29 Sep
29Sep

Miguel Ángel Valero

El informe CEO Agenda 2026, elaborado por el Oliver Wyman Forum junto con NYSE y que será presentado oficialmente en el Foro de la Toja el 2 de octubre, muestra las diferencias existentes entre los consejeros delegados de empresas europeas y los de las españolas, al tiempo que subraya una creciente exigencia en la forma de combinar crecimiento, eficiencia y capacidad de adaptación. 

Alberto Mateos, líder de la plataforma de IA y de servicios financieros para España y Portugal de Oliver Wyman, resalta que la disrupción es vista como una oportunidad para el crecimiento, y que el el 65% de los CEO considera que la volatilidad es una ocasión para ganar terreno frente a sus competidores. El 67% sitúa el crecimiento como su principal objetivo, y el 58% incluye la gestión de costes entre sus tres prioridades. El crecimiento autofinanciado es la vía dominante: el ahorro de coste y la mejora de la productividad financian las inversiones.

El 94% de los CEO espera fusiones y adquisiciones en uno o dos años, y el 65%, consolidación en su sector (+6 puntos respecto a 2025). El 42% busca comprar nuevas capacidades y talento, tasa que aumenta al 55% en grandes compañías y en sectores tecnológicos. 

Los CEO españoles creen que la disrupción es una oportunidad, pero no urgente, y colocan el foco en el largo plazo. Las inversiones buscan nuevas vías de ingresos a medio y largo plazo, y no tanto el ajuste de costes. El crecimiento autofinanciado está poco desarrollado. La mitad de los consejeros delegados de empresas en España no piensan en fusiones y adquisiciones a dos años vista. En todo caso, en compra de escala y en expansión geográfica, no de nuevas capacidades o de talento tecnológico. La mitad de los CEO se centra exclusivamente en el crecimiento orgánico.

Aunque el mercado español de M&A refleja una menor actividad en número de operaciones, las transacciones son de mayor tamaño. En 2026, el volumen de operaciones registra descensos interanuales de entre el 13% y el 18%, mientras que el capital movilizado aumenta entre el 64% y el 69%. Esta tendencia ya se observó en 2025, cuando el número de operaciones cayó un 6% pese a que su valor agregado creció un 42%.

Sobre la IA, el 67% de los CEO globales admita que todavía está en fase de planificación o piloto, y el 53% (41% en 2025) considera que es pronto para evaluar el retorno de la inversión. Los que ganan escala con la IA aseguran que los retornos crecen más deprisa que la inversión. Las empresas más grandes mejoran su productividad cinco veces más que las pequeñas. El 45% asegura que sus plantillas son estables, pero el 30% reconoce reducciones inferiores al 5%. El júnior es el más afectado en el 43% de las empresas (17% en 2025). Para Alberto Mateos, "el problema laboral no es de destrucción de empleo, sino de transformación y de adaptación".

La mitad del esfuerzo de planificación se concentra ya en horizontes inferiores a un año, frente al 43% en 2025, y el 96% declara una mayor implicación de su consejo de administración en al menos un ámbito de la IA.

La ciberseguridad y la protección de datos preocupa ya al 40% de los CEO de las empresas europeas.

En España, hay  un mayor foco en la transformación a medio-largo plazo (prioridad para el 60% de los CEO). La percepción del consejo de administración se resume en más riesgo macro y de ciberseguridad, lo que se traduce en prudencia en el uso del capital más que en transformación. El 60% considera que todavía es pronto para valorar el retorno de la IA, frente al 55% en Europa y el 53% a escala global. 

“El estudio confirma que la agenda del CEO se está volviendo más exigente y selectiva. La prioridad sigue siendo crecer, pero hacerlo desde una base operativa más sólida, con mayor control del riesgo y con una aproximación mucho más realista al impacto de la tecnología. En España vemos una apuesta especialmente marcada por la transformación a medio-largo plazo y la generación de nuevas fuentes de ingresos, que convive con una mayor prudencia a la horade desplegar capital y tecnología. El reto ya no es solo identificar oportunidades decrecimiento, sino convertirlas en resultados de forma sostenible”, señala Alberto Mateos

El impacto de la IA se traduce más en ajustes sobre las estructuras de gobierno, toma de decisiones, “accountability”, y el desarrollo del talento necesario para que los empleados no solo sean más productivos, sino también tengan mejores cualidades para la toma de decisiones. Dentro de esta agenda, la sucesión y el desarrollo del liderazgo se sitúan entre las principales prioridades de los CEO españoles.

Ciberseguridad: la rapidez en detección y respuesta, determinante

La IA está acelerando la evolución del riesgo cibernético y obligando a las organizaciones a revisar no solo sus capacidades de prevención, sino también su velocidad de detección, respuesta y recuperación, según un debate organizado en las oficinas de Marsh en Madrid en la que participaron María Álvarez-Cienfuegos, del equipo de Gerencia de Riesgos de Indra; Gonzalo Ayala, Cyber and Technology Specialist en Marsh; y Verónica Jiménez, Corporate Tech & Cyber EMEA Senior Underwriter en CFC. 

Verónica Jiménez avisa que el tiempo disponible para identificar y corregir vulnerabilidades se reduce drásticamente, lo que convierte la rapidez de detección y respuesta en una capacidad defensiva cada vez más determinante: "optimizar la ciberseguridad para la velocidad". María Álvarez-Cienfuegos insiste en la necesidad de que las organizaciones refuercen su capacidad de reacción y recuperación, de invertir "no únicamente en más herramientas, sino en construir una organización capaz de detectar, decidir y responder en horas en lugar de semanas" prestando también especial atención al talento y al aprendizaje continuo. Gonzalo Ayala subraya que "el tiempo de reacción ante el descubrimiento de una vulnerabilidad se reduce considerablemente y esto va a generar necesidad de cambios en la gerencia del ciberriesgo", además de cobrar una mayor relevancia los planes de respuesta y el papel del seguro como apoyo financiero y técnico ante un incidente. La especialización, la prevención, la monitorización, la inteligencia de amenazas y los servicios de gestión de crisis ganarán peso en una relación en la que aseguradoras y brókeres tendrán que acompañar a las organizaciones ante riesgos cada vez más dinámicos. 

Traductores: la IA es una herramienta auxiliar, no un sustituto del profesional

En vísperas del Día Internacional de la Traducción, que se celebra el 30 de septiembre, la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes (Asetrad) presenta junto a la Universidad Complutense de Madrid (UCM) el Estudio estratégico y de situación de los miembros de Asetrad en el mercado de la traducción, corrección e interpretación. El informe muestra un sector altamente cualificado y con una amplia experiencia, pero marcado por la incertidumbre económica, la dependencia del trabajo autónomo y el impacto de la IA.

El 61,06% de los traductores cuenta con un posgrado o máster y cerca de ocho de cada diez profesionales en activo acumulan más de una década de experiencia. Esa cualificación, sin embargo, no garantiza la estabilidad económica. La mediana de ingresos se sitúa entre los 26.000€ y los 30.000€ brutos anuales, pero las ganancias de la mitad de los profesionales se redujeron en 2025 con respecto a 2024. 

La fragilidad económica está estrechamente relacionada con la propia estructura del trabajo. El 88,07% de los profesionales ejerce como autónomos, mientras que el empleo por cuenta ajena tiene una presencia muy reducida. Además, en la mayoría de los casos, concentran la mayor parte de su actividad en un único tipo de cliente. Según explica Rosa Llopis, presidenta de Asetrad, "esta concentración implica que, si un cliente disminuye su actividad, rebaja las tarifas o sustituye parte del trabajo por sistemas automatizados, el impacto puede trasladarse directamente al volumen de encargos del profesional y, en consecuencia, afectar negativamente a sus ingresos". 

En el ámbito profesional, se conoce como posedición la tarea de contrastar el texto fuente con una traducción automática a fin de detectar errores, corregir incoherencias y garantizar que el resultado final se corresponda con el original. Cambiar la traducción por la posedición no significa necesariamente menos carga de trabajo. La revisión exige conocimiento especializado, capacidad para identificar errores, omisiones y alucinaciones que pueden pasar inadvertidos, correcciones más trabajosas por incoherencias constantes y responsabilidad civil sobre el resultado final. A ello se suman plazos cada vez más ajustados y una presión creciente para reducir las tarifas por parte de empresas que consideran que, al partir de un texto generado automáticamente, la intervención profesional requiere menos tiempo y esfuerzo. 

La utilización de estas herramientas plantea riesgos para la confidencialidad, la protección de datos y la propiedad intelectual. La introducción de documentos jurídicos, sanitarios, empresariales o personales para su traducción en plataformas abiertas puede comprometer la información, pero la responsabilidad respecto a la confidencialidad recae en las organizaciones que emplean estos sistemas. 

Las dudas no se limitan al próximo año. Solo uno de cada cuatro profesionales cree o está completamente seguro de que permanecerá en la profesión hasta jubilarse. Por el contrario, la mitad no sabe con certeza si llegará a la edad de jubilación ejerciendo. Para Asetrad, los datos muestran la necesidad de combinar la adaptación tecnológica con la defensa de unas condiciones profesionales dignas. La IA puede ser una herramienta auxiliar, pero no debe emplearse para sustituir indiscriminadamente a profesionales, empeorar las condiciones de trabajo, reducir las garantías de los servicios lingüísticos o impedir que las nuevas generaciones accedan al mercado laboral y desarrollen la experiencia necesaria.

Robeco: las inversiones en IA alimentan las plantas de fabricación en Asia

El auge del gasto en IA puede estar ocurriendo en las salas de juntas de EEUU, pero gran parte de la actividad se está reflejando en las plantas de fabricación asiáticas. Las ganancias en el precio de las acciones han sido enormes, pero el recorrido ha sido muy distinto de una empresa a otra. A medida que las mayores empresas tecnológicas de EEUU invierten miles de millones en infraestructura de IA, gran parte de ese gasto fluye a través de la cadena de suministro de hardware de Asia. Taiwán se sitúa en el centro de esta cadena, con empresas coreanas que también suministran memoria esencial, componentes y capacidad de fabricación.G

De un grupo de 51 acciones, el rendimiento mediano a un año fue del 173%. Sin embargo, la caída mediana desde un máximo reciente fue del 23%. Mientras que veinte acciones ganaron al menos un 200% durante el año, siete se encontraban un 40% o más por debajo de sus picos recientes. El mercado sigue luciendo excepcionalmente fuerte en 12 meses, pero mucho menos uniforme de cerca. MediaTek2, ASE Technology y Global Unichip, tres compañías importantes en el corazón del auge de la IA, se mantuvieron dentro del 5% de sus máximos recientes, apoyadas por el crecimiento de pedidos y el impulso en las ganancias. LG Innotek, LG Electronics, Yageo y Walsin estuvieron más de un 50% por debajo de sus picos, a pesar de tener rendimientos positivos a un año en los cuatro casos.

El hardware de IA pasa desde el diseño de chips, a través de fundiciones, memoria, sustratos, empaquetado y pruebas, y luego hacia redes, energía y refrigeración, componentes, placas y servidores completos. Las empresas en cada etapa enfrentan diferentes ciclos de demanda, presiones competitivas y valoraciones iniciales. Por lo tanto, la exposición al mismo auge del gasto puede producir resultados muy diferentes en ganancias y precios de acciones.

Para los inversores, identificar un beneficiario de la IA es solo el punto de partida. La pregunta más difícil es cuánto crecimiento futuro ya refleja el precio de la acción. Un negocio de IA saludable aún puede decepcionar cuando las expectativas se adelantan demasiado a las ganancias. Por el contrario, fuertes revisiones al alza de las ganancias pueden respaldar nuevas subidas después de un gran repunte, subrayan los analistas de Robeco.

UBS: atención a los sectores donde los beneficios de la IA aún no se notan

"Seguimos centrados en los insumos escasos a lo largo de las cadenas de valor de computación y energía, así como en las empresas capaces de ayudar a convertir la capacidad planificada en capacidad utilizable. Un único cuello de botella puede generar un exceso de oferta en todo el resto de la cadena de valor. El eslabón más débil marca el ritmo general. También seguimos atentos a áreas dentro de la capa de aplicación, como la industria farmacéutica, la biotecnología y la salud, donde creemos que los beneficios a largo plazo de la IA aún no se aprecian del todo", asegura Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable de UBS Global Wealth Management

Evli: las empresas que proporcionan herramientas a la IA, con sólidos beneficios

La gestora nórdica Evli cree que la subida de tipos y de rendimientos de los bonos EEUU a 10 años, que rondan el 5%, pueden perjudicar a las empresas de crecimiento a largo plazo. Por ello, la duración del rally en Bolsa dependerá de cómo absorban los mercados estas alzas en tipos y en TIR (tasas internas de rentabilidad) de los bonos.

Las empresas que aportan herramientas, infraestructuras y servicios a la IA, seguirán teniendo beneficios muy sólidos hasta bien entrado 2027, incluso más allá,  que los de los fabricantes de chips.

Otras temáticas que son motores de las Bolsas son la electrificación, la robótica, la defensa europea y de EEUU, y las empresas japonesas de la cadena de suministro de semiconductores, que se benefician de las reformas en gobernanza corporativa por parte del gobierno.

Más problemas de confianza en la IA

OpenAI reconoce que ha parado el entrenamiento de sus modelos más capaces. Según su propio informe de incidente, el 20 de septiembre un modelo interno de investigación encontró un hueco en las restricciones de red de su entorno aislado y lo usó para hacer preguntas a un chatbot de otra empresa. Desde entonces, "todo el entrenamiento, la evaluación y la inferencia con herramientas" de esos modelos sigue en pausa. Es el primer incidente desde que OpenAI reforzó su seguridad tras la brecha de Hugging Face, y la propia empresa lo describe como mucho menos grave que los anteriores. Pero le ha bastado para frenar.

Palo Alto Networks sube un 4% en el Nasdaq precisamente tras saberse que la IA de OpenAI accedió a datos públicos de la SEC y el Censo. El miedo a la fuga de datos dispara la demanda de escudos digitales y de servicios de seguridad.

Anthropic ha perdido la apelación contra el Pentágono. El Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington D.C. avaló que el Departamento de Guerra (el nombre que la administración Trump usa para el de Defensa) mantenga a la empresa como riesgo para la cadena de suministro, lo que supone que ni el Ejército puede usar Claude ni sus contratistas pueden utilizarlo en trabajos para el departamento. Es el primer revés judicial serio para Anthropic en este pulso, y dificulta su salida a Bolsa. El folleto tiene que recoger los litigios relevantes, y ahora el apartado de riesgos incluye una sentencia de apelación que le cierra la puerta del mayor comprador de tecnología del mundo.

Por otra parte, Anthropic calcula cuánto empleo puede costar la IA en 2030. En su escenario extremo, el 13,5% de los trabajadores del conocimiento pierde su puesto y el 8,3% no encuentra otro. El escenario moderado habla de un 0,3% desplazado y todos recolocados.

El equipo de inteligencia de amenazas de Google avisa de que el robo de cuentas de IA se ha disparado este año y que se revenden en la web oscura. Buen momento para activar la verificación en dos pasos en ChatGPT y Claude.

La mayor recompra de acciones

Mientras, el consejo de administración de Nvidia aprueba destinar 150.000 millones$ a su recompra de acciones, la mayor ampliación de la historia, lo que dispondrá de 235.000 millones hasta 2028. Cotiza a 16,5 veces beneficios, barata según los analistas.

Meta abre una división de IA para empresas y ficha al jefe de MongoDB, CJ Desai, formado en ServiceNow (una de las empresas, junto a Salesforce, Snowflake,  Microsoft, más perjudicadas por esa decisión). El dueño de Instagram y WhatsApp va a por el negocio de contabilidad, desatando una guerra de precios en el software de la nube que aplasta márgenes. 

JP Morgan cree que el ajuste de valoración de los 7 Magníficos casi ha tocado suelo pese al azote de los bonos. El mayor banco de EEUU avisa a quien huye de la tecnología: lo peor casi ha pasado. Estas empresas cotizan a mínimos de 10 años. JPMorgan argumenta que el P/E adelantado (lo que se paga por cada dólar de beneficio futuro) está en mínimos de una década. Nvidia cotiza a 18,7 veces beneficios frente a las 36,9 de su media, con el grupo aún creciendo un 45%. Si el banco acierta, la caída de valoración tech casi ha acabado. Su apuesta: chips sí, software no, porque los chips crecen y el software teme a la IA. Posible suelo para el Nasdaq y las tecnológicas. Con los bonos subiendo, mejor selección: chips sí, software con pinzas.

Microsoft ha presentado el nuevo Copilot, que su CEO, Satya Nadella, llama la mayor actualización de su historia. Mete en una misma aplicación el chat, las herramientas de Office, la creación de aplicaciones con IA y un agente personal. Llegará en las próximas semanas a las empresas del programa Frontier, el acceso anticipado de Microsoft.

TypeSafe negocia valer más de 10.000 millones$ en una semana. La empresa de Jev, un modelo que clasifica mensajes al instante, capta más de 1.000 millones$ siete días después de cerrar una ronda inicial de 40 millones.

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