Miguel Ángel Valero
Los ataques iraníes sobre bases estadounidenses han provocado víctimas mortales y han incrementado la presión militar sobre infraestructuras civiles en Kuwait. Al mismo tiempo, EEUU ha ampliado sus operaciones contra infraestructuras de comunicaciones. El petróleo encadena su cuarta sesión consecutiva de avances, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas después de que el presidente Trump rebajara las expectativas de una negociación inminente con Irán y amenazara con ampliar el alcance de los ataques. Advirtió de represalias si los rebeldes hutíes respaldados por Teherán interrumpen el tráfico marítimo en el mar Rojo y reiteró la posibilidad de actuar contra la zona de Montaña Pickaxe, una instalación presuntamente vinculada al programa nuclear iraní.
Este escenario está impulsando nuevamente al alza los precios de la energía. El Brent ya supera los 90$ por barril y, lo que resulta especialmente preocupante para Europa, el precio del gas se aproxima a los máximos registrados en marzo, superando los 60 €/MWh justo antes de la reunión del 23 de julio del Banco Central Europeo (BCE).
Pero lo que más preocupa es que Trump prepara una nueva batería de aranceles para sustituir el gravamen del 10% actual, cuya vigencia expira este viernes 24 de julio. Los nuevos gravámenes, aún pendientes de anuncio, estarían dirigidos a todos los países que, a juicio de Washington, no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Para ello, la Administración se apoyará en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. Trump ya recurrió a esta legislación en su primer mandato, cuando inició la guerra comercial con China, tarificando algunos productos hasta el 25%.
En este contexto, la nueva propuesta ofrecería a la Administración una alternativa al actual arancel global del 10% aplicado bajo la Sección 122, sustituyéndolo por un mecanismo con mayor respaldo jurídico y, previsiblemente, de carácter permanente.
La iniciativa se produce después de que, la semana pasada, la Administración anunciase tasas del 25% sobre importaciones procedentes de Brasil, que han entrado en vigor el 22 de julio. Además, EEUU también comunicó la imposición de aranceles del 50% sobre productos canadienses –como el vino, cemento o sticks de hockey– que representan 20.000 millones$ en importaciones.
Por otro lado, Trump ya ha fijado agosto de 2028 como fecha límite para que los fabricantes de medicamentos genéricos trasladen su producción a EEUU si quieren evitar un arancel del 100% sobre las importaciones. Además, el presidente ha advertido de que aquellos que no se adapten a esta exigencia se enfrentarán a gravámenes del 200% a partir de agosto de 2029 –una vez concluido su mandato–. Los medicamentos afectados abarcarían una amplia gama de tratamientos esenciales, desde analgésicos y antibióticos hasta anticonceptivos y fármacos para controlar el colesterol.
Entre los socios comerciales de Washington, India sería el país más perjudicado, al ser el principal proveedor de medicamentos genéricos para el mercado estadounidense. Los productos farmacéuticos se encuentran entre las tres principales exportaciones indias a EEUU y alcanzaron un valor de 10.500 millones$ durante el ejercicio 2024-2025, según datos del Ministerio de Comercio indio.
La medida busca incentivar la producción farmacéutica dentro de EEUU, aunque su puesta en funcionamiento requeriría años y fuertes inversiones. Además, podría tener efectos contraproducentes sobre el mercado: a diferencia de los fabricantes de medicamentos de marca, los productores de genéricos compiten fundamentalmente en precio. Forzar el traslado de la producción a EEUU eliminaría buena parte de la ventaja de costes de los productores extranjeros, lo que podría traducirse en precios más elevados para los consumidores o incluso la retirada de comercialización en el mercado estadounidense.
Crédito y Caución: la geopolítica genera morosidad
El 60% de las empresas españolas sufre el impacto negativo de la morosidad, según el último Estudio de Gestión del Riesgo realizado por Crédito y Caución e Iberinform. La morosidad genera pérdida de ingresos para el 48% de las empresas, incrementa los costes financieros en el 23% de los casos, y pone en riesgo la continuidad del negocio para el 8,1% de las compañías. Todo ello supone un freno en la capacidad de expansión de la actividad comercial al menos para el 21% de las empresas.
El 70% de las empresas tiene que aceptar plazos de pago superiores a los deseados para poder mantener su cartera de clientes en sus operaciones B2B (entre empresas), principalmente por la falta de liquidez de sus clientes. La capacidad de los autónomos para imponer plazos de pago se reduce al 14%. En el caso de la pyme, este valor alcanza el 36% y se sitúa al 46% en la gran empresa.
El Estudio de Gestión del Riesgo detecta diversos déficits en la gestión de la política de riesgos comerciales de las empresas. Solo el 23% de las empresas españolas ha creado comités de riesgos comerciales que permiten la revisión, aprobación y recomendación de límites en la exposición al riesgo para controlar de forma sistemática y transversal la evolución de la cartera de clientes. La existencia de unidades de riesgos sigue registrando valores muy bajos: solo el 19% de las empresas cuenta con áreas especializadas en la gestión del riesgo de crédito comercial.
Además del riesgo de crédito de sus clientes, las empresas señalan los principales retos actuales para su actividad comercial como es el la incertidumbre del entorno geopolítico (47%), el entorno económico general (39%), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%). Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. De hecho, sólo un 2% de las empresas ya ha implementado este tipo de herramientas para la gestión del riesgo de crédito, aunque el 31% tiene planeado su implementación en el corto plazo.
UBS: el impacto de los nuevos aranceles será limitado
La administración Trump se prepara para anunciar nuevos aranceles que sustituyan a los gravámenes que están a punto de expirar, además de ampliar el uso de medidas comerciales específicas por industria y por país. Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Aunque los próximos anuncios de política comercial podrían generar volatilidad puntual, no esperamos un aumento significativo en la tasa arancelaria efectiva de EEUU y prevemos un impacto limitado en el mercado en general dentro de nuestro escenario base. El crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo el principal motor de las acciones globales, mientras que se espera que los rendimientos de los bonos retrocedan gradualmente a medida que se alivien las presiones inflacionarias. Dicho esto, la diversificación de la cartera sigue siendo esencial, ya que determinadas empresas o sectores podrían verse afectados de forma desproporcionada por las políticas arancelarias".
"En general, vemos un potencial alcista de en torno al 10% para las acciones globales (MSCI All Country World Index) hasta mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar un abanico más amplio de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos de valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por las acciones estadounidenses y asiáticas. Prevemos un crecimiento de los beneficios globales del 21% en 2026, seguido de otro año sólido en 2027", añade.
"Mantenemos una visión constructiva sobre las acciones de mercados emergentes y favorecemos una exposición diversificada para gestionar el riesgo de concentración y aprovechar la ampliación de los motores de beneficios. Nuestras preferencias actuales incluyen China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia", señalan Laura Smith, analista, y Maximilian Kunkel, director de Inversiones para CEEMEA.
"Aunque los desencadenantes de la volatilidad puedan cambiar con el tiempo —desde cambios en la política de los bancos centrales hasta eventos geopolíticos—, la necesidad de contar con un enfoque de inversión sólido y adaptable se mantiene constante. En lugar de intentar predecir el futuro, los inversores pueden prepararse para una variedad de resultados construyendo carteras que sean resilientes tanto en escenarios a la baja como en escenarios base y al alza", apuntan Dirk Effenberger, responsable de Riesgo de Inversión, y Sagar Khandelwal, estratega.
"El cambio demográfico está llamado a ser una fuerza determinante para las economías y los mercados en las próximas décadas, ya que el envejecimiento de la población probablemente ralentizará el crecimiento, redefinirá la dinámica de la inflación y creará un contexto más exigente para los rendimientos de los activos a largo plazo. En cuanto a la asignación estratégica de activos, esto apunta a un entorno de rentabilidad más exigente, particularmente para las acciones y el crédito de menor calidad, mientras que los bonos soberanos enfrentan fuerzas contrapuestas entre la demanda de activos refugio y las presiones fiscales", subraya Alan Zlatar, responsable de Asignación Estratégica de Activos.
Evli sobre pondera renta variable emergente
Por su parte, en la gestora nórdica Evli sugieren que los inversores sigan sobre ponderando la renta variable en sus carteras durante los próximos 6/12 meses, ya que las condiciones continúan favoreciendo esta clase de activo: una economía resiliente, beneficios empresariales al alza y la continuidad del ciclo de inversión en IA. Por regiones, Evli sobre pondera la renta variable de mercados emergentes e infra pondera la europea, mientras mantiene una posición neutral en la estadounidense. En renta fija, la gestora nórdica prefiere los bonos corporativos frente a la deuda soberana.
Evli también sugiere que los inversores mantengan un posicionamiento equilibrado en sus carteras para poder resistir los riesgos potenciales del entorno actual: subida de los tipos de interés, posible endurecimiento monetario y una potencial reversión del ciclo actual de IA.
La asignación de activos de Evli para el segundo semestre de 2026 es: