18 Mar
18Mar

Miguel Ángel Valero

"Hacía mucho tiempo que no nos enfrentábamos a una reunión del BCE con tantas incertidumbres sobre la mesa. En el último mes hemos asistido a un cambio radical en el contexto internacional, que va a tener un efecto relevante sobre la evolución de los precios de las materias primas y, por tanto, sobre la economía europea, tanto en materia de crecimiento como de inflación", resalta Cristina Gavín, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión.

De esta manera, si hace apenas un mes el mercado daba por hecho que este año el tipo de intervención permanecería inalterado, la situación ha cambiado de forma radical. Las expectativas de inflación se ven hoy condicionadas por el impacto del conflicto bélico sobre los precios y llevan a los inversores a descontar que el BCE va a realizar una subida en el tipo de intervención de 25 puntos básicos (pb) antes de finales de verano. E incluso podríamos ver una segunda subida antes de fin de año. "A nosotros este escenario de dos subidas nos parece excesivo y nos quedaríamos tan solo en una", precisa.

Aunque en esta reunión no vamos a ver cambios en el tipo de intervención, serán especialmente interesantes las declaraciones de la presidenta Lagarde. Aunque hasta ahora su mensaje ha sido de cautela y no parece probable que vaya a hacer predicciones en el contexto de incertidumbre actual, será interesante analizar su discurso y tratar de intuir el grado de consenso que subyace en el seno del BCE.

Banca March: la subida prematura de tipos es una herramienta menos efectiva

"El BCE mantendrá tipos en el 2% y, aunque el mercado incluso ha comenzado a poner en precio una posible subida de tipos ya para julio, este escenario nos parece prematuro y exagerado dado que históricamente ante un shock de inflación por el lado de la oferta, la subida prematura de los tipos oficiales es una herramienta menos efectiva", señalan los analistas de Banca March.

Además, una decisión así podría suponer repetir situaciones que en el pasado castigaron la economía de la zona euro (el principal ejemplo fueron las subidas de tipos realizadas en 2008 y 2011, en ambas ocasiones motivadas por aumentos de los costes energéticos y que terminaron realizándose antes de llegada de la crisis financiera del 2009 y de la crisis de deuda pública). 

"En esta ocasión, esperamos un tono cauto del BCE en su mensaje que trate de contener tensiones y, además, será también relevante la publicación de sus nuevas previsiones económicas en las que podrán incluir escenarios dependiendo de los precios de la energía", añade.

Mediolanum: el BCE evitará repetir el error de 2022

Niall Scanlon, gestor de Carteras de Renta Fija en MIFL (Mediolanum International Funds), espera que el BCE mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión de marzo, en línea con las expectativas del mercado. Sin embargo, lo que parecía ser otra reunión relativamente “en un buen lugar” ha cobrado mayor relevancia tras los acontecimientos en Oriente Medio. Para los inversores en bonos de la zona euro, el foco principal estará en cómo el BCE equilibra los riesgos al alza de la inflación frente a los crecientes riesgos a la baja para el crecimiento.

La perspectiva de política del BCE en 2026 es considerablemente menos clara que en la reunión anterior. Los precios más altos del petróleo y el gas representan un riesgo al alza para la inflación en un momento en que el impulso del crecimiento ya es frágil. Como resultado, "esperamos que el BCE adopte un tono más firme en esta reunión, especialmente en lo que respecta a su vigilancia sobre las expectativas de inflación. Los comentarios recientes de los responsables del BCE sugieren que no dudarían en endurecer la política si las presiones de precios impulsadas por la energía comienzan a filtrarse de manera más persistente en las expectativas de inflación".

Esta reunión debería ofrecer una visión importante sobre la función de reacción del BCE y qué se requeriría para que se produzca un cambio en los tipos de interés este año. Se publicarán proyecciones macroeconómicas actualizadas, pero probablemente se hayan finalizado antes del reciente repunte de los precios de la energía. Por ello, "prestaremos especial atención a cualquier escenario alternativo o comentario sobre cómo el BCE ve el crecimiento y la inflación bajo diferentes supuestos de precios del petróleo, y si los precios más altos de la energía se consideran temporales o más persistentes".

"Esperamos que los tipos permanezcan sin cambios en marzo, con la presidenta Lagarde adoptando un tono más duro en la rueda de prensa. Esto probablemente se traduzca en una vigilancia verbal más que en una señal explícita de un movimiento inminente de tipos. El BCE ha declarado previamente que está dispuesto a 'mirar más allá' de las variaciones temporales de su objetivo de inflación, y esperamos que el mismo enfoque se aplique a cualquier exceso impulsado por la energía, siempre que se considere temporal. Sin embargo, el BCE también querrá evitar repetir el error de política de 2022, reaccionando demasiado tarde si la inflación resulta más persistente", argumenta.

Los mercados ya han reaccionado al mayor riesgo de inflación, con un fuerte ajuste de precios en el extremo corto de la curva. Con cerca de dos subidas de tipos del BCE ya descontadas por el mercado, es difícil que la reunión de marzo impulse significativamente los rendimientos en la parte corta de la curva. Nuestro caso base es que Lagarde no cuestionará la valoración actual del mercado. Sin embargo, si el BCE pone mayor énfasis en los riesgos a la baja para el crecimiento, o señala su disposición a mirar más allá de una inflación más alta por un periodo, existe margen para que los rendimientos retrocedan. "Nuestro escenario central sigue siendo que el BCE mantenga los tipos en 2% durante un periodo prolongado, aunque esto depende en gran medida de la duración y escalada del conflicto en Oriente Medio", recalca.

Ebury: los futuros anticipan subidas de 40 pb en 2026

Ebury prevé que su consejo de gobierno adoptará un tono prudente, pero con sesgo hawkish ante el aumento de riesgos de estanflación por el shock energético. “Aunque Lagarde insistirá en un mensaje de calma, algunos miembros ya apuntan a posibles subidas si persisten las presiones inflacionistas”, señalan los analistas de la fintech, que recuerdan que los mercados de swaps asignan ahora una probabilidad cercana al 70% a una subida en junio, con casi 40 puntos básicos descontados para finales de año. “Consideramos prematuro determinar con precisión la trayectoria de los tipos, pero aumenta la probabilidad de que el próximo movimiento sea al alza”, explican.

DWS: Tipos de interés sin cambios: ¿por cuánto tiempo?

"Tipos de interés sin cambios: ¿por cuánto tiempo?", se pregunta Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS. El BCE se enfrenta a una reunión difícil el próximo jueves. Se espera que mantenga el tipo de depósito en el 2% sin comprometerse previamente a una nueva trayectoria de los tipos de interés. Sin embargo, dados los recientes cambios geopolíticos, surge la cuestión de si la valoración del BCE de que se encuentra en una buena posición sigue siendo adecuada.

La cuestión crucial aquí es cuánto durará la guerra con Irán y cuánto tiempo provocará cambios significativos de los precios de la energía. Como no hay una respuesta sencilla, es aún más importante que la presidenta del BCE, Lagarde, asegure a los mercados que la inflación experimentada en 2022 y 2023 no se repetirá. En este contexto, las subidas de los tipos de interés son cada vez más probables, mientras que las bajadas están descartadas.

En un entorno de subida de los precios de la energía, los riesgos de inflación han aumentado significativamente, sobre todo teniendo en cuenta que el aumento del coste de la vida en los últimos años se ha asentado firmemente en la mente de los consumidores. Al fin y al cabo, han sido necesarios cinco años para recuperar prácticamente las pérdidas de salario real acumuladas desde el inicio de la pandemia.

El riesgo de una segunda oleada de efectos en la inflación ha aumentado, especialmente por la actual rigidez de los mercados laborales y el poder de las empresas para subir los precios. No obstante, no se espera que el BCE actúe con precipitación: se necesitaría algo más que unos datos de inflación débiles en marzo para desencadenar una respuesta de política monetaria.

"Seguimos esperando que el tipo de depósito se mantenga en el 2% en los próximos meses. Sin embargo, si fuera necesario, es probable que el BCE actúe con mayor rapidez que en 2022 para contrarrestar el aumento de esas expectativas de inflación", remarca.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.