligeramente la probabilidad de una nueva subida de tipos. Los buenos datos económicos recientes contrastan con la moderación de la inflación en junio, por lo que la decisión en la reunión de septiembre estará muy reñida. Aun así, el euro resistió bien la semana pasada, gracias a la mayor sensibilidad de la zona euro a la inflación importada del petróleo, que ha estrechado los diferenciales de tipos a favor del euro. Dado que las perspectivas sobre las próximas decisiones del BCE no se aclararán hasta dentro de un tiempo, esperamos que el par EUR/USD continúe moviéndose en un rango estrecho por el momento. No obstante, no puede descartarse un repunte adicional si el presidente Trump insiste en sus planes de adquirir Groenlandia, un asunto que ya impulsó al euro la semana pasada.
  • USD: Los mercados anticipan que el informe del IPC de junio, que se publicará esta semana, resultará relativamente favorable: un retroceso significativo de la inflación general y una lectura mensual moderada del 0,2 % en el componente subyacente. Mientras tanto, los mercados de renta fija están mostrando algo de nerviosismo; los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años se acercan a mínimos de los últimos 20 años tras la publicación de las actas de la Fed de la semana pasada. Estas actas ofrecieron visiones contrapuestas: mientras los miembros más hawkish defendieron que podrían justificarse nuevas subidas si la inflación se mantiene elevada, otros señalaron los tipos podrían estabilizarse en torno a los niveles actuales o incluso ligeramente por debajo si la inflación se modera. Una sorpresa al alza en el dato de inflación del martes podría tener un impacto notable en el mercado de bonos y provocar un repunte temporal del dólar. Sin embargo, consideramos que, en estos momentos, el dólar no se aleja significativamente de sus niveles de equilibrio.
  • GBP: La libra esterlina sigue mostrando un mejor comportamiento que otras divisas europeas, especialmente frente al euro. Este desempeño resulta algo desconcertante, dado el elevado riesgo político en el Reino Unido. Los mercados se muestran optimistas ante la inminente toma de posesión de  Andy Burnham como primer ministro, que parece que se producirá el viernes. No obstante, Burnham ha sido ambiguo respecto a sus políticas económicas, y creemos que los mercados están subestimando los riesgos fiscales derivados de su preferencia por un mayor gasto público. Esta expansión fiscal se financiaría con una combinación de subidas de impuestos y mayor emisión de deuda. La primera prueba clave para la libra a corto plazo será el nombramiento del ministro de Hacienda, que anticipamos se anunciará en el primer día de Burnham en el cargo. Ed Miliband sigue siendo el favorito para ese puesto, un nombramiento que podría inquietar a los mercados. La designación de Yvette Cooper, en cambio, sería la opción más tranquilizadora entre las alternativas existentes. Estas noticias políticas deberían tener un mayor impacto en los mercados que cualquier otro dato económico o evento esta semana.
09Jul

En Oriente Medio, las guerras suelen empezar rápido y terminar despacio. Y sus efectos sobre la energía y la inflación suelen prolongarse mucho más allá del último disparo.

Miguel Ángel Valero

En esta ocasión, con la reunión de la OTAN como telón de fondo, el presidente estadounidense Donald Trump ha retomado la confrontación dialéctica con Irán, en un contexto de negociaciones estancadas y con el estado persa coaccionando a los Estados del Golfo para que usen la ruta iraní. Los movimientos de Trump han incluido dar por finalizado el acuerdo con Irán para, pocas horas después, rectificar y señalar que las acciones del ejército norteamericano no persiguen una nueva escalada en el conflicto, ni objetivos a largo plazo. Estas declaraciones cambiantes han impactado en los mercados, provocando un nuevo repunte de la prima de riesgo, un acercamiento del precio del Brent a los 80$ por barril, presión sobre la duración en renta fija y cierta volatilidad en las Bolsas.

A pesar de estos movimientos, los mercados interpretan que existe una nueva fase en la que, mientras los flujos marítimos se mantengan, nada ha cambiado –ayer transitaron 24 buques, aún por encima de los niveles observados durante los días de bloqueo–. 

En este contexto, las turbulencias encajan dentro del guion previsto en esta paz velada. Por un lado, el presidente estadounidense se enfrenta a la proximidad de las elecciones legislativas, lo que le obliga a mantener una estrategia de presión cuidadosamente calibrada. Por otro, Irán es consciente de que su ventana de influencia se concentra en estos meses prelectorales, aunque tampoco puede permitirse regresar a un escenario de bloqueo total mientras reactiva su producción. En consecuencia, la reapertura no será lineal y episodios como el actual tenderán a repetirse hasta la consecución de un acuerdo definitivo. El verdadero termómetro de las negociaciones reside en el tráfico a través del estrecho: únicamente un bloqueo sostenido podría interpretarse como una reactivación significativa del conflicto, algo que, por el momento, no se ha producido.

UBS: la geopolítica impulsa la diversificación

El presidente estadounidense Donald Trump renovó sus críticas hacia las naciones europeas durante la cumbre de la OTAN, afirmando que se sentía "muy decepcionado" por la reticencia de los aliados a colaborar en la guerra de EEUU contra Irán. Trump no descartó una retirada de más tropas de Europa y reiteró sus llamados a hacerse con la soberanía de Groenlandia frente a Dinamarca, una fuente de tensión con las naciones europeas. Esto se produjo en medio de renovadas evidencias de los esfuerzos europeos por aumentar su autonomía estratégica respecto a EE. UU. e impulsar el gasto en defensa.

Si bien estos acontecimientos apuntan a tensiones persistentes en la relación entre EEUU y Europa, también ponen de relieve varias tendencias a más largo plazo que, respaldarán a determinados sectores industriales europeos.

El rápido incremento del gasto militar europeo parece destinado a ofrecer un respaldo duradero tanto al sector de defensa como al de infraestructuras. El aumento generalizado de las tensiones geopolíticas parece estar añadiendo impulso a la diversificación de las cadenas de suministro industriales, lo que incrementa la demanda de automatización y robótica para mantener los costes bajo control. Una nueva escalada en el conflicto entre EEUU e Irán subraya los riesgos persistentes para las cadenas de suministro de petróleo y gas, lo que esperamos que intensifique el enfoque de gobiernos y empresas hacia la descarbonización.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Europa está entrando en una fase de renovación, impulsada por empresas de primer nivel mundial, un crecimiento acelerado de los beneficios y una poderosa combinación de apoyo en materia de política fiscal, monetaria y estructural. Vemos las oportunidades más atractivas en aquellas empresas bien posicionadas para beneficiarse tanto de las tendencias globales —como la inteligencia artificial (IA), la energía y los recursos, y la longevidad— como de las ambiciosas reformas estructurales de Europa. Un enfoque diversificado que abarque defensa e infraestructuras, industria 4.0 y automatización, descarbonización y otros temas estructurales relacionados sigue siendo la forma más eficaz de aprovechar estas oportunidades".

The Trader

"Conviene no confundir un alto el fuego con una paz definitiva", avisaba el analista Pablo Gil en The Trader. Reabrir el estrecho de Ormuz sobre el papel es mucho más sencillo que recuperar su funcionamiento habitual. Será necesario completar las labores de desminado, reorganizar el tráfico marítimo y restablecer la confianza de navieras, aseguradoras y operadores logísticos. Además, durante los meses de tensión, muchos países han recurrido a sus reservas estratégicas para amortiguar el impacto del conflicto. Una vez que el flujo de suministro se estabilice, esas reservas deberán reconstruirse, generando una demanda adicional de crudo que podría limitar las caídas del precio del petróleo durante los próximos meses, incluso si desaparece buena parte de la prima de riesgo geopolítica.

Ahora queda la parte más complicada: transformar una pausa militar en una paz creíble. Incluso si el acuerdo prospera, el proceso de normalización energética será gradual y el precio del petróleo podría tardar más de lo esperado en volver a los niveles previos al conflicto.

En Oriente Medio, las guerras suelen empezar rápido y terminar despacio. Y sus efectos sobre la energía y la inflación suelen prolongarse mucho más allá del último disparo.

Además, una de las características más sorprendentes de los mercados financieros es su capacidad para acostumbrarse a casi cualquier cosa. No necesariamente porque los riesgos desaparezcan. Sino porque, con el paso del tiempo, dejan de sorprender. Cuando Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022, muchos inversores pensaron que estábamos ante un shock geopolítico capaz de cambiarlo todo. Y en muchos sentidos lo cambió. Cambió la política energética europea, cambió las relaciones entre Rusia y Occidente, aceleró el gasto en defensa, modificó cadenas de suministro y abrió una nueva etapa de tensión entre grandes bloques.

Pero más de cuatro años después, la guerra sigue ahí y los mercados han aprendido a convivir con ella. Ya no provoca la misma reacción que al principio. Ya no ocupa todos los titulares. Ya no genera cada semana una prima de riesgo adicional en las bolsas. Incluso cuando el conflicto sigue teniendo implicaciones enormes para la OTAN, para Europa y para la relación entre EEUU y sus aliados, el inversor ha terminado incorporándolo como parte del paisaje.

Algo parecido ha ocurrido con los aranceles. Durante meses, cada amenaza comercial parecía tener capacidad para mover los mercados. Nuevos impuestos a las importaciones, represalias, negociaciones tensas, incertidumbre sobre márgenes empresariales, inflación y crecimiento. Pero también ahí el mercado ha ido adaptándose. Lo que al principio parecía una ruptura del orden económico global ha acabado convirtiéndose, para muchos inversores, en una variable más dentro del escenario. No porque sea irrelevante. Sino porque ya no es nuevo.

Y lo mismo hemos vuelto a ver con Oriente Medio. El conflicto alrededor de Irán, Israel, EEUU y el estrecho de Ormuz provocó un repunte importante del precio del petróleo. Durante unos días volvió el temor a un shock energético global. El mercado recordó que una parte esencial del petróleo mundial pasa por una zona extremadamente vulnerable y que cualquier interrupción seria en esa región puede tener consecuencias inmediatas sobre inflación, tipos de interés y crecimiento. Pero bastaron señales de reapertura, algo de normalización en los flujos y la esperanza de una tregua para que el petróleo volviera a niveles muy similares a los previos a la escalada.

La pregunta incómoda es si el riesgo realmente ha desaparecido o si, simplemente, el mercado ha decidido dejar de cobrarlo. Porque la tregua sigue siendo frágil. Los ataques no han desaparecido por completo. La incertidumbre sobre el acuerdo de fondo continúa. Y nadie sabe con certeza si estamos ante el inicio de una desescalada real o solo ante una pausa temporal antes del siguiente episodio. Pero el mercado funciona así. No descuenta el riesgo de forma permanente. Descarta aquello que no se materializa rápido. Penaliza lo inesperado, pero se acostumbra con enorme velocidad a lo repetido. Y una vez que el inversor incorpora un problema a su rutina mental, ese problema deja de generar miedo. Pasa a formar parte del escenario base.

No vivimos en un mundo con menos riesgos. Vivimos en un mundo en el que los inversores se han vuelto extraordinariamente hábiles para convivir con ellos. La guerra en Ucrania sigue abierta. La tensión comercial sigue ahí. Oriente Medio continúa siendo una fuente potencial de shocks energéticos. La política fiscal de muchos países es cada vez más compleja. La deuda pública aumenta. Los bancos centrales siguen caminando sobre una línea muy estrecha entre inflación y crecimiento. Y, aun así, los mercados siguen avanzando como si nada de todo eso mereciera una prima de riesgo demasiado elevada. Hasta que aparece el siguiente foco de tensión inesperado y se produce una fuerte reacción inicial. 

"Nos hemos acostumbrado a Ucrania. Nos hemos acostumbrado a los aranceles. Nos hemos acostumbrado a Oriente Medio. Tal vez también nos acostumbremos a un yen débil. Pero cada vez que el mercado normaliza un riesgo sin exigir apenas compensación, aumenta la fragilidad del sistema ante cualquier sorpresa. Porque el verdadero problema no es que los riesgos hayan desaparecido. Es que hemos dejado de ponerles precio. Y cuando un mercado deja de cobrar prima de riesgo por casi todo, no significa que el mundo sea más seguro. Significa que necesita cada vez más confianza para seguir funcionando como si lo fuera", insiste Pablo Gil.

La cumbre de la OTAN

Durante décadas, las cumbres de la OTAN tenían un objetivo relativamente sencillo: mostrar unidad frente a las amenazas exteriores.  Esta semana, sin embargo, la sensación ha sido muy distinta, porque paradójicamente, las mayores tensiones no han llegado desde Moscú, Pekín o Teherán, sino desde el propio líder de la mayor potencia de la alianza. Donald Trump ha convertido la reunión de Ankara en una sucesión de advertencias, reproches y amenazas que vuelven a abrir preguntas que Europa creía superadas.

La primera ha sido Groenlandia. Nada más aterrizar en Turquía, Trump recuperó una vieja aspiración que muchos habían considerado una simple provocación política. Afirmó que Groenlandia "debería estar controlada por EEUU" y justificó esa posición alegando que Dinamarca no protege suficientemente un territorio estratégico cada vez más importante por la creciente presencia de Rusia y China en el Ártico.

La respuesta danesa fue inmediata. La primera ministra, Mette Frederiksen, recordó que Groenlandia "no está en venta", defendió el derecho de los groenlandeses a decidir su futuro y lanzó un mensaje poco habitual entre aliados: Dinamarca está preparada para defender "cada centímetro" de su territorio si fuera necesario. Lo más llamativo no fue únicamente el choque diplomático. Fue el silencio del resto de aliados. Salvo Islandia, muy pocos dirigentes respaldaron públicamente a Dinamarca. Incluso el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, evitó criticar directamente a Trump y prefirió reconocer que EEUU tiene razón al advertir sobre el creciente interés estratégico de Rusia y China por el Ártico. Esa prudencia refleja hasta qué punto muchos gobiernos europeos intentan evitar un enfrentamiento directo con Washington en un momento especialmente delicado. 

Pero Groenlandia no ha sido el único motivo de tensión. Trump volvió a cargar contra varios socios europeos por negarse a respaldar militarmente a Estados Unidos durante la reciente crisis con Irán. Según explicó, pidió apoyo a varios aliados y recibió negativas de Alemania, Francia e Italia. Para el presidente estadounidense, aquello confirmó una sospecha que lleva años repitiendo: EEUU protege a Europa, pero Europa no siempre está dispuesta a asumir riesgos cuando Washington los necesita.

A partir de ahí, recuperó otra amenaza recurrente. Si Europa no aumenta significativamente su esfuerzo en defensa y no demuestra un compromiso equivalente con la seguridad común, EEUU podría replantearse el despliegue de decenas de miles de soldados estadounidenses en territorio europeo. Aunque este tipo de declaraciones forman parte de la estrategia negociadora de Trump, hoy tienen más impacto porque coinciden con un deterioro acelerado del contexto internacional.

Tres semanas después del memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán para reducir las tensiones, el acuerdo ha quedado gravemente dañado después de los recientes ataques a tres buques comerciales que han desatado nuevos bombardeos por ambas partes. 

"Hay un detalle que me parece especialmente relevante para los inversores. Hace apenas unos años, las discusiones dentro de la OTAN giraban alrededor de cuánto gasto militar debía asumir cada país. Hoy la conversación es mucho más profunda. Se debate sobre la cohesión de la alianza, sobre la fiabilidad del compromiso estadounidense, sobre disputas territoriales entre aliados, sobre la posibilidad de retirar tropas de Europa e incluso sobre si los socios acudirían en ayuda de Washington si Estados Unidos entrara en un conflicto.  Los mercados suelen prestar mucha atención a los conflictos militares. Pero quizá el riesgo más importante no sea una guerra concreta, sino la erosión progresiva de los mecanismos que durante décadas evitaron que esas crisis terminaran afectando al conjunto de la economía mundial. Y eso es precisamente lo que empieza a preocuparme: no solo que aumenten los conflictos, sino que cada vez parezca haber menos consenso entre quienes deberían gestionarlos juntos", advierte Pablo Gil.