Las mayores oportunidades de inversión inmobiliaria para 2040 se sitúan en la intersección entre la vivienda, la salud, los datos y la energía, según una investigación de DWS.
El Grupo Internacional de Estudio sobre el Cobre prevé que la producción de cobre refinado crezca solo un 0,9% en 2026, en un momento en el que existe un déficit de suministro de aproximadamente 150.000 toneladas.
Dado que la renta variable se han encarecido, los dividendos son ahora casi el único factor que sigue cotizando a valoraciones comparativamente atractivas.
Las crecientes inversiones destinadas al desarrollo de infraestructuras vinculadas a la IA, como los centros de datos, “ya están haciendo que crezca la economía y pronto veremos cómo mejoran la productividad”.
La moneda única podría experimentar un nuevo impulso alcista cuando el crecimiento en Europa mejore claramente o la Fed aplique una política monetaria más expansiva.
En un mundo cada vez más fragmentado, resulta más importante que nunca que Europa sea autosuficiente. Y eso exige invertir en centros de datos y redes, en energías limpias, en defensa.
La situación política condiciona profundamente la agenda económica. La compleja tarea de equilibrar las cuentas públicas mediante medidas impopulares paraliza a los Gobiernos.
En el segundo trimestre de 2025, las exportaciones de China al resto del mundo crecieron un 11% interanual, alcanzando la cifra récord de 856.000 millones$. En marcado contraste, las exportaciones a EEUU cayeron un 24%, hasta los 100.000 millones.