Miguel Ángel Valero
Con una relativa calma militar en el estrecho de Ormuz, Donald Trump defendió la posición estadounidense en el conflicto ante la Asamblea General de las Naciones Unidas con un discurso en el que no hubo grandes novedades sobre Irán. Las noticias más positivas llegaron desde el ámbito diplomático, tras la reunión entre las delegaciones de EEUU e Irán, que, según declaró el propio Trump, resultó útil y constructiva. Como consecuencia, los mercados energéticos corrigieron a la baja, apoyados también por las novedades procedentes de Yanbú, donde se confirmó la reanudación de la actividad.
No obstante, los elevados precios del diésel en EEUU comienzan a generar presión política sobre el Partido Republicano y empiezan a surgir apoyos a una posible limitación o incluso veto de las exportaciones de este combustible. China, por ejemplo, adoptó una medida similar al inicio del conflicto, aunque recientemente ha revertido esa decisión. Los países que se verían más afectados por una eventual restricción estadounidense serían México, Brasil y Países Bajos.
La Asamblea General de la ONU continuará desarrollándose a lo largo de la semana y queda por conocer la intervención de Irán. Volodímir Zelenski ha anunciado una nueva reunión con Trump con el objetivo de impulsar las negociaciones con Rusia. Por su parte, la delegación rusa, encabezada por Serguéi Lavrov, ha mantenido un encuentro con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
En los mercados, las noticias sobre las negociaciones con Irán han llevado al Brent a situarse de nuevo por debajo de los 100$/barril.
Trump aseguró que sus representantes mantuvieron conversaciones “muy buenas” con enviados iraníes en Nueva York, en el primer contacto entre ambos países desde mediados de junio. El mandatario calificó la reunión de “muy productiva” y confirmó que ya se está trabajando en un nuevo encuentro. Además, el presidente estadounidense admitió que la guerra probablemente se prolongará más allá de las elecciones legislativas del 3 de noviembre y afirmó que confía en alcanzar un acuerdo una vez celebrados los comicios. Según Trump, Teherán estaría retrasando deliberadamente las negociaciones hasta entonces, con la intención de prolongar el coste político del conflicto para su Administración.
Las noticias sobre la apertura de una vía de diálogo contrastan con el tono empleado por Trump apenas unas horas antes, cuando, en su intervención ante las Naciones Unidas, advirtió de que podría “aniquilar” a la República Islámica si sus dirigentes se niegan a alcanzar un acuerdo. Las declaraciones contradictorias de Trump reflejan su tendencia a alternar amenazas con promesas de una paz inminente, una muestra de las dificultades que afronta para responder a la creciente presión interna por poner fin a una guerra cada vez más impopular.
Por otro lado, la Unión Europea ha alcanzado un acuerdo con Filipinas con el objetivo de formalizar la firma de un tratado de libre comercio en 2027. El pacto prevé la eliminación de aranceles sobre el 97% de los intercambios de bienes y servicios entre ambas partes. Aunque Filipinas apenas representa alrededor del 0,3% del comercio exterior total de la UE, ofrece un importante margen de exportación para las empresas europeas. Entre otras medidas, el acuerdo permitirá reducir o eliminar aranceles elevados que actualmente gravan productos como los vehículos europeos, sujetos a tasas de hasta el 30% en el mercado filipino. Asimismo, facilitará el acceso de las empresas europeas a licitaciones y concesiones de obra pública en Filipinas. El pacto se enmarca en la estrategia de Bruselas de ampliar y diversificar sus relaciones comerciales tras el aumento de las tensiones con Estados Unidos, sumándose a los acuerdos firmados en los últimos meses con Mercosur, India, Australia e Indonesia.
Eastspring: la subida de los bonos soberanos complica a la renta variable
Vis Nayar, Chief Investment Officer, Ray Farris, Chief Economist, y Viola Wang, Economist de Eastspring Investments, creen que la subida de los retornos de los bonos, con el bono del tesoro USA a 10 años que acaba de traspasar el 5%, complica las ganancias de la renta variable. Y ello porque porque las subidas comprimen las valoraciones, y plantean dudas sobre si los beneficios empresariales seguirán creciendo al ritmo suficiente para sostener dichas valoraciones.
Los bancos centrales acaban de subir tipos y la Fed, enfocada en el objetivo del 2% de inflación, espera una subida adicional antes de final de año, previsión que difiere de la del mercado, que espera tres subidas. En el entorno actual de crecimiento e inflación que siguen al alza, la renta variable se muestra resiliente, pero dada la enorme inversión de capital en IA empiezan a plantearse dudas en el mercado sobre si el crecimiento de los beneficios continuará, por la necesidad de que dichas inversiones se moneticen.
Mientras tanto, China destaca oomo la excepción global en liquidez, por su floja demanda interna que el banco central trata de estimular con bajadas de tipos. Sin embargo, esta política monetaria no influye en la apreciación esperada del yuan chino, que se apoya en su internacionalización y en el superávit comercial.
