24Aug

A la monumental deuda se une la guerra en Oriente Medio y el pulso de los aranceles con Canadá, mientras aumentan las presiones para que la Fed baje tipos.

Miguel Ángel Valero

Al comienzo de la semana expiró la tregua de 60 días contemplada en el Memorando de Entendimiento entre Irán y EEUU. Sin indicios de una prórroga, a la falta de avances diplomáticos se sumaron las amenazas de la Administración Trump, a la espera de que se anuncien nuevas medidas de presión económica dirigidas a reforzar el aislamiento económico de Irán. 

A pesar de las tensiones, las últimas noticias relacionadas con el estrecho rebajan parte del pesimismo. Por un lado, se han revelado detalles sobre la operación desplegada por las Fuerzas Armadas estadounidenses para garantizar el tránsito marítimo mediante un corredor protegido. Según Axios, durante las dos últimas semanas han transitado cada noche entre 15 y 20 petroleros por el canal sur del estrecho, próximo a Omán, escoltados por un amplio dispositivo militar que incluye cobertura aérea. Las exportaciones diarias han sido de unos 10 millones de barriles diarios de petróleo, aproximadamente la mitad del volumen previo a la guerra. Por otro lado, Irán ha autorizado el paso de varios petroleros iraquíes por el estrecho de Ormuz tras las peticiones realizadas por Bagdad. 

Los datos observados (muchos buques navegan por la zona sin los transponedores activados) muestran un repunte de los tránsitos el sábado 22 de agosto hasta situarse en torno al 16% de los niveles previos a la guerra.

En medio del conflicto, el Tesoro de EEUU anunció nuevas medidas destinadas a mejorar la liquidez del mercado de deuda pública y aliviar la presión sobre los costes de financiación a largo plazo de su deuda, que ya supera los 40 billones$.

La jefa de renta variable de Allspring, Ann Miletti, recomienda estar muy atentos a la reunión de bancos centrales en Jackson Hole, que empieza el jueves 27 de agosto y termina el sábado 29. Especialmente, a la intervención del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en ese foro, el 28 de agosto. La rentabilidad del bono americano sube desde la última reunión de la Fed, encareciendo el dinero. Si Warsh no aclara cuándo bajará los tipos, el mercado se pone nervioso. Cuando el dinero cuesta más, las empresas endeudadas sufren; por eso Miletti aconseja refugiarse en salud e industriales pequeñas, y evitar tecnológicas caras y empresas endeudadas.

En el ámbito comercial, las posiciones entre EEUU y Canadá se han distanciado significativamente cuando todo apuntaba a la consecución de un acuerdo. El fracaso de las negociaciones ha llevado a la entrada en vigor, desde el sábado 22 de agosto, de aranceles estadounidenses del 50% sobre importaciones canadienses valoradas en unos 20.000 millones$ (5% del total). Entre los bienes afectados se encuentran productos derivados de madera, alcohol y material deportivo. Por su parte, Canadá ha anunciado represalias, cuya aplicación está prevista a partir del 8 de septiembre.

UBS: la turbulencia en bonos no debe reducir la exposición a la renta variable

La intervención del Tesoro de EEUU en el mercado de bonos la semana pasada ha tenido, por ahora, un efecto relativamente pasajero sobre los costes de financiación a largo plazo. Tras una caída inicial de las rentabilidades, los bonos gubernamentales de mayor plazo han retomado las ventas, con la rentabilidad del bono a 30 años repuntando hasta cerca del 5,27%, unos 10 puntos básicos (pb) por encima de su mínimo intrasemanal.

Los inversores siguen sensibles a las fuerzas estructurales que empujan las rentabilidades al alza, entre ellas los abultados déficits fiscales, los elevados precios de la energía y la fuerte demanda de capital ligada a la IA. La presión alcista continuada sobre las rentabilidades sugiere que estas preocupaciones están pesando actualmente más que los esfuerzos de las autoridades por contener los costes de financiación a largo plazo.

"Al mismo tiempo, no descartaríamos el posible impacto de nuevas actuaciones del Tesoro, sobre todo porque las autoridades ya han mostrado una mayor disposición a intervenir si las condiciones de mercado se deterioran. Mantener el foco en bonos de duración corta y media. El oro todavía tiene recorrido al alza. La debilidad del dólar estadounidense podría amortiguar los activos de riesgo. La renta variable mantiene su trayectoria alcista", apuntan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Por ahora no vemos la turbulencia del mercado de bonos como motivo para reducir la exposición a la renta variable. No obstante, sí refuerza el argumento a favor de una exposición diversificada en acciones, repartida entre sectores y regiones, con un equilibrio entre valores cíclicos, tecnológicos y defensivos".

"Es probable que la inflación caiga lo suficiente en los próximos meses como para que la Fed mantenga los tipos sin cambios, lo que permitiría que las rentabilidades a largo plazo desciendan a medida que se descartan las expectativas de subidas de tipos. Este desenlace macroeconómico benigno debería respaldar la continuidad del rally de ampliación en la renta variable", añade Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América en UBS Global Wealth Management.

 Ebury: el mercado exige soluciones, no maniobras

El gradual pero persistente aumento de los tipos de interés a largo plazo continúa marcando la evolución de los mercados a escala mundial. La Administración Trump está claramente preocupada. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció un aumento de las emisiones de deuda a corto plazo para financiar recompras de deudaa largo plazo, pero el mercado no parecía dispuesto a dejarse tranquilizar por este tipo de maniobras y el repunte de los bonos duró poco. "La única solución al aumento de las rentabilidades pasa por un programa serio de subidas de impuestos y recortes del gasto que reduzca significativamente el enorme volumen de emisiones de deuda", subrayan en Ebury

El fracaso de Bessent deterioró el sentimiento hacia el dólar y reavivó las expectativas de una nueva fase de la estrategia de depreciación de éste. La moneda estadounidense cayó frente a todas las principales divisas mundiales, con la única excepción del yen japonés, que afronta sus propios problemas de endeudamiento.

A medida que los mercados centran cada vez más su atención en la escalada de los tipos a largo plazo, el encuentro de los principales bancos centrales del mundo en Jackson Hole este fin de semana cobra especial importancia. Los inversores estarán muy atentos a la reacción de los responsables de política monetaria ante el veredicto implícitamente negativo que está emitiendo el mercado de bonos sobre su actuación colectiva. "Esperamos que el BCE y el Banco de Japón confirmen las expectativas del mercado de sendas subidas de tipos en septiembre, mientras que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, probablemente mantendrá la incertidumbre sobre la decisión del banco central estadounidense, aunque nosotros esperamos que mantenga los tipos sin cambios", añaden. Al margen de Jackson Hole, el miércoles 26 de agosto se publicará el índice de precios PCE de Estados Unidos, la medida de inflación preferida de la Fed.

  • EUR: La alentadora mejora de la confianza en el sector manufacturero impulsó en agosto el PMI compuesto de actividad empresarial, confirmando quela economía de la eurozona mantiene un moderado dinamismo al inicio del tercer trimestre de 2026. A medida que las recientes subidas de los precios de la energía comiencen a reflejarse en los datos del IPC, creemos que la combinación de una actividad económica razonablemente sólida y una mayor inflación refuerza definitivamente los argumentos a favor de una subida de tipos del BCE en septiembre, una perspectiva que también comparte el mercado. Mientras tanto, el euro se está beneficiando de una nueva fase de la estrategia de depreciación del dólar, en un momento en el que los mercados someten a un escrutinio cada vez mayor la insostenible dinámica de la deuda estadounidense.
  • USD: Los indicadores económicos de segundo nivel publicados en EEUU confirmaron, en términos generales, el escenario de moderación de la demanda y de las presiones inflacionistas, reduciendo parte de la presión sobre la Reserva Federal para subir los tipos el próximo mes. Con muy pocos indicadores adelantados relevantes por publicarse de aquí ala reunión de diciembre, creemos que el listón para justificar una subida es muy elevado y esperamos que los tipos permanezcan sin cambios. Las presiones de la Administración Trump para mantener bajos los tipos de interés y reducir en términos reales el creciente peso de la deuda mediante la inflación también jugarán en contra de los miembros más restrictivos del FOMC. Mientras tanto, el dólar ha retomado la senda bajista, que continúa siendo la dirección de menor resistencia, sin que por el momento haya señales claras de que haya encontrado suelo.
  • GBP: Los índices PMI de agosto del Reino Unido mostraron una apreciable mejora de la actividad empresarial, liderada por el sector servicios. Sin embargo, los informes sobre el mercado laboral y la inflación ofrecieron señales algo contradictorias. El primero mostró que el mercado de trabajo británico sigue presentando cierta holgura, mientras que el segundo apuntó a un moderado repunte de las presiones inflacionistas. El consenso del mercado sigue esperando que el Banco de Inglaterra mantenga los tipos sin cambios en su reunión de septiembre, pese al repunte de la inflación medida por el IPC, una previsión con la que coincidimos.

India: más dependencia del petróleo ruso y rezago histórico frente al S&P

Por otra parte, a dependencia india del petróleo ruso toca máximo histórico y evidencia la vulnerabilidad energética de Nueva Delhi, con Oriente Medio en llamas y el Brent rondando los 94$. A las refineras como Reliance les viene de perlas el crudo barato, pero el riesgo de sanciones sube. Atención al diferencial entre el Brent y el crudo procedente de los Urales.

Además, las Bolsas indias se acercan a su mayor rezago histórico frente al S&P 500. La fiesta de la IA americana no llega a Bombay y el capital rota fuera de los emergentes caros. Ojo a la infra ponderación de India y al flujo de dinero desde ese país hacia EEUU.

China: el consumo del lujo se recupera

Burberry dispara un 9% sus ventas en China; el lujo europeo ve brotes verdes en su mercado clave. La generación Z tiró del carro y las ventas subieron en el último trimestre. El grupo facturó 455 millones de libras, un 5% más. Por zonas: América creció un 12%, la Gran China, un 9% y Asia-Pacífico un 3%, mientras Europa y Oriente Medio cayeron un 3%. China es el termómetro del lujo, y ya ve rebotar el consumo en la cosmética cara. Si el chino vuelve a gastar, respiran LVMH, Richemont y Kering. Es la señal de que la recuperación china, aún frágil, llega al bolsillo. Y de que un buen dato chino mueve todo el sector mundial del lujo. 

Europa: las posiciones bajistas contra el diésel se convierten en alcistas

Los hedge funds recortan a mínimos de dos años sus apuestas bajistas sobre el diésel europeo ante una escasez histórica. Los grandes fondos han dado la vuelta al gasóleo y eso nos habla de que esperan mas dolor en el mercado de la energía. Recortaron 309 posiciones cortas, mínimo de más de dos años, y montaron casi 1.500 contratos al alza. El motivo es el margen de refino. Lo que gana la refinería al convertir crudo en diésel roza récord con 76,42$ por barril sobre el Brent, y el del diésel en EEUU. toca 102. La escasez tiene dos culpables, salen menos barriles de Oriente Medio y Rusia tiene vetada la exportación mientras Ucrania machaca sus refinerías. Con pocas plantas nuevas, cuando falta producto los márgenes vuelan; por eso ganan refineras como Valero o Repsol. Diésel escaso significa inflación de transporte y viento de cola para las refineras, justo antes de la llegada del invierno.

21Aug

El encarecimiento de los costes de financiación de la deuda pública preocupa por su traslado al conjunto de la economía y, por ello, está ejerciendo una presión relativa sobre la renta variable que, tras alcanzar máximos históricos al inicio de agosto, se encamina a cerrar su segunda semana de caída.

Miguel Ángel Valero

Tras una cierta estabilización, las dudas volvieron a los mercados de renta fija y el sentimiento negativo se extendió. La tensión geopolítica con Irán sigue presente y la amenaza del presidente Trump de intensificar la presión económica sobre Irán lanzando un "Día D económico" oscurece aún más las perspectivas del estrecho de Ormuz y complica cualquier normalización del suministro. Con ello, el precio del crudo encadena cinco sesiones al alza superando los 93$/barril, lo que volverá a tensionar la inflación.

Pero lo más relevante es que el mercado no parece convencido de la efectividad de las nuevas medidas de recompras de bonos anunciadas por el Tesoro de EEUU, como contó Dinero Seguro, volviendo a situar las rentabilidades exigidas a la deuda pública estadounidense por encima de los niveles previos al anuncio realizado por Scott Bessent. Este encarecimiento de los costes de financiación de la deuda pública preocupa por su traslado al conjunto de la economía y, por ello, está ejerciendo una presión relativa sobre la renta variable que, tras alcanzar máximos históricos al inicio de agosto, se encamina a cerrar su segunda semana de caída.

Scott Bessent ha dejado claro que los 4.000 millones$ no tienen por qué ser el techo. El secretario del Tesoro estadounidense anticipó que el Gobierno podría aumentar todavía más las recompras de bonos a largo plazo, después de duplicar el tamaño de algunas operaciones para el próximo trimestre. Su objetivo será reforzar la liquidez y combatir unas rentabilidades que considera alejadas de los fundamentos económicos. El siguiente frente será el déficit. Bessent y el director presupuestario de la Casa Blanca, Russell Vought, preparan por orden de Donald Trump una nueva ofensiva de consolidación fiscal. Esperan encontrar ahorros de varios cientos de miles de millones de dólares mediante recortes del gasto y medidas contra el despilfarro, el fraude y los abusos. Su mensaje al mercado es bastante cristalino: más recompras si hacen falta, tijera fiscal y crecimiento. 

"Ahora toca comprobar si los bonos compran la película. Alivio para bonos, hipotecas y bolsas caras, que sufren cuando la deuda segura renta mucho. Es un parche: si el mercado no se lo cree, vuelve la presión", avisan en Zumitow.

La IA busca capital para financiar inversiones

Esta tensión en los mercados de deuda pública coincide además con un momento particular del ciclo económico, en el cual la carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) está empujando a una fuerte búsqueda de capital para financiar las inversiones.  Broadcom negocia levantar hasta 100.000 millones$ en deuda para financiar chips de IA a Anthropic. La financiación bancaria tendría dos partes, un tramo junior (el último en cobrar si algo sale mal) de 30.000 millones y otro senior, avalado por Broadcom, de 60.000 millones a 70.000 millones. Blackstone y Apollo quieren sumarse. 

Aquí está lo que inquieta a Wall Street. El fabricante financia a su cliente para que le compre. Se llama financiación circular y funciona porque la IA aún da dinero. Como la tienda que te fía para comprarle a ella.  La operación parece positiva a corto plazo para Broadcom, Blackstone y Apollo. Pero si la IA no rinde lo prometido, esa deuda es el problema de todos.

Broadcom busca incrementar las ventas de sus chips y equipos para centros de datos: como declaró su CEO, Tan Hock Eng, en marzo, la compañía espera que las ventas de chips de IA superen los 100.000 millones$ en 2027. 

Una nueva colocación de deuda que se sumaría a la creciente oleada de operaciones destinadas a financiar la infraestructura de IA y que, sin duda, seguirán empujando al alza el volumen de inversión.

Pero, de momento, sale dinero del S&P 500 y del Nasdaq ante el creciente convencimiento de que el plan del Tesoro para contener los costes de financiación ofrece un alivio más táctico que estructural. Una situación que se contagió a las Bolsas europeas y a las asiáticas. Y se produce una toma de beneficios en la deuda soberana estadounidense tras dos sesiones consecutivas en las que se impusieron las compras, alentadas por el anuncio del Tesoro de incrementar las recompras de bonos a largo plazo.

Robeco: el Tesoro no aborda la cuestión de fondo, la elevada deuda de EEUU
La ampliación de las recompras por parte del Tesoro de EEUU refleja una preocupación creciente por el alza de los rendimientos a largo plazo y un cambio hacia un enfoque más activo. Sin embargo, sin abordar las presiones fiscales subyacentes, su capacidad para contener los rendimientos podría ser de corta duración. Duplicará, de 2.000 millones a 4.000 millones, el tamaño de su operación de recompra para títulos del Tesoro a más largo plazo destinada a apoyar la liquidez. Si las operaciones continúan al ritmo actual, las compras podrían ascender a unos 66.000 millones$ anuales. Estas cifras no son desdeñables, ya que las compras ampliadas del Tesoro de EE. UU. equivaldrían aproximadamente al 15 % de la oferta bruta de bonos del Tesoro estadounidense a 20 y 30 años.

Las operaciones de recompra no son nuevas. Han sido una herramienta de política activa para mejorar la liquidez de bonos más antiguos durante algún tiempo. Su propósito es facilitar la liquidez para favorecer el comercio y reducir la prima de rendimiento. Sin embargo, el momento del anuncio es notable. La prima de rendimiento de los bonos antiguos 'off-the-run' no ha estado elevada recientemente, y hace solo dos semanas el Tesoro confirmó sus planes de financiación existentes.

Claramente, el anuncio debe entenderse como una respuesta al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, ya que el de 30 años cerró con su rendimiento más alto desde 2007. Esto sugiere que el Tesoro quiere enviar el mensaje de que le importa el nivel de los rendimientos a largo plazo y está dispuesto a intervenir para limitar su subida. En adelante, es probable que sigamos viendo un Tesoro más activo.

En respuesta al anuncio, los bonos a más largo plazo subieron y la curva de tipos del Tesoro estadounidense se aplanó significativamente, con una disminución del diferencial entre los bonos a 30 y 2 años de 10 puntos básicos (pb) en el día, de 112 pb a 102 pb.

¿Qué más podría hacer el Tesoro? Una limitación importante es que el Tesoro debe financiar estas compras de alguna manera, lo más probable es mediante la emisión adicional de letras del Tesoro. Esta estrategia la viene siguiendo desde 2023. La pregunta entonces es, ¿qué más podría hacer el Tesoro para frenar el aumento de los rendimientos a largo plazo? Un posible siguiente paso sería ajustar la composición de la deuda recién emitida. El Tesoro determina cuánto deuda gubernamental se emite en diferentes vencimientos y podría reducir la oferta de bonos a más largo plazo. Cualquier cambio de este tipo podría anunciarse cuando actualice sus planes de emisión en la refinanciación trimestral de noviembre.

Acortar la madurez promedio de su financiamiento tendría un coste. Un perfil de madurez más corto haría que los pagos de intereses del Tesoro sean más sensibles a las políticas de tasas de la Reserva Federal. También podría percibirse como una presión adicional para que la Fed adopte una política de tipos de interés más bajos. Además, aumentaría el riesgo de refinanciación de la deuda.

A primera vista, las recompras del Tesoro pueden parecer similares a la Operación Twist, un programa de la Reserva Federal llevado a cabo entre 2011 y 2012, en el que la Fed vendió valores del Tesoro a corto plazo y compró valores a largo plazo para reducir las tasas de interés a largo plazo sin ampliar su balance general. Sin embargo, existen diferencias significativas. Primero, el tamaño de la Operación Twist de la Fed fue mucho mayor. Con más de 600.000 millones$, las compras y ventas de la Fed en diferentes vencimientos superan ampliamente las recompras actuales del Tesoro. Segundo, el Departamento del Tesoro no tiene la capacidad de crear liquidez, a diferencia de la Fed, y debe financiar estas compras. También parece haber cierta disonancia entre las preferencias de política del nuevo presidente de la Fed, Warsh, y las acciones del Departamento del Tesoro. Se sabe que Warsh prefiere acortar la duración del balance de la Fed y ha iniciado un grupo de trabajo para reexaminar la política del balance. Un posible resultado de este grupo podría ser disminuir el perfil de vencimiento de las tenencias de bonos del Tesoro de la Fed en el balance, desplazando las reinversiones hacia bonos gubernamentales de vencimiento más corto.

"Creemos que un Tesoro activo puede influir en los rendimientos a corto plazo. Sin embargo, sus acciones no abordan la razón subyacente por la cual los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo están altos. La incertidumbre inflacionaria ha aumentado y el gobierno de EEUU mantiene un gran déficit, estimado en el 6,3 % del PIB en 2026, a pesar de que la economía y el mercado laboral son relativamente fuertes. No hay indicios de que estos altos déficits vayan a disminuir en el corto plazo. La deuda pública de EE. UU. acaba de superar los 40 billones de USD (123 % del PIB) y se espera que continúe aumentando en el futuro previsible", advierten en Robeco.

"Esto significa que mantenemos cautela con los bonos gubernamentales a más largo plazo, con posibles efectos de contagio desde los rendimientos estadounidenses hacia otros mercados de bonos. Tenemos posiciones de 'steepener' en mercados como los gilts del Reino Unido y los bonos gubernamentales alemanes", añade su análisis.

UBS: el Tesoro compra tiempo, no una solución
En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, explica que la intervención excepcional del Tesoro compra tiempo, no una solución: "Los mercados han recibido con agrado las señales de que los responsables de política en EE. UU. están dispuestos a actuar cuando la volatilidad de la renta fija sube demasiado rápido. Pero creemos que la estabilidad duradera en los mercados de bonos dependerá, en última instancia, del contexto subyacente de inflación, fiscalidad y demanda".

"Las operaciones de carry trade siguen firmemente en el centro de atención en un contexto de baja volatilidad y crecimiento global resiliente. Aunque el anuncio de recompra de deuda del Tesoro de EE. UU. desencadenó una fuerte caída de los rendimientos y presionó al dólar, los inversores siguen escépticos sobre su impacto duradero. Es más probable que unas perspectivas de inflación más suaves en EEUU y un mensaje potencialmente más equilibrado de la Fed sean vientos en contra sostenidos para la fortaleza del dólar", apuntan Clémence Dumoncel, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de FX y Materias Primas.

20Aug

Las recompras de bonos del Tesoro a 10 y a 30 años no solucionan el problema de fondo: EEUU sigue teniendo déficits enormes, una deuda creciente y una necesidad gigantesca de encontrar compradores para financiarla.

Miguel Ángel Valero

El 10 de agosto, Dinero Seguro publicaba este análisis, con el siguiente titular: "EEUU teme un susto con su monumental deuda". Diez días más tarde, y de forma inesperada, el Tesoro estadounidense ponía en marcha medidas para mejorar la liquidez del mercado de deuda pública y tratar de frenar la subida de los costes de financiación de ésta a largo plazo. La reacción inicial del mercado de deuda fue positiva y tras alcanzar máximos desde 2007, las rentabilidades exigidas a los bonos a 10 años y a 30 años de EEUU, se redujo entre seis y nueve puntos básicos (pb), hasta niveles de 4,65% y del 5,19%, respectivamente. El dólar pagó la factura de esas medidas.

Apenas dos semanas después de publicar su habitual calendario trimestral de recompras, el Tesoro confirmó que durante los próximos meses duplicará el límite de estas operaciones sobre la deuda soberana a largo plazo (vencimientos de entre 10 a 30 años). Con este ajuste, el tope máximo por intervención se elevará de los 2.000 millones$ anteriores a un mínimo de 4.000 millones. Este cambio entrará en vigor el 9 de septiembre de 2026 y se mantendrá vigente hasta el 4 de noviembre.

Estas operaciones de recompra son habituales y se concentran en los bonos más antiguos en el mercado, que son notablemente menos líquidos (conocidos como 'off-the-run') y que atascan la capacidad de los balances de los intermediarios financieros. Con estas recompras, el Tesoro norteamericano tratará de liberar espacio para que estas entidades financieras negocien las nuevas emisiones de referencia ('on-the-run') tratando así de reducir la prima de liquidez del sistema.

El incremento de la capacidad y la concentración de las operaciones en los tramos más largos de las curvas es una muestra de la estrategia del Tesoro para tratar de devolver la calma a los mercados de deuda pública. Pero esta medida parece más bien simbólica, ya que el poder de impacto real de estas recompras sobre el total del mercado de deuda pública es muy limitado, cuando el total de la deuda de EEUU ya supera los 40 billones.

La estrategia anunciada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, muestra un papel más activo en los mercados financieros y recuerda medidas ya adoptadas en el pasado, como fue el caso de Janet Yellen en 2023 (fue la primera mujer en ocupar ese cargo, desde el 26 de enero de 2021 hasta el 20 de enero de 2025 bajo la presidencia de Joe Biden; antes fue nominada por el presidente Barack Obama para suceder a Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal de 2014 a 2018, pero no fue renovada por Donald Trump en su primera etapa en la Casa Blanca).

Pero la Fed quiere reducir su balance

Estas operaciones previsiblemente elevarán las emisiones de Letras del Tesoro que se utilizarán para recomprar deuda a largo plazo. Sin embargo, no deben confundirse con una expansión cuantitativa (QE), que es responsabilidad de la Reserva Federal. De hecho, este anuncio ocurrió el mismo día en el cual se publicaron las actas de la última reunión de la Fed, y que muestran la creciente división sobre la evolución futura de los tipos oficiales (3 miembros se mostraron favorables a elevarlos en julio). Además, su nuevo responsable, Kevin Warsh, ha defendido públicamente la necesidad de reducir el balance de la Fed y, por tanto, sus intervenciones directas en los mercados de bonos.

Precisamente, las actas de la Fed correspondientes a la reunión de julio presentan un aumento de las preocupaciones por la inflación. Las actas de la reunión, que no modificó los tipos de interés, recoge que "muchos" miembros del FOMC consideraron que sería necesario elevar el precio oficial del dinero si la inflación no remite. 

La posterior moderación de la inflación y el deterioro inesperado del empleo en julio han hecho que los mercados han reducido del 60% al 30% la probabilidad de un incremento de tipos en septiembre.

Por otro lado, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, planteó al Comité la posibilidad de reducir el número de reuniones anuales de política monetaria de ocho a seis, con el objetivo de disponer de dos meses completos de información económica entre cada encuentro. Según recogen las actas, no se adoptó ninguna decisión al respecto.

The Trader: si no funciona, ¿qué hará el Tesoro entonces?

El mercado de bonos estadounidense acaba de recibir un mensaje bastante más importante de lo que podría parecer. Después de varias semanas de fuertes ventas de deuda pública, la rentabilidad del bono estadounidense a 30 años alcanzó el 5,34%, su nivel más alto desde 2007. La reacción ha sido inmediata: Scott Bessent, secretario del Tesoro, ha anunciado que duplicará, como mínimo, las recompras de bonos con vencimientos entre 10 y 30 años, elevando el máximo por operación desde 2.000 hasta al menos 4.000 millones.

"La pregunta surge casi automáticamente: ¿está haciendo el Tesoro estadounidense una especie de QE sin llamarlo QE?", subraya el analista Pablo Gil en The Trader. El Quantitative Easing (QE) o expansión cuantitativa consiste en que la Reserva Federal crea dinero y lo utiliza para comprar grandes cantidades de bonos. Porque cuando aparece un gran comprador de bonos, su precio tiende a subir y su rentabilidad a bajar. De esta forma, la Fed intenta reducir los tipos de interés a largo plazo y abaratar el coste de financiación de la economía de EEUU. Eso puede terminar traduciéndose en hipotecas más baratas, mejores condiciones de financiación para las empresas y, generalmente, mayor apoyo para los mercados financieros. Fue una de las grandes herramientas utilizadas después de la crisis financiera de 2008 y durante la pandemia.

Pero esto no es exactamente lo que está haciendo ahora el Tesoro estadounidense. La diferencia fundamental es muy sencilla: la Reserva Federal puede crear dinero; el Tesoro no. Si el Tesoro recompra 4.000 millones$ de bonos, necesita conseguir esos 4.000 millones de algún sitio. Y una posibilidad es hacerlo emitiendo nueva deuda, probablemente de vencimientos más cortos.

"Imaginemos que el Gobierno tiene 100$ de deuda a largo plazo en circulación. Recompra 10 y, para conseguir el dinero, emite 10$ de deuda a corto plazo. Sigue debiendo 100$, pero ahora hay menos deuda de largo plazo en manos de los inversores", explica.

"Y eso es precisamente lo interesante. Al haber menos bonos largos disponibles, el Tesoro puede ayudar a sostener su precio y contener su rentabilidad. Por eso, aunque técnicamente no sea un QE, el efecto que busca sobre los tipos de interés a largo plazo se parece en cierta medida", resalta.

Además, el momento elegido difícilmente puede considerarse irrelevante. El Tesoro ha aumentado las recompras justo después de que las rentabilidades de los bonos estadounidenses alcanzaran máximos de casi dos décadas, presionadas por el enorme déficit público, el conflicto con Irán y unas necesidades de financiación cada vez mayores tanto del Gobierno como del sector privado.

El mercado captó inmediatamente el mensaje. La rentabilidad del bono a 30 años cayó desde el 5,34% hasta aproximadamente el 5,18%, mientras la del Treasury a 10 años retrocedía hacia el 4,65%. Y esto importa mucho más allá del mercado de bonos. Cuando los tipos a largo plazo superan determinados niveles, aumentan las hipotecas, se encarece el crédito empresarial, se enfría el mercado inmobiliario y las valoraciones bursátiles empiezan a sufrir. También aumenta la factura que tiene que pagar el propio Gobierno para financiar una deuda pública que está a punto de superar los 40 billones$,

Bessent parece estar enviando una señal bastante clara: el Gobierno no quiere que los tipos de interés a largo plazo sigan subiendo sin control. Pero eso no significa que tenga capacidad para impedirlo. Las cantidades anunciadas siguen siendo pequeñas. El Tesoro podría elevar las recompras previstas entre agosto y principios de noviembre desde unos 69.000 millones$ hasta aproximadamente 83.000 millones, frente a un mercado de Treasuries superior a 32 billones. Por tanto, estas operaciones no solucionan el problema de fondo. EEUU sigue teniendo déficits enormes, una deuda creciente y una necesidad gigantesca de encontrar compradores para financiarla.

Los 14.000 millones adicionales de recompras son demasiado pequeños para cambiar por sí solos el mercado mundial de bonos. Lo importante no es el tamaño de la intervención, sino el mensaje que envía. "Hasta ahora, cuando pensábamos en alguien intentando frenar una subida excesiva de los tipos de interés, mirábamos fundamentalmente hacia la Reserva Federal. Bessent está demostrando que el Tesoro también está dispuesto a utilizar sus propias herramientas. Y esto puede tener consecuencias importantes. Porque si esta intervención no funciona y las rentabilidades vuelven a dispararse, la siguiente pregunta será inevitable: ¿qué hará el Tesoro entonces? ¿Aumentará todavía más las recompras? ¿Emitirá menos deuda a largo plazo? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar para contener el coste de financiación de Estados Unidos?", argumenta Pablo Gil.

"No estamos ante un QE. Al menos todavía. Pero estamos empezando a descubrir qué ocurre cuando el mayor deudor del mundo considera que el precio que le exige el mercado por prestarle dinero empieza a ser demasiado alto", concluye este experto.

UBS: señales de incomodidad en las acciones

Aunque la subida de los rendimientos de los bonos globales empieza a estabilizarse, ayudada por la inusual intervención de del Tesoro estadounidense, las acciones han seguido mostrando señales de incomodidad. A primera vista, estos movimientos combinan varios factores que históricamente han sido un desafío para los activos de riesgo: mayores rendimientos de los bonos, mayores precios del petróleo y debilidad en las acciones tecnológicas y vinculadas a la IA que han liderado gran parte del repunte bursátil. "Si bien estos riesgos merecen atención, no creemos que los movimientos recientes del mercado socaven los argumentos de fondo a favor de las acciones: Los fundamentales de la IA se mantienen intactos. El crecimiento de los beneficios sigue siendo el ancla del mercado. El relato de un shock inflacionario todavía no se refleja en los datos", apuntan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Si bien los periodos de volatilidad elevada pueden resultar incómodos, no invalidan necesariamente los argumentos de inversión de fondo. Los inversores deberían seguir centrados en los factores más determinantes para las perspectivas a medio plazo: la solidez de la inversión en IA, la amplitud del crecimiento de los beneficios y la trayectoria de la inflación. En los tres casos, nuestro escenario base sigue siendo constructivo. Seguimos considerando que las acciones son Atractivas y favorecemos un enfoque diversificado que equilibre las asignaciones específicas a oportunidades de crecimiento estructural con otros sectores que puedan beneficiarse de un ciclo de beneficios más amplio".

18Aug

Polémica porque el megacentro de datos de Meta y de BlackRock en Texas, que requirió una inversión de 14.000 millones$, se financió con bonos al 7,53% (12.550 millones) y apenas se ha asegurado el 3,2% de su valor.

Miguel Ángel Valero

Dinero Seguro publicó el 17 de agosto que las empresas de EEUU ya habían alcanzado su techo de gasto con la inteligencia artificial (IA). Ahora se desvela el motivo: el 42% de las empresas ha probado o desplegado un agente de IA; el 15% ha llevado sistemas de varios agentes al conjunto del negocio. Y el 73% espera tener media empresa rediseñada alrededor de agentes dentro de cuatro años. Hay un tremendo salto entre el 15% actual y el 73% de dentro de cuatro años.

Según un estudio de Deloitte, solo el 21% de las empresas asegura tener sus procesos preparados para trabajar con agentes de IA, y el 20% se ve capaz de rediseñarlos. Más de la mitad de los directivos de datos de éstas apunta a los sistemas antiguos como el bloqueo principal. 

Otro estudio, éste de Google con MIT Technology Review, profundiza en esa idea: de media, las empresas dan a la IA acceso al 45% de su información interna. Menos de la mitad. Y ese porcentaje se nota directamente en si el agente de IA acierta o no. Entre las organizaciones que abren más del 70% de sus datos, todos los responsables describen las decisiones de sus agentes como acertadas casi siempre o siempre. Entre las que se quedan en el 30% o menos, solo el 22% se fía de lo que decide su agente. Una diferencia de casi cinco veces.

Conclusión: el agente de IA rinde según lo que puede leer, y en la mayoría de empresas eso es menos de la mitad de lo que hay dentro. Antes de implantarlo, la empresa debe medir qué porcentaje de su información puede tocar hoy la IA, y cuánta de esa información está en un sitio del que se pueda leer.

Mientras, sigue la guerra por reducir el coste de la IA. DeepSeek entra a competir con Claude Code y con Codex lanzando un modelo abierto para agentes con licencia MIT, junto a DeepSeek-V4-Pro. Y OpenAI lleva a Amazon su GPT-5.6-Cyber, que lleva encontrados más de 400 fallos de escalada de privilegios en un solo sistema operativo.

EEUU estrecha el cerco sobre la memoria china

Trump endurece su guerra contra la memoria china y reclama a Apple que no compre chip procedentes de ese país. La presión contra China impulsa en Bolsa a los fabricantes norteamericanos de chip: Micron rompe la barrera de los 1.000$ por primera vez desde julio, un 240% de subida acumulada en el año; SanDisk sube un 10% y Western Digital, un 5%.

En medio de esta estrategia, Alibaba vende su estudio de videojuegos Lingxi Games al fondo de capital riesgo Trustar Capital por más de 2.000 millones$. El mensaje que lanza al mercado es claro y rotundo: se está desprendiendo de negocios que considera que no son esenciales, para centrarse en la IA y en la 'nube'.

En EEUU, surge una polémica porque el megacentro de datos de Meta y de BlackRock en Texas, que requirió una inversión de 14.000 millones$, se financió con bonos al 7,53% (12.550 millones) y apenas se ha asegurado el 3,2% de su  valor. Si un incendio o un huracán destroza ese centro de datos, el seguro apenas cubre el siniestro, que deberá ser asumido por los bonistas (la garantía no es el edificio, sino el contrato por el que Meta paga el alquiler durante años). Esto supone un aviso para loa que suscriben bonos ligados a centros de datos o emitidos por empresas que han invertido en ellos: hay más riesgos ocultos, por eso pagan tanto por esa financiación.

UBS: Cuidado con el factor IA en la cartera

"Creemos que analizar las carteras en función de posibles escenarios de riesgo es superior a utilizar categorías fijas de activos nominales. Y, para el caso concreto del riesgo de una ralentización de la IA, recomendamos clases de activos que puedan generar rentabilidad de forma independiente a la evolución de la IA. Las empresas de calidad con un posicionamiento de mercado diferenciado y las estrategias cuantitativas son dos ejemplos de ello", señala Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable de UBS Global Wealth Management.

Ofi Invest: gran parte de las buenas noticias tecnológicas ya están descontadas en los precios

En renta variable de EEUU, la postura de Ofi Invest es optimista aunque selectiva, porque el liderazgo tecnológico sigue siendo sólido, pero gran parte de las buenas noticias ya se han descontado en los precios.

17Aug

Michael Hartnett, estratega de Bank of America, aconseja recortar riesgo en la cartera y rotar del growth de la IA hacia valor, biotecnología y materias primas. Pero Nvidia tiene una participación en SpaceX valorada en 21.000 millones$, y Eastspring vaticina que el auge de la IA beneficiará a las empresas asiáticas.

Miguel Ángel Valero 

El modelo de inteligencia artificial (IA) más potente del mercado no es precisamente el que más éxito comercial tiene. Ni el que más se utiliza. El índice de IA de Ramp en agosto, que mide el gasto real de las empresas estadounidenses a través de sus tarjetas corporativas, sitúa a Fable 5 en el 6% de los tokens que compran a Anthropic y en el 11,4% del dinero que le pagan. Cuesta unos 2,75$ por tarea, frente a los 1,04$ de GPT-5.6 Sol de OpenAI. Consecuencia: se usa poco y sale caro cuando se utiliza. 

Las empresas de EEUU optan por Anthropic en un 43,5% (sube 1,1 puntos en el mes), OpenAI (39,7%, +0,23), SpacexAI, 4% (+0,94). Las plataformas (Fireworks, Together, entre otras) aparecen en el 6,1% de las empresas que usan IA. Es la puerta por la que entran los modelos abiertos, y se está ensanchando: AT&T dice que ya mueve el 25% de su uso de IA con esos modelos abiertos.

El gasto por empleado incrementa la brecha:  7.400$ de mediana en el 1% que más gasta, 650 en el top 10, 11,95 en la empresa mediana. El techo no es de capacidad, es de precio.

Las tecnológicas lo saben. Esto explica que Anthropic lanzara Claude Opus 5, igualando a Fable 5 en código a mitad de precio. Y que Google estrene Gemini 3.7 Flash a 0,75$, aunque el 1 de enero de 2027 será 1,5$, el doble. Hay dos estrategias claras: una es bajar el precio del tope de gama, que es lo que hizo Anthropic sacando Claude Opus 5 al nivel de Fable 5 por la mitad; la otra es empaquetar el modelo caro dentro de un producto con suscripción, donde el usuario no ve el precio.

Bank of America recomienda rotar la  cartera de IA hacia biotecnología y materias primas

En este contexto, Michael Hartnett, estratega de Bank of America, aconseja recortar riesgo en la cartera y rotar del growth de la IA hacia valor, biotecnología y materias primas. Su indicador de optimismo ha escalado a 9,7 sobre 10, máximo desde 2021. En la última semana entraron 53.700 millones$ a liquidez, 32.900 millones a  Bolsa, y 23.100 millones a bonos. El oro y las materias primas apenas sumaron.

Este experto argumenta que la IA se traga un gasto enorme en centros de datos y la productividad prometida no aparece. Por eso prefiere lo barato (valor, biotech y materias primas) frente a los Siete Magníficos. 

Pero Nvidia no parece hacer mucho caso a esas recomendaciones, ya que aparece entre los accionistas de SpaceX, con una participación valorada en 21.000 millones$. Esta inversión es fruto del pacto con Elon Musk para equipar sus centros de datos con los chips que fabrica. El gasto en IA se cruza ya con la carrera espacial. Y hay que prestar la máxima atención a la exposición cruzada de Nvidia y a toda su cadena de proveedores.

Eastspring: la IA impulsa los resultados de las empresas de EEUU y también a las de Asia

Los analistas de Eastspring Investments creen que la mejora de resultados empresariales en EEUU beneficiará a las empresas asiáticas. El auge de la inversión de capital vinculada a la IA, que podría alcanzar 950.000 millones$ este año, 1,3 billones en 2027, y 1,5 billones en 2028, permanece intacto, y está favoreciendo el crecimiento de los beneficios empresariales en EEUU. Las empresas que cotizan en el S&P han visto crecer su beneficio por acción un 20%.Por tanto, la esperada subida de los beneficios de las empresas asiáticas, también sigue intacta, especialmente en Corea, Taiwán y las acciones A en China, mientras que las empresas tecnológicas de Tailandia, Malasia e India siguen logrando beneficios muy sólidos. Con el añadido de que las caídas recientes en Bolsa les aportan mejores valoraciones. Las perspectivas de crecimiento de los beneficios en los mercados de Corea, Taiwán y acciones A de China superan ampliamente las de EEUU, mientras que determinadas empresas vinculadas a la tecnología en Tailandia, Malasia e India ofrecen un crecimiento muy sólido de los beneficios. o que incluso descienda hacia el 4%.
Ebury: el BCE subirá tipos, la Fed, no
La inflación estadounidense de julio se situó exactamente según lo previsto y apenas hubo noticias en otros frentes que movieran los mercados. Las acciones, los bonos y el dólar cerraron prácticamente en los mismos niveles en los que habían abierto el lunes, en una semana típica de escasa actividad bursátil veraniega. La guerra en Oriente Medio parece estar entrando en un escenario de resistencia económica a largo plazo entre EEUU e Irán y, por ahora, está generando pocos titulares que muevan los mercados. Los miembros de la Reserva Federal se guardan bien sus cartas respecto a la próxima reunión de septiembre, y parece seguro que el BCE subirá los tipos ese mismo mes. La divisa que más se ha movido esta semana ha sido el real brasileño, que se vio arrastrado por la caída de los activos brasileños ante la preocupación por una posible victoria de la izquierda en las próximas elecciones presidenciales.

Esta semana también se perfila como tranquila en los mercados. El evento más destacado será la publicación mundial, el viernes, de los datos del Índice de Gestores de Compras (PMI) de agosto. Esto cobra especial importancia en la Eurozona, debido al carácter rezagado de los datos económicos concretos allí. La avalancha de informes laborales del Reino Unido correspondientes a junio y julio, que se publicarán el martes, y las cifras de inflación del país británico, que se darán a conocer el miércoles, serán clave para la libra esterlina. Las actas de la última reunión de la Reserva Federal, que se publicarán este miércoles, también podrían atraer más atención de lo habitual, dado el giro del hacia una menor comunicación y menos orientación prospectiva.

  • USD. Tanto la demanda como las presiones sobre los precios en EEUU parecen estar moderándose. Las cifras mensuales de inflación subyacente han registrado una media de alrededor del 0,2% desde que comenzó la guerra, lo que se corresponde con un nivel anualizado ligeramente superior al 2% y muestra pocos indicios de que los precios más altos de la energía estén teniendo un efecto de contagio. Aunque no confiamos plenamente en las encuestas del mercado laboral, los datos concretos, como las ventas al por menor, parecen confirmar la tendencia a la moderación de la demanda. Solo quedan por publicarse un informe sobre el mercado laboral y otro sobre la inflación antes de la reunión de septiembre de la Reserva Federal. Creemos que es poco probable que las cifras sorprendan al alza lo suficiente como para que los 'halcones' puedan forzar una subida de los tipos, y nos sentimos seguros con nuestra previsión de que los tipos se mantendrán sin cambios.
  • EUR: El impulso económico del segundo trimestre, junto con las persistentes presiones inflacionistas (que podrían verse agravadas por los bajos niveles del Rin y su impacto en los costes de transporte), hace que los mercados estén dando por casi seguro que el BCE aplicará otra subida de tipos en su reunión de septiembre. No discrepamos de esta opinión, que es una de las razones por las que seguimos pronosticando una subida moderada del euro de cara a 2027.Esta semana, la publicación de un PMI sólido, en línea con un crecimiento constante, y los datos sobre los salarios negociados en el segundo trimestre—que se espera que muestren un nuevo aumento— deberían reforzar aún más nuestras previsiones.
  • GBP: Los datos trimestrales y mensuales del PIB del Reino Unido confirmaron que la economía crecía a un ritmo aceptable, de alrededor del 1,5% anual, en las fechas en que Andy Burnham asumió el cargo de primer ministro. Será interesante ver si este impulso se mantiene hasta el tercer trimestre de 2026,momento en el que su mandato podrá empezar a atribuirse el mérito o la culpa de la evolución de la economía. Las cifras de inflación y empleo de esta semana son clave para que el Banco de Inglaterra decida si sube los tipos en 2026; seguimos esperando que no lo haga, y el mercado parece estar acercándose poco a poco a nuestra opinión. Esperamos que el subíndice subyacente siga acercándose al objetivo y registre un ligero descenso hasta el 2,5% anualizado.

UBS: la productividad respalda un mercado alcista global

El dólar debería seguir contando con respaldo por el momento, gracias a una Reserva Federal relativamente hawkish. Sin embargo, las crecientes preocupaciones fiscales y la elevada asignación de los inversores a activos en dólares apuntan a una debilidad a más largo plazo, lo que refuerza los argumentos a favor de una exposición selectiva a otras divisas, al oro y a las materias primas en general. Las divisas de alto rendimiento pueden ofrecer un potencial de carry en un mercado de divisas que se mueve lateralmente (sin una tendencia clara). El oro debería seguir respaldado por la demanda de los bancos centrales y una política estable de la Fed. Las materias primas en general pueden beneficiarse de la debilidad del dólar y de los riesgos por el lado de la oferta.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque a corto plazo el margen para movimientos direccionales en las principales divisas pueda ser limitado, en nuestra opinión seguimos viendo oportunidades potenciales de carry y de mejora en la rentabilidad. También creemos que la exposición a materias primas en general puede aprovechar la debilidad del dólar, al tiempo que ofrece una fuente diferenciada de rentabilidad para la cartera".

"Un impulso plurianual de productividad y la aparición de un nuevo orden mundial están respaldando el mercado alcista global. Los inversores deberían mantenerse invertidos. Las poderosas rotaciones de capital de nuestra época, tanto a nivel global como sectorial, ilustran el poder de la diversificación", asegura Burkhard Varnholt, Asesor de Mercados Financieros.

13Aug

En la guerra de la IA, SpaceXAI ha lanzado Grok Bot, agentes que trabajan 24 horas con un ordenador propio en la 'nube' y que inician sesión en las herramientas que ya usa el cliente.

Miguel Ángel Valero

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) endurece su visión sobre el mercado del petróleo para lo que queda de 2026. Las disrupciones asociadas al estrecho de Ormuz hacen que el organismo recorte en 600.000 barriles diarios su previsión de oferta respecto a la proyección de julio, mientras estima que la producción mundial caerá en torno a 4,3 millones de barriles/día (mbd) frente a 2025, hasta unos 102 mbd, mientras sitúa su previsión de demanda en 103,3 mbd. El resultado sería un déficit medio cercano a 1,3 millones de barriles diarios, que podría ampliase hasta 1,8 millones en el tercer trimestre coincidiendo con el pico estacional de desplazamientos. 

La AIE advierte además que los inventarios de crudo y productos refinados se encuentran en niveles muy bajos, lo que aumenta la vulnerabilidad del mercado y mantiene fuertes presiones alcistas sobre los precios mientras persistan las restricciones de suministros.

El escenario cambia radicalmente en 2027: la AIE espera aquí que la demanda aumente otros 2,4 mbd, hasta 105,7 millones., pero anticipa una recuperación mucho mayor de la oferta, hasta los 110,3 mbd, lo que generaría un superávit potencial de 4,6 mbd. Este escenario vendría impulsado por el incremento de inversiones puestas en marcha ya en este año por la OPEP+, incentivadas por los elevados precios, y por la normalización de las exportaciones en el golfo Pérsico. 

Por tanto, la AIE aprecia una tensión y riesgo alcista en el petróleo en el corto plazo, pero con la posibilidad en 2027 de un mercado ampliamente excedentario si se normalizan los flujos de suministro.

UBS: se debilitan los argumentos para nuevas subidas de tipos

Precisamente, el reciente repunte de los precios del petróleo ha reavivado los temores sobre una posible aceleración de la inflación y un endurecimiento de las políticas de los bancos centrales. Sin embargo, a pesar de estos riesgos, los últimos datos de inflación en EEUU siguen mostrando una moderación de las presiones subyacentes sobre los precios. "Esto refuerza nuestra visión de que la Fed debería evitar subir los tipos de interés este año. La inflación debería seguir moderándose a medida que avance el año. El mercado laboral no constituye una fuente de presión inflacionaria. Los elevados rendimientos iniciales representan un punto de entrada atractivo", apuntan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos considerando que la renta fija de calidad actúa tanto como fuente de ingresos como de cobertura de cartera, favoreciendo los bonos con vencimientos cortos y medios. Los inversores que busquen un enfoque de ingresos más diversificado también pueden considerar una exposición selectiva a crédito high yield y de mercados emergentes, así como estrategias de renta variable orientadas a la generación de ingresos".

"Desde una perspectiva de política monetaria, los últimos datos de inflación, junto con las señales de una desaceleración en el impulso del mercado laboral, debilitan los argumentos a corto plazo para nuevas subidas de tipos. Las expectativas del mercado para un endurecimiento en septiembre han seguido disminuyendo y ahora se sitúan cerca del 38%. Al mismo tiempo, mientras la inflación subyacente del PCE se mantenga por encima del 3% interanual, es probable que persista un suelo en las expectativas del mercado sobre los tipos de referencia de cara al resto del año. Las posibles presiones inflacionarias vinculadas a la demanda relacionada con la IA también seguirán siendo probablemente motivo de preocupación para los responsables de política monetaria", señala Andrew Dubinsky, economista.

"En el entorno actual, consideramos que los activos de infraestructura core y core-plus en sectores no cíclicos son los más atractivos. Creemos que ofrecen flujos de ingresos sólidos, predecibles y protegidos frente a la inflación, lo que los convierte en un pilar fiable para las carteras", aportan  Matthew Carter y Antionette Zuidweg, estrategas.

Trump combina aranceles con incentivos para hacer negocios con la IA

En medio de la guerra interminable de Oriente Medio, Trump estrena Pax Silica para acelerar el envío de chips y minerales críticos entre EEUU y sus aliados, a los que sigue friendo con aranceles en otros intercambios comerciales. Trump abandona el tono amenazante de los aranceles para convencer a sus socios para hacer negocios con la inteligencia artificial. 

La Administración Trump lanzó el miércoles 12 de agosto este programa con hasta 50 millones$ para agilizar el comercio de bienes clave para la IA. El piloto arranca en Panamá, por donde pasa cerca del 3% del comercio marítimo mundial, con una plataforma que agiliza aduanas y papeleo para semiconductores y minerales críticos. Ya hay más de dos docenas de socios, entre ellos la Unión Europea, el Reino Unido, India y Emiratos. Menos aduana significa chips más baratos y más rápidos para las fábricas aliadas. Eso engrasa la cadena de Nvidia, beneficia a fabricantes de chip y de equipos, mientras se deja fuera a China, en un nuevo frente de la guerra tecnológica entre las dos superpotencias.  Atención a los proveedores que se apunten al programa.

El dinero 'listo' disparó en julio sus apuestas bajistas contra los grandes valores de la IA (entre las 10 acciones más vendidas a corto destacan Super Micro, CoreWeave y Nebius) nmientras se hundían los chips un 20% en EEUU y un 22% en Corea Kospi). Esto significa que los inversores ya cubren riesgos porque intuyen que el rally de los chips puede tener baches. La otra cara de la moneda es que con tantos cortos, un buen resultado puede provocar un rebote violento de esas acciones.

SpaceXAI responde con Grok Bot

En la guerra de la IA, SpaceXAI ha lanzado Grok Bot, agentes que trabajan 24 horas con un ordenador propio en la 'nube' y que inician sesión en las herramientas que ya usa el cliente. Cada Bot tiener su máquina en la nube, por lo que el trabajo no se para cuando el usuario cierra el portátil. Además, se identifica en tus aplicaciones y opera dentro de ellas, incluidas las que no tienen API desarrollado ni soporte de MCP. Cuando no hay integración, el agente IA entra por la puerta de delante, con usuario y contraseña, y usa la interfaz como la usaría el cliente. Ahí es donde se atasca hoy la automatización de la mayoría de las empresas.

Los agentes IA se hablan entre ellos: el usuario puede meter varios en un chat de grupo, se reparten el trabajo y solo te llaman para decisiones. Y la forma de enseñarle un proceso es pedirle que mire mientras lo haces. Observa los pasos, los guarda como rutina, se traga tus correcciones y la próxima vez lo ejecuta solo.

Esta iniciativa de SpaceXAI se traduce en:

  • Un bot de ventas que investiga cuentas de noche, puntúa contactos por intención, escribe el correo y el mensaje de LinkedIn con la voz de cada comercial y deja la bandeja preparada para aprobar.
  • Un bot de operaciones que da de alta a los que entran y procesa las facturas que llegan por Gmail.
  • Un bot de ingeniería que reproduce un fallo en la interfaz del producto, abre el ticket y pasa el arreglo a otro bot de depuración.

Es la respuesta de Elon Musk a Anthropic y a OpenAI y a otras iniciativas en torno a la IA agéntica.

12Aug

Intel amplía capital en 20.000 millones$ (frente a los 15.000 millones previstos) tras generar una demanda superior a los 100.000 millones. La oferta pública de venta de acciones (OPV) de Unitree en la Bolsa de Shanghai es sobresuscrita más de 8.000 veces entre los inversores minoristas, confirmando la fiebre por la robótica china.

Miguel Ángel Valero

Pese a las dudas sobre la rentabilidad de las cuantiosas inversiones en inteligencia artificial (IA) y centros de datos, el dinero está ansioso de entrar en estas actividades. Mientras las curvas de los tipos de interés de los bonos soberanas se tensionan y encarecen el coste de la deuda, el sector tecnológico busca vías alternativas de financiación para no frenar sus planes de expansión en IA. 

Muestra inequívoca de esta dinámica es la colosal ampliación de capital anunciada por Intel, la primera que efectúa la compañía desde 1971: la compañía ha aprovechado su reciente rally bursátil, tras quintuplicar su valor bursátil en el último año, para levantar 20.000 millones$ mediante una emisión de 210,5 millones acciones. La operación supone incrementar sus planes iniciales de 15.000 millones ante una demanda institucional que superaba los 100.000 millones, y la realiza a un precio de 95$/acción, lo que implica un descuento algo superior al 6% frente al precio de cierre anterior al anuncio. Esta masiva inyección de liquidez irá destinada a expandir su infraestructura de fundición y plantas de empaquetado avanzado para satisfacer el boom de la demanda de chips de IA. 

No se queda atrás la OPV de Unitree, el fabricante chino de robots, ya que se sobresuscribe más de 8.000 veces entre los minoristas. Estalla la fiebre total por la robótica, dando la razón a los que creen que será la siguiente gran narrativa tras la IA, junto a la computación cuántica. 

La empresa, líder indiscutible del robot humanoide chino, salió a Bolsa en Shánghai a 150,80 yuanes por acción, un 50% por encima de lo previsto. La colocación captó 6.100 millones de yuanes, y valora la empresa en 61.000 millones (unos 9.000 millones$). Son 219 veces sus beneficios de 2025 y 36 veces ventas. Los inversores  minoristas pidieron 8.000 veces más acciones de las que había, y solo el 0,018% las consiguió. Es el termómetro de la fiebre por la robótica y la IA china. Arrastra a toda la cadena; ojo a rivales como Tesla, pero 219 veces beneficios pide cautela.

UBS: creciente interés inversor por diversificar más allá de la IA

El STOXX Europe 600 alcanzó un nuevo máximo histórico el martes 11 de agosto, respaldado por unos sólidos resultados empresariales y un creciente interés de los inversores por diversificar más allá de la volátil inteligencia artificial (IA) y las grandes tecnológicas estadounidenses. Los ETF de acciones europeas registraron flujos netos positivos en julio por primera vez desde que comenzó el conflicto entre Irán y EEUU a finales de febrero. "Pero incluso después de las sólidas ganancias del mercado, creemos que las acciones europeas todavía tienen potencial de subida adicional. Las principales empresas de Europa están registrando un crecimiento de beneficios mucho más sólido que el de la economía regional. Europa también está bien posicionada para beneficiarse de un ciclo de inversión duradero. El contexto cíclico está empezando a mejorar", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Consideramos que las acciones europeas son Atractivas, si bien hacemos hincapié en la importancia de la selectividad tras el sólido avance del mercado. Dentro de la región, favorecemos a los bancos, la salud, el sector industrial, el consumo discrecional y Alemania. Los inversores también pueden considerar los 'Líderes Europeos' para diversificar su exposición entre empresas bien posicionadas para beneficiarse del ciclo de inversión estructural de la región".


11Aug

Meta vuelve a apostar por una IA más abierta, elevando la presión sobre OpenAI y Anthropic. Muse Glimmer es un modelo de IA de 30.000 millones de parámetros cuyos pesos estarán disponibles gratuitamente para desarrolladores y que, por su menor tamaño, pueden ejecutarse con una sola GPU. Esto significa que funcionará en un portátil normal, sin centros de datos gigantes. Es un movimiento que supone la vuelta a la estrategia de modelos abiertos que históricamente había diferenciado a Meta.

Miguel Ángel Valero

Desde luego, la inteligencia artificial (IA) no se ha ido de vacaciones. En plena canícula de agosto, llega la alianza de Nvidia con seis grandes firmas de Wall Street –Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR– para crear plataformas de financiación que pretenden movilizar más de 500.000 millones$ de capital de terceros, destinado al desarrollo de centro de datos e infraestructura de IA. Nvidia podría respaldar hasta 125.000 millones, el 25% de las operaciones. 

La iniciativa supone abrir el ciclo inversor de la IA al capital privado e institucional, reduciendo la dependencia de los balances de las grandes tecnológicas ante unas necesidades de financiación cada vez mayores.

Aunque la interpretación de la iniciativa es positiva, también es lógico cuestionarse tanto el conflicto de interés como la creciente interdependencia financiera que supone: Nvidia participa en la financiación de una infraestructura que terminará utilizando sus propios chips.

En esta carrera, nadie toma descanso. Porque Meta vuelve a apostar por una IA más abierta, elevando la presión sobre OpenAI y Anthropic. Mark Zuckerberg lanza Muse Glimmer, un modelo de IA de 30.000 millones de parámetros cuyos pesos estarán disponibles gratuitamente para desarrolladores y que, por su menor tamaño, pueden ejecutarse con una sola GPU. Esto significa que funcionará en un portátil normal, sin centros de datos gigantes. Zuckerberg redobla su apuesta por el 'open-weight', cuya familia Llama supera ya los 1.000 millones de descargas, y aprieta a la IA cerrada de OpenAI y Anthropic. Es un movimiento que supone la vuelta a la estrategia de modelos abiertos que históricamente había diferenciado a Meta, después de que la compañía se mostrara más cautelosa, recientemente, por motivos de seguridad.

Mientras, Intel coloca 15.000 millones$ en acciones nuevas para pagar su empujón en IA. El rally de la reestructuración le da el momento perfecto para pedir dinero al mercado, pero el truco tiene letra pequeña: emitir tanto papel diluye a los accionistas de siempre.

Más presión sobre China

El republicano John Moolenaar presiona al Departamento de Comercio para cerrar el grifo de chips avanzados a firmas chinas sancionadas. El jefe del comité sobre China en el Congreso ha pedido al Departamento de Comercio que aplique la regla de enero de 2025. La regla obliga a fábricas como TSMC a mirar con lupa los pedidos de chips avanzados que puedan acabar en tapaderas de firmas chinas sancionadas. Y llega cuando Nvidia y AMD acaban de ceder al Gobierno el 15% de sus ventas en China. 

La Casa Blanca dejó volver a vender para rascar ese 15% , pero si Comercio aplica la letra pequeña, muchos chips no saldrían. Por eso cada carta mueve a Nvidia y TSMC. "Si llevas Nvidia o TSMC, esto marca cuánta caja china se les permite: cuanto más dura Washington, menos venden allí. Beneficia a la memoria de Micron", avisan en Zumitow.

Coface: nuevos aranceles en el horizonte de Trump

EEUU ha sustituido los aranceles temporales por otros de entre el 10% y el 12,5% dirigidos a 60 países, que representan el 99% de sus importaciones de bienes. Lejos de suponer una relajación de la política arancelaria, esta medida pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener una elevada protección comercial mientras prepara nuevas medidas, destacan los economistas de Coface.

El fin de los aranceles temporales establecidos en virtud de la Sección 122 no supone un repliegue de la política comercial estadounidense. El 24 de julio expiraron estos aranceles, pero han sido sustituidos por nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5%, basados en la Sección 301, aplicables a 60 países que representan el 99% de las importaciones estadounidenses de bienes. Esta medida pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener un elevado nivel de protección arancelaria, pese a los obstáculos jurídicos encontrados en los últimos meses.

Se espera que el impacto inmediato sobre el nivel medio de los derechos de aduana sea limitado : las nuevas medidas no se suman automáticamente a los aranceles ya existentes y no modifican de forma significativa el tipo medio aplicado a las importaciones estadounidenses. No obstante, demuestran la capacidad de la Administración estadounidense para adaptar sus instrumentos y seguir avanzando en su estrategia comercial.

La Sección 301 ya ha sido utilizada por EEUU para imponer aranceles, especialmente a China durante la primera Administración Trump. A diferencia del régimen basado en la IEEPA, cuya solidez se ha visto cuestionada por la ausencia de una autorización expresa para imponer aranceles, la Sección 301 proporciona a la Casa Blanca una base jurídica más sólida y claramente establecida. No obstante, esta mayor solidez jurídica no excluye la posibilidad de futuras impugnaciones. Para justificar estos aranceles, Washington argumenta que los países afectados no cuentan con mecanismos eficaces para prohibir o controlar las importaciones derivadas del trabajo forzoso. Las empresas importadoras podrían cuestionar esta justificación, especialmente teniendo en cuenta que se aplica a un grupo muy amplio de socios comerciales.

“Esta decisión no es simplemente una renovación técnica de los aranceles vigentes. Demuestra, ante todo, la voluntad de Washington de convertir un régimen cuestionado en un marco arancelario más sostenible. Para las empresas, el mensaje es claro: el riesgo de los aranceles estadounidenses sigue siendo elevado, incluso cuando una medida está a punto de expirar”, explica Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Los nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % restablecen un marco arancelario común para una gran parte de las importaciones estadounidenses, pero no recuperan por completo el régimen anterior. Este incluía también recargos adicionales dirigidos a determinados países o productos. Es precisamente esta segunda capa de medidas la que Washington podría tratar de restablecer en los próximos meses.

Ya está en marcha una nueva investigación en virtud de la Sección 301 , centrada esta vez en la sobrecapacidad estructural de 16 economías , entre ellas China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán, India, Vietnam, México y varios países del Sudeste Asiático. Este procedimiento podría permitir a Washington dirigir sus medidas de manera más específica contra determinadas economías. También se están llevando a cabo otras investigaciones sectoriales específicas, especialmente en los sectores aeroespacial, de drones, equipamiento médico, robótica, maquinaria industrial, turbinas eólicas, minerales críticos y polisilicio. Estas investigaciones confirman que la política arancelaria estadounidense sigue en plena evolución.

La presión que se está ejerciendo sobre Canadá ilustra esta dinámica. EEUU ha anunciado nuevos aranceles del 50% sobre importaciones canadienses por valor de 20.000 millones$, equivalentes al 5,2% de las exportaciones canadienses hacia EEUU, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de agosto de 2026. A primera vista, esta medida parece concebida como una herramienta de negociación en el marco de las conversaciones comerciales norteamericanas. Su impacto macroeconómico seguiría siendo limitado en caso de entrar en vigor, pero confirma el uso cada vez más frecuente de los aranceles como instrumento de presión económica y diplomática .

UBS: exposición diversificada a la IA

Los sólidos resultados empresariales se están extendiendo más allá de la IA y los líderes tecnológicos estadounidenses, mientras que unos datos laborales más débiles en EE. UU. están aliviando las preocupaciones sobre la trayectoria de tipos de la Reserva Federal. "Vemos motivos para mantenerse invertido, aprovechando la actual fortaleza del mercado para diversificar la exposición regional y reforzar la resiliencia de la cartera", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo constructivos respecto a las acciones, respaldados por unos sólidos beneficios empresariales, una participación más amplia del mercado y una inversión continua a lo largo de toda la cadena de valor de la IA, tanto en EEUU como a nivel global. Los inversores con una exposición concentrada en tecnología estadounidense podrían considerar aprovechar la actual fortaleza del mercado para diversificar hacia Europa, Asia y sectores cíclicos seleccionados. Los resultados empresariales reforzaron las oportunidades generadas por la inversión en infraestructura de IA, electrificación e innovación en salud. Los resultados de las principales empresas del sector energético y de cuidado ocular aportarán nueva evidencia sobre la demanda. Seguimos favoreciendo una exposición diversificada en nuestras temáticas de IA, Energía y recursos, y Longevidad".

"Muchas de las clasificaciones de inversión tradicionales están mal preparadas para un mundo de IA con alto costo de capital y alta productividad: el modelo 60/40 entre acciones y bonos, las categorías por estilo, la distinción entre mercados emergentes y desarrollados, y la distinción entre mercados privados y públicos. En su lugar, vemos argumentos a favor de un marco de asignación en dos niveles: por un lado, inversiones en los beneficiarios de esta disrupción, y por otro, aquellas que aportan estabilidad independientemente de la IA", añade Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable.

Banor: dudas sobre el rendimiento de las inversiones en IA

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, cree que los mercados de renta variable continúan su tendencia alcista, apoyados en previsiones de beneficios empresariales mejores de lo esperado, un crecimiento económico resiliente, el enorme gasto de capital en IA, y un sentimiento de mercado positivo. Sin embargo, las valoraciones elevadas, la necesidad del mercado de comprobar que las grandes inversiones realizadas en la IA se convierten en rendimientos tangibles, la incertidumbre sobre el precio del petróleo y la ralentización de la economía, son factores que hacen recomendable continuar en la renta variable, pero con mayor cautela.

La temporada de resultados ha sido recibido con escepticismo, tibieza e incluso con reacciones negativas por parte de los inversores, pese a que más del 80% de las empresas superaron las expectativas, tanto en beneficios como en ingresos. Alphabet fue el ejemplo más evidente. Su negocio Google Cloud logró una subida del 82% en sus ingresos, lo que demuestra la fuerte demanda de capacidad de computación vinculada a la IA. Pero el mercado estuvo más pendiente del incremento en el gasto de capital previsto por la compañía para 2026, una cifra entre 195.000 millones y 205.000 millones$, así como de su primer trimestre negativo con flujo de caja libre (free cash flow) negativo.

Las dudas sobre la IA en Asia hicieron que los rendimientos de los bonos reaccionaran con nerviosismo, y afectaron sobre todo a las acciones growth, más sensibles al factor coste del capital. En realidad, bajo este nerviosismo en los mercados subyace la percepción de que la inteligencia artificial “promete un futuro maravilloso, pero, en el presente, los servidores, la energía y los centros de datos todavía deben pagarse”, resalta Angelo Meda.

Corea del Sur, Taiwán y Japón son los países que concentran las industrias que han generado la revolución de la IA, y por ese motivo, están más expuestos a los cambios en el sentimiento de los inversores. A mediados de julio, ni siquiera los resultados excepcionales de TSMC, que subió el 77% sus beneficios trimestrales, bastaron para evitar una fuerte corrección en todo el sector.

El gestor de Banor Mistral explica que “el mercado está reescribiendo el guion. Porque distingue entre empresas que se benefician realmente de la demanda de IA, y aquellas que simplemente afirman trabajar con la IA”. Un ejemplo de ello fue la fuerte toma de beneficios por parte de inversores extranjeros en los mercados surcoreano y taiwanés, que vendieron posiciones por importe de 137.000 millones$ en acciones asiáticas en la primera mitad de 2026. Angelo Meda matiza que “estos flujos parecen reflejar un reequilibrio de carteras y los esfuerzos por reducir la concentración, más que un abandono definitivo de esta temática”. “La revolución de la IA sigue intacta, aunque los inversores empiezan a exigir mayor rentabilidad sobre el capital invertido”, avisa.

Los mercados europeos están soportados en los bancos, las empresas industriales y el sector energético. En tecnología, SAP ha logrado unos buenos resultados por su actividad vinculada a la nube, aunque el contexto sigue obligando a ser selectivos, porque mientras algunas empresas tecnológicas consiguen el interés de los inversores, otras sufren fuertes correcciones ante la menor señal de debilidad.

10Aug

La rentabilidad del bono a diez años ronda el 4,65%, pese a que Donald Trump quiere tipos de interés más bajos a toda costa.

Miguel Ángel Valero

Wall Street lee en los últimos movimientos del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que teme un susto en la deuda. El interés de la deuda americana a largo plazo se ha ido a máximos de 19 años, y eso enciende las alarmas. Bessent parece dispuesto a evitar que los bonos estadounidenses monten otro incendio. Tras tocar máximos, el secretario del Tesoro intervino para sostener el yen por primera vez desde 1998, reduciendo el riesgo de que Japón venda 'Treasuries' para conseguir dólares. Además, el Tesoro abrió la puerta a recortar futuras emisiones de deuda a largo plazo. 

Bessent también ha respaldado la estrategia de comunicación del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, después de que sus mensajes sobre la inflación disparasen las rentabilidades de la deuda de EEUU. El Tesoro tiene que pagar más para que los inversores compren su deuda. Éstos están cada día más preocupados por unos déficits anuales que, lejos de disminuir, crecen y ya están en volúmenes cercanos a los 2 billones$, en medio de una inflación persistente y de un petróleo encarecido por la guerra con Irán. La rentabilidad del bono a diez años ronda el 4,65%, pese a que Donald Trump quiere tipos de interés más bajos a toda costa.

The Trader: la Fed reduce su exposición a la deuda de EEUU a largo plazo

Cuando pensamos en la Reserva Federal solemos fijarnos en una única pregunta: ¿va a subir o bajar los tipos de interés? Sin embargo, hay otro movimiento mucho más discreto que está pasando prácticamente desapercibido y que puede decirnos mucho sobre cómo interpreta la Fed los riesgos a los que se enfrenta la economía estadounidense. El gráfico que acompaña este análisis de Pablo Gil en The Trader muestra que, desde finales de 2025, la Reserva Federal ha incrementado en casi 300.000 millones$ sus tenencias de letras del Tesoro, deuda con vencimientos inferiores a un año. Al mismo tiempo, ha seguido dejando vencer parte de los bonos de largo plazo que adquirió durante los programas de expansión monetaria de la última década.

A primera vista podría parecer un simple cambio técnico dentro de su balance. Sin embargo, detrás de esta decisión hay una diferencia fundamental. Los tipos de interés a corto plazo dependen casi por completo de la política monetaria de la Reserva Federal. Si decide subir o bajar el precio oficial del dinero, las rentabilidades de las letras del Tesoro suelen ajustarse de forma muy rápida. En cambio, los bonos con vencimientos a diez, veinte o treinta años obedecen a otra lógica. Ahí pesa mucho más la percepción que tienen los inversores sobre la inflación futura, el crecimiento económico y, sobre todo, la sostenibilidad de las cuentas públicas estadounidenses. Es el mercado quien termina fijando el precio del dinero a largo plazo.

Por eso este cambio en la composición del balance resulta tan interesante. Al aumentar el peso de las letras del Tesoro, la Reserva Federal concentra su cartera en el tramo de la curva donde mantiene un control mucho mayor y reduce su exposición al segmento donde las dudas sobre la credibilidad fiscal de EEUU podrían provocar movimientos mucho más difíciles de contener. No significa necesariamente que la Fed anticipe una crisis de deuda. Tampoco que esté preparando un nuevo programa de compra masiva de activos. Pero sí parece una estrategia que le proporciona mayor flexibilidad en un momento en el que el Tesoro estadounidense necesita emitir cantidades récord de deuda y el mercado exige cada vez más rentabilidad para financiar los plazos largos.

Muchas veces nos obsesionamos con el tamaño del balance de la Reserva Federal y pasamos por alto un detalle igual de importante: su composición. Quizá el verdadero mensaje no sea cuánto está comprando la Fed, sino qué tipo de deuda prefiere mantener. El nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó en su primer discurso que quiere reducir al máximo el uso de las políticas monetarias no convencionales, como el Quantitative Easing (QE), porque considera que distorsionan el precio de los activos financieros. En ese contexto, dejar vencer progresivamente los bonos de largo plazo y sustituirlos por letras del Tesoro podría formar parte de esa nueva estrategia.

Hay, además, otro aspecto especialmente revelador. En los últimos meses la Reserva Federal ha reducido los tipos de interés oficiales, pero esa bajada apenas se ha trasladado a las rentabilidades de la deuda a largo plazo. Y eso es importante porque el bono estadounidense a diez años actúa como referencia para multitud de activos: desde las hipotecas hasta la financiación empresarial o las valoraciones de buena parte de los mercados financieros.

"Quizá ese sea el mensaje más interesante. La Reserva Federal sigue teniendo un enorme poder para influir sobre el dinero a corto plazo, pero el precio del dinero a largo plazo depende cada vez más de lo que decidan los inversores. Si el propio banco central está desplazando su balance hacia el tramo de la curva que mejor controla, la pregunta ya no es únicamente cuándo bajará o subirá los tipos de interés, sino hasta qué punto sigue teniendo capacidad para influir sobre el coste de financiación que realmente condiciona el conjunto de la economía", concluye este experto.

Ebury: los mercados retrasan sus expectativas de subidas de tipos en la Fed

El dólar cerró la semana a la baja frente a todas las principales divisas. Estos datos han dado más argumentos a los 'palomas' de la Reserva Federal y los mercados de tipos de interés han seguido retrasando sus expectativas de subida de tipos en EEUU. El dólar ha perdido terreno frente a todas las principales divisas del mundo, con la notable excepción del yen. Sin embargo, la moneda japonesa se ha apreciado enormemente en las últimas dos semanas debido a la agresiva intervención de Japón y EEUU, por lo que la debilidad mostrada debe ponerse en perspectiva. 

Más allá de los mercados de divisas, los precios de los bonos se han estabilizado y los de las acciones siguen batiendo récords, ya que, por ahora, los inversores optan por ignorar la falta de avances en las negociaciones entre EEUU e Irán, así como los precios obstinadamente altos del petróleo. Todas las miradas están puestas ahora en el informe de inflación de EEUU correspondiente a julio, que se publicará el miércoles 12 de agosto. Hasta ahora, la inflación estadounidense ha mostrado pocos indicios de efectos de segunda ronda. Este informe es uno de los dos que quedan antes de la crucial reunión de la Reserva Federal de septiembre, por lo que otro dato moderado, tal y como esperan los mercados, podría ayudar a sellar la decisión de no modificar los tipos de interés en esa ocasión. También prestaremos atención a una serie de importantes subastas de bonos del Tesoro a lo largo de la semana. El jueves 13 de agosto se publicarán los datos del PIB del Reino Unido correspondientes al segundo trimestre de2026, que también serán un indicador clave, aunque algo obsoleto.

  • EUR: En una semana con pocos datos en general, los datos alemanes empiezan amostrar que la economía por fin se está beneficiando del paquete fiscal de 2025.Los indicadores de alta frecuencia de la zona del euro, como los índices PMI, también se han recuperado, lo que indica que el impulso económico experimentado en el segundo trimestre se está extendiendo al tercero. Los mercados están descontando una probabilidad del 80 % de que se produzca una segunda subida de tipos en la reunión del BCE de septiembre, lo que está contribuyendo a que el euro continúe su repunte frente al dólar.
  • USD: El informe de nóminas no agrícolas publicado el viernes, que resultó más débil de lo esperado, fue una sorpresa negativa, aunque otros indicadores no reflejan un cambió significativo en el mercado laboral estadounidense. La creación de empleo sigue siendo moderada aunque suficiente para absorber la menor oferta de trabajadores. No vemos motivos para modificar nuestras previsiones sobre la economía estadounidense. En cuanto a la Reserva Federal, los últimos datos sobre empleo e inflación reafirman nuestra opinión de que mantendrá los tipos sin cambios en septiembre. La próxima prueba será el informe de inflación de julio, que se publicará el miércoles; no obstante, creemos que se necesitaría una sorpresa al alza significativa —algo poco probable—para inclinar la balanza de los votantes del FOMC hacia una subida de tipos en septiembre.
  • GBP: Los bonos del Estado parecen haberse estabilizado últimamente y se están guiando por el tono ligeramente positivo de los datos económicos procedentes del Reino Unido. Por ahora, se están ignorando los rumores que sugieren que Andy Burnham podría adoptar una postura más flexible respecto a las normas fiscales del Reino Unido y la libra esterlina se suma al buen comportamiento general de los activos británicos. Se espera que las cifras trimestrales del PIB de esta semana muestren una economía impulsada principalmente por el gasto público, mientras que la inversión privada se queda rezagada. Estas no son las mejores condiciones para impulsar el crecimiento futuro, pero, por ahora, los mercados se han contentado con ello.

UBS: la Fed se mantendrá sin cambios este año

Las preocupaciones geopolíticas siguieron siendo un factor clave para el mercado, con el petróleo repuntando ante la persistencia de dudas sobre los avances hacia la resolución del conflicto entre Irán y EEUU. Los datos de empleo mixtos ofrecieron pocos indicios de una presión alcista significativa sobre la inflación, aunque los responsables de la Fed siguen dispuestos a endurecer la política monetaria si la desinflación se estanca. "Sin embargo, aunque los riesgos de un endurecimiento de la política son evidentes, nuestro escenario base es que la Fed se mantendrá sin cambios este año, lo que crea un contexto favorable para la renta fija de calidad. Los datos de empleo, aunque mixtos, no han apuntado a una presión alcista significativa sobre la inflación. La inflación subyacente ha ido evolucionando en la dirección correcta. Los responsables de la Fed están preservando la opción de endurecer la política, en lugar de comprometerse con una subida", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma:"Seguimos favoreciendo asegurar rendimientos atractivos en bonos de calidad con vencimientos cortos y medios. Creemos que las expectativas actuales del mercado sobre subidas de tipos por parte de los bancos centrales siguen siendo demasiado agresivas. Los elevados rendimientos iniciales ofrecen una atractiva fuente de ingresos y un colchón considerable frente a posibles nuevas subidas de tipos antes de que se materialice una pérdida potencial. Los bonos de calidad también pueden ayudar a diversificar las carteras y tienen potencial para comportarse bien si una ralentización de la actividad económica termina llevando al mercado a reducir sus expectativas de un mayor endurecimiento monetario. La inflación, las preocupaciones fiscales y el deterioro del crédito siguen siendo riesgos importantes, lo que refuerza nuestra preferencia por la calidad y por los tramos de vencimiento corto y medio del mercado".

Eastspring: postura favorable a la exposición al riesgo, pero vigilando la geopolítica

Los analistas de la gestora de activos  Eastspring Investments proponen una asignación táctica de activos para los inversores en su informe sobre las perspectivas del tercer trimestre. El 'asset allocation' más ajustado al entorno de mercados actual se caracteriza por una postura táctica favorable a la exposición al riesgo, aunque manteniendo la cautela, y estando vigilantes de las tensiones geopolíticas.

Respecto a la renta variable global, el entorno se mantiene constructivo para esta clase de activo. Especialmente en los mercados fuera de Europa (EEUU y Asia), donde la renta variable de EEUU se ve apoyada por el gasto de los consumidores, el mercado laboral sólido y la inversión de capital en IA, entre otros; mientras que en Asia, el crecimiento del PIB sostiene las ganancias empresariales, y no hay señales de recesión en los mercados laborales, los diferenciales de crédito, y los indicadores adelantados, sino un entorno que pasa de "sin aterrizaje a aterrizaje suave", lo que favorece al riesgo.

En renta fija, los analistas de Eastspring Investments se decantan por los bonos de gobiernos europeos con una visión temporal a 3 meses, en un escenario de equilibrio entre un débil crecimiento y los riesgos de inflación por la subida de precios de energía. Los bonos High Yield de EEUU a 3 meses, apoyados en los sólidos fundamentales crediticios, bajas tasas de default y retornos atractivos (YTW del 7%), pese al ajuste en diferenciales. Los bonos corporativos emergentes denominados en dólares USD son otro activo cuya visión a 3 meses es favorable para Eastspring Investments. Porque les respalda el atractivo carry, los fundamentales sólidos y una demanda de ingresos recurrentes, factores que generan un retorno/riesgo favorable en el corto plazo.

08Aug

El oro retrocedió aproximadamente un 25% desde los máximos de enero, pero los argumentos a largo plazo siguen respaldados por la inflación, las compras de los bancos centrales y unos tipos reales más bajos.

Miguel Ángel Valero

La volatilidad del precio del oro aumentó en el primer semestre de 2026. En términos intradía, el oro cotizó hasta un máximo de 5.595$ el 29 de enero. El 30 de junio, cotizó en su mínimo del año hasta la fecha de 3.943$, pero logró cerrar justo por encima del umbral de 4.000$, terminando el mes en 4.008,02$ por onza. El oro cayó un 14,14% en junio y acumulaba un descenso del 7,21% en el año. Las acciones de oro quedaron rezagadas con respecto al metal, como era de esperar durante un periodo de caída de los precios de éste. El índice MarketVector Global Gold Miners Index (MVGDX) cayó un 15,54% en junio, y un 12,41% en lo que iba de año. 

"Tras alcanzar nuevos máximos históricos de casi 5.600$ por onza a comienzos de enero, los precios del oro se han visto presionados por la fortaleza del dólar estadounidense y por las expectativas de subidas de tipos de interés desde el estallido de la guerra con Irán. La narrativa macroeconómica dominante se retroalimenta: unos precios del petróleo más altos mantienen elevadas las expectativas de inflación, unas expectativas de inflación elevadas mantienen estables las decisiones de la Reserva Federal, unas decisiones estables de la Fed mantienen elevados los rendimientos reales, y unos rendimientos reales elevados respaldan al dólar estadounidense, lo que pesa sobre el oro", explica Imaru Casanova, Portfolio Manager Gold and Precious Metals de VanEck.

Como resultado, muchos analistas de materias primas han reducido sus previsiones para el precio del oro en 2026. Sin embargo, incluso después de esas revisiones a la baja, en la actualidad la estimación media de consenso se sitúa en torno a 4.700$ para 2026 y 2027, y por encima de 4.000$ para 2028 y 2029. Los analistas de Goldman Sachs, Citigroup y Deutsche Bank esperan que el oro se sitúe en 5.000$ o más en 2027.

A finales de junio, el aparente fin del conflicto en Oriente Medio erosionó aún más el atractivo del oro como activo refugio, ya que los mercados se han movido hacia un entorno favorable al riesgo y los mercados bursátiles cotizan cerca de los máximos establecidos recientemente. El oro cotiza ahora en torno a 4.000$ por onza, lo que representa un retroceso aproximado del 25% desde sus máximos de enero. Sin embargo, las acciones de oro siguen siendo una de las clases de activos con mejor comportamiento en el último año, mientras que el oro continúa superando a la mayoría de las clases de activos.

"La volatilidad del precio del oro y su reciente retroceso puede estar minando la confianza de los inversores. Sin embargo, en nuestra opinión, es importante mirar más allá del corto plazo. La fortaleza continuada de los mercados bursátiles refleja un optimismo que podría tambalearse. Las tensiones geopolíticas, los efectos prolongados del conflicto en Oriente Medio y las perspectivas de inflación siguen siendo consideraciones clave en el entorno actual", resalta la experta de VanEck.

"Un entorno prolongado de en el que la Fed se mantenga estable y no efectúe cambios en su política, podría contribuir a unos tipos reales más bajos, o incluso negativos, un contexto que históricamente ha estado entre los más favorables para el oro. En ese escenario, el oro ha desempeñado a menudo un papel destacado como diversificador y posible cobertura para los inversores que buscan protección y diversificación de cartera. Las acciones de oro también pueden desempeñar un papel en una asignación diversificada", argumenta.

Sin embargo, no hay garantía de que este contexto vaya a persistir: los tipos reales podrían subir, el oro no genera rendimiento y puede experimentar caídas de precio bruscas o prolongadas, y puede no actuar como una cobertura o diversificador eficaz en un periodo determinado. Incluso las subidas de tipos de la Fed no siempre han sido negativas para el oro. Según datos del World Gold Council que abarcan 44 subidas de tipos de la Fed desde marzo de 1997 hasta julio de 2023, el oro sorprendió positivamente en los días de subida en más del 50% de los casos. "Esto refleja únicamente resultados históricos durante un periodo concreto; las rentabilidades pasadas no son un indicador fiable de resultados futuros, y el oro puede reaccionar de forma distinta ante futuros cambios en los tipos de interés", avisa Imaru Casanova.

Los bancos centrales seguirán alimentando sus reservas con oro

Las estadísticas de oro de los bancos centrales correspondientes a mayo, publicadas también por el World Gold Council, muestran que éstos siguen comprometidos con el oro, con compras netas mensuales cercanas a niveles récord. Un 89% de los responsables de bancos centrales encuestados esperan que las reservas mundiales de oro aumenten en los próximos 12 meses.

Las fuertes compras de los bancos centrales, diversificadas por regiones, y la resiliente demanda de inversión procedente de Asia siguen apuntalando la demanda de oro en los niveles actuales. El regreso de la participación de los inversores occidentales, como ya ocurrió en 2025, podría proporcionar apoyo adicional y contribuir a nuevas subidas en el mercado del oro. Sin embargo, estas dinámicas de demanda no están garantizadas, y las compras de los bancos centrales y la demanda de inversión podrían ralentizarse o invertirse. Históricamente, el oro ha tenido un buen comportamiento durante periodos en los que la actividad de los bancos centrales y la inversión representan más del 30% de la demanda total.

Oportunidad para las acciones de oro

Históricamente, las acciones de oro han superado al propio metal en entornos de subida del precio del oro. En el entorno actual, el precio del oro ha demostrado que puede favorecer unos sólidos fundamentales empresariales. Los resultados del primer trimestre de 2026 reflejan un flujo de caja récord. El oro ha cotizado a un precio medio de aproximadamente 4.700$ por onza en lo que va de 2026. Los márgenes siguen siendo muy sólidos incluso con el oro a 4.000$ ya que se estima que los costes totales de producción del sector se situen por debajo de 2.000$ por onza de media en 2026.

Esto da a las empresas capacidad para financiar el crecimiento, pagar dividendos y recomprar acciones. Las acciones de oro siguen cotizando con valoraciones que permanecen bajas en relación con los niveles históricos, mientras que el sector parece gozar de una sólida salud financiera y operativa según estándares históricos. 

Los precios actuales de la renta variable parecen reflejar supuestos más conservadores que los implícitos en los precios predominantes del oro. La renta variable del oro también conlleva riesgos adicionales a los del metal, incluidos riesgos operativos, de costes, de financiación, jurisdiccionales y específicos de cada empresa. Históricamente ha sido más volátil que el oro: como se vio en el primer semestre de 2026, las acciones de oro pueden caer con más fuerza que el metal cuando bajan los precios. Si los inversores rotan capital fuera de sectores con valoraciones mucho más elevadas, especialmente en un contexto de mayor riesgo de corrección, las acciones de oro podrían beneficiarse.

UBS: 5.000$ onza la primera mitad de 2027

El oro superó los 4.250$ onza por primera vez desde junio, rompiendo así su reciente rango de negociación de entre 4.000 y 4.100. Los riesgos a corto plazo persisten, especialmente si los datos de EE. UU. se mantienen sólidos, si los precios del petróleo siguen alimentando las preocupaciones sobre la inflación, o si el mercado continúa descontando una trayectoria de tipos más hawkish por parte de la Reserva Federal.

Sin embargo, aunque el contexto inmediato pueda seguir siendo volátil, la tesis a medio y largo plazo para el oro sigue respaldada por varios motores duraderos. "Esperamos que el precio del oro se acerque a los 5.000 USD/oz en la primera mitad de 2027. Unos tipos reales más bajos deberían, con el tiempo, reactivar la demanda de inversión. Un dólar más débil y los flujos de diversificación siguen siendo respaldos sólidos a medio plazo. Las compras de los bancos centrales proporcionan un suelo duradero para el mercado", argumentan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que los inversores deberían separar el riesgo de negociación a corto plazo de la tesis de inversión a más largo plazo. De hecho, los periodos de debilidad hacia los 4.000$ o por debajo podrían acabar siendo oportunidades para construir una exposición estratégica. Para los inversores con afinidad por los activos reales, seguimos considerando adecuada una asignación al oro de un dígito medio dentro de una cartera bien diversificada. Los inversores también pueden considerar una exposición amplia a materias primas para lograr una mejor diversificación de cartera".

06Aug

Samsung y SK Hynix prueban equipos de la china AMEC para fabricar chips en sus plantas de China. El movimiento de las dos empresas coreanas, que copan cerca del 70% de la memoria mundial, se produce porque EEUU aprieta las restricciones desde 2022 y puede dejar sin servicio sus máquinas occidentales en China.

Miguel Ángel Valero 

Los fondos de salud captaron 2.440 millones$ en julio mientras la tecnología sigue en su montaña rusa bursátil. El dinero está abandonando las tecnológicas de moda y refugiándose en un sector más 'aburrido' pero desde luego muchísimo más barato: la salud, que llevaba años en el olvido. La salud cotiza con descuento. Y hay fusiones en marcha, como la que intentan AstraZeneca y Bristol Myersque pueden animar su cotización. Además, los analistas vaticinan que el sector crecerá a doble dígito el menos hasta 2027.

En este contexto, Eli Lilly se dispara en Bolsa un 5% tras mejoras sus previsiones para final de año, hasta los 87.000 millones$ en ingresos. En el trimestre, las ventas de Mounjaro se dispararon un 91% hasta 9.940 millones, y Zepbound sumó 4.930 millones. Los dos medicamentos ya son el 64,7% de sus ingresos. 

En cambio, Novo Nordisk se hundió un 10% tras decepcionar su ensayo cardiovascular. Lleva meses intentando demostrar que hay vida más allá de Wegovy y Ozempic, y el mercado le dice que todavía no. La diversificación se retrasa y deja a la farmacéutica danesa aún más pegada a la obesidad, justo donde Eli Lilly más aprieta.

La banca también recibe flujos del dinero que ha dejado el sector tecnológico porque lo ve carísimo y con riesgos de burbuja si las empresas  no consiguen rentabilizar las cuantiosas inversiones en centros de datos y en inteligencia artificial (IA). 

JP Morgan Chase quiere pisar el acelerador en el mercado de la vivienda en EEUU. El mayor banco del país por activos destinará más de 750.000 millones$ hasta 2035 para impulsar la construcción, facilitar el acceso a la compra de viviendas y reforzar su iniciativa American Dream, que también incluye más financiación para pequeñas empresas y un mayor acceso a la sanidad. El plan contempla aumentar en más del 40% la concesión de hipotecas para ayudar a 500.000 clientes a comprar una casa. Además, la entidad contribuirá a construir o preservar más de un millón de viviendas asequibles, contratará a 850 nuevos asesores hipotecarios y presidirá el nuevo Housing Advisory Council de la Cámara de Comercio de EEUU. 

El mercado inmobiliario estadounidense sigue atascado por los elevados tipos de interés y la escasez de oferta, que mantiene los precios por las nubes. En este contexto, JPMorgan originó el año pasado 52.800 millones$ en hipotecas, un 30% más que en 2024, y ahora quiere echar más carbón a la locomotora.

Samsung y SK Hynix buscan cómo sortear el veto de EEUU al chip chino

Samsung y SK Hynix prueban equipos de la china AMEC para fabricar chips en sus plantas de China. El movimiento de las dos empresas coreanas, que copan cerca del 70% de la memoria mundial, se produce porque EEUU aprieta las restricciones desde 2022 y puede dejar sin servicio sus máquinas occidentales en China. Sin mantenimiento, esas fábricas se paran. El equipo chino es solo un plan B por si el veto norte. No es un compromiso a gran escala. Pero un pedido serio sería un aval para China y un aviso para ASML, que copa el 90% de la litografía, un mercado de 100.000 millones al año.

Si el plan B de las grandes tecnológicas coreanas sale adelante y Asia se pasa a la memoria china, es una muy mala noticia para los fabricantes occidentales de chip (no solo ASML, también Applied Materials). La guerra de los chips reordena quién vende las máquinas. Y eso sería muy bueno para la Bolsa china.

China toma represalias tras las restricciones anunciadas por EEUU relacionadas con un componente utilizado para la transmisión de datos en los centros de datos. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) es la que ya impuso medidas contra los equipos de compañías como Huawei o Hikvison, además de restricciones sobre drones y routers chinos. Como respuesta, China reforzará los controles sobre las exportaciones de drones hacia EEUU, que pasarán a estar sujetas a una revisión individualizada “caso por caso”. China es el principal fabricante mundial de vehículos aéreos no tripulados. DJI Technologies representó aproximadamente el 70% del mercado estadounidense de drones comerciales el año pasado. Además, el Ministerio de Comercio chino anunció sanciones contra seis entidades estadounidenses, entre ellas la empresa biotecnológica Applied DNA Sciences. 

Mientras, Arista Networks sube un 11% en Bolsa porque el trimestre bate objetivos, revisa al alza las previsiones para el año, y sigue vendiendo la red que conecta los centros de datos de la inteligencia artificial (IA).

El Mundial de fútbol sale muy caro para Nike y Adidas

Tras el Mundial de fútbol de EEUU, México y Canadá, brillantemente ganado por España, viene la resaca. Nike rinde peor que el S&P 500 por el mayor margen en 25 años. Cuando una marca histórica se descuelga tanto del índice, o es una ganga escondida o una señal de que el negocio está tocado. La competencia de New Balance y On y un consumidor que parece más 'tacaño' con las zapatillas premium le pasan factura.

También a Adidas, que ha llegado a bajar el 19% en Bolsa pese a lograr ventas récord trimestrales de 6.700 millones€. El problema es el margen, y un gasto de 924 millones en marketing, 212 millones más que hace un año, que dejan el beneficio operativo en 574 millones cuando el consenso pedía 623 millones.

El acuerdo entre Irán y Omán presiona a EEUU

Por otra parte, Irán y Omán han alcanzado un acuerdo sobre la gestión del estrecho de Ormuz, que otorgaría a Teherán capacidad de supervisión sobre los buques que accedan al Golfo Pérsico, aunque sin facultad para imponer peajes o tasas de tránsito. No obstante, aún queda pendiente de determinar si esto excluye la posibilidad de que puedan establecerse contribuciones 'voluntarias' destinadas a cubrir costes de seguridad, vigilancia o rescate. En cuanto a la ruta, contemplaría un corredor de entrada próximo a las costas iraníes y otro de salida a través de aguas omaníes, con un carácter temporal de entre dos y cuatro meses.

El borrador ya ha sido compartido con Estados Unidos, varios países de la región y las máximas autoridades iraníes, quienes deben dar la aprobación definitiva. Aunque desde Teherán se insiste en que este entendimiento no supone una reapertura inmediata del estrecho, sí constituye un avance relevante y un posible catalizador para que Irán y EEUU avancen en las conversaciones. De hecho, hace apenas dos días Trump mostró su voluntad de alcanzar un entendimiento al afirmar que un acuerdo para reabrir Ormuz se podría materializar próximamente.

Si las negociaciones continúan avanzando, el aspecto verdaderamente relevante para los mercados son las noticias vinculadas a la normalización del tráfico marítimo y de los flujos energéticos, más allá de lo que ocurra con el programa nuclear iraní y otras disposiciones. 

UBS: exposición diversificada en Europa, Asia y renta fija de calidad

Los sólidos resultados empresariales y la reducción de los riesgos geopolíticos llevaron al S&P 500 a un máximo histórico esta semana, impulsando la ganancia acumulada del índice en lo que va de año hasta casi un 13%. "Creemos que las acciones estadounidenses tienen margen para seguir subiendo en un contexto de crecimiento resiliente, una fortaleza generalizada en los beneficios empresariales y una Reserva Federal paciente. Pero unas perspectivas constructivas para los mercados europeos y asiáticos también deberían respaldar nuevas subidas, mientras que los elevados rendimientos de los bonos ofrecen un atractivo ingreso y diversificación para las carteras. Consideramos que la fortaleza actual del mercado supone un momento oportuno para que los inversores aumenten la resiliencia de sus carteras y reequilibren posiciones concentradas hacia una exposición diversificada en Europa, Asia y renta fija de calidad. El impulso de mejora en los beneficios de Europa ofrece oportunidades. El repunte bursátil en Asia tiene margen para ampliarse. Los elevados rendimientos hacen que los bonos de calidad resulten atractivos por su ingreso y diversificación", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque el repunte de las acciones estadounidenses todavía tiene margen para continuar, los inversores con posiciones concentradas deberían aprovechar la fortaleza del mercado para diversificar. Asia, Europa y los bonos de calidad pueden ayudar a ampliar las fuentes de rentabilidad, mejorar los ingresos y aumentar la resiliencia de la cartera".

"Las acciones de semiconductores han seguido registrando pérdidas, lo que ha llevado a algunos de los principales índices a sufrir caídas considerables. Sin embargo, seguimos esperando que los mercados bursátiles avancen al alza durante el resto de este año, a medida que los sólidos beneficios se extiendan más allá de la IA", apunta Matthew Carter, estratega.

05Aug

La actividad manufacturera en EEUU creció en julio al mayor ritmo en más de cuatro años, el gasto de capital ajeno a la inteligencia artificial aumenta un 10% y también acelera el crédito comercial e industrial.

Miguel Ángel Valero

WellsFargo asegura que la inversión en inteligencia artificial (IA) ha empezado a llegar al resto de la economía. La fiebre de la IA ya salpica a la 'vieja economía', y las industriales se frotan las manos gracias a la explosión de los centros de datos. Su estratega Ohsung Kwon destaca que las empresas de bienes de equipo, las que fabrican la maquinaria y las herramientas para levantarlos, son ahora las grandes beneficiadas, cada vez más ligadas al tirón de los semiconductores. Las señales se acumulan, la actividad manufacturera creció en julio al mayor ritmo en más de cuatro años, el gasto de capital ajeno a la IA aumenta un 10%  y también acelera el crédito comercial e industrial. 

Mientras tanto, las acciones industriales suben un 20% en 2026, solo por detrás de la energía y la tecnología. Kwon calcula que ya se construyen unos 40 megacentros y hay más de 100 previstos, sobre todo en Texas, Georgia, Virginia y Pensilvania. El gran riesgo es el rechazo político y vecinal por el consumo de energía y agua. Pero esta oleada de gasto en infraestructura beneficia a las empresas de materiales y similares.

Por otra parte, la geopolítica sigue complicando la vida a la IA. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EEUU prepara el veto a los transceptores ópticos chinos. Un transceptor óptico es la pieza que convierte los datos en luz para moverlos entre servidores. Se trata de dispositivos esenciales para la transmisión de datos a alta velocidad a través de cables de fibra óptica dentro de los centros de datos. Si echan al proveedor barato, las grandes 'nubes' tendrán que comprarle al americano aunque cueste más, y por eso el mercado paga hoy la cuota de mañana. El veto de la FCC beneficia a Applied Optoelectronics, Coherent, Lumentum y Fabrinet

La FCC quiere sacar la norma este año, alegando posibles riesgos para la seguridad nacional, como el robo de datos, la introducción de software malicioso o la interrupción de servicios críticos. Pekín ya ha avisado de que responderá, porque el principal perjudicado será Zhongji Innolight, uno de los mayores fabricantes mundiales, con una cuota del 27% del mercado global de transceptores para centros de datos.

La FCC ya ha adoptado medidas similares contra otros productos tecnológicos chinos. A través de su lista restringida (Covered List), anunció restricciones sobre drones y routers chinos en diciembre de 2025 y en marzo de 2026, respectivamente.

Unitree, el fabricante chino de robots humanoides, valdrá más de 50.000 millones de yuanes (7.400 millones$) tras su salida a Bolsa, unos 7.400 millones de dólares, según los cálculos de su colocador Citic. Será la primera gran cotizada pura de robótica humanoide del mundo. Marca precio de referencia para el sector entero y aprieta a los fabricantes occidentales de automatización.

La ola de la IA beneficia a Caterpillar, que gana 8,17$ por acción cuando el consenso esperaba 6,2, factura 20.540 millones y deja la cartera de pedidos en 72.100 millones. Su negocio del sector de construcción sube un 35% y en Norteamérica, un 50%. Los centros de datos también compran excavadoras y generadores.

SpaceX batió las expectativas del mercado al registrar un crecimiento interanual del 92% en los ingresos (7.800 millones$), impulsado por el fuerte crecimiento de usuarios de Starlink –ya son 12 millones de suscriptores– y la división de IA –xAI, Grok y centros de datos–, que facturaba 2.561 millones. Lograba además reducir las pérdidas operativas a -143 millones, y las netas hasta los -541 millones (-1.000 millones en el año precedente. Pese a estas cifras prometedores, la ingente inversión prevista (el gasto de capital superó los 18.000 millones) y el -22% observado en el ingreso medio por suscriptor de Starlink provoca caídas del 6% del valor en Bolsa de la compañía fundada por Elon Musk.

Spotify tampoco no convence con sus resultados a pesar de la inversión en marketing e IA. Llamada de atención para el mundo del streaming. Pisa el freno con los usuarios, pero sigue apostando fuerte por la IA. La plataforma prevé alcanzar 788 millones de usuarios mensuales en el próximo trimestre, por debajo de los 793 millones que esperaba el mercado. En el segundo trimestre sumó 7 millones de suscriptores de pago y ya alcanza los 300 millones. Ingresó 4.800 millones€ y ganó 545 millones, por debajo de las previsiones de 587 millones. Los gastos operativos crecieron hasta 941 millones, un 19% más. El codirector ejecutivo Gustav Söderström aseguró que el aumento del gasto responde a inversiones temporales en marketing e IA y recordó que la plantilla no ha crecido en tres años, mientras los ingresos van camino de duplicarse. El margen bruto ya alcanza el 33%, frente al 25 por ciento de 2023. Los inversores buscan el próximo motor de crecimiento de Spotify. La compañía prepara suscripciones más caras con ventajas como acceso anticipado a conciertos, herramientas de remezcla con IA y pódcast generados por IA

NRG Energy cae un 15% en Bolsa al ganar 1,49$ por acción cuando se esperaban 1,69. En una eléctrica que cotiza por la historia de los centros de datos, fallar duele doble.️ 

Amazon también es noticia porque su presidente, Jeff Bezos, ha vendido 15 millones de acciones justo después de que el valor en Bolsa de la empresa superaba los 3 billones$. Ha obtenido unos 4.100 millones.

Dos indicadores preocupantes en EEUU

McDonald's crece solo un 0,8% en comparables en EEU, por debajo del 1,06 esperado y lejos del 2,5 de hace un año. Bate beneficio con 3,38$ por acción frente a 3,32, pero falla en ingresos con 7.100 millones. El menú barato ya no llena el local.

El precio de la madera cierra en negativo ocho sesiones seguidas, su peor racha en doce meses. Es el indicador adelantado más barato del residencial americano: si nadie compra tablones, no se están abriendo obras nuevas. Con el tipo hipotecario a 30 años en máximos de más de un año, encaja demasiado bien.

UBS: exposición diversificada a toda la cadena de valor de la IA
El repunte del sentimiento hacia el trade de la IA, los sólidos resultados empresariales y señales de avance diplomático en el conflicto entre EE. UU. e Irán impulsaron a las acciones al alza. La continua inversión en IA, la ampliación del crecimiento de los beneficios y una Fed paciente "respaldan nuestra visión constructiva sobre las acciones". Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Los sólidos resultados empresariales y una actividad económica decente respaldan nuestra expectativa de subidas en los índices bursátiles. Sin embargo, las amplias diferencias de rendimiento entre acciones individuales implican que los resultados de las carteras dependen, más que nunca, de qué activos se posean. Para gestionar los riesgos, los inversores deberían asegurarse de que su asignación principal en acciones esté ampliamente diversificada entre nuestras regiones, sectores y motores de rentabilidad preferidos, y pueden aprovechar los periodos de fortaleza del mercado para reequilibrar posiciones concentradas hacia esas exposiciones diversificadas". "Seguimos siendo constructivos respecto a la IA, pero creemos que la clave está en una exposición diversificada a lo largo de toda la cadena de valor. La reciente divergencia entre las empresas relacionadas con la IA subraya la creciente atención de los inversores hacia si el gasto de capital se está traduciendo en ingresos", añade.

"Mantenemos una visión constructiva sobre el sector tecnológico chino, con especial atención en semicap e internet. Más allá de la tecnología, también vemos oportunidades en equipos de generación eléctrica, salud y sectores defensivos de alto dividendo, como bancos, aseguradoras, utilities y consumo básico", apunta Yifan Hu, directora de Inversiones para la Gran China.

Banor: el capital no es gratis, tampoco para los campeones de la IA
Los analistas de Banor opinan que los bonos emitidos por los bancos se han convertido en la mejor oportunidad para los inversores en activos de Crédito (deuda emitida por las compañías). El entorno actual favorece a los bonos bancarios. El mercado cree que el equilibrio en los tipos de interés reales es más alto, gracias a la mayor resiliencia de lo previsto en la economía, apoyada en un mercado laboral y un crecimiento sólidos, y en una demanda de capital que sigue elevada.

Esta situación no afecta todavía a los diferenciales de crédito, que se mantienen estables, según los analistas de Banor. Sin embargo, el enorme gasto de capital que llevan a cabo las grandes empresas de la IA (hyperscalers) hace que esos diferenciales ya están recogiendo, además de buena calidad en las emisiones, unas necesidades de financiación futuras cada vez mayores. Ello obliga al inversor a ser cada vez más cauto con las emisiones de bonos de los “hyperscalers”. Y supone que los bonos emitidos por los bancos, se pueden convertir en la mejor oportunidad en el segmento del Crédito, porque su oferta es ahora más reducida (las emisiones netas se acercan a cero) y porque presentan una alta calidad por fundamentales.

Según los analistas de Banor, los mercados de bonos están fijando su atención no sólo en la resiliencia del consumo, sino también en el creciente ciclo de inversión en infraestructura física de la IA: centros de datos, chips, redes de fibra, generación eléctrica, sistemas de refrigeración, transformadores, terrenos y redes eléctricas. S&P Global estima que la inversión en centros de datos y alta tecnología añadió al PIB de EEUU medio punto porcentual en el segundo trimestre de 2025 respecto a un nivel gasto normal. La economía norteamericana estaría mucho más enfriada sin la aportación del gasto en IA. Según Goldman Sachs, el capex estimado para 2026 relacionado   con IA asciende a 765.000 millones$, y de 1,6 billones en 2031. McKinsey estima  6,7 billones$ de inversión acumulada en centros de datos para 2030. Morgan Stanley vaticina un gasto en construcción de centros de datos de 2,9 billones$ hasta 2028.Pero, como señalan los analistas de Banor,  “no todo este gasto se financiará mediante bonos Investment Grade, y no todo pasará por los mercados públicos”. En todo caso, “se trata de uno de los ciclos de inversión mayores de nuestra era”. 

Y ello porque las grandes compañías tecnológicas USA financiaron su crecimiento durante años, emitiendo deuda sólo de forma ocasional. En la actualidad, se financian a través de emisiones de deuda de modo habitual. En 2025, cinco hyperscalers (grandes empresas de computación en la nube que administran centros de datos gigantescos) -Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle- emitieron 121.000 millones$ en bonos corporativos, frente a una media anual de 28.000 millones los cinco años anteriores. La magnitud de la emisión de bonos tecnológicos en EEUU es tal que UBS calcula en 360.000 millones$ en 2026 las emisiones Investment Grade, casi una quinta parte de todo el mercado en este segmento crediticio. Los expertos de Banor creen que este factor “ya forma parte del entorno macroeconómico”.

Los expertos de Banor creen que esta situación también afecta a los diferenciales de Crédito en Estados Unidos, pese a que los diferenciales en el mercado de bonos corporativos se mantienen en 75 pb aproximadamente. Lo que el mercado está transmitiendo es, según Banor, que “el capital ya no es gratuito, ni siquiera para los campeones de la IA, y las necesidades futuras de financiación deben incorporarse a los precios”.

Los analistas de Banor explican que el entorno actual del mercado de Crédito exige prudencia respecto a los emisores del sector industrial más expuestos a la ola de gasto de capital en IA. Sin embargo, los bonos bancarios presentan el mayor atractivo de los últimos quince años. Los niveles de capital “han mejorado y el equilibrio entre oferta y demanda parece más favorable”, afirman. Y es probable que la emisión neta del sector bancario se mantenga cerca de cero, o incluso caiga levemente, lo que refuerza el atractivo de los bonos bancarios, tanto por su escasez como por sus fundamentales más sólidos.