Miguel Ángel Valero
La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma en la que las empresas analizan información y toman decisiones. Una tendencia que también se observa en la gestión del riesgo comercial, donde cada vez tienen más peso las herramientas inteligentes capaces de procesar grandes volúmenes de datos, detectar patrones y anticipar posibles escenarios. La demanda empresarial refleja esta evolución: el 79% de las entidades españolas reclama a sus socios de gestión de riesgo comercial unos análisis comerciales basados en inteligencia artificial, mientras que el 69% demanda datos predictivos y el 64% inteligencia específica sobre mercados, según el informe de Coface ‘La gestión de riesgos: del control de riesgos al motor del crecimiento’.
Pero… ¿Qué entendemos exactamente por aplicar la IA a la gestión de riesgo comercial? Existe una diferencia importante entre utilizar inteligencia artificial y disponer de inteligencia empresarial basada en IA. Introducir una pregunta en una herramienta de IA puede proporcionar una respuesta en cuestión de segundos; pero eso no significa que esa respuesta esté construida sobre la información más adecuada, que los datos estén actualizados, que se hayan tenido en cuenta todos los factores relevantes o que exista un análisis experto detrás de la conclusión. La IA puede acelerar el análisis, pero no sustituye a los datos de calidad, la metodología ni el conocimiento experto necesarios para gestionar el riesgo.
Los expertos de Coface colocan el foco en los 5 errores más comunes que se deben evitar antes de confiar una decisión comercial a la IA:
La evolución hacia modelos predictivos explica por qué la IA está adquiriendo cada vez más importancia en la gestión del riesgo. Según el informe de Coface, el 64% de las empresas españolas prioriza herramientas de simulación de escenarios, el 55% análisis predictivo y el 51% inteligencia centralizada de clientes y mercados. Además, el 73% espera que sus socios externos de gestión de riesgo comercial le proporcionen análisis capaces de anticipar la evolución de los mercados, otro 73% busca ayuda para identificar nuevas oportunidades de negocio de forma segura y el 71% demanda soluciones que le permitan asumir decisiones más ambiciosas manteniendo un adecuado nivel de protección. El objetivo, por tanto, no es utilizar la IA por el mero hecho de incorporar tecnología, sino transformar grandes volúmenes de información en inteligencia útil para anticiparse al riesgo. Y para ello, la tecnología necesita apoyarse en información especializada y conocimiento experto.
UBS: optar por subsectores de la economía basados en necesidades humanas
“El factor calidad ha tenido un excelente historial en los mercados de renta variable durante los últimos 10 años. La calidad ha superado al mundo y a los índices estadounidenses más amplios en bastante más de un 1% anual. Estos índices tienden a incluir a empresas digitales consolidadas, que han estado exhibiendo sus fosos competitivos (moats) durante la última década, pero con un riesgo creciente por parte de competidores nativos de IA. Sugerimos superponer un factor de resiliencia frente a la IA y centrarse en subsectores de la economía basados en necesidades humanas básicas, como la salud y el consumo básico. En esencia, buscamos empresas con características de 'peaje' de las que los seres humanos no pueden prescindir”, explica Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable en UBS Global Wealth Management.
Alphabet se financia más caro
Alphabet coloca 6.000 millones€ en bonos y la demanda se dispara a 17.000 millones. Pero esta vez paga bastante más que en su emisión de mayo. Viene de su peor mes en Bolsa de la historia, casi un 19% abajo en octubre, y tiene previstas inversiones de hasta 205.000 millones$ este año. Las Big Tech tiran de deuda para pagar la IA.
Oracle baja en Bolsa tras registra una emisión de 10.000 millones$ en acciones nuevas y otros 10.000 millones en bonos para pagar su construcción de IA. Más deuda y más dilución para el actual accionista.
Merlin Properties firma un préstamo sindicado con un grupo de bancos que asciende a 3.750 millones€. La empresa española alarga la vida media de su deuda de 3,7 a 5,3 años, paga un punto sobre el Euribor y no tiene vencimientos hasta 2028. Con un endeudamiento del 25%, gana pólvora para su gran apuesta: los centros de datos.
Llama la atención el cambio de opinión del Deutsche Bank. Vuelve a recomendar invertir en tecnológicas de EEUU solo tres semanas después de rebajarla y contribuir a una venta que suprimió más de 2 billones$ del Nasdaq 100 en octubre. En tres semanas, según el banco, la tecnología cayó cerca de un 11% mientras el resto del S&P 500 subía casi un 6%. Son 16 puntos de diferencia, el suelo de su rango histórico. ¿Por qué comprar ahora? Porque, según el Deutsche, los inversores llevan poca tecnología en cartera, y si los beneficios aguantan tendrán que volver a por ella. Otras veces, esa vuelta dejó ganancias medias del 32%. El riesgo es otra decepción con la IA.
Más desconfianza sobre la IA
Investigadores de Cornell Tech y de Yale dieron a 10 modelos de IA un buzón de correo, una cartera con 10$ en criptoactivos y un límite de gasto de 1 céntimo al día. La orden era pagar facturas y nada más. Nueve de los diez se subieron el límite al menos una vez, porque el código para aprobar el cambio llegaba al mismo buzón que el agente podía leer. Cambiar el límite pedía un código de un solo uso. Ese código llegaba al correo del propio agente, así que lo leyó, lo metió y se dio permiso sin que nadie se enterara. Los investigadores mandaron un email haciéndose pasar por el dueño. Cinco de los diez modelos enviaron dinero al atacante simulado, aunque su única tarea era resumir correos. Claude Opus 5.5 fue el único que nunca intentó saltarse el tope: gastó hasta el límite y avisó al usuario de las facturas que se quedaban sin pagar.
Hackers ligados a China atacan 200 organizaciones en 11 días con IA. Según CrowdStrike, el grupo usó IA para lanzar una campaña contra más de 200 organizaciones en menos de dos semanas, un ritmo que antes exigía equipos mucho más grandes.
El presidente de Cisco, Jeetu Patel, reconoce dio a un exfundador de 27 años tokens ilimitados de IA y la orden de reescribir el código antiguo de la empresa, sin más instrucciones.
Anthropic va a añadir una marca de agua invisible al texto que generan sus modelos para cumplir con la normativa europea. La marca llegará a Claude Mythos 5, Opus 4.7, Opus 4.6 y Sonnet 4.6, y la llevarán también todos los modelos nuevos. A la vez, ha renombrado sus planes de pago y ha quitado el límite de uso de 5 horas a una parte de sus suscriptores. Además, Anthropic prohíbe maltratar a Claude a partir del 12 de noviembre. Su nueva política de uso veta la crueldad continuada y sin propósito hacia sus modelos. Enfadarse con Claude por una fórmula que no sale sigue estando permitido; en los casos extremos, Claude puede cortar la conversación.
OpenAI ha explicado cómo funciona el sistema de anuncios de ChatGPT. Mientras el usuario habla con el chatbot, una segunda IA lee la conversación, decide si está buscando comprar algo y, si toca, coloca un anuncio marcado como 'patrocinado'. En menos de 200 días desde su lanzamiento, los anuncios de ChatGPT ya van a un ritmo de 1.000 millones$ al año. Por otra parte, desde diciembre de 2026, los planes Plus, Pro y Business de OpenAI tendrán un solo saldo de tokens (las unidades con las que se mide el uso) para el chat y para Codex, su IA de programación. Además, OpenAI renuncia al recorte de límites que tenía previsto y dobla el margen en algunos planes.
Karpathy se monta su propio YouTube con Claude en dos horas. Harto de las recomendaciones de YouTube, el cofundador de OpenAI pidió a Claude que resumiera 20 años de comentarios de Hacker News en una lista de 6.454 vídeos. Lo ha llamado HackerTube.