El mundo actual parece premiar cada vez más la velocidad, la agresividad estratégica y la capacidad de asumir riesgos. Y ahí Europa sigue dudando mientras otros avanzan.
Además de los hoteles, también se ven afectadas las aerolíneas y otros proveedores españoles, pero también Visa, Mastercard y líneas aéreas internacionales.
La guerra comercial no ha desaparecido, simplemente se ha adaptado. Y cuando una estrategia sobrevive incluso a sus propios límites legales, deja de ser una táctica y se convierte en parte del sistema. Y la incertidumbre pasa a ser estructural.
Los mercados temen que una Reserva Federal postPowell dejen de ser un contrapeso a Trump, porque supone un riesgo para la estabilidad financiera de EEUU y del dólar.
La inteligencia artificial, la infraestructura de datos y las tecnologías avanzadas impulsarán la demanda estructural de capital en todos los sectores y geografías.
Hay un millón más de jóvenes viviendo con sus padres de lo que se habría esperado según las tendencias prepandemia, y eso se traduce en un impacto de 12.000 millones a 13.000 millones$ menos en el consumo de EEUU.
La moneda única podría experimentar un nuevo impulso alcista cuando el crecimiento en Europa mejore claramente o la Fed aplique una política monetaria más expansiva.
Francia y Polonia son los principales opositores al acuerdo entre la UE y Mercosur. Para bloquearlo, necesitan el apoyo de otros dos Estados y sumar el 35% de la población comunitaria.
EEUU es el destino internacional más atractivo, acumulando 64.680 millones€ en 2024, lo que supone el 15,42% de las primas del negocio no doméstico de las aseguradoras europeas.
inAtlas ofrece a las empresas españolas herramientas que les permiten anticipar escenarios, medir riesgos y detectar oportunidades en un entorno global cada vez más complejo por los aranceles de Trump.