29Jan

Los mercados avisan de los frentes abiertos que tiene EEUU: el impacto de una pérdida de independencia de la Fed, la amenaza de un nuevo cierre de la Administración, la incertidumbre generada por un posible ataque a Irán, entre otros.

Miguel Ángel Valero

La carrera por la presidencia de la Fed sigue más abierta que nunca. El guiño de Christopher Waller a Trump, votando en la reunión de la Fed del 28 de enero a favor de un recorte de 25 puntos básicos (pb), elevó su probabilidad de suceder a Powell hasta el 17% según la casa de apuestas Polymarket, aunque se mantiene por detrás de Kevin Warsh (32%) y Rick Rieder (35%).

Pese a ello, su propuesta solo contó con el apoyo de Stephen Miran. El resto del comité, incluidos cuatro nuevos miembros de las instituciones regionales –entre ellos Lorie Logan y Beth Hammack, ambas con un perfil más 'hawkish'– optó por mantener el rango en 3,5%-3,75%. Que solo haya dos votos disidentes, el de Waller y el de Stephen Miran (el hombre de Trump en la junta de gobernadores), muestra la dificultad que tiene el presidente de EEUU para controlar la Fed.

Los mercados siguen anticipando dos recortes en la segunda mitad del año (ya con el sucesor de Powell al frente de la Fed), aunque señalan los frentes abiertos que tiene EEUU y que penalizan al dólar y a los activos estadounidenses: el impacto de una pérdida de independencia de la Fed, la amenaza de un nuevo cierre de la Administración, la incertidumbre generada por un posible ataque a Irán, entre otros. Y las elecciones de medio mandato son en noviembre.

Trump avisa que atacará a Irán si no acepta negociar un nuevo acuerdo de armas nucleares. Y que el ataque sería mucho más contundente que el llevado a cabo en junio de 2025, cuando EE UU bombardeó tres instalaciones nucleares, sin estar claros sus efectos reales. Y ordena el despliegue de una gran fuerza naval, encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln.

Por su parte, Irán ha afirmado estar dispuesto a dialogar, pero ha respondido con una advertencia clara: si es atacado, se defenderá y contraatacará contra EEUU (especialmente contra sus bases en la región), Israel y cualquier país que los respalde.

Mediolanum: las bajadas de tipos, con el nuevo presidente de la Fed

En este contexto, Daniel Loughney, Director de Renta Fija de MIFL (Mediolaum International Funds), resalta que la votación en la última reunión de la Fed mostró que siguen existiendo divisiones, ya que tanto Waller como Miran votaron a favor de un nuevo recorte de 25 pb, pero que cualquier cambio significativo en la política monetaria a corto plazo parece remoto, ya que Powell destaca el fuerte consenso existente entre el resto de los miembros del consejo. 

Para el presidente de la Fed, los tipos están cerca de los niveles neutrales, aunque admite que probablemente se situaban en el extremo superior de ese rango, dejando la puerta abierta a una o varias rebajas adicionales a lo largo del año. Pero, claramente, no parece haber perspectivas de ningún cambio adicional en sus dos últimas reuniones como presidente, a menos que se produzcan nuevas presiones sobre el empleo. 

Robeco: las primas de riesgo son demasiado bajas

Antes de la reunión de la Fed, "nuestras carteras se mantuvieron prácticamente neutrales en cuanto a la duración general de los bonos estadounidenses, pero mantuvieron una sobre ponderación en bonos del Tesoro a 2-5 años en comparación con los vencimientos a 7-10 años. Esto refleja nuestra opinión de que las primas de riesgo a plazo real y de inflación en los rendimientos a largo plazo siguen siendo demasiado bajas, especialmente en el contexto de la continua presión política sobre la Reserva Federal y unas perspectivas fiscales aún preocupantes". señalan en Robeco.

Creand: la Fed entra en pausa

"Mucha expectación con la reunión de la Fed ayer, que quedó rápidamente defraudada. Sin cambios de tipos (no se esperaban), sin pistas sobre futuros movimientos, y sin declaraciones al respecto de los diversos ataques que sufre la institución, acosada por el gobierno en diversos frentes. Esto último es seguro lo más importante. Powell rehusó hablar de todo ello, y no quiso responder a preguntas sobre si seguirá en el consejo una vez expire su mandato como presidente (tiene dos años más como miembro del FOMC). Huelga decir que Trump lo quiere fuera, y su insistencia tal vez consiga lo contrario, toda vez que Powell ha demostrado un férreo compromiso con la preservación de la independencia de la Fed", apunta David Macià, Director de Inversiones y Estrategia de Mercados de Creand Asset Management en Andorra.

"No debería extrañar que la Fed entre en “pausa” durante un periodo largo de tiempo. La economía americana está acelerando, el mercado laboral, con alguna grieta, sigue sólido, y la inflación sigue un punto por encima del nivel objetivo. Y están por llegar los efectos de los estímulos fiscales aprobados el año pasado. Eso mientras los ataques de Trump obligan a la institución a reforzar la imagen de independencia – la credibilidad es el mayor activo que tienen, mucho más importante que fijar el nivel de tipos de interés. En ese sentido es buena noticia que la mayoría de los miembros de la Fed estuvieran de acuerdo en la decisión – solo hubo dos votos disidentes, de Miran (sin ninguna intención de ocultar que está sometido a la voluntad de Trump desde su designación) y Waller (aún en la lista para suceder a Powell en mayo)", añade.

DWS recomienda paciencia

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, señala que la Fed mostró una visión algo más positiva del mercado laboral, al omitir referencias previas a riesgos a la baja para el empleo. La evaluación ahora señala que “las ganancias de empleo se han mantenido bajas”, mientras que la tasa de desempleo ha “mostrado algunos signos de estabilización”. La observación de que la inflación “sigue siendo algo elevada” se mantiene sin cambios. Además, los responsables de la política monetaria parecieron más optimistas respecto al impulso económico, al señalar que los datos actuales indican que la actividad “ha estado expandiéndose a un ritmo sólido”.

Powell defiende que los niveles actuales de los tipos son adecuados para promover avances hacia ambos objetivos del mandato de la Fed, subrayando que los responsables de la política monetaria no tienen prisa por reducirlos. Los recortes anteriores respaldaron el mercado laboral, mientras que la desinflación en los servicios parece haber continuado. Al mismo tiempo, la inflación de bienes sigue viéndose afectada por los aranceles, que probablemente aún se consideran temporales. Cuando se le preguntó cuán restrictiva es actualmente la política monetaria, Powell reiteró que los tipos se encuentran en el “extremo superior” de las estimaciones del nivel neutral, y añadió que algunos consideran que ya están en niveles neutrales.

Parece que los responsables de la política monetaria coincidieron en una pausa de tono dovish. La contratación sigue siendo débil, pero el desempleo permanece en niveles relativamente bajos, cercanos a la estimación de pleno empleo. Es probable que la inflación siga estando impulsada por los aranceles, y "nuestro escenario base continúa siendo que converja hacia el objetivo en los próximos mese"s. Una vez más, la dependencia de los datos sigue siendo el modus operandi. Aquí es también donde pueden residir riesgos adicionales. Es probable que los datos actuales aún estén afectados por el anterior cierre del gobierno, y existe un alto riesgo de que esto se repita parcialmente pronto. En un entorno de este tipo —en el que las presiones sobre los precios son probablemente temporales y no están impulsadas por la estrechez del mercado laboral— "la estrategia dominante en el pasado, y aparentemente aún hoy, es la paciencia. Al menos hasta que quede claro que las presiones inflacionarias derivadas de los aranceles efectivamente se disipen, lo que, según el presidente de la Fed, Powell, podría ocurrir hacia mediados de 2026."

UBS: la renta variable de EEUU tiene margen de subida

El UBS CIO Daily subraya que el S&P 500 se mantuvo cerca de máximos históricos después de que la Reserva Federal decidiera mantener sin cambios los tipos: "Seguimos considerando que la renta variable estadounidense tiene margen para seguir subiendo en un contexto macroeconómico favorable, mientras que los sólidos fundamentales de los sectores tecnológico y sanitario continúan respaldando nuestra preferencia por ambos". Además, la política de la Fed debería seguir sosteniendo un entorno macroeconómico favorable. 

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Esperamos que la renta variable estadounidense continúe bien respaldada y prevemos que el S&P 500 alcance los 7.700 puntos a cierre de año, con subidas generalizadas. Vemos oportunidades en los sectores tecnológico, sanitario, financiero, de utilities y consumo discrecional, y recomendamos a los inversores con carteras muy concentradas diversificar su exposición”. “Tácticamente, esperamos que la evolución del ciclo de innovación en IA y un sólido contexto económico sigan impulsando una mayor ampliación del rally bursátil”, añade.

“Anticipamos un nuevo recorte de tipos en la primera mitad de 2026 debido al debilitamiento del mercado laboral, aunque aumenta el riesgo de que se retrase hasta más avanzado el verano, en lugar del primer trimestre”, aporta Andrew Dubinsky, economista de UBS Global Wealth Management.

Eurizon: previsiones de beneficios son sólidas

En su último The Globe, los expertos de Eurizon señalan que el escenario base para 2026 apunta a un crecimiento económico global sostenido, aunque a un ritmo más moderado que en fases anteriores del ciclo. EEUU mantendría un crecimiento estable en torno al 2%, mientras que la Eurozona crecería cerca del 1,1 %, con el apoyo del consumo y de los planes de gasto en defensa e infraestructuras. China seguiría actuando como factor estabilizador del ciclo global, con un crecimiento previsto entre el 4,5% y el 5%.

En materia de inflación, no se esperan grandes sorpresas en 2026. En la Eurozona, la inflación volvería a situarse claramente en el entorno del objetivo del BCE, mientras que en EEUU se mantendría algo por encima, en torno al 3%, reflejando un mayor dinamismo económico y el impacto de los aranceles, sin que ello implique un repunte inflacionista significativo. La política monetaria se encamina hacia una fase de estabilidad. El BCE mantendría los tipos sin cambios durante 2026, con una política monetaria neutral.

En renta fija, los mercados descuentan un entorno de estabilidad de tipos, lo que refuerza el atractivo de los bonos por su capacidad para generar cupones y actuar como protección ante un posible deterioro del ciclo.

En renta variable, las previsiones de beneficios son sólidas. Para 2026 y 2027 se espera un crecimiento cercano al 14% tanto en EEUU como en Europa, apoyado en el sector tecnológico y en la mejora del entorno macroeconómico europeo.

Tecnológicas: preocupación por el impacto de la IA en la rentabilidad

Jesse Cohen, analista senior en Investing.com, opina sobre las tecnológicas: "Aunque el fuerte crecimiento publicitario de Meta demuestra que su negocio principal sigue siendo sólido, los inversores están expresando claramente su preocupación por que su agresivo gasto en IA pueda afectar a la rentabilidad. El mercado parece cuestionar si estos enormes aumentos en el gasto de capital generarán suficientes beneficios, especialmente ahora que se reconoce el impacto en los márgenes para 2026. Esto refleja una brecha cada vez mayor entre las ambiciones de las empresas tecnológicas en materia de IA y la paciencia de Wall Street con los ciclos de inversión abiertos. Los inversores a largo plazo pueden considerar que este es un año de transición necesario, ya que el negocio publicitario de Meta sigue generando suficiente flujo de caja para financiar su transformación hacia la IA.".

Su compañero Thomas Monteiro añade: "Aunque pequeño en términos de beneficio por acción, el resultado de Tesla fue un resultado de calidad, con márgenes que muestran signos de que la compresión de precios debida a una mayor competencia y a la disminución de la percepción del valor de la marca está desapareciendo lentamente, sobre todo a medida que se estabiliza la demanda en los mercados con mayor poder adquisitivo. Esto es clave de cara a lo que parece ser un año de mayor gasto: el aumento del margen bruto y del margen operativo reconstruye eficazmente la 'capacidad de fuego' para financiar la agenda de Tesla para 2026, que consiste en duplicar la capacidad informática in situ en Texas, poner en marcha la producción de la Megafábrica de Houston (Megapack 3/Megablock) e instalar las líneas de producción de Optimus de primera generación, sin tener que depender tanto del precio para impulsar el volumen".

"El panorama general sigue siendo débil en comparación con la valoración a largo plazo. Tesla está entrando en una nueva fase de transición en la que pide a los inversores que suscriban un nuevo modelo de ingresos (autonomía/servicios) antes de que se haya estabilizado el modelo tradicional (volúmenes de automóviles), lo que hace que las métricas de lanzamiento, y no las entregas, sean el indicador adelantado más importante a partir de ahora. En última instancia, la próxima revalorización dependerá menos de los incrementos trimestrales y más de sí la autonomía puede traducirse en una economía escalable y repetible antes de que el negocio automovilístico principal se reacelere por completo", explica.

Por su parte, los resultados del segundo trimestre del año fiscal 2026 de Microsoft destacan la continua adopción de la IA en toda la infraestructura, incluido el auge de GitHub gracias al crecimiento de Copilot en medio del incremento de los sistemas agenticos. Las últimas estadísticas de GitHub muestran un crecimiento tanto entre los desarrolladores individuales como entre las empresas: 

  • Las suscripciones a Copilot Pro+ para desarrolladores individuales aumentaron un 77% con respecto al trimestre anterior.
  • GitHub cuenta ahora con más de 4,7 millones de suscriptores de pago a Copilot, lo que supone un aumento del 75 % con respecto al año anterior.
  • Siemens está apostando por GitHub y ha adoptado la plataforma completa para aumentar la productividad de los desarrolladores tras el éxito de la implantación de Copilot en más de 30 000 desarrolladores.

Con nuevas funciones como GitHub Copilot SDK y Agent HQ, GitHub sigue apoyando a los desarrolladores a lo largo de todo el ciclo de vida del desarrollo de software, especialmente ahora que la IA está cada vez más integrada en la forma en que los equipos crean y envían código. 

14Jan

Las quiebras de empresas aumentarán por el impacto de la inteligencia artificial, por el dumping de sobreproducción china. También influyen la creciente polarización social y la desinformación, y el riesgo de una salida masiva de los inversores minoristas en episodios de volatilidad.

Miguel Ángel Valero

La nueva era del proteccionismo implantada en 2025 con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y sus aranceles disparó la incertidumbre económica a niveles inéditos, comparables a los de la pandemia, y sacudió toda la arquitectura geopolítica global y el comercio mundial. En 2026 esto se traducirá en la fractura del propio bloque atlántico, un crecimiento económico global moderado, el aumento de las insolvencias empresariales y la competitividad europea como asignatura pendiente, según las perspectivas de Coface.

Sus expertos dibujan un escenario marcado por dos tendencias clave. Por un lado, un crecimiento global moderado y dispar por regiones: 2,4-2,5% , marcando una nueva desaceleración tras el 2,6-2,7% de 2025, e inferior al potencial previo a la pandemia. En EEUU, el crecimiento se estabilizará ligeramente por debajo del 2 % , impulsado de forma masiva por inversiones en inteligencia artificial ( IA ) y tecnología: centros de datos, redes, generación eléctrica, etc. De hecho, solo el sector de la IA representa alrededor del 20 % del crecimiento estadounidense en 2025, y casi la totalidad si se incluyen los efectos sobre el consumo derivados de las valoraciones bursátiles, que se disparan por la subida de las acciones de los grandes grupos del sector. En Europa, el crecimiento previsto se mantiene cercano al 1 % , similar a 2025. Alemania podría alcanzar el 1% gracias al plan Merz, mientras que para Francia la previsión es del 0,6%, condicionada por incertidumbres fiscales y políticas. Por su parte, China continuará su desaceleración orgánica, pese al objetivo oficial del 5% ; mientras que India mantiene un fuerte dinamismo , apoyado en sus motores internos y su baja exposición al mercado estadounidense.

La segunda variable que marcará 2026 será el aumento de insolvencias. Se espera que las quiebras empresariales continúen aumentando, aunque el ritmo de crecimiento se ralentiza: 3-4% este año, frente al 6-7% de 2025. Los sectores más afectados siguen siendo construcción y hostelería y restauración , pero también se observa un fuerte incremento entre empresas medianas con importante peso social. 

“Se trata a menudo de compañías históricamente frágiles cuya caída se ha acelerado por el contexto general”, afirma Frédéric Wissocq, director de suscripción para Europa Occidental y África en Coface. Las empresas “zombi” , que sobrevivieron gracias a las ayudas por la pandemia y los bajos tipos de interés, están desapareciendo progresivamente. Además, puede surgir una nueva ola de insolvencias con la expansión gradual de tecnologías —especialmente la IA — en el tejido productivo, lo que Jean-Christophe Caffet, economista jefe del Grupo Coface , describe como “creación destructiva”, al menos durante una fase inicial de transición.

Retraso en la respuesta de Europa

“La fragmentación se acelera y la economía se convierte en herramienta de coerción. Antes se hablaba de la heterogeneidad del sur global, pero hoy es la relación transatlántica la que genera verdadera preocupación”, indica Frédéric Wissocq. “Esta revisión de la alianza histórica obliga a Europa a replantear urgentemente su postura estratégica, especialmente en materia de defensa, en un contexto de fuertes restricciones presupuestarias en varios países del continente”, añade.

La respuesta europea se articula en torno al “Compás de Competitividad”, que fija un rumbo estratégico ambicioso para 2029 basado en varias áreas clave: cerrar la brecha en tecnologías avanzadas, desarrollar un plan coherente que combine descarbonización y competitividad, reforzar la seguridad reduciendo dependencias y acelerar el proceso de integración política .Sin embargo, “actualmente, una de las mayores preocupaciones es el retraso en la aplicación operativa de las recomendaciones de los informes Draghi y Letta”, declara Jean-Christophe Caffet . Y es que, aunque se han lanzado algunos proyectos —gigafactorías, simplificación administrativa para pymes, aceleración en permisos mineros —el ritmo está muy por debajo de lo necesario para responder a la urgencia. El plan Draghi preveía inversiones anuales de entre 750.000 millones y 800.000 millones para impulsar la competitividad europea, pero la movilización efectiva de estos recursos se está viendo frenada por restricciones presupuestarias en muchos estados miembros y/o reticencias políticas a emitir deuda conjunta.

El caso alemán ilustra perfectamente esta tensión entre ambición y realidad: la llegada de Friedrich Merz al poder en 2025 marcó un cambio en la política económica alemana, tradicionalmente basada en la disciplina fiscal. Alemania ha anunciado un ambicioso plan de estímulo de 850.000 millones en diez años, destinado a infraestructuras, defensa y transición ecológica. Aunque este cambio podría generar efectos positivos en toda Europa, persisten incertidumbres sobre la ejecución y el calendario del gasto.

En cuanto a las perspectivas futuras de las empresas europeas, los expertos de Coface identifican varios frentes: proteccionismo estadounidense, competencia de China, e inestabilidad política regional. Pese a los temores iniciales, los aranceles de EEUU no han provocado grandes distorsiones para los exportadores europeos. Las tasas efectivas se sitúan actualmente en torno al 16-17 %. “Europa no está más gravada que el resto del mundo e, incluso , menos en algunos productos que exporta a EEUU”, señala Jean-Christophe Caffet. Alrededor del 80% del coste arancelario lo asumen entidades estadounidenses —empresas o consumidores —y no los exportadores extranjeros, en contra de lo que afirma la administración Trump.

Así, el verdadero peligro para la industria europea se encuentra en un dumping masivo de la sobreproducción china, tal y como indica Frédéric Wissocq. Este riesgo se explica por la combinación de sobrecapacidad china y aranceles estadounidenses, que dificultan el acceso al mercado de EEUU. Por ahora, China ha logrado redirigir sus exportaciones hacia Europa (+6%interanual) y, sobre todo, hacia terceros países o “conectores”, como Vietnam (+20% ). Esta ofensiva comercial china ejerce una fuerte presión deflacionaria: la brecha de precios entre productos chinos y europeos se ha ampliado 30 puntos desde la reapertura postCOVID, llegando a más de 40 puntos si se consideran las fluctuaciones cambiarias. ”Esta sobrecapacidad china deprime los precios de producción, estrangulando la facturación y, en consecuencia, los márgenes de los fabricantes europeos. No es un fenómeno temporal, sino una tendencia significativa y probablemente duradera” , avisa Jean-Christophe Caffet. Algunos sectores están especialmente afectados , como el de vehículos eléctricos , donde China ha dado un salto espectacular hacia la gama alta; el de bienes de equipo , especialmente los relacionados con la producción de energía libre de carbono; o el de metales , cuyos dos principales mercados —construcción y automoción —están en desaceleración.

En este todo este contexto alarmante, la incertidumbre pesa sobre la confianza de los agentes económicos, frenando el consumo y generando una marcada prudencia en las decisiones de inversión, concluyen los expertos de Coface.

Marsh/Zurich: atención a la polarización social y a la desinformación

Por su parte, el Global Risks Report 2026 del Foro Económico Mundial, elaborado con Marsh y Zurich, avisa de la confrontación geoeconómica, los conflictos armados entre Estados, los fenómenos meteorológicos extremos, la polarización social (que sube al tercer puesto entre los grandes riesgos globales a dos años vista), y la desinformación (ya es el segundo).

Andrew George, presidente de Specialty en Marsh Risk, advierte: “Las crecientes divisiones se encuentran en el centro de los riesgos sociales a los que todos nos enfrentamos, desde la fragmentación social y la desigualdad, hasta el deterioro de la salud y el bienestar. A pesar de la severidad cada vez mayor de estos riesgos globales, los principales gobiernos están abandonando muchos de los marcos establecidos para abordar los retos comunes. Como consecuencia, las sociedades divididas se están acercando al límite de la inestabilidad social y a un aumento de los conflictos”.

El informe alerta de la llegada de una nueva era de competencia global, ya que los líderes empresariales esperan que la gravedad de 33 riesgos –con la excepción de la confrontación geoeconómica– aumente en los próximos diez años. El 57%anticipa un panorama turbulento o muy complicado durante la próxima década. En este horizonte temporal, los riesgos medioambientales y tecnológicos adquieren un protagonismo destacado. Alison Martin, CEO de Vida, Salud y Distribución Bancaria en Zurich, resalta: “Los líderes empresariales de las principales economías están profundamente preocupados por las pensiones y la salud pública. Estas carencias amenazan tanto el bienestar de la fuerza laboral como la estabilidad social. Sin embargo, resulta llamativo que los riesgos sociales –como el deterioro de la salud, la falta de infraestructuras públicas y de sistemas de protección social– apenas tengan protagonismo en la perspectiva de riesgos a diez años, a pesar de que sus efectos ya están transformando nuestro entorno. Si no actuamos con urgencia y de manera colaborativa, corremos el riesgo de ignorar amenazas que podrían definir nuestro futuro”.

Según el informe, los avances en IA y computación cuántica tendrán un impacto significativo en los mercados laborales, las estructuras sociales, las infraestructuras y la geopolítica, y podrían contribuir a ampliar las brechas económicas globales. Las infraestructuras críticas –vulnerables ante amenazas como el corte de cables submarinos o la interrupción de satélites– también necesitarán una inversión considerable para su modernización.

Peter Giger, Group Chief Risk Officer, de Zurich, añade: “A pesar de que los fenómenos meteorológicos extremos, los ciberataques y los conflictos geopolíticos representan amenazas cada vez mayores, las interrupciones en infraestructuras críticas ocupan solo el puesto 23 entre los riesgos globales para la próxima década. Esto supone una peligrosa falta de atención. Desde las redes eléctricas tensionadas por olas de calor históricas hasta las ciudades costeras amenazadas por el aumento del nivel del mar, dependemos de sistemas que no están lo suficientemente preparados o con poca financiación. Cuando la infraestructura falla, todo lo demás queda expuesto al riesgo. Debemos reconocer lo interconectadas que están estas amenazas e invertir ahora para fortalecer la resiliencia antes de que llegue la próxima crisis”.

Andrew George, presidente de Specialty en Marsh Risk, concluye: “Los avances en inteligencia artificial y computación cuántica están transformando rápidamente los mercados laborales y la geopolítica, con profundas implicaciones que revolucionarán la vida de las personas, mejorarán nuestra salud y prosperidad, y moldearán el futuro de las naciones. A medida que la automatización y los avances en computación cuántica se aceleran, tanto gobiernos como empresas deben trabajar conjuntamente para afrontar los retos relacionados con la redundancia de puestos de trabajo, la concentración económica y el riesgo de interrupciones sistémicas tanto en infraestructuras críticas como en la confianza digital”.

Ibercaja: las elecciones de medio mandato frenarán a Trump

En Ibercaja Gestión vaticinan una economía global que crece a su velocidad de crucero, en torno al 3%. Tras los sustos de 2025, la incertidumbre política se ha reducido y las elecciones de mitad de mandato en EEUU deberían mantener a raya a Trump. En Europa, la tendencia es positiva, la confianza empresarial se sitúa bastante por encima del nivel de hace 12 meses, llega por fin el impulso fiscal alemán y como sorpresa podemos tener el dividendo de la paz si Ucrania y Rusia llegan a un acuerdo duradero .Esto sumaría unas décimas al crecimiento económico y restaría algo de inflación, lo que a su vez daría más margen de maniobra al BCE. Por su lado, los problemas de China con la demanda interna son de sobra conocidos, pero sigue cumpliendo el expediente en términos de crecimiento; y, en general, los emergentes se desenvuelven bien en un entorno de tipos americanos a la baja y dólar débil.

Ven un escenario base en el que los impulsos negativos sean compensados por los positivos. Para mantener su poder en ambas cámaras, Trump necesita una economía creciendo a mayor velocidad y una inflación más baja, ya que la correlación entre evolución de precios y sensación de bienestar económico entre las familias americanas es muy alta.

Por lo tanto, si hay novedades en el frente comercial, puede que incluso sean positivas (por ejemplo, exenciones en productos básicos en la cesta de la compra del americano medio; el One Big Beautiful Bill ya incluía retoques impositivos que aumentarán las devoluciones de impuestos en primavera), pero si esto no es suficiente para que Trump recupere popularidad, ya se habla de devolver parte de lo recaudado vía aranceles en forma de cheque directo a casa.
En Europa, los alemanes pueden anunciar una reforma y acabar gastando menos que el año anterior, como ha ocurrido en 2025 (se espera que acaben con un déficit del 2,5 %, frente al 2,7 % de 2024). Ya pasó después de la gran crisis financiera de2008. La excusa es que no han tenido presupuesto hasta octubre: el impulso no se ha cancelado, sino que se ha retrasado. Se espera que el crecimiento alemán se acelere desde el 0,3% de 2025, al 1,3 % en 2026 y al 1,7 %en 2027. Y la economía alemana es más de un cuarto del total de la zona euro.

Adicionalmente, está el impulso de las 4 bajadas de tipos de 2025, ya que la política monetaria siempre actúa con 'retraso'. Por lo tanto, en Ibercaja Gestión esperan  que la economía de la zona euro siga progresando a tasas cercanas a su crecimiento potencial, 1%.

Y el empujón que supondría que Ucrania y Rusia llegan por fin a un acuerdo de paz. Si se logra una tregua indefinida, pero sin resolver la posesión delos territorios y sin otorgar garantías de seguridad para Ucrania, el impacto sería mínimo, ya que persistiría la incertidumbre. Si, por el contrario, se logra un acuerdo duradero, la UE podría replantearse importar algo de gas ruso y se pondría en marcha el plan de reconstrucción de Ucrania. El impacto en PIB e inflación sería considerable.

Después de 164 bajadas de tipos en 2024 y 155 en 2025, quedan por delante otras 78 bajadas de tipos previstas en todo el mundo para 2026. Por lo tanto, el viento de cola de las políticas monetarias sigue soplando. El mercado está pendiente, sobre todo, de lo que haga la Reserva Federal, que también está de elecciones. De momento, el mercado ha puesto en precio dos bajadas para los próximos 12 meses, pero la elección del sustituto de Powell puede decidir el resultado final; al igual que lo puede hacer la evolución de la inflación y de los tipos a largo plazo, sobre todo si el movimiento al alza de éstos se debe a un nuevo episodio de crisis de confianza sobre la independencia de la Fed. "Lo positivo para los inversores es que 2026 será un año donde veamos bajadas de tipos, que históricamente ha servido para impulsar la renta variable", apuntan en Ibercaja Gestión.

Es complicado que las Bolsas repitan las altas rentabilidades de los últimos 3 años, pero en la gestora de Ibercaja recomiendan "seguir invertidos en carteras globales, diversificadas y gestionadas activamente". En Deuda Pública, las curvas ofrecen rentabilidades más atractivas que las de hace 12 meses en los tramos largos. Los vencimientos cortos siguen siendo poco atractivos. En Renta Fija Privada, una buena ventana de oportunidad para apostar por el crédito de buena calidad crediticia con duraciones medias (3-4 años).En Renta Variable, las expectativas de crecimiento de beneficios tanto para 2026 como para 2027 se sitúan por encima del 10%. "Salvo accidente, 2026 debería ser un buen año de Bolsa; aunque los accidentes, de vez en cuando, ocurren. EE.UU. debería subir algo menos que Europa, ya que las valoraciones de partida son más exigentes", avisan. Sectorialmente, una mezcla de cíclicos y defensivos en los que estar sobre ponderados: sanidad, consumo y tecnología más exposición a infraestructuras y financieras, y fuera fuera en energía y telecos.

Los riesgos como geoestrategia, posible sobrevaloración de la IA, e irresponsabilidad fiscal de los gobiernos, en absoluto pueden ser ignorados. La aportación de valor vendrá de la diversificación, flexibilidad y gestión activa. 2026 volverá a ser un buen año para la renta fija. "Vemos un 2026 positivo para los activos de riesgo y por lo tanto favorable para Bolsas", insisten. "El objetivo de Trump es un dólar débil y en 2026 podríamos ver más medidas como los aranceles que vayan en ese camino. Puede que hasta 1,2 -1,22/€, para reforzarse algo al aproximarse las elecciones de medio mandato en noviembre", resaltan

Singular Bank: la gestión activa será más determinante que nunca

Las Perspectivas 2026 de Singular Bank destacan que el antiguo orden internacional surgido tras la II Guerra Mundial ha perdido vigencia, sin que se haya consolidado todavía un marco sustitutivo, dando lugar a una etapa marcada por tensiones estratégicas, reajustes en las cadenas de valor y la irrupción de nuevas potencias intermedias. Durante 2025, el uso del poder económico, comercial y tecnológico como pilar central de política exterior se ha intensificado, particularmente por parte de Estados Unidos y China. La Administración Trump ha profundizado en la utilización de aranceles para reforzar su soberanía estratégica, mientras que el Gobierno de Xi Jinping ha afianzado su influencia mediante el control de exportaciones críticas como tierras raras y semiconductores.

Alicia Coronil, Economista Jefe de Singular Bank, señala: “Nos encontramos en el epicentro de una reconfiguración geoeconómica que marcará las próximas décadas. Las tensiones entre Estados Unidos y China, junto con el auge del Sur Global y de nuevas potencias intermedias, están obligando a redefinir las cadenas de valor y las estrategias industriales. Para Europa, 2026 será un año decisivo para reforzar su autonomía estratégica, recuperar su rol geoeconómico e impulsar su competitividad en un mundo que transita hacia un nuevo orden mundial”.

Será un año clave para Europa, que afronta el reto de reafirmar su peso geoeconómico, consolidar su autonomía y acelerar su integración en sectores clave como la industria, la energía, la defensa y la tecnología. Además, este proceso se desarrollará en un contexto marcado por la recuperación económica de Alemania, impulsada por la inversión pública, y por el crecimiento previsto para España, que volverá a superar la tasa de avance del PIB del conjunto de la Eurozona ante la resiliencia de la demanda interna.

El desarrollo acelerado de la IA y otras innovaciones disruptivas continuará impulsando un ciclo inversor histórico, que irá acompañado de una creciente demanda energética, de infraestructuras, hardware y talento especializado. De este modo, este fenómeno abre nuevas oportunidades en sectores como software, consultoría, salud, biotecnología o electrificación.

En los mercados financieros, será un ejercicio de transición, con retornos más moderados y con políticas monetarias tendiendo a la estabilización en niveles próximos a la neutralidad. Identifica valor en la renta fija en segmentos de mayor calidad, mientras que la renta variable afrontará un entorno en el que la fortaleza de los beneficios convivirá con valoraciones exigentes, especialmente en tecnología.

En este sentido, Roberto Scholtes, jefe de Estrategia de Inversión de Singular Bank, vaticina que "la gestión activa será más determinante que nunca. La combinación de crecimiento moderado, valoraciones ajustadas y divergencias entre sectores exige una aproximación selectiva y diversificada. Las oportunidades existen, pero requieren un análisis riguroso y una lectura estratégica de los grandes vectores que transforman la economía global”. Las 5D—digitalización, descarbonización, demografía, desglobalización y desorden geopolítico— son la guía fundamental para identificar las oportunidades estructurales de inversión de largo plazo en el nuevo contexto internacional.  “Este enfoque, que establecimos en 2022, demuestra hoy más vigencia que nunca en un mundo que se reconfigura a gran velocidad”, recoge el informe.

Robeco: selectivos y aprovechar las oportunidades ligadas a las caídas

Los inversores deberán ser selectivos este año, ya que los mercados bursátiles y metalúrgicos, excesivamente exuberantes, se enfrentan a posibles correcciones, afirma el Head of Multi-Asset Strategies & Equity Solutions de Robeco, Colin Graham. Pueden surgir oportunidades vinculadas a las caídas que pueden producirse si los mercados de renta variable abandonan sus máximos históricos, con los valores chinos que monetizan la IA y con las alternativas tradicionales a las acciones caras, como la deuda pública o los bonos corporativos.

"El progreso tecnológico récord esconde fragilidades estructurales del resto de la economía, como las presiones inflacionistas y un panorama manufacturero sombrío", avisa. "Mientras los índices como el S&P 500 alcanzan máximos históricos, el 'repunte de todo' iniciado el llamado Día de la Liberación del pasado abril, cuando se anunciaron los aranceles del presidente Trump, ha dado lugar a un mercado vulnerable a un brusco golpe de realidad", insiste.

"El éxito en 2026 requerirá comprar en las caídas de las posiciones abarrotadas y de consenso, y gestionar la merma de rentabilidad por las asignaciones menos favorecidas a coberturas defensivas e ideas basadas en las valoraciones", añade.

No solo los mercados bursátiles han alcanzado nuevos máximos. El precio del oro también ha batido récords y la onza ha superado los 4.000$ debido a la continua agitación geopolítica y a la gran demanda por parte de los bancos centrales. Por su parte, la plata se ha disparado porque la oferta no satisface la futura demanda industrial. "Los metales preciosos han proporcionado diversificación y rentabilidad, pero la reciente subida de la plata (un 30% en 2025) encarna la inestabilidad actual del mercado. Aunque la demanda industrial por parte de los sectores de la energía solar y el 5G es real, el precio de la plata se ha desvinculado de los fundamentales. Por el contrario, el oro sigue siendo una cobertura de primera", explica. 

Se espera que la demanda procedente de los bancos centrales siga siendo el cuádruple que en los años anteriores al 2022, un factor de demanda clave que habrá que vigilar este año. El interés de los fondos cotizados (ETF) de ambos metales ha crecido significativamente: el 22% de las 220.000 toneladas extraídas reside en monedas de oro y ETF respaldados por oro, unas tenencias mayores que las de los bancos centrales: "En consecuencia, el interés financiero será el motor predominante del oro y la plata, por lo que podemos esperar volatilidad y negociación en los indicadores técnicos", alerta.

Por otra parte, la posible contracción del mercado de deuda privada podría provocar que los instrumentos más tradicionales, como los bonos soberanos y el crédito, sean más atractivos en 2026. "Los riesgos sistémicos de la deuda privada han ido en aumento, ya que la demanda ha impulsado una 'reserva oscura' cada vez mayor de préstamos no bancarios sin la transparencia ni las rigurosas pruebas de estrés a las que están sujetas las emisiones de deuda cotizada», afirma Graham.

"Dados los estrechos vínculos con el sistema bancario tradicional, una crisis de liquidez en el ámbito del crédito privado podría desencadenar una repentina convulsión en los mercados públicos. Los gestores de deuda privada venderían primero lo que pudieran, empezando por la deuda líquida, y luego los bancos liquidarían las garantías (bonos del Tesoro, bonos investment grade y acciones) para cubrir las rebajas", recalca. "La derogación de la regulación de los balances bancarios en EEUU dará margen, ya que estas anomalías de precios a corto plazo se presentarán para los gestores hábiles de la deuda. Por tanto, pueden surgir oportunidades para la renta variable, el high yield y la deuda pública si la venta masiva no se debe a otros fundamentales».

La obsesión del mercado por los valores de IA ha llevado a muchos a creer que se trata de una burbuja a punto de estallar. Nvidia, que fabrica chips de IA, se convirtió en la primera compañía del mundo en alcanzar un valor superior a 4 billones$, una capitalización bursátil mayor que el PIB de todos los países europeos.

"El discurso en torno a la IA está pasando de la mera narrativa (valoraciones basadas en el potencial futuro) a la implementación, con resultados reales en cuanto a eficiencia y retorno de inversión. Las tecnológicas de EEUU (que elaboran dichas narrativas) siguen dominando el desarrollo de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM). No obstante, es probable que 2026 sea un año de racionalización en el que surjan inquietudes sobre el crecimiento, ya que los hiperescaladores se enfrentan a la presión de justificar los billones que están invirtiendo en bienes de capital. Por el contrario, las compañías de China (que ejecutan implantaciones) están ganando la carrera de la "IA aplicada". Al centrarse en la reducción de los costes unitarios de fabricación y logística, la IA china ya se está haciendo notar en las ganancias del 1% del PIB. No hemos descartado las acciones chinas que se beneficiarán del despliegue de la IA, como en la automatización industrial", resalta Graham.

El experto de Robeco cree que los inversores profesionales deben tener cuidado con la influencia de los minoristas que han proliferado en torno a los ETF de bajo coste, (en los de renta variable EEUU suponen más del 40%), atraídos por la subida constante de los precios de las acciones, y la perspectiva continua de una burbuja de la IA: "El cambio de la propiedad a inversores minoristas y tácticos que actúan en función de los precios ha creado 'manos frágiles". "Ya estamos observando un 'agotamiento minorista': los flujos netos han sido negativos durante cinco semanas consecutivas, lo que sugiere que la mentalidad de 'comprar en la caída' está desapareciendo. También está la 'brecha de confianza', ya que las encuestas a los gestores de fondos revelan altos niveles de inversión a pesar de la creencia generalizada de que el mercado experimenta una burbuja en torno a la IA. Esto genera riesgos de que se produzca una 'salida masiva'. remarca.

Este año también es año de elecciones de mitad de legislatura en EEUU. Desde 1961, la renta variable estadounidense pasa apuros en los tres primeros trimestres de los años de elecciones al Congreso, seguidos de un repunte en el cuarto. "Puede que este año no sea tan fácil como se prevé mayoritariamente", advierte.

"Y no hay que olvidar que los niveles de efectivo han disminuido mientras que los préstamos han aumentado a medida que todo el mundo se contagiaba del virus de la IA. Ahora existen riesgos de apalancamiento, ya que los saldos mundiales de efectivo han caído hasta un precario 3,7%, un nivel que históricamente precede a grandes desplomes de los mercados bursátiles", subraya Graham. "Además, los mercados de renta variable siguen cotizando en función del crecimiento de los beneficios de las empresas relacionadas con la IA y de los indicadores técnicos, no de las valoraciones", apunta.

"Durante estos episodios de volatilidad, nos basaremos en nuestro propio proceso de inversión multiactivo, analizando los fundamentales para detectar cualquier cambio en nuestras perspectivas; por ejemplo, en los beneficios de las compañías o en la evolución de los tipos de interés. Esto servirá como base para fundamentar la decisión de comprar activos de riesgo en caídas o alejarse de ellos para construir carteras más defensivas", concluye.

13Jan

La intervención de EEUU puede convertir las próximas elecciones sudamericanas en un referéndum sobre la doctrina Monroe 2.0. La tendencia hacia gobiernos de izquierda está retrocediendo, sustituida por una ideología centrada en la seguridad.

Miguel Ángel Valero

El cambio de régimen en Venezuela provocará una reorganización política en Latinoamérica, y los países se enfrentarán a la disyuntiva de permanecer en el "sur global" o situarse dentro de una renovada esfera comercial y de seguridad estadounidense. Las oportunidades para los inversores en mercados emergentes a largo plazo en este periodo de cambio son "reales e inminentes", asegura un análisis de Robeco.

El impacto geopolítico que se produjo el 3 de enero de 2026, cuando las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses detuvieron a Nicolás Maduro en Caracas, ha alterado el panorama de riesgo político en Sudamérica. "Se trata del cambio más significativo en la dinámica de poder del hemisferio occidental desde el final de la Guerra Fría: el reinicio de la doctrina Monroe para el siglo XXI", insisten los expertos de la gestora holandesa.

Mientras EEUU inicia un período de influencia y control potencial en Venezuela, tres economías influyentes del continente —Perú, Colombia y Brasil— se encaminan hacia elecciones generales que decidirán si Sudamérica se integra en un corredor de seguridad y recursos alineado con EEUU o se retira a un bloque defensivo y multipolar del sur global.

A pesar de que México no celebrará elecciones generales este año, sigue siendo un pilar fundamental en el panorama de la doctrina Monroe 2.0, ya que actúa como principal crítico diplomático y como nodo económico fundamental en el nuevo orden regional. 

El operativo estadounidense de 2026 en Venezuela ha colocado a México en una posición precaria, al tener que equilibrar su compromiso constitucional de no intervención con su profunda integración económica con Estados Unidos.

La intervención en Venezuela puede convertir las próximas elecciones sudamericanas en un referéndum sobre la nueva postura estratégica de EEUU, esa doctrina Monroe 2.0 aplicada por Donald Trump

Las encuestas sugieren que la tendencia hacia gobiernos de izquierda está retrocediendo, sustituida por una marcada división ideológica centrada en la seguridad y la soberanía nacional.

Perú cuenta con más de 1,5 millones de migrantes venezolanos

Perú entra en su ciclo electoral en abril con un panorama fragmentado de más de 35 candidatos registrados. La principal preocupación de los votantes es la delincuencia, lo cual ha popularizado cada vez más las propuestas políticas más duras. El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga (Renovación Popular), se ha situado como un líder al estilo del salvadoreño Bukele, abogando por la expansión inmediata de la minería y la purga de la influencia de la izquierda bolivariana. En la actualidad, compite con Keiko Fujimori para conseguir el voto conservador, mientras que el comediante Carlos Álvarez, un recién llegado a la política, lidera varias encuestas con un discurso antisistema.

El país acoge a más de 1,5 millones de migrantes venezolanos. Cualquier estabilización en Caracas que facilite la repatriación podría suponer un alivio fiscal para los servicios sociales de Perú. 

Una victoria de la derecha probablemente aceleraría el desarrollo del centro logístico del puerto de Chancay, a la vez que reforzaría los lazos de seguridad con Washington para contrarrestar la inestabilidad regional. A pesar de los continuos cambios en el poder ejecutivo, Perú sigue siendo uno de los países emergentes favoritos debido a la independencia de su banco central y a sus sólidas reservas de cobre y oro. Perú es la apuesta segura en el escenario actual, ya que, aunque se recrudezca la retórica política, el motor minero no se detendrá.

La hora de la verdad en Colombia

Colombia es el país más directamente afectado por la caída de Maduro. Las próximas elecciones en Colombia son, en el fondo, una elección entre dos opciones en cuanto a la calificación crediticia del país y su relación con EEUU en materia de seguridad. El país celebrará elecciones legislativas y primarias en marzo, con una segunda vuelta en junio. 

La derecha opositora (María Fernanda Cabal y Abelardo de la Espriella) hacen campaña a favor de un realineamiento total con EEUU. Su plataforma propone privatizar partes de Ecopetrol, reactivar los agresivos esfuerzos antinarcóticos y aprovechar la transición de Caracas para desmantelar los refugios que antes utilizaban los disidentes del ELN y las FARC.

Iván Cepeda, a la izquierda, es el posible sucesor del legado de Petro. Su plataforma enfatiza la soberanía medioambiental y ha calificado la incursión estadounidense como una violación del Derecho internacional. 

Una victoria de la oposición en Colombia probablemente generaría un dividendo de seguridad, lo que podría poner fin al conflicto interno de 60 años en Colombia al eliminar la estructura de apoyo bolivariana a los grupos armados. Podría desencadenar una compresión masiva de los spreads de los bonos soberanos y una apreciación de la moneda, ya que señala un retorno a la ortodoxia fiscal y un fortalecimiento de la alianza de seguridad con Estados Unidos.

¿Podrá Lula resistir la marea derechista?

En Brasil, las campañas electorales comienzan oficialmente en agosto, y las elecciones generales se celebrarán en octubre. Brasil es el peso pesado de la región y la popularidad del presidente Lula se ha visto puesta a prueba por su postura contra el unilateralismo estadounidense. Lula se enfrenta al 'efecto Moby Dick': un intento de unir a la nación en torno a la bandera de la soberanía nacional para contrarrestar la influencia estadounidense. El descontento por el deterioro de las condiciones económicas y una profunda crisis de seguridad y ética podrían frenar su intento de lograr un llamamiento creíble a la unidad nacional.

Lula sigue siendo un candidato viable y es probable que utilice la incursión estadounidense para argumentar que solo un Brasil fuerte y unificado puede evitar que la región se convierta en un campo de batalla para las rivalidades entre superpotencias. Su plataforma se basa en la expansión de los BRICS, la industrialización impulsada por el Estado y el uso de la influencia de Brasil para mediar en una transición en Caracas que no esté controlada por EEUU. Considera que el control estadounidense sobre el petróleo venezolano es una amenaza directa a la hegemonía regional de Brasil. 

La oposición de centroderecha de Brasil, liderada actualmente por un conjunto de gobernadores (Tarcísio de Freitas, Romeu Zema y Ronaldo Caiado) y la familia Bolsonaro, propone volver a la disciplina fiscal y fomentar la inversión privada, así como abandonar la retórica antiestadounidense. Su plataforma sugiere reducir los lazos con los BRICS, ratificar plenamente el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur y alinearse con las iniciativas de nearshoring de EEUU para sustituir las cadenas de suministro chinas. Argumentan que alinearse con EEUU en la era posterior a Maduro es la forma más rápida de atraer las inversiones tecnológicas y energéticas necesarias para la modernización industrial de Brasil.

Las elecciones en Brasil determinarán si la séptima economía más grande del mundo sigue siendo líder del sur global o vuelve a girar hacia una arquitectura comercial integrada en Estados Unidos. En este momento, Brasil es un mercado de carry trade para los inversores globales. Por ahora, las altas tasas de interés protegen al real, pero la polarización política en el tercer trimestre de 2026 podría generar volatilidad en el mercado de divisas, ya que los brasileños deben decidir entre un crecimiento impulsado por el Estado y un reajuste del mercado.

El papel de México

La presidenta Claudia Sheinbaum se ha convertido en una voz regional destacada contra la acción de EEUU en Venezuela, rechazando la intervención como una violación de la Carta de las Naciones Unidas y una amenaza para la paz regional. Sheinbaum ha planteado la defensa de la soberanía venezolana como una defensa directa de la soberanía mexicana, rechazando explícitamente tanto la intervención estadounidense en el extranjero como cualquier indicio de acciones similares en su propio país.

Se espera que EEUU utilice la próxima revisión del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) este año para obligar a México a cumplir con el avance de la política estadounidense en la región. A pesar de la retórica política de alto riesgo, el papel de México como centro de recursos y fabricación es más importante que nunca para los intereses de EEUU. México ha consolidado su posición como el mayor socio comercial de EE.UU., liderando de manera efectiva la 'salida de China, a medida que las empresas se trasladan de Asia a suelo norteamericano.

Repercusiones para el sector de los recursos

La destitución de Maduro ha creado un nuevo grupo de ganadores y perdedores en los sectores clave de la región. La perspectiva de que 300.000 millones de barriles de crudo venezolano vuelvan al mercado (bajo la gestión de EEUU) limita los precios del petróleo a largo plazo, aunque la reparación de las infraestructuras llevará años debido a los obstáculos a la inversión y los riesgos de sabotaje. 

El triángulo del litio y el cobre (Argentina, Chile y Perú) se está convirtiendo en una prioridad estratégica para la deslocalización cercana de EEUU, dada su relevancia para las redes energéticas y las baterías eléctricas que impulsan la industria tecnológica y automovilística. Esos países ya están alineados con las políticas estadounidenses y son aquellos con los que podríamos llegar a firmar acuerdos comerciales preferenciales.

Brasil ha consolidado su posición como la principal potencia en recursos del continente. Brasil, que actualmente es el principal productor de petróleo de Latinoamérica, superó los 4 millones de barriles diarios a finales de 2025, con enormes inversiones en exploración que se desplazaron hacia el margen ecuatorial y la cuenca sur. Además de este auge energético, Brasil ha desarrollado nuevas minas de cobre, aluminio y litio, y ahora tiene las segundas reservas de tierras raras más grandes del mundo (como 21 millones de toneladas), solo superadas por China.

Con la matriz energética altamente diversificada de Brasil —más del 88% de su electricidad proviene de fuentes renovables baratas como la solar, la eólica y la hidráulica—, garantizar el acceso a los recursos brasileños se ha convertido en un objetivo estratégico fundamental para las empresas tecnológicas estadounidenses que buscan estabilizar sus cadenas de suministro de tecnología verde y hardware de inteligencia artificial.

Si bien Brasil es líder en tierras raras, los consolidados clústeres industriales de México en los sectores automovilístico y electrónico son esenciales para el corredor de recursos alineado con Estados Unidos. Además, los recursos naturales de México, en particular el petróleo, siguen siendo fundamentales para la seguridad energética de Norteamérica, incluso cuando la región se prepara para el posible regreso al mercado de 300.000 millones de barriles de crudo venezolano.

La influencia de China

Durante la última década, China ha sido el principal prestamista de Sudamérica, mientras que EEUU se ha centrado en México y Asia-Pacífico. China consolidó su influencia en Sudamérica a través de iniciativas masivas respaldadas por el Estado, como la iniciativa de la Franja y la Ruta (One Belt One Road). Entre los ejemplos más destacados se encuentran el megapuerto de Chancay, en Perú, con un coste de 3.500 millones$, diseñado para sortear el Canal de Panamá, y el metro de Bogotá, en Colombia. 

En Brasil, la presencia de China ha evolucionado desde la simple extracción de recursos hasta la fabricación de alta tecnología, con empresas como BYD y Great Wall Motor que se han hecho cargo de antiguas plantas automovilísticas occidentales para crear centros regionales de vehículos eléctricos. Estas inversiones formaban parte de una estrategia a largo plazo para asegurar las cadenas de suministro de soja, cobre y litio, lo que convirtió a Pekín en el principal socio comercial de dos tercios del continente.

La incursión estadounidense en Venezuela en 2026 está desafiando fundamentalmente este dominio, dejando al descubierto los límites del poder económico chino frente a la intervención del poder duro estadounidense. A medida que Washington reafirma la doctrina Monroe, las empresas respaldadas por el Estado chino podrían enfrentarse a controles más estrictos por parte de los países sudamericanos alineados con EEUU, donde sus proyectos de infraestructura a largo plazo —antes considerados intocables— pueden estar sujetos a nuevos controles de seguridad para la inversión extranjera directa china, similares al modelo del Comité de Inversión Extranjera estadounidense (CFIUS).

La pérdida de posición es más evidente en el sector energético, donde China está perdiendo su estatus como principal comprador de petróleo venezolano, lo que obliga a las capitales regionales a elegir entre el crédito chino y la seguridad garantizada por EEUU. Además, los países que mantienen profundos vínculos con China y otros aliados del régimen de Maduro, o que se resisten a las directivas de seguridad de EEUU, podrían enfrentarse a sanciones secundarias o barreras comerciales.

En esta nueva era geopolítica, México sigue siendo un eje de la región productiva de Norteamérica. Si bien las repercusiones políticas inmediatas de la incursión en Venezuela implican retórica soberanista y fricciones con el gobierno de Sheinbaum, la trayectoria a medio plazo de México sigue ligada a un cambio estructural hacia una arquitectura comercial integrada y proestadounidense.

La región andina, junto con México, constituye un destino atractivo para el nearshoring estadounidense. Las empresas estadounidenses que buscan diversificarse y alejarse de las cadenas de suministro asiáticas pueden acceder a una Sudamérica rica en recursos y abierta a los negocios bajo un nuevo paraguas de seguridad.

Posicionarse ante la nueva era

La incursión de EEUU en Venezuela marca, según los expertos de Robeco, el final de una década de estancamiento regional. Si bien las consecuencias inmediatas podrían incluir volatilidad monetaria y debates sobre la soberanía, la trayectoria a medio plazo podría ser un cambio estructural hacia un clima de inversión favorable a EEUU que fomente el crecimiento. Si las próximas elecciones en Colombia, Perú y Brasil confirman este giro hacia la derecha que ya se ha observado en Argentina y Chile, la región podría experimentar un ciclo económico más constructivo en los próximos años.

"Mantenemos una posición estratégica en toda Latinoamérica en todas nuestras estrategias de mercados emergentes, a través de una exposición diversificada a Chile, México, Perú y Brasil. Tenemos posiciones en empresas que pueden verse afectadas por los acontecimientos actuales, entre las que se incluyen activos de infraestructura en México, empresas mineras de cobre, litio y oro en Sudamérica, así como empresas de energía y servicios públicos en Brasil. La región sigue presentando un valor atractivo en comparación con otros mercados emergentes", añade el análisis de Robeco.

15Dec

"El panorama posterior a la COP30 es dinámico y complejo, y tiene un gran potencial. La complacencia es un riesgo, pero la inversión y la titularidad activas son una oportunidad", subrayan en Robeco.

Miguel Ángel Valero

"Robeco mantiene el rumbo: esa es el objetivo de nuestro plan de transición 2025-2030 centrado en el clima y la naturaleza. No obstante, ¿mantienen también los gobiernos el rumbo? ¿Qué consiguieron en la COP30 celebrada en Belém?", se pregunta un análisis de la gestora de Países Bajos, que llega a tres conclusiones:

  • La COP30 logra avances, pero aumenta la ambigüedad política.
  • Los inversores se enfrentan a una transición desordenada con riesgos amplificados.
  • La inversión y la titularidad activas siguen representando una oportunidad

La COP30 dejó claro una vez más que la colaboración multilateral se ha erosionado en gran medida. Tras el fracaso de principios de año del tratado de la ONU sobre los plásticos y el impuesto mundial sobre el transporte marítimo internacional, el resultado de la COP30 fue un documento sin contenido firme sobre los combustibles fósiles ni nuevos objetivos vinculantes

Por otro lado, la COP30 reafirmó el compromiso de los países con los objetivos del Acuerdo de París, movilizó nuevas herramientas de financiación para la adaptación al cambio climático y puso en marcha varias iniciativas para acelerar la transición energética, especialmente en las economías emergentes. En palabras de Ana Toni, directora ejecutiva de la COP30: "Hemos ido en la dirección correcta, pero no a la velocidad necesaria".

Llama la atención que las dos prioridades de la presidencia brasileña de la COP30 (la lucha contra la deforestación y la eliminación progresiva de los combustibles fósiles) se plantearan fuera del orden del día de la sesión plenaria como iniciativas independientes que debían llevar a cabo coaliciones de países.

Esta ambigüedad pone de manifiesto que la transición climática contempla varias velocidades. La fragmentación geopolítica ha amplificado las diferencias regionales y el desequilibrio entre los riesgos y las oportunidades relacionados con la transición en los diversos sectores y regiones. 

Una transición energética de varias velocidades

Como noveno productor mundial de petróleo, Brasil propuso debatir una hoja de ruta para retirar los combustibles fósiles. Dada la intensa oposición a la iniciativa en el pleno, será un grupo de 80 naciones liderado por la UE el que la pondrá en marcha. Sin embargo, faltan actores clave como EEUU, China, India, Rusia yArabia Saudí.

Mientras que la COP30 no consiguió asumir una posición política clara respecto a los combustibles fósiles, el World Energy Outlook (WEO) de 2025, publicado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) justo antes de la COP30, no deja lugar a dudas sobre la dirección a seguir. El WEO muestra que, independientemente del rumbo político que se siga, el mundo se dirige hacia la "era de la electricidad". Incluso en el escenario más conservador, las energías renovables crecen más rápido que cualquier otra fuente de energía importante. 

En todos los escenarios, la demanda de carbón disminuye. Ya vimos esta tendencia en la COP30, cuando Corea del Sur y Bahréin se adhirieron a la Powering Past Coal Alliance. En el caso del petróleo y el gas, la demanda futura varía significativamente según los escenarios políticos. Ambos combustibles han llegado para quedarse en las próximas décadas, pero no están exentos de riesgos, precisamente por la incertidumbre política. Por ejemplo, la AIE ha destacado en repetidas ocasiones el riesgo de que se produzca un exceso significativo de GNL en 2030.

El informe WEO deja muy claro que la construcción continuada de infraestructuras de energía limpia está transformando la estructura del sistema energético mundial. Este cambio monumental se está desarrollando sin la coordinación de los gobiernos. Por lo tanto, los inversores deberían anticipar una transición desordenada, con diferencias regionales cada vez mayores en cuanto a velocidad, y primas de rentabilidad amplificadas por oportunidad y riesgo por región, pors ector y a lo largo del tiempo.

A pesar de los importantes retrocesos de la política climática este año, los valores de energías limpias están experimentando un fuerte repunte y han superado al índice mundial en más de un 25% en lo que va de año.

La ambigüedad política sobre los combustibles fósiles refuerza la posibilidad real de que las temperaturas sigan subiendo y los fenómenos meteorológicos extremos aumenten. Uno de los resultados más destacados de la COP30 fue el objetivo de triplicar la financiación de la adaptación para 2035. Los gobiernos también han hecho hincapié en la protección de la naturaleza y las soluciones basadas en ella.

La iniciativa Tropical Forest Forever Facility (TFFF) se puso en marcha con un capital comprometido de 6.700 millones$ y un objetivo a largo plazo de invertir 125.000 millones. Robeco, una de las primeras entidades que respaldó el desarrollo del TFFF, lideró un compromiso de 'engagement' entre inversores y el gobierno holandés que se tradujo en una contribución financiera a los costes de puesta en marcha del fondo.

Aunque las oportunidades de inversión derivadas de la adaptación y la naturaleza son aún incipientes, la COP30 envía un mensaje claro de que este mercado está creciendo. A diferencia de la mitigación del cambio climático, los países no pueden decidir si adaptarse o no al cambio climático: tendrán que hacerlo a pesar de todo.

En los próximos años, la transición invertible se ampliará de la energía limpia y la industria con bajas emisiones de carbono a los activos basados en la naturaleza y la financiación de la adaptación. Robeco detecta oportunidades de crecimiento en renta fija (por ejemplo, bonos soberanos de adaptación), mercados privados (infraestructuras resilientes) y sectores como el de la construcción y la ingeniería, la agricultura y el farmacéutico.

Al mismo tiempo, la resiliencia física será cada vez más importante para la construcción de carteras. Por definición, depende de la ubicación, por lo que conocer las diferencias regionales y locales será fundamental para captar primas por riesgos y oportunidades.

En general, la COP30 hizo avanzar el proceso multilateral sobre el clima, pero no envió una señal clara de colaboración mundial en la lucha contra el cambio climático. En cambio, reforzó el hecho de que existe una mayor fragmentación entre mercados y tecnologías. 

Desde la perspectiva de Robeco, éste es el momento de redoblar la apuesta que reflejan nuestros principios en la hoja de ruta 2025-2030 para el clima y la naturaleza. Cuando los gobiernos utilizan un lenguaje ambiguo o poco firme, los planes de transición de las empresas adquieren aún más importancia. "Como gestores activos, vemos esta situación como una oportunidad. Nuestra investigación fundamental y los análisis propios sobre el clima y la naturaleza nos permiten distinguir a los líderes de la transición de los rezagados", argumentan en la gestora.

También refuerza los argumentos a favor de la titularidad activa mediante el uso de instrumentos de buen gobierno de engagement y voto por delegación. Ayudar a las empresas a desarrollar planes de transición creíbles puede contribuir a obtener mejores resultados y a crear valor para los accionistas. Del mismo modo, la titularidad activa puede ayudar a las empresas a evitar los activos bloqueados o la erosión del valor.

"El panorama posterior a la COP30 es dinámico y complejo, y tiene un gran potencial. La complacencia es un riesgo, pero la inversión y la titularidad activas son una oportunidad", concluyen en Robeco.

Nordea refuerza su equipo de inversión sostenible

Nordea Asset Management (NAM) incorpora a Kasper From Larsen y Rachel Reutter a su equipo de Inversión Temática Sostenible, reforzando aún más la experiencia del equipo en inversión climática y de impacto. Con estas incorporaciones, el equipo alcanza los 15 profesionales de la inversión, incluyendo ocho gestores, además de especialistas en impacto y profesionales de engagement. Bajo el liderazgo de Thomas Sørensen y Henning Padberg, el equipo está repartido entre Copenhague, Londres y Singapur. 

NAM lanzó su primer fondo climático en 2008. Actualmente, el equipo gestiona más de 18.000 millones€ en un conjunto de estrategias de clima e impacto de alta convicción, que abarca desde soluciones climáticas y carteras de transición hasta estrategias tradicionales de impacto de amplio alcance.

Las dos incorporaciones reportarán a Thomas Sørensen y Henning Padberg, codirectores del equipo de Inversión Temática Sostenible. Como parte del equipo de Renta Variable Fundamental de NAM, el equipo de Inversión Temática Sostenible se beneficia de una plataforma global de análisis sectorial que da soporte tanto a las estrategias Sustainable Thematic como Sustainable STARS.

Kasper From Larsen se ha incorporado al equipo como gestor de carteras, aportando casi dos décadas de experiencia en análisis de renta variable y gestión de carteras. Durante los últimos 11 años ha sido gestor de carteras en Danske Bank Asset Management. A lo largo de su carrera, se ha centrado en los sectores fundamentales para la transición energética, como los servicios públicos, las energías renovables y los bienes de capital. Como parte del equipo temático sostenible, Kasper aporta su experiencia para respaldar tanto nuestras estrategias de inversión climática actuales como las nuevas potenciales.

Rachel Reutter, con 20 años de experiencia, se ha incorporado al equipo como gestora de carteras. Se centrará en las estrategias de impacto de NAM, incluido el fondo Nordea 1 – Global Impact Fund. Antes de incorporarse a Nordea AM, trabajó durante 13 años en J O Hambro Capital Management. Durante la última década, fue gestora principal de carteras, con una cartera de renta variable concentrada con una integración ASG bien desarrollada y un proceso detallado de compromiso corporativo.

11Dec

Su modelo de negocio no está correlacionado con los ciclos económicos, los precios son fijados por el regulador, y su crecimiento se basa en las inversiones en infraestructuras.

Miguel Ángel Valero 

Las empresas de servicios de agua reguladas suelen ser percibidas como refugios seguros, ofreciendo un crecimiento tranquilo y predecible en un mercado dominado por el ruido, las fluctuaciones y la incertidumbre impulsados por la inteligencia artificial. Las acciones de empresas de servicios públicos brindan un sólido ancla para la estrategia de Agua Sostenible de Robeco, que combina el crecimiento impulsado por infraestructura en mercados emergentes con una creciente demanda intersectorial en mercados desarrollados, para crear una cartera resiliente orientada tanto a la defensa como al crecimiento.

Las empresas de servicios de agua funcionan como monopolios naturales principalmente porque las empresas competidoras nunca podrían alcanzar la escala necesaria para ser rentables. Además, una gran cantidad de infraestructuras duplicadas cruzando el subsuelo generaría caos y complicaciones adicionales para los municipios. Para reducir costos, conservar recursos y, sobre todo, atraer empresas, los reguladores otorgan a un solo operador el derecho exclusivo de proveer servicios de agua. A cambio, las empresas aceptan una estricta supervisión sobre los precios al cliente, los estándares de servicio y el gasto de capital (capex).

Este contrato hace que las empresas de servicios públicos sean únicas en varios aspectos importantes. En primer lugar, el modelo de negocio no está correlacionado con los ciclos económicos típicos que impulsan los ingresos y los resultados en la mayoría de los sectores. En segundo lugar, los precios unitarios son establecidos en gran medida por el regulador y no se ajustan dinámicamente en función de las fluctuaciones en la demanda de los clientes. En tercer lugar, el crecimiento de las empresas de agua depende en parte del tamaño de las inversiones en infraestructura “aprobadas” — tuberías, redes principales, plantas de tratamiento y tecnologías de filtración — necesarias para limpiar y distribuir el agua de manera segura.

Modelos basados en tarifas versus concesiones

Los métodos más comunes para remunerar a las empresas de servicios de agua son los modelos “regulados por tarifas” (rate-base) y los modelos de “concesión”. En un modelo de tarifas reguladas, las empresas presentan planes de inversión plurianuales al regulador correspondiente, detallando cómo expandirán las redes, mantendrán la calidad del servicio y cumplirán las normas medioambientales. Los reguladores aprueban o modifican estos planes y fijan una “asignación” que cubre los gastos operativos y de capital, así como un retorno razonable sobre la inversión.

En un modelo de concesión, el Gobierno lanza una licitación y los operadores de servicios de agua ofrecen propuestas para una “concesión”, el derecho a ofrecer servicios de agua durante un periodo prolongado (normalmente de 25 a 30 años). La empresa seleccionada suele ser la que puede prestar el servicio al menor costo.

El modelo regulado por tarifas prioriza el despliegue rápido de inversiones en infraestructura, ya que esto acelera el aumento de la base de activos regulados (RAB), lo cual a su vez conduce a tarifas y a ingresos generales más altos. Al mismo tiempo, las inversiones en capex también se dirigen a soluciones que ayudan a ahorrar agua o reducir costos (por ejemplo, telemetría inteligente). Las eficiencias y el ahorro de costes logrados por la empresa de servicios son compartidos con los clientes a través de tarifas reducidas.

Los modelos de concesión priorizan la ejecución eficiente de las inversiones en infraestructura y el control estricto de los costes operativos. Cualquier ganancia de eficiencia es retenida por la empresa (y sus accionistas), y no se comparte con los clientes.

Potencial de crecimiento significativo en mercados emergentes y desarrollados

La rápida urbanización, la expansión industrial y la infraestructura subdesarrollada o envejecida significan que las empresas de agua en mercados tanto desarrollados como emergentes están preparadas para importantes inversiones a varios años vista y un alto potencial de crecimiento. En los mercados emergentes, algunas empresas de agua están siendo privatizadas (es decir, el gobierno vende una participación mayoritaria). Dado que las empresas privadas suelen operar de forma más eficiente, esto generalmente se traduce en una reducción de los costes operativos y una mejora en los beneficios empresariales. 

Además, las acciones de los mercados emergentes han vuelto a captar la atención, ya que los inversores buscan diversificarse frente al caos, la concentración y la volatilidad de los mercados y la política de EEUU. Esto aporta capital fresco e impulso a la región de mercados emergentes, lo que también debería beneficiar a las empresas de servicios de agua. La reciente OPV de Maynilad en Filipinas recaudó un récord de 580 millones$ cuando la empresa debutó a finales de octubre, demostrando la confianza de los inversores en las reformas estructurales y en la capacidad de la dirección para generar flujos de ingresos a largo plazo.

Por el contrario, los mercados desarrollados están menos enfocados en la expansión de infraestructura y más en las modernizaciones, como por ejemplo la implantación de sistemas de medición inteligente para detectar fugas rápidamente o la recopilación de datos para mejorar la eficiencia. Normativas más estrictas sobre las PFAS y otros microcontaminantes nocivos también están impulsando inversiones en sistemas de filtración cada vez más sofisticados.

Aburridas, pero no exentas de riesgo

Las empresas de servicios de agua pueden considerarse aburridas, pero no están exentas de riesgo. La regulación es el pilar central de todo el modelo; si los reguladores imponen condiciones desfavorables, se pone en peligro la rentabilidad de la compañía y los retornos de los inversores. La supervisión regulatoria suele estar guiada por presiones políticas relacionadas con la asequibilidad, la seguridad pública y los riesgos medioambientales. Por ejemplo, en 2024 varios operadores de agua fueron multados significativamente por el regulador británico Ofwat por inversiones insuficientes y mala gestión de la infraestructura, tras fuertes lluvias e inundaciones que provocaron desbordamientos de aguas residuales y protestas públicas.

La sensibilidad al tipo de interés es otro factor de riesgo. Las empresas de servicios públicos suelen percibirse como “sustitutos de bonos” debido a su naturaleza regulada y predecible, y sus rendimientos por dividendo se comparan con el de los bonos del gobierno local. En tiempos de tasas de interés altas, el rendimiento de los bonos del Estado aumenta. Para que el rendimiento de los dividendos de las empresas de servicios iguale ese rendimiento, sus precios de las acciones deben bajar. Esto puede llevar a un rendimiento inferior del sector en épocas de alzas de tipos.

Dado el aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, las empresas de servicios públicos también están cada vez más expuestas a riesgos climáticos. Las sequías reducen las reservas naturales y obligan a las empresas a racionar, lo que se traduce en interrupciones del servicio al cliente. O bien, deben recurrir a alternativas costosas (por ejemplo, la construcción de nuevos embalses o plantas desalinizadoras). Además, las lluvias intensas contribuyen a inundaciones y desbordamientos de aguas pluviales, que, además de dañar los activos, también ponen en peligro la calidad del agua y la salud pública.

Creación de una cartera resiliente

Aunque a menudo se pasan por alto, las empresas de servicios de agua tienen la capacidad de convertir de forma fiable la inversión de capital (capex) en ganancias futuras y en rendimientos estables para los accionistas. La estrategia de Agua Sostenible de Robeco ha reconocido y utilizado desde hace tiempo las cualidades defensivas de estas compañías para crear una cartera resiliente en diversos entornos de mercado.

Más allá de las utilities, la estrategia también invierte en toda la cadena de valor del agua, permitiendo aprovechar el crecimiento a partir de una base bien diversificada de industrias: desde farmacéuticas y biotecnológicas hasta textiles, químicas y de bienes de consumo, todas las cuales demandan soluciones relacionadas con el agua, como la refrigeración avanzada, la purificación y el análisis.Esto deja a la estrategia bien posicionada para beneficiarse de la modernización y la innovación en los mercados desarrollados. Al mismo tiempo, su enfoque global le permite aprovechar el crecimiento estructural en los mercados emergentes, donde la privatización y las reformas regulatorias están generando ciclos de inversión a varias décadas vista y perspectivas de dividendos estables para los accionistas. Tanto en la naturaleza como en los mercados, el agua tiene la capacidad de brillar bajo las condiciones adecuadas.

02Dec

Los mercados empiezan a tomarse en serio las negociaciones de paz en Ucrania. Los precios del gas en Europa han caído a mínimos desde marzo de 2024.

Miguel Ángel Valero

¿Quién necesita a los Siete Magníficos?, se pregunta un análisis de Robeco, que habla de "una larga cola de oportunidades" Durante los últimos cinco años, los mercados de renta variable se han vuelto cada vez más concentrados, con rendimientos generales impulsados por un pequeño grupo de acciones de mega capitalización. Si bien los inversores no pueden reducir fácilmente el impacto que estas empresas tienen, sí pueden evitar que esta concentración domine la rentabilidad.

Los Siete Magníficos (Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia, Tesla) pueden definir el índice de referencia, pero no necesariamente el desempeño superior. La inversión sistemática y consciente del índice mantiene bajo control a las acciones individuales

Al 30 de octubre de 2025, las acciones de los Siete Magníficos han crecido hasta representar más de una cuarta parte de todo el índice MSCI World. El aumento de la concentración ha sido constante, pero la narrativa que lo rodea no lo ha sido, empezando por el nombre. 

En la última década, este pequeño y cambiante grupo de empresas dominantes ha sido rebautizado en repetidas ocasiones: de FANG (Facebook, Amazon, Netflix, Google)a FAANG (FANG más Apple), FAANG+ (incorpora a Microsoft y a Tesla), MAMAA (Meta, Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet), Siete Magníficos e incluso BATMMAAN (Siete Magníficos más Broadcom).

Cada acrónimo intenta capturar la historia de mercado predominante del momento. Y esas historias han cambiado con la misma frecuencia: desde el auge de la economía de plataformas, el impacto de la flexibilización cuantitativa, la aceleración digital impulsada por el Covid, hasta, más recientemente, el auge del entusiasmo por la IA. Sin embargo, a pesar de los cambios de nombre y narrativa, ha habido una constante: la enorme escala de estas empresas y la influencia desproporcionada que siguen ejerciendo sobre los mercados bursátiles globales. Tal aceleración rara vez se observa fuera de períodos de alta euforia. En términos prácticos, ahora menos acciones impulsan una mayor proporción del rendimiento absoluto total del mercado, de más de 300 en 2005 a solo 84 en octubre de 2025. 

El mercado puede contener miles de empresas cotizadas, pero la experiencia de tener el índice se parece cada vez más a poseer solo unas pocas. La composición de los principales índices de mercados desarrollados, como el MSCI World Index, es un reflejo claro de la narrativa predominante, como se muestra en el gráfico.

No se puede negar que estas empresas han alcanzado un tamaño tal que son motores clave de la beta (indica la volatilidad o riesgo sistemático de un activo en comparación con el mercado) del mercado y seguirán siéndolo, al menos en el futuro previsible. La verdadera pregunta es si tu alfa (cuánto rinde una cartera por encima o por debajo de su índice de referencia, el valor que aporta la gestión frente al mercado) también debe ser dictada por este mismo pequeño grupo. 

Cuando un grupo tan reducido de acciones contribuye de manera tan significativa a los rendimientos del índice, las grandes posiciones relativas en conjunto —ya sea sobre o infra ponderadas— pueden convertirse en los principales factores determinantes de si una estrategia supera o no al mercado. Para muchas estrategias activas, esto ha concentrado tanto la oportunidad como el riesgo de una manera que cuestiona los fundamentos de la diversificación, con importantes implicaciones.

Para los inversores que apuestan en contra de los líderes actuales en anticipación a una reversión a la media, el riesgo es que el impulso continúe y persista durante más tiempo de lo que los modelos de valoración podrían sugerir, lo que genera un lastre persistente en el rendimiento relativo. Sin embargo, apostar fuertemente por los ganadores también es problemático. Las posiciones sobreponderadas concentradas pueden amplificar el riesgo de la cartera y crear una exposición incómoda a una narrativa que podría cambiar con rapidez, especialmente si el impulso de las ganancias se desacelera, el entorno regulatorio cambia o los modelos de negocio se ven alterados. La historia muestra que las reversiones suelen ocurrir no de manera gradual, sino abruptamente, y después de periodos prolongados en los que se afirmaba: “Esta vez es diferente”.

Robeco ofrece un tercer camino: un enfoque sistemático y consciente del índice de referencia que distribuye el riesgo a lo largo de todo el universo de renta variable. En lugar de hacer grandes apuestas por los Siete Magníficos –o quedar completamente fuera de ellos–, la estrategia toma muchas pequeñas posiciones sobreponderadas y subponderadas, guiada por señales de rentabilidad diversificadas y controles disciplinados de riesgo a nivel de acción, sector y país. Esto evita que una sola exposición domine la cartera.El resultado es una cartera con cientos de posiciones, cada una contribuyendo de manera modesta al riesgo y retorno activo. El alfa se construye a través de la amplitud, no de apuestas concentradas; buscando capturar oportunidades en todo el mercado en lugar de depender de los principales componentes del índice en un momento dado.

UBS: entorno favorable a la renta variable global

Por su parte, UBS cree que un entorno favorable debería seguir apoyando a la renta variable global. Los mercados globales empezaron diciembre con cierta volatilidad tras las fuertes caídas en las criptomonedas, con el índice MSCI All Country World retrocediendo un 0,4%. Sin embargo, estas caídas llegan después de un notable repunte en noviembre, impulsado por el renovado optimismo sobre nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal.

"Llevamos destacando que la renta variable suele comportarse mejor cuando la economía no está en recesión y la Fed está recortando tipos. Creemos que los últimos datos económicos refuerzan este entorno constructivo", argumentan sus expertos, que mencionan tres claves:.

  • La moderación del mercado laboral mantiene el sesgo acomodaticio de la Fed.
  • La actual debilidad de la economía estadounidense probablemente será temporal y el crecimiento global debería acelerarse en 2026.
  • Las sólidas expectativas de crecimiento de beneficios deberían seguir impulsando las Bolsas.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “a medida que este entorno favorable se prolonga hacia 2026, creemos que los inversores con poca exposición a renta variable deberían incrementar su posicionamiento. En EEUU, preferimos tecnología, salud, utilities y banca. En Europa, vemos a los ‘líderes europeos’ bien posicionados para beneficiarse tanto de las políticas de apoyo como de las tendencias de crecimiento estructural. En Asia-Pacífico, nos gustan Australia, Japón, China y especialmente el sector tecnológico chino”.

DWS: precios de servicios al alza en la Eurozona

Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, coloca el foco en la inflación en la zona del euro, que se mantiene persistentemente por encima de su objetivo. Mientras que el coste de la vida aumentó un 2,1% en octubre, os precios subieron un 2,2% en noviembre. Esto se debe principalmente a la desaceleración en la caída de los precios de la energía, que pasaron de -0,9 a -0,5% en noviembre. Por otro lado, la inflación subyacente se mantuvo sin cambios en el 2,4%, por tercer mes consecutivo. 

En comparación con los meses de verano, el aumento de los precios de los alimentos se ha ralentizado, pero se mantuvo en 2,5% en noviembre. No obstante, se requiere vigilancia sobre los precios de los alimentos. Cuando los precios de los productos cotidianos aumentan, esto puede llevar a mayores expectativas de inflación. En consecuencia, algunos miembros del BCE prestan más atención a la tasa de inflación, excluyendo energía, que se mantuvo sin cambios en 2,4% en noviembre.

Dentro de la inflación subyacente, la inflación de los bienes de consumo duraderos se mantuvo en 0,6% en noviembre. Sin embargo, la tendencia delos precios de los servicios sigue siendo motivo de preocupación. Mientras que los precios aumentaron un 3,1% en agosto, esta cifra subió a3,5% en noviembre. La escasez de mano de obra y los aumentos salariales en algunos países, como Alemania, parecen ser factores clave. En general, los datos de inflación del cuarto trimestre fueron ligeramente superiores a lo esperado. En los próximos meses, se anticipa un descenso temporal por debajo del 2%. En este contexto, la política monetaria está en una posición adecuada, y se espera que la tasa de interés clave se mantenga sin cambios durante el próximo año.

El mercado empieza a creerse la negociación sobre Ucrania

Steve Witkoff, figura clave en la nueva ronda de negociaciones con Rusia, ha viajado a Moscú para entablar conversaciones con Vladimir Putin sobre el plan de paz revisado entre Ucrania y EEUU. En paralelo a este acercamiento, el jefe del Estado Mayor ruso anunció la toma de la ciudad de Pokrovsk, un enclave estratégico en la defensa ucraniana, aunque las autoridades de Kiev insisten en que los combates continúan.

Uno de los puntos más controvertidos del plan es la cesión de territorio, especialmente en la región de Donetsk, donde se concentra un cinturón de ciudades que garantiza la defensa del interior del país. La entrega de esta zona podría comprometer la seguridad del resto de Ucrania, por lo que se busca que la parte no controlada por Rusia se convierta, al menos, en una zona desmilitarizada y no sea absorbida plenamente por Moscú.

Por su parte, Zelensky continúa su gira por Europa en busca de apoyos ante las crecientes presiones estadounidenses; ayer compareció junto a Emmanuel Macron. 

En este contexto, el BCE ha rechazado la posibilidad de financiarse mediante activos rusos congelados, una de las claves para desbloquear recursos destinados a la guerra en caso de que Washington finalmente ceda tras este intento de paz. Rechaza actuar como prestamista de última instancia en el plan para conceder a Ucrania un préstamo de 140.000 millones de euros respaldado por activos rusos congelados. 

La Comisión Europea busca movilizar los activos del Banco Central de Rusia retenidos en Euroclear –entidad belga que custodia valores internacionales–, para financiar la reconstrucción de Ucrania. En este contexto, la Comisión propuso que el BCE proporcionara liquidez a Euroclear en caso de que esta se enfrentara a problemas para adelantar los fondos. Sin embargo, los análisis del BCE concluyen que esa intervención equivaldría a ofrecer financiación directa a Gobiernos, ya que la autoridad monetaria asumiría obligaciones financieras de los Estados miembros. El BCE rechazó la propuesta porque “probablemente vulneraría la normativa europea que prohíbe la financiación monetaria”.

Más allá de los detalles, los mercados empiezan a tomarse en serio las negociaciones. Los precios del gas en Europa han caído a mínimos desde marzo de 2024, con el contrato TTF cotizando en torno a 27 €/MWh. Asimismo, las acciones vinculadas al sector defensa en Europa han corregido un -15 % desde los máximos alcanzados en septiembre, aunque en las últimas sesiones han recuperado terreno y mantienen un rendimiento extraordinario en el año, con una subida del +62%.

Aunque el acuerdo de paz aún debe superar varios filtros, incluidos los de los líderes europeos que han criticado las presiones sobre el Gobierno ucraniano, este intento es el más avanzado desde el verano. En caso de un alto el fuego, los planes de defensa europeos no se modificarán, con el programa Readiness 2030 en marcha; sin embargo, podrían surgir nuevas oportunidades, esta vez vinculadas a la futura reconstrucción de Ucrania.

Por otro lado, la Unión Europea propone destinar al menos 3.000 millones€ en 2026 para reducir su dependencia de tierras raras chinas. El plan, denominado RESourceEU, incluye la creación de un Centro Europeo de Materias Primas Críticas, el desarrollo de cadenas de suministro locales y la coordinación de compras conjuntas. Además, prevé inversiones en proyectos estratégicos como una mina en Groenlandia y la extracción de litio en la República Checa, junto con 2.000 millones anuales en financiación del Banco Europeo de Inversiones. La iniciativa responde a las crecientes restricciones de Pekín sobre minerales clave y a la competencia que esto supone contra las empresas estadounidenses, que están asegurando contratos a largo plazo con rapidez. 

Mal dato de PMI manufacturero, tanto en EEUU como en Europa

Por otro lado, decepciona la confianza de los empresarios de las manufacturas en EEUU, que sigue en contracción y apunta a que la debilidad del sector industrial norteamericano se extenderá. El índice ISM manufacturero cayó más de lo esperado al retroceder en noviembre hasta niveles de 48,2 desde el 48,7 anterior y alejándose del 49 esperado. Como resultado, noviembre es el noveno mes consecutivo en el que la confianza se mantiene en terreno de contracción, un territorio que entró justo un mes antes del anuncio de las fuertes subidas de aranceles de inicio de abril (Liberation Day). 

Además, tampoco fue positiva la lectura de los componentes, dado que tanto el subíndice de empleo como el de nuevos pedidos cayeron, situándose ahora en 44 y 47,4, respectivamente, cifras que están señalando un deterioro adicional de la actividad en los próximos meses. Por otro lado, se registraron incrementos del subíndice de precios pagados (58,5 vs. 58 anterior), lo que refleja un incremento de los costes. En conjunto, tanto la tasa general como la composición del indicador de confianza de las manufacturas fueron peores de lo previsto y no dan señales de estabilización.

En la zona euro, poca novedad en el dato final de confianza de los empresarios de las manufacturas, con el índice PMI confirmando que, por unas décimas, vuelve al terreno de contracción (por debajo de 50). Se revisó a la baja en una décima hasta 49,6 desde el 49,7 preliminar y por debajo del 50 anterior, un dato que sigue mostrando debilidad en la reactivación de la industria europea. Entre las grandes economías, disparidad con mejor comportamiento de las periféricas con Italia abandonando la contracción y situándose en 50,6, en España en 51,5, mientras que en Alemania se sitúa en 48,2 y en Francia en 47,8, en ambos casos en contracción.

18Nov

La gestora ve potencial para un repunte continuado de la renta variable, especialmente en sectores sensibles a los tipos y en mercados distintos de EEUU.

Miguel Ángel Valero

En las perspectivas económicas para 2026, The synchronized shift, Robeco vaticina un repunte mundial pero de corta duración que recuerda al de 2017 debido a la convergencia de varios factores: la moderación de las tensiones comerciales, la recuperación del ciclo manufacturero y los efectos retardados de la flexibilización monetaria. 

El PIB real de EEUU crecerá un 2,1% en 2026 gracias a las mejoras de productividad basadas en la IA y al estímulo fiscal que contempla la One Big Beautiful Bill Act de Trump. Pero los expertos de Robeco avisan que la economía de EEUU sigue dividida: el consumo de las rentas altas será boyante, pero los hogares con rentas más bajas sufrirán la presión del aumento de los aranceles y la ralentización del crecimiento del empleo. 

El motor del crecimiento europeo está subiendo revoluciones, y Alemania muestra una aceleración de la actividad gracias al estímulo fiscal. Se espera que la zona euro crezca un 1,6% respaldada por la expansión fiscal y la demanda contenida de los consumidores. China, aunque sigue luchando contra las presiones deflacionistas, podría experimentar una reactivación interna en el segundo semestre de 2026 con el final del desapalancamiento del mercado inmobiliario.

En un escenario alcista, el enfriamiento de las crisis geopolíticas y la mejora del consumo interno de China reactivarían el crecimiento mundial, con lo que el PIB de EEUU aumentaría hasta el 2,9% y el dólar se fortalecería. Por el contrario, en el escenario bajista de Robeco, se espera el desvanecimiento del excepcionalismo de EEUU, el estallido de la burbuja de la IA y el aumento del desempleo, e incluso se puede desencadenarse una leve recesión.

Peter van der Welle, Multi-Asset Strategist de Robeco, considera que "los inversores deben ser ágiles y equilibrar el optimismo con la cautela en un entorno basado en los datos y sensible a las políticas».

Robeco ve potencial para un repunte continuado de la renta variable, especialmente en sectores sensibles a los tipos y en mercados distintos de EEUU. Aunque las valoraciones de EEUU siguen siendo elevadas, la obtención de beneficios, especialmente en el sector tecnológico, será clave. La renta variable de la zona euro parece atractiva por su valoración y los factores macroeconómicos favorables. Los mercados emergentes podrían beneficiarse de un dólar más débil y de la mejora de los flujos comerciales.

En cuanto a la renta fija, Robeco favorece la exposición a plazos más cortos ante las expectativas de mayores TIR (tasa interna de rentabilidad) a largo plazo. Los diferenciales de alto rendimiento siguen siendo estrechos, lo que limita las subidas, mientras que la deuda de los mercados emergentes ofrece una rentabilidad razonable. Los metales industriales podrían repuntar, aunque la Fed y la inflación emiten señales contradictorias relativas al oro.

Inversión sostenible más resiliente

Las perspectivas de inversión sostenible de Robeco para 2026, Holding the note, reflejan una trayectoria estable pero moderada. Aunque los flujos de los fondos ASG se han estabilizado, las temáticas como la adaptación al cambio climático y la IA responsable están cobrando protagonismo. Los inversores se centrarán más en temáticas relacionadas con la energía, la gestión de los riesgos climáticos físicos y la reevaluación de los sectores que consumen mucha energía, como las infraestructuras de IA.

A pesar de las turbulencias geopolíticas y la incertidumbre en torno a las regulaciones, la tendencia de sostenibilidad a largo plazo se mantiene intacta. Europa sigue a la cabeza en cuanto a la claridad de las regulaciones y la emisión de bonos verdes, mientras que en EEUU se observan señales contradictorias en un contexto de polarización política. Se están reevaluando las inversiones relacionadas con la defensa, y la ampliación de su cadena de valor ofrece oportunidades que admiten más matices.

Para Rachel Whittaker, Head of Sustainable Alpha Research de Robeco, "la inversión sostenible no está desapareciendo, sino reajustándose. Dado que el tempo está cambiando, estamos sosteniendo la nota en interés de nuestros clientes al tiempo que nos adaptamos a las nuevas realidades. Al mantenernos centrados en nuestras convicciones de inversión a largo plazo, se refuerza la pertinencia y resiliencia de la inversión sostenible, puesto que no se basa en tendencias, sino en la ciencia y en principios imperecederos". A pesar de que los fondos han experimentado salidas a nivel mundial en 2025, la renta fija sostenible demostró ser más resiliente que la renta variable.

07Nov

Mientras Europa se vuelva con la energía solar pese a una demanda plana, en EEUU los centros de datos harán que el consumo supere a la suma de Italia, Alemania y Francia.

Miguel Ángel Valero

Europa vive un boom solar sin precedentes. Cada segundo se instalan cuatro paneles en algún punto del continente, y solo en 2025 se añadirán casi 70 gigavatios de nueva capacidad. La energía solar se ha convertido en símbolo de progreso, sostenibilidad y autonomía energética tras la crisis del gas ruso. Pero su éxito está empujando al límite una red eléctrica que fue diseñada para otra época.

Hace una década, los mapas de los centros de control europeos mostraban estabilidad total. Hoy, los paneles de monitoreo se tiñen de amarillo y rojo: señales de saturación. En 2024 se registraron más de 8.600 alertas de voltaje por encima de los límites permitidos, un aumento del 2.000% respecto a 2015, según ENTSO-E

El problema no es la energía solar, sino su velocidad de expansión. Desde 2020, Europa ha duplicado su potencia instalada mientras la demanda apenas creció un 2%. En países como España, Alemania o Italia, la solar ya aporta entre el 20% y el 25% de la generación total. Pero la red no puede absorber toda esa energía: el exceso provoca picos de tensión y, en casos extremos, apagones como el que dejó sin luz a 50 millones de personas en la península ibérica a comienzos de 2025.

El desequilibrio también distorsiona los precios. En Alemania, el 5% de las operaciones de 2024 se hicieron con precios negativos; en España, más de la mitad de la generación solar de mayo de 2025 se produjo bajo esas condiciones. Algunos productores incluso pagan por verter energía a la red. Aun así, las inversiones continúan, impulsadas por el bajo coste de los paneles y los objetivos climáticos. “Tenemos mucha inversión en solar y la demanda está plana”, alertan desde 50Hertz.

Europa empieza a reaccionar: Alemania penaliza la sobreproducción, Italia instala equipos estabilizadores y ENTSO-E propone que las plantas renovables ayuden a controlar el voltaje. Los compensadores síncronos y los inversores inteligentes pueden estabilizar el sistema, pero las inversiones en red avanzan demasiado despacio. España, por ejemplo, no tenía ninguno operativo el día de su gran apagón.

El reto europeo ya no es generar energía limpia, sino integrarla con seguridad. Mientras China y EE. UU. equilibran su oferta con una demanda industrial creciente, Europa enfrenta el escenario contrario: exceso de capacidad y consumo estancado. "Europa quiere liderar la transición energética, pero su infraestructura va por detrás. Si la revolución solar no viene acompañada de una revolución en redes, almacenamiento y gestión, lo que hoy simboliza progreso puede convertirse en una fuente de inestabilidad", advierte el analista Pablo Gil en The Trader.

Europa rebaja sus objetivos de emisiones

Por otra parte, Europa ha rebajado sus ambiciones climáticas y ha optado por fijar la reducción de emisiones al 80% en 2040 en lugar del 90% que estaba fijado. Johel Rodríguez, profesor de Organización Industrial en la Universidad Carlemany, señala que “una de las técnicas más conocidas para la definición de objetivos es la técnica SMART, que proviene de las siglas en inglés: Específico, Medible, Alcanzable, Relevante y Temporalmente definido. Sin embargo, durante la reciente reunión del Consejo de la Unión Europea sobre clima se ha agregado un nuevo matiz a esta definición: convertir un objetivo en 'alcanzable' a cualquier precio. Personalmente pienso que se ha pecado de definir un objetivo excesivamente ambicioso y que, al comprobar que no es posible alcanzarlo en el tiempo previsto, se ha optado por redefinir la estrategia". 

"Una posibilidad habría sido ajustar el objetivo a algo más realista; otra, ampliar el plazo para lograrlo. Pero, como ha demostrado la UE, también existe una tercera vía: mantener los objetivos intactos mientras se relajan las políticas y se buscan atajos que permitan seguir presumiendo de la ambición verde de los Estados miembros. Estas medidas no implican que la UE renuncie al objetivo global, sino que introducen nuevos mecanismos de flexibilidad para la redistribución o compensación geográfica y temporal de las emisiones. Traducido al lenguaje cotidiano sería como presumir de tener la casa impecable y un estricto protocolo para sacar al perro y tirar la basura todos los días, con la diferencia de que ahora puedo delegar esas tareas en alguien que me garantiza que mi casa estará limpia… aunque salga por el vecindario sin bolsa o deje la basura repartida entre mi casa y el contenedor. Aunque la intención es buena, y el objetivo plenamente válido y necesario para la sostenibilidad del planeta, no se puede mantener una agenda verde que entre en conflicto con el crecimiento económico. No se puede obligar a los Estados a elegir entre crecer, mantener los criterios ASG y competir en un mundo donde no todos están sujetos a las mismas reglas. Sin embargo, parece que la UE ha optado por relajar sus promesas y adoptar políticas poco coherentes, más orientadas a ganar votos y preservar una superioridad moral en temas ambientales que a cuestionar el relato construido de 'salvar el planeta'”. 

May López, profesora de OBS Business School y directora de Empresas por la Movilidad Sostenible, añade: “Inicialmente el objetivo no cambiaría, lo que cambiaría es el modo de alcanzarlo, permitiendo a aquellos que no consigan alcanzarlo vía reducción de emisiones de CO2, hacerlo a través de programas de compensación de emisiones. Compra de créditos de carbono que supondría una penalización económica para las empresas que no cumplan los objetivos al tener que invertir en proyectos de compensación en países en desarrollo.”

Robeco: EEUU entra en un superciclo energético

Por su parte, EEUU se está adentrando en una nueva era de aumento de la demanda de electricidad: un superciclo energético. Esto supondrá un cambio radical en la asignación de capital a la generación de energía, la infraestructura de la red y las tecnologías de almacenamiento, así como importantes oportunidades de inversión para la estrategia Robeco Smart Energy.

La IA, la electrificación y la descarbonización están incrementando la demanda de energía. Las redes antiguas y la falta de inversión en infraestructuras limitan la oferta. El desajuste entre la oferta y la demanda está provocando un nuevo superciclo de inversión

EEUU está en el epicentro de este incremento, ya que se espera que su demanda de energía en la próxima década se triplique respecto a su demanda en las dos décadas anteriores. Por lo tanto, su consumo total pasaría de 4.100 TWh en 2024 a5.300 TWh en 2035. Este aumento equivale al consumo anual combinado de Italia, Alemania y Francia.

Los principales factores que impulsan la demanda están claros:

  • Centros de datos y computación de IA: El consumo eléctrico de los centros de datos, los cuales ya son grandes consumidores de energía, aumentará a un ritmo anual del 15% (TCAC) de aquí a 2035. Los centros de datos ya representan alrededor del 3% de la demanda total y podrían llegar al 10% en 2035.
  • Calefacción y refrigeración comerciales y residenciales: Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el uso de electricidad superará al del gas natural para calentar espacios y agua, tanto en edificios de nueva construcción como en los renovados, a medida que las oficinas, los locales comerciales y las instalaciones institucionales pasen a utilizar sistemas eléctricos de calefacción, calentamiento, ventilación y aire acondicionado. Prevemos que estos segmentos crezcan a un ritmo del 1,1% anual (TCAC) hasta 2035, muy por encima del 0,7% de la última década.
  • Electrificación industrial: La industria manufacturera estadounidense se está expandiendo debido a los aranceles y las tendencias de reshoring, y está integrando la automatización y la robótica basadas en IA. Prevemos que la TCAC de la electrificación industrial crecerá hasta un 1,9% de aquí a 2035,un ritmo muy por encima de la media histórica del 0,6%.
  • Transporte: A pesar de las decepcionantes cifras de ventas de vehículos eléctricos (VE) en EEUU, en la actualidad hay unos 5 millones de ellos circulando, lo que representa en torno al 2% del parque total de turismos. Aunque el mix de ventas de vehículos nuevos se mantuviera estable (en torno al 9%), la TCAC del número de VE aumentaría en torno a un15% hasta 2035, con lo que se alcanzarían los 22 millones. En 2035, los VE podrían representar cerca del 10% de la demanda total.

Tras décadas de consumo estable, la red estadounidense no está preparada para este nivel de crecimiento. La retirada del carbón y la lentitud en la concesión de permisos a los sistemas de energías renovables han limitado el suministro eléctrico. Los organismos reguladores de la energía advierten de que la mitad de EEUU se enfrenta a un déficit de suministro eléctrico en la próxima década. 

La distribución complica aún más las cosas. El final de la vida útil de más del 30% de las líneas de transmisión y de casi el 50% de las infraestructuras de distribución está próximo. Los precios de la capacidad en los mercados en los que opera PJM se han multiplicado por diez en cuatro años, mientras que los de la electricidad han aumentado un 4% anual, lo cual subraya la tensión entre fiabilidad y asequibilidad.

En los últimos cinco años, el importe de la factura de la luz se ha incrementado un 24% a lo largo y ancho de EEUU. 

El entorno político de EE.UU. está evolucionando para hacer frente a este gran aumento. La orden ejecutiva de Emergencia Energética Nacional de 2025 contempla permisos por la vía rápida y desregulaciones, sobre todo para las centrales térmicas de gas y las mejoras en la transmisión. Al mismo tiempo, los incentivos heredados de la Inflation Reduction Act (IRA) y de la One Big Beautiful BillAct (OBBBA) siguen canalizando capital hacia las energías renovables y la resiliencia de la red eléctrica. El consenso bipartidista sobre la fiabilidad de la red garantiza un telón de fondo favorable a la inversión en infraestructuras energéticas estadounidenses.

Prevemos que EEUU añadirá entre 500 y 600 GW de capacidad de aquí a 2035, y que las energías renovables representarán aproximadamente entre el 60 y el 70% de estas adiciones. Por su parte, el gas natural seguirá siendo el pilar de la fiabilidad. A pesar del escrutinio político y de la OBBBA, se espera que las energías renovables superen la capacidad de gas adicional. Mientras tanto, con el respaldo de la administración estadounidense actual, la actividad de las centrales térmicas de carbón podría prorrogarse, y las compañías de servicios públicos ya están planificando activamente nuevos proyectos de producción de gas. La popularidad de la energía nuclear también está creciendo, pero su elevado coste y los largos plazos de construcción la convierten en una solución inviable a corto plazo.

Según la AIE, el mix energético de EE.UU. en 2040 podría estar compuesta por 900GW de energía solar, 600 GW de energía eólica, 450 GW de gas natural, 250 GW de almacenamiento en baterías, 100 GW de energía procedente del carbón y energía nuclear. Este mix pone de manifiesto la necesidad de disponer de un volumen de energía despachable que esté 'siempre disponible' para complementar las fuentesde energía renovables intermitentes.

Modernización de la red: Una cuestión público-privada

A medida que aumente el consumo, las redes eléctricas antiguas se verán sometidas a una presión cada vez mayor. El Departamento de Energía subrayó que en los próximos 10 años, EE.UU. tendrá que incorporar una capacidad de transmisión similar a la añadida en los últimos 60 años. En 2050, las redes eléctricas tendrán que ser al menos dos o tres veces mayores para seguir el ritmo de las tendencias de electrificación, expansión de los centros de datos y transición a energías limpias.

Se espera que el gasto en la ampliación de las redes supere los 100.000 millones$ anuales a finales de la década, y que se beneficien de ello los proveedores de infraestructura de redes, componentes de redes inteligentes y equipos para los consumidores finales.

Las reformas económicas son claras y necesarias, dada la debilidad persistente del mercado inmobiliario, la sobreinversión que resulta en una competencia intensa y una posible mala asignación de recursos, además de que una tasa de ahorro doméstico muy elevada impone una presión deflacionaria.

Miguel Ángel Valero

El cuarto pleno del Comité Central del Partido Comunista de China y la presentación de su próximo plan quinquenal concluyeron en Pekín con una recepción tibia por parte de los mercados, mientras que los principales responsables de la formulación de políticas señalaron una amplia continuidad. El objetivo estratégico sigue siendo la autosuficiencia industrial y tecnológica. El resultado positivo para los inversores fue el mayor énfasis en estimular el consumo interno, aunque aún están por conocerse los detalles específicos de las políticas.

Será necesario resolver el actual estancamiento comercial con EEUU antes del 1 de noviembre, fecha en la que está previsto que entren en vigor onerosos aranceles estadounidenses, para que la renta variable comience a reflejar cualquier sentimiento positivo respecto al plan quinquenal, señala un análisis de Robeco.

El comunicado del plan quinquenal reiteró que elevar el PIB per cápita al nivel de una “economía moderadamente avanzada” duplicando su tamaño entre 2020 y 2035 es el objetivo final de desempeño, lo que implica un crecimiento promedio sostenido de alrededor del 4-5% durante la próxima década. “El trabajo económico como centro” y la orientación hacia un crecimiento de “alta calidad” es el mantra, lo que debería tranquilizar a los inversores al indicar que cualquier otro objetivo político o geopolítico estará supeditado a esto.

Las reformas económicas son claras y necesarias, dada la debilidad persistente del mercado inmobiliario, la sobreinversión que resulta en una competencia intensa y una posible mala asignación de recursos, además de que una tasa de ahorro doméstico muy elevada impone una presión deflacionaria.

También se hizo hincapié en la rápida innovación en sectores competitivos emergentes como la inteligencia artificial (IA), la computación cuántica, la energía de hidrógeno, la fusión nuclear y la biomanufactura. Estos sectores representan un escenario principal de competencia con EEUU, una clave subyacente de las negociaciones comerciales actuales. 

"Desde nuestra perspectiva, esto significa un futuro fértil para el sector tecnológico de China. También representa una oportunidad que los inversores a largo plazo no deberían pasar por alto, especialmente considerando que las valoraciones siguen estando con descuento respecto a sus pares en EEUU y Europa, subrayan los expertos de Robeco.

Canalizar ahorro hacia el consumo

Se estima que la tasa de ahorro de los hogares en China estará entre el 35% y el 40%en 2025, mucho más alta que el 15,4% en Europa y el 4,6% en EEUU. Esto refleja la debilidad del mercado inmobiliario y la percepción de insuficiencia de la protección social. Ahora se acepta que es necesario reformar el mecanismo de transmisión entre el gasto del gobierno central y local para lograr una inversión pública más equilibrada y eficiente. Será necesario detallar las políticas en este sentido para canalizar este gran volumen de ahorro hacia el consumo y los mercados de activos. 

El comunicado del cuarto pleno mencionó el reequilibrio económico y el consumo como prioridad política, pero habrá que esperar acciones y reformas concretas, con un crecimiento del PIB en 2025 que se espera esté en línea con el objetivo del 5%. Como motor a largo plazo para la economía y la renta variable china, esto será fundamental, especialmente si las tensiones comerciales con EEUU y el resto del mundo limitan un mayor crecimiento de las exportaciones.

"Seguimos posicionando nuestra cartera hacia ganadores estructurales en tecnología e innovación, alineándonos con las prioridades estratégicas a largo plazo. Independientemente de la resolución final de las negociaciones comerciales con EEUU, las revisiones de beneficios serán fundamentales para sostener el actual sentimiento positivo del mercado. Dada la persistencia de los riesgos deflacionarios, continuaremos manteniendo acciones de valor con potencial de mejora en los beneficios e incrementando el retorno total para los accionistas", concluyen en Robeco.

22Oct

La Agencia Internacional de la Energía estima que será necesario invertir una media de 3,3 billones al año hasta 2030, y alcanzar un total acumulado de 55 billones. Un programa de gasto en infraestructuras de esta magnitud no se ha visto desde la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

Miguel Ángel Valero

Se necesitan ingentes cantidades de gasto de capital (capex) en áreas como las energías renovables, la descarbonización de las utilities y la construcción de nuevas redes eléctricas para descarbonizar la economía global. Aunque supone un desafío financiero que se cifra en billones, también ofrece enormes oportunidades para los inversores, según un análisis de Farahnaz Pashaei Kamali, responsable de sector de Energía, Utilities e Investigación Alpha Sostenible de Robeco, y Chris Berkouwer, gestor de cartera del equipo global de renta variable de la firma.

Esto implica centrarse en aquellas empresas donde los factores de transición climática son los más determinantes para la creación de valor a largo plazo. 

“El gasto de capital es un barómetro crucial para la inversión en transición, ya que proporciona una medida tangible del compromiso de una empresa con la sostenibilidad”, afirma Pashaei Kamali. “Un capex elevado en sectores alineados con el clima, como la energía renovable y la electrificación, señala el posicionamiento estratégico de la empresa para el crecimiento futuro, mientras que un capex bajo o mal orientado puede acarrear riesgos importantes, incluidos activos varados”, argumenta. “Además, un capex insuficiente puede suponer la pérdida de oportunidades de innovación, y un gasto excesivo en áreas no alineadas puede diluir los retornos a largo plazo y aumentar las vulnerabilidades relacionadas con el clima. Por tanto, un análisis exhaustivo del capex resulta esencial en cualquier estrategia de inversión sólida”, añade.

Lograr una senda que permita limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 °C –cuando ya hemos alcanzado 1,3 °C de calentamiento confirmado– requiere niveles de movilización de capital sin precedentes. La Agencia Internacional de la Energía estima que será necesario invertir una media de 3,3 billones$ al año hasta 2030, y alcanzar un total acumulado de 55 billones hasta 2050. Un programa de gasto en infraestructuras de esta magnitud no se ha visto desde la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

“Gran parte de estos recursos se destinarán a proyectos de energías renovables, electrificación, descarbonización industrial e infraestructuras resilientes al clima”, señala Berkouwer. “Las utilities dependientes de combustibles fósiles necesitan la mayor parte de la inversión, seguidas por los sectores de materiales y consumo discrecional. Esto subraya dónde es probable que surjan tanto los mayores riesgos como las mejores oportunidades para los inversores, especialmente a la hora de identificar a los líderes y rezagados según su grado de preparación para la transición”, subraya.

Identificar a los líderes, evitar a los rezagados

Precisamente, la estrategia Global Climate Transition Equities de Robeco busca a los líderes, evitando a los rezagados, para alinear la cartera con una trayectoria ‘muy por debajo de 2 °C’. Para ello, analiza específicamente sus compromisos de capex, junto con métricas estándar ESG y el sistema propietario Climate Traffic Light de Robeco. Además, el uso de inteligencia artificial se está ampliando para lograr un análisis con el mayor alcance posible.

“Un sistema impulsado por inteligencia artificial extrae datos directamente de las declaraciones corporativas, capturando inversiones como el gasto de capital directo, la emisión de bonos verdes y los desembolsos alineados con las taxonomías que abarcan el clima”, afirma Pashaei Kamali.“Cuando las empresas informan sobre capacidad renovable en megavatios en lugar de hacerlo en términos monetarios, las cifras se convierten a dólares estadounidenses utilizando proyecciones de costes regionales. Esto proporciona a los inversores una visión integral de la magnitud y credibilidad de los compromisos de transición en toda la cartera", explica.

Hasta ahora, dentro de la cartera, 48 empresas han anunciado 176 compromisos identificables de capex en transición, por un valor superior a 81.000 millones de dólares. Alrededor del 93% de este capital está destinado a la mitigación del cambio climático. El sector financiero fue excluido del análisis porque su papel en la financiación de la transición es una forma indirecta de capex que requiere una evaluación aparte.

“De manera alentadora, la cartera actualmente está por delante de la trayectoria de referencia para un escenario de ‘muy por debajo de 2 °C’ hasta 2030, reflejando un fuerte impulso a corto plazo. Sin embargo, más allá de 2030, los compromisos disminuyen significativamente. Para mantenerse en camino hacia los objetivos de 2050, se requerirá un aumento anual estimado del 12% en el capex de transición.” 

El análisis también revela diferencias notables en los impulsores de inversión entre sectores dentro de las empresas que integran la cartera:

  • Las empresas del sector salud están invirtiendo fuertemente en la adquisición de energías renovables, mejoras en eficiencia energética y el diseño de instalaciones resilientes, respondiendo tanto a presiones operativas como regulatorias.
  • Las empresas de tecnología de la información están destinando un capital significativo a cubrir la creciente demanda energética de los centros de datos y el cómputo de IA, a menudo a través de grandes acuerdos de compra de energía renovable a largo plazo.
  • Las empresas de servicios de comunicación enfrentan desafíos energéticos similares y están modernizando sus redes para operar de manera más eficiente.
  • Las utilities, que ya han invertido sustancialmente en infraestructura verde, ahora actúan como facilitadoras de la descarbonización en otros sectores.

La mayor categoría individual de capex comprometido en la transición corresponde a la instalación de energías renovables, con la energía eólica a la cabeza debido a su escalabilidad y competitividad en costes. Las inversiones adicionales incluyen almacenamiento en baterías, actualizaciones de redes eléctricas y la construcción de instalaciones de fabricación de vehículos eléctricos y baterías.

Todo esto conduce a centrarse en identificar a los líderes climáticos, bajo la creencia de que no solo beneficiará al planeta, sino que también logrará el objetivo central de la estrategia de inversión: buscar rentabilidades superiores al índice de referencia o comparables.

“Este tipo de liderazgo climático puede reducir el riesgo a la baja, mejorar la resiliencia operativa y abrir nuevas vías de crecimiento en los sectores que se benefician de la transición energética”, afirma Berkouwer. “También indica que la cartera está estratégicamente alineada tanto con los objetivos climáticos como con la creación de valor a largo plazo”, insiste.

“Sectores de ‘bajo impacto’ como salud, tecnologías de la información y servicios de comunicación están liderando el camino”, añade Pashaei Kamali. “Sus inversiones proactivas, impulsadas por necesidades operativas internas y posiciones financieras sólidas, son una prueba del valor estratégico de la descarbonización más allá de la intensidad de carbono específica de cada sector. Las inversiones focalizadas sugieren un potencial para reducir el riesgo a la baja y una mayor estabilidad de los flujos de caja para los inversores a largo plazo, lo que refuerza la importancia del comportamiento inversor corporativo para el logro de los objetivos climáticos globales”, subraya.

13Oct

Las reformas de Solvencia II facilitarán que las compañías de seguros proporcionen financiación a largo plazo a la economía europea.

Después de más de 15 años de endurecimiento, el sector financiero está entrando en una nueva era de normas y reformas. Los reguladores están flexibilizando los requisitos de capital y otras restricciones sobre bancos, aseguradoras y empresas fintech, creando oportunidades de crecimiento sin precedentes tanto para los sistemas financieros tradicionales como para los de nueva generación, destaca un informe de Robeco.

Este cambio hacia un entorno regulatorio más equilibrado y favorable al crecimiento representa un posible cambio radical para los bancos, ya que ayuda a liberar capital, aumentar la actividad y mejorar los rendimientos para los accionistas. Las reglas del juego están cambiando más rápido en Estados Unidos, donde el nombramiento de la gobernadora de la Fed, Michelle Bowman, como vicepresidenta de Supervisión en junio, señala un enfoque más pragmático y proempresarial para la supervisión bancaria.

El cambio hacia un entorno regulatorio más equilibrado y favorable al crecimiento es un posible cambio radical para los bancos. La postura cada vez más permisiva de Estados Unidos en materia de competencia y escala se refleja en un par de decisiones regulatorias significativas: 

1) la eliminación del límite de activos de 1.95 billones$ impuesto a Wells Fargo 

y 2) la aprobación de la fusión entre Capital One y Discover.

"Y todavía estamos en las primeras etapas, ya que aún quedan muchas reformas por venir. Entre ellas se incluyen las revisiones de la Relación Suplementaria Mejorada de Apalancamiento (eSLR), la mejora de la transparencia en las pruebas de estrés, la finalización de los estándares del 'Final de Basilea III', así como la recalibración del recargo de capital para los Bancos Globalmente Sistemáticamente Importantes (GSIB)", resaltan los expertos de Robeco.

Estos cambios están diseñados para estandarizar y armonizar la medición de riesgos y los cálculos de reservas de capital en la banca global. Las reformas no solo deberían aportar una estabilidad a largo plazo al sistema financiero, sino también reducir las reservas de capital y liberar liquidez, siendo los mayores beneficiarios los grandes bancos estadounidenses.

Una mayor flexibilidad de capital permite a los bancos implementar estrategias de crecimiento, aumentar el pago de dividendos y recompras de acciones, y mejorar las ganancias. Aunque el impacto exacto en la rentabilidad varía según la institución, el análisis de HOLT sugiere que una mejora del 1% en el Retorno sobre el Patrimonio de Flujo de Caja (CFROE, por sus siglas en inglés), un indicador del desempeño económico, podría traducirse en un aumento del 8% en la valoración justificada para los bancos estadounidenses.

Europa está alcanzando el ritmo mediante la integración de mercados

Históricamente, los bancos europeos han estado rezagados respecto a sus homólogos estadounidenses en términos de rentabilidad debido a mercados fragmentados y una regulación estricta. Sin embargo, factores externos —desde las presiones de Trump en Occidente hasta las vulnerabilidades geopolíticas derivadas de Rusia/Ucrania en Oriente— y presiones internas (como el Informe Draghi) están impulsando a la Unión Europea a abordar su sistema de mercados de capital estructuralmente débil y anticompetitivo.

Según el Informe Draghi, la UE necesita invertir 750.000 millones€ para reforzar su competitividad, siendo la mayor parte de esta inversión de fuentes privadas y no públicas. La excesiva dependencia de Europa en la financiación bancaria ha limitado la disponibilidad de capital, la distribución del riesgo, y la innovación y el crecimiento del sector financiero.

En el futuro, ampliar el papel de los mecanismos de mercado de capitales es necesario para canalizar activos hacia inversiones más productivas y aumentar la competitividad. Por ello, la creación de un mercado único de capital es una prioridad política clara y ya se está legislando al respecto. Entre las iniciativas clave bajo la nueva estrategia de la Unión de Ahorro e Inversión (SIU, por sus siglas en inglés) de la UE se incluyen:

  • Implementar la Ley de Listado para simplificar el acceso de las empresas a los mercados públicos
  • Revisar el marco de titulización
  • Facilitar la inversión en acciones por parte de inversores institucionales
  • Canalizar los ahorros de los depositantes a los mercados de capital mediante esquemas de pensiones

Se espera que las reformas impulsen el crecimiento y reduzcan la brecha competitiva entre los bancos estadounidenses y europeos. Según el análisis de HOLT, una reducción del 1% en la tasa de descuento aplicada a los bancos europeos —reflejando un menor riesgo percibido— podría conducir a un aumento del 17% en la valoración justificada.

Más financiación a largo plazo por parte de las aseguradoras

Además, las reformas de Solvencia II —el marco regulatorio de la UE para las aseguradoras— facilitarán que las compañías de seguros proporcionen financiación a largo plazo a la economía europea. La Comisión Europea está proponiendo cambios que flexibilizarán los requisitos de capital, mejorarán los índices de solvencia y los márgenes de riesgo, y permitirán que las aseguradoras inviertan más fácilmente en el mercado de titulización.

Si se aprueban, las aseguradoras podrán realizar inversiones en ‘acciones a largo plazo’ que conllevarían menores cargas de capital (22% en lugar de 39%). Las aseguradoras también podrían acceder a inversiones alternativas en acciones menos líquidas siempre que califiquen como inversiones en acciones a largo plazo (mantenidas hasta el vencimiento/horizonte largo y con pasivos coincidentes). 

"¡Aún quedan más reformas por venir por parte de los legisladores europeos, incluyendo medidas para reducir costes, aumentar el capital y mejorar la eficiencia regulatoria!", insisten en Robeco.

Impulso a las finanzas de próxima generación

La ambiciosa agenda política de la segunda administración Trump está destinada a beneficiar tanto a la banca tradicional como a las finanzas de próxima generación. Bajo la orden ejecutiva titulada “Liberar la prosperidad a través de la desregulación”, por cada nueva regulación propuesta, las agencias deberán eliminar al menos diez existentes. Como resultado, agencias federales como la CFPB y la FDIC están reduciendo la supervisión, especialmente en los bastiones fintech de Banca como Servicio (BaaS), Compra Ahora y Paga Después (BNPL), y billeteras digitales.

Por ejemplo, la CFPB retiró regulaciones propuestas que limitaban las comisiones por pagos atrasados en tarjetas de crédito, lo que indirectamente ayuda a las fintechs y neobancos más pequeños a competir de manera más efectiva con los grandes bancos emisores de tarjetas. La CFPB también redujo significativamente una sanción civil impuesta a Wise, una fintech especializada en transferencias de pagos digitales, de más de 2 millones$ a solo 45.000 dólares.

Los cambios regulatorios en curso representan un cambio de paradigma para los servicios financieros y crean oportunidades significativas para las Estrategias de Nuevas Finanzas Mundiales y FinTech de Robeco. "Nuestras inversiones en EEUU se beneficiarán de la desregulación, incluyendo bancos como Citi y Bank of America, que se prevé mejorarán su rentabilidad y ofrecerán rendimientos atractivos de capital. También mantenemos Capital One, que está en una posición favorable por la fusión aprobada con Discover Financial Services. Además, Europa resulta cada vez más atractiva debido a las iniciativas de la Unión de Ahorro e Inversión, las reformas fiscales en Alemania y las persistentes diferencias de valoración", explican en Robeco.

La reducción de las cargas regulatorias para los actores fintech les permite innovar más libremente en áreas como los préstamos, pagos y criptomonedas. Los proveedores de monederos digitales, incluyendo PayPal, Apple Pay, Venmo, CashApp y Shop Pay, continúan aumentando sus volúmenes de transacciones. Además, los proveedores de BNPL como Afterpay, AffirmKlarna también están ganando terreno. En conjunto, una supervisión más laxa sumada a requisitos de capital menos estrictos debería facilitar la consolidación del sector y fomentar asociaciones entre fintechs, bancos y otros actores financieros.