09Dec

El gráfico de puntos y el Resumen de Proyecciones Económicas pueden dar pistas sobre nuevos recortes en 2026 y sobre la división existente entre los miembros de la Reserva Federal.

Miguel Ángel Valero

Gran expectación ante la reunión de la Reserva Federal de este miércoles 10 de diciembre, donde las previsiones ante la actuación de la Fed han variado de forma radical a lo largo de las últimas semanas. Esto se debe a que los mercados se muestran más cautos respecto a los recortes esperados. La llegada de los datos retrasados por el cierre de Gobierno, el impulso de los estímulos fiscales el año que viene y la inamovible fortaleza del consumo han reducido las expectativas de recortes a dos para 2026. Este giro provocó fuertes ventas en la parte larga de la curva, situando las rentabilidades del bono a 10 años en máximos desde septiembre. 

"Tras la anterior reunión, se daba por hecho que en diciembre asistiríamos a una pausa en el ciclo de bajadas de tipos llevadas a cabo por Powell, y que tendríamos que esperar a 2026 para ver movimientos adicionales. Sin embargo, a lo largo de las última semanas, los datos que hemos ido conociendo respecto al mercado laboral, más débiles de lo anticipado, junto con unas ventas minoristas y una confianza del consumidor que también pierden tracción, han llevado a que asistamos a declaraciones de algunos miembros de la Fed mostrándose favorables a una nueva bajada antes de fin de año", resalta Cristina Gavín, jefa de Renta Fija de Ibercaja Gestión.

De esta manera, ahora el mercado da por hecho que finalizaremos 2025 con el tipo de intervención en el rango 3.5%-3.75% tras una bajada de 25 puntos básicos (pb) este miércoles. La clave vuelve a estar en el mensaje que transmita Powell posteriormente sobre lo que podemos esperar de cara a 2026 y en el dot plot (gráfico de puntos) "que publique la Reserva Federal y que nos dará visibilidad sobre el nivel de dispersión entre los diferentes miembros del Comité".

"El cambio de presidente en la Fed que veremos este próximo año, con la influencia que pueda tratar de ejercer Trump, añade un punto adicional de incertidumbre sobre la trayectoria de bajadas en los próximos 12 meses", añade esta experta.  

El consenso de mercado descuenta dos bajadas más que situarían el tipo de intervención a finales de 2026 en el rango 3%-3.25%. "No obstante, la dispersión entre los diferentes analistas de mercado es tan amplia que nos da una indicación de que todo es posible. Los datos que vayamos conociendo en materia de crecimiento, precios e inflación van a jugar un papel fundamental en la actuación de la Reserva Federal", precisa Cristina Gavín.

Mediolanum: el empleo será decisivo

Daniel Loughney, director de Renta Fija para MIFL (Mediolanum International Funds), también espera que la Reserva Federal recorte los tipos de interés en un 0,25%, reduciendo el rango objetivo de los fondos federales a entre 3,5 y 3,75%. En la última reunión de la FED, el presidente Powell indicó que un recorte de tipos en diciembre estaba en consideración. No obstante, el enfoque reciente de la Fed ha estado en el mercado laboral, que parece debilitarse. 

El próximo informe de nóminas no agrícolas no se publicará hasta después de la reunión de la Fed, por lo que los datos del informe de empleo nacional (ADP, por sus siglas de inglés), que mostraron un aumento en el ritmo de despidos, probablemente consolidarán la expectativa de recorte de tipos.

Además, los recortes recientes se han percibido como “recortes restrictivos” (hawkish cuts), pero el debilitamiento del mercado laboral podría generar una reacción más acomodaticia (dovish) en esta ocasión. 

Un punto clave será el análisis de la gráfica de puntos de la Fed y el Resumen de Proyecciones Económicas, comunicado trimestralmente, ya que los participantes del mercado buscarán cualquier cambio en el sentimiento de la Fed que pueda redefinir las expectativas de la política monetaria para 2026. Esto es importante tanto para los activos de riesgo como para los bonos, dado que la sensibilidad del mercado de acciones a las expectativas de la Fed ha aumentado en tiempos recientes.

"Esperamos un ligero cambio hacia una proyección central más acomodaticia en el análisis de la gráfica de puntos de la Fed y un aumento en la previsión de la tasa de desempleo", apunta.

DWS: puede esperar a tener más datos en enero

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, cree que "una vez más, la Fed se encuentra entre la espada y la pared antes de la reunión de diciembre". Debido al cierre del gobierno, los datos disponibles son limitados y probablemente estén distorsionados. Los datos privados sobre los mercados laborales indican un debilitamiento continuo, mientras que los datos oficiales sobre solicitudes de desempleo permanecen moderados. Parece que la mayor parte del debilitamiento de las condiciones del mercado laboral se debe a las etapas finales de la “normalización post-pandemia” de la demanda laboral y a los cambios en las estructuras de costos debido a los aranceles. Sin embargo, esto parece estar también cada vez más entrelazado con la reticencia de las empresas a contratar, debido a las perspectivas de avances en la inteligencia artificial. Los temores de mayores costes laborales, asociados a posibles aumentos en los costes de salud, también podrían explicar en parte la debilidad reciente, especialmente entre las pequeñas empresas. No obstante, la situación actual está lejos de provocar despidos generalizados, los cuales requerirían una respuesta inmediata.

En cuanto a la inflación, los miembros de la Fed carecen de datos oficiales oportunos, que solo se publicarán después de la reunión. Los últimos datos disponibles, correspondientes a septiembre, sugieren que la inflación se mantiene elevada, alrededor del 3%. Mientras tanto, los datos de sentimiento más recientes sobre los precios del lado de la oferta indican presiones de precios continuas. No está claro si estas presiones prevalecientes se trasladan a los consumidores o se absorben a costa de la contratación. El ánimo de los consumidores sigue siendo bajo, ya que predominan la inflación y las expectativas de ingresos más débiles, especialmente entre los de menores ingresos. Aquellos con mayores ingresos y quienes se benefician de la buena evolución de los mercados de activos parecen gastar a un ritmo sólido. Sin embargo, este viento a favor parece depender cada vez más de la expectativa de que los bancos centrales flexibilizarán la política monetaria, como lo demuestra la reciente volatilidad de corta duración.

Desde esta perspectiva, la verdadera pregunta es si los miembros del Comité están dispuestos a decepcionar a los mercados, lo que podría afectar negativamente las condiciones financieras y, en consecuencia, el consumo a corto plazo. En cualquier caso, será difícil para el presidente de la Fed, Powell, alcanzar un consenso entre los más restrictivos y moderados del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), y convencer al público sobre la decisión probablemente será aún más difícil. 

Una pausa acomodaticia ‘dovish’ que prometa nuevos recortes, si los próximos datos los respaldan, podría solo retrasar la decepción y sus implicaciones sobre las condiciones financieras y el consumo. Otro recorte de tasas con enfoque más restrictivo ‘hawkish’ probablemente pondría a prueba la credibilidad de la Fed y alentaría a los mercados dovish a esperar aún más flexibilización. A la luz de las noticias recientes sobre el posible sucesor de Powell, tal movimiento podría incluso generar otra ronda de debate sobre la independencia de la Fed.

El hecho de que también se esperan actualizaciones sobre las proyecciones económicas y el diagrama de puntos de la FED ‘dot plot’ complica aún más el panorama. Estas actualizaciones probablemente mostrarán nuevamente la división entre los miembros del FOMC, dificultando la elaboración de un relato conciso. Afortunadamente, sus miembros pueden argumentar una vez más que los tipos de interés siguen siendo restrictivos y que un recorte de 25 pb podría apoyar al mercado laboral, sin empeorar la inflación, que se espera sea temporal de todos modos. 

En última instancia, una vez más, la responsabilidad recae en las habilidades de comunicación del presidente Powell para lograr un equilibrio. "Esperamos que la Fed recorte las tasas en diciembre, pero también comprenderíamos si deciden mantenerlas hasta la reunión de enero para recopilar más datos", subraya.

UBS: los rendimientos de la deuda pública bajarán

Los rendimientos del Tesoro estadounidense deberían bajar a medida que la Fed siga recortando tipos. Los bonos del Tesoro estadounidense prolongaron sus caídas el lunes 8 de diciembre, a pesar de que el mercado mantiene confianza en un recorte de tipos en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal del miércoles 10. Con un 4,17% al cierre del lunes, la rentabilidad del bono a 10 años alcanzó su nivel más alto desde septiembre.

"Aun así, seguimos pensando que los rendimientos de la deuda pública bajarán, y prevemos que la rentabilidad del Tesoro a 10 años caiga hasta el 3,75% en los próximos seis meses. Con unas rentabilidades que provienen de una combinación de cupón y apreciación de capital, seguimos viendo valor en mantener renta fija de calidad en cartera", señalan en UBS, donde destacan tres claves:.

  • Los últimos datos despejan el camino para nuevos recortes de tipos por parte de la Fed.
  • Es probable que el Gobierno estadounidense gestione el coste de su financiación mediante más medidas de represión financiera.
  • Las perspectivas de retorno para los bonos de calidad y duración media son atractivas.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, añade: “Con los próximos recortes de la Fed creando un contexto favorable, seguimos viendo un papel clave para los bonos gubernamentales de alta calidad y los corporativos con grado de inversión en las carteras. Los inversores centrados en generar ingresos también pueden considerar oportunidades en estrategias de renta variable, tanto mediante dividendos como a través de estrategias con opciones”.

Ebury: Powell dejará claro que no están garantizados futuros recortes

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, anticipa que el FOMC bajará los tipos en 25 pb. Se trata de un recorte ya descontado por el mercado, pero subraya que el foco estará en el tono de Powell y en un “dot plot” que evidenciará una Fed cada vez más fracturada. Con datos incompletos tras el cierre del Gobierno y un mercado laboral que se enfría sin mostrar tensiones severas, Ebury cree que el presidente de la Fed, probablemente, modere las apuestas para un recorte en enero y recordará que “no están garantizadas futuras reducciones de tipos”. Ese matiz más belicista podría ofrecer soporte al dólar a corto plazo al trasladar al mercado que la senda de tipos en 2026 será más incierta y dependiente de los datos, según Matthew Ryan, jefe de Estrategia de Mercados.

Enrique Díaz-Álvarez, Chief Economist and Credit Risk Officer de Ebury, añade que, además de la bajada de tipos prevista para la reunión de esta semana, Trump insinuó que Kevin Hassett, leal al presidente y candidato ultra dovish, parece haber recibido el visto bueno para ser el próximo presidente de la Fed. Como era de esperar, el dólar se vendió frente a todas las divisas del G10, excepto el franco suizo. El franco terminó en la parte baja de la tabla, ya que los inversores abandonaron los valores refugio y se decantaron por activos de riesgo. Las mayores pérdidas las registró el real brasileño, después de que Bolsonaro decidiera respaldar a su hijo en las elecciones presidenciales. A raíz de esta decisión, los mercados ven menos probable que gane una administración pro-mercado en Brasil el año que viene.

Esta semana, los mercados centrarán toda su atención en la última reunión de la Reserva Federal de 2025, que se celebrará el miércoles. Ya está descontada completamente otra bajada de tipos, hasta el 3,75%, y "no esperamos que la Fed ofrezca ninguna sorpresa en este sentido". Sin embargo, la incertidumbre sobre el tono de las comunicaciones de la Fed sí que es mucho mayor. El gráfico de puntos, que refleja la opinión de cada miembro con derecho a voto sobre la posible trayectoria de los tipos de interés, será clave. Un recorte hawkish podría hacer que el dólar volviera a subir hasta el máximo del rango que ha mantenido recientemente. 

  • EUR: La sorpresa al alza en la inflación de la zona euro respalda nuestra opinión de que el ciclo de recortes del BCE ha llegado a su fin. También refuerza nuestra tesis de que el próximo movimiento del BCE será una subida de tipos y no una bajada, al igual que lo ha hecho la revisión al alza del PMI de noviembre. El PMI compuesto se sitúa ahora en un nivel bastante saludable de 52,8, colocándolo cómodamente en territorio de expansión, y en el nivel más alto de los últimos dos años y medio. Al igual que con el Banco de Inglaterra, tendremos que esperar hasta la próxima semana para presenciar la última reunión del año del Banco Central Europeo. No se cambiarán los tipos de interés y esperamos que Lagarde sugiera a los mercados que no hay apenas apetito para nuevos recortes. A medida que la brecha entre los tipos de interés a ambos lados del Atlántico sigue reduciéndose, esperamos que la moneda común siga contando con un buen apoyo hasta 2026.
  • USD: Los últimos datos del mercado laboral estadounidense siguen enviando señales contradictorias. Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo cayeron la semana pasada a un nuevo mínimo desde la pandemia. Sin embargo, los datos privados muestran un panorama más negativo. En cualquier caso, no observamos indicios de recesión, y el auge de la inversión en inteligencia artificial sigue sustentando la economía estadounidense. Creemos que el mercado puede estar precipitándose a la hora de descontar recortes para 2026, y el gráfico de puntos del FOMC y las comunicaciones de esta semana pueden empezar a apuntar en la dirección contraria. La rotación en el seno del comité introducirá a cuatro presidentes de bancos regionales nuevos en 2026, tres de los cuales esperamos que sean bastante hawkish. A Hassett, alineado con los intereses de Trump, le resultará difícil alcanzar consensos, y esperamos que las reuniones de la Fed se vuelvan cada vez más acaloradas y divididas a medida que pasen los meses.
  • GBP: La libra esterlina sigue repuntando gracias al alivio que ha supuesto el reciente presupuesto del Reino Unido y a las revisiones ligeramente positivas de los PMI la semana pasada, que sugieren que la economía británica no se está ralentizando tanto como se temía. Sin duda, esto ha ayudado a la libra a terminar la semana por delante de todas sus homólogas europeas, así como del dólar. Las expectativas del mercado sobre los tipos del Banco de Inglaterra (como máximo dos recortes más, con un tipo terminal en torno al 3,5 %) nos parecen bastante acertadas. Dado que la economía británica muestra signos de desaceleración, el mercado laboral sigue siendo frágil y la inflación parece haber tocado techo, creemos que es casi seguro que se produzca otro recorte más la semana que viene. Sin embargo, la clave estará en la división de votos entre los miembros del comité y las comunicaciones del banco sobre sus próximos pasos. Los tipos relativamente altos, un crecimiento económico moderado y una Reserva Federal dovish deberían seguir impulsando a la libra en los próximos meses.
01Dec

Las ventas aumentaron el 4,1%, frente al 3,.4% en 2024, con más gasto en ropa, artículos de lujo y servicios. Y se espera un incremento del 6,3% en las ventas durante el Cyber Monday.

Miguel Ángel Valero

Las ventas minoristas de septiembre en EEUU reflejan una desaceleración en la tasa general (+0,2% frente al +0,6% anterior). No obstante, esta moderación llega tras un verano inusualmente fuerte, lo que sugiere una normalización del consumo. Por otro lado, las primeras cifras del Black Friday muestran un incremento interanual del +4,1%, confirmando la resiliencia del consumidor estadounidense. En cuanto a la Reserva Federal, su Libro Beige aportó comentarios cualitativos sobre una evolución del gasto a dos velocidades: los hogares de menores ingresos ajustando sus presupuestos, mientras que los de mayores ingresos mantienen el ritmo de consumo.

Las ventas minoristas del Black Friday avanzan y apuntan a que continúa la resiliencia del consumidor estadounidense: a pesar del cierre del gobierno más largo de la historia en EEUU, la inflación y el menor dinamismo del empleo, una vez más, el gasto de los hogares no se frenó y sigue apoyando la visión de un ciclo económico que se extenderá. 

Las cifras adelantadas por Mastercard muestran que las ventas minoristas (nominales y excluidos automóviles), aumentaron un 4,1% interanual en EEUU durante el Black Friday. Un avance superior al +3,4% del año pasado y con un crecimiento del +1,7% de las ventas en tiendas físicas y +10,4% a través de canales on-line. Destacó el mayor gasto en ropa que subió un 5,7% (online un +6,1% y en tiendas físicas un +5,4%), ya que las bajas temperaturas y las ofertas de temporada animaron el gasto. 

La otra tendencia relevante es un mayor gasto en artículos de lujo y servicios: en este punto en particular, las ventas de joyerías se anotaron crecimientos del +2,75% en agregado (+4,2% en on-line) y el gasto en restaurantes crecieron un +4,5%, una muestra que salir a comer fuera y otras experiencias están ganando peso en un dentro del ritual festivo estadounidense.

Sobre el Cyber Monday, donde el grueso de las ofertas y compras se concentra en tiendas on-line, las expectativas son también alentadoras como muestran las estimaciones de Adobe Analytics que anticipa un aumento del 6,3% de las ventas para este día.

Ebury: el relevo en la Fed deteriora al dólar

El dólar perdió terreno la semana pasada frente a casi todas las principales divisas del mundo, tras filtrarse la noticia de que Kevin Hasset, un fiel seguidor de Trump y partidario de una política monetaria ultra dovish, podría ser elegido para sustituir a Jerome Powell como presidente de la Fed. Las expectativas de una bajada en la reunión de diciembre siguen en aumento, y el tipo terminal de la Fed se sitúa ahora ligeramente por debajo del 3 %. 

"Aunque creemos que el mercado se puede estar precipitando, el dólar retrocedió hacia la mitad del rango que ha mantenido frente a sus principales homólogos desde principios de verano", señala el Análisis del Mercado de Divisas de Ebury. El dólar neozelandés fue la divisa que mejor se comportó la semana pasada, después de que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda insinuara que su ciclo de flexibilización ha llegado a su fin. 

El calendario económico estadounidense sigue en un segundo plano para los mercados, ya que la mayoría de los datos publicados recientemente están bastante desfasados. Sin embargo,  la inflación PCE de septiembre, que se publicará este jueves 4 de diciembre, podría generar algo más de volatilidad esta semana. Más allá de esta publicación, la elección del próximo presidente de la Fed seguirá marcando los titulares. Parece que los próximos pasos de la Fed están teniendo un peso cada vez mayor en los mercados de divisas. La inflación preliminar de la zona euro, que se publicará el martes, también acaparará la atención de los inversores. 

  • EUR Últimamente, el euro parece moverse en función de las expectativas sobre los tipos de interés a ambos lados del Atlántico. Será importante estar atentos al informe preliminar sobre la inflación esta semana, ya que los datos de los distintos países de la zona euro apuntan a una posible sorpresa al alza en el indicador subyacente. Si así fuera, los mercados podrían empezar a descontar una subida de tipos por parte del BCE en lugar de una bajada, como ya ha ocurrido en Suecia con el Riksbank. Este podría ser el catalizador necesario para que el euro se aprecie gradualmente, como esperamos que lo haga en 2026. El resto de la semana contaremos con varios discursos de miembros del Banco Central Europeo, incluida la presidente Lagarde. También estaremos atentos a las ventas minoristas, que se publicarán el jueves, y la revisión del PIB del tercer trimestre, que se conocerá el viernes.  
  • USD Los datos, por lo general desfasados, que llegan desde EEUU tras el cierre del Gobierno no han cambiado significativamente el panorama de la economía estadounidense, por ahora. El crecimiento se mantiene estable, la creación de empleo es moderada, pero aún no hay signos de una reducción significativa de la mano de obra. Si bien el mercado está descontando un recorte de la Fed en la reunión de diciembre, y más bajadas el año que viene, creemos que estas expectativas podrían acabar frustrándose. Sea cual sea el partidario de Trump que sea escogido como presidente de la Fed, la rotación habitual que se produce en el seno de la institución introducirá voces más hawkish a partir de enero, y creemos que cada reunión del FOMC del año que viene acogerá un intenso debate sobre la conveniencia de llevar a cabo nuevas bajadas. La inflación se mantiene obstinadamente elevada en el 3 % y no da señales de remitir, sino todo lo contrario, por lo que es probable que el apetito por un ritmo agresivo de recortes sea mínimo. 
  • GBP El anuncio del Presupuesto de otoño no acabó generando demasiada volatilidad en los mercados, tal vez porque gran parte de su contenido se había ido filtrando cuidadosamente durante las dos últimas semanas. Los inversores también se sintieron reconfortados por el margen fiscal que introdujo el Gobierno (22.000 millones de libras frente a los 9.900 millones anteriores), lo que debería reducir la probabilidad de nuevas subidas de impuestos en el futuro. Sin embargo, tenemos tres grandes preocupaciones: a) el carácter diferido de las subidas de impuestos, y en particular de la congelación de los umbrales del impuesto sobre la renta, b) el presupuesto tendrá un impacto nulo en el crecimiento, y c) la información poco veraz ofrecida por el Partido Laborista con respecto a la magnitud del agujero que existe las cuentas públicas del país. Por ahora, la amenaza para el mercado de bonos del Estado parece haberse disipado, y la eliminación de la incertidumbre presupuestaria podría dar lugar a un modesto repunte de la libra esterlina hasta finales de año. Dicho esto, la presión sobre la ministra Reeves hace poco probable que todo vaya sobre ruedas a partir de ahora, y las acusaciones de engaño por parte del Gobierno y de manipulación del mercado no cesarán en el corto plazo. No hay mucho que destacar en la agenda económica o política de esta semana, por lo que la atención pasará ya a la decisión del Banco de Inglaterra sobre los tipos de interés del 18 de diciembre, con otra bajada ya casi totalmente descontada por los mercados de swaps.

UBS

El dólar estadounidense registró su mayor caída semanal en cuatro meses, a medida que aumentaba la confianza en un recorte de tipos por parte de la Reserva Federal en diciembre. Aunque la mayor parte del ajuste a la baja del dólar ya se ha producido, aún vemos margen para algo más de debilidad en los próximos meses:

  • La reciente falta de datos macro en EEUU probablemente no frenará la relajación de la Fed.
  • Un cambio en la dirección de la Fed podría reforzar el sesgo hacia más recortes.
  • La diversificación estructural fuera del dólar no se revertirá de forma rápida. 

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “aunque el dólar ya se ha debilitado de forma significativa, prevemos nuevas caídas en los próximos meses. Mantenemos una visión 'Atractiva' sobre el euro, el dólar australiano y la corona noruega, y preferimos posiciones largas en determinadas divisas de mercados emergentes con mayor rendimiento frente a las de bajo rendimiento”.

Y añade: “además, la debilidad del dólar, la caída de los tipos reales, la incertidumbre geopolítica y las crecientes preocupaciones fiscales seguirán respaldando la demanda de oro, al que damos una calificación de 'Atractivo', con un objetivo a mediados de 2026 de 4.500$/onza. La depreciación del dólar también impulsa los beneficios de las empresas estadounidenses, ya que los ingresos generados en el exterior se traducen en mayores resultados. Esperamos que el beneficio por acción del S&P 500 crezca un 11% este año y un 10% en 2026, lo que podría situar el índice en 7.700 puntos a finales de 2026”.

28Nov

Para HelpMyCash, es un buen momento para plantearse seriamente el cambio a un tipo fijo, sobre todo si se tienen dificultades para soportar subidas adicionales de la cuota de la hipoteca.

Miguel Ángel Valero

Diego Barnuevo, analista de Mercados de Ebury, cree que el Euribor a 12 meses cerrará un cuarto mes al alza y ya se encuentra ahora por encima de la cota del 2,2%. El repunte se produce en un contexto inflacionario benigno, con el indicador general cayendo al 2,1% en octubre y la inflación subyacente, que no tiene en cuenta elementos más volátiles como la energía, la alimentación, el alcohol o el tabaco, permaneciendo en el 2,4% por segundo mes consecutivo.

Con respecto a las expectativas para la inflación en los próximos años, el BCE actualizará sus pronósticos en su próxima reunión de diciembre, pero no se esperan grandes cambios con respecto a los de septiembre. El BCE predecía en sus últimas proyecciones que la inflación general se situaría en el 1,7% a finales de 2026 y en 1,9% a finales de 2027, y la subyacente en 1,9% y 1,8%, respectivamente.

A pesar de que el crecimiento de los precios podría caer por debajo del objetivo del 2% en los próximos años, no se espera que el BCE vuelva a estimular la economía mediante bajadas de tipos. La economía ha capeado el temporal este año y parece que el año que viene el BCE pasará el relevo al gobierno de Merz, para que, mediante su política fiscal expansiva, apuntale el crecimiento europeo en 2026.

Durante el mes de noviembre la Eurozona consiguió sostener una actividad económica sólida, que ya se había acelerado en el mes previo, tal y como reflejan las encuestas del PMI. El indicador compuesto se situó en 52,4, mínimamente por debajo de las expectativas, pero holgadamente por encima del nivel de 50 que separa la expansión de la contracción. A esta buena noticia hay que sumarle la revisión al alza del PIB del tercer trimestre en 0,1 punto porcentual.

"Por todo ello, seguimos pensando que el BCE ha dado por acabado su ciclo de recortes y no esperamos que mueva ficha en la reunión de diciembre. Por ello, el Euribor debería acabar el año cerca de la cota actual del 2,2%"

HelpMyCash

Los hipotecados a tipo variable no ganan para sustos últimamente, señalan por su parte en el comparador financiero HelpMyCash. El Euribor a un año, que es el índice con el que se calcula su interés, se apuntará en noviembre su cuarta subida consecutiva: terminará el mes con un valor medio de alrededor del 2,217%; por encima del 2,187% de octubre. Se trata de su mayor registro desde marzo de 2025, que fue precisamente la última vez en la que esta referencia superó el 2,2%. Pero ¿cómo afectará eso a los titulares de una hipoteca variable? 

El analista hipotecario del comparador financiero, Miquel Riera, explica que “solo se verán perjudicados aquellos a los que les toque una revisión semestral en las próximas semanas”. “Los hipotecados con actualización anual, en cambio, notarán una leve bajada en sus cuotas mensuales”, afirma, aunque matiza que ese abaratamiento tiene fecha de caducidad.

Esta distinción se debe al método usado por los bancos para calcular las cuotas de las hipotecas variables. El tipo de interés de estos productos suele actualizarse una vez al semestre o al año, en función de lo indicado en el contrato, a contar desde la fecha en la que se firmó la escritura. Llegado el momento, si el Euribor ha subido respecto al valor registrado en la anterior revisión, las mensualidades se encarecerán, mientras que si ha bajado, éstas se abaratarán.

Según Riera, el valor del Euribor  de noviembre será superior al registrado hace seis meses: 2,081% en mayo de 2025. En consecuencia, las hipotecas variables que se revisen semestralmente durante las próximas semanas sufrirán un encarecimiento. Por ejemplo, para un préstamo medio de 150.000€ a 25 años con un tipo de Euribor más 1%, las cuotas subirán de 717 a 728€ mensuales, lo que supondrá un aumento de unos 11 al mes y de más de 60 al semestre.

En cambio, este índice se mantiene por debajo del valor registrado hace un año (2,506% en noviembre de 2024), por lo que las hipotecas con revisión anual seguirán abaratándose. Para el mismo ejemplo anterior, las cuotas descenderán de los 751 a los 728€ mensuales, lo que supondrá un ahorro de 23 al mes y de casi 280 euros al año.

Pese a que el Euribor ya suma cuatro meses al alza, el analista de HelpMyCash asegura que no debe cundir el pánico. Y es que las últimas subidas de este índice responden a un “proceso de normalización”, a su juicio, que se explica por los diferentes movimientos que ha llevado a cabo el BCE a lo largo de este año.

Miquel Riera recuerda que el Euribor representa el interés al que los principales bancos se prestan el dinero entre ellos. Por lo tanto, su evolución depende en gran medida de la política monetaria del BCE si se espera que baje sus tipos, el índice se adelanta y desciende, mientras que si el pronóstico es que se producirán subidas, la tendencia es la contraria.

Según el especialista hipotecario de HelpMyCash, “el Euribor cayó del 2,525% al 2,079% entre enero y julio de 2025 porque se esperaban numerosos recortes de tipos del BCE”. Sin embargo, los ha mantenido congelados desde julio, precisamente, por lo que “el índice se ha corregido y ha subido ligeramente a lo largo de los meses posteriores”, explica Riera.

De cara a los próximos meses, las previsiones apuntan a que el BCE mantendrá congelados sus tipos. Por este motivo, desde HelpMyCash pronostican que el Euribor se mantendrá relativamente estable hasta finales de este año y durante la primera mitad de 2026; sin caídas abruptas ni incrementos desproporcionados.

La cuota se puede blindar

¿Cómo afectará eso a los hipotecados a tipo variable? Los que tengan revisiones semestrales notarán subidas en sus cuotas cuando les toque la actualización, mientras que los préstamos hipotecarios con revisión anual empezarán a encarecerse en primavera, teniendo en cuenta que el Euribor cotizaba al 2,143% en abril de 2025. Sin embargo, existe un método para evitar ese aumento de la cuota: pasarse al tipo fijo.

La economista y cofundadora de HelpMyCash, Olivia Feldman, afirma que “es un buen momento para plantearse seriamente el cambio a un tipo fijo, sobre todo si la idea es permanecer en la vivienda hipotecada a largo plazo y la economía doméstica tendría dificultades para soportar subidas adicionales de la cuota”. Y es que la banca todavía ofrece intereses fijos competitivos, de alrededor del 2,5% o hasta por debajo, pero no lo hará eternamente: numerosas entidades ya han empezado a encarecer sus ofertas.

Para conseguir un buen tipo fijo, Feldman aconseja contactar con varios bancos, comparar condiciones y no alargar el proceso más de la cuenta. Según la economista, “nada garantiza que las buenas condiciones actuales se mantengan si el Euribor sigue subiendo o si el BCE endurece aún más su discurso”, así que conviene darse cierta prisa.

17Nov

Más allá de las elevadas valoraciones, la creciente interdependencia entre las compañías del sector de la IA podría convertirse en un problema. Cada vez resulta más complejo identificar si una empresa actúa como cliente, socio estratégico, inversor o competidor. El sector de la IA parece haberse vuelto casi autosuficiente.

Miguel Ángel Valero

Con la montaña rusa arancelaria de Trump en marcha, y saliendo del cierre del gobierno más prolongado de la historia de EEUU,, el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial (IA) continúa impulsando las cotizaciones bursátiles cada vez más alto. Desde el lanzamiento de ChatGPT, tan solo 41 valores vinculados a la IA explican el 75% de las ganancias en el índice S&P 500. “Las valoraciones de la renta variable estadounidense han alcanzado máximos históricos, la concentración es extraordinariamente elevada. Y, a corto plazo, parece que aún existe margen para nuevas subidas”, afirma Vincenzo Vedda, director de Inversiones de DWS.

Más allá de las elevadas valoraciones, la creciente interdependencia entre las compañías del sector de la IA podría convertirse en un problema. Cada vez resulta más complejo identificar si una empresa actúa como cliente, socio estratégico, inversor o competidor. El sector de la IA parece haberse vuelto casi autosuficiente. 

Vedda considera que la diversificación es imprescindible, incluso dentro del propio segmento de renta variable: “Ahora volvemos a mostrarnos más constructivos respecto a la renta variable alemana, que apenas se ha movido desde finales de mayo”. Los efectos positivos de los ambiciosos programas públicos de gasto en defensa e infraestructuras deberían notarse el próximo año, lo que pondría fin a la actual etapa de estancamiento de precios.

En cuanto a los bonos corporativos europeos Investment Grade, se han realizado ligeros ajustes a la baja en la valoración de DWS. Los diferenciales frente a los bonos soberanos se han reducido considerablemente, situándose actualmente en apenas 76 puntos básicos (pb). Esto implica que el margen de protección frente a posibles sorpresas negativas es limitado. No obstante, esta clase de activo continúa respaldado por un entorno favorable, y con una demanda que se mantiene en niveles sólidos.

Los expertos de DWS citan los asuntos que están marcando la evolución de los mercados de capitales:

  • Economía: 
    • el crecimiento de la zona euro supera las expectativas, aunque Alemania sigue estancada. Los datos sobre el crecimiento económico de la zona euro en el tercer trimestre de 2025 sorprendieron positivamente: un avance del 0,2%, frente a la expectativa del 0,1%. Más destacable aún fue el comportamiento de la economía francesa, que creció un 0,5%. Y, como era previsible, la economía alemana se mantuvo estancada. 
    • En EEUU, la confianza del consumidor ha disminuido ligeramente. Se observa una visión cada vez más crítica sobre las perspectivas laborales y de ingresos.
  • Inflación:
    • la zona euro se aproxima al objetivo del 2%. En Alemania, la tasa de inflación descendió ligeramente hasta el 2,3% en octubre (tras el 2,4% registrado en septiembre), debido principalmente al descenso de los precios de la energía. La inflación se mantuvo alta, en el 3,5%, en el sector servicios. En general, la zona euro va por buen camino para alcanzar su objetivo de inflación del 2%. 
    • En EEUU, los riesgos de inflación siguen siendo elevados. Es demasiado pronto para afirmar si los aranceles provocarán un aumento generalizado de los precios o si los fabricantes se conformarán con márgenes más bajos.
  • Bancos centrales: 
    • se esperan nuevos recortes de tipos en EEUU. No fue una gran sorpresa que la Reserva Federal de Estados Unidos recortara sus tipos de interés oficiales en 0,25 puntos porcentuales, situándolos en el rango del 3,75% al 4%. Sin embargo, si llamó la atención que su presidente, Jerome Powell, subrayara explícitamente que un nuevo recorte en diciembre no está garantizado. 
    • Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios sus tipos de interés de referencia en el 2,0%.
  • Riesgos: 
    • Si la Reserva Federal no recorta los tipos de interés como se espera, o si las fuertes inversiones en inteligencia artificial no generan los retornos superiores que se anticipan, los mercados bursátiles estadounidenses, que cotizan a precios muy elevados, podrían verse bajo presión. 
    • La inestabilidad política en Francia, unida a un elevado nivel de deuda pública, conforma una combinación explosiva tanto para el país como para el conjunto de la Unión Europea. 

“Todavía hay numerosos valores con dividendos atractivos”

“Y los ganadores siguen siendo los valores tecnológicos. Igual que el equipo de fútbol alemán Bayern de Múnich en los últimos años: aunque hay muchos competidores, al final siempre gana el mismo. Ser exitoso con una estrategia basada en dividendos en un entorno así resulta bastante complicado”, afirma Thomas Schüßler, gestor del mayor fondo value de Europa. Aun así, se muestra satisfecho con los resultados obtenidos en lo que va de año. Su estrategia se centra en seleccionar valores infravalorados, con rentabilidades por dividendo superiores a la media, balances sólidos y beneficios consistentes. Y todavía hay muchos que cumplen con estos criterios. Actualmente, muestra preferencia por el sector financiero, de bienes de consumo, farmacéutico y también el petrolero.

A diferencia del MSCI World, donde las acciones estadounidenses representan aproximadamente el 74%, solo cerca del 30% de la cartera de Schüßler está invertida en EEUU. Debido a las elevadas valoraciones de la renta variable estadounidense, las rentabilidades por dividendo han caído del 2% a una media del 1,1%. En este sentido, las acciones europeas siguen en mejor posición. Schüßler concluye: “Aunque las rentabilidades por dividendo también han disminuido en Europa, siguen situándose en un nivel interesante, en torno al 3%”.

Hay numerosas empresas consolidadas y no excesivamente caras que deberían beneficiarse, tanto del crecimiento de la economía mundial como del de EEUU. Schüßler apenas puede aprovechar el auge de la inteligencia artificial, ya que las compañías del sector suelen ofrecer dividendos poco relevantes. Sin embargo, observa con cautela sus elevadas valoraciones: “El componente especulativo de los valores tecnológicos estadounidenses es, hablando con franqueza, muy elevado. La especulación en sí no es necesariamente un problema, pero cuando se generaliza, el riesgo de correcciones aumenta de forma considerable”. Lo que Schüßler considera especialmente llamativo es el bajo nivel de confianza del consumidor estadounidense —actualmente tan reducido como en 2009—, un dato que, sin embargo, no parece frenar la euforia de los inversores.

Schüßler centra ahora su atención en valores europeos y también asiáticos. Y en el oro. “Este fuerte repunte del oro, que lo ha convertido en un activo con una rentabilidad tan notable, me ha sorprendido. Para mí, el oro es sobre todo un instrumento de diversificación”, explica. En el pasado, la correlación entre el precio del oro y el mercado bursátil ha sido con frecuencia negativa. Otro elemento de diversificación del riesgo que actualmente favorece son los bonos alemanes a corto plazo. 

Sin embargo, los bitcoins, que cada vez se negocian más en el debate público como “oro digital”, no constituyen, a su juicio, un instrumento de diversificación adecuado. Se negocian como las acciones tecnológicas: si las acciones tecnológicas caen, el bitcoin también lo hará. 

La conclusión de Schüßler es clara: “No hay motivo para rehuir los mercados de bursátiles, pero sí hay muy buenas razones para centrarse más en la diversificación”.

UBP: "No hay indicios inmediatos de una burbuja"

En el 'House View' Bien situados en un mercado en niveles elevados, de UBP correspondiente a noviembre, Michaël Lok, Group CIO and Co-CEO, afirma que “con un sólido aumento del 28% en los beneficios trimestrales, el sector tecnológico evidencia que no hay indicios inmediatos de una burbuja en el mercado”.

El informe destaca cuatro conclusiones:

  • La revisión al alza de nuestra previsión de crecimiento para EEUU en 2026 refleja una mayor inversión corporativa, un gasto resiliente en los hogares y un esperado relajamiento de la política monetaria.
  • En línea con un entorno económico favorable en EE.UU., hemos elevado la calificación del high yield corporativo a un rating de 4/5.
  • La temporada de resultados en EEUU ha transmitido un mensaje tranquilizador, con el crecimiento de los beneficios reafirmando nuestra preferencia por el mercado estadounidense.
  • Aunque las perspectivas para los mercados privados siguen siendo en general favorables, el aumento de las preocupaciones crediticias nos ha llevado a reducir nuestra calificación a 3/5.

“Invertir en un entorno en el que la mayoría de las clases de activos cotizan en niveles de valoración récord presenta desafíos. Normalmente, ello se traduce en menores rendimientos esperados a largo plazo y en una mayor volatilidad a corto plazo, especialmente ante posibles shocks externos. Para proteger los resultados acumulados en lo que va de año, hemos incrementado de forma proactiva las coberturas de las carteras", explica. 

UBP ha revisado al alza nuestra previsión de crecimiento económico de EE. UU. para 2026, desde un rango del 1–1,5% hasta un nivel más cercano al 2,%. Esta mejora responde a varios factores, entre ellos el aumento de las inversiones en IA, la resiliencia del gasto de los consumidores y el impacto anticipado del futuro relajamiento monetario por parte de la Reserva Federal. A escala global, se espera que el crecimiento se vea impulsado por importantes medidas de estímulo fiscal en EEUU, Alemania, Japón y, potencialmente, China.

En el plano corporativo, la temporada global de resultados se acerca a su fin, con las compañías presentando, una vez más, sólidos resultados que han superado las expectativas de los analistas. En renta variable, la temporada de resultados del tercer trimestre en EEUU ha sido tranquilizadora, con un crecimiento de beneficios que alcanza un impresionante 15% interanual, muy por encima de la estimación inicial del 7,6%. Esta fortaleza se debe en gran parte al dominio de la IA en los mercados bursátiles, con el sector tecnológico registrando un notable crecimiento de beneficios del 28% (excluyendo Nvidia, que aún no ha presentado resultados). 

La sólida inversión en semiconductores, infraestructura en la nube y hardware relacionado con la IA ha seguido impulsando el crecimiento de los beneficios del sector tecnológico, reforzando la confianza de los inversores en tendencias estructurales a largo plazo. Resulta alentador que  el crecimiento de los beneficios también se está ampliando más allá de la tecnología, con las compañías no tecnológicas registrando un sólido crecimiento del 10,0% en el trimestre. 

Si bien los fundamentales siguen siendo sólidos, las valoraciones están elevadas. "En consecuencia, hemos decidido mantener nuestra asignación actual a renta variable, pero incrementar la protección de las carteras para mitigar riesgos potenciales. En renta fija, hemos elevado la calificación del high yield corporativo a 4/5 (desde 3/5), reflejando el entorno económico positivo en EE. UU.; además, hemos redistribuido parte de la exposición desde préstamos sénior hacia este segmento. La duración de la cartera también se ha ampliado hasta 4,5 años para las carteras en USD y GBP, dado que anticipamos tipos de interés más bajos de cara a 2026. Esta previsión cuenta con el apoyo de la presión de la Administración estadounidense y de la esperada conclusión del endurecimiento cuantitativo. En cuanto a los mercados privados, aunque las perspectivas generales siguen siendo favorables, están aumentando las preocupaciones sobre la calidad crediticia tanto de entidades privadas como cotizadas. Para reflejar mejor estos riesgos, hemos rebajado la calificación de esta subclase de activos a 3/5 (desde 4/5)", subraya.

Putnam: "la IA generará enormes oportunidades e importantes riesgos"

Andy O'Brien, gestor de carteras en las estrategias de Investigación de EEUU de Putnam Investments, ofrece su visión: "Creemos que la IA es la innovación tecnológica definitoria de esta generación, una que transformará de manera fundamental la forma en que las personas viven y trabajan en los próximos años y décadas. Al igual que en ciclos transformadores anteriores, como el auge de Internet, esta ola generará enormes oportunidades de inversión. Sin embargo, también traerá importantes riesgos, ya que muchos de los primeros participantes probablemente no alcanzarán sus ambiciosos objetivos y muchas empresas consolidadas enfrentarán nuevas disrupciones".

Los casi 500.000 millones$ previstos en gasto de infraestructura a gran escala para 2025 se citan con frecuencia como evidencia de un comportamiento similar a una burbuja. Aunque cualquier expansión de gran envergadura conlleva el riesgo de un exceso de oferta temporal, "nuestra opinión es que los niveles elevados de inversión pueden variar de un año a otro, pero en última instancia se mantendrán hasta finales de la década. Esto estará respaldado por tres factores que perduran en el tiempo: la validación continua de las leyes de escalado de la IA y las mejoras de rendimiento con mayor capacidad de cálculo; la adopción creciente de la IA tanto en los mercados de consumo como en los empresariales; y la creciente intensidad de cálculo requerida por modelos cada vez más complejos y capaces de procesar múltiples tipos de datos (multimodales)".

"Seguimos siendo propietarios de beneficiarios líderes de infraestructura de gran capitalización como Nvidia y AVGO, que han capturado gran parte de la creación de valor temprana en la infraestructura de IA. Sin embargo, también nos enfocamos en la ampliación del conjunto de oportunidades, tanto dentro de las capas físicas de la IA (memoria, almacenamiento y energía) como en la capa de implementación (software, servicios y videojuegos), donde esperamos que surja la próxima etapa de creación de valor", añade.

Ebury: los mercados de divisas, escépticos

La inestabilidad de la semana pasada en los mercados bursátiles y las acciones tecnológicas no se trasladó a los mercados de divisas. Las divisas del G10 cotizaron en rangos estrechos, con la excepción del franco suizo, que se recuperó con fuerza tras la noticia del acuerdo comercial con EEUU que reduce los aranceles suizos al nivel europeo, y el yen japonés, que cayó debido a las preocupaciones sobre el despilfarro fiscal y monetario. 

Aunque el cierre del Gobierno estadounidense ha terminado, sigue habiendo incertidumbre sobre qué informes económicos se publicarán y cuándo. La decisión de la Fed en diciembre dependerá totalmente de estos datos, por lo que los mercados de divisas se están manteniendo escépticos hasta que se despejen las dudas sobre el estado de la economía estadounidense. Esta semana, la atención se centrará en la reanudación de las publicaciones económicas estadounidenses. El jueves 20 de noviembre se publicará el informe de empleo de septiembre, que probablemente será el dato que más mueva a los mercados esta semana. También se seguirán de cerca las actas de la reunión de octubre de la Reserva Federal y los datos de inflación del Reino Unido, que se publicarán el miércoles 19, así como la publicación de los índices de gestores de compras (PMI) el viernes 21. A finales de esta semana deberíamos tener una idea más clara con respecto a los próximos pasos de la Fed y del Banco de Inglaterra. La reacción del mercado de bonos soberanos a los últimos titulares sobre el presupuesto será clave para la libra esterlina. 

  • EUR El BCE se encuentra en una situación más fácil que el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal. Ya ha completado en gran medida su ciclo de recortes, la inflación está cerca del objetivo y no muestra una tendencia al alza. El mercado laboral está mostrando resiliencia y sigue creando empleo, en general, aunque con grandes variaciones entre países. En nuestra opinión, los temores sobre el déficit fiscal francés se ven compensados en gran medida por la relajación fiscal en Alemania, y seguimos pronosticando una suave tendencia ligeramente al alza del euro en los próximos meses. Esta semana no hay muchas noticias económicas de primer orden procedentes de la zona euro. Las cifras de inflación de octubre se publicarán el miércoles, aunque se trata simplemente de estimaciones revisadas, por lo que es poco probable que tengan un impacto significativo en el euro. En cambio, prestaremos mayor atención a las cifras preliminares del PMI de noviembre, que se publicarán el viernes y que se espera que muestren otro mes de sólido crecimiento de la actividad empresarial. La presidenta del BCE, Lagarde, también hablará a finales de la semana, pero dudamos que vaya a causar demasiado revuelo.
  • USD El cierre del Gobierno estadounidense finalizó la semana pasada, tras alcanzarse un acuerdo entre demócratas y republicanos para financiar el Gobierno federal al menos hasta enero. Los escasos datos privados publicados en las últimas dos semanas sugieren que la creación neta de empleo se ha agotado recientemente, aunque todavía no existen demasiados indicios de despidos masivos. Sin embargo, el dólar se ha mostrado resiliente, ignorando tanto la incertidumbre como los indicios de una posible desaceleración debido al giro hawkish de la Reserva Federal. Otro acontecimiento destacable es la disposición de Trump a reducir los aranceles para intentar bajar el coste de vida de los estadounidenses, lo que supone un reconocimiento implícito de que los aranceles son inflacionistas y de que es más probable que el nivel medio de los aranceles baje a medio plazo y no suba. Como hemos mencionado, esta semana todas las miradas estarán puestas en la publicación del informe de empleo de septiembre, que se dará a conocer el jueves, en vez del viernes como suele ser habitual. 
  • GBP El cambio radical del Gobierno laborista la semana pasada con respecto al aumento del impuesto sobre la renta intensificó el nerviosismo en el mercado de bonos del Reino Unido. Los bonos soberanos se vendieron durante todo el viernes tras el anuncio, y el Reino Unido vuelve a liderar este último episodio de subida de rendimientos entre los países del G10. Las acciones británicas también se resintieron. Los datos sobre el empleo de septiembre y octubre publicados la semana pasada confirmaron la tendencia a la baja del mercado laboral, con un aumento del desempleo y recortes de plantilla por parte de las empresas. Las débiles cifras del PIB coronaron una semana sombría para el Reino Unido y la libra esterlina. La venta masiva en el mercado de bonos del Estado y la inflación obstinadamente alta complican lo que debería ser la respuesta obvia del Banco de Inglaterra ante este debilitamiento de la economía: la reducción de los tipos de interés. 
11Nov

Las encuestas reflejan una cierta victoria política para los demócratas, con el índice de aprobación del presidente en el punto más bajo de su mandato actual: un 43%.

Miguel Ángel Valero

Siete senadores demócratas y uno independiente se unieron a la bancada republicana y consiguieron sacar adelante la iniciativa para reabrir el Gobierno. La norma extiende la financiación de los presupuestos gubernamentales relacionados con la construcción militar, la función legislativa y los programas agrícolas hasta septiembre del próximo año. El resto de los segmentos presupuestarios se financiarán hasta el 30 de enero, fecha en la que podría producirse un nuevo cierre parcial del Gobierno.

Además, se reconoce el pago de los salarios atrasados y la reincorporación de cualquier funcionario despedido durante los días que duró el cierre. También se adquirió el compromiso de someter a votación en el Senado, durante diciembre, una norma que prolongue el programa de subvenciones de los seguros de salud del Affordable Care Act, principal demanda del bloque demócrata. No obstante, una votación no garantiza la aprobación de dicha norma.

La norma ya viaja a la Cámara de Representantes, donde espera ser aprobada el miércoles 12 de noviembre, para que como pronto ese mismo día Trump firme y ponga fin al cierre de Gobierno más largo de la historia. 

A partir de la próxima semana se comenzará a tener mayor visibilidad sobre los datos macroeconómicos, aunque no de forma inmediata, ya que muchas cifras tardarán en comunicarse debido a que no se estuvieron recolectando estadísticas durante el cierre. Es probable que los primeros datos relevantes que se publiquen sean los de empleo correspondientes a septiembre, mientras que las cifras más actuales —como el PIB del tercer trimestre, la inflación de octubre, el empleo de octubre y los datos de ingreso y gasto público— se conocerán a lo largo de las primeras semanas de diciembre.

El problema se pospone hasta el próximo año, y los demócratas han decidido cesar la presión sobre los republicanos a poco más de una semana del Día de Acción de Gracias, momento en el que los retrasos en el tráfico aéreo podrían haber tenido un impacto significativo en el ánimo de los ciudadanos. Sin embargo, las encuestas reflejan una cierta victoria política para los demócratas, con el índice de aprobación del presidente en el punto más bajo de su mandato actual: un 43%.

Las consecuencias económicas podrían reflejarse en los datos mensuales, aunque en el agregado trimestral los efectos deberían ser prácticamente nulos, dado que se restituirán los pagos y los empleos perdidos durante el cierre. Por tanto, se apunta  un final del año con abundante información macroeconómica por analizar, pero con la convicción de que este cierre de Gobierno no tendrá una influencia material en la evolución de un ciclo económico que seguirá en marcha. 

Ebury: el efecto riqueza en la Bolsa y la inversión en IA impulsan al dólar

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, asegura en su Análisis Semanal del Mercado de Divisas que habrá que seguir muy de cerca la evolución de la Bolsa estadounidense, “ya que el efecto riqueza y la inversión en inteligencia artificial probablemente hayan supuesto un respaldo importante para el dólar en los últimos meses”. Los analistas de Ebury creen que la Administración federal debería reanudar su funcionamiento esta semana, lo que haría posible empezar a recibir algunos datos económicos próximamente. “Se especula que los datos de empleo de septiembre podrían publicarse pocos días después de la reapertura, pero los de inflación de octubre, cuya publicación está prevista para este jueves, podrían no salir a la luz, al menos esta semana. Otros datos, también, podrían no conocerse hasta dentro de un tiempo o incluso haberse perdido para siempre”, comentan.

Mientras que las acciones tecnológicas tuvieron su peor semana desde el Día de la Liberación, el mercado de divisas no se vio demasiado alterado por estas caídas relacionadas con la IA. Las divisas del G10 se movieron en rangos estrechos, mientras que algunas divisas de mercados emergentes registraron ganancias modestas. La libra esterlina capeó bien el giro dovish del Banco de Inglaterra y se apreció ligeramente frente al dólar. El perdedor de la semana fue el dólar neozelandés, que cayó tras la publicación de unos datos del mercado laboral que decepcionaron a los inversores. 

Dado que se espera que la Administración federal estadounidense reabra esta semana, podríamos empezar a recibir datos económicos en los próximos días, mientras que otros podrían no salir a la luz hasta dentro de un tiempo o incluso haberse perdido para siempre.

  • EUR: El euro ha vuelto a subir hasta situarse cerca de la cota de 1,16 frente al dólar estadounidense, a pesar de que la semana pasada se desarrollase sin demasiadas novedades. La gran excepción fue el dato de ventas minoristas de septiembre, que sorprendió ligeramente a la baja. Esta semana, la única publicación destacable será la primera revisión del PIB del tercer trimestre. Creemos que se confirmará la modesta mejora en la actividad económica europea, como ha quedado de manifiesto en los últimos PMI de actividad empresarial. Todo ello debería respaldar el final de ciclo del BCE. Por otro lado, seguimos esperando más indicios del estímulo fiscal alemán anunciado a principios de año y su impacto en la economía de la eurozona. Esto podría ser el catalizador necesario para que el euro vuelva a apreciarse frente al dólar.
  • USD:  Los escasos datos privados y públicos estadounidenses que hemos recibido en las últimas semanas continúan apuntando a una debilidad en la creación de empleo, a pesar de que los despidos se mantienen en niveles muy bajos. El informe Challenger de la semana pasada reflejó un aumento en los despidos, pero no hemos prestado demasiada atención a este dato, ya que, históricamente, no ha sido un indicador demasiado fiable. Dado que la Administración federal debería reanudar su funcionamiento esta semana, podríamos empezar a recibir algunos datos económicos próximamente. Se especula que los datos de empleo de septiembre podrían publicarse pocos días despuésde la reapertura, pero los de inflación de octubre, cuya publicación está prevista para este jueves, podrían no salir a la luz, almenos esta semana. También seguiremos de cerca la evolución de la bolsa estadounidense, ya que el efecto riqueza y la inversión en inteligencia artificial probablemente hayan supuesto un respaldo importante para el dólar en los últimos meses.
  • GBP: El Banco de Inglaterra mantuvo los tipos sin cambios la semana pasada, aunque por muy poco, ya que cuatro de los nueve miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) se mostraron en desacuerdo y abogaron por una bajada inmediata de tipos. No esperábamos que se produjeran tantas disensiones. Las comunicaciones parecieron allanar el camino para una mayor relajación monetaria al incidir en el debilitamiento del crecimiento y del mercado laboral. Asimismo, el banco señaló que la inflación podría haber tocado techo. Aunque todo ello parece apuntar a un recorte en la próxima reunión de diciembre, las marcadas divisiones dentro del comité no lo garantizan, y el gobernador Bailey podría verse forzado a ejercer su voto de calidad. La libra esterlina encajó bastante bien la reunión dovish del Banco de Inglaterra y se recuperó tras sufrir una breve caída. Mientras esperamos la publicación del presupuesto de otoño el 26 de noviembre, los datos económicos de esta semanas erán fundamentales, dada la aparente dependencia de ellos por parte del MPC para tomar su próxima decisión. Los datos de empleo publicados este martes han sorprendido negativamente ya que las peticiones de subsidio por desempleo han subido más de lo esperado, al igual que la tasa de desempleo. Por otro lado, se han destruido 22.000 puestos de trabajo entre los meses julio y septiembre. Si el PIB del tercer trimestre, que se publicará este jueves, también sorprende a la baja, todo ello podría allanar el camino del Banco de Inglaterra para bajar los tipos, si bien los presupuestos de otoño jugarán un papel clave en esta decisión.
03Nov

El mayor riesgo proviene justo de la duración de este bloqueo dado que nunca hubo en EEUU un cierre total del Gobierno tan extendido en el tiempo, lo que podría intensificar los efectos negativos de este episodio.

Miguel Ángel Valero

El contador también sigue avanzando en el cierre del Gobierno en EEUU, que esta semana batirá récords. Las negociaciones siguen enquistadas y tras más de trece votaciones a diferentes propuestas, republicanos y demócratas no se ponen de acuerdo sobre cómo financiar las cuentas públicas estadounidenses. A medida que pasa el tiempo la presión para desbloquear esta situación va en aumento: se estima que más de 4.000 millones$ de salarios a los funcionarios no se han pagado en octubre, entre ellos, los del colectivo de controladores aéreos. 

Un efecto que parece ya estar haciendo mella en los aeropuertos americanos dado que este domingo 2 de noviembre se han reportado atrasos considerables e incluso la agencia de Gestión de Emergencias de la Ciudad de Nueva York aseguró que la escasez de controladores en el aeropuerto internacional JFK ha provocado una interrupción temporal de los despegues y la necesidad de que los vuelos con destino a Nueva York fueran retenidos en sus aeropuertos de salida para evitar una mayor congestión.

Unido a ello, al no haber acuerdo para la financiación pública tampoco habría fondos liberados para pagar las ayudas alimentarias (programa SNAP) que ofrecen cobertura a cerca de 42 millones de estadounidenses. 

Además, este fin de semana comenzó también el periodo de inscripción a seguros médicos a través de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), conocida como Obamacare. Unos 20 millones de estadunidenses se han beneficiado hasta ahora de estos subsidios, que expirarían bajo el mandato de Trump y que son uno de los principales puntos de desacuerdo en las negociaciones para reabrir el Gobierno.

En el pasado, estos episodios de paralización han significado una reducción del PIB de entre una y dos décimas a la semana. Un efecto negativo, pero que en gran medida suele ser temporal dado que una vez se retoma el normal funcionamiento del Gobierno se recupera la actividad. En esta ocasión, el mayor riesgo proviene justo de la duración de este bloqueo dado que nunca tuvimos un cierre total del Gobierno tan extendido en el tiempo, lo que podría intensificar los efectos negativos de este episodio – solamente en el Trump 1.0, hubo un cierre de 35 días, pero que en aquella ocasión fue parcial.

El otro efecto de la parálisis de los funcionarios es que no se están pudiendo publicar las estadísticas económicas oficiales en EEUU y una semana más navegaremos mirando los datos macroeconómicos ofrecidos por fuentes alternativas y privadas. Con ello, esta semana en EEUU el protagonismo será para los datos de confianza de los empresarios (ISM de servicios el miércoles 5 de noviembre), mientras que, en ausencia por segundo mes consecutivo de los datos oficiales del mercado laboral, esta semana se publicarán las vacantes (encuesta JOLTS) y serán especialmente relevantes los datos de nóminas privadas de la consultora ADP, que se convertirán en la principal referencia de la salud del empleo. Tras la caída del mes anterior, para octubre se anticipa una recuperación de la contratación (+30 mil puestos de trabajo) que de confirmarse apoyaría al dólar que ha llegado a estar en en máximos desde inicios de agosto, acercándose al nivel de 1,15 EUR/USD.

Eurizon: desaceleración del empleo y más contratación temporal

El informe mensual The Globe, de Eurizon, coloca el foco en cuatro puntos:

  • Los mercados mantienen un tono constructivo, apoyados en unos beneficios empresariales sólidos en Estados Unidos y unas perspectivas de crecimiento global todavía positivas. A pesar del cierre del Gobierno estadounidense, que ha paralizado la publicación de numerosos datos oficiales, la evolución del consumo y los resultados corporativos siguen mostrando resiliencia.
  • La Reserva Federal ha reanudado el ciclo de bajadas de tipos tras un año de pausa, con una inflación moderada y un impacto limitado de las tensiones comerciales. En la Eurozona, el BCE mantiene una política monetaria neutral, con tipos en niveles coherentes con la inflación. La actividad se ve apoyada por los planes de gasto público en defensa e infraestructuras, especialmente en Alemania, mientras que la reciente crisis política en Francia tuvo un efecto solo transitorio.
  • El foco del mes ha estado en los indicadores de alta frecuencia, que han sustituido a los datos oficiales durante el cierre del Gobierno en EEUU. Los índices de Indeed y ASA Staffing reflejan una desaceleración del empleo y un aumento de la contratación temporal, mientras que el consumo se mantiene firme según los datos del Redbook. El mercado inmobiliario también muestra cierta mejora, con precios al alza y tipos hipotecarios a la baja. La Fed de Cleveland estima una ligera moderación de la inflación y el Indeed Wage Tracker confirma una normalización de los salarios.
  • En los mercados financieros, las rentabilidades de la deuda soberana descendieron ligeramente, los diferenciales de crédito se mantienen en niveles reducidos y la renta variable avanzó durante el mes. El euro se estabiliza en torno a 1,16 USD, el dólar podría permanecer débil a corto plazo y el petróleo ronda los 60 dólares por barril tras el alto el fuego en Gaza.

Ebury: el recorte hawkish de la Reserva Federal impulsa el dólar

Tanto el resultado de la votación como la rueda de prensa del presidente Powell pusieron de manifiesto que el posicionamiento generalizado del comité no se inclina necesariamente a favor de más recortes de tipos. Todas las clases de activos reaccionaron cómo cabía esperar: los rendimientos de los bonos del Tesoro se dispararon, los diferenciales crediticios crecieron, las Bolsas cayeron y el dólar se fortaleció frente a todas las principales divisas. La libra esterlina fue la gran perdedora del G10 por el nerviosismo en torno a la presentación del presupuesto este mes. Curiosamente, muchas de las principales divisas de los mercados emergentes se vendieron de forma menos agresiva que las del G10. 

Aún no se vislumbra el final del cierre del Gobierno estadounidense, por lo que no se esperan demasiadas noticias económicas procedentes de EEUU. La excepción será el informe de empleo del sector privado elaborado por ADP, que se publicará el miércoles y recibirá una atención especial por parte de los mercados dada la ausencia de publicaciones económicas. El jueves se reunirá el Banco de Inglaterra y también recibiremos los datos de ventas minoristas de la zona euro. Dado que estas últimas hacen referencia al mes de septiembre, no arrojarán demasiada luz sobre el estado económico actual de la Eurozona.

  • EUR El crecimiento del PIB de la eurozona en el tercer trimestre sorprendió ligeramente al alza y confirmó el aumento de dinamismo económico evidenciado en las últimas encuestas de confianza empresarial. Esta noticia positiva eclipsó en gran medida la reunión anodina del BCE, en la que Lagarde se ciñó estrictamente al guion y dio a entender que, efectivamente, el ciclo de recortes ha llegado a su fin, algo que los mercados ya daban por hecho. El giro hawkish de la Fed ha llevado al euro hacia el extremo inferior del rango de 1,14-1,19 que mantiene desde junio. Dado que la economía de la zona euro sigue mostrándose resiliente y que el enorme paquete fiscal alemán comienza a manifestarse, creemos que la moneda común se encuentra en niveles atractivos de compra. 
  • USD Aunque la Reserva Federal recortó los tipos de interés tal y como se esperaba y solo introdujo cambios menores en su comunicado por la falta de datos económicos, el discurso de Powell fue inequívocamente hawkish. Dejó claro que él recorte de tipos de diciembre no está ni mucho menos garantizado. Además, a lo largo de la semana escuchamos más comentarios hawkish por parte de presidentes regionales de la Fed, que rotarán en 2026 para ocupar puestos con derecho a voto. Esto pone de relieve el desacuerdo que existe entre los responsables de la Fed y los mercados en cuanto al momento en el que se producirán las siguientes bajadas de tipos y la magnitud de las mismas. Mientras esperamos la reapertura del Gobierno federal y la reanudación de las publicaciones económicas, es probable que la atención vuelva a posarse sobre las tensiones entre la Administración Trump y la Reserva Federal. Sin duda, uno de los grandes focos de atención el año que viene será el nombramiento del próximo presidente de la Fed, ya que el mandato de Powell acaba en mayo. 
  • GBP Se espera que la potencial caída de la productividad provoque una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento elaboradas por la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR). Dado el escaso apetito del Partido Laborista por recortar el gasto público y la falta de margen para aumentar la deuda pública, solo queda una posibilidad: que los impuestos se suban más de lo previsto inicialmente el 26 de noviembre. La posible subida de impuestos a las rentas más altas no está siendo bien acogida por los mercados, ya que no solo estaría rompiendo una promesa electoral del Gobierno, sino que además podría tener implicaciones gravísimas para la economía británica en 2026. Para colmo, algunos responsables del Banco de Inglaterra han hecho declaraciones bastante dovish y los mercados descuentan un recorte de tipos el jueves con una probabilidad del 30 %. Seguimos pensando que los halcones se impondrán en la reunión de esta semana y que los tipos se mantendrán intactos, pero es probable que haya un puñado de miembros que voten a favor de una bajada. Por otro lado, se podría argumentar que el bajo rendimiento de la libra esterlina está empezando a crear una oportunidad de compra, sobre todo si el presupuesto de otoño resulta menos perjudicial de lo temido y el Comité de Política Monetaria mantiene los tipos intactos hasta finales de año.
30Oct

Pese a la división dentro de la Reserva Federal, finalmente pondrá fin a su proceso de reducción de balance a partir del 1 de diciembre.

Miguel Ángel Valero

La división existente en la Reserva Federal tras los asaltos de Trump, como publicó Dinero Seguro, provoca que su presidente, Jerome Powell, extreme la cautela y avise que la la bajada de tipos que prácticamente todo el mundo espera para diciembre no está garantizada. Además, la escasez de datos por el cierre de la Administración en EEUU (camino de su segundo mes) incrementa la incertidumbre sobre la evolución del empleo, que preocupa más que la inflación.

Pese a esa división dentro de la Fed, finalmente pondrá fin a su proceso de reducción de balance a partir del 1 de diciembre. Hasta ahora, se permitía el vencimiento de 40.000 millones$ mensuales —35.000 millones en MBS (bonos hipotecarios) y 5.000 millones en bonos del Tesoro—. En el nuevo esquema, todo lo que vence se renueva, aunque se mantiene el proceso de salida de los bonos hipotecarios. Para ello, se seguirán dejando vencer 35.000 millones de dólares en MBS, pero los fondos de las renovaciones se canalizarán hacia bonos del Tesoro. Por tanto, a partir de diciembre, el principal banco central del mundo adoptará una política neutral en cuanto a balance, algo que no ocurría desde finales de 2017.

Ebury: "la trayectoria ya no es tan previsible"

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, explica que “los mercados acudieron a la reunión de la Fed esperando un discurso repetitivo y relativamente dovish, pero un par de sorpresas hawkish tomaron por sorpresa a los inversores. En primer lugar, llamó la atención el voto particular del presidente de la Fed de Kansas, Schmid, que se pronunció a favor de mantener los tipos intactos, lo que puso de relieve la considerable discrepancia que existe entre los miembros del comité, algo que posteriormente subrayó Powell". 

En un contexto en el que la economía envía señales contradictorias, los datos son escasos y el entorno es incierto, la unanimidad en las votaciones del comité parece ser cosa del pasado.

El recorte de 25 puntos básicos (pb) de la Fed en diciembre se daba por hecho. Sin embargo, el comentario que realizó el presidente Powell de que no nada garantiza que se produzca otra bajada en diciembre causó un gran revuelo y provocó que el EUR/USD cayera por debajo de la cota de 1,16. Aunque los mercados siguen inclinándose por otro recorte antes de que acabe el año, ahora ya no parece tan evidente que se vaya a producir. La trayectoria de los tipos de interés ya no parece tan predecible como antes de la reunión. 

"Seguimos apostando firmemente por un recorte en diciembre, a menos que los datos que se publiquen en el ínterin aconsejen lo contrario, suponiendo que para entonces dispongamos de algunos”, señala.

Fidelity: recorte adicional antes de fin de año

Max Stainton, Estratega Senior de Macroeconomía Global en Fidelity International:  la Fed  ha recortado tipos en 25 pb, como se esperaba, situando el rango objetivo de los fondos federales en el 3,75%-4%. El comunicado que acompaña la decisión reitera la preocupación por la evolución del mercado laboral, señalando que “los riesgos para el empleo han aumentado en los últimos meses”, mientras que mantiene un lenguaje más moderado respecto a la inflación, calificándola únicamente como “ligeramente elevada”. 

Esta orientación acomodaticia (o dovish) se ha visto reforzada por el anuncio de un fin anticipado del endurecimiento cuantitativo (Quantitative Tightening o QT, en inglés), que ahora está previsto para el 1 de diciembre. Aunque la mayoría de los analistas esperaban este anuncio en la reunión del FOMC de diciembre, las recientes tensiones en los mercados de financiación parecen haber inquietado al Comité ante la posibilidad de una mayor volatilidad en los tipos de interés, provocada por una ligera escasez de reservas. 

En conjunto, esto sigue evidenciando el giro de la Fed hacia una mayor atención a la evolución del empleo. Sin embargo, en la rueda de prensa, el presidente Jerome Powell ha matizado parte de este mensaje dovish, afirmando que un recorte de tipos en diciembre está “lejos de ser una conclusión inevitable”, lo que ha sacudido a los mercados, que ya descontaban plenamente una nueva bajada. Powell también ha destacado las dos disensiones en la decisión —en ambos sentidos— como prueba de que el Comité “no sigue un rumbo preestablecido”. 

Ha reforzado este tono más agresivo (o hawkish) al sugerir que la incertidumbre de los datos, derivada del cierre parcial del gobierno, podría justificar ser cautelosos respecto a un recorte en diciembre. 

De cara al futuro, a pesar de la insistencia de Powell en que la falta de datos podría traducirse en prudencia ante nuevos recortes, "esperamos que esta escasez de información se traduzca en una postura más dovish. La menor disponibilidad de datos no solo oculta los efectos de los despidos previos realizados por el DOGE, sino que también empezará a generar impactos negativos en el crecimiento a medida que se prolongue. Por ello, prevemos un recorte adicional antes de fin de año, en línea con esta dinámica y con la preferencia revelada por una postura más acomodaticia, evidenciada en el fin anticipado del QT".

Goldman Sachs: el fin del QT no dice mucho sobre la trayectoria de los tipos

Alexandra Wilson-Elizondo, Global Co-CIO de Multi-Asset Solutions en Goldman Sachs Asset Management:"Powell ha hecho énfasis en la dependencia de los datos en 12 discursos únicos en 2025. Poner la política en piloto automático, siguiendo la trayectoria marcada por el “dot plot” (gráfico de proyecciones), a menos que nuevos datos fiables cambien el panorama. Una única publicación de inflación moderada, unas expectativas bien ancladas y señales anecdóticas de enfriamiento respaldan una postura cautelosa hacia la bajada de tipos. Si las condiciones se mantienen, es probable otro recorte de 25 pb en la reunión de diciembre. El fin del ajuste cuantitativo afecta principalmente a la estructura de reservas y al funcionamiento del mercado monetario, y no dice mucho sobre la trayectoria futura de los tipos de interés oficiales. El rango objetivo de los fondos federales sigue siendo la herramienta principal para ajustar las condiciones financieras".

Creand: Powell reafirma la independencia de la Fed

David Macià Pérez, Director de Inversiones y Estrategia de Mercados de Creand Asset Management en Andorra: la Fed rebajó los tipos de interés en un cuarto de punto, a la vez que anunció el fin del Quantitative Tightening (QT). Nada de lo anterior tuvo mucho impacto en los mercados, ya que era exactamente lo que se anticipaba que iba a pasar. Dos votos disidentes, uno que pensaba que el recorte de tipos no era oportuno, y el de Stephen Miran, que hubiera querido una bajada de medio punto. Tampoco lo anterior tiene mayor importancia, sobre todo el de este último, porque compagina cargo con otro en la Casa Blanca.

Lo único que sí tuvo incidencia en los mercados fue cuando Powell señaló en la rueda de prensa que el recorte que los inversores dan sentado para la reunión de diciembre no era para nada algo seguro. Tal vez fuera por la falta de visibilidad, ante la ausencia de datos macro – el gobierno americano sigue cerrado y la mayoría no se calculan. O por tratar de reafirmar la independencia del organismo, ante las presiones de Trump. Es buena noticia que los candidatos a sustituir a Powell, al que le queden 6 meses en el cargo, no se alineasen con Miran.

DWS: las expectativas de recortes son demasiado optimistas

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU: como se esperaba, la Fed redujo las tasas de interés en 25 pb en la reunión de octubre del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés). También se decidió detener la reducción de sus tenencias de valores en diciembre, para equilibrar mejor su cartera. La única sorpresa fue que hubo dos disidentes, en lugar de uno. Se esperaba que Stephen Miran votara a favor de un recorte de 50 pb. Sin embargo, Jeffrey Schmid adoptó una postura agresiva y votó en contra de cualquier cambio. Esto refuerza la idea de que los banqueros centrales están cada vez menos de acuerdo sobre cómo debería evolucionar la política monetaria. Esta idea ya estaba implícita en el gráfico de puntos casi dividido y en los diversos comentarios de la Fed, pero la disidencia agresiva le da más peso.

Esa erosión continua del consenso entre los miembros del FOMC probablemente se deba, en buena parte, al cierre del gobierno, que limita la disponibilidad de datos económicos, especialmente los relacionados con la inflación. La declaración refleja esto, ya que la mayoría de las referencias a datos son retrospectivas. 

"Si bien estamos de acuerdo en que los datos disponibles respaldan la opinión de que los mercados laborales y la inflación no han mejorado repentinamente, de acuerdo con el doble mandato de la Reserva Federal, el riesgo de sorpresas en ambos frentes ya ha aumentado. Además, basándose en un ligero cambio en el lenguaje, la Reserva Federal probablemente espera un crecimiento ligeramente mayor, lo que podría impactar positivamente en el empleo. Sin embargo, esto es difícil de conciliar con el impacto negativo que probablemente tendrá el cierre del gobierno sobre el crecimiento y la contratación en el corto plazo", apunta este experto.

Durante la conferencia de prensa, el presidente de la Fed, Powell, reconoció las diferentes opiniones entre los miembros del FOMC. Mencionó que ha habido intensas discusiones sobre cómo proceder en diciembre y agregó que no se ha tomado una decisión, "ni mucho menos". Una vez más, el recorte se enmarcó como una decisión de gestión de riesgos, dado que pueden ser más profundos los asociados a los mercados laborales frente a los de la inflación, lo que podría cambiar de cara al futuro. Esto es un claro recordatorio a los mercados de que la Reserva Federal no sigue un rumbo preestablecido.

"En general, el resultado está en línea con nuestras expectativas. Mantenemos nuestro pronóstico de una Reserva Federal que recortará las tasas a un nivel neutral, alrededor del 3%, dentro de los próximos doce meses. Sin embargo, el momento de los recortes sigue siendo incierto y las expectativas de recortes consecutivos de las tasas por parte de la Fed probablemente sean demasiado optimistas, dadas las incertidumbres prevalecientes", concluye.
  


 
29Oct

Los analistas creen que el Banco Central Europeo retomará el proceso de bajadas de tipos a partir del segundo semestre de 2026.

Miguel Ángel Valero

A diferencia de la Reserva Federal, que deberá bajar los tipos prácticamente a ciegas por el apagón estadístico provocado por el cierre de la Administración, como publicó Dinero Seguro, el Banco Central Europeo (BCE) afronta la reunión de su Consejo de Gobierno el jueves 30 de octubre con los deberes hechos. Sin novedad en el frente.

Ibercaja: atentos a los datos de crecimiento

Cristina Gavín, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, no espera sorpresas, el BCE mantendrá el tipo de intervención inalterado por cuarta reunión consecutiva, situándose la facilidad de depósito en el 2%. Sin actualización de cuadro macro, y sin cambios esperados en el 'discurso' se anticipa que la reunión no tendrá efectos significativos sobre los mercados.La política monetaria actual llevada a cabo por parte del Banco Central Europeo y su transmisión a la economía real parece satisfacer a los diferentes miembros del consejo. Se mantiene en cualquier caso el mensaje de que es necesario seguir monitorizando la coyuntura económica y tomar decisiones reunión a reunión en función de los datos que se vayan conociendo.

De esta manera, "aunque a día de hoy parece poco probable que asistimos a una nueva bajada en el tipo de intervención, no solo en lo que queda de este año, sino incluso de cara a la primera mitad de 2026, será necesario estar atentos a los datos de crecimiento que vayamos conociendo en la zona euro, ya que una inflación que se mantiene cerca del objetivo del 2%, y unos datos de crecimiento con riesgo claramente a la baja, podrían justificar que la autoridad monetaria retomara su senda de bajadas de cara a la segunda mitad de 2026".

Banca March: el BCE seguirá en modo pausa

"No esperamos novedades y consideramos que va a seguir en modo “pausa”. Con un crecimiento débil y una inflación ya acercándose al objetivo del 2%, la autoridad monetaria europea mantendrá en su reunión del jueves los tipos oficiales inalterados en el 2%", señalan en Banca March.

Ebury: divergencia económica entre Alemania y Francia

Tiempo de pausa y tranquilidad para el BCE. El ciclo de recortes de tipos del BCE parece haber llegado a su fin, al menos de momento, dada la solidez de la actividad empresarial y el aumento de la inflación. "Por fin hemos recibido buenas noticias en el ámbito político europeo este mes. El Gobierno francés no se ha colapsado en los últimos cinco minutos y contando, lo que supone una racha impresionante teniendo en cuenta los precedentes existentes", subrayan en Ebury. 

La zona euro también está mostrando signos de mayor dinamismo económico. El PMI de octubre sorprendió al alza, habiendo subido el índice compuesto a su nivel más alto de los últimos diecisiete meses (52,2). Esto es una muestra de gran resiliencia ante los riesgos bajistas que plantean los aranceles estadounidenses. Sin embargo, el crecimiento de la actividad empresarial no está siendo uniforme en toda la Eurozona dado que estamos observando una creciente divergencia entre el rendimiento económico de las dos principales economías del bloque: Alemania y Francia. La primera ha experimentado un fuerte repunte de la actividad empresarial y, por fin, parece estar cosechando los frutos del enorme estímulo fiscal del Gobierno. Francia, sin embargo, sigue a la zaga y se encuentra sumida en la incertidumbre política. 

Por su parte, la actividad de los servicios es sólida en la Eurozona, mientras que el sector manufacturero, que representa una parte menor de la economía, apenas se mantiene a flote. El componente de precios del informe PMI no ha mostrado cambios drásticos en el panorama inflacionario europeo. Los últimos datos oficiales del IPC armonizado tampoco reflejan grandes cambios. El aumento inesperado de la inflación subyacente, que subió al 2,4 % en septiembre, respalda la postura de mantener los tipos intactos, aunque la relajación de las presiones salariales y la reciente apreciación del euro podrían ejercer una presión a la baja sobre la inflación en los próximos meses.  

Dado que el BCE no actualizará sus previsiones macroeconómicas este mes y que los mercados consideran que no hay ninguna posibilidad de que se produzca otra bajada, los inversores centrarán toda su atención en las comunicaciones del banco. El Consejo de Gobierno reiteró en su reunión de septiembre que los tipos se encuentran "en un buen lugar", un mensaje que han repetido la presidenta Lagarde y otros altos cargos en los últimos días, y que probablemente reiterarán este jueves. "Creemos que el tono de Lagarde en la rueda de prensa será neutral, aunque es posible que se muestre más hawkish dada la mayor resiliencia económica que hemos observado recientemente. Es probable que siga mostrando confianza en la consecución del objetivo inflacionario del 2%. También podría señalar que la relajación de las presiones salariales contribuirá a que la inflación se mantenga en torno al objetivo en el horizonte de previsión. Esto respaldaría la postura de no recortar los tipos en el futuro cercano", añaden en Ebury.

"A diferencia de la Fed, creemos que es muy improbable que el BCE vuelva a bajar los tipos este año, ya que los últimos datos económicos han elevado aún más el listón para recortarlos. Los mercados están sopesando la posibilidad de un recorte en 2026, y ahora mismo los swaps asignan una probabilidad de en torno el 50 % de que se produzca una nueva rebaja a mediados del año que viene. En cualquier caso, hay pocas posibilidades reales de que se produzca un ajuste de tipos en los próximos meses, y cualquier debate al respecto parece prematuro de momento", concluyen.

Mediolanum: esperar y observar

Niall Scanlon, gestor de Carteras de Renta Fija en MIFL (Mediolanum International Funds): "Esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión de octubre, en línea con las perspectivas del mercado, y que reafirme su postura actual de 'esperar y observar'. El BCE quiere mantener los tipos en los niveles actuales durante un tiempo, y dado que en esta reunión no se publicarán las nuevas previsiones económicas, no hay un catalizador que justifique un cambio significativo en el mensaje del Consejo de Gobierno del BCE".

En su última reunión de septiembre, la presidenta Christine Lagarde dejó claro que el umbral para aplicar medidas de estímulo adicionales sigue siendo alto y que el BCE se siente cómodo pasando por alto las leves desviaciones a la baja de la inflación proyectada para 2026 y 2027. Desde entonces, las declaraciones de los miembros del Consejo de Gobierno del BCE han reforzado esta visión, ya que la mayoría parece considerar que el tipo de interés actual es, en líneas generales, neutral, y que no hay necesidad urgente de realizar más ajustes por el momento. Los datos recientes han sido mixtos, pero no lo suficientemente concluyentes como para justificar un cambio en el discurso del BCE.

Sin nuevas previsiones económicas, esta reunión debería funcionar más bien como un “chequeo” para mantener el mensaje del mes pasado. "Estaremos atentos a cualquier indicio de que el BCE pueda dejar la puerta abierta a posibles recortes de tipos, así como a su valoración de los riesgos al alza o a la baja, que el mes pasado describieron como 'equilibrados', señala.

"No esperamos que esta reunión tenga un impacto relevante en el mercado, ya que el consenso apunta claramente a una pausa en los tipos. Sin embargo, de cara a las próximas semanas, creemos que los datos podrían debilitarse, a medida que el efecto de los aranceles lastra el crecimiento en los próximos trimestres. Esto, junto con las previsiones de inflación por debajo del objetivo para 2026 y 2027, podría llevar al BCE a adoptar una postura más moderada a finales de este año o comienzos del próximo, especialmente si la relajación fiscal en Alemania no se traduce rápidamente en un impulso suficiente para compensar estas preocupaciones. La reunión de diciembre debería ser más 'dinámica', ya que se presentarán las nuevas previsiones económicas actualizadas", apunta el experto de Mediolanum.

Pictet: tipo de interés terminal en el 2%

Nadia Gharbi, economista para Europa en Pictet WM: "Esperamos que el BCE mantenga su tasa de depósito bancaria sin cambios en el 2%, con enfoque dependiente de los datos, reunión a reunión. Es probable que su presidenta Lagarde reitere que el BCE está en buena situación, aunque mantiene las opciones. El tono de comunicación puede seguir neutral, sin cambios de orientación. Prevemos que sea constructivo respecto a crecimiento, de limitada preocupación respecto a las menores previsiones inflación -2,1 % en 2025; 1,7 % en 2026 y 1,9 % en 2027-. Los datos recientes han estado en línea, lo que respalda el retraso de nuevos recortes de tipos de interés. La reunión de diciembre tendrá más importancia, pues habrá previsiones para 2028. En todo caso, no vemos nuevos recortes de tipos. Una flexibilización adicional requiere un catalizador claro, como pronunciada menor inflación o fuerte deterioro de la actividad económica. De manera que nuestro escenario sigue siendo que el tipo de interés terminal del BCE sea el 2% en este ciclo".

DWS: el ciclo de recortes aún no ha terminado

Para Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, "no sería ninguna sorpresa que el BCE mantuviera el tipo de depósito en el 2%. Varios comentarios siguen sugiriendo que el BCE está bien posicionado. Por lo tanto, no se esperan cambios en la comunicación. La dependencia de los datos sigue siendo clave, sin ningún compromiso previo con respecto a ninguna otra vía de política monetaria. Hasta ahora, todo bien".

"Sin embargo, nos preocupa que este posicionamiento no sea sostenible en los próximos meses. Si bien la economía mostró resiliencia en el primer semestre de 2025, es probable que se produzca un estancamiento en el segundo, sobre todo porque se ha retrasado la recuperación del sector manufacturero.Los acontecimientos políticos en Francia también siguen planteando un riesgo para la economía. Además, la caída de los precios del petróleo podría provocar un incumplimiento más significativo del objetivo de inflación. Seguramente sean temas que se discutirán el jueves. Sin embargo, el posicionamiento futuro del BCE también depende de las nuevas proyecciones de crecimiento e inflación, que se publicarán en diciembre de 2025. Por primera vez, también se proporcionarán proyecciones para 2028. Teniendo en cuenta los temas mencionados anteriormente, todavía vemos la posibilidad de que el ciclo de recortes de tipos de interés del BCE aún no haya terminado".

Columbia Threadneedle: el BCE tiene margen para volver a bajar tipos

Luke Copley, gestor de carteras de renta fija de Columbia Threadneedle Investments: “Esperamos que el tipo de depósito se mantenga en el 2%, en línea con los precios actuales del mercado. Es probable que el BCE se mantenga fiel a su mensaje de adoptar un enfoque basado en datos y adopte decisiones reunión a reunión, sin comprometerse con ninguna trayectoria futura de tipos. Es posible que Francia sea un tema de conversación para el Consejo de Gobierno, pero, en última instancia, los movimientos del diferencial soberano no han sido lo suficientemente extremos como para justificar la necesidad de su herramienta anti-fragmentación: el instrumento de protección de la transmisión (TPI). La reunión de esta semana será una especie de “reunión provisional”, mientras que la reunión sobre política monetaria del 18 de diciembre será más sustancial, ya que se actualizarán las proyecciones macroeconómicas sobre el mercado laboral, abarcando - por primera vez - hasta 2028”.

“De cara al próximo año, es probable que la puerta esté más abierta a otra bajada que a una subida. Las previsiones consensuadas de inflación apuntan a que el IPC de la zona euro se situará por debajo del objetivo en el primer semestre de 2026 debido a los efectos de base, impulsados principalmente por la energía. Si esto se produce junto con un entorno interno o externo más débil, o un euro más fuerte, en el segundo semestre de 2026 los precios podrían bajar aún más, momento en el que el BCE tendría margen para volver a recortar los tipos de interés oficiales”.

28Oct

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a la reunión de diciembre es todavía muy incierto.

Miguel Ángel Valero

La Fed lleva mucho tiempo diciendo que sus decisiones se basan en los datos. Como el Cholo Simeone en el Atlético de Madrid, quiere ir partido a partido. El problema es que el cierre de la Administración, que ya va camino de su segundo mes, le deja sin datos, ya que los organismos estadísticos no pueden trabajar. Por eso quizás el titular de esta noticia debería ser Recorte a ciegas.

Ibercaja: lo importante son las pistas sobre la reunión de diciembre

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, cree que la reunión de la Reserva Federal del miércoles 29 de octubre se anticipa como una mera formalidad, donde la bajada de 25 puntos básicos (pb) se da más que por descontada, especialmente tras las declaraciones de Powell en las últimas semanas. De esta manera, el tipo de intervención se situará en el rango 3,75%-4%

"La clave en esta reunión será el mensaje que transmita la Fed en materia tanto de crecimiento como de inflación, que nos de pistas sobre lo que podemos esperar de cara a la reunión de diciembre. El mercado, a día de hoy, da por hecho que el proceso de reducción de tipos continuará e incluso se acelerará, anticipando una bajada de 50 pb. A pesar de la debilidad en el empleo, los datos de precios desde luego no justifican una bajada de dicha cuantía y sería más lógico continuar con una senda menos agresiva en la reducción de tipos y finalizar el año en el rango 3.50%-3.75%", apunta.

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a diciembre es todavía muy incierto.

"El fin del proceso de restricción cuantitativa (QT) y el tamaño optimo de balance de la Fed son elementos de discusión adicionales que están sobre la mesa y en los que esta reunión puede arrojar algo más de luz", subraya.

Banca March: final del proceso de reducción de balance

Los expertos de Banca March ponen el foco de atención en la previsible finalización del proceso de reducción de balance de la Fed (Quantitative Tightening, QT). Este proceso, iniciado en 2022, ya ha rebajado el tamaño del balance sobre el PIB en 26 puntos, y el debate sobre su posible finalización coincide con dos factores importantes: por una parte, en las últimas semanas han resurgido ciertas tensiones en los tipos de interés del mercado monetario y, por otro lado, las reservas bancarias depositadas en la Fed oscilan ya cerca de los 3 billones$, lo que representa un 10% del PIB, un nivel que ha sido apuntado por miembros de la Fed como adecuado para dar por finalizado este proceso de reducción de activos en el balance.

Por tanto, esta reunión de la Fed "marcará un paso más en la senda prevista y que llevará a que la política monetaria estadounidense abandone el terreno restrictivo: a doce meses vista consideramos que los tipos oficiales se rebajarán hasta un intervalo entre el 3%-3,25%, que se consideraría como una política monetaria 'neutral'. A ello se unirá que antes del final de este ejercicio veremos también confirmado el final del proceso de retirada de liquidez (QT)".

Ebury: no hay una visión clara del estado de la economía

Se espera de manera generalizada que la Reserva Federal vuelva a recortar los tipos a pesar del cierre del Gobierno. "Creemos que Powell insinuará la posibilidad de que lleve a cabo otra reducción de tipos en diciembre, en línea con el gráfico de puntos del FOMC. Sin embargo, existe una considerable incertidumbre sobre la trayectoria de tipos más allá de diciembre. La inflación estadounidense sigue muy por encima del objetivo y seguimos sin tener una visión clara del estado de la economía dado el cierre del Gobierno federal".

Pictet: otro recorte en diciembre y dos más en el primer semestre de 2026

Xiao Cui, economista para EEUU en Pictet WM, vaticina unos tipos entre el 3% y el 3,25% al finalizar el primer semestre de 2026. El presidente de la Reserva Federal ha señalado recientemente que las perspectivas de empleo e inflación no han cambiado mucho desde la reunión de septiembre, pero que han aumentado los riesgos para el empleo. Por el último dato de inflación IPC de septiembre, ésta aumentó una décima, hasta el 3% interanual. La subyacente, sin elementos más volátiles de alimentos no elaborados y energía, se recortó una décima, hasta 3% interanual, lo que debe aliviar preocupaciones sobre la inflación.

"A pesar de la falta de datos por cierre del Gobierno en EE. UU. esperamos que la Reserva Federal recorte tipos de interés en 0,25% esta semana. La medida ha sido telegrafiada y descontada. Es previsible otro recorte en diciembre y dos más a lo largo del primer semestre de 2026, para un tipo terminal de 3% a 3,25%", apunta.

Sin nuevos pronósticos económicos o proyecciones, el mercado se va a centrar en la orientación de política monetaria y reducción del balance. De hecho, un anuncio de fin de la reducción del su balance es más probable. Las tensiones en el mercado de financiación sugieren que las reservas bancarias están en niveles altos o cerca. Powell ya ha indicado que el ajuste cuantitativo puede terminar los próximos meses y que la Reserva Federal planea "detener la reducción de su balance cuando las reservas bancarias estén algo por encima de un nivel consistente con condiciones de amplias reservas". 

"Esperábamos un anuncio al respecto para diciembre, pero dadas las tensiones del mercado monetario, puede optar por poner fin al ajuste cuantitativo esta semana y evitar una tensión como en septiembre de 2019, cuando hubo volatilidad en los tipos de interés a un día. Su enfoque más probable es detener los reembolsos mensuales de deuda del Tesoro y dejar que venzan sus tenencias de deuda respaldada por hipotecas, con opción de reinvertir esos cupones en Letras del Tesoro y mantener el tamaño del balance más o menos estable. A medio plazo, la composición de su balance es cuestión abierta", añade. El gobernador Waller ha argumentado a favor de mantener aproximadamente la mitad de la cartera en Letras del Tesoro frente a 5 % actualmente.

DWS: "esta vez, sin datos"

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, coincide con sus colegas en que la comunicación que recibimos de la Reserva Federal, antes de la reunión del FOMC de octubre, sugiere que la falta de datos disponibles no impedirá que vuelva a bajar los tipos en 25 pb. "Algo que parece extraño, teniendo en cuenta que vamos a ciegas debido a la ausencia de nuevos datos oficiales, provocada por el cierre del gobierno. Sin embargo, es razonable suponer que las condiciones del mercado laboral no han cambiado significativamente desde el mes pasado", argumenta.

El despido de miles de empleados gubernamentales, junto con los posibles efectos en cadena del cierre en el sector privado, respalda la idea de que los riesgos para el empleo aún superan los riesgos para la inflación. Si bien, el panorama completo de la inflación sigue sin estar claro, es probable que las empresas sigan siendo reacias a trasladar los posibles mayores costos derivados de los aranceles directamente a los consumidores. 

Además, las renovadas preocupaciones sobre la salud del sistema financiero, derivadas de la debilidad de ciertos sectores crediticios, podrían brindar apoyo final para una reducción de 25 pb de las tasas de interés y el fin del ajuste cuantitativo. Hasta ahora, todo va bien y los mercados parecen bien posicionados en términos de expectativas para la próxima reunión.

"Sin embargo, más allá de la reunión de octubre, no sería prudente caer en la complacencia. Si bien otro recorte en diciembre está en línea con el gráfico de puntos actual, la media de los miembros predice este resultado sólo de manera limitada. No todos están a favor de reducciones rápidas y algunos han expresado preocupación por posibles presiones inflacionarias. Si la disputa política en Washington se resuelve para entonces, tal vez datos oficiales confiables nos recuerden que la inflación sigue significativamente por encima de la meta. Además, la causa fundamental del estancamiento político en Washington podría afectar a la política monetaria. Los hogares pronto podrían enfrentar costos de atención médica significativamente más altos, lo que podría generar mayores expectativas de inflación y un menor consumo. Estas incertidumbres, por no mencionar la actual incertidumbre respecto de los aranceles, probablemente impidan que los banqueros centrales asuman demasiados compromisos, como fue el caso en la reunión de septiembre. Es probable que los banqueros centrales sigan dependiendo de los datos, pero esta vez sin ellos", avisa.

UBP: el inversor busca orientación

Por su parte, la última Perspectiva Semanal de UBP La resiliencia regresa a los mercados apunta que datos macroeconómicos resilientes, la inflación más moderada y los sólidos resultados empresariales han ayudado a la recuperación de los mercados globales; la renta variable ha alcanzado nuevos máximos y los bonos han seguido ganando terreno. "Las expectativas de nuevos recortes de tipos por parte de la Fed han respaldado el sentimiento del mercado", mientras el dólar se ha fortalecido ante la debilidad del yen japonés y la consolidación del oro.

"Aunque los resultados y los datos son positivos, la valoración elevada y la incertidumbre política hacen que la atención de los inversores se centre en las próximas reuniones de los bancos centrales en busca de orientación", advierte.

27Oct

El cierre de la Administración entra en su quinta semana y se ha publicado, de manera excepcional, el IPC de septiembre, necesario para actualizar el poder adquisitivo de pensiones y ayudas de la Seguridad Social en 2026. Además, Trump ya tiene cinco candidatos a la presidencia de la Fed.

Miguel Ángel Valero

Donald Trump ha llegado a Asia con una actitud mucho más conciliadora que sus habitualmente agresivos exabruptos sobre los aranceles. Aterriza con nuevos avances en las negociaciones comerciales, lo que rebaja la incertidumbre y confirma una vez el patrón que sigue el presidente de EEUU: tras reavivarse las fricciones comerciales con nuevas amenazas de subidas agresivas de aranceles, se pasa a la fase de negociación que dejará paso a la llegada de acuerdos parciales que eviten los peores escenarios.

Las reuniones entre miembros de la Casa Blanca y de China, previas al primer viaje asiático de Trump (en Japón se ha reunido con el emperador, Naruhito, y lo hará con la primera mujer que accede a la presidencia del Gobierno, Sanae Takaichi, y en Corea del Sur, con su presidente, Lee Jae-myung, para celebrar el jueves 30 un encuentro con Xi Jinping) se han saldado con un “acuerdo marco”, según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, que evitaría la temida imposición de esa agresiva amenaza de una nueva subida de 100 puntos de los aranceles estadounidenses a China. 

Este principio de acuerdo deberá ahora ser ratificado cuando se reúnan directamente Trump y Xi Jinping. La problemática de fondo no es nueva y girará en torno a la suavización de las restricciones a las exportaciones de tierras raras (desde China) y semiconductores (desde EEUU). También tendrán protagonismo las compras de soja y la exigencia de Trump a un mayor control del fentanilo desde China. Donde hay un principio de acuerdo es en TikTok.

La reunión se celebra apenas unos días antes de la prevista subida del 100% de los aranceles americanos (1 de noviembre) y de la finalización de la tregua comercial de 90 días firmada en agosto (la moratoria actualmente vigente finalizaría el 10 de noviembre y conllevaría una subida recíproca de los aranceles).

Trump está en Malasia para comenzar su ronda de visitas previas a la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) y su agenda está dejando vientos de relajación de las tensiones comerciales. Los acuerdos no se han quedado solo con China, ya que las negociaciones comerciales avanzan con varias economías del sudeste asiático (Vietnam, Malasia, Tailandia y Camboya), y también se escenificó un 'deshielo en las relaciones con Brasil, donde tras elevarse los aranceles al 50% en agosto, se abrió la puerta a acuerdos que rebajen estas tasas. Estas cinco economías (las del sudeste asiático más Brasil) suman el 9,4% de las importaciones estadounidenses.

Trump solo endurece los aranceles a Canadá, un 10% adicional, tras una campaña publicitaria del Gobierno de Ontario que critica su plan de aranceles. El anunciobusca generar conciencia entre los votantes republicanos sobre los perjuicios económicos de las políticas arancelarias, utilizando para ello fragmentos de un discurso de 1987 del entonces presidente de EEUU, Ronald Reagan –también republicano–. Actualmente, Canadá es el tercer mayor socio comercial de EE.UU en importaciones, y se enfrenta un arancel del 35% sobre productos no contemplados bajo el tratado de libre comercio USMCA, además de gravámenes específicos del 25% a los automóviles y del 50% al acero, aluminio y cobre. 

Más presión sobre Rusia por Ucrania

El presidente estadounidense también se vio envuelto en otro desencuentro diplomático, tras cancelar la reunión prevista con Vladimir Putin, por la negativa de éste a un alto el fuego. La reunión prevista en Budapest fue suspendida y, según informó la Casa Blanca, no existen planes inmediatos para que ambos mandatarios se encuentren próximamente. 

Además, EEUU y la Unión Europea han reforzado la coordinación para aumentar la presión sobre las exportaciones de petróleo y gas de Rusia. Por un lado, EEUU anunció nuevas sanciones contra las dos principales compañías petroleras rusas (Rosneft y Lukoil), a la vez que Trump presiona a India para que disminuya las importaciones de petróleo ruso. En lo que respecta a la UE, aprobó su 19º paquete de sanciones, que establece como objetivo eliminar por completo la importación de gas natural licuado ruso para enero de 2027. Paralelamente, los países miembros de la UE acordaron eliminar progresivamente todas las importaciones de gas ruso antes de 2028. 

Apagón estadístico por el cierre de la Administración

Tras semanas sin conocer publicaciones del instituto de estadística de EEUU por motivo del cierre de Gobierno, como excepción se publicó con 9 días de retraso el dato de inflación, necesario para actualizar el poder adquisitivo de pensiones y ayudas de la Seguridad Social en 2026. El informe de inflación resultó mejor de lo esperado –tanto la tasa general como la subyacente se situaron en un 3% frente al 3,1% previsto en ambos casos–. 

En cuanto a la inflación general, se produjeron dos fuerzas contrapuestas: la energía contribuyó positivamente, no por una aceleración de los precios en los últimos meses, sino por una base comparativa muy baja del año anterior. Por el contrario, los servicios mostraron el menor avance desde 2021, de la mano de la desaceleración de los alquileres imputados –la principal partida contribuyente de los últimos cuatro años–, que por primera vez en este periodo aportaron menos de 1 p.p. En los bienes, los efectos de los aranceles fueron dispares: algunos grupos, –como la ropa y accesorios–, revirtieron sus avances, mientras que otros, –como mobiliario y bienes recreativos–, mostraron ciertos repuntes. Así, los precios que excluyen los componentes más volátiles se redujeron gracias al retroceso en los servicios, el componente más persistente, mientras que los bienes aún no reflejan plenamente el impacto de los aranceles, que podría hacerse más evidente en la última parte del año de forma temporal. 

No obstante, el seguimiento de estos datos dependerá del desarrollo de las negociaciones sobre el cierre del gobierno. La próxima publicación está programada para el 13 de noviembre, pero según ha declarado la Casa Blanca, no se espera que se difunda el IPC de octubre, lo que generaría un vacío en la serie histórica.

También se publicaron los datos de confianza empresarial, que sorprendieron positivamente al batir las expectativas. En EEUU, el índice compuesto repuntó al 54,8 desde el 53,9 anterior, impulsado por una mejora tanto de los servicios como, en menor medida, de las manufacturas. 

Pero la quinta semana de cierre del gobierno en Estados Unidos seguirá afectando a  la publicación de las principales estadísticas económicas del país. Por ello, datos tan importantes como el PIB del tercer trimestre (que deben publicarse el jueves 30 de octubre), probablemente seguirán sin conocerse. 

Se consuma el asalto a la Fed

Además, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha desvelado, dos días antes de la reunión de tipos de la Reserva Federal, la identidad de los cinco candidatos a suceder a Jerome Powell, cuando finalice su mandato en mayo de 2026: los actuales miembros de la junta de la Fed, Christopher Waller y Michelle Bowman; el exgobernador del banco central, Kevin Warsh; el director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Kevin Hassett; y el ejecutivo de BlackRock, Rick Rieder.

Bessent, siguiendo las directrices de Trump, es el encargado de dirigir el proceso de selección para ser la mayor autoridad monetaria de EEUU, que se tendrá que enfrentar a las presiones del Gobierno federal para rebajar los tipos de interés y, al mismo tiempo, a una inflación todavía no controlada del todo y a una depreciación del dólar.

Trump espera tomar la decisión definitiva sobre el nuevo presidente de la Fed antes de que termine este año.

Ebury: la sorpresa bajista de la inflación faciita la bajada de tipos en EEUU

El dólar se mantuvo bastante firme la semana pasada, a pesar de que el único dato estadounidense publicado en las últimas semanas (el IPC de septiembre) prácticamente garantizó nuevas bajadas de tipos en las dos próximas reuniones por parte de la Fed. Se espera de manera generalizada que la Reserva Federal vuelva a recortar los tipos el miércoles 29 de octubre, a pesar del cierre del Gobierno. 

"Creemos que no hay ningún dato económico que pudiese haber impedido la bajada de octubre si hubiese sido publicado. Creemos que Powell insinuará la posibilidad de que lleve a cabo otra reducción de tipos en diciembre, en línea con el gráfico de puntos del FOMC. Sin embargo, existe una considerable incertidumbre sobre la trayectoria de tipos más allá de diciembre. La inflación estadounidense sigue muy por encima del objetivo y seguimos sin tener una visión clara del estado de la economía dado el cierre del Gobierno federal", señala el Análisis Semanal del Mercado de Divisas de Ebury

La reunión del BCE se celebra un día después que la de la Fed, el jueves, pero se espera que los tipos se mantengan inalterados en el futuro inmediato. En su lugar, todas las miradas estarán puestas en la reunión entre Trump y Xi Jinping ese mismo día. Los mercados esperan recibir buenas noticias en este sentido, después del anuncio de un principio de acuerdo realizado el fin de semana. Todavía no está claro si se firmará un acuerdo o se extenderá la tregua, pero los inversores se están contentando con que se esté evitando un escenario arancelario más grave. 

  • EUR: El repunte inesperado de los PMI de actividad empresarial de la zona euro respalda nuestra opinión de que el ciclo de recortes del BCE ha llegado a su fin. Creemos que la reunión de esta semana no tendrá mayor importancia, ya que la presidenta Lagarde no parece que tenga mucho apetito por relajar más la política monetaria. Además, la mejora de los PMI ha sido especialmente notable en el sector servicios alemán, lo que podría ser un primer indicio de que el estímulo fiscal germano está empezando a surtir efecto. Por otro lado, la actividad en Francia sigue contrayéndose, en parte por la gran incertidumbre política generada recientemente. Tanto los PMI como la postura hawkish del BCE deberían respaldar modestamente al euro hasta finales de año. Las noticias sobre un acuerdo comercial entre EE.UU. y China también deberían ser ligeramente positivas para la moneda única, dada la exposición relativamente alta del bloque a la economía china.
  • USD: A pesar del actual cierre del Gobierno federal, que muy probablemente superará el de 2018/19 como el más largo de la historia, la semana pasada recibimos, por fin, algunos datos económicos estadounidenses de primer orden. La inflación de septiembre, que fue publicada con retraso, quedó ligeramente por debajo de las expectativas. El indicador general repuntó al 3%, un nivel que sigue muy por encima del objetivo, como lo ha estado durante los últimos cuatro años. De hecho, la propia Fed espera que se mantenga por encima del 2% hasta al menos 2028. Nada de esto parece que vaya a impedir una nueva bajada de tipos por la Fed el miércoles, ni en la reunión de diciembre. Sin embargo, las perspectivas monetarias para el año que viene son menos claras, dada la ausencia casi total de datos económicos desde el cierre del Gobierno. Seguimos pensando que la trayectoria de menor resistencia para el dólar es a la baja a medio plazo, y una Fed más acomodaticia en 2026 reforzaría este posicionamiento.
  • GBP: La inflación británica de septiembre trajo buenas noticias para el Banco de Inglaterra. El indicador general quedó por debajo de las expectativas y se mantuvo constante con respecto al mes anterior, en el 3,8 %. Por otro lado, la inflación subyacente remitió ligeramente al 3,5 %. Esto ha reavivado la posibilidad de que el Comité de Política Monetaria recorte los tipos en diciembre, y los mercados de swaps lo están descontando con una probabilidad de en torno el 66%. Sin embargo, no estamos convencidos de que este recorte se vaya a producir. La inflación británica sigue más cerca del 4 % que del 3 %, es decir, casi el doble del nivel objetivo del 2 %. Tampoco tenemos evidencias de que el crecimiento de los precios haya tocado techo. Si no se produce un deterioro notable de la actividad económica de aquí a diciembre, creemos que el MPC probablemente pecará de cautela y mantendrá los tipos sin cambios, lo que debería ser ligeramente positivo para la libra. La verdadera incógnita es, por supuesto, el presupuesto de otoño, ya que una política fiscal que imponga una carga impositiva elevada y que perjudique el crecimiento, podría provocar una respuesta más dovish del Banco de Inglaterra.
20Oct

Trump no puede tener tantos frentes abiertos: el cierre de la Administración más largo de la historia de EEUU, la desconfianza sobre la situación real de la banca regional, el fin de la moratoria arancelaria con China el 10 de noviembre.

Miguel Ángel Valero

El jueves 16 de octubre los mercados reaccionaron con inquietud tras conocerse que los bancos regionales estadounidenses Zions Bancorp y Western Alliance registraron pérdidas derivadas de préstamos otorgados a fondos de inversión especializados en compra de hipotecas comerciales en riesgo de impago, los cuales presuntamente han incurrido en prácticas fraudulentas, como contó Dinero Seguro. Sin embargo, aún es temprano para hablar de una crisis generalizada en el sector y que, por ahora, se trata de eventos idiosincráticos y no de un riesgo sistémico. 

Mientras se espera la publicación de los resultados de los dos bancos en cuestión (20 de octubre, Zions; al día siguiente, Western Alliance, el viernes 17 de octubre, pocas horas después de que se desataran las preocupaciones en los mercados sobre la situación real de la banca regional en EEUU, la nueva tanda de presentaciones de otras entidades mostró solidez: Truist Financial Corp., Regions Financial Corp. y Fifth Third Bancorp registraron provisiones para pérdidas crediticias menores a las previstas. Y, a lo largo de la semana, los grandes bancos estadounidenses presentaron resultados que superaron las expectativas de beneficios en un 85% de las ocasiones, reforzando la percepción de solidez en el conjunto del sector financiero.

En medio de esta situación, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha insinuado por primera vez el posible fin del proceso de reducción de balance, iniciado hace más de tres años. Aunque Powell no ha ofrecido un plazo específico, sí ha señalado que podría concluir “en los próximos meses”. El fin de este mecanismo, conocido como Quantitative Tightening (QT), marcaría un giro hacia una postura menos restrictiva.

En el ámbito comercial, Trump suavizó su tono beligerante con China tras haber amenazado la semana previa con aranceles adicionales del 100%. El lunes declaró que “todo va a ir bien” con China y, el viernes, admitió que los aranceles amenazados al gigante asiático “no son sostenibles” sin afectar a la economía estadounidense. Sin embargo, ambos países continúan intensificando los ataques comerciales, activando tarifas portuarias a los buques del otro país que atraquen en sus respectivos puertos. 

Las tensiones comerciales continuarán ganando protagonismo a medida que se acerca la fecha final de la tregua entre EEUU y China. Si no acuerdan una nueva ampliación, el 10 de noviembre terminará la moratoria, produciéndose nuevas subidas cruzadas de los aranceles. Trump ha señalado sus tres principales exigencias: tierras raras, soja y fentanilo. El presidente americano ha señalado la necesidad de llegar a un acuerdo satisfactorio que permita frenar los controles de las exportaciones de tierras raras y la reducción de las compras de soja estadounidense que está usando China como medida de presión. Además, no se muestra conforme con los controles sobre el fentanilo.

Esta semana se van a acelerar los contactos y está prevista una reunión entre el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng en Malasia. Un encuentro que será preparatorio para lo que debería ser la cita decisiva y que se realizaría a finales de mes cuando se celebre la cumbre de la APEC (Cooperación Económica Asia-Pacífico) en Corea del Sur desde el 28 al 31 de octubre y donde se reunirían finalmente los dos líderes –Trump y Xi Jinping-.

El cierre total de la Administración más largo de la historia

Mientras tanto, EEUU llega a la cuarta semana de cierre del gobierno, sin visos de una solución tras más de nueve intentos fallidos en el Senado para aprobar un proyecto que restablezca la financiación federal. Con ello, éste sería el cierre total del gobierno más largo de la historia y el tercer más extenso de todos los ocurridos en el pasado (teniendo en cuenta los parciales y los totales). En episodios pasados de cierre total del gobierno se estima un impacto semanal sobre el PIB de cerca de dos décimas. 

Aunque con esta extensión del cierre del gobierno americano nos quedamos sin la mayoría de las referencias macroeconómicas más relevantes, esta semana sí conoceremos algunos datos importantes: el organismo oficial de estadísticas económicas (Bureau of Labor Statistics) anunció que ha convocado a sus empleados de manera excepcional para tratar de publicar el dato de inflación de septiembre (IPC). Esta importante referencia económica la conoceremos a final de la semana y será un dato que, por una parte, facilitará a que la Fed tenga información más actualizada antes de su próxima reunión (29 de octubre) y también permitiría que, como habitualmente, la Seguridad Social utilice esta referencia para ajustar sus pagos al incremento del coste de la vida.

Señales de debilidad en el PIB de China

En cuanto a China, se ha publicado ya la cifra de crecimiento del PIB del 3T que logró batir las expectativas, pero dejando entrever señales de debilidad. El PIB avanzó un 4,8% interanual, una décima por encima de lo previsto, pero mostrando una desaceleración de tres décimas frente al trimestre anterior y una mayor divergencia entre demanda y oferta: el consumo privado sigue débil, castigado por la crisis inmobiliaria (las ventas al por menor moderaron su avance hasta el +3% interanual en septiembre) y decepcionó especialmente la caída de la inversión fija (pública y privada) que retrocedió en el acumulado de los nueve primeros meses un -0,5%.

Con este dato sobre la mesa, las miradas se centran en la publicación preliminar de las líneas maestras del nuevo plan quinquenal del gobierno de China. Desde hoy está reunido el Comité Central del Partido Comunista y está prevista la publicación de un comunicado oficial para el jueves 23 de octubre. Se espera que el Gobierno sitúe a la tecnología y a la seguridad como cuestiones centrales del progreso económico para el próximo lustro. 

Ebury: la prolongación del cierre de la Administración dispara los activos refugio

El aumento de las tensiones comerciales entre China y EEUU y el cierre federal más largo de la historia estadounidense provocaron algunas correlaciones extrañas en los mercados financieros la semana pasada. Los inversores se volcaron en masa hacia activos refugio como el oro, el franco suizo y el yen japonés, mientras que las acciones se mantuvieron en máximos históricos y los bonos permanecieron relativamente estables. 

La hostilidad entre Washington y Pekín se suavizó la semana pasada tras algunas declaraciones conciliadoras por ambas partes. Los inversores esperan que se alcance un acuerdo, pero la gran incógnita es si los controles a las exportaciones de tierras raras suponen un cambio real en la política comercial china o si se trata simplemente de una táctica negociadora. "Nosotros nos inclinamos por el segundo escenario, pero los mercados siguen indecisos", señalan los expertos de Ebury en su Análisis Semanal del Mercado de Divisas. 

La falta de datos en EE.UU. provocada por el cierre de la Administración se verá paliada esta semana por la publicación del IPC de septiembre. Los economistas esperan otro repunte que lo sitúe en el rango del 3-4 %. Muy por encima del objetivo de la Reserva Federal, cuyo "posicionamiento cada vez más dovish nos resulta algo incongruente". La inflación británica de septiembre también se publicará este miércoles. El viernes promete ser un día volátil ya que, además de la inflación estadounidense, se publicarán los PMI de actividad empresarial de múltiples regiones económicas. 

  • EUR: El Gobierno francés consiguió tomar una buena bocanada de aire la semana pasada, al haber sobrevivido no a una, sino a dos mociones de censura. Ahora parece que el presupuesto de Lecornu tiene más posibilidades de ser aprobado tras las enmiendas introducidas, que de no hacerlo. El alivio que experimentó el mercado fue muy contenido ya que el primer ministro sobrevivió a costa de retrasar la entrada en vigor de la reforma de pensiones, que prevé un aumento indispensable de la edad de jubilación. Por otro lado, la deuda soberana francesa sufrió una inesperada rebaja en su calificación crediticia el fin de semana, pero el impacto que está teniendo en los mercados no está siendo muy pronunciado. Tras haber concluido recientemente su ciclo de recortes, la labor del BCE parece más que la del Banco de Inglaterra o la Reserva Federal. La revisión al alza de la inflación subyacente nos confirma que el listón para que se produzcan nuevos recortes sigue siendo muy alto. En nuestra opinión, esto debería seguir respaldando la moneda única, especialmente frente al dólar estadounidense. 
  • USD: La falta de datos económicos debido al cierre de la Administración estadounidense está provocando que los mercados sobreinterpreten otros acontecimientos, concretamente los rumores sobre la calidad crediticia en EEUU, tras una serie de quiebras que han tenido bastante repercusión en los medios. De momento, no vemos riesgos sistémicos derivados de dichas quiebras, y los diferenciales crediticios se mantienen en niveles muy bajos en términos absolutos. El contexto macroeconómico (flexibilización monetaria a pesar de la elevada inflación) debería favorecer el crédito, y por ello continuaremos monitorizando de cerca la situación. Creemos que los datos de inflación de este viernes no mostrarán avances hacia el nivel objetivo de la Fed, con una inflación general y subyacente que se situarán entre el 3 % y el 4 % anualizado. Es poco probable que esto disuada a la Fed de relajar su política monetaria en sus dos próximas reuniones, sobre todo teniendo en cuenta la ausencia de nuevos datos sobre el mercado laboral. Es posible que tengamos que esperar un tiempo para poder analizar adecuadamente el estado del mercado laboral, ya que los mercados de apuestas prevén que este sea el cierre más largo de la historia estadounidense. 
  • GBP: Los datos del mercado laboral del Reino Unido siguen mostrando claros signos de enfriamiento. La destrucción incesante de puestos de trabajo parece que se detuvo durante el verano, aunque en septiembre se volvieron a perder otros 10.000 puestos de trabajo. Con este dato, el total de puestos de trabajo perdidos desde la aprobación del presupuesto el año pasado asciende a la friolera de 127.000. Esta desaceleración en el mercado laboral casa con las últimas cifras del PIB, que siguen mostrando un crecimiento económico moderado, de tan sólo un 1 % anualizado. Esta cifra no es ni mucho menos alentadora si tenemos en cuenta que Gran Bretaña se encuentra en medio de uno de sus mayores auges demográficos de las últimas décadas, lo cual implica que la situación media de la población podría empeorar en términos per cápita. El Banco de Inglaterra se enfrenta a un dilema similar al de la Reserva Federal, ya que la debilidad del mercado laboral coincide con una inflación que sigue estando muy por encima del objetivo. Por ello, los datos del IPC de esta semana serán determinantes de cara a las próximas decisiones sobre los tipos de interés. Dicho esto, el Banco de Inglaterra no parece muy interesado en reanudar el ciclo de recortes con una inflación que se acerca más al 4 % que al 2 %.
13Oct

Las ventas al exterior de China alcanzaron su mayor crecimiento en los últimos seis meses al avanzar un 8,3% interanual en septiembre, a pesar de que las exportaciones hacia EEUU retrocedieron un 27% (el sexto mes consecutivo con retrocesos a tasas de doble dígito).

Miguel Ángel Valero 

Continúa el cierre del Gobierno en EEUU, tras al menos cinco votaciones infructuosas para reabrirlo, pero con la voluntad de alcanzar un acuerdo. Pese a ello, Donald Trump incrementaba la incertidumbre en el frente comercial. La Casa Blanca ha amenazado con aranceles generalizados adicionales del 100% a las importaciones chinas, subida sustancial frente al 55% actual vigente, en respuesta al endurecimiento de controles de exportación chinos sobre tierras raras y el anuncio de investigación antimonopolio sobre Qualcomm. Los aranceles a China se colocarían en niveles similares a lo que se impuso en el Día de la Liberación.  

China, por su parte, ha advertido de represalias, defendiendo la legitimidad de sus controles y activando además licencias y nuevas restricciones que abarcarán materiales y equipos a partir del 1 de diciembre. 

El mercado se encuentra pendiente de la ventana política previa a APEC, en donde está en el aire la reunión prevista entre Trump y Xi Jinping. 

En China, en un momento en el cual se elevan las tensiones comerciales con Estados Unidos, se han publicado cifras relativas al comercio exterior y que muestran una notable fortaleza de las exportaciones. Las ventas al exterior de China alcanzaron su mayor crecimiento en los últimos seis meses al avanzar un 8,3% interanual en septiembre, a pesar de que las exportaciones hacia EEUU retrocedieron un 27% (el sexto mes consecutivo con retrocesos a tasas de doble dígito). 

Estos datos refrendan la capacidad que está mostrando China de redirigir sus ventas exteriores hacia otras economías, que avanzaron un 14,8% (exportaciones totales excluyendo ventas a EEUU) y destacó especialmente el crecimiento de las exportaciones a Vietnam, que fueron del 25% o las realizadas a la Unión Europea que escalaron un 14%. 

Las tensiones comerciales han vuelto a impactar negativamente en los mercados bursátiles globales. El índice mundial retrocedió un 2,1% durante la semana, siendo la sesión del viernes la más desfavorable desde abril y la tercera peor en lo que va del año. Esta caída tuvo un marcado carácter cíclico, con los sectores de consumo discrecional (-3,5% semanal) y energía (-3%) liderando los descensos. No obstante, el sector tecnológico no se vio especialmente afectado, cayendo en línea con el agregado global (-2,1%). En contraste, los sectores que lograron esquivar las pérdidas fueron las utilities (+1%) y el consumo básico (+0,1%).  Los mercados más golpeados fueron los estadounidenses (-2,4% semanal) y los chinos (-3,3%), afectados por las crecientes fricciones comerciales.

En renta fija, la duración actuó como refugio frente a la corrección de los activos de riesgo, favoreciendo la apreciación de los bonos con vencimientos más largos. La rentabilidad del bono soberano a 10 años cerró la semana por debajo del 4,1% en EEUU.

El aumento de la volatilidad en los mercados bursátiles también ha repercutido en los diferenciales de crédito, especialmente en el segmento de alto rendimiento (high yield), con incrementos semanales de 30 puntos básicos (pb) tanto en el crédito de menor calidad estadounidense como en el europeo, que han vuelto a superar los 300 pb.

Las tensiones se han trasladado también al mercado de divisas. Tras alcanzar niveles de 1,15 EUR/USD durante la semana, la reactivación de los conflictos comerciales devolvió al par a cotas de 1,16 EUR/USD, cerrando la semana sin cambios significativos.

En el mercado de materias primas, un mismo evento generó dos reacciones distintas. Por un lado, el petróleo se vio presionado por el aumento de la oferta de la OPEP, y su desplome se intensificó el viernes tras las amenazas dirigidas a China, dejando al precio del barril Brent por debajo del 64 $/barril. Por otro lado, el oro mantuvo su tendencia alcista, superando los 4.000 $/onza. A pesar de la volatilidad, la incertidumbre comercial impulsó nuevamente al oro que cerró la semana con un avance del +3,4%.

Lombard Odier: EEUU y China alcanzarán un compromiso

El último CIO Office Flash Viewpoint, elaborado por Nannette Hechler-Fayd’herbe, Head of Investment Strategy, Sustainability and Research, CIO EMEA de Lombard Odier, subraya que las tensiones comerciales entre EEUU y China se han intensificado debido a una serie de posibles nuevas restricciones sobre las tierras raras, la imposición de aranceles adicionales y los controles a las exportaciones de software.

Esta escalada en las relaciones comerciales no debe subestimarse, aunque podría interpretarse como un preludio a negociaciones antes de una serie de fechas límite.

"Nuestra expectativa es que Estados Unidos y China alcancen un compromiso, dado su nivel de interdependencia económica; sin embargo, los riesgos de una mayor escalada persisten, por lo que seguimos de cerca cada desarrollo. En los portafolios, nuestras posiciones con sobre ponderación en renta fija y oro, y la infra ponderación en acciones estadounidenses, parecen bien posicionadas para resistir un período de elevada incertidumbre", resalta. 

La secuenciación deliberada de plazos clave apunta a un deseo mutuo de mantener las conversaciones y, potencialmente, alcanzar un acuerdo:

  • 20-23 de octubre: El XV Plan Quinquenal se formalizará durante el IV Pleno del XX Comité Central del Partido Comunista Chino.
  • 29-30 de octubre: Posible visita del presidente Trump a Corea del Sur, tras un viaje programado a Japón.
  • 31 de octubre - 1 de noviembre: Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Corea del Sur, con probable asistencia del presidente Xi Jinping.
  • 1 de noviembre: Entrarán en vigor los aranceles adicionales del 100% de EEUU sobre China
  • 8 de noviembre: Entrarán en vigor los nuevos controles de exportación de China sobre tierras raras, materiales para baterías y materiales superduros.
  • 1 de diciembre: Entrarán en vigor los controles extraterritoriales de exportación de China sobre tierras raras.

Ebury: freno a la subida del dólar

El dólar tuvo una de sus mejores semanas en meses, mientras que la incertidumbre política francesa lastró al euro. Sin embargo, la reanudación de la guerra comercial entre EEUU y China supuso un revés para los activos de riesgo a última hora del viernes. Las acciones cayeron bruscamente, los bonos del Estado repuntaron y el dólar se vendió de forma moderada, para luego estabilizarse y recuperarse a primera hora del lunes en los mercados asiáticos. 

"No identificamos patrones claros en los mercados de divisas, ya que la mayoría de ellas cayeron frente al dólar de forma simultánea", precisa el Análisis Semanal del Mercado de Divisas de Ebury. Sin embargo, la divisa con peor rendimiento fue el real brasileño, que cayó casi un 4 % debido al nerviosismo en torno a la situación fiscal del país. 

La atención debería seguir centrada en el recrudecimiento de la guerra comercial entre EEUU y China, así como en la posibilidad de que se alcance un acuerdo para reabrir la administración federal estadounidense.

  • EUR El revuelo político en Francia fue, sin duda, uno de los factores que impulsaron al dólar la semana pasada, ya que el euro se ha convertido en la principal alternativa al billete verde como reserva de valor y medio de cambio. Aunque hasta ahora se han evitado los peores escenarios (nuevas elecciones y/o la dimisión de Macron), la capacidad del Gobierno para aprobar un presupuesto es muy dudosa y podría continuar ejerciendo presión sobre la moneda común, ya que las preocupaciones fiscales están cobrando cada vez más importancia en los mercados. No hay muchas publicaciones económicas en la agenda esta semana, por lo que la atención seguirá centrada en la situación política francesa. 
  • USD La falta de datos económicos debido al cierre de la administración está dificultando enormemente la labor de evaluar el estado de la economía estadounidense. Además, sigue sin vislumbrarse un final del cierre, pero, a pesar de ello, los mercados no parecen muy preocupados y se muestran mucho más inquietos por el recrudecimiento del conflicto comercial con China. Tras la imposición de controles adicionales a las exportaciones de tierras raras por parte de China, EE. UU. ha amenazado con imponer al gigante asiático un arancel adicional del 100 % que entraría en vigor el 1 de noviembre. Al establecer esta fecha, Trump deja cierto margen de tiempo para negociar. Al conocerse esta noticia el dólar se depreció, lo que parece confirmar que los inversores consideran que las guerras comerciales son perjudiciales para el dólar.
  • GBP En el Reino Unido, los mercados siguen analizando la situación fiscal del país, aunque el presupuesto de 2026 no se hará público antes del 26 de noviembre. La huida hacia activos refugio el viernes benefició al mercado de bonos soberanos británicos, y los de muchos otros países. Los datos económicos se están comportando razonablemente bien hasta ahora. El informe del mercado laboral de esta semana nos proporcionará una referencia clave para determinar el estado de la economía británica, pero creemos que la libra esterlina seguirá cotizando muy en línea con el euro en el futuro cercano.