05Feb

Aplaude la capacidad de resistencia de la economía europea, apoyada en el bajo nivel de pareo, la solidez de las empresas, la ejecución gradual del gasto público en defensa e infraestructuras y los efectos favorables de las anteriores bajadas de los tipos.

Miguel Ángel Valero

Como se esperaba, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidido mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales. Su evaluación actualizada vuelve a confirmar que la inflación debería estabilizarse en el objetivo del 2% a medio plazo. La economía sigue mostrando capacidad de resistencia en un entorno mundial difícil. El bajo nivel de desempleo, la solidez de los balances del sector privado, la ejecución gradual del gasto público en defensa e infraestructuras y los efectos favorables de las anteriores bajadas de los tipos de interés están respaldando el crecimiento. 

"Al mismo tiempo, las perspectivas son aún inciertas, debido especialmente a la actual incertidumbre referida a las políticas comerciales globales y a las tensiones geopolíticas", subraya el Consejo de Gobierno, que tiene la determinación de asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y aplicará "un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria". En particular, las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. El Consejo de Gobierno no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos. 

Los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito se mantendrán sin variación en el 2,00 %, el 2,15 % y el 2,40 %, respectivamente.

El tamaño de las carteras del APP y del PEPP está disminuyendo a un ritmo mesurado y predecible, dado que el Eurosistema ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo. El Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria. Además, el Instrumento para la Protección de la Transmisión está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro, lo que permite al Consejo de Gobierno cumplir con mayor efectividad su mandato de estabilidad de precios.

Lagarde: cinco recetas para impulsar Europa

En su comparecencia, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, defiende que la inflación "está en un buen lugar", alejando por tanto la posibilidad de una bajada de tipos; admite que el Consejo de Gobierno trató la fortaleza del euro frente al dólar, pero recuerda que no existe un mandato de colocar a éste en una determinada posición, y deja muy claro que no renuncia ser una divisa con mayor peso en el mundo. Además, le gusta Kevin Warsh (a quien "conoce bien" porque coincidieron en Nueva York durante la Gran Crisis Financiera de 2007) como relevo de Powell en la Fed.

El principal mensaje de la presidenta del BCE no fue monetario, sino el anuncio de cinco medidas para impulsar Europa que llevará a la cumbre europea del 12 de febrero: frenar el crecimiento de la deuda pública; fomentar las inversiones estratégicas y las reformas estructurales; aprovechar al máximo las capacidades del mercado único, suprimiendo o reduciendo los aranceles internos; lograr una mayor integración de los mercados de capitales, la Unión del ahorro y la inversión y la Bancaria; y acelerar la puesta en funcionamiento del euro digital.

Ebury: no habrá cambios en los tipos este año

Lagarde reiteró que la política monetaria se encuentra en un "buen momento" y que los riesgos para las perspectivas de inflación y crecimiento siguen siendo "en términos generales equilibrados". Sus comentarios sobre la reciente apreciación del euro, que se ha revertido parcialmente desde la nominación de Warsh para la Fed, sugieren que aún no han sonado las alarmas en el BCE. Aun así, la fortaleza de la moneda es claramente un punto que merece una estrecha vigilancia.

"La reafirmación de Lagarde de que el BCE no tiene como objetivo un tipo de cambio específico no sorprende a nadie. Sin embargo, su observación de que una mayor apreciación del euro podría empujar la inflación por debajo de las expectativas actuales justifica las expectativas del mercado de que el próximo movimiento de política probablemente sea una reducción de tipos que una subida. Seguimos esperando que los tipos de política monetaria del BCE se mantengan sin cambios durante todo 2026", opinan los analistas de Ebury.

Creand: la divisa importa

Miguel Ángel Rico, director de inversiones de Creand Asset Management, pone el foco en la apreciación del euro: "La divisa importa". Cree que el BCE no se encuentra en disposición de cambiar el mensaje ni de indicar claramente cuándo se producirían nuevas bajadas, ni de señalar que se inclina hacia subidas. Los tipos se mantienen en el 2%. Además, su comunicado permanece prácticamente sin cambios respecto al de diciembre. El actual nivel de tipos permite al BCE situarse en una posición cómoda por si, en el futuro, hubiera que hacer frente a eventuales shocks económicos.

De hecho, Lagarde ha mencionado la presión que, potencialmente, podría provocar sobre la economía la actual incertidumbre comercial. Vuelve a reconocer que la inflación está totalmente controlada y que harán que se acerque al 2% que tienen como objetivo. De este modo, el mercado sigue estimando que durante todo el año 2026 no habrá cambios en los tipos de interés.

La apreciación del euro en el último año y su impacto desinflacionista sí podrían aumentar la probabilidad de bajadas de tipos del BCE, que actuarían como freno potencial a la apreciación del euro, pues mantener la estabilidad de la divisa sí les importa. "Lo más interesante de la rueda de prensa ha girado en torno a las preguntas sobre la divisa y, efectivamente, reconoce que lo están monitorizando", señala.

Fidelity: el BCE se puede ver obligado a actuar a lo largo de 2026

Salman Ahmed, responsable global de macro y asignación estratégica de activos en Fidelity International, insiste en que el BCE ha mantenido sin cambios los tipos de interés y la orientación futura, tal y como se esperaba, con pocos cambios respecto a su narrativa de que, desde su perspectiva, la situación actual es satisfactoria. En cuanto a las perspectivas económicas, el BCE se ha apoyado en los sólidos datos de crecimiento del cuarto trimestre para reafirmar su mensaje de resistencia del crecimiento, pero "vemos algunos riesgos de que la reciente lectura de enero, con una inflación por debajo de lo previsto, pueda mantenerse. Aunque es probable que los tipos se mantengan en el corto plazo, seguimos viendo riesgos claros de que esta inflación inferior a la prevista pueda resultar persistente, lo que podría impulsar al BCE a actuar a lo largo del año". 

La reciente caída de la inflación en servicios es coherente con la esperada desinflación salarial, mientras que la desviación comercial respecto a China también sigue siendo un factor relevante que "refuerza nuestra visión de riesgos a la baja para la inflación, junto con una mayor apreciación del euro". En el lado contrario, el BCE vigilará cualquier persistencia en las subidas de los precios de las materias primas. 

Además, "vemos riesgos en la transmisión de la política monetaria a través de un endurecimiento de las condiciones de financiación, ya que las recientes encuestas del BCE y los datos de tipos de interés bancarios apuntan a condiciones de financiación más estrictas para las empresas. Esto podría llevar al BCE a plantearse si es necesario actuar para evitar que el entorno financiero general se vuelva excesivamente restrictivo", apunta.

Swisscanto: tipos altos durante más tiempo

Vincent Lagger, Senior Portfolio Manager Multi-Asset en Zürcher Kantonalbank, gestora de los fondos Swisscanto, considera que el BCE ha reforzado "su compromiso con una política monetaria restrictiva que, por ahora, parece sostenible." Esta decisión subraya una prudente filosofía de “tipos altos durante más tiempo”, ya que el Consejo de Gobierno sigue siendo cauteloso ante las persistentes presiones sobre los precios. A pesar del decepcionante bajo crecimiento en la mayoría de las economías de la zona euro y del aumento de la incertidumbre (geopolítica y comercial), el foco principal del BCE continúa firmemente anclado en su mandato de inflación del 2%.

El mantenimiento de los tipos se apoya en la resiliencia de la inflación subyacente, especialmente en el sector servicios, mientras que la inflación general ha retrocedido. Los responsables de política monetaria temen que una relajación prematura pueda deshacer los avances logrados durante el último año y siguen considerando que la política actual se encuentra en una posición adecuada. Además, la persistencia de un fuerte crecimiento salarial exige un periodo de observación para garantizar que los factores inflacionarios internos estén plenamente contenidos.Al mantener el statu quo, el BCE está, en la práctica, ganando tiempo para evaluar el impacto del euro fuerte y de las tensiones comerciales sobre la economía real. El mensaje es claro: el camino hacia la normalización será gradual, basado en los datos y sin prisas.

Robeco: riesgo sesgado hacia tipos más bajos

Los expertos de Robeco, por su parte, subrayan que el BCE expresa confianza en la resiliencia de la economía, en un entorno internacional incierto, y menciona el “despliegue gradual del gasto público en defensa” como un factor que respalda el crecimiento. El comunicado no mencionó la fortaleza del euro, pese a comentarios recientes de algunos responsables del BCE. 

Lagarde señala que los riesgos para las perspectivas económicas están, en términos generales, equilibrados. Admite la fortaleza del euro como una fuerza desinflacionaria, pero subraya que este efecto ya se había incorporado en las previsiones del personal técnico de diciembre. Resta importancia a la reciente caída de la inflación y apunta a las proyecciones a medio plazo, afirmando que “no está cambiando nada en absoluto en el escenario base”. "En conjunto, la visión del BCE parece equilibrada, aunque Lagarde podría haber sonado más dovish (más acomodaticia) en las respuestas a algunas preguntas", señalan.

"Esperamos que el BCE se mantenga a la espera en las próximas reuniones. Más adelante, nuestro escenario base sigue siendo de tipos estables, pero con un riesgo sesgado hacia tipos más bajos en el actual entorno internacional incierto", concluyen.

Pictet: creciente malestar por un euro más fuerte

“El umbral para que cambie su postura monetaria sigue muy alto”, opina Frederik Ducrozet, director de análisis macroeconómico en Pictet WM. “Si la UE logra poner en marcha parte de la agenda, incluyendo la Unión del Mercados de Capitales, un euro fuerte puede ser el precio a pagar”, argumenta.

Que no quepa duda, el BCE sigue firmemente en pausa. Los tipos de interés se mantienen sin cambios, siendo la decisión unánime. Su presidenta Lagarde ha concluido que los riesgos para las perspectivas económicas son en general equilibrados, aunque la situación es algo menos cómoda. 

Pero, en la rueda de prensa, por lo demás aburrida, hay un par pequeños cambios que indican creciente malestar en el BCE respecto a un euro más fuerte: La declaración indica "un euro más fuerte que el último año" como riesgo para la actividad económica, además de los aranceles. El BCE señala que un euro más fuerte puede reducir la inflación "más allá de las expectativas actuales", en comparación con "más de lo esperado" en diciembre.

Lagarde ha dedicado mucho tiempo a las interacciones de apreciación de la moneda con la actividad económica y la inflación, así como las implicaciones financieras de un "euro global". Ha intentado restar importancia a los recientes movimientos de tipo de cambio, señalando que el euro se revaloriza desde marzo del año pasado, pero confirmó que se han discutido y que el BCE "vigila de cerca" los mercados de divisas. Normalmente el BCE responde que no apunta al tipo de cambio, pero el mensaje hoy es que una mayor apreciación de la moneda nos acercaría más al umbral de dolor.

En la medida en que la apreciación del euro es resultado de la diversificación de los inversores fuera de EEUU, de la depreciación dólar, como de mejores perspectivas para la Eurozon,  el BCE puede hacer poco al respecto. Es la típica situación en que es poco probable que una bajada de tipos de interés solucione el problema. Además, hay razones para estimar que la repercusión del tipo de cambio en actividad y la inflación han disminuido gradualmente a lo largo de la última década. 

En un discurso reciente, el gobernador Philip Lane asocia "una apreciación del 10% del euro a lo largo de varios años con una desinflación de hasta 0,6% tras aproximadamente un año y una inflación notablemente baja tres años" Con esa elasticidad, una apreciación del 5% del euro ponderado por comercio desde marzo pasado puede reducir la inflación en 0,3%. Así que una apreciación de aproximadamente 1% desde la reunión del BCE en diciembre solo añadiría un impacto des inflacionario de 0,05%.

Lagarde ha indicado que los responsables políticos de la eurozona deben centrarse más bien en futuras reformas estructurales para potenciar la integración económica y financiera. Si la UE logra poner en marcha al menos parte de la ambiciosa agenda, incluyendo la Unión del Mercados de Capitales, una moneda más fuerte puede ser el precio para pagar por el éxito, lo menos preocupante.

Mientras, los últimos datos de inflación de enero introducen cierto riesgo a la baja a corto plazo. La subyacente bajan al 2,2% frente a la previsión del BCE de 2,4% para el primer trimestre. "Con todo seguimos esperando que el BCE permanezca en pausa en 2026. El umbral para que el BCE cambie su postura monetaria sigue muy alto", insiste.

DWS ve el tipo en el 2% durante todo 2026

Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, cree que el mensaje de la reunión de del BCE volvió a ser claro: la política monetaria se encuentra en una posición adecuada y, por ello, el tipo de facilidad de depósito se ha mantenido sin cambios en el 2,0 %. En un contexto de desafíos globales, los riesgos para las perspectivas económicas se consideran, en términos generales, equilibrados. También crece la confianza en que el objetivo de inflación del 2% seguirá cumpliéndose a medio plazo, ya que los datos publicados en las últimas semanas confirman cada vez más el escenario base actual del BCE. No deben sobreinterpretarse datos aislados —como la inflación de enero, que descendió hasta el 1,7 %—.

Aunque el tipo de cambio fue objeto de debate en la reunión, la mayor parte de la apreciación se produjo el año pasado y, por tanto, ya está reflejada en las proyecciones de crecimiento e inflación. En este contexto, da la impresión de que el escenario base tendría que cambiar de forma sustancial para que el BCE ajustara su orientación de política monetaria. "Por ello, esperamos que el tipo de la facilidad de depósito se mantenga en el 2% durante 2026", apunta.

Uno de los mensajes clave de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, fue la llamada a impulsar el tan necesario fortalecimiento de la zona euro y de su economía. Se esperan propuestas relevantes en los próximos días. Más allá de fomentar un mayor crecimiento y mejoras de la productividad en Europa, el debate también incluye el gasto conjunto en defensa y la emisión de eurobonos, un aspecto que, en particular, será seguido muy de cerca por los mercados de capitales.
 

04Feb

En la reunión de mañana del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo nadie espera cambios, más allá del enfoque "reunión a reunión, dependiente de los datos”.

Miguel Ángel Valero

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, descarta sorpresas en lo que a movimientos de tipos se refiere en la primera reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) de este año: "El mercado, y nosotros coincidimos, da por hecho que la facilidad de deposito seguirá en el 2%, y que no veremos cambios en todo el 2026".

Tampoco se esperan novedades en cuanto al enfoque que plantee su presidenta, Christine Lagarde, y que seguirá siendo 'data dependent'. En materia de crecimiento la Eurozona sigue avanzando, y el apoyo fiscal aleman deberia favorecer esa tendencia, pero los fundamentales todavia son frágiles. Por el lado de los precios, es cierto que la inflacion general se mantienen por debajo del 2%,  pero la subyacente se sitúa por encima y los salarios siguen siendo elevados, lo que da argumentos al BCE para ser prudente.

La fortaleza del euro con respecto al dólar que estamos viendo en las últimas semanas está empezando a generar ruido sobre el efecto que puede tener sobre los precios, "pero es pronto todavía para llevar al Banco Central a tomar medidas en ese sentido. No obstante, es cierto, que si la tendencia continúa podría afectar a la política monetaria de cara a la segunda parte del año, no sería descartable que sea un tema que surja en la reunión de este jueves".

Con estos mimbres, la opción de “esperar y ver” que está llevando a cabo el BCE parece ser la más lógica en un entorno donde las incertidumbres geopolíticas están lejos de desaparecer y pueden seguir condicionando el sentimiento de mercado.

Ebury: la fortaleza del euro siembra dudas

"El repunte del euro puede haber sobresaltado a algunos miembros del BCE. Es poco probable que el BCE modifique su política monetaria en el corto plazo, pero la fortaleza del euro ha sembrado dudas sobre la dirección del próximo movimiento de tipos", aporta un análisis de Ebury.

Las últimas noticias económicas de la zona euro han confirmado, en términos generales, que la economía tiene un pulso palpable y que está creciendo en línea con su potencial o cerca de él. Los PMI han bajado desde sus máximos recientes, situándose en 51,5 a finales de año. Mientras tanto, el crecimiento sorprendió al alza en el cuarto trimestre(+0,3 % intertrimestral), con Alemania, España e Italia emitiendo señales alentadoras. Existe la esperanza de que el estímulo fiscal alemán dé un nuevo impulso a la mayor economía de la zona euro, pero es probable que las tensiones comerciales globales y algunos problemas estructurales lastren la actividad.

El panorama inflacionario apunta a unas presiones sobre los precios, en gran medida, contenidas. De hecho, el riesgo de que la inflación se sitúe por debajo del objetivo parece haber aumentado tras la rápida apreciación del euro. El efecto de transmisión de dicha apreciación no es tan elevado como en otras economías de peso, como es el caso de Suiza, pero un euro más fuerte podría reducir los precios de las importaciones de forma considerable. Además, también afectaría negativamente a la competitividad de las exportaciones europeas, que son sumamente importantes para la Unión. 

En este contexto, los mercados, que hace tan solo unas semanas se inclinaban por una subida de tipos, ahora estiman que existe una probabilidad del 25% de que se produzca un recorte antes de finales de año.

Algunos miembros del BCE han abordado el tema del tipo de cambio, lo que sugiere que una facción del Consejo de Gobierno está siguiendo de cerca su evolución. La semana pasada, el gobernador del Banco Central de Francia, François Villeroy de Galhau, declaró que el tipo de cambio será uno de los factores que orientarán la política monetaria del BCE. El gobernador del Banco Central de Austria, Martin Kocher, afirmó que, si el euro se sigue apreciando, en algún momento podría ser necesario adoptar medidas en el ámbito de la política monetaria. Estos comentarios se suman a los realizados el año pasado por el vicepresidente de Luis de Guindos, quien señaló que la cota de 1,2 podría ser el límite de tolerancia del banco. 

Aunque es probable que se muestre reservada, las reflexiones de la presidenta Lagarde sobre la apreciación del euro serán uno de los aspectos clave a seguir en la reunión del jueves. "No esperamos declaraciones contundentes, pero sí que será muy relevante la medida en la que se reconozca la importancia de la cuestión. Por lo demás, creemos que las comunicaciones serán muy parecidas a las de diciembre. Seguramente, la presidenta Lagarde resaltará que la política monetaria está en un 'buen lugar'. La principal diferencia con respecto a la anterior reunión es que no habrá nuevas proyecciones económicas, ya que se publicarán el mes que viene. Por lo tanto, nada nuevo bajo el sol", concluyen en Ebury.

Pictet: una apreciación del euro del 10% puede reducir la inflación un 0,6%

Por su parte, la economista para Europa en Pictet WM, Nadia Gharb, también se centra en la apreciación del euro. Los datos macroeconómicos han estado en general en línea con las previsiones del BCE de diciembre, sin cambios significativos. Es probable que su presidenta Lagarde reitere que la política monetaria actual es adecuada.  Tampoco espera cambios en la reunión, con el tipo de interés de depósitos bancarios en el 2% y enfoque "reunión a reunión, dependiente de los datos”. De hecho, a lo largo de 2026 el BCE puede mantener la tasa de depósitos bancarios en el 2% actual con la inflación en 1,8 %.

La cuestión más relevante es el posible obstáculo para la política monetaria de la apreciación del euro frente al dólar. Puede llegar a reforzar el argumento de mayor flexibilización monetaria. De momento, desde la reunión de diciembre el euro se ha apreciado alrededor del 1% frente al dólar. Martin Kocher, gobernador del banco central austríaco, ha señalado que una apreciación persistente y significativa puede tener implicaciones para las perspectivas de inflación y justificar una respuesta de política monetaria.  Lagarde puede reiterar que el BCE no se fija en un tipo de cambio del euro aunque lo tenga en cuenta al evaluar las perspectivas de inflación e implicaciones de política monetaria.

Las estimaciones basadas en modelos del propio BCE sugieren que una apreciación de 10% nominal del euro puede reducir la inflación en torno a 0,6% en aproximadamente un año. Si el sigue fortaleciéndose para la reunión del 19 de marzo, cuando el BCE presente proyecciones macroeconómicas actualizadas, puede provocar revisiones a la baja de las perspectivas de inflación, que en diciembre estaban en 1,9 % para 2026 y 1,8 % para 2027, en ambos casos ya por debajo del objetivo de 2 %

"Nuestra previsión de crecimiento de PIB en la Eurozona en 2026 es 1,3%. A ello debe contribuir el masivo plan fiscal alemán centrado en infraestructura y defensa, que debe compensar la consolidación en Italia, España y Francia -en este último puede ser menor por su incertidumbre política-", vaticina.

Efectivamente, Alemania puede impulsar el crecimiento de su PIB a cerca de 1 % tras dos años de contracción y uno de crecimiento débil. Además, con la presión de EEUU hay voluntad de avanzar en el mercado único en la UE. Hay que tener en cuenta que las barreras entre economías tienen impacto mucho más negativo que el aumento de aranceles de EE. UU. Por eso la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y el exprimer ministro italiano Enrico Letta han fijado 2028 como fecha clave para el mercado único, sobre todo en energía, finanzas y telecomunicaciones.

En España el crecimiento en 2026 puede ser 2,2 %, por encima de la media de 1,3 % de la euro zona, con algo más de inflación, 2% y menos déficit fiscal, 2,3 %. Se debe al turismo, dinámica del mercado laboral, sector inmobiliario y menor exposición a aranceles. Además, España está en transformación estructural, con servicios de más valor añadido, como actividades financieras, seguros, y comunicación.

Columbia Threadneedle: el euro sube por las dudas sobre la Fed

Gary Smith, Head de EMEA Client Portfolio Manager Fixed Income en Columbia Threadneedle Investments, también espera que el BCE mantenga los tipos de interés sin cambios, por quinta reunión consecutiva, a pesar de que el euro ha alcanzado recientemente los 1,2$, su nivel más alto en cuatro años y medio. La apreciación de la moneda única podría reabrir el debate sobre un posible recorte del tipo de depósito, actualmente situado en el 2%, aunque ese movimiento no se contemplaría hasta más adelante en el año. "No obstante, conviene subrayar que la fortaleza del euro se debe en gran medida a un debilitamiento generalizado del dólar estadounidense, motivado por cuestiones como la preocupación sobre la futura independencia de la Reserva Federal. Cabe señalar que, aunque un euro más fuerte supone un desafío para las industrias exportadoras, también impulsa el poder adquisitivo de los hogares", señala.

DWS: la fortaleza del euro no cambia la narrativa de la política monetaria

Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, discrepa de sus colegas y defiende que la fortaleza del euro no cambia la narrativa de la política monetaria: "No es probable que cambie su comunicación en materia de política monetaria, especialmente porque, en el actual entorno de incertidumbre política, la dependencia de los datos sigue siendo el principio rector clave". 

Entre los temas probables de la reunión se incluyen la incertidumbre en la política comercial, la renovada apreciación del euro y la esperada caída de la inflación de enero por debajo del umbral del 2%. El euro se apreció un 7,6% el año pasado en términos ponderados por comercio, y esto ya ha sido incorporado en las proyecciones de crecimiento e inflación del BCE. En consecuencia, pese a la fortaleza reciente del euro, no existe necesidad de que el BCE ajuste su orientación de política monetaria. 

Los indicadores de sentimiento, como el índice de gestores de compras (PMI), se mantienen por encima de 50, y los mercados laborales siguen estables. Se espera que los recortes de tasas del BCE den un nuevo impulso al sector de la construcción este año. Además, Alemania está incrementando de forma significativa la inversión pública. Por lo tanto, el entorno económico tendría que cambiar de manera sustancial para que el BCE abandone su evaluación de que “estamos en una buena posición”.

La inflación de la zona euro cayó al 1,7% en enero de 2026, su nivel más bajo desde septiembre de 2024. Además, la inflación subyacente también bajó ligeramente hasta el 2,2%, lo que ofrece nuevas pruebas de que las presiones sobre los precios están disminuyendo. Es probable que estas cifras confirmen la opinión del BCE en la reunión de mañana de que la política monetaria se encuentra en una buena situación.
La caída de la inflación general se debió en gran medida al fuerte descenso de los precios de la energía, que bajaron un 4,1%. Por el contrario, la inflación de los alimentos se mantuvo estable, con un aumento de los precios del 2,7%. Los alimentos no procesados registraron el mayor aumento, con un incremento del 4,4%. Esto supone el tercer aumento mensual consecutivo y probablemente refuerce una queja habitual de los consumidores: que los productos básicos cotidianos siguen encareciéndose incluso cuando la inflación general se modera.

También hubo noticias positivas en el sector servicios, donde la inflación se moderó hasta el 3,2%, la primera desaceleración en cuatro meses. Por su parte, los precios de los bienes de consumo registraron un ligero aumento del 0,4%. En los próximos meses, es probable que la apreciación del euro y los descuentos en los precios de las importaciones chinas contribuyan a la tendencia desinflacionista de los precios de los bienes.

En general, las cifras de hoy confirman la política monetaria del BCE. Parece que el típico efecto enero —el aumento de los precios al comienzo del año— ha sido más débil que en los últimos años. En los próximos meses, es probable que la inflación de los servicios se modere aún más a medida que se enfríe el crecimiento de los salarios. Aunque la inflación puede caer temporalmente por debajo del objetivo del 2,0 %, la economía sigue siendo resistente, como muestran los datos del PIB del cuarto trimestre de 2025. "En este contexto, esperamos que los tipos de interés oficiales se mantengan sin cambios este año", concluye la experta de DWS.
 

30Jan

La salida de Powell generaría una vacante que podría ser utilizada para incorporar a otro perfil afín a Trump, por lo que es probable que permanezca hasta el final de su mandato como miembro del comité en enero de 2028, reforzando así el contrapeso institucional frente a la Casa Blanca.

Miguel Ángel Valero

Donald Trump ya tiene su candidato para presidir la Reserva Federal a partir de mayo: Kevin Warsh, antiguo miembro del Comité de Gobernadores entre 2006 y 2011, y actualmente consejero independiente en la empresa de logística UPS. Warsh destaca como un institucionalista, es un economista reconocido y con buena relación con Bernanke, y también se ha mostrado crítico con algunas decisiones recientes de la Fed y se ha alineado con la idea de mantener tipos más bajos. 

No obstante, durante su etapa en la institución fue especialmente contrario a los programas de expansión del balance, formó parte del grupo que defendía retirar el QE (Quantitative Easing o expansión cuantitativa) con mayor rapidez y mantuvo un enfoque vigilante sobre la inflación. Con este perfil ambivalente, los mercados lo perciben como una opción relativamente restrictiva –así lo indica la revalorización del dólar–.

Pero lo relevante será observar el proceso de sustitución, dado que el mandato de Stephen Miran concluirá el 31 de enero. Aun así, el propio Miran ha señalado que permanecerá en su puesto hasta la llegada de su sustituto, algo jurídicamente posible. Esto abre dos escenarios: primero, que Miran se mantenga hasta mayo, coincidiendo con el final del mandato de Powell, y en esa fecha se produzca un doble nombramiento para Warsh (como gobernador y presidente); o segundo, que Warsh releve a Miran de forma inmediata como miembro del comité y posteriormente asuma la presidencia. Esta última alternativa parece más lógica, ya que permitiría al futuro presidente ganar margen para construir confianza y tejer alianzas en un comité que, en su última reunión, mostró una cohesión notable en torno a mantener los tipos sin cambios.

Por otra parte, continúa abierta la incógnita sobre qué hará Powell una vez concluya su mandato como presidente. Hasta la fecha, solo ha existido un precedente en el que, finalizado su mandato, un presidente de la Fed permaneció en la institución: Marriner Eccles, quien siguió tres años más a petición del presidente Truman. En el escenario actual, la salida de Powell generaría una vacante que podría ser utilizada para incorporar a otro perfil afín a Trump, por lo que es probable que permanezca hasta el final de su mandato como miembro del comité en enero de 2028, reforzando así el contrapeso institucional frente a la Casa Blanca.

A nivel legislativo, las próximas nominaciones deberán pasar por el Comité Bancario del Senado, donde el senador republicano Thom Tillis ya ha manifestado su intención de bloquear cualquier candidatura hasta que concluya la investigación del Departamento de Justicia sobre Powell. Sin su apoyo, es difícil que un aspirante supere el primer filtro necesario para ser sometido a votación en el pleno.

Mientras tanto, el Congreso de EEUU ha alcanzado un acuerdo bipartidista para evitar un cierre parcial del gobierno federal, programado para la medianoche del 30 de enero de 2026. Este pacto, respaldado por el presidente Donald Trump, financia la mayoría de agencias hasta septiembre y extiende temporalmente el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que incluye el polémico ICE.

El acuerdo separa el presupuesto del DHS del paquete principal de cinco proyectos de ley, que cubren cerca del 75% del gasto federal (incluyendo Defensa, Salud y Educación). Proporciona dos semanas adicionales de fondos al DHS para negociar cambios en políticas de inmigración, tras incidentes controvertidos como los presuntos asesinatos de ciudadanos norteamericanos por elementos del ICE.

Trump ya ha sufrido el cierre más largo de la historia reciente (43 días en octubre-noviembre de 2025), y en su primer mandato también hubo otro.

Pictet: siguen siendo probables dos bajadas de tipos

La economista para EEUU. de Pictet WM, Xiao Cui, cree "probable" que sea confirmado por el Senado. Ya lo fue por unanimidad en 2006 como gobernador, aunque tendrá que contestar preguntas difíciles respecto a un "cambio de régimen". Ahora bien, para la nominación de Warsh en el Comité Bancario del Senado probablemente Trump tenga que desescalar la investigación legal sobre el actual presidente de la institución monetaria, Jerome Powell. De hecho, el senador saliente Thom Tillis ha prometido bloquear cualquier nominación hasta que se resuelva ese asunto y puede crear estancamiento en un ajustado 13 a 11 de mayoría republicana en el Comité.

Warsh, a pesar de su reputación beligerante por críticas al impacto inflacionario de la expansión cuantitativa del balance de la Reserva Federal en su anterior mandato como gobernador de 2006 a 2011, ha defendido los recortes de tipos de interés. Argumenta que la Reserva Federal ha reaccionado exageradamente a los errores del periodo de inflación de la pandemia.

Con todo, dada la previsión de inflación en descenso y persistentes vulnerabilidades en el mercado laboral, sigue siendo probable que haya dos recortes de tipos de interés este año. Respecto al balance de la Reserva Federal cualquier decisión estará determinada la totalidad de los gobernadores, no solo del nuevo presidente.

"Hay razones para pensar que Powell seguirá en la Reserva Federal como gobernador, aunque sea unos meses hasta ver cómo evolucionan las cosas, especialmente si considera que la independencia de la institución está en riesgo. En todo caso probablemente revele su decisión cerca el final de su mandato el 15 de mayo. Si se va, Trump tendrá otra vacante que cubrir para una mayoría con sus nombramientos en la institución monetaria", apunta esta experta.

Warsh apoya la independencia de la Reserva Federal, pero ha sido muy crítico con la institución, que considera "atascada en modelos de 1978". Ha pedido un "cambio de régimen" con reducción de "excesos institucionales" para restaurar la credibilidad. Critica la dependencia de los datos, la orientación a futuro y las proyecciones económicas, que considera que limitan las opciones. Considera que la independencia de la Reserva Federal debe aplicarse principalmente a la política monetaria, no a funciones regulatorias y defiende limitar el papel de la Reserva Federal en la supervisión bancaria.

Warsh aboga por un nuevo acuerdo Tesoro-Reserva Federal como en 1951, cuando se restauró la independencia del banco central poniendo fin a la obligación durante la guerra mundial de fijar tipos de interés bajos para favorecer el endeudamiento del Tesoro.  Sostiene que en la situación actual el abultado balance de la Reserva Federal y la emisión de deuda del Tesoro operan en "sentidos opuestos” y enfatiza su coordinación para reducir el balance de la Reserva Federal y que haya tipos de interés más bajos.  Así, el presidente de la Reserva Federal y el secretario del Tesoro pueden exponer públicamente sus objetivos, como el tamaño del balance de la Reserva Federal para control de la inflación y el calendario de emisión de deuda, el aspecto fiscal. Warsh ha llegado a decir: "Muchos en Wall Street y en Washington están centrados en si la Reserva Federal subirá tipos de interés 0,25 %. Importa poco en comparación con la rentabilidad a vencimiento de la deuda del Tesoro -el activo más importante en cualquier parte del mundo".

Warsh critica el legado de flexibilización cuantitativa posterior a 2008 de la Reserva Federal, por haber contribuido a presiones inflacionarias ,que debilitan el dólar.  Argumenta que reducir el balance de la Reserva Federal puede permitir menores tipos de interés sin comprometer el tipo de cambio del dólar. Además, tiene una visión relativamente positiva respecto a Bitcoin, como "depósito de valor sostenible, como el oro", pero dada su volatilidad considera que “no sustituye al dólar estadounidense", aunque estima que favorece que la Reserva Federal tome mejores decisiones.

Warsh subraya que descuidar la oferta puede convertir los problemas cíclicos en estructurales, con menor crecimiento a largo plazo.  Así que, frente a generar incrementos de la demanda a corto plazo, aboga por políticas pro-crecimiento, incluyendo reforma fiscal, desregulación y políticas comerciales que impulsen la inversión y la productividad.

UBS: excelente oportunidad para diversificar más las carteras

El UBS CIO Daily señala que los mercados han avanzado con fuerza en enero. Los precios de los metales preciosos se han disparado: el oro acumula una subida del 21% en lo que va de año, con fuertes oscilaciones en los últimos días, mientras que la plata avanza en torno al 56%. El petróleo Brent sube casi un 15%. El S&P 500 superó por primera vez los 7.000 puntos en sesión intradía el miércoles 28 de enero. A nivel global, la Bolsa china ha comenzado el año con buen tono (MSCI China: +6,5% en el año) y la renta variable japonesa también ha registrado un sólido comportamiento.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma: “Nos satisface ver que nuestros escenarios centrales para el conjunto del año se han superado ya en enero, pero la gestión de carteras va mucho más allá de fijarse únicamente en previsiones puntuales. Implica analizar el comportamiento relativo de los distintos activos, rebalancear posiciones y buscar una mayor diversificación”. 

“En este contexto, creemos que la magnitud de algunos de estos movimientos ofrece a muchos clientes una excelente oportunidad para rebalancear sus carteras, diversificar para aprovechar un rally que se está ampliando a distintas clases de activos, o utilizar opciones y estructuras para proteger las ganancias obtenidas”.

"La temporada de resultados está ofreciendo cifras sólidas y el rally bursátil se está extendiendo cada vez más a distintos sectores y regiones. Los mercados de renta variable globales se benefician de unos fundamentos robustos, la expectativa de un repunte del crecimiento y la perspectiva de tipos de interés oficiales más bajos", apunta Daniel Kalt, Chief Economist Switzerland, UBS Global Wealth Management

"Aunque los máximos del EURUSD registrados en 2018 y 2021 pueden servir como referencias a corto plazo para el mercado, esperamos que el cruce acabe convergiendo de nuevo hacia el nivel de 1,2",apunta Constantin Bolz, estratega, y Dominic Schnider, Head Global FX & Commodity.

"Para los inversores con afinidad por el oro, creemos que una asignación moderada, en el rango de un dígito medio sobre el total de activos, puede mejorar la diversificación y actuar como amortiguador frente a riesgos sistémicos", aportan Wayne Gordon, estratega, y Dominic Schnider.

Apple demuestra que la demanda de los consumidores es real

Thomas Monteiro, analista senior en Investing.com, señala que "a pesar de que los participantes en el mercado siguen castigando las acciones de Apple por lo que se percibe como un retraso en su oferta de productos de inteligencia artificial, la demanda invisible del iPhone 17 demuestra que el mercado de consumo real está dando prioridad a la ejecución, la disciplina de precios y la fiabilidad del ecosistema por encima de las características de inteligencia artificial, que a menudo son incrementales".

En términos más generales, esto demuestra que la demanda real de los consumidores sigue siendo increíblemente fuerte en todo el espectro tecnológico, tanto en el ámbito del hardware como en el de los servicios.

Los excelentes resultados de la empresa en ambos negocios tradicionales reflejan un poder de fijación de precios sin igual, junto con un conjunto de fuentes de ingresos singularmente diversificado, lo que ha ayudado una vez más a la empresa a capear el creciente gasto en IA.

En este sentido, el trimestre también replantea el debate sobre el iPhone, pasando de la resiliencia cíclica a la fortaleza estructural de la demanda. El alcance de la mejora, especialmente en China, sugiere que el atractivo del ecosistema de Apple sigue siendo lo suficientemente potente como para impulsar tanto las actualizaciones como los cambios, incluso en un mercado de teléfonos inteligentes maduro. Para los inversores, esto reduce el riesgo de que el crecimiento del iPhone se acerque a la saturación y refuerza el papel del segmento como motor de ingresos fiable, en lugar de un negocio tradicional en declive.

19Jan

El encaprichamiento de Trump con Groenlandia reaviva los temores de una guerra comercial, advierte Ebury. Pictet cree que el Supremo limitará sus aranceles. Coface alerta de más insolvencias empresariales; y Crédito y Caución vaticina un estancamiento de la economía global. El FMI reclama "una solución amistosa".

Miguel Ángel Valero

El Foro de Davos, una de las citas económicas más importantes del mundo, se celebra esta semana bajo el lema 'Un espíritu de diálogo', con 65 jefes de Estado (entre ellos, seis del G7), entre ellos Donald Trump (tiene previsto intervenir el miércoles 21 en la localidad suiza), y medio millar de líderes políticos y empresariales. Justo antes de que empiece, Trump hace saltar por los aires el lema del encuentro.

Trump vuelve a agitar la guerra de los aranceles y anuncia en su red social Truth que impondrá 1 de febrero un arancel adicional del 10% a las importaciones de productos de hasta ocho países europeos que participaron en un ejercicio militar en Groenlandia (Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia). Aranceles que se elevarían al 25% a partir de junio si no se alcanza un acuerdo para la compra completa de la isla por parte de EEUU.

Estas nuevas amenazas arancelarias de Trump, dependiendo de su aplicación,  pueden volver a situar las tasas en niveles por encima del 40%, lo que perjudicaría seriamente las relaciones comerciales con socios históricos. Además, ya están levantando rechazo incluso dentro de EEUU. Shaheen (demócrata) y Tillis (republicano), que son copresidentes del Grupo bipartidista de Observadores de la OTAN en el Senado, avisan que seguir por este camino sería perjudicial para EEUU, sus empresas y aliados, mostrándose contrarios a los argumentos de Trump.

Por su parte, las primeras reacciones europeas han comenzado y se debaten varias respuestas. Entre ellas, la aplicación de aranceles por valor de 93.000 millones€ a las importaciones estadounidenses – medida que se acordó suspender tras el acuerdo comercial con EEUU del pasado verano– si Trump avanza con nuevas tasas. 

Francia y otros países han pedido que en la réplica europea se valore utilizar el instrumento de anti-coerción, una herramienta que necesitaría más tiempo de negociación y una mayoría (tendría que ser aprobada por 15 de los 27 Estados comunitarios y que representen al menos un 65% de la población de la UE).

Ebury: El encaprichamiento con Groenlandia reaviva los temores de una guerra comercial   
El Análisis del Mercado de Divisas de Ebury resalta que "al más puro estilo trumpiano, el presidente de EEUU ha vuelto a sacudir las relaciones comerciales transatlánticas" al amenazar con imponer nuevos aranceles a ocho países europeos que se oponen a la adquisición de Groenlandia. Trump tiene un historial de utilizar estas amenazas arancelarias como táctica de negociación en la escena internacional. Sin embargo, Dinamarca claramente no tiene interés en vender, y tampoco parece que sus homólogos europeos tengan ganas de ceder a las demandas de Trump.

"En esta ocasión, la reacción inicial del mercado de divisas ha sido moderada", apunta. "Generalmente, las amenazas arancelarias de Trump no se han materializado o, como mínimo, se han ido diluyendo poco después. Aunque esperamos que la historia se repita, la imprevisibilidad de la Administración Trump implica que no podamos dar nada por sentado", advierten.

  • EUR: Estamos observando pruebas bastante claras de que el paquete fiscal alemán ya está teniendo el impacto deseado en la actividad económica de la zona euro. La producción industrial de la zona euro sorprendió al alza y creció de forma saludable en noviembre. Por lo tanto, no nos sorprendería ver una sorpresa positiva cuando se publiquen el viernes los PMI de actividad empresarial de enero, aunque las expectativas del consenso ya son bastante optimistas. El euro debería reaccionar positivamente ante cualquier sorpresa en los datos de esta semana, aunque cabe señalar que, por ahora, las preocupaciones geopolíticas relacionadas con Groenlandia y los nuevos aranceles estadounidenses probablemente serán un factor de mayor peso que los datos macroeconómicos. El gran temor es que se ponga en peligro el acuerdo comercial entre EEUU y la UE y desencadenar una guerra comercial total que causaría grandes estragos y perjudicaría el crecimiento mundial. Se dice que Trump siempre se acobarda y, aunque sospechamos que probablemente volverá a hacerlo, creemos que el nerviosismo del mercado aumentará hasta que lo haga.
  • USD: El dólar está mostrándose resiliente ante las preocupaciones por el deterioro institucional en EEUU y las noticias sobre la investigación penal al presidente de la Fed, Jerome Powell, han tenido un impacto limitado en el dólar hasta ahora, probablemente porque los mercados no esperan que el caso avance mucho más. Los sólidos datos macroeconómicos y el buen rendimiento de la renta variable han mantenido hasta ahora el dólar en niveles altos. Las cifras de solicitudes iniciales de subsidio por desempleo de la semana pasada reflejaron una economía con bajos niveles de despidos, a pesar de la reciente caída en la creación de empleo y es probable que la Fed se mantenga a la espera durante un tiempo. El informe de inflación PCE correspondiente a diciembre será una de las claves esta semana. Sin embargo, la incertidumbre sobre la política comercial probablemente será un factor de peso a corto plazo. Los mercados aún no han reaccionado a esta nueva oleada de volatilidad política vendiendo el dólar como hicieron en abril, pero eso podría cambiar en cualquier momento si Trump sigue presionando para llegar a un acuerdo sobre Groenlandia.
  • GBP: Por fin recibimos algunas noticias optimistas sobre el estado de la economía británica la semana pasada, en forma de sorpresas al alza en las últimas cifras mensuales del PIB y la producción industrial. La economía del Reino Unido se mantuvo sorprendentemente bien en noviembre, a pesar de la gran incertidumbre que rodeaba al presupuesto de otoño. Sin embargo, no nos dejamos llevar por el entusiasmo: los datos mensuales del PIB tienden a ser muy volátiles, mientras que la leve contracción de la actividad en octubre sugiere que la economía probablemente creció solo entre un 0,1 % y un 0,2 % en el cuarto trimestre, lo que equivale a un estancamiento en términos prácticos. No obstante, los mercados de swaps han seguido reduciendo sus apuestas a favor de nuevas bajadas de tipos por parte del Banco de Inglaterra (la próxima bajada de 25 pb no se descuenta totalmente hasta junio).Los datos laborales del Reino Unido de esta semana cobran mayor importancia para confirmar la fuerte desaceleración en la creación de empleo observada en los últimos meses. Aparte de la tasa de desempleo oficial, prestaremos especial atención a la variación en el número de empleados asalariados en diciembre. El repunte previsto para la inflación británica el día siguiente debería validar el enfoque cauteloso del Comité de Política Monetaria respecto a una mayor flexibilización monetaria y, de confirmarse, podría suponer un impulso alcista para la libra esterlina.

Pictet: el Supremo de EEUU fallará contra los aranceles de Trump

Los riesgos geopolíticos se intensifican globalmente –con focos en Groenlandia, Irán, Venezuela y Ucrania–, destaca un análisis de Pictet AM. Trump ha anunciado una nueva ronda de subidas arancelarias del 10 % a partir del 1 de febrero a todas las importaciones de ocho países europeos, que se elevarán al 25% hasta que se alcance un acuerdo para la compra de Groenlandia por EEUU. Dado que la UE es una unión aduanera, afecta a los 21 miembros restantes. Con ello el arancel medio ponderado de la UE puede aumentar hasta 25 % a partir del 1 de febrero y 40 % en junio. El impacto puede ser de -2 décimas en el PIB europeo y +2 décimas en la inflación de EEUU.

En respuesta los Estados de la Unión Europea barajan aplicar a EEUU aranceles por valor de 93.000 millones€ o imponer restricciones de acceso al mercado único para las empresas estadounidenses. 

Trump vuelve a utilizar los aranceles como herramienta de negociación. Puede provocar aún mayor gasto en defensa en la UE ante la fragmentación en la OTAN. De hecho EEUU crea un argumento aún más sólido para rearmar Europa.

Además, el Tribunal Supremo de EEUU está a punto de decidir si su aplicación es legal. Trump ha lanzado la idea de hipotecas a 50 años para reactivar la vivienda y cheques de 2.000$ a la mayoría de los estadounidenses, lo que beneficia especialmente a grupos de menores ingresos. La duda es cómo se financiará. Trump pretende que sea con aranceles. Pero el Tribunal Supremo puede declarar nulos la mayor parte respecto a la ley de Poderes Económicos para Emergencias Internacionales. De ser así, limitaría la capacidad del presidente de fijar aranceles arbitrariamente, aunque no determinará si Trump puede imponer aranceles, sino el procedimiento que deberá seguir. Puede hacer uso de otras potestades arancelarias para mantener los ingresos fiscales. El caso es que es probable que el Tribunal Supremo falle en contra de los aranceles de Trump, lo que hará más difícil aumentarlos a la UE, siendo posible cierta desescalada las próximas semanas.

Crédito y Caución: los aranceles estancarán el comercio global

En 2025, la economía mundial ha resistido mejor de lo inicialmente previsto a las tensiones geopolíticas, gracias a un auge sin precedentes de la inversión relacionada con la inteligencia artificial (IA), sobre todo en EEUU. Sin embargo, el impacto de la guerra comercial será especialmente significativo en el comercio global, que se estancará en 2026 después de crecer un 3,5% el pasado año, según recoge un informe de Crédito y Caución.  

Con la aplicación de los nuevos aranceles, las compañías acabarán repercutiendo el coste de los mismos a sus clientes, tanto empresas como consumidores. Esto significa que los precios subirán, lo que limitará la demanda de sus productos. Además, la incertidumbre en torno a la política de EEUU aún es elevada, lo que provocará retrasos en la inversión empresarial y en el gasto de los consumidores. También se espera un aumento del ahorro al percibirse un mayor riesgo sobre los ingresos.

Junto a ello, el comercio global sufrirá ahora las consecuencias de la anticipación de compras que se produjo en 2025 para evitar las nuevas tasas arancelarias. Este hecho motivó un crecimiento de la demanda de espacio de almacenamiento, más pronunciada en las zonas de comercio exterior y los almacenes aduaneros, donde las mercancías están protegidas de los aranceles adicionales después de su almacenamiento. Como las empresas y los hogares no pueden importar lo que ya se ha anticipado anteriormente, se producirá una desaceleración de los pedidos. Estos factores motivarán una desaceleración significativa del comercio global a lo largo de este año, que no volverá a registrar valores positivos hasta 2027, cuando se espera un crecimiento cercano al 2%, todavía por debajo de la evolución del PIB.

En este contexto, se espera que el repunte en la zona euro se sitúe cerca de la media mundial.  El cisne blanco es África, que crecerá gracias a la integración comercial y las inversiones en infraestructuras.

Coface: las multinacionales afrontan más morosidad e insolvencias de empresas

En un contexto de incertidumbre marcado por la desaceleración del crecimiento económico mundial, el aumento de las insolvencias empresariales y un entorno geopolítico complejo, los responsables de las empresas afrontan importantes desafíos para proteger su actividad comercial y sostener sus planes de desarrollo, según el Informe Global de Riesgos de Coface.

Las principales barreras que dificultan a las grandes multinacionales cumplir con sus objetivos de negocio son:

  • la presión sobre las cadenas de suministro (72%), 
  • el acceso limitado al capital (70%) 
  • los retrasos o impagos por parte de los clientes (68% )
  • la alta competencia del mercado (62%), 
  • la rotación de empleados (60%)
  • y los crecientes riesgos medioambientales asociados al cambio climático (59%)

Coface destaca que estos factores no suelen aparecer por separado, sino que se refuerzan mutuamente. Entre las compañías que declaran problemas en la cadena de suministro, el 79% también sufre dificultades para acceder a capital, y el 75 % afirma sufrir retrasos en los pagos . 

En cambio, entre las empresas menos expuestas a interrupciones logísticas, estos porcentajes descienden de forma notable (45% y 4%, respectivamente). En la práctica, esto dibuja un patrón claro: cuando la operativa se tensiona, la financiación y los cobros también se complican.

Los impagos o retrasos en el cobro de facturas, además de ser una de las principales barreras para alcanzar los objetivos de negocio, se han convertido en un freno directo para el crecimiento y la continuidad de muchas entidades. Según los datos de Coface, esta situación afecta de forma tangible a la operativa diaria de las multinacionales: el 63 % de los directivos ve alterado por este motivo su flujo de caja, el 55 % reconoce dedicar demasiado tiempo y recursos a perseguir pagos atrasados y el 53% admite, incluso, haber tenido que aplazar sus propias obligaciones financieras con proveedores por no cobrar a tiempo. 

De hecho, el impacto va más allá de la tesorería. Las multinacionales señalan que los retrasos en los pagos obligan también a reducir inversiones (49%), asumir mayores costes financieros (48%) o tener que recurrir a préstamos (42%). Esta última consecuencia es especialmente frecuente en sectores como transporte e infraestructuras (55%) o en Norteamérica (56%).

Ante este contexto, el informe subraya la importancia de que las empresas refuercen su capacidad de prevención y respuesta apoyándose en servicios de gestión integral del riesgo comercial, como la información comercial, el seguro de Crédito y el recobro de deudas, para anticipar riesgos, proteger la liquidez y tomar decisiones con mayor seguridad.

Para reforzar su resiliencia en un entorno incierto, las multinacionales de todo el mundo están reajustando sus prioridades y endureciendo sus políticas financieras y de crédito. En este sentido, el ‘Informe Global de Riesgos’ muestra que los principales objetivos empresariales pasan ahora mismo por reducir costes y mejorar la eficiencia (40%), fortalecer la disciplina en la gestión del crédito (34%), aumentar su cuota de mercado (32%), mantener la estabilidad y continuidad del negocio (32%) y mitigar el riesgo de impago del comprador (28%).

Se perciben, en este sentido, diferencias claras por regiones. En Norteamérica destaca con más fuerza que el resto el objetivo de aumentar la disciplina y la gobernanza en la gestión del crédito (48%) y, en paralelo, una mayor ambición de crecimiento: expandirse internacionalmente (42%) y a nivel nacional (32%).En EMEA (Europa, Oriente Medio y África), en cambio, estas prioridades aparecen con menor intensidad y de forma más equilibrada (27% en disciplina de crédito, el mismo porcentaje en expansión internacional y 23% en expansión nacional). Por su parte, en APAC (Asia -Pacífico) reforzar la gestión del crédito solo es importante para el 31%, mientras que la expansión, tanto internacional como nacional, queda también en un segundo plano (14% en ambos casos).

El FMI pide una "solución amistosa"

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) coloca a EEUU como economía más dinámica, tras dos años consecutivos de liderazgo de España, al mejorar tres décimas las perspectivas para 2026, hasta el 2,4%. No obstante, su economista jefe, Pierre-Olivier Gourinchas, reclama una “solución amistosa” que mantenga en marcha los flujos comerciales, avisa del “grave riesgo” que supone una escalada entre dos gigantes económicos: “Si entramos en una fase de escalada y políticas de ojo por ojo, el efecto en la economía sería más adverso. Subir los aranceles dañará a todas las partes que las suban y pondrá presión en la actividad global”, porque “una guerra comercial no tiene ganadores”.

De paso, defiende a la Fed del asalto de Trump, aunque sin citarlos: “La independencia de los bancos centrales es primordial para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico. Desgraciadamente, las amenazas sobre los bancos centrales están aumentando”. Una credibilidad mermada que provoque expectativas de inflación más elevadas puede reducir en tres décimas el crecimiento global este año.

A España le eleva en tres décimas el crecimiento previsto para este año, hasta situarlo en el 2,3% (frente al 2% estimado en octubre) y otras dos décimas el calculado para 2027. El dato resulta una décima más optimista que el vaticinado por el Gobierno a finales de año (2,2%), y consolida a la economía española como la locomotora de la zona euro. Destaca unos niveles “robustos” de consumo e inversión privadas, el aumento de la fuerza laboral gracias a la inmigración y a los servicios relacionados con el turismo. 

Pese a la escalada arancelaria sobre la economía, el FMI mejora en dos décimas la expansión mundial prevista para este año, tras un cierre de 2025 mejor de lo previsto. El crecimiento mundial se situará en el 3,3% para este 2026, frente al 3,1% que se esperaba hace tres meses. Y en el 3,2% para 2027, sin cambios respecto a esos últimos cálculos. El impulso de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial, unidas a unas políticas fiscales y monetarias eminentemente estimulantes del crecimiento, están compensando la disrupción comercial y la incertidumbre.

El PIB global avanzó un 2,4% de forma anualizada en el tercer trimestre del año, gracias a EEUU (+4,3%),  la buena evolución de lasa ventas del sector aeroespacial de Francia, que elevó su crecimiento al 2,2%. Por contra, la debilidad de las exportaciones volvió a condenar a Alemania al estancamiento. España y el Reino Unido se vieron beneficiadas por el aumento de inversiones tecnológicas, si bien no en la misma medida que EEUU.

Para la zona euro, el FMI mantiene el crecimiento previsto del 1,3% este año y sube al 1,4% en 2027, por el plan de recuperación alemán y la aportación de España e Irlanda, pero urge a avanzar hacia un mercado único de verdad. 

China también ha visto revisada al alza su previsión de 2025 en dos décimas, del 4,8% al 5%, gracias a los programas de estímulos, y la de 2026 en tres, hasta el 4,5%.

Las previsiones del FMI se han  hecho con un arancel medio efectivo de EEUU del 18,5%, muy similar al de octubre de 2025, cuando se publicaron las previsiones anteriores (18,3%). La incertidumbre continuará “elevada” este año, pero se verá aliviada por un descenso del 7% en los precios de la energía, la contención de los del petróleo. El FMI insiste en una mayor disciplina fiscal de los países con el fin de prepararse ante cualquier sacudida en los mercados de deuda. 

08Jan

Banca March, The Trader, Norz Patrimonia, Pictet, Mintos, UBS y UBP ofrecen sus recomendaciones sobre dónde y cómo realizar las inversiones en 2026.

Miguel Ángel Valero

¿Qué depararán los mercados en 2026? Es la pregunta que todos se hacen. Tras un 2025 lleno de sobresaltos, desde avances tecnológicos disruptivos hasta tensiones comerciales y una macroeconomía sorprendentemente resistente, el inicio de 2026 también llega marcado por la incertidumbre, con el asalto de Trump a Venezuela o la obsesión del presidente de EEUU por Groenlandia, entre otros 'cisnes negros'. El principal mensaje de las firmas de análisis y de asesoramiento financiero es que invertir es la mejor recomendación, y dejar de hacerlo por miedo o por no arriesgar el dinero, la peor decisión.

Banca March: de Trump 1.0 a 2.0

"Dejamos atrás un 2025 marcado por la importancia de mantenerse invertidos bajo el esquema mental del 'Trump 1.0' como referencia", señalan los expertos de Banca March. Un mandato presidencial estadounidense que comenzó con la imposición de aranceles en niveles no vistos en los últimos cien años. La primera mitad del año, especialmente tras el Liberation Day, estuvo caracterizada por las idas y venidas en materia arancelaria, principal fuente de volatilidad durante ese periodo. Sin embargo, la búsqueda de diálogo y la marcha atrás en los planes más agresivos dieron paso a una segunda mitad muy positiva para las Bolsas globales, que impulsadas por la tecnología y la inteligencia artificial (IA) cerraron el ejercicio con un retorno cercano al +20%.

En renta fija, el activo continuó siendo refugio y fuente de rentabilidad gracias a la compresión de diferenciales y al cupón, especialmente en el crédito europeo de alta calidad, que terminó con una rentabilidad del 3%, superando tanto la liquidez como la inflación europea, ambas en torno al 2%. Esta comparación es clave, ya que optar por mayor exposición a renta fija en lugar de liquidez fue la única manera de obtener rentabilidades reales positivas sin asumir riesgos excesivos.

"Mirando a 2026, las lecciones aprendidas en 2025 seguirán siendo útiles en un ejercicio que estará marcado por las elecciones legislativas en Estados Unidos. No obstante, lo importante estará, como siempre, en la evolución del ciclo económico", insisten en la entidad. En este sentido, el crecimiento en EEUU gana tracción. Antes de las vacaciones navideñas, la Fed elevaba sus previsiones de crecimiento para 2026 en 5 décimas hasta el +2,3%. 

Además, la nueva inversión en inteligencia artificial en EEUU y en defensa en Europa serán motores de crecimiento, junto con los estímulos fiscales en EEUU y en Alemania, que comenzarán a llegar a la economía. Todo ello se complementa con un consumidor americano resiliente, que no muestra signos de fatiga pese a unas cifras de empleo menos boyantes.

"En este contexto, recomendamos mantener una visión constructiva sobre los activos de riesgo y no bajarse del tren en este inicio de 2026. A nivel sectorial, seguimos favoreciendo tecnología, salud y defensa, a las que recientemente hemos añadido infraestructuras, con especial atención a las relacionadas con generación y transmisión eléctrica ante las enormes necesidades derivadas del despliegue de centros de datos. Como novedad, cerramos el año con un cambio de sesgo en nuestra visión sobre la renta fija. Tras dos ejercicios de buen comportamiento, acumulando retornos del +3,8% anualizado en crédito europeo de calidad —nuestra principal apuesta—, consideramos que la normalización de tipos y unos diferenciales más ajustados limitan su potencial en los próximos años. Por ello, optamos por neutralizar la sobre ponderación y, en un entorno de tipos más bajos, vuelven a ganar atractivo los activos alternativos líquidos", subrayan en Banca March

The Trader: la diversificación nunca es sencilla

En The Trader, el analista Pablo Gil subraya que Wall Street comienza 2026 como terminó 2025: con subidas y confianza. Pero el punto de partida no es el habitual. Venimos del mejor comportamiento conjunto de los mercados desde 2009, con bolsas, bonos, crédito y materias primas avanzando al mismo tiempo. Un 'everything rally' poco frecuente que ha reforzado la sensación de que asumir riesgo ha sido, casi sin matices, la decisión correcta. Lo verdaderamente llamativo no ha sido solo la magnitud de las subidas, sino su amplitud. Las acciones estadounidenses encadenan tres años consecutivos de rentabilidades de doble dígito. Los bonos gubernamentales han vuelto a ofrecer retornos positivos gracias a los recortes de tipos de la Reserva Federal. Los diferenciales de crédito se han estrechado hasta niveles históricamente bajos y las materias primas han acompañado, con el oro y la plata marcando máximos impulsados por la demanda de los bancos centrales y un dólar más débil.

"Este alineamiento ha transmitido una idea peligrosa: que la diversificación vuelve a ser sencilla. Cuando activos que deberían comportarse de forma distinta suben al mismo tiempo, las carteras parecen más robustas de lo que realmente son. El retorno se acumula, pero la protección implícita disminuye. Es la clásica ilusión de diversificación que suele aparecer en las fases finales de los ciclos más complacientes", advierte.

El motor de este movimiento es conocido. Políticas fiscales expansivas, inflación moderándose, bancos centrales más flexibles y una enorme confianza en que la inteligencia artificial acabará justificando las valoraciones actuales. El problema es que gran parte de ese escenario ideal ya está descontado en precios. Las previsiones para 2026 descansan sobre los mismos pilares que impulsaron 2025: crecimiento resiliente, beneficios sólidos y una IA que transforme productividad y márgenes. Eso deja muy poco margen para errores. Un repunte en la energía, una decisión política mal-calibrada o una lectura demasiado optimista del ciclo pueden cambiar rápidamente el equilibrio actual. En un entorno de valoraciones exigentes y volatilidad contenida, las sorpresas suelen amplificarse.

Europa y, en particular, la Bolsa española se beneficia de este clima global. 2025 ha sido un año histórico para el Ibex 35, con subidas cercanas al 50% y tres ejercicios consecutivos de rentabilidades de doble dígito cuando casi nadie apostaba por él. Las principales casas de análisis sitúan a España entre sus mercados favoritos para 2026, apoyadas en un contexto de inflación más controlada, tipos cercanos a la neutralidad y políticas fiscales que empiezan a acompañar al ciclo, con Alemania como principal catalizador.

El crecimiento de beneficios sigue siendo el verdadero soporte del mercado. Las estimaciones apuntan a avances cercanos al 10% en 2026 y, en el caso español, el peso del sector financiero continúa siendo clave, con bancos bien posicionados en un entorno de tipos todavía relativamente elevados. A esto se suma un factor estructural común a todos los mercados desarrollados: una enorme masa de liquidez acumulada durante años que sigue buscando rentabilidad y termina filtrándose hacia la renta variable. La gestión pasiva, cada vez más dominante, amplifica estos movimientos y concentra flujos en los grandes ganadores del ciclo.

"2026 arranca con mucha confianza y expectativas muy elevadas. Tras un periodo en el que casi todo ha salido bien, el mercado necesita que las cosas sigan saliendo muy bien para justificar las valoraciones actuales. Cuando el listón está tan alto, el riesgo no está en una mala noticia, sino en que la realidad sea simplemente normal. Y ahí es donde el inversor debe volver a separar con claridad rentabilidad pasada y riesgo futuro", advierte este experto

Norz: el reto es la capacidad de ejecutar inversiones estratégicas

Los expertos de Norz Patrimonia dibujan un escenario constructivo para los mercados, con oportunidades claras en Europa y en sectores vinculados a la innovación tecnológica, gracias a la recuperación del crecimiento europeo, la estabilización del dólar y la traducción de la inversión masiva en inteligencia artificial en productividad real, pero también alertan sobre riesgos que podrían condicionar la dinámica económica global, como la inflación, la evolución del mercado laboral y la ejecución de planes de inversión estratégicos.

“El ciclo económico continúa siendo sorprendentemente resistente. No vemos una recesión en el horizonte, pero sí el fin del periodo de desinflación que ha acompañado a Europa y que está en fase terminal en Estados Unidos. El reto no será el crecimiento, sino la inflación y la capacidad de ejecutar inversiones estratégicas”, señala Jordi Martret, director de inversiones de Norz Patrimonia.

El informe desarrolla cinco bloques de análisis:

  • Europa, ante su último tren: Norz Patrimonia sitúa a Europa como potencial protagonista del año. El giro histórico de Alemania, que ha flexibilizado su estricto techo de deuda para desplegar un ambicioso plan de inversión en transición energética y nuevas infraestructuras, marca un antes y un después. “Europa puede convertirse en uno de los motores de rentabilidad del 2026, pero también en la mayor decepción si Alemania o la Unión Europea fallan en la ejecución. No basta con ajustar valoraciones; hacen falta beneficios empresariales reales”, afirma Martret. Este impulso público debe traducirse en crecimiento medible para que Europa deje atrás más de una década de divergencia frente a EE. UU. Sectores ligados a activos reales (infraestructuras, materiales básicos, inmobiliario) aparecen claramente infravalorados.
  • EEUU, liderazgo intacto pero pendiente del CAPEX en IA: Norz Patrimonia rechaza que estemos ante una burbuja tecnológica similar al año 2000. Las grandes compañías mantienen balances sólidos y sus beneficios siguen superando al resto de regiones desarrolladas. El riesgo, señala la firma, no está tanto en una corrección inminente como en la necesidad de que las enormes inversiones en inteligencia artificial, concentradas en las llamadas 7 Magníficas, empiecen a materializarse en productividad transversal. “El gran interrogante para 2026 es si el CAPEX destinado a IA será realmente monetizado. La sostenibilidad del mercado dependerá de que las mejoras lleguen al resto de compañías y no solo a siete nombres”, explica Martret.
  • Dólar, estabilización tras un año de ajuste: Después de doce meses de fuerte retroceso, impulsado por dudas sobre la deuda estadounidense y el papel del dólar como divisa de reserva, se anticipa un comportamiento lateral para 2026. El rango estimado a corto plazo se sitúa entre 1,20 y 1,22 frente al euro. La aprobación en EEUU del GENIUS Act, que exige que las stablecoins estén respaldadas por bonos del Tesoro, introduce un factor adicional de demanda estructural. “El mercado puede haber sobrerreaccionado sobre la debilidad del dólar. Las alternativas no son más sólidas. Una vez finalice el ciclo de bajadas de tipos en EE. UU., esperamos estabilidad e incluso una sorpresa alcista”, apunta Martret.
  • Tipos de interés: margen limitado para los bancos centrales. La firma advierte que la capacidad de la Reserva Federal para recortar tipos está cerca de agotarse, especialmente si el fenómeno de 'no laying, not firing' (empresas que ni contratan ni despiden) presiona al mercado laboral. En Europa, el BCE podría incluso enfrentarse al dilema opuesto: subir tipos si las grandes inversiones alemanas generan presiones inflacionistas. En renta fija, Norz Patrimonia no ve valor en los tramos largos de la curva, ni en Europa ni en EEUU, y favorece crédito corporativo de duración media, deuda subordinada e híbridos de emisores de calidad. La deuda emergente en moneda local se perfila como otra oportunidad ante la debilidad relativa del dólar.
  • Asia y emergentes: innovación al alza, China en incógnita. India seguirá siendo la región con mayor crecimiento económico del mundo y Asia, en general, continúa liderando la innovación tecnológica junto a EEUU. China mantiene un ritmo económico débil por su demanda interna, pero posee amplio margen para aplicar nuevas políticas fiscales y monetarias.

Además, el informe elaborado por los expertos de Norz Patrimonia señala tres grandes focos de riesgo que podrían marcar el rumbo económico de 2026 y condicionar la evolución de los mercados:

  • El primero es un posible repunte de las expectativas de inflación, consecuencia de políticas fiscales más expansivas tanto en Europa como en EEUU. Este escenario presionaría a los bancos centrales a mantener tipos altos durante más tiempo, retrasando la recuperación económica y elevando el coste de financiación para familias y empresas.
  • El segundo riesgo está ligado al deterioro del mercado laboral, especialmente en las economías más industrializadas de la Eurozona. Un aumento del desempleo o una ralentización en la creación de empleo tendría un impacto directo en el consumo, debilitando la demanda interna y poniendo freno a la actividad económica en un momento clave.
  • El tercer foco de vulnerabilidad es la ejecución del plan de inversiones europeo, con especial atención al papel de Alemania. El éxito, o el fracaso, de esta agenda inversora es decisivo para impulsar la modernización industrial, acelerar la transición energética y sostener la competitividad europea frente a EEUU y China. Una ejecución incompleta dejaría a Europa estructuralmente rezagada en innovación, productividad y atracción de capital. “En definitiva, Europa se juega mucho en 2026. La capacidad de Alemania para ejecutar su bazuca inversor puede determinar no solo la competitividad del continente, sino su papel económico en las próximas décadas”, concluye Martret.

Pictet: "seguimos sobre ponderando renta variable"

Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, considera que el entorno global favorece las estrategias pro-riesgo. En 2025 las acciones globales han subido un 23% en dólares, a doble dígito por tercer año Las europeas, 25% arriba en moneda local, han superado a las estadounidenses. América Latina se ha comportado especialmente bien y las acciones coreanas, con fuerte ponderación tecnológica y mejoras de gobernanza, han subido cerca del 100 %.  Servicios de comunicación y tecnologías de la información han estado entre los líderes, a pesar de titubeos de finales de año. También ha habido avance en materiales e industriales. Pero los sectores de consumo han quedado rezagados. Los metales industriales, con fuerte inversión relacionada con IA, han llegado a máximos y el oro subido un 65% en medio de la incertidumbre geopolítica y macroeconómica, su mayor ganancia anual desde 1979. 

El petróleo ha tenido el peor año desde 2020. Las mayores ganancias en deuda se han dado en emergentes. En la Eurozona ha habido un fuerte estrechamiento de diferencial de rentabilidad de países periféricos respecto a Alemania. El dólar se ha desacoplado de los bonos del Tesoro de EEUU con caída del 9% frente a la cesta de divisas.

Los inversores comienzan 2026 con una economía global respaldada por el estímulo monetario generalizado -dos tercios de los principales bancos centrales recortando tipos de interés- y crecimiento robusto en mercados emergentes. Persisten focos de estanflación y preocupaciones geopolíticas, pero el entorno favorece las estrategias pro-riesgo, incluso tras el derrocamiento de EEUU. del presidente venezolano Maduro. Aunque la intervención probablemente tenga implicaciones geopolíticas a medio plazo, a corto plazo no mueve la aguja de los mercados, salvo impulso al oro. Por ello, mantenemos sobre ponderación en renta variable e infra ponderación en bonos.

Estimamos que EEUU crecerá el 1,5% en 2026 -más si el gasto de capital impulsado por IA sigue fuerte-, por debajo de la estimación del consenso del 2%, por una desaceleración de gasto de los hogares. En los últimos dos años los consumidores han incrementado su gasto a tasa anual del 2,9 % pero sus ingresos disponibles al 1,8%, retirando ahorros. Pero en los próximos meses es probable que se reduzca el gasto por el impacto de los aranceles y recortes de programas de bienestar, a pesar de posibles rebajas fiscales, estimadas por la administración Trump en 200.000 millones$. También esperamos desaceleración de la inversión en infraestructuras de inteligencia artificial. Esperamos que la inflación en EEUU se mantenga por encima del objetivo, de media alrededor del 3% este año.

Sin embargo, es probable que la economía de la Eurozona se recupere, dado el exceso de ahorro. Su manufactura se recupera, aunque con retraso tras los recortes de tipos de interés. La Eurozona se ha beneficiado de ocho recortes de tipos desde mediados de 2024, creando condiciones favorables. Sin embargo, el impacto de la flexibilización fiscal, especialmente en Alemania, tardará en materializarse.

Por su parte la economía japonesa puede crecer moderadamente, a ritmo más lento. El sentimiento de sus consumidores y empresas ha mejorado y un paquete fiscal -el mayor desde COVID, equivalente a 3 % del PIB- debe apoyar a hogares y sectores estratégicos, como semiconductores e IA.

China también está ayudando a los hogares con medidas que representan 0,5 % del PIB. Esperamos que crezca alrededor de su potencial, 4,6 %. Otras economías emergentes muestran crecimiento con baja inflación, flexibilización monetaria y aumento de las exportaciones globales. Deben beneficiarse de los mayores precios de las materias primas.

La Reserva Federal ha completado en gran medida su ciclo monetario tras recortes acumulados de tipos de interés de 1,75 %. Puede bajarlos más si los problemas en el mercado de crédito privado limitan la concesión de préstamos o la presión política. Hay cierto riesgo de que la independencia de la Reserva Federal se erosione tras los cambios en su composición, pero no vemos una probabilidad significativa. Pero los mercados están sobreestimando dos o tres recortes adicionales de 0,25%. Por nuestra parte esperamos que se limite a compras de bonos del Tesoro.

Esperamos que el BCE reduzca tipos una vez más y ralentice el ritmo de ventas de bonos en su balance para evitar que los prestatarios privados se vean desplazados por el aumento del endeudamiento soberano. Además, las condiciones de liquidez de China son positivas, contrarrestando la débil demanda interna con políticas monetarias moderadamente laxas, así como fiscales. Sin embargo, es probable que el Banco de Japón suba sus tipos de interés dos veces en 2026 y amplíe su endurecimiento cuantitativo.

Para 2026 prevemos rentabilidades en renta variable de un solo dígito medio, gracias a un sólido crecimiento de los beneficios, aunque modesta contracción de los múltiplos de valoración. Las acciones estadounidenses parecen al límite, con el índice S&P 500 en 22 veces beneficios, frente a una media histórica cercana a 16 y ratios precio-ventas que han superado el máximo de la burbuja punto.com. Su prima de riesgo frente a los bonos se mantiene en el 2%, históricamente baja, aunque no tanto para infra ponderar. En conjunto estamos neutrales en acciones estadounidenses por valoración y perspectivas económicas. 

En Japón las valoraciones parecen ajustadas tras un repunte de doble dígito del índice Nikkei en 2025. Estamos neutrales en acciones de Europa, con preferencia por sectores que pueden beneficiarse de una recuperación cíclica y gasto fiscal en defensa e infraestructuras, como industriales, finanzas y empresas de mediana capitalización -que han superado al mercado estadounidense los últimos años-. Además, sobre ponderamos acciones suizas, de valoraciones muy atractivas por características defensivas, fundamentales empresariales y su gran sector farmacéutico.

Las acciones relacionadas con IA han impulsado a los mercados en todo el mundo. Siguen con valoraciones muy ajustadas incluso tras haber corregido algo los últimos meses, con cierta racionalidad en medio de preocupaciones sobre calidad de beneficios y creciente dependencia de la deuda para financiar inversiones. Los inversores están siendo más exigentes y hay considerable dispersión de valoraciones, así como caída de múltiplos precio-beneficios esperados. Por ahora, sobre ponderamos acciones de tecnología y servicios de comunicación por la fortaleza de los beneficios, pero la especialización se ha vuelto importante al invertir en IA.

La reducción de incertidumbre política respecto al sector y una sólida recuperación de las fusiones y adquisiciones abren la puerta a un valor considerable, con protección frente a corrección en acciones de IA. Además, sobre ponderamos finanzas, que probablemente se beneficie de la desregulación de la administración Trump. Los riesgos de inflación deben ayudar a mantener la curva de rentabilidades a vencimiento de la deuda relativamente empinada, con aumento de los márgenes de los préstamos bancarios.

Cualquier sorpresa al alza del crecimiento o estancamiento de la desinflación puede hacer aumentar la rentabilidad a vencimiento de los bonos del Tesoro estadounidenses, que infra ponderamos. La relación inflación/crecimiento parece más favorable en Europa y justifica nuestra preferencia por deuda europea de alta rentabilidad frente a la estadounidense, que está cara.

Por otra parte, los indicadores técnicos y de sentimiento apuntan a un fuerte apetito por activos de mercados emergentes. Estas economías muestran abundante liquidez y flexibilización monetaria. Se benefician de un dólar más débil, unas exportaciones globales que superan las tendencias previas a la pandemia y perspectiva de aumento de precios de las materias primas. De manera que sobre ponderamos acciones de China y de mercados emergentes. También sobre ponderamos bonos soberanos en moneda local y deuda empresarial de mercados emergentes, que se benefician de tipos de interés reales relativamente altos y flujos de inversión. La inflación está contenida y muchos bancos centrales de mercados emergentes están relajando su política monetaria. Esperamos que su brecha de crecimiento respecto a las economías desarrolladas se amplíe a 2,7 % en 2026, lo que históricamente genera apreciación de sus monedas.

A pesar de sus máximos históricos, sus valoraciones no son extremas. Las tendencias macroeconómicas son favorables a su demanda, incluyendo menor rentabilidad real de la deuda, dólar más débil y altos riesgos geopolíticos. Hay demanda de bancos centrales de mercados emergentes y fuertes entradas en fondos ETF de oro, con posible aumento en las carteras de inversión estadounidenses.

Mintos: más protagonismo para los activos ligados a la economía real

Tras años de tipos de interés cercanos a cero, 2026 marcará un punto de inflexión para los inversores particulares en Europa. Estrategias de inversión que históricamente solo estaban al alcance de inversores institucionales como la gestión activa en renta fija, una diversificación geográfica sofisticada o la exposición a activos vinculados a la economía real; no solo se están volviendo accesibles, sino también esenciales, en un contexto en el que cada mercado y región sigue su propio ciclo económico. Mintos, plataforma europea de inversión, identifica cuatro grandes tendencias que marcarán las carteras de los inversores particulares este año

  • La era de la renta fija “activa” para el inversor particular: Según un análisis de BNP Paribas, 2026 marca el regreso de la renta fija como una oportunidad de inversión relevante para los inversores minoristas, aunque bajo un paradigma completamente distinto al del pasado. Tras años de rentabilidades mínimas, las previsiones de bajadas de tipos en EEUU y Europa están revitalizando los mercados de crédito, según los especialistas del banco. Los expertos de Mintos coinciden con esta visión y advierten de que la clave no es volver a las estrategias pasivas tradicionales. “La renta fija en 2026 no es la misma que hace una década. Los inversores particulares ya no pueden limitarse a comprar un único bono y olvidarse de él. Necesitan una exposición diversificada a distintos tipos de crédito, un enfoque en la calidad y en la generación de ingresos recurrentes, en lugar de perseguir la rentabilidad nominal más alta”, explica Martins Sulte, CEO y cofundador de Mintos. 
  • La diversificación se vuelve esencial en un mercado global fragmentado. Mintos identifica la diversificación geográfica como una necesidad estratégica, y no como una estrategia opcional avanzada. Las previsiones del FMI y la OCDE para 2025–2026 dibujan una economía global “resiliente pero divergente”, en la que las distintas regiones siguen políticas y ciclos económicos propios, en lugar de evolucionar de forma sincronizada. Para el inversor particular, la implicación es clara: concentrar toda la cartera en una sola región conlleva más riesgo de lo habitual, mientras que las carteras diversificadas por geografías y sectores están mejor posicionadas. “La fragmentación geográfica ya no es un concepto abstracto de los informes macroeconómicos; es algo que los inversores particulares deben integrar en sus carteras”, añade Sulte. 
  • Los activos ligados a la economía real ganan protagonismo. Se espera un cambio significativo en las preferencias de los inversores particulares hacia activos que generan rentabilidad directamente vinculada a la actividad económica real: préstamos, crédito respaldado por activos inmobiliarios, infraestructuras, entre otros, tal y como señalan varios gestores de activos, incluido BlackRock. El reto está en acceder a estos activos en un entorno regulado, transparente y con suficiente diversificación para gestionar el riesgo.
  • Preferencia por plataformas digitales y automatización. Para los expertos de Mintos, y en línea con otros gestores como Amundi, la cuarta gran tendencia de 2026 no se centra en una clase de activo concreta, sino en la forma de gestionar las carteras. A medida que las estrategias de inversión se vuelven más sofisticadas (gestión activa, diversificación geográfica, exposición multiactivo), la necesidad de herramientas digitales que ayuden a los inversores a manejar esa complejidad se vuelve crítica. “La verdadera democratización de las estrategias de nivel institucional no consiste solo en dar acceso a productos complejos, sino en proporcionar las herramientas necesarias para gestionarlos de forma eficaz sin requerir conocimientos expertos”, concluye Sulte.

UBS: la Eurozona seguirá resiliente

El Chief Investment Office (GWM CIO) de UBS Global Wealth Management ha publicado un informe sobre sus perspectivas para la economía de la Eurozona en 2026. Dean Turner, Chief Eurozone and UK Economist en el Chief Investment Office de UBS Global Wealth Management, lo resume: “Esperamos que la economía de la Eurozona se mantenga resiliente en 2026, con un crecimiento que se acelerará a lo largo del año, desde el 1% en 2025 hasta el 1,5% en 2026 en términos intertrimestrales (4º trimestre sobre 4º trimestre), apoyado en la solidez de los balances de los hogares, un mercado laboral robusto y el gasto fiscal, principalmente procedente de Alemania. Además, prevemos que los vientos en contra del comercio global se reduzcan, lo que debería aliviar en parte la presión sobre el castigado sector exportador europeo”.

“Esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés oficiales sin cambios durante 2026. A corto plazo, los riesgos apuntan a nuevos recortes, aunque el equilibrio podría cambiar a medida que los impulsos desinflacionistas se vayan diluyendo a partir de mediados de año”, añade.

UBP: panorama constructivo

La última Perspectiva Semanal de UBP: Entrando al 2026 señala que a pesar de la turbulencia geopolítica, los mercados de renta variable cerraron 2025 con el tercer año consecutivo de rentabilidades de doble dígito. Las rotaciones tácticas recientes a corto plazo refuerzan la conveniencia de ampliar la exposición hacia temáticas de crecimiento estructural. El sector energético global tuvo un rendimiento superior (+2,8%), impulsado por el aumento de las tensiones geopolíticas, mientras que las empresas de servicios públicos también se beneficiaron del cambio de posicionamiento (+1,2%).

El oro y la renta fija también registraron sólidos retornos anuales, con el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subiendo 6 puntos básicos hasta el 4,19 %. Tras los acontecimientos en Venezuela, el oro se disparó a niveles superiores a los 4.400$ por onza.

Sobre 2026, el consenso apunta a un panorama constructivo.

07Jan

Una onza de plata compra más de un barril de petróleo por primera vez desde 1975, destaca Pictet. Y UBP ve probable que el oro llegue a los 5.000$ la onza.

Miguel Ángel Valero

Comienza la nueva etapa de Venezuela bajo control de EEUU. Donald Trump, a través de su red social Truth, anuncia que "las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad". Como la industria petrolera venezolana apenas produce un millón de barriles diarios, la cifra anunciada por el presidente de EEUU representa unos 50 días. 

“Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y yo, como Presidente de los EEUU, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de EEUU”, añade Trump. A los precios actuales del West Texas Intermediate (WTI), supone unos 2.800 millones$.

Sin inversiones que incrementen su capacidad de producción, Venezuela deberá reducir lo que vende a China, a Rusia, y a Cuba, entre otros, para satisfacer la demanda de Trump. Porque la parte que vende a EEUU a través de Chevron se supone intocable. La petrolera de EEUU lleva un siglo haciendo negocios en Venezuela y ya está aumentando significativamente su actividad allí.

La administración Trump ha comunicado a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que su gobierno debe asociarse exclusivamente con EEUU en la producción de petróleo y dar preferencia a este país en la venta de crudo pesado. También exige que reduzca sus vínculos con China, Rusia, Irán y Cuba, lo que tendría un impacto significativo en Pekín, principal destino de las exportaciones venezolanas desde que Washington impuso sanciones al sector petrolero en 2019. El crudo venezolano es particularmente idóneo para las refinerías chinas, que dependen de materias primas pesadas para procesos de conversión. A finales de 2025, más del 80% de las exportaciones venezolanas se dirigían a China, a menudo mediante intermediarios.

Además, Trump convocará, previsiblemente la semana que viene, una reunión con los responsables de Energía de su Administración para diseñar una estrategia que atraiga inversiones de empresas petroleras occidentales en Venezuela. El secretario de Energía, Chris Wright, a quien Trump ha ordenado que ejecute "de inmediato" el plan de envío a EEUU de los 50 millones de barriles de petróleo venezolano, será también el encargado de esa estrategia.

Pictet: efectos positivos para los metales preciosos

Por otra parte, ya llegan los primeros análisis de la situación creada por los ataques de EEUU a Venezuela. César Pérez, director global de inversiones en Pictet WM, estima efectos positivos para los metales preciosos -que ya en 2025 ha subido muy por encima de la renta variable-; aunque relativamente negativos para el precio del petróleo. 

2025 ha sido positivo para la renta variable, con el índice mundial MSCI All Countries habiendo subido el 22,9% en dólares. Peo se ha visto superado por los metales preciosos, favorecidos por los aranceles, las tensiones geopolíticas y las preocupaciones fiscales. Oro, plata y platino han subido el 65, 147 y 125% respectivamente en el año. Actualmente una onza de plata compra más de un barril de petróleo por primera vez desde 1975.

El caso es que el riesgo geopolítico ha aumentado con la situación en Venezuela y los metales preciosos, incluso tras su histórico repunte en 2025, son claros ganadores, pues los inversores los consideran una cobertura vital frente a la volatilidad y la incertidumbre económica.

En cuanto los mercados petroleros globales el impacto depende del grado de implicación de EEUU. Los precios pueden caer si se levantan las sanciones estadounidenses. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, casi el 17%, 304.000 millones de barriles, pero, debido a las sanciones, contribuye con menos del 1% a la producción global. Solo produce 0,96 millones de barriles/día, cuando en 1998 alcanzó casi tres millones/día. Si las compañías petroleras estadounidenses comienzan a reparar la infraestructura la producción petrolera de Venezuela puede aumentar en dos a cinco años. A largo plazo, puede ser positivo para las empresas con activos en el país o que fueron confiscados o alterados.

Unos menores precios del petróleo pueden reducir la rentabilidad de la deuda soberna, si bien el efecto puede ser de corto plazo. En cuanto a renta variable, al posible efecto positivo de una ligera menor rentabilidad a vencimiento de la deuda soberana se opone el aumento del riesgo geopolítico.

UBP: el oro puede llegar a los 5.000$ onza

 Peter Kinsella, jefe global de estrategia de divisas en UBP, destaca que tras los acontecimientos en Venezuela, los precios del oro subieron con fuerza, marcando nuevos máximos por encima de 4.430$ por onza. Se trata de un aumento notable, especialmente si se tiene en cuenta que la semana pasada los precios habían caído a niveles apenas superiores a 4.300. Este repunte es un claro recordatorio de que el oro sigue viéndose favorecido por un telón de fondo de tensiones geopolíticas, y que puede subir en cualquier momento —o cuando menos se espera. 

Algunos inversores podrían considerar que la situación en Venezuela es un hecho aislado, pero es poco probable que así sea. Existen otros regímenes donde las grandes potencias tienen intereses enfrentados (como Cuba e Irán, por ejemplo), lo que implica que el oro seguirá ofreciendo una cobertura excepcional frente a las tensiones geopolíticas actuales y futuras. 

El principal evento para el oro esta semana vendrá desde el lado macroeconómico de EEUU. La publicación de los datos del mercado laboral será crucial, con varias referencias clave: JOLTS, ADP y las nóminas no agrícolas (NFP). El informe JOLTS puede arrojar luz sobre las perspectivas de contratación, en particular sobre las intenciones de las empresas a la hora de contratar. Una caída en la tasa de renuncias (quit rate) sería favorable para el oro, ya que indicaría que los trabajadores estadounidenses están perdiendo confianza y optan por permanecer en sus empleos en lugar de cambiar. 

Cualquier desaceleración en los salarios medios por hora reflejados en el informe NFP también beneficiaría al oro, pues podría empujar a la Reserva Federal a adoptar una postura más acomodaticia a corto plazo. 

La principal advertencia a nuestra visión constructiva sobre el oro se encuentra en su perfil de volatilidad. Las volatilidades implícitas a un mes cotizan actualmente en torno al 21%, un nivel extremadamente elevado tanto en términos absolutos como relativos. En los últimos meses, el oro ha tendido a corregir cuando la volatilidad supera el 20%, ya que los asesores de trading de materias primas (CTA) aprovechan los picos de volatilidad para reducir exposición al contado. 

Tanto el precio al contado como la volatilidad se encuentran en niveles altos, y resulta interesante que la previsión de los analistas para el 4º trimestre de 2026 se sitúe en 4.600$ por onza, "exactamente igual que nuestra propia estimación. Creemos que existen riesgos alcistas más allá de ese nivel, con potencial para alcanzar los 5.000$ por onza", avisa.

Natixis: un rápido repunte de la producción de petróleo es poco realista

El equipo de análisis de Natixis CIB ha realizado el seminario virtual ‘Venezuela, ¿qué vendrá después?’, con Benito Berber, economista jefe para América; Bernard Dahdah, analista de metales y minería; Joel Hancock, analista de energía; y Christopher Hodge, economista jefe para Estados Unidos. Subrayan que, a pesar de poseer las mayores reservas de crudo del mundo, Venezuela está produciendo actualmente muy por debajo de sus máximos históricos. Por eso, las expectativas a corto plazo de un rápido repunte de la producción son poco realistas. Por el contrario, las sanciones, las restricciones logísticas, los límites de almacenamiento y la incertidumbre política apuntan a un mayor riesgo de perturbaciones a corto plazo.

En lo referente a metales y minería, destacaron: “Venezuela cuenta con importantes recursos minerales, entre los que se incluyen mineral de hierro, bauxita, níquel, oro, cobre, zinc y elementos de tierras raras. Sin embargo, es fundamental distinguir entre recursos geológicos y reservas comercialmente viables. La actividad actual está dominada por operaciones artesanales, muchas de ellas asociadas a grupos vinculados al régimen, con una producción de oro estimada entre 50 y 70 toneladas anuales”. 

Una expansión significativa en el sector de los minerales estratégicos requeriría inversiones a gran escala en minería y refinación,  acceso a financiación, un marco jurídico y judicial predecible e infraestructuras de transporte, energía y puertos.

División sobre Groenlandia

En relación con el deseo de Trump por anexionar Groenlandia, existen discrepancias en el seno de su propia Administración respecto a la estrategia a seguir. El secretario de Estado, Marco Rubio, resta importancia a la posibilidad de una acción militar y asegura que el objetivo es comprar la isla a Dinamarca. Por el contrario, la portavoz de la Casa Blanca afirma que el uso de la fuerza militar sigue siendo una opción y subraya que adquirir Groenlandia constituye una prioridad de seguridad nacional. 

Mientras tanto, los líderes europeos emitieron una declaración conjunta advirtiendo que EEUU debe respetar la integridad territorial de Groenlandia y de Dinamarca y recuerda que la región está bajo el paraguas de defensa colectiva de la OTAN.

17Dec

El Banco Central Europeo también publicará, por primera vez, sus perspectivas económicas para 2028.

Miguel Ángel Valero

Cristina Gavín, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, subraya que el mercado no espera sorpresas en la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del jueves 18 de diciembre y se da por hecho que no realizará cambios en el tipo de intervención, de forma que" finalizaremos 2025 con la facilidad de depósito en el 2%, nivel que se mantiene inalterado desde el pasado mes de mayo."

Sin cambios esperados en los tipos, la atención de los inversores se centra en la rueda de prensa posterior y en las proyecciones que haga la autoridad monetaria europea en relación al entorno económico de cara a 2026. "Esperamos una revisión al alza en materia de crecimiento para los próximos años y unas previsiones de precios que se mantendrían inalterados y por debajo de niveles del 2%, tanto para 2026 como para 2027", explica.

Las declaraciones que realizaba Schnabel hace unos días, anticipando que los riesgos para la economía y los precios son al alza, parece mostrar una hoja de ruta donde el ciclo de bajada de tipos habría tocado a su fin, y podría empezar a pensarse que el siguiente movimiento que veríamos por parte del BCE sería al alza. No obstante, las tensiones geopolíticas y las incertidumbres económicas no han desaparecido, y quizás es más razonable pensar que tendríamos que esperar a 2027 para ver el primer movimiento de subida de tipos desde 2023.

Pictet: expectativa de tipos en pausa prolongada

Nadia Gharbi, economista para Europa en Pictet WM, habla de una "expectativa de tipos en pausa prolongada". Espera ue el BCE mantenga la tasa de depósito bancaria sin cambios en el 3% este 18 de diciembre.  Una flexibilización adicional requiere un catalizador claro, como pronunciada menor inflación o fuerte deterioro de la actividad económica. De manera que "nuestro escenario sigue siendo de tipo de interés terminal del BCE en 2% en este ciclo".

Es probable que la presidenta del BCE, Lagarde, reitere que la posición de política monetaria actual es apropiada.  Sin embargo, se esperan preguntas sobre subidas de tipos de interés. Al respecto, por datos recientes y comentarios en el propio BCE el tono puede ser algo más agresivo. 

El 8 de diciembre, Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, ha mencionado que está de acuerdo con las expectativas del mercado de que el próximo paso probablemente sea aumento de tipos de interés, aunque sin plazo.  

Pero la presidenta Lagarde puede ser menos belicista, destacando riesgos bidireccionales para el crecimiento y la inflación, manteniendo la necesidad de un enfoque basado en datos, reunión por reunión y sin predeterminación.

Uno de los puntos clave va a ser la publicación de nuevas proyecciones, que se extenderán hasta 2028. En general, es probable que refuercen la expectativa de que los tipos de interés permanecerán en pausa un periodo prolongado. Se espera que las previsiones de crecimiento económico se revisen al alza, mientras que las de inflación general pueden experimentar ligeros ajustes, con aumento modesto en 2026 debido a la inflación subyacente, aunque ligera disminución para 2027 y alineación con el objetivo del 2 % para 2028.

DWS: La política monetaria, en el buen camino

Ulrike Kastens, Economista Senior de DW, también ve poco probable que la próxima reunión del BCE del 18 de diciembre de 2025 traiga sorpresas. Tanto las expectativas del mercado como un gran número de miembros del BCE están a favor de mantener, sin cambios, la tasa de depósito en el 2%. Es probable que la conferencia de prensa atraiga más atención. Al fin y al cabo, se presentarán las nuevas proyecciones de crecimiento e inflación, que por primera vez también incluirán el año 2028.

A pesar de las incertidumbres en la política comercial, la economía de la zona euro ha tenido una evolución mejor de lo previsto en 2025, en parte gracias a un mercado laboral robusto. Junto con una política fiscal más expansiva, esto probablemente tendrá un impacto positivo en el crecimiento económico, permitiendo revisiones ligeramente al alza del crecimiento del PIB durante el periodo de previsión. La inflación ha aumentado recientemente un poco más de lo esperado, principalmente debido a nuevos incrementos en los precios de los servicios. Sin embargo, en general, el mensaje de las proyecciones de inflación probablemente se mantenga sin cambios. La inflación fluctuará alrededor del 2%, pero promediará el objetivo de inflación para los años 2025 a 2028.

En conjunto, es probable que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, reitere su evaluación de que la política monetaria se encuentra en una buena posición. En la última reunión de octubre, se estableció un umbral elevado para posibles recortes de tipos. Es probable que las nuevas proyecciones confirmen esto. Tras la entrevista con Isabel Schnabel, miembro de la Junta Ejecutiva del Banco Central Europeo, el foco de atención ha cambiado de todos modos, con crecientes preguntas sobre si el próximo paso podría ser una subida de tipos. En este contexto, es probable que la presidenta Lagarde mantenga todas las opciones abiertas, señalando también que el BCE no está asumiendo un compromiso previo sobre una senda concreta de política monetaria. Sin embargo, las nuevas proyecciones de inflación y la desaceleración prevista en el crecimiento salarial probablemente refuercen nuestra opinión de que la tasa de depósito se mantendrá en el 2,0% en 2026.

Ebury: La suerte de la Eurozona está cambiando

Dado que no se prevé ningún cambio en los tipos de interés del BCE en un futuro próximo, la atención se centrará en la actualización de las perspectivas de crecimiento e inflación. La inflación de la zona euro se ha estabilizado en torno al objetivo del 2% en los últimos meses, y la actividad económica parece estar repuntando. El informe del PIB del tercer trimestre superó las expectativas, con una expansión del 0,3% intertrimestral, lo que supone una aceleración con respecto al modesto crecimiento registrado en el segundo trimestre. Los últimos índices PMI apuntan a que el crecimiento se ha acelerado aún más desde entonces. El PMI compuesto subió hasta el nivel de 52,8 en noviembre, el más alto desde mayo de 2023, impulsado por la fuerte recuperación del sector servicios.

Los responsables del BCE han comenzado a reconocer abiertamente esta mejora de las condiciones económicas. La presidenta Lagarde señaló recientemente que la economía se estaba mostrando más resiliente de lo que el banco había previsto, ya que el impacto de las tensiones comerciales con EEUU estaba siendo más moderado de lo esperado. También insinuó que el BCE volvería a revisar al alza sus previsiones de crecimiento durante la reunión del jueves.

El alcance de las revisiones a los pronósticos de crecimiento, que ahora se sitúan en un 1,2 % para 2025, un 1 % para 2026 y un 1,3 % para 2027, será uno de los temas centrales del jueves. También se esperan cambios en las previsiones de inflación. El BCE deberá tener en cuenta el retraso en la aplicación del Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS2), lo que debería reducir mecánicamente la previsión de inflación para 2027. 

El BCE también publicará, por primera vez, sus perspectivas económicas para 2028. Dada la resiliencia de la economía, la buena salud del mercado laboral y el crecimiento salarial sostenido, "no vemos justificación alguna para que el BCE vuelva a bajar los tipos de interés. De hecho, creemos que estas condiciones son más propicias para una subida de tipos que para una bajada", opinan en Ebury

Esta tesis está ganando adeptos en los mercados, y los swaps ya descuentan la posibilidad de una subida hacia finales de 2026. Esta postura la ha defendido una de las figuras más beligerantes del BCE, Isabel Schnabel, quien afirmó sentirse "bastante cómoda" con la expectativa de una subida de tipos, aunque "no a corto plazo".   Dada la lejanía de una posible subida de tipos, no tiene mucho sentido que el Consejo de Gobierno la mencione en esta reunión. Además, supondría un cambio demasiado radical respecto a las recientes señales dovish y neutrales del banco. Las opiniones dentro del Consejo de Gobierno siguen siendo dispares, por lo que también se debería evitar cualquier tipo de volantazo en las comunicaciones. Es muy probable que el mensaje general siga siendo tranquilizadoramente neutral, con Lagarde reiterando que el BCE se encuentra "en una buena posición". En resumen: sin cambios en el futuro inmediato.


04Dec

Europa cotiza con descuento del 25% respecto a EEUU, frente al 10% existente antes de la pandemia. Pero detecta más oportunidades en mercados emergentes por sus perspectivas de crecimiento, sus valoraciones atractivas, deben beneficiarse de un dólar más débil, los descensos de tipos de interés reales, y los mayores precios de las materias primas.

Miguel Ángel Valero

Prácticamente todo ha subido en 2025, menos el dólar. Algo que no va a cambiar en 2026, porque Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, vaticina que el dólar caerá un 5% el próximo año, más si la Reserva Federal cede a la presión política de la Administración Trump. En el peor de los casos, ello puede provocar una pérdida de doble dígito en el dólar. Euro y yen serán los principales beneficiarios de un desplome del dólar, pues la brecha de crecimiento de sus economías con la estadounidense debe reducirse.

En un año marcado por la Gran Convergencia en rendimientos entre el S&P, los tipos de la Fed, el Treasury a 10 años, y el US Corporate Index, Paolini identifica cinco lecciones que ofrece 2025:

  • Permanecer invertido en acciones mientras el crecimiento de los beneficios sea sólido
  • Los perdedores seculares se convierten en estrellas cuando la valoración y el posicionamiento son extremos
  • Trump hace lo que dice, pero los mercados siguen siendo un contrapeso
  • Los mercados emergentes y el dólar son los más beneficiados por la debilidad del dólar
  • el boom de la IA tiene recorrido pero es vulnerable a contratiempos ocasionales y agudos

Al mismo tiempo, plantea otras cinco cuestiones sobre 2026:

  • ¿Fusión o desintegración en los activos de riesgo?
  • ¿Se mantendrá resiliente el crecimiento en EEUU?
  • ¿Se mantendrá independiente la Fed??
  • ¿Es la recuperación de Europa un fiasco o una historia de cambio?
  • ¿Cuánto puede bajar el dólar?

El estratega jefe de la gestora del grupo suizo cree que el crecimiento económico resiliente y las bajadas de tipos van a continuar respaldando a los activos de riesgo. La economía global irá de menos a más en 2026, con un segundo semestre bastante mejor que el primero. Pero las políticas de Trump sobre inmigración y aranceles son un riesgo para la economía de EEUU, como se puede ver en el gráfico de Pictet sobre la evolución del empleo y las tasas contra las importaciones. Y la debilidad del mercado laboral es generalizada, por lo que es el mayor riesgo para el crecimiento económico global. 

En cambio, ve estabilizada la inflación en los niveles deseados por los bancos centrales, pero "la amplitud de la flexibilización es grande, la velocidad, moderada".

En este escenario, la valoración es un riesgo mayor que los beneficios en 2026, "a menos que la combinación crecimiento/inflación en EEUU mejore". La prima de riesgo es históricamente baja, y un cambio en la perspectiva macro puede ser muy doloroso. Y por vez primera desde 2008, ningún mercado importante ofrece rendimientos atractivos en sus bonos nacionales.

Respecto a los beneficios de las empresas en 2026, avisa que "las expectativas son demasiado altas" pero también que "no es algo raro ni demasiado preocupante". Insiste en que el mercado alcista continúa impulsado por un reducido grupo de valores, destacando las bigtech de EEUU por sus márgenes operativos y beneficios superiores. Pero cree que los valores de Europa, especialmente los de mediana capitalización y exposición doméstica, son "una opción barata" impulsada por los estímulos fiscales.

El Treasury está en su precio justo, y "ahora importa más el crecimiento económico que las decisiones de la Fed". Paolini destaca que la deuda de mercados emergentes ofrece rendimientos reales atractivos y una potencial apreciación de sus monedas frente al dólar.

Condiciones económicas globales seguirán benignas
Las condiciones económicas globales seguirán benignas el próximo año. El estratega jefe de Pictet estima que el PIB mundial crecerá al 2,6%, aproximadamente en línea con su tendencia a largo plazo, lo que limitará las presiones inflacionarias. La economía estadounidense quedará por detrás de muchos competidores, ligeramente inferior a su potencial. con la inflación alta los primeros meses, para disminuir en la segunda mitad. El crecimiento del PIB de EEUU. puede ser el 1,5% en 2026 tras 1,8% en 2025, y la inflación subirá del 2,9% al 3,3%, lo que puede actuar como un freno para los mercados de renta variable (el crecimiento del beneficio por acción pasará de 11,5 a 8,7).

Paolini ve menos recortes de la Fed de los que los mercados esperan, hasta dejar los tipos en el 3,75% para finales de 2026 y a pesar de los esfuerzos de Trump por socavar su independencia, con cierta decepción en el mercado de bonos. Esto puede desestabilizar las acciones estadounidenses, que cotizan un 10% por debajo del máximo de la burbuja puntocom. La prima de riesgo compuesta de EEUU -acciones, deuda soberana y crédito— es la menor desde 2000 y apunta a la rentabilidades por debajo de la media los próximos años.

"No creemos que las acciones de IA estén en territorio burbuja, pero el grupo mega capitalizaciones 'Magníficos 20' se sitúa por debajo de las 7 Magníficas, sin crecimiento proporcional de beneficios, siendo vulnerables. Pero hay margen para una última oleada de euforia en perspectivas de la industria de la IA, lo que puede impulsar más el mercado, aunque más difícil si la Administración estadounidense presiona a la Reserva Federal para que recorte agresivamente los tipos de interés, inundando el mercado con liquidez", argumenta.

El ciclo de inversión en IA aún tiene recorrido. NVIDIA, Microsoft, Broadcom, Meta, Amazon, Alphabet, Oracle, Palantir, AMD, Arista, Micron Tech, Applied Materials, LAM, KLA, Synopsys, Intel, Cadence Design, Marvell, Monolith Power, Dell, HPE, Pure Storage, SMC, Teradyne, Entegris, cotizan a unas 30 veces beneficios, en comparación con más de 100 durante la burbuja puntocom. Se justifica en parte por resultados trimestrales, que crecen alrededor de 25%. más rápido que el resto del S&P500. Mientras el ecosistema IA mantenga crecimiento de beneficios de alrededor de 20% los próximos dos años, las valoraciones pueden estar justificadas. La inversión en IA se ha financiado principalmente mediante flujo de caja en lugar de por capital o deuda, aunque ésta última está en aumento.

Las rentabilidades en 2026 no serán uniformes. Superarán al MSCI World las empresas de tamaño medio y acciones orientadas a valor en Europa, de crecimiento en EEUU y, sobre todo, mercados emergentes. Pictet recomienda exposición a acciones en empresas de alta calidad con crecimiento constante de beneficios y alta rentabilidad, como medida de protección frente a sorpresas macroeconómicas o geopolíticas.

Los mercados emergentes gustan por sus perspectivas de crecimiento y sus valoraciones atractivas. Además, deben beneficiarse de un dólar más débil, los descensos de tipos de interés reales, y los mayores precios de las materias primas. Muchas de sus empresas están bien situadas para aprovechar la expansión de la IA. Asia está a la vanguardia de la revolución tecnológica con un creciente grupo de empresas que desempeñan un papel indispensable en la cadena global de suministro de IA (como fabricantes avanzados de semiconductores) y otras que pueden suponer un desafío para los líderes estadounidenses, por mejor escalabilidad y monetización de tecnología (como hiper escaladores chinos). 

La incertidumbre sobre los acuerdos comerciales globales fomenta una inversión cada vez mayor, así como los flujos entre estas economías. En India, los inversores nacionales poseen el 18,5% del mercado de renta variable, la mayor cifra en más de dos décadas. India depende menos de flujos de inversión extranjera, lo que debe conducir a menor volatilidad.

En mercados europeos, Pictet ve fuerte potencial de alza en acciones orientadas al ámbito nacional, especialmente medianas. Y siguen muy baratas: Europa cotiza con descuento del 25% respecto a EEUU, frente al 10% existente antes de la pandemia. Con que solo parte del gasto público alemán prometido comience a fluir, las acciones europeas pueden experimentar ganancias significativas.

Las acciones de calidad -de historial de beneficios estables, alta rentabilidad y bajo apalancamiento- ayudarán a proteger las carteras en fases de volatilidad. Gustan las farmacéuticas, tecnología, finanzas e industriales, con fuerte crecimiento de beneficios. Además el mercado británico ofrece protección contra riesgos de estanflación y atractiva rentabilidad por dividendo.

Los bonos del Tesoro estadounidenses son vulnerables a shock de inflación debido a los aranceles, un mercado laboral ajustado, y los estímulo fiscales. La rentabilidad del bono a 10 años probablemente termine en torno a 4,25%, ligeramente más que actualmente, en línea con el crecimiento potencial de su PIB nominal. El riesgo clave para el mercado global de bonos es un aumento significativo de la rentabilidad de la deuda a largo respecto al corto plazo por prima de riesgo de inflación si los Gobiernos persisten en incumplir sus normas fiscales.

Existe el riesgo de que la administración Trump socave la independencia de la Reserva Federal al elegir un presidente demasiado complaciente para bajar tipos de interés. Los bonos pueden encontrar apoyo en la flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal el primer trimestre de 2026 y posible relajación del ratio de apalancamiento suplementario a los activos bancarios, sea cual sea su riesgo. con aumento de la demanda de bonos del Tesoro. En este entorno, la deuda del Tesoro protegida contra la Inflación (TIPS en EEUU) seguirá comportándose mejor. Los gilts británicos también resultan atractivos, ya que en caso de mayor desaceleración económica el Banco de Inglaterra puede recortar tipos de interés más de lo que estima el mercado, cuando hay un claro cambio en la dirección de austeridad fiscal.

En Pictet están mucho más positivos respecto a deuda, crédito y acciones de mercados emergentes, cada vez más impulsados por factores macro y microeconómicos internos -crecientes bases de inversores nacionales, políticas económicas sensatas, instituciones más sólidas, mejor infraestructura, plantillas de mayor calidad, expansión de la IA. Las condiciones serán más favorables para bonos (sobre ponderar a medio plazo), por menor inflación, mayor crecimiento, perspectiva de nuevos recortes de tipos de interés y apreciación de las divisas.

El estímulo monetario de los bancos centrales del mundo emergente es especialmente favorable. Brasil registrará los recortes de tipos más pronunciados. En Pictet detectan mayor potencial en bonos brasileños y sudafricanos, donde los tipos reales siguen muy por encima de 5 , y mercados fronterizos, incluyendo Egipto y Nigeria. "Aunque preferimos deuda de mercados emergentes en moneda local, somos optimistas respecto a crédito en dólares de mercados emergentes, dada la calidad crediticia récord y baja sensibilidad a variaciones de tipos de interés", precisa Paolini.

"Estamos positivos en crédito grado de inversión, de valoraciones atractivas en un momento en que los emisores tienen capacidad de resistir posibles choques económicos por sólidos balances y beneficios", señala.

El oro sigue activo como refugio seguro, para una posición de sobrepeso de hasta 5% en carteras multiactivo. Pero tras un 2025 estelar, cualquier aumento probablemente sea moderado, y Pictet opta por reducir exposición.

Nueva estrategia de renta variable cuantitativa europea

Por otra parte, Pictet Asset Management ha ampliado su gama de estrategias en renta variable con el lanzamiento de Pictet - Quest European Revival. Este fondo domiciliado en Luxemburgo y registrado en España e suma a las estrategias de renta variable cuantitativa de gestión activa Quest AI-Driven Global Equities, TR - Quest AI y Quest Global Sustainable Equities.

La nueva estrategia está destinada a beneficiarse de la reactivación económica presente y futura de Europa cuando las dudas se extienden sobre la renta variable de EEUU y la rentabilidad en dólares va en descenso. Mientras, Europa, un cambo abonado de oportunidades de inversión, ofrece competitividad y crecimiento.

Pictet AM considera brillantes las perspectivas económicas a largo plazo en Europa, con previsión de que la tasa de crecimiento en la euro zona pueda llegar a ser más del doble que actualmente. Europa está adoptando políticas energéticas más pragmáticas para resolver debilidades estructurales, fortaleciendo la inversión en infraestructuras, con reformas de los mercados de capitales. Una decidida inversión en tecnología impulsará la productividad. 

El American First de Trump ha forzado a los países europeos a priorizar la independencia en áreas críticas como defensa, comercio, energía e innovación tecnológica. Esta fase de cambio está marcada por un giro decisivo en política fiscal, de manera especial en Alemania. El aumento de la inversión pública en Europa  y expansión del gasto en la primera economía de Europa pueden favorecer que la brecha de valoración entre renta variable europea y de EEUU se reduzca significativamente.

David Wright, director de Quantitative Investments en Pictet Asset Management y gestor principal del fondo, afirma que "los astros en Europa se han alineado para crear un potente entorno de crecimiento, apuntalado por ingentes inversiones en tecnología, defensa, infraestructura estratégica y revitalización de las cadenas de suministros. Estas iniciativas están fortaleciendo la competitividad, resiliencia y autonomía del continente. Nuestra estrategia se centra en empresas de calidad con valoraciones atractivas, beneficios en ascenso y fuerte exposición a la reactivación económica de la región".

07Nov

"Para 2026 esperamos que las acciones globales proporcionen rentabilidad de un solo dígito”.

Luca Paolini, estratega jefe en Pictet AM

A medida que se acerca el final de un año turbulento el optimismo se puede mantener en los mercados. Las condiciones de liquidez son muy favorables, las económicas mejoran y los beneficios siguen sólidos. A esto añadimos la tendencia de las acciones a repuntar el cuarto trimestre. La demanda de los inversores sigue sólida y los volúmenes netos de compra de acciones se han reducido desde máximo. Además, los flujos de fusiones y adquisiciones siguen muy fuertes.

Así que sobre ponderamos la renta variable mundial en este último periodo de 2025, respaldada por ausencia de marcadores clásicos de burbuja, como alto apalancamiento o infladas expectativas de beneficios. Ahora bien, para 2026 esperamos que las acciones globales proporcionen rentabilidad de un solo dígito.

El 83% de los bancos centrales están en modo flexibilización y la liquidez del sector privado es fuerte, impulsada por una ola de gasto empresarial impulsada por el desarrollo de la inteligencia (IA )y repunte de los préstamos bancarios. En EEUU, esperamos un solo recorte adicional de tipos de interés de 0,25% este año -los mercados financieros descuentan alrededor de 0,8 % hasta finales de 2026-. De todas formas, un nuevo recorte de tipos de la Reserva Federal en diciembre no está garantizado. 

Por su parte el BCE está en pausa, pero puede hacer un recorte más de tipos los próximos meses tras los ocho desde junio de 2024. 

En China. la debilidad de la demanda interna justifica una política monetaria moderadamente laxa, pero parece poco urgente un recorte agresivo de tipos de interés dadas las sólidas exportaciones y reciente aumento del apoyo fiscal. Esperamos que el Banco Popular de China recorte sus tipos otro 0,1% y el coeficiente de reservas bancarias obligatorias en 0,5%.

Japón es de las pocas economías importantes en endurecimiento. Esperamos que el Banco de Japón suba sus tipos de interés al menos una vez más los próximos meses. Las perspectivas de mayor gasto fiscal refuerzan esa posibilidad, lo que puede llevar a los inversores japoneses a trasladar parte de su dinero a activos internos, en beneficio del yen. Pero si el yen persiste en tendencia bajista, es posible una intervención oficial para detener su depreciación.

Las condiciones económicas han mejorado

El caso es que las condiciones económicas han mejorado en EEUU, Reino Unido y Suiza, por encima de nuestras expectativas. Hemos revisado al alza la previsión de crecimiento del PIB de EEUU hasta 1,8% este año y 1,5% en 2026, en línea con el consenso. La confianza del consumidor estadounidense es débil y su mercado laboral ha perdido impulso, pero las encuestas regionales apuntan a saludable actividad económica, con el sector de la vivienda camino de una recuperación gradual.  

Además, en las economías emergentes la inflación está contenida en su mayor parte, lo que permite a muchos de sus bancos centrales relajar su política monetaria para apoyar el crecimiento. Las exportaciones mundiales se han recuperado por encima de niveles anteriores a la pandemia y el comercio entre países en desarrollo es fuerte.

El caso es que las empresas de los principales mercados bursátiles siguen mostrando sólidos beneficios, con más de 80 % de las estadounidenses habiendo superado las estimaciones.

Aun así, los activos de riesgo ofrecen primas inusualmente bajas y las valoraciones son altas. Aproximadamente nueve de cada diez activos cotizan por encima de su tendencia a largo plazo y hay que ser selectivo. En EEUU la relación cotización-ventas de las acciones, 3,5 veces, ha superado el máximo de finales de los 90 en el auge punto com. Las estadounidenses cotizan a 23 veces beneficios futuros y la prima de riesgo de la renta variable estadounidense proporciona margen muy limitado ante cualquier perturbación de la inflación, del crecimiento o menor credibilidad institucional. De todas formas, de momento, los beneficios de las empresas en EEUU continúan eclipsando a las del resto del mundo y las revisiones de los analistas apuntan a que la tendencia se mantiene.

Pero preferimos centrar las asignaciones en renta variable en otras regiones, especialmente mercados emergentes, donde las valoraciones son atractivas, con sólidos fundamentales e impulso de precios y beneficios. Eso sí, conviene diversificar en lugar de concentrar posiciones en China, Corea y Taiwán, que se han beneficiado del auge del gasto en IA. India presenta oportunidades por valoraciones razonables en relación con las acciones globales. América Latina, especialmente Brasil, también es atractiva, dado el margen significativo para recortes de tipos de interés.

Selectivos en acciones de la Eurozona

Las valoraciones de las acciones de la Eurozona siguen atractivas, pero precisan mayor crecimiento de beneficios y transmisión de estímulo fiscal. De momento esperamos que el aumento de beneficios empresariales en Europa se desacelere desde 4,2 % en 2025 a menos de 4 % en 2026, en contraste con una estimación de consenso de casi 15 %. Preferimos acciones industriales, financieras y de mediana capitalización de la región, las cuales han superado al índice S&P 500 los últimos dos años. Además, la renta variable suiza es atractiva para inversores nacionales, por mejora de perspectivas macroeconómicas y valoración atractiva, empresas de alta calidad y sólidos dividendos frente a unos bonos locales con rentabilidades cerca de cero.

A nivel sectorial, servicios de tecnología y comunicación son nuestras principales sobre ponderaciones, ya que se benefician del auge del gasto relacionado con IA y fuertes beneficios. También sobre ponderamos el sector financiero, con un entorno operativo y perspectivas regulatorias favorables en EE.UU y valoraciones atractivas.  En salud estamos neutrales, pero el sector puede beneficiarse de la disminución de la incertidumbre política de precios y tarifas de medicamentos en EE. UU. y creciente inversión en IA para herramientas de ciencias de la vida, tecnología médica y diagnóstico.

Infra ponderamos bonos del Tesoro de EEUU, cuya rentabilidad a vencimiento parece haber caído demasiado hasta el 4% a diez años, muy por debajo de la tasa de crecimiento nominal cercana al 5% y una inflación general del 3%, habiéndose sobreestimado el alcance de los recortes de tipos de interés de la Reserva Federal. Puede haber alza de precios los próximos meses con un crecimiento que puede ser más fuerte de lo esperado por la disposición de los bancos a prestar. En ese caso las rentabilidades de estos bonos pueden subir y su precio bajar. De hecho, la economía estadounidense parece cada vez más saludable en relación con la euro zona.

En cuanto a crédito, ha habido signos de tensión y breves episodios de volatilidad. Sin embargo, sobre ponderamos deuda de alta rentabilidad de la euro zona por mejor expectativa de rentabilidad/volatilidad en comparación con la estadounidense.

Nos gusta la deuda en moneda local de mercados emergentes ex-China y crédito de mercados emergentes. Aunque estas monedas están menos baratas, muestran rentabilidades a vencimiento de 5 a 10 % en América Latina y le favorece la debilidad del dólar, que se depreciará más.

Sobre ponderamos oro

Aunque la fuerte subida de oro ha llevado su valoración a niveles elevados, los fundamentales siguen favorables pues las rentabilidades reales de los bonos están bajando, el dólar sigue debilitándose y existe el riesgo de expansiones de los déficits del sector público en el mundo desarrollado.

04Nov

"Prosperarán los sectores que consigan sacar provecho de la automatización para atender las necesidades asociadas" a los cambios de patrones de consumo por el envejecimiento, vaticina Maria Vassalou, directora del Pictet Research Institute.

Miguel Ángel Valero

Se está produciendo un cambio estructural de la población, por la longevidad y las bajas tasas de natalidad, que los próximos 25 años va a provocar descenso del número de adultos en edad de trabajar en las principales economías, mayores tasas de dependencia y pérdida de impulso de los tradicionales motores del crecimiento económico. Pero la menor fuerza de trabajo cambio puede compensarse con aumento de la productividad mediante automatización e inteligencia artificial (IA), determinantes estratégicas para que las economías sean más fuertes, resilientes y en mejor situación para crecer a largo plazo.

Estas tecnologías pueden servir de catalizador del aumento de la productividad y crecimiento del PIB, incluso contribuyendo a reducir los niveles de deuda. De hecho, una nueva frontera de oportunidades de inversión se está generando en la encrucijada entre cambios demográficos e innovación tecnológica, en todos los países e industrias, si bien con ganadores y perdedores.

Para la doctora en economía financiera Maria Vassalou, directora de Pictet Research Institute, “estamos ante un cambio demográfico y transformación económica a largo plazo que conforman la manera en que se asigna capital, se incrementa la productividad y se crece. Las economías con poblaciones envejecidas y mano de obra cada vez más escasa se enfrentan a la disyuntiva de no hacer nada hacia el declive o transformarse para seguir creciendo". 

"Por suerte, la evolución de la automatización y la inteligencia artificial llegan en el momento oportuno para contrarrestar la menor fuerza de trabajo. Además, con el envejecimiento cambian los patrones de consumo. Prosperarán los sectores que consigan sacar provecho de la automatización para atender las necesidades asociadas”. subraya.

El centro de investigación del grupo suizo Pictet ha elaborado el estudio Demographics & Technology, que constata que vivienda, salud y alimentación son los sectores más beneficiados por la longevidad, la automatización y la IA. Pero avisa que "los aumentos de productividad dependen de las políticas, infraestructura y capacitación laboral".

La tendencia demográfica global es clara, estamos en punto de inflexión global en el que el “dividendo demográfico”, periodo en el que la proporción de población en edad de trabajar (15 a 64 años) aumentaba en relación con la total, ha terminadoHasta 2050 la tasa de dependencia en las principales economías aumentará por envejecimiento de su población, sobre todo en Japón y China, así como bajas tasas de fertilidad, aunque con el alivio de inmigración en países como Canadá y EEUU. Para 2080, se espera que China tenga más personas mayores de 65 años que de 15 a 65. En conjunto, mientras Japón, China, España y Alemania experimentarán disminución, en Canadá, EEUU, Reino Unido, Suiza, Benelux y Francia, la población puede aumentar hasta 2050 por inmigración, aunque la resistencia social y política al respecto introduce incertidumbre.

En todo caso las personas que envejecen, especialmente mayores de 74 años, cambian las pautas de consumo hacia vivienda, atención médica y salud y alimentación. Esta población en Japón supondrá el 28% del consumo interno para 2050 mientras que en EEUU llegará al 14%.

Automatización: de sustituir personas a aumentar la productividad

Ahora bien, la nueva ola tecnológica puede compensar la falta de mano de obra. Se debe a que, a medida que esta se vuelve más escasa y cara, las empresas tienen incentivos para invertir en tecnologías que puedan sustituirla y/o mejorar la productividad. El efecto es mayor en economías donde el coste del capital es bajo, con grupos más jóvenes y educados, que muestran mayor capacidad de aprendizaje y adaptación e intervención del sector público en la infraestructura, mediante mecanismos de distribución de riesgos, lo que reduce las barreras de entrada.

Además, hay que tener en cuenta que la robótica parece haber evitado la típica caída de productividad en forma de “curva J” de las tecnologías de uso general, como ocurrió con la electricidad e internet. La adopción de robótica puede evolucionar en dos fases. En primer lugar, los robots de sustitución reemplazan mano de obra escasa, lo que se puede hacer rápidamente, pero sin mejora de eficiencia. Le siguen los robots que aumentan la producción. Es más costoso y requiere mayor periodo para generar resultados, pero aumenta la productividad de los empleados en lugar de reemplazarlos. 

Japón, uno de los primeros países en sufrir el envejecimiento de la población, con la adopción pionera de la automatización, ha pasado sustituir mano de obra a aumentar la productividad, con rediseño organizacional. Es líder mundial en densidad de robots en la industria de metales básicos y maquinaria, 30 por cada 1.000 trabajadores, según la Federación Internacional de Robótica. China ha llegado a 10 por 1.000 trabajadores en una década.

Pero hay otras economías rezagadas en automatización, sobre todo en Europa -a pesar del envejecimiento de su población- y este de Asia, con escasa inversión en tecnologías facilitadoras.  En Japón, EEUU y China, dos tercios de los robots ya se centran en mejora de productividad en lugar de eliminar puestos de trabajo, pero Alemania usa casi un 40% de sus robots para sustituir de mano de obra. En conjunto Europa muestra grandes ganancias potenciales de automatización a partir de una mano de obra cualificada y experiencia industrial.

La IA entra en una fase de escala

A esto se añade que la inteligencia artificial (IA) está a punto de entrar en fase de escala y aumento de productividad, mediante aplicaciones pioneras en diagnóstico médico, logística y servicios financieros. En radiología, los sistemas de IA están mejorando la precisión del diagnóstico; los centros de distribución emplean tecnologías guiadas por visión con aumentos de doble dígito en la velocidad de la selección de los productos y los agentes conversacionales están gestionando consultas bancarias rutinarias. 

La automatización mediante IA puede aumentar el crecimiento del PIB de EEUU 0,4% la próxima década y la proyección de Pictet sugiere aumentos de la productividad de 1 a 1,5 %, similares a las de la robótica.

Ahora bien, esta capacidad para escalar y generar aumentos de productividad depende de las políticas apropiadas y disponibilidad de infraestructuras digitales robustas, computación en la nube, datos etiquetados y chips GPU capaces de cálculos intensivos, con capacitación de una fuerza de trabajo altamente cualificada.

Sectores: ganadores y perdedores

El caso es que la investigación sobre demografía analiza principalmente los peligros de la reducción de la fuerza laboral para el crecimiento, pero ignora lo que la automatización y la IA pueden aumentar la productividad. Por su parte, la investigación sobre automatización e IA se centra en los trabajos que pueden perderse, pero pasa por alto que pueden resolver problemas demográficos. 

De hecho, hay oportunidades de inversión en la encrucijada. Ahora bien, en este cruce entre evolución demográfica y potencial automatización los inversores deben diferenciar entre regiones, pues no todos los países lo aprovecharán o se beneficiarán por igual. 

Además, para que un sector o industria se beneficie del envejecimiento de la población debe estar en un territorio en el que la robótica e IA puedan impulsar la productividad por capacidad digital y física para escalar.

Así, las carteras de los inversión pueden construirse en torno a temas que atiendan las necesidades de unos consumidores maduros. Las personas que envejecen gastan más en vivienda, propicia a mejora de materiales de construcción y aplicación de robótica e IA para hacerla adecuada a las personas mayores, incluyendo el "hogar inteligente" e infraestructuras adaptadas a la edad.

Por su parte la atención médica ha sido de los primeros sectores en adoptar la robótica y la IA para diagnósticos y productos relacionados con la longevidad. Las oportunidades se extenderán más allá de productos farmacéuticos y dispositivos médicos a soluciones de longevidad proactivas que prolongan los años de vida saludable y el bienestar. 

Además, el sector alimentario es un área de inversión prometedora, pues a medida que las poblaciones envejecen gastan más en alimentos, cuya demanda es inelástica, pero susceptible de automatización e IA en producción, procesamiento y envasado.

Sin embargo, otros sectores, como vestido, transporte de personas y ocio, probablemente experimenten disminución de demanda con el envejecimiento por el cambio de los patrones de consumo y menores beneficios de la automatización y la IA.

29Oct

Los analistas creen que el Banco Central Europeo retomará el proceso de bajadas de tipos a partir del segundo semestre de 2026.

Miguel Ángel Valero

A diferencia de la Reserva Federal, que deberá bajar los tipos prácticamente a ciegas por el apagón estadístico provocado por el cierre de la Administración, como publicó Dinero Seguro, el Banco Central Europeo (BCE) afronta la reunión de su Consejo de Gobierno el jueves 30 de octubre con los deberes hechos. Sin novedad en el frente.

Ibercaja: atentos a los datos de crecimiento

Cristina Gavín, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, no espera sorpresas, el BCE mantendrá el tipo de intervención inalterado por cuarta reunión consecutiva, situándose la facilidad de depósito en el 2%. Sin actualización de cuadro macro, y sin cambios esperados en el 'discurso' se anticipa que la reunión no tendrá efectos significativos sobre los mercados.La política monetaria actual llevada a cabo por parte del Banco Central Europeo y su transmisión a la economía real parece satisfacer a los diferentes miembros del consejo. Se mantiene en cualquier caso el mensaje de que es necesario seguir monitorizando la coyuntura económica y tomar decisiones reunión a reunión en función de los datos que se vayan conociendo.

De esta manera, "aunque a día de hoy parece poco probable que asistimos a una nueva bajada en el tipo de intervención, no solo en lo que queda de este año, sino incluso de cara a la primera mitad de 2026, será necesario estar atentos a los datos de crecimiento que vayamos conociendo en la zona euro, ya que una inflación que se mantiene cerca del objetivo del 2%, y unos datos de crecimiento con riesgo claramente a la baja, podrían justificar que la autoridad monetaria retomara su senda de bajadas de cara a la segunda mitad de 2026".

Banca March: el BCE seguirá en modo pausa

"No esperamos novedades y consideramos que va a seguir en modo “pausa”. Con un crecimiento débil y una inflación ya acercándose al objetivo del 2%, la autoridad monetaria europea mantendrá en su reunión del jueves los tipos oficiales inalterados en el 2%", señalan en Banca March.

Ebury: divergencia económica entre Alemania y Francia

Tiempo de pausa y tranquilidad para el BCE. El ciclo de recortes de tipos del BCE parece haber llegado a su fin, al menos de momento, dada la solidez de la actividad empresarial y el aumento de la inflación. "Por fin hemos recibido buenas noticias en el ámbito político europeo este mes. El Gobierno francés no se ha colapsado en los últimos cinco minutos y contando, lo que supone una racha impresionante teniendo en cuenta los precedentes existentes", subrayan en Ebury. 

La zona euro también está mostrando signos de mayor dinamismo económico. El PMI de octubre sorprendió al alza, habiendo subido el índice compuesto a su nivel más alto de los últimos diecisiete meses (52,2). Esto es una muestra de gran resiliencia ante los riesgos bajistas que plantean los aranceles estadounidenses. Sin embargo, el crecimiento de la actividad empresarial no está siendo uniforme en toda la Eurozona dado que estamos observando una creciente divergencia entre el rendimiento económico de las dos principales economías del bloque: Alemania y Francia. La primera ha experimentado un fuerte repunte de la actividad empresarial y, por fin, parece estar cosechando los frutos del enorme estímulo fiscal del Gobierno. Francia, sin embargo, sigue a la zaga y se encuentra sumida en la incertidumbre política. 

Por su parte, la actividad de los servicios es sólida en la Eurozona, mientras que el sector manufacturero, que representa una parte menor de la economía, apenas se mantiene a flote. El componente de precios del informe PMI no ha mostrado cambios drásticos en el panorama inflacionario europeo. Los últimos datos oficiales del IPC armonizado tampoco reflejan grandes cambios. El aumento inesperado de la inflación subyacente, que subió al 2,4 % en septiembre, respalda la postura de mantener los tipos intactos, aunque la relajación de las presiones salariales y la reciente apreciación del euro podrían ejercer una presión a la baja sobre la inflación en los próximos meses.  

Dado que el BCE no actualizará sus previsiones macroeconómicas este mes y que los mercados consideran que no hay ninguna posibilidad de que se produzca otra bajada, los inversores centrarán toda su atención en las comunicaciones del banco. El Consejo de Gobierno reiteró en su reunión de septiembre que los tipos se encuentran "en un buen lugar", un mensaje que han repetido la presidenta Lagarde y otros altos cargos en los últimos días, y que probablemente reiterarán este jueves. "Creemos que el tono de Lagarde en la rueda de prensa será neutral, aunque es posible que se muestre más hawkish dada la mayor resiliencia económica que hemos observado recientemente. Es probable que siga mostrando confianza en la consecución del objetivo inflacionario del 2%. También podría señalar que la relajación de las presiones salariales contribuirá a que la inflación se mantenga en torno al objetivo en el horizonte de previsión. Esto respaldaría la postura de no recortar los tipos en el futuro cercano", añaden en Ebury.

"A diferencia de la Fed, creemos que es muy improbable que el BCE vuelva a bajar los tipos este año, ya que los últimos datos económicos han elevado aún más el listón para recortarlos. Los mercados están sopesando la posibilidad de un recorte en 2026, y ahora mismo los swaps asignan una probabilidad de en torno el 50 % de que se produzca una nueva rebaja a mediados del año que viene. En cualquier caso, hay pocas posibilidades reales de que se produzca un ajuste de tipos en los próximos meses, y cualquier debate al respecto parece prematuro de momento", concluyen.

Mediolanum: esperar y observar

Niall Scanlon, gestor de Carteras de Renta Fija en MIFL (Mediolanum International Funds): "Esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión de octubre, en línea con las perspectivas del mercado, y que reafirme su postura actual de 'esperar y observar'. El BCE quiere mantener los tipos en los niveles actuales durante un tiempo, y dado que en esta reunión no se publicarán las nuevas previsiones económicas, no hay un catalizador que justifique un cambio significativo en el mensaje del Consejo de Gobierno del BCE".

En su última reunión de septiembre, la presidenta Christine Lagarde dejó claro que el umbral para aplicar medidas de estímulo adicionales sigue siendo alto y que el BCE se siente cómodo pasando por alto las leves desviaciones a la baja de la inflación proyectada para 2026 y 2027. Desde entonces, las declaraciones de los miembros del Consejo de Gobierno del BCE han reforzado esta visión, ya que la mayoría parece considerar que el tipo de interés actual es, en líneas generales, neutral, y que no hay necesidad urgente de realizar más ajustes por el momento. Los datos recientes han sido mixtos, pero no lo suficientemente concluyentes como para justificar un cambio en el discurso del BCE.

Sin nuevas previsiones económicas, esta reunión debería funcionar más bien como un “chequeo” para mantener el mensaje del mes pasado. "Estaremos atentos a cualquier indicio de que el BCE pueda dejar la puerta abierta a posibles recortes de tipos, así como a su valoración de los riesgos al alza o a la baja, que el mes pasado describieron como 'equilibrados', señala.

"No esperamos que esta reunión tenga un impacto relevante en el mercado, ya que el consenso apunta claramente a una pausa en los tipos. Sin embargo, de cara a las próximas semanas, creemos que los datos podrían debilitarse, a medida que el efecto de los aranceles lastra el crecimiento en los próximos trimestres. Esto, junto con las previsiones de inflación por debajo del objetivo para 2026 y 2027, podría llevar al BCE a adoptar una postura más moderada a finales de este año o comienzos del próximo, especialmente si la relajación fiscal en Alemania no se traduce rápidamente en un impulso suficiente para compensar estas preocupaciones. La reunión de diciembre debería ser más 'dinámica', ya que se presentarán las nuevas previsiones económicas actualizadas", apunta el experto de Mediolanum.

Pictet: tipo de interés terminal en el 2%

Nadia Gharbi, economista para Europa en Pictet WM: "Esperamos que el BCE mantenga su tasa de depósito bancaria sin cambios en el 2%, con enfoque dependiente de los datos, reunión a reunión. Es probable que su presidenta Lagarde reitere que el BCE está en buena situación, aunque mantiene las opciones. El tono de comunicación puede seguir neutral, sin cambios de orientación. Prevemos que sea constructivo respecto a crecimiento, de limitada preocupación respecto a las menores previsiones inflación -2,1 % en 2025; 1,7 % en 2026 y 1,9 % en 2027-. Los datos recientes han estado en línea, lo que respalda el retraso de nuevos recortes de tipos de interés. La reunión de diciembre tendrá más importancia, pues habrá previsiones para 2028. En todo caso, no vemos nuevos recortes de tipos. Una flexibilización adicional requiere un catalizador claro, como pronunciada menor inflación o fuerte deterioro de la actividad económica. De manera que nuestro escenario sigue siendo que el tipo de interés terminal del BCE sea el 2% en este ciclo".

DWS: el ciclo de recortes aún no ha terminado

Para Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, "no sería ninguna sorpresa que el BCE mantuviera el tipo de depósito en el 2%. Varios comentarios siguen sugiriendo que el BCE está bien posicionado. Por lo tanto, no se esperan cambios en la comunicación. La dependencia de los datos sigue siendo clave, sin ningún compromiso previo con respecto a ninguna otra vía de política monetaria. Hasta ahora, todo bien".

"Sin embargo, nos preocupa que este posicionamiento no sea sostenible en los próximos meses. Si bien la economía mostró resiliencia en el primer semestre de 2025, es probable que se produzca un estancamiento en el segundo, sobre todo porque se ha retrasado la recuperación del sector manufacturero.Los acontecimientos políticos en Francia también siguen planteando un riesgo para la economía. Además, la caída de los precios del petróleo podría provocar un incumplimiento más significativo del objetivo de inflación. Seguramente sean temas que se discutirán el jueves. Sin embargo, el posicionamiento futuro del BCE también depende de las nuevas proyecciones de crecimiento e inflación, que se publicarán en diciembre de 2025. Por primera vez, también se proporcionarán proyecciones para 2028. Teniendo en cuenta los temas mencionados anteriormente, todavía vemos la posibilidad de que el ciclo de recortes de tipos de interés del BCE aún no haya terminado".

Columbia Threadneedle: el BCE tiene margen para volver a bajar tipos

Luke Copley, gestor de carteras de renta fija de Columbia Threadneedle Investments: “Esperamos que el tipo de depósito se mantenga en el 2%, en línea con los precios actuales del mercado. Es probable que el BCE se mantenga fiel a su mensaje de adoptar un enfoque basado en datos y adopte decisiones reunión a reunión, sin comprometerse con ninguna trayectoria futura de tipos. Es posible que Francia sea un tema de conversación para el Consejo de Gobierno, pero, en última instancia, los movimientos del diferencial soberano no han sido lo suficientemente extremos como para justificar la necesidad de su herramienta anti-fragmentación: el instrumento de protección de la transmisión (TPI). La reunión de esta semana será una especie de “reunión provisional”, mientras que la reunión sobre política monetaria del 18 de diciembre será más sustancial, ya que se actualizarán las proyecciones macroeconómicas sobre el mercado laboral, abarcando - por primera vez - hasta 2028”.

“De cara al próximo año, es probable que la puerta esté más abierta a otra bajada que a una subida. Las previsiones consensuadas de inflación apuntan a que el IPC de la zona euro se situará por debajo del objetivo en el primer semestre de 2026 debido a los efectos de base, impulsados principalmente por la energía. Si esto se produce junto con un entorno interno o externo más débil, o un euro más fuerte, en el segundo semestre de 2026 los precios podrían bajar aún más, momento en el que el BCE tendría margen para volver a recortar los tipos de interés oficiales”.

28Oct

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a la reunión de diciembre es todavía muy incierto.

Miguel Ángel Valero

La Fed lleva mucho tiempo diciendo que sus decisiones se basan en los datos. Como el Cholo Simeone en el Atlético de Madrid, quiere ir partido a partido. El problema es que el cierre de la Administración, que ya va camino de su segundo mes, le deja sin datos, ya que los organismos estadísticos no pueden trabajar. Por eso quizás el titular de esta noticia debería ser Recorte a ciegas.

Ibercaja: lo importante son las pistas sobre la reunión de diciembre

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, cree que la reunión de la Reserva Federal del miércoles 29 de octubre se anticipa como una mera formalidad, donde la bajada de 25 puntos básicos (pb) se da más que por descontada, especialmente tras las declaraciones de Powell en las últimas semanas. De esta manera, el tipo de intervención se situará en el rango 3,75%-4%

"La clave en esta reunión será el mensaje que transmita la Fed en materia tanto de crecimiento como de inflación, que nos de pistas sobre lo que podemos esperar de cara a la reunión de diciembre. El mercado, a día de hoy, da por hecho que el proceso de reducción de tipos continuará e incluso se acelerará, anticipando una bajada de 50 pb. A pesar de la debilidad en el empleo, los datos de precios desde luego no justifican una bajada de dicha cuantía y sería más lógico continuar con una senda menos agresiva en la reducción de tipos y finalizar el año en el rango 3.50%-3.75%", apunta.

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a diciembre es todavía muy incierto.

"El fin del proceso de restricción cuantitativa (QT) y el tamaño optimo de balance de la Fed son elementos de discusión adicionales que están sobre la mesa y en los que esta reunión puede arrojar algo más de luz", subraya.

Banca March: final del proceso de reducción de balance

Los expertos de Banca March ponen el foco de atención en la previsible finalización del proceso de reducción de balance de la Fed (Quantitative Tightening, QT). Este proceso, iniciado en 2022, ya ha rebajado el tamaño del balance sobre el PIB en 26 puntos, y el debate sobre su posible finalización coincide con dos factores importantes: por una parte, en las últimas semanas han resurgido ciertas tensiones en los tipos de interés del mercado monetario y, por otro lado, las reservas bancarias depositadas en la Fed oscilan ya cerca de los 3 billones$, lo que representa un 10% del PIB, un nivel que ha sido apuntado por miembros de la Fed como adecuado para dar por finalizado este proceso de reducción de activos en el balance.

Por tanto, esta reunión de la Fed "marcará un paso más en la senda prevista y que llevará a que la política monetaria estadounidense abandone el terreno restrictivo: a doce meses vista consideramos que los tipos oficiales se rebajarán hasta un intervalo entre el 3%-3,25%, que se consideraría como una política monetaria 'neutral'. A ello se unirá que antes del final de este ejercicio veremos también confirmado el final del proceso de retirada de liquidez (QT)".

Ebury: no hay una visión clara del estado de la economía

Se espera de manera generalizada que la Reserva Federal vuelva a recortar los tipos a pesar del cierre del Gobierno. "Creemos que Powell insinuará la posibilidad de que lleve a cabo otra reducción de tipos en diciembre, en línea con el gráfico de puntos del FOMC. Sin embargo, existe una considerable incertidumbre sobre la trayectoria de tipos más allá de diciembre. La inflación estadounidense sigue muy por encima del objetivo y seguimos sin tener una visión clara del estado de la economía dado el cierre del Gobierno federal".

Pictet: otro recorte en diciembre y dos más en el primer semestre de 2026

Xiao Cui, economista para EEUU en Pictet WM, vaticina unos tipos entre el 3% y el 3,25% al finalizar el primer semestre de 2026. El presidente de la Reserva Federal ha señalado recientemente que las perspectivas de empleo e inflación no han cambiado mucho desde la reunión de septiembre, pero que han aumentado los riesgos para el empleo. Por el último dato de inflación IPC de septiembre, ésta aumentó una décima, hasta el 3% interanual. La subyacente, sin elementos más volátiles de alimentos no elaborados y energía, se recortó una décima, hasta 3% interanual, lo que debe aliviar preocupaciones sobre la inflación.

"A pesar de la falta de datos por cierre del Gobierno en EE. UU. esperamos que la Reserva Federal recorte tipos de interés en 0,25% esta semana. La medida ha sido telegrafiada y descontada. Es previsible otro recorte en diciembre y dos más a lo largo del primer semestre de 2026, para un tipo terminal de 3% a 3,25%", apunta.

Sin nuevos pronósticos económicos o proyecciones, el mercado se va a centrar en la orientación de política monetaria y reducción del balance. De hecho, un anuncio de fin de la reducción del su balance es más probable. Las tensiones en el mercado de financiación sugieren que las reservas bancarias están en niveles altos o cerca. Powell ya ha indicado que el ajuste cuantitativo puede terminar los próximos meses y que la Reserva Federal planea "detener la reducción de su balance cuando las reservas bancarias estén algo por encima de un nivel consistente con condiciones de amplias reservas". 

"Esperábamos un anuncio al respecto para diciembre, pero dadas las tensiones del mercado monetario, puede optar por poner fin al ajuste cuantitativo esta semana y evitar una tensión como en septiembre de 2019, cuando hubo volatilidad en los tipos de interés a un día. Su enfoque más probable es detener los reembolsos mensuales de deuda del Tesoro y dejar que venzan sus tenencias de deuda respaldada por hipotecas, con opción de reinvertir esos cupones en Letras del Tesoro y mantener el tamaño del balance más o menos estable. A medio plazo, la composición de su balance es cuestión abierta", añade. El gobernador Waller ha argumentado a favor de mantener aproximadamente la mitad de la cartera en Letras del Tesoro frente a 5 % actualmente.

DWS: "esta vez, sin datos"

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, coincide con sus colegas en que la comunicación que recibimos de la Reserva Federal, antes de la reunión del FOMC de octubre, sugiere que la falta de datos disponibles no impedirá que vuelva a bajar los tipos en 25 pb. "Algo que parece extraño, teniendo en cuenta que vamos a ciegas debido a la ausencia de nuevos datos oficiales, provocada por el cierre del gobierno. Sin embargo, es razonable suponer que las condiciones del mercado laboral no han cambiado significativamente desde el mes pasado", argumenta.

El despido de miles de empleados gubernamentales, junto con los posibles efectos en cadena del cierre en el sector privado, respalda la idea de que los riesgos para el empleo aún superan los riesgos para la inflación. Si bien, el panorama completo de la inflación sigue sin estar claro, es probable que las empresas sigan siendo reacias a trasladar los posibles mayores costos derivados de los aranceles directamente a los consumidores. 

Además, las renovadas preocupaciones sobre la salud del sistema financiero, derivadas de la debilidad de ciertos sectores crediticios, podrían brindar apoyo final para una reducción de 25 pb de las tasas de interés y el fin del ajuste cuantitativo. Hasta ahora, todo va bien y los mercados parecen bien posicionados en términos de expectativas para la próxima reunión.

"Sin embargo, más allá de la reunión de octubre, no sería prudente caer en la complacencia. Si bien otro recorte en diciembre está en línea con el gráfico de puntos actual, la media de los miembros predice este resultado sólo de manera limitada. No todos están a favor de reducciones rápidas y algunos han expresado preocupación por posibles presiones inflacionarias. Si la disputa política en Washington se resuelve para entonces, tal vez datos oficiales confiables nos recuerden que la inflación sigue significativamente por encima de la meta. Además, la causa fundamental del estancamiento político en Washington podría afectar a la política monetaria. Los hogares pronto podrían enfrentar costos de atención médica significativamente más altos, lo que podría generar mayores expectativas de inflación y un menor consumo. Estas incertidumbres, por no mencionar la actual incertidumbre respecto de los aranceles, probablemente impidan que los banqueros centrales asuman demasiados compromisos, como fue el caso en la reunión de septiembre. Es probable que los banqueros centrales sigan dependiendo de los datos, pero esta vez sin ellos", avisa.

UBP: el inversor busca orientación

Por su parte, la última Perspectiva Semanal de UBP La resiliencia regresa a los mercados apunta que datos macroeconómicos resilientes, la inflación más moderada y los sólidos resultados empresariales han ayudado a la recuperación de los mercados globales; la renta variable ha alcanzado nuevos máximos y los bonos han seguido ganando terreno. "Las expectativas de nuevos recortes de tipos por parte de la Fed han respaldado el sentimiento del mercado", mientras el dólar se ha fortalecido ante la debilidad del yen japonés y la consolidación del oro.

"Aunque los resultados y los datos son positivos, la valoración elevada y la incertidumbre política hacen que la atención de los inversores se centre en las próximas reuniones de los bancos centrales en busca de orientación", advierte.