La guerra comercial no ha desaparecido, simplemente se ha adaptado. Y cuando una estrategia sobrevive incluso a sus propios límites legales, deja de ser una táctica y se convierte en parte del sistema. Y la incertidumbre pasa a ser estructural.
El porcentaje actual de ingresos cobrados tarde se sitúa en el 11,26%, prácticamente en línea con el umbral máximo que las compañías consideran sostenible, fijado en el 11,27%.
A pesar de las preocupaciones causadas por las ofensivas arancelarias de EEUU, el comercio mundial sorprendió en 2025 con un crecimiento del 3,9% en los volúmenes comerciales.
Ha llegado el momento de que Alemania comience a cerrar parte del elevado diferencial de crecimiento acumulado desde la pandemia: el PIB de la zona euro está 6,4 puntos por encima de lo registrado antes de la COVID, mientras que el de Alemania apenas se ha incrementado.
La diversificación, geográfica y sectorial, es clave. Pero hay un problema de competitividad, ni España ni Europa son capaces de competir con los mercados emergentes.
Los bancos reconocen que están realizando un seguimiento mayor a los sectores y empresas que pudieran verse más afectados (compañías exportadoras y con actividad comercial con EEUU.
En España, han ido aumentando gradualmente desde 2015. Se espera que esta tendencia estructural persista, con un incremento previsto del 2% en 2025 y estabilidad en 2026.
La incertidumbre sobre la política económica está pesando en el ánimo de los empresarios en EEUU, que invierten menos y también reducen la creación de puestos de trabajo.
La gestora española refuerza su estrategia de prudencia y lleva al máximo los niveles de liquidez en las carteras, dado el entorno de altas valoraciones en renta variable y volatilidad en renta fija por las tensiones en deuda pública.
los aranceles estadounidenses y las medidas de represalia están provocando una disminución del gasto en construcción comercial e incluso cancelaciones de proyectos.
Francia y Polonia son los principales opositores al acuerdo entre la UE y Mercosur. Para bloquearlo, necesitan el apoyo de otros dos Estados y sumar el 35% de la población comunitaria.