Miguel Ángel Valero
El 68% de las empresas españolas no están sufriendo, de momento, los efectos de la incertidumbre arancelaria, según el último Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform. Pero el 32% asegura estar sufriendo los efectos de la guerra comercial, que está impactando principalmente en el precio final de los productos (16%) y en un menor margen comercial (12%). Además, el 3% señala que la incertidumbre sobre los nuevos aranceles, que el Tribunal Supremo de EEUU ha paralizado, está motivando un cambio en sus estrategias de internacionalización y buscando nuevos mercados diferentes al norteamericano, uno de los principales socios comerciales de España.
La creciente incertidumbre del entorno geopolítico se sitúa como el principal reto que afronta el tejido productivo en su operativa diaria, con el 47%. Le siguen en importancia, como principales dificultades, el entorno económico general (39% de las empresas), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%). Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. Un 11% de las empresas españolas sitúa entre sus principales preocupaciones el impacto de la morosidad, mientras que un 9% tiene dificultades para obtener financiación.
Los mercados compran el acuerdo entre Irán y EEUU, pero malos datos macro
Precisamente, el acuerdo entre Irán y EEUU hace temer que Trump vuelva a endurecer la presión arancelaria. Los mercados recuperan el tono optimista perdido en las últimas semanas, tras los vaivenes en Irán y cierta cautela en el sector de semiconductores después del rally de los últimos meses. Aunque se desconocen los términos del memorando de entendimiento que se firmará el viernes 19 de junio, el escenario que cotiza el mercado apunta a una reapertura. El precio del petróleo cae a mínimos de los últimos tres meses, se alivia la presión en las curvas de tipos de interés, y las Bolsas reaccionan positivamente ante esta situación.
En caso de confirmarse la firma del acuerdo, lo más relevante será el restablecimiento del tránsito por el estrecho de Ormuz, ya sea mediante un sistema de pago o de libre circulación. Con la reanudación del tráfico, cobrará relevancia la capacidad de recuperación de la producción en los países del golfo Pérsico. En este sentido, Catar ya ha indicado que podrá recuperar hasta el 80% de su capacidad exportadora de gas en un plazo de dos meses. El gas es uno de los productos con mayor tiempo de recuperación, debido a las necesidades de enfriamiento y a los complejos sistemas de ingeniería requeridos para su transporte en forma de gas natural licuado.
Mientras, en EEUU se frena la actividad industrial en mayo. Tras unos datos de confianza empresarial alentadores, las cifras de actividad del mes decepcionaron al registrarse un freno que sitúa el avance de la producción industrial en un mero +0,1% mensual frente al +0,9% anterior. Si miramos solamente las manufacturas, el dato fue aún peor al registrarse un parón de la actividad (crecimiento del 0% frente al +0,6% del mes previo). Unos datos que situaron la utilización de la capacidad productiva en el 76,2% manteniéndose en niveles históricamente contenidos (el promedio de los últimos 50 años es de 79% y del 76,6% en la última década).
Por otro lado, decepcionaron los primeros indicadores de confianza de junio: el índice Empire de manufacturas (el primer índice regional de confianza empresarial) bajó con fuerza al descender hasta niveles de 5,9 desde el 19,6 previo y por debajo del 13,7 esperado. También retrocedió más de lo esperado la confianza de los constructores, con el índice NAHB bajando dos puntos hasta niveles de 35 y apuntando a un freno de la actividad del sector constructor en los próximos meses.
En la zona euro, la actividad industrial también sigue modesta: en abril la producción fabril creció un +0,1% mensual, tres décimas menos que en el mes previo pero un dato que se revisó al alza. Con ello, en término interanual, la producción industrial volvió a terreno positivo al crecer un +0,3% frente al -2,8% del mes anterior. Cifras que en su conjunto siguen mostrando debilidad de la actividad en la zona euro, castigada por el incremento de los costes energéticos.
La economía de China se estanca: el gasto de los consumidores y la inversión han caído a niveles no vistos desde la pandemia, lo que expone la debilidad actual de la demanda interna, que no logra reactivarse a pesar del auge en las exportaciones, especialmente las relacionadas con la tecnología. Las ventas minoristas disminuyeron un 0,6% interanual en mayo, registrando su primera caída desde la reapertura tras los confinamientos por la COVID a finales de 2022. Una debilidad interna que se reflejó también en la inversión en activos fijos –se redujo un 4,1% en el acumulado de los primeros cinco meses del año– y en los precios de la vivienda que siguen retrocediendo –caída del 5,9% interanual en vivienda usada y del 3,6% en nueva vivienda–.
En contraste con la debilidad de la demanda, la producción industrial aumentó un 4,5% interanual, superando las previsiones, empujada por el crecimiento de la IA, que está impulsando la demanda de hardware relacionado, y con ello el crecimiento de la producción de equipos de tecnología de la información se incrementó un 17% interanual frente al +15,6% del mes anterior. Este dinamismo de la producción industrial está permitiendo que la tasa de desempleo urbana bajara ligeramente hasta el 5,1% (una décima menos).
El Banco de Japón colca los tipos en niveles no vistos desde 1995
El Banco de Japón elevó los tipos de interés en 25 puntos básicos (pb) hasta el 1%, alcanzando niveles no vistos desde 1995. Reitera que continuará ajustando al alza los tipos en función de la evolución económica, aunque eliminó la referencia a que los costes de financiación se mantienen en niveles significativamente bajos, lo que sugiere que los tipos se estarían aproximando al límite inferior del rango de su tasa neutral estimada. Por su parte, el mercado anticipa que el ritmo de subidas será muy gradual y, de hecho, no descuenta completamente un nuevo incremento de tipos en lo que resta de año.
En cuanto al resultado de la votación, fue ampliamente consensuado, con 7 votos a favor y 1 en contra. El voto disidente correspondió a Toichiro Asada, quien se incorporó al consejo en abril como el primer miembro designado por la primera ministra, Sanae Takaichi, de perfil acomodaticio. Dado que los miembros nombrados por Takaichi comparten un sesgo más dovish, a finales de junio se sumará otro miembro al consejo también propuesto por Takaichi, previsiblemente con una orientación similar.
A la decisión de subida de tipos, se suma la otra herramienta de normalización monetaria: la reducción progresiva de las compras de bonos. El Banco de Japón espera disminuir sus adquisiciones en 200.000 millones de yenes cada trimestre hasta marzo y, a partir de abril de 2027, sus compras mensuales pasarán a situarse en 2 billones de yenes (10.760 millones de euros).
UBS: a ver la rapidez de la normalización del tráfico en Ormuz
En UBS destacan la reacción al acuerdo entre Irán y EEUU: el S&P 500 subió un 1,7%, el crudo Brent cayó a 83$ por barril (el nivel más bajo desde principios de marzo), el dólar se debilitó, el oro superó los 4.300$ por onza, y la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó ligeramente a medida que los inversores redujeron sus expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. El optimismo se moderó levemente el martes 16 de junio por la mañana, con los futuros del Stoxx Europe 600 bajando un 0,1%, mientras los inversores evaluaban la solidez del rebote y esperaban nuevos comentarios de la Fed. "Nuestro escenario base ha contemplado una resolución diplomática del conflicto con Irán, y los mercados acogen claramente con agrado este último desarrollo, aunque aún está por verse con qué rapidez puede normalizarse el tráfico a través del Estrecho", señala el análisis.
Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dado el contexto actual, mantenemos nuestra opinión de que los inversores deben seguir posicionados para obtener ganancias bursátiles a largo plazo, gestionando al mismo tiempo los riesgos mediante una cartera diversificada. En renta variable, vemos argumentos a favor de una exposición diversificada entre sectores y geografías. Si bien mantenemos nuestra convicción en un mayor recorrido alcista del mercado, también consideramos que la mayor dispersión entre valores individuales exige una exposición core más diversificada, junto con una exposición selectiva a oportunidades de crecimiento estructural".
"Una de las consecuencias previsibles de la guerra en el Golfo es una aceleración de la inversión en energías renovables. Las renovables generan seguridad energética, no solo a nivel nacional, sino también para el individuo", apunta Paul Donovan, Economista Jefe.
Ebury: la paz impulsa las divisas latinoamericanas
Las divisas latinoamericanas están repuntando tras el anuncio del acuerdo marco de paz entre EEUU e Irán. El mayor apetito al riesgo se ha visto reflejado no sólo en el rendimiento de las divisas latinoamericanas, sino también en el de las Bolsas de casi todo el mundo y el de algunas materias primas correlacionadas con el ciclo económico, como el cobre. A la cabeza del pelotón se encuentra el peso chileno, que había sido una de las divisas más expuestas al shock energético.
Esta semana, la atención se desplaza a las reuniones de política monetaria de los bancos centrales de Chile y de Brasil. "La caída en los precios del crudo creemos que reforzará el mantenimiento de las tasas en Chile. En Brasil, la elevada inflación que ya se sitúa por encima del nivel objetivo podría disuadir al banco central de recortar las tasas. No obstante, no se debe descartar una nueva bajada de tipos, si bien no es el escenario base descontado por los mercados", apunta Diego Barnuevo, analista de Ebury.