14Nov

La UE aplicará tasas aduaneras a los envíos de paquetes valorados en menos de 150€, lo que perjudica a Temu, Shein y AliExpress.

Miguel Ángel Valero

Nextil Group (Nueva Expresión Textil, S.A.) destaca que el anuncio conjunto emitido por la Casa Blanca y el Gobierno de Guatemala sobre el Framework for United States–Guatemala Agreement on Reciprocal Trade, que sitúa de forma explícita al sector textil entre las áreas estratégicas del nuevo marco bilateral entre los dos países.

El acuerdo contempla la reducción de barreras no arancelarias, la agilización de certificaciones, avances regulatorios y mejoras en ámbitos laborales y medioambientales. Este conjunto de medidas fortalecerá significativamente la posición de Guatemala como destino industrial para marcas estadounidenses que buscan capacidades cercanas, fiables y sostenibles, bajo el marco del tratado CAFTA-DR.

Nextil, actualmente, opera en Guatemala con una plataforma vertical -tejido y prenda- orientada al mercado de EEUU. Tras la finalización de una segunda fase de inversión en maquinaria y la ampliación de capacidades productivas, el Grupo se encuentra en un momento óptimo para capitalizar este nuevo entorno comercial.

El acuerdo afectará a todos los productos fabricados por Nextil Guatemala, incrementando su competitividad y facilitando la captación de nuevos clientes, el crecimiento de volúmenes y la llegada de programas industriales de mayor escala.

“Este nuevo marco bilateral refuerza la posición de Guatemala como uno de los destinos industriales más competitivos para el mercado norteamericano. Para Nextil, supone una oportunidad directa para acelerar la captación de nuevos clientes y programas, aumentar volúmenes y seguir consolidando nuestro modelo vertical orientado a Estados Unidos. Hemos invertido de forma anticipada en ampliar capacidad productiva y hoy esa estrategia se confirma como un acierto", señala César Revenga, CEO de Nextil Group.

Nextil reafirma su compromiso con el desarrollo del tejido industrial guatemalteco mediante la generación de empleo local, la formación continua, la igualdad de oportunidades, la innovación sostenible y sus procesos de tintado responsable basados en la tecnología Greendyes®.

Con este nuevo marco comercial, Nextil consolida a Guatemala como uno de sus hubs estratégicos  avanza en la ejecución de su Plan Estratégico 2024–2026, reforzando su papel en la transición global hacia modelos de producción más cercanos, trazables y sostenibles.

Fundada en 1954 en Barcelona, Nextil es un grupo empresarial consolidado en la industria de la moda en la creación de tejido de punto elástico y confección de prendas, además de ser un referente para las marcas a nivel mundial, incluidas las grandes marcas de lujo. Cuenta con casi 600 clientes en todo el mundo y ofrece un servicio ad hoc que integra verticalmente todo el proceso productivo para la confección de los tejidos y prendas, desde el diseño hasta la fabricación del producto. Sus principales unidades de negocio son: tejido premium, prenda lujo, tinte natural y sostenible. Nextil está especializado en mercados de lujo, ropa deportiva y deportes técnicos, ropa de baño, lencería, y prendas para el sector sanitario.

Menos aranceles también para Argentina, El Salvador, Brasil, y Ecuador

Trump reducirá los aranceles a los plátanos, el café y otros alimentos para tratar de retomar la iniciativa en la crisis del coste de la vida, firmando acuerdos comerciales con Argentina, El Salvador, Guatemala y Ecuador. Según la Casa Blanca, la reducción de aranceles se aplicará a productos agrícolas, textiles y otros bienes básicos que EEUU importa de estos países, mientras que las contrapartidas latinoamericanas se centran en dar un acceso preferencial a exportaciones estadounidenses de sectores como maquinaria, química, tecnología o automoción.

El pacto con Argentina es, según Washington, el más relevante. El Gobierno de Javier Milei otorgará acceso preferencial a los mercados para una amplia gama de productos estadounidenses, incluidos medicamentos, químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos de motor y productos agrícolas, como la soja, y sobre todo el litio, vital para las tecnológicas. A cambio, logra rebajas en los aranceles de productos agrícolas y básicos, y facilidades para que entre la carne argentina en EEUU.

Los acuerdos con Guatemala, El Salvador y Ecuador se concentran en la reducción de aranceles para bienes estratégicos como plátano y granos de café, sectores esenciales para sus economías y que no se producen de forma significativa en EEUU. a cambio de una mayor apertura a los productos estadounidenses.

Más del 70% de las exportaciones guatemaltecas hacia EEUU quedarán sin arancel, y la mayoría del resto con un 10%, según el presidente, Bernardo Arévalo. El Salvador logra reducciones arancelarias en plátano, café y otros productos. En Ecuador, rebajas en productos agrícolas. 

Ecuador logra que se supriman los aranceles del 15% a 105 bienes: café, cacao, piñas, mangos, pitahaya, otras frutas tropicales, jugos de frutas, especias, banano, palmito, plátano, naranja, tomate y otros.

En el caso de  Brasil, la supresión del arancel a las compras de carne de res buscan, como en otras medidas similares, tratar de reducir la inflación de los alimentos, que en septiembre se disparó un 3% anual hasta septiembre, la tasa más alta desde enero, además de no encarecer las compras de productos que no se pueden elaborar en EEUU.

Suiza logra bajar del 39% al 15%

En la misma línea, EEUU y Suiza han llegado a un acuerdo para reducir los aranceles del 39% al 15%. A cambio, Suiza se ha comprometido a invertir 200.000 millones$ en EEUU durante el mandato del presidente Donald Trump, incluyendo 70.000 millones el próximo año, en sectores como el farmacéutico y la fundición de oro. También se ha comprometido a comprar más aviones comerciales de Boeing.

Las plataformas chinas, perjudicadas por la nueva tasa para envíos en la UE

Por otra parte, los ministros de Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) acuerdan que los paquetes 'low cost' paguen en las aduanas a partir de 2026. Actualmente, los envíos valorados en menos de 150€ estaban exentos de gravámenes. La medida afecta especialmente a plataformas como Temu, Shein y AliExpress, con un 91% de este tipo de paquetes procedentes de China. 

La propuesta inicial de la Comisión Europea fijaba la entrada en vigor del fin de la exención una vez que estuviera operativo el centro de datos aduaneros de la UE, en 2028. Pero se ha optado por adelantarla a 2026. 

Con esta reforma, la UE busca garantizar estas plataformas pagarán arancel desde el primer euro de beneficio que obtengan de sus ventas en el mercado comunitario y también el IVA y responder así a la saturación de los mercados por los grandes volúmenes de artículos de bajo coste que entran principalmente de China y otros países asiáticos.

Según datos de la Comisión, sólo el pasado año se realizaron cerca de 4.600 millones envíos de mercancía de bajo coste, lo que supone la entrada de 12 millones de paquetes diarios libres de arancel por no superar su valor los 150€, “el doble de 2023 y el triple de 2022”.

12Nov

Aunque todo apunta a que se mantendrán los fallos de los tribunales inferiores en contra de los aranceles, ello no marcaría el final del asunto, ya que existen múltiples vías para que EEUU imponga medidas arancelarias.

Miguel Ángel Valero

La reapertura de la Administración en EEUU se acerca, con la votación el 11 de noviembre en la Cámara de Representantes, que debe refrendar el paso dado el lunes 10 por el Senado, y la firma final por parte del presidente Donald Trump

Las esperanzas de que la reanudación de las operaciones gubernamentales permita la publicación de datos económicos retrasados y respalde el crecimiento a corto plazo, reforzaba el sentimiento general del mercado e impulsaba las cotizaciones de los sectores más sesgados a la economía. Ha sido, no obstante, un evento en el que los mercados no han prestado gran atención, pese a ser el cierre más largo de la historia de EEUU (el segundo, por cierto, se registró en el primer mandato de Trump). En el pasado, estos episodios de paralización significaron una reducción del PIB de entre una y dos décimas semanales, efecto negativo que en gran medida suele ser temporal dado que una vez se retoma el normal funcionamiento del Gobierno se suele recuperar la actividad.  

Columbia Threadneedle: "Mirando a través de la niebla"

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments,. cita al presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, que señaló recientemente:“¿Qué haces cuando conduces a través de la niebla? Disminuyes la velocidad.” Esta frase refleja la falta de certeza que la Fed ha enfrentado respecto a los datos económicos de EEUU. Sin embargo, ahora parece que la niebla comienza a disiparse ligeramente, debido a que el país parece estar cerca del fin del cierre de su gobierno federal. Ello implica dos consecuencias principales: en primer lugar, que el impacto económico no habría sido demasiado grave; y en segundo lugar, que volverán publicarse los datos económicos. 

Con un poco de suerte, hacia finales de esta semana el Gobierno reabierto debería reanudar la difusión de datos económicos. De ese modo, es posible que el jueves 14 de noviembre haya datos relevantes sobre la inflación, junto con los informes que habían quedado atrasados sobre la evolución del empleo en septiembre y octubre. 

Los mercados financieros verán con alivio esta reapertura. Desde la perspectiva del daño económico, es preciso considerar dos hechos clave: primero, los significativos retrasos en los vuelos de la semana pasada debido a la inactividad de los controladores aéreos; y segundo, el riesgo de suspensión de los cupones de alimentos que benefician a 42 millones de estadounidenses. La urgencia por resolver estos dos problemas parece haber llevado a los políticos de vuelta a la mesa de negociación, y la reapertura contribuirá a mantener la estabilidad económica.

No obstante, aún persiste mucha “niebla” en otros frentes. Continúa la incertidumbre sobre la legalidad de los aranceles, que llegó la semana pasada a la Corte Suprema. Las intervenciones de los jueces reflejaron un notable escepticismo respecto a la legitimidad de los aranceles impuestos por el presidente Trump mediante una legislación prevista para situaciones de “emergencia nacional”. Aunque todo apunta a que se mantendrán los fallos de los tribunales inferiores en contra de los aranceles, ello no marcaría el final del asunto, ya que existen múltiples vías para que EEUU imponga medidas arancelarias.

En cuanto a los tipos de interés, Powell indicó que una bajada de tipos en diciembre “no era una conclusión inevitable”, aunque el consenso del mercado apunta a un recorte de 25 puntos básicos (pb) el próximo mes. El mercado laboral muestra señales de enfriamiento y el impacto de los aranceles sobre la inflación ha sido menor de lo esperado. La propia Fed experimentará pronto cambios, ya que se espera que el sucesor de Powell sea anunciado antes de finde año. A largo plazo, la política monetaria parece orientarse hacia una postura más favorable, dado que la Fed ha señalado el fin del endurecimiento cuantitativo. Es probable que su balance comience a expandirse desde principios del próximo año, proporcionando liquidez y reduciendo posibles tensiones en los mercados de dinero.

"En conjunto, es probable que durante el próximo mes obtengamos mayor claridad sobre varios de los factores que han estado afectando a los mercados a corto plazo. El panorama general se mantiene relativamente positivo, impulsado por una sólida temporada de resultados corporativos, no solo en EEUU, sino también en Europa y en los mercados emergentes. Aunque las Bolsas han mostrado cierta debilidad en los últimos días, con la niebla comenzando a despejarse, existe margen para avanzar con mayor certeza en el futuro cercano", concluye este experto.

La confianza de las pymes se debilita

No obstante, en EEUU la confianza de las pymes retrocedía ligeramente en octubre. El indicador realizado por el NFIB cedió hasta el 92,2 desde el 98,8 previo, siendo lo más destacado la caída del componente de incertidumbre que cayó 12 puntos hasta niveles de 88, la lectura más baja registrada en el año. Un 32% de las pymes señalaron la existencia de vacantes que no podían cubrir, valores similares a los observados en diciembre de 2020 en plena pandemia. Y un 27% de los empresarios citaron la calidad de la mano de obra como su problema más importante.

11Nov

Las encuestas reflejan una cierta victoria política para los demócratas, con el índice de aprobación del presidente en el punto más bajo de su mandato actual: un 43%.

Miguel Ángel Valero

Siete senadores demócratas y uno independiente se unieron a la bancada republicana y consiguieron sacar adelante la iniciativa para reabrir el Gobierno. La norma extiende la financiación de los presupuestos gubernamentales relacionados con la construcción militar, la función legislativa y los programas agrícolas hasta septiembre del próximo año. El resto de los segmentos presupuestarios se financiarán hasta el 30 de enero, fecha en la que podría producirse un nuevo cierre parcial del Gobierno.

Además, se reconoce el pago de los salarios atrasados y la reincorporación de cualquier funcionario despedido durante los días que duró el cierre. También se adquirió el compromiso de someter a votación en el Senado, durante diciembre, una norma que prolongue el programa de subvenciones de los seguros de salud del Affordable Care Act, principal demanda del bloque demócrata. No obstante, una votación no garantiza la aprobación de dicha norma.

La norma ya viaja a la Cámara de Representantes, donde espera ser aprobada el miércoles 12 de noviembre, para que como pronto ese mismo día Trump firme y ponga fin al cierre de Gobierno más largo de la historia. 

A partir de la próxima semana se comenzará a tener mayor visibilidad sobre los datos macroeconómicos, aunque no de forma inmediata, ya que muchas cifras tardarán en comunicarse debido a que no se estuvieron recolectando estadísticas durante el cierre. Es probable que los primeros datos relevantes que se publiquen sean los de empleo correspondientes a septiembre, mientras que las cifras más actuales —como el PIB del tercer trimestre, la inflación de octubre, el empleo de octubre y los datos de ingreso y gasto público— se conocerán a lo largo de las primeras semanas de diciembre.

El problema se pospone hasta el próximo año, y los demócratas han decidido cesar la presión sobre los republicanos a poco más de una semana del Día de Acción de Gracias, momento en el que los retrasos en el tráfico aéreo podrían haber tenido un impacto significativo en el ánimo de los ciudadanos. Sin embargo, las encuestas reflejan una cierta victoria política para los demócratas, con el índice de aprobación del presidente en el punto más bajo de su mandato actual: un 43%.

Las consecuencias económicas podrían reflejarse en los datos mensuales, aunque en el agregado trimestral los efectos deberían ser prácticamente nulos, dado que se restituirán los pagos y los empleos perdidos durante el cierre. Por tanto, se apunta  un final del año con abundante información macroeconómica por analizar, pero con la convicción de que este cierre de Gobierno no tendrá una influencia material en la evolución de un ciclo económico que seguirá en marcha. 

Ebury: el efecto riqueza en la Bolsa y la inversión en IA impulsan al dólar

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, asegura en su Análisis Semanal del Mercado de Divisas que habrá que seguir muy de cerca la evolución de la Bolsa estadounidense, “ya que el efecto riqueza y la inversión en inteligencia artificial probablemente hayan supuesto un respaldo importante para el dólar en los últimos meses”. Los analistas de Ebury creen que la Administración federal debería reanudar su funcionamiento esta semana, lo que haría posible empezar a recibir algunos datos económicos próximamente. “Se especula que los datos de empleo de septiembre podrían publicarse pocos días después de la reapertura, pero los de inflación de octubre, cuya publicación está prevista para este jueves, podrían no salir a la luz, al menos esta semana. Otros datos, también, podrían no conocerse hasta dentro de un tiempo o incluso haberse perdido para siempre”, comentan.

Mientras que las acciones tecnológicas tuvieron su peor semana desde el Día de la Liberación, el mercado de divisas no se vio demasiado alterado por estas caídas relacionadas con la IA. Las divisas del G10 se movieron en rangos estrechos, mientras que algunas divisas de mercados emergentes registraron ganancias modestas. La libra esterlina capeó bien el giro dovish del Banco de Inglaterra y se apreció ligeramente frente al dólar. El perdedor de la semana fue el dólar neozelandés, que cayó tras la publicación de unos datos del mercado laboral que decepcionaron a los inversores. 

Dado que se espera que la Administración federal estadounidense reabra esta semana, podríamos empezar a recibir datos económicos en los próximos días, mientras que otros podrían no salir a la luz hasta dentro de un tiempo o incluso haberse perdido para siempre.

  • EUR: El euro ha vuelto a subir hasta situarse cerca de la cota de 1,16 frente al dólar estadounidense, a pesar de que la semana pasada se desarrollase sin demasiadas novedades. La gran excepción fue el dato de ventas minoristas de septiembre, que sorprendió ligeramente a la baja. Esta semana, la única publicación destacable será la primera revisión del PIB del tercer trimestre. Creemos que se confirmará la modesta mejora en la actividad económica europea, como ha quedado de manifiesto en los últimos PMI de actividad empresarial. Todo ello debería respaldar el final de ciclo del BCE. Por otro lado, seguimos esperando más indicios del estímulo fiscal alemán anunciado a principios de año y su impacto en la economía de la eurozona. Esto podría ser el catalizador necesario para que el euro vuelva a apreciarse frente al dólar.
  • USD:  Los escasos datos privados y públicos estadounidenses que hemos recibido en las últimas semanas continúan apuntando a una debilidad en la creación de empleo, a pesar de que los despidos se mantienen en niveles muy bajos. El informe Challenger de la semana pasada reflejó un aumento en los despidos, pero no hemos prestado demasiada atención a este dato, ya que, históricamente, no ha sido un indicador demasiado fiable. Dado que la Administración federal debería reanudar su funcionamiento esta semana, podríamos empezar a recibir algunos datos económicos próximamente. Se especula que los datos de empleo de septiembre podrían publicarse pocos días despuésde la reapertura, pero los de inflación de octubre, cuya publicación está prevista para este jueves, podrían no salir a la luz, almenos esta semana. También seguiremos de cerca la evolución de la bolsa estadounidense, ya que el efecto riqueza y la inversión en inteligencia artificial probablemente hayan supuesto un respaldo importante para el dólar en los últimos meses.
  • GBP: El Banco de Inglaterra mantuvo los tipos sin cambios la semana pasada, aunque por muy poco, ya que cuatro de los nueve miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) se mostraron en desacuerdo y abogaron por una bajada inmediata de tipos. No esperábamos que se produjeran tantas disensiones. Las comunicaciones parecieron allanar el camino para una mayor relajación monetaria al incidir en el debilitamiento del crecimiento y del mercado laboral. Asimismo, el banco señaló que la inflación podría haber tocado techo. Aunque todo ello parece apuntar a un recorte en la próxima reunión de diciembre, las marcadas divisiones dentro del comité no lo garantizan, y el gobernador Bailey podría verse forzado a ejercer su voto de calidad. La libra esterlina encajó bastante bien la reunión dovish del Banco de Inglaterra y se recuperó tras sufrir una breve caída. Mientras esperamos la publicación del presupuesto de otoño el 26 de noviembre, los datos económicos de esta semanas erán fundamentales, dada la aparente dependencia de ellos por parte del MPC para tomar su próxima decisión. Los datos de empleo publicados este martes han sorprendido negativamente ya que las peticiones de subsidio por desempleo han subido más de lo esperado, al igual que la tasa de desempleo. Por otro lado, se han destruido 22.000 puestos de trabajo entre los meses julio y septiembre. Si el PIB del tercer trimestre, que se publicará este jueves, también sorprende a la baja, todo ello podría allanar el camino del Banco de Inglaterra para bajar los tipos, si bien los presupuestos de otoño jugarán un papel clave en esta decisión.
10Nov

EuropeG plantea duplicar los fondos comunitarios de innovación, reformar la política de competencia y avanzar hacia una mayor integración política si Europa quiere preservar su soberanía económica y tecnológica.

Miguel Ángel Valero

EuropeG, el Grupo de Opinión y Reflexión en Economía Política dirigido por Antoni Castells, advierte que la Unión Europea (UE) se enfrenta a una brecha tecnológica persistente frente a EEUU y China, y corre el riesgo de quedar atrapada en la “trampa tecnológica media”. Con un gasto en I+D (Investigación y Desarrollo) equivalente al 2,3% del PIB frente al 3,5% estadounidense, la UE invierte un 35% menos en innovación, una diferencia que se mantiene estable en 2025, según afirma el Policy Brief nº 22, “La nueva política industrial en la Unión Europea”, firmado por Rafael Myro (Universidad Complutense de Madrid) y Vicente Salas (Universidad de Zaragoza).

El documento llama a duplicar los fondos comunitarios de innovación, reformar la política de competencia y avanzar hacia una mayor integración política si Europa quiere preservar su soberanía económica y tecnológica.

EuropeG subraya que la política industrial ha pasado de ser un asunto marginal para convertirse en un eje central de la agenda económica europea con el objetivo de lograr una Europa más competitiva.

El Policy Brief analiza la nueva estrategia comunitaria impulsada tras los informes Letta y Draghi y plasmada en la Brújula de la Competitividad de la Comisión Europea, que reconoce la necesidad de combinar mercado, regulación y acción pública estratégica. 

La UE afronta un cambio estructural en la gobernanza económica global: de un modelo basado en reglas a uno basado en bloques, donde la intervención selectiva de los Estados y la coordinación europea serán decisivas para asegurar resiliencia, autonomía y liderazgo tecnológico.

El informe plantea un “trilema” entre política industrial, regulación y defensa de la competencia, y describe tres escenarios: 

  • mercado regulado (predominio de regulación y competencia, modelo tradicional de la UE), 
  • mercado concertado (predominio de regulación y política industrial, cercano al modelo de EEUU desde 1980), 
  • y mercado dirigido (predominio de competencia y política industrial, similar al modelo chino). 

Los informes Letta y Draghi se inclinan por modelos entre el mercado dirigido y el concertado.

El déficit de innovación: una debilidad estructural

El informe identifica el déficit de innovación privada como la principal causa de la pérdida de competitividad europea. Mientras EEUU y China concentran su inversión en tecnologías emergentes —inteligencia artificial, biotecnología o semiconductores—, las empresas europeas siguen centradas en sectores maduros como la automoción o la maquinaria industrial.

La UE dedica un 2,3% de su PIB a I+D, frente al 3,5% de EEUU. Esta diferencia —más de un 35% menos de esfuerzo innovador— explica el retraso acumulado en productividad, rentabilidad empresarial y liderazgo tecnológico. El Policy Brief propone duplicar el presupuesto del Programa Marco de I+D hasta 200.000 millones€ y crear una agencia europea inspirada en el modelo estadounidense ARPA, famosa por haber impulsado avances como Internet o el GPS. Esta nueva agencia, integrada en el European Innovation Council, permitiría financiar proyectos tecnológicos de alto riesgo e impacto, con una gestión más ágil y flexible para competir con EEUU y China en innovación disruptiva.

Una de las conclusiones del documento es la necesidad de revisar el equilibrio entre la defensa de la competencia y la intervención pública. El marco comunitario se ha basado durante décadas en evitar distorsiones del mercado, pero hoy esa ortodoxia limita la capacidad de respuesta ante los grandes competidores globales. EuropeG plantea que la UE debe permitir estrategias industriales comunes, flexibilizar las ayudas de Estado y adaptar su política de competencia para promover campeones europeos en sectores estratégicos.

El informe insiste en que la escala de la transición tecnológica requiere instrumentos financieros europeos más potentes y coordinados. Propone ampliar el alcance del Banco Europeo de Inversiones, fortalecer los fondos de inversión pública, y movilizar el ahorro privado hacia proyectos industriales y tecnológicos. También sugiere mejorar la integración de los mercados de capitales y avanzar en una unión fiscal parcial que permita financiar proyectos comunes de innovación y sostenibilidad.

Transiciones verde y digital: avances insuficientes

EuropeG aplaude las iniciativas europeas —Chips Act, Critical Raw Materials Act e InvestIA—, pero advierte que su despliegue sigue siendo lento y burocrático. En el vehículo eléctrico, las importaciones chinas ya representan más del 50% del mercado europeo, y la empresa de EEUU Tesla continúa expandiendo su producción en la UE. De igual forma, en materia de inteligencia artificial, la inversión privada europea (11.000 millones€), es seis veces inferior a la estadounidense (67.000 millones€). En la digitalización, la UE se encuentra muy retrasada en áreas clave como la IA. 

La UE destaca en computación cuántica gracias a iniciativas como Quantum Flagship, pero necesita fortalecerse en sectores como salud, farmacia, defensa yaeroespacial, donde existen dependencias o se ha perdido cuota de mercado. 

Sin una coordinación real entre los Estados miembros, la UE corre el riesgo de quedar rezagada en la carrera tecnológica global. La política industrial solo puede prosperar en una Unión Europea con instituciones más fuertes y una visión común. La intervención selectiva del Estado beneficia a unos sectores y territorios más que a otros, y por tanto requiere una legitimidad política que hoy la UE aún no tiene plenamente desarrollada.

EuropeG considera que el avance hacia una Europa más integrada en materia económica y tecnológica será inevitable si la Unión quiere mantener su peso en la economía mundial. El documento concluye que Europa no puede seguir siendo un regulador global sin músculo industrial propio y que debe convertir la nueva política industrial en la base de un pacto de competitividad, soberanía y crecimiento sostenible.

El protagonismo de la política industrial en la UE enfrenta la dificultad de compatibilizar un intervencionismo selectivo con una estructura política débil que requiere unanimidad y el difícil encaje con la regulación y la defensa de la competencia, políticas tradicionalmente alejadas del dirigismo estatal.

La política industrial implica un intervencionismo selectivo del Estado en la economía para influir en la asignación de recursos productivos bajo criterios de interés general. La política industrial beneficia a unos colectivos más que a otros y, por tanto, necesita de un Estado fuerte y convencido de que el resultado final es positivo para el interés general. Los órganos políticos de la UE, en su diseño actual, tienen una hegemonía muy limitada sobre las políticas de los Estados nacionales. Si la UE quiere que la política industrial comunitaria adquiera más protagonismo en el conjunto de las políticas públicas, tal como demanda el escenario de política de bloques y no de reglas a la que parece dirigirse el mundo actual, el avance de Europa hacia una mayor integración política parece inevitable.

08Nov

Las diez principales empresas representan ahora el 32% de los ingresos netos totales, frente al 24% en 2009, lo que refleja una concentración récord. Las diez principales empresas europeas comenzaron con un peso similar en 2009, pero ahora solo representan el 16% de los beneficios.

Miguel Ángel Valero

Durante más de una década, el crecimiento de los ingresos netos del S&P 500 ha superado al del Stoxx 600 europeo. Sin embargo, se vislumbran signos de cambio, según un análisis de DWS. 

Desde la crisis financiera de 2009, los mercados bursátiles mundiales, en lugar de converger, divergían. En términos de ingresos netos agregados, se ha abierto una amplia brecha entre el S&P 500 de EEUU y sus homólogos mundiales, como el Stoxx 600 de Europa. Tanto el S&P 500 como el Stoxx Europe 600 comenzaron su andadura tras la crisis con beneficios similares, algo más de 0,5 billones$. En 2024, los ingresos netos del S&P 500 se han disparado hasta los 2 billones, lo que supone un aumento de 4,2 veces, mientras que el Stoxx Europe 600 solo ha logrado duplicarse hasta alcanzar los 1,1 billones de USD.

Por supuesto, la composición del índice explica gran parte de la historia. El motor de beneficios del S&P 500 está impulsado por un grupo reducido de gigantes tecnológicos y de las comunicaciones estadounidenses. Las diez principales empresas representan ahora el 32% de los ingresos netos totales, frente al 24% en 2009, lo que refleja una concentración récord. Las diez principales empresas europeas comenzaron con un peso similar en 2009, pero ahora solo representan el 16% de los beneficios. A primera vista, esto parece una desventaja, pero también puede significar resiliencia. Sin embargo, es interesante observar que sigue existiendo una gran diferencia si se tienen en cuenta sectores más tradicionales, como el industrial y el financiero.

El gráfico proporcionado por DWS muestra que el sector financiero ha impulsado tanto el bajo rendimiento de Europa tras la crisis como su reciente recuperación. El sector financiero domina el índice Stoxx 600 europeo, aportando un tercio de los ingresos netos, mientras que los sectores industrial y sanitario desempeñan un papel más importante que en EEUU. Muchas empresas industriales europeas, que en su día fueron una fuente de fortaleza, parecen enfrentarse a retos estructurales. En general, la base sectorial más amplia de Europa ha registrado un crecimiento más estable, aunque menos espectacular.

Entonces, ¿pueden Europa y su índice Stoxx 600 ofrecer algo más que una mayor diversificación con valoraciones aún algo más razonables? Como sostiene Thomas Bucher, responsable de estrategia de renta variable global de DWS, "las acciones estadounidenses son claramente caras. Sin embargo, en relación con su impresionante crecimiento de dos dígitos del beneficio por acción, la valoración podría no ser tan alarmante". 

Mientras tanto, estamos empezando a ver algunos signos alentadores en Europa a nivel empresarial. Las medidas de estímulo específicas, sobre todo el impulso a las infraestructuras en Alemania, están empezando a cambiar el rumbo. Pero aún es pronto y, dada la reciente fortaleza de los mercados bursátiles europeos, será fundamental mantener el impulso de los beneficios.

07Nov

Mientras Europa se vuelva con la energía solar pese a una demanda plana, en EEUU los centros de datos harán que el consumo supere a la suma de Italia, Alemania y Francia.

Miguel Ángel Valero

Europa vive un boom solar sin precedentes. Cada segundo se instalan cuatro paneles en algún punto del continente, y solo en 2025 se añadirán casi 70 gigavatios de nueva capacidad. La energía solar se ha convertido en símbolo de progreso, sostenibilidad y autonomía energética tras la crisis del gas ruso. Pero su éxito está empujando al límite una red eléctrica que fue diseñada para otra época.

Hace una década, los mapas de los centros de control europeos mostraban estabilidad total. Hoy, los paneles de monitoreo se tiñen de amarillo y rojo: señales de saturación. En 2024 se registraron más de 8.600 alertas de voltaje por encima de los límites permitidos, un aumento del 2.000% respecto a 2015, según ENTSO-E

El problema no es la energía solar, sino su velocidad de expansión. Desde 2020, Europa ha duplicado su potencia instalada mientras la demanda apenas creció un 2%. En países como España, Alemania o Italia, la solar ya aporta entre el 20% y el 25% de la generación total. Pero la red no puede absorber toda esa energía: el exceso provoca picos de tensión y, en casos extremos, apagones como el que dejó sin luz a 50 millones de personas en la península ibérica a comienzos de 2025.

El desequilibrio también distorsiona los precios. En Alemania, el 5% de las operaciones de 2024 se hicieron con precios negativos; en España, más de la mitad de la generación solar de mayo de 2025 se produjo bajo esas condiciones. Algunos productores incluso pagan por verter energía a la red. Aun así, las inversiones continúan, impulsadas por el bajo coste de los paneles y los objetivos climáticos. “Tenemos mucha inversión en solar y la demanda está plana”, alertan desde 50Hertz.

Europa empieza a reaccionar: Alemania penaliza la sobreproducción, Italia instala equipos estabilizadores y ENTSO-E propone que las plantas renovables ayuden a controlar el voltaje. Los compensadores síncronos y los inversores inteligentes pueden estabilizar el sistema, pero las inversiones en red avanzan demasiado despacio. España, por ejemplo, no tenía ninguno operativo el día de su gran apagón.

El reto europeo ya no es generar energía limpia, sino integrarla con seguridad. Mientras China y EE. UU. equilibran su oferta con una demanda industrial creciente, Europa enfrenta el escenario contrario: exceso de capacidad y consumo estancado. "Europa quiere liderar la transición energética, pero su infraestructura va por detrás. Si la revolución solar no viene acompañada de una revolución en redes, almacenamiento y gestión, lo que hoy simboliza progreso puede convertirse en una fuente de inestabilidad", advierte el analista Pablo Gil en The Trader.

Europa rebaja sus objetivos de emisiones

Por otra parte, Europa ha rebajado sus ambiciones climáticas y ha optado por fijar la reducción de emisiones al 80% en 2040 en lugar del 90% que estaba fijado. Johel Rodríguez, profesor de Organización Industrial en la Universidad Carlemany, señala que “una de las técnicas más conocidas para la definición de objetivos es la técnica SMART, que proviene de las siglas en inglés: Específico, Medible, Alcanzable, Relevante y Temporalmente definido. Sin embargo, durante la reciente reunión del Consejo de la Unión Europea sobre clima se ha agregado un nuevo matiz a esta definición: convertir un objetivo en 'alcanzable' a cualquier precio. Personalmente pienso que se ha pecado de definir un objetivo excesivamente ambicioso y que, al comprobar que no es posible alcanzarlo en el tiempo previsto, se ha optado por redefinir la estrategia". 

"Una posibilidad habría sido ajustar el objetivo a algo más realista; otra, ampliar el plazo para lograrlo. Pero, como ha demostrado la UE, también existe una tercera vía: mantener los objetivos intactos mientras se relajan las políticas y se buscan atajos que permitan seguir presumiendo de la ambición verde de los Estados miembros. Estas medidas no implican que la UE renuncie al objetivo global, sino que introducen nuevos mecanismos de flexibilidad para la redistribución o compensación geográfica y temporal de las emisiones. Traducido al lenguaje cotidiano sería como presumir de tener la casa impecable y un estricto protocolo para sacar al perro y tirar la basura todos los días, con la diferencia de que ahora puedo delegar esas tareas en alguien que me garantiza que mi casa estará limpia… aunque salga por el vecindario sin bolsa o deje la basura repartida entre mi casa y el contenedor. Aunque la intención es buena, y el objetivo plenamente válido y necesario para la sostenibilidad del planeta, no se puede mantener una agenda verde que entre en conflicto con el crecimiento económico. No se puede obligar a los Estados a elegir entre crecer, mantener los criterios ASG y competir en un mundo donde no todos están sujetos a las mismas reglas. Sin embargo, parece que la UE ha optado por relajar sus promesas y adoptar políticas poco coherentes, más orientadas a ganar votos y preservar una superioridad moral en temas ambientales que a cuestionar el relato construido de 'salvar el planeta'”. 

May López, profesora de OBS Business School y directora de Empresas por la Movilidad Sostenible, añade: “Inicialmente el objetivo no cambiaría, lo que cambiaría es el modo de alcanzarlo, permitiendo a aquellos que no consigan alcanzarlo vía reducción de emisiones de CO2, hacerlo a través de programas de compensación de emisiones. Compra de créditos de carbono que supondría una penalización económica para las empresas que no cumplan los objetivos al tener que invertir en proyectos de compensación en países en desarrollo.”

Robeco: EEUU entra en un superciclo energético

Por su parte, EEUU se está adentrando en una nueva era de aumento de la demanda de electricidad: un superciclo energético. Esto supondrá un cambio radical en la asignación de capital a la generación de energía, la infraestructura de la red y las tecnologías de almacenamiento, así como importantes oportunidades de inversión para la estrategia Robeco Smart Energy.

La IA, la electrificación y la descarbonización están incrementando la demanda de energía. Las redes antiguas y la falta de inversión en infraestructuras limitan la oferta. El desajuste entre la oferta y la demanda está provocando un nuevo superciclo de inversión

EEUU está en el epicentro de este incremento, ya que se espera que su demanda de energía en la próxima década se triplique respecto a su demanda en las dos décadas anteriores. Por lo tanto, su consumo total pasaría de 4.100 TWh en 2024 a5.300 TWh en 2035. Este aumento equivale al consumo anual combinado de Italia, Alemania y Francia.

Los principales factores que impulsan la demanda están claros:

  • Centros de datos y computación de IA: El consumo eléctrico de los centros de datos, los cuales ya son grandes consumidores de energía, aumentará a un ritmo anual del 15% (TCAC) de aquí a 2035. Los centros de datos ya representan alrededor del 3% de la demanda total y podrían llegar al 10% en 2035.
  • Calefacción y refrigeración comerciales y residenciales: Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el uso de electricidad superará al del gas natural para calentar espacios y agua, tanto en edificios de nueva construcción como en los renovados, a medida que las oficinas, los locales comerciales y las instalaciones institucionales pasen a utilizar sistemas eléctricos de calefacción, calentamiento, ventilación y aire acondicionado. Prevemos que estos segmentos crezcan a un ritmo del 1,1% anual (TCAC) hasta 2035, muy por encima del 0,7% de la última década.
  • Electrificación industrial: La industria manufacturera estadounidense se está expandiendo debido a los aranceles y las tendencias de reshoring, y está integrando la automatización y la robótica basadas en IA. Prevemos que la TCAC de la electrificación industrial crecerá hasta un 1,9% de aquí a 2035,un ritmo muy por encima de la media histórica del 0,6%.
  • Transporte: A pesar de las decepcionantes cifras de ventas de vehículos eléctricos (VE) en EEUU, en la actualidad hay unos 5 millones de ellos circulando, lo que representa en torno al 2% del parque total de turismos. Aunque el mix de ventas de vehículos nuevos se mantuviera estable (en torno al 9%), la TCAC del número de VE aumentaría en torno a un15% hasta 2035, con lo que se alcanzarían los 22 millones. En 2035, los VE podrían representar cerca del 10% de la demanda total.

Tras décadas de consumo estable, la red estadounidense no está preparada para este nivel de crecimiento. La retirada del carbón y la lentitud en la concesión de permisos a los sistemas de energías renovables han limitado el suministro eléctrico. Los organismos reguladores de la energía advierten de que la mitad de EEUU se enfrenta a un déficit de suministro eléctrico en la próxima década. 

La distribución complica aún más las cosas. El final de la vida útil de más del 30% de las líneas de transmisión y de casi el 50% de las infraestructuras de distribución está próximo. Los precios de la capacidad en los mercados en los que opera PJM se han multiplicado por diez en cuatro años, mientras que los de la electricidad han aumentado un 4% anual, lo cual subraya la tensión entre fiabilidad y asequibilidad.

En los últimos cinco años, el importe de la factura de la luz se ha incrementado un 24% a lo largo y ancho de EEUU. 

El entorno político de EE.UU. está evolucionando para hacer frente a este gran aumento. La orden ejecutiva de Emergencia Energética Nacional de 2025 contempla permisos por la vía rápida y desregulaciones, sobre todo para las centrales térmicas de gas y las mejoras en la transmisión. Al mismo tiempo, los incentivos heredados de la Inflation Reduction Act (IRA) y de la One Big Beautiful BillAct (OBBBA) siguen canalizando capital hacia las energías renovables y la resiliencia de la red eléctrica. El consenso bipartidista sobre la fiabilidad de la red garantiza un telón de fondo favorable a la inversión en infraestructuras energéticas estadounidenses.

Prevemos que EEUU añadirá entre 500 y 600 GW de capacidad de aquí a 2035, y que las energías renovables representarán aproximadamente entre el 60 y el 70% de estas adiciones. Por su parte, el gas natural seguirá siendo el pilar de la fiabilidad. A pesar del escrutinio político y de la OBBBA, se espera que las energías renovables superen la capacidad de gas adicional. Mientras tanto, con el respaldo de la administración estadounidense actual, la actividad de las centrales térmicas de carbón podría prorrogarse, y las compañías de servicios públicos ya están planificando activamente nuevos proyectos de producción de gas. La popularidad de la energía nuclear también está creciendo, pero su elevado coste y los largos plazos de construcción la convierten en una solución inviable a corto plazo.

Según la AIE, el mix energético de EE.UU. en 2040 podría estar compuesta por 900GW de energía solar, 600 GW de energía eólica, 450 GW de gas natural, 250 GW de almacenamiento en baterías, 100 GW de energía procedente del carbón y energía nuclear. Este mix pone de manifiesto la necesidad de disponer de un volumen de energía despachable que esté 'siempre disponible' para complementar las fuentesde energía renovables intermitentes.

Modernización de la red: Una cuestión público-privada

A medida que aumente el consumo, las redes eléctricas antiguas se verán sometidas a una presión cada vez mayor. El Departamento de Energía subrayó que en los próximos 10 años, EE.UU. tendrá que incorporar una capacidad de transmisión similar a la añadida en los últimos 60 años. En 2050, las redes eléctricas tendrán que ser al menos dos o tres veces mayores para seguir el ritmo de las tendencias de electrificación, expansión de los centros de datos y transición a energías limpias.

Se espera que el gasto en la ampliación de las redes supere los 100.000 millones$ anuales a finales de la década, y que se beneficien de ello los proveedores de infraestructura de redes, componentes de redes inteligentes y equipos para los consumidores finales.

05Nov

Las negociaciones comienzan a acelerarse a medida que se hacen más evidentes las consecuencias del cierre gubernamental.

Miguel Ángel Valero

Día 36 (ya camino del 37) de cierre del Gobierno en EEUU, convirtiéndose en el más largo de la historia. Las presiones se incrementan con el programa de ayuda alimentaria (SNAP, por sus siglas en inglés), en el limbo jurídico; retrasos aeroportuarios acumulándose ante la falta de controladores aéreos –el secretario del Departamento de Transporte ha señalado que la semana que viene se podrían ver obligados a cerrar zonas del espacio aéreo ante la incapacidad de gestionar todo el tráfico– y las derrotas electorales en las recientes elecciones a Gobernador en Virginia y Nueva Jersey y la alcaldía de Nueva York (ganada por Zohran Mamdani, el primer regidor musulmán de la ciudad y el de menor edad en un siglo).

Los demócratas buscan que el daño causado por el cierre de Gobierno fuerce a los republicanos a hacer concesiones. Pero en la última votación se rechazó un paquete de leyes especiales que pretendía financiar parcialmente algunas agencias y programas federales. 

Para desbloquear la situación hacen falta 60 senadores votando a favor y que la última votación fue 54–44, con ningún demócrata cambiando de bando. Actualmente, la principal vía de negociación entre los sectores moderados de ambos partidos se centra en encontrar fórmulas para compensar el aumento del gasto sanitario que supondrá el fin de las ayudas del Obamacare. Una línea de acuerdo que ha generado optimismo en los republicanos incluso llevándolos a señalar que podría desbloquear la situación esta semana. 

Por su parte, Trump ha insinuado la posibilidad de eliminar la regla de los 60 votos en el Senado, lo cual también requeriría una mayoría cualificada para su aprobación. Esta medida permitiría reabrir el Gobierno con una mayoría simple, aunque podría volverse en contra de los republicanos si los demócratas recuperan el control de la cámara en el futuro.

Las presiones siguen aumentando para el lado republicano, aunque la maquinaria de la culpa siga funcionando –la Casa Blanca tiene una web con los efectos del cierre de Gobierno provocado por los demócratas–, las negociaciones comienzan a acelerarse a medida que se hacen más evidentes las consecuencias del cierre gubernamental.

En este contexto, la última Perspectiva Semanal de UBP: La cautela de la Fed y la resiliencia de los beneficios económicos destaca que, aunque la Reserva Federal recortó los tipos de interés en 25 puntos básicos, pero el tono prudente de Jerome Powell sobre posibles reducciones adicionales en diciembre provocó reacciones mixtas en los mercados.

Los sólidos resultados empresariales, especialmente en el sector tecnológico, respaldaron a la renta variable, mientras que los rendimientos de los bonos repuntaron.

El dólar estadounidense se fortaleció ante la debilidad del yen japonés y el oro se consolidó en torno a los 4.000$ onza.

04Nov

El nuevo Plan Quinquenal tiene como objetivo ampliar la clase media, que crezca, consuma más, y ahorre menos.

Miguel Ángel Valero

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, pone el foco en dos acontecimientos clave ocurridos en China en las últimas semanas que, con gran probabilidad, influirán de manera decisiva en sus perspectivas futuras. El primero es la publicación del nuevo Plan Quinquenal, que en gran medida continúa con el planteamiento existente. El segundo es la reunión entre los presidentes Trump y Xi Jinping, en la que se estableció un marco para las negociaciones comerciales para los próximos 12 meses.

El plan quinquenal busca mantener el crecimiento económico anual dentro de un “rango razonable”, que este experto estima en torno al 4-5 %. Uno de sus principales objetivos es aumentar de forma significativa el consumo de los hogares en proporción al PIB. Esto refleja la continuación de un cambio estructural: un giro progresivo desde la industria manufacturera - que ha impulsado el crecimiento chino durante las últimas dos décadas- hacia una economía más orientada al consumo interno.

También hace hincapié en garantizar que el crecimiento de los ingresos de los hogares siga el ritmo del crecimiento del PIB, lo que sugiere de nuevo un objetivo de alrededor del 4-5%. Además, tiene como objetivo ampliar aún más la población que recibe ingresos medios, un tema clave en los mercados emergentes. A medida que esta clase media crezca, se espera que consuma más y, en el caso de China, que ahorre un poco menos.

Otro aspecto clave es el impulso de China hacia la autosuficiencia tecnológica, especialmente relevante en la actual era de las 'guerras de chips'. Esta ambición viene acompañada de esfuerzos por reforzar la base manufacturera del país y del reconocimiento de que, aunque China avanza hacia un modelo más orientado al consumo, la industria manufacturera continúa desempeñando un papel esencial en su economía.

China sigue avanzando en su programa contra la “involución”, una política vigente desde hace tiempo. Esta iniciativa busca frenar la competencia excesiva y el exceso de capacidad en sectores clave como los vehículos eléctricos y la energía solar. El objetivo es promover la consolidación del sector y limitar las guerras de precios, a fin de estabilizar los beneficios empresariales, prevenir presiones deflacionarias y fomentar el crecimiento sostenible. Es probable que China mantenga esta estrategia en el tiempo, impulsando a empresas líderes nacionales en industrias estratégicas.

Tierras raras como herramienta estratégica y de influencia

China parece haber jugado bien sus cartas en la reciente escalada de tensiones comerciales con Estados Unidos. Las tierras raras se han convertido en una herramienta estratégica para que China ejerza influencia, y han sido un factor clave para que EEUU volviera a la mesa de negociaciones. China domina tanto los recursos como la producción de elementos de tierras raras, y parece haber aprovechado esa posición con eficacia. 

China insinuó la posibilidad de restringir las exportaciones de tierras raras, lo que provocó que EEUU respondiera amenazando con la imposición de aranceles del 100% que desencadenó una escalada de tensiones en las últimas semanas. Curiosamente, los mercados se han mantenido imperturbables en gran medida, con la creencia generalizada de que las conversaciones concluirían de forma positiva.

China se ha comprometido ahora a comprar soja estadounidense, lo que debería aliviar la presión sobre los agricultores estadounidenses. También ha acordado limitar las exportaciones de materiales utilizados en la producción de fentanilo, una droga altamente adictiva que actualmente está causando importantes problemas sociales en EEUU.

Por otro lado, Estados Unidos ha retirado su amenaza de imponer aranceles del 100% a los productos chinos y ha suavizado algunas de las restricciones y los costes que se iban a aplicar al transporte marítimo chino.

La exitosa reunión entre los presidentes Trump y Xi la semana pasada ha puesto de manifiesto que probablemente podremos dejar atrás las preocupaciones sobre los aranceles del 100%, al menos durante los próximos 12 meses. Hay programadas dos reuniones más entre estos líderes para 2026, lo que debería ayudar a mantener un tono constructivo durante este período.

Pero ¿podemos dar por terminada esta historia? Quizá no. Se trata de las dos mayores superpotencias económicas del mundo, y es improbable que siempre actúen en perfecta armonía. Esto podría ser simplemente una pausa, más que una conclusión. 

China sigue manteniendo una perspectiva a largo plazo. Ha logrado avances significativos en la diversificación de su economía, reduciendo su fuerte dependencia de las exportaciones a EEUU, lo que la dota de mayor resiliencia ante futuros cambios en la dinámica del comercio mundial. Las exportaciones chinas a EEUU han disminuido un 27% interanual, pero las totales han aumentado un 8%. Actualmente, las exportaciones a EEUU representan solo el 12% del comercio total de China, frente al 20% en 2018, cuando el presidente Trump inició la primera ronda de guerras comerciales.

Actualmente, el arancel efectivo estadounidense es significativamente mayor sobre los productos chinos: alrededor del 47%, en comparación con el 20% existente a principios de año. A pesar de esto, China parece estar adaptándose bien. En los últimos años, se ha diversificado eficazmente, aprovechando al máximo la Iniciativa Belt & Road para abrir nuevos mercados y expandir su influencia global. A medida que China continúe evolucionando hacia una economía más orientada al consumo, esta transición debería impulsar el crecimiento a largo plazo. 

"Nuestras perspectivas sobre los mercados emergentes siguen siendo constructivas y mantenemos una visión positiva sobre China. Somos conscientes de que los mercados han experimentado un fuerte repunte en los últimos 12 meses, pero aún vemos margen para un mayor impulso positivo", concluye el experto de Columbia.

03Nov

El mayor riesgo proviene justo de la duración de este bloqueo dado que nunca hubo en EEUU un cierre total del Gobierno tan extendido en el tiempo, lo que podría intensificar los efectos negativos de este episodio.

Miguel Ángel Valero

El contador también sigue avanzando en el cierre del Gobierno en EEUU, que esta semana batirá récords. Las negociaciones siguen enquistadas y tras más de trece votaciones a diferentes propuestas, republicanos y demócratas no se ponen de acuerdo sobre cómo financiar las cuentas públicas estadounidenses. A medida que pasa el tiempo la presión para desbloquear esta situación va en aumento: se estima que más de 4.000 millones$ de salarios a los funcionarios no se han pagado en octubre, entre ellos, los del colectivo de controladores aéreos. 

Un efecto que parece ya estar haciendo mella en los aeropuertos americanos dado que este domingo 2 de noviembre se han reportado atrasos considerables e incluso la agencia de Gestión de Emergencias de la Ciudad de Nueva York aseguró que la escasez de controladores en el aeropuerto internacional JFK ha provocado una interrupción temporal de los despegues y la necesidad de que los vuelos con destino a Nueva York fueran retenidos en sus aeropuertos de salida para evitar una mayor congestión.

Unido a ello, al no haber acuerdo para la financiación pública tampoco habría fondos liberados para pagar las ayudas alimentarias (programa SNAP) que ofrecen cobertura a cerca de 42 millones de estadounidenses. 

Además, este fin de semana comenzó también el periodo de inscripción a seguros médicos a través de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), conocida como Obamacare. Unos 20 millones de estadunidenses se han beneficiado hasta ahora de estos subsidios, que expirarían bajo el mandato de Trump y que son uno de los principales puntos de desacuerdo en las negociaciones para reabrir el Gobierno.

En el pasado, estos episodios de paralización han significado una reducción del PIB de entre una y dos décimas a la semana. Un efecto negativo, pero que en gran medida suele ser temporal dado que una vez se retoma el normal funcionamiento del Gobierno se recupera la actividad. En esta ocasión, el mayor riesgo proviene justo de la duración de este bloqueo dado que nunca tuvimos un cierre total del Gobierno tan extendido en el tiempo, lo que podría intensificar los efectos negativos de este episodio – solamente en el Trump 1.0, hubo un cierre de 35 días, pero que en aquella ocasión fue parcial.

El otro efecto de la parálisis de los funcionarios es que no se están pudiendo publicar las estadísticas económicas oficiales en EEUU y una semana más navegaremos mirando los datos macroeconómicos ofrecidos por fuentes alternativas y privadas. Con ello, esta semana en EEUU el protagonismo será para los datos de confianza de los empresarios (ISM de servicios el miércoles 5 de noviembre), mientras que, en ausencia por segundo mes consecutivo de los datos oficiales del mercado laboral, esta semana se publicarán las vacantes (encuesta JOLTS) y serán especialmente relevantes los datos de nóminas privadas de la consultora ADP, que se convertirán en la principal referencia de la salud del empleo. Tras la caída del mes anterior, para octubre se anticipa una recuperación de la contratación (+30 mil puestos de trabajo) que de confirmarse apoyaría al dólar que ha llegado a estar en en máximos desde inicios de agosto, acercándose al nivel de 1,15 EUR/USD.

Eurizon: desaceleración del empleo y más contratación temporal

El informe mensual The Globe, de Eurizon, coloca el foco en cuatro puntos:

  • Los mercados mantienen un tono constructivo, apoyados en unos beneficios empresariales sólidos en Estados Unidos y unas perspectivas de crecimiento global todavía positivas. A pesar del cierre del Gobierno estadounidense, que ha paralizado la publicación de numerosos datos oficiales, la evolución del consumo y los resultados corporativos siguen mostrando resiliencia.
  • La Reserva Federal ha reanudado el ciclo de bajadas de tipos tras un año de pausa, con una inflación moderada y un impacto limitado de las tensiones comerciales. En la Eurozona, el BCE mantiene una política monetaria neutral, con tipos en niveles coherentes con la inflación. La actividad se ve apoyada por los planes de gasto público en defensa e infraestructuras, especialmente en Alemania, mientras que la reciente crisis política en Francia tuvo un efecto solo transitorio.
  • El foco del mes ha estado en los indicadores de alta frecuencia, que han sustituido a los datos oficiales durante el cierre del Gobierno en EEUU. Los índices de Indeed y ASA Staffing reflejan una desaceleración del empleo y un aumento de la contratación temporal, mientras que el consumo se mantiene firme según los datos del Redbook. El mercado inmobiliario también muestra cierta mejora, con precios al alza y tipos hipotecarios a la baja. La Fed de Cleveland estima una ligera moderación de la inflación y el Indeed Wage Tracker confirma una normalización de los salarios.
  • En los mercados financieros, las rentabilidades de la deuda soberana descendieron ligeramente, los diferenciales de crédito se mantienen en niveles reducidos y la renta variable avanzó durante el mes. El euro se estabiliza en torno a 1,16 USD, el dólar podría permanecer débil a corto plazo y el petróleo ronda los 60 dólares por barril tras el alto el fuego en Gaza.

Ebury: el recorte hawkish de la Reserva Federal impulsa el dólar

Tanto el resultado de la votación como la rueda de prensa del presidente Powell pusieron de manifiesto que el posicionamiento generalizado del comité no se inclina necesariamente a favor de más recortes de tipos. Todas las clases de activos reaccionaron cómo cabía esperar: los rendimientos de los bonos del Tesoro se dispararon, los diferenciales crediticios crecieron, las Bolsas cayeron y el dólar se fortaleció frente a todas las principales divisas. La libra esterlina fue la gran perdedora del G10 por el nerviosismo en torno a la presentación del presupuesto este mes. Curiosamente, muchas de las principales divisas de los mercados emergentes se vendieron de forma menos agresiva que las del G10. 

Aún no se vislumbra el final del cierre del Gobierno estadounidense, por lo que no se esperan demasiadas noticias económicas procedentes de EEUU. La excepción será el informe de empleo del sector privado elaborado por ADP, que se publicará el miércoles y recibirá una atención especial por parte de los mercados dada la ausencia de publicaciones económicas. El jueves se reunirá el Banco de Inglaterra y también recibiremos los datos de ventas minoristas de la zona euro. Dado que estas últimas hacen referencia al mes de septiembre, no arrojarán demasiada luz sobre el estado económico actual de la Eurozona.

  • EUR El crecimiento del PIB de la eurozona en el tercer trimestre sorprendió ligeramente al alza y confirmó el aumento de dinamismo económico evidenciado en las últimas encuestas de confianza empresarial. Esta noticia positiva eclipsó en gran medida la reunión anodina del BCE, en la que Lagarde se ciñó estrictamente al guion y dio a entender que, efectivamente, el ciclo de recortes ha llegado a su fin, algo que los mercados ya daban por hecho. El giro hawkish de la Fed ha llevado al euro hacia el extremo inferior del rango de 1,14-1,19 que mantiene desde junio. Dado que la economía de la zona euro sigue mostrándose resiliente y que el enorme paquete fiscal alemán comienza a manifestarse, creemos que la moneda común se encuentra en niveles atractivos de compra. 
  • USD Aunque la Reserva Federal recortó los tipos de interés tal y como se esperaba y solo introdujo cambios menores en su comunicado por la falta de datos económicos, el discurso de Powell fue inequívocamente hawkish. Dejó claro que él recorte de tipos de diciembre no está ni mucho menos garantizado. Además, a lo largo de la semana escuchamos más comentarios hawkish por parte de presidentes regionales de la Fed, que rotarán en 2026 para ocupar puestos con derecho a voto. Esto pone de relieve el desacuerdo que existe entre los responsables de la Fed y los mercados en cuanto al momento en el que se producirán las siguientes bajadas de tipos y la magnitud de las mismas. Mientras esperamos la reapertura del Gobierno federal y la reanudación de las publicaciones económicas, es probable que la atención vuelva a posarse sobre las tensiones entre la Administración Trump y la Reserva Federal. Sin duda, uno de los grandes focos de atención el año que viene será el nombramiento del próximo presidente de la Fed, ya que el mandato de Powell acaba en mayo. 
  • GBP Se espera que la potencial caída de la productividad provoque una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento elaboradas por la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR). Dado el escaso apetito del Partido Laborista por recortar el gasto público y la falta de margen para aumentar la deuda pública, solo queda una posibilidad: que los impuestos se suban más de lo previsto inicialmente el 26 de noviembre. La posible subida de impuestos a las rentas más altas no está siendo bien acogida por los mercados, ya que no solo estaría rompiendo una promesa electoral del Gobierno, sino que además podría tener implicaciones gravísimas para la economía británica en 2026. Para colmo, algunos responsables del Banco de Inglaterra han hecho declaraciones bastante dovish y los mercados descuentan un recorte de tipos el jueves con una probabilidad del 30 %. Seguimos pensando que los halcones se impondrán en la reunión de esta semana y que los tipos se mantendrán intactos, pero es probable que haya un puñado de miembros que voten a favor de una bajada. Por otro lado, se podría argumentar que el bajo rendimiento de la libra esterlina está empezando a crear una oportunidad de compra, sobre todo si el presupuesto de otoño resulta menos perjudicial de lo temido y el Comité de Política Monetaria mantiene los tipos intactos hasta finales de año.
30Oct

La gira asiática de Trump ha servido para enviar un mensaje de poder y reafirmar alianzas, pero también ha dejado claro que la guerra comercial entra en una nueva fase. China y EEUU ya no compiten solo por aranceles o minerales: disputan el liderazgo del futuro económico del continente.

Miguel Ángel Valero

Donald Trump fue a Asia con un objetivo claro: fortalecer alianzas estratégicas, reordenar las reglas del comercio global y reafirmar el papel de EEUU como potencia dominante en la región. En una gira que combina gestos diplomáticos, acuerdos comerciales y una narrativa de poder, el presidente de EEUU ha buscado reforzar lazos con viejos aliados como Japón y recuperar terreno frente a una China que responde con rapidez, ampliando su influencia en el Sudeste Asiático.

Su primera parada fue Malasia, donde participó en la cumbre de la ASEAN. Allí selló acuerdos con cuatro países (Malasia, Tailandia, Vietnam y Camboya) destinados a garantizar el acceso estadounidense a minerales críticos, clave para las industrias tecnológica y militar. Estos pactos también contemplan exenciones arancelarias para algunos productos regionales, en un intento de contrarrestar la creciente dependencia de China en la cadena de suministros global. Sin embargo, los documentos firmados fueron deliberadamente vagos: más gestos políticos que compromisos tangibles, en la línea del estilo negociador que Trump ha mantenido desde su primer mandato.

El contraste llegó al día siguiente, cuando Pekín respondió con su propia jugada estratégica. China anunció la expansión del Acuerdo de Libre Comercio ASEAN-China (CAFTA 3.0), un pacto que profundiza su integración económica en el bloque. El nuevo tratado incluye cláusulas para reducir barreras comerciales, impulsar la economía verde y coordinar estándares regulatorios en sectores como los vehículos eléctricos y la energía limpia. En la práctica, es una maniobra para absorber parte de la presión de los aranceles estadounidenses y abrir nuevos mercados para sus exportaciones industriales. Mientras Trump busca aislar a China mediante acuerdos bilaterales, Pekín refuerza su liderazgo regional apelando a la unidad multilateral y a la transición verde.

El segundo capítulo de la gira tuvo lugar en Tokio, donde Trump se reunió con la recién elegida primera ministra Sanae Takaichi, la primera mujer en liderar Japón. Ambos reafirmaron la alianza entre sus países, calificada por Trump como “la más fuerte del mundo”. Firmaron documentos sobre comercio y minerales estratégicos, pero nuevamente sin detalles concretos. En teoría, Japón se compromete a financiar 550.000 millones$ en proyectos estadounidenses, aunque el origen y destino de esos fondos siguen siendo difusos. El encuentro tuvo varios componentes simbólicos, pero más allá de los gestos, la nueva mandataria japonesa aprovechó la visita para anunciar un aumento del gasto en defensa hasta el 2 % del PIB antes de marzo de 2026, adelantando dos años el calendario original. Con ello busca reforzar la capacidad militar japonesa frente a las amenazas de Corea del Norte y la presión creciente de China en el Pacífico.

La visita a Japón cierra un tramo clave de una gira que culmina con un encuentro entre Trump y Xi Jinping en Corea del Sur, durante la cumbre de APEC. Después de años de tensiones arancelarias, restricciones tecnológicas y políticas de “friend-shoring” que pretenden trasladar las cadenas de suministro y producción a países aliados o “amigos”, el diálogo directo entre ambos líderes marca un punto de inflexión. 

En Busán (Corea del Sur), Trump y Xi Jinping firman la pipa de la paz. Al menos, hasta el siguiente desencuentro. El esperado encuentro, descrito como "increíble" por Trump, entre los líderes de las dos principales economías del mundo concluyó con una tregua en la guerra comercial. Siguiendo el patrón del Trump 1.0, tras las hostilidades llega el entendimiento: ambas partes han cedido, conscientes de que se necesitan mutuamente para continuar su competición estratégica. 

Por un lado, EEUU se muestra más dispuesto a permitir la exportación de semiconductores de alta gama a China y, además, reduce del 20% al 10% los aranceles vinculados al fentanilo, situando la tasa total sobre China en torno al 45% (incluyendo los gravámenes ya impuestos en el Trump 1.0). Esto supondría una disminución de aproximadamente un punto en el arancel teórico promedio. 

Por su parte, China aplaza durante un año las restricciones sobre las tierras raras y se compromete a retomar las compras de soja. 

Así, Trump resuelve un problema autoinducido, generando una sensación de victoria en una batalla geopolítica que perdurará más allá de su mandato político. Y anuncia visita a China en 2026.

Trump asegura que “vamos a trabajar juntos para ver si podemos hacer algo” para que finalice la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania.

EEUU ha aceptado suspender un año más los aranceles recíprocos del 24% impuestos por Trump a China. Éstos ya se habían pausado durante 90 días en mayo tras una tregua entre los dos países, y se habían prorrogado en agosto. La pausa expiraba el 10 de noviembre, pero ahora se extiende un año adicional. Pekín se compromete igualmente a suspender un año “las medidas de represalia” adoptadas contra estos gravámenes.

Washington ha aceptado suspender durante un año la ampliación de la lista de entidades sometidas a controles de exportaciones, según el portavoz. Este cambio normativo introducido por Washington en septiembre, y que afectaba potencialmente a miles de subsidiarias de empresas chinas, había desatado la furia de Pekín: su repuesta fue aprobar poco después la batería de restricciones adicionales a las tierras raras, que despertó a su vez la ira de Washington. Ahora, las restricciones quedan en un limbo los próximos 12 meses. 

“China suspenderá durante un año la aplicación de las medidas de control de exportaciones correspondientes anunciadas el 9 de octubre, y estudiará la formulación detallada de planes específicos”, ha señalado el portavoz de Comercio. Ambas parte han acordado, además, dejar en pausa, también durante un año, las nuevas tarifas portuarias recíprocas introducidas hace un par de semanas. Y el Gobierno chino ha asegurado que se han alcanzado consensos sobre “la cooperación antidrogas en materia de fentanilo, la ampliación del comercio agrícola. y el tratamiento de casos empresariales específicos”.

También se recupera el principio de acuerdo para la venta de TikTok en EEUU, tal y como se había pactado en septiembre durante un encuentro de los negociadores comerciales chinos y estadounidenses en Madrid.

Sin embargo, los analistas no anticipan un deshielo inmediato: las posiciones siguen lejos en materia de comercio, energía y control de cadenas de suministro. Los acuerdos de Washington con la ASEAN buscan garantizar acceso a minerales y productos estratégicos, pero el CAFTA 3.0 chino podría diluir parte de su impacto, consolidando la influencia de Pekín en los sectores verdes y manufactureros. El resultado es un tablero más fragmentado, donde los países del Sudeste Asiático juegan a equilibrar fuerzas entre las dos superpotencias.

Trump parece decidido a replicar su estrategia de 2018: presión arancelaria, nacionalismo económico y diplomacia directa con los líderes más relevantes de la región, el contexto hoy es distinto. Pero China tiene un papel mucho más sólido en Asia, Japón acelera su rearme, y la ASEAN se ha convertido en el campo de batalla comercial más importante del planeta. 

La gira asiática de Trump ha servido para enviar un mensaje de poder y reafirmar alianzas, pero también ha dejado claro que la guerra comercial entra en una nueva fase. China y EEUU ya no compiten solo por aranceles o minerales: disputan el liderazgo del futuro económico del continente. 

"En el fondo, lo que está en juego no es solo el comercio entre naciones, sino el control de las rutas del crecimiento global. Cada arancel, cada acuerdo y cada gesto diplomático forman parte de una estrategia mayor: asegurar quién marca las reglas del juego en la próxima década. Los inversores lo saben, y por eso observan con tanta atención esta nueva fase del pulso entre Washington y Pekín", comenta el analista Pablo Gil en The Trader.

En juego el dominio marítimo

Por otra parte, Trump ha reactivado uno de los frentes más estratégicos de su rivalidad con Pekín: el dominio marítimo. Ya había expresado su preocupación por la influencia china en infraestructuras críticas como el Canal de Panamá (donde la compañía CK Hutchison, de Hong Kong, gestiona terminales a ambos extremos del paso por el que circula el 40% del tráfico de contenedores estadounidense). Ahora, con las tensiones comerciales de nuevo al alza, el presidente ha incluido el sector marítimo y logístico en su nueva ronda de aranceles, advirtiendo que no permitirá que “China controle los puntos de estrangulamiento del comercio mundial”. 

Para la visión de Trump, la gestión de estos puertos equivale a tener a Pekín con una mano sobre la garganta de la cadena global de suministros, lo que justificaría la necesidad de “recuperar” el control estadounidense.

Pero la preocupación va mucho más allá de Panamá. China lleva dos décadas construyendo una red de influencia marítima que abarca más de noventa puertos de aguas profundas repartidos por todos los continentes. Empresas estatales como Cosco Shipping o conglomerados como Hutchison controlan o gestionan terminales en algunos de los enclaves más estratégicos del planeta: el Pireo en Grecia, Chancay en Perú, Lekki en Nigeria o Darwin en Australia. En total, las compañías chinas están presentes en un tercio de los puertos africanos y en un 10% de la capacidad portuaria europea. Esa red no solo garantiza ventajas comerciales, sino también geopolíticas. China exporta el 15% de los bienes mundiales y necesita mantener abiertas sus rutas marítimas, pero cada nueva concesión portuaria le da algo más que seguridad logística: le da influencia. En África, América Latina y el Mediterráneo, los puertos construidos con financiación china ya han recibido buques de guerra del Ejército Popular de Liberación. Y en el Cuerno de África, el que empezó como un “puerto comercial” en Yibuti, se transformó en la primera base militar china en el extranjero.
Washington teme que ese patrón se repita. Si China controla puertos clave, puede condicionar despliegues militares, obstaculizar rutas o recabar inteligencia. Los analistas del Pentágono advierten que, en caso de conflicto por Taiwán, Pekín podría retrasar la llegada de buques estadounidenses a la región simplemente limitando operaciones en los puertos que administra. Por eso, Trump ha pedido a Panamá revocar la concesión china y ha aplaudido los intentos de Australia por recuperar el control del puerto de Darwin, alquilado a una compañía china por 99 años. Pero revertir el avance chino ya no parece posible. Pekín ha construido una red demasiado grande e integrada en el comercio global como para desmantelarla sin consecuencias económicas.

El poder de China en los mares no se mide solo en barcos o bases, sino en puertos, grúas y contratos. Xi Jinping lo entendió hace tiempo: quien controla las rutas controla el comercio, y quien controla el comercio controla el poder. Trump lo ha comprendido ahora, cuando el mapa del comercio mundial ya está, en buena medida, dibujado con tinta china", subraya Pablo Gil.

Acuerdo con Corea del Sur

Mientras tanto, EEUU y Corea del Sur han anunciado la conclusión del acuerdo comercial, que había quedado estancado desde la presentación de su borrador en julio. Como parte del pacto, los aranceles sobre las importaciones de automóviles surcoreanos se reducirán del 25% al 15%, igualando las condiciones de sus competidores japoneses, quienes ya disfrutan de ese tipo impositivo desde que cerraron su propio acuerdo en septiembre. 

Además, los productos de madera y los fármacos procedentes de Corea del Sur estarán sujetos a los aranceles más bajos entre todos los países, mientras que las piezas de aeronaves y los medicamentos genéricos quedarán completamente exentos. En el sector de los semiconductores, se garantiza que las empresas surcoreanas no estarán en desventaja frente a sus competidores taiwaneses debido a barreras comerciales.

Por su parte, Corea del Sur se ha comprometido a invertir un total de 350.000 millones$ en Estados Unidos. De ese monto, 200.000 millones se desembolsarán en efectivo mediante cuotas escalonadas, con un límite anual de 20.000 millones. Estas cuotas escalonadas permitirán que el mercado local de dólares-won permanezca estable a pesar de la salida de capitales, ya que el Banco de Corea indicó recientemente que 20.000 millones al año sería probablemente el máximo que Seúl puede aportar sin afectar el mercado de divisas. Los 150.000 millones restantes se destinarán a la cooperación en el sector naval.

28Oct

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a la reunión de diciembre es todavía muy incierto.

Miguel Ángel Valero

La Fed lleva mucho tiempo diciendo que sus decisiones se basan en los datos. Como el Cholo Simeone en el Atlético de Madrid, quiere ir partido a partido. El problema es que el cierre de la Administración, que ya va camino de su segundo mes, le deja sin datos, ya que los organismos estadísticos no pueden trabajar. Por eso quizás el titular de esta noticia debería ser Recorte a ciegas.

Ibercaja: lo importante son las pistas sobre la reunión de diciembre

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, cree que la reunión de la Reserva Federal del miércoles 29 de octubre se anticipa como una mera formalidad, donde la bajada de 25 puntos básicos (pb) se da más que por descontada, especialmente tras las declaraciones de Powell en las últimas semanas. De esta manera, el tipo de intervención se situará en el rango 3,75%-4%

"La clave en esta reunión será el mensaje que transmita la Fed en materia tanto de crecimiento como de inflación, que nos de pistas sobre lo que podemos esperar de cara a la reunión de diciembre. El mercado, a día de hoy, da por hecho que el proceso de reducción de tipos continuará e incluso se acelerará, anticipando una bajada de 50 pb. A pesar de la debilidad en el empleo, los datos de precios desde luego no justifican una bajada de dicha cuantía y sería más lógico continuar con una senda menos agresiva en la reducción de tipos y finalizar el año en el rango 3.50%-3.75%", apunta.

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a diciembre es todavía muy incierto.

"El fin del proceso de restricción cuantitativa (QT) y el tamaño optimo de balance de la Fed son elementos de discusión adicionales que están sobre la mesa y en los que esta reunión puede arrojar algo más de luz", subraya.

Banca March: final del proceso de reducción de balance

Los expertos de Banca March ponen el foco de atención en la previsible finalización del proceso de reducción de balance de la Fed (Quantitative Tightening, QT). Este proceso, iniciado en 2022, ya ha rebajado el tamaño del balance sobre el PIB en 26 puntos, y el debate sobre su posible finalización coincide con dos factores importantes: por una parte, en las últimas semanas han resurgido ciertas tensiones en los tipos de interés del mercado monetario y, por otro lado, las reservas bancarias depositadas en la Fed oscilan ya cerca de los 3 billones$, lo que representa un 10% del PIB, un nivel que ha sido apuntado por miembros de la Fed como adecuado para dar por finalizado este proceso de reducción de activos en el balance.

Por tanto, esta reunión de la Fed "marcará un paso más en la senda prevista y que llevará a que la política monetaria estadounidense abandone el terreno restrictivo: a doce meses vista consideramos que los tipos oficiales se rebajarán hasta un intervalo entre el 3%-3,25%, que se consideraría como una política monetaria 'neutral'. A ello se unirá que antes del final de este ejercicio veremos también confirmado el final del proceso de retirada de liquidez (QT)".

Ebury: no hay una visión clara del estado de la economía

Se espera de manera generalizada que la Reserva Federal vuelva a recortar los tipos a pesar del cierre del Gobierno. "Creemos que Powell insinuará la posibilidad de que lleve a cabo otra reducción de tipos en diciembre, en línea con el gráfico de puntos del FOMC. Sin embargo, existe una considerable incertidumbre sobre la trayectoria de tipos más allá de diciembre. La inflación estadounidense sigue muy por encima del objetivo y seguimos sin tener una visión clara del estado de la economía dado el cierre del Gobierno federal".

Pictet: otro recorte en diciembre y dos más en el primer semestre de 2026

Xiao Cui, economista para EEUU en Pictet WM, vaticina unos tipos entre el 3% y el 3,25% al finalizar el primer semestre de 2026. El presidente de la Reserva Federal ha señalado recientemente que las perspectivas de empleo e inflación no han cambiado mucho desde la reunión de septiembre, pero que han aumentado los riesgos para el empleo. Por el último dato de inflación IPC de septiembre, ésta aumentó una décima, hasta el 3% interanual. La subyacente, sin elementos más volátiles de alimentos no elaborados y energía, se recortó una décima, hasta 3% interanual, lo que debe aliviar preocupaciones sobre la inflación.

"A pesar de la falta de datos por cierre del Gobierno en EE. UU. esperamos que la Reserva Federal recorte tipos de interés en 0,25% esta semana. La medida ha sido telegrafiada y descontada. Es previsible otro recorte en diciembre y dos más a lo largo del primer semestre de 2026, para un tipo terminal de 3% a 3,25%", apunta.

Sin nuevos pronósticos económicos o proyecciones, el mercado se va a centrar en la orientación de política monetaria y reducción del balance. De hecho, un anuncio de fin de la reducción del su balance es más probable. Las tensiones en el mercado de financiación sugieren que las reservas bancarias están en niveles altos o cerca. Powell ya ha indicado que el ajuste cuantitativo puede terminar los próximos meses y que la Reserva Federal planea "detener la reducción de su balance cuando las reservas bancarias estén algo por encima de un nivel consistente con condiciones de amplias reservas". 

"Esperábamos un anuncio al respecto para diciembre, pero dadas las tensiones del mercado monetario, puede optar por poner fin al ajuste cuantitativo esta semana y evitar una tensión como en septiembre de 2019, cuando hubo volatilidad en los tipos de interés a un día. Su enfoque más probable es detener los reembolsos mensuales de deuda del Tesoro y dejar que venzan sus tenencias de deuda respaldada por hipotecas, con opción de reinvertir esos cupones en Letras del Tesoro y mantener el tamaño del balance más o menos estable. A medio plazo, la composición de su balance es cuestión abierta", añade. El gobernador Waller ha argumentado a favor de mantener aproximadamente la mitad de la cartera en Letras del Tesoro frente a 5 % actualmente.

DWS: "esta vez, sin datos"

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, coincide con sus colegas en que la comunicación que recibimos de la Reserva Federal, antes de la reunión del FOMC de octubre, sugiere que la falta de datos disponibles no impedirá que vuelva a bajar los tipos en 25 pb. "Algo que parece extraño, teniendo en cuenta que vamos a ciegas debido a la ausencia de nuevos datos oficiales, provocada por el cierre del gobierno. Sin embargo, es razonable suponer que las condiciones del mercado laboral no han cambiado significativamente desde el mes pasado", argumenta.

El despido de miles de empleados gubernamentales, junto con los posibles efectos en cadena del cierre en el sector privado, respalda la idea de que los riesgos para el empleo aún superan los riesgos para la inflación. Si bien, el panorama completo de la inflación sigue sin estar claro, es probable que las empresas sigan siendo reacias a trasladar los posibles mayores costos derivados de los aranceles directamente a los consumidores. 

Además, las renovadas preocupaciones sobre la salud del sistema financiero, derivadas de la debilidad de ciertos sectores crediticios, podrían brindar apoyo final para una reducción de 25 pb de las tasas de interés y el fin del ajuste cuantitativo. Hasta ahora, todo va bien y los mercados parecen bien posicionados en términos de expectativas para la próxima reunión.

"Sin embargo, más allá de la reunión de octubre, no sería prudente caer en la complacencia. Si bien otro recorte en diciembre está en línea con el gráfico de puntos actual, la media de los miembros predice este resultado sólo de manera limitada. No todos están a favor de reducciones rápidas y algunos han expresado preocupación por posibles presiones inflacionarias. Si la disputa política en Washington se resuelve para entonces, tal vez datos oficiales confiables nos recuerden que la inflación sigue significativamente por encima de la meta. Además, la causa fundamental del estancamiento político en Washington podría afectar a la política monetaria. Los hogares pronto podrían enfrentar costos de atención médica significativamente más altos, lo que podría generar mayores expectativas de inflación y un menor consumo. Estas incertidumbres, por no mencionar la actual incertidumbre respecto de los aranceles, probablemente impidan que los banqueros centrales asuman demasiados compromisos, como fue el caso en la reunión de septiembre. Es probable que los banqueros centrales sigan dependiendo de los datos, pero esta vez sin ellos", avisa.

UBP: el inversor busca orientación

Por su parte, la última Perspectiva Semanal de UBP La resiliencia regresa a los mercados apunta que datos macroeconómicos resilientes, la inflación más moderada y los sólidos resultados empresariales han ayudado a la recuperación de los mercados globales; la renta variable ha alcanzado nuevos máximos y los bonos han seguido ganando terreno. "Las expectativas de nuevos recortes de tipos por parte de la Fed han respaldado el sentimiento del mercado", mientras el dólar se ha fortalecido ante la debilidad del yen japonés y la consolidación del oro.

"Aunque los resultados y los datos son positivos, la valoración elevada y la incertidumbre política hacen que la atención de los inversores se centre en las próximas reuniones de los bancos centrales en busca de orientación", advierte.

27Oct

El cierre de la Administración entra en su quinta semana y se ha publicado, de manera excepcional, el IPC de septiembre, necesario para actualizar el poder adquisitivo de pensiones y ayudas de la Seguridad Social en 2026. Además, Trump ya tiene cinco candidatos a la presidencia de la Fed.

Miguel Ángel Valero

Donald Trump ha llegado a Asia con una actitud mucho más conciliadora que sus habitualmente agresivos exabruptos sobre los aranceles. Aterriza con nuevos avances en las negociaciones comerciales, lo que rebaja la incertidumbre y confirma una vez el patrón que sigue el presidente de EEUU: tras reavivarse las fricciones comerciales con nuevas amenazas de subidas agresivas de aranceles, se pasa a la fase de negociación que dejará paso a la llegada de acuerdos parciales que eviten los peores escenarios.

Las reuniones entre miembros de la Casa Blanca y de China, previas al primer viaje asiático de Trump (en Japón se ha reunido con el emperador, Naruhito, y lo hará con la primera mujer que accede a la presidencia del Gobierno, Sanae Takaichi, y en Corea del Sur, con su presidente, Lee Jae-myung, para celebrar el jueves 30 un encuentro con Xi Jinping) se han saldado con un “acuerdo marco”, según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, que evitaría la temida imposición de esa agresiva amenaza de una nueva subida de 100 puntos de los aranceles estadounidenses a China. 

Este principio de acuerdo deberá ahora ser ratificado cuando se reúnan directamente Trump y Xi Jinping. La problemática de fondo no es nueva y girará en torno a la suavización de las restricciones a las exportaciones de tierras raras (desde China) y semiconductores (desde EEUU). También tendrán protagonismo las compras de soja y la exigencia de Trump a un mayor control del fentanilo desde China. Donde hay un principio de acuerdo es en TikTok.

La reunión se celebra apenas unos días antes de la prevista subida del 100% de los aranceles americanos (1 de noviembre) y de la finalización de la tregua comercial de 90 días firmada en agosto (la moratoria actualmente vigente finalizaría el 10 de noviembre y conllevaría una subida recíproca de los aranceles).

Trump está en Malasia para comenzar su ronda de visitas previas a la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) y su agenda está dejando vientos de relajación de las tensiones comerciales. Los acuerdos no se han quedado solo con China, ya que las negociaciones comerciales avanzan con varias economías del sudeste asiático (Vietnam, Malasia, Tailandia y Camboya), y también se escenificó un 'deshielo en las relaciones con Brasil, donde tras elevarse los aranceles al 50% en agosto, se abrió la puerta a acuerdos que rebajen estas tasas. Estas cinco economías (las del sudeste asiático más Brasil) suman el 9,4% de las importaciones estadounidenses.

Trump solo endurece los aranceles a Canadá, un 10% adicional, tras una campaña publicitaria del Gobierno de Ontario que critica su plan de aranceles. El anunciobusca generar conciencia entre los votantes republicanos sobre los perjuicios económicos de las políticas arancelarias, utilizando para ello fragmentos de un discurso de 1987 del entonces presidente de EEUU, Ronald Reagan –también republicano–. Actualmente, Canadá es el tercer mayor socio comercial de EE.UU en importaciones, y se enfrenta un arancel del 35% sobre productos no contemplados bajo el tratado de libre comercio USMCA, además de gravámenes específicos del 25% a los automóviles y del 50% al acero, aluminio y cobre. 

Más presión sobre Rusia por Ucrania

El presidente estadounidense también se vio envuelto en otro desencuentro diplomático, tras cancelar la reunión prevista con Vladimir Putin, por la negativa de éste a un alto el fuego. La reunión prevista en Budapest fue suspendida y, según informó la Casa Blanca, no existen planes inmediatos para que ambos mandatarios se encuentren próximamente. 

Además, EEUU y la Unión Europea han reforzado la coordinación para aumentar la presión sobre las exportaciones de petróleo y gas de Rusia. Por un lado, EEUU anunció nuevas sanciones contra las dos principales compañías petroleras rusas (Rosneft y Lukoil), a la vez que Trump presiona a India para que disminuya las importaciones de petróleo ruso. En lo que respecta a la UE, aprobó su 19º paquete de sanciones, que establece como objetivo eliminar por completo la importación de gas natural licuado ruso para enero de 2027. Paralelamente, los países miembros de la UE acordaron eliminar progresivamente todas las importaciones de gas ruso antes de 2028. 

Apagón estadístico por el cierre de la Administración

Tras semanas sin conocer publicaciones del instituto de estadística de EEUU por motivo del cierre de Gobierno, como excepción se publicó con 9 días de retraso el dato de inflación, necesario para actualizar el poder adquisitivo de pensiones y ayudas de la Seguridad Social en 2026. El informe de inflación resultó mejor de lo esperado –tanto la tasa general como la subyacente se situaron en un 3% frente al 3,1% previsto en ambos casos–. 

En cuanto a la inflación general, se produjeron dos fuerzas contrapuestas: la energía contribuyó positivamente, no por una aceleración de los precios en los últimos meses, sino por una base comparativa muy baja del año anterior. Por el contrario, los servicios mostraron el menor avance desde 2021, de la mano de la desaceleración de los alquileres imputados –la principal partida contribuyente de los últimos cuatro años–, que por primera vez en este periodo aportaron menos de 1 p.p. En los bienes, los efectos de los aranceles fueron dispares: algunos grupos, –como la ropa y accesorios–, revirtieron sus avances, mientras que otros, –como mobiliario y bienes recreativos–, mostraron ciertos repuntes. Así, los precios que excluyen los componentes más volátiles se redujeron gracias al retroceso en los servicios, el componente más persistente, mientras que los bienes aún no reflejan plenamente el impacto de los aranceles, que podría hacerse más evidente en la última parte del año de forma temporal. 

No obstante, el seguimiento de estos datos dependerá del desarrollo de las negociaciones sobre el cierre del gobierno. La próxima publicación está programada para el 13 de noviembre, pero según ha declarado la Casa Blanca, no se espera que se difunda el IPC de octubre, lo que generaría un vacío en la serie histórica.

También se publicaron los datos de confianza empresarial, que sorprendieron positivamente al batir las expectativas. En EEUU, el índice compuesto repuntó al 54,8 desde el 53,9 anterior, impulsado por una mejora tanto de los servicios como, en menor medida, de las manufacturas. 

Pero la quinta semana de cierre del gobierno en Estados Unidos seguirá afectando a  la publicación de las principales estadísticas económicas del país. Por ello, datos tan importantes como el PIB del tercer trimestre (que deben publicarse el jueves 30 de octubre), probablemente seguirán sin conocerse. 

Se consuma el asalto a la Fed

Además, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha desvelado, dos días antes de la reunión de tipos de la Reserva Federal, la identidad de los cinco candidatos a suceder a Jerome Powell, cuando finalice su mandato en mayo de 2026: los actuales miembros de la junta de la Fed, Christopher Waller y Michelle Bowman; el exgobernador del banco central, Kevin Warsh; el director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Kevin Hassett; y el ejecutivo de BlackRock, Rick Rieder.

Bessent, siguiendo las directrices de Trump, es el encargado de dirigir el proceso de selección para ser la mayor autoridad monetaria de EEUU, que se tendrá que enfrentar a las presiones del Gobierno federal para rebajar los tipos de interés y, al mismo tiempo, a una inflación todavía no controlada del todo y a una depreciación del dólar.

Trump espera tomar la decisión definitiva sobre el nuevo presidente de la Fed antes de que termine este año.

Ebury: la sorpresa bajista de la inflación faciita la bajada de tipos en EEUU

El dólar se mantuvo bastante firme la semana pasada, a pesar de que el único dato estadounidense publicado en las últimas semanas (el IPC de septiembre) prácticamente garantizó nuevas bajadas de tipos en las dos próximas reuniones por parte de la Fed. Se espera de manera generalizada que la Reserva Federal vuelva a recortar los tipos el miércoles 29 de octubre, a pesar del cierre del Gobierno. 

"Creemos que no hay ningún dato económico que pudiese haber impedido la bajada de octubre si hubiese sido publicado. Creemos que Powell insinuará la posibilidad de que lleve a cabo otra reducción de tipos en diciembre, en línea con el gráfico de puntos del FOMC. Sin embargo, existe una considerable incertidumbre sobre la trayectoria de tipos más allá de diciembre. La inflación estadounidense sigue muy por encima del objetivo y seguimos sin tener una visión clara del estado de la economía dado el cierre del Gobierno federal", señala el Análisis Semanal del Mercado de Divisas de Ebury

La reunión del BCE se celebra un día después que la de la Fed, el jueves, pero se espera que los tipos se mantengan inalterados en el futuro inmediato. En su lugar, todas las miradas estarán puestas en la reunión entre Trump y Xi Jinping ese mismo día. Los mercados esperan recibir buenas noticias en este sentido, después del anuncio de un principio de acuerdo realizado el fin de semana. Todavía no está claro si se firmará un acuerdo o se extenderá la tregua, pero los inversores se están contentando con que se esté evitando un escenario arancelario más grave. 

  • EUR: El repunte inesperado de los PMI de actividad empresarial de la zona euro respalda nuestra opinión de que el ciclo de recortes del BCE ha llegado a su fin. Creemos que la reunión de esta semana no tendrá mayor importancia, ya que la presidenta Lagarde no parece que tenga mucho apetito por relajar más la política monetaria. Además, la mejora de los PMI ha sido especialmente notable en el sector servicios alemán, lo que podría ser un primer indicio de que el estímulo fiscal germano está empezando a surtir efecto. Por otro lado, la actividad en Francia sigue contrayéndose, en parte por la gran incertidumbre política generada recientemente. Tanto los PMI como la postura hawkish del BCE deberían respaldar modestamente al euro hasta finales de año. Las noticias sobre un acuerdo comercial entre EE.UU. y China también deberían ser ligeramente positivas para la moneda única, dada la exposición relativamente alta del bloque a la economía china.
  • USD: A pesar del actual cierre del Gobierno federal, que muy probablemente superará el de 2018/19 como el más largo de la historia, la semana pasada recibimos, por fin, algunos datos económicos estadounidenses de primer orden. La inflación de septiembre, que fue publicada con retraso, quedó ligeramente por debajo de las expectativas. El indicador general repuntó al 3%, un nivel que sigue muy por encima del objetivo, como lo ha estado durante los últimos cuatro años. De hecho, la propia Fed espera que se mantenga por encima del 2% hasta al menos 2028. Nada de esto parece que vaya a impedir una nueva bajada de tipos por la Fed el miércoles, ni en la reunión de diciembre. Sin embargo, las perspectivas monetarias para el año que viene son menos claras, dada la ausencia casi total de datos económicos desde el cierre del Gobierno. Seguimos pensando que la trayectoria de menor resistencia para el dólar es a la baja a medio plazo, y una Fed más acomodaticia en 2026 reforzaría este posicionamiento.
  • GBP: La inflación británica de septiembre trajo buenas noticias para el Banco de Inglaterra. El indicador general quedó por debajo de las expectativas y se mantuvo constante con respecto al mes anterior, en el 3,8 %. Por otro lado, la inflación subyacente remitió ligeramente al 3,5 %. Esto ha reavivado la posibilidad de que el Comité de Política Monetaria recorte los tipos en diciembre, y los mercados de swaps lo están descontando con una probabilidad de en torno el 66%. Sin embargo, no estamos convencidos de que este recorte se vaya a producir. La inflación británica sigue más cerca del 4 % que del 3 %, es decir, casi el doble del nivel objetivo del 2 %. Tampoco tenemos evidencias de que el crecimiento de los precios haya tocado techo. Si no se produce un deterioro notable de la actividad económica de aquí a diciembre, creemos que el MPC probablemente pecará de cautela y mantendrá los tipos sin cambios, lo que debería ser ligeramente positivo para la libra. La verdadera incógnita es, por supuesto, el presupuesto de otoño, ya que una política fiscal que imponga una carga impositiva elevada y que perjudique el crecimiento, podría provocar una respuesta más dovish del Banco de Inglaterra.