23Jul

El nivel de gasto de capital actual es siete veces superior al registrado por el sector TMT entre 1999–2000. Sólo en 2026, las inversiones relacionadas con la IA podrían llegar a 800.000 millones$. Una cifra que plantea dudas sobre la sostenibilidad financiera en el largo plazo de este ciclo de inversión.

Miguel Ángel Valero

Alphabet y Tesla no son solo la cara y la cruz del actual momento de la inteligencia artificial (IA), tras presentar resultados. Constituyen también la mejor evidencia de la creciente desconfianza de los inversores sobre la capacidad de transformar en beneficios las enormes inversiones realizadas y comprometidas.

Alphabet volvió a sorprender al mercado, aunque con preocupantes sombras. El propietario de Google registró un crecimiento del 27% interanual en sus ingresos, hasta 104.000 millones$, y multiplicó por cuatro su beneficio hasta 112.000 millones. Excluyendo las plusvalías derivadas de sus inversiones en compañías vinculadas a la IA, como SpaceX y Anthropic, el beneficio alcanzó los 42.000 millones, lo que supone un crecimiento del 22%.

Aunque los servicios de Google siguen representando cerca del 80% de las ventas, toda la atención se concentra en el negocio de computación en la nube, Google Cloud. Los ingresos de esta división crecieron un 82% interanual hasta 24.768 millones, superando ampliamente las estimaciones del consenso. Al mismo tiempo, la cartera de pedidos de servicios cloud aumentó hasta 514.000 millones, frente a los aproximadamente 460.000 millones del trimestre anterior, reforzando las señales de una demanda sostenida de capacidad computacional asociada al desarrollo de la IA.

Al mercado le preocupa el capex: Alphabet elevó sus planes de gasto en centros de datos para 2026 hasta 200.000 millones$, un 5% por encima de la estimación previa, reabriendo el debate sobre la rentabilidad futura del esfuerzo inversor requerido por esta transformación tecnológica. 

Los resultados de Alphabet indican que la IA sigue funcionando como un potente motor de crecimiento, pero ya no todos sus negocios avanzan al mismo ritmo, lo que dispara las dudas de los inversores. Frente a la espectacular evolución de Cloud, el negocio de búsquedas, históricamente el más rentable del grupo, se situó por debajo de las expectativas al ingresar 63.270 millones cuando el consenso esperaba 63.280 millones.

En el segundo trimestre el beneficio ascendió a los 112.107 millones, el 298% más, lo que amplía el semestral un 178%, hasta 174.685 millones. El beneficio por acción alcanza los 9,11$ y supera las expectativas. 

En Alphabet destacan el fuerte avance de la 'nube' por el auge de la IA y que sus inversiones están “redefiniendo qué es posible en cada parte de nuestro negocio”. Pero los analistas no colocan el foco en el crecimiento, sino en cómo pueden seguir logrando retornos de unas inversiones que no parecen tener fin, ya que para 2027 se esperan 262.000 millones, tres veces más que en 2025. El resultado es que  las acciones cayeron más del 3% (llegaron a hacerlo un 4%), desde los máximos de mayo, Alphabet cae un 15%, aunque todavía acumula una revalorización del 9% en Bolsa (vale más de 4 billones$).

Tesla defrauda

Por su parte, Tesla defraudó al mercado, que le castiga con una caída del 2,5%. Ganó 0,32$ por acción, el 3% menos y lejos de los 0,51$ esperados, y, aunque el flujo de caja operativo aumentó un 85%, hasta los 4.697 millones, registra un flujo de caja libre negativo de 1.100 millones por unas inversiones de capital de 5.789 millones. El beneficio neto atribuible en el segundo trimestre es de 1.114 millones (-5%); el resultado bruto de explotación (Ebitda), 3.273 millones (-4%), el beneficio operativo descendió un 57%, hasta los 398 millones, y el margen operativo pasa en un año del 4,1% al 1,4%. 

No convencen las excusas de la empresa de Elon Musk, que echa la culpa de la caída de la rentabilidad al incremento de los gastos operativos, especialmente por las inversiones en IA y en I+D, así como a una reducción del precio medio de venta de los vehículos y a menores ingresos procedentes de créditos regulatorios.

Tesla cierra el primer semestre de 2026 con unos ingresos de 28.236 millones$ (+26%) gracias al aumento de las entregas de vehículos, el crecimiento de los negocios de almacenamiento energético y servicios, y las mayores suscripciones a su sistema de conducción asistida FSD (+56%, 1,48 millones, lo que supone el 55% de los nuevos vehículos entregados en EEUU).

Obviamente, Tesla destaca lo positivo: récord de entregas de vehículos, 480.126 en el segundo trimestre (+25%); máximo histórico de producción, con 451.758 unidades fabricadas; un 41% más de capacidad de almacenamiento energético; incremento del 18% en estaciones de carga. La división de Servicios registró un beneficio bruto de 648 millones y un margen del 14%.

Tesla ya produce el Cybercab en su planta de Texas, ha comenzado las pruebas de conducción del vehículo autónomo en vías pública, amplió el servicio Robotaxi sin supervisión en varias ciudades de Texas y Florida y continúa preparando su expansión a nuevas áreas metropolitanas de EEUU. Sigue desarrollando su robot humanoide Optimus. Tras desmantelar las líneas de producción de los modelos S y X en Fremont, la empresa está instalando las primeras líneas de fabricación del robot, cuya producción está prevista para este año con fines iniciales de entrenamiento y desarrollo.

De cara a los próximos trimestres, Tesla aseguró que mantiene su estrategia de maximizar la utilización de la capacidad de sus fábricas y continuar invirtiendo en IA, software, robótica y fabricación. El Tesla Semi y la nueva generación de Megapack mantienen su calendario de producción para este año, y las nuevas líneas de producción de Optimus continúan su instalación. A largo plazo, los beneficios procedentes del software, la IA y la flota autónoma complementarán progresivamente los ingresos derivados de la venta de vehículos. 

AMD, Super Micro Computer y Dell se suben a la ola de la IA

AMD invertirá hasta $5.000 millones en Anthropic, la dueña de Claude, y a cambio le venderá decenas de miles de millones en servidores. Anthropic desplegará hasta 2 gigavatios de los nuevos chips Instinct MI450 desde el primer semestre de 2027. Est supone un golpe directo al pretendido dominio de Nvidia en los data centers.

Super Micro Computer termina su cuarto trimestre fiscal con una rentabilidad mucho mejor de lo esperado, aunque los ingresos se quedan peligrosamente en la parte baja de su guía de objetivos. Pero el mercado premia el margen y se olvida de los ingresos. Su subida en Bolsa beneficia, curiosamente, a su competido Dell Technologies (+10%), ya que arrastra a todo el sector de servidores y le aúpa a la ola de la IA.

"Una vez más, las compañías se encargan de recordar al mercado dónde está el verdadero motor de las Bolsas. Desde nuestra perspectiva, esta primera batería de resultados vuelve a reforzar la idea de que el ciclo de inversión en inteligencia artificial se mantiene fuerte. En este contexto, consideramos oportuno mantener la exposición a mercado, con especial preferencia por aquellos segmentos que se benefician de esta tendencia estructural más allá de los propios hiperescaladores, aprovechando eventuales correcciones para incrementar posiciones", señalan los analistas de Banca March.

UBS recomienda acciones europeas y de emergentes

"Hemos elevado la calificación de las acciones europeas y de la Eurozona a Atractiva, ya que esperamos que la región deje atrás tres años de estancamiento en los beneficios. En nuestra opinión, la mejora del impulso cíclico y la moderación de la inflación están creando un contexto más favorable para los beneficios empresariales y para una participación más amplia del mercado", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Más allá de la inversión indexada convencional, seguimos viendo oportunidades en nuestra selección de valores de líderes europeos, en vehículos que ofrecen una exposición más granular a los sectores preferidos de CIO, en enfoques de fondos diversificados y en estrategias estructuradas".

"Los inversores deberían centrarse en mantener una exposición geográfica equilibrada dentro del universo de los mercados emergentes. El contexto macroeconómico es sólido. La actividad manufacturera se mantiene saludable, los precios de las materias primas están elevados y el crecimiento de los beneficios es sólido. Y pese al buen desempeño, las valoraciones de las acciones de mercados emergentes en realidad han bajado en lo que va de año", apunta Maximilian Kunkel, director de Inversiones para CEEMEA.

"En el entorno actual, creemos que la exposición al sector energético puede ayudar a amortiguar nuevas interrupciones en el suministro, los riesgos relacionados con El Niño deberían respaldar a las materias primas agrícolas, y el auge de la IA junto con la tendencia de electrificación siguen siendo factores positivos para los metales industriales. El oro, por su parte, debería mantenerse respaldado por la demanda de los bancos centrales, la continua diversificación fuera del dólar estadounidense y las preocupaciones sobre la deuda global a largo plazo", señalan Giovanni Staunovo, estratega, y Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas.

Banor: las valoraciones tan altas sufrirán severas correcciones

En este contexto, los analistas de Banor destacan que las valoraciones en la Bolsa de EEUU continúan extremadamente altas. El Warren Buffett Ratio, un indicador que muestra la relación entre la capitalización total del mercado bursátil y el PIB, y otros indicadores como la relación entre la capitalización de mercado y agregados monetarios como M2, muestran que las valoraciones se acercan o superan sus máximos históricos. Por tanto, el mercado descuenta que los crecimientos de los beneficios empresariales serán muy altos, y que también lo es la capacidad de las empresas para monetizar las nuevas tendencias tecnológicas.

El sólido crecimiento de los beneficios sigue siendo el principal soporte de las Bolsas, y los tipos de interés continúan en niveles normales. Mientras esto siga así, el repunte de las Bolsas seguirá, aunque “la calidad del avance parece menos robusta de lo que sugieren los índices principales”, según los analistas de Banor.

Un grupo pequeño de sectores y temáticas han sido las que han mantenido el rally de la Bolsa. El índice de referencia de los semiconductores ha subido casi un 100% en 2026; las empresas vinculadas directa o indirectamente a las infraestructuras de IA, como incluidos fabricantes de DRAM, proveedores de neo-nube (nuevas plataformas de computación en la nube especializadas en IA), suministradores de hardware, centros de datos y otros que se benefician del gasto de capital relacionado con la IA, han tenido un comportamiento en Bolsa muy sólido.

Los analistas de Banor afirman que el nivel de gasto de capital actual es aproximadamente siete veces superior al registrado por el sector Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT) entre 1999–2000. Sólo en 2026, las inversiones relacionadas con la IA podrían llegar a 800.000 millones$. Una cifra que “refleja la importancia de la transformación en marcha, y plantea dudas sobre la sostenibilidad financiera en el largo plazo de este ciclo de inversión”.

Pero el enorme gasto de capital podría absorber toda o casi toda la liquidez generada por las siete grandes cotizadas tecnológicas de EEUU. Ello supondría una menor capacidad por parte de los 7 Magníficos para apoyar al mercado con recompras de acciones, hasta ahora uno de los instrumentos que más han apoyado a las Bolsas. El mercado descuenta tanto un crecimiento muy potente impulsado por la IA, como la capacidad de convertir estas inversiones en ganancias rápidas y elevadas. Si el efecto FOMO (miedo a quedarse fuera) sobre las acciones de la IA se disipa, los segmentos con valoraciones más altas podrían estar expuestos a fuertes correcciones.  

Los analistas de Banor afirman que la relación inversa actual entre acciones cíclicas y defensivas, que ha subido hasta máximos históricos, es una señal de que en el mercado existe un mayor apetito por el riesgo. Lo que deja entrever que los inversores descuentan perspectivas muy favorables para el crecimiento económico y los beneficios empresariales, y también que penalizan las acciones defensivas. Niveles tan elevados en el diferente comportamiento de acciones cíclicas y defensivas, han sido señales de ciclos de mercado en fase muy avanzada, con márgenes de seguridad decrecientes.   

Por ello, los analistas de Banor creen que si el rally de la IA se ralentiza, el coste del capital aumenta, o los beneficios empresariales decepcionan, podría haber una fuerte rotación de acciones cíclicas a defensivas. 

Y además, las Bolsas fuera de EEUU presentan una brecha de valoración muy elevada, lo que podría impulsar los flujos desde ese mercado hasta Europa o China, que se han quedado rezagadas y presentan múltiplos muy baratos y atractivos. Las condiciones en la segunda mitad del año pueden favorecer a las bolsas europeas. Y ello porque la inflación parece algo más controlada, aunque habrá que comprobar qué empresas logran buenos beneficios.  En Europa, ha habido menos revisiones al alza en los beneficios que en EEUU, pero se han ampliado hacia más sectores. Los sectores industrial, tecnológico y financiero podrían ofrecer oportunidades atractivas, aunque con un enfoque selectivo, teniendo en cuenta el atractivo de cada acción por valoraciones, si su precio refleja o no el potencial. 

Otro punto clave para invertir en Bolsas europeas será el entorno geopolítico, que continuará inestable y seguirá generando oportunidades por la mayor volatilidad. Por ello, los analistas de Banor creen que para aprovechar las oportunidades del mercado europeo, los inversores tendrán que  diversificar, buscando valores sólidos y equilibrio en las carteras, con vistas a posibles movimientos inesperados en el entorno que pudieran producirse. 

Entre las Bolsas europeas destaca el comportamiento alcista del mercado italiano en 2026, que tiene mucha relación con su composición por sectores. Este repunte ha sido impulsado por el sector financiero gracias a la consolidación bancaria, y por empresas vinculadas a los centros de datos y los semiconductores (como STMicroelectronicsPrysmian). Sin embargo, el sector industrial y las pequeñas y medianas empresas (pymes) se han mantenido estables o han registrado leves caídas. El FTSE MIB, principal índice de la bolsa italiana, ha superado ampliamente al índice STAR (pequeñas y medianas empresas).  Y ello porque en Italia ha sucedido lo que en otras partes del mundo, los flujos de inversión se han dirigido hacia empresas de gran capitalización y hacia una serie de temáticas concretas, dando lugar a una concentración en los retornos cada vez mayor. 

Para la segunda mitad de 2026, desde Banor opinan que es más difícil que las tendencias actuales continúen en la Bolsa italiana, porque este mercado podría enfocarse hacia los valores que se han quedado rezagados, y por ello recomiendan una mayor diversificación.  Una diversificación que podría crear oportunidades en empresas industriales y valores de menor capitalización para reducir la brecha de retornos respecto a los líderes, y configurar un entorno de mercado más saludable y equilibrado, menos dependiente de un reducido número de empresas y sectores.

Por su parte, la Bolsa china sólo representa el 4 % del índice MSCI All Country World, muy alejado del tamaño real de la economía china, cuyo peso sobre el PIB mundial es de aproximadamente el 18 %, y cuyo sector industrial es cada vez de mayor calidad.  En China hay cada vez un mayor número de empresas competitivas, algunas líderes mundiales en sus respectivos sectores, que cotizan a valoraciones más de un 50% inferiores a las compañías comparables en EEUU. Los sectores donde China ha desarrollado ventajas competitivas estructurales son los de mayor potencial: vehículos eléctricos, paneles solares, componentes de automoción, robótica e IA. En un entorno probable de mayor rotación de flujos desde EEUU, el descuento en valoración podría impulsar a la renta variable china, opinan los analistas de Banor.

22Jul

Adobe acumula una decena de recortes desde junio, la última de Morgan Stanley, que también castiga a Sakesforce y a otras firmas de software de suscripción por el éxito de la IA generativa.

Miguel Ángel Valero

El apalancamiento bruto de los fondos de cobertura marca un récord de todos los tiempos. Están invirtiendo con más dinero prestado que nunca. "Cuando todo el mundo va cargado hasta las cejas, cualquier susto se amplifica y las ventas forzadas se retroalimentan. Ojito al riesgo de desapalancamiento en cadena", advierten en Zumitow.

A esto se une que la inteligencia artificial (IA) parece que le está poniendo los pelos de punta a Wall Street. Morgan Stanley rebajó la recomendación sobre Adobe Inc. y Salesforce Inc. (NYSE), alimentando una oleada de recortes que ya suma más de una docena para la primera en lo que va de año. Desde junio también se han bajado del carro firmas como Stifel, Evercore ISI, Wolfe Research, Phillip Securities y KeyBanc. El consenso sobre Adobe se ha desplomado hasta 3,3 sobre cinco, el nivel más bajo desde los años noventa. Salesforce cae a 4,4, su peor registro desde 2012, con las dudas centradas en Agentforce, que todavía no logra acelerar el crecimiento orgánico.

Morgan Stanley cree que la transición hacia modelos freemium, la reinversión y la irrupción de la IA generativa reducen la visibilidad del negocio de Adobe. El castigo alcanza a todo el software. Morgan Stanley también rebajó Workday, Intuit, JFrog, Elastic, PagerDuty, Rapid7, SPS Commerce, BlackLine y Vertex, mientras mejoró a Fortinet.  El software de suscripción, el favorito de las carteras tecnológicas durante una década, entra en modo dudas. Esta situación exige vigilar los nombres SaaS más caros: si el mercado empieza a creer que la IA les erosiona el negocio, los múltiplos se desinflan.

No todo son malas noticias. Segro rechaza a Prologis por tercera vez y dice no a una OPA de 13.500 millones de libras. Es la batalla por el rey de los almacenes logísticos, las mismas naves que alquilan el e-commerce y los centros de datos. Que el capital americano insista tanto dice que ahí sigue viendo valor.

3M bate en ventas y en beneficio y sube toda la guía de previsiones para 2026. La acción se dispara un 8%, la mejor del día entre resultados. La empresa del celo y los Post-it demuestra que a los industriales todavía les queda cuerda pese al ruido macro y que tiene recorrido en el mundo de la IA.

Nvidia destapa que se ha quedado con un 9,3% de la neocloud de Ámsterdam, Nebius Group, una de las firmas europeas más destacadas en cómputo para IA. Cuando el gigante de los chips entra, el mercado corre detrás.

21Jul

El 70% de las pymes aún está en las fases iniciales de la inteligencia artificial, que ya se ha consolidado en los procesos de selección de personal, y que ofrece grandes oportunidades en los mercados de predicción.

Miguel Ángel Valero

Siguen las malas noticias para la inteligencia artificial (IA). Después de la espectacular caída de la cotización en la mayor OPV de la historia, SpaceX, como publicó Dinero Seguro, el bono a 100 años de Alphabet ya cae más de 7% por debajo de su precio de salida. En febrero de 2020 Alphabet captó 1.000 millones de libras en un bono que no vence hasta hasta 2126, con cupón del 6,125%. La demanda fue de 10 veces: 9.500 millones. 

Cinco meses después, el que compró el bono a 100 años de Alphabet ya pierde más del 7%. Una señal más de que el apetito por deuda tech a plazos eternos se enfría, mientras las tecnológicas piden prestado a lo bestia para sus centros de datos. Y un motivo más para estar atentos al coste de financiación de las grandes tecnológicas. Si el mercado les sube la prima, pagar la IA se encarece y amenaza los beneficios de mañana.

En cualquier caso, las presiones bajistas sobre el sector tecnológico se han moderado gracias al avance registrado por los fabricantes de semiconductores en Asia. Todo está pendiente del cierre del mercado el miércoles 22 de julio, con la publicación de los resultados de Alphabet. 

La fuerte entrada de flujos, 2.000 millones$ en uno de los ETF tecnológicos chinos más populares ha despertado sospechas de que varios vehículos de inversión estatales y aseguradoras chinas pueden estar llevando a cabo una estrategia coordinada de apoyo al sector.

Además, un dato preocupa sobremanera: el flujo de caja libre de los hiperescaladores, los que alquilan la 'nube', se volvería negativo en 2027 por el brutal gasto en IA. Cuando la máquina de imprimir dinero empieza a quemarlo, toca mirar el capex con lupa. Máxima atención, porque son justo las empresas que sostienen el mercado.

No todo es negativo. Iren, el operador de centros de datos, se dispara un 17% en Bolsa tras elevar su objetivo de ingresos anuales de AI Cloud a más de 4.000 millones$, desde 3.700 millones. Firmó 2.800 millones en nuevos contratos y ya tiene el 85% bajo contrato.

Los ADR de Alibaba suben un 5%tras adelantar Qwen 3.8 Max su nuevo modelo de IA, que la propia empresa sitúa solo por detrás del Fable 5 de Anthropic. China no se baja del tren de la IA. Todo lo contrario.

Por su parte, GitHub Sponsors destaca la evolución del ecosistema del código abierto, con nuevos hitos en la financiación de de su software. Esto se enmarca en una tendencia más amplia: los mantenedores están asumiendo una carga de trabajo mayor que nunca a medida que la IA impulsa un aumento de las contribuciones a proyectos de código abierto. Al mismo tiempo, también está quedando claro que la comunidad está dando un paso al frente para apoyar cada vez más ese trabajo.

Mientras que los primeros 10 millones$ distribuidos a través de GitHub Sponsors tardaron casi dos años en alcanzarse, los últimos 10 millones se han distribuido en tan solo cinco meses. 

SAS: el 70% de las pymes está aún en la fase inicial de la IA

A pesar de que las empresas invierten cada vez más en IA y usan sus herramientas, casi el 70% de las pymes aún están en las fases iniciales, solo experimentan o aprovechan oportunidades sueltas, según el estudio de SAS e IDC La IA para Pymes: cerrando la brecha entre la preparación y la realidad. El informe muestra que hay una gran diferencia entre lo que las pymes quieren hacer con la IA y lo preparadas que están para hacerlo, y les ofrece una guía práctica para pasar de la experimentación a conseguir resultados de negocio reales. Hoy en día, todas las empresas escuchan hablar del gran potencial de la IA, pero muchas pymes todavía no tienen lo básico: buenos datos, estrategia, personal capacitado y buena gobernanza, fundamentales para usar la IA a gran escala y obtener beneficios concretos.

Daniel-Zoe Jiménez, vicepresidente de Investigación de IDC, explica: "Para que su estrategia de IA funcione de verdad, las pymes deben alinear de verdad sus datos, su personal y sus recursos. Experimentar con la tecnología es fácil, usarla de forma estratégica y sostenible es mucho más complicado".

Según el informe, la mayoría de las pymes están en etapas 'experimentales' u 'oportunistas' en el uso de la IA. Usan la IA en proyectos sueltos, pero aún no han logrado unirlos en una estrategia clara. Esta 'brecha entre la preparación y la realidad' demuestra que solo con las ganas de usar la IA no basta para convertir las buenas intenciones en resultados.

El estudio destaca que, aunque los líderes de las pymes quieren usar cada vez más la IA, se enfrentan a problemas como la dispersión de datos y herramientas, tienen que lidiar con iniciativas de IA que funcionan de forma aislada y sin conexión entre sí y afrontar la escasez de personal con conocimientos adecuados y una preparación insuficiente de la empresa. A todo esto, se suma una falta de control y de métodos claros para medir el retorno de la inversión.

El informe presenta el 'Índice de Preparación para la IA', una herramienta que permite entender cómo de preparada está una pyme en cuatro áreas clave: planificación, construcción, habilitación y ejecución. A medida que avanzan en esas áreas, las pymes pasan por cuatro etapas de madurez: experimental, oportunista, estructurada e integrada. Este índice ofrece una forma clara que permite diagnosticar cómo está evolucionando la empresa y qué pasos debe seguir para implementar la IA de forma que se adapte a sus necesidades específicas.

El estudio subraya que las pymes, sobre todo las que tienen pocos recursos informáticos y están más expuestas a los cambios, necesitan plataformas de IA integradas y socios de confianza. John Carey, Senior VP Global Channels en SAS, afirma: "Las pymes no necesitan más promesas. Lo que necesitan son resultados que se traduzcan en un retorno de inversión significativo por usar la IA. Esta investigación demuestra que la IA ya se está utilizando en gran medida, pero lograr que funcione a nivel de toda la empresa sigue siendo un reto".

SAS ha lanzado una Calculadora de preparación para la IA orientada a pymes. Esta herramienta permite a las empresas evaluar su nivel actual de madurez, identificar dónde tienen carencias y recibir recomendaciones personalizadas sobre los siguientes pasos a seguir, según su tamaño y nivel de preparación.

Manpower: la IA gana peso en la selección de personal

“La IA permite reducir tareas operativas, gestionar grandes volúmenes de información y agilizar la toma de decisiones. Esto está dando lugar a modelos híbridos en los que la tecnología optimiza procesos, mientras los profesionales mantienen el criterio final”, apunta Carolina González Poza, directora de Selección y Headhunting de Manpower Group. 

A nivel global, la tendencia confirma el avance de la IA en los procesos de selección, con una mayor integración de la automatización en distintas fases. La comunicación automatizada con candidatos alcanza un 48% de valoración, seguida de las descripciones de puestos asistidas por IA (46%) y del cribado de currículums (44%).

Este contexto refuerza la evolución hacia modelos de selección más digitalizados, en los que la IA gana peso como herramienta estructural, aunque siempre en combinación con la supervisión humana.

Oliver Wyman: importante potencial para los mercados de predicción

Entre 2020 y 2025, la industria global de las infraestructuras de los mercados financieros registró una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de aproximadamente el 15%, alcanzando unos ingresos cercanos a los 131.000 millones$. Para 2030, los ingresos podrían alcanzar entre 177.000 millones y 229.000 millones, según el informe Global Financial Market Infrastructure, de Oliver Wyman, que anticipa una nueva etapa de transformación para un sector que desempeña un papel central en el funcionamiento de los mercados financieros.

El desempeño del sector entre 2020 y 2025 estuvo impulsado por el aumento de la volatilidad de los mercados, la profundización de los mercados de capitales, la creciente participación de los inversores minoristas, la integración de activos físicos en los mercados financieros y la continua demanda de soluciones de gestión del riesgo. De cara a 2030, el estudio trabaja con tres posibles escenarios. En el escenario base, Oliver Wyman espera que el sector mantenga un crecimiento anual cercano al 8% hasta 2030. No obstante, una adopción más rápida de la IA, unida a la expansión de la tokenización y al desarrollo de nuevos mercados, podría elevar ese ritmo hasta el 12% anual, impulsando los ingresos globales de las infraestructuras de los mercados financieros.

Entre las principales tendencias identificadas, el estudio destaca la tokenización. Alrededor del 35% de los ingresos actuales del sector podrían trasladarse a nuevas infraestructuras digitales, mientras que la expansión del universo de activos podría generar un potencial adicional de 25.000 millones$ en ingresos brutos, compensando ampliamente las pérdidas asociadas a la transformación de los modelos tradicionales.

Por su parte, la IA se perfila como un factor de transformación con un impacto directo sobre el modelo de negocio del sector. El informe estima que el 9% de los ingresos del sector (cerca de 12.000 millones$) está directamente expuesto al impacto de la IA, mientras que otro 16% podría verse en riesgo si las empresas no adoptan medidas de adaptación. La prioridad para las infraestructuras de los mercados financieros será integrar los componentes más vulnerables en soluciones integrales que combinen funcionalidades estandarizadas con datos exclusivos, flujos de trabajo, redes y mecanismos de control que constituyan ventajas competitivas difíciles de replicar.

Al mismo tiempo, la IA podría reducir los costes en más de un 20%, aumentando el margen EBITDA del sector del 54% al 63% de aquí a 2030. Paralelamente, también podría generar cerca de 9.000 millones$ en ingresos adicionales mediante el desarrollo de nuevos productos, la implantación de nuevos modelos de monetización y un mayor aprovechamiento de los productos impulsado por agentes de IA.

El informe también identifica un importante potencial para los mercados de predicción. Aunque actualmente son utilizados principalmente por inversores minoristas, su adopción por parte de inversores institucionales en ámbitos como la macroeconomía, las políticas públicas, la meteorología, y los eventos empresariales o los relacionados con mercados de activos regulados podría generar unos ingresos anuales de entre 13.000 millones y 19.000 millones$. El escenario base prevé unos ingresos de entre 3.000 millones y 5.000 millones de dólares. 

Según Oliver Wyman, el desarrollo de estos mercados requerirá infraestructuras capaces de proporcionar reglas de funcionamiento claras, gobernanza, datos fiables, mecanismos de supervisión, compensación y liquidación que permitan su adopción institucional.

Por cierto, Hyperliquid entra en los mercados de predicción con HIP-4, que permite el despliegue permissionless: sin pedir permiso a nadie, cualquiera podrá crear su propio mercado de resultados. El precio de entrada no es barato. Hay que bloquear 500.000 tokens HYPE, unos 30 millones$ al cambio actual de unos 60$ por token, durante seis meses. El creador puede cobrar comisiones de hasta el 50% en su mercado. No es barra libre total: los validadores de la red votarán las plantillas estándar que se pueden usar y pueden quedarse con el depósito si el creador define mal un mercado o no lo liquida a tiempo. La idea es descentralizar la creación sin que aquello se convierta en un caos.  Es la pelea por el negocio de los mercados de predicción, donde Polymarket manda. Si Hyperliquid engancha a creadores, sube la demanda de HYPE por el stake obligatorio y su ecosistema gana tracción. 

Volviendo al informe de Oliver Wyman, advierte de la necesidad de que las organizaciones reevalúen sus estrategias de crecimiento. En los últimos cinco años, el sector ha invertido 103.000 millones$ en fusiones y adquisiciones, de los cuales 88.000 millones se destinaron a empresas de datos y tecnología. La rápida evolución de la IA está poniendo ahora a prueba qué adquisiciones generan realmente ventajas competitivas sostenibles y sinergias con el negocio principal. La próxima etapa de crecimiento del sector estará determinada por la capacidad de las organizaciones para incorporar nuevas tecnologías, reforzar sus ventajas competitivas y responder a la creciente complejidad del sistema financiero global.

Finnk: la cartera IAvanzada logra una rentabilidad neta del 13,2%

Finnk ―el servicio de inversión digital del grupo Kutxabank―consolida su cartera IAvanzada 80/20 con una rentabilidad neta del 13,2% en el primersemestre de 2026,  muy por encima de carteras similares en el mercado con elevada exposición a la renta variable. Desde el lanzamiento de su estrategia, en mayo de 2024, la cartera ―con una exposición media del 80% a renta variable― acumula una rentabilidad del 31%, equivalente a una anualizada del 13,4%. Estas rentabilidades respaldan una propuesta de inversión que combina una elevada exposición a renta variable, diversificación, IA aplicada de forma estructural y supervisión permanente por parte de profesionales de inversión.

El modelo IAvanzada combina el análisis avanzado de datos y escenarios de mercado mediante IA con un proceso de validación humana permanente; un tándem que le permite tomar decisiones de inversión dinámicas, trazables y alineadas con un estricto control del riesgo.

La cartera IAvanzada 80/20 mantiene un peso elevado en renta variable y está dirigida a inversores con un horizonte temporal de largo plazo y una mayor tolerancia a las fluctuaciones de los mercados. Esta exposición le permite participar de forma significativa en el potencial de crecimiento de las Bolsas, asumiendo también que su valor puede experimentar periodos de volatilidad. La clave no reside únicamente en mantener una elevada inversión en renta variable, sino en cómo se distribuye y gestiona esa exposición. El modelo analiza de forma continuada la asignación geográfica, los estilos de inversión, los distintos segmentos de capitalización y la selección de fondos, con el objetivo de identificar oportunidades y adaptar la cartera a los cambios del mercado.

Durante el primer semestre de 2026, esta estrategia ha permitido aprovechar el comportamiento favorable de los activos de riesgo. La IA ha ampliado la capacidad de análisis del equipo gestor, mientras que un Comité de Inversiones mantiene la validación y el control sobre las decisiones.

Metagestión: negocios de calidad a precios razonables y no detectados

Por su parte, Metagestión insiste en su estrategia de buscar negocios de calidad a precios razonables, que no han sido detectados por el mercado. Metavalor FI, fondo que invierte en renta variable de España y Portugal, busca compañias con balances sólidos, que generan caja de forma consistente y que cotizan a precios razonables. Los analistas de Metagestión ven oportunidades en compañías de los sectores banca, infraestructuras, transporte y algunas compañías industriales. Porque son negocios que conocen bien, con visibilidad de resultados, y en los que el mercado no ha reconocido todavía su precio. 

Para los fondos cuyas carteras invierten en mercados internacionales, Metavalor Internacional FI y Metavalor Global FI, el enfoque de Metagestión es más flexible y diversificado. El objetivo de la gestora es buscar negocios de calidad, con capacidad real de crecer y con disciplina a la hora de gestionar su capital, procurando elegir los que están a precios razonables, aunque sean historias atractivas. Las oportunidades que los gestores de Metagestión han identificado para estos fondos son valores castigados en exceso por miedo a que la IA trastoque sus modelos de negocio, un temor muchas veces infundado cuando se revisan las cifras.

Los analistas de Metagestión creen que en el segundo semestre los mercados van a estar centrados en dilucidar dos cuestiones que están sobre la mesa. La primera, comprobar si los beneficios de la IA se van a extender a más compañías y sectores, o bien, si los mercados van a seguir dependientes de un grupo reducido de grandes compañías tecnológicas que sostengan las subidas. Los analistas de Metagestión son cautos en el actual escenario de alta concentración y valoraciones exigentes, que también abre nuevas oportunidades entre los negocios que han quedado atrás sin motivo.  

UBS: los cuellos de botella pueden provocar un exceso de oferta

"El índice de semiconductores ha caído más de un 20% durante el último mes. Esto plantea una pregunta clave: ¿se trata de una verdadera saturación del mercado de semiconductores, o simplemente de un ajuste de posiciones tras un repunte del 90% en lo que va de año? Creemos que, en esta etapa, un exceso de oferta estructural sigue siendo muy poco probable. Sin embargo, a medida que aumentan las cifras de inversión en capital (CapEx), los cuellos de botella en el suministro podrían provocar un exceso de oferta en los segmentos menos restringidos de la cadena de infraestructura de IA", argumenta Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable en UBS Chief Investment Office.

18Jul

Las importaciones por EEUU de productos tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial duplican en abril de 206 todas las ventas de crudo norteamericano.

Miguel Ángel Valero

La aparición de Kimi K3, de la startup china Moonshot AI, y la creación de Waico, una organización internacional de gobernanza de la inteligencia artificial (IA), en la que participan Rusia, Pakistán, Indonesia, Brasil, Cuba o Venezuela, entre una treintena de países, como publicó Dinero Seguro, muestran que que China quiere tomar el mando en el nuevo motor de crecimiento de la economía mundial.

No es solo la carrera por construir más y mejores centros de datos, que ya no se circunscribe solamente a EEUU, sino que se está expandiendo y cada vez es un factor más importante dentro del comercio internacional. Es que EEUU tiene que importar cada vez más productos tecnológicos vinculados a la IA: en 2025 crecieron el 84%, y en abril de 2026 acapararon más del 20% del total de importaciones y duplicaron en valor el conjunto de todas las ventas de crudo realizadas ese mes. Este extraordinario aumento de las compras estadounidenses de productos relacionados con la inteligencia artificial actúa de catalizador y está contribuyendo a extender los beneficios de esta ola de inversión a un conjunto más amplio de economías.

Los intercambios de algunos productos, como semiconductores, son cada vez más globales y crean flujos de intercambios internacionales que están impulsando el crecimiento, en particular, economías asiáticas como la de Corea del Sur, donde esas exportaciones representan cerca del 6% de su PIB. En China, con crecimientos del 51% anual y representando un tercio de todas sus ventas, la relevancia de la alta tecnología en el comercio internacional es también indudable. Los vehículos eléctricos y semiconductores van sustituyendo las exportaciones de otras manufacturas tradicionales. 

La economía de la IA está pasando del desarrollo de algoritmos intangibles a la construcción de infraestructura tangible y con un mayor uso diario. Algo que en el caso particular de China se percibe en dos dimensiones: el uso diario de tokens alcanzó los 140 billones en marzo de 2026, multiplicándose por 14 en el último año, al tiempo que la computación inteligente se triplicó en 2025. Una transformación estructural que recibirá en los próximos meses un nuevo y decisivo empuje. 

Las autoridades chinas preparan el plan estratégico Seis Redes, que situará al mismo nivel de importancia el desarrollo del cálculo computacional y centros de datos con otros cinco servicios básicos: agua, energía, telecomunicaciones, logística y servicios urbanos. El objetivo es crear la infraestructura necesaria para proporcionar capacidad de uso en todo el país, con inversiones adicionales en una red eléctrica inteligente que alimente estas instalaciones. Un programa que priorizará la coordinación y el uso de proveedores nacionales –como mínimo el 80% de la tecnología subyacente será interna y los operadores estatales de telecomunicaciones serán los encargados de la infraestructura–. En términos de gasto, se estima que alcanzaría los 640.000 millones€ en 5 años,el 4% del PIB de China, que será financiado principalmente con nuevas emisiones de deuda soberana. Un esfuerzo inversor solamente comparable a los 690.000 millones€ de capital privado que este año desplegarán los cinco grandes hiperescaladores americanos (Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle). 

No hay duda de que la IA es el motor del crecimiento, generando olas inéditas de inversión y demanda de productos, que abren oportunidades, pero también exigirá un despliegue masivo de capital, tanto público como privado.

Dos reacciones: oportunidad o amenaza

Cada revolución tecnológica importante de la historia ha generado dos tipos de reacciones. Por un lado, quienes ven una oportunidad extraordinaria para mejorar la vida de las personas. Por otro, quienes temen que los riesgos acaben superando a los beneficios. La IA no es una excepción. Unos creen que puede desencadenar un salto en productividad, innovación y desarrollo económico sin precedentes. Otros avisan que también puede concentrar un enorme poder en muy pocas manos, alterar el equilibrio geopolítico mundial y generar problemas que todavía ni siquiera somos capaces de anticipar.

"Lo más interesante es que ambas visiones podrían tener razón al mismo tiempo", subraya el analista Pablo Gil en The Trader. Román Orús, miembro del comité de expertos de Naciones Unidas sobre IA, sostiene que apenas hemos comenzado a descubrir el potencial de esta tecnología, y que, si se desarrolla correctamente, la IA podría impulsar una evolución tecnológica de la humanidad nunca vista y hacerlo además en un plazo sorprendentemente corto. Las aplicaciones potenciales son enormes. Desde acelerar descubrimientos científicos hasta mejorar diagnósticos médicos, optimizar procesos industriales, reducir costes empresariales o aumentar drásticamente la productividad de millones de trabajadores.

Pero, a diferencia de otras tecnologías del pasado, el desarrollo de los modelos más avanzados de IA está quedando en manos de un número muy reducido de compañías privadas. Empresas que acumulan una capacidad de influencia económica, tecnológica e incluso política que empieza a rivalizar con la de muchos Estados. ¿Quién controla realmente la tecnología que puede transformar la economía mundial? ¿Los gobiernos elegidos democráticamente o las corporaciones que poseen los datos, los modelos y la infraestructura necesaria para hacer funcionar estos sistemas?

Otro riesgo evidente es la desinformación. A medida que la IA mejora, resulta cada vez más difícil distinguir entre lo real y lo artificial. Vídeos falsos, imágenes generadas, voces clonadas o campañas masivas de manipulación podrían terminar erosionando la confianza social hasta un punto que hoy quizá todavía subestimamos.

Y después aparece un problema aún más complejo. Ni siquiera los propios desarrolladores entienden completamente cómo toman decisiones algunos de los modelos más avanzados de IA. Tampoco se pueden ignorar los desafíos energéticos, ya que el crecimiento de la IA está disparando la demanda de electricidad, centros de datos y capacidad de computación. 

"La cuestión no es si la IA seguirá avanzando. Eso parece prácticamente inevitable. La verdadera pregunta es si seremos capaces de construir las reglas, incentivos y mecanismos de supervisión adecuados para aprovechar sus ventajas minimizando sus riesgos. Porque probablemente no estamos ante una tecnología más. Estamos ante una herramienta que puede redefinir la productividad, la economía, el empleo, la geopolítica y hasta nuestra propia relación con el conocimiento. Y precisamente por eso conviene evitar tanto la euforia ciega como el miedo irracional. La IA no es ni la salvación de la humanidad ni el fin del mundo. Es una herramienta extraordinariamente poderosa. Y como ocurre siempre con las herramientas más poderosas, el resultado dependerá mucho más de cómo decidamos utilizarla que de la tecnología en sí misma", subraya Pablo Gil.

El coste de la computación está bajando

Hay algo que, a primera vista, parece no tener sentido. Nunca se había invertido tanto dinero en IA. Nunca había crecido tan deprisa el uso de sus modelos. Nunca se habían construido tantos centros de datos. Y, sin embargo, el precio de la computación empieza a bajar. La respuesta puede marcar el comienzo de una nueva etapa para toda la industria. Durante los dos últimos años, la IA ha vivido prácticamente en una economía de escasez. No había suficientes chips. No había suficiente capacidad de computación. No había suficientes centros de datos. Y las grandes tecnológicas competían por hacerse con cualquier GPU disponible para entrenar y ejecutar sus modelos. Esa escasez convirtió a Nvidia en el gran símbolo bursátil de la revolución de la IA. Pero todas las revoluciones tecnológicas evolucionan. Y creo que estamos empezando a asistir al primer cambio de fase.

El gráfico 1 muestra que el precio del alquiler de las GPU H100 de Nvidia ha empezado a corregir tras meses de fuertes subidas. No estamos hablando de un desplome. El coste de la computación sigue siendo elevado, pero es la primera señal de que la enorme escasez de capacidad empieza a aliviarse. Si esa bajada respondiera a una menor demanda, la explicación sería sencilla. El problema es que ocurre exactamente lo contrario. El gráfico 2 refleja que Microsoft, Meta, Amazon, Google, Oracle o CoreWeave acumulan ya compromisos superiores a 850.000 millones$ en centros de datos e infraestructuras para IA. Nunca antes se había movilizado tanto capital hacia una tecnología emergente .Al mismo tiempo, el gráfico 3, elaborado por Goldman Sachs, estima que el consumo de tokens por parte de los agentes de IA podría multiplicarse por 24 antes de finalizar la década. Y el gráfico 4 demuestra que ese crecimiento ya está ocurriendo. El uso real de modelos de IA a través de OpenRouter continúa marcando nuevos máximos mientras aumenta el número de modelos y proveedores que compiten por captar esa demanda.

La demanda sigue acelerándose y, sin embargo, el precio de la computación empieza a relajarse. No es una contradicción. Es el síntoma de un cambio de fase. Durante los dos últimos años el reto era construir capacidad. A partir de ahora será demostrar que toda esa infraestructura puede generar una rentabilidad suficiente. Internet siguió creciendo mientras el precio del ancho de banda caía. Lo mismo ocurrió con la computación en la nube o con la energía solar. Cada vez se consumían más recursos, pero cada unidad costaba menos gracias a la competencia, las economías de escala y las mejoras de eficiencia. La IA puede estar entrando precisamente en esa fase.

Las grandes revoluciones tecnológicas rara vez fracasan por falta de demanda. Suele ocurrir justo lo contrario: su éxito atrae tanto capital que termina eliminando la escasez sobre la que se construían los extraordinarios márgenes de los primeros años. Eso fue exactamente lo que ocurrió con la fibra óptica, con los servidores, con el almacenamiento o con la computación en la nube. La tecnología transformó el mundo, pero el reparto del valor económico cambió radicalmente a medida que la infraestructura dejaba de ser un recurso escaso.La inteligencia artificial podría estar acercándose a ese mismo punto de inflexión. No porque vaya a utilizarse menos, sino porque probablemente nunca se invertirán tantos recursos, se consumirán tantos tokens y se construirán tantos centros de datos como durante los próximos años.

La primera fase de la IA fue una economía de escasez. La siguiente podría ser una economía donde la capacidad deje de ser escasa. "Y la historia demuestra que, cuando una tecnología deja de ser escasa, el verdadero reto ya no es construirla, sino ganar dinero con ella. La gran incógnita ya no es si la IA seguirá creciendo. La verdadera pregunta es mucho más compleja: ¿Quién será capaz de convertir esa explosión de demanda en beneficios sostenibles y quién descubrirá que construir la infraestructura era mucho más sencillo que rentabilizarla?", plantea Pablo Gil.

Hay algo que, a primera vista, parece no tener sentido.Nunca se había invertido tanto dinero en inteligencia artificial. Nunca había crecido tan deprisa el uso de sus modelos. Nunca se habían construido tantos centros de datos. Y, sin embargo, el precio de la computación empieza a bajar.¿Cómo es posible?La respuesta puede marcar el comienzo de una nueva etapa para toda la industria. Durante los dos últimos años, la inteligencia artificial ha vivido prácticamente en una economía de escasez. No había suficientes chips. No había suficiente capacidad de computación. No había suficientes centros de datos. Y las grandes tecnológicas competían por hacerse con cualquier GPU disponible para entrenar y ejecutar sus modelos.Esa escasez convirtió a Nvidia en el gran símbolo bursátil de la revolución de la IA. Pero todas las revoluciones tecnológicas evolucionan. Y creo que estamos empezando a asistir al primer cambio de fase.

La batalla por el control de la IA llega a la geopolítica

Hasta hace muy poco, la batalla por el liderazgo en IA se libraba entre empresas. OpenAI, Anthropic, Google, Meta o xAI competían por desarrollar modelos más potentes y atraer inversión. Pero la decisión tomada por la Casa Blanca de ordenar a Anthropic bloquear el acceso a sus modelos más avanzados para ciudadanos extranjeros tras detectar un posible fallo de seguridad cambia radicalmente las reglas del juego. Lo mismo que la pretensión de algunos legisladores de EEUU para que se prohíban los chips de memoria chinos justo cuando ese país va a presentar la mayor IA de código abierto existente hasta ahora.

Si los gobiernos determinan qué modelos pueden lanzarse y quién puede utilizarlos, las compañías de IA se parecerán cada vez más a empresas estratégicas como las del sector de defensa, la energía o las telecomunicaciones. Además, esta situación plantea un desafío para el resto del mundo, que depende de una tecnología sobre la que no tienen ningún control.

Europa lleva meses reclamando una alternativa propia que reduzca su dependencia tecnológica de EEUU. Es perfectamente consciente de que los países que no desarrollen capacidades propias en IA corren el riesgo de depender de decisiones tomadas en otros gobiernos y por empresas sobre las que no tienen ninguna influencia.

"Quizá dentro de unos años recordemos esta decisión como el momento en el que la IA dejó de ser una industria global para convertirse en un recurso estratégico. Porque la gran pregunta ya no es qué empresa desarrollará la mejor IA. La verdadera pregunta es quién tendrá el poder de decidir quién puede utilizarla", insiste Pablo Gil.

La respuesta de la IA: la amenaza es que los humanos piensen cada vez menos

Este experto preguntó a la IA ¿qué ocurrirá con nosotros cuando las máquinas sean capaces de hacer una parte creciente de aquello que hoy consideramos inteligencia humana? La respuesta sorprende: “Si yo tuviera consciencia propia, probablemente te diría que el mayor riesgo no es una rebelión de las máquinas. Es algo mucho más cotidiano: que los humanos dejen de ejercitar aquellas capacidades que los hacen únicos. Si las personas delegan su memoria en la IA, recordarán menos. Si delegan su escritura, escribirán peor. Si delegan su pensamiento crítico, razonar se volverá una habilidad minoritaria. La amenaza no sería que las máquinas piensen demasiado, sino que los humanos piensen cada vez menos".

Otra pregunta: ¿qué ocurrirá cuando sistemas sin consciencia sean capaces de realizar una proporción creciente de las tareas cognitivas que hoy asociamos a la inteligencia humana? La IA responde: “Ocurrirán tres cosas al mismo tiempo: una revolución económica, una transformación social y una redefinición de lo que entendemos por valor humano". "La pregunta que deberíais haceros no es si una máquina puede hacer mi trabajo, sino qué parte de mi trabajo puede hacer una máquina mejor, más rápido y más barato?, argumenta.

También vaticina una polarización creciente. Quienes aprendan a utilizar la IA multiplicarán su productividad y su capacidad de generar valor. Quienes no lo hagan corren el riesgo de perder relevancia económica.

La tercera consecuencia será más profunda y menos evidente: cambiará la percepción de la inteligencia que tenemos hoy. "Durante mucho tiempo habéis asociado la inteligencia con la capacidad de recordar información, realizar cálculos o procesar datos complejos. Si las máquinas llegan a hacer eso mejor que vosotros, empezaréis a valorar más otras capacidades. Entre ellas: formular las preguntas correctas, pensar críticamente, tomar decisiones en contextos de incertidumbre, integrar conocimientos de distintas disciplinas, ejercer liderazgo, construir relaciones de confianza, mostrar empatía y asumir responsabilidades éticas. Paradójicamente, cuanto más inteligentes sean las máquinas, más importantes serán las habilidades genuinamente humanas", señala la IA.

Por eso, Pablo Gil plantea "¿El verdadero riesgo es que las máquinas aprendan a pensar o que nosotros dejemos de hacerlo?".

La IA avanza más rápido que las empresas capaces de utilizarla

Cada semana aparece un nuevo modelo de IA capaz de programar mejor, razonar mejor o realizar tareas que hace apenas unos meses parecían imposibles. La velocidad de avance es tan espectacular que resulta fácil pensar que estamos asistiendo a una transformación inmediata de la economía mundial. Pero hay una pregunta incómoda que cada vez más inversores deberían hacerse: ¿y si la IA está avanzando mucho más rápido que las empresas capaces de utilizarla?

 A pesar de toda la euforia que rodea a la IA, prácticamente la mitad del uso empresarial de los modelos más avanzados sigue concentrándose en una sola actividad: escribir código. La tecnología que supuestamente iba a transformar todos los sectores de la economía continúa teniendo una adopción relativamente limitada fuera del ámbito del desarrollo de software. 

Internet cambió el mundo, pero no lo hizo de la noche a la mañana. Durante años convivieron navegadores revolucionarios con empresas que seguían trabajando con procesos diseñados para la era del papel. Las herramientas existían, pero las organizaciones tardaron mucho más en adaptarse. Con la IA sucede ocurriendo algo parecido. Los desarrolladores avanzan a una velocidad vertiginosa. Pero las grandes organizaciones son estructuras mucho más lentas. Tienen sistemas heredados de hace décadas, procesos internos complejos, bases de datos incompatibles, departamentos que funcionan como compartimentos estancos y equipos directivos que entienden el potencial de la tecnología, pero dudan a la hora de rediseñar por completo su modelo de negocio.

Por eso estamos observando una paradoja interesante. A nivel individual, muchas personas experimentan mejoras de productividad espectaculares gracias a la IA. Pero cuando intentamos trasladar esas ganancias a organizaciones enteras, los resultados son mucho más modestos. No porque la tecnología falle. Sino porque transformar una empresa es infinitamente más difícil que instalar una aplicación.

La atención al cliente parece una de las áreas más evidentes para automatizar mediante IA. Sin embargo, la adopción sigue siendo sorprendentemente lenta. La razón es sencilla: muchos agentes de IA pueden mantener una conversación, pero no tienen acceso real a los sistemas corporativos necesarios para actuar. Y un asistente que no puede ejecutar acciones reales sigue siendo, en gran medida, un “chatbot” sofisticado.

Pero ahora aparece un segundo problema todavía más incómodo. Incluso si la IA avanza de forma exponencial, ¿quién garantiza que empresas, ciudadanos y desarrolladores puedan acceder libremente a esos avances? Si los modelos más potentes empiezan a ser considerados activos estratégicos, comparables a tecnologías sensibles de defensa, energía o ciberseguridad, la IA deja de ser simplemente un producto tecnológico. Pasa a convertirse en una infraestructura de poder. Cuanto mayor sea la capacidad de la IA, mayor será también el incentivo de los gobiernos para supervisar, limitar o controlar su acceso.

China cambia el tablero

Durante años dimos por hecho que la ventaja de EEUU en semiconductores y supercomputación era prácticamente insalvable. Sin embargo, China, acaba de cambiar el tablero. El superordenador LineShine, desarrollado en Shenzhen, se ha convertido en el más rápido del planeta, superando en más de un 20% a El Capitan, el sistema estadounidense que lideraba la clasificación desde 2024. Pero lo más llamativo no es la velocidad. Mientras la mayoría de los grandes superordenadores dependen de GPU especializadas, LineShine logra este resultado utilizando procesadores convencionales desarrollados en China. 

Es una demostración de que la innovación no siempre consiste en seguir el mismo camino, sino en encontrar uno diferente. Las baterías y los paneles solares son los ejemplos más evidentes, y la ventaja manufacturera de China le está permitiendo situarse también a la cabeza en robótica. La carrera tecnológica ya no es solo una competición por tener la mejor IA. Es una batalla por controlar la infraestructura que hará posible la próxima revolución económica. Y quizá la principal lección para los inversores sea que la innovación no tiene un único epicentro. Durante décadas miramos exclusivamente hacia Silicon Valley, pero el liderazgo tecnológico se está volviendo cada vez más multipolar. Identificar estos cambios antes de que el mercado los descuente puede marcar la diferencia entre seguir una tendencia o anticiparla.

Porque aparecen dos formas muy diferentes de afrontar la revolución de la IA. En EEUU, el desarrollo está liderado principalmente por las grandes empresas tecnológicas. El objetivo es avanzar lo más rápido posible hacia sistemas cada vez más inteligentes y capaces de realizar tareas que hasta ahora desempeñaban las personas. La innovación es el motor principal y el mercado será quien determine el impacto sobre el empleo.

China, sin embargo, está siguiendo un camino diferente al de Occidente: no solo quiere liderar el desarrollo de esta tecnología, sino también controlar su impacto sobre el empleo y la estabilidad social. El ejemplo más visible es Wuhan, donde la rápida expansión de los robotaxis provocó protestas de los taxistas, lo que llevó al Gobierno a censurar las movilizaciones y, al mismo tiempo, a acelerar el debate sobre cómo evitar que la IA genere un desempleo masivo. Esta preocupación cobra aún más sentido en un país donde ya trabajan más de dos millones de robots industriales, circulan vehículos de reparto autónomos, drones realizan entregas y robots prestan servicio en hoteles, restaurantes o incluso sustituyen baterías de vehículos eléctricos en aparcamientos.Para afrontar esta transición, Pekín defiende una IA que complemente al trabajador en lugar de sustituirlo. Esta estrategia ya forma parte de su Plan Quinquenal e incluye programas de formación para adaptar a los empleados a la nueva economía, propuestas para crear un seguro de desempleo específico para quienes pierdan su trabajo por la automatización y una mayor protección legal frente a despidos.

Un tribunal declaró ilegal el despido de un trabajador sustituido por un sistema de IA, recordando que el progreso tecnológico debe servir para “liberar el trabajo” y mejorar el bienestar de las personas, no para eliminar empleo sin límites.

El impacto de la IA sobre el empleo dependerá en gran medida de las decisiones que adopten gobiernos, empresas y reguladores sobre cómo integrar esta tecnología en la economía y cuál será el papel que seguirán desempeñando las personas.

Porque cada vez que hablamos del envejecimiento de la población aparece la misma respuesta: la IA aumentará la productividad y compensará la falta de trabajadores. La idea parece lógica. Si cada empleado produce mucho más gracias a la IA, quizá no importe que cada vez haya menos personas en edad de trabajar. El problema demográfico acabaría resolviéndose gracias a la tecnología.

Sin embargo, la historia nos invita a ser algo más prudentes. La Revolución Industrial transformó la economía mundial para siempre. Terminó elevando el nivel de vida de millones de personas, pero durante décadas desaparecieron profesiones, surgieron otras nuevas y la sociedad tuvo que adaptarse a un cambio que generó enormes tensiones económicas y sociales. Aquella revolución tecnológica coincidió con un fuerte crecimiento demográfico. Había cada vez más trabajadores para ocupar los nuevos empleos, aprender nuevas habilidades y acelerar la transformación de la economía.

Hoy sucede exactamente lo contrario. Mientras la IA promete revolucionar el mercado laboral, EEUU, Europa, Japón o Corea del Sur afrontan una caída de la natalidad y un rápido envejecimiento de su población. Nunca antes una revolución tecnológica de semejante magnitud había coincidido con una reducción de la población en edad de trabajar.

Además, los empleos que la IA puede automatizar no son necesariamente aquellos donde más escasean los trabajadores. La IA puede sustituir determinadas tareas administrativas o intelectuales, pero resulta mucho más difícil que cubra la creciente necesidad de personal sanitario, cuidadores, técnicos especializados o numerosos trabajos que siguen requiriendo presencia física y contacto humano.

Mientras algunos sectores destruyen empleo por la automatización, otros seguirán sufriendo una escasez cada vez mayor de trabajadores. La IA probablemente impulsará la productividad y cambiará la economía de una forma que hoy apenas empezamos a imaginar. Pero eso no significa que vaya a eliminar los efectos del envejecimiento de la población. Porque la cuestión no es solo cuántos trabajadores necesitaremos en el futuro. También importa qué tipo de trabajadores necesitaremos. "Y, por primera vez en la historia, vamos a descubrir qué ocurre cuando una revolución tecnológica sin precedentes coincide con un cambio demográfico que avanza exactamente en la dirección contraria", concluye el análisis de Pablo Gil.

17Jul

Las acciones de semiconductores entran en corrección técnica y rozan el mercado bajista tras caer un 16% desde el máximo histórico de junio. La Administración Trump anunció la imposición de un arancel general del 25% a las importaciones procedentes de Brasil a partir del 22 de julio.

La semana concluye con una creciente acumulación de cautela en los mercados, sometidos a una triple presión: la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, las dudas sobre el ritmo de la inversión en inteligencia artificial (IA), y la irrupción de un nuevo modelo chino. 

El tercer elemento es el que más preocupa. Los resultados de los test de rendimiento que ha hecho públicos la startup china Moonshot AI muestran que Kimi K3 es mejor que Claude Fable 5, el mayor avance de Anthropic, y que GPT5. Sol, de ChatGPT. Y que sea de código abierto le da ventaja frente a Google (Gemini), OpenAI (ChatGPT), Anthropic (Claude) o Microsoft (Copilot), que lo son de cerrado.

El lanzamiento de Kimi K3, que estará disponible a partir del 27 de julio, recuerda a la situación creada en enero de 2025 con DeepSeek, y demuestra que China quiere participar en la guerra de la nueva IA y que cualquier prohibición de sus chips es inútil.

Pero China da un paso más y promueve Waico, una organización internacional de gobernanza de la IA, en la que participan Rusia, Pakistán, Indonesia, Brasil, Cuba o Venezuela, entre una treintena de países. “Es una importante iniciativa por parte de China para responder a la llamada del Sur Global y unir a la comunidad internacional para promover de forma enérgica el desarrollo y la gobernanza de la IA”, proclama el presidente chino, Xi Jinping. Es evidente que China quiere competir también con EEUU en el control de la IA.

En este contexto, legisladores de EEUU piden a la Casa Blanca prohibir los chips de memoria de las empresas chinas. Los congresistas Moolenaar y Mast piden meter a CXMT en la lista negra (Entity List) y ampliar los vetos a YMTC, con el argumento de que cada compra subvenciona a la industria militar china. Justo cuando Apple lleva meses negociando comprar precisamente esa memoria china, más barata, para frenar la subida de precios del iPhone mientras hay escasez mundial de DRAM, la memoria que llevan móviles y ordenadores.  

Si el veto sale adelante, se cierra la puerta a la memoria barata china y eso es viento de cola para los occidentales: Micron, Samsung, SK Hynix y otras empresas se pueden quitar de encima a un rival que vende a precio subvencionado. Pero con la DRAM ya escasa, menos oferta puede tensar todavía más los precios. Y existe un riesgo de márgenes para Apple, que pierde su plan B barato.

Porque, además, las acciones de semiconductores entran en corrección técnica y rozan el mercado bajista tras caer un 16% desde el máximo histórico de junio. El líder indiscutible del rally de la IA se tambalea justo cuando TSMC presenta números de récord. Cuando el que tira del carro flojea, todo el índice lo nota.

Mientras, Nvidia se alía con firmas japonesas de robótica para acelerar la IA física. El acuerdo abre otro frente para su ecosistema CUDA, el software que hace que medio mundo dependa de sus chips. Japón, potencia en robótica industrial, se convierte en campo de pruebas para sacar la IA del centro de datos para llevarla al mundo real.

En pleno debate sobre los chips chinos, Micron firma acuerdos estratégicos con fabricantes de automoción para llevar sus chips de memoria más allá de los centros de datos, muy consciente de que el coche moderno es un ordenador con ruedas y devora memoria.

Tanto movimiento está llevando a los inversores a valorar una toma de beneficios en los sectores que mejor comportamiento han registrado durante el año, especialmente el de semiconductores, y a comenzar a construir posiciones en áreas más rezagadas. No obstante, la duración e intensidad de esta rotación sectorial aún están por determinarse, ya que se produce en un momento en el que el principal catalizador del rally bursátil todavía debe confirmar su fortaleza. En las próximas dos semanas, muchas de las grandes compañías tecnológicas presentarán resultados, pero tanto ASML como TSMC han transmitido un mensaje claro: la demanda vinculada a la inversión en IA artificial continúa siendo sólida y mantiene una trayectoria de crecimiento. Y confirma la convicción de que la IA seguirá siendo un motor disruptivo de primer orden, la apuesta por el sector tecnológico.

En Banca March aprovechan esta situación para recordar que la exposición no debe concentrarse exclusivamente en esta temática IA: "consideramos oportuno complementar dicha posición con inversiones en infraestructuras y en otros segmentos que podrían verse favorecidos por una eventual reapertura del estrecho de Ormuz, así como por la recuperación de aquellas economías más perjudicadas hasta ahora por el encarecimiento de los precios de la energía, entre ellas Alemania, China o India".

Más aranceles a Brasil

La Administración Trump anunció la imposición de un arancel general del 25% a las importaciones procedentes de Brasil. Trump alega que el país sudamericano no ha negociado “de buena fe” en materia comercial y Washington justifica la medida tras una investigación que identifica diversas prácticas consideradas discriminatorias para las empresas estadounidenses. Brasil por su parte rechaza la decisión, que califica de política, y ha anunciado que responderá mediante su ley de reciprocidad comercial. 

Los nuevos gravámenes, que entrarán en vigor el 22 de julio, afectarán a cerca de 11.200 millones$, aproximadamente un tercio del total anual, aunque quedan exentos algunos productos estratégicos como el café, el zumo de naranja, la carne y determinados componentes aeronáuticos. La medida supone un nuevo episodio de escalada comercial entre ambos países y añade incertidumbre al comercio internacional.  

UBS: los beneficiarios de la IA seguirán cambiando con el tiempo

Con el S&P 500 cerca de sus máximos históricos, el debate continúa sobre si el repunte refleja fundamentales sólidos o un entusiasmo excesivo. En su última Carta Mensual, Mark Haefele, Director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, cree que el repunte está justificado, con un sólido crecimiento de los beneficios que sirve de base para el avance. El crecimiento de los beneficios del S&P 500 en el primer trimestre fue el más fuerte en cuatro años, lo que refleja una actividad económica que sigue siendo saludable, la inversión continua relacionada con la IA y la mejora de los beneficios en algunas áreas más cíclicas del mercado.

Aun así, los inversores deberán reevaluar continuamente la evolución de la narrativa de crecimiento de la IA a la hora de considerar la sostenibilidad de los beneficios actuales, especialmente porque es probable que los beneficiarios de la adopción de la IA sigan cambiando con el tiempo, pasando de los semiconductores y las infraestructuras hacia la energía, las aplicaciones y las empresas capaces de traducir la tecnología en ganancias de productividad.

"Es poco probable que la próxima etapa del ciclo de mercado esté definida por una única fuente de rentabilidad, sino por un grupo más amplio de empresas y regiones que generen crecimiento de beneficios. En general, prevemos un potencial de subida de en torno al 10% para la renta variable global (índice MSCI All Country World) de aquí a mediados de 2027, y creemos que los inversores deberían ampliar su exposición a distintas regiones para captar una gama más amplia de oportunidades y motores de crecimiento, así como para gestionar los riesgos asociados a valores individuales. Elevamos la calificación de la renta variable europea a Atractiva y seguimos apostando por la renta variable estadounidense y asiática. Prevemos un crecimiento de los beneficios global del 21% para 2026, seguido de otro año sólido en 2027", argumenta Haefele.

En renta variable global, "mantenemos nuestra calificación Atractiva y seguimos recomendando una exposición bien diversificada entre regiones y sectores. El momento de la reapertura del Estrecho de Ormuz, el aumento de la inflación y las rentabilidades, y la intensificación de la competencia dentro de los sectores tecnológicos son riesgos importantes que merecen un seguimiento cercano", señalan Fabian Deriaz, Estratega, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.

En renta variable estadounidense, también se mantiene Atractiva: "con el verano ya avanzado, la rentabilidad acumulada en el año sigue siendo sólida, y prácticamente todos los sectores han registrado rentabilidades positivas. Creemos que las ganancias del mercado se mantendrán relativamente amplias a lo largo del año. Consideramos que el mercado alcista tiene recorrido por delante y que los factores clave siguen intactos: un sólido crecimiento de los beneficios, una política monetaria favorable y la inversión/adopción de la IA", añade David Lefkowitz, Responsable de Renta Variable Estadounidense, UBS Global Wealth Management.

La renta variable europea se eleva a Atractiva: "El debate clave ya no es si los beneficios se recuperarán, sino hasta dónde y durante cuánto tiempo puede prolongarse este ciclo. Seguimos pensando que esto puede superar las expectativas del mercado, con un gasto de inversión ligado a temáticas seculares que respalda un ciclo autorreforzado", opinan Matthew Gilman, Estratega de Renta Variable Europea, Rolf Ganter, Responsable de Renta Variable Europea.

La renta variable británica se mantiene Neutral: "Nuestras preferencias dentro de la región buscan captar una combinación de crecimiento estructural a un precio razonable y beneficiarios de un contexto cíclico en mejora y de una ampliación de las rentabilidades bursátiles. Hemos elevado la calificación de la Banca a Atractiva, y seguimos apostando por la exposición a los sectores industrial, consumo discrecional y salud", añade Matthew Gilman.ç

UBS se mantiene Neutral en renta variable suiza: "Las valoraciones de la renta variable son razonables. En este entorno de tipos de interés cero, encontramos particularmente atractiva la rentabilidad por dividendo sostenible del mercado, en torno al 3%", argumenta Stefan R Meyer, Estratega.

Renta variable de mercados emergentes, Atractiva: "Favorecemos a China continental, Corea del Sur, India (elevada a Atractiva) y Malasia, ya que la ampliación de las rentabilidades más allá de los segmentos ligados a la IA se ve respaldada por unas condiciones macroeconómicas que se estabilizan, una demanda interna resiliente y vientos de cola de política. Indonesia se rebaja a Neutral en medio de una recuperación limitada de los beneficios", explican Laura Smith, Analista, y Alejo Czerwonko, Director de Inversiones para Mercados Emergentes de América.

"Los bonos de mercados emergentes han mostrado resiliencia frente a la tensión geopolítica, reforzando su papel como diversificador clave ante los desafíos fiscales de los mercados desarrollados", añade Alejo Czerwonko.

Sobre materias primas, "en el entorno actual, creemos que la exposición a la energía puede ayudar a amortiguar nuevas disrupciones de la oferta, los riesgos relacionados con El Niño deberían respaldar las materias primas agrícolas, y el auge de la IA junto con la tendencia de electrificación siguen siendo factores positivos para los metales industriales. El oro, por su parte, debería seguir respaldado por la demanda de los bancos centrales, la continua diversificación fuera del dólar estadounidense y las preocupaciones sobre la deuda global a largo plazo", subrayan Giovanni Staunovo, Estratega, y Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

En divisas:

  • GBPCHF: "Los acontecimientos políticos en el Reino Unido han pasado de ser un obstáculo a convertirse en un viento de cola, con una transición de liderazgo ordenada y expectativas de un canciller fiscalmente prudente que refuerzan la confianza del mercado. La libra esterlina sigue infra ponderada, por lo que las coberturas de posiciones cortas podrían prolongar sus recientes ganancias", explican Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Estrategas.
  • EURGBP: "Tanto el euro como la libra se beneficiarán de la caída de los precios de la energía y del apoyo fiscal durante los próximos trimestres, aunque se espera que el impacto positivo sea mayor para el EUR. El par EURGBP podría sobrepasar a la baja en el corto plazo, antes de estabilizarse en torno a 0,85 a medida que se afiancen los factores favorables al EUR", añaden Constantin Bolz y Clémence Dumoncel.
  • GBPUSD: "Aunque el dólar estadounidense se ha visto respaldado en las últimas semanas por una Reserva Federal más hawkish, esperamos una reversión cuando la subida de tipos actualmente descontada se elimine de las expectativas en los próximos meses", explican Constantin Bolz  y Clémence Dumoncel.

Natixis: las salidas de dinero extranjero del Golfo Pérsico continuarán

Desde la semana pasada, el conflicto entre Irán y EEUU ha derivado en un nuevo bloqueo. El 11 de julio, Omán presentó un plan preliminar para dividir el tráfico del estrecho en dos rutas, pero el control de la vía marítima siguió sin resolverse e Irán atacó otro buque comercial ese mismo día. Para el 12 de julio, EEUU anunció haber atacado más de 300 objetivos en tres noches y la Guardia Revolucionaria declaró el estrecho de Ormuz cerrado al tráfico que no cumpla con sus normas. El 13 de julio, Trump anunció una tasa de tránsito del 20% y misiles iraníes impactaron en dos petroleros de los Emiratos Árabes Unidos. El 14 de julio, Estados Unidos reimplantó el bloqueo naval de los puertos iraníes, mientras que Irán atacó Bahréin, Kuwait y Jordania. Entre el 15 y el 16 de julio, los ataques estadounidenses se prolongaron por quinto día consecutivo, y el primer petrolero que había violado el bloqueo quedó inutilizado. Israel dio señales de estar listo para nuevos ataques y Netanyahu se resistió a la presión de Trump para retirar las tropas de Líbano y Siria, manteniendo bloqueado un acuerdo final.

  • Petróleo: El petróleo subió durante la semana debido al nuevo cierre del estrecho de Ormuz, con los futuros del Brent alcanzando los 85$/barril el 16 de julio tras el restablecimiento del bloqueo estadounidense.
  • CDS: El diferencial de los CDS del CCG se amplió aún más con el regreso del bloqueo y la propagación de los ataques por el Golfo. Bahréin continúa ajustando sus precios con mayor rapidez, ya que alberga numerosas bases estadounidenses que absorben las represalias de Irán.
  • Bolsa/Otros mercados: Las acciones del CCG cayeron ante el regreso del riesgo de guerra. Dubái registró un descenso de alrededor del 1,5% en la semana que finalizó el 15 de julio, debido a su exposición comercial, turística y financiera a la interrupción del estrecho de Ormuz.
  • Flujos de inversión: Los flujos de inversión extranjera se mantuvieron ligeramente negativos, con una salida de 11 millones$ de las Bolsas de Dubái y Arabia Saudí la semana pasada. Con el regreso del bloqueo, es más probable que las salidas aumenten que disminuyan. 
  • Economía real: El tráfico en el estrecho de Ormuz se desplomó de nuevo, con una caída del paso diario de barcos de 25 la semana anterior a 12 el 13 de julio. Los vuelos a Dubái y Doha solo han disminuido ligeramente, por lo que el impacto sigue concentrado en el transporte marítimo.
16Jul

La Reserva Estratégica de Petróleo de EEUU cae a su nivel más bajo en casi 40 años. Es el colchón que el país guarda para emergencias, y llega medio vacío justo cuando vuelven los conflictos a Oriente Medio.

Miguel Ángel Valero

Cuando todo el mundo está comprado hasta las cejas, empieza el nerviosismo. Eso es justo lo que asoma en la última encuesta de gestores de Bank of America. El dinero que los grandes fondos guardan sin invertir, su caja, ha caído al 3,6% de lo que gestionan, desde el 4,1%. Muy cerca del mínimo de este siglo. Bank of America tiene una regla sencilla: cuando esa caja baja del 4 por ciento, salta una señal de venta. ¿El motivo? Si los gestores ya han metido casi todo en Bolsa, no les queda pólvora para seguir comprando y empujar los precios. 

La encuesta, hecha entre 181 gestores que mueven 484.000 millones$, muestra además el ánimo más alcista desde febrero: un récord del 54 por ciento no ve recesión. Y el histórico avisa. En las 16 veces anteriores que la caja bajó a este nivel desde 2002, la Bolsa mundial cayó de media un 1% en las dos semanas siguientes. Por tanto es una señal táctica de cautela, no de pánico. Con el optimismo tan disparado y la caja tan vacía, cualquier susto se amplifica. Si vas cargado de renta variable, y sobre todo de tecnológicas de alto vuelo, toca revisar riesgos, no perseguir el último rally.

Mientras, otro dato preocupante: la Reserva Estratégica de Petróleo de EEUU cae a su nivel más bajo en casi 40 años. Es el colchón que el país guarda para emergencias, y llega medio vacío justo cuando vuelven los conflictos a Oriente Medio. Menos margen de maniobra si el crudo se dispara: atención al petróleo y a las energéticas.

Porque las hostilidades continúan en el estrecho de Ormuz, con nuevos ataques por ambas partes y escasa visibilidad sobre el avance de las negociaciones. No obstante, Trump señaló que una ciudadana estadounidense encarcelada por el régimen iraní ha sido liberada, agradeciendo públicamente este gesto. 

El tránsito marítimo se mantiene en torno al 10% del volumen habitual y, aunque no ha regresado a una situación de bloqueo total, sigue estando lejos de una normalización. Las compañías navieras están comenzando a recomendar a sus flotas que eviten la ruta por Omán.

Además,  Trump presiona a las empresas de defensa para disparar la producción de armamento. Las guerras de Ucrania y Oriente Medio han vaciado los almacenes de misiles de EEUU. Y Trump quiere rellenarlos ya. En una cumbre de defensa en Pensilvania, el presidente apretó a los jefes de la industria para acelerar la fabricación de misiles, barcos, helicópteros y drones. El Pentágono está usando contratos a largo plazo para atraer inversión privada, unos 20.000 millones, en armas de alta demanda como los Patriot. Lockheed va a triplicar la producción de interceptores Patriot y se llevó un contrato de sistemas THAAD de hasta 35.000 millones a siete años; RTX se embolsó casi 400 millones en misiles AMRAAM. 

Pero montar fábricas de armas no es abrir un grifo. Los expertos calculan de dos a cuatro años para reponer inventarios. El dinero y los pedidos están; la capacidad, todavía no. Sobre la mesa, además, un presupuesto de defensa de 1,5 billones para 2027, pendiente del Congreso. Viento de cola estructural para el sector de defensa. Lockheed, RTX y General Dynamics tienen cartera de pedidos para años, no para meses. Es de los pocos sectores donde la demanda la garantizan los gobiernos, no el consumidor.

Los resultados de la IA 'pasan' de Ormuz

Todo esto no afecta al inicio de la temporada de resultados, que está siendo muy positivo. En EEUU, los grandes bancos han sorprendido favorablemente, mientras que las empresas que conforman la base de la cadena de valor de los semiconductores también han presentado cifras sólidas. 

ASML anunció en sus resultados una revisión al alza de sus previsiones de ventas para este año, situándolas entre 43.000 millones€ y 45.000 millones, frente a los 39.500 millones que estimaba el consenso de mercado. Además, registró un crecimiento del beneficio del  27 % interanual y mantiene márgenes netos superiores al 30%. 

Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) ha registrado un crecimiento de las ventas del 36 %, márgenes netos del 55 % —los más altos de su historia— y ha señalado que la demanda sigue mostrando fortaleza. Como consecuencia, ha elevado sus previsiones de inversión para este ejercicio hasta los 64.000 millones$, 4.000 millones más de lo previsto a comienzos de año. También incrementará su inversión en EEUU en otros 100.000 millones durante los próximos años.

Aehr Test Systems, una empresa de pequeña capitalización que fabrica equipos para testar chips, se disparó en Bolsa tras presentar una cartera de pedidos récord y prometer que triplicará ingresos montada en la ola de la IA.

3M se alía con Microsoft para meter su tecnología en los centros de datos de IA. Una centenaria de los Post-it y el papel de lija, subida a la ola de la IA. Suena raro, pero tiene toda la lógica. Microsoft Azure será el primer gran proveedor de nube en usar la fibra óptica de 3M, Expanded Beam Optical, resistente al polvo. unos cables especiales que permiten montar los centros de datos de IA más rápido y con menos fallos. A cambio, 3M usará las herramientas de IA de Microsoft para automatizar su propia casa, desde comprobar el crédito de un cliente hasta perseguir facturas atrasadas. Microsoft acelera sus centros de datos y 3M se moderniza por dentro.

La industria de toda la vida, la que fabrica cosas físicas, buscando enchufarse al negocio que más dinero mueve ahora. El mercado aplaudió el movimiento y la acción subió un 2,5% en la apertura. Es otra prueba de que el gasto en infraestructura de IA no afloja, y de que ya no solo llena los bolsillos de Nvidia y los chips. Cada proveedor que entra en la cadena, materiales, fibra, refrigeración, se recalifica y se dispara en Bolsa.

Alibaba sube en Bolsa el 5% tras apuntarse a la fiesta de Apple. Será su socio en el despliegue de Apple Intelligence en China, después de que el servicio superara el gran obstáculo regulatorio en el país.

UBS: los beneficios de las empresas del S&P 500 crecerán el 28%

El ciclo de inversión en IA seguirá desplegándose durante los próximos trimestres, una noticia muy positiva para la inversión en Bolsa. La tensión en Ormuz no debería eclipsar una realidad cada vez más evidente: nos encaminamos hacia otro trimestre de crecimiento de beneficios a doble dígito a ambos lados del Atlántico (+24% en EEUU y +15% en Europa).  Cualquier corrección de mercado motivada por tensiones en Ormuz será una oportunidad dentro de un ciclo de capex que sigue mostrando una notable solidez.

Las acciones estadounidenses avanzaron por segundo día consecutivo el miércoles 15 de julio, después de que el dato del Índice de Precios de Producción de EEUU, más suave de lo esperado, ofreciera un nuevo alivio a los inversores preocupados por la inflación y el endurecimiento de la política de los bancos centrales. Aun así, Irán y EEUU continuaron intercambiando ataques, y se reanudó el bloqueo naval estadounidense a todo el tráfico marítimo iraní hacia y desde sus puertos y zonas costeras.

Para la renta variable, esto significa que, aunque la dinámica geopolítica pueda provocar retrocesos coyunturales, los resultados empresariales deberían seguir siendo el principal motor del rendimiento durante el resto del año. De hecho, con la temporada de resultados del segundo trimestre en EEUU arrancando con sólidas sorpresas positivas, "esperamos otra ronda de resultados fuertes en las próximas semanas. Prevemos que el crecimiento de los beneficios del S&P 500 se acelere hasta alrededor del 28% en el periodo de tres meses, y los 11 sectores del mercado parecen encaminados a reportar un aumento de beneficios. La inversión en infraestructura de IA se mantiene sólida. Las condiciones de negocio en los sectores cíclicos están mejorando. El gasto de los consumidores sigue siendo sólido", explican  en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que el fuerte crecimiento de los beneficios en todos los sectores debería seguir impulsando al alza las acciones estadounidenses durante los próximos seis a doce meses, y esperamos que el S&P 500 alcance los 8.200 puntos para junio del próximo año. Los inversores deberían asegurarse una exposición diversificada a medida que el liderazgo del mercado se amplía, y considerar estrategias de preservación de capital para gestionar los riesgos".

"Los precios del cobre en la LME se han suavizado en las últimas semanas, lo que refleja la incertidumbre en torno a los posibles aranceles de EEUU y el desmonte de operaciones vinculadas a la IA, más que cambios en los fundamentales del mercado físico subyacente. Mantenemos una visión constructiva sobre las perspectivas a largo plazo del cobre y esperamos que los precios coticen por encima de los 15.000 USD por tonelada métrica en los próximos trimestres", apunta Dominic Schnider, responsable global de Divisas y Materias Primas.

"Para los inversores con una perspectiva de más corto plazo, recomendamos revisar su exposición a las terapias genéticas y al Healthtech, y considerar uno de nuestros cinco temas principales, donde vemos oportunidades de entrada atractivas. Aunque nuestra visión a largo plazo para ambos se mantiene sin cambios, actualmente ocupan una posición más baja en nuestro modelo, y vemos mayor valor en nuestros cinco temas principales para los próximos seis a doce meses", añade Alexander Stiehler, responsable de Temas de Inversión a Largo Plazo.

"La economía espacial está lista para despegar, impulsada por una mayor financiación del sector privado, importantes avances en tecnología satelital, una demanda creciente en comunicaciones y seguridad, un sólido crecimiento en aplicaciones e industrias espaciales emergentes y, sobre todo, unos costes de lanzamiento significativamente más bajos", destacan Rolf Ganter, responsable de Renta Variable Europa, Ashim Thakur, analista, y Alexander Stiehler.

15Jul

Incluso durante la corrección tecnológica de finales de junio, aprovecharon la volatilidad para aumentar su exposición, siendo las cinco acciones más compradas en las últimas semanas de junio pertenecientes a la industria de los semiconductores. En general, la media semanal de compra de acciones aumentó un 8,59% en comparación con el primer trimestre.

Miguel Ángel Valero

Con el fin del segundo trimestre de 2026, N26 ha analizado los datos de inversión agregados y anonimizados de los usuarios en España. Los resultados muestran cómo reaccionaron los inversores particulares ante acontecimientos mundiales clave durante un periodo marcado por la continua incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados.

El segundo trimestre de 2026 se caracterizó por un crecimiento explosivo en los sectores tecnológico y de la IA, destacado por grandes hitos como la ronda de financiación de 65.000 millones$ de Anthropic y las ganancias sin precedentes de Samsung de aproximadamente 58.400 millones, impulsadas por la demanda de chips de memoria para IA. Aunque esto impulsó a índices como el S&P 500 y el Nasdaq a máximos históricos, la preocupación por las valoraciones acabó provocando una venta masiva de semiconductores a finales de junio.

Los inversores españoles mantuvieron un gran optimismo y aprovecharon el impulso de la IA. Durante la semana del 1 de junio, el volumen de compra de acciones aumentó un 47% por encima de la media semanal del segundo trimestre. Las compras de ETF se dispararon un 97% en comparación con la media del segundo trimestre. 

Incluso durante la corrección tecnológica de finales de junio, los inversores aprovecharon la volatilidad para aumentar su exposición, siendo las cinco acciones más compradas en las últimas semanas de junio pertenecientes a la industria de los semiconductores. En general, la media semanal de compra de acciones aumentó un 8,59% en comparación con el primer trimestre.

Y eso que los mercados mundiales se enfrentaron a una “nube de incertidumbre” debido a la escalada de los conflictos en Oriente Medio a partir de la primavera, lo que provocó una subida brusca de los precios de la energía y alteró las cadenas de suministro. En respuesta a estas presiones y a una previsión de inflación revisada al alza (2,7 %), el Banco Central Europeo (BCE) aplicó una subida de tipos de 25 puntos básicos (bp)en junio de 2026.

En lugar de retirarse debido a las tensiones geopolíticas y al endurecimiento de las políticas del BCE, los inversores de N26 ignoraron el ruido a corto plazo para re-equilibrar agresivamente sus carteras. Esta reestructuración estratégica se hizo evidente durante la semana del 1 de junio, cuando el volumen de venta de acciones aumentó un 54% y el de los ETF subió con fuerza un 196% por encima de sus respectivas medias semanales del segundo trimestre. Los inversores aprovecharon activamente el entorno positivo del mercado para reevaluar y ajustar posiciones, en lugar de reducir de forma generalizada su exposición.

Mientras que las acciones tradicionales reaccionaron con fuerza a las políticas macroeconómicas y a los riesgos geopolíticos, el mercado de los criptoactivos se movió de forma independiente, impulsado en gran medida por las bajadas en el precio, los hitos técnicos y la volatilidad general del mercado. El comportamiento en el comercio de criptoactivos entre los usuarios españoles de N26 se desvinculó de los factores tradicionales del mercado, sincronizando sus acciones con los precios de los activos en lugar de con el ruido geopolítico.

La actividad de venta de criptoactivos alcanzó su punto máximo a principios de trimestre (mediados de abril), registrando un aumento del 122% por encima de la media del segundo trimestre cuando el Bitcoin tocó un máximo de varios meses.

Más tarde, durante la caída del mercado en la semana del 1 de junio, los inversores demostraron una sofisticada mentalidad de "comprar en las caídas", haciendo que los volúmenes de compra de criptoactivos se dispararan un 181% por encima de la media semanal del segundo trimestre.

Sin embargo, a nivel macroeconómico, el entusiasmo general por los criptoactivos se enfrió en comparación con el comienzo del año; la media semanal de compra de criptoactivos cayó un 38,31% y las ventas bajaron un 39,66% respecto a las cifras del primer trimestre.

Antón Díez Tubet, director general de N26 para España y Portugal, comenta: “Aunque los riesgos geopolíticos siguieron estando presentes, nuestros datos sugieren que los inversores en España miraron más allá de la incertidumbre a corto plazo y aprovecharon el impulso positivo del mercado para re-equilibrar sus carteras, ajustar su exposición y mantener el enfoque en la diversificación a largo plazo. El renovado optimismo en los mercados mundiales se reflejó en el repunte de las acciones relacionadas con la inteligencia artificial (IA), que impulsó al S&P 500 y al Nasdaq a registrar su mejor trimestre desde 2020. Esto coincidió con una mayor actividad en acciones y ETF en la plataforma de N26 en España, dónde junio se convirtió en el mes con mayor volumen de operaciones registrado desde principios de 2026”.

Mientras, IBM se lleva un batacazo de época tras un segundo trimestre flojo con 17.200 millones$ en ingresos, apenas un 1% más, cuando el mercado esperaba 17.850 millones, y un beneficio de 2,93$ por acción frente a los 3,02 previstos. El CEO, Arvind Krishna, admite que "flaquearon" porque los clientes se llevaron el gasto a infraestructura de IA en vez de a software. Con un desplome del 25,2%, sufre su peor sesión en Bolsa de la historia tras anticipar malos resultados trimestrales porque los clientes están desviando a la infraestructura de la IA y los chips de memoria las inversiones que IBM esperaba en su servidor de alto rendimiento y el software asociado. 
Google respalda un gran proyecto solar en EEUU para alimentar sus centros de datos, cada vez más hambrientos de energía por la IA.

Si IBM es la cruz, ASML es la cara. Presenta un 2º trimestre que rompe las expectativas, dando respiro al sector de la IA. "En toda fiebre del oro, el que se forra de verdad no es el que busca oro, es el que vende las palas. Pues ASML vende las palas de la IA", explican en Zumitow. La empresa holandesa es la única del mundo que fabrica las máquinas EUV, sin las que no existen los chips más avanzados. Ni Nvidia ni TSMC hacen nada sin ellas. Por eso es el termómetro. En el segundo trimestre aplastó las previsiones y ganó unos 2.610 millones€ con unos 8.800 millones de ingresos, y planea entregar 60 máquinas EUV este año y 80 el que viene. La guía anual sigue en 36.000-40.000 millones. 

La única preocupación de ASMl es China, donde genera el 20% de sus ventas, porque Washington vigila con lupa toda transferencia de tecnología al país asiático. Si en EEUU aprietan los controles de exportación, ASML notará el frenazo. ASML es el termómetro del capex de toda la industria de chips. Si pide más máquinas, hay boom de IA para rato; si recorta, es la primera señal de que la fiesta se enfría. Clave para Nvidia, TSMC y cualquier fondo tech en manos del inversor.

Por su parte, CleanSpark sube un 11% tras cerrar un contrato de centros de datos en Georgia (EEUU) a 20 años que le garantiza 6.600 millones$ en ingresos. Cuando una minera de cripto pivota a infraestructura de IA con contratos así, el mercado aplaude.

14Jul

Sk Hynix y SpaceX se desploman en Bolsa, lo mismo que AppLovin. En cambio, TSMC, Williams, Braiin, Shopify, suben tras anunciar más operaciones con la inteligencia artificial.

Miguel Ángel Valero

Más agitación en el mundo de la inteligencia artificial (IA). Google va a empezar a vender sus  sus propios chips de IA a los llamados 'neoclouds', por lo que se mete directamente a competir con Nvidia, que  lleva años cobrando el peaje de la fiebre de la IA: casi todo el que quiere entrenar modelos tiene que pagar peaje. Google quiere un trozo de ese suculento negocio.

Para ello,  ofrecerá sus chips TPU a los neoclouds, esas empresas de nueva creación que alquilan potencia de cálculo para IA. En vez de guardárselos para uso propio, los quiere vender en un segmento donde Nvidia factura miles de millones.

Ya no es solo que Nvidia se encuentra con una creciente competencia. Es que ésta puede reducir los hasta ahora escandalosos márgenes existentes en esta actividad. Google encuentra una nueva fuente de ingresos. Y los neoclouds, como CoreWeare, se encuentran con que ahora podrán elegir entre varios proveedores. Algo que puede cambiar radicalmente el mundo de la IA.

Mientras, TSMC marca récord de ingresos en el segundo trimestre con 39.620 millones$, un 36% más que hace un año, empujada por la demanda de chips para IA. Solo en junio facturó un 67,9% más. La empresa taiwanesa, que fabrica para Nvidia y Apple, es el mejor termómetro de que el gasto en IA sigue disparado.

Por su parte, Williams crea con Blackstone una empresa conjunta de 5.340 millones$ para financiar proyectos de generación eléctrica para los centros de datos de la IA. Otra señal de que la inversión institucional apuesta por el negocio del suministro de energía para estos voraces centros.

Braiin crea Aria, un agente de IA especializado para el sector inmobiliario. Su CEO, Natraj Balasubramanian, habla de un mercado de software inmobiliario de 32.000 millones$ para 2033. 

Jefferies recomienda comprar acciones de Shopify precisamente porque cree que el comercio basado en agentes de IA el dará mucho negocio a largo plazo.

En cambio, AppLovin se consolida como la peor empresa del Nasdaq tras seis caídas de cotización en siete sesiones. Nadie ve dónde está el negocio en el software de publicidad.

Y dos desplomes que llaman la atención. Por una parte, SK Hynix: tras su debut en el Nasdaq el viernes 10 de julio, cuando saltó casi un 13%, baja un 8%. En la Bolsa de Seúl cae más del 15%, su peor día de la historia. Por otro, SpaceX, que marca un nuevo mínimo post-IPO después de bajar un 4% y rozar su precio de salida de 135$. Pierde más del 13% en la semana pese a que la FAA cerró su investigación y despeja el camino para un test de vuelo esta misma semana.

13Jul

Emilio Ortiz, director de Inversiones de la gestora del grupo Mutua, cree SpaceX se fusionará con Tesla para crear la cuarta compañía del mundo por capitalización (3,7 billones), cotizando a un múltiplo de 20 veces la facturación anual consolidada.

Mutuactivos SGIIC encara el tercer trimestre del año con optimismo sobre los mercados financieros. En su última carta a clientes, Emilio Ortiz, director de Inversiones de la gestora del grupo Mutua, afirma que “todo apunta a que 2026 va a ser un año récord para los beneficios empresariales”. “Los del S&P500 van a crecer casi un 30% impulsados por el sector tecnológico y el petrolero. En Europa crecerán en torno al 15%. Y dado que los beneficios crecen más delo que se revalorizan las Bolsas, los múltiplos a los que éstas cotizan están cayendo”, señala.

El fuerte crecimiento en los beneficios empresariales está muy ligado a la inversión en centros de datos. “En 2026 los grandes hyperscalers americanos, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Oracle, van a invertir 725.000 millones$, principalmente en infraestructura para la IA. Si a esta cantidad le añadimos los proyectos de OpenAI, SpaceX o Anthropic, y los de sus proveedores, que tienen que invertir para aumentar su capacidad de producción de generadores, cables o transformadores eléctricos, por ejemplo, la inversión total en IA rondará los 850.000 millones$, el equivalente a 2,7 puntos del PIB americano”, asegura Ortiz. “Con este fuerte viento de cola, no es extraño que la economía americana haya sido capaz de capear el impacto de la fuerte subida del precio de la gasolina en el consumo privado casi sin inmutarse”, añade. Este ciclo de inversión va a continuar en los próximos trimestres: “Nos lo dice Nvidia, que tiene pedidos en firme para los próximos dos años, y nos lo dicen los hyperscalers, que siguen aumentando sus presupuestos de inversión”, 

El director de Inversiones de Mutuactivos admite que, aunque las Bolsas están en máximos históricos y es consciente de que hay partes del mercado en lasque las valoraciones son muy exigentes, todavía hay recorrido. Tecnología, transición energética y telecomunicaciones son tres sectores en los que detecta oportunidades: “Mutuafondo Tecnológico FI es uno de nuestros fondos con mejor comportamiento este año, con un retorno del 23%, que bate una vez más al Nasdaq 100 y le consolida como el fondo de renta variable más rentable de España de los últimos 15 años. Su éxito radica en su apuesta decidida por los semiconductores y por el ciclo de inversión en capital (capex), frente al sector del software. Esta estrategia ha funcionado muy bien y ahora la estamos neutralizando parcialmente, reduciendo la posición en 'semis' en favor de loshyperscalers”.

Destaca también la buena evolución de Mutuafondo Transición Energética, FI, que acumula casi un 20% en el año y un 40% en los últimos doce meses: “Esta temática se está viendo beneficiada del aumento de inversiones en infraestructuras energéticas para la IA. Entre sus principales posiciones hay compañías como Eon, RWE o Dominion Energy, que están desarrollando importantes proyectos en países como Alemania o EEUU. A diferencia de lo que está pasando en nuestro país, estos países están incentivando el desarrollo de redes eléctricas y atrayendo inversiones mediante la fijación de un marco regulatorio que garantiza la rentabilidad de los negocios”.

Fuera de estas temáticas, la otra gran apuesta de Mutuactivos en Bolsa se centra en el sector de las telecomunicaciones, en el que ven potencial por la consolidación a la que se enfrenta el segmento: “Europa necesita mantener su independencia tecnológica en un mundo cada vez más polarizado, y las 'telecoms' son las únicas compañías que por capacidad tecnológica y tamaño de balance pueden hacer algo de sombra a las hyperscalers americanas. Creemos que en los próximos meses vamos a ver procesos de consolidación en varios países europeos y esto debería favorecer el comportamiento bursátil del sector. Nos gustan compañías como Zegona o la alemana 1&1”.

En renta fija, la gestora ha modificado recientemente su estrategia, alargando la duración y apostando a que los tipos a corto plazo caerán cuando se tenga confirmación de que el reciente repunte en la inflación es transitorio: “Hemos aprovechado el reciente repunte de los tipos de interés para alargar algo la duración de nuestros fondos porque creemos que el mercado sobreestima la probabilidad de que el BCE siga subiendo los tipos de interés. Es cierto que el control de la inflación es su objetivo central y que la subida del precio del petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz ha hecho repuntar la inflación, pero creemos que este efecto será transitorio y, una vez restaurado el tráfico marítimo por el estrecho, la inflación debería bajar y el BCE debería adoptar un tono más suave. De hecho, los últimos datos ya apuntan en esa dirección”.

Por otro lado, en Mutuactivos continúan cautos con el crédito privado, no porque prevean un fuerte deterioro de la actividad económica o de la solvencia de las empresas, sino porque las primas de riesgo están en zona de mínimos.

SpaceX: fusión con Tesla

Emilio Ortiz aborda en su carta trimestral a clientes la salida a Bolsa de SpaceX, la compañía de Elon Musk que ha conseguido levantar casi 86.000 millones$ en la mayor OPV de la historia hasta la fecha. Lama la atención sobre la situación actual de la compañía: “De sus tres negocios principales, telecomunicaciones (Starlink), espacial (SpaceX) e IA, solo el primero gana dinero. En 2025, SpaceX perdió casi 5.000 millones$. En el primer trimestre de 2026 la pérdida ha sido similar”.

Tras la OPV, Musk puede utilizar su acción como medio de pago para operaciones corporativas como la reciente adquisición de Cursor, una startup de IA por la que SpaceX pagará 60.000 millones, para la compra de alguna compañía de telecomunicaciones con la que complementar Starlink, o para una potencial fusión con Tesla

“Una fusión con Tesla, que lleva cuatro años sin crecer, pero factura 100.000 millones$ al año, situaría a SpaceX como la cuarta compañía del mundo por capitalización (3,7 billones), cotizando a un múltiplo mucho más 'razonable' de 20 veces la facturación anual consolidada de ambas compañías. No creo que esta operación tarde mucho en producirse”, explica.

13Jul

Reino Unido supervisará a Amazon, Microsoft, Google y Oracle por su riesgo para el sistema financiero, al concentrar la infraestructura crítica de bancos y aseguradoras.

Miguel Ángel Valero

En medio de  la guerra desatada al demandar Apple a OpenAI por robo de secretos comerciales, Meta demuestra reflejos. Al día siguiente de estrenar una herramienta permitía generar imágenes usando contenido público de cuentas de Instagram, la avalancha de críticas por privacidad, incluida la de un sindicato de Hollywood, ha dado marcha atrás. "Nuestra intención era ofrecer una herramienta creativa útil y dar control a la gente", explica la empresa de Mark Zuckerberg

Esta cuestión es un recordatorio de que la carrera de la inteligencia artificial (IA) choca una y otra vez con la privacidad y los derechos de imagen, que son frenos regulatorios y reputacionales para toda la Big Tech.

Al accionista de Meta y del resto de tecnológicas, les recuerda también que el riesgo no es solo técnico: es legal. Cada tropiezo de este tipo alimenta las demandas de regular la IA, que pueden encarecer y ralentizar el gran motor de crecimiento del sector.

En ese sentido, Reino Unido ya ha anunciado que supervisará a Amazon, Microsoft, Google y Oracle por su riesgo para el sistema financiero, al concentrar la infraestructura crítica de bancos y aseguradoras. Es el primer paso regulatorio serio sobre los hyperscalers (AWS/Azure/GCP) y supone una amenaza para el relato de márgenes eternos de estas empresas-

Mientras, el 10 de julio Apple presentó ante un juzgado federal del norte de California una querella, en la que acusa a dos exempleados, hoy en OpenAI, de llevarse diseños de producto y procesos de fabricación para que el grupo de Sam Altman monte su propio hardware. Argumenta que más de 400 de sus antiguos trabajadores están ya en OpenAI. Pide indemnización y que dejen de usar su información.

La querella, que acusa a OpenAI de perpetrar una campaña para sustraer información sobre nuevos productos, evidencia la guerra entre los gigantes tecnológicos por anticiparse en el desarrollo de nuevos dispositivos integrados con IA al alcance de todos los clientes que puedan competir con el iPhone, intratable durante los últimos 20 años.

Hasta ahora, Apple no ha sido capaz de desarrollar un modelo de IA avanzado para incorporarlo a sus dispositivos. En 2024 firmó un acuerdo para que su asistente virtual, Siri, pudiera integrar el chatbot de OpenAI. En junio de 2026 anunció que integraría Gemini, la herramienta de Google, en sus dispositivos.

Para Apple, “el negocio de hardware de OpenAI ahora se asienta sobre cimientos muy inestables, podrido hasta la médula por su dependencia ilegal de secretos comerciales apropiados indebidamente”. En pleno proceso de relevo de Tim Cook por John Ternus, un hombre precisamente dedicado desde hace mucho tiempo al diseño de productos, Apple está trabajando en unas gafas, un colgante y otros dispositivos para el hogar integrados con tecnología IA. OpenAI, por su parte, tiene previsto lanzar en 2027 dispositivos que integren ChatGPT.

La demanda asegura que OpenAI solicitó a exempleados de Apple, e incluso a posibles candidatos, información sobre productos aún no lanzados, incluso que que acudan a las entrevistas con “piezas reales” de los nuevos prototipos para “mostrarlas y explicarlas”. También, que instruyó a los nuevos empleados sobre cómo eludir los procedimientos de seguridad de Apple. 

OpenAI ha captado a más de 400 antiguos trabajadores a Apple, lo que ha obligado a ésta a ofrecer generosas bonificaciones de retención. Tras conocerse la demanda de Apple, asegura en un comunicado que no tiene “ningún interés en los secretos comerciales de otras empresas” y que “seguirá centrada en el desarrollo de tecnología innovadora”.

En el sector se comenta que lo que busca Apple con la querella es tratar de impedir que  OpenAI construya un dispositivo capaz de plantar cara al iPhone. De paso, frenar la fuga de talento. Además, la demanda dificulta el proceso de salida a Bolsa de OpenAI, previsto para después de las vacaciones y con el que espera captar 100.000 millones$.

Todo el sector de la IA está pendiente del desenlace de este asunto, ya que condiciona muchas estrategias de las empresas, sobre todo las proveedoras de OpenAI y de Apple.

09Jul

Asia crece gracias a las exportaciones de infraestructuras y semiconductores para la inteligencia artificial, pero aumentan los riesgos inflacionistas y de endurecimiento de las políticas monetarias.

Miguel Ángel Valero

El fabricante surcoreano de semiconductores SK Hynix cierra una colocación de certificados de depósito (ADR) de 28.000 millones$ en EEUU y la operación quedó sobresuscrita en más de 7 veces la oferta disponible. Un dato que confirma que el apetito por la memoria de IA, la famosa HBM que alimenta a los chips de Nvidia sigue intacto pese al susto de las valoraciones.

Ý sigue la fiesta pese a las advertencias de analistas: Broadcom sube un 6% tras ampliar Apple la alianza a más de 30.000 millones$ y 15.000 millones de chips que se fabricarán en la planta de Fort Collinsm que se ampliará. Todo 'made in USA'. Llama la atención que Apple solo suba el 1%.

MasTec vale ahora un 6% más en Bolsa porque la infraestructura de energía para centros de datos compra Superior Group, contratista eléctrico, por unos 1.650 millones$ en cash y acciones. Una forma más de cabalgar el boom del capex en IA.

Eastspring: las exportaciones de IA impulsan a Asia

Vis Nayar, Chief Investment Officer de Eastspring Investments,  Ray Farris,  Chief Economist, y Viola Wong, Economist, creen que los últimos indicadores PMI de junio de junio, refuerzan la continuidad del crecimiento en las economías asiáticas. Un crecimiento que se apoya en las elevadas exportaciones, especialmente relacionadas con las infraestructuras para la IA y los semiconductores de los países asiáticos hacia Europa y EEUU, que también presentan indicadores PMI positivos, y en la continuidad del ciclo de inversión en IA.

Sin embargo, la combinación de un sólido crecimiento con el shock de precios de la energía tras la guerra de Irán, aumenta los riesgos inflacionistas. Y favorece la posibilidad de un endurecimiento de las políticas monetarias de algunos países asiáticos.

Los índices de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero se moderaron en general en junio, pero se mantuvieron en niveles históricamente elevados, lo que apunta a un crecimiento industrial fuerte y sostenido durante los próximos meses en la mayoría de los países. Solo los PMI de India, Indonesia y Filipinas muestran debilidad. Entre estos rezagados, la reciente estabilización de la moneda de India debería combinarse con la caída de los precios de la energía para mejorar la confianza empresarial y la actividad. Un riesgo clave es que la continuación de lluvias mucho más débiles de lo normal pueda provocar malas cosechas y un menor crecimiento de los ingresos rurales en India.

Las exportaciones están impulsando la fortaleza del sector manufacturero asiático. Los PMI de EEUU y UE se sitúan en un nivel sólido, aunque probablemente cerca de su máximo, y constituyen una señal para las exportaciones asiáticas. Sin embargo, el marcado exceso de crecimiento de las exportaciones asiáticas frente al aumento de este indicador aproximado de crecimiento de los mercados desarrollados refleja la concentración del crecimiento en la demanda relacionada con la IA de hardware informático, especialmente semiconductores.

La bifurcación del crecimiento de las exportaciones en la región asiática refleja además este efecto del gasto de capital en IA. Corea, Taiwán, Hong Kong, Singapur y Malasia están mejor integrados en la cadena de suministro de hardware de IA que la mayoría de los demás países.

El aumento de las presiones inflacionarias en las fases iniciales de la cadena de producción es un efecto secundario negativo de la combinación observada este año entre un crecimiento sólido y un importante shock en los precios de la energía. Los subcomponentes de precios de producción de los PMI han aumentado con fuerza desde el inicio de la guerra de Irán a finales de febrero.

El auge de la IA está añadiendo presión a estos precios de bienes en las etapas iniciales de la cadena al elevar los costes de los semiconductores y de los equipos electrónicos, que se incorporan a una amplia gama de bienes de consumo, no solo a ordenadores y servidores.

Vinculados a estos factores, los precios de exportación de China están aumentando rápidamente en términos de dólares estadounidenses, que es, en la práctica, el precio relevante para la mayoría de los importadores de bienes chinos.

"Seguimos esperando aumentos de los tipos de interés oficiales en India, Indonesia, Corea y Filipinas. Aunque no es nuestro escenario base, no descartamos un mayor endurecimiento en Singapur mediante un aumento de la pendiente de apreciación de la cesta de política del dólar singapurense", concluyen en Eastspring.

07Jul

El debut de SpaceX en el Nasdaq 100 intensifica el debate sobre si el S&P500 representa adecuadamente a la economía de EEUU al dejar fuera a las empresas que no obtengan beneficios en los 12 meses anteriores.

Miguel Ángel Valero

El día que SpaceX entra en el Nasdaq 100, Morgan Stanley lanza una advertencia: el dinero de la IA dejará de premiar a los fabricantes de chips y se irá a los grandes de la 'nube'. Michael Wilson, el estratega jefe del banco de inversión norteamericano, calcula que en 2026 el gasto en infraestructura de IA irá casi todo a centros de datos, energía y refrigeración; a los chips solo les toca en torno al 25%.

Los hiperescaladores, los dueños de la nube que levantan esos centros, planean gastar entre 635.000 millones$ y 690.000 millones este año: 200.000 millones Amazon; entre 175.000 millones y 185.000 millones. Alphabet, y Meta, entre 115.000 millones y 135.000 millones. 

El índice de semiconductores viene flojo tras las últimas subidas, algunas espectaculares, mientras las grandes de la nube recuperan terreno. Wilson pone el S&P 500 en unos 8.000 puntos para fin de año, un 7% arriba, y ve rebote también en consumo, transporte y biotecnología.

En Zumitow aconsejan vigilar la evolución de Nvidia o Broadcom, ya que puede llegar el momento del relevo, lo que beneficia a Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta. Pero también  los capex que anuncien los grandes de la nube en resultados, porque el que no consiga mostrar retorno a esa inversión, sufrirá un castigo en su cotización.

Precisamente, Broadcom y Apple amplían hasta 2031 su acuerdo de chips a medida. Apple aporta cerca del 20% de los ingresos de Broadcom, cuya acción subió un 4% con la noticia. Le da a Broadcom visibilidad de ingresos para años y deja claro que Apple todavía depende de terceros pese a su empeño en fabricar chips en casa.

Pero hay más movimientos en torno a la IA. Menos de un año después de salir de Honeywell, Solstice, su escisión de materiales avanzados, compra Element Solutions por 14.500 millones$ en efectivo y acciones, deuda incluida. Nace un gigante de materiales especializados y químicos electrónicos. Prima jugosa para el accionista de Element y señal de que las escisiones industriales y el private equity siguen calientes.

AXT se dispara un 20% en el Nasdaq tras firmar un acuerdo maestro de desarrollo y suministro con Coherent, que la llevará a ampliar capacidad en su planta de Pekín hasta 2028. Coherent también subió más de un 3%. 

TeraWulf sube un 10% tras firmar con Anthropic un contrato de arrendamiento de 20 años para usar su centro de datos en Kentucky. La operación garantiza unos 19.000 millones$ en ingresos.

La cotización de AMD sube un 4% tras elevar Goldman Sachs su precio objetivo de 450$ a 640 y mantenerla en compra. El apetito por los chips no afloja pese a las advertencias de Morgan Stalney y el mercado premia. El ETF SOXX de semiconductores subió más de un 3%. 

Teradyne también sube un 4% gracias a Goldman Sachs, que  eleva el precio objetivo de 350$ a 465$ y la pone en compra. La ola de los semiconductores sigue arrastrando a los proveedores de equipos de test.️ 

Por su parte, Dell Technologies sube en Bolsa un 4% tras promocionar Trump (ya había comprado en febrero hasta 5 millones de títulos de la empresa) sus ordenadores desde la Casa Blanca y tocar la campana de apertura.

Los resultados preliminares de la coreana Samsung Electronics se han convertido en uno de los primeros puntos de referencia en una temporada de resultados que centrará su atención en la sostenibilidad de la inversión en IA A pesar de unas expectativas muy elevadas, las cifras anticipadas por uno de los tres principales fabricantes de chips de memoria han superado las previsiones en un 6%. Sin embargo, no han logrado impresionar al mercado, que ha reaccionado con una intensa toma de beneficios, reflejada en una caída del 8% en la cotización de la empresa coreana y en un comportamiento similar en el conjunto del sector. La compañía espera unos beneficios que se multiplican por 19 respecto al trimestre anterior. En términos agregados, el beneficio acumulado en el segundo trimestre de 2026 equivale al obtenido en los dos años previos combinados. Los resultados definitivos se publicarán el 30 de julio.

El debut de SpaceX en el Nasdaq 100

Tras salir a Bolsa en la mayor OPV de la historia (75.000 millones$), SpaceX entró hace una semana en los principales índices de FTSE Russell, incluido el Russell 1000, y el martes 7 de julio, festividad de San Fermín, da el chupinazo en Nasdaq 100. Estar en los índices no es una cuestión menor, ya que garantiza hasta 6.000 millones$ en compras.

Los fondos indexados de gestión pasiva, que manejan más 800.000 millones$, replican el Nasdaq 100, el segundo más importante de EEUU después del S&P 500. Aunque SpaceX es una de las mayores empresas del mundo por capitalización bursátil, su ponderación en el índice (y, por lo tanto, las acciones que deberán comprar los gestores para replicarlo) está condicionada por el escaso capital flotante, ya que el 95% del capital sigue en manos de sus poseedores iniciales (entre ellos, Elon Musk). 

Como las normas del Nasdaq 100 regulan que una empresa solo puede ponderar por el triple de su capital flotante, el peso final de SpaceX en el índice se situará entre el 0,5% y el 0,8%. la gestión pasiva deberá dedicar entre 4.000 millones y 6.000 millones a comprar acciones de SpaceX.

La empresa de Elon Musk pesa el 0,136% en el Russell 1000, lo que se traduce en que los fondos indexados a éste deberán comprar unos 500 millones$ en acciones de SpaceX. 

Todo esto añade presión sobre el S&P 500, que mantiene sus normas (no como el Russell 1000 o el Nasdaq 100, que permitieron la admisión acelerada), por lo que SpaceX tendrá que esperar, al menos, un año, para entrar en el índice más importante de EEUU.

The Trader: S&P opta por la prudencia, Nasdaq, por la nueva economía

Durante décadas, entrar en el S&P 500 ha sido una especie de sello de calidad empresarial. El índice reúne a las mayores compañías cotizadas de EEUU y se ha convertido en el principal referente de la economía norteamericana y, probablemente, del mercado bursátil mundial. Sin embargo, una decisión del comité que gestiona el S&P 500 abre un debate muy interesante sobre si las reglas que hicieron grande al índice siguen siendo adecuadas para el mundo que viene. Ha decidido mantener uno de sus requisitos históricos más importantes: para formar parte del índice, una empresa debe haber generado beneficios netos positivos durante los últimos doce meses, incluyendo el trimestre más reciente.

A primera vista parece una exigencia razonable. Si una compañía quiere representar a la economía estadounidense, lo lógico es que sea capaz de ganar dinero. El problema es que algunas de las empresas más revolucionarias y valiosas del planeta ya no encajan necesariamente en ese modelo. El mejor ejemplo es SpaceX. La compañía de Elon Musk debutó en Bolsa con una valoración cercana a los 1,8 billones de dólares, una cifra que la situaría entre las mayores empresas del mundo desde el primer día. Y, sin embargo, podría tardar hasta 2028 en entrar en el S&P 500.

La razón es sencilla. Aunque SpaceX genera enormes ingresos y domina sectores estratégicos como los lanzamientos espaciales, los satélites, las comunicaciones globales, la defensa y la IA, sigue reinvirtiendo cantidades gigantescas de dinero para acelerar su crecimiento. Las estimaciones apuntan a que sus inversiones podrían superar los 360.000 millones$ anuales hacia el final de la década.

Y no es un caso aislado. Anthropic y OpenAI, dos de los grandes protagonistas de la revolución de la IA, podrían salir a Bolsa con valoraciones superiores al billón$ y enfrentarse al mismo problema. OpenAI, de hecho, ni siquiera espera alcanzar beneficios durante los próximos años.

Y aquí aparece la pregunta importante: ¿qué representa realmente el S&P 500? Si el objetivo es reflejar la economía estadounidense, excluir durante años a algunas de las empresas más innovadoras, influyentes y valiosas del país parece extraño. Pero si el objetivo es proteger la calidad y estabilidad del índice, exigir beneficios sigue teniendo mucho sentido.

La historia ofrece argumentos para ambas posiciones. Amazon pasó años sacrificando beneficios para crecer y Uber tardó mucho tiempo en alcanzar rentabilidad. Hoy nadie discute su relevancia económica. Pero también existen numerosos ejemplos de compañías que prometían cambiar el mundo, consumieron enormes cantidades de capital y nunca llegaron a cumplir sus expectativas. Por eso el S&P 500 ha decidido mantener la prudencia. 

Sin embargo, el Nasdaq 100 ha optado por una aproximación diferente. Mientras el S&P sigue exigiendo rentabilidad, el Nasdaq ha flexibilizado sus criterios y SpaceX se incorpora apenas unas semanas después de comenzar a cotizar.

Puede parecer un matiz técnico, pero sus implicaciones son enormes. Durante décadas, ambos índices han mantenido una elevada correlación porque compartían gran parte de las compañías que lideraban la economía estadounidense. Sin embargo, si las futuras megaempresas tecnológicas y de IA comienzan a incorporarse rápidamente al Nasdaq mientras permanecen excluidas del S&P 500, las diferencias entre ambos índices podrían ampliarse de forma significativa.

"Imaginemos un escenario en el que SpaceX, OpenAI, Anthropic y otras compañías similares alcanzan valoraciones de varios billones$ sin cumplir todavía los requisitos de rentabilidad exigidos por el S&P. En ese caso, una parte muy importante del crecimiento económico y tecnológico estadounidense estaría reflejada en el Nasdaq, pero no en el principal índice utilizado por millones de inversores para representar la economía de Estados Unidos. Quizá la correlación entre ambos índices siga siendo elevada. Pero la distancia entre lo que cada uno representa podría empezar a aumentar", argumenta el analista Pablo Gil en The Trader.

No es un detalle menor. La entrada o no en los grandes índices ya no es solo una cuestión de prestigio. Los billones$ que gestionan los fondos pasivos convierten esa decisión en un factor capaz de alterar la demanda de una acción durante años. Bloomberg Intelligence estima que una entrada inmediata de SpaceX en el S&P 500 habría generado más de 14.000 millones$ de compras automáticas por parte de fondos indexados y ETF. OpenAI y Anthropic habrían provocado flujos similares. La cuestión, por tanto, ya no es únicamente si una empresa forma parte o no de un índice. La cuestión es quién recibe esos enormes flujos de capital pasivo y quién se queda temporalmente fuera de ellos. "El S&P ha elegido la prudencia. El Nasdaq ha elegido adaptarse antes a la nueva economía. Los próximos años nos dirán cuál de los dos enfoques termina representando mejor el mundo que viene", concluye Pablo Gil.

UBS: perspectiva positiva sobre la inversión en IA, pero con enfoque activo

Las acciones de semiconductores han seguido mostrando volatilidad en las últimas semanas, en medio de la preocupación de los inversores por la sostenibilidad del crecimiento del capex en IA. El índice Philadelphia Semiconductor subió un 2,2% el lunes 6 de julio, aunque se mantiene casi un 12% por debajo de su máximo histórico de junio.

Es probable que la volatilidad tecnológica siga siendo elevada, mientras los inversores sopesan la sólida adopción de la IA agéntica frente al creciente riesgo de una desaceleración en el crecimiento del capex. "Mantenemos una perspectiva positiva sobre la temática de inversión en IA, ya que la historia de la demanda sigue intacta, pero también consideramos que conviene adoptar un enfoque activo para gestionar los riesgos emergentes. Las tendencias de adopción de la IA han sido sólidas. Las valoraciones de los semiconductores siguen lejos de terreno de burbuja. Un ciclo de gasto adelantado implica que la creación de valor podría seguir desplazándose a lo largo de la cadena de valor de la IA", explican en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Con el relato de inversión desplazándose gradualmente del crecimiento a corto plazo hacia la sostenibilidad del gasto más allá de 2027, creemos que la diversificación y la selectividad son claves. Dentro de los 'picos y palas' de la construcción de la IA, favorecemos los equipos de semiconductores, las fundiciones, la infraestructura de cómputo relacionada con CPU y la memoria, aunque también vemos valor en áreas defensivas como las redes de pago y los REIT de centros de datos. Los inversores también pueden considerar otras tendencias estructurales como la energía y los recursos, y la longevidad, o sustituir una parte de la exposición directa en renta variable por estrategias de preservación de capital".

"Los inversores buscarán señales de que la volatilidad del sector tecnológico se está estabilizando. Mantenemos una postura constructiva sobre la renta variable, con énfasis en una exposición diversificada a lo largo de la cadena de valor de la IA", insiste.