16Jun

Los mercados compran el acuerdo entre Irán y EEUU, pero se frena la actividad industrial tanto en EEUU(con deterioro de la confianza empresarial) como en la Eurozona, pero no en China (donde se estanca la demanda interna). El Banco de Japón sube tipos hasta niveles no vistos desde 1995.

Miguel Ángel Valero

El 68% de las empresas españolas no están sufriendo, de momento, los efectos de la incertidumbre arancelaria, según el último Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform. Pero el 32% asegura estar sufriendo los efectos de la guerra comercial, que está impactando principalmente en el precio final de los productos (16%) y en un menor margen comercial (12%). Además, el 3% señala que la incertidumbre sobre los nuevos aranceles, que el Tribunal Supremo de EEUU ha paralizado, está motivando un cambio en sus estrategias de internacionalización y buscando nuevos mercados diferentes al norteamericano, uno de los principales socios comerciales de España.

La creciente incertidumbre del entorno geopolítico se sitúa como el principal reto que afronta el tejido productivo en su operativa diaria, con el 47%. Le siguen en importancia, como principales dificultades, el entorno económico general (39% de las empresas), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%).  Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. Un 11% de las empresas españolas sitúa entre sus principales preocupaciones el impacto de la morosidad, mientras que un 9% tiene dificultades para obtener financiación.

Los mercados compran el acuerdo entre Irán y EEUU, pero malos datos macro

Precisamente, el acuerdo entre Irán y EEUU hace temer que Trump vuelva a endurecer la presión arancelaria. Los mercados recuperan el tono optimista perdido en las últimas semanas, tras los vaivenes en Irán y cierta cautela en el sector de semiconductores después del rally de los últimos meses. Aunque se desconocen los términos del memorando de entendimiento que se firmará el viernes 19 de junio, el escenario que cotiza el mercado apunta a una reapertura. El precio del petróleo cae a mínimos de los últimos tres meses, se alivia la presión en las curvas de tipos de interés, y las Bolsas reaccionan positivamente ante esta situación. 

En caso de confirmarse la firma del acuerdo, lo más relevante será el restablecimiento del tránsito por el estrecho de Ormuz, ya sea mediante un sistema de pago o de libre circulación. Con la reanudación del tráfico, cobrará relevancia la capacidad de recuperación de la producción en los países del golfo Pérsico. En este sentido, Catar ya ha indicado que podrá recuperar hasta el 80% de su capacidad exportadora de gas en un plazo de dos meses. El gas es uno de los productos con mayor tiempo de recuperación, debido a las necesidades de enfriamiento y a los complejos sistemas de ingeniería requeridos para su transporte en forma de gas natural licuado.

Mientras, en EEUU se frena la actividad industrial en mayo. Tras unos datos de confianza empresarial alentadores, las cifras de actividad del mes decepcionaron al registrarse un freno que sitúa el avance de la producción industrial en un mero +0,1% mensual frente al +0,9% anterior. Si miramos solamente las manufacturas, el dato fue aún peor al registrarse un parón de la actividad (crecimiento del 0% frente al +0,6% del mes previo). Unos datos que situaron la utilización de la capacidad productiva en el 76,2% manteniéndose en niveles históricamente contenidos (el promedio de los últimos 50 años es de 79% y del 76,6% en la última década). 

Por otro lado, decepcionaron los primeros indicadores de confianza de junio: el índice Empire de manufacturas (el primer índice regional de confianza empresarial) bajó con fuerza al descender hasta niveles de 5,9 desde el 19,6 previo y por debajo del 13,7 esperado. También retrocedió más de lo esperado la confianza de los constructores, con el índice NAHB bajando dos puntos hasta niveles de 35 y apuntando a un freno de la actividad del sector constructor en los próximos meses.

En la zona euro, la actividad industrial también sigue modesta: en abril la producción fabril creció un +0,1% mensual, tres décimas menos que en el mes previo pero un dato que se revisó al alza. Con ello, en término interanual, la producción industrial volvió a terreno positivo al crecer un +0,3% frente al -2,8% del mes anterior. Cifras que en su conjunto siguen mostrando debilidad de la actividad en la zona euro, castigada por el incremento de los costes energéticos.

La economía de China se estanca: el gasto de los consumidores y la inversión han caído a niveles no vistos desde la pandemia, lo que expone la debilidad actual de la demanda interna, que no logra reactivarse a pesar del auge en las exportaciones, especialmente las relacionadas con la tecnología. Las ventas minoristas disminuyeron un 0,6% interanual en mayo, registrando su primera caída desde la reapertura tras los confinamientos por la COVID a finales de 2022. Una debilidad interna que se reflejó también en la inversión en activos fijos –se redujo un 4,1% en el acumulado de los primeros cinco meses del año– y en los precios de la vivienda que siguen retrocediendo –caída del 5,9% interanual en vivienda usada y del 3,6% en nueva vivienda–. 

En contraste con la debilidad de la demanda, la producción industrial aumentó un 4,5% interanual, superando las previsiones, empujada por el crecimiento de la IA, que está impulsando la demanda de hardware relacionado, y con ello el crecimiento de la producción de equipos de tecnología de la información se incrementó un 17% interanual frente al +15,6% del mes anterior. Este dinamismo de la producción industrial está permitiendo que la tasa de desempleo urbana bajara ligeramente hasta el 5,1% (una décima menos). 

El Banco de Japón colca los tipos en niveles no vistos desde 1995

El Banco de Japón elevó los tipos de interés en 25 puntos básicos (pb) hasta el 1%, alcanzando niveles no vistos desde 1995. Reitera que continuará ajustando al alza los tipos en función de la evolución económica, aunque eliminó la referencia a que los costes de financiación se mantienen en niveles significativamente bajos, lo que sugiere que los tipos se estarían aproximando al límite inferior del rango de su tasa neutral estimada. Por su parte, el mercado anticipa que el ritmo de subidas será muy gradual y, de hecho, no descuenta completamente un nuevo incremento de tipos en lo que resta de año. 

En cuanto al resultado de la votación, fue ampliamente consensuado, con 7 votos a favor y 1 en contra. El voto disidente correspondió a Toichiro Asada, quien se incorporó al consejo en abril como el primer miembro designado por la primera ministra, Sanae Takaichi, de perfil acomodaticio. Dado que los miembros nombrados por Takaichi comparten un sesgo más dovish, a finales de junio se sumará otro miembro al consejo también propuesto por Takaichi, previsiblemente con una orientación similar.

A la decisión de subida de tipos, se suma la otra herramienta de normalización monetaria: la reducción progresiva de las compras de bonos. El Banco de Japón espera disminuir sus adquisiciones en 200.000 millones de yenes cada trimestre hasta marzo y, a partir de abril de 2027, sus compras mensuales pasarán a situarse en 2 billones de yenes (10.760 millones de euros).

UBS: a ver la rapidez de la normalización del tráfico en Ormuz

En UBS destacan la reacción al acuerdo entre Irán y EEUU: el S&P 500 subió un 1,7%, el crudo Brent cayó a 83$ por barril (el nivel más bajo desde principios de marzo), el dólar se debilitó, el oro superó los 4.300$ por onza, y la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó ligeramente a medida que los inversores redujeron sus expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. El optimismo se moderó levemente el martes 16 de junio por la mañana, con los futuros del Stoxx Europe 600 bajando un 0,1%, mientras los inversores evaluaban la solidez del rebote y esperaban nuevos comentarios de la Fed. "Nuestro escenario base ha contemplado una resolución diplomática del conflicto con Irán, y los mercados acogen claramente con agrado este último desarrollo, aunque aún está por verse con qué rapidez puede normalizarse el tráfico a través del Estrecho", señala el análisis.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dado el contexto actual, mantenemos nuestra opinión de que los inversores deben seguir posicionados para obtener ganancias bursátiles a largo plazo, gestionando al mismo tiempo los riesgos mediante una cartera diversificada. En renta variable, vemos argumentos a favor de una exposición diversificada entre sectores y geografías. Si bien mantenemos nuestra convicción en un mayor recorrido alcista del mercado, también consideramos que la mayor dispersión entre valores individuales exige una exposición core más diversificada, junto con una exposición selectiva a oportunidades de crecimiento estructural".

"Una de las consecuencias previsibles de la guerra en el Golfo es una aceleración de la inversión en energías renovables. Las renovables generan seguridad energética, no solo a nivel nacional, sino también para el individuo", apunta Paul Donovan, Economista Jefe.

Fidelity: "Se trata del inicio de un proceso, no del punto final"

Salman Ahmed, Responsable Global de Macro y Asignación Estratégica de Activos en Fidelity International, subraya que, tras el acuerdo de paz, "nuestro escenario central no cambia: una resolución desordenada con efectos económicos persistentes. Es probable que el Brent se estabilice en el rango de 80-90 $ por barril. El riesgo geopolítico seguirá incorporado en los precios durante la segunda mitad del año".

"Se trata del inicio de un proceso, no del punto final. Los mercados han reaccionado con fuerza, pero siguen sin resolverse elementos clave y el riesgo de implementación continúa siendo significativo, especialmente dada la discrepancia abierta entre EEUU. e Israel", advierte. Los puntos principales son el cese de las hostilidades, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, y­   una vía para reabrir el estrecho de Ormuz al transporte marítimo mundial en un plazo de 60 días. El marco también incluye disposiciones clave sobre transporte marítimo, entre ellas la ausencia de peajes y compromisos de retirada de minas, lo que reconoce implícitamente el papel continuado de Irán en la gestión del acceso. Un enfoque gradual para el alivio de las sanciones y la descongelación progresiva de activos iraníes también siguen supeditados a los avances en el marco del acuerdo. 

Sin embargo, las cuestiones más controvertidas se han aplazado. El estatus a largo plazo del estrecho de Ormuz sigue sin resolverse, incluidas las cuestiones relativas al acceso, la aplicación y la supervisión, así como el papel futuro de Irán en la gestión del paso. El expediente nuclear, incluido el uranio enriquecido y la verificación a más largo plazo, también queda para la siguiente fase. Esta secuencia es deliberada: asegurar primero la desescalada y negociar después las restricciones más difíciles. En ese sentido, se entiende mejor como alto el fuego, reapertura y, después, negociación, más que como un acuerdo de paz integral. 

Desde una perspectiva macroeconómica, la variable clave siguen siendo los flujos de buques cisterna. Están apareciendo los primeros indicios de mejora, con algunos cargamentos de GNL y movimientos aislados de petroleros comunicados tras el anuncio. Sin embargo, el volumen de tránsito sigue situándose sustancialmente por debajo de los niveles normales. La retirada de minas, las elevadas primas de seguro y la congestión de buques sugieren que cualquier recuperación de los flujos será gradual y se desarrollará a lo largo de semanas, en lugar de normalizarse de forma inmediata. 

El petróleo ha bajado, con el crudo cotizando ahora en la zona baja de los 80$ por barril, mientras que los activos de riesgo han repuntado a medida que se reduce la prima geopolítica. Sin embargo, las curvas a plazo siguen elevadas en comparación con los niveles previos al conflicto, lo que sugiere que los mercados están descontando una menor probabilidad de los peores escenarios, más que valorando una normalización completa. Los precios del petróleo, más benignos recientemente, también se han visto respaldados por el aumento de las exportaciones estadounidenses, la reducción de las importaciones chinas, la sustitución por carbón y la reducción de los inventarios mundiales, factores que parecen estar proporcionando un colchón adicional a los mercados petroleros. 

Los riesgos, aunque han disminuido, siguen claramente presentes. El riesgo de implementación no es trivial. El marco a largo plazo para Ormuz y las negociaciones nucleares son las líneas de fractura más claras, lo que genera un riesgo de evento más definido durante los próximos 60 días. La retórica estadounidense también pone de relieve hasta qué punto esta distensión sigue siendo condicional: la falta de un acuerdo nuclear definitivo podría dar lugar a una nueva acción militar o a una postura de seguridad estadounidense más amplia en la región. 

"Creemos que el riesgo de una reanudación de la guerra abierta antes de las elecciones de mitad de mandato en EEUU. sigue siendo extremadamente bajo", señala. Al mismo tiempo, las diferencias en la forma en que ambas partes presentan el acuerdo, incluida la intención de Irán de mantener una clara influencia sobre Ormuz e impulsar un alivio integral de las sanciones, apuntan a negociaciones difíciles por delante. Los efectos de contagio regionales, en particular la postura de Israel sobre el Líbano, siguen planteando riesgos al alza para los precios de la energía. A medio plazo, las implicaciones estructurales siguen sin estar claras. El acuerdo puede reducir el riesgo inmediato de escalada, pero aún no responde a cuestiones más amplias sobre el papel de EEUU como proveedor de seguridad regional, la solidez de los acuerdos de seguridad marítima o la posible aparición de bloques de seguridad regionales. Estas cuestiones serán importantes para la persistencia de la prima de riesgo geopolítica, incluso si los flujos energéticos a corto plazo continúan recuperándose. 

"Hemos cruzado un umbral importante, desde la escalada hacia una desescalada activa y clara. Nuestro escenario central no cambia: una resolución desordenada con efectos económicos persistentes, en la que el Brent se estabiliza en el rango de 80 a 90 $ por barril, pero no revierte plenamente a su media, y el riesgo geopolítico permanece incorporado en los precios durante la segunda mitad del año", concluye.

Ebury: la paz impulsa las divisas latinoamericanas

Las divisas latinoamericanas están repuntando tras el anuncio del acuerdo marco de paz entre EEUU e Irán. El mayor apetito al riesgo se ha visto reflejado no sólo en el rendimiento de las divisas latinoamericanas, sino también en el de las Bolsas de casi todo el mundo y el de algunas materias primas correlacionadas con el ciclo económico, como el cobre. A la cabeza del pelotón se encuentra el peso chileno, que había sido una de las divisas más expuestas al shock energético.

Esta semana, la atención se desplaza a las reuniones de política monetaria de los bancos centrales de Chile y de Brasil.  "La caída en los precios del crudo creemos que reforzará el mantenimiento de las tasas en Chile. En Brasil, la elevada inflación que ya se sitúa por encima del nivel objetivo podría disuadir al banco central de recortar las tasas. No obstante, no se debe descartar una nueva bajada de tipos, si bien no es el escenario base descontado por los mercados", apunta Diego Barnuevo, analista de Ebury.

  • Real brasileño: "Sorprendentemente, y a pesar de su correlación con los precios del petróleo, el real brasileño está rindiendo mejor que muchos de sus pares regionales en los últimos días. Lo atribuimos a la menor volatilidad que ha experimentado el mercado de divisas en las últimas semanas, lo que favorece el uso de estrategias de carry trade que benefician al real dado el elevado nivel de la tasa Selic". Los datos de inflación general y subyacente volvieron a sorprender al alza. Como consecuencia, los economistas encuestados por el Banco Central de Brasil (BCB) han revisado aún más al alza sus expectativas de tipos de interés para los próximos dos años. Según la media de las estimaciones, la tasa Selic caería al 13,75% a finales de este año y al 12% a finales de 2027. En lo que respecta a la reunión del BCB de esta semana, la incertidumbre es bastante elevada. Los mercados asignan actualmente una probabilidad del 60 % a que la autoridad mantenga sin cambios su tasa de referencia, ante las persistentes presiones inflacionarias. Si el banco sorprendiera al mercado con un recorte, cabría esperar un tono marcadamente hawkish en su comunicado.
  • Peso chileno: No es de extrañar que el peso chileno esté siendo la divisa latinoamericana que mejor está rindiendo tras el anuncio del acuerdo de paz marco. Chile ha sido el país más expuesto al shock energético. Es por ello que la caída del precio del crudo aliviará de forma casi instantánea la presión sobre la cuenta corriente y, por ende, sobre el peso chileno. En paralelo, la distensión geopolítica ha impulsado ligeramente el precio del cobre, beneficiando a la divisa por partida doble. En cuanto a la reunión del Banco Central de Chile de esta semana, no se prevé que mueva ficha y el acuerdo de paz no hará sino reforzar este posicionamiento a lo largo del año. Lainflación general se moderó ligeramente, y la subyacente continúa por debajo del nivel objetivo. El banco central haría bien en mantener los tipos para evitar lastrar una economía en desaceleración en este primer semestre.
  • Peso colombiano: ya se ha apreciado más de un 8% en el último mes, impulsado por la victoria de De la Espriella en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Como han confirmado las últimas encuestas de AtlasIntel y Guarumo publicadas, De la Espriella mantiene una ventaja de entre 7 y 8 puntos porcentuales sobre Cepeda. Polymarket asigna al candidato de derechas una probabilidad implícita de victoria del 90%. Dado que el escenario base es que gane De la Espriella, es probable que la reacción del peso sea más moderada que la de la primera vuelta si se confirma su victoria. Tras el rally experimentado en las últimas semanas, el margen de apreciación bajo un mandato de De la Espriella dependerá de su capacidad para implementar su agenda económica. Teniendo en cuenta la elevada fragmentación política y la alta representación de la izquierda en el Congreso, es muy probable que se encuentre con dificultades o se vea forzado a moderar sus propuestas económicas.
  • Peso mexicano: Como divisa proxy del riesgo global, el peso mexicano también ha repuntado en este comienzo de semana. La semana anterior recibimos un dato de inflación que sorprendió a la baja: la general cayó del 4,45% al 3,94% y la subyacente del 4,26 % al 4,19 %. Esto debería provocar que se moderen las expectativas de subidas de tipos para este año. En el plano legislativo, la reciente aprobación de la reforma constitucional que permite anular elecciones por injerencia extranjera ha generado inquietud sobre la evolución de la calidad democrática en México. Aunque, de momento, no ha provocado una reacción inmediata en los mercados, será necesario esperar al desarrollo de lalegislación secundaria para valorar su alcance real. En cualquier caso, se trata de un proceso que conviene seguir de cerca.
  • Sol peruano: A medida que el voto extranjero se contabilizaba, Fujimori protagonizó un sorpasso frente a Roberto Sánchez, permitiendo la recuperación del sol. Con el 98,6 % del voto escrutado, Fujimori mantiene una ventaja de menos de 20.000 votos de diferencia. La mayoría de los votos que quedan por contabilizar son actas impugnadas provenientes de Lima, que deberían favorecer una victoria de Fujimori. Más allá de las elecciones, el repunte del cobre y la caída del crudos on factores positivos para el sol, que se sigue apoyando en una cuenta corriente nacional positiva. Por otro lado, el dato de PIB de abril sigue apuntando a un crecimiento sólido, representativo del buen momento que atraviesa la economía .
12Jun

Ebury cree que el Euribor se mantendrá en los niveles actuales, aunque los mercados especulan con tres subidas del BCE en lo que queda de año. Fluye más petróleo del que se pensaba por el estrecho de Ormuz. Los costes de producción en EEUU se aceleran.

Miguel Ángel Valero

El turismo global arrancó 2026 con unas previsiones de crecimiento muy positivas, después de haberse alcanzado cifras récord de llegadas internacionales en 2025, con cerca de 1.500 millones, superando por primera vez los niveles previos a la pandemia, y un gasto estimado de 1,9 billones$ por parte de los visitantes en todo el mundo.

Sin embargo, la escalada de la crisis en Oriente Medio ha desencadenado una redistribución de los flujos de viajes, remodelando el mapa del turismo mundial destino por destino. El incremento de los costes del combustible está provocando un aumento de las tarifas aéreas, llevando a los consumidores a optar por destinos más cercanos y accesibles, lo que favorece los viajes de corta y media distancia, especialmente dentro de Europa y Asia.

Crédito y Caución trabaja sobre dos posibles escenarios, en función de la duración del conflicto. En el escenario base, se espera que la demanda turística en Europa aumente un 8% y en Asia, un 12%. En un escenario pesimista de guerra prolongada, esas cifras de crecimiento se reducirían al 3% y al 5%, respectivamente. Hay que recordar que Europa recibe el 52% de las llegadas internacionales y Asia, el 22%.

Por ahora, la situación se caracteriza mejor como una crisis de precios que como una interrupción física del suministro. El combustible para aviones es uno de los componentes de mayor coste para las aerolíneas y suele representar entre el 25% y el 30% de sus costes operativos. Por lo tanto, un fuerte aumento del precio tiene consecuencias inmediatas: compresión de los márgenes, tarifas y recargos por combustible más elevados, reducción de la cobertura de las rutas menos rentables y una mayor optimización de los factores de ocupación y del despliegue de la flota. El transporte aéreo representa aproximadamente dos tercios de los movimientos turísticos internacionales en todo el mundo.

En este sentido, lo que inicialmente parecía un riesgo geopolítico se está traduciendo en presión operativa y financiera en todo el sistema de la aviación. La resiliencia de las aerolíneas dependerá en gran medida de su solidez financiera, de sus estrategias de cobertura de combustible y de su poder de fijación de precios.

Se trata, además, de una situación que no solo afecta a la aviación, sino también al resto de la cadena de valor del turismo. Los operadores turísticos, los intermediarios de viajes, los hoteles que dependen de la demanda de larga distancia y los proveedores de transporte y servicios con elevados costes fijos se enfrentan a un entorno más complejo.

En este escenario, el análisis de la aseguradora de Crédito señala que el impacto será desigual. Así, es probable que los segmentos vinculados a los viajes de corta distancia y nacionales demuestren una mayor resiliencia, beneficiándose de la reasignación de la demanda. La situación actual no apunta a una parada brusca del turismo mundial, pero sí pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural. Si las restricciones persisten, el sector podría enfrentarse a un periodo más prolongado de menor conectividad, precios más altos y cambios en los patrones de viaje.

De momento, los hoteles españoles facturaron un 4% más hasta abril, según el último informe de Exceltur. La ocupación aguanta y el precio medio por habitación sigue subiendo gracias a la demanda internacional, especialmente americana y del norte de Europa. El turismo es ya el primer motor de la economía española y las señales de que la temporada de verano arrancará fuerte son sólidas. Meliá Hotels, NH Hotel Group e Iberia son los valores más directamente expuestos a este ciclo.

En EEUU, Navan, la plataforma de viajes corporativos, revienta expectativas en el primer trimestre, tanto en beneficio como en ingresos. También los objetivos se sitúan  por encima del consenso de FactSet en el segundo y en el año completo.

Ebury: el Euribor se mantendrá en los niveles actuales

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, destaca que la reunión del BCE trajo una subida de tipos ampliamente descontada pero no esclareció del todo el camino que tomará en el futuro cercano. La atención estaba puesta principalmente en la actualización de las proyecciones económicas. La inflación, tanto general como subyacente, se revisaron varias décimas al alza en 2026 y 2027, mientras que el crecimiento se ajustó ligeramente a la baja. En su comunicado y la rueda de prensa, el banco quiso transmitir tranquilidad al señalar que está "bien posicionado" para hacer frente a la incertidumbre derivada de la guerra en Irán. En general, el tono de las comunicaciones "nos ha resultado un tanto hawkish pero, ante todo, evasivo. Lagarde reiteró el enfoque de reunión a reunión y, aunque rechazó calificar la subida de tipos como una medida preventiva aislada, tampoco confirmó si se trata del inicio de un nuevo ciclo de subidas", señala.

Aunque la guerra en Irán continúa, resulta alentadora la reciente estabilización de los precios del petróleo y su menor sensibilidad a los vaivenes de las negociaciones. También "nos parece positivo el hecho de que las expectativas de inflación a largo plazo sigan bien ancladas". Los mercados están descontando plenamente otra subida del BCE después del verano, y parcialmente una tercera. "Aunque reconocemos la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria del BCE este año, no consideramos ni mucho menos que esté garantizado", matiza. 

En este contexto, el Euribor a 12 meses podría estabilizarse en torno a los niveles actuales, a no ser que se produzcan avances en las negociaciones con Irán que provoquen una caída en las expectativas de tipos en la Eurozona.

Escepticismo sobre los anuncios de Trump

Trump anuncia un acuerdo con Irán, aunque queda pendiente la confirmación de la contraparte persa. Nadie se fía de Trump, que ya comentado hasta en 40 ocasiones en el pasado que la solución está cercana. El líder estadounidense volvió a dio marcha atrás (una vez más) en sus amenazas de continuar los bombardeos aéreos por tercer día consecutivo, después de haber prometido golpear a la República Islámica “muy duramente” e incluso insinuar la toma de la isla de Kharg. Y, al igual que una veleta, pocas horas después Trump pasó del tono beligerante a anunciar un acuerdo que podría concretarse ya este fin de semana: “terminamos la guerra con Irán hoy” y el pacto está “prácticamente completado”. En su necesidad de vender una victoria pírrica, aseguró además que “conseguimos todo lo que queríamos”.

El acuerdo incluiría la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz sin peajes, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, un alivio de sanciones para Irán y la continuación de las negociaciones sobre el programa nuclear durante el periodo de tregua.

No obstante, la postura iraní sigue siendo ambigua. Medios del país negaban inicialmente la existencia de un acuerdo, mientras que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaba que “no se ha finalizado nada”. Sin embargo, otras fuentes recogen que funcionarios iraníes sí habían producido un acuerdo, aunque pendiente de la aprobación definitiva del líder supremo, Jamenei

Esto encajaría parcialmente con las declaraciones de Trump, que sostiene que dicha aprobación ya se ha producido. Pese al optimismo del presidente estadounidense, persisten importantes dudas debido a la falta de confirmación oficial por parte de Irán. No sería la primera vez que, en su afán por cerrar un acuerdo, adelanta un resultado que finalmente no se materializa. 

Ambas partes tienen incentivos para alcanzar un entendimiento más pronto que tarde, algo que el mercado ya ha descontado, con el precio del Brent cayendo por debajo de los 90 $/barril y alejándose de los 120$ vistos en los peores momentos del conflicto. 

La favorable evolución del petróleo se explica en parte por el esfuerzo de países como EEUU, que su afán por mantener controlados los precios energéticos eleva sus exportaciones hasta niveles históricos. Por el lado negativo, la extensión del conflicto se recoge ahora con mayor claridad en los futuros del petróleo con entrega en diciembre, que ahora marcan 84$/barril. 

El informe mensual de la OPEP admite que la producción del grupo siguió disminuyendo en mayo, con una caída de 177.000 barriles diarios (b/d) respecto al mes anterior, hasta situarlos en 18,8 millones de b/d. Irán registró el mayor descenso, con una caída de 546.000 b/d, debido a la presión del bloqueo estadounidense sobre su industria petrolera. Un descenso que, sin embargo, se vio en gran parte compensado por indicios de aumento de la oferta de otros productores del Golfo Pérsico, un dato que sorprende y que coincide con informes no oficiales que apuntan a que está fluyendo más petróleo a través del estrecho de Ormuz. El informe de la OPEP señala que la producción saudí aumentó en 157.000 b/d intermensual, mientras que los Emiratos Árabes Unidos e Irak aumentaron su producción en 87.000 b/d y 75.000 b/d, respectivamente. Y que Venezuela habría incrementado su producción y si comparamos con marzo, la ha elevado en 86.000 b/d.

Mientras, en EEUU se aceleran los costes de producción. Los precios de producción industriales repuntaron más de lo esperado en mayo y aceleraron su crecimiento hasta el +6,5% interanual desde el +5,7% anterior, situándose una décima por encima de lo previsto y en máximos desde noviembre de 2022. Además de los costes energéticos, en esta ocasión la subida de los precios industriales se está ampliando a más productos intermedios: la tasa subyacente (la que excluye los precios de la energía, alimentos y costes de trasporte) también repuntó con fuerza al elevarse hasta +5,1% frente al +4,4% previo, una señal de que esta subida de los precios intermedios pondrá presión sobre los precios al consumo en los próximos meses. 

Las peticiones de subsidio por desempleo siguen en niveles reducidos, elevándose solamente en 4.000 personas en la semana hasta 229.000 peticiones. 

UBS: el BCE subirá tipos en julio o en septiembre

El BCE subió las tasas por primera vez desde 2023, "en línea con nuestras expectativas y las del mercado", señalan en UBS. La presidenta Lagarde subrayó que cualquier decisión futura dependerá de los datos, en un contexto de incertidumbre persistente por las tensiones en Oriente Medio. La decisión refleja el mandato del BCE en materia de control de la inflación. Los riesgos sobre la inflación apuntan a un endurecimiento adicional de la política monetaria. "Esperamos otra subida de tasas, aunque los mercados tienen una postura más restrictiva", añaden.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios, es probable que el BCE vuelva a subir los tipos de interés antes de hacer una pausa para evaluar las perspectivas". Y añade: "A pesar de las incertidumbres geopolíticas persistentes, seguimos viendo valor en la renta fija para inversores orientados a la rentabilidad. Esperamos que el contexto fundamental se mantenga en términos generales saludable: los emisores de nuestro universo de cobertura cuentan con sólidos indicadores crediticios y presentaron resultados resilientes en el primer trimestre de 2026. Los flujos de entrada de inversores deberían seguir respaldados por unos rendimientos totales todavía elevados".

"Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios —algo sobre lo que Lagarde sugirió que había evidencia creciente de una extensión entre sectores— parece que tiene poco sentido esperar a que esto se confirme con las próximas proyecciones de septiembre. Por ello, creemos que la siguiente subida podría producirse tan pronto como en julio, aunque es una decisión ajustada. Si no es en julio, esperamos una segunda subida de tasas a más tardar en septiembre", aportan Dean Turner, Economista Jefe de la Eurozona y Reino Unido, y Maelle Quillevere, Economista.

"Aconsejamos a los inversores mantener la calma ante períodos de mayor volatilidad y ceñirse a su estrategia de inversión. Al fin y al cabo, seguimos observando tendencias estructurales que apuntan hacia precios más altos en renta variable, un franco más fuerte y un nuevo repunte en el precio del oro", señala Michael Bolliger, Director de Inversiones para Suiza, UBS Global Wealth Management

¿Puede el FOMC superar las expectativas restrictivas del mercado? "Esperamos que los dot plots se desplacen al alza, algo ampliamente anticipado, en particular para 2026. Cualquier indicación de que no habrá subidas de tasas el próximo año debería atraer una mayor atención del mercado. En nuestro escenario base, esto favorecería al dólar estadounidense. Sin embargo, dado que las expectativas de subidas de tasas ya están bastante avanzadas (entre 1 y 2 subidas en los próximos 12 meses), vemos un margen limitado para una sorpresa más restrictiva por parte de la Fed", señala Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

Los precios de la plata han caído por debajo de los 65 USD/oz, presionados por la perspectiva de tipos de interés más altos, lo que ha llevado a una reducción de las posiciones en ETF y a posiciones en futuros mayoritariamente estables entre los inversores financieros.

"Estamos rebajando nuestras previsiones para reflejar el esperado inicio tardío de los recortes de tasas de la Fed hasta 2027 y la consiguiente reducción de la demanda prevista de ETF de oro en 2026. El entorno probablemente seguirá siendo complicado en el corto plazo, aunque mantenemos una perspectiva constructiva a medio plazo, a medida que los recortes de tasas de la Fed moderen los tipos reales y el dólar estadounidense", añaden Dominic Schnider, Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, Estrategas.

10Jun

Una hipoteca media de 150.000€ a 25 años con un diferencial de un punto puede encarecerse en torno a 57€ al mesen una revisión anual, lo que supone cerca de 700€ adicionales al año.

Miguel Ángel Valero

La reunión del Banco Central Europeo (BCE) del 11 de junio se perfila como unade las más importantes de los últimos años. Salvo sorpresa de última hora, la institución presidida por Christine Lagarde aprobará la primera subida de los tipos de interés desde 2025 —y justo cuando se cumple un año de la última vez que bajó tipos—, una decisión que el mercado lleva semanas descontando ante el repunte de la inflación provocado por la crisis energética y las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo.

“La pregunta ya no es tanto si el BCE moverá ficha, sino cómo afectará esa decisión al bolsillo de los ciudadanos”, reconocen desde el comparador HelpMyCash. El primer impacto se está viendo en el Euribor. El principal indicador de las hipotecas variables acumula tres meses consecutivos de subidas y cerró mayo en el 2,804%, su nivel más alto en 20 meses. El movimiento no es casual: el Euribor suele anticipar las decisiones del BCE y refleja las expectativas de los mercados sobre la evolución futura de los tipos de interés.

Por eso, una subida del precio del dinero el 11 de junio no debería provocar un salto brusco inmediato del indicador, ya que buena parte de esa expectativa ya está incorporada en las cotizaciones actuales. Sin embargo, el mensaje que traslade Lagarde será casi tan importante como la propia decisión. Si el BCE deja entrever que podrían llegar nuevos incrementos durante la segunda mitad del año, el Euribor podría acercarse o incluso superar la barrera del 3%. “Y con el panorama actual, es muy poco probable que ésta sea la última subida. Todo dependerá de cómo evolucione la inflación en los próximos meses", sentencia Olivia Feldman, economista y cofundadora de HelpMyCash.

Para los hipotecados a tipo variable, el escenario sigue siendo poco favorable. Con el Euribor en niveles próximos al 3%, las revisiones continúan encareciendo las cuotas mensuales. Una hipoteca media de 150.000€ a 25 años con un diferencial de un punto puede encarecerse en torno a 57€ al mesen una revisión anual, lo que supone cerca de 700€ adicionales al año.

También se complica el acceso a la financiación para quienes planean comprar vivienda. Las entidades financieras ajustan sus ofertas hipotecarias al nuevo entorno de tipos y endurecen progresivamente las condiciones, lo que se traduce en cuotas más elevadas y una mayor exigencia para demostrar capacidad de pago. "Además, quienes buscan una hipoteca se enfrentan a una situación poco habitual: precios de la vivienda muy altos y costes de financiación también muy altos", detalla la economista. Y es que, según explica Feldman, "tradicionalmente, cuando la financiación se encarece, los precios inmobiliarios tienden a moderarse. Sin embargo, estamos viviendo un momento excepcional en el que ambas variables siguen en niveles muy elevados".

La otra cara: vuelve la rentabilidad del ahorro

Pero no todo son malas noticias para los hogares. La subida de tipos tiene un efecto positivo para quienes disponen de liquidez y buscan rentabilizar sus ahorros. La expectativa de una política monetaria más restrictiva ha reactivado la competencia entre entidades para captar ahorro. La muestra más visible de esta nueva batalla se ha producido en las últimas semanas. Trade Republic elevó hasta el 3% TAE la remuneración de su cuenta para nuevos clientes. "Pasar de una remuneración del 2% al 3% supone aumentar la rentabilidad del ahorro un 50%. Es un cambio importante que los ahorradores deberían aprovechar", sostiene Feldman.

Se trata de movimientos poco habituales en el mercado español reciente. Durante mucho tiempo, las entidades apenas tuvieron incentivos para competir por el ahorro de los clientes. Ahora, en cambio, parecería que la expectativa de tipos más altos está empujando a bancos y plataformas financieras a utilizar la remuneración como herramienta comercial para ganar cuota de mercado.

"Eso sí, las cuentas remuneradas pueden ser atractivas, pero suelen tener una duración limitada. Por eso muchos ahorradores se preguntan si es mejor aprovechar depósitos al 3% antes de que cambie el escenario", reconoce la economista y cofundadora de HelpMyCash. “Si tienes suficiente liquidez, no es necesario elegir entre cuenta remunerada y depósito. Puedes combinar ambas opciones para diversificar y mantener flexibilidad", propone Feldman. "Otra estrategia útil es escalonar los depósitos: colocar una partea un año y otra a dos. Así puedes beneficiarte de futuras subidas de tipos sin renunciar a la rentabilidad actual", sugiere la experta.

Más allá de la subida de tipos, todas las miradas estarán puestas en el discurso de Christine Lagarde. Los mercados descuentan que el BCE elevará el precio del dinero para contener la inflación: la europea en mayó escaló hasta el 3,2%, todavía lejos del objetivo del 2% del BCE. "Mientras siga por encima de ese nivel, será difícil evitar el debate sobre nuevas subidas de tipos. Y si repunta hacia el 3,5% o el 4%, el BCE tendría argumentos suficientes para endurecer aún más su política monetaria", puntualiza Feldman.

Si el BCE transmite que se trata de un ajuste coyuntural ligado al repunte energético, el Euribor podría estabilizarse en los próximos meses. Si, por el contrario, confirma que habrá más subidas durante el año, las presiones sobre las hipotecas podrían prolongarse y la guerra por captar ahorro intensificarse aún más. La reunión del 11 de junio en el BCE no decidirá únicamente cuánto costará financiar una vivienda. También marcará cuánto estarán dispuestos a pagar los bancos por el dinero de sus clientes.

Creand: no tiene sentido una subida de tipos

Los expertos de Creand AM no descarta que el BCE pueda verse forzado a actuar por una cuestión de credibilidad si la inflación vuelve a repuntar, aunque considera que, si se producen subidas, serían más limitadas de lo que descuenta actualmente el mercado. El mercado se pone en guardia ante la reunión de este jueves, en la que previsiblemente subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos (pb), hasta el 2,2%. El BCE dará un paso al frente con el precio del dinero en un movimiento que plantea dudas entre algunas gestoras. 

Desde Creand AM, el director de inversiones y negocio, Luis Buceta, se muestra crítico con la potencial decisión: "No tiene sentido una subida de los tipos de interés en el 2%, le debería preocupar más el crecimiento económico". Miguel Ángel Rico, director de inversiones de la gestora del banco andorrano en España, argumenta que este movimiento del BCE atiende al hecho de que fueron tarde con la inflación en 2022 y ahora quieren evitar este escenario: "Hay más riesgo cuando la inflación se produce por un problema de oferta".

El avance del IPC se ve presionado por la evolución de los precios del petróleo a causa de la guerra en Irán, que ha empujado este indicador al 3,2% en mayo, máximos desde septiembre de 2023. 

"No tiene sentido que suban los tipos de interés, y no debería tener sentido que sigan subiéndolos. No vemos que la inflación tenga que ser un problema que haya que parar ya", insiste el director de inversiones de Creand AM en España. 

Ebury descarta un ciclo prolongado de endurecimiento

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas,  considera prácticamente descontado que el BCE apruebe una subida de 25 pb en los tipos de interés, en respuesta al reciente repunte de la inflación provocado por el encarecimiento de la energía tras el conflicto con Irán. No obstante, la fintech cree que este movimiento tendrá un carácter principalmente preventivo, destinado a mantener ancladas las expectativas de inflación, más que a inaugurar un nuevo ciclo de alzas. Según Ebury, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, evitará comprometerse con futuras subidas y mantendrá una postura flexible ante la elevada incertidumbre económica. La atención de los mercados se centrará en las nuevas previsiones macroeconómicas de la institución y en cualquier indicio sobre la posibilidad de nuevas actuaciones después del verano.

iCapital: los futuros del Euribor descuentan dos subidas

Guillermo Santos Aramburo, socio de iCapital, destaca que los futuros del Euribor están descontando actualmente al menos dos subidas de tipos del BCE y se espera que la primera tenga lugar ahora Desde hace meses, el Euribor a 12 meses está siendo el primero en anticipar las subidas pues abría el presente año a 2,26% y se encuentra ahora a 2,8%, incrementando así el coste de la financiación a tipo variable. Una subida de tipos del BCE del 0,25%, la primera desde septiembre de 2023, de carácter más testimonial que problemática y buscando mantener su credibilidad en la lucha contra la inflación, no debería ser relevante para los mercados salvo que estos la interpretaran como la primera de otras muchas y más elevadas, lo que no va a ser el caso. Adaptándonos a este entorno, hay inversiones como la renta fija con cupón flotante cuya rentabilidad saldrá beneficiada de estas subidas de tipos de interés.

Banca March: el BCE busca preservar su credibilidad

Cuando la inflación en Europa comenzaba a mostrar señales de estabilización, la escalada del conflicto en Oriente Medio —y, en particular, las tensiones en el estrecho de Ormuz— ha devuelto el protagonismo al componente energético como principal motor de las presiones inflacionistas. En este contexto, el BCE se prepara para acometer su primera subida de tipos desde 2023, en un movimiento que responde, en gran medida, a la necesidad de preservar su credibilidad. Todo esto en un entorno marcado por un shock de oferta difícilmente corregible mediante un endurecimiento de las condiciones monetarias.

"Consideramos que el entorno actual difiere sustancialmente del observado en 2022, cuando los tipos oficiales se situaban en el -0,5% y la magnitud del shock energético era significativamente mayor —entonces, Rusia concentraba aproximadamente el 40% del gas y el 23% del petróleo importado por la UE, frente a una exposición actual mucho más reducida al Golfo Pérsico (3,3% y 12%, respectivamente)—", señalan en Banca March.

Será especialmente relevante la actualización del cuadro macro del BCE, tras haber revisado en marzo a la baja el crecimiento y al alza la inflación. Las nuevas proyecciones permitirán evaluar el grado de traslación del encarecimiento energético a la inflación subyacente desde la óptica del Consejo de Gobierno.

MUFG: endurecimiento de 50 pb este año

Henry Cook, economista sénior de MUFG, también pone el foco en que la subida de tipos de 25 pb se presentará como una medida preventiva de "seguro",  reversible si disminuyen los riesgos inflacionarios. Los responsables de la política monetaria quieren anticiparse a los riesgos de una segunda ronda, pero también conservar cierta flexibilidad. La credibilidad también es un factor importante: dado que las proyecciones de inflación del BCE se revisarán al alza, se busca demostrar una capacidad de respuesta que realmente funcione.

Con la subida ya descontada, el mercado se centrará en cualquier señal sobre el momento o la magnitud de un posible endurecimiento adicional. Prevemos que el BCE dejará abierta la posibilidad de nuevas medidas, pero desea conservar una amplia flexibilidad ante la elevada incertidumbre.

"Nuestro escenario base sigue siendo un endurecimiento total de 50 pb este año, es decir, un ajuste gradual en lugar de un ciclo de endurecimiento completo. Es probable que los riesgos de una segunda ronda se mantengan controlados en un contexto de crecimiento moderado, y nuestra opinión también se basa en la suposición de que el estrecho de Ormuz se reabrirá durante el verano. En cuanto al momento oportuno, creemos que julio sigue siendo una fecha posible para la próxima subida de tipos. Ahora que aparentemente se ha alcanzado el umbral para la acción, podríamos ver un cambio en el discurso. Los mismos argumentos a favor de una subida mañana bien podrían prevalecer en julio: ¿por qué esperar?", explica.

09Jun

Cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo probablemente será, en el mejor de los casos, temporal.

Miguel Ángel Valero

La fortaleza del mercado laboral en EEUU reduce las expectativas de recortes de tipos en el corto plazo por parte de la Fed. La creación sostenida de empleo respalda la solidez de la economía estadounidense y refuerza uno de los pilares clave para la prolongación del ciclo en los próximos meses. Y lo que es bueno para la economía debería serlo también para las Bolsas, aunque persisten focos de incertidumbre relevantes en el plano geopolítico. Camino del cuarto mes del conflicto en Oriente Medio, el estrecho de Ormuz continúa cerrado. Aunque los precios del crudo han mostrado contención en las últimas sesiones, la prolongación de este bloqueo incrementa el riesgo de repuntes significativos ante posibles temores de escasez física de suministro.

Además, Trump parece estar perdiendo la 'guerra' de la inmigración. Un juez federal ha anulado la tasa de 100.000$ impuesta por la Administración Trump a las solicitudes de visado H 1B. Esta medida constituye una política de restricción de la inmigración, al exigir a las empresas el pago de dicha cantidad para poder contratar trabajadores extranjeros mediante este programa. Además, el sistema H 1B incluye una primera fase de selección mediante sorteo; no obstante, la Administración introdujo modificaciones para priorizar a los candidatos con salarios más altos.

Este visado está dirigido a trabajadores altamente cualificados, con formación universitaria o similar, que desempeñan ocupaciones especializadas y de elevada remuneración. Se trata de un instrumento ampliamente utilizado en el sector tecnológico: aproximadamente el 65% de los beneficiarios trabaja en TIC, y cerca de un 9 % son arquitectos o ingenieros. Grandes empresas como Amazon, Google o Meta –donde en torno al 6,5 % de la plantilla cuenta con este tipo de visado– dependen de este sistema para atraer talento internacional.

En su fallo, el juez Sorokin dio la razón a California y a otros 19 estados (entre ellos Nueva York o Washington, así como algunos con tendencia republicana en las últimas elecciones presidenciales, como Carolina del Norte o Arizona), que presentaron una demanda para bloquear la tasa por considerar que excede la autoridad del presidente. El tribunal concluyó que se trata de un impuesto ilegal, al no contar con la necesaria autorización del Congreso, y ordenó su anulación. Por su parte, el gobierno ha anunciado que recurrirá la decisión. 

Indosuez: "seguimos inmersos en un entorno desinflacionista"

Desde el inicio del conflicto con Irán, los mercados financieros han adoptado una narrativa restrictiva (hawkish). El shock energético global derivado del prolongado cierre del estrecho de Ormuz ha durado más de lo que la mayoría de los analistas anticipaba, provocando un fuerte aumento de las expectativas de inflación a corto plazo, especialmente en Asia y Europa, donde la autonomía energética es considerablemente menor que en EEUU.

"Sin embargo, desde una perspectiva fundamental, seguimos inmersos en un entorno desinflacionista", sostienen Alexandre Drabowicz, Director Global de Inversiones (Global Chief Investment Officer). y Bénédicte Kukla, Directora de Estrategia (Chief Strategist) de Indosuez. Esto se sustenta en el impacto a medio plazo de las ganancias de productividad impulsadas por la IA en EEUU y en la persistente debilidad económica de Europa. En consecuencia, cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo (BCE) probablemente será, en el mejor de los casos, temporal. En Japón, aunque la reflación tiene potencial, es posible que se pospongan medidas significativas de endurecimiento monetario para evitar socavar los efectos positivos de la política fiscal expansiva.

En este contexto —en el que las actuaciones del BCE y de la Fed se consideran temporales— las preocupaciones del mercado sobre una inflación persistentemente elevada deberían ir disminuyendo gradualmente, y los recientes repuntes de las rentabilidades constituyen una oportunidad para que los inversores aseguren rendimientos atractivos en vencimientos de medio plazo de hasta cinco años.

¿Qué ocurriría si el estrecho de Ormuz no reabriera? El mercado petrolero ha demostrado una mayor resiliencia de la prevista, respaldado por la liberación de reservas estratégicas, una demanda más moderada de lo esperado (particularmente en China), un aumento de las exportaciones de petróleo de Nigeria y EEUU y el uso de reservas flotantes. Estos factores, junto con el volátil anuncio de alto el fuego realizado en abril, han contribuido a aliviar las presiones sobre los precios, provocando una caída del 15 % en el Brent durante mayo.

Aunque la continuidad del alto el fuego sigue siendo incierta, la trayectoria general parece cada vez más definida, influida por la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato en EEUU y por las consecuencias económicas persistentes del conflicto con Irán. 

El escenario central de Indosuez contempla una normalización gradual de los precios del Brent, que caerían por debajo de los 100 dólares$ por barril en julio y se estabilizarían en torno a los 80 dólares en 2027. "No obstante, no esperamos un retorno completo a los niveles de precios considerados 'normales' antes de la crisis. Esto se debe a la probabilidad de una reapertura solo parcial del estrecho de Ormuz, a la necesidad de reconstruir inventarios tras el conflicto —lo que impulsará la demanda—, a los elevados costes de transporte marítimo y a las importantes necesidades de inversión en infraestructuras en la región del Golfo", señalan sus expertos. En consecuencia, proyectan que el precio medio del crudo Brent será de 91$ en 2026 (frente a los 86 estimados en abril) y de 80 dólares en 2027 (sin cambios).

"También hemos aumentado la probabilidad asignada a nuestro escenario de riesgo, especialmente en el caso de un 'estancamiento prolongado' acompañado por una continuidad del cierre, o cuasi cierre, del estrecho de Ormuz. Aunque los colchones de inventarios siguen siendo elevados, son en última instancia finitos. Además, existe un nivel operativo mínimo de existencias, que hace referencia al volumen de reservas —habitualmente almacenadas en oleoductos e instalaciones logísticas— necesario para garantizar el funcionamiento normal de la cadena de suministro. Estas reservas no pueden utilizarse sin correr el riesgo de provocar graves interrupciones logísticas y paradas operativas. Esperamos que este umbral se alcance en septiembre de 2026, momento en el cual los problemas de abastecimiento, especialmente en Europa, podrían convertirse en una preocupación significativa. No obstante, este calendario dependerá de la evolución de la destrucción de demanda, de la incorporación de nueva oferta y de nuevas liberaciones de inventarios por parte de EEUU y China, factores que podrían retrasar este punto de tensión hasta diciembre", argumentan.

Pueden materializarse precios menos tensionados si surgiera oferta adicional, por ejemplo, mediante avances diplomáticos con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), nuevas salidas de miembros de la OPEP, siguiendo el precedente de Emiratos Árabes Unidos, o un incremento de la producción procedente de Rusia.

"Esperamos que el PIB de EEUU crezca un 2,1% en 2026 y un 2%en 2027, respaldado por la solidez del consumo privado y por la continuidad de las inversiones vinculadas a la IA, a pesar de los recientes shocks energéticos. Aunque es probable que el consumo se modere a medida que desaparezcan los apoyos temporales, el crecimiento económico debería mantenerse firme en términos generales. Hemos revisado ligeramente al alza nuestras previsiones de inflación hasta el 3,6% para 2026 y el 2,4 ç% para 2027, reflejando los últimos datos disponibles y las presiones persistentes derivadas de los aranceles, la demanda asociada ala inteligencia artificial y los precios de las materias primas", añaden.

En la zona euro, el crecimiento del PIB del primer trimestre fue revisado desde un avance del 0,1 % trimestral hasta una contracción del 0,2%, debido principalmente a la corrección del incremento extraordinario de las exportaciones irlandesas provocado por los aranceles estadounidenses en 2025. Indousuez reduce su previsión de crecimiento para la zona euro en 2026 desde el 0,8 % hasta el 0,4%, y mantiene sin cambios la previsión para 2027 en el 1%. "A pesar de esta revisión, seguimos esperando un crecimiento débil, aunque no recesivo. Mantenemos nuestras previsiones de inflación en el 3,5 % para 2026 y el 2,4 % para 2027. Las presiones inflacionistas procederán principalmente de los precios de la energía y los alimentos, pero prevemos un contagio limitado hacia los precios subyacentes de bienes y servicios", señalan.

Aunque las previsiones de inflación para EEUU y Europa no difieren de forma significativa, el escenario de Indosuez para los bancos centrales sí lo hace. El BCE ya ha reducido los tipos de interés de forma significativa y sigue centrado casi exclusivamente en la inflación. Aunque el crecimiento europeo es débil y existen fuerzas desinflacionistas en la economía, la principal preocupación del BCE es que las expectativas de inflación continúen elevadas. Mientras exista el riesgo de que el aumento de los costes siga trasladándose a los precios al consumo, el BCE mantendrá un sesgo restrictivo, incluso a costa del crecimiento económico, precisamente en un momento en el que el plan de infraestructuras alemán apenas empieza a desplegarse.

La Reserva Federal se enfrenta a una situación diferente. Los tipos de interés siguen siendo considerablemente más elevados que en Europa y la Fed cuenta con un mandato dual: debe gestionar tanto la inflación como el empleo. La inflación continúa siendo motivo de preocupación, pero el mercado laboral ya no se encuentra tan tensionado como en el periodo posterior a la pandemia de COVID-19. Además, siguen presentes diversos factores desinflacionistas. El BCE está condicionado por su mandato de estabilidad de precios, mientras que la Fed dispone de mayor margen para equilibrar los riesgos inflacionistas frente a una economía que se está desacelerando gradualmente.

El próximo movimiento de la Fed seguirá siendo una normalización gradual de los tipos en el medio plazo porque, más allá de las presiones inflacionistas de corto plazo derivadas de los aranceles, las disrupciones en el Golfo y la IA, los factores fundamentales que impulsan la inflación subyacente—especialmente los servicios excluyendo vivienda, que representan aproximadamente el 30% del IPC estadounidense— no parecen tan inflacionistas como temen los inversores. De hecho, los costes laborales unitarios permanecen contenidos y son coherentes con una inflación subyacente cercana al objetivo de la Fed. Esto refleja un mercado laboral que genera escasas presiones salariales y unas ganancias de productividad que han mejorado en los últimos años.

"Más allá de los fundamentales, sabemos que los mercados pueden verse fuertemente influenciados por narrativas dominantes, algo que ha provocado importantes reajustes en las expectativas de tipos de interés en los últimos años", resaltan en Indosuez. Mientras que a comienzos de año la atención se centraba en los riesgos a la baja para el mercado laboral, actualmente el principal foco del mercado es la posibilidad de unas presiones inflacionistas más persistentes, lo que ha llevado a los inversores a descontar dos subidas de tipos por parte de la Fed antes de finales de 2027. "No esperamos que la Fed suba los tipos de interés, aunque seguimos vigilando los posibles catalizadores que podrían desencadenar ese escenario", precisan los expertos de Indosuez.

Entre los factores que podrían provocar una subida de tipos por parte de la Fed destacan:

  • Una prolongación de las disrupciones en las cadenas de suministro de Oriente Medio, en línea con el escenario de "estancamiento prolongado",, que daría lugar a una aceleración de la inflación superior a la prevista actualmente (por encima del 4 % de media en 2026).
  • Una aceleración adicional de la actividad económica y del empleo en EEUU, que reavivaría el riesgo de efectos de segunda ronda sobre la inflación de los servicios. Por el momento, estos riesgos siguen siendo limitados, ya queel poder de negociación salarial de los trabajadores continúa siendo relativamente débil, muy diferente de la situación observada en 2022 
  • En un escenario de crecimiento más resistente de lo esperado, también seguimos de cerca cualquier propuesta de estímulo fiscal que pudiera plantear la administración Trump antes de las elecciones de mitad de mandato, una posibilidad que actualmente no está incorporada en nuestro escenario central.
  • Un desanclaje de las expectativas de inflación a largo plazo, que hasta ahora han permanecido bien ancladas tanto en las encuestas a consumidores como en los indicadores derivados de los mercados financieros 

En este contexto, "mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable, con preferencia por los mercados estadounidenses y emergentes, que se han beneficiado especialmente del reciente rebote de los valores tecnológicos. Seguimos siendo más cautos respecto a la renta variable europea, ya que la región está más expuesta a las consecuencias del shock energético, mientras que unas condiciones financieras más restrictivas podrían afectar negativamente a los sectores cíclicos y orientados al mercado doméstico".

"Aunque nuestro escenario central contempla un resurgimiento temporal de la inflación, el papel de los bonos soberanos como activo de cobertura ha sido relativamente limitado en los últimos tiempos y el entorno continúa caracterizado por múltiples focos de presión inflacionista. Esto nos lleva a mantener cierta prudencia respecto a la sensibilidad a los tipos de interés de nuestras carteras, especialmente teniendo en cuenta el deterioro de las trayectorias fiscales de las principales economías desarrolladas", añaden.

Los vencimientos cortos e intermedios, especialmente en la zona euro, ya descuentan una parte importante del shock inflacionista y podrían ofrecer oportunidades tácticas de reasignación de activos. "Mantenemos una visión favorable sobre la deuda corporativa europea de alta calidad, respaldada por unos fundamentales sólidos y por una relación rentabilidad-riesgo más atractiva que la de la deuda pública."

La deuda emergente denominada en moneda local también conserva un perfil atractivo gracias a sus elevadas rentabilidades reales, aunque esta clase de activo sigue expuesta a episodios de volatilidad en el entorno actual. El dólar puede beneficiarse a corto plazo de este contexto geopolítico incierto y del sólido comportamiento macroeconómico de EEUU, especialmente frente al euro en el cruce EUR/USD. Sin embargo, a medio plazo, la tendencia hacia una diversificación gradual de las reservas de bancos centrales e inversores fuera de los activos estadounidenses "nos lleva a mantener una visión más prudente" sobre el dólar.

Aunque el oro ha tenido dificultades para avanzar desde el inicio del conflicto en Oriente Medio —debido principalmente a la desaparición de las expectativas de recortes de tipos por parte de los bancos centrales— "seguimos considerando que, a medio plazo, el contexto geopolítico global y la diversificación de reservas continúan siendo factores de apoyo".

Ebury: una subida de tipos de la Fed antes de que acabe 2026

Diego Barnuevo, analista de Mercados junior de Ebury, destaca que todas las divisas latinoamericanas perdieron terreno frente al dólar tras la publicación de unos datos de nóminas no agrícolas estadounidenses que superaron todas las expectativas. Dada la resiliencia del mercado laboral americano y el aumento de las presiones inflacionarias, los mercados de swaps han empezado a descontar al menos una subida de tipos por parte de la Fed antes de que acabe el año. Esa subida podría amenazar con reducir el diferencial de tipos con muchos países latinoamericanos, con lo que ello implicaría para las monedas locales y el impulso que obtienen de las estrategias de carry trade. El anuncio de posibles aranceles estadounidenses a Brasil, Chile, Colombia y Perú también provocó cierto nerviosismo entre losinversores de la región.

  • Real: ha caído a mínimos de más de un mes frente a un dólar más fuerte de manera generalizada. El PMI compuesto de Brasil también ha pesado sobre la moneda local al haber entrado en territorio contractivo en mayo. El sector servicios apenas se mantuvo a flote, mientras que el manufacturero se vio lastrado por las disrupciones en las cadenas de suministros y el encarecimiento de la energía —ambos fenómenos provocados por la guerra de Irán. La amenaza lanzada por la administración Trump de aranceles del 25%, junto con los del 12,5% por supuestos trabajos forzosos en Brasil, podría volver a pesar sobre la confianza empresarial. En lo que llevamos del año, sin embargo, el crecimiento ha sorprendido al alza. Esta semana estaremos atentos al dato de inflación de mayo que se publicará el viernes. Se espera un repunte del 4,39% al 4,65% que, de confirmarse, podría reducir aún más las expectativas de recortes dela tasa Selic, como ya hemos observado en la encuesta publicada hoy por el Banco de Brasil.
  • Peso chileno: La inflación de mayo ha sorprendido al mercado al haber caído al 3,9% frente al 4% del mes anterior. Esta caída resulta consistente con la moderación en la actividad económica observada en los últimos datos del Imacec y podría reducir la presión sobre el banco central para subirlos tipos de interés este año. El aumento de las expectativas del mercado con respecto a posibles subidas por parte de la Fed empezó a pesar sobre el peso chileno la semana pasada ante la posibilidad de que se estreche el diferencial de tipos entre ambos países. De aquí en adelante, el principal catalizador positivo que podría recibir el peso chileno es una caída sustancial de los precios del petróleo.
  • Colombia: Los mercados financieros colombianos se llenaron de optimismo la semana pasada tras la victoria en primera vuelta de De la Espriella. El candidato de derechas propone una mayor explotación de los recursos naturales del país, reducir drásticamente el tamaño del Estado, disminuir la carga tributaria a las empresas y a la vez emprender una consolidación fiscal de las cuentas públicas. Resulta incierto hasta qué punto podrá hacer realidad partes de su agenda económica, si acaba ganando la segunda vuelta, dada la alta fragmentación que existe en el Congreso y la elevada representación que posee la izquierda en el mismo. Lo que está claro es que tendría que formar coaliciones multipartidistas y, aún así, se enfrentaría a una dura oposición que podría intentar frenar gran parte de sus propuestas. En el plano económico, también hemos observado cómo se ha acelerado la inflación colombiana en mayo, del 5,7% al 5,8%. Este repunte no sólo es fruto del aumento de los precios de la energía, sino también de la subida del salario mínimo que implementó el gobierno de Petro a finales del año pasado. Estas presiones continuarán exigiendo una política monetaria restrictiva por parte del banco central
  • Peso mexicano: Al igual que el resto de divisas latinoamericanas, el peso mexicano perdió terreno tras la publicación de unos datos estadounidenses sólidos. Esta semana la atención estará puesta en los datos de inflación de mayo, para los que se espera una notable moderación. El consenso apunta a una estabilización de la subyacente. En este contexto de crecimiento debilitado, es probable que el banco central mantenga una política monetaria estable en el futuro cercano tras haber finalizado su ciclo de recortes en la última reunión. Uno de los principales drivers del peso seguirá siendo la renegociación del T-MEC, habiéndose celebrado la primera ronda de conversaciones hace escasas semanas.
  • Perú: Toda la atención ha estado puesta en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Se registra  un empate técnico del que saldría ganando Sánchez por un estrechísimo margen. Ipsos ha predicho correctamente el ganador de todas las segundas vueltas electorales en Perú desde 2001. Esta noticia ha provocado una caída del 1,7 % en el último día, dado que los inversores veían con mejores ojos a Fujimori como próxima presidenta. En cualquier caso, habrá que esperar a que avance el escrutinio para determinar quién saldrá vencedor finalmente. De confirmarse una victoria de Sánchez, creemos que existen varios factores mitigantes que podrían paliar las preocupaciones de los inversores. Entre ellos, los buenos fundamentos económicos de Perú, la moderación de determinadas posturas por parte de Sánchez durante la campaña y la fortaleza de la derecha en  el Senado, que podría actuar como freno frente a las propuestas más radicales de Sánchez.
02Jun

Ese dinero no está en Bolsa. Está esperando. La pregunta para el inversor es cuándo y hacia dónde empieza a moverse, porque cuando lo haga, lo hace de golpe.

Miguel Ángel Valero

Los fondos del mercado monetario en EEUU marcan un máximo histórico de 8,28 billones$. En la última semana de mayo entraron 66.000 millones$, unos 41.000 millones solo el jueves 28 de mayo. Ese dinero no está en Bolsa. Está esperando. La pregunta para el inversor es cuándo y hacia dónde empieza a moverse, porque cuando lo haga, lo hace de golpe.

Mientras, el mercado se llevaba un sobresalto tras la retirada momentánea de Irán de las negociaciones, provocada por el aumento de las hostilidades entre Israel y  Líbano. No obstante, Donald Trump salió al rescate al presionar a Netanyahu para que rebajara la intensidad del conflicto en territorio libanés, algo que, por ahora, parece estar dando resultados. Irán, bajo el control de su ala más radical, mantiene una estrategia de presión con objetivos maximalistas: control del estrecho de Ormuz, alto el fuego en el Líbano, acceso a los fondos congelados y la preservación parcial de su programa nuclear. Frente a ello, Trump intenta extraer algún logro tangible de la negociación que le permita dar por cerrado el conflicto. Por el momento, las conversaciones continúan.

Además, la Casa Blanca anuncia que reducirá los aranceles sobre equipos agrícolas, como cosechadoras y recolectoras, en un intento por aliviar los crecientes costes para los agricultores estadounidenses. Los gravámenes sobre estos bienes pasarán de un 25% a un 15% a partir del 8 de junio y permanecerán en vigor hasta finales de 2027. Con todo, la estructura de los aranceles sobre metales y productos relacionados queda configurada de la siguiente manera:

  • 50% sobre los artículos fabricados total o casi totalmente de aluminio, acero o cobre.
  • 15% equipos industriales de alta intensidad en metal y equipos de red eléctrica.
  • 10% si el equipo de capital contiene al menos un 85% de acero o aluminio de EEUU.
  • 0% para los productos que contengan un 15% o menos de acero, aluminio o cobre.

En las elecciones presidenciales de 2024, más del 60% de los votantes de zonas rurales respaldaron al Partido Republicano. En este contexto, Trump no puede permitirse el descontento de este electorado a cinco meses de las elecciones legislativas de medio mandato.

Mientras, el ISM manufacturero de mayo marca 54,0 puntos, el nivel más alto desde mayo de 2022 y muy por encima del 52,7 de abril y del 53 que esperaba el mercado. Los nuevos pedidos suben a 56,8, la producción a 54,3 y el backlog confirma aceleración. El empleo sigue en contracción (48,6), pero el ritmo mejora. El índice de precios pagados baja algo, de 84,6 a 82,1, aunque sigue en zona muy alta.

El gasto en construcción de abril también se aceleró al crecer un 0,4% mensual, dos décimas por encima del mes anterior, pero un dato que fue revisado a la baja dado que anteriormente se había publicado un crecimiento del 0,6% mensual. Con ello, el gasto en construcción consigue su segundo mes de crecimiento tras acumular fuertes caídas al inicio del año que entre otros factores vinieron explicados por dificultades climatológicas.

Movimientos de empresas en EEUU

  • FedEx Freight debutó en el NYSE como empresa independiente tras su spin-off de FedEx, con el 80,1 por ciento del capital repartido entre los accionistas de la matriz. La acción bajó un 2,8% respecto a la apertura. FedEx Freight proyecta crecimientos del 4-6% en ingresos y del 10-12% en beneficio operativo a medio plazo.
  • Unos 1.000 trabajadores de American Axle (Dauch Corp.) en Three Rivers, Michigan, entraron en huelga a las 00:01 del lunes. El problema: American Axle fabrica los ejes de las Chevrolet Silverado, GMC Sierra, Colorado y Canyon, los camiones más rentables de General Motors. La planta Flint Assembly, que iba a añadir un sexto día de producción en junio, vigila de cerca. Si el paro se alarga, GM y Stellantis sentirán el golpe.
  • Barry Diller, a través de su vehículo People Inc., lanza una OPA en efectivo por MGM Resorts International a 48,3$ por acción. La oferta valora el grupo en 18.000 millones y supone una prima del 10,6% sobre el último cierre y del 30% sobre el precio medio de los últimos 90 días.
  • Berkshire Hathaway se queda con la constructora Taylor Morrison Home por 6.800 millones$. Greg Abel la llama "la mejor en su clase". Cuando el vehículo de Warren Buffett compra, el mercado no discute.
  • Science Applications International sube un 16% al lograr un primer trimestre por encima del consenso. Con un beneficio por acción ajustado de 3,23$, los ingresos de una de las grandes contratistas de defensa también superan estimaciones. 

UBS: impulso al oro, una bajada de tipos de la Fed y dos subidas del BCE

"Esperamos que el oro retome su impulso alcista en caso de que un acuerdo en Oriente Medio reduzca las preocupaciones sobre políticas monetarias más restrictivas por parte de los bancos centrales, que sigue siendo nuestro escenario base. Mientras tanto, seguimos previendo que las compras de oro por parte de los bancos centrales de gran parte del mundo se mantendrán elevadas, ya que buscan diversificar sus reservas”, señala Mark Haefele, director de inversiones (Chief Investment Officer) de UBS Global Wealth Management.

"Los precios más altos de la energía retrasarán nuevas medidas de flexibilización monetaria por parte de la Reserva Federal, por lo que ahora solo esperamos un nuevo recorte de tipos en su reunión de diciembre. Nuestro escenario base también contempla que el Banco Central Europeo suba los tipos de interés en dos ocasiones este año”, opinan Christopher Swann y Elena Cecamore, estrategas.

Ebury: nuevo giro a la derecha en América Latina y no será el último

El peso colombiano (COP)  se ha apreciado más de un 3% en un solo día, tras la victoria electoral de Abelardo de la Espriella en las elecciones colombianas del domingo 31 de mayo. Se enfrentará a Cepeda en segunda vuelta el 21 de junio. El apoyo que le ha brindado la candidata de derechas, Paloma Valencia, tras conocerse los resultados, le acerca aún más a la presidencia de Colombia.

La emoción electoral no cesa dado que este próximo domingo se celebrará la segunda vuelta de las elecciones peruanas. En este país andino también se podría confirmar una victoria de la derecha dado que las encuestas y mercados de apuestas dan como favorita a Fujimori. Dado que su victoria está ampliamente descontada, una victoria suya probablemente provoque una reacción más moderada por parte del sol peruano.

  • Real brasileño (BRL): cedió algo de terreno en una semana cargada de datos económicos. La inflación de mitad de mes volvió a repuntar y se situó en el 4,6 %, mientras que el PIB del primer trimestre mostró un crecimiento sólido, impulsado por una fuerte producción agrícola y un mayor gasto público. La tasa de desempleo cayó en abril y se mantuvo cerca de mínimos históricos, en el 5,8 %, a pesar de que la creación de empleo se moderase en ese mismo mes. En este contexto, el real se encuentra en un posible punto de inflexión, sometido a fuerzas contrapuestas. Por un lado, los altos precios del petróleo y los elevados tipos de interés deberían actuar como soporte para la moneda brasileña. Por otro lado, el escándalo que ha salpicado a Bolsonaro en las últimas semanas ha introducido mayor incertidumbre en el proceso electoral, añadiendo una prima de riesgo sobre el real. Chile, Perú y Colombia ya parecen estar dando un giro político a la derecha, pero ¿se convertirá Lula en el bastión de la izquierda latinoamericana tras las elecciones de octubre?
  • Peso chileno (CLP): El Imacec de abril ha sorprendido significativamente a la baja al contraerse un 1,2% interanualmente y un 0,9% en la serie desestacionalizada. La caída, que ha sido la más profunda desde finales del 2022, se explica mayoritariamente por la contracción de la producción minera, del -11,8% interanual. La producción de cobre chilena sigue sufriendo las consecuencias de una ley del mineral en declive, disrupciones en las principales minas nacionales y la escasez de agua en la región norte del país. Este dato decepcionante se suma a los que recibimos la semana pasada de ventas minoristas y empleo, habiendo repuntado la tasa de desempleo al 9,1%, su nivel más alto desde junio del 2021. A pesar de este panorama, el peso chileno fue la divisa que mejor se comportó la semana pasada de entre las que cubrimos en la región. Esto es reflejo de que los titulares relacionados con la guerra de Irán siguen siendo uno de los principales drivers de la moneda local, que se muestra más sensible al shock energético que muchas de sus homólogas latinoamericanas.
  • Peso colombiano (COP): Se ha apreciado más de un 3% frente al dólar, tras la sorpresiva victoria de Abelardo de la Espriella en la primera ronda de las elecciones presidenciales. Las encuestas daban como favorito al candidato de izquierdas Iván Cepeda que finalmente ha quedado segundo, con un 40% de los votos frente al 43% del ultraderechista. De la Espriella aboga por recortar el tamaño del estado, reducir la carga tributaria y explotar más los recursos naturales del país, mediante proyectos de fracking por ejemplo. Con el apoyo de Paloma Valencia, candidata de derechas más moderada, De la Espriella tendría medio pie dentro de la Casa de Nariño. En efecto, Polymarket le asigna una probabilidad de victoria del 80%. De esta manera, nos adentramos en el escenario electoral más benigno para el peso colombiano.
  • Peso mexicano (MXN): retrocedió ligeramente frente al dólar en una semana bastante tranquila en el plano doméstico. Los datos de mayor interés fueron los de comercio: el superávit superó ampliamente las expectativas gracias a un crecimiento de las exportaciones del 33%. La tasa de desempleo aunque repuntó al 2,5%, lo hizo por debajo de las expectativas y se mantiene cerca de mínimos históricos. En el plano internacional, la primera ronda de negociaciones del T-MEC con EEUU transcurrió sin pena ni gloria, siendo Canadá el gran ausente. El comienzo de las conversaciones es indicativo de que existe una relación constructiva entre ambos países, aunque el representante de comercio de EE.UU. ya ha comunicado explícitamente que EE.UU. impondrá aranceles sobre México y Canadá. Hasta ahora, el T-MEC había actuado como un escudo amplio y robusto frente a los ya impuestos. 
  • Sol peruano (PEN): Todas las miradas estarán puestas esta semana en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú este domingo. Fujimori parte con una ventaja de entre 3 y 5 puntos porcentuales, tal y como reflejan las encuestas de Ipsos, Datum y CIT. Polymarket le asigna una probabilidad implícita de victoria del 75%. Éste sería el escenario más benigno para los mercados financieros peruanos dada la visión pro-mercado que propone Fujimori. Una victoria de Sánchez, por el contrario, provocaría fuertes caídas en el sol ya que los inversores temen un mayor intervencionismo estatal en la economía bajo su liderazgo. Al margen de las elecciones, los fundamentos económicos sólidos de Perú, la credibilidad de su banco central y el rally en el precio de sus materias primas, siguen siendo factores alcistas para el PEN. La nueva composición del congreso bicameral resultante de la primera vuelta también debería mitigar los riesgos de cola para el PEN. 
01Jun

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías".

Miguel Ángel Valero

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes (los geopolíticos con sus múltiples variantes, los riesgos medioambientales y de sostenibilidad, la inflación y los tipos de interés, la IA y la ciberseguridad, y los energéticos, que son una consecuencia de los riesgos geopolíticos) "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías". Además, reivindica el papel del actuario en la anticipación, modelización y gestión de estos escenarios complejos.

Precisamente el último número (el 58) de Actuarios se centra en los riesgos energéticos y su creciente relevancia en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la transición energética, la inteligencia artificial y los desafíos de sostenibilidad. Expertos nacionales e internacionales, procedentes del ámbito energético, asegurador, regulatorio, científico y académico, analizan desde múltiples perspectivas los principales retos asociados a la seguridad energética, la electrificación, el hidrógeno, la energía nuclear, la inteligencia artificial, los mercados eléctricos y los nuevos riesgos aseguradores.

Mientras tanto, sigue el 'culebrón' del acuerdo entre Irán y EEUU, con una certeza: los precios del petróleo no volverán de forma inmediata a los niveles previos al conflicto: la reparación de las infraestructuras energéticas dañadas llevará tiempo. Así lo refleja la propia curva de futuros, que prevé que las subidas de precios del crudo no se revertirán hasta marzo de 2027. 

Lo que está claro es que la guerra en Oriente Medio pasa factura a la economía de EEUU, con un debilitamiento de la confianza de los consumidores y mayores tensiones inflacionistas. Además, la Reserva Estratégica de Petróleo ha disminuido a un ritmo sin precedentes –más de 9 millones de barriles semanales en las últimas dos semanas–. De continuar esta tendencia, podría caer por debajo del mínimo registrado en 2023 y alcanzar su nivel más bajo desde 1983.

Pero hay más datos:

  • Trump propone el umbral de contenido local para coches más alto jamás visto bajo el USMC: quiere que el 82% sea de origen norteamericano, con al menos la mitad fabricado dentro de EEUU. El plazo de cumplimiento es 2027 y los fabricantes dicen que es físicamente imposible de cumplir. General Motors, Stellantis y Toyota tendrían que redibujar por completo sus cadenas de producción. El coste extra por vehículo podría llegar a los 3.000$.
  • Otra de Trump: los grupos de aerolíneas y empresas americanas advierten que sus propuestas de restricción de vuelos internacionales crearían un caos operativo y económico sin precedentes. Delta, United Airlines y American Airlines están en primera línea. El turismo y los viajes corporativos serían los primeros damnificados, justo cuando el verano arranca a toda máquina.
  • los precios de la carne alcanzan máximos históricos por una escasez estructural de ganado que no tiene solución rápida. El tamaño del rebaño está en mínimos desde los años 50. Más presión sobre el IPC americano justo cuando la Fed considera si subir tipos. El dato es muy malo para cadenas como McDonald's y Yum! Brands (está en negociaciones exclusivas para vender Pizza Hut a LongRange Capital y quedarse con Taco Bell y KFC) aunque muy bueno para los ganaderos.
  • Walmart, el termómetro del consumidor americano de renta media-baja, cierra por debajo de su media de 200 días por primera vez en más de un año. Señal técnica que el mercado no puede ignorar cuando el IPC sigue subiendo y el empleo empieza a flaquear. Walmart es el barómetro. Cuando cae, el consumidor ya ha frenado.
  • Las ejecuciones por hipotecas impagadas se disparan el 26% en el primer trimestre, porque los compradores ya no pueden aguantar el coste del tipo variable. Es uno de los argumentos de Trump para presionar a la Fed sobre una bajada de tipos.
  • El mayor gestor de activos del mundo, BlackRock, reduce su exposición a renta variable, mientras los hedge funds han desmontado coberturas de forma masiva. ¿El resultado? Las acciones con más posiciones cortas se han disparado cerca de un 30% en semanas, y el miedo implícito que medía el mercado de derivados ha caído a mínimos. El rally se retroalimenta porque cada posición corta que se cierra empuja los precios todavía más arriba. El problema es lo que queda cuando se acaban las coberturas. Un mercado sin red de seguridad amplifica cualquier shock. Un dato de inflación malo, un movimiento de la Fed, una escalada en Irán. Lo que antes absorbían los hedges ahora lo absorbería directamente la cartera.

Por su parte, la actividad fabril china retrocede por segundo mes consecutivo en mayo, golpeada por la caída de la demanda global y la guerra arancelaria con EEUU. El PMI manufacturero oficial cae por segundo mes consecutivo en mayo, y ya se sitúa en un 55% la probabilidad de recesión industrial china en el tercer trimestre. El impacto llega directo a las materias primas industriales. El cobre y el hierro ya acusan el frenazo. Y como China exporta deflación al resto del mundo, la situación macroeconómica global no pinta bien. Son malos datos para materias primas y para la energía industrial. Rio Tinto y BHP ya están bajo presión. Las exportadoras europeas con exposición a China acusan el golpe. El lado positivo es que la deflación importada puede aliviar algo al BCE.

Swisscanto: riesgo de sobrecalentamiento

"Los mercados bursátiles ya muestran señales de cierto sobrecalentamiento. Por ello, redujimos ligeramente nuestra exposición a renta variable a mediados de mayo y actualmente solo mantenemos una sobre ponderación en mercados emergentes", explica Roger Rüegg, director de Soluciones Multiactivos de ZKB/Swisscanto:

  • Nasdaq: Toma de beneficios en acciones tecnológicas estadounidenses. No creemos que vaya a producirse una “burbuja puntocom 2.0” y seguimos siendo optimistas respecto a las acciones tecnológicas. Sin embargo, tras el fuerte repunte registrado desde abril (+30%), hemos realizado algunas recogidas de beneficios. En particular, las acciones de semiconductores parecen claramente sobrecompradas, por lo que consideramos probable una rotación sectorial en las próximas semanas.
  • Bonos: subida excesiva de los rendimientos. El estrecho de Ormuz lleva cerrado casi tres meses y el precio del petróleo continúa rondando los 100$ por barril. Además, las cifras de inflación en EEUU han superado las expectativas, lo que ha provocado una fuerte corrección en el mercado de bonos y un repunte generalizado de las rentabilidades a nivel global. Al mismo tiempo, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales. Esto podría ser el caso del BCE, aunque no prevemos nuevas subidas de tipos por parte de la Fed este año y esperamos un cambio de tendencia. Seguimos considerando atractivos los bonos soberanos debido a los elevados rendimientos reales, por ejemplo, superiores al 2 % en el bono del Tesoro estadounidense a 10 años, y mantenemos una sobre ponderación pese a las pérdidas registradas en mayo. Es probable que las rentabilidades de los bonos vuelvan a descender en los próximos meses.
  • Renta variable: perspectivas positivas a pesar de los obstáculos a corto plazo. Los beneficios empresariales siguen mostrando solidez, y el fabricante de chips de IA, Nvidia, ha vuelto a sorprender positivamente. En combinación con la fortaleza de los datos macroeconómicos en EEUU, esto debería seguir respaldando a la renta variable. Sin embargo, tras el fuerte rally de los valores tecnológicos, la renta variable presenta niveles de sobrecompra, y nuestros indicadores de sentimiento apuntan a un entorno de euforia, generando señales de venta. Por ello, hemos vuelto a reducir ligeramente nuestra sobre ponderación en renta variable y actualmente solo mantenemos una posición sobre ponderada en mercados emergentes, que siguen ofreciendo valoraciones atractivas gracias al sólido crecimiento de beneficios del sector tecnológico y al impulso del mercado. La amplitud del mercado en emergentes también sigue siendo débil, lo que nos ha llevado igualmente a realizar algunas recogidas de beneficios en esta área.
  • Inversiones alternativas: actualmente, en su mayoría al margen: Tras haber mantenido una posición relativamente activa en oro y materias primas durante los últimos años, actualmente mantenemos una ponderación neutral en ambas clases de activos. El oro parece haber perdido parte de su impulso y preferimos esperar a un mejor punto de entrada. En cuanto a las materias primas, aunque esperamos una caída en los precios del petróleo, el riesgo sigue siendo elevado debido a la guerra en Irán. La relación rentabilidad-riesgo todavía no resulta lo suficientemente atractiva como para justificar una posición infra ponderada. Por otro lado, los bonos catastróficos (cat bonds) empiezan a resultar interesantes. La temporada de huracanes está a punto de comenzar, lo que marca el periodo más volátil para esta clase de activos. Seguimos considerando atractiva la prima de riesgo.
  • EuroStoxx50: Mantenemos una visión cautelosa sobre el EuroStoxx50. Por un lado, el crecimiento de los beneficios empresariales es menos sólido que en EEUU; por otro, el impacto económico derivado del aumento de los precios de la energía en la zona euro es considerablemente mayor que en Estados Unidos. Los indicadores adelantados ya apuntan a un crecimiento significativamente más débil en la Eurozona. En este contexto, nuevas subidas de tipos por parte del BCE tampoco contribuirían a mejorar el escenario.

UBS: riesgo de concentración en las carteras

El S&P 500 subió un 0,2% hasta alcanzar un nuevo máximo histórico el viernes 29 de mayo, elevando sus ganancias acumuladas en el año por encima del 10%, tras conocerse un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. "Creemos que las acciones seguirán avanzando a medio plazo, ya que los progresos en Oriente Medio están llevando a los inversores a centrar más su atención en unos sólidos fundamentos económicos y empresariales. Sin embargo, aunque esperamos nuevas subidas en los mercados bursátiles, también consideramos que la reciente fortaleza del mercado representa una oportunidad para que los inversores aumenten la resiliencia de sus carteras", señalan en UBS.

"Las fuertes ganancias de las principales compañías tecnológicas estadounidenses han incrementado los riesgos de concentración en muchas carteras, por lo que resulta prudente considerar una mayor diversificación dentro de la renta variable. La reciente caída de los bonos ha creado, en nuestra opinión, una oportunidad para asegurar rendimientos atractivos. El reciente periodo de volatilidad moderada en los mercados bursátiles hace más atractivo incorporar coberturas a las carteras", añade.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Creemos que la reciente fortaleza del mercado ofrece una buena oportunidad para que los inversores refuercen la resiliencia de sus carteras, con el objetivo de reducir el riesgo de sufrir caídas significativas, al tiempo que mantienen su participación en unos mercados en ascenso”.

"El actual episodio de nerviosismo en los mercados es un recordatorio de que, en un entorno de mayor inflación y rendimientos elevados, las finanzas públicas están siendo objeto de un escrutinio más intenso en todo el mundo", señala Dean Turner, Economista Jefe para la Eurozona y Reino Unido.

"La manufactura en las economías desarrolladas muestra señales claras de estar volviéndose cada vez más regional. Otros mercados, sin embargo, siguen manteniendo un carácter más global", opina Paul Donovan, Economista Jefe.

Ebury: el posible acuerdo impulsa las monedas de los países importadores de petróleo

Los precios del petróleo continúan retrocediendo y se aproximan a sus niveles más bajos desde que comenzó la guerra, ante la expectativa de que el estrecho de Ormuz se reabra en un futuro próximo. Como era previsible, las divisas de los países importadores de energía —especialmente las de la cuenca del Pacífico y Sudáfrica— son las que más se están beneficiando. Sin embargo, las monedas del G10 están cotizando en rangos muy estrechos, a medida que los inversores muestran claros signos de agotamiento y esperan que el conflicto no se recrudezca. En este contexto, destaca la notable resiliencia del dólar ante la reducción de las primas de riesgo y la mejora general de la confianza de los inversores. Aunque los titulares sobre las negociaciones entre Washington y Teherán seguirán dominando la atención de los mercados, esta semana también se publicarán datos económicos de interés tanto en EEUU como en la Eurozona. El martes 2 de junio se conocerá el dato preliminar de inflación de mayo de la zona euro y el informe JOLTS de empleo estadounidense. El viernes 5 de junio se publicará una nueva estimación del PIB de la Eurozona del primer trimestre y el informe de empleo de mayo en Estados Unidos. Hasta el momento, la economía estadounidense parece haber resistido mejor el impacto de la crisis que las europeas, aunque los datos de finales de esta semana aportarán mayor claridad al respecto.

  • EUR: Los miembros del Banco Central Europeo continúan enviando señales claras de que subirán los tipos de interés en la reunión de junio. Los mercados de swaps ya descuentan prácticamente por completo este movimiento. Las expectativas de un endurecimiento adicional a lo largo de 2026 se han reducido notablemente ante la caída de los precios de la energía y los avances en las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Aunque esperábamos una recuperación más sólida del euro gracias a la caída del petróleo y a la mejora del apetito por el riesgo, los débiles niveles de confianza y actividad empresarial —reflejados en los PMI— están limitando el rebote de la moneda única. El dato de inflación de mayo del martes será seguido con especial atención. En principio, no creemos que una cifra por debajo de las expectativas pueda poner en peligro la subida de junio, aunque sí podría reducir las probabilidades de nuevos incrementos de tipos posteriores.
  • USD: Los datos económicos publicados la semana pasada, entre ellos los pedidos de bienes duraderos, reforzaron la percepción de que la economía estadounidense se mantiene relativamente aislada del encarecimiento de la energía. La única sorpresa negativa fue una ligera revisión a la baja del crecimiento del PIB del primer trimestre, atribuida a un menor gasto de consumo, mientras que la inversión se mantuvo sólida. La inflación subyacente del PCE, indicador favorito de la Reserva Federal, subió hasta su nivel más alto desde 2023, lo que podría dar argumentos adicionales al FOMC para abandonar su sesgo dovish. El foco esta semana estará puesto en el informe de empleo del viernes. El informe del mes anterior reflejó una fortaleza inesperada en la creación de empleo tras meses de desaceleración. Esperamos una cifra muy similar este mes, mientras el desempleo se mantiene estable y la economía cerca de los niveles de pleno empleo. Los economistas prevén una creación neta de 100.000 puestos de trabajo, lo que sería un dato muy positivo dadas las circunstancias.
  • GBP: La semana pasada transcurrió con relativa calma en el Reino Unido, tanto en el plano económico como político. El principal catalizador para la libra fue la declaración de Andy Burnham, principal aspirante a suceder a Keir Starmer, en la que reafirmó su compromiso con las reglas fiscales actuales. No obstante, las elecciones parciales del 18 de junio —que Burnham debe ganar para poder desafiar formalmente al primer ministro— siguen siendo el evento clave para la libra esterlina. Creemos que una victoria de Burnham no solo fortalecería su posición para llegar al 10 de Downing Street, sino que también abriría un sesgo bajista para la GBP, dada su mayor predisposición a una política fiscal expansiva y, por tanto, a una mayor emisión de deuda pública. Esta semana, la atención se centrará, de forma algo inusual, en las revisiones de los PMI de mayo. Aunque estas revisiones rara vez mueven el mercado, la sorpresa negativa de la lectura anterior hace probable un repunte al alza en esta ocasión.
29May

A los Consejos y a sus comisiones de Auditoría se les reclama “visión estratégica, anticipación y capacidad de decisión en entornos de alta complejidad, pese a no estar en el día a día de la organización”, destaca el Instituto de Auditores Internos. Mapfre Globakl Risks pone el foco en la gestión integral de los riesgos.

Miguel Ángel Valero

Las Comisiones de Auditoría de los consejos de administración de las empresas afrontan un escenario de creciente complejidad marcado por la fragmentación geopolítica y social, las tensiones comerciales, la incertidumbre energética, la presión regulatoria y la aceleración tecnológica. En este contexto, los Consejos de Administración y sus comisiones de Auditoría deben reforzar su capacidad de anticipación y decisión en entornos de alta complejidad, “a menudo con una asimetría inevitable en el acceso a la información”, subraya Sonsoles Rubio, presidenta del Instituto de Auditores Internos de España, en Encuentro Consejeros, organizado por el Instituto con la participación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La incertidumbre ha dejado de ser una circunstancia excepcional para convertirse en el marco habitual de decisión. En este escenario, a los Consejos de Administración y a sus comisiones de Auditoría se les reclama “visión estratégica, anticipación y capacidad de decisión en entornos de alta complejidad, pese a no estar en el día a día de la organización”. 

Precisamente, uno de los grandes retos actuales de la gobernanza es “la brecha entre lo que hoy se exige a los Consejos y los instrumentos reales con los que cuentan para cumplirlo”. “La confianza vuelve a situarse como el principal activo estratégico”, especialmente en cuestiones relacionadas con la calidad de la información, la supervisión de riesgos y la capacidad de anticipación de las organizaciones. 

Por ello, Sonsoles Rubio reivindicado el valor de la Auditoría Interna como función con un papel “extraordinario y verdaderamente estratégico para los Consejos de Administración”. “Auditoría Interna conoce de primera mano cómo funcionan los procesos, dónde se generan las tensiones y en qué puntos se concentran los riesgos que pueden comprometer los objetivos de la organización”, argumenta. “Desde una posición independiente y como función de gobierno”, Auditoría Interna “aporta una mirada experta y transversal, rigurosa y orientada a proteger el valor a largo plazo de nuestras empresas”. “Contar con una función de Auditoría Interna sólida, preparada y conectada con la estrategia de la empresa no es un elemento accesorio, sino una condición necesaria para un gobierno corporativo robusto y para mantener la confianza en las organizaciones”, recalca.

Por su parte, la vicepresidenta de la CNMV, Paloma Marín, subraya que “la Auditoría Interna y las comisiones de Auditoria son aliadas clave para anticipar riesgos y reforzar la supervisión más allá de lo financiero”.

Carlos López Blanco, presidente de la Fundación ESYS, coloca el foco en el impacto que la inteligencia artificial, la creciente sofisticación de las ciberamenazas y la dependencia tecnológica global tienen sobre las organizaciones, poniendo el foco en cómo la exposición creciente a estos riesgos está elevando el nivel de responsabilidad de los consejos de administración, que deben reforzar sus mecanismos de supervisión y gestión ante un entorno cada vez más complejo e incierto.

Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, y Rafael Puyol, presidente de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), resaltan el factor demográfico en la competitividad económica. “La evolución demográfica constituye un elemento estructural de transformación económica”, con impacto directo en la productividad y la sostenibilidad de los sistemas de bienestar. Y han puesto en valor el potencial de la generación sénior (mayores de 55 años) como un activo clave para el crecimiento, por lo que hay que combatir el edadismo laboral y promover entornos profesionales inclusivos.

Mario Lara Sanz, director de ESADE Madrid y de su Centro de Gobierno Corporativo, y consejero independiente de Grupo PRIM, y Lourdes Máiz, consejera de ACS, han analizado los desafíos a los que se enfrentan las comisiones de Auditoría y los Consejos de Administración especialmente en materia de supervisión de la información corporativa, gestión de riesgos emergentes y creciente complejidad derivada, entre otros, de la digitalización o de los cambios demográficos. En esta línea, han subrayado la importancia de reforzar el talento interno, la formación continua y la resiliencia organizativa como palancas clave para afrontar con garantías este nuevo entorno. 

Encuentro Consejeros se enmarca en Esfera Consejeros, un programa del Instituto de Auditores Internos de España orientado a apoyar a los miembros de las Comisiones de Auditoría en el desempeño de sus funciones de supervisión y buen gobierno corporativo.

Mapfre Global Risks: la gestión integral de riesgos es esencial para las empresas

Por su parte, Mapfre Global Risks ha celebrado en Cáceres y durante tres días la XXX edición de sus Jornadas Internacionales, con más de 500 participantes de 30 países, con el foco puesto en los retos tecnológicos y las complejidades de la logística mundial, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica.

El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, asegura que “vivimos en un entorno global marcado por la incertidumbre y la complejidad de las amenazas de diversa naturaleza, un contexto en el que la gestión integral de riesgos se convierte en un elemento estratégico esencial para las empresas”. Mapfre Global Risks es “el gran aliado de compañías que operan en sectores clave de la economía, porque aporta estabilidad, protección y capacidad de respuesta ante escenarios volátiles y exigentes”, señala.

Bosco Francoy, CEO de Mapfre Global Risks, subrayó la vocación formativa de este evento y su apuesta por una concepción del seguro centrada en la prevención, más allá de la indemnización del siniestro. Destacó cómo la organización impulsa esa cultura poniendo en valor la figura del gerente de riesgos, la colaboración con asociaciones de seguros de grandes riesgos nacionales e internacionales y el apoyo al desarrollo de nuevas entidades en Latinoamérica.

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, afirma que frente a la incertidumbre “hacen falta anclajes, compañías e instituciones confiables”.

Las Jornadas Internacionales de Mapfre Global Risks han analizado la gestión y aseguramiento de los ciberriesgos; la evolución y riesgos de los data centers; los corredores marítimos y logístico; el rol de las infraestructuras críticas; la electrificación; la geopolítica; la sostenibilidad; la defensa militar y la protección de los sistemas estratégicos globales.

El V Premio Internacional a la Excelencia en la Gerencia de Riesgos se ha entregado a Progreso, empresa de cemento, materiales y soluciones para la construcción, con unidades de negocio en los sectores de construcción, agro, energía y desarrollo Inmobiliario, reconocida por su enfoque en innovación y sostenibilidad. El galardón ha sido recogido por Stephanie Melville Molina, directora de la Junta Directiva de la compañía, de manos de Eduardo Pérez de Lema, presidente de Mapfre Global Risk, la unidad de grandes riesgos especializada en proveer soluciones aseguradoras integrales a grandes empresas, multinacionales y compañías de sectores globales de actividad. 

De nuevo, el acuerdo en Oriente Medio parece cercano

Se habla de un memorándum de entendimiento entre Irán y EEUU, que ya está en manos tanto del presidente Trump como del líder supremo, Mojtaba Khamenei, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz—sin peajes— en un plazo de 30 días tras un proceso de desminado, alivios en el régimen de sanciones y el inicio de negociaciones sobre el programa nuclear. Los mercados han reconocido parcialmente este potencial entendimiento, con descensos en los precios del petróleo y avances en las Bolsas europeas. No obstante, todavía es prematuro hablar del fin definitivo de la situación. Y los tira y afloja entre Irán y EEUU persistirán, incluso tras una eventual apertura del estrecho.

En paralelo, los datos macroeconómicos no resultan especialmente alentadores y comienzan a apreciarse signos de cierto desgaste en las cifras de consumo en EEUU. Al menos la evolución de los precios se mantuvo dentro de lo previsto y no se registraron sorpresas relevantes. En EEUU,  las cifras de abril confirman las mayores tensiones inflacionistas por la subida de los costes energéticos, y una moderación de la actividad: el consumo real se desacelera y también la inversión da muestras de menos dinamismo. Llama la atención que los precios del agregado de equipos de procesamiento de información crecieron un 10% interanual y aportaron por sí solos cerca de dos décimas a la inflación, algo inusual en productos que históricamente son deflacionistas (en promedio en los últimos cinco años su aportación era nula).

El consumo en términos nominales creció un 0,5% mensual. Sin embargo, en términos reales (ajustado por inflación) el gasto de los hogares está desacelerándose y en abril avanzó un 0,1% mensual lo que sitúa el crecimiento en el 2,1% frente al mismo mes del año pasado, un ritmo menor, pero no muy lejano al +2,6% promedio de los últimos tres años. 

Los pedidos de bienes duraderos crecieron un 7,9% mensual siendo especialmente fuerte el incremento de los pedidos relacionados con defensa, que se dispararon en abril hasta el segundo nivel más alto registrado. Tras crecer un 26% en marzo, en abril aumentaron otro 7% y alcanzaron los 22.200 millones$. Con ello, la participación de defensa dentro de los pedidos totales de bienes de capital durante los últimos 12 meses subió al 15%. Si se excluyen aviones y defensa, los pedidos de bienes duraderos retrocedieron un 1,1% mensual, lo que apunta a un freno de la inversión. 

Las ventas de viviendas nuevas decepcionaron al caer con fuerza en abril, al retroceder un 6,2% mensual hasta las 622.000 unidades anualizadas. 

La revisión del PIB del primer trimestre fue a la baja y muestra que la economía estadounidense avanzó a ritmos del 1,6% trimestral anualizado por debajo del +2% publicado anteriormente, debido al consumo y la inversión residencial. La inversión relacionada con IT siguió muy fuerte y aportó +1,5 puntos al crecimiento.

Otro dato preocupa: la equity risk premium del S&P 500 cae al nivel más bajo en más de 20 años. Significa que al inversor le están pagando poquísimo extra por asumir riesgo de Bolsa frente a bonos sin riesgo. Cuando la prima de riesgo se evapora, el mercado no está barato. Está apostando a que todo va bien para siempre. Y eso, históricamente, no termina bien nunca.

Ebury: el BCE subirá tipos el 11 de junio

Por su parte, las actas de la reunión del 30 de abril del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) señalan que algunos miembros no se habrían opuesto a una subida de los tipos de interés y consideraron que la decisión estuvo muy ajustada. Argumentan que aumentado el riesgo de que el shock energético se traslade de manera más amplia a otros componentes. Y que incluso si el flujo de productos energéticos a través del estrecho de Ormuz aumentara, la normalización del suministro de petróleo y gas llevaría tiempo, ya que autoridades de países como Arabia Saudí y Catar han indicado que la reparación de las infraestructuras dañadas llevará tiempo. En este contexto, los miembros del BCE apuntaron que mantener la estabilidad de precios podría requerir una política monetaria más restrictiva, con el objetivo que las expectativas de inflación a largo plazo no se desanclen.

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, señala que el Euríbor a 12 meses cerrará mayo con una media mensual de alrededor del 2,8 %, lo que supone un ligero repunte con respecto a abril. La subida meteórica que experimentó en marzo fue consecuencia del estallido de la guerra de Irán y el estancamiento de las negociaciones y la parálisis en el estrecho de Ormuz han provocado que se mantenga en esos niveles. "Seguimos previniendo una subida de tipos por parte del BCE en junio con casi total seguridad. En la última reunión, los responsables de la  política monetaria europea ya debatieron la posibilidad de subirlos, y Lagarde lanzó un guiño a los mercados sugiriendo que lo harían en la próxima reunión. Aunque se produjera una extensión de la tregua entre Irán y EEUU a corto plazo, creemos que el BCE no dará marcha atrás y subirá los tipos de interés el mes que viene para cubrirse las espaldas. Con este endurecimiento monetario, el BCE tratará de evitar que el encarecimiento de la energía se extienda al resto de los sectores de la economía y provoque efectos de segunda ronda, como, por ejemplo, una aceleración del crecimiento salarial", argumenta.

Más allá de junio, el panorama monetario de la Eurozona es algo más difuso. Si los precios del petróleo se mantienen por encima de los 90$ por barril deforma continuada, es probable que haya una segunda subida de tipos en la zona euro y, por lo tanto, que el Euribor a 12 meses se mantenga en niveles similares o ligeramente más altos a los actuales. Sin embargo, si se firma un acuerdo de paz y se consigue reanudar el flujo del estrecho de Ormuz, al menos parcialmente, las expectativas de una segunda subida de tipos se reducirían y el Euribor a 12 meses podría acabar el año por debajo de las cotas actuales, aunque no alcanzaría los niveles previos al conflicto.

UBS

Las Bolsas estadounidenses subieron tras las informaciones sobre un posible acuerdo entre EEUU e Irán. "Aunque el camino hacia una resolución diplomática definitiva seguirá siendo complejo, aconsejamos a los inversores no perder de vista los fundamentales económicos y empresariales, que continúan siendo sólidos", señalan en UBS.

La temporada de resultados del primer trimestre ha puesto de manifiesto la fortaleza de los fundamentales corporativos en EEUU, la Eurozona y Asia. La inflación subyacente, aunque todavía demasiado elevada como para justificar recortes inminentes de tipos por parte de la Fed, sigue contenida, y la desinflación prevista para la segunda mitad del año debería permitir a la Reserva Federal bajar los tipos más adelante este año. Los niveles de deuda pública son un riesgo que debe vigilarse, más que un motivo de preocupación inmediata. "Esperamos que los déficits excesivos sean una fuente de inquietud para los inversores en los próximos años", añaden.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos considerando atractiva la renta variable. Esperamos que los mercados bursátiles continúen subiendo a medio plazo, apoyados por una actividad económica resiliente, un sólido crecimiento de los beneficios y la perspectiva de una política monetaria más flexible por parte de la Fed más adelante este año. Favorecemos la exposición a renta variable en distintas regiones y temáticas, y concentramos la exposición a renta fija en el tramo corto de la curva”.

“Es poco probable que las próximas publicaciones de datos —PIB, inflación y mercado laboral estadounidense— se deterioren lo suficiente como para modificar las expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales. Solo un acuerdo de paz creíble con Irán podría cambiar el panorama”, aportan Constantin Bolz, estratega, y Dominic Schnider, Head Global FX & Commodity.

27May

Las posiciones bajistas en acciones del S&P 500 han saltado al 3%, el nivel más alto en más de una década, justo cuando por segundo mes seguido en que los consumidores norteamericanos mencionan la inflación ligada a la guerra con Irán como su principal preocupación.

Miguel Ángel Valero

El Euribor sube al 2,8% en mayo en vísperas de la subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) en su reunión del 11 de junio, frente al 2,747% en abril, por lo que corren malos tiempos para los que tienen contratada una hipoteca variable. El analista hipotecario del comparador financiero HelpMyCash, Miquel Riera, explica que “lo más probable es que ese día se anuncie una subida de los tipos de interés aplicados, con el objetivo de combatir la inflación generada por el conflicto en Oriente Medio”.

Debido al aumento del Eurobor , las cuotas de las hipotecas variables que se revisen con el valor demayo (ya sea de manera anual o semestral) experimentarán un incremento importante. Y es que el último registro de este índice es superior tanto al de hace un año (2,081% en mayo de 2025) como al de hace seis meses (2,217% en noviembre de 2025).

Para una hipoteca variable media de 150.000€, a 25 años y con un interés de Euribor más 1%, si se revisa anualmente con el último valor del índice, sus cuotas subirán de los 718 a los 775€, aproximadamente; unos 57€ más al mes (unos 690€ al año). Y si la actualización es semestral, las mensualidades pasarán de 728 a 775€, aproximadamente; unos 47 más al mes (más de 280 al semestre). “Cuanto menos tiempo haya pasado desde que se formalizó la escritura, mayor será el impacto de la subida del Euribor”, asegura Riera.

“Los que tengan un interés mixto deben revisar su contrato para averiguar si su interés pasa a ser variable este año”, advierte. En caso afirmativo, las cuotas también experimentarán una subida.

El alza del Euribor confirma una tendencia que empezó en marzo, cuando el valor mensual de este índice pasó del 2,221% al 2,565%. En abril, este índice registró un nuevo aumento, esta vez hasta el 2,747%. Y en mayo se ha producido su tercer incremento consecutivo; hasta el 2,8%. Según Riera, la culpa de esta escalada la tiene el conflicto armado de Oriente Medio que, desde finales de febrero, dispara el precio tanto del petróleo como del gas. El coste de la vida, por lo tanto, también subió: la inflación de la Eurozona pasó del 1,9% de febrero al 3% de abril; por encima del nivel que se considera óptimo (2%). 

El Euribor representa el interés medio al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre ellos, así que suele subir cuando se prevé un incremento en los tipos del BCE. “Su actual tendencia al alza se produce porque el índice se está adelantando a los próximos movimientos del BCE", explica Riera. Si no se resuelve el conflicto en Oriente Medio y la inflación sigue disparada, es posible que se produzcan nuevos movimientos del BCE y que el índice escale aún más. Así, en el escenario más pesimista, el Euribor podría cerrar el año en el 2,9%, sin descartar valores superiores al 3%. Ahora bien, si se llega pronto a un acuerdo y la inflación se relaja, es probable que el valor de este índice se modere y que recupere niveles parecidos a los registrados antes de que se iniciara el enfrentamiento (en torno al 2,3%).

Coface: China sufre por Oriente Medio pero menos que otros países de Asia

El conflicto de Oriente Medio también afecta a China, a pesar de, según un análisis de Coface, esta mejor equipada para hacer frente a los shocks energéticos. El aumento de los costes de los insumos, combinado con una desaceleración de la demanda global, está presionando los márgenes empresariales , ya de por sí ajustados. A diferencia de muchos países asiáticos altamente dependientes de las importaciones de hidrocarburos, China dispone de varios amortiguadores frente a una crisis prolongada en Oriente Medio. Su mix energético sigue estando dominado por el carbón doméstico, mientras que el petróleo y el gas representan conjuntamente el 39% del consumo final de energía , muy por debajo de la media global (62%).

A ello se suman importantes capacidades de almacenamiento: en caso de interrupción temporal, las reservas estratégicas de petróleo pueden cubrir cerca de 100 días de importaciones netas . Como resultado, pese a la importancia del estrecho de Ormuz —por donde pasa el 35% del petróleo destinado a China —,los riesgos de escasez física inmediata siguen siendo limitados.

Aunque los flujos continúan, su coste está aumentando. El alza de los precios de la energía y los productos químicos ha comenzado a trasladarse al conjunto de la economía china. En marzo, los precios de producción subieron un 0,5% interanual, el primer aumento en más de tres años. El sector petroquímico contribuyó significativamente a este incremento. Por ahora, este aumento de costes está siendo absorbido en gran medida por los sectores intermedios y finales, en un contexto de demanda final aún frágil. Los precios al consumidor se mantienen moderados , apoyados por mecanismos de regulación del precio del combustible, el aumento del peso de los vehículos eléctricos y los subsidios a las refinerías estatales.

El aumento persistente de los costes de los insumos está empezando a erosionar la rentabilidad empresarial. Varios sectores —textil, químico y fibras sintéticas — ya están reduciendo su producción. Las crecientes exigencias regulatorias y los costes de cumplimiento agravan esta presión. Las pymes parecen especialmente vulnerables, ya que tienen menor capacidad de negociación para trasladar los aumentos de costes. Por el contrario, los grandes grupos se benefician de contratos de suministro a largo plazo, economías de escala y balances más sólidos.

Paradójicamente, la crisis podría reforzar la posición industrial de China frente a competidores asiáticos más expuestos a shocks energéticos , como los países de la Asean e India. También está acelerando la demanda global de tecnologías verdes chinas , especialmente en vehículos eléctricos, baterías y energía solar. 

Sin embargo, el riesgo se encuentra en otro lugar: un conflicto prolongado que provoque un aumento sostenido de los precios de la energía podría afectar gravemente al crecimiento global . Una duplicación de los precios energéticos respecto a los niveles previos a la guerra podría reducir el crecimiento global en más de un 1% en 2026, con repercusiones sobre la demanda dirigida a China. Según Junyu Tan, economista de Coface para el norte de Asia , “China está logrando evitar un gran shock de suministro gracias a su mix energético y a su ecosistema industrial. Pero el aumento sostenido de los costes está creando una nueva vulnerabilidad: la de los márgenes, particularmente para las empresas más expuestas y con menor capacidad de trasladar los incrementos de precios”.

TIBA: la logística es estratégica para la continuidad de las empresas

Por su parte, TIBA Contract Logistics avisa en Logis Forum 2026 que la geopolítica está condicionando cada vez más las decisiones logísticas de las organizaciones, obligándolas a rediseñar rutas, diversificar proveedores, ganar visibilidad sobre sus operaciones y reforzar sucapacidad de anticipación ante posibles disrupciones. En este sentido, la logística ha dejado de ser una función puramente operativa para convertirse en un elemento estratégico para la continuidad y competitividad de las empresas. La necesidad de garantizar el suministro, anticipar incidencias y responder con agilidad ante entornos cambiantes está impulsando una transformación profunda de las cadenas logísticas a nivel global. “La geopolítica ha pasado de ser un factor externo a convertirse en una variable estructural dentro de la planificación logística. Hoy las compañías necesitan cadenas de suministro más ágiles, flexibles y preparadas para operar en un entorno mucho más dinámico e incierto”, señala Raúl Sanz, Iberia & Mexico Contract Logistics Manager de TIBA.

En paralelo, las empresas están acelerando la incorporación de herramientas tecnológicas que permitan mejorar la toma de decisiones y aumentar la capacidad de respuesta ante incidencias. Tecnologías como la IA, la analítica avanzada o las plataformas de visibilidad en tiempo real están ganando peso como herramientas clave para optimizar operaciones, mejorar la trazabilidad y reforzar la eficiencia de las cadenas de suministro.

Lombard Odier: sobre ponderación de Bolsas emergentes

El informe de Estrategia de Inversión de Lombard Odier de mayo destaca que la expansión económica global continúa a pesar del shock petrolero, impulsada por las enormes inversiones en IA, el consumo en EEUU, el gasto fiscal alemán y el apoyo gubernamental en Japón y China. El desempeño de las economías de mercados emergentes ha divergido en función del liderazgo tecnológico y la seguridad energética.

"Mantenemos una postura moderadamente favorable al riesgo y una sobre ponderación en renta variable en las carteras a través de mercados emergentes, donde tanto la valoración como las perspectivas de crecimiento de beneficios son atractivas. Sobre ponderamos los bonos de mercados emergentes en moneda fuerte y mantenemos una infra ponderación en bonos soberanos. Conservamos una visión negativa sobre el dólar y seguimos sobre ponderando el oro", señala.

En renta variable, "mantenemos una postura neutral sobre la renta variable de mercados desarrollados, ya que unos beneficios resilientes y unas condiciones macroeconómicas globales favorables se ven compensados por valoraciones ajustadas, incertidumbres geopolíticas y unas perspectivas de tipos de interés menos claras. El sólido impulso de beneficios y un importante descuento en valoración respaldan nuestra expectativa de un mejor desempeño de los mercados emergentes".

"Mantenemos nuestra postura neutral sobre la renta fija global, al tiempo que seguimos favoreciendo la deuda de mercados emergentes. En los bonos gubernamentales, los movimientos recientes del mercado continúan estando impulsados en gran medida por los precios del petróleo. Seguimos infra ponderados, pero favorecemos vencimientos de 5-7 años en Europa, Suiza y Australia, y vencimientos a cinco años en EE. UU", añade.

Las divisas de materias primas y cíclicas con mayores rendimientos están mostrando un desempeño cada vez mejor frente al dólar, mientras que las divisas de bajo rendimiento de países importadores netos de energía están rezagadas. En un entorno de búsqueda de rentabilidad, los precios del oro podrían consolidarse a corto plazo, pero "estructuralmente mantenemos una visión positiva y conservamos nuestro objetivo de precio a 12 meses de 5.400$ por onza".

UBP: las expectativas de subidas de tipos dominan el rendimiento de los activos

La última Perspectiva Semanal de UBP: Los tipos de interés, en el centro de atención mientras los mercados navegan la geopolítica considera que los mercados se vieron impulsados por los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés y los acontecimientos geopolíticos, con las tensiones entre EEUU e Irán añadiendo volatilidad. La renta fija repuntó, ya que la moderación de la inflación y las señales del banco central reforzaron unas perspectivas de política monetaria más cautelosas. La renta variable se mantuvo resistente, respaldada por unos sólidos resultados empresariales, especialmente en el sector tecnológico. El dólar se mantuvo firme gracias a una postura relativamente restrictiva de la Fed, mientras que los datos europeos más débiles lastraron al euro. En general, las expectativas sobre los tipos de interés siguen dominando el rendimiento de los distintos activos.

UBS: los resultados de las empresas respaldarán nuevas subidas de las Bolsas

La evolución de la situación en Oriente Medio y los rendimientos todavía elevados de los bonos podrían poner a prueba el rally bursátil global. Siguen siendo probables episodios de volatilidad en los mercados, a medida que los inversores reaccionen a nuevos titulares. Pero "unos resultados empresariales sólidos deberían respaldar nuevas subidas de la renta variable a medio plazo, y vemos oportunidades atractivas en distintas regiones. Europa ofrece oportunidades tanto defensivas como cíclicas. Una ampliación del crecimiento de los beneficios debería respaldar a la renta variable estadounidense. Es probable que múltiples catalizadores impulsen al alza las acciones asiáticas", subrayan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Esperamos que los mercados de renta variable continúen subiendo a medio plazo y recomendamos una asignación diversificada. Los inversores también pueden aprovechar los rallies de las megacapitalizadas para reequilibrar sus carteras hacia inversiones estructuradas y estrategias multifactoriales, con el objetivo de lograr una mejor protección frente a caídas. También mantenemos una visión atractiva sobre la renta variable global, respaldada por sólidos beneficios empresariales y fundamentos resilientes. Las recientes subidas del mercado ofrecen una oportunidad para reequilibrar las carteras desde una posición de fortaleza, diversificar exposiciones excesivamente concentradas en renta variable y mantener una exposición amplia a materias primas como cobertura frente a riesgos geopolíticos”. 

“Seguimos considerando al CNY como una divisa atractiva dentro de nuestras preferencias globales de divisas y favorecemos añadir exposición al CNY en carteras denominadas en USD como vía de diversificación cambiaria”, aportan Teck Leng Tan, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de FX y materias primas.

Ebury: cautela sobre un acuerdo en Oriente Medio

El supuesto avance en las negociaciones entre Irán y EEUU y la posibilidad de que se alcance un acuerdo en los próximos días ha despertado el optimismo entre los inversores en este comienzo de semana, provocando un ligero retroceso del dólar. Los futuros del Brent han caído más de un -5% en el último día y se sitúan ya por debajo de los $100 por barril. No obstante, ambas partes están mostrando cautela dado que todavía habría determinadas cláusulas que podrían frustrar un acuerdo. 

  • Real brasileño (BRL):  El escándalo que ha salpicado a Bolsonaro en las últimas semanas no sólo ha enturbiado las ambiciones presidenciales del candidato de derechas, sino que podría haber añadido una prima de riesgo sobre el real. Las últimas encuestas de Datafolha y AtlasIntel muestran que Lula ha vuelto a tomar el liderazgo en la carrera presidencial con diferencias de entre 4 y 7 puntos frente a Bolsonaro en escenarios de segunda vuelta. Un cuarto mandato de Lula acabaría con la esperanza de los inversores de que se dé un vuelco a la finanzas públicas del país y se produzca una consolidación fiscal. Esta semana, la atención estará puesta no sólo en Medio Oriente sino también en los datos de inflación de mitad de mes y los del PIB del primer trimestre brasileño. Se espera que el crecimiento en los tres primeros meses del año haya sido de en torno al 1,8% interanual. Dadas las presiones inflacionarias existentes, los mercados únicamente descuentan en torno a 50 puntos básicos más de bajadas este año. Esta magnitud de recortes permitiría al real preservar gran parte de su atractivo carry trade. Sin embargo, en los próximos meses, la política doméstica e incertidumbre electoral podría generar cierta volatilidad en el real. 
  • Peso chileno (CLP): Siendo Chile el país más expuesto al shock energético de entre los países latinoamericanos, el peso chileno está siendo la divisa que mejor está respondiendo a la caída en los precios del crudo. Hasta ahora, ha tenido mucho más peso sobre el mercado cambiario local la subida de los precios del petróleo que la del cobre, al impactar de forma más inmediata en la cuenta corriente del país. Tras la esperada contracción del crecimiento económico en el primer trimestre y la revisión a la baja de los pronósticos de producción por parte de la Comisión Chilena de Cobre, el mercado ha reducido significativamente sus apuestas por una subida de tipos este año. El banco central ya venía señalando que el listón para una subida se encontraba elevado y el mal dato de PIB no ha hecho sino reforzar este posicionamiento. Los principales vientos de cola del peso chileno en estos momentos son una mayor desescalada del conflicto en Irán y los elevados precios del cobre. 
  • Peso colombiano (COP) fue la moneda con mejor desempeño la semana pasada entre las divisas latinoamericanas que seguimos. La publicación de la última encuesta de Guarumo actuó como principal catalizador de esta recuperación. El sondeo muestra que Iván Cepeda ganaría la primera vuelta, pero que Abelardo de la Espriella se impondría en una eventual segunda vuelta. Estos resultados coinciden con los de AtlasIntel de hace unas semanas, que también señalaban a De la Espriella como el próximo presidente de Colombia. Para que estos pronósticos se materialicen, será clave evitar una transferencia brusca y desordenada de votos entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella tras la primera ronda. En este sentido, resultará fundamental que el candidato que quede fuera de la segunda vuelta brinde un respaldo claro y explícito al que avance. De la Espriella propone una agenda pro-mercado más radical que la de Valencia. Entre sus principales medidas destaca una reducción drástica del tamaño del Estado (entre 25% y 40%), una bajada de impuestos significativa —especialmente para las empresas—, la simplificación del sistema tributario, una fuerte desregulación y el impulso a la explotación de recursos naturales, incluyendo proyectos de fracking. Una victoria de De la Espriella sería vista como un escenario favorable para el peso colombiano. Por el contrario, un triunfo sorpresivo de Cepeda en segunda vuelta podría provocar una fuerte depreciación de la moneda, al no estar descontado por los mercados. 
  • Peso mexicano (MXN): se mantuvo relativamente estable la semana pasada, a pesar del dato de PIB del primer trimestre, que confirmó una nueva contracción intertrimestral de la economía. La actividad mexicana sigue lastrada por la incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos y el futuro del T-MEC, junto con la debilidad tanto de la inversión como del consumo interno. En este contexto, la caída de la inflación general —y especialmente de la subyacente— abre de nuevo la puerta a posibles recortes de tasas por parte de Banxico si la tendencia se mantiene. El principal riesgo para el peso en lo que resta del año sigue siendo el proceso de renegociación del T-MEC. Aunque las conversaciones han arrancado con mejor tono que en el caso de Canadá, se espera una negociación larga y compleja. Cualquier amenaza de la administración Trump de abandonar el acuerdo —aunque sea mera estrategia negociadora— podría generar presiones bajistas sobre la moneda mexicana. 
  • Sol peruano (PEN) Al igual que el peso colombiano, el sol peruano se ha recuperado en las últimas semanas a medida que los mercados de apuestas y las encuestas han empezado a apostar por Fujimori en la segunda ronda de las elecciones que se celebrarán la próxima semana. Unos fundamentos económicos sólidos y la confianza que ofrece el banco central a los inversores debería continuar respaldando la estabilidad del sol. Si bien creemos que el rally del cobre podría moderarse este año, sus precios seguirán a niveles muy elevados en términos históricos, lo que debería impulsar la cuenta corriente peruana y, por ende, al sol. 

Evli: el efecto 'cuello de botella' beneficia a IA y reconstrucción de Ucrania

La gestora nórdica Evli cree que los sectores vinculados a la IA, que cambiaron la dinámica de las Bolsas en abril hacia una fase alcista, van a seguir liderando los mercados globales.  Y ello porque estos sectores se benefician del efecto “cuello de botella”, que impulsa los precios de las acciones cuando la demanda estructural es superior a la oferta. Los sectores con mayor potencial, gracias al efecto “cuello de botella”, son Infraestructuras de la IA y Computación, Memoria y Semiconductores, Electrificación, Infraestructura física y habilitadores. Otra temática con potencial alcista es la reconstrucción en Ucrania, a medida que se producen señales de un final más cercano de la guerra. 

JP Morgan: los mercados descuentan demasiadas subidas de tipos

Mislav Matejka, el estratega de renta variable de JP Morgan, dice en voz alta lo que muchos gestores llevan semanas pensando en voz baja. El mercado descuenta demasiadas subidas de tipos. Y si tiene razón, las acciones tienen margen de subida que el consenso actual no está poniendo en precio. El argumento es sencillo. El crecimiento europeo aguanta mejor de lo que los tipos actuales sugerirían, y el BCE tiene más margen para recortar en junio de lo que el mercado cree. Con los bonos del Tesoro americano presionando al alza, Europa sale favorecida si los tipos europeos bajan antes que los americanos. Las acciones europeas llevan el año rezagando al S&P 500. Si Matejka tiene razón, la reversión puede ser fuerte y rápida. La reunión del BCE del 11 de junio es el catalizador más inmediato.

Posiciones bajistas, al nivel más alto en más de una década

Las posiciones bajistas en acciones del S&P 500 han saltado al 3%, el nivel más alto en más de una década. Los bajistas siguen apostando a que el mercado va a caer, aunque lleva meses dándoles la espalda. Cuando los cortos están tan concentrados y el mercado no cede, el 'short squeeze' puede ser brutal. Para el inversor con mentalidad de largo plazo, es señal de que hay munición compradora esperando al acecho.

El consumidor de EEUU, preocupado por la inflación de Oriente Medio

El Conference Board cae a 93,1 en mayo. Segundo mes seguido en que los consumidores norteamericanos mencionan la inflación ligada a la guerra con Irán como su principal preocupación. El mercado laboral sigue siendo el salvavidas. Los que tienen trabajo no están en pánico. Pero los planes de gasto en bienes duraderos, viajes y ocio empiezan a comprimirse. El dato está por debajo del nivel en que la Fed empieza a ponerse nerviosa, aunque lejos todavía del territorio de recesión. La clave es el dato de junio. Si baja dos puntos más, la Fed tiene argumento para acelerar los recortes de tipos antes del verano. Si aguanta, el relato de aterrizaje suave sigue intacto. El retailer americano lo siente primero. Target y Walmart son los primeros en recibir la factura si el gasto cae. Para los bonos, el dato da argumento para posicionarse en el 2 años americano si la Fed pisa el acelerador antes de lo esperado

26May

Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, ha señalado la necesidad de subir los tipos de interés en la reunión del 11 de junio, incluso en el caso de que el conflicto en Oriente Medio finalizara ya.

Miguel Ángel Valero

Durante el fin de semana se produjo un acercamiento de posturas entre EEUU e Irán, hasta el punto de que se llegó a anunciar la inminencia de un acuerdo. Sin embargo, dos días después persisten reticencias en torno a varios aspectos. Los principales desacuerdos se centran, por un lado, en el programa nuclear iraní y, por otro, en la apertura del estrecho, condicionada al establecimiento de un peaje por parte de Irán.En este contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, durante su visita a la India, ha vuelto a transmitir un mensaje de optimismo, señalando que las últimas rondas de negociación han permitido avances significativos. En paralelo, Donald Trump ha convocado a los países del golfo Pérsico para sumarse a los Acuerdos de Abraham, reforzando así el marco diplomático regional. 

No obstante, esta madrugada Estados Unidos ha llevado a cabo ataques sobre varios buques iraníes que intentaban minar algunos tramos del estrecho, así como contra instalaciones de misiles en territorio iraní. El mando central estadounidense ha calificado estas acciones como estrictamente defensivas y, por el momento, no se ha registrado una respuesta por parte de Irán. Los negociadores confían en que esta dinámica favorable hacia un acuerdo no se diluya. Trump podría presentar el desenlace como una victoria política, especialmente si más países se adhieren al marco del acuerdo. Sin embargo, el resultado final del conflicto podría implicar concesiones relevantes, como un mayor control iraní del estrecho y el levantamiento de las sanciones.

En este contexto, Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, ha señalado la necesidad de subir los tipos de interés en la reunión del 11 de junio, incluso en el caso de que el conflicto en Oriente Medio finalizara ya. Schnabel justifica esta postura por el daño ya causado sobre la infraestructura energética y las cadenas de suministro globales, cuyos efectos previsiblemente se prolongarán en el tiempo. No obstante, también advierte que el BCE no debería comprometerse a otra subida más allá de la reunión del 11 de junio.Será especialmente relevante conocer las nuevas previsiones macroeconómicas del BCE, que presentarán más información sobre el impacto del conflicto. Los mercados de swaps descuentan actualmente dos subidas de tipos: una primera en junio, a la que asignan una probabilidad del 89%, y una segunda en octubre, con un 54%.

UBS también espera dos subidas de tipos

Los responsables del BCE siguen señalando que el aumento de los precios de la energía podría requerir una política monetaria más restrictiva, pese al renovado optimismo sobre un posible acuerdo en Oriente Medio. El tono más agresivo adoptado por los bancos centrales de todo el mundo también lleva a UBS a prever un endurecimiento adicional de la política monetaria, incluido por parte del BCE, donde "ahora esperamos dos subidas de tipos, además de revisar al alza nuestra previsión para la rentabilidad de los bonos alemanes a 10 años (bunds)".

No obstante, "aunque esperamos un mayor endurecimiento por parte del BCE, seguimos creyendo que los mercados han exagerado en sus expectativas sobre el alcance de las subidas de tipos y que es probable que las rentabilidades cierren el año en niveles más bajos".

Es probable que los responsables de política monetaria equilibren las preocupaciones por la inflación con el impacto negativo que los mayores precios de la energía tienen sobre el crecimiento económico. Las expectativas de inflación parecen seguir ancladas, lo que reduce la necesidad de un endurecimiento monetario más agresivo. Una solución diplomática en Oriente Medio aliviaría gradualmente las presiones energéticas y reduciría la necesidad de mantener una política monetaria restrictiva.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos siendo positivos con la renta fija de calidad y continuamos viendo el reciente aumento de las rentabilidades como una oportunidad para asegurar ingresos atractivos, especialmente en bonos de corta y media duración. Aunque los tipos de interés podrían seguir siendo volátiles a corto plazo mientras los bancos centrales responden a los riesgos inflacionarios, creemos que los mercados están sobreestimando hasta dónde llegará el endurecimiento monetario y subestimando el impacto de una desaceleración del crecimiento del PIB. En este entorno, la selectividad sigue siendo clave, pero los niveles actuales de rentabilidad ofrecen un valor muy atractivo para los inversores que buscan ingresos y potencial de revalorización del capital”.

  • Reino Unido: “La reciente retórica en torno al Brexit hace poco por cambiar las perspectivas subyacentes para la economía y los activos del Reino Unido. Es más probable que la volatilidad a corto plazo venga impulsada por otros factores, especialmente la trayectoria fiscal interna y acontecimientos externos como las tensiones en Oriente Medio. Por ello, nuestro mensaje sigue siendo el mismo: las carteras deben permanecer bien diversificadas y posicionadas para asegurar rentabilidades atractivas en bonos de calidad”, señala Maelle Quillevere, economista de UBS Global Wealth Management.
  • Oro: “Hemos reducido nuestra previsión para el precio del oro, ya que el aumento de las rentabilidades de los bonos, un dólar estadounidense más fuerte y una menor demanda de ETF de oro en el segundo trimestre están presionando al metal, reforzando un entorno más desafiante para los precios del lingote a corto plazo”, explica Dominic Schnider, responsable global de divisas y materias primas.
  • Plata: “Ahora mantenemos una visión estable de 80$ por onza para todos los horizontes de previsión. Aunque la demanda de inversión debería ayudar a compensar la débil demanda industrial y el aumento de la oferta minera, las perspectivas generales para la plata siguen siendo moderadas. Dado el poco atractivo de las perspectivas de rentabilidad, evitamos posiciones largas directas. En su lugar, seguimos favoreciendo estrategias que venden riesgo bajista de precio a cambio de una mayor rentabilidad”, añade Dominic Schnider
  • Cobre: “Reiteramos nuestra estimación de déficit de mercado de 520.000 toneladas métricas para 2026. En este contexto, preferimos mantener una posición larga en cobre y buscaríamos aumentar exposición en retrocesos de precio”, apunta Schnider.
  • Paladio: "Volvió a registrar déficit de oferta en 2025 por 14º año consecutivo. Creemos que el metal pasará a una situación de superávit este año”, apuntan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas
  • EURUSD: “Esperamos que el conflicto termine y que los precios de la energía se normalicen en la segunda mitad del año, reactivando los factores negativos para el USD a medida que la Fed adopte un tono más acomodaticio, mientras que el apoyo fiscal europeo y las subidas de tipos del BCE probablemente respalden al euro”, opinan Constantin Bolz, estratega, y Dominic Schnider
  • GBPUSD: "Aunque podría mantenerse débil a corto plazo debido al ruido político en Reino Unido y a los elevados precios del petróleo, esperamos una recuperación a medida que disminuya la incertidumbre, los precios del petróleo se normalicen y unos datos económicos sólidos respalden a la libra”, añaden.
  • EURSEK: “A pesar de los obstáculos a corto plazo derivados de los altos precios de la energía, las perspectivas a medio plazo para la corona sueca son constructivas, respaldadas por un sentimiento de riesgo resiliente y unas sólidas perspectivas de crecimiento interno. Seguimos esperando una caída del EURSEK, aunque a un ritmo más lento”, vaticinan Clémence Dumoncel y Constantin Bolz
  • EURNOK: “La corona noruega se ha apreciado significativamente este año, respaldada por los mayores precios del petróleo, el apetito por el riesgo y la reanudación de las subidas de tipos por parte del Norges Bank. Reconocemos que el Norges Bank necesita seguir elevando los tipos este año, dadas las crecientes presiones alcistas sobre la inflación en la economía doméstica y la orientación del banco central”, remarcan.
  • USDJPY: “Los elevados precios del petróleo siguen siendo un importante factor negativo para el yen, dado el gran déficit comercial energético de Japón. La reducción de los diferenciales de tipos entre EEUU y Japón volverá a convertirse en el principal motor del USDJPY durante los próximos 12 meses, basándonos en nuestras expectativas de que la Fed recorte tipos en 50 pb mientras el BoJ los sube en 75 pb”, creen Teck Leng Tan, estratega, y Dominic Schnider
  • ¿Tiene valor la riqueza?: “El aumento del valor de los activos puede reducir el incentivo de los consumidores para ahorrar, lo que se traduce en una menor tasa mensual de ahorro o en una reducción del volumen de ahorros acumulados. Un menor ahorro libera efectivo para un mayor consumo. Este efecto riqueza, muy común, tiene un límite natural. Si el efectivo ahorrado se agota, el consumo se detiene, independientemente de cuánto suban los precios de los activos”, subraya Paul Donovan, economista jefe.

Ebury: “Mercados muestran cautelosamente optimistas"

La semana pasada, las divisas del G10 se movieron en rangos muy estrechos y cerraron cerca de los niveles de apertura. Los precios del petróleo sí reaccionaron con más contundencia, registrando una caída significativa que ha impulsado a las monedas de los países emergentes importadores de crudo, como Sudáfrica y varias economías de la cuenca del Pacífico. Mientras tanto, las Bolsas estadounidenses continúan marcando máximos históricos y las del resto del mundo se quedan rezagadas. Ni siquiera los recientes ataques contra Irán han logrado frenar el apetito al riesgo. 

Esta semana la agenda económica está poco cargada, aunque destacan dos referencias de inflación: la del PCE en Estados Unidos y las encuestas de expectativas inflacionarias del BCE, que se publicarán el miércoles y el viernes respectivamente. Ante la escasez de noticias económicas, las negociaciones entre Washington y Teherán acapararán casi toda la atención. "Vigilaremos si el euro acaba reaccionando más intensamente de lo que lo ha hecho hasta ahora ante las posibles noticias sobre un acuerdo de paz", señalan en Ebury.

  • EUR: La preocupación por una posible estanflación en la eurozona se intensificó la semana pasada. Los PMI de mayo mostraron un nuevo y pronunciado deterioro, adentrándose más profundamente en territorio contractivo. En el mejor de los casos, se perfila otro trimestre de estancamiento. En el peor, una contracción, que parece cada vez más posible. Mantenemos la previsión de dos subidas de tipos por parte del BCE en 2026, pero el panorama más allá de la reunión de junio sigue siendo incierto, ya que aún es pronto para evaluar hasta qué punto el repunte de los precios energéticos se está transmitiendo al resto de la economía. Por otro lado, el diferencial de las expectativas de tipos entre Estados Unidos y la eurozona ha dejado de estrecharse y vuelve a inclinarse a favor del dólar, lo que ayuda a explicar la dificultad del euro para repuntar con más fuerza recientemente.
  • USD: A diferencia de la debilidad observada en Europa, la economía estadounidense parece relativamente inmune al encarecimiento del petróleo y sigue mostrando solidez. En mayo, los PMI se mantuvieron en niveles expansivos y los datos de alta frecuencia del mercado laboral —especialmente las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo— continúan reflejando cierta resiliencia. No obstante, las expectativas de inflación están claramente subiendo y es probable que, con el tiempo, terminen pasando factura al mercado laboral. Esto complicará seriamente la misión de Kevin Warsh de impulsar recortes de tipos en el FOMC. Los mercados ya descuentan que una subida de tipos es más probable que una bajada. La fortaleza económica y la mayor probabilidad de un endurecimiento monetario están limitando las caídas que cabría esperar del dólar ante la distensión en la guerra de Irán.
  • GBP: La libra esterlina ha resistido con solvencia los resultados de las elecciones locales británicas de mayo. En gran medida porque el fuerte revés del Partido Laborista ya estaba ampliamente descontado. Los inversores apuestan a que esta derrota no pondrá fin al mandato de Keir Starmer, aunque la presión sobre el primer ministro se intensificará en los próximos días, con varios diputados laboristas reclamando ya abiertamente su dimisión. Ningún rival de peso de su ala izquierda ha presentado formalmente su candidatura, aunque circulan rumores de que figuras como RaynerStreeting estarían valorando sus opciones. Lo que más preocupa a los mercados es un desplazamiento más a la izquierda del Gobierno actual, que podría traducirse en subidas de impuestos, mayor emisión de deuda y una prima de riesgo fiscal más elevada sobre los activos británicos. Mientras tanto, los datos macroeconómicos han sorprendido al alza en general, aunque algunos economistas cuestionan si parte de esta fortaleza se debe a distorsiones estadísticas pos-COVID. Por ello, el dato mensual del PIB de marzo, que se publicará esta semana, adquirirá especial relevancia

Banor recomienda invertir en empresas europeas con elevados dividendos

Gianmarco Rania, gestor del fondo Banor SICAV European Dividend Plus, sugiere, dado el entorno actual de mercados más incierto y con mayor volatilidad, invertir en empresas europeas con elevados dividendos. Compañías de calidad, que cotizan en el Eurostoxx 600, con balances sólidos y buenos fundamentales. Estas compañías aportan una rentabilidad por dividendo media en el entorno del 4%-5,5% anual, muy superior al 2% de las del S&P 500, y son una opción interesante para inversores que buscan generar ingresos en el largo plazo.

Además, como vía para obtener un retorno extra y proteger la cartera de posibles caídas, Gianmarco Rania aplica una estrategia activa de venta de opciones call cubiertas sobre una parte de la cartera.

22May

Los indicadores macroeconómicos comienzan a evidenciar un mayor deterioro de la actividad en la zona euro frente a una economía de EEUU que muestra una mayor resiliencia.

Miguel Ángel Valero

El 96% de las empresas vaticina que la actual tensión geopolítica tendrá un impacto entre moderado (51%) y elevado (45%) en su estrategia y objetivos, según revela una encuesta realizada por el Instituto de Auditores Internos de España entre sus asociados. Apenas un 4% espera un efecto nulo o muy limitado.

Entre las principales preocupaciones destacan los riesgos económico-financieros (56%), y los asociados a la cadena de suministro (18%). A continuación, se sitúan los riesgos operativos, con un 14%, mientras que los riesgos estratégicos y reputacionales y los tecnológicos y de ciberseguridad son señalados por el 4% de los profesionales consultados. 

Los datos confirman que la situación geopolítica ha dejado de percibirse exclusivamente como una cuestión de contexto internacional para proyectarse de forma directa sobre la estrategia, la operativa y la capacidad de respuesta de las empresas.

En un entorno marcado por la volatilidad, la incertidumbre y la interconexión de los riesgos, “la función de Auditoría Interna refuerza su papel como elemento clave para ayudar a las organizaciones a anticipar impactos, evaluar la solidez de sus marcos de control y mejorar la calidad de la toma de decisiones” señalan desde el Instituto. “La evolución del riesgo geopolítico exige, en este sentido, una lectura transversal de sus efectos, por su capacidad de trasladarse a ámbitos como las finanzas, las operaciones, el cumplimiento, la ciberseguridad o la relación con terceros", añaden.

Los resultados de la encuesta apuntan también a un reto de integración de este riesgo en los procesos internos de evaluación y planificación. Así, el 40% de los auditores internos indica que las tensiones geopolíticas ya están contempladas en los análisis de riesgos de Auditoría Interna, mientras que el 32% señala que todavía no se ha tenido en cuenta el impacto de estos riesgos en el Plan de Auditoría Interna. Para el Instituto de Auditores Internos, la creciente presión del contexto geopolítico refuerza la necesidad de que las empresas incorporen esta variable en sus procesos de gobierno, gestión de riesgos y control, y de que la Auditoría Interna mantenga un diálogo fluido con la Alta Dirección y el Consejo para adaptar su enfoque allí donde la evolución del entorno lo requiera.

Uranio y peajes en Ormuz impiden un acuerdo entre EEUU e Irán

Las negociaciones entre EEUU e Irán avanzan bajo un sesgo constructivo, aunque todavía frágil. En esta línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, destaca la existencia de “algunos indicios positivos” y la probable visita de mediadores pakistaníes a Teherán en el corto plazo.

No obstante, el proceso sigue condicionado por dos focos de fricción relevantes. En primer lugar, persisten discrepancias sustanciales en torno al programa nuclear iraní, especialmente en lo referente al enriquecimiento de uranio y a la gestión de sus reservas de material altamente enriquecido. En segundo lugar, gana peso como obstáculo la propuesta de implantar un sistema permanente de peajes en el estrecho de Ormuz, actualmente en discusión entre Irán y Omán, orientado a consolidar el control iraní sobre el tráfico marítimo.

La posible introducción de estos peajes añade una dimensión estratégica de mayor calado, al abrir la puerta a una fuente recurrente de ingresos para Irán que permitiría, gradualmente, compensar los costes derivados del conflicto. Desde la óptica estadounidense, este escenario resulta difícilmente asumible, al implicar un refuerzo estructural del régimen iraní y, de forma implícita, una derrota política para Washington. Según estimaciones basadas en el tráfico de 2025, la imposición de un peaje de 2 millones$ a cada petrolero de crudo que parte del estrecho podría generar ingresos cercanos al 3% del PIB iraní de manera anual. En un escenario más amplio –aunque menos probable–, extendiendo el peaje a todos los buques (no únicamente petroleros) y aplicándolo tanto a la entrada como a la salida del estrecho, la recaudación potencial se elevaría hasta el 23% del PIB.

Más impacto en Europa que en EEUU

En paralelo, los indicadores macroeconómicos comienzan a evidenciar un mayor deterioro de la actividad en la zona euro frente a una economía de EEUU que muestra una mayor resiliencia.

Las previsiones actualizadas de la Comisión Europea apuntan a un deterioro moderado como consecuencia del impacto del conflicto en Oriente Medio, con un ligero recorte del crecimiento en 2026 (-0,3 puntos) y una revisión al alza de la inflación (+1 punto). Tras haberse situado en el +1,5% en 2025, el crecimiento del PIB de la UE se moderaría hasta el +1,1% en 2026 –0,3 puntos por debajo de lo estimado en otoño–, mientras que la inflación repuntaría hasta el +3,1%, un punto más de lo previsto anteriormente.

La Comisión indica que la economía europea parte de una posición más resiliente que en episodios previos de crisis. Por un lado, la UE ha reducido de forma significativa su dependencia de los combustibles fósiles gracias al avance de las energías renovables –lo que atenúa la transmisión de los precios del gas a la electricidad– y a una menor intensidad energética de empresas y hogares. Por otro, el cierre de 2025 fue más sólido de lo anticipado, lo que aporta cierto colchón al escenario actual.

España destaca de forma positiva, manteniendo un diferencial de crecimiento frente al conjunto de la Eurozona y siendo la única con una revisión al alza en 2026. Se espera que el PIB avance un 2,4%, una décima más que en las previsiones anteriores. Este buen comportamiento se apoya, entre otros factores, en la fortaleza del mercado laboral –con una tasa de paro por debajo del 10%, en mínimos desde 2008– y en la elevada penetración de energías renovables, que actúa como amortiguador del shock energético al contener los precios de la electricidad respecto a la media europea. A ello se suman medidas de política económica orientadas a mitigar el impacto del encarecimiento energético, con un efecto estimado de alrededor de 0,2 puntos sobre el PIB.

En contraste, el resto de grandes economías de la Eurozona presentan revisiones a la baja. Francia apenas recorta una décima su previsión, hasta el +0,9%, mientras que Alemania sufre un ajuste más pronunciado, reduciendo su crecimiento a la mitad (del +1,2% al +0,6%). Italia, por su parte, ve rebajada su previsión en tres décimas, hasta el +0,5%.

También se registra un fuerte deterioro de la confianza de los empresarios en la zona euro, que por segundo mes consecutivo se encuentra en terreno de contracción económica y que apuntan a una contracción del PIB en el 2º trimestre. El PMI compuesto retrocedió hasta 47,5, su peor nivel desde octubre de 2023 y una clara muestra que la desaceleración económica se agudiza en mayo a medida que las presiones de los mayores costes energéticos se intensifican. La contracción general de la actividad se centró en el sector servicios (46,4 vs. 47,6 previo), su peor cifra desde febrero de 2021. Por su parte, la producción manufacturera siguió en terreno positivo (51,4 vs. 52,2 anterior). No obstante, el ritmo de expansión fue el más lento desde enero y además se ha registrado una contracción de los nuevos pedidos manufactureros. 

Por el lado de los precios, los empresarios señalaron que los costes de los insumos se aceleraron por séptimo mes consecutivo en mayo, hasta alcanzar su máximo de tres años y medio. Con ello, surgen indicios de acopio de stocks de seguridad en el sector manufacturero europeo, lo que sería uno de los factores que respaldaría el mantenimiento de este indicador por encima del nivel de contracción y no tanto una mejora de la actividad prevista.

Por otra parte, la confianza de los consumidores mostró una inesperada mejora, que situó en mayo en niveles de -19 desde el -20,6 del mes previo. A pesar de este repunte, la confianza de los hogares europeos sigue muy por debajo del promedio de los últimos 10 años (-10,5) y en niveles que están incluso más cerca de los mínimos (-27,5) vistos en 2022.  Los costes laborales repuntaron en el primer trimestre  y avanzan a ritmos del +3,4% interanual, una décima por encima del dato anterior. 

En EEUU, la confianza de los empresarios se debilita, pero se mantiene en expansión, mientras el empleo da señales de resiliencia. Los PMI estadounidenses dejaron una mejor fotografía que los de la zona euro, con el dato de confianza compuesto de los gestores de compras repitiendo en mayo niveles de 51,7 y por tanto manteniéndose en terreno de expansión económica. Este comportamiento esconde la divergencia sectorial: los servicios sufren y la confianza bajo una décima hasta 50,9, mientras que las manufacturas apuntan a un mejor desempeño y escalaron más de lo previsto subiendo hasta 55,3 desde el 54,5 previo y alcanzaron máximos en más de 4 años. Por el lado negativo, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado crecen las presiones en las cadenas de suministros y en los precios: el informe señala que los tiempos de entrega de proveedores manufactureros se alargaron al mayor ritmo desde mediados de 2022 y también los precios de los insumos. En cuanto al mercado laboral, se publicaron las peticiones de subsidio por desempleo que retrocedieron en la última semana y se mantienen cómodamente en niveles por debajo del promedio del año pasado, una situación que viene ocurriendo consecutivamente durante al menos los últimos tres meses. Las solicitudes continuas se situaron en 1,78 millones, también por debajo de 1,89 de la misma semana del año pasado. Datos que apuntan a que el mercado laboral se mantiene sostenido. 

Las cifras del sector inmobiliario dejaron una lectura mixta: decepcionan las viviendas iniciadas, pero repuntan los permisos de construcción. Las viviendas iniciadas en abril cayeron un 2,8%, revirtiendo parte del fuerte repunte del mes previo y situándose así en niveles de 1,46 millones de unidades anualizadas. Por su lado, los permisos de construcción, que son un habitual indicador adelantado del sector, se aceleraron un +5,8% hasta alcanzar los 1,44 millones de unidades anualizadas. En conjunto las cifras del sector siguen apuntando a que la actividad se mantiene en niveles similares a los vistos en los últimos tres años.

DWS: entorno constructivo en el que la diversificación es clave

Los mercados de capitales a nivel global se encuentran atrapados actualmente entre los riesgos geopolíticos y unos fundamentales subyacentes resilientes. La evolución del conflicto en torno a Irán y su impacto sobre los precios de la energía están generando incertidumbre a corto plazo. En términos generales, sin embargo, "seguimos considerando que la economía global mantiene una resiliencia sólida", opinan en DWS.

En el centro del entorno actual de mercado se encuentra un claro equilibrio de fuerzas: el shock en los precios del petróleo está alimentando directamente la inflación al mismo tiempo que pesa sobre el crecimiento, condicionando tanto la política monetaria como la dinámica de los mercados. Para EEUU, "esperamos que la inflación alcance el 3,2% en 2026 antes de moderarse gradualmente hacia el 2,3% en 2027. Al mismo tiempo, prevemos que el crecimiento se mantenga en torno al 2,0%".

Un escenario similar está emergiendo en Europa: la inflación podría elevarse hasta el 3,1% en 2026, mientras que el crecimiento podría desacelerarse temporalmente hasta el 0,9%. En conjunto, esto apunta a un entorno de crecimiento moderado acompañado de presiones inflacionistas elevadas. Estas fuerzas contrapuestas están dando lugar a un entorno de mercado cada vez más fragmentado, donde determinados segmentos se desacoplan de forma más evidente. 

Mientras algunos inversores continúan centrados en los riesgos de inflación y tipos de interés, otros ponen mayor énfasis en las perspectivas de crecimiento a medio y largo plazo.

Al mismo tiempo, DWS identifica un motor estructural clave en el actual ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA), que está influyendo cada vez más en el comportamiento de la renta variable. Las fuertes inversiones en infraestructura y centros de datos están respaldando a determinados segmentos del mercado y compensando parcialmente el impacto negativo de los mayores precios energéticos. Esta dinámica está reforzando la bifurcación del mercado, ya que los segmentos vinculados a la IA se benefician de manera significativamente superior frente a sectores cíclicos o sensibles a los tipos.

Los bancos centrales probablemente también reaccionarán de manera distinta ante este entorno, reflejando diferencias regionales, tanto en la dinámica inflacionista como en la resiliencia del crecimiento. En este contexto, "seguimos esperando dos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal, mientras que el Banco Central Europeo podría adoptar una postura más restrictiva inicialmente".

"En términos generales, consideramos que el entorno de mercado sigue siendo fundamentalmente estable, aunque cada vez más diferenciado", insisten en DWS. La inversión estructural continúa respaldando el crecimiento, pero los motores subyacentes ya no se trasladan de manera uniforme entre mercados. Para los mercados de capitales, esto implica que los beneficios empresariales están ganando importancia, con factores microeconómicos adquiriendo protagonismo, mientras los vientos macroeconómicos en contra pierden influencia relativa de forma gradual. 

En este contexto, "vemos potencial" para que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos en un horizonte de 12 meses, el STOXX Europe 600, los 650 puntos y el DAX, los 26.300 puntos. En renta fija, "esperamos una moderada caída de las rentabilidades", que el Treasury estadounidense a 10 años pueda situarse en el 4,20% y el Bund alemán a 10 años en el 2,90% para junio de 2027, reflejando una transición gradual de la política monetaria hacia un mayor apoyo al crecimiento.

Dinámicas similares se observan en divisas y materias primas: esperamos que el euro se aprecie hasta 1,22 frente al dólar estadounidense. El oro sigue siendo uno de los principales beneficiarios de la incertidumbre geopolítica, con un objetivo de 5.400 dólares por onza, mientras que creemos que el precio del petróleo debería estabilizarse en torno a los 82 dólares por barril.

Conclusión: "pese al elevado nivel de incertidumbre, seguimos viendo un entorno constructivo para los activos de riesgo. Al mismo tiempo, la diversificación cobra cada vez más importancia, ya que las oportunidades están desarrollándose de manera más desigual en torno a los motores estructurales de crecimiento".

Ebury: el euro es el gran perdedor de un conflicto que genera mucha volatilidad

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, asegura que la guerra con Irán continúa siendo el principal foco de riesgo para los mercados financieros internacionales y sitúa al euro entre las divisas más perjudicadas por el conflicto debido a la elevada dependencia energética de Europa y al impacto que el encarecimiento del petróleo está teniendo sobre el crecimiento económico de la Eurozona.

En el análisis “Qué implica la crisis de Irán para los mercados”, firmado por Matthew Ryan, director de Estrategias de Mercados, y Enrique Díaz-Álvarez, economista jefe, Ebury advierte de que la reapertura completa del estrecho de Ormuz será lenta y que la normalización del tráfico marítimo previo a la guerra podría no producirse hasta 2027. 

Explican que el euro ha perdido terreno frente a la mayoría de grandes divisas en las últimas semanas debido a la combinación de crisis energética ,debilidad de los indicadores de actividad y aumento de la inflación importada. La compañía subraya además que Europa afronta una situación especialmente delicada por su condición de importador neto de energía y por sus bajos niveles de reservas de gas natural licuado (GNL). A ello se suma el impacto del encarecimiento de los costes de transporte, seguros, fertilizantes y materias primas derivado de las restricciones en Ormuz.

“La prolongación de la guerra con Irán supone un riesgo bajista adicional para el euro en el corto plazo”, insisten, aunque el endurecimiento monetario del Banco Central Europeo podría limitar parte de las caídas del euro. En este sentido, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte del BCE después de que Christine Lagarde reconociera que junio será el “momento adecuado” para reevaluar la política monetaria de la Eurozona.

Además del euro, Ebury identifica a las divisas asiáticas entre las más vulnerables al conflicto. Entre el 80% y el 90% del petróleo consumido en Asia transita por el estrecho de Ormuz, lo que deja particularmente expuestas a monedas como el won surcoreano (KRW), la rupia india (INR), el bath tailandés (THB) o el ringgit malasio (MYR). También las economías de Europa Central y del Este aparecen especialmente sensibles a un nuevo shock energético debido a su elevada dependencia del euro y de las importaciones energéticas.

En el lado contrario, Ebury considera que los grandes beneficiados en el actual contexto continúan siendo el dólar estadounidense, las monedas refugio tradicionales y las divisas de países exportadores de petróleo. El dólar mantiene su fortaleza gracias a su papel como principal activo refugio global y al hecho de que EEUU es exportador neto de energía, lo que reduce su exposición al shock petrolero. A ello se suma la resistencia de la economía estadounidense y un mercado laboral que sigue mostrando fortaleza.

Ebury señala también al franco suizo y, en menor medida, al yen japonés como activos tradicionalmente defensivos que podrían seguir atrayendo flujos en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica. Asimismo, monedas de países exportadores de crudo como el dólar canadiense (CAD), la corona noruega(NOK), el dólar australiano (AUD), el peso colombiano (COP) o el real brasileño(BRL) podrían verse favorecidas por la mejora de sus balanzas exteriores, ingresos fiscales y reservas de divisas.

Pese a ello, Ebury considera que el dólar podría iniciar una senda de depreciación gradual una vez se estabilice el conflicto y desaparezca parte de la actual prima geopolítica. Los diferenciales de tipos entre la Reserva Federal y el BCE tenderán a estrecharse y factores estructurales como el elevado endeudamiento estadounidense o las dudas sobre la autonomía futura de la Fed podrían ejercer presión bajista sobre eldólat a medio plazo.

En términos macroeconómicos, Ebury prevé que el impacto sobre el crecimiento mundial será moderado siempre que el conflicto no vuelva a intensificarse. Por ahora, descarta un escenario de recesión global, aunque advierte de que la inflación permanecerá elevada durante más tiempo debido al encarecimiento energético y a los posibles efectos inflacionarios de segunda ronda, especialmente sobre salarios y costes logísticos. “El desenlace del conflicto y el ritmo de reapertura de Ormuz serán determinantes para la evolución de los mercados de divisas durante los próximos trimestres”, concluye.

 UBS: el beneficio por acción del S&P 500 crecerá un 20% este año

Las acciones han alcanzado nuevos máximos incluso mientras uno de los puntos de estrangulamiento energético más importantes del mundo sigue gravemente afectado y las preocupaciones por la inflación impulsan al alza los rendimientos de los bonos. En su última Carta Mensual, Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, se cuestiona si el actual aumento de los beneficios corporativos es sostenible; si los mercados pueden seguir resistiendo unos precios del petróleo elevados —o incluso más altos—; y qué implica para las perspectivas de la renta variable el reciente aumento de los rendimientos.

“Creemos que la renta variable probablemente seguirá subiendo a medio plazo, apoyada en una combinación de sólidos beneficios empresariales, unos precios del petróleo lo suficientemente contenidos como para evitar un shock más amplio sobre el crecimiento y una Reserva Federal que siga manteniendo una postura favorable. Pero existen riesgos en cada uno de esos factores y las carteras deberían reflejar ese equilibrio. Además, en una economía y unos mercados globales tan complejos, ningún factor debe analizarse de forma aislada”, se responde.

“Esperamos un beneficio por acción del S&P 500 de 335$ en 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 20%, un aumento significativo frente a nuestra estimación anterior del 11%. En nuestro escenario base, ahora prevemos que el S&P 500 alcance los 7.900 puntos a final de año (nuestro objetivo anterior era 7.500). Mantenemos una visión atractiva sobre la renta variable y nos gustan especialmente EEUU, Japón, Suiza y los mercados emergentes. En renta fija, favorecemos la calidad y los mercados emergentes. También vemos valor en las materias primas”, añade.

“Seguimos viendo una oportunidad para aumentar exposición a bonos de calidad de corta y media duración, ya que ofrecen una combinación atractiva de rentabilidad y potencial de buen comportamiento en caso de desaceleración económica y recortes de tipos”, insiste.

“Hemos revisado nuestras previsiones para el BCE y ahora esperamos dos subidas de tipos durante el verano, comenzando en la reunión de junio y con una segunda subida probablemente en julio”, apunta Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y Reino Unido.

“La renta variable de la Eurozona está respaldada por una mejora en las perspectivas de beneficios, un entorno estructural más favorable y valoraciones razonables. Por ello, seguimos viendo potencial alcista en nuestro escenario base, aunque, dado el riesgo sobre los flujos energéticos, mantenemos una visión Neutral y favorecemos por ahora un enfoque más selectivo”, aportan Matthew Gilman, estratega, y Rolf Ganter, responsable de renta variable europea.

“Mantenemos nuestra visión Attractive sobre la renta variable estadounidense. A pesar de la persistente incertidumbre sobre la reanudación de los flujos energéticos desde Oriente Medio, las acciones estadounidenses han alcanzado nuevos máximos. Las esperanzas de un final del conflicto, unos sólidos resultados del primer trimestre y el impulso de la inteligencia artificial han impulsado la subida”, recalca David Lefkowitz, responsable de renta variable estadounidense.

“Aunque consideramos que la renta variable británica cuenta con buenos apoyos, mantenemos una visión Neutral, ya que preferimos mercados más cíclicos en caso de una rápida resolución de los problemas energéticos o con una exposición mayor al crecimiento estructural que Reino Unido”, señala Matthew Gilman, estratega.

Sobre la renta variable suiza, “las valoraciones bursátiles son razonables. En este entorno de tipos de interés cero, consideramos especialmente atractiva la rentabilidad por dividendo sostenible del mercado, superior al 3%”, explica Stefan R. Meyer, estratega.

“Las materias primas han tenido un año sólido en conjunto, lideradas por la energía. Aunque los resultados son mixtos dentro de la clase de activos, todos los sectores de materias primas han contribuido al rendimiento. Mantener una asignación a materias primas, con foco en la gestión activa, puede ayudar a los inversores a protegerse frente a la inflación y posibles shocks de suministro energético”, opinan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, estrategas, y Dominic Schnider, responsable global de divisas y materias primas.

“Los últimos datos macroeconómicos apuntan a una actividad económica más débil en un contexto de precios del petróleo más altos. Al mismo tiempo, aumentan las presiones inflacionistas, elevando la carga para los bancos centrales, especialmente aquellos con un mandato único centrado en la estabilidad de precios”, recalca Schnider. “Nuestros ajustes de previsiones dejan prácticamente sin cambios nuestra visión general sobre las divisas. A corto plazo, las monedas con mayores rendimientos siguen siendo vulnerables a retrocesos. En conjunto, seguimos viendo el dólar estadounidense como una divisa para vender en las subidas, especialmente frente a monedas rezagadas y ligadas a materias primas”, precisa.

“Esperamos que el EURGBP se estabilice alrededor de 0,86 y añadimos 0,86 como previsión para junio de 2027, mientras que la libra esterlina ofrece una mejor rentabilidad total gracias a un carry un 2% superior”, señalan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, estrategas. “El EURCHF probablemente cotizará entre 0,91 y 0,93 mientras continúe el conflicto con Irán. Creemos poco probable que vuelva a niveles de 0,90 a corto plazo, ya que un BCE más agresivo debería respaldar al euro, mientras que el SNB probablemente defenderá el nivel de 0,90”, añaden. “La ventaja de rentabilidad de la libra frente al franco supera los cuatro puntos, mientras se espera que el SNB mantenga los tipos sin cambios y otros bancos centrales del G10 continúen subiéndolos. Consideramos que GBPCHF es la mejor operación de carry frente a volatilidad dentro del G10 y es probable que el franco tenga un peor comportamiento en términos de rentabilidad total”, reiteran.

“La perspectiva para el USDCHF sigue siendo sensible a los acontecimientos geopolíticos. Una escalada importante podría impulsar al franco como activo defensivo, pero nuestro escenario base contempla el final del conflicto y la normalización de los precios energéticos, con el USDCHF descendiendo ligeramente hacia 0,78 a finales de 2026. Añadimos 0,78 como previsión para junio de 2027”, remarcan.

“Mientras continúe la crisis energética, esperamos que los acontecimientos externos sigan siendo el principal motor del tipo de cambio EURCZK, dada la mayor sensibilidad de la corona checa a los cambios en el sentimiento de riesgo en comparación con el euro”, piensan Pietro Santin, estratega, y Tilmann Kolb, analista.

20May

Casi cuatro de cada cinco empresas de Europa occidental informan de retrasos en los pagos, y una de cada cuatro señala pérdidas de hasta el 5%, un nivel que erosiona de forma constante el capital circulante y la rentabilidad.

Miguel Ángel Valero

La Unión Europea (UE) ha finalizado el texto del acuerdo comercial con EEUU, y se espera que cumpla el límite del 4 de julio planteado por Trump. Aunque ambas partes alcanzaron un acuerdo inicial en julio de 2025, su entrada en vigor requería un proceso de validación dentro de la UE que se ha visto retrasado en varias ocasiones. Primero, por las tensiones derivadas de las amenazas de Trump de anexionar Groenlandia y, posteriormente, por la anulación por parte del Tribunal Supremo estadounidense de los aranceles recíprocos.

En este contexto, Trump advirtió que, si el acuerdo no entra en vigor antes del 4 de julio, impondrá un incremento de los aranceles sobre los automóviles europeos, elevándolos del 15% actual al 25%. Aún queda pendiente la ratificación formal por parte del Parlamento Europeo, prevista para el 16 de junio, así como la aprobación posterior por parte de los Estados miembros.

El texto definitivo incorpora varias modificaciones: el acuerdo tendrá vigencia hasta marzo de 2029 y contempla la posibilidad de suspender su aplicación si EEUU incumple sus compromisos o si los aranceles sobre productos vinculados al acero y al aluminio –actualmente en el 50%– continúan superando el umbral del 15% a partir de 2026.

Este avance en las negociaciones coincide, además, con la mayor caída registrada desde 2003 en las exportaciones de la UE hacia Estados Unidos: -37,1% interanual, debido en parte a un efecto base, dado que en marzo de 2025 se adelantaron envíos para evitar la imposición de aranceles.

Por otra parte, la OTAN está valorando la posibilidad de escoltar a los buques que atraviesan el estrecho de Ormuz en caso de que el bloqueo se prolongue hasta julio. Sin embargo, los miembros de la organización aún no cuentan con el consenso necesario para adoptar esta medida, por lo que volverán a reunirse los días 7 y 8 de julio. No obstante, se trata de una iniciativa que llega con cierto retraso, ya que se espera que el conflicto se resuelva antes. De no ser así, su implementación podría resultar insuficiente para evitar un deterioro significativo de las economías. Los últimos datos indican que actualmente solo transita por el estrecho aproximadamente el 1% del tráfico marítimo habitual.

Por otro lado, una coalición encabezada por Francia y el Reino Unido está desarrollando un plan alternativo para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, siempre condicionado al cese de los combates. 

Crédito y Caución: 4 de cada 5 empresas europeas sufren retrasos en los pagos

En este contexto, el Barómetro de Prácticas de Pago de Europa Occidental muestra que el acceso restringido a la financiación bancaria está provocando un cambio estructural en los hábitos de pago entre empresas (B2B). Cada vez más empresas recurren al crédito comercial para financiar sus ventas, que ya representa el 52% del total de operaciones. Como resultado, los proveedores están asumiendo un mayor riesgo de impago a medida que empeoran los hábitos de pago.

Silvia Ungaro, asesora sénior sobre tendencias de pago B2B en Atradius Crédito y Caución, afirma que “el acceso reducido a la financiación bancaria obliga a las empresas a explorar fuentes de financiación alternativas, en particular el crédito comercial. Este cambio, sin embargo, se produce en un momento en el que la liquidez ya se encuentra bajo presión, principalmente debido a los pagos atrasados que inmovilizan el capital circulante”. 

Las empresas de Europa Occidental se enfrentan a mayores costes de los insumos y a una presión creciente sobre la rentabilidad, impulsados por la inflación y la volatilidad de los precios de la energía, vinculada a las tensiones geopolíticas. Al mismo tiempo, los tipos de interés siguen siendo elevados, ya que los bancos mantienen una postura cautelosa, reflejo de una mayor percepción del riesgo, y han endurecido el acceso al crédito para las empresas.

La presión sobre el capital circulante viene determinada, principalmente, por la frecuencia de los retrasos en los pagos, más que por el tiempo que tarda en recuperarse. Muchas empresas apuntan que disponen de menos efectivo para las operaciones diarias. La dependencia de la financiación externa está aumentando, a menudo a un coste más elevado, mientras que las restricciones a la inversión se hacen cada vez más evidentes. A medida que los retrasos se vuelven más frecuentes, el riesgo de impago se propaga a lo largo de las cadenas de suministro, lo que aumenta la presión financiera en todo el sistema empresarial.

Casi cuatro de cada cinco empresas informan de retrasos en los pagos, y una de cada cuatro señala pérdidas de hasta el 5%, un nivel que erosiona de forma constante el capital circulante y la rentabilidad.

De cara al futuro, la confianza empresarial sigue siendo frágil. Más de la mitad de las empresas no esperan una mejora significativa en el comportamiento de pago B2B a corto plazo, y alrededor de un tercio de las compañías trabaja ahora sobre múltiples escenarios en lugar de basarse en una única perspectiva. Aquellas que contemplan esta incertidumbre y gestionan el riesgo de pago están mejor preparadas para mantener su posición. El reto consiste en equilibrar la flexibilidad y, al mismo tiempo, reforzar los controles allí donde la presión va en aumento.

Ebury: claves para mejorar la gestión del circulante

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, ha identificado seis palancas clave para mejorar la gestión del capital circulante y reforzar la capacidad de adaptación financiera de las empresas con actividad exterior. La gestión del capital circulante se ha convertido en uno de los principales retos para las empresas con actividad internacional, en especial en un contexto como el actual, marcado por la incertidumbre geopolítica, la volatilidad de las divisas y la creciente complejidad de las cadenas de suministro.

“Muchas compañías se enfrentan a la paradoja de crecer en ventas al tiempo que experimentan tensiones de liquidez, y este desequilibrio, lejos de detectarse en fases tempranas, se hace evidente cuando el negocio ya está en marcha, las carteras de pedidos son sólidas y, sin embargo, el efectivo no fluye con la misma agilidad”, explica Luis Merino, director general de Ebury en España. “Para las pymes que operan en distintos mercados, las diferencias en los plazos de pago, los ciclos de caja más largos, la exposición a múltiples divisas y la fragmentación de los sistemas financieros amplifican estas tensiones”, advierte.

Ebury recomienda a las empresas gestionar seis aspectos clave para mejorar la gestión de su capital circulante:

  • 1. Reducir el ciclo de conversión de efectivo donde realmente se pierde liquidez. Muchas empresas priorizan el crecimiento de ingresos sin analizar cuánto tiempo permanece inmovilizado el efectivo tras una venta. Al expandirse a nuevos mercados, es habitual ofrecer condiciones de pago más flexibles, lo que alarga los plazos de cobro. Sin embargo, el problema no está tanto en esas condiciones como en su gestión. Optimizar los procesos de facturación, adaptarse a los métodos de pago locales y reducir fricciones en la liquidación puede acortar significativamente los plazos sin necesidad de renegociar contratos comerciales.
  • 2. Ampliar los plazos de pago sin deteriorar la relación con proveedores. Extender los plazos de pago puede mejorar la liquidez, pero aplicado de forma indiscriminada puede generar tensiones en la cadena de suministro. En este sentido, una alternativa más eficiente consiste en desacoplar las necesidades de liquidez del proveedor del balance del comprador. A través de soluciones de financiación de pagos, el proveedor puede cobrar de forma anticipada mientras la empresa mantiene plazos más amplios, logrando un equilibrio entre liquidez y estabilidad operativa.
  • 3. Integrar la gestión de divisas en el capital circulante. El impacto del tipo de cambio no se limita al margen; afecta también directamente a la liquidez. Las empresas que operan en varias monedas suelen mantener colchones de seguridad para protegerse de la volatilidad, lo que inmoviliza recursos. Una alternativa para reducir esa necesidad sería alinear las monedas de cobro, pago y financiación. En este sentido, herramientas como los contratos a plazo o las cuentas multidivisa no solo actúan como mecanismos de cobertura, sino también como instrumentos de optimización del balance.
  • 4. Priorizar la previsibilidad frente al coste de la financiación. A la hora de evaluar opciones de financiación, muchas empresas se centran en el precio. Sin embargo, en la gestión del capital circulante, la previsibilidad suele ser más determinante que el coste. Estructuras con condiciones claras y comportamiento estable a lo largo del tiempo permiten gestionar mejor los ciclos operativos que soluciones aparentemente más baratas, pero con comisiones ocultas, rigideces o penalizaciones.
  • 5. Adaptar la financiación al ritmo real del negocio. El comercio internacional no sigue ciclos lineales. Los flujos de mercancías, documentos y pagos se producen a distintas velocidades, lo que exige estructuras de financiación flexibles. Las soluciones vinculadas al volumen de transacciones, como las líneas rotativas asociadas a cuentas a pagar o a cobrar, permiten que el capital se ajuste de forma dinámica a la actividad, reduciendo tanto el exceso de liquidez como la necesidad de financiación urgente.
  • 6. Mejorar la visibilidad financiera en entornos diversos. En muchas empresas, el problema no es la falta de efectivo, sino su dispersión. La existencia de múltiples cuentas, monedas y jurisdicciones dificulta la visibilidad y el acceso al capital. Contar con una visión centralizada de la liquidez, incluso sin necesidad de agrupar físicamente los fondos, permite optimizar su uso y compensar excedentes y déficits entre mercados.

Desde el punto de vista de Ebury, la mejora del capital circulante no es una cuestión de aplicar una única solución, sino de reducir fricciones, alinear incentivos entre clientes y proveedores y adaptar la gestión financiera a la realidad de operar en múltiples mercados. “Las empresas que gestionan con éxito su liquidez no dependen de una sola palanca, sino que combinan diferentes herramientas de forma continua. En un entorno internacional cada vez más exigente, esta capacidad de ajuste se ha convertido en un factor clave para sostener el crecimiento y mejorar la competitividad”, reconoce Luis Merino, director general de Ebury España.

UBP: de la tensión a la transición energética

UBP recomienda aprovechar las oportunidades en el sector energético. El panorama energético global está atravesando una rápida transformación. Con el aumento de las tensiones geopolíticas, la creciente preocupación por la seguridad energética y la aceleración de los compromisos climáticos, la descarbonización está ganando un impulso sin precedentes, abriendo atractivas oportunidades de inversión a largo plazo. La seguridad y la independencia energética se han convertido en prioridades estratégicas en distintas regiones. Los gobiernos están acelerando las inversiones en energías renovables, infraestructuras y resiliencia industrial. La electrificación y la eficiencia están transformando sectores enteros, desde el transporte hasta el sector inmobiliario. El capital fluye cada vez más hacia soluciones que hacen posible una economía baja en carbono.

UBS: Suiza tiene capacidad para absorber shocks externos en el corto plazo

La economía de Suiza creció más de lo esperado en el primer trimestre de 2026, con un aumento del PIB del 0,5% trimestral, por encima de la previsión de UBS (0,3%). La inflación también aumentó de forma moderada, alcanzando el 0,6% interanual en abril, frente al 0,1% registrado a comienzos de año, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía. Esta combinación de crecimiento resiliente y baja inflación pone de manifiesto la capacidad del país para absorber shocks externos en el corto plazo. Aunque los datos mejores de lo esperado reflejan solidez, seguimos considerando que la economía suiza crecerá por debajo de su tendencia, lo que dará lugar a un periodo prolongado de tipos de interés cercanos a cero, con implicaciones importantes para los inversores. La resiliencia de Suiza refleja características estructurales de su economía. Aun así, se espera que el crecimiento permanezca por debajo de la tendencia debido a los factores externos adversos que afectan a la actividad. Este entorno apunta a un periodo prolongado de tipos de interés cercanos a 0 en Suiza.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos manteniendo una visión positiva sobre la renta variable suiza, con preferencia por los sectores defensivos y con pago de dividendos, ya que el entorno de bajos tipos reduce el atractivo de la renta fija. Las rentabilidades por dividendo de alrededor del 3% en el mercado suizo ofrecen una fuente de ingresos relativamente atractiva frente a los rendimientos casi nulos de los bonos. Al mismo tiempo, sectores como el sanitario ofrecen características defensivas y son menos vulnerables a los shocks energéticos, debido a su menor intensidad energética y a la estabilidad de sus beneficios. Esta combinación de resiliencia estructural y generación de ingresos hace que la renta variable suiza esté bien posicionada en un entorno de crecimiento por debajo de la tendencia”.

Lombard Odier ve al oro en 5.400$

Por su parte, Kiran Kowshik, Estratega Global de Divisas de Lombard Odier, reconoce que el oro ha quedado por debajo de lo que los inversores podrían haber esperado de un activo refugio durante un período de tensión geopolítica. Pero cree que "la reciente consolidación del precio del oro no socava el argumento a medio plazo a favor de precios más altos. El respaldo estructural se mantiene intacto, con una demanda resiliente tanto de los bancos centrales como de los inversores privados, reflejo de la amplia incertidumbre fiscal y de las preocupaciones sobre las divisas. Los principales riesgos a vigilar serían un giro hacia políticas más restrictivas por parte de los bancos centrales que impulse los rendimientos reales al alza durante más tiempo, o un deterioro de los flujos hacia fondos pasivos. Mantenemos una visión constructiva sobre el oro, conservamos nuestra sobre ponderación en las carteras y mantenemos nuestro objetivo de precio a 12 meses en 5.400$/onza. 

 Eastspring detecta oportunidades en Asia

Vis Nayar, Chief Investment Officer de Eastspring Investments, asegura que Asia está llena de oportunidades de inversión, ya que ofrece la posibiilidad de diseñar carteras muy resilientes, y con la capacidad de generar ingresos constantes, estables y atractivos. La profundidad y variedad de tejido empresarial asiático permite una elevada diversificación y un acceso inigualable a oportunidades de crecimiento en el largo plazo, ya sea a través de una inversión multipaís o a través de inversiones más focalizadas en paises concretos que presentan elevado potencial de desarrollo.

"Cuando confluyen en un mismo período los acontecimientos geopolíticos, la divergencia de políticas monetarias y la evolución de las dinámicas de crecimiento e inflación, crece la dispersión de rentabilidades entre mercados y estilos de inversión. En este contexto, las potentes temáticas estructurales de Asia, tales como la inteligencia artificial y la tecnología, el auge del consumo interno, y las reformas corporativas, configuran un universo de oportunidades de inversión amplio y diferenciado. Al mismo tiempo, la diversidad de la región asiática ofrece a los inversores múltiples vías para alcanzar los objetivos de inversión a medida de sus objetivos". 

Las acciones asiáticas presentan uno de los universos más fértiles y atractivos, a nivel global, para la construcción de carteras con alta generación de dividendos e ingresos. Asia Pacífico (sin Japón) concentra el mayor número de compañías (376) con rentabilidades por dividendo superiores al 3%, lo que muestra el claro enfoque hacia una satisfactoria retribución al accionista.

Aumentar la ponderación de valores tecnológicos asiáticos que gozan de una alta rentabilidad por dividendos puede permitir a los inversores no sólo mantener una corriente estable de ingresos sino mantener el perfil de crecimiento deseado para su capital.

Los bonos asiáticos han mostrado una mayor resiliencia que los mercados desarrollados, incluso en un contexto en el que los déficits persistentes y el aumento de los niveles de endeudamiento público han elevado el nivel de volatilidad de la renta fija a nivel global. Y los bonos asiáticos no solo han mostrado una mayor resiliencia, sino que además han ofrecido históricamente retornos totales más competitivos a largo plazo. Así, incorporar bonos asiáticos a una cartera de bonos EEUU o globales puede mejorar el binomio rentabilidad-riesgo.

Las estrategias flexibles de renta fija -con acceso tanto al mercado de bonos asiáticos en dólares estadounidenses como en divisa local-, y con capacidad de gestionar dinámicamente la exposición a divisas, están mejor posicionadas para capturar las oportunidades de inversión en el universo de bonos asiáticos, y generar retornos totales atractivos. 

Si bien una estrategia asiática más diversificada puede constituir una asignación de activos básica para las carteras, las estrategias que invierten en un único país pueden resultar atractivas para aquellos inversores que buscan una exposición más concentrada, y desean aprovechar un ciclo macroeconómico o de beneficios específico en un país.

En ese sentido, destaca Japón, por un mayor apoyo gubernamental a las industrias de construcción naval y semiconductores, e India, donde tras registrar un peor comportamiento en 2025, las valoraciones actuales ofrecen a los inversores un punto de entrada atractivo.

19May

Cada día que pasa con el Estrecho de Ormuz cerrado, se acerca el escenario alternativo peor para la economía: la aparición de efectos de segunda ronda en la inflación, que extenderían la inflación a otros bienes y servicios, debilitando el consumo y por tanto el crecimiento.

Miguel Ángel Valero

Trump eleva la presión dialéctica sobre Irán al señalar que pospone un ataque conjunto de Estados Unidos con las monarquías del Golfo —Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos— que, según sus palabras, estaba previsto para hoy. Sin concretar plazos, se habla ahora de una ventana de dos o tres días para alcanzar un acuerdo. Las negociaciones, aunque alejadas del foco mediático, continúan, con una propuesta iraní presentada durante el fin de semana que sigue sin satisfacer las expectativas de Washington. 

En paralelo, tras el golpe sufrido por los bonos, los mensajes cambiantes en torno al conflicto ayudaron a contener las ventas e incluso permitieron avances en el tramo largo de la curva alemana. La renta variable, por su parte, continúa disfrutando de su luna de miel con la inteligencia artificial. Los contundentes resultados del primer trimestre respaldan que el S&P 500 se mantenga cerca de máximos, a la espera de que mañana los resultados de Nvidia pongan el broche de oro a la temporada. A estas alturas, las ambiciosas cifras que Jensen Huang daba el año pasado –cuando hablaba de una inversión acumulada en infraestructuras de IA de entre tres billones y cuatro billones$ al final de la década– ya no parecen tan lejanas.

Trump regresa, así, a un entorno en el que el mercado percibe como más tangible el despliegue masivo de capital en infraestructura de IA que la probabilidad de un conflicto prolongado con Irán. Además, tras dos meses y medio de interrupciones en el estrecho, la resiliencia de la economía global –y, en particular, de la estadounidense– sigue sorprendiendo. Las Bolsas continúan premiando la escasez, mientras que los bonos y las materias primas la observan desde un prisma más cauteloso.

Ampliación de TrumpRx

Por otra parte, Trump ha anunciado la ampliación de su plataforma de venta directa de medicamentos, TrumpRx, que incorporará más de 600 fármacos genéricos a precios reducidos. La iniciativa se desarrollará en colaboración con el empresario Mark Cuban y su compañía Cost Plus Drugs, especializada en la venta directa de medicamentos por correo al consumidor. Sus descuentos se integrarán en la plataforma TrumpRx junto con ofertas de GoodRx y la división farmacéutica de Amazon. Según el presidente de EEUU, la medida multiplicará por casi siete el catálogo disponible. Con ello, la administración busca aliviar el impacto al creciente coste de vida en los hogares, en un contexto marcado por la proximidad de las elecciones legislativas.

Pero la medida adoptada por Trump tiene mucho que ver con una decisión del Tribunal Supremo, que rechaza por unanimidad el recurso de cinco grandes farmacéuticas (Bristol Myers, Novo Nordisk, AstraZeneca, Merck y Novartis) contra el programa de negociación de precios de Medicare. Estas empresas llevaban meses recurriendo el programa de negociación de precios de Medicare de la Ley de Reducción de la Inflación de Biden. Lo que hace especialmente duro el golpe es que Trump mantiene la ley en vigor. La industria farmacéutica esperaba que el cambio de Administración les diera oxígeno. No ha sido así. El programa de negociación de precios de Medicare es ya una realidad permanente del mercado americano, y los diez primeros medicamentos en la lista son solo el principio.

Las implicaciones son directas y duraderas. Cualquier empresa con un medicamento de alto precio en la lista de Medicare tiene que modelar un descuento forzado en sus proyecciones de ingresos. Los márgenes de toda la gran farma con exposición a Medicare se comprimen de forma estructural. Y eso lo están pagando en Bolsa.

Mientras, Vladimir Putin llegar a Pekín para reunirse con Xi Jinping con el objetivo de impulsar el proyecto del gasoducto Power of Siberia 2, que conectaría Siberia con China a través de Mongolia. En el actual contexto de inestabilidad en Oriente Medio, Pekín tiene un incentivo evidente en garantizar su suministro energético –el 30% de su gas importado pasa por el estrecho de Ormuz–, mientras que Moscú, presionado por las sanciones occidentales derivadas de la guerra tras la invasión de Ucrania, busca reforzar una relación comercial de la que depende cada vez más.

Ebury: El dólar gana tracción en LatAm

Tras la caída generalizada de los bonos soberanos y la falta de avances en las negociaciones con Irán, los inversores buscaron refugio en el dólar, que se fortaleció frente a todas las divisas latinoamericanas. Además algunos factores domésticos lastraron especialmente a determinadas divisas como el real o el peso chileno. En Brasil, un escándalo que ha salpicado a Bolsonaro ha generado preocupación entre los inversores de cara a las elecciones electorales de octubre, mientras que la corrección sufrida del cobre ha impactado sobre las divisas chilenas y peruanas.

  • Real brasileño (BRL): fue la divisa latinoamericana que peor desempeño mostró la semana pasada, habiéndose depreciado más de un 2 % frente al dólat. A los factores globales que provocaron una huida hacia el dólar, se sumaron los domésticos que presionaron al real a la baja. Entre ellos destacamos los audios que vinculan a Flavio Bolsonaro con el banquero Daniel Vorcaro, acusado de fraude. El coste electoral de este escándalo está por determinar, aunque ya ha provocado un sorpasso en las probabilidades implícitas de Polymarket (45% de Lula vs 32% de Bolsonaro).  Contrarrestando a estos factores bajistas, el real debería continuar viéndose respaldado por unos precios del crudo elevados con respecto a los niveles previos al conflicto y un carry trade aún atractivo, a pesar de las bajadas que anticipamos a lo largo de este año.  
  • Peso chileno (CLP): continúa cotizando casi un 6% por encima de los niveles previos al conflicto de Irán, sin atisbo alguno de una resolución del mismo. El peso se vio lastrado, además, por una caída del cobre del 2,5% en la última semana. Tras el rally experimentado en el último mes, el cobre perdió algunas de sus ganancias dadas las perspectivas de un desaceleración de la actividad económica por la guerra de Irán y unos datos económicos de China que apuntan a un menor dinamismo en este segundo trimestre del año. Como guinda del pastel, los datos de PIB del primer trimestre confirmaron la desaceleración que venían anunciando las últimas publicaciones del Imacec, habiéndose producido una contracción interanual del 0,5 %. En este contexto, el listón para que el banco central suba tipos ahora está un peldaño más alto. 
  • Peso colombiano (COP): ha sufrido un mes desastroso, habiendo caído más de un 6% frente al dólar y perdido todas sus ganancias desde la guerra de Irán. A las preocupaciones por la independencia del banco central y la incertidumbre electoral, se suma la mayor emisión de bonos soberanos por el Ministerio de Hacienda para financiar un total return swap, que está presionado los rendimientos al alza. A dos semanas de las elecciones presidenciales, se espera que la incertidumbre y la volatilidad se mantengan elevadas. Las encuestas apuntan de forma consistente a una victoria de Cepeda en primera ronda. En segunda, sin embargo, existe menos claridad y parece que podría darse un resultado ajustado. A día de hoy, Polymarket daría por ganador al candidato de derechas, Abelardo de la Espriella, pero las probabilidad implícitas podrían continuar variando en las próximas semanas. 
  • Peso mexicano (MXN): también perdió algo de terreno la semana pasada, aunque sigue cotizando en torno a los niveles previos al estallido del conflicto en Irán. El inicio de conversaciones con EEUU en marzo en torno a la renegociación del T-MEC es una señal positiva. No obstante, la volatilidad podría intensificarse si la administración de Trump empieza a lanzar amenazas como herramienta de negociación. De momento, el gobierno de Sheinbaum está adoptando una posición bastante conciliadora, permitiendo cierta estabilidad en el cruce USD/MXN. Esta semana estaremos atentos a las últimas minutas de Banxico y a la publicación de múltiples datos económicos este viernes, de los cuales destacamos el PIB del T1 y la inflación de mitad de mes. Se espera una confirmación de que Banxico ha dado por cerrado el ciclo de recortes, lo cual evitará un estrechamiento mayor del diferencial de tipos con otras regiones económicas. 
  • Sol peruano (PEN) El cruce USD/PEN parece haberse estabilizado en torno a la cota de 3.43 en la última semana, tras la confirmación de una segunda vuelta electoral que se disputarán Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. El candidato preferido de los inversores es la primera y los mercados de apuestas apuntan a una victoria suya con una probabilidad implícita del 64% frente al 36% de Sánchez. De confirmarse, vemos margen para una mayor recuperación del sol peruano. En cuanto a política monetaria, el banco central mantuvo las tasas intactas la semana pasada, habiendo adoptado claramente una postura de 'esperar y ver'. Seguimos pensando queprolongará la pausa en el futuro inmediato, pero dados los riesgos inflacionarios y el buen comportamiento de la economía, no se debe descartar por completo un posible ajuste al alza este año.

UBS: más volatilidad y riesgos para el crecimiento

Las Bolsas globales han caído en medio de una venta masiva de bonos gubernamentales. "Creemos que la volatilidad de los rendimientos podría aumentar aún más a corto plazo a medida que se intensifican los riesgos inflacionarios, aunque también esperamos que los riesgos para el crecimiento cobren protagonismo. No creemos que unos rendimientos más altos vayan a frenar el actual rally bursátil. Los riesgos para el crecimiento siguen siendo un factor a tener en cuenta para los bancos centrales. Probablemente habrá suficiente demanda de bonos para estabilizar los rendimientos. Los mercados bursátiles deberían resistir unos rendimientos más altos gracias a un crecimiento sólido", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Si bien la volatilidad de los rendimientos a corto plazo puede mantener a los mercados en tensión, los niveles actuales de rentabilidad y los riesgos para el crecimiento apuntan, en nuestra opinión, a una atractiva relación riesgo-retorno para los bonos de calidad con vencimientos cortos y medios. También mantenemos una visión positiva sobre la renta variable global y recomendamos a los inversores mantener una exposición diversificada entre sectores y regiones”.

“Nuestra visión sigue siendo que los inversores deben mantenerse invertidos, al tiempo que rebalancean posiciones concentradas desde una posición de fortaleza y aumentan la exposición a bonos de calidad”, insiste.

“El resultado más probable de las elecciones de medio mandato de 2026 es un gobierno dividido, poniendo fin a dos años de control unificado y redefiniendo el proceso legislativo. Sin embargo, los principales impulsores del comportamiento de los mercados —los beneficios empresariales, la política monetaria y el crecimiento económico— seguirán siendo determinantes”, aporta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Chief Investment Officer Americas y Global Head of Equities.

“Tras el fuerte rally de los mercados durante las últimas siete semanas, no sería inusual ver un período de consolidación, y ahora esto podría ser incluso más probable. Sin embargo, esperamos que esta fase sea más bien una ‘pausa para tomar impulso’ y no una debilidad prolongada. En última instancia, los fundamentales de crecimiento y beneficios deberían prevalecer, a medida que los apoyos y errores de política queden atrás”, cree Jason Draho, Head Asset Allocation Americas.

Columbia  Threadneedle: tipos más altos durante más tiempo

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, señala que, al observar los mercados bursátiles estadounidenses, cabría esperar que todo fuera bien en la economía del país. Sin embargo, el panorama inflacionario es cada vez más preocupante. Se constató que los precios de los productos al salir de fábrica estaban subiendo en torno al 6%.Estas tendencias ponen de manifiesto que la inflación está empezando a repuntar de verdad, y todo ello en un momento en el que las expectativas apuntaban a que se moderaría a lo largo de 2026.

La subida repentina de los precios de la energía es el factor determinante de este cambio de tendencia, con el petróleo situándose en torno a los 110$ por barril. A más largo plazo, se espera que los precios se mantengan en torno a los 90$l, un nivel significativamente más alto que el registrado antes de que estallara el conflicto. Este cambio en los precios significa que la situación actual no es tanto un repunte puntual del precio del petróleo como un aumento sostenido de los costes energéticos. Esto, a su vez, aumenta los riesgos en torno a los datos de inflación a largo plazo y eleva las
posibilidades de que los bancos centrales tengan que subir los tipos de interés en algún momento.

Las condiciones financieras ya se han endurecido, una situación que se hace patente en los mercados de bonos mundiales, donde los rendimientos están subiendo considerablemente. Aunque el Reino Unido ha acaparado los titulares debido a los problemas políticos asociados, los rendimientos de los bonos tienden al alza en muchos mercados desarrollados. Esto refleja la expectativa de que la inflación probablemente se mantenga más alta durante más tiempo debido a los elevados costes energéticos. Y, por supuesto, el estrecho de Ormuz sigue cerrado. La situación allí sigue siendo incierta y hay pocas expectativas de que se alcance una solución a corto plazo, pero cualquier acuerdo sería acogido con gran satisfacción por los mercados

Estaremos muy atentos a las cifras de inflación del Reino Unido, cuya publicación está prevista para finales de esta semana. Se espera que la cifra supere el 3%, por lo que, al igual que en EEUU, los datos van en la dirección equivocada y existe margen para que sigan subiendo durante el verano. Prevemos algunas subidas de los tipos de interés en los próximos meses, y es probable que el Banco Central Europeo sea el primero en actuar en su próxima reunión. El Banco de Inglaterra podría esperar un poco más, pero esperamos que suba los tipos en julio. En cuanto a la Fed, las expectativas han cambiado mucho a lo largo del año, pasando de recortes agresivos bajo el nuevo liderazgo a que los mercados descuenten ahora subidas de tipos en los próximos 12-18 meses. En este contexto, no es de extrañar que los rendimientos de los bonos tiendan al alza, una situación que probablemente no cambiará hasta que lleguen mejores noticias de Oriente Medio.

UBP: la renta variable se toma un respiro

Por su parte, la última Perspectiva Semanal de UBP: El rally bursátil se detiene mientras los rendimientos se ajustan por la inflación, destaca que los mercados mundiales están entrando en una fase más equilibrada, en la que los tipos de interés elevados durante más tiempo, las renovadas presiones energéticas y la inflación persistente están empezando a poner a prueba el repunte bursátil impulsado por la IA, en lugar de revertirlo de forma abrupta. La renta variable se está tomando un respiro tras las fuertes ganancias, los rendimientos de los bonos han subido hasta máximos de un año y las divisas cíclicas, como el euro y la libra esterlina, parecen más vulnerables en el margen, mientras que el oro se ha corregido ante el aumento de los rendimientos, pero sigue beneficiándose de unos factores de demanda intactos y de la continua incertidumbre geopolítica.

Franklin Templeton: más optimistas sobre EEUU que la Fed y Wall Street

Un análisis de Chris Galipeau, Senior Market Strategist de Franklin Templeton Institute, señala que su previsión de crecimiento del PIB real para 2026 es del 2,5%, frente al 2,3% previsto por la Federal Reserve y al consenso de Wall Street, situado en torno al 2%. Los principales motores de esa previsión de PIB son la continuidad de las inversiones en capital (capex) por parte de las grandes compañías tecnológicas para desarrollar infraestructura de IA, la resiliencia del consumidor y el estímulo fiscal vinculado a la One Big Beautiful Bill Act of 2025. "La duración del conflicto entre EEUU e Irán constituye el principal riesgo para nuestra previsión. Los precios más altos del petróleo actúan como un impuesto para el consumidor, y los impactos negativos de unos mayores precios del petróleo y del gas se ampliarán con el tiempo. No obstante, creemos que la economía estadounidense se encuentra en una posición sólida para afrontar esta situación", subraya.

"Mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable estadounidense y hemos establecido un rango objetivo de cierre de año de entre 7.000 y 7.400 puntos para el S&P 500, impulsado por un crecimiento del beneficio por acción (BPA) de entre el 8% y el 13% interanual", añade, aunque matiza: "Esperaría cierta consolidación del movimiento del mercado, ya sea en términos de precio (movimientos más reducidos), de tiempo (movimientos más lentos), o ambos. Esperamos que la volatilidad persista hasta que el estrecho de Ormuz vuelva a estar completamente abierto al tráfico marítimo".

"Esperamos que la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mueva en un rango de entre el 4% y el 4,25% durante el año. Las rentabilidades han superado la parte alta de nuestro rango y actualmente se sitúan en el 4,58%"

Ofi Invest: la Eurozona se asoma a la estanflación

La francesa Ofi Invest AM cree que la prolongación del cierre del Estrecho de Ormuz acerca un escenario negativo para la economía como es la estanflación, especialmente en la zona Euro, que podría no alcanzar el 1% de crecimiento en 2026. En este escenario, la gestora francesa mantiene esencialmente su posicionamiento inversor tanto en renta fija como en renta variable, vigilando posibles caídas de TIR en deuda pública, lo que les llevaría a vender posiciones dados los riesgos de inflación. En bonos corporativos, mantiene sus posiciones por los buenos fundamentales, algo similar a lo que sucede con la renta variable, activo en el que los inversores todavía conservan su apetito por el riesgo apoyado en los atractivos fundamentales, a la espera de lo que suceda con el crecimiento de la economía.

Según Ombretta Signori, Head of Strategy de Ofi Invest AM, cada día que pasa con el Estrecho de Ormuz cerrado, se acerca el escenario alternativo peor para la economía: la aparición de efectos de segunda ronda en la inflación, que extenderían la inflación a otros bienes y servicios, debilitando el consumo y por tanto el crecimiento de las economías globales. Los datos de crecimiento muestran, una mayor exposición de la economía europea al conflicto de Irán que en Estados Unidos. En el primer trimestre, el crecimiento fue débil (+0,1% trimestral, o 0,4% anualizado), con una demanda interna que seguía siendo sólida solo en España (entre las cuatro mayores economías de la zona euro). La prolongación del conflicto podría debilitar el crecimiento de la zona Euro ya en esta primavera, y ahora es probable que no supere el 1% en 2026.

Sin embargo, en EEUU el crecimiento se ha mantenido sólido, un 2% anualizado en el primer trimestre, gracias a la resistencia del consumo y a las inversiones en tecnología. Los analistas de  explican que la inteligencia artificial aportó solamente 0,8 puntos al crecimiento del primer trimestre, porque el extraordinario incremento de las importaciones en IA debe restarse de las inversiones en tecnología. Para el segundo trimestre, es probable que las devoluciones fiscales, un 17% superiores a las de cierre de abril 2025, puedan compensar  la pérdida de poder adquisitivo provocada por la subida de la gasolina, preservando de esta forma el consumo. Pero si los precios del petróleo se mantienen elevados más allá del segundo trimestre, el gasto de los consumidores norteamericanos podría verse afectado.