30Jul

La ausencia de señales claras sobre la dirección futura de la política monetaria reavivó las dudas sobre el grado de compromiso del nuevo presidente de la Fed con el control de la inflación, provocando una intensa venta de bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo.

Miguel Ángel Valero

M2 es una medida de la oferta monetaria que suma M1 (dinero en circulación más depósitos a la vista), depósitos de ahorro, menores de 100.000$, y fondos monetarios. Viene a medir el dinero que se puede gastar de una forma prácticamente inmediata, ya que está disponible con suma rapidez. Un crecimiento rápido de la M2 puede señalar mayor liquidez en el sistema, lo que a veces precede a presiones inflacionistas o burbujas de activos. 

Por eso. los bancos centrales como el BCE o la Fed monitorizan la evolución de la M2 para calibrar el impacto de sus políticas sobre tipos de interés o reducción de balances. Además, las variaciones de M2 (en términos reales o frente a PIB) se suelen utilizar como señal de fase del ciclo crediticio y de riesgo.

Pues bien, la M2 estadounidense marca máximo histórico en 23,155 billones de dólares. Más dinero circulando justo cuando la Fed se plantea subir tipos por la inflación, como ha contado Dinero Seguro. 

El problema es que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, evita ofrecer una guía clara sobre los próximos pasos de la política monetaria y tampoco precisa si respaldaría nuevas subidas de tipos en caso de que la inflación dejara de moderarse. En su argumentación, sostiene que el reciente repunte de las rentabilidades de mercado ya está contribuyendo a endurecer las condiciones financieras, reduciendo así la urgencia de actuar. Los inversores no tardaron en expresar su descontento, reduciendo exposición a la renta variable, la renta fija y el dólar. En el mercado de bonos, las ventas se concentraron especialmente en los tramos largos de la curva, impulsando la rentabilidad exigida al bono a 30 años hasta niveles no vistos en casi dos décadas y poniendo de manifiesto las dudas existentes sobre la capacidad de la Fed para anclar las expectativas de inflación a largo plazo.

El mercado recibió con frialdad el escueto estilo de comunicación de Kevin Warsh tras la decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos sin cambios. La ausencia de señales claras sobre la dirección futura de la política monetaria reavivó las dudas sobre el grado de compromiso del nuevo presidente con el control de la inflación, provocando una intensa venta de bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo.

Crédito y Caución: la energía y la caída de las importaciones lastran al comercio global

Se espera que el crecimiento del comercio mundial se ralentice en 2026, tras un 2025 más sólido de lo previsto, impulsado por la anticipación de los aranceles y la fuerte demanda de productos relacionados con la IA, especialmente procedente de Asia. Tal y como recoge el Economic Outlook de Crédito y Caución, el aumento de los precios de la energía, la menor demanda de importaciones y la continua incertidumbre en materia de política comercial situarán el crecimiento del comercio por debajo del 2 % en 2026, frente al 4,6 % del año anterior.

En 2025, se registró un robusto crecimiento del comercio de bienes relacionados con la IA, por encima del 35 %, lo que benefició a sectores como la electrónica, los productos farmacéuticos y químicos y la maquinaria, entre otros. Aunque se prevé que la inversión en infraestructuras de IA siga siendo dinámica este año, el conflicto en Oriente Medio empieza a tener ya consecuencias en la evolución del comercio mundial.

El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un aumento de los precios de las materias primas que no se registraba desde 2022. Las relacionadas con el sector alimentario subieron un 3 % en marzo con respecto al mes anterior y se espera que los índices de precios de los alimentos aumenten a lo largo del horizonte de previsión, aunque sea de forma marginal. Todo ello ha desencadenado una escalada inflacionista que afecta al poder adquisitivo de los consumidores. La inflación general de EEUU subió en mayo hasta el 4,2 % interanual, frente al 2,4 % de enero, y la inflación de la zona del euro lo hizo hasta el 3,2 %, frente al 1,7 % de enero. Además, la crisis energética ha reducido el volumen total de importaciones de los países importadores de energía, que disminuyen a medida que el mercado se adapta al aumento de los precios.

En la zona euro, las perspectivas comerciales también son débiles. El informe de la aseguradora de Crédito prevé un descenso de las exportaciones del 0,2 % en 2026. Además, se prevé que los exportadores pierdan cuota de mercado en el sector de bienes, lo que refleja una presencia limitada en sectores relacionados con la IA, de rápido crecimiento y con un intenso volumen comercial. El fuerte turismo internacional y los servicios comerciales transfronterizos suponen una gran ventaja para España y Francia, mientras que la economía alemana, orientada a la industria manufacturera, se enfrenta a unos costes de los insumos estructuralmente más elevados, lo que mantiene a su sector manufacturero bajo una intensa presión.

La duración del conflicto, con un débil alto el fuego, marcará la evolución del comercio a nivel global. Aunque el escenario base de Crédito y Caución parte de una reapertura gradual del estrecho y de una mayor relajación de los precios de la energía, los riesgos a la baja para las perspectivas siguen siendo elevados.

Ebury: la Fed es más cauta pero no cambia el ru

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, explica que la decisión de la Fed de mantener los tipos de interés sin cambios, ampliamente esperada por el mercado; “refleja la voluntad de seguir evaluando la evolución de la economía y de la inflación antes de realizar nuevos movimientos. Aunque algunos miembros del comité mostraron una postura más restrictiva, el mensaje principal es que la Fed considera que las condiciones actuales no justifican todavía una modificación de la política monetaria”.

La Fed reconoce que la economía estadounidense continúa mostrando una notable resiliencia, especialmente en el mercado laboral, mientras que las presiones inflacionistas, aunque más moderadas que en meses anteriores, siguen situándose por encima del objetivo del 2%. “Este escenario permite a la Fed adoptar una posición de espera, observando si la desaceleración de la inflación se consolida sin necesidad de endurecer aún más las condiciones financieras” señalan los analistas de Ebury.

La decisión transmite un mensaje de cautela más que de cambio de rumbo. La Fed evita comprometerse con futuras bajadas de tipos y mantiene abiertas todas las opciones para las próximas reuniones, dependiendo de la evolución de los datos macroeconómicos. Esta postura refuerza la idea de que el proceso de normalización monetaria será gradual y dependerá estrictamente de la trayectoria de la inflación y del crecimiento económico.

En consecuencia, “el escenario central sigue siendo el de unos tipos estables durante los próximos meses, con una elevada dependencia de los datos económicos. Para los mercados financieros y para el dólar, este mensaje supone una señal de continuidad y estabilidad, aunque la incertidumbre sobre el calendario de futuros movimientos continuará condicionando las expectativas de inversores y empresas”.

UBS: la renta fija de calidad asegura ingresos atractivos

La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés sin cambios y se abstuvo de ofrecer demasiadas indicaciones sobre el futuro. "Sin embargo, los inversores interpretaron el resultado de forma dovish, lo cual es más coherente con nuestra visión de que la política monetaria se mantendrá sin cambios este año. Seguimos atentos a posibles cambios a más largo plazo en la forma en que la Fed comunica su política y gestiona su balance", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Los cambios específicos aún están por verse, y seguimos recomendando que los inversores mantengan asignaciones suficientes a renta fija de calidad dentro de sus carteras. Creemos que los rendimientos actuales ofrecen una oportunidad para asegurar ingresos atractivos, particularmente en bonos de calidad con vencimientos cortos y medios. Una exposición selectiva a segmentos del mercado de bonos con mayor rendimiento, como los mercados emergentes y el high yield, también puede ayudar a los inversores a construir unos ingresos de cartera más diversificados".

Eastspring: ralentización del crecimiento global por la guerra en Oriente Medio

Los analistas de la gestora de activos  Eastspring Investments esperan una ralentización del crecimiento global desde el 3,5% hasta el 3% a causa de la subida de precios del petróleo provocada por la guerra en Oriente Medio. Y habrá una mayor dispersión del crecimiento por países y sectores, dado el enorme gasto de capital en IA por parte de las grandes tecnológicas de EEUU. En Asia se esperan crecimientos superiores, lo que provoca que la inflación continúe en niveles elevados, con la excepción de China, afectada por la debilidad de su demanda interna. La política monetaria se endurecerá con subidas generalizadas de tipos, tanto en EEUU como en los países asiáticos, con la excepción de nuevo de China. Y en las divisas, los diferenciales del tramo corto de la curva de tipos empiezan a dejar de apoyar al dólar USA, mientras que sigue la divergencia entre las divisas asiáticas.

Eastspring Investments también menciona los principales riesgos para los mercados. En EEUU, la inflación y el crecimiento salarial, junto al enorme gasto de capital en infraestructuras de la IA. Otros riesgos son la recuperación del mercado laboral en EEUU que podría impulsar el crecimiento sin que aumenten  los salarios. Y por último, la inestabilidad geopolítica. 

La política monetaria ha pasado de una fase de relajación a otra de endurecimiento selectivo. Los analistas de la gestora asiática esperan que la Fed suba el tipo de los fondos federales en 25 puntos básicos (pb) en su reunión de septiembre u octubre, sobre la base de que el crecimiento esperado del empleo en EEUU seguirá siendo sólido, y la inflación subyacente seguirá siendo persistente. La debilidad en cualquiera de estos dos factores pondría en cuestión dichas previsiones. 

En ausencia de sorpresas negativas en empleo e inflación subyacente, se considera que los rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU necesitan que el nuevo presidente de la Fed, Warsh, cumpla con su retórica agresiva sobre la inflación para mantener las caídas en retornos. En Asia, es probable que se produzcan subidas de tipos allí donde la inflación, la presión cambiaria, o los balances externos, estén más tensionados. Es probable que los tipos oficiales suban en Indonesia, India, Corea, Filipinas y Taiwán.

Sigue sin vislumbrarse una solución duradera al conflicto entre Irán y Estados Unidos. Es probable que los alto el fuego sigan siendo frágiles en un futuro próximo. Por lo tanto, hay que seguir vigilando la posibilidad de que surjan tensiones derivadas de las relaciones entre China y Taiwán relativas al Estrecho, así como de las disputas entre China y Filipinas sobre los límites de las aguas territoriales.

29Jul

Gescooperativo recuerda que la principal enseñanza que deja la historia de los mercados es que las inversiones de largo plazo rara vez deberían depender del calendario: "En inversión, descansar no significa salirse del mercado; significa confiar en una estrategia bien construida".

Miguel Ángel Valero

Es más que evidente que la evolución del Euribor a 12 meses, índice usado para calcular el interés de las hipotecas variables, depende en gran medida del desarrollo del conflicto que azota Oriente Medio.Cuando EEUU e Irán se dedican a bombardear la zona, esta referencia tiende al alza. Y cuando pactan unos días o semanas de tregua, su valor se estabiliza o se reduce, como ocurrió en junio.Tras la reanudación de los bombardeos, pues, es fácil adivinar cuál ha sido el comportamiento de este índice hipotecario en las últimas semanas. Según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.com, el Euribor ha subido en julio y acabará el mes con un valor cercano al 2,85%, ligeramente superior al de junio (2,798%). 

En consecuencia, las hipotecas variables que vayan a revisarse próximamente sufrirán un encarecimiento de más de 740€ de media al año. El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, explica que el valor de julio de 2026 (2,85%; aproximadamente) será sensiblemente superior al del mismo mes del año pasado (2,079%). Para una hipoteca variable media de 150.000€ a 25 años con un tipo de Euribor más 1% y revisión anual, eso supondrá pasar de pagar unas cuotas de 717€ mensuales a abonar unos 779 al mes: unos 62 más al mes y más de 740 más al año.

Las hipotecas variables que vayan a actualizarse próximamente con una revisión semestral también se encarecerán, dado que el valor del Euribor hace seis meses era del 2,245% (enero de 2026). Si se hace el cálculo con el ejemplo anterior, las cuotas subirán de 730 a 779€: unos 49 más al mes y algo más de 290 más al semestre.

Pero ¿qué tiene que ver el Euribor con el conflicto en Oriente Medio? Más de lo que parece. Miquel Riera explica que el precio del petróleo se dispara cada vez que hay un bombardeo en Oriente Medio, dado que los países de la zona son productores de crudo. Si se encarecen el combustible y la energía, sube también la inflación, lo que obliga al Banco Central Europeo (BCE) a incrementar sus tipos de interés para contener el coste de la vida en la Eurozona. “El euríbor representa el interés medio al que los principales bancos de la Eurozona se prestan dinero entre ellos. Por lo tanto, cuando se espera una subida de tipos por parte del BCE, este índice se adelanta y tiende al alza”. subraya. Su incremento en julio responde a las expectativas de los mercados financieros, que esperan que el BCE incrementará tipos en septiembre y, quizás, otra vez más antes de que termine el año.

¿El Euribor superará el 3%? Si Irán y EEUU pactan otra tregua antes de que termine el verano y alcanzan finalmente un acuerdo de paz, es probable que la inflación se modere y que no haya nuevas subidas de tipos por parte del BCE. En ese escenario optimista, el Euribor podría bajar y situarse en torno al 2,6%. En cambio, si esa tregua llega después de septiembre, tras una más que probable subida de tipos por parte del BCE, es probable que el índice se estanque alrededor del 2,8% hasta diciembre, según HelpMyCash. Y si no se alcanza un acuerdo de paz antes de que acabe el año, el Euribor alcanzará o incluso superará el 3% para finales del 2026, dado que la situación obligaría al BCE a incrementar sus intereses otra vez.

Ante este futuro incierto, Miquel Riera aconseja prudencia a los hipotecados a tipo variable: “Es fundamental que cada titular calcule si sería capaz pagar las cuotas con un Euribor al 3% o más. Y si cree que podría tener dificultades, es recomendable que pida cita a su oficina bancaria para explorar soluciones en caso de que se produzca el peor de los escenarios”.

Gescooperativo: el verano no es tiempo de mudanza en inversión

Cada verano vuelve a ponerse el foco en el comportamiento de los mercados durante agosto, un mes al que suele asociarse una mayor sensibilidad en los mercados, aunque la historia invita a mantener la confianza en las estrategias de inversión de largo plazo. La menor actividad de los mercados, el recuerdo de algunos episodios de elevada volatilidad y la ausencia de muchos inversores alimentan esa percepción. Sin embargo, la evidencia histórica dibuja un escenario bastante diferente, en el que los acontecimientos macroeconómicos y geopolíticos han tenido un impacto mayor que la estacionalidad del verano. 

Gescooperativo, la sociedad gestora de fondos de inversión del Grupo Caja Rural, dentro de su iniciativa de fomentar la cultura financiera y ayudar a los inversores a tomar decisiones más racionales, ha analizado qué ha ocurrido históricamente en los mercados durante el mes de agosto. Y la principal conclusión a la que llega desmonta el mito de que el verano, y especialmente agosto, constituye, por sí mismo, una razón para modificar una estrategia de inversión bien diseñada. 

Agosto suele registrar menores volúmenes de negociación en muchos mercados desarrollados debido al periodo vacacional. Eso hace que la variabilidad en el comportamiento de los mercados en los meses de agosto sea muy elevada y, por lo tanto, que la capacidad predictiva de esa estacionalidad se quede más limitada. La razón para que agosto mantenga esa fama de mes complicado tiene menos que ver con la rentabilidad que con el funcionamiento del propio mercado. 

"No es que agosto sea un mes especialmente negativo; lo que ocurre es que, al haber menos volumen de negociación, cualquier noticia puede tener una trascendencia mayor lo habitual", explican los expertos de Gescooperativo. "Una cosa es que exista una mayor sensibilidad a episodios puntuales de volatilidad y otra muy distinta asumir que agosto es un mes negativo para las Bolsas", añaden.

Es cierto que algunos de los sobresaltos bursátiles más recordados ocurrieron precisamente durante el mes de agosto. La rebaja de la calificación crediticia de EEUU en 2011 o las turbulencias provocadas por la devaluación del yuan chino en 2015 contribuyeron a consolidar la percepción de que agosto es un mes especialmente delicado. Ahora bien, convertir esos episodios excepcionales en una regla general para basar una decisión de salir del mercado en este mes, supone en sí misma un riesgo mucho mayor. Por ejemplo, agosto de 2020 fue especialmente positivo para los mercados bursátiles. Para el S&P 500 fue uno de los meses mejores del año con una subida del 7,19%, el Nasdaq avanzó el 9,7% y el Euro Stoxx 50 alrededor del 3,2%, lo que demuestra que agosto no necesariamente responde a la percepción de mes adverso para la renta variable.

Precisamente, ese sesgo de percepción es lo que explica algunos de los errores que muchos ahorradores cometen antes de marcharse de vacaciones. El primero consiste en vender posiciones "por si pasa algo". Desde un punto de vista emocional, puede parecer una decisión tranquilizadora, pero financieramente rara vez estjustificada. "Si nuestras circunstancias personales no han cambiado, tampoco debería hacerlo nuestra estrategia de inversión", señalan los expertos. "Seguimos teniendo el mismo horizonte temporal, las mismas necesidades y los mismos objetivos; las vacaciones no modifican ninguno de esos elementos".

Otro comportamiento habitual consiste en retrasar nuevas inversiones esperando una hipotética caída de los mercados durante agosto. En realidad, supone intentar anticipar el mejor momento para entrar en bolsa, una tarea extraordinariamente difícil incluso para los gestores profesionales. "El 'timing' es un factor del que el inversor minorista debería intentar alejarse. Ni siquiera los mejores gestores del mundo son capaces de identificar sistemáticamente el mejor momento para invertir", explican los especialistas de Gescooperativo.

A ello se suma la tentación de consultar la evolución de la cartera varias veces al día desde el lugar de vacaciones. “Estar informado siempre resulta positivo, pero convertir el descanso en un seguimiento permanente de los mercados suele favorecer decisiones impulsivas basadas en movimientos de corto plazo”, añaden. Por tanto, si durante las vacaciones las Bolsas sufren una corrección, la respuesta que deberían adoptar los inversores dependería sobre todo del trabajo realizado antes de invertir. “Si la cartera está correctamente diversificada y adaptada al horizonte temporal y al perfil de riesgo del inversor, una corrección puntual no debería obligar a tomar decisiones precipitadas. Además, conviene distinguir entre una caída provocada por un acontecimiento puntual y un cambio estructural en las perspectivas económicas o empresariales. Esa valoración requiere un análisis profesional y difícilmente puede hacerse observando únicamente la evolución diaria de los mercados”, explican los expertos.

Por ese motivo, desde la gestora de las Cajas Rurales consideran que revisar la cartera antes de las vacaciones solo tiene sentido cuando han cambiado las circunstancias personales del inversor o si este desea comprobar, junto con su asesor financiero, que la estrategia continúa alineada con sus objetivos. “Lo que no debería hacerse es modificar una cartera simplemente porque el calendario marque la llegada de agosto”, insisten los expertos.

Al final, la principal enseñanza que deja la historia de los mercados es que las inversiones de largo plazo rara vez deberían depender del calendario. Las vacaciones duran unas semanas; una estrategia de inversión puede acompañar al ahorrador durante décadas. Por eso, como resumen los especialistas de Gescooperativo: "En inversión, descansar no significa salirse del mercado; significa confiar en una estrategia bien construida".

La confianza del consumidor en EEUU y las apuestas se desploman

Mientras, en EEUU la confianza de los consumidores se deterioró en julio. El indicador elaborado por la Conference Board retrocedió hasta 90,8 desde el 92,2 correspondiente a junio. El mercado esperaba 92,3. Por componentes, la lectura de la situación actual cayó hasta niveles de 114,9 frente al 118,5 previo, mientras que el índice de expectativas se mantuvo estable en 74,7. La confianza del consumidor americano se resfría en el peor momento. Las familias ven el mercado laboral cada vez más flojo, y eso siempre acaba en la misma película: menos gasto.

Este dato se enlaza con otro: los ingresos de juego del Strip de Las Vegas caen por primera vez en cinco meses. Las Vegas es un termómetro estupendo del bolsillo americano. Cuando la gente tiene miedo, lo primero que recorta es lo prescindible: el casino, el show, la copa cara. Por eso este dato escuece. En junio, el dinero que se quedó el casino tras pagar a los ganadores cayó un 1,4% interanual en el Strip, hasta 754,7 millones$. Rompe cuatro meses seguidos de subidas. El conjunto de Nevada aún sube un 0,8%, hasta 1.340 millones. Ahora el matiz que lo cambia todo. El batacazo lo explica el baccarat, el juego de los grandes apostadores asiáticos, que se hundió un 22,4% hasta 610,7 millones. Un analista de JP Morgan apunta a que el Mundial de fútbol se llevó a esos grandes apostadores. Sin baccarat, el Strip habría subido un 2,1%. Susto más que sangría: el trimestre entero aún cierra un 5,9% arriba. Pero para MGM y el sector de ocio, la clave es si esto es un bache puntual del Mundial o el ciudadano norteamericano ya ha empezado a cerrar la cartera. Si el gasto discrecional flojea de verdad, casinos, hoteles y aerolíneas son los primeros en notarlo. Por tanto, atención.

Países Bajos: las empresas esperan un aumento de las insolvencias a corto plazo

En Países Bajos, las empresas muestran una mayor dependencia del crédito comercial que la media de Europa Central, a pesar de estar sufriendo retrasos en los pagos que impactan en el flujo de caja. Según el Barómetro de Prácticas de Pago en Países Bajos de Crédito y Caución, casi tres cuartas partes de las ventas B2B se realizan a crédito, lo que supone más de 20 puntos por encima de la media de la región. Siete de cada diez proveedores señalan retrasos por parte de sus clientes y una quinta parte de las facturas está vencida. Muchos clientes alargan los plazos de pago, trasladando sus necesidades de financiación a corto plazo a los proveedores.

Sobre la base del escenario actual, el 19% de las compañías prevé un aumento de las insolvencias a corto plazo y el 60% apunta a que el nivel de impagos se mantendrá elevado si el crecimiento económico sigue siendo moderado, las condiciones de financiación continúan siendo restrictivas y las tensiones geopolíticas siguen perturbando los flujos comerciales. La preocupación es mayor entre las empresas orientadas a la exportación, donde la menor demanda mundial y la incertidumbre en torno al comercio global podrían aumentar rápidamente el riesgo de dificultades financieras. 

La exposición al riesgo de crédito varía según los sectores. El comercio mayorista, las pymes y algunos segmentos del sector servicios se ven especialmente afectados debido a que los márgenes son ajustados y la liquidez es escasa. Muchas de estas empresas suelen enfrentarse a mayores pérdidas por impagos, a veces superiores al 5 %.

El tamaño del tejido productivo de Países Bajos refleja su capacidad de resistencia frente al riesgo de impago. Los grandes fabricantes parecen estar mejor protegidos y alegan su capacidad para fijar precios, la diversificación de sus fuentes de ingresos y la solidez de sus balances como razones por las que no prevén alteraciones importantes en sus márgenes. Otras empresas, en particular las pymes con una elevada exposición a los mercados globales, márgenes más ajustados o reservas financieras limitadas, prevén seguir enfrentándose a una situación de fragilidad.

Los retrasos en los pagos generan una reducción del margen de liquidez en el 23 % de los casos, una menor flexibilidad financiera en el 17 % y mayores necesidades de financiación en el 15 %.
Las empresas neerlandesas suelen combinar el control interno del crédito con la gestión externalizada del riesgo de crédito, incluido el seguro de crédito, ya que aseguran que esta combinación de herramientas les ayuda a gestionar de forma más eficaz el comportamiento impredecible de los pagos B2B en el actual entorno económico y comercial inestable.

De cara al futuro, el comportamiento de los pagos B2B en Países Bajos vendrá determinado cada vez más por factores económicos y geopolíticos externos. La elevada dependencia del crédito comercial implica que cualquier presión sobre la liquidez de los clientes se transmite rápidamente a lo largo de la cadena de suministro. Entre sus principales preocupaciones se encuentran también la evolución de la inflación, que puede repercutir en un menor margen comercial, y los cambios normativos.

Ebury: escenario optimista para las divisas latinoamericanas

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, contempla un escenario optimista para las divisas latinoamericanas pese al impacto de las tensiones geopolíticas globales. Mantiene una visión constructiva con respecto a la mayoría de las monedas latinoamericanas, apoyándose en el giro político hacia la derecha que se ha producido en la región, las elevadas tasas de interés reales en varios de sus países y unos precios de las materias primas persistentemente elevados.

Según el Latam FX Outlook, las divisas latinoamericanas mantienen un potencial de apreciación relevante, aunque el entorno sigue marcado por importantes focos de incertidumbre. Entre los principales riesgos señalados por la compañía destaca un endurecimiento sorpresivo de la política monetaria de la Reserva Federal, un retroceso brusco en los precios de las materias primas o la incapacidad política de los nuevos gobiernos de derecha de implementar medidas de consolidación fiscal ambiciosas. 

Ebury subraya diversos factores internos que podrían afectar la evolución de las monedas de la región:

  • Real brasileño: la economía está sorteando bien el shock externo gracias a los esfuerzos fiscales, aunque la atención del mercado se dirige ahora a las elecciones presidenciales de octubre, donde la subida en las encuestas del candidato Lula genera dudas sobre la consolidación fiscal a largo plazo.
  • Peso chileno: ha sido una de las monedas más afectadas por su alta exposición al shock energético y unos datos macroeconómicos más débiles. No obstante, los altos precios del cobre siguen siendo un factor estructural de apoyo y no contemplan recortes inmediatos de tipos por parte del Banco Central de Chile.
  • Peso colombiano: se consolida como la divisa más destacada de la región tras la victoria electoral de Abelardo de la Espriella, el repunte de los precios del petróleo y el agresivo ciclo de subidas por parte del Banco de la República. Ebury advierte, no obstante, que este rally podría estar sobreextendido ante los retos de la consolidación fiscal.
  • Peso mexicano: a pesar de la incertidumbre en torno a la renegociación del T- MEC, el inicio de las conversaciones envía una señal constructiva. Ebury espera un acuerdo reformado que propiciará ganancias moderadas para el peso mexicano, impulsado por la fortaleza de la economía estadounidense, las remesas y la tendencia al nearshoring.
  • Sol peruano: la victoria de Keiko Fujimori ha disipado los riesgos de mayor intervencionismo estatal, allanando el camino para reformas que fortalecerán los fundamentos macroeconómicos de Perú. Apoyado por un crecimiento sólido y los altos precios del cobre, Ebury mantiene una visión constructiva con respecto al sol, pero con riesgos como El Niño.
22Jul

El presidente de EEUU ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones.

Miguel Ángel Valero

Los ataques iraníes sobre bases estadounidenses han provocado víctimas mortales y han incrementado la presión militar sobre infraestructuras civiles en Kuwait. Al mismo tiempo, EEUU ha ampliado sus operaciones contra infraestructuras de comunicaciones. El petróleo encadena su cuarta sesión consecutiva de avances, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas después de que el presidente Trump rebajara las expectativas de una negociación inminente con Irán y amenazara con ampliar el alcance de los ataques. Advirtió de represalias si los rebeldes hutíes respaldados por Teherán interrumpen el tráfico marítimo en el mar Rojo y reiteró la posibilidad de actuar contra la zona de Montaña Pickaxe, una instalación presuntamente vinculada al programa nuclear iraní.

Este escenario está impulsando nuevamente al alza los precios de la energía. El Brent ya supera los 90$ por barril y, lo que resulta especialmente preocupante para Europa, el precio del gas se aproxima a los máximos registrados en marzo, superando los 60 €/MWh justo antes de la reunión del 23 de julio del Banco Central Europeo (BCE).

Pero lo que más preocupa es que Trump prepara una nueva batería de aranceles para sustituir el gravamen del 10% actual, cuya vigencia expira este viernes 24 de julio. Los nuevos gravámenes, aún pendientes de anuncio, estarían dirigidos a todos los países que, a juicio de Washington, no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Para ello, la Administración se apoyará en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. Trump ya recurrió a esta legislación en su primer mandato, cuando inició la guerra comercial con China, tarificando algunos productos hasta el 25%. 

En este contexto, la nueva propuesta ofrecería a la Administración una alternativa al actual arancel global del 10% aplicado bajo la Sección 122, sustituyéndolo por un mecanismo con mayor respaldo jurídico y, previsiblemente, de carácter permanente.

La iniciativa se produce después de que, la semana pasada, la Administración anunciase tasas del 25% sobre importaciones procedentes de Brasil, que han entrado en vigor el 22 de julio. Además, EEUU también comunicó la imposición de aranceles del 50% sobre productos canadienses –como el vino, cemento o sticks de hockey– que representan 20.000 millones$ en importaciones. 

Por otro lado, Trump ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones. Además, el presidente ha advertido de que aquellos que no se adapten a esta exigencia se enfrentarán a gravámenes del 200% a partir de agosto de 2029 –una vez concluido su mandato–. Los medicamentos afectados abarcarían una amplia gama de tratamientos esenciales, desde analgésicos y antibióticos hasta anticonceptivos y fármacos para controlar el colesterol.

Entre los socios comerciales de Washington, India sería el país más perjudicado, al ser el principal proveedor de medicamentos genéricos para el mercado estadounidense. Los productos farmacéuticos se encuentran entre las tres principales exportaciones indias a EEUU y alcanzaron un valor de 10.500 millones$ durante el ejercicio 2024-2025, según datos del Ministerio de Comercio indio.

La medida busca incentivar la producción farmacéutica dentro de EEUU, aunque su puesta en funcionamiento requeriría años y fuertes inversiones. Además, podría tener efectos contraproducentes sobre el mercado: a diferencia de los fabricantes de medicamentos de marca, los productores de genéricos compiten fundamentalmente en precio. Forzar el traslado de la producción a EEUU eliminaría buena parte de la ventaja de costes de los productores extranjeros, lo que podría traducirse en precios más elevados para los consumidores o incluso la retirada de comercialización en el mercado estadounidense.

Crédito y Caución: la geopolítica genera morosidad

El 60% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad, según el último Estudio de Gestión del Riesgo realizado por Crédito y Caución e Iberinform. La morosidad genera pérdida de ingresos para el 48% de las empresas, incrementa los costes financieros en el 23% de los casos, y pone en riesgo la continuidad del negocio para el 8,1% de las compañías. Todo ello supone un freno en la capacidad de expansión de la actividad comercial al menos para el 21% de las empresas.

El 70% de las empresas tiene que aceptar plazos de pago superiores a los deseados para poder mantener su cartera de clientes en sus operaciones B2B (entre empresas), principalmente por la falta de liquidez de sus clientes. La capacidad de los autónomos para imponer plazos de pago se reduce al 14%. En el caso de la pyme, este valor alcanza el 36% y se sitúa al 46% en la gran empresa. 

El Estudio de Gestión del Riesgo detecta diversos déficits en la gestión de la política de riesgos comerciales de las empresas. Solo el 23% de las empresas españolas ha creado comités de riesgos comerciales que permiten la revisión, aprobación y recomendación de límites en la exposición al riesgo para controlar de forma sistemática y transversal la evolución de la cartera de clientes. La existencia de unidades de riesgos sigue registrando valores muy bajos: solo el 19% de las empresas cuenta con áreas especializadas en la gestión del riesgo de crédito comercial.

Además del riesgo de crédito de sus clientes, las empresas señalan los principales retos actuales para su actividad comercial como es el la incertidumbre del entorno geopolítico (47%), el entorno económico general (39%), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%).  Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. De hecho, sólo un 2% de las empresas ya ha implementado este tipo de herramientas para la gestión del riesgo de crédito, aunque el 31% tiene planeado su implementación en el corto plazo.

UBS: el impacto de los nuevos aranceles será limitado

La administración Trump se prepara para anunciar nuevos aranceles que sustituyan a los gravámenes que están a punto de expirar, además de ampliar el uso de medidas comerciales específicas por industria y por país. Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los próximos anuncios de política comercial podrían generar volatilidad puntual, no esperamos un aumento significativo en la tasa arancelaria efectiva de EEUU y prevemos un impacto limitado en el mercado en general dentro de nuestro escenario base. El crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo el principal motor de las acciones globales, mientras que se espera que los rendimientos de los bonos retrocedan gradualmente a medida que se alivien las presiones inflacionarias. Dicho esto, la diversificación de la cartera sigue siendo esencial, ya que determinadas empresas o sectores podrían verse afectados de forma desproporcionada por las políticas arancelarias".

"En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", añade.

"Mantenemos una visión constructiva sobre las acciones de mercados emergentes y favorecemos una exposición diversificada para gestionar el riesgo de concentración y aprovechar la ampliación de los motores de beneficios. Nuestras preferencias actuales incluyen China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia", señalan Laura Smith, analista, y Maximilian Kunkel, director de Inversiones para CEEMEA.

"Aunque los desencadenantes de la volatilidad puedan cambiar con el tiempo —desde cambios en la política de los bancos centrales hasta eventos geopolíticos—, la necesidad de contar con un enfoque de inversión sólido y adaptable se mantiene constante. En lugar de intentar predecir el futuro, los inversores pueden prepararse para una variedad de resultados construyendo carteras que sean resilientes tanto en escenarios a la baja como en escenarios base y al alza", apuntan Dirk Effenberger, responsable de Riesgo de Inversión, y Sagar Khandelwal, estratega.

"El cambio demográfico está llamado a ser una fuerza determinante para las economías y los mercados en las próximas décadas, ya que el envejecimiento de la población probablemente ralentizará el crecimiento, redefinirá la dinámica de la inflación y creará un contexto más exigente para los rendimientos de los activos a largo plazo. En cuanto a la asignación estratégica de activos, esto apunta a un entorno de rentabilidad más exigente, particularmente para las acciones y el crédito de menor calidad, mientras que los bonos soberanos enfrentan fuerzas contrapuestas entre la demanda de activos refugio y las presiones fiscales", subraya Alan Zlatar, responsable de Asignación Estratégica de Activos.

Evli sobre pondera renta variable emergente

Por su parte, en la gestora nórdica Evli sugieren que los inversores sigan sobre ponderando la renta variable en sus carteras durante los próximos 6/12 meses, ya que las condiciones continúan favoreciendo esta clase de activo: una economía resiliente, beneficios empresariales al alza y la continuidad del ciclo de inversión en IA. Por regiones, Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes e infra pondera la europea, mientras mantiene una posición neutral en la estadounidense. En renta fija, la gestora nórdica prefiere los bonos corporativos frente a la deuda soberana. 

Evli también sugiere que los inversores mantengan un posicionamiento equilibrado en sus carteras para poder resistir los riesgos potenciales del entorno actual: subida de los tipos de interés, posible endurecimiento monetario y una potencial reversión del ciclo actual de IA. 

La asignación de activos de Evli para el segundo semestre de 2026 es: 

  • 1. Sobre ponderar la renta variable y recoger algunos beneficios de forma moderada. Evli mantiene una posición sobre ponderada en renta variable para el segundo semestre del año porque el entorno de mercado sigue siendo favorable y las perspectivas económicas son sólidas. A comienzos de junio, la gestora nórdica ajustó ligeramente sus posiciones, avanzando hacia una asignación equilibrada y algo más flexible, coherente con una visión positiva a largo plazo para los próximos seis a doce meses. En conclusión, “seguimos prefiriendo la renta variable frente a la renta fija, por un margen claro aunque moderado”, según el director de Fondos Sistemáticos y gestor sénior de carteras en Evli Fund Management, Peter Lindahl
  • 2. Mejora del entorno macroeconómico y expectativas positivas de beneficios Según Peter Lindahl, los fundamentales siguen respaldando la tendencia alcista del mercado. El entorno macroeconómico ha mejorado gracias a la recuperación del sector manufacturero y a la situación favorable de la economía estadounidense. Los beneficios empresariales del primer trimestre fueron sólidos, impulsados por temas relacionados con la IA, y las ratios de revisión de beneficios a largo plazo se sitúan muy por encima de sus medias. Este contexto se combina con un sólido ciclo de inversión de capital y un menor riesgo geopolítico, tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que ha reducido las tensiones y los precios de la energía. Por ello, el experto de Evli considera que “el argumento constructivo parece intacto, no agotado”, porque el final del ciclo de inversión en IA aún no está a la vista y los factores que impulsan el ciclo alcista siguen presentes. 
  • 3. Preferencia por la renta variable de mercados emergentes frente a Europa La gestora nórdica Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes por tres razones: una fuerte demanda de hardware tecnológico, valoraciones todavía moderadas y una evolución de precios relativamente sólida, lo que permite obtener exposición al tema de la IA a un precio más razonable. A 15 de junio, la exposición a renta variable de mercados emergentes había ganado un 27% en euros, el doble que el índice All-Country World. Desde mayo, Evli infra pondera la renta variable europea porque las previsiones de crecimiento se han revisado a la baja y el crecimiento de los beneficios empresariales siguió siendo débil en la primera parte del año. EEUU se mantiene neutral como ancla y centro del tema de la IA.
  • 4. Preferencia por los bonos de alto rendimiento frente a la deuda soberana Evli opta por el riesgo de crédito frente al riesgo de tipos de interés. La sobreponderación de la gestora nórdica en High Yield se explica por la resiliencia de la economía, unos fundamentales empresariales saludables y un contexto constructivo de beneficios, así como por unos niveles de rentabilidad atractivos. En deuda soberana, Evli mantiene una infraponderación porque el riesgo es asimétrico. Si una economía sólida y una inflación persistente empujaran al alza las rentabilidades a largo plazo, la exposición a duración no sería aconsejable. En conclusión, Evli prefiere asumir riesgo de crédito y se muestra reticente a asumir riesgo de tipos de interés. 
  • 5. Riesgos probables en los mercados. Peter Lindahl describe los riesgos a los que se enfrentan los mercados durante el resto de 2026: tipos de interés, endurecimiento monetario y reversión del ciclo de IA.
    • Aumento de las rentabilidades de la deuda soberana: Dada la inflación persistente en Estados Unidos y la resiliencia de la economía, la rentabilidad del bono a 10 años podría superar el 5%. Se trata de un nivel que históricamente ha pesado sobre la renta variable, en particular sobre los valores de crecimiento con múltiplos más elevados que han liderado el mercado. 
    • Endurecimiento monetario: Si la inflación persiste, los bancos centrales podrían adoptar una postura más restrictiva. 
    • Reversión del ciclo de IA: Esta sería la mayor amenaza para el ciclo actual. El inicio de una fase de mega-OPV constituye una prueba a corto plazo, porque el mercado debe absorber tres salidas a bolsa de gran tamaño con un valor combinado estimado de 4 billones$. La facilidad con la que lo haga ofrecerá información sobre el apetito de riesgo de los inversores. 
13Jul

Pese a que el conflicto perjudica sobre todo al sector del transporte y la logística, Apollo se queda con EasyJet por 6.271 millones$. Y el S&P 500 va camino de superar el récord absoluto del año 2000.

Miguel Ángel Valero

La semana está condicionada por el repunte de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, aunque dentro de un marco que sigue apuntando a una negociación compleja y marcada por episodios de fricción. En esta ocasión, el detonante fue el ataque a un buque gasero catarí que transitaba por el estrecho de Ormuz, un incidente que desencadenó una respuesta militar inmediata por parte de EEUU. La escalada llevó a Washington a no renovar la exención sobre las sanciones al petróleo iraní, aumentando la presión sobre Teherán en un momento especialmente sensible. La decisión afecta a un país que mantiene alrededor de 60 millones de barriles de capacidad flotante y que trataba de dar salida a parte de esa producción, principalmente en los mercados asiáticos.

Con todo esto, la estrategia de Washington continuó caracterizándose por mensajes contradictorios. Trump llegó a declarar finalizado el Memorando de Entendimiento con Irán para, horas más tarde, matizar su posición y subrayar que las operaciones militares estadounidenses no persiguen una escalada del conflicto ni la consecución de objetivos militares permanentes en la región. 

Este enfoque refleja una política de presión dosificada, condicionada por la cercanía de las elecciones legislativas de medio mandato y por el limitado margen de actuación de la Administración.

Por su parte, Irán también opera bajo importantes restricciones. Aunque los meses previos a los comicios norteamericanos representan una ventana de influencia especialmente relevante, tampoco puede permitirse un retorno al bloqueo del tráfico del estrecho mientras trata de reactivar su producción. En consecuencia, la hipótesis central sigue siendo la de una normalización gradual y no lineal, acompañada de episodios de volatilidad hasta la consecución de un acuerdo definitivo.

Crédito y Caución: transporte y logística, los sectores más afectados

Crédito y Caución ha evaluado en un informe los efectos negativos que el conflicto en Oriente Medio está provocando en el sector del transporte y la logística, uno de los más afectados por su dependencia del combustible. Por una parte, los elevados precios de la energía están impactando en la confianza de los consumidores y en su poder adquisitivo. Por otra parte, el endurecimiento monetario impulsado por la inflación mantiene los costes de financiación elevados y lastra la inversión. Esto se traduce en una menor demanda de transporte de mercancías y pasajeros este año. Por este motivo, la aseguradora de Crédito ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, en el entorno de 3,4%, al 2,5%. 

El transporte aéreo es el subsector más afectado, con una estimación de crecimiento del 1,4%, frente al 4,3% inicial. En este sentido, se prevé que los flujos de pasajeros en Oriente Medio se contraigan un 38% este año, un descenso masivo para una región que en los últimos años ha experimentado aumentos significativos, tanto en los viajes directos de entrada como en los vuelos que conectan Asia y Europa.

Por lo que se refiere a las empresas europeas, se prevé un crecimiento de la producción de apenas el 0,8%, tras un aumento del 1,5% en 2025. En Alemania y Francia se espera incluso una contracción de la producción. En el otro extremo se sitúan mercados como Grecia y España, que están obteniendo mejores resultados gracias al incremento de la demanda turística y de los servicios. 

En líneas generales, se estima que las exportaciones se mantengan prácticamente estables por el efecto de los aranceles estadounidenses, la reciente intensificación de la competencia de las exportaciones chinas y las continuas pérdidas de cuota de mercado en las exportaciones mundiales. Todos estos factores frenan la demanda de transporte, mientras que las empresas se ven afectadas por el aumento de los costes del combustible. 

El informe de Crédito y Caución contempla una subida de los precios de los servicios de transporte en los distintos segmentos. Las empresas de transporte y logística intentarán repercutir en la medida de lo posible la subida del coste del petróleo, pero su capacidad para hacerlo será limitada en un entorno macroeconómico en general poco dinámico.

A largo plazo, los mercados emergentes de Asia-Pacífico, África y Sudamérica serán los que impulsen el crecimiento mundial del transporte y la logística, especialmente países como China y la India, que ya están realizando importantes inversiones en infraestructuras y redes de transporte.

El capital privado sigue de compras

Pero el conflicto no frena la concentración de la aviación. Apollo ofrece 7,15 libras por acción para hacerse con la aerolínea británica Easyjet. El fondo estadounidense ha trasladado al consejo de administración de la aerolínea esta puja, lo que valora el 100% del capital en 5.700 millones de libras (unos 6.271 millones€). La cifra mejora en un 3,6% la que fue quinta propuesta de la gestora de fondos también estadounidense Castlelake, que llegó a convencer al órgano de decisión de la low cost el pasado fin de semana con 6,9 libras por título, valorando la empresa en 5.500 millones de libras.

El capital privado, pese a las dudas sobre su situación real, sigue captando aéreas europeas baratas: prima jugosa para el accionista y señal de valor en el sector. En ese contexto, Delta reafirma su previsión anual y promete que los billetes seguirán caros aunque el queroseno se relaje. American y United han recortado previsiones esta semana; Alaska y JetBlue directamente las han suspendido. Delta hace justo lo contrario, reafirma que 2026 va según el plan. Poniendo los números sobre la mesa, ganó 1,56$por acción ajustados, por encima de los 1,48 que esperaba Wall Street, con ingresos de 17.670 millones. El beneficio cae un 26% interanual, pero solo por la mayor factura de combustible de su historia. Lo importante es que mantiene la guía anual de 6,5 a 7,5$ dólares por acción, cuyo punto medio queda un 17% por encima del consenso. El ingreso por asiento sube un 11%, lo que se traduce en que el pasajero paga más, pero la demanda no baja. Delta ya le ha pasado al viajero el 60% de la subida del queroseno y va a por el 100%. Con el combustible relajándose y las tarifas quietas, ese margen se lo embolsa la aerolínea. Ed Bastian, primer ejecutivo de Delta Airlines, lo admite sin rodeos: los precios no bajarán pronto.

Por cierto, cuando la Bolsa y el crédito no se ponen de acuerdo, suele acertar el crédito. Los diferenciales de financiación (el equity-repo, lo que cuesta financiar una posición apalancada en Bolsa) se han ampliado. Apalancarse para comprar acciones sale más caro. Encima, los CDS (una especie de seguro contra el impago de una empresa) siguen sin relajarse pese a la subida de la Bolsa. Si todo fuera tan bien, esa cobertura contra impagos costaría menos. Podría ser la divergencia clásica de fin de ciclo, la parte más adulta del mercado, la renta fija, no se cree la euforia de la variable. "Vigila lo apalancado y lo más endeudado si el dinero se encarece. Cuando el crédito se pone nervioso antes que la bolsa, toca revisar la exposición a empresas de pequeña capitalización, capital privado, y compañías con mucha deuda", recomiendan en Zumitow.

El S&P roza el récord absoluto del año 2000

La valoración del S&P 500 medida por el CAPE de Shiller roza su récord absoluto del año 2000. Eso significa que comprar el índice a estos precios sale carísimo respecto a los beneficios de la última década. O las empresas disparan sus ganancias, o el múltiplo tiene mucho aire debajo. "Señal roja para quien compra índice hoy", avisan en Zumitow.

Bank of America recibe una avalancha de críticas: desde que su mesa de estrategia recomendó ponerse corto en Bolsa, el S&P 500, a través del ETF SPY, se ha revalorizado un 43%. La mejor prueba de que intentar cronometrar el mercado sale carísimo, el pesimista prematuro acaba pagando la fiesta. El índice sigue pegado a máximos y castiga a quien se bajó demasiado pronto.

La Bolsa parece tranquila por fuera, por lo que hay que controlar más lo que sucede debajo. El indicador Turbu-lens de UBS, que mide el riesgo de que la volatilidad estalle de golpe aunque hoy el VIX esté dormido, ha subido a 0,9, su nivel más alto desde septiembre de 2025. La volatilidad de las acciones individuales triplica la del índice. Cada valor da bandazos por su cuenta, pero el índice lo disimula porque unos suben mientras otros caen. El problema llega ahora. Wall Street espera que los beneficios crezcan un 24% este trimestre, un listón altísimo. Si las empresas fallan, hay poquísimo margen y el susto puede ser gordo. Pero UBS recomienda cubrirse valor a valor en tech, energía y financieras, no con el índice entero.

UBS solo espera una subida de tipos del BCE

Altos funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) han señalado que las presiones inflacionistas persisten pese a la caída de los precios de la energía en las últimas semanas, lo que refuerza las expectativas de nuevas subidas de tipos. El acta de la reunión de junio del BCE recogió que los responsables de política monetaria advirtieron que "aún quedaban por materializarse nuevos efectos indirectos, lo que apunta a una mayor propagación de las presiones inflacionistas en la economía".

Sin embargo, pese al tono más duro de los últimos comentarios del BCE, "solo esperamos una subida de tipos adicional, y no un ciclo sostenido de endurecimiento monetario", señalan en UBS. "Los datos de inflación, aunque todavía no permiten dar la señal de vía libre, han evolucionado en la dirección correcta. Los precios de la energía, que han sido la principal fuente de riesgo inflacionista, se mantienen muy por debajo de sus máximos recientes. El crecimiento del PIB sigue enfrentando obstáculos, y esperamos que esto limite el alcance de las subidas de tipos del BCE", argumentan.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo positivos respecto a la renta fija de calidad y preferimos asegurar rentabilidades atractivas en bonos de calidad de duración corta a media". Y añade: "Creemos que el mercado sigue exagerando el alcance probable del endurecimiento del BCE. Esperamos que la rentabilidad del Bund alemán a 2 años caiga hasta aproximadamente el 2,15% a finales de año y hasta el 2,0% en marzo de 2027, lo que ofrece a los inversores una oportunidad para asegurar ingresos atractivos antes de que las rentabilidades sigan bajando".

Ofi Invest recomienda renta variable europea

Ofi Invest cree que los activos con mayor potencial para los inversores en la segunda mitad de 2026 son la renta variable, sobre todo la europea, y el Crédito, especialmente bonos Investment Grade denominados en euros.  La renta variable de EEUU y de Japón también presentan atractivo para el inversor, pero en el primer caso, cuyas compañías son líderes en la industrialización de la IA, las valoraciones ya recogen la fuerte inversión en ésta; y en el segundo, cuyas compañías se han beneficiado de los cambios en governanza corporativa impulsados por el gobierno, el enfoque es más táctico a corto plazo, por la normalización monetaria y la volatilidad del yen.

En renta fija, para la segunda mitad de 2026 Ofi Invest AM opta por duración en deuda soberana euro y cautela en la de Estados Unidos, sobre todo en el tramo largo de la curva de tipos.

Según Christophe Herpet, CIO de Ofi Invest AM, los mercados ya han superado la prima de riesgo provocada por las tensiones geopolíticas. El precio del petróleo cayó, las perspectivas de inflación también, y ha surgido una expectativa de relajación monetaria gradual, factores que apoyaron a los activos de riesgo. Los inversores parecen descontar un escenario de normalización, con fundamentales que permanecen sólidos, pero cuyos precios ya recogen gran parte de las buenas noticias. Lo que ahora falta es “margen para la decepción”.

La visión de los expertos de Ofi Invest AM sobre la distribución de activos es ahora constructiva, apoyada en un contexto económico mundial positivo, con beneficios empresariales aumentando, y un ciclo de inversión en IA que sigue siendo un impulso poderoso para el crecimiento económico.

Los bancos centrales también están cambiando su enfoque, según Christophe Herpet. Ahora están más centrados, progresivamente, en gestionar la transición hacia esta fase de normalización, más que en combatir la inflación.  Con el foco puesto en reconciliar la estabilidad de precios, el crecimiento y la sostenibilidad de las finanzas públicas, es una señal para unos tipos de interés “más altos durante más tiempo” que en la década anterior.

Ebury: las divisas ignoran el conflicto en Oriente Medio

Las Bolsas cotizan cerca de sus máximos históricos y las divisas se mueven en rangos estrechos, sin mostrar signos claros de aversión al riesgo. Los inversores parecen haber aprendido a coger las declaraciones de Trump con pinzas, dado que cuenta con un largo historial de promesas incumplidas. Queda por ver si sus últimas aserciones responden a una estrategia de negociación o si, por el contrario, las conversaciones entre EEUU e Irán se han estancado. La ausencia de anuncios de política económica o monetaria también contribuyó a mantener esta tranquilidad.

Esta semana la atención se desplazará hacia los datos de inflación en EEUU. El martes se publicará el IPC de junio, que se espera muestre un retroceso notable por la caída de los precios de la energía. Con una Fed en proceso de ajustar sus orientaciones prospectivas y aparentemente inclinada por subir los tipos de interés, cada lectura de inflación de aquí en adelante cobrará especial relevancia. También estarán en el punto de mira la producción industrial de la zona del euro(miércoles) y el PIB mensual del Reino Unido (jueves), ambos correspondientes al mes de mayo.

  • EUR: Las actas de la reunión de junio del BCE, publicadas la semana pasada, fueron deliberadamente ambiguas respecto a los próximos pasos, lo que llevó a los operadores a reducir ligeramente la probabilidad de una nueva subida de tipos. Los buenos datos económicos recientes contrastan con la moderación de la inflación en junio, por lo que la decisión en la reunión de septiembre estará muy reñida. Aun así, el euro resistió bien la semana pasada, gracias a la mayor sensibilidad de la zona euro a la inflación importada del petróleo, que ha estrechado los diferenciales de tipos a favor del euro. Dado que las perspectivas sobre las próximas decisiones del BCE no se aclararán hasta dentro de un tiempo, esperamos que el par EUR/USD continúe moviéndose en un rango estrecho por el momento. No obstante, no puede descartarse un repunte adicional si el presidente Trump insiste en sus planes de adquirir Groenlandia, un asunto que ya impulsó al euro la semana pasada.
  • USD: Los mercados anticipan que el informe del IPC de junio, que se publicará esta semana, resultará relativamente favorable: un retroceso significativo de la inflación general y una lectura mensual moderada del 0,2 % en el componente subyacente. Mientras tanto, los mercados de renta fija están mostrando algo de nerviosismo; los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años se acercan a mínimos de los últimos 20 años tras la publicación de las actas de la Fed de la semana pasada. Estas actas ofrecieron visiones contrapuestas: mientras los miembros más hawkish defendieron que podrían justificarse nuevas subidas si la inflación se mantiene elevada, otros señalaron los tipos podrían estabilizarse en torno a los niveles actuales o incluso ligeramente por debajo si la inflación se modera. Una sorpresa al alza en el dato de inflación del martes podría tener un impacto notable en el mercado de bonos y provocar un repunte temporal del dólar. Sin embargo, consideramos que, en estos momentos, el dólar no se aleja significativamente de sus niveles de equilibrio.
  • GBP: La libra esterlina sigue mostrando un mejor comportamiento que otras divisas europeas, especialmente frente al euro. Este desempeño resulta algo desconcertante, dado el elevado riesgo político en el Reino Unido. Los mercados se muestran optimistas ante la inminente toma de posesión de  Andy Burnham como primer ministro, que parece que se producirá el viernes. No obstante, Burnham ha sido ambiguo respecto a sus políticas económicas, y creemos que los mercados están subestimando los riesgos fiscales derivados de su preferencia por un mayor gasto público. Esta expansión fiscal se financiaría con una combinación de subidas de impuestos y mayor emisión de deuda. La primera prueba clave para la libra a corto plazo será el nombramiento del ministro de Hacienda, que anticipamos se anunciará en el primer día de Burnham en el cargo. Ed Miliband sigue siendo el favorito para ese puesto, un nombramiento que podría inquietar a los mercados. La designación de Yvette Cooper, en cambio, sería la opción más tranquilizadora entre las alternativas existentes. Estas noticias políticas deberían tener un mayor impacto en los mercados que cualquier otro dato económico o evento esta semana.
02Jul

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, sugiere en el Foro de Sintra que no será necesaria una subida de tipos en la próxima reunión ya que los riesgos sobre la inflación y el crecimiento son ahora “más equilibrados”.

Miguel Ángel Valero

Según un informe de Crédito y Caución, se espera que la producción farmacéutica en Europa Occidental se contraiga un 2,7% en 2026 como consecuencia de los efectos derivados del conflicto en Oriente Medio. El sector experimentó un fuerte aumento del 14,6% en 2025, debido a una anticipación de la producción por la amenaza de nuevos aranceles. 

Pero el bloqueo del estrecho de Ormuz ha afectado al rendimiento del ámbito farmacéutico en Europa debido al aumento de los precios del petróleo y el gas, a algunas interrupciones en la cadena de suministro y al incremento de los costes de transporte. Todo ello se ha traducido directamente en mayores costes de producción y distribución de los productos farmacéuticos.

Los fabricantes de medicamentos genéricos, así como las empresas de desarrollo y fabricación por contrato, han sufrido mayores presiones financieras, ya que a menudo operan en instalaciones que consumen mucha energía y no pueden repercutir fácilmente los costes en los productos debido a la normativa europea sobre precios de los medicamentos. Por el contrario, las grandes empresas farmacéuticas tienen más capacidad para absorber mayores costes y, hasta ahora, se han visto menos afectadas. Estas compañías cuentan con carteras de productos diversificadas y un mayor poder de fijación de precios.

A nivel global, las empresas farmacéuticas y biotecnológicas disfrutan de un buen acceso a la financiación externa, lo que les ayuda a sostener los elevados costes de I+D. Sin embargo, el sector se enfrenta a una importante expiración masiva de patentes que se prolongará hasta 2030, lo que afectará al volumen de producción de muchas empresas. Según el informe de la aseguradora de crédito, se espera que la inteligencia artificial aumente la productividad en los próximos años, principalmente al apoyar la fase preclínica y la I+D en la cadena de producción.

A medio y largo plazo, el mundo desarrollado seguirá siendo una fuente importante de demanda de productos farmacéuticos, ya que el envejecimiento de la población y el aumento del sobrepeso impulsan la necesidad de productos especializados de alto valor añadido destinados a enfermedades crónicas, así como de medicamentos genéricos. 

Sin embargo, la expansión a largo plazo podría verse frenada por otros factores, como el recorte del gasto sanitario por parte de algunos gobiernos, lo que podría ocasionar un mayor control de precios. Esto podría afectar a las inversiones, dados los elevados costes que conlleva el desarrollo de nuevos medicamentos.

Por otra parte, los ADR de la biotech francesa Abivax llegaron a subir el 40% en el Nasdaq tras publicar nuevos datos de su tratamiento para colitis ulcerosa. Más del 37% de pacientes que no respondían al inicio lograron remisión clínica a los 10 meses con dosis de 50 mg.

Pero el sector farmacéutico no solo tiene problemas en Europa. Un comité de la Cámara de Representantes de EEUU abre una investigación sobre los ensayos clínicos que Merck AbbVie realizan en China. Washington recela de la dependencia de pacientes y datos chinos en pipelines críticos. Riesgo regulatorio y geopolítico para la farma con I+D en China. Atenció a posibles retrasos de aprobaciones y al ánimo del sector.

Por otra parte,  Philip Morris consigue que la FDA de EEUU autorice por primera vez a unas bolsitas de nicotina, Zyn, a venderse como menos dañinas que el tabaco. El gigante del tabaco que quiere dejar de serlo para incrementar su diversifiación se apunta un tanto regulatorio de los gordos. La FDA concede órdenes de Producto de Tabaco de Riesgo Modificado a 20 variantes de Zyn, diez tipos en dos concentraciones, de 3 y 6 miligramos.  La autorización permite afirmar que cambiar cigarrillos por Zyn reduce el riesgo de cáncer de boca, enfermedad cardíaca, cáncer de pulmón, ictus, enfisema y bronquitis crónica. Es la primera vez que la agencia da este permiso a unas bolsitas de nicotina. Zyn pertenece a Philip Morris a través de Swedish Match.  Aunque la FDA no la aprueba como método para dejar de fumar, la luz verde regulatoria para el producto que más crece en Philip Morris proporciona munición de marketing avalada por la FDA para acelerar la transición hacia productos sin humo.

En cambio, Zimmer Biomet se desploma en Bolsa (7%) después de que Pacira BioSciences anunciara que le vende su sistema de terapia del dolor por 140 millones$. Al mercado no le gusta la compra.

Foro de Sintra: el BCE no subirá tipos en la próxima reunión

Mientras, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, vuelve a pronunciarse en el Foro de Sintra, sugiriendo que no será necesaria una subida de tipos en la próxima reunión de este mes. La presidenta del BCE ha suavizado su discurso tras el dato favorable de inflación en la Eurozona y ha señalado que los riesgos sobre la inflación y el crecimiento son ahora “más equilibrados”. Los precios de las materias primas son ahora significativamente más bajos que los contemplados en el escenario central de sus previsiones macroeconómicas. De hecho, el precio del petróleo (70,8$/barril) está incluso por debajo del considerado en el escenario alternativo más moderado (88$/barril), mientras que el gas natural cotiza en niveles similares a los asumidos en ese supuesto. 

Las declaraciones tuvieron un impacto limitado en los mercados, que únicamente redujeron de forma marginal la probabilidad de nuevas subidas de tipos antes de final de año, sin llegar a descontar por completo un incremento adicional. Además, muchos analistas anticipan una subida adicional en la segunda mitad del año.

Por su parte, Kevin Warsh también intervino en el Foro de Sintra, con un mensaje contundente de independencia en las decisiones de la Reserva Federal, al defender que no renunciará a su compromiso con la estabilidad de precios y afirmando que “si hay gente que pensaba que toleraríamos una inflación por encima del objetivo, quedarán decepcionados”. Esta declaración supone además un claro distanciamiento respecto a las presiones a favor de una rebaja de tipos defendidas por Trump. Además, volvió a abordar su deseo de una autoridad monetaria menos comunicativa, lo que implicaría la eliminación del gráfico de puntos o 'dot plot' y la celebración de comparecencias más breves. Argumenta que un exceso de comunicación puede dificultar la toma de decisiones en un banco central.

UBS: Europa gana atractivo

Las acciones europeas cerraron junio con su mejor rentabilidad trimestral desde 2020, impulsadas por el entusiasmo en torno a la IA, la caída de los precios de la energía y la disminución de las preocupaciones sobre un ciclo de endurecimiento agresivo por parte del BCE. Los avances hacia una solución diplomática en Oriente Medio contribuyeron al repunte de junio, ayudando a calmar los temores sobre una inflación acelerada y una serie más agresiva de subidas de tipos por parte del banco central de la región. Este optimismo se mantuvo en julio, con datos que mostraron que la inflación de la Eurozona se moderó hasta el 2,8% interanual en junio, desde el 3,2% de mayo, por debajo del 3,0% esperado, mientras que la inflación subyacente descendió del 2,6% al 2,4%.

Sin embargo, el repunte se ha mantenido relativamente concentrado, con el liderazgo centrado en unas pocas áreas y varios sectores todavía rezagados respecto a máximos anteriores. "Creemos que hay margen para que el repunte se amplíe a medida que los inversores miren más allá de los líderes impulsados por la IA hacia áreas respaldadas por el crecimiento estructural, el apoyo de las políticas y unas perspectivas cíclicas más favorables. El crecimiento estructural a largo plazo y la mejora del impulso manufacturero respaldan a las industriales europeas. La estabilización de la demanda final y un posible repunte del lujo hacen atractivo al sector de consumo discrecional europeo. El respaldo fiscal y la resiliencia de los beneficios crean oportunidades selectivas en Alemania", apuntan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque mantenemos una postura neutral sobre las acciones europeas en general, los argumentos a favor de una exposición selectiva siguen siendo sólidos. Tras el sólido repunte del sector tecnológico, ahora creemos que sus perspectivas son más equilibradas, lo que se refleja en nuestra postura neutral. En cambio, favorecemos aquellas áreas donde convergen el crecimiento estructural, la resiliencia de los beneficios y la mejora cíclica, incluyendo las industriales europeas, el consumo discrecional y Alemania".

"Recomendamos mantener las inversiones mientras se mejora la diversificación en renta variable, se aseguran las atractivas rentabilidades de los bonos de calidad y se amplía la exposición a materias primas para ayudar a gestionar los riesgos geopolíticos, de shocks de oferta y de inflación", señalan Christopher Swann y Belinda Ulander, estrategas .

"Aunque los principales bancos centrales mantienen la cautela, creemos que las subidas de tipos a corto plazo son menos probables. Por ello, los inversores deberían considerar asegurar rentabilidades de bonos de alta calidad y diversificar entre activos generadores de ingresos para ganar resiliencia", apunta Matthew Carter, estratega.

01Jul

UBS cree que el endurecimiento monetario del BCE será moderado. Banca March subraya que vuelve a confirmarse que los conflictos geopolíticos no actúan necesariamente como catalizadores de caídas bursátiles. Preocupan los aranceles europeos a China, y los norteamericanos a la automoción de Europa.

Miguel Ángel Valero

A medida que Oriente Medio avanza hacia una frágil pausa en las hostilidades, el shock económico provocado por el conflicto (perturbación de las cadenas de suministro, inflación... ) ya se está extendiendo ala economía global. La pausa en las tensiones geopolíticas no es una vuelta a la normalidad. Tras más de quince semanas de conflicto, la firma del acuerdo entre EEUU e Irán anuncia un periodo de calma para Oriente Medio, en un entorno regional marcado por la fragilidad. Pero esta pausa no puede ocultar una situación clave: la duración e intensidad del conflicto, que superaron ampliamente las expectativas iniciales, han perturbado profundamente una región crucial de la economía global. El estrecho de Ormuz es un punto estratégico clave para el suministro de hidrocarburos y sus derivados. Muy pocos países – especialmente en el sudeste asiático y en la costa de África oriental – han podido evitar estas perturbaciones.

Cualquier retorno a la normalidad – si es posible – llevará tiempo. La economía mundial resiste, pero se desacelera. Hasta ahora, la economía global ha absorbido el shock, en particular gracias a la acumulación previa de existencias y a los ajustes de la demanda. Sin embargo, esta fase está llegando a su límite. Parones de producción en algunos sectores, el regreso de las presiones inflacionistas y el endurecimiento de las condiciones financieras son los primeros indicios de estas dificultades, mientras que los gobiernos disponen de muy poco margen de maniobra para apoyar la actividad económica y los ingresos.

En este contexto, Coface revisa a la baja sus previsiones de crecimiento global hasta el 2,3% para 2026 y el 2,5% para 2027, una reducción de 0,6 puntos en dos años. El cierre virtual del estrecho de Ormuz – 145 buques lo atravesaron en mayo, frente a más de 3.300 un año antes – ha perturbado el transporte global y ha vuelto a poner bajo tensión las cadenas de suministro. Las empresas ya informan de plazos de entrega más largos, aumento de costes y primeras señales de escasez, lo que las lleva a aumentar sus existencias preventivas, a costa de una mayor presión sobre la tesorería y los márgenes.

La consecuencia es que las insolvencias empresariales sigan aumentando este año (+6 % a nivel mundial) , con incrementos especialmente pronunciados en países como EEUU, Francia y Japón. El shock es global, pero su intensidad varía considerablemente según la región:

  • Oriente Medio: los estados del Golfo han sido los más afectados, con fuertes contracciones debido a su dependencia del estrecho.
  • Europa : el aumento de los precios de la energía y la incertidumbre prolongada pesan sobre la demanda interna, con un crecimiento de solo 0,7 % previsto para la zona euro.
  • EEUU: la inflación repunta (del 2,4% en febrero al 4,2% en mayo), reduciendo el poder adquisitivo y el consumo de los hogares con bajos ingresos.
  • Asia: situación desigual; algunos sectores siguen muy dinámicos (exportaciones de semiconductores de Corea del Sur +153 % desde principios de año), mientras que otros sufren la presión sobre los márgenes.
  • Países emergentes : especialmente en América Latina, el shock se traduce en un repunte de la inflación y políticas monetarias más restrictivas, como enBrasil, donde el tipo de interés clave se sitúa en 14,5 %.

“La pausa en las hostilidades en Oriente Medio es una buena noticia, pero no puede ocultar la cuestión clave: las perturbaciones seguirán lastrando la actividad empresarial, los ingresos y el empleo. Un total sin precedentes de 41 revisiones a la baja sectoriales y 19 de revisiones de países subraya el impacto global de un conflicto cuyas consecuencias sobre los flujos comerciales y la rentabilidad empresarial seguirán pesando considerablemente en los próximos meses", declara Jean-Christophe Caffet, economista jefe de Coface .

A pesar de este contexto, España continúa  consolidándose entre las economías más resilientes de Europa y del mundo, con una previsión de crecimiento del 2,3% para 2026 y del 1,9% para 2027, según el nuevo ‘Coface Risk Review’.Si bien las estimaciones se han ajustado en dos décimas desde el inicio de año, España sigue muy por encima del crecimiento previsto en 2026 para las economías avanzadas (1,4%), la Unión Europea (1%), la zona euro (0,7%), EEUU (1,9%) y nuestros pares europeos, como Alemania (0,4 %), Reino Unido(0,7 %), Francia (0,6%) o Italia (0,5%).

 El 34% de las empresas de Alemania espera un aumento de las insolvencias

Por su parte, Crédito y Caución acaba de publicar el Barómetro de Prácticas de Pago para Alemania, en el que han participado más de 200 empresas de sectores como la industria, la construcción o los servicios. El estudio refleja la preocupación de las compañías por el retraso en el cobro de las facturas, lo que está provocando un descenso en el volumen de las operaciones que se realizan a crédito, muy por debajo de la media de Europa Occidental. En Alemania el 35% de las ventas B2B se realizan a crédito, frente al 52% regional.

El 87% de las empresas alemanas asegura sufrir retrasos en los pagos, frente al 77% a nivel regional, y la morosidad se sitúa cerca del 5% del total de las facturas B2B. En este contexto, las compañías se muestran pesimistas con respecto a la evolución de las insolvencias para los próximos meses. El 38% prevé que aumentarán y el 52% cree que se mantendrán en un nivel elevado.

Los problemas de liquidez de los clientes son la principal causa de los retrasos en los pagos (50%). En cuanto a sus efectos, destacan la reducción del margen de liquidez (43%) y las dificultades para planificar el flujo de caja (29%).

La imprevisibilidad del comercio mundial afecta con mayor gravedad a las empresas alemanas debido a su exposición a los mercados internacionales y a la complejidad de sus cadenas de suministro. Además, las compañías muestran preocupación por la situación económica del país, a lo que se suman el aumento de los costes energéticos y la incertidumbre relacionada con el conflicto en Oriente Medio, que amenazan las ya frágiles perspectivas de crecimiento de Alemania, especialmente si los precios de la energía se mantienen elevados durante más tiempo.

En conjunto, estos factores intensifican las tensiones de liquidez y reducen la capacidad de las empresas para absorber nuevas perturbaciones. Una de cada cuatro compañías alemanas encuestadas afirma utilizar un seguro de crédito. Cuando aumentan los retrasos en los pagos, crece la incertidumbre económica y los proveedores absorben la mayor parte del riesgo, por lo que el seguro de crédito contribuye a que este modelo sea más resistente.

UBS: el endurecimiento monetario del BCE será moderado

El Banco Central Europeo permanece alerta ante el riesgo de que el shock energético provocado por la guerra de Irán pueda trasladarse aún a los precios de consumo, a pesar de los avances hacia un acuerdo diplomático y de un retorno de los precios del petróleo a niveles cercanos a los previos al conflicto. En su intervención en el Foro de Sintra, el economista jefe del BCE, Philip Lane, afirmó que los responsables de política monetaria necesitan evaluar cómo "cuatro meses de subidas en los costes energéticos se filtran en la inflación de los alimentos y en la de los servicios". El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, señaló que la inflación se mantendrá "significativamente por encima" del objetivo del BCE y que el shock de precios energéticos que comenzó con el conflicto en Oriente Medio "todavía sigue presente en el sistema".

Sin embargo, a pesar de estas declaraciones, también hay indicios de que cualquier nuevo endurecimiento por parte del BCE será probablemente moderado. Los últimos datos de inflación nacionales respaldan una respuesta más comedida por parte del BCE. El retroceso de los precios energéticos ha reducido la presión para un ciclo prolongado de subidas de tipos. Las señales de política monetaria y los precios de mercado apuntan más al gradualismo que a la urgencia.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos manteniendo una postura constructiva sobre la renta fija de calidad y preferimos asegurar rendimientos atractivos en bonos de calidad de duración corta a media. Aunque mantenemos una postura Neutral respecto a la renta variable de la Eurozona en general, seguimos viendo oportunidades en áreas concretas que se benefician de tendencias globales seculares, entre ellas industriales y consumo discrecional".

"Los inversores deben comprender los costes de oportunidad que implica asignar capital a materias primas y estar dispuestos a tolerar, en determinados momentos, periodos prolongados de rentabilidad inferior. Mantener la disciplina de rebalanceo puede resultar difícil debido a sesgos de comportamiento y a consideraciones fiscales. Además, la exposición ya existente a activos diversificadores y sensibles a la inflación puede reducir el beneficio marginal de las materias primas", apuntan Ian Spencer, estratega, y Jason Draho, responsable de Asignación de Activos para América de UBS Global Wealth Management.

La Bolsa 'pasa' de la geopolítica 

La primera mitad del año ha estado marcada por el inicio del conflicto en Irán tras los ataques de Israel y de EEUU y el siempre temido cierre del estrecho de Ormuz. A pesar de la elevada disrupción en el mercado petrolero, las economías globales han demostrado resiliencia, apoyadas principalmente por la reducción de las importaciones de China en torno a un 40% y por el incremento de la producción en EEUU, que se ha consolidado como el mayor productor mundial de crudo, alcanzando en algunos momentos los 14 millones de barriles diarios.

En este contexto, Trump ha desempeñado un papel ambivalente, terminando en una posición menos favorable que la inicial: Irán continúa reclamando el control del tránsito por el estrecho y persisten las tensiones inflacionistas, lo que dificulta su objetivo de promover un entorno de tipos de interés más bajos. Con el reciente Memorando de Entendimiento, la situación entra en una fase de impasse en la que ambas partes negocian, lo que previsiblemente podría derivar en una victoria pírrica para Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

Con estos elementos, vuelve a confirmarse que los conflictos geopolíticos no actúan necesariamente como catalizadores de caídas bursátiles. Gracias a unos resultados empresariales extraordinarios –especialmente en el sector tecnológico–, los mercados han superado rápidamente las dudas iniciales, registrando avances del 10,4% en la renta variable global durante el semestre. En el ámbito de los mercados emergentes, destacan especialmente Corea del Sur (+134%) y Taiwán (+64%), compensando el comportamiento más débil de las grandes economías como China (-15%) e India (-5,6%).

En renta fija, las presiones inflacionistas penalizaron inicialmente los activos de mayor duración; sin embargo, a medida que los precios de la energía comenzaron a normalizarse, la parte larga de las curvas recuperó estabilidad a ambos lados del Atlántico.

De cara al entorno monetario, sigue pesando el giro de los bancos centrales, con un BCE que ha continuado subiendo tipos y una Reserva Federal que mantiene un tono restrictivo. "No obstante, consideramos que este sesgo más agresivo tendrá un recorrido limitado en un escenario de progresiva normalización del tráfico en Ormuz. Por ello, seguimos identificando mayor valor en los tramos cortos de la curva", señalan en Banca March

La moderación en el discurso de los bancos centrales debería favorecer al oro, que ha registrado una primera mitad de año negativa (‑8%), y contribuir a una cierta debilidad del dólar, para el que los analistas de Banca March ven en un rango estimado de 1,16–1,21 EUR/USD.

"De cara a la segunda mitad del año, mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable, apoyada en la fortaleza de los beneficios empresariales, y recomendamos aprovechar posibles correcciones vinculadas a temores sobre subidas de tipos. Nuestros sesgos sectoriales se mantienen inalterados –pequeñas compañías estadounidenses, tecnología, infraestructuras, defensa y salud–. A nivel geográfico, favorecemos mercados emergentes y EEUU, así como Alemania dentro de Europa. En definitiva, iniciamos la segunda mitad del año con una menor relevancia de las tensiones entre EEUU e Irán, mientras ganan protagonismo la evolución de la inversión en inteligencia artificial y las decisiones de los bancos centrales", añaden.

Debut de Warsh en el Foro Sintra

En su debut en el Foro de Sintra, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, se compromete "a darle estabilidad de precios a EEUU”, y a mantener "independiente” a la Fed. Reitera su intención de reducir al máximo las proyecciones de futuro para centrarse en los escenarios posibles frente a las previsiones de subida o bajada de tipos de interés; de reducir el balance de la Fed, y de hacer comparecencias más breves y comunicados más escuetos tras las reuniones del FOMC.

Mientras, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, cree que “los riesgos, tanto al alza para la inflación como a la baja para el crecimiento, están probablemente más equilibrados en términos generales que hace unas semanas", lo que permite restar probabilidad a más alzas de tipos. Insiste en que la subida de tipos en la última reunión del BCE "fue una decisión deliberadamente sólida. Y nada de lo observado desde entonces ha puesto en duda esta valoración”.

Más aranceles

El 1 de julio entran en vigor las medidas “encubiertas” de la Unión Europea contra el creciente flujo de importaciones procedentes de China: una tasa de 3€ por cada artículo adquirido online con un valor inferior a 150€ y una cuota arancelaria del 50% sobre el acero. Aunque ninguna de estas iniciativas menciona explícitamente a China y su aplicación se extiende a todos los socios comerciales de la UE, su impacto recaerá principalmente sobre el gigante asiático. En 2025, la Unión Europea importó cerca de 5.900 millones€ en productos low-cost, de los cuales un 90% procedía de China. 

En el caso del acero los cinco principales proveedores extracomunitarios son: Turquía, India, Corea del Sur, Vietnam y China. No obstante, la Comisión Europea contempla condiciones más favorables para aquellos países con los que mantiene acuerdos comerciales, una circunstancia que no incluye a China ni a Vietnam.

Respecto a la tasa aplicada al comercio electrónico, conviene destacar que el gravamen de 3€ se abonará por artículo y no por paquete. Así, un pedido de dos productos con un valor individual inferior a 150€ soportará un coste adicional total de 6€. Con esta medida, Bruselas persigue varios objetivos: proteger al comercio tradicional frente a la creciente competencia de las plataformas de bajo coste, obtener recursos para reforzar unos servicios aduaneros cada vez más saturados y mejorar los controles sobre este tipo de mercancías para garantizar el cumplimiento de la normativa comunitaria.

Según la propia Comisión Europea, más del 60% de estos productos presentaban algún tipo de incumplimiento de los estándares europeos (alimentos prohibidos o falta de documentación de seguridad).

Por su parte, el nuevo mecanismo sobre el acero busca reducir la dependencia de las importaciones –con el objetivo de recortar los volúmenes importados en un -47% respecto al año anterior– y elevar la utilización de la capacidad productiva de la industria europea, actualmente del 67%, hasta el 80% que persigue la Comisión. Para ello, la UE permitirá la entrada de hasta 18,3 millones de toneladas de acero libres de aranceles. Una vez superado ese umbral, las importaciones adicionales estarán sujetas a un gravamen del 50%.

Por otra parte, la patronal alemana del automóvil celebra el visto bueno al acuerdo comercial UE-EEUU, pero avisa del impacto de los aranceles. La presidenta de VDA, Hildegard Müller, recuerda que se mantienen aranceles del 15% en turismos y componentes, del 25% en camiones y un 10% adicional en autobuses. Y que el golpe es especialmente duro para los fabricantes de vehículos comerciales, como Daimler Truck, que cargan con el arancel más alto de todos. 

El acuerdo da algo de certidumbre, pero los aranceles del 15% al 25% siguen perjudicando a Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz y, sobre todo, a Daimler Truck. Atención a los márgenes y a las perspectivas del motor europeo en el segundo semestre. 

Pero la polémica de los aranceles no cesa. Mediante un escueto comunicado de apenas 150 palabras, EEUU comunica que no renueva “en su forma actual” el gran acuerdo comercial con México y Canadá (TMEC). “Sin embargo, el Acuerdo sigue vigente a la espera de la resolución de estos temas o hasta la terminación del mismo”, precisó la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés). Trump  quiere realizar revisiones anuales del TMEC. “EEUU continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del acuerdo y nuestros déficits comerciales con estos países. El Acuerdo permanece vigente hasta que se resuelvan estos asuntos o hasta su terminación". EEUU se reunirá con México la semana del 20 de julio para "una tercera ronda de negociaciones bilaterales relacionadas con la revisión conjunta del TMEC”.

12Jun

Ebury cree que el Euribor se mantendrá en los niveles actuales, aunque los mercados especulan con tres subidas del BCE en lo que queda de año. Fluye más petróleo del que se pensaba por el estrecho de Ormuz. Los costes de producción en EEUU se aceleran.

Miguel Ángel Valero

El turismo global arrancó 2026 con unas previsiones de crecimiento muy positivas, después de haberse alcanzado cifras récord de llegadas internacionales en 2025, con cerca de 1.500 millones, superando por primera vez los niveles previos a la pandemia, y un gasto estimado de 1,9 billones$ por parte de los visitantes en todo el mundo.

Sin embargo, la escalada de la crisis en Oriente Medio ha desencadenado una redistribución de los flujos de viajes, remodelando el mapa del turismo mundial destino por destino. El incremento de los costes del combustible está provocando un aumento de las tarifas aéreas, llevando a los consumidores a optar por destinos más cercanos y accesibles, lo que favorece los viajes de corta y media distancia, especialmente dentro de Europa y Asia.

Crédito y Caución trabaja sobre dos posibles escenarios, en función de la duración del conflicto. En el escenario base, se espera que la demanda turística en Europa aumente un 8% y en Asia, un 12%. En un escenario pesimista de guerra prolongada, esas cifras de crecimiento se reducirían al 3% y al 5%, respectivamente. Hay que recordar que Europa recibe el 52% de las llegadas internacionales y Asia, el 22%.

Por ahora, la situación se caracteriza mejor como una crisis de precios que como una interrupción física del suministro. El combustible para aviones es uno de los componentes de mayor coste para las aerolíneas y suele representar entre el 25% y el 30% de sus costes operativos. Por lo tanto, un fuerte aumento del precio tiene consecuencias inmediatas: compresión de los márgenes, tarifas y recargos por combustible más elevados, reducción de la cobertura de las rutas menos rentables y una mayor optimización de los factores de ocupación y del despliegue de la flota. El transporte aéreo representa aproximadamente dos tercios de los movimientos turísticos internacionales en todo el mundo.

En este sentido, lo que inicialmente parecía un riesgo geopolítico se está traduciendo en presión operativa y financiera en todo el sistema de la aviación. La resiliencia de las aerolíneas dependerá en gran medida de su solidez financiera, de sus estrategias de cobertura de combustible y de su poder de fijación de precios.

Se trata, además, de una situación que no solo afecta a la aviación, sino también al resto de la cadena de valor del turismo. Los operadores turísticos, los intermediarios de viajes, los hoteles que dependen de la demanda de larga distancia y los proveedores de transporte y servicios con elevados costes fijos se enfrentan a un entorno más complejo.

En este escenario, el análisis de la aseguradora de Crédito señala que el impacto será desigual. Así, es probable que los segmentos vinculados a los viajes de corta distancia y nacionales demuestren una mayor resiliencia, beneficiándose de la reasignación de la demanda. La situación actual no apunta a una parada brusca del turismo mundial, pero sí pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural. Si las restricciones persisten, el sector podría enfrentarse a un periodo más prolongado de menor conectividad, precios más altos y cambios en los patrones de viaje.

De momento, los hoteles españoles facturaron un 4% más hasta abril, según el último informe de Exceltur. La ocupación aguanta y el precio medio por habitación sigue subiendo gracias a la demanda internacional, especialmente americana y del norte de Europa. El turismo es ya el primer motor de la economía española y las señales de que la temporada de verano arrancará fuerte son sólidas. Meliá Hotels, NH Hotel Group e Iberia son los valores más directamente expuestos a este ciclo.

En EEUU, Navan, la plataforma de viajes corporativos, revienta expectativas en el primer trimestre, tanto en beneficio como en ingresos. También los objetivos se sitúan  por encima del consenso de FactSet en el segundo y en el año completo.

Ebury: el Euribor se mantendrá en los niveles actuales

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, destaca que la reunión del BCE trajo una subida de tipos ampliamente descontada pero no esclareció del todo el camino que tomará en el futuro cercano. La atención estaba puesta principalmente en la actualización de las proyecciones económicas. La inflación, tanto general como subyacente, se revisaron varias décimas al alza en 2026 y 2027, mientras que el crecimiento se ajustó ligeramente a la baja. En su comunicado y la rueda de prensa, el banco quiso transmitir tranquilidad al señalar que está "bien posicionado" para hacer frente a la incertidumbre derivada de la guerra en Irán. En general, el tono de las comunicaciones "nos ha resultado un tanto hawkish pero, ante todo, evasivo. Lagarde reiteró el enfoque de reunión a reunión y, aunque rechazó calificar la subida de tipos como una medida preventiva aislada, tampoco confirmó si se trata del inicio de un nuevo ciclo de subidas", señala.

Aunque la guerra en Irán continúa, resulta alentadora la reciente estabilización de los precios del petróleo y su menor sensibilidad a los vaivenes de las negociaciones. También "nos parece positivo el hecho de que las expectativas de inflación a largo plazo sigan bien ancladas". Los mercados están descontando plenamente otra subida del BCE después del verano, y parcialmente una tercera. "Aunque reconocemos la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria del BCE este año, no consideramos ni mucho menos que esté garantizado", matiza. 

En este contexto, el Euribor a 12 meses podría estabilizarse en torno a los niveles actuales, a no ser que se produzcan avances en las negociaciones con Irán que provoquen una caída en las expectativas de tipos en la Eurozona.

Escepticismo sobre los anuncios de Trump

Trump anuncia un acuerdo con Irán, aunque queda pendiente la confirmación de la contraparte persa. Nadie se fía de Trump, que ya comentado hasta en 40 ocasiones en el pasado que la solución está cercana. El líder estadounidense volvió a dio marcha atrás (una vez más) en sus amenazas de continuar los bombardeos aéreos por tercer día consecutivo, después de haber prometido golpear a la República Islámica “muy duramente” e incluso insinuar la toma de la isla de Kharg. Y, al igual que una veleta, pocas horas después Trump pasó del tono beligerante a anunciar un acuerdo que podría concretarse ya este fin de semana: “terminamos la guerra con Irán hoy” y el pacto está “prácticamente completado”. En su necesidad de vender una victoria pírrica, aseguró además que “conseguimos todo lo que queríamos”.

El acuerdo incluiría la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz sin peajes, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, un alivio de sanciones para Irán y la continuación de las negociaciones sobre el programa nuclear durante el periodo de tregua.

No obstante, la postura iraní sigue siendo ambigua. Medios del país negaban inicialmente la existencia de un acuerdo, mientras que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaba que “no se ha finalizado nada”. Sin embargo, otras fuentes recogen que funcionarios iraníes sí habían producido un acuerdo, aunque pendiente de la aprobación definitiva del líder supremo, Jamenei

Esto encajaría parcialmente con las declaraciones de Trump, que sostiene que dicha aprobación ya se ha producido. Pese al optimismo del presidente estadounidense, persisten importantes dudas debido a la falta de confirmación oficial por parte de Irán. No sería la primera vez que, en su afán por cerrar un acuerdo, adelanta un resultado que finalmente no se materializa. 

Ambas partes tienen incentivos para alcanzar un entendimiento más pronto que tarde, algo que el mercado ya ha descontado, con el precio del Brent cayendo por debajo de los 90 $/barril y alejándose de los 120$ vistos en los peores momentos del conflicto. 

La favorable evolución del petróleo se explica en parte por el esfuerzo de países como EEUU, que su afán por mantener controlados los precios energéticos eleva sus exportaciones hasta niveles históricos. Por el lado negativo, la extensión del conflicto se recoge ahora con mayor claridad en los futuros del petróleo con entrega en diciembre, que ahora marcan 84$/barril. 

El informe mensual de la OPEP admite que la producción del grupo siguió disminuyendo en mayo, con una caída de 177.000 barriles diarios (b/d) respecto al mes anterior, hasta situarlos en 18,8 millones de b/d. Irán registró el mayor descenso, con una caída de 546.000 b/d, debido a la presión del bloqueo estadounidense sobre su industria petrolera. Un descenso que, sin embargo, se vio en gran parte compensado por indicios de aumento de la oferta de otros productores del Golfo Pérsico, un dato que sorprende y que coincide con informes no oficiales que apuntan a que está fluyendo más petróleo a través del estrecho de Ormuz. El informe de la OPEP señala que la producción saudí aumentó en 157.000 b/d intermensual, mientras que los Emiratos Árabes Unidos e Irak aumentaron su producción en 87.000 b/d y 75.000 b/d, respectivamente. Y que Venezuela habría incrementado su producción y si comparamos con marzo, la ha elevado en 86.000 b/d.

Mientras, en EEUU se aceleran los costes de producción. Los precios de producción industriales repuntaron más de lo esperado en mayo y aceleraron su crecimiento hasta el +6,5% interanual desde el +5,7% anterior, situándose una décima por encima de lo previsto y en máximos desde noviembre de 2022. Además de los costes energéticos, en esta ocasión la subida de los precios industriales se está ampliando a más productos intermedios: la tasa subyacente (la que excluye los precios de la energía, alimentos y costes de trasporte) también repuntó con fuerza al elevarse hasta +5,1% frente al +4,4% previo, una señal de que esta subida de los precios intermedios pondrá presión sobre los precios al consumo en los próximos meses. 

Las peticiones de subsidio por desempleo siguen en niveles reducidos, elevándose solamente en 4.000 personas en la semana hasta 229.000 peticiones. 

UBS: el BCE subirá tipos en julio o en septiembre

El BCE subió las tasas por primera vez desde 2023, "en línea con nuestras expectativas y las del mercado", señalan en UBS. La presidenta Lagarde subrayó que cualquier decisión futura dependerá de los datos, en un contexto de incertidumbre persistente por las tensiones en Oriente Medio. La decisión refleja el mandato del BCE en materia de control de la inflación. Los riesgos sobre la inflación apuntan a un endurecimiento adicional de la política monetaria. "Esperamos otra subida de tasas, aunque los mercados tienen una postura más restrictiva", añaden.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios, es probable que el BCE vuelva a subir los tipos de interés antes de hacer una pausa para evaluar las perspectivas". Y añade: "A pesar de las incertidumbres geopolíticas persistentes, seguimos viendo valor en la renta fija para inversores orientados a la rentabilidad. Esperamos que el contexto fundamental se mantenga en términos generales saludable: los emisores de nuestro universo de cobertura cuentan con sólidos indicadores crediticios y presentaron resultados resilientes en el primer trimestre de 2026. Los flujos de entrada de inversores deberían seguir respaldados por unos rendimientos totales todavía elevados".

"Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios —algo sobre lo que Lagarde sugirió que había evidencia creciente de una extensión entre sectores— parece que tiene poco sentido esperar a que esto se confirme con las próximas proyecciones de septiembre. Por ello, creemos que la siguiente subida podría producirse tan pronto como en julio, aunque es una decisión ajustada. Si no es en julio, esperamos una segunda subida de tasas a más tardar en septiembre", aportan Dean Turner, Economista Jefe de la Eurozona y Reino Unido, y Maelle Quillevere, Economista.

"Aconsejamos a los inversores mantener la calma ante períodos de mayor volatilidad y ceñirse a su estrategia de inversión. Al fin y al cabo, seguimos observando tendencias estructurales que apuntan hacia precios más altos en renta variable, un franco más fuerte y un nuevo repunte en el precio del oro", señala Michael Bolliger, Director de Inversiones para Suiza, UBS Global Wealth Management

¿Puede el FOMC superar las expectativas restrictivas del mercado? "Esperamos que los dot plots se desplacen al alza, algo ampliamente anticipado, en particular para 2026. Cualquier indicación de que no habrá subidas de tasas el próximo año debería atraer una mayor atención del mercado. En nuestro escenario base, esto favorecería al dólar estadounidense. Sin embargo, dado que las expectativas de subidas de tasas ya están bastante avanzadas (entre 1 y 2 subidas en los próximos 12 meses), vemos un margen limitado para una sorpresa más restrictiva por parte de la Fed", señala Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

Los precios de la plata han caído por debajo de los 65 USD/oz, presionados por la perspectiva de tipos de interés más altos, lo que ha llevado a una reducción de las posiciones en ETF y a posiciones en futuros mayoritariamente estables entre los inversores financieros.

"Estamos rebajando nuestras previsiones para reflejar el esperado inicio tardío de los recortes de tasas de la Fed hasta 2027 y la consiguiente reducción de la demanda prevista de ETF de oro en 2026. El entorno probablemente seguirá siendo complicado en el corto plazo, aunque mantenemos una perspectiva constructiva a medio plazo, a medida que los recortes de tasas de la Fed moderen los tipos reales y el dólar estadounidense", añaden Dominic Schnider, Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, Estrategas.

04Jun

En los últimos 2 meses, el S&P 500 ha subido a una velocidad que solo se ha visto en dos ocasiones históricas fuera de recesión: justo antes del crash del Lunes Negro de 1987 y en el peak del Dotcom de 2000.

Miguel Ángel Valero

La fragmentación geoeconómica ya le cuesta a la economía mundial hasta 307.000 millones$ en pérdida de producción anual, según el informe Deepening Divides: The Cost of a More Fragmented Financial System, publicado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Oliver Wyman. Impulsada por las tensiones geopolíticas, las preocupaciones en materia de seguridad económica y la transformación de las relaciones comerciales entre las principales economías, la fragmentación se aceleró a lo largo de 2025 y 2026 y afecta de forma creciente a los sistemas de comercio, finanzas e inversión. Estas presiones se manifiestan a través de aranceles crecientes, restricciones a la inversión y medidas de represalia. 

Los aranceles y las restricciones a la inversión afectan cada vez más a economías tradicionalmente alineadas, incluidas las de EEUU, la UE, Canadá, Japón y Corea del Sur, lo que eleva los costes para las empresas e incrementa la incertidumbre en el comercio y la inversión transfronterizos.

A medida que la fragmentación se asienta en los mercados y los sistemas financieros y aumentan las barreras incluso entre aliados, crecen los riesgos de escalada y de disrupción económica a largo plazo. Si las tendencias actuales se intensifican hasta escenarios de fragmentación más severa, las pérdidas globales podrían alcanzar hasta 6,9 billones$, o el 6,4% del PIB mundial. Un impacto económico superior al de cualquier economía del mundo excepto las de EEUU y China. 

En última instancia, la fragmentación afecta tanto a las empresas como a los hogares. Se estima que las políticas de fragmentación actuales añadirán hasta 0,3 puntos a la inflación global, erosionando el poder adquisitivo en la mayoría de las economías. Los efectos más pronunciados sobre los salarios reales se observan en EEUU, donde se estima que los salarios reales serán un 0,33% inferiores para los trabajadores con baja cualificación, un 0,49% inferiores para los de cualificación media y un 0,66% inferiores para los de alta cualificación; presiones similares sobre el poder adquisitivo son visibles en otras grandes economías. 

"En las conversaciones con líderes empresariales de todo el mundo, el mensaje es notablemente consistente. Lo que las empresas más necesitan ahora mismo es previsibilidad, y no la están obteniendo", señala Daniel Tannebaum, socio y líder global de Anti-Financial Crime en Oliver Wyman. "Sin reglas más claras en torno a los aranceles, las sanciones y otras medidas económicas, los riesgos para la inversión, el crecimiento y la estabilidad financiera seguirán creciendo", avisa.

Los mercados emergentes y las economías en desarrollo son los más perjudicados por los efectos de la creciente fragmentación financiera. En el escenario de fragmentación más extremo, los países ajenos a los grandes bloques geopolíticos, la mayoría de los cuales son mercados emergentes o economías en desarrollo, podrían sufrir pérdidas de producción del 10,7%, frente a un descenso global del 6,4%. Factores estructurales como el menor desarrollo de sus mercados de capitales hacen que estas economías dependan más de los flujos internacionales de capital y sean más vulnerables a los efectos negativos de un sistema financiero menos integrado. 

África ilustra tanto los riesgos como las posibles vías de resiliencia. La exposición del continente a los flujos de capital exterior implica que un sistema más fragmentado encarecería y haría menos predecible la financiación para el desarrollo. Al mismo tiempo, la integración regional —a través de iniciativas como la Zona de Libre Comercio Continental Africana y sistemas de pago como el PAPSS— ofrece vías para reforzar la resiliencia de África, que además puede beneficiarse de tendencias de largo plazo como el crecimiento demográfico y la abundancia de materias primas críticas. 

Aunque es improbable que la fragmentación se revierta a corto plazo, sí puede gestionarse. El informe identifica cinco acciones que los responsables políticos pueden adoptar para mitigar la fragmentación:

  • Establecer principios compartidos para proteger el sistema financiero frente a la fragmentación, como la preservación del Estado de derecho y la independencia de la política monetaria, la limitación de la incautación de activos soberanos y la protección de la integridad de los datos gubernamentales.
  • Acordar normas que orienten el uso de instrumentos de acción económica exterior para avanzar en los objetivos de seguridad nacional y resiliencia sin perjudicar el crecimiento global.
  • Garantizar la previsibilidad de las políticas públicas para sostener los flujos de inversión y permitir el funcionamiento continuo de los mercados de capitales y financieros transfronterizos.
  • Mantener la interoperabilidad entre los sistemas de pago y las monedas digitales, y preparar a las empresas para un entorno geoeconómico cada vez más fragmentado. 
  • Impulsar iniciativas de integración regional como la Zona de Libre Comercio Continental Africana y el Sistema Panafricano de Pagos y Liquidación, así como apoyar el desarrollo de mercados de capitales domésticos y regionales, incluida la Unión Europea de Ahorro e Inversión. 

En conjunto, estas medidas pueden contribuir a preservar la estabilidad y la resiliencia financieras incluso a medida que la economía mundial se vuelve más fragmentada.

Impacto en la industria química

El cierre del estrecho de Ormuz y los elevados precios de la energía están teniendo un gran impacto en la industria química. La región del Golfo suministra aproximadamente la mitad de las exportaciones mundiales de etilenglicol y casi el 40% del metanol, ambos esenciales para los plásticos y los productos químicos industriales. Además, una amplia gama de bienes industriales requiere de productos químicos para su fabricación por lo que el aumento de los precios del petróleo y el gas repercuten en los costes de fabricación, los precios al productor y, en última instancia, la inflación al consumo.

Un informe de Crédito y Caución plantea dos escenarios, en función de la duración del conflicto, analizando el impacto en el sector químico en cada uno de ellos. En el escenario base, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz en mayo, la producción mundial aumentaría apenas un 0,6% en 2026. Pero en el escenario pesimista, con el cierre del estrecho hasta septiembre, se reduciría un 1,7%. 

A la guerra del Golfo se suma la continua incertidumbre en materia de política comercial. Aunque los aranceles impuestos por EEUU en 2025 están paralizados por el Tribunal Supremo, las empresas químicas se enfrentan a una renovada incertidumbre en torno a los regímenes arancelarios y a los riesgos legales.  En Europa, Crédito y Caución prevé una caída de la producción del 2,2%. El repetido repunte de los precios del gas en Europa está agravando los problemas de competitividad, especialmente en relación con China y EEUU. Por una parte, los productores chinos dependen cada vez más de materias primas basadas en el carbón. Por otra parte, en EEUU el incremento de los precios del gas ha sido más moderado, lo que beneficia a los competidores estadounidenses.  Además de estos factores perturbadores, las empresas químicas europeas se enfrentan a una presión creciente para invertir en automatización, transformación y digitalización. Las pymes sin cobertura energética y sin capacidad de inversión para la descarbonización corren un riesgo especial. Por todo ello, la Unión Europea está perdiendo cuota de mercado mundial de productos químicos en los últimos años. Mientras en 2014 contaba con una cuota cercana al 20%, en 2024 había descendido al 14%.   En este contexto, Crédito y Caución ha rebajado la perspectiva de rendimiento empresarial y riesgo crediticio para la industria química en Bélgica, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido.

Otro importante reto para el sector es el posible desvío de mercancías chinas, que inicialmente iban destinadas a EEUU, hacia otros mercados, en particular Europa. Este cambio podría suponer una acumulación de stock de productos chinos a menor coste impactando en la demanda de productos europeos, lo que reduciría la producción interna y, por extensión, de los productos químicos utilizados en su fabricación.  

La industria química se enfrenta a importantes retos derivados del cierre del estrecho de Ormuz y la volatilidad de los precios de la energía. Junto a ello, las interrupciones en la cadena de suministro causadas por tensiones geopolíticas, el aumento del proteccionismo, desastres naturales o problemas logísticos suponen riesgos a la baja que supondrán un lastre para el crecimiento de la producción en 2026.

Resiliencia de la economía, pero ojo al S&P 500

Mientras, el mercado sigue a la espera del desenredar de las negociaciones que permitan reabrir Ormuz. Si ayer los ataques se recrudecían, hoy parece girar nuevamente hacia un acercamiento de las posturas: surgen noticias que apuntan a que Israel y el Líbano acuerdan un alto el fuego, algo que facilitaría las negociaciones entre EEUU e Irán y que ha permitido que el propio Trump vea factible alcanzar un acuerdo este fin de semana. A ver qué pasa ya camino del cuarto mes de conflicto.

El contexto macroeconómico está mostrando una notable resiliencia, los empresarios siguen viendo una actividad sostenida y apuntan a que seguirán con sus planes de inversión al tiempo que persiste un empleo robusto, especialmente en EEUU. Un factor que apunta a que, liderado por la inversión, seguiremos inmersos en un ciclo de expansión económica que apoyará a las Bolsas, aunque tras las importantes subidas acumuladas, el inversor deberá ser más selectivos y aprovechar oportunidades en sectores y regiones que se han quedado rezagadas.

En EEUU, la confianza de los empresarios de los servicios mejora más de lo esperado y la economía sigue creando empleo. La batería de indicadores es alentadora, con el ISM de los servicios repuntando en mayo hasta 54,5, su primera subida tras el estallido del conflicto en Irán. Este repunte mantiene la confianza de los empresarios estadounidenses en niveles cómodamente acordes con expansión económica. Además, la lectura de los componentes fue especialmente positiva, dado que esta mejora de la confianza vino liderada por la fuerte subida del subíndice de nuevos pedidos (57,3 vs. 53,5 anterior). Por otro lado, siguen las tensiones inflacionistas, con el subíndice de precios pagados subiendo en mayo hasta 71,3, un incremento que, no obstante, fue algo menor de lo esperado.

Crece el empleo privado y, según los datos de la consultora ADP, en mayo se crearon 122.000 puestos de trabajo, su mayor nivel desde enero de 2025 y una aceleración frente a los 105.000 del mes previo. Cifras que apoyan la percepción de resistencia del empleo en estos primeros meses de subidas de los costes energéticos. Por sectores, solamente 2 de los 10 analizados no lograron crear empleo y, además, los más cíclicos como Construcción, Manufacturas y Ocio y hostelería han registraron creación neta positiva.

En cambio, en la zona euro se aceleran las presiones inflacionistas. Los índices de precios industriales repuntaron en abril y registraron un crecimiento de los costes del 4,9% interanual frente al +2% anterior y su mayor incremento desde marzo de 2023. Unas cifras que comienzan a reflejar ya el incremento de los precios de la energía y que apuntan que la inflación continuará presionada al alza en los próximos meses a medida que se van traspasando estos mayores costes a través de las cadenas de producción hasta los precios finales.

En esta corriente de optimismo sobre la economía, pese a la fragmentación, los aranceles y las guerras comerciales, un toque de aviso: en los últimos 2 meses, el S&P 500 ha subido a una velocidad que solo se ha visto en dos ocasiones históricas fuera de recesión: justo antes del crash del Lunes Negro de 1987 y en el peak del Dotcom de 2000. No es una predicción de caída inmediata. Es un patrón histórico. El que avisa no es traidor.

UBS: el oro supera a los bonos del Tesoro de EEUU en los bancos centrales

Según nuevas estimaciones del Banco Central Europeo (BCE), el oro ha superado a los bonos del Tesoro de EEUU en la composición de las reservas de los bancos centrales a nivel mundial, confirmando un cambio significativo en la estructura de las reservas. Aunque podría interpretarse como un desafío a la hegemonía del dólar, "creemos que el mensaje para los inversores globales es más matizado: el dólar estadounidense sigue siendo el principal pilar de las reservas mundiales. El oro se ha consolidado como una cobertura estratégica y práctica.El euro está ganando terreno, aunque de forma gradual", precisan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Interpretamos este aparente cambio en el comportamiento de los bancos centrales como un recordatorio para que los inversores mantengan siempre presente la construcción de sus carteras y aseguren una adecuada diversificación entre clases de activos, geografías y divisas. Seguimos siendo positivos respecto al oro a medio plazo, a pesar del riesgo de una mayor volatilidad en el corto plazo. Prevemos que el precio alcance los 5.500$ por onza durante el primer semestre de 2027. En la práctica, creemos que los inversores deben mantener una cartera diversificada, incluyendo exposición al oro y a otras materias primas, determinados activos denominados en euros y renta fija de alta calidad. Mantenemos un objetivo para el EUR/USD de 1,2 a mediados de 2027, a medida que los precios de la energía se normalicen y la Reserva Federal retome finalmente los recortes de tipos, mientras que el apoyo fiscal en Europa debería seguir respaldando la moneda única”.

“Esperamos que los precios de las viviendas vacacionales en Suiza e Italia sigan aumentando con más fuerza que en Austria y Francia durante los próximos trimestres. Los principales destinos suizos destacan por una moneda estable, políticas fiscales atractivas y altos niveles de seguridad y discreción”, aporta Maciej Skoczek, economista inmobiliario.

“Esperamos que la mayoría de los bancos centrales de los mercados desarrollados —incluida la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y otros— mantengan los tipos de interés sin cambios a corto plazo. El Banco Central Europeo destaca por la probabilidad de nuevas bajadas de tipos en junio y posiblemente también en julio, reflejando respuestas divergentes de política monetaria ante la inflación y la evolución del crecimiento económico”, opina Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y el Reino Unido.


20May

Casi cuatro de cada cinco empresas de Europa occidental informan de retrasos en los pagos, y una de cada cuatro señala pérdidas de hasta el 5%, un nivel que erosiona de forma constante el capital circulante y la rentabilidad.

Miguel Ángel Valero

La Unión Europea (UE) ha finalizado el texto del acuerdo comercial con EEUU, y se espera que cumpla el límite del 4 de julio planteado por Trump. Aunque ambas partes alcanzaron un acuerdo inicial en julio de 2025, su entrada en vigor requería un proceso de validación dentro de la UE que se ha visto retrasado en varias ocasiones. Primero, por las tensiones derivadas de las amenazas de Trump de anexionar Groenlandia y, posteriormente, por la anulación por parte del Tribunal Supremo estadounidense de los aranceles recíprocos.

En este contexto, Trump advirtió que, si el acuerdo no entra en vigor antes del 4 de julio, impondrá un incremento de los aranceles sobre los automóviles europeos, elevándolos del 15% actual al 25%. Aún queda pendiente la ratificación formal por parte del Parlamento Europeo, prevista para el 16 de junio, así como la aprobación posterior por parte de los Estados miembros.

El texto definitivo incorpora varias modificaciones: el acuerdo tendrá vigencia hasta marzo de 2029 y contempla la posibilidad de suspender su aplicación si EEUU incumple sus compromisos o si los aranceles sobre productos vinculados al acero y al aluminio –actualmente en el 50%– continúan superando el umbral del 15% a partir de 2026.

Este avance en las negociaciones coincide, además, con la mayor caída registrada desde 2003 en las exportaciones de la UE hacia Estados Unidos: -37,1% interanual, debido en parte a un efecto base, dado que en marzo de 2025 se adelantaron envíos para evitar la imposición de aranceles.

Por otra parte, la OTAN está valorando la posibilidad de escoltar a los buques que atraviesan el estrecho de Ormuz en caso de que el bloqueo se prolongue hasta julio. Sin embargo, los miembros de la organización aún no cuentan con el consenso necesario para adoptar esta medida, por lo que volverán a reunirse los días 7 y 8 de julio. No obstante, se trata de una iniciativa que llega con cierto retraso, ya que se espera que el conflicto se resuelva antes. De no ser así, su implementación podría resultar insuficiente para evitar un deterioro significativo de las economías. Los últimos datos indican que actualmente solo transita por el estrecho aproximadamente el 1% del tráfico marítimo habitual.

Por otro lado, una coalición encabezada por Francia y el Reino Unido está desarrollando un plan alternativo para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, siempre condicionado al cese de los combates. 

Crédito y Caución: 4 de cada 5 empresas europeas sufren retrasos en los pagos

En este contexto, el Barómetro de Prácticas de Pago de Europa Occidental muestra que el acceso restringido a la financiación bancaria está provocando un cambio estructural en los hábitos de pago entre empresas (B2B). Cada vez más empresas recurren al crédito comercial para financiar sus ventas, que ya representa el 52% del total de operaciones. Como resultado, los proveedores están asumiendo un mayor riesgo de impago a medida que empeoran los hábitos de pago.

Silvia Ungaro, asesora sénior sobre tendencias de pago B2B en Atradius Crédito y Caución, afirma que “el acceso reducido a la financiación bancaria obliga a las empresas a explorar fuentes de financiación alternativas, en particular el crédito comercial. Este cambio, sin embargo, se produce en un momento en el que la liquidez ya se encuentra bajo presión, principalmente debido a los pagos atrasados que inmovilizan el capital circulante”. 

Las empresas de Europa Occidental se enfrentan a mayores costes de los insumos y a una presión creciente sobre la rentabilidad, impulsados por la inflación y la volatilidad de los precios de la energía, vinculada a las tensiones geopolíticas. Al mismo tiempo, los tipos de interés siguen siendo elevados, ya que los bancos mantienen una postura cautelosa, reflejo de una mayor percepción del riesgo, y han endurecido el acceso al crédito para las empresas.

La presión sobre el capital circulante viene determinada, principalmente, por la frecuencia de los retrasos en los pagos, más que por el tiempo que tarda en recuperarse. Muchas empresas apuntan que disponen de menos efectivo para las operaciones diarias. La dependencia de la financiación externa está aumentando, a menudo a un coste más elevado, mientras que las restricciones a la inversión se hacen cada vez más evidentes. A medida que los retrasos se vuelven más frecuentes, el riesgo de impago se propaga a lo largo de las cadenas de suministro, lo que aumenta la presión financiera en todo el sistema empresarial.

Casi cuatro de cada cinco empresas informan de retrasos en los pagos, y una de cada cuatro señala pérdidas de hasta el 5%, un nivel que erosiona de forma constante el capital circulante y la rentabilidad.

De cara al futuro, la confianza empresarial sigue siendo frágil. Más de la mitad de las empresas no esperan una mejora significativa en el comportamiento de pago B2B a corto plazo, y alrededor de un tercio de las compañías trabaja ahora sobre múltiples escenarios en lugar de basarse en una única perspectiva. Aquellas que contemplan esta incertidumbre y gestionan el riesgo de pago están mejor preparadas para mantener su posición. El reto consiste en equilibrar la flexibilidad y, al mismo tiempo, reforzar los controles allí donde la presión va en aumento.

Ebury: claves para mejorar la gestión del circulante

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, ha identificado seis palancas clave para mejorar la gestión del capital circulante y reforzar la capacidad de adaptación financiera de las empresas con actividad exterior. La gestión del capital circulante se ha convertido en uno de los principales retos para las empresas con actividad internacional, en especial en un contexto como el actual, marcado por la incertidumbre geopolítica, la volatilidad de las divisas y la creciente complejidad de las cadenas de suministro.

“Muchas compañías se enfrentan a la paradoja de crecer en ventas al tiempo que experimentan tensiones de liquidez, y este desequilibrio, lejos de detectarse en fases tempranas, se hace evidente cuando el negocio ya está en marcha, las carteras de pedidos son sólidas y, sin embargo, el efectivo no fluye con la misma agilidad”, explica Luis Merino, director general de Ebury en España. “Para las pymes que operan en distintos mercados, las diferencias en los plazos de pago, los ciclos de caja más largos, la exposición a múltiples divisas y la fragmentación de los sistemas financieros amplifican estas tensiones”, advierte.

Ebury recomienda a las empresas gestionar seis aspectos clave para mejorar la gestión de su capital circulante:

  • 1. Reducir el ciclo de conversión de efectivo donde realmente se pierde liquidez. Muchas empresas priorizan el crecimiento de ingresos sin analizar cuánto tiempo permanece inmovilizado el efectivo tras una venta. Al expandirse a nuevos mercados, es habitual ofrecer condiciones de pago más flexibles, lo que alarga los plazos de cobro. Sin embargo, el problema no está tanto en esas condiciones como en su gestión. Optimizar los procesos de facturación, adaptarse a los métodos de pago locales y reducir fricciones en la liquidación puede acortar significativamente los plazos sin necesidad de renegociar contratos comerciales.
  • 2. Ampliar los plazos de pago sin deteriorar la relación con proveedores. Extender los plazos de pago puede mejorar la liquidez, pero aplicado de forma indiscriminada puede generar tensiones en la cadena de suministro. En este sentido, una alternativa más eficiente consiste en desacoplar las necesidades de liquidez del proveedor del balance del comprador. A través de soluciones de financiación de pagos, el proveedor puede cobrar de forma anticipada mientras la empresa mantiene plazos más amplios, logrando un equilibrio entre liquidez y estabilidad operativa.
  • 3. Integrar la gestión de divisas en el capital circulante. El impacto del tipo de cambio no se limita al margen; afecta también directamente a la liquidez. Las empresas que operan en varias monedas suelen mantener colchones de seguridad para protegerse de la volatilidad, lo que inmoviliza recursos. Una alternativa para reducir esa necesidad sería alinear las monedas de cobro, pago y financiación. En este sentido, herramientas como los contratos a plazo o las cuentas multidivisa no solo actúan como mecanismos de cobertura, sino también como instrumentos de optimización del balance.
  • 4. Priorizar la previsibilidad frente al coste de la financiación. A la hora de evaluar opciones de financiación, muchas empresas se centran en el precio. Sin embargo, en la gestión del capital circulante, la previsibilidad suele ser más determinante que el coste. Estructuras con condiciones claras y comportamiento estable a lo largo del tiempo permiten gestionar mejor los ciclos operativos que soluciones aparentemente más baratas, pero con comisiones ocultas, rigideces o penalizaciones.
  • 5. Adaptar la financiación al ritmo real del negocio. El comercio internacional no sigue ciclos lineales. Los flujos de mercancías, documentos y pagos se producen a distintas velocidades, lo que exige estructuras de financiación flexibles. Las soluciones vinculadas al volumen de transacciones, como las líneas rotativas asociadas a cuentas a pagar o a cobrar, permiten que el capital se ajuste de forma dinámica a la actividad, reduciendo tanto el exceso de liquidez como la necesidad de financiación urgente.
  • 6. Mejorar la visibilidad financiera en entornos diversos. En muchas empresas, el problema no es la falta de efectivo, sino su dispersión. La existencia de múltiples cuentas, monedas y jurisdicciones dificulta la visibilidad y el acceso al capital. Contar con una visión centralizada de la liquidez, incluso sin necesidad de agrupar físicamente los fondos, permite optimizar su uso y compensar excedentes y déficits entre mercados.

Desde el punto de vista de Ebury, la mejora del capital circulante no es una cuestión de aplicar una única solución, sino de reducir fricciones, alinear incentivos entre clientes y proveedores y adaptar la gestión financiera a la realidad de operar en múltiples mercados. “Las empresas que gestionan con éxito su liquidez no dependen de una sola palanca, sino que combinan diferentes herramientas de forma continua. En un entorno internacional cada vez más exigente, esta capacidad de ajuste se ha convertido en un factor clave para sostener el crecimiento y mejorar la competitividad”, reconoce Luis Merino, director general de Ebury España.

UBP: de la tensión a la transición energética

UBP recomienda aprovechar las oportunidades en el sector energético. El panorama energético global está atravesando una rápida transformación. Con el aumento de las tensiones geopolíticas, la creciente preocupación por la seguridad energética y la aceleración de los compromisos climáticos, la descarbonización está ganando un impulso sin precedentes, abriendo atractivas oportunidades de inversión a largo plazo. La seguridad y la independencia energética se han convertido en prioridades estratégicas en distintas regiones. Los gobiernos están acelerando las inversiones en energías renovables, infraestructuras y resiliencia industrial. La electrificación y la eficiencia están transformando sectores enteros, desde el transporte hasta el sector inmobiliario. El capital fluye cada vez más hacia soluciones que hacen posible una economía baja en carbono.

UBS: Suiza tiene capacidad para absorber shocks externos en el corto plazo

La economía de Suiza creció más de lo esperado en el primer trimestre de 2026, con un aumento del PIB del 0,5% trimestral, por encima de la previsión de UBS (0,3%). La inflación también aumentó de forma moderada, alcanzando el 0,6% interanual en abril, frente al 0,1% registrado a comienzos de año, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía. Esta combinación de crecimiento resiliente y baja inflación pone de manifiesto la capacidad del país para absorber shocks externos en el corto plazo. Aunque los datos mejores de lo esperado reflejan solidez, seguimos considerando que la economía suiza crecerá por debajo de su tendencia, lo que dará lugar a un periodo prolongado de tipos de interés cercanos a cero, con implicaciones importantes para los inversores. La resiliencia de Suiza refleja características estructurales de su economía. Aun así, se espera que el crecimiento permanezca por debajo de la tendencia debido a los factores externos adversos que afectan a la actividad. Este entorno apunta a un periodo prolongado de tipos de interés cercanos a 0 en Suiza.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos manteniendo una visión positiva sobre la renta variable suiza, con preferencia por los sectores defensivos y con pago de dividendos, ya que el entorno de bajos tipos reduce el atractivo de la renta fija. Las rentabilidades por dividendo de alrededor del 3% en el mercado suizo ofrecen una fuente de ingresos relativamente atractiva frente a los rendimientos casi nulos de los bonos. Al mismo tiempo, sectores como el sanitario ofrecen características defensivas y son menos vulnerables a los shocks energéticos, debido a su menor intensidad energética y a la estabilidad de sus beneficios. Esta combinación de resiliencia estructural y generación de ingresos hace que la renta variable suiza esté bien posicionada en un entorno de crecimiento por debajo de la tendencia”.

Lombard Odier ve al oro en 5.400$

Por su parte, Kiran Kowshik, Estratega Global de Divisas de Lombard Odier, reconoce que el oro ha quedado por debajo de lo que los inversores podrían haber esperado de un activo refugio durante un período de tensión geopolítica. Pero cree que "la reciente consolidación del precio del oro no socava el argumento a medio plazo a favor de precios más altos. El respaldo estructural se mantiene intacto, con una demanda resiliente tanto de los bancos centrales como de los inversores privados, reflejo de la amplia incertidumbre fiscal y de las preocupaciones sobre las divisas. Los principales riesgos a vigilar serían un giro hacia políticas más restrictivas por parte de los bancos centrales que impulse los rendimientos reales al alza durante más tiempo, o un deterioro de los flujos hacia fondos pasivos. Mantenemos una visión constructiva sobre el oro, conservamos nuestra sobre ponderación en las carteras y mantenemos nuestro objetivo de precio a 12 meses en 5.400$/onza. 

 Eastspring detecta oportunidades en Asia

Vis Nayar, Chief Investment Officer de Eastspring Investments, asegura que Asia está llena de oportunidades de inversión, ya que ofrece la posibiilidad de diseñar carteras muy resilientes, y con la capacidad de generar ingresos constantes, estables y atractivos. La profundidad y variedad de tejido empresarial asiático permite una elevada diversificación y un acceso inigualable a oportunidades de crecimiento en el largo plazo, ya sea a través de una inversión multipaís o a través de inversiones más focalizadas en paises concretos que presentan elevado potencial de desarrollo.

"Cuando confluyen en un mismo período los acontecimientos geopolíticos, la divergencia de políticas monetarias y la evolución de las dinámicas de crecimiento e inflación, crece la dispersión de rentabilidades entre mercados y estilos de inversión. En este contexto, las potentes temáticas estructurales de Asia, tales como la inteligencia artificial y la tecnología, el auge del consumo interno, y las reformas corporativas, configuran un universo de oportunidades de inversión amplio y diferenciado. Al mismo tiempo, la diversidad de la región asiática ofrece a los inversores múltiples vías para alcanzar los objetivos de inversión a medida de sus objetivos". 

Las acciones asiáticas presentan uno de los universos más fértiles y atractivos, a nivel global, para la construcción de carteras con alta generación de dividendos e ingresos. Asia Pacífico (sin Japón) concentra el mayor número de compañías (376) con rentabilidades por dividendo superiores al 3%, lo que muestra el claro enfoque hacia una satisfactoria retribución al accionista.

Aumentar la ponderación de valores tecnológicos asiáticos que gozan de una alta rentabilidad por dividendos puede permitir a los inversores no sólo mantener una corriente estable de ingresos sino mantener el perfil de crecimiento deseado para su capital.

Los bonos asiáticos han mostrado una mayor resiliencia que los mercados desarrollados, incluso en un contexto en el que los déficits persistentes y el aumento de los niveles de endeudamiento público han elevado el nivel de volatilidad de la renta fija a nivel global. Y los bonos asiáticos no solo han mostrado una mayor resiliencia, sino que además han ofrecido históricamente retornos totales más competitivos a largo plazo. Así, incorporar bonos asiáticos a una cartera de bonos EEUU o globales puede mejorar el binomio rentabilidad-riesgo.

Las estrategias flexibles de renta fija -con acceso tanto al mercado de bonos asiáticos en dólares estadounidenses como en divisa local-, y con capacidad de gestionar dinámicamente la exposición a divisas, están mejor posicionadas para capturar las oportunidades de inversión en el universo de bonos asiáticos, y generar retornos totales atractivos. 

Si bien una estrategia asiática más diversificada puede constituir una asignación de activos básica para las carteras, las estrategias que invierten en un único país pueden resultar atractivas para aquellos inversores que buscan una exposición más concentrada, y desean aprovechar un ciclo macroeconómico o de beneficios específico en un país.

En ese sentido, destaca Japón, por un mayor apoyo gubernamental a las industrias de construcción naval y semiconductores, e India, donde tras registrar un peor comportamiento en 2025, las valoraciones actuales ofrecen a los inversores un punto de entrada atractivo.

19May

Los autónomos ganan el 30% menos que la media europea y soportan crecientes costes administrativos y de digitalización. La creación de empresas cae en abril tras 11 meses de crecimiento.

Miguel Ángel Valero

El 60% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad en su cuenta de resultados. De esta manera, aumenta en ocho puntos el volumen de compañías que se ven afectadas por la insolvencia de sus clientes, con respecto a los resultados de 2025. Además, el 8,1% afirma que corre el riesgo de cerrar por el impacto de los impagados, según la edición de primavera del Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, impulsado por Crédito y Caución e Iberinform.

El 48% de las firmas españolas afronta pérdidas de ingresos significativas a causa de la morosidad, cinco puntos por encima que los valores registrados en la oleada de primavera de 2025 de este estudio. Para el 23% de las compañías, la insolvencia de sus clientes supone un incremento de sus costes financieros. Además, el 21% se ve obligado a frenar su expansión comercial, lo que supone un empeoramiento de siete puntos con respecto a hace un año. 

La falta de control sobre la morosidad es un riesgo para la actividad empresarial. El incumplimiento de los pagos acordados genera importantes tensiones de liquidez y es especialmente desestabilizador en la operativa de las empresas de menor tamaño. Si se llega al impago de una venta a crédito comercial, la pérdida equivale a los costes de producción del producto. El impacto de un impagado comercial se acentúa cuanto menor sea el margen de beneficios, pues multiplica el número de ventas con clientes solventes necesarias para compensar la pérdida. Si una sociedad con un margen comercial del 10% sufre un impago de 10.000€, deberá generar nuevo negocio por 100.000€ para compensar el impacto de los 9.000€ en costes de producción.

Xolo: los autónomos ganan el 30% menos que en Europa

Por otra parte, Xolo ha analizado datos internos que ponen el foco en la evolución de las condiciones económicas de los trabajadores por cuenta propia en España. El análisis muestra una paradoja clara: aunque las tarifas medias han aumentado un 24% desde 2021, hasta los 42,6€/hora, el autónomo español sigue cobrando un 30% menos que la media europea, situada en 54 €/hora.

El análisis, elaborado a partir de datos agregados y anonimizados de miles de autónomos activos en España y más de 150.000 profesionales independientes en Europa, apunta a una pérdida de rentabilidad, peso relativo y competitividad frente al resto del continente.

La brecha de ingresos entre España y el resto de Europa evidencia una diferencia estructural en la remuneración del trabajo independiente. Mientras que el autónomo residente en España percibe aproximadamente 42,6€/hora, la media europea se sitúa en 54€/hora. La distancia es aún mayor frente a mercados de alta remuneración como Suiza o Austria, donde los profesionales pueden cobrar entre 63€ y 70€ por hora, respectivamente.

En este contexto, el acceso a clientes internacionales aparece como una oportunidad relevante para diversificar la base de clientes y ampliar el potencial de ingresos del sector. Los autónomos residentes en España que trabajan con clientes de otros mercados alcanzan tarifas medias de unos 54,9 €/hora, una cifra alineada con los estándares europeos y claramente superior a la registrada entre quienes operan únicamente en el mercado nacional.

“El autónomo español no solo cobra menos que sus homólogos europeos, sino que además opera en un entorno cada vez más exigente desde el punto de vista administrativo y regulatorio. La subida de tarifas no siempre se traduce en una mejora real de la rentabilidad, especialmente cuando los costes, la burocracia y la incertidumbre fiscal siguen aumentando”, señala Ariadna Julià Brunet, responsable de Operaciones en Xolo España y experta en fiscalidad y contabilidad.

Uno de los mayores retos para el autónomo español ha sido equilibrar el aumento de sus tarifas con el encarecimiento del coste de vida y de la actividad profesional. Entre 2021 y 2025, las tarifas medias en España crecieron un 24%, pasando de 34,2€ a 42,6€ por hora. Sin embargo, este incremento no se ha traducido necesariamente en una mayor rentabilidad real.

La evolución de los precios ayuda a contextualizar esta tensión. Según datos del INE, España acumuló una subida aproximada del IPC del 22,8% entre 2021 y 2025, en un periodo marcado por varios años de inflación elevada tras la pandemia. En este contexto, el crecimiento del 24% en las tarifas medias de los autónomos debe leerse más como una respuesta al encarecimiento acumulado de la vida que como una mejora equivalente de su poder adquisitivo.

Además, el 81,8% de los autónomos confirmó que sus gastos operativos se incrementaron durante el ejercicio 2025, mientras que el 30% terminó el año declarando pérdidas. Estos datos ayudan a explicar por qué el debate sobre el trabajo autónomo ha ganado intensidad en los últimos meses: no basta con facturar más si el margen real se reduce por el aumento de costes, cuotas, trámites y obligaciones fiscales.

“La subida de tarifas debe interpretarse menos como una mejora directa de la situación económica del autónomo y más como una reacción defensiva ante un entorno de costes crecientes. En muchos casos, permite compensar parcialmente la pérdida de poder adquisitivo, pero no consolidar proyectos más rentables o escalables”, señala Julià Brunet.

Más allá del balance económico, el autónomo español enfrenta un coste invisible relacionado con la gestión administrativa. Según ATA, los trabajadores por cuenta propia dedican de media 200 horas anuales a trámites con la administración y obligaciones fiscales, laborales y de Seguridad Social, con un impacto estimado de 3.000€ al año por trabajador y un coste global de 10.000 millones para el conjunto del colectivo.

La actual Campaña de la Renta ha vuelto a evidenciar esta complejidad. Los cambios derivados del sistema de cotización por ingresos reales, la obligación generalizada de declarar para los autónomos y la necesidad de ajustar correctamente ingresos, gastos y rendimientos han incrementado la sensación de inseguridad entre muchos profesionales. En este contexto, durante la Campaña de la Renta de 2025, la contratación de soporte de Xolo se triplicó por el miedo de los autónomos a cometer errores.

“El tiempo que un autónomo dedica a trámites es tiempo que no dedica a vender, producir, innovar o captar clientes. La burocracia no siempre aparece en la cuenta de resultados, pero tiene un impacto directo sobre la productividad y la capacidad de crecimiento del colectivo”, añade la portavoz de Xolo.

A esta complejidad se suma la adaptación a nuevas obligaciones digitales. VeriFactu se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación para autónomos y pymes, especialmente por la necesidad de adaptar sus sistemas de facturación a nuevos requisitos técnicos y fiscales. Aunque la entrada en vigor de la obligación se ha trasladado a 2027, el reto para muchos profesionales no desaparece, sino que se desplaza en el tiempo. Según datos de Xolo, el 88% de los autónomos aún no ha dado pasos firmes para adaptar su facturación, lo que evidencia la distancia entre la agenda regulatoria y la realidad cotidiana de muchos pequeños negocios.

“La digitalización debería simplificar la relación entre autónomos y administración, pero corre el riesgo de percibirse como una nueva carga si no viene acompañada de claridad, pedagogía y herramientas accesibles. Para muchos profesionales, el problema no es solo adoptar una solución tecnológica, sino entender qué deben cambiar, cuándo deben hacerlo y qué consecuencias puede tener no adaptarse a tiempo”, advierte Julià Brunet.

España presenta una contradicción relevante: según datos de la Seguridad Social, el número de autónomos se mantiene por encima de los 3,4 millones y ha crecido un 1,2% en el último año. Sin embargo, este crecimiento numérico oculta una pérdida de peso relativo dentro del mercado laboral: los autónomos representaban el 15,68% del total a cierre de 2025, su mínimo histórico. La pérdida de peso relativo del colectivo apunta a un problema más profundo que el debate inmediato sobre cuotas, fiscalidad u obligaciones administrativas: el trabajo por cuenta propia crece en número, pero pierde fuerza estructural dentro del mercado laboral. 

“El reto no está únicamente en que haya más autónomos, sino en que estos puedan construir proyectos sostenibles, competitivos y con capacidad de crecimiento. Cuando el trabajo por cuenta propia pierde peso real frente al empleo tradicional, también se debilita una parte importante del dinamismo económico, la innovación y la competencia interna del país”, concluye la portavoz de Xolo.

Registradores: la creación de empresas cae en abril tras 11 meses de crecimiento

Por otra parte, el Colegio de Registradores presenta el avance de abril de su Estadística Mercantil, con la creación de 11.656 empresas en España, frente a las 11.877 registradas en el mismo mes del año anterior, lo que supone un ligero descenso del 1,9%. Tras el fuerte incremento del 35,9% en mayo de 2025, se continuó con ocho meses en tasas positivas más moderadas, con un crecimiento medio del 11,9%. El dinamismo de febrero y marzo sugiere un pico de actividad de carácter coyuntural.

Por comunidades autónomas, se observa con mayor claridad esta tendencia a la baja, con once territorios en descenso. Si bien algunas regiones como Asturias, La Rioja o Navarra registran crecimientos destacados, su menor peso relativo limita el impacto en el balance global. En cambio, los retrocesos en tres de las principales economías —Madrid, Cataluña y Andalucía— explican la caída a nivel nacional, concentrando estas comunidades de forma conjunta cerca del 60% de las nuevas empresas constituidas en España.

Las operaciones de ampliación de capital pueden interpretarse como un reflejo del grado de confianza que tienen las empresas en la viabilidad de sus proyectos y en sus expectativas de crecimiento a medio y largo plazo. Si se analiza la evolución de los últimos doce meses en comparación con el mismo periodo del año anterior, se observa una tendencia globalmente favorable, en la que predominan los incrementos. Aunque durante este intervalo se registraron algunos descensos puntuales y de escasa magnitud, como los observados en octubre (-0,2 %) y en febrero (-1,3 %), estos retrocesos no alteran la dinámica general positiva. De hecho, en abril de 2026 se produce un nuevo repunte significativo, con un aumento del 8,1 %, lo que refuerza la idea de una evolución caracterizada por una relativa estabilidad, acompañada de ligeras oscilaciones a lo largo del tiempo.

En el análisis por regiones, Madrid vuelve a encabezar la lista en número de operaciones, con 736 ampliaciones registradas en abril, lo que supone un incremento del 4,7 % frente al mismo periodo del año anterior. Le sigue de cerca Cataluña con 566 ampliaciones, un 15,7 % más. En el conjunto del territorio, Cantabria y Canarias presentan los mayores incrementos, en contraste con Asturias y La Rioja que muestran los descensos más acusados.

Solunion: mejora de la situación del sector hortofrutícola

En 2025, el valor de las exportaciones del sector de frutas y hortalizas alcanzó los 18.667 millones€ (+3,8% sobre 2024). Europa se consolida como el principal destino de las ventas exteriores, concentrando el 82%: destacan Alemania, con una cuota del 30%, Francia (16%) y Países Bajos (8%).Por su parte, los destinos extracomunitarios representan el 18% del total de las exportaciones, con especial relevancia de Reino Unido (6,7%), EEUU (4,2%) y China (2,3%). El sector mantiene un superávit de la balanza comercial de 13.189 millones, encadenando su segundo año consecutivo de crecimiento, con avances del 1,6% en 2024 y del 2,1% en 2025. 

“En conjunto, el elevado peso de las exportaciones, el crecimiento sostenido del valor exportado y la mejora progresiva del superávit comercial ponen de manifiesto la relevancia estratégica del mercado exterior para las empresas del sector de frutas y hortalizas en España, consolidando su papel como uno de los principales motores de competitividad y generación de valor”, afirma Manuel Furió, Analista de Crédito de Solunion España.

El sector español constituye un referente a nivel mundial, tanto en términos de eficiencia productiva como de generación de valor añadido. Las tierras destinadas al cultivo de frutas y hortalizas representan únicamente el 3,8 % de la superficie total de cultivo en España, si bien concentran más del 51 % del valor económico de la producción vegetal, lo que pone de relieve su elevada productividad. España concentra aproximadamente el 0,5% de la superficie agrícola mundial, pero representa en torno al 3% del comercio agroalimentario global.

Pero el número de concursos de acreedores del subsector de frutas y hortalizas., 252, registra en 2025 un+1,6%, alcanzando el nivel más elevado de los últimos tres años, por el incremento sostenido de las insolvencias. Esta dinámica contrasta con la evolución del conjunto de la economía nacional, donde los concursos descendieron un 5,9 %, y con el sector agroalimentario global, que fue de un-4,7%.

En 2026 se observa una señal de aceleración en marzo, que debe interpretarse con cautela, ya que viene condicionado por un febrero excepcionalmente bajo en número de insolvencias. En el primer trimestre hay una reducción del 18 % en el número de concursos de acreedores respecto al acumulado del mismo período de 2025. Este descenso apunta a una mejora general del entorno financiero del sector, si bien con diferencias relevantes entre segmentos.

En paralelo, los indicadores de liquidez comienzan a mostrar señales de recuperación, tras al menos dos ejercicios marcados por una fuerte política de austeridad, orientada a la preservación de los niveles de caja. En este contexto, se aprecia una mayor predisposición del sistema bancario a apoyar al sector hortofrutícola, facilitando el acceso a financiación.

No obstante, la evolución de las insolvencias a lo largo de la cadena de valor es claramente heterogénea. En el subsector primario (agricultura), los concursos de acreedores se reducen de forma significativa (-40%). En el extremo final de la cadena, la distribución alimentaria registra un descenso más moderado, 7%. Por su parte, el eslabón intermedio de producción alimentaria muestra una reducción del -24%, reflejando una mejora relevante, aunque todavía condicionada por el entorno de costes y márgenes ajustados.

Las empresas que han entrado en concurso hasta marzo de 2026 presentan, en conjunto, un volumen de facturación significativamente superior al de aquellas que lo hicieron en el mismo tramo del ejercicio anterior. Se identifican tres empresas con una facturación superior a los 40 millones€, mientras que en el primer trimestre de 2025 todas las insolvencias correspondían a compañías con ventas inferiores a los 30 millones. 

Este cambio en el perfil de las empresas afectadas constituye  un indicador relevante de un mayor impacto sectorial, al tratarse de operadores de mayor dimensión y, previsiblemente, con un mayor efecto tractor sobre proveedores, clientes y financiación. En este sentido, los datos sugieren que las incidencias concursales registradas en el inicio de 2026 tienen una mayor capacidad de arrastre sobre el conjunto del subsector de frutas y hortalizas, no tanto por su número como por el tamaño relativo de las empresas implicadas.

El sector presenta históricamente una frecuencia de impagos ligeramente superior a la media nacional, dinámica explicada en gran medida por el comportamiento del subsector de food tra-ding, tradicionalmente más expuesto a tensiones de liquidez y a mayor rotación de clientes. No obstante, en los últimos seis meses se observa una reducción progresiva de este diferencial, hasta situarla frecuencia de impagos del sector agroalimentario en niveles alineados con la media nacional, lo que sugiere una mejora relativa en la disciplina de pagos y en la gestión del riesgo comercial.

En paralelo, las insolvencias han descendido desde el máximo más reciente alcanzado en octubre de 2023. Sin embargo, a partir de agosto de 2025 se detecta una ligera tendencia de crecimiento, lo que apunta a un entorno todavía frágil y a la persistencia de focos de vulnerabilidad financiera en determinados segmentos del sector. 

Si se analiza el comportamiento por subsectores agroalimentarios —agricultura, producción y distribución— se observa un cambio relevante en la dinámica reciente de los impagos. El subsector agricultura, pese a seguir registrando una frecuencia de impago en nivel absoluto más baja, es el que presenta el mayor deterioro relativo desde agosto de 2025, con una tendencia claramente más alcista que la observada en los subsectores de producción y distribución. Esto anticipa posibles tensiones financieras incipientes en el eslabón primario de la cadena.

Entre los factores subyacentes destacan una mayor presión sobre la liquidez, el incremento de la dependencia de proveedores como fuente de financiación, la aparición de retrasos puntuales en los pagos y, en último término, una materialización más tardía de la insolvencia formal. Este patrón sugiere que el riesgo en el subsector agrícola podría estar en una fase temprana de deterioro, lo que refuerza la importancia de un seguimiento preventivo delos indicadores de liquidez y comportamiento de pago, más allá del análisis exclusivo de las cifras absolutas de insolvencia.

La Región de Murcia ha presentado históricamente el índice de impagos más volátil, tanto en comparación con Andalucía y la Comunidad Valenciana como frente a la media nacional, lo que refleja una mayor imprevisibilidad en el riesgo de crédito. Por su parte, un elemento especialmente relevante en la evolución reciente es el deterioro relativo observado en la Comunidad Valenciana desde septiembre de 2025, donde la frecuencia de impagos experimenta un cambio significativo de tendencia, pasando a una dinámica claramente alcista y superando ya la media nacional. Este comportamiento supone una señal de alerta temprana, al tratarse de una región clave en la cadena hortofrutícola y con un elevado efecto arrastre sobre el conjunto del sector.

Las dinámicas recientes del mercado han reforzado las estrategias empresariales de proximidad (nearshoring), orientadas a acercar la producción, el aprovisionamiento y el procesado a regiones geográficamente cercanas, con el objetivo de reducir riesgos y mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro. En este contexto, el éxito del sector en los próximos cinco años dependerá en gran medida de la capacidad de inversión en innovación y de la construcción de cadenas de suministro contra cíclicas, basadas en la diversificación de proveedores y mercados, el mantenimiento de inventarios de seguridad, la flexibilidad productiva, la extensión delas campañas agrícolas y la preservación de una estructura financiera sólida.

Como factor adicional de riesgo, el actual conflicto en Oriente Medio está generando un impacto directo en el encarecimiento de la energía, los fertilizantes y el transporte marítimo, inputs críticos para el sector de frutas y hortalizas. La magnitud de su efecto sobre los precios finales dependerá de la duración e intensidad del conflicto. 

Ante la caída sostenida del consumo per cápita, el sector necesita seguir creciendo en valor, lo que convierte a la innovación en un requisito imprescindible, especialmente para la viabilidad de las explotaciones de menor tamaño. La adopción de digitalización, innovación básica, inteligencia artificial, drones y robótica será determinante para mejorar la eficiencia operativa, el control de costes, la trazabilidad y la optimización del rendimiento a lo largo de toda la cadena de suministro.

Además, el calentamiento global seguirá intensificando los riesgos asociados a fenómenos meteorológicos extremos como sequías, inundaciones u olas de calor, haciendo imprescindible avanzar en resiliencia climática mediante nuevas técnicas de cultivo, mejora varietal, tecnologías de precisión y una gestión más eficiente del riego y los insumos para asegurar la productividad a largo plazo.

La escasez de mano de obra constituye un desafío estructural que persistirá en regiones agrícolas clave debido al envejecimiento demográfico, la migración urbana, la estacionalidad y la dureza del trabajo. Aunque las medidas de regularización de inmigrantes pueden aliviar parcialmente esta situación, la mejora de las condiciones laborales será clave para atraer y retener trabajadores. Adicionalmente, el encarecimiento de la vivienda urbana podría incentivar progresivamente la relocalización hacia zonas rurales, contribuyendo a mitigar este déficit.

13May

El mercado parece haber alcanzado un nuevo equilibrio, una opinión respaldada por las primas de riesgo de inflación a largo plazo estables, a pesar del reciente repunte de los precios de la energía.

Miguel Ángel Valero

Donald Trump está en China. en el primer viaje de un mandatario estadounidense en casi una década, desde la visita del propio Trump en 2017. Este desplazamiento de tres días servirá, sobre todo, como ejercicio de marketing político para un presidente desgastado en el frente interno. El primer encuentro cara a cara tendrá lugar el jueves 14 de mayo, mientras que el viernes 15 ambos líderes compartirán una comida conjunta.

EEUU acude con una amplia comitiva de empresarios, interesados también en cerrar nuevos acuerdos comerciales. Paralelamente, la delegación estadounidense buscará que Pekín incremente la presión sobre Irán, uno de sus principales proveedores energéticos. A cambio, China intentará negociar la eliminación de las sanciones impuestas por Washington a varias de sus compañías petroleras por la compra de crudo iraní. 

Trump, además, se ha comprometido a poner sobre la mesa la situación de Taiwán, especialmente tras la reciente venta de armamento a la isla 'rebelde' por valor de unos 11.000 millones$. 

Mientras tanto, al otro lado del continente, el estrecho de Ormuz continúa sometido a un doble bloqueo, y comienzan a aparecer las primeras evidencias de que la capacidad de almacenamiento iraní está alcanzando sus límites. Imágenes satelitales muestran que la isla de Jark, principal centro de exportación de crudo iraní y con una capacidad de almacenaje de unos 35 millones de barriles, no ha recibido ningún buque durante tres días consecutivos, algo inédito desde el inicio del conflicto. Esto podría indicar una saturación de las instalaciones o problemas en la infraestructura de carga, especialmente después de que el pasado 6 de mayo se informara de una posible fuga de petróleo. Las mismas imágenes sugieren, además, que el almacenamiento visible se encuentra prácticamente lleno. Se trata de las primeras señales tangibles del impacto del bloqueo sobre las exportaciones de crudo iraní.

No obstante, las informaciones internas más recientes no apuntan a una moderación de la postura iraní. Se ha comunicado el nombramiento de Mehdi Khamoushi como jefe del equipo asesor del líder supremo, una figura estrechamente vinculada a la Guardia Revolucionaria que ocupa un puesto de elevado peso político. Kuwait ha denunciado que seis miembros de la Guardia Revolucionaria se han intentado infiltrar en la isla kuwaití de Bubiyan, y se han registrado ejercicios militares en las proximidades de Teherán, lo que podría indicar que Irán está preparando una reactivación de las hostilidades.

Reino Unido y Francia han anunciado su compromiso para salvaguardar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, condicionado a la consecución de un alto el fuego “estable”. Este anuncio se produjo en la cumbre de ministros de Defensa de 44 países, aunque no se han concretado qué socios participarán finalmente en la operación.

HelpMyCash: ¿vuelve la guerra por el ahorro?

Durante años, el dinero de millones de españoles ha permanecido inmóvil. Quieto en cuentas corrientes que no pagan intereses, atrapado en depósitos que apenas compensan la inflación y protegido bajo una idea profundamente arraigada en el país: más vale no arriesgar. Pero algo empieza a moverse en los escaparates bancarios. Y lo hace deprisa. “En apenas cuatro días, cuatro entidades financieras han elevado la remuneración de sus cuentas y depósitos hasta rozar —o alcanzar directamente— el 3% TAE”, explica Andrea Morales, experta del comparador HelpMyCash

Un movimiento inusual que ha devuelto al mercado una pregunta que parecía enterrada desde las últimas subidas de tipos del BCE: ¿vuelve la guerra por el ahorro? La escena recuerda, aunque todavía de forma más tímida, a la batalla comercial que vivió el mercado hipotecario el año pasado. Entonces, los bancos competían por captar a los clientes con mejores perfiles. Ahora el objetivo es otro: atraer liquidez. Captar ahorro. Conseguir clientes con dinero en cuenta a los que después poder vender otros productos financieros.

“Estamos ante el inicio de una nueva guerra de rentabilidad sin riesgo. Los bancos buscan nuevos clientes con pasivo, vinculables. Y para atraerlos están utilizando el gancho más efectivo para el ahorrador conservador: pagar más por su dinero”, añade.

La señal más visible llegó de la mano de Trade Republic, el neobanco alemán que el 12 de mayo elevó del 2% al 3,04%TAE la remuneración de su cuenta para nuevos clientes. No fue un movimiento aislado. Las subidas arrancaron el viernes de la semana pasada con la entidad lituana SME Bank, que llegó al 2,96%TAE; a inicios de esta semana el letón BluOr Bank subió al 3%TAE y solo un día después Mano Bank subió su plazo fijo a 12 meses al 3,05% TAE. 

“En HelpMyCash llevamos la cuenta y desde finales de abril, al menos ocho bancos han revisado al alza sus productos de ahorro”, detalla Morales. El dato tiene relevancia porque llega en un momento inesperado. El BCE dejó los tipos de interés en el 2% en su reunión del pasado 30 de abril, lo que en teoría reducía los incentivos delas entidades para seguir mejorando sus ofertas. Sin embargo, los neobancos y varias entidades europeas han decidido ir en dirección contraria. Y eso ha cambiado el tablero. La rentabilidad media de los mejores depósitos a un año vuelve a superar ya el 2,5%, después de meses estancada en torno al 2%. Puede parecer un movimiento pequeño, pero psicológicamente supone una frontera importante en un país donde la mayoría del ahorro sigue atrapado en productos que apenas generan rendimiento.

Porque España sigue siendo, por encima de todo, un país de ahorradores conservadores. Los hogares acumulan más de 1,1 billones€ entre cuentas corrientes y depósitos que prácticamente no dan nada, según los últimos datos del Banco de España. La remuneración media de los depósitos a la vista apenas alcanza el 0,26%, y a plazo ofrecen de media un 1,86%. Todo ello con una inflación que en abril se situó en el 3,2%, según el indicador adelantado del INE.

La consecuencia es sencilla, aunque muchas veces invisible para el ahorrador. El dinero no desaparece de la cuenta, pero pierde valor cada día. Un hogar que mantenga 50.000€ inmovilizados en una cuenta sin remuneración pierde alrededor de 1.500 de poder adquisitivo al año con una inflación del 3%. “No es que el ahorrador español quiera perder dinero. El problema es que muchas veces no es consciente de que lo está perdiendo”, señala Morales.

Esa preferencia por la seguridad explica también la enorme distancia entre el dinero depositado en cuentas y el invertido en productos financieros. Mientras los depósitos a la vista —este concepto comprende plazos fijos y cuentas bancarias— superan el billón€, el patrimonio en fondos de inversión ronda los 500.000 millones, según Inverco. Menos de la mitad. Y buena parte de ese crecimiento se explica por las fuertes subidas bursátiles de los últimos años.

Una batalla que aún no han liderado los grandes bancos. El resultado es un mercado profundamente desequilibrado. Los grandes bancos españoles—Santander, BBVA o CaixaBank— apenas necesitan captar liquidez porque ya cuentan con exceso de depósitos. Por eso no ofrecen remuneración salvo campañas concretas en las que ofrecen dinero a cambio de mayor vinculación. Son, sobre todo, los neobancos y las entidades europeas quienes están agitando el mercado. Ahí aparecen nombres como Trade Republic, Bankinter, Banca March, Deutsche Bank, EBN Banco, Wizink Arquia. Algunas entidades ofrecen cuentas remuneradas con liquidez inmediata; otras apuestan por depósitos a plazo fijo que exigen inmovilizar el dinero durante varios meses a cambio de asegurar un interés mayor.

Bankinter mantiene una cuenta remunerada que alcanza el 2,5% hasta 100.000€. Deutsche Bank, por su parte, arranca con su depósito a 12 meses a 2,25%TAE y bonifica progresivamente la rentabilidad si el cliente domicilia nómina o utiliza la tarjeta. Son fórmulas distintas para un mismo objetivo: atraer ahorro en un momento en el que el cliente empieza, por fin, a mirar cuánto le paga realmente su banco.

La cuestión es si este movimiento acabará convirtiéndose en una guerra abierta como la vivida entre 2022 y 2023, cuando las subidas constantes de tipos del BCE obligaban a las entidades a competir agresivamente por el pasivo. De momento, el fenómeno sigue siendo parcial y protagonizado sobre todo por actores digitales y bancos extranjeros. Pero la tendencia parece clara. Para el ahorrador, el mensaje también lo es. “Por primera vez en muchos meses vuelven a existir opciones conservadoras capaces, al menos parcialmente, de acercarse a la inflación y reducir la pérdida de poder adquisitivo. No se trata de construir grandes patrimonios ni de duplicar el capital. Para eso sigue siendo necesario asumir riesgo e invertir. Pero sí de evitar que el dinero permanezca completamente dormido”, puntualiza Morales.

Crédito y Caución: el bloqueo de Ormuz daña a la industria química

El cierre del estrecho de Ormuz y los elevados precios de la energía están teniendo un gran impacto en la industria química. La región del Golfo suministra aproximadamente la mitad de las exportaciones mundiales de etilenglicol y casi el 40% del metanol, ambos esenciales para los plásticos y los productos químicos industriales. Además, una amplia gama de bienes industriales requiere de productos químicos para su fabricación por lo que el aumento de los precios del petróleo y el gas repercuten en los costes de fabricación, los precios al productor y, en última instancia, la inflación al consumo. 

Crédito y Caución trabaja en dos escenarios, en función de la duración del conflicto. En el escenario base, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz en mayo, la producción mundial aumentaría apenas un 0,6% en 2026. Pero en el escenario pesimista, con el cierre del estrecho hasta septiembre, se reduciría un 1,7%. 

A la guerra del Golfo se suma la continua incertidumbre en materia de política comercial. Aunque los aranceles impuestos por EEUU en 2025 están paralizados por el Tribunal Supremo, las empresas químicas se enfrentan a una renovada incertidumbre en torno a los regímenes arancelarios y a los riesgos legales. 

En Europa, el informe de Crédito y Caución prevé una caída de la producción del 2,2%. El repetido repunte de los precios del gas en Europa está agravando los problemas de competitividad, especialmente en relación con China y EEUU. Por una parte, los productores chinos dependen cada vez más de materias primas basadas en el carbón. Por otra parte, en Estados Unidos el incremento de los precios del gas ha sido más moderado, lo que beneficia a los competidores estadounidenses. 

Además de estos factores perturbadores, las empresas químicas europeas se enfrentan a una presión creciente para invertir en automatización, transformación y digitalización. Las pymes sin cobertura energética y sin capacidad de inversión para la descarbonización corren un riesgo especial. Por todo ello, la Unión Europea está perdiendo cuota de mercado mundial de productos químicos en los últimos años. Mientras en 2014 contaba con una cuota cercana al 20%, en 2024 había descendido al 14%. En este contexto, Crédito y Caución ha rebajado la perspectiva de rendimiento empresarial y riesgo crediticio para la industria química en Bélgica, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido. 

Otro importante reto para el sector es el posible desvío de mercancías chinas, que inicialmente iban destinadas a EEUU hacia otros mercados, en particular Europa. Este cambio podría suponer una acumulación de stock de productos chinos a menor coste impactando en la demanda de productos europeos, lo que reduciría la producción interna y, por extensión, de los productos químicos utilizados en su fabricación. 

En conclusión, la industria química se enfrenta a retos derivados del cierre del estrecho de Ormuz y la volatilidad de los precios de la energía. Junto a ello, las interrupciones en la cadena de suministro causadas por tensiones geopolíticas, el aumento del proteccionismo, desastres naturales o problemas logísticos suponen riesgos que supondrán un lastre para el crecimiento de la producción en 2026.

Coface: más insolvencias de empresas en EEUU

Desde que Donald Trump inició la guerra comercial en 2025, el debate sobre quién asume realmente el coste final de los aranceles sigue abierto. El presidente estadounidense afirma que son las empresas extranjeras las que, para preservar su acceso al mercado estadounidense, bajarían sus precios y, por lo tanto, absorberían la mayor parte del impacto. Sin embargo, tarde o temprano, es el consumidor quien lo termina pagando en forma de mayor inflación, según indican los economistas de Coface en un nuevo análisis sobre el coste arancelario y la resiliencia del comercio global, tras un año de la imposición de los aranceles de Trump.

Salvo algunas excepciones, los márgenes de los exportadores extranjeros se han mantenido prácticamente intactos y no se observa una tendencia generalizada de las empresas extranjeras a bajar sus precios para preservar su cuota de mercado en EEUU. 

Además, si bien se observa un aumento de la inflación al consumidor, por el momento es significativamente más moderada de lo estimado. De hecho, 2025 finalizó con una tasa de inflación anual promedio del 2,8 %, manteniéndose muy por debajo del 3,5-4% previsto, con aranceles promedio de alrededor del 15 %. Aunque es cierto que, de no haber existido una guerra comercial, lo más probable es que la tasa hubiera sido del 2%, estas cifras, por el momento, no sugieren un alto grado de repercusión de los costes en el consumidor. 

En conjunto, estas dos observaciones indican que, en esta etapa, son las empresas estadounidenses las que están absorbiendo la mayor parte de los costes. Asimismo, existen otros datos corroboran esta evaluación. Tal es el caso del índice de precios de importación, que aumentó un 0,7% en 2025 (una tasa muy cercana a su incremento anual promedio del 0,5% desde 2010). A pesar de esto, algunas categorías de productos registraron excepcionalmente caídas de precios significativas, en particular, bebidas alcohólicas, madera, cosméticos, acero y textiles.

Se ha producido un fuerte aumento en los costes de los insumos entre las empresas más expuestas a aranceles. Para finales de 2025, la inflación de los insumos se sitúa en el 20% en la industria metalúrgica, el 9% en electrodomésticos, el 8% en el sector automotriz, el 6% en maquinaria industrial y textiles, y el 5% en electrónica. En la mayoría de estos sectores, los márgenes brutos se encuentran estancados o, incluso, se contraen.

A primera vista, estos hallazgos pueden parecer contradictorios dada la resiliencia mostrada por la economía estadounidense. Sin embargo, aunque el PIB está creciendo, esto no significa que todas las empresas estén prosperando.  El aumento de las insolvencias lo confirma. La guerra comercial ha coincidido con un rápido incremento en las solicitudes de quiebra: actualmente, se sitúa un 15% por encima de la media de 2019, y esto se ha mantenido durante tres trimestres consecutivos por primera vez desde la pandemia. A pesar de que la mayoría de las empresas aún logran resistir este entorno adverso recurriendo a sus reservas de efectivo o compensando el impacto mediante mejoras en la productividad, un número creciente de ellas se encuentra en una posición vulnerable. 

También parece que los consumidores estadounidenses están ahora menos dispuestos a aceptar nuevas subidas de precios significativas tras el repunte inflacionario que siguió a la pandemia de la COVID-19. La sensación de que el coste de la vida se ha vuelto inaceptablemente alto está dando lugar a un discurso sobre una "crisis de asequibilidad" que podría costarles caro a los republicanos en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

La ofensiva arancelaria estadounidense ha provocado una importante turbulencia en el comercio mundial. Inicialmente, avivó la volatilidad en el flujo de mercancías: las importaciones estadounidenses aumentaron un 25 % en volumen en el primer trimestre de 2025, en comparación con el mismo período de 2024, ya que las empresas anticiparon la entrada en vigor de los aranceles. En abril, el anuncio de una tregua de 90 días desencadenó una nueva oleada de compras. Este repunte de la actividad afectó negativamente a las importaciones estadounidenses, lo que provocó un descenso en la segunda mitad del año. Finalmente, EEUU mantuvo un fuerte dinamismo en sus importaciones durante 2025.  Los precios subieron un 4,2 % durante el año, lo que supone una desaceleración moderada en comparación con el crecimiento del 5,2 % registrado en 2024. Este impulso contribuyó a la persistencia del déficit comercial estadounidense, a pesar de que reducirlo era uno de los objetivos declarados de la administración estadounidense a través de su política arancelaria.

Esta inestabilidad ha repercutido en el coste del transporte marítimo. Las tarifas de flete no se vieron afectadas en el primer trimestre, ya que las navieras habían previsto un aumento de mercancías antes de la imposición de aranceles. Sin embargo, no se había previsto la segunda oleada de demanda. Mientras tanto, las empresas habían reducido la capacidad en las rutas transpacíficas, anticipando una desaceleración sostenida. El resultado: las tarifas de flete de contenedores se dispararon un 70% en cuatro semanas desde principios de mayo, con un aumento espectacular de casi el 120 % en la ruta Shanghái-Los Ángeles.

También han propiciado una reconfiguración del comercio mundial, o más bien, la aceleración de este fenómeno. Y es que, los aranceles han vuelto a poner de relieve la importancia de los países 'puente', un concepto que surgió en el contexto de la guerra comercial entre China y EEUU que comenzó en 2018. Estos países actúan como nexos comerciales entre Estados Unidos y China, principal objetivo de la ofensiva arancelaria. No obstante, a diferencia de años anteriores, la elección de estos países puente también ha estado condicionada por la dinámica arancelaria relativa. En consecuencia, los países que ya actuaban como puente han visto cómo su papel adquiría una nueva dimensión, beneficiándose de aranceles más favorables que los aplicados a China. 

Vietnam es el ejemplo más llamativo. Entre 2017 y 2024, la participación de este país en las importaciones estadounidenses aumentó en un promedio de 0,3 puntos anuales, pasando del 2 % al 4,2 %. Solo en 2025, el aumento fue de 1,5 puntos, una aceleración de cinco veces más que en años anteriores. Las importaciones estadounidenses procedentes de Vietnam se dispararon un 42% en valor, lo que representa el 44% de la disminución de las importaciones procedentes de China. Al mismo tiempo, las exportaciones chinas a Vietnam aumentaron en una cantidad similar, lo que sugiere su papel como centro de intermediación. 

Si bien el aumento de las importaciones estadounidenses procedentes de Tailandia fue la mitad en valor, coincidió con el incremento de las exportaciones chinas a ese país. En cuanto a México, a menudo citado como país de conexión, el caso es más ambiguo: sus exportaciones a su vecino estadounidense aumentaron en 2025. Sin embargo, este incremento es cuatro veces mayor que el de las exportaciones chinas a México, lo que pone en perspectiva su papel como intermediario.

De los 272.000 millones$ recaudados en aranceles desde marzo de 2025, cerca de 166.000 millones —recaudados en virtud de la IEEPA— podrían ser reembolsados a las empresas estadounidenses que los pagaron.

En este contexto, se desprenden tres lecciones principales:

  • En primer lugar, la administración estadounidense sigue decidida a defender un régimen arancelario agresivo. Por lo tanto, una rápida flexibilización de las restricciones destinadas a amortiguar el posible impacto de la inflación energética tras la crisis del estrecho de Ormuz representaría un giro radical e incompatible con la línea política declarada. La hipótesis de que Trump “siempre se acobarde” parece, por consiguiente, muy improbable en este sentido.
  • En segundo lugar, al basarse en argumentos legales endebles, la administración Trump contribuye a aumentar la incertidumbre en torno al comercio. Si incluso los aranceles vigentes desde hace casi un año pueden revocarse, ¿cuándo podrán los agentes económicos considerar estable el régimen arancelario? Además, los nuevos aranceles anunciados tras la decisión de la Corte Suprema son, en sí mismos, impugnables legalmente, lo que alimenta aún más la incertidumbre.
  • En tercer lugar, no hay garantía de que las empresas sigan absorbiendo los costes indefinidamente sin trasladar una proporción cada vez mayor a los consumidores. La capacidad de reducir márgenes o depender de aumentos de productividad tiene sus límites. Tras la fase inicial de aranceles de 2025, la guerra comercial podría entrar ahora en una fase de "maratón": más lenta, más prolongada y potencialmente más inflacionaria.

Swisscanto: puede exigirse una prima de riesgo al bono de EEUU

Thomas Kirchmair, Senior Portfolio manager Global Fixed Income de Zürcher Kantonalbank / Swisscanto, comenta: "Hace solo unas semanas, el mercado anticipaba en gran medida que los principales bancos centrales relajarían sus tipos de interés de referencia o, al menos, los mantendrían estables. La Reserva Federal ya había bajado los tipos tres veces en 2025, y los inversores descontaban nuevas bajadas para 2026. Mientras tanto, la tasa de inflación estadounidense parecía acercarse gradualmente al objetivo del 2%. Se observaron tendencias similares en el BCE y el Banco de Inglaterra.  Pero entonces, el 28 de febrero, estalló el conflicto con Irán, lo que trastocó el panorama mundial de los tipos de interés en muy poco tiempo".

Desde entonces, la fuerte subida de los precios de la energía provocada por el conflicto armado en Oriente Próximo ha reavivado los temores inflacionistas y ha modificado radicalmente las expectativas del mercado. La esperanza de una bajada de los tipos ha dado paso a la preocupación de que los bancos centrales se vean obligados a aplicar una política monetaria más restrictiva, con el fin de contener la inflación impulsada por los precios de la energía. La reacción de los inversores fue clara: en el mercado de bonos se produjo lo que se conoce como 'bear flattening'. Esto significa que los rendimientos aumentan en todos los plazos, pero especialmente en el extremo corto de la curva de tipos. Los bonos del Estado británico (los Gilts) fueron los más afectados por esta evolución. Pero también en EEUU y en la zona del euro los costes de refinanciación aumentaron considerablemente. Para EEUU, esta evolución llega en un momento de lo más inoportuno. El 17 de marzo de 2026, la deuda bruta del país superó por primera vez la barrera de los 39 billones$. El aumento de los tipos de interés intensifica la presión sobre una situación presupuestaria ya de por sí tensa, ya que una parte cada vez mayor del presupuesto debe destinarse al servicio de la deuda. En este contexto, resurge una y otra vez el debate sobre la condición de los bonos del Estado estadounidense, los Treasuries, como valor refugio.

Si bien el elevado endeudamiento de EEUU constituye un problema estructural, no debe sobrevalorarse, no desempeña un papel significativo en las decisiones a corto plazo sobre los tipos de interés del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Sin embargo, podría ser necesaria una prima de riesgo más elevada para los bonos estadounidenses, lo que a largo plazo se reflejaría sobre todo en el extremo largo de la curva de tipos.

La valoración actual de las subidas de tipos nos sugiere que el mercado podría haber alcanzado un nuevo equilibrio, una opinión respaldada por las primas de riesgo de inflación a largo plazo estables, a pesar del reciente repunte de los precios de la energía.   

Los bonos en USD a corto plazo siguen ofreciendo oportunidades de inversión interesantes. Los bonos del Tesoro, por su parte, se encuentran entre los activos más líquidos del universo de la renta fija, y esta liquidez puede resultar muy valiosa, especialmente en un entorno volátil. Permite actuar con rapidez cuando surgen oportunidades. Además, el nivel actual de los tipos de interés, especialmente en el extremo corto de la curva, es atractivo. "Vemos aquí potencial para beneficiarnos del aumento de los rendimientos corrientes", señala.

Es probable que los bonos europeos también alcancen sus máximos de rendimiento, a pesar de que el BCE mantendrá una postura cautelosa durante más tiempo debido al efecto retardado de la crisis energética en las cifras de inflación. En el caso de los bonos periféricos, "volvemos a ver algo más de valor, aunque en euros nos mantendríamos cerca de la duración del índice de referencia. Además, hemos abierto posiciones más pequeñas en CHF y CAD, que representan una beta más baja. En Europa, por el contrario, estamos reduciendo lentamente las posiciones en bonos indexados a la inflación, los llamados 'linkers'. Al mismo tiempo, seguimos aumentando las posiciones en linkers a más largo plazo en EEUU", explica.

Si, en este contexto, la Fed prestara mayor atención al mercado laboral, las expectativas de inflación a largo plazo en EEUU también podrían aumentar. Los linkers reflejan las expectativas de inflación y no la inflación actual, un aspecto que hace que la Fed parezca menos restrictiva que el BCE. 

Incluir bonos de mercados emergentes en las carteras también puede resultar interesante para los inversores con mayor apetito de riesgo. Los rendimientos reales, por lo general más elevados, y la estabilidad de las divisas deberían permitirles obtener un rendimiento superior al de los mercados desarrollados. Sin embargo, sigue existiendo cierta reserva: "nuestra estrategia se basa en la hipótesis de que los mercados de materias primas se estabilizarán en las próximas semanas y alcanzarán una 'nueva normalidad'. No obstante, si el conflicto se intensificara de nuevo y los precios de las materias primas provocaran también efectos de segunda ronda, reevaluaremos la situación rápidamente".

UBS: los bonos de calidad ofrecen una atractiva relación riesgo-recompensa

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense subieron tras la publicación del índice de precios al consumo (IPC) de abril en EE. UU., y el rendimiento del bono a 10 años cerró en el 4,46 %, su nivel más alto en 10 meses. Los rendimientos de los bonos gubernamentales de referencia denominados en euros también aumentaron, con el rendimiento del bund alemán a 30 años situándose en su nivel más alto desde 2011 en medio del continuo cierre del estrecho de Ormuz. "Sin embargo, seguimos creyendo que el umbral para una subida de tipos por parte de la Fed continúa siendo elevado, y esperamos que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense caigan en los próximos meses a medida que la inflación en EEUU se modere y los inversores reajusten sus expectativas sobre la política monetaria de la Fed. Los rendimientos de los bonos gubernamentales de referencia en euros también deberían alejarse de sus recientes máximos debido a las preocupaciones sobre el crecimiento económico", apuntan en UBS. El BCE sigue atento a los riesgos para el crecimiento. La inflación en EE. UU. debería moderarse en los próximos meses. Los signos de debilidad en el mercado laboral estadounidense también deberían respaldar el argumento a favor de una mayor flexibilización monetaria.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos pensando que la valoración actual de los mercados de tipos es demasiado agresiva en términos de expectativas de endurecimiento monetario. Esto significa que los bonos de calidad ofrecen una atractiva relación riesgo-recompensa en el entorno actual, ya que los rendimientos deberían caer tanto si los inversores reducen sus expectativas de subidas de tipos como si los riesgos de recesión y los recortes de tipos pasan a ocupar el centro de atención. Favorecemos los bonos de calidad con vencimientos cortos y medios, así como una exposición selectiva a segmentos de mayor beta, como mercados emergentes, high yield o deuda subordinada”.

Banor: las grandes tecnológicas dejan las recompras de acciones

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, cree que el hecho de que grandes tecnológicas como Alphabet o Meta hayan dejado de recomprar acciones durante el primer trimestre de 2026 es una señal de que el “motor” de la renta variable global está empezando a desinflarse. Hasta la fecha, los mecanismos que han impulsado a la renta variable han sido el crecimiento de los beneficios, los dividendos y las recompras. Pero éstas dejan de ser uno de los impulsores de la renta variable, porque se están desinflando, e incluso desapareciendo, en algunas compañías muy relevantes en los índices. 

La ausencia de recompras de acciones significa que no hay exceso de caja disponible para devolver a los accionistas y, como la compañía no quiere aumentar su deuda bruta, se ve obligada a recortar de la forma más sencilla el gasto discrecional: eliminando las recompras de acciones. 

Todo esto significa que los inversores necesitarán evaluar la rentabilidad sobre el capital de las inversiones realizadas por estas compañías, y comprobar si otros sectores van sustituyendo a las grandes tecnológicas como impulsores de los mercados globales de renta variable.

12May

Pese al entorno geopolítico y a los mayores costes energéticos, el 56% de las empresas esperan que su facturación este año crezca.

Miguel Ángel Valero

Las empresas españolas están sorteando, al menos de momento, las visiones casi apocalípticas sobre el impacto de la guerra en Oriente Medio, especialmente en los costes energéticos y en la inflación, y sobre los aranceles de Trump. Dentro de la prudencia que requiere la evolución del entorno geopolítico, disminuyen tanto los impagos (6 puntos) como las quiebras de empresas (respecto al trimestre anterior, porque interanualmente suben el 10,1%).

El 20% de las empresas españolas confirma que ha sufrido impagos significativos en los últimos doce meses, lo que supone una mejora de seis puntos frente a los niveles de impacto de la morosidad de hace un año, según la oleada de primavera del Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform.

El 76% de las empresas españolas percibe el impacto del entorno económico en el riesgo de crédito de su cartera comercial. Los efectos de las nuevas tensiones geopolíticas y el aumento del precio del petróleo derivado de la guerra de Irán se han situado entre los principales factores que están afectando a la solvencia de los clientes. Así, la evolución de los costes energéticos se sitúa como el principal elemento perturbador (38%), muy por encima de los valores que registraba hace un año (24%). Lo mismo ocurre con el entorno geopolítico, identificado por el 38% de las empresas como causa de deterioro del comportamiento de pago, frente al 22% que representaba en la oleada de primavera de 2025. 

Les siguen en importancia la evolución de la inflación (37%), la evolución de la demanda (28%), los problemas en la cadena de suministro (23%) y la evolución de los costes financieros (20%). El impacto de los nuevos aranceles, a pesar de su presencia actual en el debate económico, es solo citada por el 9% de las empresas.

En este complejo contexto del riesgo de crédito que dibuja el estudio, el 16% del tejido productivo ha registrado una disminución de sus ventas en los últimos 12 meses. El 61% de las empresas ha registrado algún tipo de crecimiento. Las empresas muestran su confianza en que podrán mantener esta dinámica en 2026. Destaca muy positivamente que un 56% de ellas espera que sus niveles de facturación sigan remontando, dos puntos por debajo a los niveles de 2025. Por su parte, un exiguo 10% espera que este ejercicio sea peor que el anterior en términos de ingresos.

Aumento del 7,6% de los deudores concursados

Durante el primer trimestre de 2026 el número de deudores concursados ha sido de 16.556, lo que supone un descenso del 6,1% respecto al trimestre anterior, y un incremento anual del 7,6%, según los datos del Colegio de Registradores. En cuanto a los concursos de personas jurídicas empresas, estos han experimentado un descenso del 10,3% respecto al mismo período del año anterior. Este trimestre los concursos de personas físicas constituyen el 91% del total de deudores concursados, con un total de 15.061. 

En cuanto al tipo de concurso, se han contabilizado 16.505 procedimientos voluntarios, lo que representa una disminución de un 6,1% respecto al cuarto trimestre de 2025. Asimismo, durante el primer trimestre de 2026 tan solo se ha registrado un concurso consecutivo, solicitado en este caso por el mediador concursal. En cuanto a los concursos necesarios, también se han reducido, registrándose únicamente 50 casos, un 3,8% menos que el trimestre anterior. 

Atendiendo a la clase de procedimiento, los concursos sin masa han experimentado una caída del 6,6 % en el trimestre y han supuesto un 85,4% del total. Paralelamente, los procedimientos ordinarios también han disminuido, presentando un descenso del 5,2% (un 11,4% del conjunto). Se han registrado 531 aperturas de procedimientos especiales para microempresas, lo que supone un incremento del 3,9% en comparación con el trimestre anterior.

Durante el primer trimestre se han iniciado 16.556 procedimientos concursales, de los cuales 1.495 correspondieron a personas jurídicas empresas, lo que supone el 9% del total, mientras que los 15.061 restantes fueron solicitados por personas físicas (91%). Dentro de este último grupo, 1.531 personas desarrollaban alguna actividad empresarial o profesional, representando un 9,2% del total de procedimientos y el 10,2 % de las personas físicas concursadas. En términos interanuales, el número de personas jurídicas empresas que han iniciado algún tipo de procedimiento concursal ha experimentado una contracción del 10,3 % durante el primer trimestre de 2026. Atendiendo a la forma jurídica, las Sociedades de Responsabilidad Limitada concentran la gran mayoría de los concursos de empresas, con el 91,9% del total (1.373 casos). Por lo que respecta al volumen de negocio, se observa que el 48,2% de las empresas analizadas se concentró en el tramo más bajo de facturación, con ingresos anuales que no superaron los 250.000€, mientras que tan solo una reducida proporción, equivalente al 1,9% del total, logró alcanzar cifras de facturación superiores a los 5 millones€.

El 24,3% de las empresas concursadas tienen como actividad económica principal el Comercio, el 15,3% la Construcción, y el 10,8% la Hostelería. En relación con el número de asalariados, el 45,4% del total de empresas concursadas cuenta con menos de dos trabajadores, y dentro de este grupo, el 51,2% no tiene ningún asalariado.

El 20,6% del total de empresas que ha entrado en concurso durante el primer trimestre tiene una antigüedad de 20 o más años. Mientras que, el 57,9 % tiene ocho o menos años de antigüedad. Por sectores, en Hostelería el 58,4 % de las empresas concursadas tiene menos de cuatro años de antigüedad, seguida por las empresas dedicadas al Resto de Servicios con el 50 %. Por su parte, en Industria y energía, el 38 % de las concursadas tiene veinte o más años de antigüedad.

Durante el primer trimestre de 2026, y en línea con lo observado en trimestres anteriores, las comunidades autónomas que han registrado un mayor número de deudores concursados han sido Cataluña (4.027), la Comunidad de Madrid (2.664), Andalucía (2.252) y la Comunitat Valenciana (1.865). En conjunto, estas cuatro comunidades concentran aproximadamente el 60,9% del total de casos. 

Castilla y León (-25,9%), Cantabria (-12%), Navarra (-10,7%), Aragón (-7,8%) y Madrid (-2,6%) son las únicas comunidades autónomas que presentan descensos interanuales. En el extremo opuesto, Ceuta y Melilla, Illes Balears y Canarias registraron los mayores incrementos interanuales, con aumentos del 108,3%, 81,7% y 77,6 %, respectivamente.

BCE: las empresas españolas que suben ventas bajan 6 puntos

El porcentaje neto de empresas españolas que señalaron un aumento de sus ventas entre enero y marzo fue positivo (10%), aunque inferior, en seis puntos al declarado tres meses antes, según la 38ª edición de la Encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE, por sus siglas en inglés) del Banco Central Europeo (BCE).  Por su parte, la proporción neta de compañías que señaló un crecimiento de sus costes, tanto laborales como de otro tipo, se situó en un 71% y 69% respectivamente, niveles considerablemente elevados y por encima de los registrados tres meses antes (47% y 52%). En este contexto, el porcentaje neto de empresas que informaron de un aumento de los beneficios fue negativo, lo que no ocurría desde el primer trimestre de 2024, situándose en un -6%.

Por tamaños, las compañías grandes registraron una evolución favorable de las ventas en el primer trimestre de 2026, aunque con un porcentaje algo menor al del trimestre previo, mientras que las pymes reflejaron un leve descenso de la facturación. En el caso de los beneficios se observa una fuerte disparidad por tamaños, pues el porcentaje neto de empresas grandes en las que aumentaron los resultados fue positivo (un 24%) y mayor que el registrado el trimestre previo (11%), mientras que las pymes continuaron declarando mayoritariamente una caída de sus beneficios, con un porcentaje neto del -21%, 15 puntos más que en el trimestre anterior. 

El proceso de desendeudamiento de las empresas españolas ha continuado, a un ritmo algo superior al del trimestre previo. Así, la proporción neta de compañías españolas que señalaron un descenso entre enero y marzo de su ratio de endeudamiento (medido como el cociente entre el total de deudas y los activos) fue del 12%, frente al 9% registrado en la edición anterior. Este desendeudamiento se ha registrado tanto en el segmento de pymes como en el de las empresas grandes. 

Las necesidades de financiación bancaria se redujeron ligeramente entre enero y marzo. Como consecuencia de ello, la proporción de empresas que solicitaron préstamos bancarios se redujo 3 puntos, hasta situarse en un 22%. Al mismo tiempo, la percepción de las empresas sobre la disponibilidad de préstamos bancarios continuó mejorando, aunque lo hizo de forma moderada, y a un ritmo menor que en el trimestre previo. Así, un 3% de compañías, en términos netos, informó de una mejoría en este aspecto, 2 puntos menos que en la encuesta anterior. 

Las empresas observaron un efecto positivo de la mayoría de los factores que afectan a la oferta crediticia, si bien en casi todos los casos los porcentajes fueron más reducidos que en el trimestre previo. En particular, destacan el impacto favorable asociado a la mayor disposición de las entidades bancarias a otorgar préstamos, percibido por un 10% de compañías, en términos netos, y al historial crediticio de las empresas, señalado por un 12% en términos netos. En sentido contrario, destaca el fuerte incremento registrado en el porcentaje neto de empresas que consideraban que las perspectivas económicas generales dificultaban el acceso al crédito, que aumentó 19 puntos porcentuales, hasta situarse en un 34%. 

El desglose por tamaños evidencia que tanto las pymes como las grandes empresas percibieron una mejoría de la disponibilidad de préstamos bancarios, más intensa en el caso de las pymes, mientras que en las grandes compañías la mejoría fue muy leve (1%) y claramente inferior al porcentaje neto registrado tres meses antes (15%). 

Por otra parte, de entre el grupo de empresas que se planteó solicitar crédito bancario, la proporción de aquellas que tuvieron dificultades para obtenerlo se redujo casi tres puntos en el primer trimestre de 2026, hasta situarse en un 4,5%. Este descenso se explica, principalmente, por la menor proporción de empresas que no solicitaron crédito por pensar que no se lo iban a conceder (demanda desanimada), que pasó de un 5,2% a un 2,1%, y a pesar del aumento de solicitudes rechazadas, que pasaron de un 0,9% a un 1,7%. El descenso en el indicador de dificultades para obtener préstamos bancarios se observó solo en el segmento de pymes, ya que en las empresas grandes creció ligeramente, 1,3 puntos, hasta situarse en un 4,8%.

En cuanto a las condiciones aplicadas, un 27% de empresas, en términos netos, informó de un aumento en los tipos de interés, lo que sucede por primera vez después de seis trimestres consecutivos registrando descensos. Al distinguir por tamaño, se observa que tanto las pymes como las compañías más grandes señalaron un incremento del coste de financiación. También habrían aumentado en el primer trimestre tanto las garantías requeridas como otros costes distintos de los tipos de interés. En cambio, las empresas se habrían beneficiado de una ampliación de los importes concedidos y de los plazos de vencimiento. Finalmente, en cuanto a las expectativas, un 2% de las empresas, en términos netos, anticipaban que continuaría mejorando su acceso a la financiación bancaria en el segundo trimestre de 2026.